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Orientaciones normativas de la OMS sobre las actividades integrales para la optimización de los antimicrobianos

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ORIENTACIONES NORMATIVAS DE LA OMS SOBRE LAS ACTIVIDADES INTEGRALES PARA LA OPTIMIZACIÓN DE LOS ANTIMICROBIANOS

ORIENTACIONES NORMATIVAS DE LA OMS SOBRE LAS ACTIVIDADES INTEGRALES PARA LA OPTIMIZACIÓN DE LOS ANTIMICROBIANOS Orientaciones normativas de la OMS sobre las actividades integrales para la optimización de los antimicrobianos [WHO policy guidance on integrated antimicrobial stewardship activities] ISBN 978-92-4-003120-3 (versión electrónica) ISBN 978-92-4-003121-0 (versión impresa) © Organización Mundial de la Salud 2021 Algunos derechos reservados. Esta obra está disponible en virtud de la licencia 3.0 OIG Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual de Creative Commons (CC BY-NC-SA 3.0 IGO; https://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/3.0/igo/deed.es). Con arreglo a las condiciones de la licencia, se permite copiar, redistribuir y adaptar la obra para fines no comerciales, siempre que se cite correctamente, como se indica a continuación. En ningún uso que se haga de esta obra debe darse a entender que la OMS refrenda una organización, productos o servicios específicos. 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Ginebra: Organización Mundial de la Salud; 2021. Licencia: CC BY-NC-SA 3.0 IGO. Catalogación (CIP): Puede consultarse en http://apps.who.int/iris. Ventas, derechos y licencias. Para comprar publicaciones de la OMS, véase http://apps.who.int/bookorders. Para presentar solicitudes de uso comercial y consultas sobre derechos y licencias, véase http://www.who.int/about/licensing. Materiales de terceros. Si se desea reutilizar material contenido en esta obra que sea propiedad de terceros, por ejemplo cuadros, figuras o imágenes, corresponde al usuario determinar si se necesita autorización para tal reutilización y obtener la autorización del titular del derecho de autor. Recae exclusivamente sobre el usuario el riesgo de que se deriven reclamaciones de la infracción de los derechos de uso de un elemento que sea propiedad de terceros. Notas de descargo generales. Las denominaciones empleadas en esta publicación y la forma en que aparecen presentados los datos que contiene no implican, por parte de la OMS, juicio alguno sobre la condición jurídica de países, territorios, ciudades o zonas, o de sus autoridades, ni respecto del trazado de sus fronteras o límites. Las líneas discontinuas en los mapas representan de manera aproximada fronteras respecto de las cuales puede que no haya pleno acuerdo. La mención de determinadas sociedades mercantiles o de nombres comerciales de ciertos productos no implica que la OMS los apruebe o recomiende con preferencia a otros análogos. Salvo error u omisión, las denominaciones de productos patentados llevan letra inicial mayúscula. La OMS ha adoptado todas las precauciones razonables para verificar la información que figura en la presente publicación, no obstante lo cual, el material publicado se distribuye sin garantía de ningún tipo, ni explícita ni implícita. El lector es responsable de la interpretación y el uso que haga de ese material, y en ningún caso la OMS podrá ser considerada responsable de daño alguno causado por su utilización. iiiOrientaciones normativas de la OMS sobre las actividades integrales para la optimización de los antimicrobianos Índice Agradecimientos iv 1. Antecedentes 1 2. Propósito de la orientación normativa 2 3. Destinatarios de la orientación normativa 2 4. Principios de las actividades integrales para la optimización de los antimicrobianos 2 5. Paquete de medidas integrales para la optimización de los antimicrobianos 3 5.1. Crear y desarrollar mecanismos nacionales de coordinación para la optimización de los antimicrobianos y elaborar guías en esa materia 4 5.2. Garantizar y reglamentar el acceso a los antimicrobianos 6 5.3. Fomentar la concienciación, la educación y la formación 9 5.4. Fortalecer las medidas destinadas a mejorar el acceso al agua potable, el saneamiento y la higiene, así como las destinadas a la prevención y el control de las infecciones 11 5.5. Vigilancia, seguimiento y evaluación 13 6. Conclusiones sobre la implantación 16 Bibliografía 19 Anexo: Herramientas de evaluación periódica a nivel nacional y de los establecimientos de salud 22 APS atención primaria de salud AWaRe Access, Watch, Reserve [acceso, precaución, último recurso] DCI denominación común internacional DPC desarrollo profesional continuado GLASS Sistema mundial de vigilancia de la resistencia a los antimicrobianos LME Lista de medicamentos esenciales de la OMS PCI prevención y control de infecciones TI tecnología de la información WAAW Semana mundial de concienciación sobre el uso de los antimicrobianos WASH Water, Sanitation, Hygiene [(mejora del acceso al) agua potable, saneamiento e higiene] Abreviaturas iv Orientaciones normativas de la OMS sobre las actividades integrales para la optimización de los antimicrobianos Agradecimientos Las presentes Orientaciones normativas de la OMS sobre las actividades integrales para la optimización de los antimicrobianos en el sector de la salud humana han sido redactadas por Onyema Ajuebor, Benedetta Allegranzi, Jorge Raúl Matheu Álvarez, Diane Ashiru-Oredope, Alessandro Cassini, Giorgio Cometti, Carmem Lucia Pessoa Da Silva, Deirdre Dimancesco, Sergey Eremin, Siobhan Caitlin Fitzpatrick, Verica Ivanovska, Thomas Joseph, Kate Olive Medlicott, Lorenzo Moja, Arno Muller, Sarah Paulin, Hiiti Baran Sillo, Kavita Trivedi y Evelyn Wesangula, bajo la dirección general de Haileyesus Getahun. Los expertos siguientes participaron en la sesión de consulta en la que se revisó el borrador de las Orientaciones normativas de la OMS sobre las actividades integrales para la optimización de los antimicrobianos en el sector de la salud humana, mantenida los días 2 y 3 de diciembre de 2020 a través de ZOOM. En la lista también figuran aquellos expertos que remitieron comentarios por escrito sobre el borrador revisado: Oladipo Aboderin (Hospital Universitario de la Universidad Obafemi Awolowo, Nigeria), Seif Al-Abri (Ministerio de Sanidad, Omán), Jameela Al-Salman (Complejo Médico Salmaniya, Bahrein), Zina Alhalasah (Ministerio de Sanidad, Jordania), Yewande Alimi (CDC Africa, Etiopía), Celia Alpuche Aranda (Instituto Nacional de Salud Pública, México), Ndoye Babacar (Red Africana para el Control de Infecciones [ICAN], Senegal), Luis Bavestrello (Comité de Antimicrobianos, Sociedad Chilena de Infectología, Chile), Margarita Villafane Britos (Ministerio de Sanidad, Paraguay), Kwame Ohene Buabeng (Ministerio de Sanidad, Ghana), Vanessa Carter (Programa Nacional de Optimización en el Uso de Antibióticos [SAASP], Sudáfrica), Sujith Chandy (ReAct, India), Gemma Chery (Ministerio de Sanidad, Santa Lucía), Francesca Chiara (Wellcome Trust, Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte), Mathew Chow (Federación Internacional de Asociaciones de Estudiantes de Medicina [IFMSA], Dinamarca), Pem Chuki (Hospital Nacional de Referencia Jigme Dorji Wangchuck, Bhután), Jemima Clarke (Fleming Fund, Departamento de Salud y Asistencia Social, R. Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte), Alexandre Costa (UNICEF, Estados Unidos de América), Ephrem Engidawork (Complejo Universitario de Ciencias de la Salud, Universidad de Addis Abeba, Etiopía), Sabiha Essack (Universidad de Kwazulu-Natal, Sudáfrica), Cecilia Ferreyra (FIND, Suiza), Lyalya Gabbasova (Ministerio de Sanidad, Rusia), Debbie Goff (Wexner Medical Center de la Universidad del Estado de Ohio, Estados Unidos de América), Claire Gordon (Mott MacDonald, R. Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte), Emily Heil (Centro Médico de la Universidad de Maryland, Estados Unidos de América), Moska Hellamand (Fundación Access to Medicine, Países Bajos), Mohan Joshi (MTaPS, Estados Unidos de América), Baktygul Kambaralieva (Oficina del Gobierno de la República Kirguisa, Kirguistán), Dalel Kamoun (Ministerio de Sanidad, Túnez), Otridah Kapona (Instituto Nacional de Salud Pública de Zambia, Zambia), Tomislav Kostyanev (COMBACTE LAB- Net, Bélgica), Ndinda Kusu (MTaPS, Kenya), José Pablo Díaz Madriz (Hospital Clínica Bíblica, Costa Rica), Gustavo Marín (Centro Colaborador de la OPS/OMS, Argentina), Lama Masaadeh (Ministerio de Sanidad, Jordania), Tapfumanei Mashe (Laboratorio Nacional de Referencia en Microbiología, Zimbabwe), Caline Mattar (Asociación Médica Mundial, Estados Unidos de América), Marc Mendelson (Universidad de Ciudad de El Cabo, Sudáfrica), Janet Midega (Wellcome Trust, R. Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte), Neda Milevska-Kostova (Studiorum, R. Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte), Yara Mohsen (International Medical Center, Egipto), Nyambura Muroki (Federación Internacional de Asociaciones de Estudiantes de Medicina [IFMSA], Dinamarca), Winnie Nambatya (Universidad Makerere, Uganda), Seamus O’Brien (GARDP, Suiza), Norio Ohmagari (Centro Nacional de Salud y Medicina Global, Japón), Vera Vlahovic Palcevski (Hospital Universitario de Rijeka, Croacia), Marie-Cécile Ploy (Universidad de Limoges, Francia), Todd Pollack (The Partnership for Health Advancement in Vietnam, Viet Nam), Celine Pulcini (Ministerio de Sanidad, Francia), Rodolfo Quirós (Plataforma ProAnet para la Optimización del Uso de Antimicrobianos, Bolivia), Victoria Rutter (Asociación de Farmacéuticos del Commonwealth [CPA], R. Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte), Mounerou Salou (Ministerio de Sanidad de Togo, Togo), Enrique Castro Sánchez (Facultad de Ciencias de la Salud, Universidad de Londres Northampton Square, R. Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte), Nancy Virginia Sandoval (Universidad Rafael Landívar, Guatemala), Jeroen Schouten (Sociedad Europea de Microbiología Clínica y Enfermedades Infecciosas [ESCMID], Países Bajos), Makeda Semret (Centro de Salud de la Universidad McGill, Canadá), Michael Sharland (St George’s Hospital, Universidad de Londres, R. Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte), Jasmin Shepherd (Ministerio de Sanidad, R. Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte), Robert Skov (ICARS Statens Serum Institut, Dinamarca), Ingrid Smith (Hospital Universitario de Haukeland, Noruega), Maria Souza (UNICEF, Estados Unidos de América), Arjun Srinivasan (Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades [CDC], Estados Unidos de América), Gunilla Skoog Stahlgren (Agencia Sueca de Salud Pública, Suecia), Rebecca Sugden (Wellcome Trust, R. Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte), Emmanuel Tanui (Ministerio de Sanidad, Kenya), Jennifer Wenjing Tao (Agencia Sueca de Salud Pública, Suecia), Samiha Toumi (Dirección General de Farmacia y Medicamentos, Túnez), Kavita Trivedi (Trivedi Consults, Estados Unidos de América), Natalie Vestin (Centro de Investigación en Enfermedades Infecciosas y Proyecto Policy Antimicrobial Stewardship, Universidad de Minnesota, Estados Unidos de América), Sophie Walsh (Departamento de Salud y Asistencia Social [DHSC], Ministerio de Sanidad, R. Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte), Karim Wanga (Junta de Farmacia y Venenos, Ministerio de Sanidad, Kenya), Niniola Williams (Dra. Ameyo Stella Adadevoh [DRASA] Health Trust, Nigeria), Yonghong Xiao (Laboratorio Estatal de Referencia para el Diagnóstico y Tratamiento de Enfermedades Infecciosas, Facultad de Medicina de la Universidad de Zhejiang, China), Marcus Zervos (Henry Ford Health System, Estados Unidos de América). vOrientaciones normativas de la OMS sobre las actividades integrales para la optimización de los antimicrobianos Personal de la OMS Onyema Ajuebor (Sede central), Benedetta Allegranzi (Sede central), Adi AL-Nuseirat (Oficina regional para el Mediterráneo Oriental), Alessandro Cassini (Sede central), Amy Collins (Sede central), Deirdre Dimancesco (Sede central), Sergey Eremin (Sede central), Walter Fuller (Oficina regional para África), Terence Fusire (Oficina regional para Asia Sudoriental), Laetitia Gahimbare (Oficina regional para África), Engy Hamed (Oficina regional para el Mediterráneo Oriental), Omotayo Hamzat (Oficina nacional de Nigeria), Maha Talaat Ismail (Oficina regional para el Mediterráneo Oriental), Verica Ivanovska (Sede central), Manish Kakkar (Oficina regional para Asia Sudoriental), Ketevan Kandelaki (Oficina regional para Europa), Stanley Midzi (Oficina nacional de Zimbabwe), Diriba Mosissa (Sede central), Takeshi Nishijima (Oficina regional para el Pacífico Occidental), Pilar Ramón-Pardo (Organización Panamericana de la Salud), Sarah Paulin (Sede central), Asaeli Raikabakaba (Oficina regional para el Pacífico Occidental), Edgard Rojas (Organización Panamericana de la Salud), Roderick Salenga (Oficina nacional de Papúa Nueva Guinea), Germán Esparza Sánchez (Organización Panamericana de la Salud), Hiiti Baran Sillo (Sede central), Ute Soenksen (Oficina regional para Europa), Klara Tisocki (Oficina regional para Asia Sudoriental), Danilo Lo Fo Wong (Oficina regional para Europa), Ali Ahmed Yahaya (Oficina regional para África) y Bassim Zayed (Oficina regional para el Mediterráneo Oriental). El borrador del documento también contiene las aportaciones de Elizabeth Beech (NHS de Inglaterra y NHS Improvement, R. Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte), Colin Brown (Salud Pública de Inglaterra, R. Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte), Mandy Chesworth (Departamento de Salud y Asistencia Social, R. Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte), Kieran Hand (NHS de Inglaterra y NHS Improvement, R. Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte), Philip Howard (Hospitales Universitarios de Leeds NHS Trust, R. Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte), Nicholas Reid (Salud Pública de Gales, R. Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte) y Jacqueline Sneddon (Healthcare Improvement Scotland, R. Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte). Herramientas de evaluación periódica a nivel nacional y de los establecimientos de salud La redacción de las Herramientas de evaluación periódica a nivel nacional y de los establecimientos de salud ha corrido a cargo de Diane Ashiru-Oredope (OMS), Kwame Peprah Boaitey (OMS), Thomas Joseph (OMS), Sarah Paulin (OMS), Ingrid Smith (OMS), Kavita Trivedi (OMS) y Evelyn Wesangula (OMS), bajo la dirección general de Haileyesus Getahun, Director del Departamento de Coordinación y Alianzas Mundiales en materia de Resistencia a los Antimicrobianos de la OMS. La Herramienta de evaluación de los establecimientos de salud fue sometida a pruebas preliminares en Fiji, Ghana, Jordania y Túnez. Los responsables de estas pruebas piloto fueron George Hedidor (Oficina nacional de la OMS en Ghana), Asaeli Raikabakaba (Oficina regional para el Pacífico Occidental) y Sarah Tolba (Oficina regional para el Mediterráneo Oriental). También hicieron aportaciones José Luis Castro (Organización Panamericana de la Salud), Walter Fuller (Oficina regional para África), Terence Fusire (Oficina regional para Asia Sudoriental), Engy Hamed (Oficina regional para el Mediterráneo Oriental), Ketevan Kandelaki (Oficina regional para Europa), Takeshi Nishijima (Oficina regional para el Pacífico Occidental), Pilar Ramón Pardo (Organización Panamericana de la Salud) y Bassim Zayed (Oficina regional para el Mediterráneo Oriental). Los Gobiernos de Alemania y de Noruega financiaron amablemente la elaboración de estas Orientaciones normativas y de las Herramientas de evaluación, que además han recibido fondos básicos de la OMS.

1Orientaciones normativas de la OMS sobre las actividades integrales para la optimización de los antimicrobianos 1. Antecedentes El acceso universal a los antimicrobianos de calidad y asequibles constituye uno de los pilares básicos de la cobertura sanitaria universal. El término antimicrobiano engloba los antibióticos, antivíricos, antifúngicos y antiparasitarios destinados a la prevención y el tratamiento de las infecciones e infestaciones en los ámbitos de la sanidad humana, animal y vegetal. El acceso a los antimicrobianos de calidad y asequibles para combatir las enfermedades contagiosas resulta difícil en numerosos contextos, lo que afecta a la calidad de la atención de la salud. Por otra parte, el uso inadecuado que en ocasiones se hace de ellos en medicina, veterinaria y agricultura supone uno de los principales impulsores de la resistencia a los antimicrobianos (1). La resistencia a los antimicrobianos surge cuando las bacterias, los virus, los hongos y los parásitos cambian con el tiempo y ya no responden a los medicamentos, lo que hace que las infecciones comunes sean más difíciles de tratar y aumenta el riesgo de propagación, de padecimiento de enfermedades graves y de muerte. La resistencia también agrava el riesgo que entrañan las intervenciones médicas y quirúrgicas que salvan vidas y tiene un amplio impacto económico y social que pone en peligro los logros de la cobertura sanitaria universal y los Objetivos de Desarrollo Sostenible. La pandemia de COVID-19 desatada por el coronavirus SARS- CoV2 ha hecho aún más patentes los peligros y las dificultades que comporta la resistencia a los antimicrobianos. Hacer frente a la resistencia a los antimicrobianos requiere un extenso conjunto de intervenciones. En un estudio dirigido por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) se afirma que con medidas sencillas de prevención de infecciones como son la vacunación, el fomento de la higiene de manos y la mejora de las condiciones higiénicas en los establecimientos de salud se reduciría el riesgo de muerte a menos de la mitad y disminuiría la carga sanitaria que supone la resistencia a los antimicrobianos. De modo similar, la aplicación integral de políticas que promuevan la higiene hospitalaria, el uso racional de los antimicrobianos y el uso de pruebas diagnósticas que diferencien las infecciones bacterianas de las víricas, acompañadas de campañas en los medios de comunicación, aliviaría notablemente la carga que conllevan las infecciones farmacorresistentes y se podrían salvar 1,6 millones de vidas en 2050 en los 33 países contemplados en el análisis (2). En dicho estudio también se calcula que la inversión en tales políticas se amortizaría en un año y supondría un ahorro anual de hasta 4800 millones de dólares. La optimización del uso de los antimicrobianos en el ámbito de la sanidad humana, animal y vegetal constituye una de las piedras angulares del Plan de Acción Mundial sobre la Resistencia a los Antimicrobianos (3). La OMS define la optimización de los antimicrobianos como un conjunto integral y coherente de medidas destinadas a fomentar el uso responsable y racional de los antimicrobianos con el objeto de mejorar el resultado de los pacientes a lo largo de todo el proceso asistencial. El uso responsable y racional comprende la prescripción de los antimicrobianos solo en caso necesario y la elección del esquema posológico, la dosis, la vía de administración y la duración más convenientes de acuerdo con un diagnóstico certero y óptimo. Estas acciones se complementan con el acceso a antimicrobianos de calidad y asequibles y con la adopción de medidas preventivas destinadas a evitar las infecciones relacionadas con la atención de salud y las adquiridas en la comunidad, medidas como la implantación de los componentes básicos para la prevención y control de las infecciones (PCI), la mejora del acceso al agua potable, el saneamiento y la higiene (WASH) y la optimización de la cobertura vacunal (4–6). El 13.º Programa General de Trabajo de la OMS (13.º PGT) considera la resistencia a los antimicrobianos como una prioridad importante en sus objetivos de los tres mil millones para lograr la cobertura sanitaria universal, abordar las emergencias sanitarias y promover poblaciones más sanas (7). La OMS ha elaborado instrumentos con el fin de facilitar las actividades de optimización de los antimicrobianos en los establecimientos de salud de los países de ingresos medianos y bajos, instrumentos que han ayudado a extender la implantación tanto a escala nacional como en los centros sanitarios y los consultorios médicos (8). Con todo, la implantación efectiva de tales actividades de optimización en los establecimientos de salud exige un abordaje integral que trasciende la escala institucional, nacional y programática. 2 Orientaciones normativas de la OMS sobre las actividades integrales para la optimización de los antimicrobianos 2. Propósito de la orientación normativa Los Estados Miembros solicitaron a la OMS una orientación normativa que sirviera de guía para la implantación de las actividades nacionales destinadas a la optimización de los antimicrobianos como parte de una estrategia integral y programática. La presente orientación normativa responde a esa demanda de los Estados Miembros y se fundamenta en los principios básicos de la salud pública que rigen en el sector de la salud humana. Su objetivo es ofrecer una serie de recomendaciones pragmáticas y basadas en pruebas científicas que impulsen las medidas de optimización integrales y completas bajo la supervisión de una unidad central de coordinación nacional, comités nacionales de coordinación o dirección en materia de resistencia a los antimicrobianos u otras autoridades nacionales equivalentes. La orientación normativa complementa el Plan Mundial de Acción, que es el conjunto de instrumentos diseñado por la OMS para la puesta en práctica de los programas de optimización de antimicrobianos en los establecimientos de salud de los países de ingresos medianos y bajos y otras guías de la OMS en materia de vigilancia, PCI y WASH. 3. Destinatarios de la orientación normativa La presente orientación normativa va dirigida en primer lugar a los planificadores de políticas nacionales de los ministerios de sanidad, los organismos nacionales responsables de la coordinación en materia de resistencia a los antimicrobianos, como son los comités nacionales de coordinación o dirección en dicha materia u otras autoridades nacionales equivalentes que sean las responsables del desarrollo, la implantación y la supervisión de los planes nacionales de actuación y demás políticas y normativas destinadas a paliar la resistencia a los antimicrobianos en el sector de la salud humana. Otros destinatarios son las autoridades y los decisores subnacionales, los expertos técnicos y demás partes interesadas que prestan apoyo a tales programas en todos los niveles. Las cuestiones que trata esta orientación tienen implicaciones importantes y son trascendentes para la dirección estratégica y las actividades relacionadas con el sector de la sanidad humana y con otros sectores o ministerios, como aquellos que trabajan por la calidad asistencial en sanidad humana, las medidas de WASH, PCI, sanidad animal y vegetal, así como por el medio ambiente. 4. Principios de las actividades integrales para la optimización de los antimicrobianos La presente orientación fomenta un enfoque integral con el objeto de salvaguardar los antimicrobianos y persigue las sinergias y la eficiencia para poner en práctica intervenciones exhaustivas que abarquen todas las áreas esenciales del sector de la sanidad humana a todos los niveles. Los principios orientativos son los siguientes: Prestar la debida atención al contexto local y nacional y a la estructura del sistema de salud encargado de acometer las medidas de optimización de los antimicrobianos. Una vez evaluadas las necesidades nacionales e institucionales, priorizar la implantación de aquellas medidas que con más probabilidad reportarán los mayores beneficios. Reforzar y aprovechar las plataformas nacionales y subnacionales existentes y coordinar los mecanismos y los recursos necesarios para implantar las medidas integrales de optimización de los antimicrobianos. Trabar sinergias y vínculos fuertes y efectivos entre las áreas competentes y las disciplinas relacionadas con la resistencia a los antimicrobianos, como son los programas nacionales para la prevención de infecciones y enfermedades infecciosas, entre ellos los de VIH, tuberculosis, paludismo, salud sexual, reproductiva, materna, neonatal, infantil y adolescente, así como el programa para la cobertura sanitaria universal a todos los niveles. 3Orientaciones normativas de la OMS sobre las actividades integrales para la optimización de los antimicrobianos 5. Paquete de medidas integrales para la optimización de los antimicrobianos La implantación de las intervenciones y de las medidas integrales destinadas a la optimización de los antimicrobianos requiere un enfoque programático basado en los principios de la salud pública. La docena de intervenciones y actividades organizadas en cinco pilares que se detallan a continuación representa el paquete esencial que es preciso tomar en cuenta para emprender la aplicación de las medidas integrales que exige tal optimización (cuadro 1). Las medidas de PCI y WASH son actividades de carácter complementario, pero necesarias para combatir con eficacia la resistencia a los antimicrobianos. CUADRO 1. Medidas integrales para la optimización de los antimicrobianos PILAR 1: Crear y desarrollar mecanismos nacionales de coordinación para la optimización de los antimicrobianos y elaborar guías en esa materia 1. Creación y mantenimiento de mecanismos nacionales de coordinación para la optimización de los antimicrobianos que sean operativos a escala nacional, subnacional y distrital. 2. Elaboración de guías terapéuticas y de optimización del uso, normas e instrumentos de implantación nacionales. PILAR 2: Garantizar y reglamentar el acceso a los antimicrobianos 3. Mejora del acceso a los antimicrobianos esenciales, de calidad, eficaces, seguros y asequibles. 4. Reglamentación de los determinantes sociales y las políticas de remuneración que promueven la prescripción y la dispensación responsable de los antimicrobianos. 5. Legislación y reglamentación en aras del uso responsable y racional de los antimicrobianos y de su correcta eliminación. PILAR 3: Fomentar la concienciación, la educación y la formación 6. Mejora de la concienciación y la implicación para facilitar el cambio de hábitos en cuanto al uso de los antimicrobianos. 7. Fortalecimiento de la capacidad del personal de salud mediante la impartición de módulos educativos y formativos acordes con el cargo y las funciones de cada profesional. PILAR 4: Fortalecer las medidas destinadas a mejorar el acceso al agua potable, el saneamiento y la higiene, así como las destinadas a la prevención y el control de infecciones 8. Mejora de las medidas WASH en los establecimientos de salud y las comunidades. 9. Implantación de los componentes básicos de PCI en los establecimientos de salud. PILAR 5: Vigilancia, seguimiento y evaluación 10. Vigilancia del uso y del consumo de antimicrobianos. 11. Vigilancia de la resistencia a los antimicrobianos. 12. Seguimiento y evaluación de las medidas de optimización de los antimicrobianos. 4 Orientaciones normativas de la OMS sobre las actividades integrales para la optimización de los antimicrobianos 5.1. Crear y desarrollar mecanismos nacionales de coordinación para la optimización de los antimicrobianos y elaborar guías en esa materia 5.1.1. Creación y mantenimiento de mecanismos nacionales de coordinación para la optimización de los antimicrobianos que sean operativos a escala nacional, subnacional y distrital Contexto: La implantación de planes nacionales de actuación contra la resistencia a los antimicrobianos, como las medidas integrales de optimización del uso, requiere la alianza con las partes interesadas del sector de la salud y de otros sectores, como son las entidades privadas con ánimo de lucro y las organizaciones de la sociedad civil, tales como las sociedades y los colegios profesionales. La coordinación es esencial para crear y mantener un ambiente propicio para la difusión de las medidas integrales destinadas a la optimización de los antimicrobianos. Estas actividades deben ser coordinadas por una unidad central de coordinación de ámbito nacional o su equivalente en el ministerio de sanidad o en cualquier otro organismo nacional designado al efecto, que esté dotada de financiación sostenible y adecuada, de recursos humanos técnicamente competentes y de mecanismos para la rendición de cuentas. La forma y la estructura de la unidad dependerán del contexto nacional y de la estructura del sistema de salud y podrá estar integrada en los mecanismos nacionales de coordinación en materia de resistencia a los antimicrobianos que ya sean operativos. La experiencia obtenida con otros programas de salud pública como son los de la tuberculosis, VIH-sida y salud materna e infantil, ha demostrado que los mecanismos de coordinación debidamente financiados y efectivos que operan en todos los niveles, incluidas todas las partes interesadas, tales como las organizaciones de la sociedad civil, las sociedades profesionales, el sector privado, los pacientes y las comunidades, son viables y facilitan la implicación, la rendición de cuentas, el compromiso amplio y la expansión (9). Actuaciones y consideraciones: Creación y mantenimiento de una unidad central de coordinación nacional en el ministerio de sanidad o en cualquier otro organismo nacional designado al efecto, dotada de su propia financiación sostenible y adecuada, de recursos humanos técnicamente competentes y de mecanismos para la rendición de cuentas, así como de operatividad en todos los niveles administrativos para coordinar el diseño, la implantación y el seguimiento de las medidas integrales destinadas a la optimización de los antimicrobianos. La unidad central de coordinación nacional debe organizar un mecanismo nacional de coordinación específico para la optimización de los antimicrobianos con medidas integrales en esta materia del que formarán parte diversos miembros, tales como representantes de los programas y departamentos nacionales pertinentes, del sector privado con ánimo de lucro, de las sociedades y colegios profesionales, de las organizaciones no gubernamentales (ONG), los organismos reguladores, las instituciones universitarias y de investigación, representantes que trabajen con los grupos comunitarios y los pacientes, así como representantes procedentes de otros sectores relacionados con el concepto de «Una Salud» y de otros mecanismos nacionales. Facilitar la creación y la operatividad del mecanismo nacional de coordinación en materia de optimización de los antimicrobianos a escala subnacional y distrital en función del contexto y de las necesidades locales. Las atribuciones de la unidad central de coordinación nacional integrada en el ministerio de sanidad o en otro organismo nacional designado al efecto pueden incluir: i. Ofrecer liderazgo estratégico y programático en relación con las medidas de optimización de los antimicrobianos enmarcadas en el plan nacional de acción contra la resistencia a los antimicrobianos, como es la elaboración de planes para la implantación de la optimización que estén alineados con los planes nacionales de acción, con objetivos e indicadores definidos. ii. Brindar orientación en cuanto al análisis de carencias y la priorización que facilite la definición de un punto de partida en virtud de la capacidad y de los recursos disponibles. iii. Mejorar la integración de las medidas de optimización de los antimicrobianos en todos los niveles del sector de la salud, esto es, nacional, subnacional, distrital, institucional y comunitario. iv. Coordinar la elaboración y la difusión de las guías de diagnóstico y tratamiento optimizados de las enfermedades infecciosas, los instrumentos de apoyo a la decisión médica, los procedimientos operativos estándar y los instrumentos de implantación. 5Orientaciones normativas de la OMS sobre las actividades integrales para la optimización de los antimicrobianos v. Facilitar la revisión de las guías de tratamiento de las enfermedades infecciosas, incluidas las enfermedades tropicales desatendidas, con el fin de incorporar a ellas medidas de optimización de los antimicrobianos que estén basadas en los datos de vigilancia y de otro tipo generados, siempre que sea posible, en colaboración con los comités de medicamentos y terapéutica o sus equivalentes. vi. Movilizar recursos destinados específicamente a las medidas de optimización de los antimicrobianos, también mediante su integración en los planes nacionales del sector de la salud y en los presupuestos de todos los niveles. vii. Crear sinergias y actividades transversales para la optimización de los antimicrobianos en los programas de salud pública como, entre otros, los programas de la tuberculosis, VIH, paludismo, cobertura sanitaria universal, atención primaria de salud (APS), emergencias sanitarias y medidas de WASH y PCI. viii. Facilitar la cooperación y los mecanismos entre los sectores de la salud de carácter público, no gubernamental y privado y con fines de lucro con miras a ganar apoyos para las actividades de optimización de los antimicrobianos y las recomendaciones normativas. ix. Prestar apoyo a la investigación de la implantación, la gestión del conocimiento y la obtención de datos científicos, así como a las plataformas de aprendizaje sobre las prácticas óptimas adaptadas a las necesidades locales y los ejemplos de éxito en cuanto a programas de optimización de los antimicrobianos. x. Incorporar la optimización de los antimicrobianos a los currículos de formación inicial y continua de todos los profesionales de la salud. xi. Desarrollar y aplicar un marco de evaluación y seguimiento y unos objetivos nacionales para las medidas de optimización de los antimicrobianos que estén basados en indicadores, guías e instrumentos reconocidos a escala nacional e internacional (10). 5.1.2. Elaboración de guías terapéuticas y de optimización del uso, normas e instrumentos de implantación nacionales Contexto: El diagnóstico certero y el tratamiento de las enfermedades infecciosas con los medicamentos adecuados, facilitados por la disponibilidad de medios diagnósticos capaces de detectar con rapidez y fiabilidad patógenos específicos y su sensibilidad a los antimicrobianos, son esenciales para mejorar el resultado de los pacientes en todo el espectro asistencial. Las guías nacionales para el tratamiento de las infecciones y las enfermedades infecciosas se deben basar en datos científicos y en directrices locales e internacionales que abarquen el diagnóstico y la elección del esquema posológico, la dosis, la duración y la vía de administración más convenientes, y constituyen elementos esenciales de las medidas destinadas a la optimización de los antimicrobianos. Las guías funcionales, los procedimientos operativos estándar y los instrumentos de implantación de ámbito nacional basados en normativas y directrices fundamentadas en datos científicos y recomendadas a escala nacional e internacional facilitarán la difusión de las medidas integrales para el uso racional. El contar con diagnósticos certeros y óptimos, que dispongan del respaldo de pruebas microbiológicas fiables y oportunas, ayudará a reducir el uso indebido de los antimicrobianos y a mejorar el resultado de los pacientes. Los principios indicados en la Lista Modelo de Medicamentos Esenciales de la OMS (LME), en la clasificación Access, Watch, Reserve (AWaRe) y en el Manual de antibióticos de la OMS (11) referentes al uso de los antibióticos contra las infecciones bacterianas comunes, que entre otros aspectos abordan la farmacorresistencia, pueden servir como referencia para la elaboración de las guías nacionales. Todos los esfuerzos deben tener como objetivo general la reducción del uso superfluo de los antimicrobianos, como, por ejemplo, el uso indebido de los antibióticos clasificados en los grupos de precaución (Watch) y de último recurso (Reserve), estos últimos los más esenciales para la medicina humana y con más riesgo de generar resistencia, y aumentar cuando proceda el uso de los clasificados en el grupo de acceso (Access). 6 Orientaciones normativas de la OMS sobre las actividades integrales para la optimización de los antimicrobianos Actuaciones y consideraciones: Elaborar o adaptar las guías unificadas de diagnóstico y tratamiento de las infecciones y enfermedades infecciosas según la epidemiología y los patrones de resistencia locales basándose en los principios de las guías internacionales o en la evaluación rigurosa de las pruebas científicas y, a continuación, supervisar su implantación en la sanidad pública, todo ello en colaboración con las sociedades profesionales y otras partes interesadas del país, que deben dar respaldo a las guías. Promover y coordinar la difusión de pruebas de diagnóstico microbiológico asequibles que faciliten el diagnóstico certero y óptimo cuando sea necesario para orientar las decisiones terapéuticas y mejorar la atención de los pacientes y su resultado. Diseñar normas y procedimientos operativos estándar que sean sencillos, escalables, sostenibles y adaptados al contexto para las medidas de optimización de los antimicrobianos destinadas a los establecimientos de salud (hospitales, centros de APS, etc.) y los entornos comunitarios (agentes de salud comunitarios, etc.), que, además, integren conceptos de mejora continua de la calidad (7). Incorporar conceptos de mejora continua de la calidad a las medidas de optimización de los antimicrobianos con objeto de garantizar la sostenibilidad de las intervenciones y las medidas. Crear estructuras y sistemas que enlacen e impliquen de forma efectiva a los diversos departamentos que prestan apoyo a las medidas integrales para la optimización de los antimicrobianos. Facilitar el desarrollo y el uso de plataformas y aplicaciones electrónicas con que rellenar las guías, normas e instrumentos para la implantación de la optimización, además de otra información pertinente, y que, además, sirvan como canales para compartir las experiencias, las prácticas óptimas y la información referente a la implantación de las medidas de optimización. Crear mecanismos y actividades de difusión de las guías, normas e instrumentos de implantación destinados a la optimización de los antimicrobianos. 5.2. Garantizar y reglamentar el acceso a los antimicrobianos 5.2.1. Mejora del acceso a los antimicrobianos esenciales, de calidad, eficaces, seguros y asequibles Contexto: El acceso equitativo y costeable a los antimicrobianos eficaces, seguros y de calidad garantizada y su uso adecuado constituyen un elemento básico de la cobertura sanitaria universal (12). En algunas partes del mundo fallecen más personas por la falta de acceso a ellos que por las infecciones farmacorresistentes. La LME y la clasificación AWaRe (13) brindan un marco de selección para crear o actualizar las LME nacionales y los esfuerzos encaminados a reforzar las cadenas de suministro farmacéuticas, los mecanismos de reembolso y financiación y los sistemas informáticos de gestión farmacéutica de ámbito nacional que garanticen el abastecimiento de antimicrobianos asequibles y culturalmente aceptables en todos los niveles asistenciales. Las guías nacionales de diagnóstico y tratamiento de las infecciones y enfermedades infecciosas y los datos microbiológicos recabados a escala nacional, subnacional y distrital (si existen) también pueden fundamentar la priorización de los antimicrobianos que requieren acceso y asequibilidad. La escasez o el desabastecimiento de los tratamientos de primera línea conduce a menudo al uso indebido de los antibióticos de amplio espectro y de otros antimicrobianos, lo que contribuye al surgimiento de la farmacorresistencia. Combatir los productos médicos defectuosos y falsificados es un aspecto importante para garantizar el acceso a los antimicrobianos de calidad garantizada. 7Orientaciones normativas de la OMS sobre las actividades integrales para la optimización de los antimicrobianos Actuaciones y consideraciones: Incorporar la LME de la OMS (cuando proceda) y el sistema AWaRe a las LME nacionales, las farmacopeas y las guías de tratamiento nacionales e institucionales para orientar las medidas en materia de optimización de los antimicrobianos. Procurar que las guías de tratamiento y las farmacopeas estén vinculadas con la LME nacional actualizada cuando así proceda. Crear una previsión de demanda efectiva a escala nacional y subnacional sobre los antimicrobianos (antibióticos, antifúngicos, antivíricos y antiparasitarios), en función de la epidemiología y las prioridades de salud pública locales. Crear una cadena robusta de suministro y un sistema informático farmacéutico capaz de prever la escasez y el desabastecimiento de antimicrobianos y de dar la alarma para actuar sin dilación. Impulsar mecanismos de abastecimiento conjuntos que aseguren el suministro de medicamentos de calidad garantizada, con predicción de la demanda para los fabricantes y que fomenten las prácticas de abastecimiento sostenibles. Simplificar el proceso, los requisitos y el costo del registro nacional de medicamentos en lo concerniente a los antimicrobianos con medidas integrales destinadas a la optimización de su uso y mecanismos que garanticen la calidad. Instar a las agencias reguladoras a que publiquen los principios activos que contienen los productos antimicrobianos registrados en aras de la transparencia y con el fin de que los países puedan diseñar soluciones para mantener un suministro previsible y paliar el desabastecimiento de medicamentos. Procurar que las actividades integrales destinadas a la optimización de los antimicrobianos gocen de prioridad en las estructuras y los mecanismos nacionales e institucionales existentes, como los comités de farmacia y terapéutica. Garantizar la disponibilidad y la asequibilidad de los antimicrobianos en función de las prioridades de la salud pública, de la epidemiología y de los patrones de resistencia, tanto en el sector de la salud público como en el privado, por medio de reglamentos, normativas, medidas y mecanismos pertinentes. Elaborar normativas, medidas y mecanismos basados en datos científicos destinados a mejorar el acceso a los tratamientos alternativos y a los antimicrobianos readaptados y nuevos, incluso el de aquellas personas que no pueden costearlos. Reforzar la capacidad de abastecimiento nacional y la gestión de la cadena de suministro de los antimicrobianos eficaces y de calidad, incluidos los nuevos antibióticos. 5.2.2. Reglamentación de los determinantes sociales y las políticas de remuneración que fomentan la prescripción y la dispensación responsables de los antimicrobianos Contexto: Los hábitos de prescripción y dispensación de los antimicrobianos por parte de los profesionales de la salud suelen estar determinados o influidos por factores sistémicos que a veces quedan fuera del control inmediato del profesional. Tales factores abarcan hasta el modo en que las empresas farmacéuticas les remuneran para que promocionen los productos antimicrobianos. Se precisan mecanismos aplicables en el nivel de las instituciones y los establecimientos de salud que reduzcan la prescripción, la dispensación y la administración indebidas de tales medicamentos. Las iniciativas de retribución por desempeño han demostrado que, en ciertos contextos, contribuyen a reducir la prescripción de antibióticos de amplio espectro por los profesionales de la salud (14, 15). Con todo, dichas iniciativas no son ninguna fórmula mágica y pueden ser perjudiciales si los incentivos no son los adecuados (16, 17). 8 Orientaciones normativas de la OMS sobre las actividades integrales para la optimización de los antimicrobianos Actuaciones y consideraciones: Conocer los principios de la modificación de hábitos enfocados al personal de salud e incorporarlos a las políticas destinadas a difundir los procesos óptimos de diagnóstico, prescripción, dispensación y administración de los antimicrobianos como parte de las medidas integrales para la optimización de estos medicamentos a escala nacional y los planes nacionales para contener la resistencia a los antimicrobianos. Instituir incentivos y normativas que aborden los factores económicos y sociales que llevan a la prescripción y al uso indebido de los antimicrobianos como parte de los planes nacionales y de los procedimientos operativos estándar contra la resistencia a los antimicrobianos. Reforzar la reglamentación nacional que promueve la prescripción de los antimicrobianos mediante las denominaciones comunes internacionales (18) (nombres genéricos) con el fin de contrarrestar la influencia excesiva de las actividades de mercadotecnia en los prescriptores. Alentar y empoderar a los defensores individuales, a las instituciones y a los centros para que implanten medidas o compensaciones innovadoras (según proceda en el contexto local) concebidas para reducir tanto el diagnóstico erróneo de las enfermedades infecciosas como la prescripción, dispensación, administración y utilización inadecuadas de los antimicrobianos. Reconocer y empoderar a los defensores individuales e institucionales e incentivar las medidas que fomenten el uso racional. 5.2.3. Legislación y reglamentación en aras del uso responsable y racional de los antimicrobianos y de su correcta eliminación Contexto: La aplicación de instrumentos, marcos y mecanismos de supervisión jurídicos y reglamentarios en cada etapa de la vida útil de los antimicrobianos constituyen pasos esenciales para garantizar la eficacia de las medidas de optimización de estos medicamentos. La vida útil de un antimicrobiano se divide en: investigación y desarrollo; producción; registro y autorización de comercialización; selección, adquisición y suministro; prescripción, dispensación y administración; uso responsable y racional; vigilancia poscomercialización; y eliminación por el usuario final o el fabricante. El proceso de implantación de las medidas integrales de optimización de los antimicrobianos debe contemplar la revisión exhaustiva de las necesidades de los sistemas jurídicos y reglamentarios. Es preciso descubrir y abordar las lagunas existentes en los marcos e instrumentos jurídicos y reglamentarios en vigor y elaborar y aplicar reglamentos nuevos. Estos pasos exigen la creación de un ambiente propicio por medio de la coordinación con las partes implicadas en el desarrollo, la producción, comercialización, prescripción, venta y uso de los antimicrobianos, tanto del sector de la sanidad humana como de los sectores de la sanidad animal y vegetal, con objeto de armonizar las normas y reglamentos con que se pretende salvaguardar los antimicrobianos que son de suma importancia en medicina humana. La supervisión reglamentaria exige mecanismos de cumplimiento efectivos por parte de las autoridades reguladoras nacionales y alianzas sólidas con las demás partes interesadas. Actuaciones y consideraciones: Elaborar y poner en práctica sistemas reglamentarios eficientes que permitan supervisar el desarrollo, la fabricación, comercialización, importación, suministro, prescripción, dispensación, administración y eliminación de los antimicrobianos de calidad garantizada. Adoptar y hacer efectivos reglamentos destinados a limitar la venta sin receta y a través de internet de antibióticos y otros antimicrobianos de uso sistémico sin la prescripción de un profesional de la salud cualificado. Adoptar y hacer efectivos reglamentos que promuevan los requisitos reglamentarios dirigidos a los prescriptores y los dispensadores, así como a los anunciantes de los productos antimicrobianos. Crear e implantar sistemas robustos y eficaces de vigilancia poscomercialización y de farmacovigilancia que garanticen la disponibilidad de antimicrobianos seguros y de calidad garantizada. Crear mecanismos reglamentarios y garantizar su aplicación a través de las autoridades reguladoras nacionales para cortar de raíz la venta y la distribución de medicamentos defectuosos y falsificados en estrecha cooperación con las sociedades y los colegios profesionales. 9Orientaciones normativas de la OMS sobre las actividades integrales para la optimización de los antimicrobianos En colaboración con las autoridades reguladoras nacionales y con las direcciones de medicamentos veterinarios u otros organismos equivalentes, desarrollar y establecer marcos jurídicos y reglamentarios que preserven los antimicrobianos importantes para la medicina humana (19) frente al mal uso en la sanidad animal y vegetal. Concebir y habilitar las condiciones propicias para que las sociedades profesionales y el sector privado se impliquen y presten su apoyo al uso responsable de los antimicrobianos, así como a la aplicación de los marcos e instrumentos jurídicos y reglamentarios. Elaborar programas nacionales de acreditación adaptados al contexto y dotados de normas para la optimización de los antimicrobianos que sean aplicables con medios pertinentes como son la inspección, la garantía de calidad y la mejora de las estructuras en los establecimientos de salud en todas las escalas en que sea factible y procedente. Desarrollar normas y criterios para la fabricación y la eliminación responsables de los antimicrobianos en los marcos de adquisición e importación, en estrecha colaboración con las autoridades reguladoras nacionales. 5.3. Fomentar la concienciación, la educación y la formación 5.3.1. Mejora de la concienciación y la implicación para facilitar el cambio de hábitos en cuanto al uso de los antimicrobianos Contexto: Mejorar el conocimiento y la concienciación acerca de la resistencia a los antimicrobianos a través de la comunicación, la educación y la formación constituye un elemento importante del Plan de Acción Mundial. Las autoridades nacionales han de priorizar las medidas que sean útiles para fomentar la concienciación sobre la resistencia a los antimicrobianos y el uso racional de estos medicamentos y que promuevan el cambio de hábitos. Las actividades de comunicación pública dirigidas específicamente a las diversas audiencias con estrategias comunicativas y orientadas a la modificación de hábitos son importantes. Tales audiencias comprenden el público general, los niños y los jóvenes, los profesores y demás educadores, los periodistas y los expertos en comunicación, las personas influyentes en las redes sociales, los líderes civiles y religiosos y el conjunto de los profesionales de la salud, así como otros grupos de interés y los prestadores de servicios de sanidad animal y vegetal, como veterinarios, agricultores, ganaderos y consumidores, amén de los profesionales de las ciencias ambientales. Si se desea promover el conocimiento y la concienciación sobre la resistencia a los antimicrobianos entre la población es importante incorporar al currículo escolar desde temprana edad el uso racional de los antimicrobianos, las medidas de PCI y las infecciones farmacorresistentes. La implicación de las comunidades y las familias ha demostrado ser eficaz en otros programas de salud pública exitosos, como son los del VIH, la tuberculosis y el paludismo, que adopta la forma de una alianza robusta para emprender acciones locales (20), y cuyas lecciones se pueden aprovechar para mejorar los métodos integrales de optimización de los antimicrobianos. Actuaciones y consideraciones: Apoyar el diseño y la ejecución de estudios que permitan conocer el grado de concienciación y los factores determinantes del cambio de hábitos en los profesionales de la salud, el público general, los consumidores y otras partes interesadas. Emprender campañas periódicas y continuas de concienciación y fomento de la implicación en torno a las amenazas que entrañan las infecciones farmacorresistentes y las medidas de contención, elaboradas con datos obtenidos en el contexto local y teniendo en cuenta ese contexto y la lengua autóctona. Las campañas deben hacer hincapié sobre todo en las medidas preventivas, como la higiene de manos y la vacunación, desincentivar la automedicación y promover el uso responsable y racional de los antimicrobianos, así como la importancia del diagnóstico certero y óptimo. Organizar y coordinar campañas nacionales de sensibilización que sean periódicas y de gran difusión, tales como la Semana Mundial de Concienciación sobre el Uso de los Antimicrobianos, con objeto de mejorar la visibilidad de la optimización de los antimicrobianos entre la ciudadanía y la clase política y fomentar las prácticas óptimas en el público general, los profesionales de la salud y los planificadores de políticas con miras a prevenir la aparición y propagación de las infecciones farmacorresistentes y extender las medidas integrales para la optimización de los antimicrobianos. 10 Orientaciones normativas de la OMS sobre las actividades integrales para la optimización de los antimicrobianos Integrar mensajes a medida sobre la optimización de los antimicrobianos en iniciativas nacionales más amplias y destinadas al fomento de la salud, prevención, tratamiento y rehabilitación, tales como el Día Mundial del Agua, el Día Mundial del Retrete, el Día Mundial de los Niños, campañas de vacunación, el Día Mundial del Sida, el Día Mundial de la Tuberculosis, el Día Mundial de la Malaria y la Semana Mundial de la Nutrición, así como otras iniciativas multisectoriales de comunicación de riesgos nacionales que sean promovidas por los gobiernos. Diseñar instrumentos y llevar a cabo evaluaciones y valoraciones periódicas de las repercusiones que las campañas de concienciación y educación tienen sobre la actitud y los hábitos de los profesionales de la salud y del público general. Crear y mantener un centro de enlace nacional para la gestión de los conocimientos en materia de resistencia a los antimicrobianos que preste apoyo a la creación y difusión continua de información en todos los niveles, incluidos los niños y los jóvenes, mediante la cooperación con los ministerios de educación y de sanidad y otros organismos gubernamentales y colectivos interesados, como las organizaciones de la sociedad civil que aprovechan el trabajo existente. Crear carpetas de material educativo o adecuar las existentes al contexto nacional y local para proveer de modelos eficaces que mejoren la información y los hábitos en la población general y en el colectivo de profesionales de la salud (hospitales, centros de atención primaria, etc.) y, en cooperación con el sector público y el privado, fomentar la implicación de la comunidad. Diseñar estrategias de comunicación conjuntas con los interesados del sector veterinario, agropecuario y medioambiental que promuevan la concienciación sobre el uso de los antimicrobianos y la resistencia a los antimicrobianos desde la perspectiva del concepto de «Una Salud». Producir documentales, testimonios y relatos impactantes cuyos protagonistas sean personas afectadas por infecciones farmacorresistentes bajo el concepto de «Una Salud» y en colaboración con los organismos competentes para la difusión a través de los medios de comunicación locales, la prensa y las redes sociales. Emprender encuestas y análisis periódicos para conocer el grado de conocimiento, las actitudes y los hábitos en cuanto al uso de los antimicrobianos y la resistencia a los antimicrobianos por parte de los profesionales de la salud, el público general, los consumidores y otras partes interesadas y definir así los mejores métodos y áreas en que se deben centrar las estrategias comunicativas y de modificación de hábitos, así como para obtener un conjunto de datos de partida que facilite el seguimiento del progreso y su repercusión. 5.3.2. Fortalecimiento de la capacidad del personal de salud mediante la impartición de módulos educativos y formativos acordes con el cargo y las funciones de cada profesional Contexto: Si se quiere asegurar la plena comprensión y concienciación del personal de salud en cuanto a la resistencia a los antimicrobianos es importante también convertir esta cuestión en un punto básico de la educación universitaria y posuniversitaria, la capacitación laboral y los cursos certificados de formación permanente, amén de otros programas de educación continua en los sectores de la medicina, la veterinaria y la agricultura en activo. Los profesionales de la salud deben cursar formación competencial en la optimización de los antimicrobianos, adaptada al contexto y las necesidades locales. La formación puede adoptar formas diversas, como son los módulos de aprendizaje basados en casuística y dotados de múltiples puntos de partida, que posibilitan ciclos de aprendizaje experienciales adaptados y redes interprofesionales de intercambio de experiencias. Esto aporta la base para un personal de salud sólido y eficaz, capaz de responder a las necesidades (21). La guía curricular de la OMS para la educación y formación del personal de salud en materia de resistencia a los antimicrobianos (22) y el curso de competencias básicas en materia de optimización de antimicrobianos (23) para los prestadores de atención de la salud [ambos en inglés], entre otros instrumentos y recursos, ofrecen orientaciones generales para el diseño y la puesta en práctica de programas educativos dirigidos a los profesionales de la salud. Estos instrumentos incorporan los vínculos que enlazan los principios de la optimización de los antimicrobianos con los algoritmos de tratamiento, lo cual asegura un abordaje complejo e integral del uso racional de estos medicamentos. Los principios básicos que rigen el uso de los antimicrobianos y la PCI deben ser incluidos, junto con las habilidades de comunicación. Una exigencia clave que encaran los profesionales de la salud es la de gestionar las expectativas de los pacientes sobre las prescripciones de antimicrobianos, tarea esta para la que deben recibir pleno apoyo, con la dotación de laboratorios de infectología operativos y de fácil acceso, entre otros medios. 11Orientaciones normativas de la OMS sobre las actividades integrales para la optimización de los antimicrobianos La formación competencial en materia de optimización de los antimicrobianos exige la implicación de los estudiantes, los profesionales en activo, los decisores y otros colectivos profesionales de las instituciones universitarias y los centros de investigación, asociaciones y colegios profesionales, organismos de certificación, ONG, organizaciones asociadas nacionales e internacionales, el sector privado, la sociedad civil, los medios de comunicación y, por último, los ministerios de educación, sanidad, agricultura y medioambiente. Para acabar, las intervenciones educativas impartidas deben ser sostenibles, oportunas, costo-efectivas, eficientes, pragmáticas, de calidad y deben abordar las necesidades de los profesionales de la salud que asisten a ellas de acuerdo con el contexto nacional y subnacional. Actuaciones y consideraciones: Incorporar a la formación inicial y continua de todos los colectivos de profesionales de la salud los principios de la optimización de los antimicrobianos, que comprenden el uso racional de los mismos, el ciclo de mejora de la calidad, las actividades e intervenciones destinadas a dicha optimización y otros principios en materia de PCI y WASH. Elaborar o adaptar los materiales de formación y los procedimientos operativos estándar en materia de optimización de los antimicrobianos de que disponen los centros (hospitales y asistencia primaria) conforme a instrumentos nacionales e internacionales recomendados (8), adaptándolos al contexto local para el uso por los profesionales de la salud. Elaborar o adaptar los módulos de formación continua dirigidos a los planificadores de las políticas y los gestores de los servicios de salud con el fin de mejorar sus conocimientos y reforzar sus funciones de decisión a la hora de implantar las medidas de optimización de los antimicrobianos. Integrar los conceptos y principios de la optimización de los antimicrobianos en el currículo de otras disciplinas complementarias, como, por ejemplo, en el currículo de PCI (24). Capacitar y desplegar los recursos humanos pertinentes para apoyar la implantación de las medidas integrales de optimización de los antimicrobianos, con conocimientos avanzados y rendición de cuentas. 5.4. Fortalecer las medidas destinadas a mejorar el acceso al agua potable, el saneamiento y la higiene, así como las destinadas a la prevención y el control de las infecciones 5.4.1. Mejora de las medidas WASH en los establecimientos de salud y las comunidades Contexto: las medidas WASH y la gestión segura de los residuos complementan las actividades de optimización de los antimicrobianos al reducir la incidencia de las infecciones y la necesidad de recurrir a tales medicamentos. De igual modo contribuyen a frenar la dispersión en el ambiente de los genes de resistencia, de los compuestos antimicrobianos y de sus metabolitos a través de las aguas residuales no tratadas (25). Es importante conseguir que todos los establecimientos de salud dispongan de instalaciones de WASH y de tratamiento de residuos gestionadas con seguridad y que adopten medidas y prácticas basadas en pruebas científicas para prevenir las infecciones en el personal de salud, los pacientes y todos los usuarios de la institución. En los países de ingresos medianos y bajos casi el 40% de los establecimientos de salud no cuenta con un abastecimiento de agua potable en condiciones, el 19% carece de saneamiento adecuado y el 35% no dispone de instalaciones para el lavado de las manos (26). Cada año se tratan con antibióticos cientos de millones de casos de diarrea en el mundo. Al menos 2000 millones de habitantes beben agua insalubre, 2000 millones no disponen de instalaciones básicas de saneamiento, y los excrementos y las aguas residuales del 60% de la población mundial no se tratan de forma segura (27). La adopción de medidas WASH seguras en las comunidades previene las infecciones y recorta en un 60% el uso de los antibióticos motivado por la carencia de potabilización, saneamiento e higiene (28). La prevención de las infecciones y las actividades de optimización de los antimicrobianos deben edificarse sobre infraestructuras adecuadas y una correcta gestión de los servicios WASH para culminar con éxito (29). 12 Orientaciones normativas de la OMS sobre las actividades integrales para la optimización de los antimicrobianos Actuaciones y consideraciones: Promover y colaborar con la implantación de guías e instrumentos internacionales reconocidos que fomenten las medidas WASH en los establecimientos de salud y las comunidades como parte de las medidas integrales para la optimización de los antimicrobianos (30). En colaboración con los programas competentes, utilizar el instrumento de mejora «WASH FIT» de la OMS (31) para evaluar los servicios de WASH en los establecimientos de salud, como parte de las actividades integrales de optimización de los antimicrobianos para aplicar las mejoras necesarias y mantener unos servicios WASH de calidad. Ejercer el liderazgo en el sector de la salud para reforzar la gobernanza y la inversión en los servicios comunitarios de WASH (con hincapié en el saneamiento), así como la capacidad para prestar los servicios de forma sostenida (32–34), como parte de las medidas integrales destinadas a la optimización de los antimicrobianos. 5.4.2. Implantación de los componentes básicos de PCI en los establecimientos de salud Contexto: las prácticas deficientes de PCI en las comunidades y en los establecimientos de salud aumentan la incidencia de las infecciones relacionadas con la atención de la salud, el uso de los antimicrobianos y la transmisión de las infecciones farmacorresistentes. Así pues, si se quiere mejorar la calidad de la atención y prevenir la aparición y transmisión de las infecciones farmacorresistentes, es preciso poner en práctica intervenciones de PCI apropiadas. Las actividades de PCI, WASH y optimización de los antimicrobianos son interdependientes y exigen esfuerzos coordinados encaminados a construir un sistema de salud y unas infraestructuras asistenciales que sean resilientes frente a la amenaza de la resistencia a los antimicrobianos. Deben promoverse, pues, los componentes esenciales de la OMS para los programas de PCI, como las estrategias multimodales de implantación, y garantizar como mínimo la aplicación de los requisitos mínimos (35). Hay disponibles instrumentos similares para los niveles institucional y nacional (36, 37). Las autoridades nacionales pueden comenzar a identificar las áreas susceptibles de mejora con las herramientas de evaluación disponibles (38), que posibilitan la recopilación de datos con vistas al análisis de la situación en el país en cuanto a los componentes básicos recomendados en los programas de PCI. Es preciso incentivar a todos los profesionales de la salud para que incorporen las medidas de PCI y optimicen el uso de los antimicrobianos en su labor cotidiana (39). Los servicios de vacunación también desempeñan un cometido importante a la hora de prevenir las infecciones y reducir el uso de los antimicrobianos. Actuaciones y consideraciones: Colaborar y fomentar la implantación de los requisitos mínimos, los componentes básicos y las estrategias multimodales en materia de PCI de la OMS como elementos complementarios de las medidas integrales para la optimización de los antimicrobianos. En colaboración con los programas competentes, coordinar y promover la implantación de las intervenciones de PCI mediante una estrategia multimodal a escala institucional (40). Crear estructuras y mecanismos formales de carácter multidisciplinar destinados a la gestión y la interacción entre la gobernanza de la PCI y la unidad central de medidas integrales para la optimización de los antimicrobianos en todos los niveles del sistema de salud. En colaboración con los programas competentes, desarrollar, revisar y actualizar los marcos jurídicos pertinentes para la implantación de las intervenciones de PCI en todos los niveles del sistema de salud. Elaborar sistemas que vinculen el seguimiento y la notificación de las infecciones relacionadas con la atención de la salud, el uso de los antimicrobianos, la resistencia a los antimicrobianos, la evolución de los pacientes y la calidad de la atención. 13Orientaciones normativas de la OMS sobre las actividades integrales para la optimización de los antimicrobianos 5.5. Vigilancia, seguimiento y evaluación 5.5.1. Vigilancia del uso y del consumo de antimicrobianos Contexto: La documentación y la notificación del uso y del consumo de los antimicrobianos tienen múltiples usos: ayudan a relacionar la exposición a estos medicamentos con la aparición de la resistencia a los antimicrobianos; a detectar y alertar de forma precoz sobre los problemas relacionados con el mercado farmacéutico, con el acceso a tratamientos eficaces en el marco de la cobertura sanitaria universal, con la exposición y la utilización de los antimicrobianos y el desarrollo de intervenciones para abordar los problemas detectados; seguimiento de la escasez y del desabastecimiento de antimicrobianos y supervisión de los resultados de las intervenciones destinadas a modificar los hábitos; evaluar la calidad de las guías de prescripción cotejándolas con las guías de práctica clínica; y, por último, fomentar la concienciación entre los profesionales de la salud, los consumidores y los planificadores de políticas acerca de la resistencia a los antimicrobianos y la repercusión que su uso inadecuado tiene para la medicina humana (41). La obtención de pruebas científicas de calidad y la concienciación sobre la magnitud del problema llevan su tiempo. Los métodos de seguimiento del uso y del consumo de los antimicrobianos varían en función de los objetivos del seguimiento y de la madurez de los sistemas de vigilancia. Antes que ser sustitutos los unos de los otros, los datos recabados sobre el consumo y el uso son complementarios y sirven a fines específicos. Los datos referentes al uso de los antimicrobianos se basan en estimaciones de los datos individuales de los pacientes, obtenidos sobre todo mediante encuestas y auditorías, pero también a través de los procesos de reembolso. La naturaleza de los datos hace posible en ocasiones su desglose en función de las características del paciente (sexo y edad) o de la indicación de uso del medicamento en cuestión. Según la fuente de información es posible incluso determinar los síntomas, el diagnóstico y la medicación prescrita. Tales datos individuales facilitan la evaluación de los tratamientos que reciben los pacientes, el cumplimiento de la práctica médica con los protocolos y las guías terapéuticas vigentes, la detección de las poblaciones en riesgo, y fundamentan la elaboración de las políticas y estrategias de optimización destinadas a lograr un uso más racional de los antimicrobianos y evaluar el efecto de las intervenciones aplicadas con ese fin. El consumo de antimicrobianos engloba aquí las estimaciones derivadas de fuentes de datos unificados, como son los datos de importación, fabricación y distribución, o los datos agregados de los seguros médicos en un contexto específico (país, distrito y establecimiento de salud). Estos datos de consumo sirven como sustitutos del uso real de antimicrobianos por los pacientes, de modo que no aportan información sobre el paciente ni sobre los medicamentos que este recibe o la indicación. En su lugar, los datos de consumo brindan información sobre la cantidad y el tipo de antimicrobianos consumidos y suelen ser utilizados para fundamentar los programas de vigilancia y optimización del uso de los antimicrobianos. La medición y el intercambio periódico de los datos de consumo entre los prescriptores y los planificadores de políticas constituye el primer paso para mejorar la concienciación y la importancia del uso óptimo de los antimicrobianos. Con el tiempo esos datos agregados relativos al volumen y las pautas de consumo de los antimicrobianos ofrecen una visión más completa de las tendencias de uso. Los datos agregados de consumo también ayudan a reconocer las áreas que deben ser investigadas con más detenimiento y, por tanto, a diseñar modos de ampliar el acceso a los antimicrobianos allá donde sea necesario, incluidas las decisiones normativas referentes a la inversión en vigilancia, la autorización de comercialización, y las guías y las listas de medicamentos de elección y suministro, reembolso y prescripción. Los datos de consumo también sirven para supervisar la repercusión de estas decisiones y el seguimiento de las intervenciones. Esas actividades de vigilancia del uso y el consumo de antimicrobianos deben adaptarse a los objetivos y a los destinatarios que harán uso de esos datos para actuar. Actuaciones y consideraciones: Crear o reforzar los programas nacionales de vigilancia sobre el uso y el consumo de antimicrobianos con estructuras definidas, gobernanza y objetivos operativos (recogida, validación, análisis, notificación e intercambio de los datos con todas las partes interesadas). Desarrollar métodos de vigilancia del uso y del consumo de los antimicrobianos a escala nacional, subnacional e institucional que estén basados en métodos internacionales normalizados, tales como el Sistema Mundial de Vigilancia de la Resistencia a los Antimicrobianos de la OMS (GLASS) (42, 43) y el sistema de clasificación ATC/DDD (anatómico-químico-terapéutica/dosis diaria definida) (44). 14 Orientaciones normativas de la OMS sobre las actividades integrales para la optimización de los antimicrobianos Elaborar o adaptar instrumentos que presten apoyo al sistema nacional armonizado y normalizado en la documentación y la notificación del uso de los antimicrobianos sistémicos en consonancia con las guías internacionales, los conjuntos de datos, las fuentes de datos procedentes de la asistencia primaria y secundaria y el uso de la información para fundamentar las medidas integrales de optimización de los antimicrobianos. Introducir y usar la «AMC Tool» (45), un programa informático de código abierto diseñado para el cálculo del consumo de antimicrobianos que convierte los paquetes de datos de consumo en DDD. Realizar encuestas sobre el uso de los antibióticos en los establecimientos de salud (hospitales y centros de atención primaria) basadas en guías internacionales, como es la metodología para la estimación de la prevalencia puntual de la OMS (46), y mejorar la utilidad de los datos para fundamentar las decisiones programáticas en relación con las medidas integrales de optimización de los antimicrobianos a escala nacional y local. Promover y facilitar el intercambio de datos para optimizar el uso de los antimicrobianos y crear un sistema complementario de supervisión sistemática, auditoría y retroinformación sobre las prácticas de prescripción y dispensación basado en los datos de uso de los antimicrobianos. Incluir la identificación periódica del porcentaje de establecimientos de salud que cuentan con un conjunto básico de antibióticos de interés asequible de forma sostenible (47). 5.5.2. Vigilancia de la resistencia a los antimicrobianos Contexto: la vigilancia de la farmacorresistencia es esencial para la planificación y la puesta en práctica de las actividades integrales destinadas a la optimización de los antimicrobianos. Las autoridades nacionales pueden cumplir esta exigencia mediante la expansión de la capacidad laboratorial, la normalización de los métodos y los procedimientos operativos, la garantía de calidad interna y externa y la participación en GLASS (48, 49), además de en otros sistemas de vigilancia existentes. Es preciso recoger de forma sistemática o periódica datos representativos y de calidad sobre la etiología de las infecciones y el perfil de resistencia a los antimicrobianos, y fundamentar con ellos la implantación y los avances en materia de optimización de los antimicrobianos. Los esfuerzos de fortalecimiento de los laboratorios garantizarán que exista una infraestructura adecuada para llevar a cabo prácticas microbiológicas de calidad, entre ellas el aislamiento y la identificación de los microbios y las pruebas de sensibilidad (antibiogramas). Actuaciones y consideraciones: Emprender y facilitar la vigilancia a escala nacional del uso y del consumo de antimicrobianos y de la resistencia a los mismos para fundamentar la planificación, la puesta en práctica y el seguimiento de las medidas integrales destinadas a optimizar su uso y mejorar el resultado de los pacientes. El organismo nacional responsable de la vigilancia de la resistencia a los antimicrobianos diseñará las estrategias de vigilancia para obtener datos representativos y de calidad que fundamenten los tratamientos empíricos y las medidas integrales de optimización de los antimicrobianos. Fortalecer la capacidad laboratorial, los procesos y los procedimientos para optimizar el diagnóstico de las enfermedades infecciosas y mejorar la identificación de los patógenos y las pruebas de sensibilidad a los antimicrobianos. Facilitar la vinculación de los datos de vigilancia referentes al uso y el consumo de antimicrobianos y de la resistencia a ellos con otros datos similares de vigilancia procedentes del sector de la sanidad animal para fundamentar las decisiones pertinentes en cuanto al control de la resistencia. 5.5.3. Seguimiento y evaluación de las medidas de optimización de los antimicrobianos Contexto: el seguimiento y la evaluación periódicos ayudan a evaluar la calidad, la eficacia, la cobertura y la prestación de las medidas integrales para la optimización de los antimicrobianos y a aplicar los ajustes necesarios como parte de un ciclo de mejora continua de la calidad. Esto fomenta la cultura del aprendizaje tanto dentro como a través de los programas y asegura la mejora continua de la calidad de las medidas individuales y conjuntas destinadas a la optimización de los antimicrobianos. Son esenciales la aplicación de indicadores internacionales normalizados de las medidas de optimización de los antimicrobianos (10) y la creación de formatos nacionales armonizados para la notificación y el registro con el fin de captar esos indicadores. 15Orientaciones normativas de la OMS sobre las actividades integrales para la optimización de los antimicrobianos Sigue a continuación una relación de los indicadores internacionales aplicados a las medidas integrales de optimización de los antimicrobianos en salud humana, con los que se pueden definir los indicadores básicos y los objetivos en función del contexto nacional (47): consumo total de antibióticos de uso sistémico en humanos (código J01 de la clasificación ATC) en dosis diarias definidas (DDD) por cada 1000 habitantes y día proporción de antibióticos para uso sistémico del grupo de acceso (Access) en relación con el consumo total de antibióticos, en DDD proporción relativa de antibióticos clasificados en AWaRe contenidos en formulaciones pediátricas porcentaje de pacientes hospitalarios adultos y pediátricos a los que se administran antibióticos de las diversas categorías de AWaRe porcentajes de establecimientos de salud que cuentan con un conjunto básico de antibióticos pertinentes disponible y asequible de forma sostenible porcentaje de intervenciones quirúrgicas practicadas a pacientes ingresados en las que se administra profilaxis antibiótica en el momento adecuado y con una duración suficiente existencia de leyes o reglamentos que exijan que los antimicrobianos de uso humano se dispensen únicamente con receta de un profesional de la salud autorizado. Las autoridades nacionales han de aprovechar los recursos y evaluar la capacidad de implantación de esos indicadores, así como introducir otros procesos óptimos e indicadores de resultado en función del grado de desarrollo de la infraestructura de salud y del contexto nacional con el fin de facilitar la implantación, el seguimiento y la evaluación de las medidas integrales para la optimización de los antimicrobianos. La aplicación de las herramientas de la OMS que permiten evaluar dicha optimización a escala nacional, subnacional e institucional facilita esos objetivos (véase el anexo). Actuaciones y consideraciones: Crear un marco nacional de seguimiento y evaluación que incluya indicadores básicos internacionales de las medidas integrales para la optimización de los antimicrobianos en salud humana (24). De modo opcional se pueden incorporar otros indicadores de proceso y de resultados de acuerdo con el contexto nacional. El marco nacional de seguimiento y evaluación también debe definir mecanismos para: a. aprovechar los datos de uso y consumo de los antimicrobianos y de resistencia antimicrobiana obtenidos a escala nacional, subnacional e institucional para la mejora continua de las medidas integrales de optimización de los antimicrobianos b. comprobar que se aplican procedimientos de rendición de cuentas a escala nacional, subnacional e institucional, que se promueve la supervisión facilitadora y que se reconocen el liderazgo local y las prácticas óptimas c. emprender una evaluación inicial de las medidas de optimización de los antimicrobianos a escala nacional, subnacional e institucional d. integrar las actividades de seguimiento y evaluación de las medidas de optimización de los antimicrobianos con el seguimiento de los indicadores de PCI y WASH e. identificar los riesgos y los facilitadores del proceso de implantación y proponer acciones adecuadas, también aplicando los principios de la ciencia de la implantación, la modificación de hábitos y la mejora continua de la calidad. Elaborar medidas de la calidad asistencial de aplicación nacional y subnacional con los datos integrales de vigilancia que demuestren los cambios en el tratamiento y en los resultados de los pacientes que son el fruto de las medidas de optimización, incluidos los antibiogramas y los planes de optimización adaptados a la situación local. Estudiar la posibilidad de someter los medicamentos antimicrobianos a una vigilancia poscomercialización periódica con el fin de garantizar su calidad. 16 Orientaciones normativas de la OMS sobre las actividades integrales para la optimización de los antimicrobianos 6. Conclusiones sobre la implantación Contexto: la implantación de las políticas de salud pública está condicionada por numerosos factores, de ahí que su puesta requiera pasos adicionales. El mejor modo de instaurar las medidas de optimización de los antimicrobianos consiste en adoptar un enfoque integral que optimice la prescripción de estos medicamentos y garantice la seguridad del paciente y la seguridad pública. Es importante que la unidad central de coordinación asuma el liderazgo, implique a todas las partes interesadas en el desarrollo de la política nacional y en los procesos de planificación estratégica para determinar aquellos objetivos, aportaciones y recursos que son prioritarios y, por último, implante la política. El seguimiento y la evaluación revisten importancia de cara a la evaluación del progreso y el uso eficiente de los recursos. Es preciso crear un marco nacional de seguimiento y evaluación que oriente un modelo normalizado para seguir y evaluar la implantación y que preste un canal claro para recopilar los informes sobre los progresos y documentar el éxito y las dificultades encontradas con cada una de las actuaciones propuestas. Y también es necesario recoger constantemente las prácticas que son óptimas y aprovecharlas para ampliar las oportunidades de aprendizaje. A continuación se resumen los pasos críticos que hay que tener en cuenta para prestar apoyo a la implantación y la expansión de las medidas integrales de optimización de los antimicrobianos y adecuarlas a la escala nacional, subnacional y local de cada país. 6.1. Elaborar una política nacional sobre las medidas integrales para la optimización de los antimicrobianos La elaboración de la política nacional referente a las medidas integrales para la optimización de los antimicrobianos debe incluir la adopción o aprobación de esta guía de la OMS adecuada lo mejor posible al contexto nacional, subnacional y local, con objetivos nacionales e indicadores del desempeño. La política nacional y las decisiones programáticas deben concretar las actividades que son prioritarias y cuál es la mejor alineación del país con los planes nacionales vigentes en materia de resistencia a los antimicrobianos y con el grado de desarrollo y la estructura del sector de la salud. El proceso de elaboración de la política nacional, de sus objetivos y de los indicadores de desempeño ha de ser inclusivo y consultivo y ser coordinado por la unidad central nacional. Entre los participantes deben figurar representantes de todos los niveles del sector de la salud (nacional, subnacional y distrital, incluido el sector privado y el confesional), sociedades y colegios profesionales, ONG, organizaciones de la sociedad civil, grupos comunitarios, representantes de pacientes, autoridades del ámbito de la salud, instituciones universitarias y otros grupos de interés esenciales (sanidad animal y ambiental, etc.) dependiendo del contexto del país y de las necesidades de la política. 6.2. Efectuar una evaluación inicial y un análisis de la situación Es preciso llevar a cabo un análisis de la situación o una evaluación inicial de las medidas en materia de optimización de antimicrobianos e identificar los problemas y las oportunidades en cuanto a la implantación de la política. El análisis de la situación y la evaluación inicial pueden preceder y fundamentar el desarrollo de la política nacional si así lo requiere el contexto del país. Evaluar el estado actual de las medidas destinadas a la optimización de los antimicrobianos en todos los niveles asistenciales con instrumentos desarrollados, tales como las herramientas de evaluación de la OMS (véase el anexo), así como la situación actual de las medidas de PCI con el instrumento de evaluación preparado al efecto por la OMS para la escala nacional, subnacional e institucional (38). Esto permite definir un punto de partida, detectar carencias y elaborar un plan progresivo de implantación acorde con las necesidades locales, al tiempo que fortalece la implicación en las acciones propuestas por las políticas elaboradas o adaptadas a la escala local. Trazar un esquema de las partes interesadas para averiguar quién está implicado y quién podría estar interesado en participar. Esto supone identificar las personas, las organizaciones o instituciones que dirigirán la implantación de la política y definir claramente las funciones y las responsabilidades de cada parte y de los grupos de interés implicados. 17Orientaciones normativas de la OMS sobre las actividades integrales para la optimización de los antimicrobianos 6.3. Crear y reforzar los mecanismos de coordinación y notificación en todas las escalas Identificar y fortalecer los mecanismos nacionales y subnacionales de coordinación en materia de optimización de los antimicrobianos o crear mecanismos nuevos en el caso de que no existan. Entablar y mantener colaboraciones con todas las partes interesadas mediante reuniones consultivas, talleres y foros diversos para fortalecer el liderazgo participativo, hallar sinergias con otros programas, desarrollar canales claros en materia de comunicación, coordinación, flujo de trabajo, notificación y retroinformación, y gestionar las influencias y los intereses diversos. Identificar a los líderes y a las redes multidisciplinares nacionales y subnacionales de interés para extender la implantación de las medidas de optimización de los antimicrobianos. En colaboración con otras partes interesadas como las asociaciones profesionales fortalecer una estrategia ascendente para la implantación de la política que inicie y consolide los procesos y actuaciones en todos los niveles. 6.4. Elaborar un plan de implantación presupuestado Elaborar un plan de implantación con plazos definidos y presupuestado para desplegar las medidas integrales destinadas a la optimización de los antimicrobianos a escala nacional, subnacional, institucional y comunitaria (incluido el sector de la salud privado) basado en la política nacional, la evaluación inicial y el análisis de la situación, así como en las oportunidades disponibles. El plan comprenderá las actividades, calendarios, indicadores de desempeño, presupuestación sostenible y actores responsables de la implantación de cada actividad, con mecanismos de rendición de cuentas. Identificar las oportunidades y los procesos para la colaboración que garanticen el uso eficiente de los recursos y minimicen la duplicidad de esfuerzos. 6.5. Recursos económicos y humanos Movilizar los recursos necesarios que garanticen la implantación de todas las actuaciones normativas recomendadas. Ello comprende una financiación específica y sostenible, dotación de personal e inversiones en infraestructuras con el fin de extender las medidas integrales destinadas a la optimización de los antimicrobianos. Los países han de procurar movilizar y desplegar los suficientes recursos humanos cualificados para poner en práctica las medidas integrales, de acuerdo con la situación de cada país determinada en la evaluación inicial. Promover la planificación conjunta y transversal de los diversos programas con objeto de optimizar los recursos y las sinergias existentes definiendo las funciones y responsabilidades de cada parte interesada o de cada programa en la implantación de las medidas específicas de optimización de los antimicrobianos a escala nacional y subnacional. Mantener una supervisión constante que detecte las necesidades de mejora a largo plazo en cuanto a los recursos humanos (después de las evaluaciones iniciales, etc.) y elaborar un plan de mejora progresivo que abarque todas las escalas con el fin impulsar la expansión de las medidas integrales para la optimización de los antimicrobianos. 18 Orientaciones normativas de la OMS sobre las actividades integrales para la optimización de los antimicrobianos 6.6. Promover la sensibilización y la concienciación Emprender actividades de sensibilización y concienciación que den difusión a la nueva política y al plan de implantación en todos los niveles y entre todas las partes interesadas a través de plataformas diversas, como talleres, reuniones de formación, medios sociales e internet. Crear una visión y unos objetivos compartidos con las partes interesadas, como son las sociedades y los colegios profesionales, la sociedad civil y los líderes locales, que es necesaria para asegurar el éxito de la implantación de la política. Emprender una sensibilización explícita entre los dirigentes políticos, las sociedades profesionales y otras partes interesadas con el fin de ganar apoyos para la política y su implantación, también mediante el aprovechamiento de los recursos humanos y económicos sostenibles. Las actividades de sensibilización sobre las medidas integrales para la optimización de los antimicrobianos deben ser planificadas conjuntamente con las partes interesadas pertinentes si se quiere garantizar la coherencia y la veracidad de los mensajes y deben ir dirigidas a las partes interesadas y a los decisores clave. Dichas actividades deben realizarse a escala nacional, subnacional, institucional y local. 6.7. Desarrollo de la capacidad Elaborar o adaptar módulos de formación e impartirlos para desarrollar la capacidad de todas las partes interesadas en la política y los resultados pretendidos. Formar a los formadores para que presten apoyo a la expansión nacional de la implantación de la política. Esta labor puede llevarse a cabo en colaboración con las sociedades y los colegios profesionales. Elaborar y promover la supervisión facilitadora y las actividades de orientación o asesoría para respaldar el desarrollo transversal de la capacidad en múltiples niveles y colectivos de profesionales de la salud mediante las plataformas y las sinergias existentes. 19Orientaciones normativas de la OMS sobre las actividades integrales para la optimización de los antimicrobianos Bibliografía 1. Holmes AH, Moore LS, Sundsfjord A, Steinbakk M, Regmi S, Karkey A et al. Understanding the mechanisms and drivers of antimicrobial resistance. 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La OMS ha elaborado una lista de elementos básicos de aplicación en ambas escalas con objeto de prestar apoyo a los países en el desarrollo y el fortalecimiento de las estructuras necesarias y de facilitar así la implantación de programas integrales de optimización de antimicrobianos que sean eficaces en su contexto local. Con las herramientas de evaluación periódica a nivel nacional y de los establecimientos de salud la OMS pretende ayudar a que los países y los establecimientos de salud conozcan su grado de preparación de cara a la optimización de los antimicrobianos en lo que concierne a un conjunto de elementos básicos de ámbito nacional e institucional, así como facilitar tanto el diseño de un plan gradual de implantación como la supervisión de los progresos en la puesta en práctica de los programas y las medidas de optimización. Destinatarios Las herramientas evaluación están destinadas a las autoridades de atención de la salud nacionales y subnacionales y a los gerentes de los establecimientos de salud. La herramienta de evaluación nacional está dirigida a las autoridades de salud nacionales o regionales encargadas de la implantación de las políticas nacionales en materia de medidas integrales para la optimización de los antimicrobianos en salud humana, así como a otras partes que prestan apoyo a los esfuerzos de optimización de los antimicrobianos a escala regional y nacional. La herramienta de evaluación de los establecimientos de salud está dirigida a los gerentes o directivos de los establecimientos de salud, a los comités o equipos de optimización de los antimicrobianos o a los líderes en esta materia que son los responsables de la coordinación general y la implantación de los PROA en dichas instituciones. Se alienta a los usuarios a cumplimentar la lista de verificación (institucional o nacional) en función de sus responsabilidades para determinar los elementos básicos que ya existen y su grado de ejecución, así como los que requieren una ejecución acelerada para llenar las lagunas detectadas. El usuario dispondrá así de información de partida sobre el grado de ejecución y una herramienta visual que le ayudará a trazar un plan con los elementos básicos faltantes o cuya implantación requiere ser reforzada. Del mismo modo, se alienta al usuario a que reevalúe el PROA de forma periódica (trimestral, anual, etc.) con las herramientas de evaluación a fin de supervisar los progresos y que haga difusión de esos informes. Cómo y cuándo llevar a cabo la evaluación La herramienta puede aplicarse con periodicidad anual o trimestral o integrarse en una revisión más amplia ya existente, que forme parte de la respuesta nacional a la resistencia a los antimicrobianos. Las respuestas se pueden obtener de investigaciones bibliográficas, entrevistas individuales o colectivas, comentarios recogidos en los establecimientos de salud, debates de grupos focales entre los planificadores de políticas y de la recogida de datos de los archivos y documentos de los establecimientos de salud. Se ha incluido un apartado de verificación que pretende servir como guía. Es recomendable consultar las Orientaciones normativas de la OMS sobre las actividades integrales para la optimización de los antimicrobianos y el Manual práctico sobre programas de optimización de los antimicrobianos en instituciones sanitarias de los países de ingresos bajos y medianos (https://apps.who.int/iris/handle/10665/335947) cuando sea necesario. El usuario cumplimentará la herramienta de evaluación respondiendo a cada pregunta con una de las opciones siguientes: 1. No – el elemento básico no se ha implantado y no es prioritario. 2. No, pero es prioritario – el elemento básico es prioritario, pero no hay un plan de implantación en marcha. 3. Previsto, pero no iniciado – el elemento básico está previsto, pero no se ha emprendido ninguna acción. 4. Implantado parcialmente – el elemento básico se ha implantado, pero solo parcialmente y requiere fortalecimiento. 5. Implantado plenamente – el elemento básico se ha implantado plenamente, no precisa fortalecimiento pero sí sostenimiento. 23Orientaciones normativas de la OMS sobre las actividades integrales para la optimización de los antimicrobianos Herramienta de evaluación periódica a nivel nacional y de establecimientos de salud País Autoridad de salud de ámbito nacional* Datos de la persona que responde al cuestionario Datos de la persona que cumplimenta el cuestionario (dejar en blanco si es uno mismo quien lo rellena[Autoevaluación]) Nombre Cargo o función Institución Correo electrónico Fecha(s) de la evaluación Fecha(s) de la evaluación anterior *La autoridad de salud de ámbito nacional puede ser sustituida por el comité directivo nacional en materia de resistencia a los antimicrobianos, el grupo técnico de trabajo sobre la optimización de los antimicrobianos, el gerente del establecimiento de salud o el comité o el asesor del PROA del establecimiento de salud. La presente herramienta se basa en las Orientaciones normativas de la OMS sobre las actividades integrales para la optimización de los antimicrobianos y en el Manual práctico sobre programas de optimización de los antimicrobianos en instituciones sanitarias de los países de ingresos bajos y medianos (https://apps.who.int/iris/handle/10665/335947). La herramienta ayuda a evaluar el grado de implantación de los elementos básicos que son necesarios a escala nacional o subnacional y en los establecimientos de salud. Nombre Cargo o función Institución Correo electrónico Modo de evaluación: q Autoevaluación q Entrevista 24 Orientaciones normativas de la OMS sobre las actividades integrales para la optimización de los antimicrobianos Herramienta de evaluación nacional Componentes de la evaluación No No, pero es prioritario Previsto, pero no iniciado Implantado parcialmente Implantado plenamente Inicio 1º periodo 2º periodo 3º periodo 4º periodo Verificadores PILAR 1: Crear y desarrollar mecanismos nacionales de coordinación para la optimización de los antimicrobianos y elaborar guías en esa materia 1 Creación y mantenimiento de mecanismos nacionales de coordinación para la optimización de los antimicrobianos que sean operativos a escala nacional, subnacional y distrital 1.1 ¿Existe una política nacional sobre medidas integrales para la optimización de los antimicrobianos? Política nacional aprobada sobre medidas integrales para la optimización de los antimicrobianos 1.2 ¿Existe en el ministerio de sanidad o en otro organismo designado una unidad central de coordinación nacional destinada a la optimización de los antimicrobianos? Identificación formal de la unidad central de coordinación nacional, p. ej. mediante una carta oficial o constancia en el organigrama de la institución 1.3 ¿Ha creado la unidad central de coordinación nacional un mecanismo de coordinación nacional para las medidas integrales de optimización de antimicrobianos que cuente con miembros de procedencia diversa, como de la sociedad civil o del sector privado? Informes de las reuniones y de los planes de trabajo en materia de optimización de los antimicrobianos elaborados a todos los niveles 1.4 ¿Se han creado mecanismos de coordinación similares a escala subnacional y distrital que cuenten con miembros de procedencia diversa, como de la sociedad civil o del sector privado? Informes de las reuniones y de los planes de trabajo en materia de optimización de los antimicrobianos elaborados a todos los niveles 25Orientaciones normativas de la OMS sobre las actividades integrales para la optimización de los antimicrobianos Componentes de la evaluación No No, pero es prioritario Previsto, pero no iniciado Implantado parcialmente Implantado plenamente Inicio 1º periodo 2º periodo 3º periodo 4º periodo Verificadores 1.5 ¿Existen canales de notificación y mecanismos de retroinformación definidos desde los mecanismos subnacionales al mecanismo de coordinación nacional en cuanto a las medidas integrales para la optimización de los antimicrobianos? Documentación que confirme los mecanismos de notificación y de retroinformación; pruebas de la difusión de los informes 1.6 ¿Cuentan con asignación presupuestaria la unidad de coordinación nacional y los mecanismos de coordinación a escala nacional, subnacional y distrital? Pruebas de la asignación presupuestaria 1.7 ¿Dispone la unidad de coordinación nacional de atribuciones definidas? Atribuciones aprobadas para la unidad 1.8 ¿Existen enlaces con otras partes interesadas importantes, como, por ejemplo, los programas de tuberculosis, prevención y control de infecciones (PCI), agua potable, saneamiento e higiene (WASH) o cobertura sanitaria universal? Lista de miembros designados 1.9 ¿Existe un marco de seguimiento y evaluación y se han fijado objetivos nacionales en materia de optimización de los antimicrobianos que estén basados en indicadores nacionales e internacionales reconocidos? Plan de seguimiento y evaluación que incluya el seguimiento de las medidas para la optimización de los antimicrobianos 1.10 ¿Contienen medidas integrales para la optimización de los antimicrobianos los planes de acción de otros programas, como son los de PCI, WASH, tuberculosis, paludismo, VIH, cobertura sanitaria universal o atención primaria? Planes de trabajo de los programas que incluyan las medidas de optimización de los antimicrobianos 26 Orientaciones normativas de la OMS sobre las actividades integrales para la optimización de los antimicrobianos Componentes de la evaluación No No, pero es prioritario Previsto, pero no iniciado Implantado parcialmente Implantado plenamente Inicio 1º periodo 2º periodo 3º periodo 4º periodo Verificadores 2 Elaboración de guías terapéuticas y de optimización del uso, normas e instrumentos de implantación nacionales 2.1 ¿Han sido actualizadas en los últimos 3 a 5 años las guías nacionales de tratamiento de infecciones? Disponibilidad de guías terapéuticas de infecciones actualizadas 2.2 ¿Tienen en cuenta las guías nacionales de tratamiento los principios de la optimización de los antimicrobianos? Principios de la optimización de los antimicrobianos incluidos en las guías de tratamiento 2.3 ¿Se supervisa la implantación y la observancia de las guías de tratamiento? Informes o auditorías sobre la observancia de las guías de tratamiento 2.4 ¿Existe orientación e intervenciones coordinadas destinadas a mejorar los medios de diagnóstico y su uso correcto para guiar las decisiones terapéuticas? Orientación sobre la disponibilidad y el uso correcto de los medios de diagnóstico en las decisiones terapéuticas, entrevistas con las partes interesadas pertinentes y pruebas del soporte laboratorial 2.5 ¿Existen procedimientos operativos normalizados que sean específicos en materia de optimización de los antimicrobianos en los establecimientos de salud y los contextos comunitarios? Manuales de procedimientos operativos normalizados 2.6 ¿Existen mecanismos y actividades destinados a la difusión de las guías, las normas y los instrumentos de implantación en materia de optimización de los antimicrobianos? Pruebas de los mecanismos y las actividades 27Orientaciones normativas de la OMS sobre las actividades integrales para la optimización de los antimicrobianos Componentes de la evaluación No No, pero es prioritario Previsto, pero no iniciado Implantado parcialmente Implantado plenamente Inicio 1º periodo 2º periodo 3º periodo 4º periodo Verificadores PILAR 2: Garantizar y reglamentar el acceso a los antimicrobianos 3 Mejora del acceso a los antimicrobianos esenciales, de calidad, eficaces, seguros y asequibles 3.1 ¿Se han incorporado la Lista de medicamentos esenciales (LME) y el sistema de Acceso, Precaución y Último Recurso (AWaRe) de la OMS a la farmacopea nacional de medicamentos esenciales y a las guías terapéuticas del establecimiento de salud? LME y sistema AWaRe de la OMS integrados en la farmacopea nacional de medicamentos esenciales y en las guías terapéuticas 3.2 ¿Hay implantado un sistema que supervise el acceso a los antimicrobianos esenciales, de calidad, seguros, eficaces y asequibles? Mecanismo de notificación de los antibióticos defectuosos y falsificados 3.3 ¿Existe un sistema que supervise periódicamente la disponibilidad de antibióticos asequibles en los establecimientos de salud? Informes sobre la disponibilidad y la asequibilidad de antibióticos importantes en los establecimientos de salud 3.4 ¿Dispone el país de un mecanismo en práctica que alerte de la escasez y el desabastecimiento de antibióticos? Constatación del sistema de control de las existencias de antibióticos a escala nacional 3.5 ¿Existe un mecanismo para dar cuenta de los antibióticos usados por los pacientes? Estudio de prevalencia puntual sobre el uso de los antibióticos en los hospitales 28 Orientaciones normativas de la OMS sobre las actividades integrales para la optimización de los antimicrobianos Componentes de la evaluación No No, pero es prioritario Previsto, pero no iniciado Implantado parcialmente Implantado plenamente Inicio 1º periodo 2º periodo 3º periodo 4º periodo Verificadores 3.6 ¿Existe algún procedimiento para notificar los antibióticos que forman parte del sistema AWaRe? Proporción de antibióticos para uso sistémico que forman parte del grupo de acceso (Access) en relación con el consumo total de antibióticos, en dosis diarias definidas 4 Reglamentación de los determinantes sociales y las políticas de remuneración que promueven la prescripción y la dispensación responsable de los antimicrobianos 4.1 ¿Se han incorporado los principios de la modificación de hábitos enfocados al personal de salud a las políticas en materia de diagnóstico, prescripción, dispensación y administración de los antimicrobianos? Principios de la modificación de hábitos incorporados a las políticas pertinentes 5 Legislación y reglamentación en aras del uso responsable y racional de los antimicrobianos y su correcta eliminación 5.1 ¿Existe un reglamento en vigor que prohíba la dispensación o la venta de antibióticos sin receta? Existencia de leyes o reglamentos que prohíban la dispensación de antimicrobianos sin una receta expedida por un profesional de la salud autorizado 5.2 ¿Se está haciendo cumplir el reglamento que prohíbe la dispensación de antibióticos sin receta (donde el acceso no sea un problema)? Sistemas de sanción o de control y reciprocidad en vigor 5.3 ¿Existe un mecanismo regulador coercitivo que prohíba la venta de medicamentos defectuosos y falsificados? Reglamentación en vigor que prohíbe la venta de medicamentos defectuosos y falsificados 29Orientaciones normativas de la OMS sobre las actividades integrales para la optimización de los antimicrobianos Componentes de la evaluación No No, pero es prioritario Previsto, pero no iniciado Implantado parcialmente Implantado plenamente Inicio 1º periodo 2º periodo 3º periodo 4º periodo Verificadores 5.4 ¿Existen normas y criterios para la fabricación y la eliminación responsables de los antimicrobianos? Normas y criterios para la fabricación y la eliminación responsables de los medicamentos antimicrobianos PILAR 3: Fomentar la concienciación, la educación y la formación 6 Mejora de la concienciación y la implicación para facilitar el cambio de hábitos en cuanto al uso de los antimicrobianos 6.1 ¿Se han estudiado los determinantes de los hábitos del personal de salud y de otras partes interesadas, incluido el público general, como apoyo al diseño de las campañas de concienciación? Disponibilidad de estudios completados sobre los determinantes de los hábitos en las diversas partes interesadas 6.2 ¿Organiza cada año el país actividades con motivo de la Semana mundial de concienciación sobre el uso de los antimicrobianos (WAAW)? Informes sobre las actividades anuales de la semana WAAW 6.3 ¿Se llevan a cabo periódicamente en el país campañas de concienciación pública sobre el uso responsable y racional de los antibióticos? Informes y contenido de las campañas de concienciación pública 30 Orientaciones normativas de la OMS sobre las actividades integrales para la optimización de los antimicrobianos Componentes de la evaluación No No, pero es prioritario Previsto, pero no iniciado Implantado parcialmente Implantado plenamente Inicio 1º periodo 2º periodo 3º periodo 4º periodo Verificadores 6.4 ¿Se integran mensajes a medida sobre la optimización de los antimicrobianos para asegurar una acción sostenida en iniciativas nacionales más amplias y destinadas al fomento de la salud, prevención, tratamiento y rehabilitación y en otras como el Día Mundial del Agua, el Día Mundial del Retrete, el Día Mundial de los Niños, campañas de vacunación, el Día Mundial del Sida, el Día Mundial de la Tuberculosis, el Día Mundial de la Malaria o la Semana Mundial de la Nutrición? Integración de los mensajes a medida sobre la optimización de los antimicrobianos en campañas de fomento de la salud más amplias 6.5 ¿Se evalúa periódicamente la repercusión que las campañas de educación y concienciación tienen sobre las actitudes y los hábitos del personal de la salud y del público? Informes de evaluación de la repercusión que las campañas de educación y concienciación tienen sobre las actitudes y los hábitos del personal de salud y del público 7 Fortalecimiento de la capacidad del personal de salud mediante la impartición de módulos educativos y formativos acordes con el cargo y las funciones de cada profesional 7.1 ¿Forman parte los principios y las estrategias destinados a la optimización de los antimicrobianos del currículo educativo de los futuros profesionales de la salud? Existencia de un currículo educativo para los futuros profesionales de la salud que incluya los principios de la optimización de los antimicrobianos 7.2 ¿Pueden acceder todos los colectivos de profesionales de la salud del país a formación laboral en materia de prescripción de antimicrobianos y de optimización de su uso, como es el desarrollo profesional continuo? Programas de formación continua, currículo de desarrollo profesional continuo para cada colectivo profesional de la salud, o bien puede ser genérica 31Orientaciones normativas de la OMS sobre las actividades integrales para la optimización de los antimicrobianos Componentes de la evaluación No No, pero es prioritario Previsto, pero no iniciado Implantado parcialmente Implantado plenamente Inicio 1º periodo 2º periodo 3º periodo 4º periodo Verificadores 7.3 ¿Se han incorporado los conceptos y principios de la optimización de los antimicrobianos al currículo de otras disciplinas complementarias, como, por ejemplo, el currículo de los profesionales de PCI? Presencia de conceptos de optimización de los antimicrobianos en el currículo de otras disciplinas PILAR 4: Fortalecer las medidas destinadas a mejorar el acceso al agua potable, el saneamiento y la higiene, así como las destinadas a la prevención y el control de las infecciones 8 Mejora de las medidas WASH en los establecimientos de salud y en las comunidades 8.1 ¿Cuentan los programas WASH con representantes de la unidad de coordinación en materia de optimización de los antimicrobianos, y viceversa? Composición de los comités de WASH y de optimización de los antimicrobianos 8.2 ¿Se está fomentando el instrumento de mejora de las medidas WASH en los establecimientos de salud (FIT) de la OMS con el fin de evaluar tales medidas en los establecimientos de salud? Informes de evaluación de las medidas WASH elaborados con la herramienta «WASH FIT» de la OMS 9 Implantación de los componentes básicos de PCI en los establecimientos de salud 9.1 ¿Cuentan los programas de PCI con representantes de la unidad de coordinación en materia de optimización de los antimicrobianos, y viceversa? Composición de los comités de PCI y de optimización de los antimicrobianos 9.2 ¿Existen sistemas de seguimiento y notificación que vinculen las infecciones relacionadas con la atención de la salud, el uso de los antimicrobianos, la resistencia a los antimicrobianos, los resultados de los pacientes y la calidad asistencial? Informes que vinculen las infecciones relacionadas con la atención de la salud y la resistencia a los antimicrobianos con la evolución de los pacientes y la calidad de la atención 32 Orientaciones normativas de la OMS sobre las actividades integrales para la optimización de los antimicrobianos Componentes de la evaluación No No, pero es prioritario Previsto, pero no iniciado Implantado parcialmente Implantado plenamente Inicio 1º periodo 2º periodo 3º periodo 4º periodo Verificadores PILAR 5: Vigilancia, seguimiento y evaluación 10 Vigilancia del uso y del consumo de antimicrobianos 10.1 ¿Existe un programa nacional de vigilancia de la resistencia a los antimicrobianos y del consumo y uso de antimicrobianos con estructuras definidas, gobernanza y objetivos operativos(recogida, validación, análisis, notificación e intercambio de los datos con todas las partes interesadas)? Informes de los programas nacionales de vigilancia 10.2 ¿Existen guías o procedimientos operativos normalizados sobre a) el uso de antimicrobianos, b) el consumo de antimicrobianos, y c) los datos de resistencia a los antimicrobianos con que fundamentar la toma de decisiones a escala nacional e institucional? Existencia de guías para el uso y el intercambio de datos 11 Vigilancia de la resistencia a los antimicrobianos 11.1 ¿Hay un plan para reforzar la capacidad laboratorial con miras a la mejora del diagnóstico y de la toma de decisiones terapéuticas? Existencia de un plan de refuerzo de la capacidad laboratorial; informes de los progresos en este aspecto 33Orientaciones normativas de la OMS sobre las actividades integrales para la optimización de los antimicrobianos Componentes de la evaluación No No, pero es prioritario Previsto, pero no iniciado Implantado parcialmente Implantado plenamente Inicio 1º periodo 2º periodo 3º periodo 4º periodo Verificadores 12 Seguimiento y evaluación de las medidas de optimización de los antimicrobianos 12.1 ¿Existe un marco nacional de seguimiento y evaluación que incluya indicadores de desempeño reconocidos a escala local e internacional aplicados a las medidas integrales de optimización de los antimicrobianos en salud humana? Existencia de un marco de seguimiento y evaluación dotado con indicadores definidos para las intervenciones integrales de optimización de los antimicrobianos 12.2 ¿Hay en vigor un mecanismo de rendición de cuentas a escala local que incluya la retroalimentación positiva y el reconocimiento del liderazgo local? Presencia de un mecanismo de rendición de cuentas y de informes de retroalimentación enviados al liderazgo local 34 Orientaciones normativas de la OMS sobre las actividades integrales para la optimización de los antimicrobianos Herramienta de evaluación de los establecimientos de salud Componentes de la evaluación No No, pero es prioritario Previsto, pero no iniciado Implantado parcialmente Implantado plenamente Inicio 1º periodo 2º periodo 3º periodo 4º periodo Verificadores Compromiso de los directivos 1 ¿Figura la optimización de los antimicrobianos entre las prioridades de la gerencia o la dirección del establecimiento de salud? Entrevistas con la dirección de la institución sanitaria 1.a ¿Figuran las medidas de optimización de los antimicrobianos en los planes anuales del establecimiento de salud, junto con indicadores básicos de desempeño en este aspecto? Planes anuales de la institución dotados de indicadores de desempeño en relación con la optimización de los antimicrobianos 1.b ¿Ha asignado la gerencia del establecimiento de salud recursos económicos y humanos a las medidas de optimización de los antimicrobianos? Presencia de personal en cuya descripción laboral figuren tareas relacionadas con la optimización de los antimicrobianos 2 ¿Tiene en práctica el establecimiento de salud un plan de acción que priorice las medidas de optimización de los antimicrobianos? Plan de acción del establecimiento de salud e informe sobre los progresos en materia de optimización de los antimicrobianos 2.a ¿Existe un mecanismo que supervise y mida periódicamente la implantación de las medidas de optimización de los antimicrobianos? Informe anual o trimestral del progreso en la implantación del plan de optimización de los antimicrobianos en el establecimiento de salud 35Orientaciones normativas de la OMS sobre las actividades integrales para la optimización de los antimicrobianos Componentes de la evaluación No No, pero es prioritario Previsto, pero no iniciado Implantado parcialmente Implantado plenamente Inicio 1º periodo 2º periodo 3º periodo 4º periodo Verificadores 3 ¿Recibe financiación específica el plan de acción en materia de optimización de antimicrobianos del establecimiento de salud? Línea presupuestaria de la institución sanitaria con los fondos destinados específicamente a la optimización de los antimicrobianos 3.a ¿Se ha elaborado un presupuesto (anual, etc.) para la puesta en práctica del plan de optimización de los antimicrobianos en el establecimiento de salud? Existe un presupuesto para la optimización de los antimicrobianos en la institución sanitaria Rendición de cuentas y responsabilidad 4 ¿Cuenta el establecimiento de salud con un comité multidisciplinar en materia de optimización de antimicrobianos con atribuciones definidas? Atribuciones del comité de optimización de antimicrobianos 4.a ¿Se reúne periódicamente el comité de optimización de antimicrobianos u otro comité pertinente (como mínimo mensual o trimestralmente)? Actas de la última reunión del comité de optimización de los antimicrobianos 5 ¿Cuenta el establecimiento de salud con un líder especializado en la optimización de los antimicrobianos? Identidad del líder en optimización de antimicrobianos 5.a ¿Tiene asignado el director del equipo o el líder un tiempo de su jornada laboral a las actividades de optimización de los antimicrobianos en su descripción laboral o en sus atribuciones? Los atribuciones o la descripción laboral incluyen las medidas de optimización de los antimicrobianos 36 Orientaciones normativas de la OMS sobre las actividades integrales para la optimización de los antimicrobianos Componentes de la evaluación No No, pero es prioritario Previsto, pero no iniciado Implantado parcialmente Implantado plenamente Inicio 1º periodo 2º periodo 3º periodo 4º periodo Verificadores 6 ¿Existe un equipo de optimización de los antimicrobianos con atribuciones definidas? Atribuciones del equipo de optimización de antimicrobianos 6.a ¿Se reúne periódicamente el equipo de optimización de los antimicrobianos? Actas de la última reunión del equipo de optimización de los antimicrobianos (al menos semanal) 7 ¿Participan otros profesionales de la salud ajenos al equipo de optimización de los antimicrobianos en las actividades de optimización? Pruebas de la participación de otros profesionales sanitarios en las actividades de optimización de los antimicrobianos 8 ¿Colabora el comité o equipo de optimización de los antimicrobianos con otros equipos de atención de la salud del establecimiento, como son los comités de medicamentos y terapéutica, de prevención y control de infecciones (PCI), VIH/ tuberculosis o mejora de la calidad? Prueba que demuestre la colaboración o las reuniones conjuntas 9 ¿Emite periódicamente el comité o equipo de optimización de los antimicrobianos informes de actividad (descriptivos) sobre la implantación del programa de optimización? Informe del comité de optimización de los antimicrobianos 9.a ¿Se difunde el informe sobre las medidas de optimización de los antimicrobianos a la gerencia de la institución, a otros miembros del equipo de la institución y a las autoridades nacionales pertinentes? Último informe de las medidas para la optimización de los antimicrobianos remitido al grupo de trabajo técnico nacional en esta materia 37Orientaciones normativas de la OMS sobre las actividades integrales para la optimización de los antimicrobianos Componentes de la evaluación No No, pero es prioritario Previsto, pero no iniciado Implantado parcialmente Implantado plenamente Inicio 1º periodo 2º periodo 3º periodo 4º periodo Verificadores Medidas destinadas a la optimización del uso de los antimicrobianos 10 ¿Dispone el establecimiento de salud de una guía terapéutica estándar? Guía de tratamiento estándar del establecimiento de salud, que contenga las directrices para la prevención de infecciones 10.a ¿Se revisan y actualizan periódicamente las guías a la luz de los nuevos datos que van surgiendo? Documentación de los procesos de revisión de las guías 11 ¿Se lleva a cabo periódicamente una revisión o auditoría sobre la antibioterapia específica o las enfermedades tratadas en el establecimiento de salud? Informe de la auditoría sobre la optimización de los antimicrobianos 12 ¿Pueden acceder fácilmente los prescriptores a los consejos y a la retroinformación de los equipos de optimización de antimicrobianos? Informe de retroinformación del equipo de optimización de antimicrobianos 13 ¿El equipo de optimización de antimicrobianos lleva a cabo periódicamente pases de visita a planta y otras intervenciones con ese fin en servicios o departamentos específicos del establecimiento de salud? Informes de los pases de visita a planta 14 ¿Dispone el establecimiento de salud de una farmacopea o de una lista de antibióticos autorizados basada en la farmacopea nacional? Informe del boletín de fármacos o de la farmacopea de la institución sanitaria 38 Orientaciones normativas de la OMS sobre las actividades integrales para la optimización de los antimicrobianos Componentes de la evaluación No No, pero es prioritario Previsto, pero no iniciado Implantado parcialmente Implantado plenamente Inicio 1º periodo 2º periodo 3º periodo 4º periodo Verificadores 14.a ¿Contiene la farmacopea del establecimiento una lista de antibióticos de uso restringido que deben ser autorizados por un equipo o una persona designados al efecto (autorización previa)? Farmacopea de la institución sanitaria con las restricciones 15 ¿Tiene acceso el establecimiento de salud a servicios de laboratorio y de diagnóstico por la imagen (internos o externos) que puedan prestar apoyo a las medidas de optimización de los antimicrobianos? Informe de laboratorio de muestra 16 ¿Existen servicios de informática, hojas de control de existencias u otros instrumentos para el control de inventarios que puedan servir para recopilar datos relacionados con las medidas de optimización de los antimicrobianos? Disponibilidad de servicios informáticos operativos y de herramientas para el control de inventario 17 ¿Hay disponibles hojas de órdenes, historias clínicas o expedientes de paciente e informes de traslado armonizados que sirvan de apoyo a las medidas terapéuticas y de optimización de los antimicrobianos? Disponibilidad de hojas de órdenes y de historias clínicas 17.a ¿Dispone el establecimiento de salud de una política por escrito que exija a los prescriptores anotar la indicación y los antibióticos prescritos en las hojas de órdenes o en las historias clínicas? Criterios de prescripción 39Orientaciones normativas de la OMS sobre las actividades integrales para la optimización de los antimicrobianos Componentes de la evaluación No No, pero es prioritario Previsto, pero no iniciado Implantado parcialmente Implantado plenamente Inicio 1º periodo 2º periodo 3º periodo 4º periodo Verificadores Educación y formación 18 ¿Incluye el establecimiento de salud en la formación inicial de su personal programas de optimización de los antimicrobianos que traten la prescripción, dispensación y administración óptima de los antibióticos? Manuales de formación inicial 19 ¿Ofrece el establecimiento de salud a su personal formación continua o desarrollo profesional continuo en materia de optimización de antimicrobianos y de prevención y control de infecciones (PCI)? Manuales de formación continua/desarrollo profesional continuo/ formación médica continua 20 ¿Procura el establecimiento de salud formar al equipo de optimización de los antimicrobianos en esa materia y en PCI? Informes de las actividades de formación, entrevistas con el personal Seguimiento y vigilancia 21 ¿Lleva a cabo periódicamente el comité de optimización de antimicrobianos o el equipo pertinente auditorías o estudios de prevalencia puntual para evaluar la idoneidad de los antibióticos que se prescriben en la institución? Número de auditorías realizadas con informe 22 ¿Supervisa periódicamente el establecimiento de salud la cantidad de antibióticos y el tipo de usos a los que se destinan (adquisición, prescripción y dispensación)? Informe del consumo de antimicrobianos 40 Orientaciones normativas de la OMS sobre las actividades integrales para la optimización de los antimicrobianos Componentes de la evaluación No No, pero es prioritario Previsto, pero no iniciado Implantado parcialmente Implantado plenamente Inicio 1º periodo 2º periodo 3º periodo 4º periodo Verificadores 22.a ¿Supervisa periódicamente el establecimiento de salud los problemas de escasez o desabastecimiento de antimicrobianos esenciales? Informe de desabastecimiento 22.b ¿Dispone el establecimiento de salud de un mecanismo para la notificación de los medicamentos defectuosos y falsificados y los diagnósticos erróneos? Informes sobre antimicrobianos defectuosos o falsificados y de diagnósticos erróneos 23 ¿Vigila periódicamente el equipo de optimización de antimicrobianos los antibiogramas y los índices de resistencia en un conjunto básico de bacterias indicadoras? Informe de vigilancia de los antimicrobianos 24 ¿Supervisa el equipo de optimización de los antimicrobianos la observancia de al menos una intervención específica en este aspecto en el establecimiento de salud (p. ej. que las indicaciones queden registradas en las historias clínicas de los pacientes)? Informe de las intervenciones para la optimización de los antimicrobianos 41Orientaciones normativas de la OMS sobre las actividades integrales para la optimización de los antimicrobianos Componentes de la evaluación No No, pero es prioritario Previsto, pero no iniciado Implantado parcialmente Implantado plenamente Inicio 1º periodo 2º periodo 3º periodo 4º periodo Verificadores Comunicación interna en el establecimiento de salud 25 ¿Analiza e informa el comité de optimización de antimicrobianos o el equipo pertinente a los prescriptores y a la dirección de la institución de las cantidades de antibióticos que se adquieren, se prescriben y se dispensan? Informe del consumo de antimicrobianos 26 ¿Revisa, analiza e informa el comité de optimización de antimicrobianos o el equipo pertinente de los índices de sensibilidad a los antibióticos y comparte los resultados más importantes con los prescriptores? Pruebas de la difusión del informe de sensibilidad 27 ¿Comunica el equipo de optimización de antimicrobianos a los prescriptores los resultados de sus auditorías o revisiones de la calidad y la adecuación en el uso de antibióticos, acompañados de puntos de acción concretos? Informes remitidos a los prescriptores con los puntos de acción 28 ¿Elabora el establecimiento de salud un antibiograma integrado (véase el Anexo VIII, pág. 71 del Manual práctico sobre programas de optimización de antimicrobianos de la OMS) y lo actualiza periódicamente? Disponibilidad del antibiograma institucional Para obtener más información, póngase en contacto con: Organización Mundial de la Salud 20, Avenue Appia CH-1211 Geneva 27 Switzerland Departamento de Coordinación y Alianzas Mundiales (GCP) sobre Resistencia a los Antimicrobianos Correo electrónico: AMRgcp@who.int Web: https://www.who.int/teams/global- coordination-partnership-AMR

Основные сведения
Тип документа Publications
Дата принятия
Источник Всемирная организация здравоохранения