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Respuesta mundial para el control de vectores: informe de la Secretaría

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CONSEJO EJECUTIVO EB140/26 140.ª reunión 5 de diciembre de 2016 Punto 9.2 del orden del día provisional Respuesta mundial para el control de vectores Informe de la Secretaría 1. Las enfermedades transmitidas por vectores, que suponen una gran amenaza para la salud de las sociedades en todo el mundo, son causadas por virus, bacterias y parásitos transmitidos al ser humano por mosquitos, chinches triatomíneas, simúlidos, flebótomos, garrapatas, moscas tsetsé, ácaros y piojos. Las enfermedades humanas de transmisión vectorial con mayor importancia mundial son el paludismo, el dengue, la filariasis linfática, la fiebre chikungunya, la oncocercosis, la enfermedad de Chagas, la leishmaniasis, la enfermedad por el virus de Zika, la fiebre amarilla y la encefalitis japonesa. Otras en- fermedades transmitidas por vectores tienen una importancia local en zonas o poblaciones específicas. 2. Las principales enfermedades transmitidas por vectores representan alrededor del 17% de la carga mundial estimada de enfermedades transmisibles y se cobran más de 700 000 vidas al año. La mayor carga corresponde a las zonas tropicales y subtropicales. Más del 80% de la población mundial vive en zonas en las que hay riesgo de contraer al menos una de las principales enfermedades transmi- tidas por vectores, y más del 50% en zonas en las que hay riesgo de contraer dos o más. El riesgo de infección es particularmente elevado en pueblos y ciudades, donde los vectores proliferan gracias a un hábitat favorable y donde hay mucho contacto con los seres humanos. Las tasas de morbilidad y mor- talidad suelen ser desproporcionadamente altas entra las poblaciones más pobres. Quienes sobreviven a estas enfermedades pueden quedar discapacitados o desfigurados para siempre. Las enfermedades transmitidas por vectores suponen una enorme carga económica y limitan el desarrollo tanto rural co- mo urbano. 3. Se han hecho progresos impresionantes en la lucha contra el paludismo, la oncocercosis, la fila- riasis linfática y la enfermedad de Chagas, pero la carga de muchas otras enfermedades transmitidas por vectores ha aumentado en los últimos años. Hay factores sociales, demográficos y medioambienta- les que han alterado las características de la transmisión de los patógenos y han sido causa de intensi- ficación, propagación geográfica, reemergencia o ampliación de las temporadas de transmisión. En particular, la urbanización no planificada y la escasa fiabilidad del suministro de agua corriente o de la gestión de los desechos sólidos pueden poner en los pueblos y ciudades a grandes poblaciones en ries- go de sufrir enfermedades víricas transmitidas por mosquitos. 4. La mayoría de las enfermedades transmitidas por vectores son prevenibles mediante el control de estos, siempre que se aplique bien. Hay intervenciones de eficacia probada contra los vectores que ofre- cen algunas de las mejores relaciones entre costo y efectividad en el campo de la salud pública. Las im- portantes reducciones de la incidencia del paludismo, la oncocercosis y la enfermedad de Chagas se han debido en gran medida a un firme compromiso político y financiero y a inversiones masivas en el control de vectores. De los 663 millones de casos estimados de paludismo que se han evitado en el África sub- sahariana entre 2001 y 2015, más de la mitad se han atribuido a la distribución y uso a gran escala de mosquiteros tratados con insecticidas de acción prolongada y al rociado de interiores con insecticidas de EB140/26 2 acción residual. Con respecto a otras enfermedades, el control de vectores todavía no se ha utilizado con todo su potencial o no ha logrado el máximo impacto porque las intervenciones no se ejecutan adecua- damente; esta situación se debe no solo a las escasas inversiones, sino también a la terrible falta de capa- cidad entomológica en el ámbito de la salud pública, a la escasa coordinación en los diferentes sectores y entre ellos, a la debilidad o inexistencia de sistemas de monitoreo y a la escasa disponibilidad de instru- mentos de eficacia demostrada frente a determinados vectores y situaciones. 5. Desde 2014, grandes brotes de dengue, paludismo, fiebre chikungunya y fiebre amarilla han azotado a diferentes poblaciones, cobrándose vidas y abrumando los sistemas de salud en muchos paí- ses. Las infecciones por el virus de Zika y sus complicaciones han afectado directamente a personas y familias, y han causado trastornos sociales y económicos. 6. La lucha mundial contra las enfermedades transmitidas por vectores está rodeada de múltiples dificultades relacionadas entre sí. Numerosos países ya afectados o en riesgo de verse afectados por más de una enfermedad transmitida por vectores no aprovechan al máximo los recursos y capacidades disponibles ni la experiencia adquirida con otras enfermedades, y los programas contra diferentes en- fermedades pueden competir entre sí por los recursos. La urbanización y los cambios en el uso de las tierras, la gestión del agua, las prácticas agrícolas y el clima han aumentado la disponibilidad de hábi- tats adecuados para los vectores, y sus consecuencias son a menudo impredecibles, incontrolables y complejas. La resistencia a los insecticidas y los cambios de comportamiento de los vectores que redu- cen la eficacia de las intervenciones amenazan socavar el control. Ha habido una falta de compromiso político y financiero, con escasas inversiones en el control de vectores que vayan más allá del aumento de la distribución de mosquiteros tratados con insecticidas y del rociado de interiores con insecticidas de acción residual frente a los vectores del paludismo. 7. Dada la gran influencia de los factores sociales y medioambientales en la transmisión de las en- fermedades de origen vectorial, la ejecución del control de vectores y los sistemas de seguimiento de- ben ser flexibles para que puedan respaldar enfoques adaptados a las circunstancias locales. La rear- monización de los programas nacionales para optimizar la ejecución de intervenciones frente a múlti- ples vectores y enfermedades garantizaría que los recursos disponibles se utilicen de modo que tengan el máximo impacto. Los sistemas de salud deben estar preparados para detectar y responder rápida- mente a los cambios. Esta capacidad requiere no solo la disponibilidad de instrumentos de control efi- caces, sino también personal bien capacitado que pueda crear sistemas resilientes y sostenibles para una ejecución de las intervenciones de control de vectores que se base en evidencias. 8. El importante aumento reciente de las enfermedades transmitidas por vectores ha resucitado el interés por un enfoque integral del control de vectores y reiterado su necesidad. La consecución del Objetivo de Desarrollo Sostenible 3 (Garantizar una vida sana y promover el bienestar de todos a todas las edades) depende de un control eficaz de los vectores, y también contribuirán a ello los avan- ces hacia otras metas de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, como los objetivos 6 (Garanti- zar la disponibilidad y la gestión sostenible del agua y el saneamiento para todos), 11 (Lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles) y 13 (Adop- tar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos). El desarrollo de tecnologías e instrumentos novedosos brindará asimismo nuevas oportunidades para mejorar el control de vectores. Para reforzar la planificación y aplicación del control de vectores se puede sacar ventaja de avances que posibiliten un enfoque basado en evidencias, como los sistemas de obtención de datos en tiempo real, las redes sociales o instrumentos informáticos de predicción. 9. La Secretaría inició en junio de 2016 un proceso consultivo mundial acelerado con los Estados Miembros y las partes interesadas, entre ellas las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas, grupos de investigación y científicos, organizaciones no gubernamentales y asociados para la ejecu- ción, acerca de una respuesta mundial para el control de vectores. El proceso de elaboración de la res- EB140/26 3 puesta fue lanzado por tres departamentos de la Secretaría, con el apoyo de un comité directivo consti- tuido por representantes de los Estados Miembros, expertos líderes en el control de vectores, otros científicos y otras partes interesadas, así como de personal de las oficinas regionales, del Comité Ase- sor en Políticas sobre Paludismo y del Grupo Consultivo Estratégico y Técnico sobre Enfermedades Tropicales Desatendidas. 10. El Comité Directivo se ha reunido dos veces, ambas en Ginebra, del 3 al 4 de agosto y del 4 al 5 de octubre de 2016, y ha examinado proyectos preliminares de una respuesta mundial para el control de vectores en el periodo 2017-2030 (coincidiendo con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sosteni- ble).1 El tema del control de vectores se ha debatido en 2016 en algunos comités regionales de la OMS en el contexto del dengue y el paludismo, y el proyecto de respuesta se ha presentado o se presentará en una serie de reuniones científicas y técnicas que se han celebrado o celebrarán entre junio y diciem- bre de 2016. Entre el 1 y el 30 de noviembre de 2016 se está efectuando una amplia consulta en línea para recabar nuevas observaciones de los Estados Miembros y los miembros de la comunidad sanitaria mundial acerca del proyecto de texto.2 La Secretaría tiene previsto revisar el proyecto de respuesta mundial para el control de vectores a la luz de las observaciones recibidas, y publicar la versión revi- sada en el sitio web de la OMS antes de finales de 2016. RESUMEN DEL PROYECTO DE RESPUESTA MUNDIAL PARA EL CONTROL DE VECTORES 2017-20303 11. El proyecto de respuesta mundial tiene por objetivo apoyar la aplicación de un enfoque integral del control de vectores que permitirá establecer y alcanzar objetivos nacionales y mundiales con res- pecto a enfermedades específicas y contribuir a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sosteni- ble. Otro objetivo consiste en prestar apoyo a los países para que implanten medidas coherentes y coordinadas para hacer frente a la carga y la amenaza cada vez mayores que suponen las enfermedades transmitidas por vectores. 12. El documento ofrece a los países y a los asociados para el desarrollo orientaciones estratégicas para reforzar urgentemente el control de vectores como medida fundamental para prevenir enfermeda- des y responder a los brotes. Este objetivo requiere un importante fortalecimiento de la programación del control de vectores, respaldado por un aumento de la dotación de personal técnico, sistemas de monitoreo y vigilancia más sólidos y mejores infraestructuras. La visión de esta respuesta es un mundo sin sufrimiento humano por enfermedades transmitidas por vectores, con la finalidad de reducir la car- ga y la amenaza que suponen a través de un control de vectores eficaz, adaptado a las circunstancias locales y sostenible. La respuesta fija la ambiciosa meta de reducir al menos en un 75% la mortalidad mundial por enfermedades transmitidas por vectores entre 2016 y 2030, y los hitos intermedios de re- ducir dicha mortalidad al menos en un 30% para 2020 y un 50% para 2025. 13. La respuesta tiene dos elementos básicos: 1) aumento de la capacidad humana, infraestructural y de los sistemas de salud en materia de control y vigilancia de vectores en todos los sectores pertinentes en el ámbito local, y 2) aumento de la investigación básica y aplicada para respaldar la optimización del control de vectores, e innovación para desarrollar nuevos instrumentos y enfoques. 1 Los informes de las reuniones están disponibles a petición de los interesados. 2 https://extranet.who.int/dataform/814351 (consultado el 3 de noviembre de 2016). 3 La versión íntegra del proyecto de documento está disponible en el sitio web de la OMS: http://www.who.int/ malaria/global-vector-control-response. EB140/26 4 14. Mejorar la capacidad en materia de control de vectores. Entre los primeros pasos esenciales se encuentran la elaboración de un inventario de los recursos humanos, infraestructurales y financieros disponibles, y una valoración de las estructuras organizativas existentes para el control de vectores. También hay que evaluar las estructuras de las carreras profesionales en el ámbito del control de vec- tores en los programas nacionales y subnacionales. Habría que explorar las oportunidades para atraer recursos de sectores distintos del de la salud, y en particular disposiciones relativas a la dotación de personal que impliquen colaboración y tiempos compartidos. Cuando la dotación de recursos humanos sea insuficiente, deberían hacerse esfuerzos por contratar y capacitar a personal de los diferentes secto- res en materia de gestión y control de vectores, y, de forma más general, en salud pública, epidemiolo- gía y gestión de programas. 15. Aumentar la investigación básica y aplicada, e innovar. El control de vectores debe basarse en evidencias para garantizar que se adapte a las circunstancias locales y genere los datos sobre su im- pacto necesarios para justificar la continuidad de las inversiones en su aplicación. Son necesarias con urgencia investigaciones básicas para entender mejor aquellos aspectos de los vectores que influyen en las interacciones con el ser humano y la transmisión de patógenos, como la biología, el comportamien- to y el medio ambiente. Los resultados de esas investigaciones servirían de base a la elaboración de intervenciones y enfoques innovadores. La investigación aplicada es necesaria para evaluar la efectivi- dad de las intervenciones y optimizar su ejecución. Los programas nacionales de control de enferme- dades transmitidas por vectores, en colaboración con los asociados pertinentes, deberían definir pro- gramas de investigación que den prioridad a las áreas estratégicas que requieren atención. Dicho pro- grama serviría a las instituciones académicas y de investigación como orientación a la hora de armoni- zar sus trabajos, ayudaría a evitar lagunas y solapamientos, y contribuiría a identificar nuevos recursos externos para apoyar los trabajos prioritarios. 16. Son necesarias medidas en cuatro áreas clave (los llamados pilares) para lograr un control de vectores efectivo, adaptado a las circunstancias locales y sostenible. Esas cuatro áreas están alineadas con los elementos clave en la adopción de un enfoque integrado de la gestión de los vectores. 17. Pilar 1. Reforzar las acciones y la colaboración intersectorial e intrasectorial. Para lograr el máximo impacto y eficiencia hay que mejorar la colaboración con los sectores no sanitarios y la coor- dinación de actividades dentro del sector de la salud. Los programas nacionales de control de vectores deberían formar parte integral de las estrategias nacionales de desarrollo en materia de reducción de la pobreza y resiliencia ante el cambio climático, así como de las estrategias regionales de cooperación para el desarrollo. Es especialmente importante la colaboración de los ministerios de agricultura, me- dio ambiente, finanzas, vivienda, transportes, turismo y agua. Las estructuras municipales y de la ad- ministración local pueden contribuir a mejorar los servicios de control de vectores, así como la partici- pación y movilización de la comunidad, y a crear pueblos y ciudades más resilientes al cambio climá- tico. La colaboración requerirá un fuerte compromiso político y recursos del gobierno central, con los correspondientes planos estratégicos ministeriales que reflejen adecuadamente sus contribuciones al control de vectores. Se debería establecer y financiar adecuadamente un grupo especial interministerial para llevar a cabo las actividades de coordinación necesarias. La tarea inicial debería ser la coordina- ción de una evaluación de las capacidades y necesidades nacionales en materia de control de vectores, siempre que no se haya realizado una recientemente. Una valoración del panorama de las alianzas con- tribuirá a identificar todos los recursos existentes o potenciales disponibles para respaldar el control de vectores. 18. Pilar 2. Mejorar la vigilancia entomológica y el monitoreo y evaluación de las intervencio- nes. Como la capacidad de los vectores para transmitir patógenos y su sensibilidad a las medidas de control pueden variar según la especie, el lugar y el tiempo, dependiendo de factores ambientales loca- les, la aplicación del control de vectores debe basarse en datos locales actualizados. Debería realizarse una vigilancia sistemática de los vectores en lugares representativos de aquellas zonas en que las en- EB140/26 5 fermedades transmitidas por vectores son endémicas y de aquellas que tienen condiciones favorables para la transmisión. Es esencial una vinculación con los datos epidemiológicos y de cobertura o uso de las intervenciones sanitarias. Esta información debe utilizarse para fundamentar la toma de decisiones racionales en materia de políticas, planificación y aplicación del control de vectores, así como para responder con prontitud al crecimiento de las poblaciones de vectores antes de que se produzcan brotes. 19. Pilar 3. Ampliar e integrar instrumentos y enfoques. Una medida clave para maximizar el impacto del control de vectores en la salud pública es el despliegue y expansión de instrumentos y en- foques adecuados al contexto epidemiológico y entomológico. Cada intervención de control de vecto- res que se seleccione para ser utilizada en un contexto en particular debería aplicarse con criterios es- trictos de calidad y una cobertura óptima. Un instrumento puede tener múltiples efectos frente a varios vectores y enfermedades. En algunos entornos, el empleo de múltiples intervenciones de control de vectores puede tener mayor impacto en la reducción de la transmisión o la carga de enfermedad que la utilización de una única intervención. Es posible que las intervenciones básicas tengan que comple- mentarse con otros instrumentos para hacer frente a dificultades específicas, como la resistencia a los insecticidas. También deberían aplicarse estrategias para reducir los hábitats de los vectores alterando el entorno doméstico, por ejemplo mejorando el suministro de agua a fin de evitar el almacenamiento doméstico de esta, o evitando el acceso de los vectores a las viviendas humanas mediante la instala- ción de mosquiteros en los puntos de entrada a la casa. 20. Pilar 4. Lograr la participación y movilización de las comunidades. Dado el importante pa- pel de las comunidades en la prevención, control y eliminación de las enfermedades transmitidas por vectores, el éxito y la sostenibilidad de las intervenciones de control de vectores requiere una coordi- nación entre muchas partes interesadas, pero depende especialmente del encauzamiento de los cono- cimientos y las aptitudes locales. Es necesario movilizar a las comunidades mediante enfoques partici- pativos apropiados para que se responsabilicen por las medidas de control de vectores y las apliquen. Las estrategias para lograr la participación de las comunidades deberían basarse en la investigación, los análisis de situación de los comportamientos, el monitoreo y evaluación de la participación y la sostenibilidad a largo plazo. 21. Para poner en práctica la respuesta son necesarios tres factores determinantes: 1) liderazgo de los países; 2) actividades de promoción, movilización de recursos y coordinación con los asociados, y 3) apoyo en materia de reglamentaciones, políticas y normas. FUNCIÓN DE LA SECRETARÍA 22. De conformidad con las funciones básicas de la OMS, la Secretaría seguirá elaborando y difun- diendo directrices normativas y ofreciendo asesoramiento en materia de políticas, así como orientacio- nes sobre la aplicación, a fin de respaldar las medidas regionales y nacionales. A petición de los Esta- dos Miembros, les prestará apoyo para que apliquen el proyecto de respuesta mundial para el control de vectores y ofrecerá orientaciones para el examen y la actualización de las estrategias nacionales de control de vectores. 23. La Secretaría velará por que su proceso de elaboración de políticas responda a las necesidades cambiantes del control de vectores y por que sus orientaciones técnicas mundiales se actualicen perió- dicamente, incorporando información sobre instrumentos y estrategias innovadores cuya efectividad y valor para la salud pública estén demostrados. Además, para estar en mejor posición para liderar un esfuerzo mundial coordinado, reforzará sus propias capacidades en los ámbitos mundial, regional y nacional. Asimismo, prestará apoyo a las iniciativas relacionadas con la promoción, la movilización de recursos y la coordinación con los asociados. EB140/26 6 24. La Secretaría fomentará la realización de las investigaciones y la generación de los conocimien- tos necesarios para acelerar el avance hacia un mundo sin enfermedades transmitidas por vectores. Seguirá la aplicación de la respuesta y evaluará periódicamente los progresos realizados en la conse- cución de los hitos provisionales y las metas para 2030. INTERVENCIÓN DEL CONSEJO EJECUTIVO 25. Se invita al Consejo a que examine el proyecto de respuesta mundial para el control de vecto- res 2017-20301 y proporcione nuevas orientaciones. = = = 1 Disponible en el sitio web de la OMS: http://www.who.int/malaria/global-vector-control-response.

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Type de document Governing Bodies documents
Date d'adoption
Source Organisation mondiale de la santé