Investigacio Ân
Evaluacio  n etnogra  fica ra  pida de la pra  ctica de la lactancia natural en una zona periurbana de Ciudad de Me  xico M. L. Guerrero,1 R. C. Morrow,2 J. J. Calva,3 H. Ortega-Gallegos,4 S. C. Weller,5 G. M. Ruiz-Palacios 6 y A. L. Morrow 7
Antes de llevar a cabo un programa de promocio  n de la lactancia natural en una zona periurbana de Ciudad de Me  xico, realizamos un estudio etnogra  fico ra  pido a fin de determinar los factores relacionados con la ausencia de la lactancia natural exclusiva. Se utilizaron las respuestas obtenidas en entrevistas piloto para elaborar un cuestionario normalizado sobre las razones que habõÂan llevado a elegir la opcio  n empleada para alimentar al lactante, sobre las fuentes de asesoramiento y sobre los obsta  culos a la lactancia materna. Se entrevisto  a una muestra aleatoria de 150 madres con nin Ä os menores de cinco an Ä os; 136 de ellas (el 91%) habõÂan empezado a dar el pecho, pero so  lo un 2% habõÂa seguido amamantando como forma de alimentacio  n exclusiva hasta los cuatro meses. Las madres mencionaron sistema  ticamente la nutricio  n, la salud y el crecimiento del nin Ä o y la higiene como razones principales para elegir el tipo de alimentacio  n; el costo, la comodidad y la opinio  n del marido eran factores menos importantes. Los me  dicos quedaron clasificados como la fuente ma  s importante de asesoramiento. La reduccio  n o interrupcio  n de la lactancia natural obedecõÂa al consejo de un me  dico (68%); tambie  n ocurrõÂa cuando las madres padecõÂan lo que en la medicina popular se denomina «coraje» (52%) o «susto» (54%), es decir, cuando experimentaban enojo o miedo; o cuando tenõÂan «poca leche» (62%) o «leche mala» (56%); o bien a causa de enfermedades de la madre (56%) o del nin Ä o (43%). Durante las enfermedades y afecciones propias de la infancia se reducõÂa la lactancia natural y aumentaba el uso de alimentos suplementarios. El presente estudio subraya la importancia de los valores culturales en la eleccio Ân de las opciones de alimentacio  n del lactante, identifica trabas concretas a la lactancia natural y permite fundamentar las intervenciones orientadas a promover la lactancia natural exclusiva en la poblacio  n estudiada. ArtõÂculo publicado en ingle  s en el Bulletin of the World Health Organization, 1999, 77(4): 323±330.
Introduccio Ân La lactancia natural exclusiva durante los seis primeros meses tras el parto tiene numerosos efectos beneficiosos de  õndole nutricional, inmunolo  gica y psicosocial, entre los que figuran la proteccio  n del lactante contra las enfermedades infecciosas, el aumento del espaciamiento de los embarazos como resultado de la amenorrea de la lactancia y el
1 Epidemio  logo, Departamento de Infectologõ Âa, Instituto Nacional de la Nutricio  n, Me  xico, D.F., Me  xico. 2 Epidemiologist, US Navy Environmental Health Center, Norfolk, Virginia, EE.UU. 3 Profesor del Departamento de Infectologõ Âa, Instituto Nacional de la Nutricio  n, Vasco de Quiroga 15, Tlalpan 14000, Me  xico, D.F., Me  xico. 4 Asistente social, Departamento de Infectologõ Âa, Instituto Nacional de la Nutricio  n, Me  xico, D.F., Me  xico. 5 Anthropologist, Associate Professor, Department of Preventive Medicine and Community Health, University of Texas, Galveston, Texas, EE.UU. 6 Profesor y Jefe del Departamento de Infectologõ Âa, Instituto Nacional de la Nutricio  n, Me  xico, D.F., Me  xico. 7 Associate Professor of Pediatrics, Center for Pediatric Research, Children's Hospital of the King's Daughters, Eastern Virginia Medical School, Norfolk, Virginia, EE.UU.
reforzamiento de los lazos entre madre e hijo (1±3). La OMS y otros organismos internacionales competentes han recomendado a los gobiernos y los profesionales de la salud que fomenten la lactancia materna exclusiva durante los primeros cuatro a seis meses despue  s del parto y que e  sta se prolongue, complementada por otros alimentos apropiados, hasta el segundo an  s tarde (4, Äo de vida o incluso ma 6). La pra  ctica de la lactancia natural ha disminuido en los u Ä os en todo el mundo debido a la  ltimos an urbanizacio  n, la comercializacio  n de preparaciones para lactantes y el empleo de las madres fuera del hogar (6±12), de modo que la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses es poco frecuente en muchos lugares (8±10). Durante los u Ä os, hemos llevado a  ltimos 15 an cabo estudios longitudinales entre las madres y los lactantes de San Pedro Ma  rtir, una barriada en la periferia de Ciudad de Me  xico. Los resultados indican que la lactancia natural refuerza los mecanismos inmunolo  gicos de proteccio  n contra determinadas enfermedades diarreicas (13±18). Los estudios tambie  n revelaron problemas graves en las pra  cticas de amamantamiento; por ejemplo, si bien ma  s del Âa 90% de las madres en San Pedro Ma  rtir habõ empezado a dar el pecho, la tasa de lactancia materna Âa ra disminuõ  pidamente durante los primeros meses Boletõ Ân de la Organizacio  n Mundial de la Salud, Recopilacio  n de artõ Âculos No 1, 1999
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Organizacio  n Mundial de la Salud 1999
Pra  ctica de la lactancia natural en una zona periurbana de Ciudad de Me  xico despue  s del parto y la lactancia natural exclusiva era infrecuente. Durante los dos primeros meses de vida era habitual que se introdujeran tomas de agua, infusiones y preparaciones para lactantes (18). Diversos estudios realizados en otras partes de Me  xico han mostrado que esas pra  cticas de alimentacio Ân suplementaria son comunes (10±12), aunque las razones de ello no son bien conocidas. Antes de llevar a cabo un proyecto de intervencio Ân comunitaria encaminado a promover la lactancia materna exclusiva en San Pedro Ma  rtir, realizamos una evaluacio  n etnogra  fica ra  pida (EER) para identificar los principales factores que influyen en la eleccio  n de las pra  cticas de alimentacio Ân de los lactantes. Las intervenciones orientadas a modificar esas pra  cticas dependen de la consecucio  n de cambios de los comportamientos y deben apoyarse so  lidamente en factores demogra  ficos, psicosociales y culturales que afectan a la madre y al lactante. Los me  todos de EER se han recomendado como base para intervenciones comunitarias tendentes a reducir las enfermedades y promover la salud comunitaria (19±23). El objetivo concreto de la evaluacio  n era identificar: los valores y las creencias culturales relacionados con las pra  cticas de alimentacio Ân de los lactantes; las principales fuentes de asesoramiento de las madres a ese respecto; las pra  cticas de alimentacio  n suplementaria en situaciones concretas; y los obsta  culos a la lactancia natural, a juicio de las Âa ejecutar el proyecto en un plazo madres. Se pretendõ breve, a fin de que sus conclusiones pudieran emplearse para planificar y guiar la preparacio Ân y aplicacio  n de un proyecto comunitario de promocio Ân de la lactancia natural exclusiva mediante la orientacio Ân proporcionada por otras integrantes de la comunidad. adiestramiento. El nu  mero de chicas o mujeres que trabajan fuera del hogar es pequen Äo, aunque su tasa de empleo va en aumento. Hay un centro pu  blico de atencio Ân primaria, que ofrece servicios de asistencia Âa, en re prenatal, inmunizacio  n y pediatrõ  gimen Âa de los partos se ambulatorio. Si bien la mayorõ produce en los hospitales cercanos, algunos tienen lugar en casa con la ayuda de parteras tradicionales.
Disen Ä o del estudio Entre junio y agosto de 1994, se realizo  una encuesta en San Pedro Ma  rtir basada en entrevistas, combinando te  cnicas epidemiolo  gicas y etnogra  ficas, para identificar y comprender mejor las actitudes y los  como los comportamientos de las madres, asõ factores psicosociales y sanitarios concretos que pueden disuadir a las madres de practicar la lactancia natural exclusiva.
Poblacio  n del estudio Âan en San Pedro Ma Consistio  en madres que residõ  rtir Âan menos de cinco an y cuyos hijos menores tenõ Ä os. Se obtuvo el consentimiento libre e informado de los sujetos. El estudio fue aprobado por la junta institucional de examen del Instituto Nacional de la Nutricio  n.
Preparacio  n del cuestionario/instrumento Durante la preparacio  n para el estudio, se llevaron a cabo entrevistas retrospectivas no dirigidas (24).  stas consistõ Âan en preguntas abiertas: se pidio E  a cinco asistentes sociales y 15 madres, escogidos al azar en la comunidad, que enumeraran «todas las cosas que le gustan de la lactancia natural», «todas las cosas que no le gustan de la lactancia natural», «todos los alimentos suplementarios que pueden suministrarse a un nin  amamantando» y «las Ä o al que se esta Âa interrumpirse la lactancia razones por las que podrõ natural». Mediante esas entrevistas se obtuvo un conjunto de 29 puntos de especial relevancia para la poblacio  n de nuestro estudio. Los investigadores participantes en el proyecto resumieron las respuestas y seleccionaron nueve puntos para su uso en la fase de reunio Ân sistema  tica de datos. Se preparo  un cuestionario normalizado de 33 puntos. El cuestionario abarcaba las pra  cticas de alimentacio  n pertinentes en relacio Ân con la experiencia de la madre con su hijo menor y los problemas Âan que se redujera encontrados por la madre que hacõ la frecuencia de la lactancia natural o que e  sta se interrumpiera. Adema  s, se pidio  a las entrevistadas que clasificaran los siguientes puntos en razo  n de su importancia o pertinencia de acuerdo con su experiencia: las razones para dar el pecho al nin Äo o alimentarlo con preparacio  n para lactantes; apreciacio Ân del estado de salud del lactante y pra  ctica de alimentacio  n elegida; y fuentes de asesoramiento sobre las pra  cticas de alimentacio Ân del lactante. Se tardo  entre tres cuartos de hora y una hora, aproximadamente, en completar cada entrevista. 55
Poblacio  n y me  todos Zona del estudio San Pedro Ma  rtir, situado en la periferia de Ciudad de Me  xico, al suroeste, es un barrio de transicio  n con una poblacio  n variada desde el punto de vista sociodemogra  fico de alrededor de 30 000 personas. En las partes ma  s antiguas, las familias viven en casas con agua corriente potable, suelos pavimentados y sistemas centrales de alcantarillado y recogida de Ânicas, escuelas y basuras, y disponen de carreteras, clõ servicios de transporte pu  blico. En la zona poblada desde hace menos tiempo, las familias viven en chabolas con suelos de tierra y deben ir a por agua a can  s de la mitad de esos Ä os a cierta distancia. Ma chabolistas son familias de ma  s de cuatro miembros que viven en una sola habitacio Ân. Algunas esta Ân formadas por miembros de la familia extensa y otras Âa de las familias son familias nucleares. La mayorõ obtiene sus ingresos del trabajo manual y el monto de los salarios de los distintos miembros es pra  cticamente igual. Un 15% de los hombres que viven en la zona con familias jo  venes esta  n en el eje  rcito y residen en San Pedro Ma  rtir durante su periodo de Boletõ Ân de la Organizacio  n Mundial de la Salud Recopilacio  n de artõ Âculos No 1, 1999
Investigacio Ân Se escogio  una muestra aleatoria de 150 madres de las tres secciones de San Pedro Ma  rtir. Se realizaron entrevistas personales durante visitas a las familias puerta a puerta, usando una lista de sujetos apropiados obtenida de un censo reciente de la Âa trasladado comunidad. Cuando una madre se habõ pero se encontraba a otra madre apropiada en la visita a la direccio  n indicada, se entrevistaba a e  sta en lugar de a la prevista.
Muestreo de la encuesta y acopio de datos
Âa leche a sus hijos. El 21% de las madres habõ proporcionado infusiones o agua al hijo durante su Âa de vida y el 63% lo habõ Âa hecho antes del primer dõ Âa. El 23% habõ Âa comenzado a suministrar vige  simo dõ Âa siguiente del parto, el 40% antes de biberones al dõ Âas y el 59% a los tres meses. Para el final del 14 dõ Âa empezado a tercer mes, el 63% de las madres habõ proporcionar alimentos so  lidos al lactante.
Ana  lisis de los datos
Fuentes de asesoramiento sobre la forma de alimentacio  n del lactante
Se realizaron ana  lisis descriptivos ba  sicos de los datos, utilizando distribuciones de frecuencia y matrices de correlacio  n. Las respuestas a las Âa a las entrevistadas que preguntas en que se pedõ ordenaran de mayor a menor importancia una serie de puntos se analizaron utilizando me  todos de ana  lisis del consenso cultural. El modelo matema  tico formal y el fundamento teo  rico se exponen en mayor detalle en algunas de las referencias (25, 26). El me  todo evalu  a el grado de acuerdo entre las encuestadas a fin de determinar si sus respuestas son lo suficientemente homoge  neas como para justificar su agregacio Ân y descripcio Ân como un conjunto de creencias culturales compartidas. Si se cumplen ciertos criterios sobre la bondad del ajuste (relacio  n de valores propios > 3:1), se considera que las respuestas representan un conjunto u  nico de creencias compartidas y el modelo puede proporcionar estimaciones Âas de origen cultural establecidas entre de las jerarquõ  como establecer la puntuacio los puntos, asõ  n relativa a los conocimientos culturales de cada individuo.
Los me  dicos quedaron clasificados como la fuente ma  s importante de asesoramiento (tabla 1). Adema  s, el 42% de las madres sen  que en algu Ä alo  n momento Âa del periodo de amamantamiento un me  dico le habõ aconsejado abandonar esa pra  ctica, y la mitad de esas Âa seguido el consejo madres declaro  que habõ (figura 1). Los me  dicos a los que se dirigieron esas Âan su consulta en madres en un 50% de los casos tenõ la zona. En el seno de la familia, la madre de la nueva Âa la influencia ma madre constituõ  s importante en lo relativo a las pra  cticas de alimentacio Ân, seguida por la suegra; algunas madres mencionaron a otras personas, pero no con tanta frecuencia.
Resultados Las 150 madres escogidas (de edad comprendida entre 17 y 42 an Äos y una edad media de 26,1 +5,6 an Ä os) aceptaron participar en el estudio y fueron entrevistadas. Cuando se celebraron las entrevistas, Âa un empleo en el sector ninguna de ellas tenõ estructurado. En total, 30 mujeres (20%) indicaron Âan un hijo de menos de seis meses, 24 (16%) que tenõ Âan un hijo de entre seis y doce meses y el resto tenõ Âan hijos de edad comprendida entre 12 y 48 (64%) tenõ meses (edad mediana, 24 meses). No se observaron diferencias entre las respuestas de las madres de nin Ä os menores de dos an Ä os y las madres de nin Ä os de mayor edad.
Caracterõ Âsticas demogra  ficas de las entrevistadas
Âan En total, 136 madres (91%) sen Ä alaron que habõ dado el pecho a su hijo (tabla 1). La duracio Ân de la Âas y tres an lactancia natural oscilaba entre dos dõ Ä os, con una duracio Ân mediana de seis meses. Tan so  lo el Âa amamantado a su hijo hasta 25% de las madres habõ el final del primer an Ä o. Muchas de ellas empezaron pronto a suministrar infusiones, agua y biberones de 56
Pautas de alimentacio  n de los lactantes
El ana  lisis del consenso cultural puso de manifiesto que las madres mencionaban sistema  ticamente las siguientes razones en orden de importancia al elegir el me  todo de alimentacio Ân del lactante: «para que mi hijo este  bien alimentado», «para que el nin Äo se enferme menos», «para que el nin Ä o crezca mejor» y «para que el nin  ma  s limpio, ma  s higie  nico». La Ä o este comodidad o libertad de las madres, el costo, la Âsico de la madre eran opinio Ân del marido y el aspecto fõ menos importantes. La misma escala resulto  va  lida cuando se pregunto  a las madres la importancia relativa de diversas razones para elegir la lactancia natural. El nivel promedio de los conocimientos culturales compartidos (0,82) indico  que estas Âan determinadas creencias en un mujeres compartõ Âa un conjunto u alto grado y que existõ  nico de creencias (relacio  n de valores propios: 10,1:1; tabla 2). La u Ân que adujeron las madres para  nica razo usar el bibero Ân fue que «me da ma  s libertad para hacer otras cosas»; sin embargo, ese factor quedo  clasificado en baja posicio Ân en el ordenamiento de los Âan en la eleccio valores culturales que influõ Ân de la manera de alimentar al nin Äo. Âa ser un Si bien el crecimiento del lactante parecõ valor cultural importante a la hora de elegir la forma de alimentacio  n del pequen  n principal para Äo, y la razo optar por la lactancia natural, el 37% de las madres coincidio  con la afirmacio  n de que un bebe  esta  ma Âs robusto y crece mejor si, adema  s de la leche materna, recibe preparaciones para lactantes.
Valores culturales y creencias
Obsta  culos a la lactancia materna
Âan un hijo de edad De las 106 encuestadas que tenõ inferior o igual a seis meses, el 95% declaro  que Boletõ Ân de la Organizacio  n Mundial de la Salud Recopilacio  n de artõ Âculos No 1, 1999
Pra  ctica de la lactancia natural en una zona periurbana de Ciudad de Me  xico Âan durante el periodo de amamantamiento habõ encontrado uno o ma  s de los problemas enumerados en la tabla 3; de ellas, el 76% indico  que al menos uno Âa inducido a reducir o de esos problemas le habõ interrumpir la lactancia natural. Por ejemplo, 52 muÂan padecido lo que en la medicina popular jeres habõ Âan local se denomina «coraje» (enojo) y 26 habõ padecido «susto». Como resultado de ello, el 52% y el 54% de esas mujeres, respectivamente, redujo o interrumpio  la lactancia natural. En la figura 1 se muestra la frecuencia de los comportamientos Âficos de las madres en funcio especõ  n del problema experimentado. El 37% de las madres, en total, indico  que el hecho de no estar bien alimentadas o de no comer Âa un motivo para dejar de bien tambie  n constituirõ Âan amamantar. Algunas (el 19%) sen Ä alaron que habõ Âas y habõ Âan dejado de dar el pecho durante algunos dõ comenzado de nuevo posteriormente. Tabla 1. Pra  cticas de alimentacio  n de los lactantes y fuentes de asesoramiento a ese respecto sen Ä aladas por las 150 madres incluidas en el estudio Nu  mero Dieron el pecho al hijo menor Durante algu  n tiempo 5 3 meses 5 6 meses Antes de los tres meses suministraron: Bibero Ân Agua o infusiones Alimentos so  lidos Fuente de asesoramiento sobre la alimentacio  n del lactante Me  dico Madre Suegra Hermana Marido Vecina o amiga Partera Otra persona a
136 (91) a 113 (75) 88 (59) 89 (59) 139 (93) 95 (63) 76 (51) 40 (27) 13 (9) 7 (5) 4 (2) 4 (2) 1 (1) 5 (3)
Pra  cticas de alimentacio  n suplementaria
Âan a un Cuando se les pregunto  co  mo alimentarõ lactante de menos de seis meses, las madres Âa de su estado (tabla 4). respondieron que dependõ Âa darse Por ejemplo, segu  n el 95% de las mujeres, debõ Âas tras el parto. la leche materna en los primeros dõ Âa diarrea, el 96% de las madres Cuando el nin Ä o tenõ Âa al nin dijo que alimentarõ Ä o con soluciones de rehidratacio Ân oral; cuando estaba caliente o sediento, Âa agua; si tenõ Âa problemas de el 93% indico  que le darõ Âa infusiones, y en el esto Âmago, el 89% le administrarõ Âa beber agua al caso de que tuviera fiebre, el 66% harõ Âa ser pra nin  ctica comu Ä o. Por lo tanto, parecõ  n reducir la lactancia natural e incrementar el uso de alimentos suplementarios durante muchas de las enfermedades y afecciones propias de la infancia.
Las cifras entre pare  ntesis corresponden a porcentajes.
Fig. 1. Distribucio  n de las madres que variaron sus ha  bitos de amamantamiento cuando encontraron un problema durante la lactancia «Dolor de pecho» (n=56) Vergüenza (n=11) «Coraje» (n=52) WHO 99018
Discusio Ân En San Pedro Ma  rtir, el 91% de las mujeres que participaron en el estudio decidio  dar el pecho a su hijo. En consonancia con ese comportamiento, se Âan firmemente en el determino  que las madres creõ valor positivo de la lactancia natural. Las mujeres indicaron sistema  ticamente que e  sta era la forma de alimentacio  n ma  s nutritiva para su hijo, la ma Âs higie  nica y la que ayudaba en mayor medida a prevenir las enfermedades. Sin embargo, la pauta dominante de alimentacio  n de los lactantes era de tipo mixto, con una combinacio  n de leche materna y Âa siguiente del parto, antes de que biberones. Al dõ apareciera la leche materna, comenzaba a suministrarse a los nin  rmulas la  cticas, infusiones y agua; Ä os fo y mucho antes de que se cumplieran los tres meses, empezaban a proporcionarles alimentos so  lidos. Las Âan que los alimentos suplementarios madres creõ ayudaban al nin Ä o a crecer mejor. Aunque las madres de esta comunidad Âa al nin aceptaban que la lactancia natural protegõ Ä o, Âan demasiado en el valor de la lactancia no creõ natural exclusiva. Estaban convencidas de que Boletõ Ân de la Organizacio  n Mundial de la Salud Recopilacio  n de artõ Âculos No 1, 1999
Enfermedad del niño (n=59) La madre estaba medicándose (n=25) «Leche materna de mala calidad» (n=46) La madre trabajaba fuera del hogar (n=17) Leche insuficiente (n=53) «Susto» (n=26) Enfermedad de la madre (n=25) El médico le dijo que dejara de amamantar (n=44) 0 10 20 30 40 50 60 70 % de madres 80 90 100 Cambio en la pauta de lactancia Ninguno Reducción Interrupción
Âan complementar la alimentacio debõ Ân de los neonaÂquidos claros hasta que la leche comenzaba tos con lõ 57
Investigacio Ân Tabla 2. Ana  lisis del consenso cultural sobre la importancia relativa de nueve factores en la eleccio  n del me  todo de alimentacio  n del lactante entre las madres participantes en el estudio en Me  xico Importancia, de mayor a menor 1 2 3 4 5 6 7 8 9 a
Factora «Que mi hijo este  bien alimentado» «Que mi hijo se enferme menos» «Que mi hijo crezca mejor» «El sistema ma  s limpio, ma  s higie  nico» «El sistema ma  s co  modo» «El sistema que me ofrezca ma  s libertad para hacer otras cosas» «El me  todo que sea ma  s barato» «El sistema preferido por mi marido» «Que no se me deformen o me duelan los pechos»
Relacio  n de valores propios >10,1:1; competencia media (saturacio  n de factores) = 0,82.
Tabla 3. Frecuencia de los problemas encontrados por 106 madres que amamantaban a un lactante de hasta seis meses, segu  n las entrevistas Problema Enfermedad del nin Äo «Dolor de pecho» «La leche materna era insuficiente» «Coraje» c «Leche materna de mala calidad» El me  dico le dijo que dejara de amamantar «Susto» c La madre estaba siguiendo un tratamiento Enfermedad de la madre La madre trabajaba fuera del hogar «Se avergonzaba de dar el pecho» a b c
Frecuencia de aparicio  na 59 (56) b 56 (53) 53 (50) 52 (49) 46 (43) 44 (42) 26 (25) 25 (24) 25 (24) 17 (16) 11 (10)
Una mujer puede haber experimentado ma  s de un problema. Las cifras entre pare  ntesis corresponden a porcentajes. El «coraje» y el «susto» son enfermedades o afecciones de la medicina popular local.
Tabla 4. Relacio  n entre el estado de salud del lactante, a juicio de la madre, y la opcio  n elegida para alimentarlo Porcentaje que suministrarõ Âa al lactante menor de seis meses el alimento indicado si el nin Ä o tuviera: Bebida Pocos dõ Âas Diarrea de edad 95 19 21 62 1 3 1 0 69 10 49 60 33 64 96 3 Sed o calor 28 7 93 51 3 12 9 12 Problemas de esto  mago 33 5 17 89 6 24 9 1 Fiebre
Leche materna Bibero Ân Agua Infusiones Atolea Agua de arroz Solucio  n de rehidratacio  n oral Refresco gaseoso a
46 11 66 53 4 7 25 3
Bebida hecha con maõÂz, comu  nmente empleada en esta comunidad.
Âas despue a fluir durante los primeros dõ  s del parto. Âan lõ Âquidos y En numerosas ocasiones, se an Ä adõ preparaciones para lactantes para promover el crecimiento, tratar los co  licos u otras afecciones y proporcionar agua, que las madres consideraban que era necesaria para el nin Ä o. En Guinea-Bissau, Gunnlaugsson et al. hallaron que las percepciones Âan un culturales negativas sobre el calostro constituõ importante obsta  culo al inicio temprano de la lactancia natural (27). Esta creencia no era compartida por las madres incluidas en nuestro estudio. Ladas sen  que la falta de informacio  n estaba Ä alo relacionada con todas las razones mencionadas para interrumpir la lactancia natural o comenzar a proporcionar alimentos suplementarios prematuramente (28). La razo Ân de que las madres entrevistadas Âa solieran retrasar el inicio de la lactancia natural tenõ que ver con su experiencia en el hospital. Diversas investigaciones han demostrado que tanto el momento en que se empieza a dar el pecho (en el plazo de dos horas tras el parto) como la frecuencia de la lactancia natural (a intervalos de dos horas, aproximadamente) influyen en que su adopcio Ân sea Âticas y satisfactoria (29). Sin embargo, las polõ pra  cticas existentes de atencio Ân puerperal en los hospitales no siempre reflejan las necesidades de las madres y los lactantes y determinan en gran medida que el inicio de la lactancia materna se retrase (30, 31). El proceso de secrecio Ân de la leche materna y su administracio  n al nin Ä o no son sencillos. Estas madres no dan por descontada la capacidad para amamantar y la idoneidad del suministro de leche y muchas de ellas dejan de dar el pecho si a su entender «la leche materna es insuficiente». El «susto» y el «coraje» pueden dar lugar a una disminucio  n del aporte de leche, y se considera asimismo que pueden afectar a la calidad de la leche (haciendo que provoque diarrea al lactante), por lo que hacen que la lactancia natural no sea aconsejable. Harrison et al. indican que, entre las mujeres egipcias, la «leche del dolor» o la «leche de la tristeza» se extraen manualmente y tan so  lo se amamanta al nin  s de haber eliminado la Äo despue primera leche (32); estas creencias esta  n relacionadas Âa del «calor y los humores» (33, 34), con la teorõ ana  loga al «calor provocado por una caminata bajo el Âa enfriarse antes de sol», tras lo cual una madre deberõ dar el pecho. Es preciso lograr una mejor comprensio  n de la relacio  n con la lactancia natural del «susto» y  como de otras pra el «coraje», asõ  cticas y creencias culturales observadas entre las mujeres mexicanas (por ejemplo, mantener los hombros cubiertos para impedir que se seque la leche; hacer que las madres Âz) para beban «atole» (una bebida a base de maõ producir ma  s leche; o la creencia de que las emociones pueden transmitirse a trave  s de la leche Âa materna y perjudicar al lactante (35)). La metodologõ Âa tomar en de evaluacio  n e intervencio Ân deberõ consideracio Ân y respetar los elementos culturales que influyen en la lactancia materna. Âa concienciarse a las madres del valor de Deberõ la lactancia natural exclusiva durante las enfermedaBoletõ Ân de la Organizacio  n Mundial de la Salud Recopilacio  n de artõ Âculos No 1, 1999
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Pra  ctica de la lactancia natural en una zona periurbana de Ciudad de Me  xico des. La enfermedad de la madre, la ingesta de medicamentos y el hecho de que el hijo se ponga enfermo durante el amamantamiento esta  n relacionados con la reduccio  n de la frecuencia o la interrupcio  n de la lactancia materna, por lo que en cualquier intervencio  n deben abordarse las creencias. Un factor determinante de que se practicara la lactancia natural exclusiva y de su duracio Ân total era la Âan sobre las gran influencia que los me  dicos tenõ madres participantes en el estudio. De acuerdo con e  ste, el 42% de las madres sen  que en algu Ä alo Ân momento del periodo de amamantamiento un Âa aconsejado abandonar esa pra me  dico les habõ  ctica, y la mitad de esas madres siguio  el consejo. Si se reconoce que la lactancia natural exclusiva representa la forma o  ptima de alimentar a un lactante (4, 5), debe formarse a los me  dicos para que promuevan ese me  todo de alimentacio  n. El nin Ä o tiene asimismo una influencia significativa en el proceso de amamantamiento. Una pra  ctica comu  n entre las madres consiste en reducir la lactancia natural y aumentar el uso de alimentos suplementarios durante las enfermedades y afecciones propias de la infancia. La madre satisface las necesidades de su hijo optimizando la calidad y cantidad de leche (por medio de la dieta, el bienestar Âsica) y proporciona psicolo  gico y la salud fõ  ndole Âquidos como «remedios apropiados». diferentes lõ Diferentes estudiosos han clasificado estas pra  cticas como tradicionales o naturales y las han identificado en comparaciones amplias entre diversas culturas (36). Es preciso comprender bien las creencias y pra  cticas culturales a fin de proporcionar orientacio Ân eficaz a las mujeres que esta  n empleando la lactancia natural. La lactancia natural es un comportamiento que no puede imponerse, ha de ser escogido voluntariamente. Varios factores facilitan o dificultan la lactancia materna y los programas eficaces deben examinar y tener en cuenta esa variedad de Âa de las intervenciones hacen influencias. La mayorõ Ânicos, precisa la colaboracio  n entre investigadores clõ epidemio  logos y especialistas en ciencias sociales. Cada disciplina ofrece las perspectivas de investigacio  n, los instrumentos de acopio de datos, las Âas analõ Âticas y la conceptuacio metodologõ Ân basada en el ana  lisis de la informacio  n y las correspondientes inferencias que les son propios. Los datos obtenidos como resultado del estudio etnogra  fico se utilizaron para guiar un programa de promocio  n de la lactancia natural exclusiva en la comunidad de San Pedro Ma  rtir mediante orientacio  n proporcionada por otros miembros de la misma comunidad. A fin de hacer frente a la influencia negativa de los me  dicos a ese respecto, organizamos conjuntamente con la Liga Internacional La Leche de Me  xico un seminario dirigido a los facultativos de la comunidad. Como parte de la capacitacio  n que se proporciono  a las mujeres encargadas de la divulgacio Ân (denominadas Âficamente diversas promotoras), se trataron especõ ideas de las madres que representaban un obsta  culo a Boletõ Ân de la Organizacio  n Mundial de la Salud Recopilacio  n de artõ Âculos No 1, 1999
la lactancia natural. Se afrontaron diversos problemas Âan de salud y situaciones en las que las madres solõ reducir la lactancia natural a fin de alentar a las mujeres a dar el pecho de modo exclusivo. Asimismo se tuvo en cuenta la influencia de los familiares alentando a las promotoras a incluir en las discusiones sobre la lactancia materna a otros miembros fundamentales de las familias. De esta manera, el estudio etnogra  fico ayudo Âa centrar el proyecto de intervencio Ân comunitaria, que se inicio  en marzo de 1995. Esta  previsto publicar una descripcio  n ma  s detallada de los me  todos y los resultados del estudio de la intervencio  n ma Âs adelante. En resumen, se utilizo  un censo de la comunidad para identificar a mujeres embarazadas, a las que se invito  a participar. Las mujeres participantes fueron distribuidas al azar en tres grupos: uno en el que no se llevo  a cabo ninguna intervencio Ân (grupos de control), otro que recibio  tres visitas durante el embarazo y el periodo inmediatamente posterior al parto y otro que recibio  seis visitas (grupo experimental). A fin de alentar a las mujeres a practicar la lactancia natural exclusiva, en estos u  ltimos dos grupos las promotoras hicieron frente a Âan un obsta las ideas de las madres que constituõ  culo a  como a los problemas de salud y las dicha pra  ctica, asõ Âan que las madres redujeran la situaciones que hacõ lactancia natural. En el estudio participaron 130 mujeres en total: 52 en el grupo que recibio  tres visitas, 44 en el que recibio  seis visitas y 34 en el grupo de control. Tres meses despue  s del parto, tan so  lo el 12% de las madres del grupo de control practicaba la lactancia natural exclusiva, frente al 52% en el grupo de tres visitas y el 67% en el grupo de seis (p < 0,001). Por lo tanto, el estudio de la intervencio Ân puso de relieve un incremento de la lactancia materna exclusiva en esta comunidad urbana mediante un apoyo a las madres correctamente planteado, que Âa la intervencio incluõ  n temprana y el contacto repetido (37). Los programas de intervencio  n comunitaria revisten muchas dificultades y so  lo prosperan cuando se ajustan a los valores y necesidades de la comunidad. Por esa razo Ân, la OMS ha aconsejado Âficos con el uso de estudios etnogra  ficos especõ vistas a obtener informacio  n esencial para preparar las campan  n, adaptar el material de Ä as de divulgacio capacitacio  n sobre comunicacio Ân destinado a los asistentes sanitarios, y facilitar otros aspectos de la planificacio Ân de los programas y la solucio Ân de problemas (19). Adema  s, la OMS ha elaborado directrices para el acopio de datos (por ejemplo, los Procedimientos de Evaluacio  n Antropolo  gica Ra  pida para el VIH/SIDA) con objeto de preparar intervenciones educacionales significativas y apropiadas desde el punto de vista cultural encaminadas Ândrome de inmunodeficiena prevenir y tratar el sõ cia adquirida. Recomendamos la evaluacio Ân etnogra  fica ra  pida como fundamento potencial y efectivo de intervenciones comunitarias de promocio  n de la lactancia materna culturalmente va  lidas. n 59
Investigacio Ân
Nota de agradecimiento
Deseamos expresar nuestro agradecimiento a las madres de San Pedro Ma  rtir que participaron en este  como a Genoveva Figueroa, Rosalba estudio, asõ Ânez, Refugio Martõ Ânez, Yolanda Martõ Ânez y Martõ Patricia Herna  ndez por su inapreciable ayuda a fin de
hacer posible esta investigacio Ân, adema  s de a la Sra. Jane Bravo y a la Liga Internacional La Leche de Me  xico por la formacio Ân y asistencia. El estudio conto  con el apoyo prestado por Wellstart International/USAID a trave  s de su Expanded Promotion of Breastfeeding (EPB) Program.
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