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Marco de gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud

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Marco de gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud

Marco de gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud Marco de gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud [Health emergency and disaster risk management framework] ISBN 978-92-4-001744-3 (versión electrónica) ISBN 978-92-4-001745-0 (versión impresa) © Organización Mundial de la Salud 2021 Algunos derechos reservados. Esta obra está disponible en virtud de la licencia 3.0 OIG Reconocimiento-NoComercial-Com- partirIgual de Creative Commons (CC BY-NC-SA 3.0 IGO; https://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/3.0/igo/deed.es). Con arreglo a las condiciones de la licencia, se permite copiar, redistribuir y adaptar la obra para fines no comerciales, siempre que se cite correctamente, como se indica a continuación. En ningún uso que se haga de esta obra debe darse a entender que la OMS refrenda una organización, productos o servicios específicos. No está permitido utilizar el logotipo de la OMS. 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Catalogación (CIP): Puede consultarse en http://apps.who.int/iris. Ventas, derechos y licencias. Para comprar publicaciones de la OMS, véase http://apps.who.int/bookorders. Para presentar solicitudes de uso comercial y consultas sobre derechos y licencias, véase http://www.who.int/about/licensing. Materiales de terceros. Si se desea reutilizar material contenido en esta obra que sea propiedad de terceros, por ejemplo cuadros, figuras o imágenes, corresponde al usuario determinar si se necesita autorización para tal reutilización y obtener la autorización del titular del derecho de autor. Recae exclusivamente sobre el usuario el riesgo de que se deriven reclamaciones de la infracción de los derechos de uso de un elemento que sea propiedad de terceros. Notas de descargo generales. Las denominaciones empleadas en esta publicación y la forma en que aparecen presentados los datos que contiene no implican, por parte de la OMS, juicio alguno sobre la condición jurídica de países, territorios, ciudades o zonas, o de sus autoridades, ni respecto del trazado de sus fronteras o límites. Las líneas discontinuas en los mapas representan de manera aproximada fronteras respecto de las cuales puede que no haya pleno acuerdo. La mención de determinadas sociedades mercantiles o de nombres comerciales de ciertos productos no implica que la OMS los apruebe o recomiende con preferencia a otros análogos. Salvo error u omisión, las denominaciones de productos patentados llevan letra inicial mayúscula. La OMS ha adoptado todas las precauciones razonables para verificar la información que figura en la presente publicación, no obstante lo cual, el material publicado se distribuye sin garantía de ningún tipo, ni explícita ni implícita. El lector es respon- sable de la interpretación y el uso que haga de ese material, y en ningún caso la OMS podrá ser considerada responsable de daño alguno causado por su utilización. Diseño de Les Pandas Roux Diseño de la portada de Freepik iii M A RC O D E G ES TI Ó N D EL R IE SG O D E EM ER G EN C IA S Y D ES A ST RE S D E SA LU D ÍNDICE PREFACIO NOTA DE AGRADECIMIENTO LISTA DE COLABORADORES SIGLAS RESUMEN DE ORIENTACIÓN 01. INTRODUCCIÓN 02. CONTEXTO: LAS CONSECUENCIAS SANITARIAS DE LAS EMERGENCIAS Y LOS DESASTRES 03. GESTIÓN DEL RIESGO DE EMERGENCIAS Y DESASTRES DE SALUD: UN ENFOQUE INTEGRADO PARA GESTIONAR LOS RIESGOS DE SALUD Y AUMENTAR LA RESILIENCIA 3.1 PRINCIPALES CONCEPTOS Y CARACTERÍSTICAS DE LA GESTIÓN DEL RIESGO DE EMERGENCIAS Y DESASTRES DE SALUD 04. GESTIÓN DEL RIESGO DE EMERGENCIAS Y DESASTRES DE SALUD: VISIÓN, RESULTADO PREVISTO Y PRINCIPIOS RECTORES 4.1 VISIÓN Y RESULTADO PREVISTO 4.2 PRINCIPIOS RECTORES 05. COMPONENTES Y FUNCIONES DE LA GESTIÓN DEL RIESGO DE EMERGENCIAS Y DESASTRES DE SALUD 5.1 POLÍTICAS, ESTRATEGIAS Y LEGISLACIÓN 5.2 PLANIFICACIÓN Y COORDINACIÓN 5.3 RECURSOS HUMANOS 5.4 RECURSOS FINANCIEROS 5.5 GESTIÓN DE LA INFORMACIÓN Y DE LOS CONOCIMIENTOS 5.6 COMUNICACIÓN DE LOS RIESGOS 5.7 INFRAESTRUCTURA SANITARIA Y LOGÍSTICA 5.8 SALUD Y SERVICIOS CONEXOS 5.9 CAPACIDADES DE LAS COMUNIDADES PARA LA GESTIÓN DEL RIESGO DE EMERGENCIAS Y DESASTRES DE SALUD 5.10 SEGUIMIENTO Y EVALUACIÓN v vi vii viii ix 1 3 4 4 7 7 7 10 10 10 11 11 12 12 12 12 13 13 iv 06. COLABORAR PARA LA PUESTA EN MARCHA DE LA GESTIÓN DEL RIESGO DE EMERGENCIAS Y DESASTRES DE SALUD 6.1 MEDIDAS CLAVE EN EL DESARROLLO DE ESTRATEGIAS DE GESTIÓN DEL RIESGO DE EMERGENCIAS Y DESASTRES DE SALUD Y EN LA APLICACIÓN DE ACCIONES PRIORITARIAS 6.2 ESFERAS DE ACCIÓN MULTISECTORIAL COMO BASE PARA LA GESTIÓN DEL RIESGO DE EMERGENCIAS Y DESASTRES DE SALUD 07. FUNCIONES Y RESPONSABILIDADES EN LA GESTIÓN DEL RIESGO DE EMERGENCIAS Y DESASTRES DE SALUD 7.1 TODO EL GOBIERNO Y TODA LA SOCIEDAD 7.2 EL MINISTERIO DE SALUD 7.3 ORGANISMO NACIONAL DE GESTIÓN DE DESASTRES 7.4 COMUNIDADES Y ORGANIZACIONES DE BASE COMUNITARIA 7.5 LA OMS 7.6 LA COMUNIDAD INTERNACIONAL 08. CONCLUSIÓN REFERENCIAS ANNEXOS ANEXO 1. CLASIFICACIÓN DE AMENAZAS ESTABLECIDA POR LA OMS ANEXO 2. COMPONENTES Y FUNCIONES DE LA GESTIÓN DEL RIESGO DE EMERGENCIAS Y DESASTRES DE SALUD ANEXO 3. LISTA DE GRUPOS DE INTERESADOS EN LA GESTIÓN DEL RIESGO DE EMERGENCIAS Y DESASTRES DE SALUD 14 14 15 18 18 18 19 19 20 21 22 23 25 26 28 35 M A RC O D E G ES TI Ó N D EL R IE SG O D E EM ER G EN C IA S Y D ES A ST RE S D E SA LU D vM A RC O D E G ES TI Ó N D EL R IE SG O D E EM ER G EN C IA S Y D ES A ST RE S D E SA LU D Las emergencias y los desastres producen un estrago considerable en la salud de las personas, a menudo tiempo después de dejar de ser noticia. Cada año, más de 170 millones de personas se verán afectadas por conflictos y otros 190 millones por de- sastres. Sin embargo, el impacto global en la salud de las personas es mucho mayor. Algunos de esos even- tos serán grandes crisis nacionales, regionales o incluso mundiales, desde ciclones y sequías hasta brotes impor- tantes. Otros, como accidentes de tránsito o incendios, serán más localizados, aunque también pueden resultar devastadores en su costo colectivo para la vida humana. Con demasiada frecuencia estos acontecimientos retrasan el desarrollo ―a veces durante decenios― y amenazan la cobertura sanitaria universal y otros pro- gramas de desarrollo de los países. Destruyen las as- piraciones de niños y adultos y de las comunidades en las que viven o a las que consideran su hogar. Además, pueden sobrecargar los sistemas sanitarios y diezmar las economías que los financian. Reducir esos impactos es una de nuestras prioridades más urgentes, y será fundamental para lograr la meta de los tres mil millones de la Organización Mundial de la Salud (OMS): para la cobertura sanitaria universal, la seguridad sanitaria y la salud para todos. El presente marco de gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud es una parte importante de la res- puesta a este desafío. En él se hace hincapié en la im- portancia fundamental de la prevención, la preparación y la disposición a la acción, junto con la respuesta y la recuperación, para salvar vidas y proteger la salud. Tam- bién se subraya la necesidad de trabajar juntos, pues la gestión del riesgo de emergencias y desastres nunca es la labor de un único sector u organismo, y muestra la manera en que todo el sistema sanitario puede y debe ser fundamental en todos estos esfuerzos. En el Marco se destaca asimismo la clara necesidad de que las comunidades estén al frente. Aunque las emer- gencias afectan a todos, los más vulnerables se ven afectados de manera desproporcionada. En el centro de nuestra labor debemos situar las necesidades y los derechos de los más pobres, así como de las mujeres, los niños, las personas con discapacidad, las personas de edad avanzada, los migrantes, los refugiados y las personas desplazadas, y las personas con enferme- dades crónicas. La OMS está plenamente comprometida a colaborar con los Estados Miembros y los asociados a fin de ga- rantizar la aplicación efectiva de este Marco. El presente documento es el resultado de amplias con- sultas y aportaciones de los Estados Miembros y los aso- ciados, así como de colegas de oficinas y programas de la OMS en todo el mundo. Quisiera dar las gracias a todos y cada uno de los que han contribuido a su elaboración. Por último, aliento a todos a que utilicen este marco: seguro que podrán verse reflejados en estas páginas e identificar en ellas las funciones que llevan a cabo. Aunque no todas las emergencias se pueden prever, podemos prepararnos para ellas. Actuemos juntos a fin de reducir los riesgos que se plantean antes, du- rante y después de las emergencias, y lograr un mundo más seguro y saludable para todos. Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus Director General Organización Mundial de la Salud PREFACIO vi NOTA DE AGRADECIMIENTO El Marco de gestión del riesgo de emergencias y de- sastres de salud es la culminación de un proceso de consultas presenciales y virtuales entre la OMS y ex- pertos de los Estados Miembros y las organizacio- nes asociadas que han contribuido a la elaboración, el examen y la revisión del documento. Se deriva de las buenas prácticas y los logros en muchas esferas conexas, como la acción humanitaria, la gestión mul- tisectorial del riesgo de desastres y la preparación y la respuesta ante emergencias que tienen en cuenta todas las amenazas ―entre ellos las epidemias―, el fortalecimiento de los sistemas de salud y la atención primaria de salud centrada en la comunidad. El Marco se ha inspirado en resoluciones de la Asamblea Mun- dial de la Salud y los comités regionales, estrategias regionales, políticas nacionales, normas y directrices internacionales y nacionales, los Objetivos de Desar- rollo Sostenible de las Naciones Unidas, el Marco de Sendái para la Reducción del Riesgo de Desastres 2015-2030, el Acuerdo de París sobre el Cambio Climático, las orientaciones sobre la aplicación del Reglamento Sanitario Internacional (2005) y las ac- tividades de la Plataforma temática para la gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud de la OMS y su red de investigación asociada. El amplio proceso de elaboración de este documento se ha basado en los datos probatorios obtenidos de la colaboración de la OMS con los asociados y los paí- ses dirigida por las oficinas nacionales y regionales de la OMS y sus respectivos Directores Regionales para Emergencias: Ibrahima Socé Fall (Región de África), Ciro Ugarte (Región de las Américas), Roderico Ofrin (Región de Asia Sudoriental), Nedret Emiroglu (Región de Europa), Michel Thieren (Región del Mediterráneo Oriental) y Li Ailan (Región del Pacífico Occidental). El Marco de gestión del riesgo de emergencias y de- sastres de salud fue revisado y finalizado en un taller técnico sobre conceptos y orientación técnica para la gestión del riesgo de emergencias y desastres de sa- lud (celebrado en Ginebra, del 21 al 23 de noviembre de 2018) con la participación de los países, líderes de la OMS a todos los niveles y expertos, en particular del mundo académico. El liderazgo de Mike Ryan, Jaouad Mahjour, Stella Chungong y Qudsia Huda en la sede de la OMS, y las aportaciones de los expertos técnicos de toda la Organización, fueron decisivos para llevar a término el Marco. Se agradecen profundamente las contribuciones de Rick Brennan y Rudi Coninx, y de Jonathan Abrahams, que coordinó eficazmente el proceso de desarrollo. La OMS agradece la ayuda financiera de los gobier- nos de Australia, Finlandia, la República de Corea y el Reino Unido. M A RC O D E G ES TI Ó N D EL R IE SG O D E EM ER G EN C IA S Y D ES A ST RE S D E SA LU D vii M A RC O D E G ES TI Ó N D EL R IE SG O D E EM ER G EN C IA S Y D ES A ST RE S D E SA LU D La OMS desea expresar un reconocimiento especial a los si- guientes Estados Miembros, expertos y organizaciones aso- ciadas por sus contribuciones técnicas al Marco. Estados Miembros: Australia, Bangladesh, Camboya, el Canadá, China, Egipto, los Estados Unidos de América, Etiopía, Filipinas, la India, Indonesia, la República Islámica del Irán, el Japón, México, Nueva Zelandia, Omán, el Perú, Qatar, el Reino Unido, la República Democrática Popular Lao, la República de Moldova, la República Unida de Tanzanía, Singapur, Sri Lanka, Sudán, Turquía y Viet Nam. Expertos nacionales: Walid Abu Jalala (Qatar); Salim Al Wahaibi (Omán); Sergio Álvarez (Perú); Ali Ardalan (República Islámica del Irán); Haithem El Bashir (Sudán); Paul Gully (Canadá); Di- dier Houssin (Francia); Alistair Humphrey (Nueva Zelanda); Ute Jugert (Alemania); Margaret Kitt (EE. UU.); Mollie Mahany (EE. UU.); Ahamada Msa Mliva (Comoras); Virginia Murray (Reino Unido); Guilherme Franco Netto (Brasil); Sae Ochi (Japón); So- miya Okoud (Sudán); Peng Lim Steven Ew (Singapur); Ravindran Palliri (India); Thierry Paux (Francia); Mihail Pîsla (República de Moldova); Ossama Rasslan (Egipto); Nobhojit Roy (India); Me- hmet Akif Saatcioglu (Turquía); Sri Henni Setiawati (Indonesia); John Simpson (Reino Unido); Theresa Tam (Canadá). Expertos de organizaciones intergubernamentales y asocia- das: Vincent Lee Anami, International Medical Corps (Kenya); Paul Arbon, Torrens Resilience Institute (Australia); Frank Archer, Universidad de Monash (Australia); Marvin Birnbaum, World As- sociation for Disaster and Emergency Medicine (EE. UU.); Lour- des Chamorro (Unión Europea); Emily Chan, Universidad China de Hong Kong (CUHK), Región Administrativa Especial de Hong Kong (China); Gloria Chan, Universidad China de Hong Kong (CUHK), Región Administrativa Especial de Hong Kong (China); Massimo Ciotti, Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades, ECDC (Suecia); Ioana Creitaru, Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD (Suiza); Marcel Dubouloz, consultor (Suiza); Mélissa Généreux, Universidad de Sherbrooke (Canadá); John Harding, Oficina de las Naciones Uni- das para la Reducción del Riesgo de Desastres, UNDRR (Suiza); Teodoro Herbosa, Universidad de Filipinas (Filipinas); Zhe Huang, Collaborating Centre for Oxford University and CUHK for Disaster and Medical Humanitarian Response (CCOUC), Región Adminis- trativa Especial de Hong Kong (China); Hossein Kalali, PNUD (EE. UU.); Mark Keim, DisasterDoc (EE. UU.); Wirya Khim, Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, FAO (Suiza); Kaisa Kontunen, Organización Internacional para las Mi- graciones, OIM (Suiza); Peter Koob, consultor (Australia); Daniel Kull, Banco Mundial (Suiza); Shuhei Nomura, Universidad de Tokio (Japón); Michel le Pechoux, Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, UNICEF (Suiza); Czarina Leung, Región Administrati- va Especial de Hong Kong (China); Gabriel Leung, Región Admi- nistrativa Especial de Hong Kong (China); Michael Mosselmans, Programa Mundial de Alimentos, PMA (Italia); Loy Rego, Centro Asiático de Preparación para Casos de Desastre, (Tailandia); Panu Saaristo, Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (Suiza); Valérie Scherrer, CBM (Bélgica); Rahul Sengupta, UNDRR (Alemania); Margareta Wahlstrom, UN- DRR (Suiza); Chadia Wannous, Coordinación del Sistema de las Naciones Unidas para la Gripe, UNSIC (Suiza); Chi Shing Wong, CCOUC, Región Administrativa Especial de Hong Kong (China). Expertos de la OMS: Usman Abdulmumini, Onyema Ajuebor, Yahaya Ali Ahmed, Nada Alward, Bruce Aylward, Nicholas Bana- tvala, Maurizio Barbeschi, Samir Ben Yahmed, Rayana Bouhaka, David Brett-Major, Sylvie Briand, Nilesh Buddh, Alex Camacho, Diar- mid Campbell-Lendrum, Zhanat Carr, Frederik Copper, Paul Cox, Stephane de La Rocque, Xavier De Radigues, Linda Doull, Osman Elmahal Mohammed, Ute Enderlein, Florence Fuchs, Keiji Fuku- da, Michelle Gayer, Andre Griekspoor, Kersten Gutschmidt, Fahmy Hanna, David Harper, Dirk Horemans, Gabit Ismailov, Hamid Syed Jafari, Kalula Kalambay, Kande-Bure Kamara, Nirmal Kandel, Yous- souf Kanoute, Ryoma Kayano, Hyo-Jeong Kim, Rebecca Knowles, Helena Krug, Ben Lane, Jostacio Lapitan, Vernon Lee, Jian Li, Mat- thew Lim, Tarande Manzila, Adelheid Marschang, Susana Martinez Schmickrath, Elizabeth Mason, Elizabeth Mumford, Altaf Musani, Maria Neira, Tara Neville, Dorit Nitzan, Ngoy Nsenga, Isabelle Nut- tall, Olushayo Olu, Heather Papowitz, Yingxin Pei, Charles Penn, Wi- lliam Perea, Arturo Pesigan, Jean-Luc Poncelet, Pravarsha Prakash, Jukka Pukkila, Adrienne Rashford, Gerald Rockenschaub, Guenael Rodier, Alex Ross, Cathy Roth, Dalia Samhouri, Irshad Shaikh, Iman Shankiti, Rajesh Sreedharan, Ludy Suryantoro, Joanna Tempowski, Lisa Thomas, Angelika Tritscher, Heini Utunen, Willem Van Lerber- ghe, Liviu Vedrasco, Elena Villalobos Prats, Kai von Harbou, Michel Yao, Nevio Zagaria, Wenqing Zhang. LISTA DE COLABORADORES viii SIGLAS CADRI Iniciativa sobre la Capacidad de Reducción de los Desastres GOARN Red Mundial de Alerta y Respuesta ante Brotes Epidémicos ODS Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas OMS Organización Mundial de la Salud ONG Organización no gubernamental PNUD Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo RSI Reglamento Sanitario Internacional UNDRR Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres UNICEF Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia M A RC O D E G ES TI Ó N D EL R IE SG O D E EM ER G EN C IA S Y D ES A ST RE S D E SA LU D ix M A RC O D E G ES TI Ó N D EL R IE SG O D E EM ER G EN C IA S Y D ES A ST RE S D E SA LU D RESUMEN DE ORIENTACIÓN Todas las comunidades corren el riesgo de sufrir emergencias y desastres, como los relacionados con brotes de enfermedades infecciosas, conflictos y amenazas naturales, tecnológicas y de otro tipo. Las consecuencias sanitarias, económicas, políticas y sociales de estos fenómenos pueden ser devastado- ras. El cambio climático, la urbanización no planifica- da, el crecimiento demográfico y los desplazamientos de población, la resistencia a los antimicrobianos y la fragilidad estatal están contribuyendo al aumento de la frecuencia, la gravedad y los efectos de muchos tipos de eventos peligrosos que pueden dar lugar a situaciones de emergencia y desastres si no se cuenta con una gestión eficaz de los riesgos. Reducir los riesgos y consecuencias para la salud de las emergencias es esencial para la seguridad sanita- ria a escala local, nacional y mundial y para aumentar la resiliencia de las comunidades, los países y los sistemas sanitarios. Una sólida gestión de riesgos es fundamental para salvaguardar el desarrollo y realizar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), en parti- cular el avance hacia el logro de la cobertura sanitaria universal, el Marco de Sendái para la Reducción del Riesgo de Desastres 2015-2030 (Marco de Sendái), el Reglamento Sanitario Internacional (RSI) (2005), el Acuerdo de París sobre el Cambio Climático (Acuer- do de París) y otros marcos mundiales, regionales y nacionales relacionados. Si bien los países han fortalecido su capacidad para reducir los riesgos y consecuencias para la salud de las emergencias y los desastres mediante la aplicación de una gestión del riesgo de desastres en relación con múltiples amenazas, el RSI (2005) y el fortalecimiento del sistema sanitario, muchas comunidades siguen siendo muy vulnerables a una diversidad de eventos peligrosos. El tratamiento fragmentado de los diferentes tipos de amenazas, en particular el énfasis excesivo en la reacción a los fenómenos en lugar de en su prevención y en la adecuada preparación a fin de estar listos para intervenir, así como las lagunas en la coordinación en el conjunto del sistema de salud, y entre la salud y otros sectores, han entorpecido la capacidad de las comunidades y los países para lograr resultados óptimos en materia de desarrollo, en también en el ámbito de la salud pública. Los fenómenos a gran escala debidos a amenazas naturales y tecnológicas en el Caribe, el Japón, Mo- zambique y Nepal, los brotes de enfermedades en la Arabia Saudita, la República de Corea y la República Democrática del Congo, y las crisis prolongadas en muchos países han puesto de relieve que ningún país es inmune a las situaciones de emergencia y los desastres. Si bien esos fenómenos pueden tener un enorme impacto, el efecto acumulado de los fe- nómenos de menor escala también tiene un impac- to significativo en comunidades de todo el mundo. Todos estos fenómenos demuestran el imperativo de salud pública de ampliar las medidas basadas en los riesgos destinadas a reducir las amenazas, la exposición y la vulnerabilidad, y crear capacidad para proteger la salud pública de las situaciones de emergencia y los desastres. A fin de abordar los riesgos actuales y emergentes para la salud pública y la necesidad de una utilización y una gestión eficaces de los recursos, se ha elabora- do el marco conceptual o paradigma de «gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud» con el objeto de consolidar los enfoques y prácticas actuales. El Marco de gestión del riesgo de emergencias y de- sastres de salud proporciona un lenguaje común y un enfoque integral que puede ser adaptado y apli- cado por todos los agentes del sector de la salud y xotros sectores que trabajan para reducir los riesgos y consecuencias para la salud de las emergencias y los desastres. El Marco aspira igualmente a me- jorar los resultados sanitarios y el bienestar de las comunidades en riesgo en diferentes contextos, en particular en los entornos frágiles, tanto de bajos como de altos recursos. La gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud hace hincapié en la evaluación, la comunica- ción y la reducción de los riesgos en todo el proceso de prevención, preparación, disposición a la acción, respuesta y recuperación, y en el fomento de la re- siliencia de las comunidades, los países y los siste- mas de salud. Aprovechando los conocimientos y la experiencia sobre el terreno de numerosos expertos que han participado en la elaboración de este Mar- co, la gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud se basa en las disciplinas de la gestión de riesgos, la gestión de situaciones de emergencia, la preparación y respuesta ante epidemias y el fortale- cimiento de los sistemas sanitarios. Este Marco es plenamente coherente con las políti- cas y medidas de seguridad sanitaria, reducción del riesgo de desastres, acción humanitaria, cambio cli- mático y desarrollo sostenible, y contribuye además a armonizarlas. Por lo tanto, la aplicación eficaz de la gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud es fundamental para lograr la cobertura sa- nitaria universal en todos los contextos nacionales. La visión de la gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud es el «grado más alto posible de salud y bienestar para todas las personas que están en riesgo de sufrir situaciones de emergencia, y un aumento de la resiliencia de la comunidad y del país, la seguridad sanitaria, la cobertura sanitaria universal y el desarrollo sostenible». Su resultado previsto es que «los países y comunidades dispongan de capaci- dades y sistemas más fuertes en el sector de la salud y otros sectores que den lugar a la reducción de los riesgos y consecuencias para la salud de todos los tipos de emergencias y desastres». La gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud se basa en el siguiente conjunto de principios y criterios básicos que guían la elaboración de políticas y su aplicación práctica: { un planteamiento basado en los riesgos; { una gestión integral de las situaciones de emergencia (que abarca la prevención, la preparación, la disposición a la acción, la respuesta y la recuperación); { un enfoque que abarca todos los tipos de amenazas; { un enfoque inclusivo, centrado en las per- sonas y la comunidad; { una colaboración multisectorial y multidis- ciplinaria; { estar basado en todo el sistema de salud; { consideraciones éticas. La gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud comprende un conjunto de funciones y com- ponentes que se derivan de la gestión multisectorial de emergencias y desastres, las capacidades para aplicar el RSI (2005), los elementos constitutivos de los sistemas de salud y las buenas prácticas de las regiones, los países y las comunidades. El Marco se centra principalmente en el sector de la salud, y pone de relieve la necesidad de colaborar con muchos otros sectores que contribuyen sustancialmente a reducir los riesgos y consecuencias para la salud. Las funciones de la gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud se organizan con arreglo a los siguientes componentes. { POLÍTICAS, ESTRATEGIAS Y LEGISLA- CIÓN: En este componente se definen las estructuras, funciones y responsabilidades de los gobiernos y otros agentes para la gestión del riesgo de emergencias y desas- tres de salud; comporta estrategias para fortalecer las capacidades de esa gestión de riesgos. { PLANIFICACIÓN Y COORDINACIÓN: Hace hincapié en los mecanismos de coordina- ción eficaces para la planificación y las operaciones de la gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud. M A RC O D E G ES TI Ó N D EL R IE SG O D E EM ER G EN C IA S Y D ES A ST RE S D E SA LU D xi M A RC O D E G ES TI Ó N D EL R IE SG O D E EM ER G EN C IA S Y D ES A ST RE S D E SA LU D { RECURSOS HUMANOS: Engloba la planifi- cación de la dotación de personal, la forma- ción y la capacitación en todo el espectro de capacidades de gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud a todos los niveles, y la salud y seguridad ocupa- cional del personal. { RECURSOS FINANCIEROS: Sustenta la ejecución de las actividades de gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud, el desarrollo de la capacidad y la fi- nanciación de las contingencias para la res- puesta en emergencias y la recuperación. { GESTIÓN DE LA INFORMACIÓN Y DE LOS CONOCIMIENTOS: Incluye la eva- luación de riesgos, la vigilancia, la alerta temprana, la gestión de la información, la orientación técnica y la investigación. { COMUNICACIÓN DE LOS RIESGOS: Reco- noce que una comunicación eficaz es fun- damental para la salud y otros sectores, las autoridades gubernamentales, los medios de comunicación y el público en general. { INFRAESTRUCTURA SANITARIA Y LO- GÍSTICA: Se centra en la seguridad, sos- tenibilidad, protección y preparación de las instalaciones, la infraestructura esencial (como agua y electricidad) y los sistemas de logística y suministro para respaldar la gestión del riesgo de emergencias y de- sastres de salud. { SALUD Y SERVICIOS RELACIONADOS: Considera la amplia gama de servicios de atención de salud y medidas conexas para la gestión del riesgo de emergencias y de- sastres de salud. { CAPACIDAD DE LAS COMUNIDADES PARA LA GESTIÓN DEL RIESGO DE EMER- GENCIAS Y DESASTRES DE SALUD: Se centra en el fortalecimiento de la capaci- dad del personal sanitario local y en la pla- nificación y la acción inclusivas centradas en la comunidad. { SEGUIMIENTO Y EVALUACIÓN: Com- prende procesos para supervisar los pro- gresos en el cumplimiento de los objetivos de la gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud, en particular el segui- miento de los riesgos y las capacidades y la evaluación de la aplicación de las es- trategias y los programas y actividades conexos. El logro de buenos resultados en la gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud depende de la planificación y la acción conjuntas de los ministerios de salud y otros ministerios, el organismo nacional de gestión de desastres, el sector privado, las comu- nidades y las organizaciones comunitarias, con la asistencia de la comunidad internacional. En el cen- tro de una gestión eficaz del riesgo de emergencias y desastres de salud se encuentran los esfuerzos desplegados para reforzar el sistema de salud de un país, con especial hincapié en la participación de la comunidad y las medidas para crear resiliencia y sentar las bases para una prevención, preparación, respuesta y recuperación eficaces de todos los tipos de eventos peligrosos, en particular las situaciones de emergencia y los desastres. Todos los países necesitan políticas, estrategias y programas conexos de carácter multidisciplinario y multisectorial para reducir los riesgos sanitarios de las situaciones de emergencia y los desastres y sus consecuencias. El diseño de estrategias de gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud re- quiere un enfoque sistémico que tenga en cuenta los riesgos, las capacidades y la disponibilidad de recursos para aplicar medidas de gestión del riesgo a nivel local, subnacional y nacional. Las evaluaciones estratégicas de los riesgos de emergencias sanita- rias, las evaluaciones de la capacidad de todos los componentes y funciones de la gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud, y los exámenes de los planes existentes y de la experiencia pasada pueden ayudar a elaborar estrategias integrales y a definir las prioridades para la adopción de medidas. En el Marco se proponen las siguientes esferas de acción que el sector de la salud podría considerar xii como la base de una estrategia integral: sistemas de vigilancia, alerta temprana y otras alertas; prepa- ración frente a emergencias para responder a todas las amenazas en el sistema de salud y en todos los sectores, incluida la preparación operacional y los sistemas de manejo de los incidentes con gran nú- mero de víctimas; y hospitales y establecimientos de salud resilientes que sean seguros y sostenibles y que puedan seguir funcionando en situaciones de emergencia o desastre. Es necesario que el sector de la salud lleve a cabo una intensa labor de promoción y participe en foros internacionales y nacionales, en particular por conducto del organismo nacional de gestión de desastres, a fin de garantizar que la salud de las poblaciones siga siendo un elemento central de los diálogos multisectoriales sobre políticas, pla- nificación y asignación de recursos, así como en la coordinación operacional a nivel local, subnacional y nacional. La OMS se ha comprometido a colaborar con los Estados Miembros y los asociados para respaldar la aplicación del RSI (2005), el Marco de Sendái, los ODS y el Acuerdo de París. La gestión eficaz de los riesgos de situaciones de emergencia y desastres por todas las partes interesadas contribuirá de ma- nera sustancial a fortalecer la resiliencia de las co- munidades y los países, la seguridad sanitaria, la atención primaria universal y el desarrollo sosteni- ble. También permitirá a todas las comunidades en riesgo de sufrir emergencias y desastres alcanzar el grado más alto posible de salud y bienestar. La apli- cación del presente Marco de gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud proporciona una base sólida para que todas las partes interesadas colaboren entre sí y logren esos objetivos. M A RC O D E G ES TI Ó N D EL R IE SG O D E EM ER G EN C IA S Y D ES A ST RE S D E SA LU D 1M A RC O D E G ES TI Ó N D EL R IE SG O D E EM ER G EN C IA S Y D ES A ST RE S D E SA LU D Personas de todo el mundo se enfrentan a una am- plia y diversa gama de riesgos relacionados con las emergencias sanitarias y los desastres. Entre ellas figuran los brotes de enfermedades infeccio- sas, las amenazas naturales, los conflictos, los ali- mentos y el agua impropios para el consumo, los incidentes químicos y radiológicos, los derrumbes de edificios, los accidentes de transporte, la falta de suministro de agua y electricidad, la contamina- ción del aire, la resistencia a los antimicrobianos, los efectos del cambio climático y otras fuentes de riesgo (anexo 1). De manera regular se producen eventos peligrosos en pequeña escala que apenas acarrean consecuencias sanitarias, mientras que otros eventos pueden dar lugar a emergencias o desastres con consecuencias importantes para la salud pública, el bienestar y el desarrollo sanitario. Las consecuencias sanitarias, económicas, políti- cas y sociales de estos eventos pueden ser devas- tadoras, tanto en la fase aguda como a largo plazo. Fenómenos como el cambio climático, la urbaniza- ción no planificada, el crecimiento demográfico, la migración y la fragilidad estatal están haciendo que aumente la frecuencia, la gravedad y los efectos de muchos tipos de situaciones de emergencia en todo el mundo. La gestión de esos riesgos es vital para proteger la salud de las personas en caso de emergencias y desastres, garantizar la seguridad sanitaria local, nacional y mundial, lograr la cobertura sanitaria universal y aumentar la resiliencia de las comuni- dades, los países y los sistemas sanitarios. Una sólida gestión del riesgo es esencial para preser- var el desarrollo y la aplicación de las estrategias locales, nacionales, regionales (1-6) y mundiales en el sector de la salud y en otros sectores. Esto es particularmente importante para la aplicación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, incluido el camino hacia la cobertura sanitaria universal y la meta 3d de «reforzar la capacidad de todos los países, en particular los países en desarrollo, en materia de alerta temprana, reducción de riesgos y gestión de los riesgos para la salud nacional y mundial» (7), el Marco de Sendái (8), el RSI (2005) (9)1 y el Acuerdo de París (10). Los sistemas sanitarios a todos los niveles desem- peñan un papel central en la gestión de los riesgos y la reducción de las consecuencias de las situacio- nes tanto rutinarias como de emergencia debidas a todo tipo de amenazas. Si bien su liderazgo en la gestión de los riesgos infecciosos y la respuesta a los brotes es evidente, el sector de la salud des- empeña asimismo un papel fundamental en la pre- vención y la reducción al mínimo de las consecuen- cias para la salud de las emergencias derivadas de amenazas naturales, tecnológicas y sociales, y solo puede cumplir esas responsabilidades en estrecha colaboración con las comunidades en situación de riesgo y otros sectores. «La cobertura sanitaria universal y la seguridad sanitaria son dos caras de la misma moneda». Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS, 17 de mayo de 2018 1 INTRODUCCIÓN 1 El RSI (2005) es jurídicamente vinculante y proporciona un mecanismo internacional para la gestión eficaz de los eventos de origen biológico, químico y radiológico, especialmente los que tienen el potencial de cruzar fronteras internacionales. 2El objetivo del presente documento es proporcionar a los ministerios de salud y otras partes interesa- das un resumen de las consideraciones de política para reducir los riesgos y las consecuencias de las emergencias y los desastres, así como aumentar la resiliencia de los sistemas de salud, las comunida- des y los países. El presente Marco de gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud ofrece una visión general de los conceptos de gestión de riesgos, los principios rectores, los componentes y las funciones de una gestión eficaz del riesgo de emergencias y desastres de salud, y orientación sobre la aplicación del Marco. Este documento no sustituye a los marcos o estrategias regionales o mundiales existentes, ni tampoco al RSI (2005). Más bien, se basa en ellos con el objeto de incor- porar múltiples amenazas y adoptar un enfoque integral de la gestión de riesgos. La orientación en materia de políticas también tiene por objeto ayudar a los países a adoptar medidas conjuntas y promover la coherencia en la aplicación del RSI (2005), el Marco de Sendái, el Acuerdo de París, los ODS y otras estrategias y marcos nacionales, regionales y mundiales conexos. M A RC O D E G ES TI Ó N D EL R IE SG O D E EM ER G EN C IA S Y D ES A ST RE S D E SA LU D 32 A escala mundial, los eventos peligrosos más co- munes son los accidentes de transporte, las inun- daciones, los ciclones y tempestades, los brotes de enfermedades, los accidentes industriales y los terremotos (11). Aproximadamente 190 millones de personas se ven afectadas directamente cada año por emergencias debidas a amenazas naturales y tecnológicas, produciéndose más de 77 000 muertes (11). Otros 172 millones se ven afectados por conflic- tos (12). Entre 2012 y 2017, la OMS registró más de 1200 brotes en 168 países, incluidos aquellos causa- dos por enfermedades infecciosas nuevas o reemer- gentes. En 2018, la OMS rastreó otros 352 eventos de enfermedades infecciosas, entre ellos el corona- virus causante del síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV) y la enfermedad por el virus del Ebola (13). Además de aumentar la morbilidad, la mortalidad y la discapacidad, las situaciones de emergencia pueden provocar graves trastornos en el sistema sanitario. Afectan a la prestación de servicios sanitarios al dañar y destruir instalaciones de salud, interrumpir programas de salud, causar pérdidas de personal de salud y sobrecargar los servicios clínicos. Una sola emergencia puede hacer retroceder en décadas los logros en materia de desarrollo de la salud pública y de otros sectores. Los costos financieros de las emergencias son tam- bién asombrosos. Las emergencias causadas por amenazas naturales y tecnológicas cuestan un pro- medio de US$ 300 000 millones anuales (14), mien- tras que el costo de los conflictos armados puede ascender a miles de millones. Se ha calculado que las pérdidas anuales previstas por el riesgo de pandemia debido a sus efectos en la productividad, el comercio y los viajes ascienden a unos US$ 500 000 millones, lo que equivale al 6% de los ingresos mundiales por año (15). Se estima que las muertes prematuras asociadas a la contaminación del aire causaron a la economía mundial una pérdida de ingresos laborales de unos US$ 225 000 millones en 2013 (16). Es probable que la mayoría de los países experimen- ten una emergencia a gran escala aproximadamente cada cinco años (17), y muchos son proclives a sufrir amenazas estacionales como inundaciones monzó- nicas, ciclones y brotes de enfermedades. Aunque la mayor parte de la atención internacional se centra en los desastres de gran magnitud, cada año se pro- ducen localmente cientos de situaciones de emer- gencia de menor escala y otros eventos peligrosos, como brotes, inundaciones, incendios y accidentes de transporte. Acumulativamente, estos representan un alto número de muertes, traumatismos, enferme- dades y discapacidades. CONTEXTO: LAS CONSECUENCIAS SANITARIAS DE LAS EMERGENCIAS Y LOS DESASTRES M A RC O D E G ES TI Ó N D EL R IE SG O D E EM ER G EN C IA S Y D ES A ST RE S D E SA LU D 43 El fortalecimiento de los sistemas de salud, la aplicación del RSI (2005) y la elaboración de estrategias de gestión del riesgo de desastres de causas múltiples, junto con una mayor atención a la adaptación al cambio climático, son buenos ejemplos de los progresos realizados para mejorar la gestión de los riesgos de salud asociados a los eventos peligrosos. No obstante, muchas comunida- des, subpoblaciones y países siguen siendo muy vulne- rables a las situaciones de emergencia y los desastres. La capacidad de lograr resultados sanitarios óptimos en relación con las emergencias se ha visto obstaculizada por la fragmentación de los enfoques de los distintos tipos de amenazas, por un excesivo hincapié en la reac- ción, en lugar de prevenir y prepararse para los eventos, y por las deficiencias en la coordinación en todo el sistema de salud, y entre la salud y otros sectores. A la luz de los riesgos actuales y emergentes para la salud pública y de la necesidad de una coordinación, utilización y gestión más eficaces de los recursos, es necesario consolidar los enfoques y la práctica con- temporáneos mediante el presente marco conceptual o paradigma de gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud. PRINCIPALES CONCEPTOS Y CARACTERÍSTICAS DE LA GESTIÓN DEL RIESGO DE EMERGENCIAS Y DESASTRES DE SALUD Las políticas y los programas para reducir al míni- mo los riesgos y consecuencias para la salud de las emergencias y los desastres deben basarse en un enfoque de gestión de riesgos. La gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud es un conjunto de medidas en las que se hace hincapié en la gestión de los riesgos de la posible emergencia o desastre, y no solo en la respuesta al evento o a la crisis, y en el fomento de la resi- liencia de las comunidades y los países. { El riesgo se define como «la combinación de la probabilidad de que se produzca un evento y sus consecuencias negativas» (18). Más concretamente, el riesgo de emergencia o desastre se define como la «posibilidad de que se produzcan muertes, lesiones o destrucción y daños en bienes en un sistema, una sociedad o una comunidad en un periodo de tiempo concreto, determi- nados de forma probabilística como una función de la amenaza, la exposición, la vul- nerabilidad y la capacidad» (19). Los riesgos relacionados con las amenazas nunca pue- den ser eliminados completamente, pero pueden ―y deben― ser gestionados. Cuan- do las actividades de gestión del riesgo de emergencias y desastres se diseñan es- GESTIÓN DEL RIESGO DE EMERGENCIAS Y DESASTRES DE SALUD: UN ENFOQUE INTEGRADO PARA GESTIONAR LOS RIESGOS DE SALUD Y AUMENTAR LA RESILIENCIA «La prevención y la preparación son la columna vertebral de la salud pública. La gestión del riesgo es nuestro pan de cada día». Dra. Margaret Chan, Directora General de la OMS, 30 de octubre de 2012 3.1 M A RC O D E G ES TI Ó N D EL R IE SG O D E EM ER G EN C IA S Y D ES A ST RE S D E SA LU D 5M A RC O D E G ES TI Ó N D EL R IE SG O D E EM ER G EN C IA S Y D ES A ST RE S D E SA LU D pecíficamente para reducir la probabilidad de que ocurran eventos y para minimizar sus consecuencias para la salud, se puede utilizar la expresión «gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud». Una gestión integral del riesgo de emergencias y desastres de salud ha de abordar una amplia gama de amenazas naturales, biológicas, tecno- lógicas y sociales: se emplean diversas medidas de gestión de riesgos (por ejemplo, la prevención primaria y la recuperación, además de la prepara- ción y respuesta ante emergencias) con una am- plia participación del sistema sanitario y de múl- tiples sectores, y un fuerte enfoque comunitario. { Los países han logrado progresos en la reducción de las consecuencias de las emergencias a nivel sanitario y a otros ni- veles. Las estrategias más satisfactorias y costoeficaces suelen emplear un enfoque integral de la gestión del riesgo que tiene por objeto prevenir, mitigar, preparar, res- ponder y recuperarse de las emergencias. Este enfoque general debería aplicarse en todas las circunstancias de emergencia, independientemente de la causa, incor- porando al mismo tiempo las especifi- cidades pertinentes para cada amenaza (ya sea biológica, geológica, química, hi- drometeorológica, social, etc.). Los países también han recurrido a los exámenes a posteriori y a la recuperación tras las situa- ciones de emergencia y los desastres para catalizar el cambio de políticas, fortalecer los sistemas sanitarios en todos los nive- les de atención y crear capacidades con el fin de reducir el riesgo de futuras emergen- cias, aplicando el principio de reconstruir mejores sistemas de salud. La gestión del riesgo de emergencias y desas- tres de salud se deriva de una serie de discipli- nas, principalmente la gestión de riesgos, la ges- tión de emergencias y desastres, la preparación y respuesta ante epidemias y el fortalecimiento de los sistemas sanitarios. Sirve de puente entre la comunidad de gestión multisectorial de ries- gos de emergencias y desastres y la comunidad de la salud. Su objetivo es proporcionar un len- guaje común y un enfoque adaptable que pue- dan aplicar todos aquellos que, en el sector de la salud y en otros sectores, se esfuerzan por me- jorar los resultados sanitarios y el bienestar de las comunidades que corren el riesgo de sufrir emergencias y desastres. { A fin de reducir al mínimo las consecuen- cias sanitarias y mejorar la salud, el bien- estar y los resultados sociales, se requie- ren esfuerzos concertados de muchos sistemas y sectores para prevenir y mitigar los riesgos, prepararse para las emergen- cias, asegurar una respuesta y una recu- peración eficaces y contribuir colectiva- mente a la capacidad de recuperación de las comunidades y los países. La gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud se basa en logros del pasado y en tendencias evidentes en las prácticas de gestión de riesgos de salud pública y de emergencia en todo el mundo. Es plena- mente coherente con los programas de seguridad sanitaria, reducción del riesgo de desastres, reforma de las actividades de ayuda humanitaria, cambio climático y desarrollo sostenible, y ayuda a armonizar las políticas y medidas al respecto. { La gestión del riesgo de emergencias y de- sastres de salud refuerza la aplicación del Reglamento Sanitario Internacional (2005) ―un elemento esencial para el desarrollo de las capacidades nacionales de ese tipo de gestión de riesgos― y otros acuerdos e iniciativas internacionales y regionales pertinentes, como los ODS (con especial atención a la meta 3d), el Marco de Sendái y el Acuerdo de París. Para aumentar su eficacia, esos acuerdos no deben aplicarse 6de manera aislada, sino considerando que están interrelacionados y se refuerzan mu- tuamente. La gestión del riesgo de emergencias y desas- tres de salud se basa en la capacidad del sistema sanitario para gestionar los riesgos cotidianos o presentes de manera sistemática. { Los sistemas de salud desempeñan un papel importante en la reducción de las amenazas, las exposiciones y las vulnera- bilidades, y en la creación de capacidades para prevenir la incidencia o reducir las con- secuencias de los eventos peligrosos que pueden dar lugar a situaciones de emer- gencia. Esas capacidades incluyen la aten- ción primaria, la vigilancia de la morbilidad, la asistencia prehospitalaria, la atención de gran número de víctimas, la seguridad química y radiológica, la salud mental y la comunicación de los riesgos. Los siste- mas de salud también deberían garantizar que disponen de capacidades adicionales para gestionar los riesgos no sistemáti- cos o relacionados con las situaciones de emergencia, por ejemplo, mediante la vigilancia de los riesgos en función de los eventos, equipos sanitarios especializados en situaciones de emergencia, normas de infraestructura en zonas de alto riesgo, pla- nes de respuesta a emergencias y ejerci- cios de simulación. Como tal, la gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud reconoce las funciones, responsabilidades y contribuciones de todos los agentes del sistema de salud, el papel fundamental de la atención primaria y la prestación de aten- ción primaria, secundaria y terciaria, para reducir eficazmente los riesgos y conse- cuencias para la salud de las emergencias y los desastres. { Las emergencias a gran escala, como los conflictos prolongados, suelen tener importantes consecuencias sanitarias y plantean problemas para la prestación incluso de los servicios sanitarios más básicos. Por consiguiente, los sistemas sanitarios deben adaptar y dar prioridad a los servicios, con inclusión de la asistencia de agentes nacionales e internacionales, para atender las necesidades de salud de las poblaciones afectadas y las respec- tivas subpoblaciones. Es muy probable que se necesite esta asistencia en entor- nos frágiles, vulnerables y afectados por conflictos. Los sistemas de salud también tendrán que planificar y aplicar estrategias destinadas a apoyar, reforzar y restablecer la capacidad local durante las crisis pro- longadas y en los periodos posteriores a los desastres o los conflictos. En resumen, la gestión del riesgo de emergen- cias y desastres de salud es un paso significativo en la transformación de la política, la práctica y la cultura imperantes para promover y proteger la salud, preservar la seguridad del mundo y servir a las personas con vulnerabilidades para que na- die se quede atrás. La esencia de su cambio de planteamiento se resume en el cuadro 1. D E A Basado en el evento Basado en el riesgo Reactivo Preventivo Centrado en una sola amenaza Centrado en todas las amenazas Enfoque en las amenazas Enfoque en la vulnerabilidad y la capacidad Un único organismo Toda la sociedad Responsabilidad separada Responsabilidad compartida de los sistemas de salud Enfoque en la respuesta Gestión de riesgos Planificación para las comunidades Planificación con las comunidades Cuadro 1: Cambio de enfoque con la gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud M A RC O D E G ES TI Ó N D EL R IE SG O D E EM ER G EN C IA S Y D ES A ST RE S D E SA LU D 74 VISIÓN Y RESULTADO PREVISTO La base conceptual de la gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud engloba la visión, el resultado previsto, los principios rectores y los enfoques, componentes y fun- ciones. La visión de la gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud es el «grado más alto posible de salud y bienestar para to- das las personas que están en riesgo de sufrir situaciones de emergencia, y un aumento de la resiliencia de la comunidad y del país, la seguri- dad sanitaria, la cobertura sanitaria universal y el desarrollo sostenible». El resultado previsto es que «los países y comunidades dispongan de capacidades y sistemas más fuertes en el sector de la salud y otros sectores que den lu- gar a la reducción de los riesgos y consecuen- cias para la salud de todo tipo de emergencias y desastres». PRINCIPIOS RECTORES Las políticas, estrategias, programas y prác- ticas de gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud se guían por los siguientes principios y enfoques básicos. Planteamiento basado en los riesgos. Los riesgos que las situaciones de emergencia plantean a las comunidades están directa- mente relacionados con la exposición de esas comunidades a las amenazas, su vulnerabili- dad a ellos y su capacidad de gestión de ries- gos tanto antes como durante los eventos y después de ellos. Por consiguiente, los países y las comunidades pueden reducir al mínimo de manera muy eficaz las consecuencias sa- nitarias y de otra índole de las emergencias previniendo o mitigando las amenazas, redu- ciendo la exposición a ellos, minimizando su vulnerabilidad o reforzando sus capacidades. Gestión integral de las emergencias. El en- foque integral hace referencia a una serie de medidas de prevención y mitigación, de prepa- ración frente a las emergencias (en particular la preparación operacional), de respuesta y de recuperación estrechamente relacionadas en- tre sí. Se basa en el supuesto de que las medi- das de prevención y mitigación pueden reducir la probabilidad y la gravedad de las emergen- cias; que una preparación sólida conducirá a una respuesta más oportuna y eficaz; que esa respuesta coordinada dará lugar a una asigna- ción adecuada de los servicios sanitarios en relación con las necesidades de los afectados, con especial atención a los más vulnerables, y que la recuperación y la reconstrucción de- ben concebirse de manera que se reduzcan los riesgos de futuras situaciones de emergencia (enfoque «reconstruir mejor», que incluye el fortalecimiento de los sistemas de salud). Enfoque que abarca todos los tipos de ame- nazas. Los diferentes tipos de amenazas es- tán asociados a riesgos similares para la salud, y muchas funciones de la gestión del riesgo de emergencias y desastres son similares para todas las amenazas (por ejemplo, la planifi- cación, la logística o la comunicación de los GESTIÓN DEL RIESGO DE EMERGENCIAS Y DESASTRES DE SALUD: VISIÓN, RESULTADO PREVISTO Y PRINCIPIOS RECTORES 4.1 4.2 M A RC O D E G ES TI Ó N D EL R IE SG O D E EM ER G EN C IA S Y D ES A ST RE S D E SA LU D 8riesgos). No es ni eficaz ni rentable desarrollar capacidades y mecanismos de respuesta se- parados e independientes para cada peligro. Por consiguiente, las políticas, estrategias y programas de gestión del riesgo de emergen- cias y desastres de salud deben concebirse de modo que aborden cuestiones comunes con capacidades comunes, complementadas con capacidades específicas para cada riesgo. Enfoque inclusivo, centrado en las personas y la comunidad. Los miembros de la comuni- dad son fundamentales para una gestión efi- caz del riesgo de emergencias y desastres de salud, pues son su salud, sus medios de vida y sus bienes los que están expuestos a eventos peligrosos, como las emergencias y los desas- tres. Suelen estar bien situados para gestionar sus propios riesgos mediante acciones que les proporcionan protección a ellos mismos, a sus familias y a sus comunidades, y a menudo son los que intervienen en primer lugar en una si- tuación de emergencia. La gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud emplea un enfoque inclusivo basado en la participación accesible y no discriminatoria. Se ocupa de las necesidades y capacidades de las personas en mayor riesgo y que se ven afectadas de ma- nera desproporcionada por las emergencias y los desastres, especialmente los más pobres, así como las mujeres, los niños, las personas con discapacidad, las personas de edad, los migrantes, los refugiados y las personas des- plazadas, las personas con enfermedades cró- nicas y otras subpoblaciones con niveles más elevados de riesgo. Todas las políticas y prác- ticas de gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud deben integrar las perspec- tivas de género, edad, discapacidad y cultura, en las que se debe promover el liderazgo de las mujeres, los jóvenes y otros grupos de riesgo. La resiliencia de las comunidades puede refor- zarse ayudándolas a identificar las amenazas y vulnerabilidades pertinentes y fomentando su capacidad para mitigar los efectos de las emer- gencias, estar preparados para afrontarlas, res- ponder a ellas y recuperarse de esas situacio- nes. Sobre la base de una concepción pansocial, una gestión eficaz del riesgo de emergencias y desastres de salud requiere la participación acti- va de los gobiernos locales, la sociedad civil y las organizaciones de voluntarios, el sector privado y ciudadanos particulares. Colaboración multisectorial y multidiscipli- naria. La gestión eficaz de los riesgos que las emergencias plantean a la salud requiere una colaboración intersectorial sólida y continua. El enfoque «Una Salud», por ejemplo, se basa en la colaboración, la comunicación y la coordina- ción entre la salud pública, la sanidad animal y otros sectores y disciplinas pertinentes para hacer frente a una amenaza para la salud en la intersección de los sectores de la salud hu- mana, la sanidad animal y el medio ambiente, con el objetivo de lograr resultados sanitarios óptimos tanto para las personas como para los animales. Si bien el sector de la salud desem- peña una función técnica preponderante en la gestión del riesgo de enfermedades infeccio- sas, para la mayoría de los tipos de amena- zas y eventos otros sectores desempeñarán funciones técnicas protagónicas (por ejemplo, la agricultura para la inseguridad alimentaria, los servicios meteorológicos para la alerta temprana de ciclones o protección civil para la respuesta de emergencia a inundaciones). Mu- chas de las actividades de gestión del riesgo de emergencias y desastres necesarias para proteger la salud también son gestionadas por otros sectores, tales como el mantenimiento La gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud es asunto de todos. M A RC O D E G ES TI Ó N D EL R IE SG O D E EM ER G EN C IA S Y D ES A ST RE S D E SA LU D 9M A RC O D E G ES TI Ó N D EL R IE SG O D E EM ER G EN C IA S Y D ES A ST RE S D E SA LU D de la infraestructura crítica, el agua y el sanea- miento para las necesidades humanas y el funcionamiento de las instalaciones de salud, el transporte, la logística, los servicios de emer- gencia y la seguridad alimentaria. El sector de la salud debe mantener relaciones sólidas con los numerosos agentes que tienen un papel que desempeñar en la gestión del riesgo de emergencias para la salud. Entre ellos se cuen- tan urbanistas, ingenieros civiles, operadores de instalaciones peligrosas, proveedores de infor- mación climática, profesionales de la sanidad animal, los medios de comunicación y los ser- vicios de emergencia. También se requiere una coordinación eficaz entre muchas disciplinas del ámbito sanitario, como la medicina de urgencias, la vigilancia de enfermedades, la salud mental, la nutrición, el agua y el saneamiento, la gestión de la información sanitaria y muchas otras. Consideración de todo el sistema de salud. Nu- merosas medidas generales de fortalecimiento de los sistemas de salud se encuentran entre las más eficaces para la gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud. Unas altas tasas de cobertura de referencia de los servicios de salud esenciales, que requieren políticas de cobertura sanitaria universal, mejorarán el esta- do general de salud, contribuirán a la prevención de brotes y mitigarán las consecuencias sanita- rias de las emergencias. La mejora de los nive- les de referencia en materia de salud y nutrición es uno de los factores que más contribuyen a la resiliencia de las comunidades. La integración de los principios y prácticas de gestión del ries- go de emergencias y desastres de salud en las políticas, planes, programas y servicios de salud nacionales, subnacionales y locales pertinentes para los componentes y funciones de esa ges- tión de riesgos (anexo 2) es vital para reducir los riesgos y consecuencias para la salud de las emergencias y los desastres. Consideraciones éticas. En la gestión del ries- go de emergencias y desastres de salud se en- cuentran múltiples fuentes de problemas éti- cos. Las decisiones acerca de las prioridades en la reducción de los riesgos o la respuesta a los desastres incluyen la defensa de la sa- lud como un derecho humano (20),1 aspectos éticos, así como consideraciones pragmáti- cas, económicas, políticas y de otro tipo. Las normas éticas y el derecho sanitario interna- cional son pertinentes en la gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud, guiados por principios como el respeto a las personas, la justicia, la solidaridad y la sensibilidad cultu- ral (21). Estos principios permiten una acción ética con respecto a la política, la práctica, las comunicaciones, la evaluación y la investiga- ción en materia de gestión del riesgo de emer- gencias y desastres de salud, y promueven la confianza en las interacciones con las comuni- dades afectadas. Los gobiernos y las organizaciones intergu- bernamentales y no gubernamentales deben tener en cuenta las diversas necesidades de las poblaciones, especialmente las que tienen mayores niveles de vulnerabilidad, que deben ser incluidas en planteamientos participativos de la planificación, el diseño y la prestación de los servicios que les afectan. Las personas de- ben tener fácil acceso a información precisa, actualizada y fácilmente comprensible sobre los riesgos de las emergencias y las medidas locales e individuales apropiadas. Deberían utilizarse los mejores análisis, pruebas y datos desglosados científicos y socioeconómicos disponibles para fundamentar la planificación, la aplicación y la evaluación de la eficacia y los efectos de las políticas y medidas, especial- mente en lo que respecta a los grupos desfa- vorecidos, a fin de poder introducir oportuna- mente ajustes correctivos. 1 El goce del grado máximo de salud que se pueda lograr es uno de los derechos fundamentales de todo ser humano sin distinción de raza, religión, ideología política o condición económica o social. Constitución de la Organización Mundial de la Salud (20). 10 5 La gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud abarca una amplia gama de funciones y com- ponentes en el sector de la salud y otros sectores que permiten a los países gestionar los riesgos sanitarios de las emergencias y los desastres. Estas funciones forman sistemas destinados a gestionar los riesgos colectivamente a todos los niveles, lo cual subraya la necesidad de una coordinación eficaz para el éxito de la gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud. Las funciones de la gestión del riesgo de emergen- cias y desastres de salud se agrupan en los siguientes componentes, derivados de diversas fuentes, entre ellas la adaptación de los elementos básicos del siste- ma sanitario, la gestión multisectorial de emergencias y desastres y el RSI (2005), que incluye la preparación y respuesta ante epidemias. En el anexo 2 pueden ver- se más detalles sobre la lista sugerida de componen- tes y funciones. POLÍTICAS, ESTRATEGIAS Y LEGISLACIÓN Las consideraciones relativas a la gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud deben integrarse en las políticas y estrategias pertinentes, con el apoyo de la legislación apropiada. Deben incluirse en las políticas, estrategias y planes nacionales de salud, ajustarse a los ciclos de planificación y presupuesto nacionales e incorporarse a la amplia gama de programas de salud nacionales y subnacionales. Una política o estrategia nacional de gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud debe exponer a grandes rasgos las funciones y responsabilidades de todas las partes interesadas de los sectores público y privado y de la sociedad civil, en todos los componentes de la gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud relacionados con todos los tipos de amenazas, e incluir a los responsables de la planificación y la coordinación, el RSI (2005), la vigilancia y la alerta temprana, la preparación y respuesta ante emergencias, la recuperación, los hospitales seguros y los servicios sanitarios y servicios conexos. Del mismo modo, las políticas multisectoriales y la legislación en materia de gestión del riesgo de emergencias y desastres deben incluir la protección de la salud de las personas y la reducción al mínimo de las consecuencias para la salud como objetivos y resultados específicos de la acción de todos los sectores. Dado que las cuestiones sanitarias no suelen estar bien representadas en las políticas y estrategias intersectoriales, tal vez sea necesario llevar a cabo una enérgica labor de promoción para asegurar que la salud ocupe un lugar más central en esas importantes políticas, estrategias e iniciativas multisectoriales. PLANIFICACIÓN Y COORDINACIÓN Se necesitan planes para poner en práctica la gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud, en particular los elaborados para contribuir a la aplicación nacional del RSI (2005) y del Marco de Sendái. Han de basarse en las conclusiones de las evaluaciones de 5.1 COMPONENTES Y FUNCIONES DE LA GESTIÓN DEL RIESGO DE EMERGENCIAS Y DESASTRES DE SALUD 5.2 M A RC O D E G ES TI Ó N D EL R IE SG O D E EM ER G EN C IA S Y D ES A ST RE S D E SA LU D 11 M A RC O D E G ES TI Ó N D EL R IE SG O D E EM ER G EN C IA S Y D ES A ST RE S D E SA LU D los riesgos y la capacidad, los ejercicios y los exámenes, especialmente los realizados con vistas a la gestión multisectorial de los riesgos de desastres causados por todo tipo de amenazas y el Marco de seguimiento y evaluación del RSI. Las consideraciones de salud pertinentes también deberían integrarse plenamente en los planes sanitarios y multisectoriales, como los planes de acción nacionales para la seguridad sanitaria, los planes nacionales de reducción del riesgo de desastres, los planes de preparación, respuesta y recuperación y los sistemas de gestión de incidentes. Debe haber coherencia y continuidad entre los planes de los diferentes niveles y jurisdicciones (locales, subnacionales y nacionales). Los planes de preparación y respuesta ante emergencias deben ponerse a prueba y ser revisados de manera periódica. Las instituciones públicas y privadas también habrán de contar con planes de continuidad de las actividades para asegurar el mantenimiento de las funciones y servicios vitales durante las emergencias (22, 23). Se deben establecer mecanismos de coordina- ción de la gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud o unidades especializadas para garantizar una coordinación adecuada en todo el sector de la salud y con otros secto- res en cada nivel. Esos mecanismos habrán de contar con procedimientos para emitir so- licitudes, recibir y coordinar a los asociados internacionales en materia de salud en caso de emergencias a gran escala que superen la capacidad nacional. Esto incluye disponer de sistemas para recibir, cribar, registrar y asignar tareas a estos asociados, así como anticipar, solicitar y recibir donaciones de medicamentos y equipos. RECURSOS HUMANOS Ha de haber personal específicamente dedica- do a gestionar las estrategias de gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud y los programas conexos, así como a ejecutar actividades en los planos nacional, subnacional y local. Entre las principales consideraciones de gestión de los recursos humanos figuran la planificación de las necesidades de personal (incluida la capacidad para hacer frente a un gran aumento de la demanda en la respuesta en emergencias), la formación y la capacita- ción para el desarrollo de competencias, y la salud y seguridad ocupacional. Unos recursos humanos cualificados son fundamentales para la eficacia de las estrategias de gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud y los programas conexos; requieren una inver- sión específica y a largo plazo en formación y capacitación en todo el espectro de las capaci- dades de gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud en diversas áreas técnicas, tales como planificación de emergencias, ges- tión de incidentes, epidemiología, diagnóstico de laboratorio, gestión de la información, eva- luaciones de riesgos y necesidades, logística, comunicación de los riesgos y prestación de servicios sanitarios. RECURSOS FINANCIEROS Se requieren asignaciones financieras adecua- das de los gobiernos, en particular del Ministe- rio de Salud, y de otras fuentes para desarrollar capacidades y ejecutar programas y activida- des. La gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud, con las medidas corres- pondientes de prevención y preparación, tiene un costo constante que debe ser considerado y financiado en su totalidad, como se hace en otros sectores relacionados con la seguridad de las poblaciones. Los mecanismos finan- cieros también deberían englobar la financia- ción de contingencia para la respuesta y la recuperación. Los sistemas presupuestarios nacionales deben ser lo suficientemente flexi- bles para proporcionar financiación de forma rápida inmediatamente después de una situa- ción de emergencia. A efectos de promoción y planificación, es importante documentar las 5.3 5.4 12 repercusiones económicas de los desastres del pasado sobre la salud y el sistema sanita- rio, así como estimar los costos de posibles emergencias y desastres futuros. GESTIÓN DE LA INFORMACIÓN Y DE LOS CONOCIMIENTOS Será necesario fortalecer la capacidad de ges- tión de la información y de los conocimientos para apoyar las evaluaciones de los riesgos y las necesidades, la vigilancia de la morbili- dad y otros sistemas de alerta temprana, y las comunicaciones públicas. Es importante que la recopilación, el análisis y la difusión de la información se armonicen entre los sectores pertinentes y establecer mecanismos para ga- rantizar que «la información correcta llegue a las personas adecuadas en el momento opor- tuno». La investigación apoya la evolución de los datos científicos, los conocimientos y las prácticas y el desarrollo de nuevos medica- mentos, vacunas y medidas innovadoras de gestión de riesgos. Se necesitan orientaciones técnicas basadas en datos científicos para fortalecer la capacidad mediante programas de capacitación y mejoras de los sistemas de salud. COMUNICACIÓN DE LOS RIESGOS Una comunicación eficaz, que incluya la comu- nicación de los riesgos, es una función funda- mental de la gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud, especialmente cuando se relaciona con otros sectores, las autorida- des gubernamentales, los medios de comuni- cación y el público. El acceso en tiempo real y el intercambio de información, asesoramiento y opiniones son vitales para que todas las per- sonas en situación de riesgo puedan tomar de- cisiones fundamentadas y adoptar medidas para prevenir, mitigar y responder a posibles emergencias. Las actividades de información pública deben coordinarse entre las partes in- teresadas a fin de evitar que se difunda infor- mación contradictoria y adaptarse a los ries- gos y necesidades de las diversas poblaciones en situación de riesgo, incluidas las que tienen mayores niveles de vulnerabilidad. INFRAESTRUCTURA SANITARIA Y LOGÍSTICA El hecho de que los hospitales, las instalaciones de salud y la infraestructura conexa sean seguros, estén preparados para las emergencias y sean eficientes desde el punto de vista energético protegerá la vida de sus usuarios, permitirá una respuesta y una recuperación sanitarias eficaces, protegerá las inversiones públicas y privadas, apoyará la sostenibilidad y reducirá el impacto de la atención sanitaria en el clima y el medio ambiente. Muchos servicios básicos, como el agua, el saneamiento y la energía, de los que dependen la salud y los servicios sanitarios, deberían estar disponibles para funcionar antes, durante y después de que se produzca un evento. El apoyo logístico incluirá el almacenamiento y la distribución anticipada de medicamentos y suministros, cadenas de suministro eficaces y sistemas de transporte y telecomunicaciones fiables (24, 25). SALUD Y SERVICIOS CONEXOS Los servicios de salud pública, prehospitalarios y los servicios clínicos de extensión deben estar bien preparados para responder de manera eficaz en caso de una emergencia con consecuencias para la salud. Deberían tener la capacidad de ampliar la prestación de servicios para satisfacer las crecientes necesidades sanitarias (por ejemplo, aumentar el número de camas, establecer instalaciones temporales o consultorios móviles, campañas de vacunación) y de adoptar medidas específicas relacionadas con determinadas amenazas (por ejemplo, el aislamiento de los casos infecciosos). Varias disciplinas de la atención sanitaria contribuyen a la gestión 5.8 5.5 5.6 5.7 M A RC O D E G ES TI Ó N D EL R IE SG O D E EM ER G EN C IA S Y D ES A ST RE S D E SA LU D 13 M A RC O D E G ES TI Ó N D EL R IE SG O D E EM ER G EN C IA S Y D ES A ST RE S D E SA LU D del riesgo de emergencias y desastres de salud y al fomento de la resiliencia de las comunidades y los países, entre ellas la prevención y la mitigación de los riesgos, la preparación, la respuesta y la recuperación. En la medida de lo posible, los representantes de las diversas disciplinas deberían participar en las evaluaciones del riesgo y la capacidad, la planificación, la ejecución y la vigilancia y la evaluación. CAPACIDADES DE LAS COMUNIDADES PARA LA GESTIÓN DEL RIESGO DE EMERGENCIAS Y DESASTRES DE SALUD La participación de las comunidades en las evaluaciones de riesgos para determinar las amenazas y vulnerabilidades locales puede identificar medidas para reducir los riesgos para la salud antes de que se produzca una emergencia. Se puede salvar muchas vidas en las primeras horas tras una situación de emergencia mediante una respuesta local eficaz, antes de que llegue la ayuda externa. La población local también desempeñará un papel protagónico en las actividades de recuperación y reconstrucción. Por consiguiente, la capacidad y las actividades de las comunidades ―en particular en materia de atención primaria de salud― y las funciones de los trabajadores de salud locales, la sociedad civil y el sector privado son fundamentales para la eficacia de la gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud. La sociedad civil puede contribuir a la vigilancia a nivel comunitario, la preparación de los hogares para casos de desastre, el almacenamiento local, la capacitación en primeros auxilios y la respuesta en emergencias. Los ministerios y el sector privado pueden encargarse de la gestión de la infraestructura crítica (por ejemplo, el abastecimiento de agua, la electricidad, el transporte, las telecomunicaciones) y contribuir a las actividades cívicas. Por lo tanto, su participación activa en las actividades relacionadas con todos los aspectos de la gestión del riesgo de emergencias y desastres es vital. SEGUIMIENTO Y EVALUACIÓN Los procesos para controlar el avance hacia el cumplimiento de los objetivos de la gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud y las capacidades básicas deben integrarse en los sistemas de vigilancia existentes del sector de la salud. Es necesario contar con indicado- res normalizados para vigilar los riesgos, las capacidades y la ejecución de los programas. Entre las fuentes de indicadores pertinentes fi- guran el mecanismo de seguimiento del Marco de Sendái, el Marco de seguimiento y evalua- ción del RSI, la encuesta mundial de la OMS sobre la capacidad de los países en materia de gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud y los mecanismos regionales de vi- gilancia y evaluación de la OMS. La vigilancia continua puede complementarse con evalua- ciones puntuales, especialmente de las activi- dades de preparación (por ejemplo, simulacio- nes), respuesta y recuperación. 5.9 5.10 Una población sana es una población resiliente; una población resiliente es una población sana. 14 6 La aplicación efectiva de las estrategias de gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud y los programas y actividades conexos no se limita al sec- tor de la salud. La colaboración con todos los sectores es esencial para reducir colectivamente los riesgos y consecuencias para la salud de las emergencias y los desastres (26). Los componentes y funciones, descri- tos en la sección 5, también permitirán a los países aplicar el Marco de Sendái, los ODS, el RSI (2005)1, el Acuerdo de París y otros marcos nacionales, regiona- les y mundiales pertinentes. Las prioridades nacionales y subnacionales para el desarrollo de la capacidad y la planificación operacio- nal de la gestión del riesgo de emergencias y desas- tres de salud dependerán de los respectivos contex- tos nacionales y comunitarios en cuanto a los riesgos y eventos a los que se enfrentan, los niveles actuales de capacidad y los recursos disponibles para aplicar y mantener la gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud. Por consiguiente, un enfoque es- tratégico y sistémico exige que un país ―o el nivel subnacional o local― adopte algunas medidas clave para analizar el contexto, los riesgos y las capacida- des existentes, y que desarrolle y aplique prioridades para la gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud con la participación activa de las principales partes interesadas. MEDIDAS CLAVE EN EL DESARROLLO DE ESTRATEGIAS DE GESTIÓN DEL RIESGO DE EMERGENCIAS Y DESASTRES DE SALUD Y EN LA APLICACIÓN DE ACCIONES PRIORITARIAS { Llevar a cabo una evaluación estratégica de los riesgos de emergencia sanitaria a fin de identificar y analizar los riesgos de los eventos peligrosos a nivel local, sub- nacional y nacional. Las evaluaciones de riesgos existentes deben utilizarse si están disponibles y actualizarse periódi- camente. Las evaluaciones estratégicas de riesgos que analizan las amenazas, las vulnerabilidades y las capacidades nacionales y locales son fundamentales para una gestión eficaz de los riesgos sanitarios, incluida la planificación de la prevención, la preparación, la respuesta y la recuperación ante situaciones de emergencia. Las evaluaciones deberían seguir un formato normalizado y realizar- se en los planos nacional, subnacional y local, con todos los sectores pertinentes, y actualizarse oportunamente. En parti- cular, se debe procurar utilizar los datos más recientes sobre, por ejemplo, los servicios de agua y saneamiento.2 COLABORAR PARA LA PUESTA EN MARCHA DE LA GESTIÓN DEL RIESGO DE EMERGENCIAS Y DESASTRES DE SALUD 1 Los planes de acción nacionales para desarrollar la capacidad de aplicar el RSI (2005) ayudarán aún más a ampliar la gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud, así como a los planes multisectoriales locales y nacionales de gestión del riesgo de emergencias y desastres que abarquen todos los tipos de amenazas descritas en el Marco de Sendái. 2 El Programa Conjunto OMS/UNICEF de Monitoreo del Abastecimiento de Agua y del Saneamiento informa regularmente sobre el agua y el saneamiento en los hogares, las escuelas y los centros de atención sanitaria, y todos los datos de los países están disponibles en el sitio web del programa conjunto (https://washdata.org/). 6.1 M A RC O D E G ES TI Ó N D EL R IE SG O D E EM ER G EN C IA S Y D ES A ST RE S D E SA LU D 15 M A RC O D E G ES TI Ó N D EL R IE SG O D E EM ER G EN C IA S Y D ES A ST RE S D E SA LU D 1 Por ejemplo, el RSI (2005), el instrumento de autoevaluación para el envío por los Estados Partes de informes anuales y la evaluación externa conjunta voluntaria; la encuesta de la OMS sobre la capacidad de los países en materia de gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud, e instrumentos regionales de evaluación y presentación de informes; el mecanismo de seguimiento del Marco de Sendái; la Iniciativa sobre la Capacidad de Reducción de los Desastres; y la preparación para la respuesta del Comité Permanente entre Organismos. { Evaluar las capacidades actuales para gestionar los riesgos sanitarios asocia- dos a las emergencias y los desastres. Estas evaluaciones pueden abordar un amplio espectro de componentes de la gestión del riesgo de emergencias y de- sastres de salud o componentes especí- ficos a todos los niveles. Los planes y las evaluaciones de la capacidad existentes deberían examinarse y actualizarse pe- riódicamente. Para ello se dispone de una serie de instrumentos mundiales, regionales y nacionales a nivel de todo el sistema y adaptados a las distintas capacidades. Las evaluaciones de la ca- pacidad determinarán los puntos fuertes y los ámbitos susceptibles de mejora, e indicarán en particular las medidas prio- ritarias a nivel comunitario, subnacional y nacional para gestionar los riesgos evaluados.1 { Elaborar y aplicar estrategias multisecto- riales y de desarrollo de la capacidad del sector de la salud, planes de acción na- cionales para la seguridad sanitaria, pla- nes para componentes específicos (por ejemplo, el personal sanitario, la salud mental o la vigilancia de la morbilidad) y planes para abordar la prevención, la preparación, la respuesta y la recupera- ción ante situaciones de emergencia. Esas estrategias y planes deberían ba- sarse en un examen de los planes, eva- luaciones de la capacidad, evaluaciones de los riesgos, el cálculo de los costos de las actividades, la cartografía de los recursos y otras formas de análisis lle- vadas a cabo en consulta con las partes interesadas. Considerando los recursos disponibles, las medidas prioritarias de- berían integrarse en los planes pertinen- tes. La aplicación de las estrategias y los planes debe ser supervisada y evaluada y sus resultados divulgados de manera periódica; también deben actualizarse en consonancia con los ciclos de polí- tica, planificación y presupuesto, y con cualquier cambio en el nivel y el tipo de riesgo. ESFERAS DE ACCIÓN MULTISECTORIAL COMO BASE PARA LA GESTIÓN DEL RIESGO DE EMERGENCIAS Y DESASTRES DE SALUD Una estrategia integral debe englobar todos los componentes de la gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud, como se ha indicado anteriormente. Para ello es necesario reforzar el personal sanitario para gestionar y aplicar la gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud a todos los niveles, poner a disposición recursos financieros para esa gestión de riesgos e invertir en la gestión de la información y la investigación a fin de propor- cionar la base científica para el uso eficiente de los recursos. Además de los esfuerzos por fortalecer los sistemas de salud, especialmen- te en el ámbito de la atención primaria, los mi- nisterios de salud y los asociados deberían considerar las siguientes esferas de acción como base sobre la que construir una estra- tegia integral de gestión del riesgo de emer- gencias y desastres de salud. Evaluaciones de riesgos y de la capacidad Evaluaciones estratégicas o de la situación de partida. El diseño de las estrategias de ges- tión del riesgo de emergencias y desastres de salud y los programas y actividades conexos debería basarse en las conclusiones de las evaluaciones de los riesgos y en evaluaciones detalladas acerca de la capacidad. 6.2 16 Evaluaciones sobre el riesgo de que se produz- ca un evento y de las necesidades. Cuando se notifica un evento con posibles consecuencias para la salud (por ejemplo, un supuesto brote o un derrame de sustancias químicas), normal- mente se requerirá una evaluación inicial del riesgo para verificar su presencia, determinar su riesgo para la salud e identificar los requi- sitos para las medidas de control. Tras los eventos en los que haya un impacto evidente en la salud desde el principio (como terremo- tos, ciclones o brotes) será necesario realizar una evaluación rápida de las necesidades a fin de determinar las principales prioridades en materia de salud, identificar las amenazas y riesgos actuales, evaluar la eficacia de la res- puesta local y determinar las necesidades de asistencia externa. Sistemas de vigilancia, alerta temprana y otras alertas vinculados a la acción tem- prana Un sistema de alerta temprana de amena- zas en evolución o potenciales (tales como brotes de enfermedades, ciclones o sequías) es necesario para la acción temprana, con inclusión de medidas de mitigación, prepa- ración operacional y respuesta oportuna. La información procedente de los sistemas de vigilancia de enfermedades, los pronósticos meteorológicos y otros mecanismos de aler- ta temprana es fundamental para reducir las consecuencias sanitarias y de otra índole de las emergencias. Existen varios mecanismos internacionales de alerta temprana a los que pueden vincularse los sistemas nacionales a fin de adoptar medidas de prevención, detec- ción, preparación y respuesta a las emergen- cias y desastres.1 Preparación frente a emergencias para res- ponder a todas las amenazas Las medidas de preparación frente a emer- gencias basadas en datos científicos (inclui- da la preparación operacional), como la pla- nificación de la respuesta en emergencias con amenazas múltiples y la planificación de contingencias para riesgos específicos, son la base de una respuesta oportuna y eficaz. Estos planes deben abordar cuestiones como las evaluaciones iniciales de riesgos y necesi- dades, la gestión de incidentes y eventos, las comunicaciones, las medidas de salud pública para situaciones de emergencia, la atención prehospitalaria, el manejo clínico y las funcio- nes y responsabilidades respectivas de los distintos sectores y organismos. Se debe establecer en el Ministerio de Salud u otra autoridad sanitaria competente un cen- tro de operaciones en emergencias dotado de recursos para gestionar y coordinar la res- puesta a las emergencias relativas a todas las amenazas, que contara con procedimientos operativos normalizados claros. Es necesario contar con equipos capacitados y equipados en cada nivel del sistema de salud (local, regio- nal, nacional) a fin de dar respuestas rápidas y ampliables. Se debería recurrir a diversas disci- plinas sanitarias para ayudar a la preparación y respuesta ante emergencias, entre ellas la sa- lud pública, la atención prehospitalaria, la en- fermería, la atención primaria, especialidades médicas y quirúrgicas, la gestión de enferme- dades infecciosas, la vigilancia, los servicios de laboratorio y la comunicación de riesgos. Los mecanismos de preparación y respuesta ante emergencias, tales como los sistemas de alerta y respuesta ante brotes epidémicos y la atención de gran número de víctimas, deben 1 Por ejemplo, el Sistema Mundial de Alerta y Coordinación para Desastres (GDACS) para terremotos, maremotos, inundaciones, volca- nes y ciclones tropicales; sistemas internacionales y regionales de alerta de maremotos; el Sistema de Alerta Temprana para Casos de Hambruna (FEWS NET), sistemas mundiales de información epidemiológica (como la Plataforma de inteligencia epidemiológica de fuente abierta, o EIOS, la Red Mundial de Inteligencia sobre Salud Pública, o GPHIN); sistemas de vigilancia de determinadas enfermedades (por ejemplo, poliomielitis, sarampión, gripe, resistencia a los antimicrobianos) y redes subregionales de vigilancia de la morbilidad (tales como la Vigilancia de la Morbilidad en la Cuenca del Río Mekong o el Consorcio de Vigilancia de las Enfermedades Infecciosas del Oriente Medio).M A RC O D E G ES TI Ó N D EL R IE SG O D E EM ER G EN C IA S Y D ES A ST RE S D E SA LU D 17 ponerse a prueba periódicamente mediante ejercicios en cada nivel del sistema sanitario, y ser evaluados tras cada emergencia. Los paí- ses y las comunidades deben aprovechar las oportunidades que se presentan en la recu- peración tras los desastres a fin de fortalecer la capacidad y reducir los riesgos de futuras emergencias mediante una planificación efi- caz y una aplicación sostenida de medidas de rehabilitación y reconstrucción. Hospitales y establecimientos sanitarios re- silientes Los establecimientos de salud resilientes son seguros y sostenibles, y seguirán funcionan- do en situaciones de emergencia o desastre. Es fundamental adoptar medidas destinadas a fortalecer la integridad estructural, no es- tructural y funcional de los establecimientos sanitarios a fin de lograr una gestión eficaz del riesgo de emergencias y desastres de salud. Al formar parte de la infraestructura esencial de una comunidad, los hospitales y otros estable- cimientos sanitarios deben funcionar durante las emergencias y los desastres. También de- ben ser capaces de manejar la carga adicional de pacientes durante la respuesta. Lo ideal se- ría que los establecimientos nuevos se cons- truyeran de forma que fueran resistentes a las amenazas locales y que tuvieran en cuenta los escenarios de cambio climático, al tiempo que debería evaluarse la seguridad y protección de los establecimientos existentes y tomarse las medidas necesarias para su protección, segu- ridad y preparación ante las emergencias. El Índice de Seguridad Hospitalaria de la OMS y la Organización Panamericana de la Salud es un instrumento eficaz para evaluar las instala- ciones y orientar las mejoras en materia de se- guridad, preparación y capacidad de respuesta en caso de emergencia. Los establecimientos sanitarios también de- ben proporcionar un entorno seguro para el personal y los pacientes e incluir medidas y procedimientos estructurales y no estructura- les para protegerlos de los actos de violencia y los ciberataques. La combinación de segu- ridad y mayor sostenibilidad ecológica en los establecimientos sanitarios mejorará la fiabi- lidad del suministro de electricidad y agua y reducirá el derroche en tales establecimien- tos, con lo que disminuirá el impacto global de la atención sanitaria en el clima y el medio ambiente (25). Representación del sector sanitario en el or- ganismo nacional de gestión de desastres y otras plataformas Se necesita una sólida representación y pro- moción de la salud en los principales foros na- cionales e internacionales con el fin de situar la salud de manera eficaz en los diálogos sobre políticas, planificación y asignación de recur- sos, así como en la coordinación operacional a nivel local, subnacional y nacional. Sin esa representación, los encargados de la gestión de desastres de otros sectores podrían no conceder la atención debida a las prioridades en materia de salud, especialmente durante la planificación en relación con las amenazas naturales, tecnológicas y sociales, y no estaría garantizado un enfoque pangubernamental en la gestión de las amenazas biológicas. M A RC O D E G ES TI Ó N D EL R IE SG O D E EM ER G EN C IA S Y D ES A ST RE S D E SA LU D 18 7 El desarrollo y la aplicación de la gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud requieren la par- ticipación activa de una amplia gama de sectores y partes interesadas en todos los niveles de la sociedad (anexo 3). A continuación se describen las funciones de las principales partes interesadas. TODO EL GOBIERNO Y TODA LA SOCIEDAD Se requieren esfuerzos concertados de mu- chos ministerios y sectores a todos los niveles para reducir los riesgos y consecuencias para la salud de las emergencias y los desastres. De conformidad con el Marco de Sendái, los planes multisectoriales y sectoriales nacio- nales y locales relacionados con la gestión del riesgo de desastre deben reconocer que mejorar la salud y el bienestar de la población son objetivos y resultados fundamentales de la acción colectiva. La salud de las personas es a la vez una fuente de vulnerabilidad y un fundamento de la resiliencia humana. Pero la salud es también un sector, y las amenazas biológicas, junto con las naturales, tecnoló- gicas y sociales, son fuentes esenciales de riesgo para las comunidades y los países. To- dos estos aspectos de la gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud deben ser fundamentales para los mecanismos de eva- luación de riesgos y de capacidad y para la ela- boración, planificación, aplicación, supervisión y notificación de medidas multisectoriales de gestión de riesgos. El sector de la salud depende también de otros sectores para gozar de un buen funcio- namiento, y necesita establecer relaciones sólidas con los agentes que intervienen en la gestión de los riesgos sanitarios de las emer- gencias a escala local, nacional e internacio- nal. Entre ellos figuran urbanistas, ingenieros civiles, operadores de instalaciones peligro- sas, proveedores de información climática, profesionales de la sanidad animal, admi- nistradores de infraestructuras esenciales, específicamente proveedores de electricidad, agua y saneamiento, telecomunicaciones y transporte, empresas farmacéuticas, medios de comunicación y servicios de emergencia. Para que la gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud sea eficaz, también es fundamental una coordinación eficaz entre estos diversos sectores. EL MINISTERIO DE SALUD Por lo general, el Ministerio de Salud desem- peñará a nivel nacional o subnacional un pa- pel primordial en las medidas de gestión del riesgo de emergencias y desastres en relación con los brotes. También tiene la importante responsabilidad de abogar ante el organismo nacional de gestión de desastres o la autori- dad equivalente y otros sectores por la centra- lidad de la gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud en relación con todas las amenazas: naturales, tecnológicas, sociales y biológicas. Se debe encomendar a un depar- tamento, unidad o punto focal del Ministerio de Salud la responsabilidad de gestionar las estrategias nacionales de gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud y los pro- gramas conexos, en particular la coordinación con el organismo nacional de gestión de de- sastres, otros ministerios, la sociedad civil y el FUNCIONES Y RESPONSABILIDADES EN LA GESTIÓN DEL RIESGO DE EMERGENCIAS Y DESASTRES DE SALUD 7.1 7.2 M A RC O D E G ES TI Ó N D EL R IE SG O D E EM ER G EN C IA S Y D ES A ST RE S D E SA LU D 19 M A RC O D E G ES TI Ó N D EL R IE SG O D E EM ER G EN C IA S Y D ES A ST RE S D E SA LU D sector privado. Por lo general, corresponderá a dicha unidad o punto focal la responsabilidad de convocar a otros departamentos o progra- mas del Ministerio (como los de servicios de salud, enfermedades transmisibles, salud am- biental) y velar por que contribuyan a la ges- tión del riesgo de emergencias y desastres de salud, en particular en lo referente al desarro- llo de capacidades esenciales. En función de los contextos y recursos locales, esta función podría combinarse con las responsabilida- des del centro nacional de enlace para el RSI, lo que brindaría una buena oportunidad para crear capacidades más amplias de gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud para todo tipo de riesgos. Si hay unidades o puntos focales separados que se ocupan del RSI y de la gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud para todo tipo de riesgos, sin duda será necesaria una estrecha coordi- nación y colaboración entre ellos. ORGANISMO NACIONAL DE GESTIÓN DE DESASTRES Muchos países cuentan con un organismo nacional de gestión de desastres o un orga- nismo equivalente que supervisa la gestión y coordinación de las actividades de gestión de riesgos para emergencias y desastres de gran escala en relación con la mayoría de las amenazas. A otros organismos se les pueden asignar tipos específicos de eventos peligro- sos, como brotes, eventos químicos y eventos nucleares. El organismo nacional de gestión de desastres debe velar por que la salud se integre plenamente en todas las políticas y planes pertinentes, que se dé prioridad a los resultados de salud y que las autoridades sa- nitarias participen activamente en todas las actividades conexas. También deberían incluir indicadores sanitarios en la vigilancia general de las estrategias nacionales y subnaciona- les (por ejemplo, para la aplicación del Marco de Sendái y los ODS), los programas y planes conexos. COMUNIDADES Y ORGANIZACIONES DE BASE COMUNITARIA Las comunidades locales, específicamente los miembros de la comunidad, la sociedad civil y el sector privado, deben participar como asociados de pleno derecho en todas las es- trategias, programas y actividades relaciona- das con la gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud. Esto ayudará a garan- tizar que esas estrategias y actividades sean específicas para cada contexto, culturalmente apropiadas, eficaces y rentables. Las comu- nidades locales están en una posición privi- legiada para desempeñar un papel central en la identificación de las amenazas, la elabo- ración de planes de preparación, detección y respuesta a las emergencias y la ejecución de las actividades de recuperación. Los líde- res comunitarios y el personal sanitario local (por ejemplo, médicos de familia, enfermeras, parteras, farmacéuticos, agentes de salud co- munitarios) pueden fomentar la confianza del público, difundir información e identificar a las personas en situación de riesgo. Esos grupos también pueden prestar servicios de base co- munitaria para atender las necesidades de las personas vulnerables. Es importante que la gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud llegue al nivel local, en particular a la administración lo- cal, y cuente con el apoyo de las autoridades sanitarias centrales y subnacionales. Los me- canismos de coordinación multisectorial que reúnen a todos los organismos y organizacio- nes locales pueden proporcionar un enfoque central para la cooperación interinstitucional a fin de reducir los riesgos y consecuencias para la salud de las emergencias y los desastres. En muchos países, además de un amplio enfo- que pangubernamental, la sociedad civil nacio- nal e internacional y las organizaciones comu- nitarias desempeñarán un papel fundamental 7.3 7.4 20 en la satisfacción de las necesidades básicas de las poblaciones vulnerables. Por lo tanto, es fundamental que esas organizaciones cuenten con la capacidad necesaria para gestionar los riesgos sanitarios de las emergencias, en par- ticular con planes sobre la forma en que conti- nuarán prestando sus servicios esenciales en caso de desastre. Los gobiernos locales debe- rían incentivar la participación de la sociedad civil y las comunidades locales en las evalua- ciones de riesgos, la planificación, el desarro- llo de la capacidad y la prestación de servicios y asistencia para satisfacer las necesidades básicas de las poblaciones con altos niveles de vulnerabilidad (en materia de alimentación, salud, vivienda, agua y saneamiento). LA OMS La OMS, por conducto de sus órganos delibe- rantes y sus directivos superiores, ha hecho de la mejora de la protección de las personas frente a las emergencias una de las tres priori- dades de su 13.º Programa General de Trabajo, 2019-2023. La gestión del riesgo de emergen- cias y desastres de salud también requiere que se garantice una vida sana y se promueva el bienestar de todos a todas las edades median- te el logro de la cobertura sanitaria universal, al tiempo que contribuye a ello, y que se promue- va la salud de las poblaciones con una mayor cantidad de personas que disfruten de mejor salud y bienestar mediante la aplicación de los ODS. La OMS apoya la elaboración y aplicación de toda la gama de medidas de gestión del ries- go de emergencias y desastres de salud por conducto de su Programa de Emergencias Sa- nitarias y la participación de todas las oficinas y programas técnicos de la Organización que apoyan el fortalecimiento de los sistemas na- cionales de salud y el fomento de la resiliencia de los países y las comunidades. La misión del Programa de Emergencias Sanitarias es ayudar a los países y coordinar la acción in- ternacional para la prevención, la preparación de la respuesta, la detección, la respuesta rápida y la recuperación ante brotes y emer- gencias. La OMS ayuda a los países a crear capacidad en materia de gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud respecto de todas las amenazas proporcionando op- ciones de política, apoyo técnico y la provisión de orientación técnica, normas y criterios. La aplicación de los ODS, el Marco de Sendái, el Acuerdo de París, el RSI (2005) y el Programa General de Trabajo seguirá orientando las me- didas de la OMS para fortalecer la capacidad de los países en la gestión del riesgo de emer- gencias y desastres. Además, la OMS apoya las respuestas na- cionales a las emergencias de todo tipo de amenazas, en particular mediante su función de organismo principal del Grupo de Acción Sanitaria Mundial del Comité Permanente entre Organismos,1 como custodio del RSI (2005), y como secretaría de la Red Mundial de Alerta y Respuesta ante Brotes Epidémi- cos, la Iniciativa de Equipos Médicos de Emer- gencia y la Alianza CSU2030. A fin de ayudar a fundamentar las labores de rehabilitación y reconstrucción, la OMS puede apoyar el com- ponente sanitario de las evaluaciones de las necesidades y la planificación de la recupera- ción tras un desastre que dirigen los países, con el apoyo de las Naciones Unidas, el Banco Mundial y la Unión Europea. La Organización desempeña asimismo una importante función de convocatoria para la gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud a nivel re- gional con los Estados Miembros y los asocia- dos, y a nivel mundial mediante la facilitación de la Plataforma temática de la OMS sobre la 7.5 1 El Comité Permanente entre Organismos es el principal mecanismo a nivel internacional para la coordinación de la respuesta a los de- sastres y la ayuda humanitaria. Está formado por los principales organismos humanitarios de las Naciones Unidas y otros de fuera de la Organización. En su calidad de organismo principal del Grupo de Acción Sanitaria Mundial, la OMS trabaja en los países con los ministerios de salud y las organizaciones humanitarias a fin de garantizar que la respuesta del sector sanitario a los desastres esté bien dirigida, bien coordinada y sea eficaz con vistas a satisfacer las necesidades de la población afectada. M A RC O D E G ES TI Ó N D EL R IE SG O D E EM ER G EN C IA S Y D ES A ST RE S D E SA LU D 21 gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud y su red de investigación asociada, y la Alianza Estratégica para la Seguridad Sanitaria. LA COMUNIDAD INTERNACIONAL Las Naciones Unidas y sus organizaciones, otros organismos internacionales, organiza- ciones intergubernamentales, el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, diversas ONG y el sector privado pueden contribuir a la creación de capacidades esenciales para la gestión del riesgo de emer- gencias y desastres de salud en los países. Son asociados esenciales de la OMS. Por ejemplo, la Iniciativa de las Naciones Unidas sobre la Capacidad de Reducción de los Desastres presta apoyo a los gobiernos para evaluar, pla- nificar y desarrollar la capacidad nacional de reducción del riesgo de desastres, incluida la preparación para la respuesta ante situaciones de emergencia. Las iniciativas internacionales y regionales de asociación para la seguridad sanitaria, la gestión del riesgo de desastre, la seguridad química y radiológica y la gestión de incidentes y la seguridad alimentaria también pueden ayudar a los países a movilizar recur- sos, crear capacidad y establecer vínculos con los mecanismos internacionales de respuesta en emergencias. Ejemplos de estos mecanis- mos internacionales y regionales son la Ofici- na de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNDRR), el sistema de grupos temáticos del IASC, la Iniciativa de Equipos Médicos de Emergencia, la Red Mun- dial de Alerta y Respuesta ante Brotes Epidé- micos y la Alianza CSU2030. 7.6 M A RC O D E G ES TI Ó N D EL R IE SG O D E EM ER G EN C IA S Y D ES A ST RE S D E SA LU D 22 8 CONCLUSIÓN Ningún país ―independientemente de su nivel de de- sarrollo económico y social― es inmune a la creciente frecuencia y gravedad de las emergencias. Todos los países necesitan políticas, estrategias y programas claros destinados a reducir al mínimo los riesgos para la salud y sus consecuencias sanitarias y de otro tipo. Estas políticas y estrategias deben ser multidiscipli- narias e intersectoriales y aplicar enfoques integrales de gestión de riesgos que abarquen todas las ame- nazas. Si bien la gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud requiere estrategias multidi- mensionales y medidas específicas para gestionar la amplia gama de riesgos de las emergencias, el for- talecimiento general del sistema sanitario de un país, arraigado en la atención primaria de salud, también es fundamental. El desarrollo de la capacidad para la gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud a nivel nacional y local debería aprovechar los programas y marcos existentes y contribuir a ellos, entre ellos el RSI (2005), el Marco de Sendái, los ODS y el Acuerdo de París. La OMS está plenamente comprometida a colabo- rar con los ministerios y los asociados con vistas a respaldar el desarrollo de las capacidades de cada Estado Miembro en materia de gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud. Esta labor con- junta permitirá alcanzar el más alto nivel posible de salud y bienestar de todas las comunidades en riesgo de emergencias y desastres, fortalecer la resiliencia de las comunidades y los países, la seguridad sani- taria, la cobertura sanitaria universal y el desarrollo sostenible. M A RC O D E G ES TI Ó N D EL R IE SG O D E EM ER G EN C IA S Y D ES A ST RE S D E SA LU D 23 1. Plan de acción para la reducción del riesgo de desastres 2016-2021. Washington, D.C., Organi- zación Panamericana de la Salud, 2016 (http:// iris.paho.org/xmlui/handle/123456789/33772), consultado el 31 de marzo de 2019. 2. Asia Pacific strategy for emerging diseases and public health emergencies (APSED III): advancing implementation of the International Health Regu- lations (2005). Manila, Oficina Regional de la OMS para el Pacífico Occidental, 2017 (http://iris.wpro. who.int/handle/10665.1/13654), consultado el 31 de marzo de 2019. 3. Western Pacific regional framework for disaster risk management for health. Manila, Oficina Re- gional de la OMS para el Pacífico Occidental, 2016 (http://iris.wpro.who.int/handle/10665.1/10927), consultado el 31 de marzo de 2019. 4. WHO Regional Committee for Africa resolution AFR/RC62/6 on disaster risk management: a heal- th sector strategy for the African Region. Brazzavi- lle, Oficina Regional de la OMS para África, 2012 (http://www.who.int/iris/handle/10665/80074), consultado el 31 de marzo de 2019. 5. WHO Regional Committee for South-East Asia re- solution SEA/RC68/R2 on response to emergen- cies and disasters. Nueva Delhi, Oficina Regional de la OMS para Asia Sudoriental, 2015 (http:// www.searo.who.int/about/governing_bodies/ regional_committee/rc68-r2.pdf?ua=1), consul- tado el 31 de marzo de 2019. 6. Action plan to improve public health prepared- ness and response in the WHO European Region 2018-2023. Copenhague, Oficina Regional de la OMS para Europa, 2018 (http://www.euro.who. int/_data/assets/pdf_file/0009/393705/Action- Plan_EN_WHO_web_2.pdf?ua=1), consultado el 31 de marzo de 2019. 7. Resolución 70/1. Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Reso- lución aprobada por la Asamblea General el 25 de septiembre de 2015. Nueva York, Naciones Unidas, 2015 (A/RES/70/1; (http://www.un.org/ga/search/ view_doc.asp?symbol=A/RES/70/1&Lang=S), consultado el 31 de marzo de 2019. 8. Marco de Sendái para la Reducción del Riesgo de Desastres 2015-2030. 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Principios de Bangkok para la aplicación de los as- pectos de salud del Marco de Sendái para la Reduc- ción del Riesgo de Desastres 2015-2030. Ginebra, Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres, 2016 (http://www.who.int/ hac/events/2016/Bangkok_Principles.pdf), con- sultado el 31 de marzo de 2019. 24. Hospitales y centros de salud seguros [sitio web, en inglés]. Ginebra, Organización Mundial de la Salud (https://www.who.int/hac/techguidance/ safehospitals/en/), consultado el 31 de marzo de 2019. 25. Hospitales inteligentes [sitio web]. Washing- ton, D.C., Organización Panamericana de la Salud (https://www.paho.org/disasters/index. php?option=com_content&view=article&id=366 0:hospitales-inteligentes&Itemid=911&lang=es), consultado el 31 de marzo de 2019. 26. Herramienta de evaluación externa conjunta: Re- glamento Sanitario Internacional (2005), segunda edición. Ginebra, Organización Mundial de la Sa- lud, 2018 (https://apps.who.int/iris/bitstream/ha ndle/10665/275849/9789243550220-spa.pdf), acceso al 31 de marzo de 2019. M A RC O D E G ES TI Ó N D EL R IE SG O D E EM ER G EN C IA S Y D ES A ST RE S D E SA LU D 25 M A RC O D E G ES TI Ó N D EL R IE SG O D E EM ER G EN C IA S Y D ES A ST RE S D E SA LU D ANEXOS ANEXO 1. CLASIFICACIÓN DE AMENAZAS ESTABLECIDA POR LA OMS ANEXO 2. COMPONENTES Y FUNCIONES DE LA GESTIÓN DEL RIESGO DE EMERGENCIAS Y DESASTRES DE SALUD ANEXO 3. LISTA DE GRUPOS DE INTERESADOS EN LA GESTIÓN DEL RIESGO DE EMERGENCIAS Y DESASTRES DE SALUD 26 28 35 A N EX O 1 . C LA SI FI C A C IÓ N D E A M EN A ZA S ES TA BL EC ID A P O R LA O M S M A IN T YP ES -S U BT YP ES [S U B- SU BT YP ES ] 26 1. 1 G EO FÍ SI C A S4 G RU P O S G EN ÉR IC O S1 1. N AT U RA LE S Te rre m ot o: - te m bl or de ti er ra M ar em ot o Re m oc ió n de m as a (c au sa ge of ís ic a) : - de sl iz am ie nt o de ti er ra - ca íd a de ro ca s - hu nd im ie nt o de ti er ra Li cu ef ac ci ón Ac tiv id ad vo lc án ic a: - ca íd a de ce ni za - la ha r - flu jo pi ro cl ás tic o - co la da d e la va In un da ci ón : - in un da ci ón flu vi al - in un da ci ón re pe nt in a - in un da ci ón co st er a - in un da ci ón p or ob st ru cc ió n de hi el o Re m oc ió n de m as a (c au sa hi dr om et eo - ro ló gi ca ): - de sl iz am ie nt o de ti er ra - av al an ch a (n ie ve ) - av al an ch a de lo do - flu jo d e de pó si to s Ac ci ón d e ol as : - ol a gi ga nt e - se ic he To rm en ta : - to rm en ta ex tr at ro pi ca l - ci cl ón tr op ic al [v ie nt o ci - cl ón ic o, ll uv ia ci cl ón ic a, m ar e- ja da c ic ló ni ca ] - to rm en ta s de co nv ec ci ón [p or e je m pl o, to rn ad o, v ie nt o, llu vi a, to rm en ta de n ie ve , v en - tis ca , d er ec ho , re lá m pa go , to rm en ta e lé c- tri ca , g ra ni zo , to rm en ta d e ar en a o po lv o] Te m pe ra tu ra ex tre m a: - ol a de c al or - ol a de fr ío - d ur os p er io do s in ve rn al es [p or ej em pl o, n ie ve / hi el o, e sc ar ch a/ co ng el ac ió n, dz ud ]6 N ie bl a Se qu ía In ce nd io s: - in ce nd io s de tie rr as [p or ej em pl o, m at or ra le s, ar bu st os , pa st os ] - in ce nd io s fo re st al es De sb or da m ie nt o re pe nt in o de la go g la ci ar (in un da ci ón ) Im pa ct o: - ex pl os ió n en el a ire - m et eo rit o Co nd ic io ne s m et eo ro ló gi ca s es pa ci al es : - pa rt íc ul as en er gé tic as - to rm en ta s ge om ag né tic as - on da d e ch oq ue Ac to s de vi ol en ci a C on fli ct os ar m ad os :14 - in te rn ac io - na le s - no in te rn a- ci on al es Di st ur bi os Es ta m pi da Te rro ris m o: - qu ím ic o, bi ol óg ic o, ra di ol óg ic o, nu cl ea r y e x- pl os iv os 15 ,1 6 Cr is is fin an ci er as : - hi pe rin - fla ci ón - cr is is m on et ar ia Er os ió n De fo re st ac ió n Sa lin iz ac ió n El ev ac ió n de l n iv el de l m ar D es er tifi ca ci ón Pé rd id a y de gr ad ac ió n de hu m ed al es Re tro ce so y de sh ie lo d e gl ac ia re s In va si ón d e ar en a 1. 2 H ID RO M ET EO RO LÓ G IC A S 2. P RO V O C A D A S P O R EL H O M BR E2 ,3 3. M ED IO A M BI EN - TA LE S G RU P O S 2. 1 TE C N O LÓ G IC A S 2. 2 SO C IA LE S 3. 1 DE G RA DA CI Ó N D EL M ED IO A M BI EN TE 17 SU BG RU P O S 1. 2. 3 CL IM AT O LÓ G IC A S4 1. 2. 1 H ID RO LÓ G IC A S4 1. 2. 2 M ET EO RO LÓ G IC A S4 1. 3 BI O LÓ G IC A S5 1. 4 EX TR AT ER RE S- TR ES 4 En fe rm ed ad es tra ns m iti da s po r ví a aé re a En fe rm ed ad es tra ns m iti da s po r el a gu a En fe rm ed ad es tra ns m iti da s po r ve ct or es Br ot es d e en fe rm ed ad es de tr an sm is ió n al im en ta ria 7 Pl ag a de in se ct os 4 : - sa lta m on te s - la ng os ta En fe rm ed ad es d e an im al es En fe rm ed ad es d e pl an ta s Ae ro al ér ge no s M ic ro or ga ni sm os re si st en te s a lo s an tim ic ro bi an os Co nt ac to e nt re a ni - m al es y h um an os - ve ne no so s [s er pi en te s, ar añ as ] Am en az as in du st ria le s: 8 - de rr am e qu ím ic o - fu ga d e ga s - ra di ac ió n [ra di ol óg ic a, nu cl ea r] Co la ps o es tru ct ur al : - co la ps o de u n ed ifi ci o8 ,9 - ro tu ra s de p re sa s o pu en te s Ri es go s la bo ra le s - m in er ía Tr an sp or te :8, 11 - a ire , c ar re te ra , f er ro ca rr il, ag ua , e sp ac io Ex pl os io ne s In ce nd io s8 Co nt am in ac ió n de l a ire :9 - c al im a1 0 Da ño s a in fra es tru ct ur as : - i nt er ru pc ió n de l s um in is tro de e ne rg ía 11 - su m in is tro d e ag ua - re si du os s ól id os , a gu as re si du al es - te le co m un ic ac ió n Ci be rs eg ur id ad M at er ia le s pe lig ro so s en e l ai re , e l s ue lo y e l a gu a: 12 ,1 3 - bi ol óg ic os , q uí m ic os , ra di ol óg ic os Co nt am in ac ió n al im en ta ria 7 Pr in ci pa le s tip os -s ub tip os [s ub su bt ip os ] M A RC O D E G ES TI Ó N D EL R IE SG O D E EM ER G EN C IA S Y D ES A ST RE S D E SA LU D 27 M A RC O D E G ES TI Ó N D EL R IE SG O D E EM ER G EN C IA S Y D ES A ST RE S D E SA LU D 1. Informe del grupo de trabajo intergubernamental de ex- pertos de composición abierta sobre los indicadores y la terminología relacionados con la reducción del riesgo de desastres. Nota del Secretario General. Nueva York, Nacio- nes Unidas, 2016 (A/71/644; https://www.preventionweb. net/files/50683_oiewgreportspanish.pdf), consultado el 18 de febrero de 2019. 2. Informe anual de la OCHA, 2017. Ginebra, Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Hu- manitarios, 2017 (https://www.unocha.org/sites/unocha/ files/2017%20annual%20report.pdf), consultado el 18 de febrero de 2019. 3. Tipos de desastres: definición de peligro [sitio web]. Gine- bra, Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, 2019 (https://www.ifrc.org/ es/introduccion/disaster-management/sobre-desastres/ definicion--de-peligro/), consultado el 18 de febrero de 2019. 4. EM-DAT: Base de datos internacional sobre desastres [sitio web]. 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FUENTES: 28 La gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud abarca una amplia gama de funciones y com- ponentes en el sector sanitario y otros sectores que permiten a los países gestionar de manera colectiva los riesgos y consecuencias para la salud de todos los eventos peligrosos, en particular las emergencias y los desastres. Estas funciones forman sistemas de gestión de riesgos a todos los niveles, lo que subraya la necesidad de una coordinación eficaz de estas fun- ciones para que la gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud sea eficaz. La amplitud de las fun- ciones reconoce que muchos interesados contribuyen y deben participar en el desarrollo y la aplicación de capacidades para la gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud. En este caso, la atención se cen- tra principalmente en las funciones que desempeña el sector de la salud y en las que tienen efectos directos en su desempeño (tales como la coordinación multi- sectorial o la logística). En este anexo se ofrece una lista no exhaustiva de funciones. Es un hecho reconocido que muchas otras funciones en el sector de la salud y en otros sectores ayudan a mejorar los resultados sanitarios de las per- sonas que corren el riesgo de sufrir emergencias y desastres (por ejemplo, la planificación del uso de la tierra o la producción de alimentos). Las funciones se agrupan en componentes derivados de diversas fuen- tes, en particular los elementos básicos del sistema sanitario, la gestión multisectorial de emergencias y desastres y el RSI (2005), que incluye la preparación y respuesta ante epidemias. POLÍTICAS, ESTRATEGIAS Y LEGISLACIÓN { POLÍTICAS, ESTRATEGIAS Y LEGISLACIÓN • Marcos jurídicos para la gestión del ries- go de emergencias y desastres de salud y la gestión multisectorial de riesgos de emergencias y desastres. • Políticas de gestión del riesgo de emer- gencias y desastres del sector de la salud. • Políticas de gestión del riesgo de emer- gencias y desastres multisectoriales.1 • Políticas sanitarias y multisectoriales para amenazas específicas (por ejemplo, sobre cólera, amenazas químicas, inun- daciones, seguridad vial). • Integración de la gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud en las políticas, estrategias y planes de salud nacionales y subnacionales y en los pla- nes y políticas nacionales de desarrollo multisectorial. • Integración de la gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud en las políticas y la legislación para componen- tes específicos (por ejemplo, abordar la gestión del riesgo de emergencias y de- sastres de salud en las políticas nacio- nales y subnacionales para el personal sanitario, las enfermedades no transmi- sibles, la salud mental, la discapacidad, los hospitales, la resistencia a los antimi- crobianos, la inmunización). { ESTRATEGIAS DE DESARROLLO DE LA CAPACIDAD • Evaluaciones de la capacidad (con refe- rencia a los componentes y funciones de este Marco de gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud). • Estrategias para el desarrollo de la capa- cidad de: ¬ gestión integral del riesgo de emer- gencias y desastres de salud (en ANEXO 2. COMPONENTES Y FUNCIONES DE LA GESTIÓN DEL RIESGO DE EMERGENCIAS Y DESASTRES DE SALUD 1 1 Las funciones multisectoriales suelen estar a cargo de organismos nacionales, subnacionales y locales de gestión de emergencias y desastres (por ejemplo, los organismos nacionales de gestión de desastres). M A RC O D E G ES TI Ó N D EL R IE SG O D E EM ER G EN C IA S Y D ES A ST RE S D E SA LU D 29 M A RC O D E G ES TI Ó N D EL R IE SG O D E EM ER G EN C IA S Y D ES A ST RE S D E SA LU D 2 todos los componentes y funciones de acuerdo con las prioridades na- cionales y subnacionales); ¬ componentes y funciones específi- cas de la gestión del riesgo de emer- gencias y desastres de salud que se presentan en este anexo; ¬ amenazas específicas (por ejem- plo, cólera, radiación, contamina- ción del aire, temperaturas extre- mas o terrorismo); ¬ aplicación de marcos mundiales y re- gionales (por ejemplo, planes de ac- ción nacionales para la aplicación del RSI (2005), estrategias nacionales y locales de reducción de los riesgos de desastre, planes de acción nacio- nales sobre el cambio climático). • Integración de la gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud en: ¬ estrategias de desarrollo de los sis- temas sanitarios; ¬ estrategias multisectoriales de de- sarrollo de la gestión del riesgo de emergencia y desastres; ¬ estrategias de adaptación al cambio climático. PLANIFICACIÓN Y COORDINACIÓN (A TODOS LOS NIVELES: NACIONAL, SUBNACIONAL Y LOCAL) { MECANISMOS DE COORDINACIÓN • Destinados a desarrollar y poner en práctica las funciones: políticas, eva- luaciones, planificación, desarrollo de la capacidad; operaciones de prevención, preparación frente a emergencias, res- puesta y recuperación; aplicación; super- visión y presentación de informes. • Mecanismos de coordinación multisec- torial en diferentes niveles administrati- vos y jurisdicciones (por ejemplo, nacio- nal, subnacional, local, comunitario). • El sector de la salud en diferentes juris- dicciones (por ejemplo, nacional, subna- cional, distrital, local, comunitaria): ¬ inclusión de diversos programas y disciplinas de salud; ¬ inclusión de otros sectores. • Mecanismos transfronterizos, subregio- nales, regionales e internacionales (por ejemplo, para las evaluaciones conjun- tas, la planificación, el desarrollo de la ca- pacidad (como formación), el intercam- bio de información (como la vigilancia), las operaciones, la logística). • Reglamentos y protocolos de asistencia internacional y normas para la acción de organismos externos. { UNIDADES DE GESTIÓN DEL RIESGO DE EMERGENCIAS Y DESASTRES DE SALUD EN LOS MINISTERIOS DE SALUD • Un personal o una unidad específica- mente dedicados a coordinar el desa- rrollo y las funciones operacionales de la gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud en diferentes niveles administrativos (comunitario, local, sub- nacional y nacional): ¬ dentro del sector de la salud (entre disciplinas y jurisdicciones); ¬ con otros sectores; ¬ con otros países, agentes regionales e internacionales. • Centros nacionales de enlace para el RSI (2005). • Presupuesto para el personal de la uni- dad de gestión del riesgo de emergen- cias y desastres de salud, órganos de coordinación y programas conexos. • Centros de coordinación y centros de operaciones de emergencia. { PLANIFICACIÓN Y COORDINACIÓN DE LA PREVENCIÓN Y LA MITIGACIÓN • Planes de prevención y mitigación de riesgos: 30 ¬ gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud en el sector de la salud y a nivel multisectorial; ¬ en relación con todas las amenazas y con amenazas específicas. • Coordinación de la gestión de programas y proyectos. • Vigilancia, evaluación y presentación de informes de programas y proyectos. { PLANIFICACIÓN Y COORDINACIÓN DE LA PREPARACIÓN, DISPOSICIÓN A LA ACCIÓN Y RESPUESTA ANTE EMERGENCIAS • Planificación de la respuesta previa al evento a todos los niveles (sector de la salud y multisectorial): ¬ planificación de la respuesta a todas las amenazas; ¬ planificación de contingencias para eventos específicos; ¬ planificación para situaciones espe- cíficas (conflictos, concentraciones multitudinarias). • Coordinación de las medidas de prepa- ración y disposición a la acción para la respuesta. • Sistemas de gestión de incidentes, in- cluidos el mando, el control, la coordina- ción y las comunicaciones. • Centros y redes de operaciones de emergencia. • Atención de gran número de víctimas. • Evaluaciones de necesidades. • Planificación de la capacidad para hacer frente a un gran aumento de la demanda. • Procedimientos específicos (procedi- mientos operativos normalizados). { PLANIFICACIÓN Y COORDINACIÓN DE LA RECUPERACIÓN • Planificación de la recuperación antes del evento a todos los niveles (en el sec- tor de la salud y a nivel multisectorial). • Planificación de la recuperación tras el evento a todos los niveles (en el sector de la salud y a nivel multisectorial). • Evaluaciones. • Coordinación y gestión de la recuperación. • Planificación de la transición. • Estrategias de fortalecimiento de los sis- temas sanitarios tras un evento. • Procedimientos y protocolos específicos. { GESTIÓN DE LA CONTINUIDAD DE LAS ACTIVIDADES • Evaluaciones de riesgos de la organización. • Planes de respuesta y recuperación de la organización. • Salud y bienestar del personal. { EJERCICIOS Y SIMULACIONES • Programa de gestión de los ejercicios. • Diseño, desarrollo y realización de: ¬ simulacros; ¬ debates; ¬ ejercicios sobre el terreno. • Evaluación de los ejercicios. • Actualización de planes, procedimientos y protocolos. • Actualización de los planes de desarrollo de la capacidad. RECURSOS HUMANOS • Capacidad de la fuerza de trabajo multi- disciplinaria por grupo ocupacional. • Se cubren los puestos esenciales de gestión del riesgo de emergencias y de- sastres de salud a nivel nacional y sub- nacional. • Estrategias de desarrollo de la fuerza de trabajo (integración de las funciones y competencias de la gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud): ¬ personal sanitario general por nivel, por profesión, por grupo ocupacional. • Análisis de las necesidades de formación. • Marcos de competencias. • Elaboración de planes de estudios. • Aprendizaje, impartición de cursos de 3 M A RC O D E G ES TI Ó N D EL R IE SG O D E EM ER G EN C IA S Y D ES A ST RE S D E SA LU D 31 M A RC O D E G ES TI Ó N D EL R IE SG O D E EM ER G EN C IA S Y D ES A ST RE S D E SA LU D formación: ¬ antes y durante el servicio, universi- dad, nivel comunitario. • Concesión de licencias y acreditación del personal y los voluntarios. • Planificación de personal con vistas a la capacidad para hacer frente a un gran aumento de la demanda. • Seguridad y protección de todo el per- sonal (sanitario y de otros sectores, en el lugar de trabajo, en las situaciones de emergencia). RECURSOS FINANCIEROS • Presupuesto para programas de gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud (personal, actividades y servicios, suministros sanitarios, hospitales e in- fraestructura, etc.): ¬ programas y servicios específicos para cumplir las funciones de ges- tión del riesgo de emergencias y de- sastres de salud. • Fondos para imprevistos para la respues- ta en emergencias y la recuperación. • Disposiciones financieras previstas para la atención de emergencia (por ejemplo, políticas de exención de costos, trata- miento de no residentes, repatriación sanitaria). • Redes de protección social y sanitaria (acceso a la atención médica, reducción de las barreras financieras, cobertura sa- nitaria universal, asistencia alimentaria). • Sistemas de compensación (por ejem- plo, atención a largo plazo para las per- sonas afectadas por emergencias y de- sastres, seguros). • Mecanismos de transferencia de efecti- vo (por ejemplo, vales). • Movilización de recursos. GESTIÓN DE LA INFORMACIÓN Y DE LOS CONOCIMIENTOS { EVALUACIONES DEL RIESGO • Evaluaciones estratégicas del riesgo de emergencias (sanitarias y multisectoriales). • Evaluaciones del riesgo de eventos. • Análisis de riesgos. • Análisis de la exposición. • Análisis de la vulnerabilidad a nivel na- cional y comunitario. • Evaluaciones de la capacidad. • Evaluaciones de las necesidades antes, durante y después de las emergencias. • Difusión de las evaluaciones de riesgos para su uso por parte de los encarga- dos de la formulación de políticas y los profesionales. { ALERTA TEMPRANA Y VIGILANCIA • Vigilancia basada en indicadores. • Vigilancia basada en eventos. • Sistemas de alerta temprana de múlti- ples amenazas. • Alerta temprana para diferentes amenazas. • Laboratorios de salud pública, diagnósti- co, caracterización. • Investigaciones epidemiológicas. { INVESTIGACIÓN EN MATERIA DE GESTIÓN DEL RIESGO DE EMERGENCIAS Y DESASTRES DE SALUD • Programa de investigación de la gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud. • Estudios de casos. • Investigación operativa. • Comunidad investigadora para la gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud. • Desarrollo farmacéutico (por ejemplo, medicamentos, vacunas), equipos. • Ética de la investigación. 4 5 32 { GESTIÓN DE LOS CONOCIMIENTOS (ORIENTACIÓN Y APOYO TÉCNICO) • Orientación técnica. • Elaboración de buenas prácticas, direc- trices y protocolos. • Exámenes y enseñanzas extraídas. • Institucionalización de las lecciones: ¬ en los programas de formación; ¬ mejora de los sistemas de salud. • Conocimientos locales e indígenas. { GESTIÓN DE LA INFORMACIÓN • Conjuntos de datos fundamentales. • Información operacional. • Bases de datos sobre las pérdidas. • Avisos de emergencias. • Normas. COMUNICACIÓN DE LOS RIESGOS1 • Comunicaciones públicas. • Medios de comunicación (por ejemplo, participación, capacitación). • Estrategias de comunicación coordinadas. • Comunicación de los riesgos (por ejem- plo, público, personal sanitario, otros sectores). INFRAESTRUCTURA SANITARIA Y LOGÍSTICA { LOGÍSTICA Y SUMINISTROS • Sistemas de logística (entre otras cosas para la cadena de frío para las vacunas y el transporte de muestras). • Suministros y medicamentos esenciales. • Kits de emergencia sanitaria. • Instalaciones de salud temporales. • Acumulación, almacenamiento, distribu- ción previa de depósitos de suministros. • Transporte. • Telecomunicaciones. • Seguridad de las operaciones. • Directrices para la donación e importa- ción de emergencia de medicamentos. { RESILIENCIA DE LAS INSTALACIONES DE SALUD (SEGURIDAD, SOSTENIBILIDAD, PROTECCIÓN, EFICIENCIA) • Normas y códigos de instalaciones de salud para las instalaciones existentes y nuevas. • Diseño universal (por ejemplo, acceso para personas con discapacidades). • Ubicación y construcción seguras. • Equipos, dispositivos (seguridad, protec- ción, mantenimiento). • Gestión de emergencias (por ejemplo, preparación y respuesta ante emergen- cias: planificación, formación, ejercicios). • Prevención y control de infecciones (en instalaciones de salud y otros entornos de atención sanitaria). • Posibilidad de aislamiento de pacientes. • Descontaminación. • Eficiencia energética, reducción de la huella de carbono. • Seguridad de las instalaciones de salud. • Planificación de la capacidad para hacer frente a un gran aumento de la deman- da (por ejemplo, personal, suministros, equipo, servicios básicos). • Asegurar servicios básicos o servicios de apoyo (como agua y bienestar del personal). 6 7 1 Funciones clave vinculadas a la salud de la comunidad respecto a la gestión comunitaria del riesgo de emergencias y desastres de salud, incluida la participación de la comunidad. M A RC O D E G ES TI Ó N D EL R IE SG O D E EM ER G EN C IA S Y D ES A ST RE S D E SA LU D 33 M A RC O D E G ES TI Ó N D EL R IE SG O D E EM ER G EN C IA S Y D ES A ST RE S D E SA LU D SERVICIOS SANITARIOS Y CONEXOS (ANTES, DURANTE Y DESPUÉS DE LAS EMERGENCIAS, PARA SITUACIONES RUTINARIAS, DE EMERGENCIA Y DE GRAN AUMENTO DE LA DEMANDA) 1. SERVICIOS DE ATENCIÓN DE SALUD • Servicios y atención prehospitalarios: ¬ servicios de evacuación médica. • Servicios de atención primaria. • Atención de emergencia. • Atención quirúrgica. • Prevención, control y atención de las en- fermedades transmisibles. • VIH/sida. • Prevención de lesiones y asistencia traumatológica. • Salud mental y apoyo psicosocial. • Salud sexual y reproductiva. • Salud materna y neonatal. • Salud del niño. • Salud del adolescente. • Asistencia a las personas mayores. • Enfermedades no transmisibles. • Servicios de laboratorio y diagnóstico. • Servicios de sangre. • Servicios de rehabilitación. • Equipos médicos y de salud de emergencia. • Productos y servicios de asistencia. • Cuidados paliativos. 2. MEDIDAS DE SALUD PÚBLICA • Formación y promoción de la salud. • Prevención y control de infecciones. • Programas de inmunización. • Manejo de los cadáveres y los desaparecidos. • Salud ambiental: ¬ agua, saneamiento, higiene; ¬ lucha antivectorial; ¬ gestión de desechos en general y sanitarios. • Seguridad alimentaria. • Nutrición. • Medidas sociales (por ejemplo, cuaren- tena, cierre de escuelas, cancelación de concentraciones multitudinarias). • (Servicios de) prevención y control en los puntos de entrada. • Bioseguridad y bioprotección. • Prevención de la violencia (por ejemplo, a niños, personas de edad, etc.). • Programas especializados para subpo- blaciones (por ejemplo, para personas pobres, discapacitados, de género, de una edad específica, refugiados, migrantes). (Nota: Véase el componente sobre Gestión de la información y de los conocimientos en re- lación con las funciones de alerta temprana y vigilancia.) 3. SERVICIOS ESPECIALIZADOS Y MEDIDAS PARA AMENAZAS ESPECÍFICAS • Brotes de enfermedades transmisibles: ¬ bioterrorismo; ¬ enfermedades zoonóticas (aplica- ción de un enfoque de «Una salud» que incluye la salud animal). • Resistencia a los antimicrobianos. • Inocuidad de los alimentos. • Tecnológicas: ¬ amenazas y toxinas químicas; ¬ amenazas radiológicas; ¬ transporte; ¬ ciberseguridad. • Conflicto, violencia, terrorismo. • Amenazas naturales (por ejemplo, tempe- raturas extremas, volcanes, inundaciones). • Contaminación del aire. • Degradación ambiental. 8 34 CAPACIDADES COMUNITARIAS EN MATERIA DE GESTIÓN DEL RIESGO DE EMERGENCIAS Y DESASTRES DE SALUD • Concienciación sobre los riesgos. • Acción centrada en las personas (como personas o subpoblaciones con vulne- rabilidades). • Promoción de la salud. • Evaluaciones de riesgo de la comunidad. • Medidas individuales y para los hogares. • Medidas comunitarias de prevención y mitigación de riesgos en entornos urba- nos, rurales y de otro tipo. • Preparación ante emergencias, prepa- ración operacional, planificación de la respuesta y la recuperación en entornos urbanos, rurales y de otro tipo. • Capacitación del personal sanitario local para la gestión del riesgo de emergen- cias y desastres de salud (por ejemplo, personal sanitario de la comunidad, en- fermeras, médicos de familia). • Servicios de salud comunitaria (por ejemplo, atención primaria, atención clí- nica comunitaria). • Primeros auxilios. • Participación de la comunidad y movili- zación social. • Apoyo y redes comunitarios. SEGUIMIENTO Y EVALUACIÓN • Marcos de ejecución (normas de ejecu- ción, indicadores, objetivos específicos). • Marcos éticos. • Exámenes (por ejemplo, exámenes de políticas, de planificación, operaciona- les, posteriores a la acción, de servicios de salud). • Seguimiento y aplicación de las ense- ñanzas y recomendaciones (por ejemplo, actualizaciones de la planificación, la ca- pacitación, el desarrollo de la capacidad). • Supervisión, evaluación y presentación de informes de programas y proyectos. • Presentación de informes reglamenta- rios a nivel nacional, subnacional y local. • Informes para los ODS, RSI (2005), el Marco de Sendái y marcos regionales: ¬ centros nacionales de enlace para el RSI; ¬ centros nacionales de enlace (multi- sectoriales) para el seguimiento del Marco de Sendái; centros de coordi- nación sanitaria para la vigilancia y la presentación de informes en vir- tud del Marco de Sendái. ¬ centros nacionales de enlace para la presentación de informes acerca de los ODS. • Informes regionales y mundiales de las capacidades de gestión nacional del riesgo de emergencias y desastres de salud (por ejemplo, el informe anual de autoevaluación de los Estados Partes en el RSI o la Encuesta de la OMS sobre la capacidad de los países en materia de gestión del riesgo de emergencias y de- sastres de salud). 9 10 M A RC O D E G ES TI Ó N D EL R IE SG O D E EM ER G EN C IA S Y D ES A ST RE S D E SA LU D 35 M A RC O D E G ES TI Ó N D EL R IE SG O D E EM ER G EN C IA S Y D ES A ST RE S D E SA LU D Una gestión eficaz del riesgo de emergencias y de- sastres de salud requiere la participación activa de los representantes de los grupos de partes interesadas en la gestión de los riesgos, por ejemplo, los propieta- rios de los riesgos, los grupos con vulnerabilidades o los grupos con capacidad para gestionar el riesgo. A continuación se enumeran algunos de los principales grupos de interesados. Debe considerarse la partici- pación de estos grupos de interesados a nivel local, subnacional, nacional, regional e internacional para la gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud (véase también Componentes y funciones de la gestión del riesgo de emergencias y desastres de sa- lud en el anexo 2). { COMUNIDAD • Poblaciones, subpoblaciones o grupos de mayor vulnerabilidad según el con- texto local (por ejemplo, los pobres, las mujeres, los hombres, los niños, las per- sonas con discapacidad, las personas de edad, la población indígena, los migran- tes, los refugiados y las personas des- plazadas). • Supervivientes de emergencias y desastres. • Grupos comunitarios, organizaciones y redes de la sociedad civil (por ejemplo, grupos de voluntarios, grupos para el fomento del bienestar comunitario, es- tudiantes, maestros, pueblos indígenas, grupos étnicos, grupos religiosos, jóve- nes, mujeres, personas de edad avanza- da, discapacitados, redes de salud, or- ganizaciones de servicios comunitarios, como por ejemplo los clubes rotarios). { ADMINISTRACIONES PÚBLICAS (A TODOS LOS NIVELES) • Líderes, parlamentarios y políticos. • Ministerios y organismos gubernamen- tales (por ejemplo, de salud, servicios so- ciales, finanzas, planificación, formación, agricultura, relaciones exteriores, medio ambiente, infraestructura, información pública, comunicaciones, transporte, defensa, industria, turismo, desarrollo internacional). • Organismo nacional de gestión de de- sastres, comités multisectoriales de gestión de emergencias y desastres (a escala nacional, subnacional, local). • Servicios de emergencia (por ejemplo, bomberos, policía, ambulancias), servi- cios hidrometeorológicos nacionales. • Servicios militares, comité de seguridad nacional. { SECTOR DE LA SALUD (A TODOS LOS NIVELES) • Ministerios de salud (departamentos, programas), autoridades sanitarias, ins- titutos nacionales de salud pública. • Comités de gestión del riesgo de emer- gencias y desastres de salud, centros nacionales de enlace para el RSI. • Centros colaboradores de la OMS. • Plataforma temática de la OMS para la gestión del riesgo de emergencias y de- sastres de salud, Red de investigación de la OMS sobre gestión del riesgo de emer- gencias y desastres de salud. • Asociaciones profesionales (por ejem- plo, asociaciones médicas, de salud pú- blica, de enfermería y de parteras, aca- demias o facultades de medicina, World Association for Disaster and Emergency Medicine). • ONG relacionadas con la salud y redes de salud. • Proveedores de atención sanitaria (sec- tores público, privado y no gubernamen- tal), personal sanitario local (por ejemplo, ANEXO 3. LISTA DE GRUPOS DE INTERESADOS EN LA GESTIÓN DEL RIESGO DE EMERGENCIAS Y DESASTRES DE SALUD 36 médicos de familia, enfermeras, parte- ras, farmacéuticos), personal sanitario de la comunidad. • Hospitales y otros centros de atención de salud. • Organizaciones y profesionales de la salud del sector privado (centros de atención sanitaria, seguros médicos, farmacéuticos). { OTROS GRUPOS (EN EL SECTOR DE LA SALUD Y OTROS SECTORES) • Instituciones académicas, universida- des, organismos de formación y capaci- tación, institutos de investigación. • Grupos no gubernamentales y volunta- rios; grupos religiosos; sindicatos y gru- pos de trabajadores. • Medios de comunicación, redes sociales, nuevos medios. • Personajes socialmente influyentes, defensores de la gestión del riesgo de emergencias y desastres de salud (por ejemplo, músicos, estrellas del deporte). • El sector privado (empresas privadas de agua, alimentos, energía, telecomunica- ciones, seguros, tecnología, gestores de instalaciones peligrosas, etc.), asociacio- nes industriales, sector del transporte. • Empresas multinacionales (por ejemplo, de energía (electricidad, combustible), comunicaciones, infraestructura, medios de comunicación). { ORGANIZACIONES DE LAS NACIONES UNIDAS, REGIONALES E INTERNACIONALES • Las Naciones Unidas y los organismos especializados, en particular la FAO, el PNUD, la UNDRR, el UNICEF, la Oficina de Coordinación de Asuntos Humani- tarios (OCHA), el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), la OMS, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y la Organización Mundial de Sa- nidad Animal (OIE). • Organizaciones intergubernamentales regionales y organizaciones regionales de gestión de emergencias (por ejemplo, la Unión Africana, la Liga Árabe, el Cen- tro Asiático de Preparación para Casos de Desastre (ADPC), la Asociación de Naciones de Asia Sudoriental (ASEAN), el Organismo del Caribe para la Gestión de Emergencias en Casos de Desastre (CDEMA), el Centro de Coordinación para la Prevención de los Desastres Naturales en América Central y República Dominica (CEPREDENAC), la Unión Europea (UE), la Comunidad del Pacífico, la Asociación de Asia Meridional para la Cooperación Regional (SAARC)). • Grupos temáticos mundiales, en particu- lar el Grupo de Acción Sanitaria Mundial. • Asociados en la cooperación para el de- sarrollo, donantes. • ONG internacionales, Movimiento Inter- nacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja (Federación Internacional de Socie- dades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR)). • Centros regionales e internacionales para la gestión del riesgo de emergen- cias y desastres de salud y centros mul- tisectoriales para la gestión de riesgos y desastres. M A RC O D E G ES TI Ó N D EL R IE SG O D E EM ER G EN C IA S Y D ES A ST RE S D E SA LU D

ISBN 978-92-4-001744-3

Основные сведения
Тип документа Publications
Дата принятия
Источник Всемирная организация здравоохранения