65.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD Punto 13.11 del orden del día provisional
A65/21 16 de marzo de 2012
Eliminación de la esquistosomiasis Informe de la Secretaría
1. El Consejo Ejecutivo, en su 130.ª reunión, celebrada en enero de 2012, examinó una versión anterior del presente informe 1 y adoptó la resolución EB130.R9.2 2. La esquistosomiasis sigue teniendo gran importancia desde el punto de vista de la salud pública; se calcula que en el mundo hay unos 200 millones de personas infectadas, el 90% de las cuales viven en el África subsahariana. La enfermedad es causada por las duelas sanguíneas Schistosoma haematobium, S. guineensis, S. intercalatum, S. japonicum, S. mansoni y S. mekongi. S. haematobium causa esquistosomiasis urogenital, mientras que las demás especies causan enfermedad intestinal. 3. En 2001, en su resolución WHA54.19 sobre esquistosomiasis y helmintiasis transmitidas por el suelo, la Asamblea de la Salud instó a los Estados Miembros, entre otras cosas: 1) a que mantengan en las zonas de baja transmisión actividades eficaces de control con el fin de eliminar la esquistosomiasis y las helmintiasis transmitidas por el suelo como problema de salud pública, y a que den alta prioridad a la aplicación o la intensificación del control de la esquistosomiasis y las helmintiasis transmitidas por el suelo en las zonas de alta transmisión, vigilando siempre la calidad y la eficacia de los medicamentos; 2) a que aseguren el acceso a los medicamentos esenciales contra la esquistosomiasis y las helmintiasis transmitidas por el suelo en todos los servicios de salud de las zonas endémicas, para el tratamiento de los casos clínicos y los grupos de alto riesgo de contraer la enfermedad, como las mujeres y los niños, con el objetivo de alcanzar la meta mínima de que, para el año 2010, se administre sistemáticamente quimioterapia a por lo menos el 75%, y hasta el 100% de todos los niños en edad escolar en riesgo de contraer la enfermedad; 3) a que promuevan el acceso a agua salubre, saneamiento y educación sanitaria mediante la colaboración intersectorial; 4) a que velen por que toda actividad de desarrollo que pueda favorecer la aparición o la propagación de enfermedades parasitarias vaya acompañada de medidas preventivas destinadas a limitar su impacto; y 5) a que movilicen recursos con el fin de sostener actividades de control de la esquistosomiasis y las helmintiasis transmitidas por el suelo. 4. En general, no se ha alcanzado esta meta. En 2010, solo el 12,2% de las personas con alto riesgo de esquistosomiasis y el 22,8% de los niños en edad escolar con alto riesgo de helmintiasis transmitidas por el suelo se beneficiaban de la quimioprofilaxis con prazicuantel y benzimidazoles, respectivamente. El suministro mundial de prazicuantel es insuficiente, y en muchos países endémicos esta
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Véase el documento EB/130/2012/REC/2, acta resumida de la décima sesión, sección 1.
Véase el documento EB130/2012/REC/1, donde figura la resolución y se exponen las repercusiones financieras y administrativas de su adopción para la Secretaría.
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carencia es el principal obstáculo al control de la esquistosomiasis. En muchos países había deficiencias en materia de higiene, saneamiento y abastecimiento de agua potable. 1 5. No obstante, se han hecho progresos en la ampliación del control de la esquistosomiasis; así, el número de personas que se benefician de la quimioprofilaxis con prazicuantel ha aumentado de 12 millones en 2006 a 33,5 millones en 2010. Este aumento se ha debido a un mayor acceso al tratamiento a gran escala, por ejemplo gracias a las donaciones de prazicuantel y a la aportación por varios asociados de más recursos para el control de las enfermedades tropicales desatendidas. El establecimiento de programas de control de la esquistosomiasis ha revelado que la ampliación de las intervenciones a escala nacional es viable en países con escasos recursos. En 2010 se procedió al tratamiento de la esquistosomiasis a gran escala en 28 países endémicos, y en varios países africanos en los que la enfermedad es muy endémica se ha logrado controlar la morbilidad y reducir considerablemente los niveles de transmisión. Esos países solicitan orientación sobre cómo seguir avanzando hacia la eliminación. 6. En los últimos años, varios países en los que la esquistosomiasis se considera endémica no han notificado nuevos casos autóctonos. Por consiguiente, se puede interrumpir la transmisión de la enfermedad. Entre esos países se encuentran el Japón, Jordania, Marruecos, Mauricio, la República Islámica del Irán, Túnez y algunos países y territorios del Caribe. En China, la esquistosomiasis se ha eliminado en cinco de las 12 provincias en las que esa enfermedad era endémica, y en otras tres de estas provincias se han alcanzado recientemente las metas de control establecidas. En unos pocos países en los que la esquistosomiasis es endémica la transmisión puede ser suficientemente baja como para que la eliminación resulte viable. 7. En Marruecos, por ejemplo, el Ministerio de Salud lanzó en 1982 un programa nacional de control de la esquistosomiasis, cuyo objetivo se modificó en 1994 fijando la eliminación de la enfermedad para 2004. El último caso autóctono de esquistosomiasis en ese país se detectó en 2003. Encuestas serológicas efectuadas en 2009 han confirmado la interrupción de la transmisión de S. haematobium.2 En esas encuestas se han validado instrumentos de evaluación y confirmación de la interrupción de la transmisión de la esquistosomiasis. 8. La Secretaría considera que la eliminación, según lo previsto en la resolución WHA54.19, es viable en algunos entornos epidemiológicos, siempre que haya un compromiso político firme con el objetivo, suministros suficientes de antihelmínticos para la quimioprofilaxis y apoyo en materia de higiene, saneamiento y abastecimiento de agua por parte de los Estados Miembros y la comunidad internacional. 9. En el caso de los países con alta carga de morbilidad es preciso ampliar la escala de las intervenciones para reducir la morbilidad por esquistosomiasis. En los países donde se están ejecutando programas de control, se deben intensificar las actividades a fin de consolidar los avances conseguidos y reducir la transmisión de la esquistosomiasis. 10. Siempre que sea posible, las medidas de control de la esquistosomiasis tienen que integrarse en otros programas de control de enfermedades para hacer un uso eficiente de los recursos y optimizar los beneficios de los programas.
Bartram J, Cairncross S. Hygiene, sanitation, and water: forgotten foundations of health. PLoS Med, 2010, 7(11):e1000367. 2 Amarir F, El Mansouri B, Fellah H et al. National serologic survey of Haematobium schistosomiasis in Morocco: evidence for elimination. American Journal of Tropical Medicine and Hygiene, 2011, 84(1):15–19.
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11. Con los progresos que se están haciendo en la eliminación de la esquistosomiasis y la validación en algunos países de instrumentos para confirmar la interrupción de la transmisión, habrá que tomar en consideración la necesidad de evaluar, a petición de los interesados, la eliminación de la enfermedad en los países.
INTERVENCIÓN DE LA ASAMBLEA DE LA SALUD 12. Se invita a la Asamblea de la Salud a que adopte la resolución recomendada por el Consejo Ejecutivo en la resolución EB130.R9. = = =
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