Organisation mondiale de la santé (OMS) · Governing Bodies documents

69a Asamblea Mundial de la Salud, Ginebra, 23-28 de mayo de 2016: resoluciones y decisiones, anexos

Organisation mondiale de la santé
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Texte intégral

WHA69/2016/REC/1

ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD GINEBRA, 23-28 DE MAYO DE 2016

RESOLUCIONES Y DECISIONES ANEXOS

GINEBRA 2016

SIGLAS Entre las siglas empleadas en la documentación de la OMS figuran las siguientes: ACNUR ASEAN CCIS CIIC CIOMS FAO FIDA FMI JIFE OACI OCDE OIE OIEA OIT OMC OMI OMM OMPI ONUDI ONUSIDA OOPS OPS OSP PMA PNUD PNUMA UIT UNCTAD UNESCO UNFPA UNICEF UNODC - Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Oficina) - Asociación de Naciones del Asia Sudoriental - Comité Consultivo de Investigaciones Sanitarias - Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer - Consejo de Organizaciones Internacionales de las Ciencias Médicas - Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura - Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola - Fondo Monetario Internacional - Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes - Organización de Aviación Civil Internacional - Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos - Office international des Épizooties - Organismo Internacional de Energía Atómica - Organización (Oficina) Internacional del Trabajo - Organización Mundial del Comercio - Organización Marítima Internacional - Organización Meteorológica Mundial - Organización Mundial de la Propiedad Intelectual - Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial - Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA - Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente - Organización Panamericana de la Salud - Oficina Sanitaria Panamericana - Programa Mundial de Alimentos - Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo - Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente - Unión Internacional de Telecomunicaciones - Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo - Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura - Fondo de Población de las Naciones Unidas - Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia - Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito _______________

Las denominaciones empleadas en este volumen y la forma en que aparecen presentados los datos que contiene no implican, por parte de la Secretaría de la Organización Mundial de la Salud, juicio alguno sobre la condición jurídica de países, territorios, ciudades o zonas, o de sus autoridades, ni respecto del trazado de sus fronteras o límites. La denominación «país o zona» que figura en los títulos de los cuadros abarca países, territorios, ciudades o zonas.

- ii -

INTRODUCCIÓN La 69.ª Asamblea Mundial de la Salud se celebró en el Palais des Nations, Ginebra, del 23 al 28 de mayo de 2016, de acuerdo con la decisión adoptada por el Consejo Ejecutivo en su 137.ª reunión.1 _______________

1

Decisión EB137(6) (2015).

- iii -

ÍNDICE Página Introducción ................................................................................................................................. Orden del día ................................................................................................................................ Lista de documentos ..................................................................................................................... Mesa de la Asamblea de la Salud y composición de sus comisiones ........................................... iii ix xv xxiii

RESOLUCIONES Y DECISIONES Resoluciones WHA69.1 WHA69.2 WHA69.3 Fortalecimiento de las funciones esenciales de salud pública para contribuir al logro de la cobertura sanitaria universal ............................ Compromiso con la aplicación de la Estrategia Mundial para la Salud de la Mujer, el Niño y el Adolescente ................................................................... Estrategia y plan de acción mundiales sobre el envejecimiento y la salud 2016-2020: hacia un mundo en el que todas las personas puedan vivir una vida prolongada y sana .............................................................................. Función del sector de la salud en el Enfoque Estratégico de la Gestión Internacional de los Productos Químicos de cara al objetivo fijado para 2020 y años posteriores .................................................................................... Plan de acción mundial de la OMS para fortalecer la función del sistema de salud en el marco de una respuesta nacional multisectorial para abordar la violencia interpersonal, en particular contra las mujeres y las niñas, y contra los niños en general ................................................................ Prevención y control de las enfermedades no transmisibles: respuestas a tareas específicas en preparación para la tercera reunión de alto nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles en 2018................................... Retos que plantea el Decenio de Acción de las Naciones Unidas para la Seguridad Vial 2011-2020: resultado de la Segunda Conferencia de Alto Nivel sobre Seguridad Vial: es hora de resultados ............................ Decenio de las Naciones Unidas de Acción sobre la Nutrición (2016-2025) .................................................................................................... Eliminación de la promoción inadecuada de alimentos para lactantes y niños pequeños ............................................................................................ -v3 7

8

WHA69.4

12

WHA69.5

19

WHA69.6

20

WHA69.7

22 25 27

WHA69.8 WHA69.9

Página WHA69.10 WHA69.11 WHA69.12 WHA69.13 Marco para la colaboración con agentes no estatales ..................................... La salud en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible ............................ Informe programático y financiero de la OMS para 2014-2015, incluidos los estados financieros comprobados correspondientes a 2015 ...................... Estado de la recaudación de las contribuciones señaladas, y Estados Miembros con atrasos de contribuciones de importancia bastante para que esté justificado aplicar el Artículo 7 de la Constitución .......................... Escala de contribuciones para 2017 ................................................................ Informe del Comisario de Cuentas ................................................................. Sueldos de los titulares de puestos sin clasificar y de la Directora General ................................................................................ Modificaciones del Estatuto del Personal: solución de diferencias ................ Proceso de elección de Director General de la Organización Mundial de la Salud ...................................................................................................... Estrategia mundial de recursos humanos para la salud: personal sanitario 2030 ................................................................................................. Fomento de la innovación y el acceso a medicamentos pediátricos de calidad, seguros, eficaces y asequibles ...................................................... Reducción de la carga de micetoma ............................................................... Estrategias mundiales del sector de la salud contra el VIH, las hepatitis víricas y las infecciones de transmisión sexual para el periodo 2016-2021 ...................................................................................... Seguimiento del informe del Grupo consultivo de expertos en investigación y desarrollo: financiación y coordinación ................................ Fortalecimiento de los servicios de salud integrados y centrados en la persona ................................................................................................... La escasez mundial de medicamentos y vacunas y la seguridad y accesibilidad de los medicamentos pediátricos .............................................. 30 32 38

39 40 44 45 45 46 46 51 54

WHA69.14 WHA69.15 WHA69.16 WHA69.17 WHA69.18 WHA69.19 WHA69.20 WHA69.21 WHA69.22

56 57 61 63

WHA69.23 WHA69.24 WHA69.25

Decisiones WHA69(1) WHA69(2) Composición de la Comisión de Credenciales ............................................... Elección del Presidente y de los Vicepresidentes de la 69.ª Asamblea Mundial de la Salud ........................................................................................ 67 67

- vi -

Página WHA69(3) WHA69(4) WHA69(5) WHA69(6) WHA69(7) WHA69(8) Elección de la Mesa de las comisiones principales ....................................... Constitución de la Mesa de la Asamblea ........................................................ Adopción del orden del día ............................................................................ Verificación de credenciales .......................................................................... Elección de Miembros facultados para designar una persona que forme parte del Consejo Ejecutivo .......................................................... Decisión basada en las recomendaciones acordadas por la Reunión intergubernamental de composición abierta sobre reforma de la gobernanza (Ginebra, 8 y 9 de marzo, y 28 y 29 de abril de 2016)................ Reforma de la labor de la OMS en la gestión de emergencias sanitarias: Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS ........................................... Situación sanitaria en el territorio palestino ocupado, incluida Jerusalén oriental, y en el Golán sirio ocupado .............................................. Salud y medio ambiente: proyecto de hoja de ruta para reforzar la respuesta mundial a los efectos adversos de la contaminación del aire en la salud .......................................................................................... Informe de la Comisión para acabar con la obesidad infantil ........................ Fortalecimiento de las sinergias entre la Asamblea Mundial de la Salud y la Conferencia de las Partes en el Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco ..................................................................................... Aplicación del Reglamento Sanitario Internacional (2005) ........................... La dimensión de salud pública del problema mundial de las drogas, en particular en el contexto del periodo extraordinario de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el problema mundial de las drogas, celebrada en abril de 2016 ....................................................... Asignación estratégica de los márgenes presupuestarios ............................... Nombramiento de representantes en el Comité de la Caja de Pensiones del Personal de la OMS .................................................................................. Bienes inmuebles: actualización sobre la estrategia de renovación de los edificios de Ginebra ............................................................................. Selección del país en que se ha de reunir la 70.ª Asamblea Mundial de la Salud ...................................................................................................... 67 68 68 68 69

69 72 72

WHA69(9) WHA69(10) WHA69(11)

74 75

WHA69(12) WHA69(13)

75 76

WHA69(14) WHA69(15)

76 77 78 78 79

WHA69(16) WHA69(17) WHA68(18) WHA69(19)

- vii -

Página

ANEXOS 1. Estrategia y plan de acción mundiales sobre el envejecimiento y la salud 2016-2020: hacia un mundo en el que todas las personas puedan vivir una vida prolongada y sana ........................................................................................................ Plan de acción mundial de la OMS para fortalecer la función del sistema de salud en el marco de una respuesta nacional multisectorial para abordar la violencia interpersonal, en particular contra las mujeres y las niñas, y contra los niños en general .................................................................................................. Declaración de Brasilia ....................................................................................................... Orientaciones sobre la forma de poner fin a la promoción inadecuada de alimentos para lactantes y niños pequeños .......................................................................................... Marco para la colaboración con agentes no estatales .......................................................... Texto modificado del Estatuto del Personal ........................................................................ Estrategia mundial de recursos humanos para la salud: personal sanitario 2030 ................ Estrategias mundiales del sector de la salud contra el VIH, las hepatitis víricas y las infecciones de transmisión sexual para 2016-2021 .................................................... Marco sobre servicios de salud integrados y centrados en la persona ................................ Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS ................................................................ Hoja de ruta para reforzar la respuesta mundial a los efectos adversos de la contaminación del aire en la salud .............................................................................. Recomendaciones de la Comisión para acabar con la obesidad infantil y actuaciones y responsabilidades para su aplicación ......................................................... Recomendaciones contenidas en el Informe del Comité de Examen sobre el papel del Reglamento Sanitario Internacional (2005) en el brote de ebola y la respuesta que se le ha dado .......................................................... Modelos elaborados por el grupo de trabajo sobre la asignación estratégica de los márgenes presupuestarios para el segmento 1 del presupuesto por programas de la OMS ................................................................................................... Repercusiones financieras y administrativas para la Secretaría de las resoluciones y decisiones adoptadas por la Asamblea de la Salud .......................................................... ______________

83

2.

125 195 203 209 243 245 297 435 447 455 467

3. 4. 5. 6. 7. 8. 9. 10. 11. 12. 13.

477

14.

497 503

15.

- viii -

ORDEN DEL DÍA1 SESIONES PLENARIAS

1.

Apertura de la Asamblea de la Salud 1.1 1.2 1.3 1.4 Establecimiento de la Comisión de Credenciales Elección de Presidente Elección de cinco Vicepresidentes y de Presidentes de las comisiones principales, y establecimiento de la Mesa de la Asamblea Adopción del orden del día y distribución de su contenido entre las comisiones principales

2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 9.

Informe del Consejo Ejecutivo acerca de sus 137.ª y 138.ª reuniones Alocución de la Dra. Margaret Chan, Directora General Orador invitado [suprimido] Consejo Ejecutivo: elección Premios Informes de las comisiones principales Clausura de la Asamblea de la Salud

COMISIÓN A 10. 11. Apertura de la Comisión2 Reforma de la OMS 11.1 Panorama general de la aplicación de la reforma 11.2 Proceso de consulta con los Estados Miembros sobre la reforma de la gobernanza 11.3 Marco para la colaboración con agentes no estatales

1 2

Adoptado en la segunda sesión plenaria. Incluida la elección de Vicepresidentes y de Relator.

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69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

12.

Enfermedades no transmisibles 12.1 Nutrición de la madre, el lactante y el niño pequeño 12.2 Informe de la Comisión para acabar con la obesidad infantil 12.3 Proyecto de plan de acción mundial sobre la violencia 12.4 Prevención y control de las enfermedades no transmisibles: respuestas a tareas específicas en preparación para la Tercera Reunión de Alto Nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la Prevención y el Control de las Enfermedades No Transmisibles en 2018 12.5 Fortalecimiento de las sinergias entre la Asamblea Mundial de la Salud y la Conferencia de las Partes en el Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco 12.6 La dimensión de salud pública del problema mundial de las drogas, en particular en el contexto del periodo extraordinario de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el problema mundial de las drogas, celebrada en abril de 2016 12.7 Retos que plantea el Decenio de Acción de las Naciones Unidas para la Seguridad Vial (2011-2020): resultado de la segunda Conferencia Mundial de Alto Nivel sobre Seguridad Vial: es hora de resultados

13.

Promoción de la salud a lo largo del curso de la vida 13.1 Monitoreo del logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio relacionados con la salud 13.2 La salud en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible 13.3 Plan operacional para llevar adelante la Estrategia Mundial para la Salud de la Mujer, el Niño y el Adolescente 13.4 Acción multisectorial para un envejecimiento saludable basado en el curso de la vida: proyecto de estrategia y plan de acción mundiales sobre el envejecimiento y la salud 13.5 Salud y medio ambiente: proyecto de hoja de ruta para reforzar la respuesta mundial a los efectos adversos de la contaminación del aire en la salud 13.6 La función del sector de la salud en la gestión racional de las sustancias químicas

14.

Preparación, vigilancia y respuesta 14.1 Aplicación del Reglamento Sanitario Internacional (2005) • Informe anual sobre la aplicación del Reglamento Sanitario Internacional (2005) • Informe del Comité de Examen sobre el papel del Reglamento Sanitario Internacional (2005) en el brote de ebola y la respuesta que se le ha dado

-x-

ORDEN DEL DÍA

14.2 Preparación para una gripe pandémica: intercambio de virus gripales y acceso a las vacunas y otros beneficios 14.3 Erradicación de la viruela: destrucción de las reservas de virus variólico 14.4 Plan de acción mundial sobre la resistencia a los antimicrobianos 14.5 Poliomielitis 14.6 Respuesta de la OMS a las emergencias graves a gran escala 14.7 Promoción de la salud de los migrantes 14.8 Brote de enfermedad por el virus del Ebola de 2014 • Actualización sobre el brote de enfermedad por el virus del Ebola 2014 y respuesta de la Secretaría a otros problemas planteados [documento no publicado] • Opciones para reforzar el intercambio de información sobre productos diagnósticos, preventivos y terapéuticos y mejorar la capacidad de la OMS para facilitar el acceso a dichos productos, con inclusión de la creación de una base de datos mundial que comience con las fiebres hemorrágicas 14.9 Reforma de la labor de la OMS en la gestión de emergencias sanitarias: Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS 15. [transferido a la Comisión B]

COMISIÓN B 18. 19. 20. Apertura de la Comisión1 Situación sanitaria en el territorio palestino ocupado, incluida Jerusalén oriental, y en el Golán sirio ocupado Presupuesto por programas y asuntos financieros 20.1 Informe programático y financiero de la OMS para 2014-2015, incluidos los estados financieros comprobados correspondientes a 2015 20.2 Financiación del presupuesto por programas 2016-2017 • Asignación estratégica de los márgenes presupuestarios

1

Incluida la elección de Vicepresidentes y de Relator.

- xi -

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

20.3 Estado de la recaudación de las contribuciones señaladas, y Estados Miembros con atrasos de contribuciones de importancia bastante para que esté justificado aplicar el Artículo 7 de la Constitución 20.4 [suprimido] 20.5 Escala de contribuciones para 2017 20.6 [suprimido] 20.7 [suprimido] 21. Asuntos de auditoría y supervisión 21.1 Informe del Comisario de Cuentas 21.2 Informe del Auditor Interno 22. Asuntos de personal 22.1 Recursos humanos: informe anual 22.2 Informe de la Comisión de Administración Pública Internacional 22.3 Modificaciones del Estatuto del Personal y del Reglamento de Personal 22.4 Nombramiento de representantes en el Comité de la Caja de Pensiones del Personal de la OMS 23. Asuntos administrativos y jurídicos 23.1 Bienes inmuebles: actualización sobre la estrategia de renovación de los edificios de Ginebra 23.2 Proceso de elección de Director General de la Organización Mundial de la Salud 24. 15. Colaboración dentro del sistema de las Naciones Unidas y con otras organizaciones intergubernamentales Enfermedades transmisibles 15.1 Proyectos de estrategias mundiales del sector de la salud • VIH, 2016-2021 • Hepatitis víricas, 2016-2021 • Infecciones de transmisión sexual, 2016-2021 15.2 Plan de acción mundial sobre vacunas 15.3 Micetoma - xii -

ORDEN DEL DÍA

16.

Sistemas de salud1 16.1 Personal y servicios de salud • Proyecto de estrategia mundial de recursos humanos para la salud: personal sanitario 2030 • Marco sobre servicios de salud integrados y centrados en la persona 16.2 Seguimiento del informe del Grupo consultivo de expertos en investigación y desarrollo: financiación y coordinación ‒ informe de la reunión de composición abierta de Estados Miembros 16.3 Productos médicos de calidad subestándar, espurios, de etiquetado engañoso, falsificados o de imitación 16.4 La escasez mundial de medicamentos y la seguridad y accesibilidad de los medicamentos pediátricos

17.

Informes sobre los progresos realizados Enfermedades transmisibles A. Erradicación de la dracunculosis (resolución WHA64.16)

Enfermedades no transmisibles B. Sostenimiento de la eliminación de los trastornos por carencia de yodo (resolución WHA60.21)

Promoción de la salud a lo largo del curso de la vida C. D. Fortalecimiento de los cuidados paliativos como parte del tratamiento integral a lo largo de la vida (resolución WHA67.19) Contribución al desarrollo social y económico: la actuación multisectorial sostenible para mejorar la salud y la equidad sanitaria [seguimiento de la Octava Conferencia Mundial de Promoción de la Salud] (resolución WHA67.12) Salud reproductiva: estrategia para acelerar el avance hacia el logro de los objetivos y metas internacionales de desarrollo (resolución WHA57.12)

E.

1

Transferido del programa de trabajo de la Comisión A al de la Comisión B con arreglo a la decisión EB138(11)

(2016).

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69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

Sistemas de salud F. G. H. I. Evaluación de las intervenciones y las tecnologías sanitarias en apoyo de la cobertura sanitaria universal (resolución WHA67.23) Acceso a los medicamentos esenciales (resolución WHA67.22) Acceso a los productos bioterapéuticos, incluidos los productos bioterapéuticos similares, y garantía de su calidad, seguridad y eficacia (resolución WHA67.21) Estrategia de la OMS sobre investigaciones en pro de la salud (resolución WHA63.21)

Servicios corporativos/funciones instrumentales J. Multilingüismo: aplicación del plan de acción (resolución WHA61.12) _______________

- xiv -

LISTA DE DOCUMENTOS A69/1 Rev.1 A69/2 A69/3 A69/4 A69/5 A69/6 A69/7 A69/7 Add.1 Orden del día1 Informe del Consejo Ejecutivo acerca de sus 137.a y 138.a reuniones Alocución de la Dra. Margaret Chan, Directora General, ante la 69.ª Asamblea Mundial de la Salud Reforma de la OMS: panorama general de la aplicación de la reforma Proceso de consulta con los Estados Miembros sobre la reforma de la gobernanza Marco para la colaboración con agentes no estatales2 Nutrición de la madre, el lactante y el niño pequeño Nutrición de la madre, el lactante y el niño pequeño Orientaciones sobre la forma de poner fin a la promoción inadecuada de alimentos para lactantes y niños pequeños3 Nutrición de la madre, el lactante y el niño pequeño Decenio de las Naciones Unidas de Acción sobre la Nutrición (2016-2025) Informe de la Comisión para acabar con la obesidad infantil4 Proyecto de plan de acción mundial sobre la violencia5 Prevención y control de las enfermedades no transmisibles: respuestas a tareas específicas en preparación para la tercera Reunión de Alto Nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la Prevención y el Control de las Enfermedades No Transmisibles en 2018 Fortalecimiento de las sinergias entre la Asamblea Mundial de la Salud y la Conferencia de las Partes en el Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco

A69/7 Add.2

A69/8 A69/9 A69/10

A69/11

1 2 3 4 5

Véase p. ix. Véase el anexo 5. Véase el anexo 4. Véase el anexo 12. Véase el anexo 2.

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69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

A69/11 Add.1

Repercusiones financieras y administrativas para la Secretaría de las resoluciones cuya adopción se ha propuesto al Consejo Ejecutivo y la Asamblea de la Salud1 La dimensión de salud pública del problema mundial de las drogas, en particular en el contexto del periodo extraordinario de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el problema mundial de las drogas, celebrado en abril de 2016 Retos que plantea el Decenio de Acción de las Naciones Unidas para la Seguridad Vial (2011-2020): resultado de la Segunda Conferencia Mundial de Alto Nivel sobre Seguridad Vial: es hora de resultados2 Monitoreo del logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio relacionados con la salud La salud en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible Plan operacional para llevar adelante la Estrategia Mundial para la Salud de la Mujer, el Niño y el Adolescente Acción multisectorial para un envejecimiento saludable basado en el curso de la vida: proyecto de estrategia y plan de acción mundiales sobre el envejecimiento y la salud3 Salud y medio ambiente Proyecto de hoja de ruta para reforzar la respuesta mundial a los efectos adversos de la contaminación del aire en la salud4 La función del sector de la salud en la gestión racional de las sustancias químicas Aplicación del Reglamento Sanitario Internacional (2005) Informe anual sobre la aplicación del Reglamento Sanitario Internacional (2005) Aplicación del Reglamento Sanitario Internacional (2005) Informe del Comité de Examen sobre el papel del Reglamento Sanitario Internacional (2005) en el brote de ebola y la respuesta que se le ha dado5

A69/12

A69/13

A69/14 A69/15 A69/16 A69/17

A69/18

A69/19 A69/20

A69/21 y A69/21 Add.1 Rev.1

1 2 3 4 5

Véase el anexo 15. Véase el anexo 3. Véase el anexo 1. Véase el anexo 11. Véase el anexo 13.

- xvi -

LISTA DE DOCUMENTOS

A69/21 Add.2

Repercusiones financieras y administrativas para la Secretaría de las decisiones cuya adopción se ha propuesto al Consejo Ejecutivo y la Asamblea de la Salud1 Preparación para una gripe pandémica: intercambio de virus gripales y acceso a las vacunas y otros beneficios Preparación para una gripe pandémica: intercambio de virus gripales y acceso a las vacunas y otros beneficios Informe de la Reunión Extraordinaria del Grupo Asesor del Marco de Preparación para una Gripe Pandémica Preparación para una gripe pandémica: intercambio de virus gripales y acceso a las vacunas y otros beneficios Erradicación de la viruela: destrucción de las reservas de virus variólico Plan de acción mundial sobre la resistencia a los antimicrobianos Plan de acción mundial sobre la resistencia a los antimicrobianos Opciones para establecer un marco mundial de desarrollo y rectoría a fin de respaldar el desarrollo, el control, la distribución y el uso adecuado de nuevos antimicrobianos, instrumentos diagnósticos, vacunas y otras intervenciones Poliomielitis Respuesta de la OMS a las emergencias graves a gran escala Promoción de la salud de los migrantes [Documento no publicado] Opciones para reforzar el intercambio de información sobre productos diagnósticos, preventivos y terapéuticos y mejorar la capacidad de la OMS para facilitar el acceso a dichos productos, con inclusión de la creación de una base de datos mundial que comience con las fiebres hemorrágicas Reforma de la labor de la OMS en la gestión de emergencias sanitarias2 Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS Proyectos de estrategias mundiales del sector de la salud VIH, 2016-20213

A69/22 A69/22 Add.1

A69/22 Add.2 A69/23 A69/24 A69/24 Add.1

A69/25 A69/26 A69/27 A69/28 A69/29

A69/30 A69/31

1 2 3

Véase el anexo 15. Véase el anexo 10. Véase el anexo 8.

- xvii -

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

A69/32 A69/33 A69/34 A69/35 A69/36 A69/37 y A69/37 Add.1 A69/38

Proyectos de estrategias mundiales del sector de la salud Hepatitis víricas, 2016-20211 Proyectos de estrategias mundiales del sector de la salud Infecciones de transmisión sexual, 2016-20211 Plan de acción mundial sobre vacunas Micetoma Personal de salud: información actualizada Código de prácticas mundial de la OMS sobre contratación internacional de personal de salud: segunda ronda de presentación de informes nacionales Personal y servicios de salud Proyecto de estrategia mundial de recursos humanos para la salud: personal sanitario 20302 Marco sobre servicios de salud integrados y centrados en la persona3 Seguimiento del informe del Grupo consultivo de expertos en investigación y desarrollo: financiación y coordinación ‒ informe de la reunión de composición abierta de Estados Miembros Productos médicos de calidad subestándar, espurios, de etiquetado engañoso, falsificados o de imitación La escasez mundial de medicamentos y la seguridad y accesibilidad de los medicamentos pediátricos Informes sobre los progresos realizados Situación sanitaria en el territorio palestino ocupado, incluida Jerusalén oriental, y en el Golán sirio ocupado Situación sanitaria en el territorio palestino ocupado, incluida Jerusalén oriental, y en el Golán sirio ocupado Informe de la evaluación sobre el terreno de la situación sanitaria en el territorio palestino ocupado: resumen de las conclusiones Informe programático y financiero de la OMS para 2014-2015 incluidos los estados financieros comprobados correspondientes a 2015

A69/39 A69/40

A69/41 A69/42 A69/43 A69/44 A69/44 Add.1

A69/45

1 2 3

Véase el anexo 8. Véase el anexo 7. Véase el anexo 9.

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LISTA DE DOCUMENTOS

A69/46 A69/47 A69/48

Financiación del presupuesto por programas 2016-2017 Financiación del presupuesto por programas 2016-2017 Asignación estratégica de los márgenes presupuestarios1 Estado de la recaudación de las contribuciones señaladas, y Estados Miembros con atrasos de contribuciones de importancia bastante para que esté justificado aplicar el Artículo 7 de la Constitución Escala de contribuciones para 2017 Informe del Comisario de Cuentas Informe del Auditor Interno Recursos humanos: informe anual Informe de la Comisión de Administración Pública Internacional Modificaciones del Estatuto del Personal y del Reglamento de Personal2 Nombramiento de representantes en el Comité de la Caja de Pensiones del Personal de la OMS Bienes inmuebles: actualización sobre la estrategia de renovación de los edificios de Ginebra Proceso de elección de Director General de la Organización Mundial de la Salud Colaboración dentro del sistema de las Naciones Unidas y con otras organizaciones intergubernamentales Proyecto de resolución Estrategias mundiales del sector de la salud contra el VIH, las hepatitis víricas y las infecciones de transmisión sexual para el periodo 2016-2021 Repercusiones financieras y administrativas para la Secretaría de las resoluciones cuya adopción se ha propuesto al Consejo Ejecutivo y la Asamblea de la Salud3 Marco para la colaboración con agentes no estatales Informe del Comité de Programa, Presupuesto y Administración del Consejo Ejecutivo a la 69.ª Asamblea Mundial de la Salud

A69/49 A69/50 A69/51 A69/52 A69/53 A69/54 A69/55 A69/56 A69/57 A69/58 A69/59

A69/59 Add.1

A69/60

1 2 3

Véase el anexo 14. Véase el anexo 6. Véase el anexo 15.

- xix -

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

A69/61

Reforma de la labor de la OMS en la gestión de emergencias sanitarias Informe del Comité de Programa, Presupuesto y Administración del Consejo Ejecutivo a la 69.ª Asamblea Mundial de la Salud Informe programático y financiero de la OMS para 2014-2015, incluidos los estados financieros comprobados correspondientes a 2015 Informe del Comité de Programa, Presupuesto y Administración del Consejo Ejecutivo a la 69.ª Asamblea Mundial de la Salud Estado de la recaudación de las contribuciones señaladas, y Miembros con atrasos de contribuciones de importancia bastante para que esté justificado aplicar el Artículo 7 de la Constitución Informe del Comité de Programa, Presupuesto y Administración del Consejo Ejecutivo a la 69.a Asamblea Mundial de la Salud Informe del Comisario de Cuentas, informe del Auditor Interno y recomendaciones de auditoría externa e interna: progresos realizados en la aplicación Informe del Comité de Programa, Presupuesto y Administración del Consejo Ejecutivo a la 69.ª Asamblea Mundial de la Salud Recursos humanos: informe anual Informe del Comité de Programa, Presupuesto y Administración del Consejo Ejecutivo a la 69.a Asamblea Mundial de la Salud Primer informe de la Comisión A Comisión de credenciales Elección de Miembros facultados para designar una persona que forme parte del Consejo Ejecutivo Primer informe de la Comisión B Segundo informe de la Comisión A Segundo informe de la Comisión B Tercer informe de la Comisión A Cuarto informe de la Comisión A Tercer informe de la Comisión B Cuarto informe de la Comisión B Quinto informe de la Comisión A

A69/62

A69/63

A69/64

A69/65

A69/66 A69/67 A69/68 A69/69 A69/70 A69/71 A69/72 A69/73 A69/74 A69/75 A69/76

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LISTA DE DOCUMENTOS

Documentos de información A69/INF./1 A69/INF./2 A69/INF./3 A69/INF./4 Premios [Documento no publicado] Contribuciones voluntarias, por fondo y por contribuidor, 2015 Situación sanitaria en el territorio palestino ocupado, incluida Jerusalén oriental, y en el Golán sirio ocupado Informe del Ministerio de Salud de la República Árabe Siria Situación sanitaria en el territorio palestino ocupado, incluida Jerusalén oriental, y en el Golán sirio ocupado Informe del Director de Salud del OOPS Situación sanitaria en el territorio palestino ocupado, incluida Jerusalén oriental, y en el Golán sirio ocupado Informe presentado a petición del Observador Permanente de Palestina ante la Oficina de las Naciones Unidas y Otras Organizaciones Internacionales en Ginebra

A69/INF./5

A69/INF./6

Documentos varios A69/DIV./1 Rev.1 A69/DIV./2 A69/DIV./3 A69/DIV./4 A69/DIV./5 Lista de delegados y otros participantes Guía para los delegados en la Asamblea Mundial de la Salud Decisiones y lista de resoluciones Lista de documentos Instrucciones sobre la utilización del sistema de votación electrónica para la propuesta de nombramiento y el nombramiento de Director General Discurso de la Sra. Christiana Figueres, Secretaria Ejecutiva de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, ante la 69.ª Asamblea Mundial de la Salud

A69/DIV./6

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MESA DE LA ASAMBLEA DE LA SALUD Y COMPOSICIÓN DE SUS COMISIONES Presidente Dr. Ahmed Mohammed AL-SAIDI (Omán) Vicepresidentes Dr. Sathasivam SUBRAMANIAM (Malasia) Dr. Francisco TERRIENTES (Panamá) Sr. Assane NGUEADOUM (Chad) Dra. Ana Isabel SOARES (Timor-Leste) Dr. Armen MURADYAN (Armenia) Secretaria Dra. Margaret CHAN, Directora General Comisión de Credenciales La Comisión de Credenciales estuvo integrada por delegados de los Estados Miembros siguientes: Afganistán, Bolivia (Estado Plurina-cional de), Georgia, Haití, India, Kenya, Liberia, Madagascar, Polonia, República de Corea, España y Tonga. Presidenta: Sra. Katarzyna RUTKOWSKA (Polonia) Vicepresidenta: Dra. Bernice DAHN (Liberia) Secretaria: Sra. Françoise MOURAINSCHUT, Asesora Jurídica Principal Mesa de la Asamblea La Mesa de la Asamblea estuvo integrada por el Presidente y los Vicepresidentes de la Asamblea de la Salud, los Presidentes de las comisiones principales y delegados de los Estados Miembros siguientes: Antigua y Barbuda, Argentina, Benin, Camerún, República Centroafricana, China, Côte d’Ivoire, Cuba, Estonia, Francia, Iraq, Países Bajos, Federación de Rusia, Somalia, Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, República Unida de Tanzanía y Estados Unidos de América. Presidente: Dr. Ahmed Mohammed AL-SAIDI (Omán) Secretaria: Dra. Margaret CHAN, Directora General COMISIONES PRINCIPALES En virtud de lo dispuesto en el artículo 33 del Reglamento Interior de la Asamblea Mundial de la Salud, cada delegación tiene derecho a entrar representada en cada una de las comisiones principales por uno de sus miembros. Comisión A Presidente: Sr. Martin BOWLES (Australia) Vicepresidentes: Sra. Taru KOIVISTO (Finlandia) y Sr. Nickolas STEELE (Granada) Relatora: Sra. Aishah SAMIYA (Maldivas) Secretario: Dr. Timothy ARMSTRONG, Coordinador, Vigilancia y Prevención de base Poblacional Comisión B Presidente: Dr. Phusit PRAKONGSAI (Tailandia) Vicepresidentes: Dr. Mahlet KIFLE (Etiopía) y Dr. Mohsen ASADI-LARI (República Islámica del Irán) Relator: Sr. Abdunomon SIDIKOV (Uzbekistán) Secretario: Dr. Clive ONDARI, Coordinador, Seguridad y Vigilancia

REPRESENTANTES DEL CONSEJO EJECUTIVO Sra. Precious MATSOSO (Sudáfrica) Dr. Rubén Agustín NIETO (Argentina) Dr. Asaad HAFEEZ (Pakistán) Dr. JEON Man-bok (República de Corea) ––––––––––––––– - xxiii -

RESOLUCIONES Y DECISIONES

RESOLUCIONES

WHA69.1

Fortalecimiento de las funciones esenciales de salud pública para contribuir al logro de la cobertura sanitaria universal1

La 69.ª Asamblea Mundial de la Salud, Habiendo examinado el informe sobre la salud en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible:2 Observando la importancia de las funciones de salud pública, que constituyen el modo más costoeficaz, integral y sostenible de mejorar la salud de las poblaciones y las personas y de reducir la carga de morbilidad; Reconociendo la necesidad de reforzar la gobernanza de salud pública y las capacidades institucionales y técnicas en los países para contribuir eficazmente a la salud de la población y proteger a las personas de las consecuencias sociales y económicas de la enfermedad en un mundo globalizado; Reconociendo que para poder cumplir plenamente el Objetivo 3 de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible (Garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades) y sus 13 metas de salud, junto con las muchas otras metas y objetivos relacionados con la salud en la Agenda 2030, exigirá la adopción de medidas intersectoriales firmes; Reafirmando el compromiso adoptado en la resolución 70/1 (2015) de la Asamblea General de las Naciones Unidas, titulada: «Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible», especialmente la meta 3.8 (Lograr la cobertura sanitaria universal, incluida la protección contra los riesgos financieros, el acceso a servicios de salud esenciales de calidad y el acceso a medicamentos y vacunas inocuos, eficaces, asequibles y de calidad para todos), que contribuirá a poner fin a la pobreza y a combatir la desigualdad y la injusticia; Recordando la resolución 67/81 (2012) de la Asamblea General de las Naciones Unidas, sobre salud mundial y política exterior, en la que se reconoce que la cobertura sanitaria universal implica que todos tengan acceso, sin discriminación, a un conjunto de servicios médicos básicos de promoción, prevención, cura y rehabilitación que se ajusten a las necesidades y se determinen a nivel nacional, así como a medicamentos esenciales, seguros, asequibles, eficaces y de calidad, al tiempo que se asegura que la utilización de esos servicios no suponga graves dificultades económicas para los usuarios, en particular los sectores pobres, vulnerables y marginados de la población, conforme al principio de inclusión social, para que sean más capaces de hacer efectivo su derecho al disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental; Recordando además que en la resolución 67/81 (2012) de la Asamblea General de las Naciones Unidas se reconoce también que la aplicación eficaz y sostenible desde el punto de vista financiero de la cobertura sanitaria universal se sustenta en un sistema de salud sólido y con capacidad de respuesta, que preste servicios de atención primaria de la salud amplios, tenga un extenso alcance geográfico, incluidas zonas rurales y alejadas, y haga especial hincapié en el acceso a las poblaciones más necesitadas, y que cuente con personal cualificado suficiente que esté debidamente formado y motivado, así como con la capacidad necesaria para adoptar medidas amplias de salud pública, asegurar la protección de la 1 2

En el anexo 15 se exponen las repercusiones financieras y administrativas para la Secretaría de esta resolución. Documento A69/15.

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69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

salud y tomar en consideración los determinantes de la salud mediante políticas en distintos sectores, en particular la promoción de la educación sanitaria de la población; Recordando la resolución WHA62.12 (2009) sobre atención primaria de salud, incluido el fortalecimiento de los sistemas de salud, en la que se insta a los Estados Miembros a situar al individuo como elemento central de la prestación de la atención de salud adoptando, según proceda, modelos de prestación centrados en los niveles locales y distritales que proporcionen servicios integrales de atención primaria de salud, incluidos la promoción de la salud, la prevención de la morbilidad, la atención curativa y los cuidados paliativos, y consciente de la importancia de un acceso equitativo y asequible a los servicios; Recordando también la resolución WHA64.9 (2011) sobre estructuras de financiación sostenible de la salud y cobertura universal, en la que se reconoce que unos sistemas de salud eficaces que presten servicios integrales de salud, incluidos servicios preventivos, son de importancia capital para la salud, el desarrollo económico y el bienestar, y que esos sistemas deben basarse en una financiación equitativa y sostenible; Recordando también la resolución 68/300 (2014) de la Asamblea General de las Naciones Unidas que contiene el documento final de la reunión de alto nivel de la Asamblea General sobre el examen y la evaluación generales de los progresos realizados en la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles, en la cual se reafirma el compromiso con la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles, las cuales socavan el desarrollo social y económico en todo el mundo, así como el compromiso de aplicar políticas públicas multisectoriales eficaces para promover la salud y de fortalecer y orientar los sistemas de salud con el fin de abordar la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles y los determinantes sociales subyacentes mediante una atención primaria de la salud y una cobertura sanitaria universal centradas en las personas durante toda su vida; Recordando asimismo diversas resoluciones regionales, en particular la resolución EUR/RC61/R2 (2011) sobre el fortalecimiento de las capacidades y los servicios de salud pública en Europa: un marco de acción; las resoluciones CD42.R14 (2000) sobre las funciones esenciales de salud pública y CD53/R14 (2014) sobre la estrategia para el acceso universal a la salud y la cobertura universal de salud; la resolución WPR/RC53.R7 (2002) sobre las funciones esenciales de salud pública; y el documento informativo presentado a la 62.ª reunión del Comité Regional de la OMS para el Mediterráneo Oriental sobre la evaluación de las funciones esenciales de salud pública en dicha región, en las que se alienta a los Estados Miembros a fortalecer las funciones esenciales de salud pública como punto de partida para mejorar las prácticas de salud pública y como medio para lograr sistemas sanitarios resilientes que tiendan hacia la cobertura sanitaria universal; Reconociendo que las funciones esenciales de salud pública son responsabilidad de los Estados Miembros y contribuyen al logro de los objetivos de la cobertura sanitaria universal, facilitan la viabilidad financiera de esta última reduciendo los riesgos y las amenazas para la salud y la carga de enfermedades transmisibles y no transmisibles, y contribuyen al logro de otros Objetivos de Desarrollo Sostenible y metas relacionados con la salud; Señalando que las funciones esenciales de salud pública —que abarcan múltiples sectores distintos del sector sanitario y abordan, entre otras cosas, los determinantes económicos, ambientales y sociales de la salud— resultan beneficiosas para la salud de toda la población y podrían ser insuficientemente desempeñadas sin la intervención gubernamental; Reconociendo que la aplicación eficaz de las funciones esenciales de salud pública requiere el fortalecimiento de la gobernanza y de las capacidades de salud pública, que pueden incluir, entre otras cosas: la creación de una base de conocimientos y pruebas sobre opciones y estrategias normativas; la

RESOLUCIONES Y DECISIONES

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obtención de recursos sostenibles y suficientes, apoyo institucional y personal competente y dedicado; la evaluación del impacto para la salud y para las cuestiones sanitarias relacionadas con el género de las diferentes opciones de políticas; la comprensión de los programas políticos de otros sectores y la creación de plataformas intersectoriales para dialogar y abordar los desafíos, en particular mediante la participación social; y la evaluación de la eficacia de la labor intersectorial y de la formulación integrada de políticas y la colaboración con otros sectores gubernamentales para promover la salud y el bienestar; Recordando la resolución WHA58.3 (2005) sobre la revisión del Reglamento Sanitario Internacional, en la que se insta a los Estados Miembros a que refuercen y mantengan las capacidades de salud pública para detectar, notificar y evaluar las emergencias y riesgos de salud pública y responder a ellos, en el marco de la obligación de los países de aplicar plenamente el Reglamento Sanitario Internacional (2005); y la resolución EBSS3.R1 (2015) de la Reunión extraordinaria del Consejo Ejecutivo sobre el ebola, en la que se reconoce la importancia de que se resuelvan las deficiencias sistemáticas a largo plazo en la capacidad de prevención y detección de amenazas sanitarias y de que se responda a ellas de manera eficaz para mejorar la seguridad sanitaria a nivel nacional, regional y mundial; y señalando que esto requiere igualmente la acción intersectorial; Subrayando el carácter integrado y transversal de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que preconizan la acción multisectorial y proporcionan una nueva legitimidad para abordar los determinantes más amplios de la salud, 1. INSTA a los Estados Miembros:1 1) a que den muestras de liderazgo y apropiación con miras al establecimiento de una gobernanza sanitaria eficaz por parte de las autoridades sanitarias nacionales y subnacionales, que abarque políticas de salud intersectoriales y estrategias integradas, con el fin de mejorar la salud de la población para alcanzar la meta 3.8 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible consistente en lograr la cobertura sanitaria universal y otros Objetivos de Desarrollo Sostenible conexos, de acuerdo con las prioridades nacionales, y a que agilicen la consecución de esas metas, según sea oportuno, mediante la creación de mecanismos y capacidades de supervisión, evaluación y rendición de cuentas y el refuerzo de los existentes; 2) a que intensifiquen la cooperación internacional para alcanzar la cobertura sanitaria universal, en particular la protección contra los riesgos financieros, el acceso a servicios de salud esenciales de calidad y el acceso a medicamentos y vacunas seguros, eficaces, asequibles y de calidad para todos; 3) a que dediquen recursos sostenibles suficientes al fortalecimiento de los sistemas de salud con miras a lograr la cobertura sanitaria universal, en particular mediante un reparto de los recursos entre los grupos socioeconómicos basado en las necesidades y a favor de las poblaciones más vulnerables y desfavorecidas de los países, a fin de reducir la carga de morbilidad, los riesgos financieros, la desigualdad y las injusticias;

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Y, cuando proceda, a las organizaciones de integración económica regional.

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69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

4) a que fortalezcan la capacidad institucional y operacional y la infraestructura de la salud pública, incluida la competencia científica y operacional de las instituciones de salud pública, en función del contexto nacional, así como la infraestructura intersectorial para desempeñar funciones esenciales de salud pública, y la capacidad para afrontar las amenazas y los riesgos sanitarios existentes o que puedan surgir; 5) a que inviertan en la educación, la contratación y la retención de personal de salud pública que responda a las necesidades y sea desplegado de forma efectiva y equitativa para que pueda contribuir a una prestación eficaz y eficiente de servicios de salud pública, basados en las necesidades de la población; 6) a que garanticen la coordinación, colaboración, comunicación y sinergia entre los distintos sectores y programas y, si procede, otros interesados pertinentes, con miras a mejorar la salud, proteger a la población de los riesgos financieros de la mala salud y promover la adopción de un enfoque global de la salud pública que favorezca el logro de la cobertura sanitaria universal durante todo el ciclo de vida; 7) a que promuevan enfoques orientados sistemáticamente a afrontar los determinantes sociales, ambientales y económicos de la salud y las inequidades sanitarias, teniendo en cuenta las repercusiones desde el punto de vista del género; 8) a que supervisen, evalúen, analicen y mejoren los resultados sanitarios —entre otras cosas mediante el establecimiento de sistemas completos y eficaces de registro civil y estadísticas vitales, el desempeño eficaz de las funciones esenciales de salud pública y el acceso equitativo a servicios de atención sanitaria de calidad— y el nivel de protección de los riesgos financieros; 2. PIDE a la Directora General: 1) que elabore y difunda orientaciones técnicas sobre el desempeño de las funciones esenciales de salud pública, teniendo en cuenta las características de las regiones de la OMS, para fortalecer los sistemas de salud y alcanzar la cobertura sanitaria universal; 2) que promueva la cooperación internacional y mantenga y refuerce el apoyo prestado a los Estados Miembros que solicitan ayuda para desarrollar la capacidad administrativa y científica de sus instituciones, proporcionando apoyo técnico en relación con las funciones esenciales de salud pública, para fortalecer los sistemas de salud, en particular para prevenir, detectar, evaluar y responder a eventos de salud pública, y para promover la adopción de enfoques integrados y multisectoriales encaminados a lograr la cobertura sanitaria universal, y que desarrolle instrumentos que faciliten ese objetivo; 3) que asuma un papel de liderazgo, fomente la cooperación internacional y promueva la coordinación respecto de la salud mundial a todos los niveles, en particular en relación con el refuerzo de los sistemas de salud, sobre todo de las funciones esenciales de salud pública, prestando atención al logro de las metas y los Objetivos de Desarrollo Sostenible relacionados con la salud; 4) que informe a la Asamblea Mundial de la Salud sobre la aplicación de la presente resolución como contribución a la consecución de las metas relacionadas con la salud de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. (Séptima sesión plenaria, 27 de mayo de 2016 – Comisión A, primer informe)

RESOLUCIONES Y DECISIONES

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WHA69.2

Compromiso con la aplicación de la Estrategia Mundial para la Salud de la Mujer, el Niño y el Adolescente1

La 69.ª Asamblea Mundial de la Salud, Habiendo examinado el informe sobre el Plan operacional para llevar adelante la Estrategia Mundial para la Salud de la Mujer, el Niño y el Adolescente;2 Acogiendo con agrado el lanzamiento por el Secretario General de las Naciones Unidas de la nueva Estrategia Mundial para la Salud de la Mujer, el Niño y el Adolescente (2016-2030), que pretende forjar un mundo en el que el conjunto de las mujeres, los niños y los adolescentes, en todos los entornos, realicen sus derechos a la salud y el bienestar físicos y mentales, tengan oportunidades sociales y económicas y puedan participar plenamente en la configuración de unas sociedades prósperas y sostenibles; Reconociendo que la Estrategia Mundial para la Salud de la Mujer, el Niño y el Adolescente (2016-2030) proporciona una hoja de ruta para conseguir esos ambiciosos objetivos y contribuirá a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible relacionados con la salud de la mujer, el niño y el adolescente; Reconociendo la importancia de las acciones y el liderazgo de los países, así como la necesidad de dar prioridad a la actualización de políticas, estrategias y planes nacionales de salud y financiación que reflejen las 17 metas incluidas en la Estrategia Mundial para la Salud de la Mujer, el Niño y el Adolescente (2016-2030), con el fin de lograr avances en materia de salud y bienestar de la mujer, el niño y el adolescente; Reconociendo la necesidad de un enfoque basado en el ciclo de vida que esté orientado hacia la equidad y tenga en cuenta las cuestiones de género, así como la necesidad de alianzas multisectoriales y entre diversas partes interesadas, incluidos el sector privado y la sociedad civil, como el movimiento «Todas las mujeres, todos los niños», para poner en práctica la Estrategia Mundial para la Salud de la Mujer, el Niño y el Adolescente (2016-2030); Haciendo hincapié en el papel crucial de la rendición de cuentas a todos los niveles, en particular la importante función de los sistemas de datos e información, y tomando nota de la labor del Grupo independiente sobre rendición de cuentas para sintetizar en un informe mundial anual el estado de la salud de la mujer, el niño y el adolescente, 1. INVITA a los Estados Miembros: 1) a que se comprometan, de acuerdo con sus planes y prioridades nacionales, a aplicar la Estrategia Mundial para la Salud de la Mujer, el Niño y el Adolescente (2016-2030), a poner fin a las muertes prevenibles de mujeres, niños y adolescentes, a mejorar la salud y el bienestar globales y a fomentar de forma sostenida y eficaz entornos propicios, respaldados por un compromiso de alto nivel y una financiación adecuada, incluyendo, según sea pertinente, las medidas identificadas en las nueve áreas que se proponen en la Estrategia Mundial para la Salud de la Mujer, el Niño y el Adolescente (2016-2030) y su marco operacional;

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En el anexo 15 se exponen las repercusiones financieras y administrativas para la Secretaría de esta resolución. Documento A69/16.

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69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

2) a que refuercen la rendición de cuentas y el seguimiento a todos los niveles, en particular mediante el monitoreo de los progresos nacionales y el aumento de la creación de capacidades para efectuar una recopilación y análisis de datos de buena calidad, según proceda; 2. INVITA a los interesados pertinentes a que, según proceda, respalden la aplicación eficaz de los planes nacionales y contribuyan al cumplimiento de la Estrategia Mundial para la Salud de la Mujer, el Niño y el Adolescente (2016-2030) y sus hitos; 3. PIDE a la Directora General: 1) que proporcione a los Estados Miembros apoyo técnico adecuado para que actualicen y apliquen sus planes nacionales y los componentes pertinentes de la Estrategia Mundial para la Salud de la Mujer, el Niño y el Adolescente (2016-2030), en particular la recopilación y análisis de datos de buena calidad; 2) que siga colaborando con otros organismos, fondos y programas de las Naciones Unidas,1 así como con otros fondos, asociados e interesados pertinentes, para fomentar y hacer uso de la asistencia con miras a una aplicación armonizada y eficaz de los planes nacionales; 3) que informe periódicamente a la Asamblea de la Salud de los progresos realizados en materia de salud de la mujer, el niño y el adolescente. (Novena sesión plenaria, 28 de mayo de 2016 – Comisión A, tercer informe)

WHA69.3

Estrategia y plan de acción mundiales sobre el envejecimiento y la salud 2016-2020: hacia un mundo en el que todas las personas puedan vivir una vida prolongada y sana2

La 69.ª Asamblea Mundial de la Salud, Habiendo examinado el informe sobre acción multisectorial para un envejecimiento saludable basado en el ciclo de vida: proyecto de estrategia y plan de acción mundiales sobre el envejecimiento y la salud;3 Recordando la resolución WHA52.7 (1999) sobre envejecimiento activo y la resolución WHA58.16 (2005) sobre la promoción de un envejecimiento activo y saludable, en las que se alienta a los Estados Miembros a que adopten medidas para asegurar a la población rápidamente creciente de ciudadanos de edad avanzada el grado máximo de salud y bienestar que se pueda lograr; Recordando además la resolución 57/167 (2002) de la Asamblea General de las Naciones Unidas, en la que esta hizo suyo el Plan de Acción Internacional de Madrid sobre el Envejecimiento, 2002, así como otras resoluciones pertinentes y otros comités internacionales relacionados con el envejecimiento;

Alianza mundial H6 en pro de la salud: ONUSIDA, Entidad de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de las Mujeres (ONU-Mujeres), UNFPA, UNICEF, Banco Mundial y OMS. 2 3

1

En el anexo 15 se exponen las repercusiones financieras y administrativas para la Secretaría de esta resolución. Documento A69/17.

RESOLUCIONES Y DECISIONES

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Recordando la resolución WHA65.3 (2012) sobre el fortalecimiento de las políticas relativas a las enfermedades no transmisibles para fomentar un envejecimiento activo, en la que se observa que con el aumento de la prevalencia de las enfermedades no transmisibles entre las personas de edad avanzada se hace urgente la necesidad de prevenir las discapacidades relacionadas con esas enfermedades y de planificar la atención a largo plazo; Recordando también la resolución WHA67.19 (2014) sobre el fortalecimiento de los cuidados paliativos como parte del tratamiento integral en el curso de la vida; Recordando asimismo la resolución WHA64.9 (2011) sobre las estructuras de financiación sostenible de la salud y la cobertura universal, en la que se insta a invertir y fortalecer los sistemas de salud, en particular la atención y los servicios primarios de salud, incluidos los servicios de prevención, así como una asignación adecuada de recursos humanos para la salud y los sistemas de información sanitaria, con miras a garantizar que todos los ciudadanos tengan un acceso equitativo a la atención y los servicios de salud; Acogiendo con agrado la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible,1 en la que figura un conjunto de objetivos mundiales integrados e indivisibles para el desarrollo sostenible que son una plataforma para abordar los problemas y las oportunidades del envejecimiento de la población y sus consecuencias de forma integral, con la promesa de que nadie quedará atrás; Observando que las poblaciones de todo el mundo, cualquiera que sea su nivel de ingresos, están envejeciendo rápidamente y que el alcance de las oportunidades que ofrezcan las poblaciones de edad avanzada, el aumento de su longevidad y el envejecimiento activo dependerá en gran medida de su buena salud; Observando asimismo que el envejecimiento saludable está influido significativamente por los determinantes sociales de la salud, de tal modo que las personas procedentes de grupos desfavorecidos socioeconómicamente tienen una salud considerablemente peor al llegar a una edad avanzada y su esperanza de vida es menor; Observando también la importancia de que el entorno sea saludable, accesible y propicio, para que las personas envejezcan en un lugar que les sea adecuado y realicen actividades que valoren; Reconociendo que las poblaciones de edad avanzada realizan aportaciones diversas y valiosas a la sociedad y que deberían disfrutar de los mismos derechos y oportunidades, así como vivir sin ser discriminados por motivos de edad; Acogiendo con beneplácito la primera Conferencia Ministerial de la OMS sobre la Acción Mundial contra la Demencia (Ginebra, 16 y 17 de marzo de 2015), tomando nota de sus resultados y acogiendo con agradecimiento todas las demás iniciativas internacionales y regionales encaminadas a garantizar una vida sana a las personas de edad avanzada;

1 Resolución 70/1 (2015) de la Asamblea General de las Naciones Unidas – Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Véase http://www.un.org/ga/search/view_doc.asp?symbol=A/RES/70/1 (consultado el 23 de mayo de 2016).

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69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

Acogiendo con agrado asimismo el Informe mundial sobre el envejecimiento y la salud,1 en el que se articula un nuevo paradigma del envejecimiento saludable y se expone un marco de salud pública de medidas para promoverlo; Reconociendo el concepto de envejecimiento saludable, que se define como el proceso de fomentar y mantener la capacidad funcional2 que permite el bienestar en la vejez; Habiendo examinado el proyecto de estrategia y plan de acción mundiales sobre el envejecimiento y la salud en respuesta a la decisión WHA67(13) (2014), que aprovecha y amplía las estrategias y marcos regionales de la OMS3 en esa esfera, 1. ADOPTA la Estrategia y plan de acción mundiales sobre el envejecimiento y la salud;4

2. EXHORTA a los asociados, incluidas las organizaciones internacionales, intergubernamentales y no gubernamentales, así como a las organizaciones de autoayuda y otras organizaciones pertinentes: 1) a que presten apoyo y contribuyan a la consecución de la Estrategia y plan de acción mundiales sobre el envejecimiento y la salud y, a ese efecto, trabajen conjuntamente con los Estados Miembros y la Secretaría de la OMS cuando proceda; 2) a que mejoren y respalden el bienestar de las personas de edad avanzada y a quienes cuidan de ellas, mediante una provisión adecuada y equitativa de servicios y de asistencia; 3) a que proporcionen apoyo a las investigaciones y la innovación y acopien datos sobre las posibilidades de promover el envejecimiento saludable en contextos diversos, en particular aumentando la sensibilización acerca de los determinantes sociales de la salud y sus repercusiones en el envejecimiento; 4) a que proporcionen apoyo al intercambio de conocimientos y experiencias innovadoras, en particular recurriendo a la cooperación Norte-Sur, Sur-Sur y triangular y a redes regionales y mundiales; 5) a que promuevan activamente el envejecimiento saludable a lo largo del ciclo de vida y combatan la discriminación por motivos de edad;

1 2

Informe mundial sobre el envejecimiento y la salud, Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2015.

Esa capacidad funcional está determinada por la capacidad intrínseca de las personas, los entornos en que habita y sus interacciones. Además, el envejecimiento saludable es un proceso que abarca la totalidad del ciclo de vida y que puede ser pertinente para todos, no solamente para los que en estos momentos no padecen enfermedad alguna. Región de las Américas: Plan de acción sobre la salud de las personas mayores incluido el envejecimiento activo y saludable (resolución CD49.R15 (2009)); Región de Asia Sudoriental: Estrategia regional en favor del envejecimiento saludable (2013-2018); Región de Europa: Estrategia y plan de acción para un envejecimiento saludable en Europa, 2012-2020 (resolución EUR/RC62/R6 (2012)); Región del Mediterráneo Oriental: Estrategia para un envejecimiento activo y saludable y la atención a las personas de edad en la Región del Mediterráneo Oriental 2006-2015; Región del Pacífico Occidental: Marco de acción regional sobre envejecimiento y salud en el Pacífico Occidental (2014-2019). En la Región de África está en preparación una estrategia regional. 4 3

Véase el anexo 1.

RESOLUCIONES Y DECISIONES

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3.

INSTA a los Estados Miembros: 1) a que apliquen las medidas propuestas en la Estrategia y plan de acción mundiales sobre el envejecimiento y la salud adoptando un planteamiento multisectorial, en particular mediante el establecimiento de planes nacionales o la incorporación de esas medidas en los distintos sectores gubernamentales, adaptándolas a las prioridades y contextos nacionales específicos; 2) a que establezcan un centro de coordinación y un área de trabajo sobre el envejecimiento y la salud y refuercen la capacidad de los sectores gubernamentales pertinentes para integrar la dimensión del envejecimiento saludable en sus actividades valiéndose del liderazgo, el establecimiento de lazos de asociación, la promoción y la coordinación; 3) a que proporcionen apoyo y contribuyan al intercambio entre los Estados Miembros a escala mundial y regional de las enseñanzas extraídas y de experiencias innovadoras, en particular de medidas para mejorar la medición, el seguimiento y las investigaciones sobre el envejecimiento saludables en todos los niveles; 4) a que contribuyan al desarrollo de los entornos adaptados a las personas mayores, aumentando la sensibilización acerca de la autonomía y la participación de las personas de edad avanzada, mediante un planteamiento multisectorial;

4.

PIDE a la Directora General: 1) que proporcione apoyo técnico a los Estados Miembros para establecer planes nacionales de envejecimiento saludable, desarrollar sistemas de salud y atención crónica capaces de dispensar una atención integrada de buena calidad; aplicar intervenciones basadas en datos científicos que aborden los determinantes fundamentales del envejecimiento saludable; y reforzar los sistemas de acopio, análisis, uso e interpretación de datos sobre el envejecimiento saludable a lo largo del tiempo; 2) que aplique las medidas propuestas para la Secretaría en la Estrategia y plan de acción mundiales sobre el envejecimiento y la salud en colaboración con otros órganos del sistema de las Naciones Unidas; 3) que aproveche la experiencia y las enseñanzas extraídas de la aplicación de la Estrategia y plan de acción mundiales sobre el envejecimiento y la salud para mejorar la elaboración de una propuesta de Decenio del Envejecimiento Saludable 2020-2030, junto con los Estados Miembros y con aportaciones de los asociados, en particular los organismos de las Naciones Unidas, otras organizaciones internacionales y organizaciones no gubernamentales; 4) que prepare un informe sobre la situación mundial en materia de envejecimiento saludable para su presentación a la 73.ª Asamblea Mundial de la Salud, en el que se incorporen las normas y métodos de medición acordados y los nuevos datos relativos a las posibilidades de acción en cada uno de los temas estratégicos, para fundamentar el Decenio del Envejecimiento Saludable 2020-2030 y proporcionar datos de referencia a su respecto; 5) que convoque un foro para aumentar la sensibilización acerca del envejecimiento saludable y reforzar la cooperación internacional respecto de las medidas expuestas en la Estrategia y plan de acción mundiales sobre el envejecimiento y la salud;

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69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

6) que, en cooperación con otros asociados, lleve a cabo una campaña mundial para luchar contra la discriminación por motivos de edad con el fin de agregar valor a las iniciativas locales y lograr el objetivo último de mejorar la vida cotidiana de las personas de edad avanzada y optimizar las respuestas normativas; 7) que siga desarrollando la Red Mundial OMS de Ciudades y Comunidades Adaptadas a las Personas Mayores para que actúe de mecanismo de apoyo a las medidas multisectoriales locales sobre envejecimiento saludable; 8) que apoye las investigaciones y la innovación para promover el envejecimiento saludable, en particular mediante el desarrollo de lo siguiente: i) instrumentos de base científica para evaluar y respaldar las actividades clínicas, comunitarias y de base poblacional encaminados a mejorar la capacidad intrínseca y la capacidad funcional; y ii) intervenciones costoeficaces para mejorar la capacidad funcional de las personas con una capacidad intrínseca disminuida; 9) que informe a la 71.ª Asamblea Mundial de la Salud sobre los progresos realizados a medio plazo respecto de la aplicación de la Estrategia y plan de acción mundiales sobre el envejecimiento y la salud, incorporando los indicadores cuantificables, las normas y los métodos de medición acordados y los nuevos datos sobre las posibilidades de acción en cada objetivo estratégico. (Octava sesión plenaria, 28 de mayo de 2016 – Comisión A, tercer informe)

WHA69.4

Función del sector de la salud en el Enfoque Estratégico de la Gestión Internacional de los Productos Químicos de cara al objetivo fijado para 2020 y años posteriores1

La 69.ª Asamblea Mundial de la Salud, Habiendo examinado el informe sobre la función del sector de la salud en la gestión racional de las sustancias químicas;2 Recordando la resolución WHA59.15 (2006), en la que la Asamblea de la Salud acogía con agrado el Enfoque Estratégico de la Gestión Internacional de los Productos Químicos adoptado por la Conferencia Internacional sobre la Gestión de los Productos Químicos (Dubai, Emiratos Árabes Unidos, 4 a 6 de febrero de 2006) con el objetivo general de conseguir una gestión racional de los productos químicos durante todo su periodo de actividad, de manera que para 2020 los productos químicos se utilicen y produzcan en formas que reduzcan al mínimo los efectos perjudiciales de importancia para la salud humana y el medio ambiente, de acuerdo con lo establecido en el párrafo 23 del Plan de Aplicación de las Decisiones de Johannesburgo, adoptado en la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible (Johannesburgo, Sudáfrica, 26 de agosto a 4 de septiembre de 2002); Reafirmando su compromiso con el documento final de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible de 2012 (Río+20), titulado «El futuro que queremos»;3

1 2 3

En el anexo 15 se exponen las repercusiones financieras y administrativas para la Secretaría de esta resolución. Documento A69/19. Resolución 66/288 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, anexo.

RESOLUCIONES Y DECISIONES

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Recordando además el párrafo 213 del documento final titulado «El futuro que queremos», que dice: «reafirmamos nuestro objetivo de conseguir para 2020 una gestión racional de los productos químicos durante todo su periodo de actividad y de los desechos peligrosos de manera que se minimicen los efectos adversos significativos en la salud humana y el medio ambiente como se indica en el Plan de Aplicación de las Decisiones de Johannesburgo»; Recordando también el párrafo 214 del documento «El futuro que queremos», en el que se pide «una aplicación y fortalecimiento efectivos del Enfoque Estratégico de la Gestión Internacional de los Productos Químicos como parte de un sistema robusto, coherente, efectivo y eficiente para la gestión racional de los productos químicos durante todo su periodo de actividad»; Observando el escaso tiempo que queda para conseguir progresos de cara al objetivo para 2020, y la urgente necesidad de adoptar medidas prácticas y promover la cooperación técnica dentro del sector de la salud y con otros sectores; Reconociendo que la contribución de las sustancias químicas a la economía mundial, las condiciones de vida y la salud es importante, pero que una gestión no racional de esas sustancias durante su periodo de actividad incide de forma considerable en la carga mundial de morbilidad, y que gran parte de esa carga recae en países en desarrollo; Observando que se considera que 12,6 millones de muertes anuales (el 22,7% del total) y 596 millones de años de vida ajustados en función de la discapacidad (el 21,8% de la totalidad de la carga de morbilidad en años de vida ajustados en función de la discapacidad) está ligada a factores ambientales modificables, en particular a la exposición a sustancias químicas, y que, en 2012, 1,3 millones de muertes (el 2,3% del total) y 43 millones de años de vida ajustados en función de la discapacidad (el 1,6% de la totalidad de la carga de morbilidad en años de vida ajustados en función de la discapacidad) se debieron a la exposición a algunas sustancias químicas;1 señalando también que, por ejemplo, la solución de la exposición al plomo, evitaría el 9,8% de las discapacidades intelectuales, el 4% de las cardiopatías isquémicas y el 4,6% de los accidentes cerebrovasculares en la población; observando que, según las estimaciones, las intoxicaciones accidentales causaron la muerte de 193 000 personas en 2012, el 85% de ellas de países en desarrollo, donde esas intoxicaciones están estrechamente relacionadas con la exposición excesiva a productos químicos tóxicos y a su uso inapropiado; y reconociendo que, debido a la naturaleza compleja de la cuestión, solo se dispone de información relativa a la carga de morbilidad relacionada con la exposición a muy pocas sustancias químicas, y que las personas están expuestas a muchas más sustancias químicas en su vida diaria; Preocupada por los efectos adversos agudos, crónicos y mixtos que puede provocar la exposición a los productos químicos y los desechos, y porque a menudo los riesgos se distribuyen de forma desigual y pueden ser más importantes para algunas poblaciones vulnerables, en especial las mujeres, los niños y, por su conducto, las generaciones futuras; Subrayando la necesidad de afrontar los determinantes sociales, económicos y ambientales de la salud con el fin de mejorar los resultados sanitarios y lograr el desarrollo sostenible; Haciendo hincapié en la importancia de que se proteja la salud y se reduzcan las inequidades sanitarias, también reduciendo las repercusiones sanitarias adversas de los productos químicos y los

1 Prüss-Ustün A, et al. Preventing Disease through Healthy Environments: a global assessment of the environmental burden of disease. Geneva: World Health Organization; 2016 http://www.who.int/quantifying_ehimpacts/publications/ preventing-disease/en/ (consultado el 19 de mayo de 2016).

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desechos mediante la adopción de planteamientos que incorporen la salud en todas las políticas y abarquen a los gobiernos en su conjunto, según proceda; Recordando que la OMS reconoce desde hace tiempo la importancia que tiene para la salud humana la gestión racional de las sustancias químicas, la función esencial de la Organización en el liderazgo de los aspectos relacionados con la salud humana de la gestión racional de las sustancias químicas a lo largo de todo su periodo de actividad, y la necesidad de que el sector de la salud participe en esos empeños y contribuya a ellos, como se expone en las resoluciones WHA59.15 (2006), sobre el Enfoque Estratégico de la Gestión Internacional de los Productos Químicos; WHA63.25 (2010), sobre la mejora de la salud mediante una gestión de desechos segura y ecológicamente racional; WHA63.26, sobre la mejora de la salud mediante la gestión racional de los plaguicidas y otras sustancias químicas en desuso; WHA67.11 (2014), sobre las repercusiones de la exposición al mercurio y a los compuestos mercuriales en la salud pública; y WHA68.8 (2015), sobre salud y medio ambiente: impacto sanitario de la contaminación del aire; Recordando además los resultados relativos a la salud logrados en los periodos de sesiones segundo, tercero y cuarto de la Conferencia Internacional sobre la Gestión de los Productos Químicos, en los que se señaló a la atención la necesidad de aumentar la participación del sector de la salud y que llevaron a la adopción de la Estrategia para el fortalecimiento de la participación del sector de la salud en la aplicación del Enfoque Estratégico,1 donde se pormenorizan las funciones esenciales y las responsabilidades del sector de la salud en la gestión racional de las sustancias químicas; Recordando asimismo el párrafo 1 de la resolución IV/1 adoptada en el cuarto periodo de sesiones de la Conferencia Internacional sobre la Gestión de los Productos Químicos, en el que se refrendan la orientación y las directrices generales para la consecución de la meta de la gestión racional de los productos químicos para 2020 como herramienta voluntaria que ayudará a dar prioridad a los esfuerzos en pro de la gestión racional de los productos químicos como una contribución a la aplicación general del Enfoque Estratégico, y consciente de que en el párrafo 5 se invita a «las organizaciones del Programa Interinstitucional para la Gestión Racional de las Sustancias Químicas y del Grupo de Gestión Ambiental de las Naciones Unidas que no lo hayan hecho ya a que, de ser posible antes del 1 de julio de 2016, declaren su compromiso de promover la importancia de la gestión racional de los productos químicos y los desechos, dentro y fuera de sus organizaciones, con inclusión de las medidas previstas en el marco de sus mandatos para lograr el objetivo fijado para 2020»; Reconociendo con agradecimiento las numerosas actividades realizadas por la OMS a ese respecto, entre otras cosas prestando ayuda a los países en la aplicación del Reglamento Sanitario Internacional (2005) en relación con los incidentes relacionados con las sustancias químicas, estableciendo en 2013 la Red OMS de Evaluación del Riesgo Químico, participando en la elaboración del instrumento de adopción de decisiones en materia de gestión de los productos químicos del Programa Interinstitucional para la Gestión Racional de las Sustancias Químicas, liderando conjuntamente la Alianza Mundial para Eliminar el Uso del Plomo en la Pintura, y participando en los acuerdos medioambientales multilaterales pertinentes relativos a las sustancias químicas y los desechos; Reconociendo asimismo las iniciativas emprendidas a escala nacional y regional, y por conducto de otros órganos del sistema de las Naciones Unidas y otras partes interesadas pertinentes, así como la importante contribución de estas iniciativas a la protección de la salud frente a los productos químicos y desechos peligrosos;

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Estrategia: SAICM/ICCM.3/24, anexo V, y resolución: SAICM/ICCM.3/III/4, anexo I.

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Recordando los acuerdos multilaterales pertinentes relacionados con los productos químicos y los desechos, tales como el Convenio de Estocolmo sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes (2004), el Convenio de Rotterdam sobre el procedimiento de consentimiento fundamentado previo aplicable a ciertos plaguicidas y productos químicos peligrosos objeto de comercio internacional (2004, revisado en 2008), el Convenio de Basilea sobre el Control de los Movimientos Transfronterizos de los Desechos Peligrosos y su Eliminación (1989) y el Convenio de Minamata sobre el Mercurio (2013); Preocupada por el hecho de que, pese a estos esfuerzos, se ha de progresar más en la minimización de los considerables efectos adversos para la salud que pueden provocar los productos químicos y los desechos, y reconociendo la necesidad urgente de reducir las diferencias existentes entre las capacidades de diferentes países; Reconociendo la necesidad de mejorar la cooperación destinada a reforzar las capacidades de los países en desarrollo en materia de gestión racional de los productos químicos y los desechos peligrosos, así como de fomentar una transferencia adecuada de tecnologías más limpias y seguras a esos países; Destacando la importancia de que el Convenio de Minamata sobre el Mercurio entre en vigor lo antes posible; Acogiendo con agrado los resultados del estudio de la OMS sobre las prioridades del sector de la salud con respecto al objetivo de lograr para 2020 una gestión racional de los productos químicos,1 que se basa en la Estrategia para el fortalecimiento de la participación del sector de la salud en la aplicación del Enfoque Estratégico; Reconociendo el párrafo 1 de la Declaración de Dubai sobre la Gestión Internacional de los Productos Químicos (2006), en el que se señala que «la gestión racional de los productos químicos es esencial para que alcancemos el desarrollo sostenible, inclusive la erradicación de la pobreza y las enfermedades, la mejora de la salud humana y del medio ambiente y el aumento y mantenimiento del nivel de vida de los países, cualquiera que sea su nivel de desarrollo»; Acogiendo con satisfacción la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, en particular la meta 3.9 del Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 3 (reducir considerablemente, de aquí a 2030, el número de muertes y enfermedades causadas por productos químicos peligrosos y por la polución y contaminación del aire, el agua y el suelo), y reconociendo además la meta 12.4 del ODS 12 (lograr, de aquí a 2020, la gestión ecológicamente racional de los productos químicos y de todos los desechos a lo largo de su periodo de actividad, de conformidad con los marcos internacionales convenidos), así como otros objetivos y metas relacionados con los aspectos sanitarios de la gestión de los productos químicos y los desechos, como la meta 6.3 del ODS 6 sobre la mejora de la calidad del agua; Convencida de que el logro de una gestión racional de los productos químicos y los desechos a lo largo de su periodo de actividad requiere la adopción de una estrategia multisectorial con arreglo a la cual el sector de la salud ha de desempeñar un papel esencial en el logro del objetivo fijado para 2020 y en el establecimiento de las prioridades relativas a los productos químicos y los desechos para el periodo posterior a 2020;

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Documento SAICM/ICCM.4/INF/11.

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Resaltando que la industria tiene la responsabilidad de poner a disposición de los interesados los datos e informaciones sobre los efectos de los productos químicos en la salud y el medio ambiente que sean necesarios para un uso seguro de los agentes químicos y de los productos que con ellos se fabrican; Acogiendo con agrado el enfoque de la financiación de la gestión racional de los productos químicos y los desechos que ha elaborado el PNUMA,1 el cual es aplicable al Enfoque Estratégico y subraya que los tres componentes de un enfoque integrado, a saber, la incorporación, la participación de la industria y la financiación externa específica, se refuerzan mutuamente y que los tres son importantes para la financiación de la gestión racional de los productos químicos y de los desechos a todos los niveles; Consciente de que el fortalecimiento de los sistemas de salud y un personal sanitario con capacitación adecuada son factores clave para facilitar que el sector de la salud contribuya con mayor eficacia a la gestión racional de los productos químicos y de los desechos; Consciente también de la necesidad de fortalecer la función del sector de la salud a fin de garantizar su contribución a los esfuerzos multisectoriales encaminados a cumplir con el objetivo fijado para 2020 y con posteriores metas, y de que ello se vería facilitado por la elaboración de una hoja de ruta que establezca medidas concretas para el sector sanitario, 1. INSTA a los Estados Miembros:2 1) a que participen tomando iniciativas, en particular reforzando el papel del sector sanitario, en las medidas en pro de la gestión racional de los productos químicos y los desechos a nivel nacional, regional e internacional para reducir al mínimo el riesgo de que causen efectos adversos para la salud a lo largo de su periodo de actividad; 2) a que desarrollen y consoliden, cuando proceda, la cooperación multisectorial a nivel nacional, regional e internacional para prevenir y reducir al mínimo los considerables efectos adversos que pueden provocar los productos químicos y los desechos, incluso para el propio sector sanitario; 3) a que tengan en cuenta la orientación general y las directrices del Enfoque Estratégico para el logro del objetivo fijado para 2020, incluidas las prioridades del sector sanitario, así como la Estrategia para el fortalecimiento de la participación del sector de la salud, a que tomen en consideración nuevas cuestiones normativas y otras cuestiones que son motivo de preocupación,3 y a que adopten medidas inmediatas, siempre que sea posible y procedente, para alcanzar más rápidamente el objetivo fijado para 2020;

1 Sound management of chemicals: UNEP’s contribution to the achievement of the 2020 goal (http://www.unep.org/ chemicalsandwaste/Portals/9/Mainstreaming/Sound%20Management%20of%20Chemicals/SoundManagementof Chemicals.pdf (consultado el 19 de mayo de 2016). 2 3

Y, cuando proceda, a las organizaciones de integración económica regional.

Nuevas cuestiones normativas: plomo en pinturas, sustancias químicas en productos, sustancias peligrosas a lo largo del periodo de actividad de los productos eléctricos y electrónicos, nanotecnologías y nanomateriales manufacturados, perturbadores endocrinos, y productos químicos y contaminantes farmacéuticos que persisten en el medio ambiente; Otras cuestiones que son motivo de preocupación: productos químicos perfluorados y la transición a alternativas más seguras, y plaguicidas de gran peligrosidad. Pesticides (http://www.saicm.org/index.php?option=com_content&view=article&id= 452&Itemid=685 (consultado el 20 de mayo de 2016).

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4) a que animen a las partes interesadas pertinentes del sector sanitario a participar en el Enfoque Estratégico y a establecer vínculos apropiados con sus enlaces nacionales y regionales del Enfoque Estratégico, y a que participen en la elaboración de informes sobre los progresos realizados para aplicar el Enfoque Estratégico; 5) a que refuercen las capacidades individuales, institucionales y de interconexión a nivel nacional y regional a fin de asegurar la aplicación exitosa del Enfoque Estratégico; 6) a que alienten la participación del sector de la salud en el proceso entre periodos de sesiones establecido por conducto del cuarto periodo de sesiones de la Conferencia Internacional sobre la Gestión de los Productos Químicos para preparar recomendaciones relativas al Enfoque Estratégico y la gestión racional de las sustancias químicas y los desechos después de 2020, también en la tercera reunión del Grupo de Trabajo de Composición Abierta; 7) a que mantengan, y cuando sea posible aumenten, el apoyo, incluido el financiero o en especie, científico y logístico a las actividades regionales y mundiales de la Secretaría de la OMS en materia de seguridad de las sustancias químicas y gestión de desechos, según proceda; 8) a que emprendan iniciativas adicionales encaminadas a movilizar recursos nacionales y, según proceda, internacionales, también para el sector de la salud, destinados a la gestión racional de los productos químicos y los desechos; 9) a que mejoren la cooperación internacional para hacer frente a las repercusiones sanitarias de los productos químicos y los desechos, en particular mediante la transferencia de conocimientos especializados, tecnologías y datos científicos para aplicar el Enfoque Estratégico, así como mediante el intercambio de prácticas óptimas; 2. PIDE a la Directora General: 1) que elabore, en consulta con los Estados Miembros,1 los órganos del sistema de las Naciones Unidas y otras partes interesadas pertinentes, una hoja de ruta para el sector de la salud en el plano nacional, regional e internacional con miras a alcanzar el objetivo fijado para 2020 y contribuir a las metas pertinentes de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, teniendo en cuenta la orientación y directrices generales del Enfoque Estratégico de la Gestión Internacional de los Productos Químicos, y el proceso interperiodos para preparar recomendaciones sobre el Enfoque Estratégico y la gestión racional de los productos químicos y los desechos después de 2020 establecido en el cuarto periodo de sesiones de la Conferencia Internacional sobre la Gestión de los Productos Químicos, y aprovechando la labor pertinente de la OMS, así como de la Estrategia para el fortalecimiento de la participación del sector de la salud en la aplicación del Enfoque Estratégico, y prestando una atención especial a los siguientes aspectos: a) la participación y apoyo del sector de la salud para el establecimiento y fortalecimiento de los pertinentes marcos nacionales legislativos y normativos; b) el apoyo al establecimiento de mecanismos nacionales, regionales o internacionales de coordinación, según proceda, o al fortalecimiento de los existentes, para la cooperación multisectorial, y en particular a la mejora de la colaboración de todas las partes interesadas pertinentes del sector de la salud;

1

Y, cuando proceda, las organizaciones de integración económica regional.

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69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

c) la mejora de la comunicación y el acceso a información pertinente, comprensible y actualizada para fomentar el interés y la sensibilización con respecto a la importancia para la salud de la gestión racional de las sustancias químicas y los desechos, en particular para las poblaciones vulnerables, especialmente las mujeres, los niños y, a través de ellos, las generaciones futuras; d) la participación en iniciativas bilaterales, regionales o internacionales para intercambiar conocimientos y prácticas óptimas para la gestión racional de las sustancias químicas, en particular la Red OMS de Evaluación del Riesgo Químico; e) la participación activa en la labor en curso sobre Nuevas cuestiones normativas y otras cuestiones preocupantes del Enfoque Estratégico, así como en el proceso interperiodos establecido en el cuarto periodo de sesiones de la Conferencia Internacional sobre la Gestión de los Productos Químicos para preparar recomendaciones sobre el Enfoque Estratégico y la gestión racional de los productos químicos y los desechos después de 2020; f) el fomento de la aplicación de la Estrategia para el fortalecimiento de la participación del sector de la salud en la aplicación del Enfoque Estratégico, en particular el examen de la propia función de dicho sector en tanto que usuario de sustancias químicas y productor de desechos potencialmente peligrosos; g) la incorporación de la perspectiva de género como componente en todas las políticas, estrategias y planes para la gestión racional de las sustancias químicas y los desechos, a fin de tener en cuenta las diferencias entre los sexos en la exposición a las sustancias químicas tóxicas y en sus efectos en la salud, garantizando a la vez la participación de las mujeres como agentes de cambio en la formulación de políticas y la adopción de decisiones; y h) el fortalecimiento de los esfuerzos sobre la aplicación de las prioridades actualizadas del sector de la salud; 2) que impulse y fomente la aplicación de medidas con arreglo a la resolución WHA63.25, sobre la mejora de la salud mediante una gestión de desechos segura y ecológicamente racional, y que elabore un informe sobre los efectos de los desechos en la salud, la labor actual de la OMS en ese ámbito, y otras posibles medidas que el sector de la salud, y en particular la OMS, podría adoptar para proteger la salud; 3) que siga ejerciendo y mejore la función de liderazgo de la OMS en el Enfoque Estratégico para fomentar la gestión racional de las sustancias químicas a lo largo de su periodo de actividad con el objetivo de reducir al mínimo y, cuando sea posible, prevenir sus considerables efectos adversos en la salud; 4) que apoye el fortalecimiento a todos los niveles de las capacidades para producir, disponer y analizar datos de calidad, accesibles, puntuales y apropiadamente desagregados que permitan medir adecuadamente los progresos hacia la consecución de la meta 3.9 del Objetivo 3 de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y para mejorar, cuando proceda, los datos basados en evidencias; 5) que prosiga con las actividades actuales para integrar el sector de la salud en la gestión de las sustancias químicas y conseguir progresos en la seguridad química, en particular en la aplicación del Reglamento Sanitario Internacional (2005);

RESOLUCIONES Y DECISIONES

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6) que apoye a los Estados Miembros ofreciendo apoyo técnico, especialmente en el plano regional y de país, para fortalecer la función del sector de la salud de cara al cumplimiento del objetivo fijado para 2020, por ejemplo mediante el refuerzo de capacidades en el ámbito personal, institucional y colaborativo, y la difusión de prácticas óptimas basadas en datos científicos; 7) que apoye a los Estados Miembros para que refuercen la coordinación del sector de la salud en la respuesta a los esfuerzos internacionales ya existentes, y así eviten duplicaciones; 8) que reserve recursos y personal suficientes para la labor de la Secretaría, en consonancia con el presupuesto por programas 2016-2017 y el Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019 y teniendo en cuenta el reciente llamamiento hecho en el cuarto periodo de sesiones de la Conferencia Internacional sobre la Gestión de los Productos Químicos y la invitación expresada en el primer periodo de sesiones de la Asamblea de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente sobre el apoyo al Enfoque Estratégico; y que colabore con la secretaría del Enfoque Estratégico para encontrar formas de aumentar la capacidad de la secretaría para prestar apoyo a actividades relacionadas con el sector de la salud; 9) que presente a la 70.ª Asamblea Mundial de la Salud: a) una hoja de ruta en la que se definan medidas concretas para fomentar la colaboración del sector de la salud de cara al cumplimiento del objetivo fijado para 2020 y a la contribución a las metas pertinentes de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, tal como se pide en el subpárrafo dispositivo 2.1) supra; y b) un informe sobre los progresos en la preparación del informe solicitado en el subpárrafo dispositivo 2.2) supra; 10) que actualice la hoja de ruta de conformidad con el resultado del proceso interperiodos para preparar recomendaciones sobre el Enfoque Estratégico y la gestión racional de los productos químicos y los desechos después de 2020. (Octava sesión plenaria, 28 de mayo de 2016 – Comisión A, cuarto informe)

WHA69.5

Plan de acción mundial de la OMS para fortalecer la función del sistema de salud en el marco de una respuesta nacional multisectorial para abordar la violencia interpersonal, en particular contra las mujeres y las niñas, y contra los niños en general1

La 69.ª Asamblea Mundial de la Salud, Habiendo examinado el informe acerca del proyecto de plan de acción mundial sobre la violencia,2 Habiendo examinado el proyecto de plan de acción mundial de la OMS para fortalecer la función del sistema de salud en el marco de una respuesta nacional multisectorial para abordar la violencia interpersonal, en particular contra las mujeres y las niñas, y contra los niños en general; 1 2

En el anexo 15 se exponen las repercusiones financieras y administrativas para la Secretaría de esta resolución. Documento A69/9.

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69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

Reconociendo que este proyecto de plan de acción mundial de la OMS para fortalecer la función del sistema de salud en el marco de una respuesta nacional multisectorial para abordar la violencia interpersonal, en particular contra las mujeres y las niñas, y contra los niños en general es un documento técnico que se fundamenta en evidencias, prácticas óptimas y orientaciones técnicas de la OMS ya existentes y que ofrece un conjunto de medidas prácticas que los Estados Miembros pueden tomar para fortalecer sus sistemas de salud con miras a abordar la violencia interpersonal, en particular contra las mujeres y las niñas, y contra los niños en general, 1. HACE SUYO el plan de acción mundial de la OMS para fortalecer la función del sistema de salud en el marco de una respuesta nacional multisectorial para abordar la violencia interpersonal, en particular contra las mujeres y las niñas, y contra los niños en general;1 2. ALIENTA a los Estados Miembros a que adapten al ámbito nacional el plan de acción mundial para fortalecer la función del sistema de salud en el marco de una respuesta nacional multisectorial para abordar la violencia interpersonal, en particular contra las mujeres y las niñas, y contra los niños en general, de conformidad con los compromisos internacionales que ya han asumido los Estados Miembros, en particular los objetivos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, tomando en consideración las situaciones regionales específicas y de conformidad con la legislación nacional y las capacidades, prioridades y circunstancias nacionales específicas; 3. INSTA a los Estados Miembros a que, según proceda, apliquen las medidas que a ellos se proponen en el plan de acción mundial de la OMS para fortalecer la función del sistema de salud en el marco de una respuesta nacional multisectorial para abordar la violencia interpersonal, en particular contra las mujeres y las niñas, y contra los niños en general; 4. INVITA a los asociados internacionales, regionales y nacionales a que ejecuten las medidas necesarias para contribuir al logro de las cuatro orientaciones estratégicas del plan de acción mundial de la OMS para fortalecer la función del sistema de salud en el marco de una respuesta nacional multisectorial para abordar la violencia interpersonal, en particular contra las mujeres y las niñas, y contra los niños en general; 5. PIDE a la Directora General: 1) que aplique las medidas propuestas a la Secretaría en el plan de acción mundial de la OMS para fortalecer la función del sistema de salud en el marco de una respuesta nacional multisectorial para abordar la violencia interpersonal, en particular contra las mujeres y las niñas, y contra los niños en general; 2) que presente un informe provisional sobre los progresos realizados en la aplicación del plan de acción mundial de la OMS para fortalecer la función del sistema de salud en el marco de una respuesta nacional multisectorial para abordar la violencia interpersonal, en particular contra las mujeres y las niñas, y contra los niños en general a la 71.a Asamblea Mundial de la Salud, y un informe final a la 74.a Asamblea Mundial de la Salud. (Octava sesión plenaria, 28 de mayo de 2016 – Comisión A, cuarto informe)

WHA69.6

Prevención y control de las enfermedades no transmisibles: respuestas a tareas específicas en preparación para la tercera reunión de alto nivel

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Véase el anexo 2.

RESOLUCIONES Y DECISIONES

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de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles en 20181 La 69.ª Asamblea Mundial de la Salud, Habiendo examinado el informe sobre la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles: respuestas a tareas específicas en preparación para la tercera reunión de alto nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles en 2018;2 Recordando la resolución WHA66.10 (2013), las resoluciones 66/2 (2011), 68/300 (2014), 69/313 (2015) y 70/1 (2015) de la Asamblea General de las Naciones Unidas y las resoluciones 2013/12, 2014/10 y 2015/8 del Consejo Económico y Social, 1. TOMA NOTA del proceso para actualizar, en 2016, el apéndice 3 del Plan de acción mundial para la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles 2013-2020; 2. RESPALDA el proceso para continuar elaborando, en 2016, un enfoque que pueda utilizarse para registrar y publicar las contribuciones de los agentes no estatales al logro de las nueve metas mundiales de aplicación voluntaria relativas a las enfermedades no transmisibles; 3. INSTA a los Estados Miembros a que sigan aplicando la hoja de ruta para el cumplimiento de los compromisos nacionales previstos en las resoluciones 66/2 y 68/300 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, incluidos los cuatro compromisos nacionales para 2015 y 2016, y otros compromisos esenciales, como la creación o fortalecimiento de sistemas de vigilancia para seguir las disparidades sociales con respecto a las enfermedades no transmisibles y a sus factores de riesgo o la búsqueda y fomento de enfoques de género para prevenir las enfermedades no transmisibles, en preparación para una tercera reunión de alto nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles en 2018, teniendo en cuenta la nota técnica publicada por la OMS el 1 de mayo de 2015, en la que se consignan los indicadores de los progresos que la Directora General utilizará para informar en 2017 a la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre los progresos alcanzados en el cumplimiento de los compromisos nacionales; 4. TOMA NOTA de que la Directora General ha recibido dos informes de los grupos de trabajo del mecanismo de coordinación mundial de la OMS sobre la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles en los que se recomienda cómo y con qué medios alentar a los Estados Miembros a cumplir el compromiso recogido en los párrafos 44 y 45 d) de la Declaración Política de la Reunión de Alto Nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la Prevención y el Control de las Enfermedades No Transmisibles de 2011;3 5. PIDE a la Directora General: 1) que en 2017 presente a la 70.ª Asamblea Mundial de la Salud, por mediación del Consejo Ejecutivo, un proyecto de versión actualizada del apéndice 3 del Plan de acción mundial para la

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En el anexo 15 se exponen las repercusiones financieras y administrativas para la Secretaría de esta resolución. Documento A69/10. Véase el documento A69/10, anexo 5: acción 3.1, nota a pie de página 5; acción 5.1, nota a pie de página 2.

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69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

prevención y el control de las enfermedades no transmisibles 2013-2020, de acuerdo con el calendario que figura en el anexo 2 del documento A69/10; 2) que en 2017 presente a la 70.ª Asamblea Mundial de la Salud, por mediación del Consejo Ejecutivo, un informe en el que figure un enfoque que pueda utilizarse para registrar y publicar las contribuciones de los agentes no estatales al logro de las nueve metas mundiales de aplicación voluntaria relativas a las enfermedades no transmisibles, de acuerdo con el calendario que figura en el anexo 4 del documento A69/10; 3) que siga proporcionando apoyo técnico a los Estados Miembros que lo soliciten para que intensifiquen sus esfuerzos con miras a la aplicación las respuestas nacionales a las enfermedades no transmisibles, en particular en los ámbitos abarcados por los dos informes de los grupos de trabajo del mecanismo de coordinación mundial de la OMS sobre la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles, con arreglo a los parámetros establecidos en el presupuesto por programas. (Octava sesión plenaria, 28 de mayo de 2016 – Comisión A, cuarto informe)

WHA69.7

Retos que plantea el Decenio de Acción de las Naciones Unidas para la Seguridad Vial 2011-2020: resultado de la Segunda Conferencia de Alto Nivel sobre Seguridad Vial: es hora de resultados1

La 69.ª Asamblea Mundial de la Salud, Habiendo examinado el informe sobre los retos que plantea el Decenio de Acción de las Naciones Unidas para la Seguridad Vial (2011-2020): resultado de la Segunda Conferencia Mundial de Alto Nivel sobre Seguridad Vial: es hora de resultados;2 Reconociendo que las lesiones causadas por los accidentes de tránsito constituyen un problema de salud pública y una de las principales causas de muerte y lesiones en todo el mundo, con importantes costos sanitarios y socioeconómicos; Recordando la resolución WHA57.10 (2004) sobre seguridad vial y salud, en la que se aceptaba la invitación de la Asamblea General de las Naciones Unidas a que la OMS actuara dentro del sistema de las Naciones Unidas como coordinadora de las cuestiones relacionadas con la seguridad vial, y la resolución WHA60.22 (2007) sobre sistemas de salud: sistemas de atención de emergencia; Acogiendo con agrado la proclamación del Decenio de Acción para la Seguridad Vial 2011– 2020 en la resolución 64/255 (2010) de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el mejoramiento de la seguridad vial en el mundo y la reiteración, hecha en la resolución 68/269 (2014), de la invitación de la Asamblea General a los Estados Miembros de las Naciones Unidas para que asuman un papel de liderazgo en la realización de las actividades del Decenio de Acción; Elogiando la labor de la OMS en la coordinación de iniciativas mundiales sobre la seguridad vial a través del Grupo de colaboración de las Naciones Unidas para la seguridad vial, en la prestación

1 2

En el anexo 15 se exponen las repercusiones financieras y administrativas para la Secretaría de esta resolución. Documento A69/13.

RESOLUCIONES Y DECISIONES

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de apoyo administrativo al Decenio de Acción, y en el impulso de actividades de sensibilización, aumento de las capacidades y prestación de apoyo técnico a los Estados Miembros; Reconociendo que es necesario un enfoque multisectorial e intersectorial para reducir la carga de muertes y lesiones por accidentes de tránsito y que existen intervenciones basadas en datos científicos; que el sector de la salud tiene una importante función que desempeñar en la mejora del comportamiento de los usuarios de las vías de tránsito, la promoción de la salud, la comunicación y la educación en medidas de prevención, la compilación de datos y las respuestas después de los accidentes; que un «enfoque de sistemas de seguridad» supone la participación de varios otros sectores en la reglamentación de la seguridad de los vehículos, la aplicación de la ley, la infraestructura vial y la gestión de la seguridad vial y la educación al respecto; Reafirmando que la creación de las condiciones y servicios básicos para abordar la seguridad vial es principalmente responsabilidad de los gobiernos, pero reconociendo, no obstante, que la progresión hacia un mundo sin muertes ni lesiones graves por accidentes de tránsito es una responsabilidad compartida y que la seguridad vial exige la colaboración de múltiples partes interesadas: sectores público y privado, instituciones académicas, organizaciones profesionales, organizaciones no gubernamentales y medios de comunicación; Acogiendo con agrado el elevado número de actividades realizadas desde 2004 que han contribuido a reducir la cifra de muertes y de lesiones graves debidas a accidentes de tránsito, en particular: la publicación de varios manuales para instancias decisorias y profesionales; la publicación periódica de informes sobre la situación mundial de la seguridad vial; la proclamación del Decenio de Acción para la Seguridad Vial 2011-2020; la celebración de tres semanas mundiales de las Naciones Unidas sobre la seguridad vial; el resultado de la primera Conferencia Ministerial Mundial sobre Seguridad Vial (Moscú, 2009); la inclusión de metas pertinentes en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible,1 y el resultado de la Segunda Conferencia Mundial de Alto Nivel sobre Seguridad Vial (Brasilia, 18 y 19 de noviembre de 2015), 1. REFRENDA la Declaración de Brasilia sobre Seguridad Vial, el documento final de la Segunda Conferencia Mundial de Alto Nivel sobre Seguridad Vial;2 2. CONSIDERA que todos los sectores, incluido el de la salud pública, deberían intensificar sus esfuerzos por cumplir las metas internacionales sobre seguridad vial que se establecen en el Decenio de Acción para la Seguridad Vial 2011-2020 y la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y acelerar sus actividades, en particular la compilación por parte de los Estados Miembros de datos adecuados sobre muertes y lesiones debidas a los accidentes de tránsito en el marco de las estructuras existentes, a fin de utilizarlos en la prevención y educación, el fortalecimiento de los sistemas de atención de emergencia y la infraestructura de respuesta (incluida la atención prehospitalaria y la atención traumatológica en los centros de salud), así como un amplio apoyo a las víctimas y sus familias y los servicios de apoyo a la rehabilitación de las personas lesionadas en accidentes de tránsito; 3. INSTA a los Estados Miembros:3 1) a aplicar la Declaración de Brasilia sobre Seguridad Vial;

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Metas 3.6 y 11.2. Véase el anexo 3. Y, cuando proceda, a las organizaciones de integración económica regional.

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2) a renovar su compromiso con el Decenio de Acción para la Seguridad Vial 2011-2020 y a poner en práctica el Plan Mundial para el Decenio de Acción para la Seguridad Vial 2011-2020; 3) a tomar medidas con respecto a los resultados, las conclusiones y las recomendaciones de los informes de la OMS sobre la situación mundial de la seguridad vial; 4) a elaborar y poner en práctica, si todavía no lo han hecho, una estrategia nacional y los debidos planes de acción en que se preste especial atención a los usuarios de la red vial más vulnerables, particularmente a los niños, los jóvenes, las personas de edad avanzada y las personas con discapacidad, y para los que se disponga de recursos acordes; 5) a adoptar leyes sobre los principales factores de riesgo, en particular el exceso de velocidad, la conducción bajo los efectos del alcohol y la no utilización de cinturones de seguridad, sistemas de retención para niños y cascos en el caso de los motociclistas, y a velar por su cumplimiento, así como a considerar la aplicación de una legislación adecuada, eficaz y basada en datos probatorios respecto de otros factores de riesgo que lleven a la distracción del conductor o a la disminución de las facultades necesarias para conducir con seguridad; 6) a mejorar la calidad de los datos sobre seguridad vial mediante la intensificación de la compilación de datos adecuados, fiables y comparables sobre la prevención y gestión de las lesiones por accidentes de tránsito, que incluyan sus efectos en la salud y el desarrollo, así como el impacto económico y la costoeficacia de las intervenciones pertinentes; 7) a establecer en cada país un número único para llamar a los servicios de urgencias y a mejorar los programas formativos, dirigidos a los profesionales del sector de la salud, que aborden la prevención y la atención de urgencias relacionadas con los traumatismos y los accidentes de tránsito; 4. PIDE a la Directora General: 1) que siga facilitando por medio de los mecanismos existentes (incluido el Grupo de colaboración de las Naciones Unidas para la seguridad vial), con la plena participación de los Estados Miembros y en colaboración con las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas (incluidas sus comisiones regionales), el desarrollo de un proceso transparente, sostenible y participativo en el que se incluyan todas las partes interesadas, con miras a prestar asistencia a los países interesados para que establezcan metas mundiales de aplicación facultativa sobre factores de riesgo clave y mecanismos de prestación de servicios para reducir las muertes y las lesiones por accidentes de tránsito, en el contexto del proceso conducente a la definición y uso de indicadores relativos a las metas relacionadas con la seguridad vial de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y el Plan Mundial para el Decenio de Acción para la Seguridad Vial 2011-2020; 2) que preste apoyo a los Estados Miembros para aplicar políticas y prácticas basadas en datos probatorios que mejoren la seguridad vial y mitiguen y reduzcan las lesiones por accidentes de tránsito, de conformidad con el Plan Mundial para el Decenio de Acción para la Seguridad Vial 2011-2020 y la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible; 3) que preste apoyo técnico al fortalecimiento de la atención prehospitalaria, en particular los servicios sanitarios de urgencia y la respuesta inmediata tras los accidentes, así como las directrices sobre la atención traumatológica en el medio hospitalario y ambulatorio, de los servicios de rehabilitación, de la creación de capacidades, y de la mejora del acceso puntual a una atención sanitaria integral;

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4) que mantenga y refuerce los enfoques basados en datos científicos encaminados a concienciar sobre la importancia de prevenir y mitigar las lesiones por accidentes de tránsito, y que facilite esa labor a nivel mundial, regional y nacional; 5) que, en colaboración con las comisiones regionales y otros organismos pertinentes de las Naciones Unidas, mantenga las actividades destinadas a respaldar la aplicación de los objetivos y metas del Decenio de Acción para la Seguridad Vial 2011–2020 y las metas de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, manteniendo al mismo tiempo la coherencia en todo el sistema; 6) que, a través de los informes sobre la situación mundial de la seguridad vial mantenga el seguimiento de los progresos realizados hacia la consecución de los objetivos del Decenio de Acción para la Seguridad Vial 2011-2020; 7) que, en colaboración con las comisiones regionales de las Naciones Unidas, facilite la organización en 2017 de actividades relacionadas con la celebración de la cuarta semana mundial de las Naciones Unidas sobre la seguridad vial; 8) que informe a la 70.ª Asamblea Mundial de la Salud sobre los progresos realizados en la aplicación de la presente resolución. (Octava sesión plenaria, 28 de mayo de 2016 – Comisión A, quinto informe)

WHA69.8

Decenio de las Naciones Unidas de Acción sobre la Nutrición (2016-2025)1

La 69.ª Asamblea Mundial de la Salud, Habiendo examinado los informes sobre la nutrición de la madre, el lactante y el niño pequeño;2 Recordando la resolución WHA68.19 (2015) sobre los resultados de la Segunda Conferencia Internacional sobre Nutrición (Roma, 19–21 de noviembre de 2014), por la que hacía suya la Declaración de Roma sobre la Nutrición, así como el Marco de Acción; Reafirmando los compromisos de aplicar las metas y planes de acción internacionales pertinentes, en particular las metas mundiales sobre nutrición para 2025 de la OMS y el Plan de acción mundial de la OMS para la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles 2013-2020; Recordando la resolución WHA65.6 (2012), en la que la Asamblea de la Salud respaldó el plan integral de aplicación sobre nutrición materna, del lactante y del niño pequeño y pidió a la Directora General, entre otras cosas, que informe sobre los progresos realizados en la aplicación del plan; Recordando la resolución 70/1 (2015) de la Asamblea General de las Naciones Unidas, titulada «Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible», afirmando la dimensión integrada de los objetivos y reconociendo que para poner fin a todas las formas de malnutrición y atender las necesidades de nutrición a lo largo del curso de la vida es necesario dar acceso universal a

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En el anexo 15 se exponen las repercusiones financieras y administrativas para la Secretaría de esta resolución. Documentos A69/7, A69/7 Add.1 y A69/7 Add.2.

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alimentos inocuos y nutritivos producidos de forma sostenible, y garantizar la cobertura universal de las medidas nutricionales esenciales; Recordando que los Objetivos de Desarrollo Sostenible y las metas son de carácter integrado e indivisible y conjugan las tres dimensiones del desarrollo sostenible, y reconociendo la importancia de alcanzar el Objetivo de Desarrollo Sostenible 2, que tiene por objeto poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria y la mejora de la nutrición y promover la agricultura sostenible, así como las metas interrelacionadas de otros Objetivos; Acogiendo con agrado la resolución 70/259 (2016) de la Asamblea General de las Naciones Unidas, titulada «Decenio de las Naciones Unidas de Acción sobre la Nutrición (2016-2025)», en la que se exhorta a la FAO y a la OMS a dirigir la celebración del Decenio de las Naciones Unidas de Acción sobre la Nutrición (2016-2025), en colaboración con el PMA, el FIDA y el UNICEF, y determinar y preparar un programa de trabajo basado en la Declaración de Roma y su Marco de Acción, junto con sus medios de aplicación para 2016-2025, utilizando mecanismos de coordinación como el Comité Permanente de Nutrición y plataformas integradas por diversos participantes, como el Comité de Seguridad Alimentaria Mundial, en consonancia con su mandato, y en consulta con otras organizaciones, plataformas e iniciativas internacionales y regionales, como el Movimiento para el Fomento de la Nutrición; Reafirmando el compromiso de erradicar el hambre y prevenir todas las formas de malnutrición en todo el mundo, en particular la subalimentación, el retraso del crecimiento, la emaciación, la insuficiencia ponderal y el sobrepeso en los niños menores de 5 años, y la anemia en las mujeres y los niños, entre otras carencias de micronutrientes; así como de detener la tendencia ascendente del sobrepeso y la obesidad y reducir la carga de las enfermedades no transmisibles relacionadas con la dieta en todos los grupos de edad; Manifestando preocupación por el hecho de que casi dos de cada tres lactantes menores de 6 meses no son alimentados exclusivamente con leche materna; que menos de uno de cada cinco lactantes es amamantado durante 12 meses en los países de ingresos altos; y que solo dos de cada tres niños entre los 6 meses y los 2 años de edad siguen tomando leche materna en los países de ingresos bajos y medianos; Manifestando su preocupación por el hecho de que solo el 49% de los países disponen de datos adecuados sobre nutrición para evaluar los progresos hacia el logro de las metas nutricionales mundiales, 1. EXHORTA a todos los fondos, los programas, los organismos especializados pertinentes de las Naciones Unidas, la sociedad civil y otras partes interesadas: 1) a colaborar en diferentes sectores e instancias para orientar, apoyar y aplicar políticas, programas y planes nutricionales bajo los auspicios del Decenio de las Naciones Unidas de Acción sobre la Nutrición (2016-2025); 2) a apoyar mecanismos que permitan vigilar los compromisos y presentar informes al respecto;

RESOLUCIONES Y DECISIONES

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2.

INSTA a los Estados Miembros: 1) a elaborar y/o poner en marcha estrategias sobre nutrición de la madre, el lactante y el niño pequeño que respondan de forma integral a los desafíos en materia de nutrición, abarquen varios sectores e incluyan una vigilancia y evaluación sólidas y desagregadas; 2) a considerar la posibilidad de elaborar, según proceda, políticas y compromisos financieros que sean específicos, mensurables, alcanzables, pertinentes y sujetos a plazos (SMART) respecto de la Declaración de Roma sobre la Nutrición y las opciones voluntarias contenidas en el Marco de Acción de la Segunda Conferencia Internacional sobre Nutrición, así como el plan integral de aplicación sobre nutrición materna, del lactante y del niño pequeño; 3) a considerar la posibilidad de definir metas nacionales basadas en metas mundiales adaptadas a prioridades nacionales y parámetros específicos; 4) a considerar la posibilidad de asignar financiación adecuada teniendo en cuenta el contexto local; 5) a facilitar información con carácter voluntario sobre los esfuerzos que realicen para aplicar los compromisos de la Declaración de Roma sobre la Nutrición a través de un conjunto de opciones normativas voluntarias contenidas en el Marco de Acción, en particular su política e inversiones para llevar a cabo intervenciones efectivas destinadas a mejorar la alimentación y la nutrición de las personas, sobre todo en situaciones de emergencia;

3.

PIDE a la Directora General que tenga a bien: 1) colaborar con el Director General de la FAO a fin de: a) apoyar a los Estados Miembros que lo soliciten a elaborar, fortalecer y aplicar sus políticas, programas y planes para abordar los múltiples retos que plantea la malnutrición, y convocar reuniones periódicas de naturaleza inclusiva para intercambiar las mejores prácticas, en particular el examen de compromisos que sean específicos, mensurables, alcanzables, pertinentes y sujetos a plazos, en el marco del Decenio de Acción sobre la Nutrición (2016-2025); b) mantener una base de datos de libre acceso de los compromisos para la rendición de cuentas pública e incluir un análisis de los compromisos adquiridos en los informes bienales sobre la aplicación del documento final de la Segunda Conferencia Internacional sobre Nutrición y el Marco de Acción; 2) velar por que la OMS siga prestando apoyo técnico a los Estados Miembros para la aplicación del Decenio de las Naciones Unidas de Acción sobre la Nutrición (2016-2025) y del plan integral de aplicación sobre nutrición materna, del lactante y del niño pequeño; 3) seguir apoyando la Iniciativa de Promoción de la Lactancia Materna para impulsar el compromiso político y la inversión en la lactancia materna, piedra angular de la nutrición, la salud y el desarrollo infantiles;

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4) ayudar a los Estados Miembros a fortalecer el componente dedicado a la nutrición en los sistemas nacionales de información, en particular la recopilación y análisis de datos para la adopción de decisiones normativas basadas en pruebas científicas. (Octava sesión plenaria, 28 de mayo de 2016 – Comisión A, quinto informe)

WHA69.9

Eliminación de la promoción inadecuada de alimentos para lactantes y niños pequeños1

La 69.ª Asamblea Mundial de la Salud, Habiendo considerado los informes sobre la nutrición de la madre, el lactante y el niño pequeño;2 Recordando las resoluciones WHA33.32 (1980), WHA34.22 (1981), WHA35.26 (1982), WHA37.30 (1984), WHA39.28 (1986), WHA41.11 (1988), WHA43.3 (1990), WHA45.34 (1992), WHA46.7 (1993), WHA47.5 (1994), WHA49.15 (1996), WHA54.2 (2001), WHA55.25 (2002), WHA58.32 (2005), WHA59.21 (2006), WHA61.20 (2008) y WHA63.23 (2010) sobre nutrición del lactante y el niño pequeño, prácticas adecuadas de alimentación y otras cuestiones conexas; Recordando además la resolución WHA65.6 (2012) sobre nutrición de la madre, el lactante y el niño pequeño, en la que la Asamblea de la Salud pedía a la Directora General que proporcionara orientaciones sobre la promoción inadecuada de los alimentos para lactantes y niños pequeños, tal como se establece en la resolución WHA63.23 (2010); Convencida de que se precisan orientaciones sobre la eliminación de la promoción inadecuada de los alimentos para lactantes y niños pequeños, destinadas a los Estados Miembros, el sector privado, los sistemas de salud, la sociedad civil y las organizaciones internacionales; Reafirmando la necesidad de promover prácticas de lactancia materna exclusiva en los 6 primeros meses de vida, y la continuación de la lactancia materna durante por lo menos 2 años, y reconociendo la necesidad de promover prácticas óptimas de alimentación complementaria para los niños de 6 a 36 meses de edad, con arreglo a lo dispuesto en las directrices dietéticas de la OMS3 y la FAO y de acuerdo con las directrices dietéticas nacionales; Reconociendo que la Comisión del Codex Alimentarius es un organismo intergubernamental, el principal órgano del Programa Conjunto FAO/OMS sobre Normas Alimentarias y el órgano adecuado para establecer normas internacionales sobre los productos alimentarios, y que en los exámenes de las normas y directrices del Codex debería darse plena consideración a las directrices y recomendaciones de la OMS, en particular al Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna y las resoluciones pertinentes de la Asamblea de la Salud;

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En el anexo 15 se exponen las repercusiones financieras y administrativas para la Secretaría de esta resolución. Documentos A69/7 y A69/7 Add.1.

Organización Panamericana de la Salud y Organización Mundial de la Salud, Principios de orientación para la alimentación complementaria del niño amamantado. Washington (DC): Organización Panamericana de la Salud; 2003; Principios de orientación para la alimentación del niño no amamantado entre los 6 y los 24 meses de edad. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2005.

RESOLUCIONES Y DECISIONES

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1. ACOGE con agrado las orientaciones técnicas sobre la eliminación de la promoción inadecuada de alimentos para lactantes y niños pequeños;1 2. INSTA a los Estados Miembros2, 3, 4 a que de acuerdo con el contexto nacional: 1) adopten todas las medidas necesarias en interés de la salud pública para poner fin a la promoción inadecuada de alimentos para lactantes y niños pequeños, incluyendo en particular la aplicación de las recomendaciones de orientación y teniendo en cuenta las leyes y políticas existentes, así como las obligaciones internacionales; 2) establezcan un sistema de seguimiento y evaluación de la aplicación de las recomendaciones de orientación; 3) pongan fin a la promoción inadecuada de alimentos para lactantes y niños pequeños y fomenten entornos normativos, sociales y económicos que permitan a los progenitores y los cuidadores adoptar decisiones bien fundamentadas sobre la alimentación de los lactantes y los niños pequeños y que sigan apoyando las prácticas de alimentación adecuadas con la mejora de los conocimientos básicos en materia de salud y nutrición; 4) sigan aplicando el Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna y las recomendaciones de la OMS sobre la promoción de alimentos y bebidas no alcohólicas dirigida a los niños; 3. EXHORTA a los fabricantes y distribuidores de alimentos para lactantes y niños pequeños a que pongan fin a todas las formas de promoción inadecuada, como se establece en las recomendaciones de orientación; 4. EXHORTA a los profesionales de atención de la salud a que desempeñen una función esencial proporcionando a los padres y otros cuidadores información y apoyo sobre las prácticas óptimas de alimentación de los lactantes y niños pequeños y a que apliquen las recomendaciones de orientación; 5. INSTA a los medios de comunicación y a las industrias creativas a que se aseguren de que las actividades que realizan en todos los canales y soportes de comunicación, en todos los entornos y utilizando cualquier tipo de técnica de mercadotecnia, se lleven a cabo con arreglo a las recomendaciones de orientación sobre la forma de poner fin a la promoción inadecuada de alimentos para lactantes y niños pequeños; 6. EXHORTA a la sociedad civil a que apoye las iniciativas para poner fin a la promoción inadecuada de alimentos para lactantes y niños pequeños, en particular las actividades para promocionar y vigilar los progresos de los Estados Miembros hacia el logro del objetivo de las orientaciones;

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Véase el anexo 4. Y, cuando proceda, a las organizaciones de integración económica regional. Teniendo en cuenta el contexto de estados federados.

Los Estados Miembros podrían tomar medidas adicionales para poner fin a la promoción inadecuada de alimentos para lactantes y niños pequeños.

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69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

7.

PIDE a la Directora General: 1) que proporcione apoyo técnico a los Estados Miembros para la aplicación de las recomendaciones de orientación sobre la forma de poner fin a la promoción inadecuada de alimentos para lactantes y niños pequeños y para el seguimiento y evaluación de su aplicación; 2) que examine las experiencias de los países con la aplicación de las recomendaciones de orientación con objeto de compilar datos sobre su eficacia y considerar la posibilidad de introducir cambios, de ser necesario; 3) que intensifique la cooperación internacional con los fondos, programas y organismos especializados pertinentes de las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales para promover la adopción de medidas en el plano nacional destinadas a poner fin a la promoción inadecuada de alimentos para lactantes y niños pequeños, teniendo en cuenta las recomendaciones de orientación de la OMS; 4) que proporcione información acerca de la aplicación de las recomendaciones de orientación sobre la forma de poner fin a la promoción inadecuada de alimentos para lactantes y niños pequeños en el marco del informe sobre los progresos realizados en la ejecución del plan integral de aplicación sobre nutrición de la madre, el lactante y el niño pequeño que se presentará a las 71.ª y 73.ª Asambleas Mundiales de la Salud en 2018 y 2020, respectivamente. (Octava sesión plenaria, 28 de mayo de 2016 – Comisión A, quinto informe)

WHA69.10

Marco para la colaboración con agentes no estatales1

La 69.ª Asamblea Mundial de la Salud, Habiendo examinado el informe sobre el marco para la colaboración con agentes no estatales y la versión revisada del proyecto de marco para la colaboración con agentes no estatales;2 Habiendo tomado nota del informe del Comité de Programa, Presupuesto y Administración del Consejo Ejecutivo a la 69.a Asamblea Mundial de la Salud.3 Recordando la resolución WHA64.2 (2011) y la decisión WHA65(9) (2012), sobre la reforma de la OMS, y las decisiones WHA67(14) (2014), EB136(3) (2015), EB138(3) (2016) y la resolución WHA68.9 (2015), sobre el marco para la colaboración con agentes no estatales; Recordando también la resolución 70/1 de la Asamblea General de las Naciones Unidas «Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible», y los no menos importantes objetivos, metas y medios de aplicación en ella contenidos, que requieren, entre otras cosas, una Alianza Mundial para el Desarrollo Sostenible revitalizada que se base en un espíritu de mayor solidaridad mundial y se centre particularmente en las necesidades de los más pobres y vulnerables, con la colaboración de todos los países, todas las partes interesadas y todas las personas;

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En el anexo 15 se exponen las repercusiones financieras y administrativas para la Secretaría de esta resolución. Documento A69/6. Documento A69/60.

RESOLUCIONES Y DECISIONES

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Recordando asimismo la resolución 69/313 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, sobre la Agenda de Acción de Addis Abeba de la Tercera Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo (Addis Abeba, 13-16 de julio de 2015), que forma parte integrante de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible; Recordando además la Declaración de Roma sobre la Nutrición y el Marco de Acción sobre la Nutrición, adoptada por la Segunda Conferencia Internacional sobre Nutrición (Roma, 19-21 de noviembre de 2014); Subrayando el compromiso político pleno de todos los Estados Miembros con la aplicación coherente y congruente del marco para la colaboración con agentes no estatales en los tres niveles de la Organización, 1. ADOPTA el Marco para la colaboración con agentes no estatales; 1,2

2. DECIDE que el Marco para la colaboración con agentes no estatales sustituya a los Principios que rigen las relaciones entre la Organización Mundial de la Salud y las organizaciones no gubernamentales3 y las Directrices sobre la interacción con empresas comerciales para lograr resultados de salud;4 3. PIDE a la Directora General: 1) que comience de inmediato la aplicación del Marco para la colaboración con agentes no estatales; 2) que, en colaboración con los directores regionales, adopte todas las medidas necesarias para aplicar plenamente el Marco para la colaboración con agentes no estatales de forma coherente y congruente en los tres niveles de la Organización, con miras a lograr el funcionamiento pleno en un plazo de dos años; 3) que agilice el establecimiento pleno del registro de agentes no estatales a tiempo para la 70.ª Asamblea Mundial de la Salud; 4) que informe sobre la aplicación del Marco para la colaboración con agentes no estatales al Consejo Ejecutivo en cada una de sus reuniones de enero dentro de un punto permanente del orden del día, por conducto del Comité de Programa, Presupuesto y Administración; 5) que, cuando se considere necesario, en el informe sobre la aplicación del Marco para la colaboración con agentes no estatales incluya todo asunto o tipo de colaboración con agentes no estatales que pudiera aprovecharse de una nueva consideración por el Consejo Ejecutivo, por conducto de su Comité de Programa, Presupuesto y Administración, habida cuenta de sus características y su importancia singulares;

1 Integrado por un marco general y cuatro políticas concretas relativas a la colaboración con las organizaciones no gubernamentales, las entidades del sector privado, las fundaciones filantrópicas y las instituciones académicas. 2 3

Véase el anexo 5.

Adoptados en la resolución WHA40.25 (1987). Véase Documentos básicos, 48.ª ed. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2014. 4

Documento EB107/20, anexo.

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69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

6) que en 2019 lleve a cabo una evaluación inicial de la aplicación del Marco para la colaboración con agentes no estatales y de sus repercusiones en las actividades de la OMS, con miras a presentar los resultados al Consejo Ejecutivo en enero de 2020, por conducto de su Comité de Programa, Presupuesto y Administración, acompañándolos en su caso de propuestas de modificación del Marco; 7) que en las directrices para el personal incluya medidas relativas a la aplicación de las disposiciones pertinentes previstas en las políticas actuales de la OMS respecto de los conflictos de intereses, con el fin de facilitar la aplicación del Marco para la colaboración con agentes no estatales; 8) que, en consulta con los Estados Miembros, defina un conjunto de criterios y principios relativos a la cesión de personal procedente de organizaciones no gubernamentales, fundaciones filantrópicas e instituciones académicas, y que, por conducto del Consejo Ejecutivo, presente criterios y principios a la 70.ª Asamblea Mundial de la Salud, para su examen y, según proceda, instauración, teniendo en cuenta, entre otros, los siguientes aspectos ya definidos: a) competencias técnicas específicas que sean necesarias, con exclusión de puestos directivos y/o especialmente delicados; b) fomento de una distribución geográfica equitativa;

c) transparencia y claridad con respecto a los puestos requeridos, con anuncios públicos inclusive; d) las cesiones de personal, temporales por definición, no excederán los dos años de duración. 9) que en el informe anual que deberá presentar sobre la colaboración con los agentes no estatales haga mención de la cesión de personal procedente de estos agentes, incluyendo las razones que hayan justificado las cesiones; 4. PIDE al Comité Consultivo de Expertos Independientes en materia de Supervisión que, de conformidad con su mandato actual, incluya una sección sobre la aplicación del Marco para la colaboración con agentes no estatales en el informe que presenta en todas las reuniones de enero al Comité de Programa, Presupuesto y Administración del Consejo Ejecutivo; 5. PIDE a la 70.ª Asamblea Mundial de la Salud que examine los progresos realizados en la aplicación en los tres niveles de la Organización, con miras a adoptar las decisiones que haga falta para propiciar la aplicación plena, congruente y coherente del Marco para la colaboración con agentes no estatales. (Octava sesión plenaria, 28 de mayo de 2016 – Comisión A, quinto informe)

RESOLUCIONES Y DECISIONES

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WHA69.11

La salud en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible1

La 69.ª Asamblea Mundial de la Salud, Reafirmando la Constitución de la Organización Mundial de la Salud, en la que se declara que el goce del grado máximo de salud que se pueda lograr es uno de los derechos fundamentales de todo ser humano sin distinción de raza, religión, ideología política o condición económica o social; Reafirmando también la resolución 70/1 (2015) de la Asamblea General de las Naciones Unidas, titulada «Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible», en la que la Asamblea General adoptó el documento final de la cumbre de las Naciones Unidas para la aprobación de la agenda para el desarrollo después de 2015, en la que se reconoce que la erradicación de la pobreza en todas sus formas y dimensiones, incluida la pobreza extrema, es el mayor desafío a que se enfrenta el mundo y constituye un requisito indispensable para el desarrollo sostenible y en la que se aspira a un mundo sin pobreza, hambre, enfermedades ni privaciones, un mundo en el que sea universal el respeto de los derechos humanos y la dignidad de las personas, con acceso equitativo y generalizado a la atención sanitaria y la protección social, y donde esté garantizado el bienestar físico, mental y social; Reafirmando la resolución 69/313 de la Asamblea General de las Naciones Unidas (2015), sobre la Agenda de Acción de Addis Abeba de la Tercera Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo, que es parte integral de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, sirve de apoyo, complemento y contexto para las metas relativas a sus medios de implementación con políticas y medidas concretas, y reafirma el firme compromiso político de hacer frente al problema de la financiación y de la creación de un entorno propicio a todos los niveles para el desarrollo sostenible, en un espíritu de alianza y solidaridad mundiales; Reconociendo los logros que han tenido los Objetivos de Desarrollo del Milenio en la movilización de una acción colectiva a nivel mundial para mejorar los resultados sanitarios, en particular para alcanzar las metas mundiales relativas al VIH, la tuberculosis y el paludismo, y para reducir la mortalidad infantil en un 53% y la mortalidad materna en un 44%, lo cual es motivo de celebración, pese a estar lejos de haber alcanzado las metas fijadas en los Objetivos; Recordando las resoluciones WHA66.11 (2013) y WHA67.14 (2014), relativas a la salud en la agenda para el desarrollo después de 2015, en las que se señala la importancia de la salud para alcanzar Objetivos de Desarrollo Sostenible más amplios y la necesidad de acelerar los progresos para concluir las tareas pendientes en relación con los Objetivos de Desarrollo del Milenio; Reconociendo la importancia de los numerosos planes de acción y estrategias de la OMS relativos a la salud, los sistemas de salud y la salud pública, como instrumentos útiles para hacer avanzar los trabajos relacionados con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, y destacando que la ayuda que proporciona la Organización a los países para poner en práctica esas estrategias ha de ser coherente y se debe ajustar a las necesidades, la situación y las prioridades nacionales y coordinar de forma eficaz con otros organismos de las Naciones Unidas; Reconociendo también la oportunidad que ofrece la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de adoptar con respecto a la salud, la promoción de la salud y el bienestar un enfoque más integrado y multisectorial en que se reconozca que los sistemas de salud son una entidad coherente que agrupa

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En el anexo 15 se exponen las repercusiones financieras y administrativas para la Secretaría de esta resolución.

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69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

funciones y servicios, y no una serie de iniciativas independientes o centradas en enfermedades o cuestiones concretas; Reconociendo además que la cobertura sanitaria universal implica que todas las personas tengan acceso, sin discriminación alguna, a una serie de servicios de salud esenciales y necesarios de carácter promocional, preventivo, curativo, paliativo y rehabilitador, que se determinará a nivel nacional, así como a medicamentos esenciales seguros, asequibles, eficaces y de calidad, a la vez que asegura que el uso de esos servicios no expone a los usuarios a dificultades económicas, en particular los sectores pobres, vulnerables y marginados de la población;1 Reconociendo que los trabajadores sanitarios y el personal de salud pública son fundamentales para establecer sistemas sanitarios sólidos y resistentes que contribuyan a alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible; Recordando la resolución EBSS3.R1 (2015) sobre el ebola, en la que el Consejo Ejecutivo reconoció la urgencia de que todos los países cuenten con sistemas de salud robustos, resilientes e integrados, capaces de aplicar plenamente el Reglamento Sanitario Internacional (2005), y de que tengan capacidad de preparación ante emergencias relacionadas con la salud y avancen hacia una cobertura sanitaria universal que promueva el acceso universal y equitativo a los servicios de salud y garantice una prestación de servicios asequible y de buena calidad; Reconociendo la importancia del fortalecimiento de los sistemas de salud y de la creación de las capacidades necesarias para adoptar medidas amplias de salud pública, proteger la salud y promover y trabajar para tomar en consideración los determinantes sociales, económicos y ambientales de la salud, con miras a garantizar una vida sana y promover el bienestar de todos a todas las edades; Recordando además la importancia de fomentar la armonización y la coordinación de las intervenciones sanitarias mundiales en el ámbito del fortalecimiento de los sistemas de salud, en particular a nivel de la atención primaria de salud, y reconociendo la importante función que la OMS debería desempeñar al respecto; Tomando nota de la infraestructura, activos y recursos humanos considerables de la Iniciativa de Erradicación Mundial de la Poliomielitis, y el proceso de transmisión en curso en diferentes países, según proceda; Subrayando la necesidad de que las comunidades colaboren para centrar la atención en una integración más racional y orientada hacia el futuro de los agentes de salud comunitarios en sistemas de salud operativos que se ajusten a los objetivos e iniciativas de los países, y reconociendo que tales agentes son indispensables para prestar servicios de salud básicos directamente a las comunidades y alcanzar así los objetivos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible; Objetivos Reafirmando que los objetivos y las metas de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible tienen carácter integrado e indivisible, conjugan las tres dimensiones del desarrollo sostenible (la económica, la social y la ambiental), pretenden alcanzar la igualdad entre los géneros y el empoderamiento de las mujeres y las niñas, son de naturaleza mundial y aplicación universal, y que en ellos se tienen en

1

Véase la resolución WHA67.14 (2014).

RESOLUCIONES Y DECISIONES

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cuenta diferentes realidades, capacidades y grados de desarrollo nacionales y respetan el margen normativo y las prioridades nacionales; Acogiendo con agrado la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, en particular, entre otros, el Objetivo de Desarrollo Sostenible 3, «Garantizar una vida sana y promover el bienestar de todos a todas las edades», y reafirmando sus metas específicas e interrelacionadas, así como otros objetivos y metas relacionados con la salud, y haciendo hincapié en la importancia del fortalecimiento de los sistemas de salud, aspecto esencial para la consecución de todas las metas; Reafirmando asimismo los compromisos específicos de promover la salud y el bienestar físicos y mentales y prolongar la esperanza de vida de todas las personas, que figuran en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, en particular: lograr la cobertura sanitaria universal y el acceso a una atención de salud de calidad; asegurarse de que nadie queda excluido; acelerar los progresos realizados hasta la fecha en la reducción de la mortalidad del recién nacido, el niño y la madre, poniendo fin a todas las muertes prevenibles de aquí a 2030; lograr el acceso universal a los servicios de atención de salud sexual y reproductiva, incluida la planificación de la familia, la información y la educación; poner fin a las epidemias de VIH/sida, tuberculosis y malaria, así como acelerar la lucha contra las hepatitis, el ebola y otras enfermedades transmisibles y epidémicas, afrontando también la creciente resistencia a los antimicrobianos y el problema de las enfermedades tropicales desatendidas que afectan a los países en desarrollo; y prevenir y tratar las enfermedades no transmisibles, en particular los trastornos del comportamiento, del desarrollo y neurológicos, que constituyen un importante problema para el desarrollo sostenible; Afirmando que la salud no es solo un fin en sí misma sino un medio para lograr otras metas de los objetivos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, y observando que las inversiones en salud contribuyen al crecimiento económico sostenible e inclusivo, al desarrollo social, a la protección ambiental y a la erradicación de la pobreza y el hambre y a reducir la desigualdad, y a la vez reconociendo los beneficios recíprocos que procuran el logro del objetivo relativo a la salud y la consecución de todos los demás objetivos; Reafirmando la Estrategia mundial y plan de acción sobre salud pública, innovación y propiedad intelectual;1 Medios de aplicación Reconociendo asimismo que la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, incluidos los Objetivos de Desarrollo Sostenible, puede cumplirse en el marco de una Alianza Mundial para el Desarrollo Sostenible revitalizada, con el apoyo de las políticas y medidas concretas indicadas en la Agenda de Acción de Addis Abeba, que es parte integral de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, sirve de apoyo, complemento y contexto para las metas relativas a sus medios de implementación, incluido su mecanismo de facilitación de la tecnología, y en la que se abordan los siguientes ámbitos: recursos nacionales públicos; actividad financiera y comercial privada nacional e internacional; cooperación internacional para el desarrollo; el comercio internacional como motor del desarrollo; la deuda y la sostenibilidad de la deuda; tratamiento de las cuestiones sistémicas; ciencia, tecnología, innovación y creación de capacidad; y datos, vigilancia y seguimiento; Reiterando que los medios de implementación de las metas que figuran en el Objetivo 17 y en los demás Objetivos de Desarrollo Sostenible son fundamentales para llevar a la práctica la Agenda y

1

Adoptados en las resoluciones WHA61.21 (2008) y WHA62.16 (2009).

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69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

revisten la misma importancia que los otros Objetivos y metas, y reafirmando asimismo las metas 3.A, 3.B, 3.C, y 3.D, así como otras metas interrelacionadas esenciales para alcanzar la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible; Reafirmando que la amplia y ambiciosa Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible requiere una alianza mundial revitalizada para el desarrollo sostenible que movilice los medios necesarios para garantizar su aplicación, observando que dicha alianza trabajará con espíritu de solidaridad mundial, en particular con los más pobres y con las personas que se encuentran en situaciones de vulnerabilidad, y que facilitará una intensa participación mundial para respaldar el cumplimiento de todos los Objetivos y metas, aglutinando a los gobiernos, el sector privado, la sociedad civil, el sistema de las Naciones Unidas y otras instancias y movilizando todos los recursos disponibles, financieros y de otro tipo; Seguimiento y examen Recordando el párrafo 48 de la resolución 70/1 de la Asamblea General de las Naciones Unidas para prestar asistencia a los gobiernos en el seguimiento y el examen que realicen de los objetivos y las metas, incluidos los medios de aplicación, y afirmando el compromiso del sector de la salud de contribuir a ese proceso y respaldarlo, en particular el compromiso de mejorar la capacidad estadística de los países en desarrollo; Reconociendo que el foro político de alto nivel, que cuenta con los auspicios de la Asamblea General y del Consejo Económico y Social, desempeñará el papel central de supervisión, seguimiento y examen a nivel mundial, 1. INSTA a los Estados Miembros:1 1) a que amplíen la adopción de medidas integrales a escala nacional, regional y mundial, de modo que para 2030 se logren los objetivos y las metas de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible relativos a la salud; 2) a que den prioridad al fortalecimiento del sistema de salud, velando también por que cuente con personal de salud competente y bien remunerado, con el fin de lograr y mantener la cobertura sanitaria universal, definida como el acceso universal a servicios de promoción de la salud y de prevención, tratamiento, rehabilitación y cuidados paliativos que sean de calidad, incluido el acceso a medicamentos y vacunas esenciales inocuos, eficaces, asequibles y de calidad para todos, y garantizando asimismo la protección financiera para todos contra el pago directo por el usuario de gastos de atención sanitaria, en particular los sectores pobres, vulnerables y marginados de la población,2 como elemento fundamental para la consecución de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible; 3) a que hagan hincapié en la necesidad de adoptar medidas cooperativas a nivel nacional, regional y mundial que abarquen al conjunto de los sectores de la administración pública, y dentro de cada uno de ellos, con el fin de abordar los determinantes sociales, ambientales y económicos de la salud, reducir las inequidades sanitarias, en particular a través del empoderamiento de las mujeres y las niñas, y contribuir al desarrollo sostenible, incluyendo el concepto de «salud en todas las políticas», según proceda;

1 2

Y, cuando proceda, las organizaciones de integración económica regional. Véase la resolución WHA67.14 (2014).

RESOLUCIONES Y DECISIONES

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4) a que den prioridad de modo apropiado a las inversiones en salud y refuercen la movilización y el uso eficaz de recursos nacionales e internacionales en pro de la salud, a tenor del amplio impacto multisectorial que pueden tener las inversiones en salud en las economías y las comunidades, y de conformidad con ese impacto; 5) a que apoyen la investigación y desarrollo de vacunas y medicamentos para las enfermedades transmisibles y no transmisibles que afectan principalmente a los países en desarrollo, faciliten el acceso a medicamentos y vacunas esenciales asequibles de conformidad con la Declaración de Doha relativa al Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual (ADPIC) y la Salud Pública, en la que se afirma el derecho de los países en desarrollo a utilizar al máximo las disposiciones del Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual Relacionados con el Comercio respecto a la flexibilidad para proteger la salud pública y, en particular, proporcionar acceso a los medicamentos para todos;1 6) a que refuercen el diálogo entre las comunidades médica, veterinaria y medioambiental, prestando especial atención a las enfermedades emergentes y reemergentes, y a la emergencia de patógenos resistentes a los antimicrobianos, de modo que se fomente el fortalecimiento y la mejora de la vigilancia, las investigaciones, las medidas preventivas y la capacitación con el fin de asegurar o crear la capacidad necesaria para afrontar y gestionar los retos sanitarios mundiales; 7) a que desarrollen, basándose en la medida de lo posible en mecanismos existentes, procesos nacionales de rendición de cuentas que sean transparentes, inclusivos y de calidad, congruentes con las políticas, planes y prioridades nacionales, para el monitoreo y el examen regular de los progresos realizados hacia la consecución de los objetivos y las metas de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, que deben formar la base de la evaluación de los progresos realizados a escala mundial y regional; 2. PIDE a la Directora General: 1) que promueva un enfoque multisectoral y la participación activa de la OMS en todos los niveles con miras a la aplicación coordinada de los objetivos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible relativos a la salud, de conformidad con el principio de que los objetivos de la Agenda tienen carácter integrado e indivisible, en particular mediante la armonización y la mejora de la colaboración entre los programas de la OMS; 2) que se comprometa, en el contexto de la planificación, la ejecución y la presentación de informes en todo el sistema de las Naciones Unidas, a velar por que se apoye de manera coherente e integrada la aplicación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible; 3) que adopte un papel proactivo en la aplicación integrada de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible a nivel nacional, regional y mundial y, en consulta con los Estados Miembros, elabore un plan a largo plazo para maximizar el impacto de las contribuciones de la OMS en todos los niveles para el logro de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible; 4) que colabore con el Grupo Interinstitucional y de expertos sobre los indicadores de los ODS, según proceda, para seguir elaborando y ultimar los indicadores de los ODS relacionados con la salud; 1

Véase la meta 3.B del Objetivo 3 de Desarrollo Sostenible.

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5) que adopte medidas destinadas a garantizar que, en todos los niveles de la Organización, se creen y mantengan las capacidades y los recursos necesarios para el logro efectivo de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, especialmente con el fin de apoyar la formulación de planes nacionales de salud exhaustivos e integrados en el marco de la aplicación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, reconociendo que las competencias necesarias incluyen la capacidad de trabajar con múltiples sectores y la toma en consideración de un conjunto más amplio de prioridades sanitarias, apoyando para ello los avances hacia el logro de la cobertura sanitaria universal, prestando apoyo técnico y fomentando la creación de capacidad; 6) que proporcione apoyo a los Estados Miembros para que refuercen la investigación y el desarrollo de nuevas tecnologías y herramientas y la evaluación de las tecnologías sanitarias, prestando especial atención a las necesidades de investigación y desarrollo en materia de salud de los países en desarrollo y utilizando las estrategias, los planes de acción y los programas pertinentes, en particular basándose en la Estrategia mundial y plan de acción sobre salud pública, innovación y propiedad intelectual y en sus procesos de seguimiento, con miras al logro de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, en particular para conseguir que todos tengan acceso a medios de diagnóstico, medicamentos y vacunas inocuos, eficaces, asequibles y de calidad para luchar contra las enfermedades transmisibles y no transmisibles; 7) que proporcione apoyo a los Estados Miembros para que emprendan actividades de investigación sobre los sistemas sanitarios a fin de encontrar vías más eficaces de garantizar y proporcionar el acceso universal a los servicios sanitarios, con especial atención a las necesidades de los países en desarrollo; 8) que facilite una mayor cooperación Norte-Sur, Sur-Sur y triangular, tanto a nivel regional como a nivel internacional, en relación con la ciencia, la tecnología y la innovación relacionadas con la salud, así como con el acceso a ellas, y un mayor intercambio de conocimientos en condiciones mutuamente convenidas, incluso mejorando la coordinación entre los mecanismos existentes, en particular a nivel de las Naciones Unidas, y mediante un mecanismo mundial de facilitación de la tecnología; 9) que colabore con los Estados Miembros para garantizar que la OMS contribuirá eficazmente al seguimiento de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, en el marco de su mandato actual, apoyando los exámenes temáticos de los progresos realizados respecto de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, incluidas las cuestiones transversales, en la medida de lo posible, haciendo aportaciones al ciclo del foro político de alto nivel y coincidirán con él, de acuerdo con las modalidades que determine la Asamblea General y el Consejo Económico y Social en el marco de dicho foro; 10) que informe a los Estados Miembros con regularidad (cuando menos cada dos años) sobre los progresos realizados a nivel regional y mundial hacia la consecución del objetivo sanitario en general y de sus metas interrelacionadas, así como de otros objetivos y metas pertinentes de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible prestando atención, entre otras cuestiones, a la cobertura sanitaria universal y la equidad; 11) que ayude a los Estados Miembros, en especial a los países en desarrollo, a reforzar su capacidad nacional en materia de estadística a todos los niveles con el fin de garantizar la obtención de datos sanitarios de calidad que sean accesibles, oportunos, fiables y desglosados, incluso a través del proyecto de colaboración sobre datos sanitarios, según proceda;

RESOLUCIONES Y DECISIONES

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12) que ayude a los Estados Miembros a mejorar la presentación de informes relativos a la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, sobre todo con respecto al objetivo sanitario y a sus metas interrelacionadas; 13) que tome en cuenta la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible en la elaboración del Presupuesto por programas y el Programa General de Trabajo, según proceda; 14) que informe a la 70.ª Asamblea Mundial de la Salud y, al menos cada dos años, a futuras Asambleas de la Salud sobre los progresos realizados en la aplicación de la presente resolución. (Octava sesión plenaria, 28 de mayo de 2016 – Comisión A, quinto informe)

WHA69.12

Informe programático y financiero de la OMS para 2014-2015, incluidos los estados financieros comprobados correspondientes a 2015

La 69.ª Asamblea Mundial de la Salud, Habiendo examinado el Informe programático y financiero de la OMS para 2014-2015, incluidos los estados financieros comprobados correspondientes a 2015;1 Habiendo tomado nota del informe del Comité de Programa, Presupuesto y Administración del Consejo Ejecutivo a la 69.ª Asamblea Mundial de la Salud,2 ACEPTA el informe programático y financiero de la OMS para 2014-2015, incluidos los estados financieros comprobados correspondientes a 2015. (Octava sesión plenaria, 28 de mayo de 2016 – Comisión B, segundo informe)

WHA69.13

Estado de la recaudación de las contribuciones señaladas, y Estados Miembros con atrasos de contribuciones de importancia bastante para que esté justificado aplicar el Artículo 7 de la Constitución

La 69.ª Asamblea Mundial de la Salud, Habiendo examinado el informe sobre el estado de la recaudación de las contribuciones señaladas y sobre los Estados Miembros con atrasos de contribuciones de importancia bastante para que esté justificado aplicar el Artículo 7 de la Constitución, así como los arreglos especiales para el pago de los atrasos;3

1 2 3

Documento A69/45. Documento A69/62. Documento A69/48.

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69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

Habiendo tomado nota del informe del Comité de Programa, Presupuesto y Administración del Consejo Ejecutivo a la 69.a Asamblea Mundial de la Salud;1 Observando que en el momento de la apertura de la 69.ª Asamblea Mundial de la Salud estaban suspendidos los derechos de voto de las Comoras, Guinea, Guinea-Bissau, la República Centroafricana, Somalia, Ucrania y el Yemen, y que dicha suspensión seguirá vigente, en la actual Asamblea de la Salud o en otras futuras, hasta que los atrasos de esos Miembros se hayan reducido a un nivel inferior al que justifica la aplicación del Artículo 7 de la Constitución; Observando asimismo que, en el momento de la apertura de la 69.ª Asamblea Mundial de la Salud Burundi, El Salvador, las Islas Salomón y Venezuela (República Bolivariana de), tenían atrasos de importancia bastante para que, según lo dispuesto en el Artículo 7 de la Constitución, la Asamblea de la Salud debiera examinar la procedencia de suspender los derechos de voto de esos cuatro países en la fecha de apertura de la 70.ª Asamblea Mundial de la Salud, DECIDE: 1) que, de acuerdo con la declaración de principios adoptada en la resolución WHA41.7 (1988), si en la fecha de apertura de la 70.ª Asamblea Mundial de la Salud, Burundi, El Salvador, las Islas Salomón y la República Bolivariana de Venezuela todavía tienen atrasos de contribuciones de importancia bastante para que esté justificada la aplicación del Artículo 7 de la Constitución, se les suspenderán los derechos de voto a partir de dicha apertura; 2) que toda suspensión que entre en vigor en virtud de lo dispuesto en el párrafo 1) supra se mantendrá en la 70.ª Asamblea Mundial de la Salud y en las Asambleas de la Salud subsiguientes hasta que los atrasos de Burundi, El Salvador, las Islas Salomón y la República Bolivariana de Venezuela, se hayan reducido a un nivel inferior al que justifica la aplicación del Artículo 7 de la Constitución; 3) que esta decisión se aplique sin perjuicio del derecho que asiste a todo Miembro de pedir el restablecimiento de su derecho de voto de conformidad con el Artículo 7 de la Constitución (Octava sesión plenaria, 28 de mayo de 2016 – Comisión B, segundo informe)

WHA69.14

Escala de contribuciones para 2017

La 69.ª Asamblea Mundial de la Salud, Habiendo examinado el informe de la Directora General, ADOPTA la escala de contribuciones de los Miembros y Miembros Asociados para el año 2017 que se indica a continuación.

Miembros y Miembros Asociados

Escala de la OMS para 2017

1

Documento A69/63.

RESOLUCIONES Y DECISIONES

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% Afganistán Albania Alemania Andorra Angola Antigua y Barbuda Arabia Saudita Argelia Argentina Armenia Australia Austria Azerbaiyán Bahamas Bahrein Bangladesh Barbados Belarús Bélgica Belice Benin Bhután Bolivia (Estado Plurinacional de) Bosnia y Herzegovina Botswana Brasil Brunei Darussalam Bulgaria Burkina Faso Burundi Cabo Verde Camboya Camerún Canadá Chad Chile China Chipre Colombia Comoras Congo Costa Rica Côte d’Ivoire Croacia Cuba Dinamarca Djibouti Dominica 0,0060 0,0080 6,3892 0,0060 0,0100 0,0020 1,1461 0,1610 0,8920 0,0060 2,3371 0,7201 0,0600 0,0140 0,0440 0,0100 0,0070 0,0560 0,8851 0,0010 0,0030 0,0010 0,0120 0,0130 0,0140 3,8232 0,0290 0,0450 0,0040 0,0010 0,0010 0,0040 0,0100 2,9211 0,0050 0,3990 7,9212 0,0430 0,3220 0,0010 0,0060 0,0470 0,0090 0,0990 0,0650 0,5840 0,0010 0,0010

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69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

Miembros y Miembros Asociados Ecuador Egipto El Salvador Emiratos Árabes Unidos Eritrea Eslovaquia Eslovenia España Estados Unidos de América Estonia Etiopía Ex República Yugoslava de Macedonia Federación de Rusia Fiji Filipinas Finlandia Francia Gabón Gambia Georgia Ghana Granada Grecia Guatemala Guinea Guinea-Bissau Guinea Ecuatorial Guyana Haití Honduras Hungría India Indonesia Irán (República Islámica del) Iraq Irlanda Islandia Islas Cook Islas Marshall Isla Salomón Israel Italia Jamaica Japón Jordania Kazajstán

Escala de la OMS para 2017 % 0,0670 0,1520 0,0140 0,6040 0,0010 0,1600 0,0840 2,4431 22,0000 0,0380 0,0100 0,0070 3,0882 0,0030 0,1650 0,4560 4,8592 0,0170 0,0010 0,0080 0,0160 0,0010 0,4710 0,0280 0,0020 0,0010 0,0100 0,0020 0,0030 0,0080 0,1610 0,7370 0,5040 0,4710 0,1290 0,3350 0,0230 0,0010 0,0010 0,0010 0,4300 3,7482 0,0090 9,6802 0,0200 0,1910

RESOLUCIONES Y DECISIONES

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Miembros y Miembros Asociados Kenya Kirguistán Kiribati Kuwait Lesotho Letonia Líbano Liberia Libia Lituania Luxemburgo Madagascar Malasia Malawi Maldivas Malí Malta Marruecos Mauricio Mauritania México Micronesia (Estados Federados de) Mónaco Mongolia Montenegro Mozambique Myanmar Namibia Nauru Nepal Nicaragua Níger Nigeria Niue Noruega Nueva Zelandia Omán Países Bajos Pakistán Palau Panamá Papua Nueva Guinea Paraguay Perú Polonia Portugal

Escala de la OMS para 2017 % 0,0180 0,0020 0,0010 0,2850 0,0010 0,0500 0,0460 0,0010 0,1250 0,0720 0,0640 0,0030 0,3220 0,0020 0,0020 0,0030 0,0160 0,0540 0,0120 0,0020 1,4351 0,0010 0,0100 0,0050 0,0040 0,0040 0,0100 0,0100 0,0010 0,0060 0,0040 0,0020 0,2090 0,0010 0,8491 0,2680 0,1130 1,4821 0,0930 0,0010 0,0340 0,0040 0,0140 0,1360 0,8411 0,3920

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69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

Miembros y Miembros Asociados Puerto Rico Qatar Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte República Árabe Siria República Centroafricana República Checa República de Corea República Democrática del Congo República Democrática Popular Lao República de Moldova República Dominicana República Popular Democrática de Corea República Unida de Tanzanía Rumania Rwanda Saint Kitts y Nevis Samoa San Marino Santa Lucía Santo Tomé y Príncipe San Vicente y las Granadinas Senegal Serbia Seychelles Sierra Leona Singapur Somalia Sri Lanka Sudáfrica Sudán Sudán del Sur Suecia Suiza Suriname Swazilandia Tailandia Tayikistán Timor-Leste Togo Tokelau Tonga Trinidad y Tabago Túnez Turkmenistán Turquía

Escala de la OMS para 2017 % 0,0010 0,2690 4,4632 0,0240 0,0010 0,3440 2,0391 0,0080 0,0030 0,0040 0,0460 0,0050 0,0100 0,1840 0,0020 0,0010 0,0010 0,0030 0,0010 0,0010 0,0010 0,0050 0,0320 0,0010 0,0010 0,4470 0,0010 0,0310 0,3640 0,0100 0,0030 0,9561 1,1401 0,0060 0,0020 0,2910 0,0040 0,0030 0,0010 0,0010 0,0010 0,0340 0,0280 0,0260 1,0181

RESOLUCIONES Y DECISIONES

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Miembros y Miembros Asociados Tuvalu Ucrania Uganda Uruguay Uzbekistán Vanuatu Venezuela (República Bolivariana de) Viet Nam Yemen Zambia Zimbabwe Total

Escala de la OMS para 2017 % 0,0010 0,1030 0,0090 0,0790 0,0230 0,0010 0,5710 0,0580 0,0100 0,0070 0,0040 100,0000

(Octava sesión plenaria, 28 de mayo de 2016 – Comisión B, segundo informe)

WHA69.15

Informe del Comisario de Cuentas

La 69.ª Asamblea Mundial de la Salud, Habiendo examinado el informe del Comisario de Cuentas a la Asamblea de la Salud;1 Habiendo tomado nota del informe del Comité de Programa, Presupuesto y Administración del Consejo Ejecutivo a la 69.ª Asamblea Mundial de la Salud,2 ACEPTA el informe del Comisario de Cuentas a la Asamblea de la Salud (Octava sesión plenaria, 28 de mayo de 2016 – Comisión B, segundo informe)

1 2

Documento A69/50. Documento A69/64.

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69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

WHA69.16

Sueldos de los titulares de puestos sin clasificar y de la Directora General

La 69.ª Asamblea Mundial de la Salud, Tomando nota de las recomendaciones del Consejo Ejecutivo acerca de la remuneración de los titulares de puestos sin clasificar y de la Directora General,1 1. FIJA en US$ 176 463 el sueldo bruto anual correspondiente a los cargos de Subdirector General y Director Regional, lo que, una vez deducidas las contribuciones del personal, resulta en un sueldo neto modificado de US$ 137 024 (con familiares a cargo) o de US$ 124 080 (sin familiares a cargo); 2. FIJA en US$ 194 136 el sueldo bruto anual correspondiente al cargo de Director General Adjunto, lo que, una vez deducidas las contribuciones del personal, resulta en un sueldo neto modificado de US$ 149 395 (con familiares a cargo) o de US$ 134 449 (sin familiares a cargo); 3. FIJA en US$ 238 644 el sueldo bruto anual correspondiente al cargo de Director General, lo que, una vez deducidas las contribuciones del personal, resulta en un sueldo neto modificado de US$ 180 551 (con familiares a cargo) o de US$ 160 566 (sin familiares a cargo); 4. DECIDE que todos esos ajustes salariales tengan efecto a partir del 1 de enero de 2016. (Octava sesión plenaria, 28 de mayo de 2016 – Comisión B, segundo informe)

WHA69.17

Modificaciones del Estatuto del Personal: solución de diferencias2

La 69.ª Asamblea Mundial de la Salud, Tomando nota de las recomendaciones del Consejo Ejecutivo acerca de la solución de diferencias,1 1. 2. ADOPTA la modificación propuesta del artículo XI del Estatuto del Personal;3 ADOPTA la modificación propuesta del párrafo 11.2 del Estatuto del Personal;

3. DECIDE que estas modificaciones tengan efecto a partir de la entrada en vigor de las políticas de reforma de la justicia interna de la Organización. (Octava sesión plenaria, 28 de mayo de 2016 – Comisión B, segundo informe)

1 2 3

Véase el documento A69/54. En el anexo 15 se exponen las repercusiones financieras y administrativas para la Secretaría de esta resolución. Véase el anexo 6.

RESOLUCIONES Y DECISIONES

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WHA69.18

Proceso de elección de Director General de la Organización Mundial de la Salud

La 69.ª Asamblea Mundial de la Salud, Habiendo examinado el informe sobre el proceso de elección de Director General de la Organización Mundial de la Salud,1 DECIDE que los candidatos propuestos por el Consejo Ejecutivo al puesto de Director General de la Organización Mundial de la Salud intervengan ante la Asamblea de la Salud antes de la votación para el nombramiento del Director General, en el entendimiento de que: a) b) c) las intervenciones tendrán una duración máxima de 15 minutos; el orden de las intervenciones se decidirá por sorteo; no habrá un turno de preguntas y respuestas tras las intervenciones;

d) las declaraciones se transmitirán por internet desde el sitio web de la OMS en todos los idiomas oficiales. (Octava sesión plenaria, 28 de mayo de 2016 – Comisión B, segundo informe)

WHA69.19

Estrategia mundial de recursos humanos para la salud: personal sanitario 20302

La 69.ª Asamblea Mundial de la Salud, Habiendo examinado el informe sobre el proyecto de estrategia mundial de recursos humanos para la salud: personal sanitario 2030;3 Reafirmando la importancia que sigue teniendo la aplicación del Código de prácticas mundial de la OMS sobre contratación internacional de personal de salud (en adelante «Código de prácticas mundial de la OMS»);4

1 2 3 4

Documento A69/57. En el anexo 15 se exponen las repercusiones financieras y administrativas para la Secretaría de esta resolución. Documento A69/38. Adoptado mediante la resolución WHA63.16 (2010).

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69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

Recordando resoluciones anteriores de la Asamblea de la Salud encaminadas a fortalecer el personal sanitario;1 Recordando asimismo las resoluciones adoptadas en 2014 y 2015 por la Asamblea General de las Naciones Unidas en que, respectivamente: se insta a los Estados Miembros, en colaboración, cuando proceda, con las organizaciones internacionales y los agentes no estatales pertinentes, a elaborar medidas preventivas eficaces para promover y potenciar la seguridad y la protección del personal médico y sanitario, así como el respeto de sus respectivos códigos de ética profesional;2 y se subraya la importancia de que los países tengan la capacidad adecuada que les permita responder a las amenazas para la salud pública mediante sistemas de asistencia sanitaria sólidos y resistentes que cuenten con trabajadores bien formados, motivados y que dispongan de equipos adecuados;3 Inspirándose en la aspiración de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, en particular en su fuerte dimensión multisectorial y su llamamiento a alcanzar la cobertura sanitaria universal; Guiándose por el llamamiento formulado en la meta 3.C del Objetivo 3 a «aumentar sustancialmente la financiación de la salud y la contratación, el desarrollo, la capacitación y la retención del personal sanitario en los países en desarrollo, especialmente en los países menos adelantados y los pequeños Estados insulares en desarrollo»; Reconociendo que los trabajadores sanitarios son fundamentales para establecer sistemas sanitarios sólidos y resistentes que contribuyan a alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible y sus metas relativas a la nutrición, la salud, la educación, el género, el empleo y la reducción de las desigualdades;4 Reconociendo asimismo que el Objetivo 3 de Desarrollo Sostenible («Garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades») y las metas que incluye solo se lograrán por medio de inversiones sustantivas y estratégicas en el personal sanitario mundial y de un cambio sustancial en la planificación, la educación, la distribución, la fidelización, la gestión y la remuneración del personal sanitario;

Resoluciones WHA64.6 (2011), sobre fortalecimiento del personal sanitario; WHA64.7 (2011), sobre fortalecimiento de la enfermería y la partería; WHA65.20 (2012), sobre la respuesta de la OMS y su función como organismo principal del Grupo de Acción Sanitaria en la atención de las crecientes demandas en materia de salud en las emergencias humanitarias; WHA66.23 (2013), titulada «Transformar la formación de la fuerza de trabajo sanitaria para apoyar la cobertura sanitaria universal»; WHA67.19 (2014), sobre el fortalecimiento de los cuidados paliativos como parte del tratamiento integral a lo largo de la vida; WHA67.24 (2014), titulada «Seguimiento de la Declaración Política de Recife sobre Recursos Humanos para la Salud: un compromiso renovado en favor de la cobertura sanitaria universal», y WHA68.15 (2015), sobre fortalecimiento de la atención quirúrgica esencial y de emergencia, y de la anestesia, como componentes de la cobertura sanitaria universal. 2 3

1

Resolución 69/132 (2014) de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre salud pública y política exterior.

Resolución 70/183 (2015) de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre salud mundial y política exterior: fortalecimiento de la gestión de las crisis sanitarias internacionales. Véanse los Objetivos de Desarrollo Sostenible y las metas que incluyen, que se pueden consultar, en inglés, en: https://sustainabledevelopment.un.org/?menu=1300 (consultado el 25 de enero de 2016). 4

RESOLUCIONES Y DECISIONES

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Reconociendo también que el personal sanitario nacional presta los principales servicios de salud en todos los países, incluidos los que tienen sistemas sanitarios frágiles, y es fundamental para establecer sistemas sanitarios resistentes;1 Habiendo tomado nota de las importantes infraestructuras y recursos materiales y humanos de la iniciativa de erradicación mundial de la poliomielitis, y del proceso en curso de transmisión del legado en los países donde es pertinente; Profundamente preocupada por el crecimiento del déficit mundial de personal sanitario y el desajuste entre la oferta, la demanda y las necesidades de trabajadores sanitarios que tiene la población, tanto en el momento presente como en el futuro, que representan obstáculos importantes para el logro de la cobertura sanitaria universal enunciado en la meta 3.8 del Objetivo 3 de Desarrollo Sostenible; Habiendo tomado nota del interés renovado por fortalecer los sistemas sanitarios y por la necesidad de movilizar y gestionar eficazmente la financiación sanitaria nacional, internacional y de otros tipos destinada a lograr ese fortalecimiento;2 Alentada por el creciente consenso político sobre la contribución de los trabajadores sanitarios a la mejora de los resultados sanitarios, el crecimiento económico, la aplicación del Reglamento Sanitario Internacional (2005) y la seguridad sanitaria mundial; Reconociendo que la inversión en nuevas oportunidades de empleo para el personal sanitario también puede ampliar su valor socioeconómico para la economía y contribuir a la aplicación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, 1. ADOPTA la Estrategia mundial de recursos humanos para la salud: personal sanitario 2030 (en adelante «Estrategia mundial»), incluida su aspiración de acelerar el logro de la cobertura sanitaria universal y los Objetivos de Desarrollo Sostenible mediante la garantía del acceso universal a los trabajadores sanitarios, de sus principios, de sus cuatro objetivos estratégicos y de sus metas de referencia para 2020 y 2030;3 2. INSTA a todos los Estados Miembros,4,5 en cuanto actores fundamentales para el fortalecimiento de los sistemas de salud, a que: 1) integren los cuatro objetivos estratégicos de la Estrategia mundial en las estrategias nacionales sobre salud, educación y empleo y en los contextos de desarrollo socioeconómico más amplios, en consonancia con las prioridades y especificidades nacionales;

Véanse la resolución WHA64.10 (2011), sobre el fortalecimiento de la capacidad nacional de manejo de las emergencias sanitarias y los desastres y la resiliencia de los sistemas de salud, y el documento A68/27 sobre el cuerpo mundial de profesionales sanitarios para emergencias. Véanse, por ejemplo, la iniciativa «Sistemas saludables, vidas saludables» y las resoluciones WHA62.12 (2009), sobre atención primaria de salud, incluido el fortalecimiento de los sistemas de salud; WHA62.13 (2009), sobre medicina tradicional; WHA64.8 (2011), sobre fortalecimiento del diálogo nacional con el fin de elaborar políticas, estrategias y planes de salud más sólidos, y WHA64.9 (2011), sobre las estructuras de financiación sostenible de la salud y la cobertura universal. 3 4 5 2

1

Véase el anexo 7. Y, cuando proceda, a las organizaciones de integración económica regional.

Teniendo en cuenta el contexto de estados federados en que la salud es una responsabilidad compartida entre autoridades nacionales y subnacionales.

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69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

2) hagan partícipes a los sectores pertinentes y procuren establecer, a nivel nacional y subnacional, los mecanismos intersectoriales necesarios para invertir de manera eficiente y aplicar eficazmente las políticas relativas al personal sanitario; 3) apliquen las opciones normativas propuestas a los Estados Miembros en la Estrategia mundial, sobre la base de un compromiso de alto nivel y una financiación adecuada, especialmente mediante la aplicación del Código de prácticas mundial de la OMS, en particular con el fin de: a) reforzar las capacidades para optimizar al personal sanitario existente con el fin de que pueda contribuir al logro de la cobertura sanitaria universal; b) prever y subsanar activamente las disparidades entre las necesidades, la demanda y la oferta de personal sanitario, en particular mediante la distribución geográfica, así como las disparidades en la distribución del personal sanitario entre los sectores público y privado, y a través de la colaboración intersectorial; c) fortalecer la capacidad institucional a nivel subnacional y nacional con el fin de promover una gobernanza y liderazgo eficaces de los recursos humanos para la salud, que constituirán, por ejemplo, un componente esencial en la creación de sistemas nacionales de salud integrales para ofrecer una solución a largo plazo en la gestión de brotes epidemiológicos en sus fases iniciales; d) establecer un conjunto básico de datos relativos a los recursos humanos para la salud y notificarlos anualmente al Observatorio Mundial de la Salud, y aplicar de manera progresiva las cuentas nacionales del personal de salud, con el fin de respaldar las políticas y la planificación nacionales y el marco de vigilancia y rendición de cuentas de la Estrategia mundial; 3. INVITA a los asociados internacionales, regionales, nacionales y locales y a las partes interesadas del sector de la salud y de otros sectores a brindar apoyo y contribuir a la aplicación de la Estrategia mundial y lograr sus metas de referencia para 2020 y 2030, en consonancia con los mecanismos institucionales nacionales, con el fin de coordinar un programa intersectorial del personal sanitario en el que se abogue específicamente por que: 1) las instituciones educativas adapten su configuración institucional y sus modalidades de instrucción de modo que estén armonizadas con los sistemas nacionales de acreditación y las necesidades sanitarias de la población; proporcionen a los trabajadores de la salud una formación suficiente en cantidad y calidad con el fin de que estos adquieran las competencias necesarias; promuevan la igualdad de género en las admisiones y la docencia; y velen por que los trabajadores de la salud mantengan su calidad y mejoren su desempeño mediante programas de formación profesional continua, en particular para los profesores universitarios y el personal de salud existente; 2) los consejos profesionales, las asociaciones y los órganos de reglamentación adopten normas para optimizar las competencias del personal, y apoyen la colaboración interprofesional para fomentar una combinación de competencias adaptadas a las necesidades de la población; 3) el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, los bancos regionales de desarrollo y otras instituciones de financiación y préstamo adapten sus políticas macroeconómicas y sus criterios de inversión a la luz de la creciente evidencia de que las inversiones en la planificación,

RESOLUCIONES Y DECISIONES

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la capacitación, el desarrollo, la contratación y la retención del personal sanitario propician el desarrollo económico y social y el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible; 4) los asociados para el desarrollo, incluidos los asociados bilaterales y los mecanismos de ayuda multilateral, aumenten, coordinen y armonicen sus inversiones en educación, empleo, salud, género y trabajo en apoyo de la financiación doméstica destinada a atender las prioridades nacionales en materia de personal sanitario; 5) las iniciativas sanitarias mundiales garanticen que todas las subvenciones incluyan una evaluación de las repercusiones para el personal de salud, potencien la coordinación y el liderazgo nacionales y contribuyan a la inversión eficiente en las políticas nacionales relativas al personal de salud y a su aplicación efectiva; 4. PIDE a la Directora General: 1) que brinde apoyo a los Estados Miembros, cuando lo soliciten, para la aplicación y vigilancia de la Estrategia mundial y, en particular, para: a) reforzar y optimizar al personal sanitario de que ya disponen y anticipar y responder a las futuras necesidades en materia de personal sanitario; b) reforzar la gobernanza y el liderazgo de los recursos humanos para la salud mediante la formulación de orientaciones normativas, la prestación de cooperación técnica y la promoción de una coordinación transnacional, una armonización y una rendición de cuentas eficaces; c) elaborar y mantener un marco para los sistemas de información sobre personal de salud, incluido el establecimiento de un conjunto básico de datos relativos al personal de salud y su notificación anual al Observatorio Mundial de la Salud, así como en la aplicación progresiva de las cuentas nacionales del personal de salud, con el fin de reforzar la disponibilidad, calidad e integridad de los datos relativos al personal de salud; d) reforzar la aplicación de resoluciones anteriores de la Asamblea de la Salud relativas al personal sanitario, en particular la resolución WHA66.23 (2013), titulada «Transformar la formación de la fuerza de trabajo sanitaria para apoyar la cobertura sanitaria universal», la retención del personal de salud y el apoyo a los Estados Miembros que lo soliciten; 2) que fomente la capacidad de prestar apoyo a los Estados Miembros, en particular a través de la promoción de la investigación y, previa solicitud, a través de la cooperación técnica y otros medios, establezca medidas preventivas adecuadas para mejorar y promover la seguridad y la protección del personal médico y de salud, sus medios de transporte e instalaciones, mejore la resiliencia de los sistemas de salud y promueva la aplicación efectiva de la cobertura sanitaria universal; 3) que incluya una evaluación de las repercusiones para el personal de salud de las resoluciones técnicas presentadas a la Asamblea Mundial y los comités regionales de la OMS; 4) que facilite el intercambio de información y prácticas idóneas sobre los recursos humanos para la salud y la colaboración entre los Estados Miembros y las partes interesadas pertinentes, observando las prácticas enunciadas en el Código de prácticas mundial de la OMS;

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69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

5) que presente a la Asamblea de la Salud un informe periódico sobre los progresos realizados hacia el logro de las metas de referencia establecidas en la Estrategia mundial, en consonancia con la notificación sobre el Código de prácticas mundial de la OMS. (Octava sesión plenaria, 28 de mayo de 2016 – Comisión B, tercer informe)

WHA69.20

Fomento de la innovación y el acceso a medicamentos pediátricos de calidad, seguros, eficaces y asequibles1

La 69.ª Asamblea Mundial de la Salud, Habiendo examinado el informe sobre la escasez mundial de medicamentos y la seguridad y accesibilidad de los medicamentos pediátricos;2 Recordando las resoluciones WHA60.20 (2007) sobre la mejora de los medicamentos de uso pediátrico y WHA67.22 (2014) sobre el acceso a los medicamentos esenciales, en las que se definían medidas que podían adoptar los Estados Miembros y la Directora General para mejorar el acceso de los niños a los medicamentos esenciales; Recordando además la resolución WHA67.20 (2014) sobre el fortalecimiento del sistema de reglamentación de los productos médicos y su pertinencia para el fomento de la seguridad, accesibilidad y asequibilidad de los medicamentos pediátricos; Preocupada por la falta de acceso a medicamentos pediátricos de calidad, seguros, eficaces y asequibles, en la forma farmacéutica adecuada, y por los problemas que sigue habiendo en muchos países con respecto al uso racional de los medicamentos de uso pediátrico y por el hecho de que, a nivel mundial, los niños menores de 5 años siguen sin tener un acceso seguro a medicamentos para tratar la neumonía, la tuberculosis, las enfermedades diarreicas, la infección por VIH, el sida y el paludismo, así como muchas otras enfermedades infecciosas, no transmisibles y raras; Preocupada asimismo por la falta de investigación y desarrollo sobre la forma farmacéutica más adecuada para el uso pediátrico, así como sobre nuevos medicamentos contra enfermedades que afectan a los niños, que puedan usarse en todos los entornos, incluidas las zonas que no tienen acceso a agua potable; Consciente de que un importante factor relacionado con la morbilidad y mortalidad de los niños es la falta de medicamentos de uso pediátrico seguros, eficaces, asequibles y de calidad garantizada y, en determinados casos, la falta de envases de seguridad para niños; Observando que, pese a los esfuerzos mantenidos durante decenios por los Estados Miembros, la Secretaría y los asociados, muchos países todavía se enfrentan a múltiples retos para garantizar la disponibilidad, la asequibilidad, la garantía de la calidad y el uso racional de los medicamentos pediátricos;

1 2

En el anexo 15 se exponen las repercusiones financieras y administrativas para la Secretaría de esta resolución. Documento A69/42.

RESOLUCIONES Y DECISIONES

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Reconociendo el Objetivo 3 de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, «Garantizar una vida sana y promover el bienestar de todos a todas las edades» y tomando nota en particular de las metas relacionadas con el acceso a los medicamentos, así como de las metas y los objetivos interrelacionados; Observando que en el Informe sobre la salud en el mundo 2010, la promoción de los medicamentos genéricos se mencionaba como una medida clave que se podía adoptar para mejorar el acceso a los medicamentos, garantizando un acceso más asequible a los mismos y reconociendo la importancia de acelerar la disponibilidad y el uso de los medicamentos genéricos tras la expiración de las patentes; Recordando la Convención sobre los Derechos del Niño, en la que los Estados Partes reconocen el derecho del niño al disfrute del más alto nivel posible de salud y a servicios para el tratamiento de las enfermedades y la rehabilitación de la salud, 1. INSTA a los Estados Miembros:1 1) a que aceleren la aplicación de las medidas previstas en la resolución WHA60.20 sobre la mejora de los medicamentos de uso pediátrico y en la resolución WHA67.20 sobre el fortalecimiento del sistema de reglamentación de los productos médicos;2 2) a que extraigan enseñanzas de las experiencias exitosas de otros países en relación con las políticas sobre medicamentos de uso pediátrico y a que formulen y pongan en práctica medidas nacionales apropiadas, incluidas disposiciones legislativas, según proceda, y políticas farmacéuticas que respalden el acceso a medicamentos pediátricos de calidad, seguros, eficaces y asequibles; 3) a que tomen todas las medidas necesarias, como adoptar disposiciones legislativas, para establecer planes nacionales y estructuras y capacidad institucionales para potenciar esas medidas en el marco de las políticas farmacéuticas nacionales, cuando proceda, con objeto de mejorar la salud de los niños; 4) a que velen por que en las políticas y los planes nacionales de salud se tengan en cuenta las necesidades de los niños, en función de la situación nacional, y se definan objetivos claros para aumentar el acceso a los medicamentos de uso pediátrico; 5) a que establezcan procesos transparentes y basados en evidencias para elaborar y actualizar sus listas nacionales de medicamentos esenciales, o sus equivalentes, de modo que incluyan los medicamentos de uso pediátrico, de conformidad con las necesidades y prioridades sanitarias de cada país y teniendo en cuenta las listas modelo de medicamentos esenciales y medicamentos pediátricos esenciales de la OMS, así como su proceso transparente y basado en evidencias, en el que se tienen en cuenta la importancia para la salud pública, las evidencias sobre la eficacia y la seguridad, y la relación costo-efectividad comparativa; 6) a que apliquen, teniendo en cuenta a los niños, las medidas acordadas en el marco de la meta 3.B del Objetivo de Desarrollo Sostenible 3, que reza del siguiente modo: «Apoyar las actividades de investigación y desarrollo de vacunas y medicamentos contra las enfermedades transmisibles y no transmisibles que afectan primordialmente a los países en desarrollo y facili1 2

Y, cuando proceda, a las organizaciones de integración económica regional. Teniendo en cuenta el contexto de los Estados federados.

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69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

tar el acceso a medicamentos y vacunas esenciales asequibles de conformidad con la Declaración relativa al Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual Relacionados con el Comercio y la Salud Pública, en la que se afirma el derecho de los países en desarrollo a utilizar al máximo las disposiciones del Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual Relacionados con el Comercio respecto a la flexibilidad para proteger la salud pública y, en particular, proporcionar acceso a los medicamentos para todos»; 7) a que emprendan análisis de sus sistemas de suministro farmacéutico, en particular mediante el uso de las encuestas normalizadas de la OMS, para identificar ineficiencias en las estructuras de costos y precios de los medicamentos y fuentes de márgenes de ganancia en dichos precios, y para tratar de reducir el precio de los medicamentos de uso pediátrico mediante la promoción de una mayor disponibilidad y un mayor uso de los genéricos, así como para identificar estrategias de reducción de los precios de los medicamentos, incluidos los márgenes de ganancia, con miras a aumentar la disponibilidad y asequibilidad de los medicamentos de uso pediátrico; 8) a que refuercen la investigación y desarrollo de medicamentos apropiados contra enfermedades que afectan a los niños, velen por que los ensayos clínicos de esos medicamentos sean de alta calidad y se realicen de forma ética y colaboren a fin de facilitar las investigaciones y el desarrollo innovador, la formulación, la aprobación reglamentaria a su debido tiempo, la facilitación de información rápida y adecuada sobre los medicamentos pediátricos, incluidos los genéricos, y su uso racional; 9) a que faciliten los ensayos clínicos sobre medicamentos pediátricos asentados en bases éticas sólidas, en las necesidades y en los principios de la protección del paciente, a que fomenten su inscripción en cualquier registro1 que aporte datos a la Plataforma internacional de registros de ensayos clínicos de la OMS, y a que pongan la información sobre esos ensayos clínicos a disposición del público, en particular mediante la publicación de resúmenes y de los datos completos de los ensayos finalizados, de conformidad con los marcos jurídicos nacionales y regionales que procedan; 10) a que refuercen los sistemas nacionales de reglamentación, incluida la farmacovigilancia y la vigilancia tras la comercialización, para promover ensayos clínicos éticos y de alta calidad sobre los medicamentos pediátricos y la accesibilidad y disponibilidad de medicamentos pediátricos de calidad, seguros, eficaces y asequibles para los niños; 11) a que mejoren tanto la formación teórica y práctica de los profesionales sanitarios en materia de uso racional de los medicamentos pediátricos, entre ellos los medicamentos genéricos, como la educación sanitaria de la población, a fin de garantizar la aceptación y comprensión del uso racional de esos medicamentos; 2. PIDE a la Directora General: 1) que acelere la aplicación de las medidas enunciadas en las resoluciones WHA60.20 sobre la mejora de los medicamentos de uso pediátrico, WHA67.22 sobre acceso a los medicamentos esenciales y WHA67.20 sobre fortalecimiento del sistema de reglamentación de los productos médicos;

Incluidos los registros abiertos con reconocimiento internacional, como clinicaltrials.gov, entre otros, y los registros nacionales.

1

RESOLUCIONES Y DECISIONES

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2) que siga elaborando y manteniendo en la Lista Modelo de Medicamentos Esenciales la Lista de Medicamentos Pediátricos Esenciales, sobre la base de directrices clínicas basadas en la evidencia, en coordinación con todos los programas pertinentes de la OMS; 3) que considere la forma de que los expertos en pediatría tengan una representación apropiada en el Comité de Expertos en Selección y Uso de Medicamentos Esenciales; 4) que preste apoyo a los Estados Miembros en la adopción de medidas apropiadas, en particular la facilitación de capacitación y el fortalecimiento de la capacidad de reglamentación, de conformidad con las circunstancias nacionales y regionales, así como en la promoción de la comunicación y la coordinación entre los países respecto del diseño y la aprobación ética de los ensayos clínicos y la formulación de los productos, inclusive mediante redes de reglamentación; 5) que siga colaborando con los gobiernos,1 otras organizaciones del sistema de las Naciones Unidas (entre ellas la OMC y la OMPI), organismos donantes, organizaciones no gubernamentales y la industria farmacéutica para promover el comercio justo de medicamentos pediátricos seguros y eficaces y una financiación adecuada para garantizar un mejor acceso a los medicamentos pediátricos; 6) que preste apoyo a los Estados Miembros, según proceda y a petición de estos, en la aplicación de normas relativas a la ética y la adecuación de los ensayos clínicos sobre medicamentos de uso pediátrico y facilite la comunicación y la coordinación entre Estados Miembros1 para fomentar el intercambio de información sobre los ensayos clínicos realizados en la población pediátrica; 7) que preste apoyo al análisis y a la obtención de mejores conocimientos sobre los costos de la investigación y desarrollo en materia de medicamentos de uso pediátrico, en particular para las enfermedades raras de los niños; 8) que apoye a los países en la aplicación de políticas pertinentes en consonancia con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, en particular con el objetivo 3 y las metas conexas relativas al acceso a los medicamentos», y que preste la asistencia técnica necesaria al respecto que se solicite; 9) que informe a la 71.a Asamblea Mundial de la Salud sobre los progresos realizados en la aplicación de la presente resolución. (Octava sesión plenaria, 28 de mayo de 2016 – Comisión B, tercer informe)

WHA69.21

Reducción de la carga de micetoma2

La 69.ª Asamblea Mundial de la Salud, Habiendo examinado el informe sobre el micetoma,3

1 2 3

Y, cuando proceda, con las organizaciones de integración económica regional. En el anexo 15 se exponen las repercusiones financieras y administrativas para la Secretaría de esta resolución. Documento A69/35.

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69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

Hondamente preocupada por el impacto del micetoma, especialmente entre los niños y los adultos jóvenes en edad de trabajar, y la carga socioeconómica y de salud pública que supone para las comunidades rurales pobres; Consciente de que la pronta detección y tratamiento minimizan las consecuencias adversas del micetoma; Observando con satisfacción los progresos realizados por algunos Estados Miembros con respecto a la investigación sobre el micetoma y la atención a los casos de esta enfermedad; Preocupada por los varios factores que impiden nuevos progresos, entre ellos la detección tardía de los casos de micetoma y la insuficiencia de los instrumentos disponibles para su diagnóstico, tratamiento y prevención; Consciente de que la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio y de los Objetivos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas,1 en particular los relacionados con la pobreza, el hambre, la salud y la educación, pueden verse obstaculizados por el impacto negativo de las enfermedades desatendidas de los pobres, entre ellas el micetoma, 1. EXHORTA a la comunidad internacional y a todas las partes interesadas, entre ellas las organizaciones internacionales, los organismos del sistema de las Naciones Unidas, los donantes, las organizaciones no gubernamentales, las fundaciones y las instituciones de investigación: 1) a cooperar directamente con los países en los que el micetoma es endémico, a petición de ellos, con el fin de reforzar las actividades de control; 2) a crear alianzas y fomentar la colaboración con organizaciones y programas involucrados en el desarrollo de los sistemas de salud con el fin de velar por que las intervenciones eficaces lleguen a quienes las necesitan; 3) 2. a prestar apoyo a las instituciones que realizan investigaciones sobre el micetoma;

ALIENTA a los Estados Miembros en los que el micetoma es o amenaza con volverse endémico: 1) 2) a evaluar la carga de micetoma y, cuando sea necesario, establecer un programa de control; a acelerar los esfuerzos por detectar y tratar precozmente los casos de micetoma;

3) a integrar, cuando sea viable, las medidas de control del micetoma con otras actividades pertinentes de control de enfermedades; 4) a establecer y mantener, en el contexto del desarrollo de los sistemas de salud, alianzas para el control del micetoma en los ámbitos nacional y regional; 5) a atender las necesidades del control, en particular con respecto a la mejora del acceso a los servicios terapéuticos y de rehabilitación, mediante la movilización de recursos nacionales; 6) 1

a capacitar a los profesionales sanitarios pertinentes en materia de atención al micetoma;

Resolución 70/1 de la Asamblea General de las Naciones Unidas — Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, véase http://www.un.org/ga/search/view_doc.asp?symbol=A/RES/70/1.

RESOLUCIONES Y DECISIONES

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7) a intensificar la investigación destinada al desarrollo de nuevos instrumentos para diagnosticar, tratar y prevenir el micetoma; 8) a fomentar entre la población el conocimiento de los síntomas de la enfermedad como respaldo a la detección precoz y la prevención, y a intensificar la participación de la comunidad en los esfuerzos por controlar la enfermedad; 3. PIDE a la Directora General: 1) que incluya el micetoma entre las denominadas «enfermedades tropicales desatendidas»;

2) que siga ofreciendo apoyo técnico a las instituciones que realizan investigaciones sobre el micetoma, en particular los centros colaboradores de la OMS, como forma de respaldar medidas de control mejoradas y basadas en evidencias; 3) que apoye a los Estados Miembros en los que el micetoma es endémico con miras a reforzar su capacidad para mejorar la detección precoz y el acceso al tratamiento; 4) que fomente la cooperación técnica entre los países como forma de reforzar los servicios de vigilancia, control y rehabilitación del micetoma; 5) que, a través del Programa Especial UNICEF/PNUD/Banco Mundial/OMS de Investigaciones y Enseñanzas sobre Enfermedades Tropicales, preste apoyo al fortalecimiento de la capacidad de investigación con miras a atender las necesidades para mejorar los instrumentos de diagnóstico, tratamiento y prevención del micetoma; 6) que, a través del Grupo Consultivo Técnico sobre Enfermedades Tropicales Desatendidas, defina un proceso técnico sistemático para evaluar la posible inclusión de otras enfermedades entre las «enfermedades tropicales desatendidas»; 7) que informe a la 72.a Asamblea Mundial de la Salud sobre los progresos realizados en la aplicación de la presente resolución. (Octava sesión plenaria, 28 de mayo de 2016 – Comisión B, cuarto informe)

WHA69.22

Estrategias mundiales del sector de la salud contra el VIH, las hepatitis víricas y las infecciones de transmisión sexual para el periodo 2016-20211

La 69.ª Asamblea Mundial de la Salud, Habiendo examinado los informes de la Secretaría sobre los proyectos de estrategias mundiales del sector de la salud contra el VIH, las hepatitis víricas y las infecciones de transmisión sexual para el periodo 2016-2021;1

1

En el anexo 15 se exponen las repercusiones financieras y administrativas para la Secretaría de esta resolución.

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69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

Recordando la resolución WHA64.14 (2011) sobre la estrategia mundial del sector sanitario para el VIH/sida, 2011-2015; las resoluciones WHA63.18 (2010) y WHA67.6 (2014) sobre las hepatitis víricas; y la resolución WHA59.19 (2006) sobre la prevención y el control de las infecciones de transmisión sexual; Tomando nota de las metas identificadas en «Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible»2 en relación con el VIH, las hepatitis víricas, la salud sexual y reproductiva y la cobertura sanitaria universal, 1. ADOPTA las estrategias mundiales del sector de la salud contra el VIH, las hepatitis víricas y las infecciones de transmisión sexual para el periodo 2016-2021;3 2. INSTA a los Estados Miembros a que pongan en práctica las acciones propuestas para los Estados Miembros que se describen en las estrategias mundiales del sector de la salud contra el VIH, las hepatitis víricas y las infecciones de transmisión sexual para el periodo 2016-2021, adaptadas a las prioridades, la legislación y los contextos específicos nacionales; 3. INVITA a los asociados internacionales, regionales y nacionales a que pongan en práctica las acciones necesarias para contribuir al logro de las metas de las estrategias mundiales del sector de la salud contra el VIH, las hepatitis víricas y las infecciones de transmisión sexual para el periodo 2016-2021; 4. PIDE a la Directora General: 1) que ponga en práctica las acciones para la Secretaría que se describen en las estrategias mundiales del sector de la salud contra el VIH, las hepatitis víricas y las infecciones de transmisión sexual para el periodo 2016-2021; 2) que presente a la 71.ª Asamblea Mundial de la Salud en 2018 y la 74.ª Asamblea Mundial de la Salud en 2021 sendos informes sobre los progresos realizados en la puesta en práctica de las estrategias mundiales del sector de la salud contra el VIH, las hepatitis víricas y las infecciones de transmisión sexual para el periodo 2016-2021. (Octava sesión plenaria, 28 de mayo de 2016 – Comisión B, cuarto informe)

WHA69.23

Seguimiento del informe del Grupo consultivo de expertos en investigación y desarrollo: financiación y coordinación4

La 69.ª Asamblea Mundial de la Salud,

1 2

Documentos A69/31, A69/32 y A69/33.

Adoptadas por la Asamblea General de las Naciones Unidas en la resolución 70/1 (2015); véase http://www.un.org/ en/ga/search/view_doc.asp?symbol=A/RES/70/1&referer=/english/&Lang=S (consultado el 19 de mayo de 2016). 3 4

Véase el anexo 8. En el anexo 15 se exponen las repercusiones financieras y administrativas para la Secretaría de esta resolución.

RESOLUCIONES Y DECISIONES

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Habiendo examinado el informe sobre el seguimiento del informe del Grupo consultivo de expertos en investigación y desarrollo: financiación y coordinación — informe de la reunión de composición abierta de Estados Miembros;1 Recordando la resolución WHA66.22 (2013) y las posteriores decisiones de la Asamblea de la Salud sobre el seguimiento del informe del Grupo consultivo de expertos en investigación y desarrollo: financiación y coordinación, y observando los progresos alcanzados en la aplicación del plan de trabajo estratégico acordado en la resolución WHA66.22; Reconociendo que la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible incluye el compromiso de apoyar las actividades de investigación y desarrollo de vacunas y medicamentos contra las enfermedades transmisibles y no transmisibles que afectan primordialmente a los países en desarrollo, y facilitar el acceso a medicamentos y vacunas asequibles de conformidad con la Declaración de Doha relativa al Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual (ADPIC) y la Salud Pública, en la que se afirma el derecho de los países en desarrollo a utilizar al máximo las disposiciones del Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual Relacionados con el Comercio respecto a la flexibilidad para proteger la salud pública y, en particular, proporcionar acceso a los medicamentos para todos; Recordando la Estrategia mundial y plan de acción sobre salud pública, innovación y propiedad intelectual y sus finalidades de fomentar la innovación, crear capacidad, mejorar el acceso y movilizar recursos para afrontar las enfermedades que afectan de manera desproporcionada a los países en desarrollo. Observando con especial preocupación que para millones de personas el derecho al disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental, incluido el acceso a medicamentos, sigue siendo una meta distante y que, especialmente en el caso de los niños y quienes viven en la pobreza, las probabilidades de alcanzar esa meta son cada vez más remotas. Tomando nota del establecimiento del Grupo de Alto Nivel sobre el Acceso a los Medicamentos convocado por el Secretario General de las Naciones Unidas; Subrayando que la investigación y el desarrollo sanitarios deben estar impulsados por las necesidades, basarse en datos probatorios y guiarse según los principios básicos de asequibilidad, eficacia, eficiencia y equidad, y que deben considerarse una responsabilidad común; Reconociendo la función central del Observatorio Mundial de la Investigación y el Desarrollo Sanitarios para consolidar, vigilar y analizar la información pertinente sobre las actividades de investigación y desarrollo sanitarios relacionadas con enfermedades de tipo II y tipo III y las necesidades específicas en materia de investigación y desarrollo de los países en desarrollo en relación con enfermedades de tipo I, así como la necesidad de información sobre posibles ámbitos en los que el mercado presente deficiencias, y también la resistencia a los antimicrobianos y las enfermedades infecciosas que pueden provocar epidemias importantes, basándose en los observatorios nacionales o regionales (o funciones equivalentes) y los mecanismos existentes de recopilación de datos, con objeto de contribuir a la identificación y definición de carencias y oportunidades para las prioridades en materia de investigación y el desarrollo sanitarios y apoyar acciones coordinadas sobre investigación y desarrollo sanitarios;

1

Documento A69/40.

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69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

Manifestando su preocupación por el considerable déficit en la financiación del plan de trabajo estratégico acordado en la resolución WHA66.22, en particular los seis proyectos de demostración seleccionados; 1. INSTA a los Estados Miembros:1 1) a desplegar esfuerzos concertados, en particular mediante una financiación adecuada y sostenida, para la aplicación plena del plan de trabajo estratégico acordado en la resolución WHA66.22; 2) a crear, poner en marcha y fortalecer, según proceda, observatorios nacionales de investigación y desarrollo sanitarios o funciones equivalentes para rastrear y vigilar la información pertinente sobre actividades de investigación y desarrollo sanitarios y facilitar información periódica sobre actividades pertinentes de investigación y desarrollo en materia de salud al Observatorio Mundial de la Investigación y el Desarrollo Sanitarios o a otros mecanismos existentes de recopilación de datos que presenten informes periódicos a dicho Observatorio; 3) a prestar apoyo a la Directora General en la puesta en marcha de mecanismos de financiación sostenible para la plena aplicación del plan de trabajo estratégico acordado en la resolución WHA66.22. 2. PIDE a la Directora General: 1) que agilice la plena aplicación del plan de trabajo estratégico acordado en la resolución WHA66.22; 2) que agilice la puesta en marcha de un Observatorio Mundial de la Investigación y el Desarrollo Sanitarios plenamente funcional; 3) que presente el mandato y un plan de trabajo con indicación de costos del Observatorio Mundial de la Investigación y el Desarrollo Sanitarios a la 70.ª Asamblea Mundial de la Salud, por conducto del Consejo Ejecutivo, en su 140.ª reunión, dentro del punto del orden del día relacionado con el Grupo consultivo de expertos en investigación y desarrollo: financiación y coordinación; 4) que agilice, como parte de la puesta en marcha del Observatorio Mundial de la Investigación y el Desarrollo Sanitarios, la elaboración de normas y patrones para la clasificación de la investigación y desarrollo en materia de salud, en particular formatos comunes de presentación de informes, basándose en fuentes existentes, en consulta con expertos de los Estados Miembros y partes interesadas pertinentes, con objeto de recopilar y cotejar información de forma sistemática; 5) que promueva el Observatorio Mundial de la Investigación y el Desarrollo Sanitarios entre todas las partes interesadas, especialmente mediante publicaciones periódicas de acceso libre y actividades de proyección exterior, y alentar a todas las partes interesadas a que intercambien periódicamente información pertinente sobre la investigación y el desarrollo en materia de salud con el Observatorio Mundial de la Investigación y el Desarrollo Sanitarios;

1

Y, cuando proceda, las organizaciones de integración económica regional.

RESOLUCIONES Y DECISIONES

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6) que ayude a los Estados Miembros en sus esfuerzos por establecer o reforzar capacidades de investigación y desarrollo sanitarios, en particular la vigilancia de la información pertinente sobre investigación y desarrollo sanitarios; 7) que establezca un comité de expertos de la OMS sobre investigación y desarrollo sanitarios para que ofrezca asesoramiento técnico sobre el establecimiento de prioridades de investigación y desarrollo en materia de salud para enfermedades de tipo II y III y necesidades específicas en materia de investigación y desarrollo de los países en desarrollo en relación con enfermedades de tipo I así como otros posibles ámbitos en los que el mercado presente deficiencias, a partir, entre otras cosas, de los análisis que facilite el Observatorio Mundial de la Investigación y el Desarrollo Sanitarios. El Comité de Expertos, según sea necesario, consultará con todas las partes interesadas pertinentes para llevar a cabo su labor según se especifica en su mandato, que se formulará y presentará a la consideración del Consejo Ejecutivo en su 140.ª reunión; 8) que tenga en cuenta el estudio realizado por UNICEF/PNUD/Banco Mundial/Programa Especial de la OMS de Investigaciones y Enseñanzas sobre Enfermedades Tropicales y que, a partir del informe del Grupo consultivo de expertos en investigación y desarrollo: financiación y coordinación, presente una propuesta con objetivos y un plan operativo para la creación de un fondo voluntario mancomunado de apoyo a la investigación y desarrollo para enfermedades de tipo III y tipo II y necesidades específicas en materia de investigación y desarrollo de los países en desarrollo en relación con enfermedades de tipo I, que se presentará a la 70.ª Asamblea Mundial de la Salud por conducto del Consejo Ejecutivo en su 140.ª reunión; 9) que vele por que el plan operacional describa de qué modo colaborarán el Observatorio Mundial de la Investigación y el Desarrollo Sanitarios de la OMS, el Comité de Expertos de la OMS sobre Investigación y Desarrollo Sanitarios y el Grupo Científico de Trabajo de un fondo mancomunado, con ejemplos específicos de enfermedades, y en consonancia con los principios básicos de asequibilidad, eficacia, eficiencia, equidad, y el principio de desvinculación, y por que el plan presente también opciones de financiación sostenible; 10) que fomente y promueva financiación sostenible e innovadora para todos los aspectos del plan de trabajo estratégico acordado en la resolución WHA66.22 y que incluya, según proceda, el plan de trabajo estratégico en los diálogos sobre financiación de la OMS con objeto de movilizar suficientes recursos para cumplir los objetivos de la resolución WHA66.22; 11) que promueva la coherencia normativa en el seno de la OMS sobre sus actividades en materia de investigación y desarrollo, como las relacionadas con el proyecto de investigación y desarrollo para patógenos emergentes y el Plan de acción mundial sobre la resistencia a los antimicrobianos por lo que respecta a la aplicación de los principios básicos de asequibilidad, eficacia, eficiencia, equidad, y el objetivo de desvinculación señalado en la resolución WHA66.22; 12) que informe a la 70.ª Asamblea Mundial de la Salud sobre la aplicación de la presente resolución, y que pida a la 70.ª Asamblea Mundial de la Salud que considere la posibilidad de convocar otra reunión de composición abierta de Estados Miembros con el fin de evaluar los progresos realizados y proseguir con las deliberaciones sobre las cuestiones pendientes relativas a la vigilancia, la coordinación y la financiación de la investigación y desarrollo sanitarios, teniendo en cuenta los análisis e informes pertinentes. (Octava sesión plenaria, 28 de mayo de 2016 – Comisión B, cuarto informe)

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69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

WHA69.24

Fortalecimiento de los servicios de salud integrados y centrados en la persona1

La 69.ª Asamblea Mundial de la Salud, Habiendo examinado el seguimiento del informe acerca del Marco sobre servicios de salud integrados y centrados en la persona;2 Reconociendo el Objetivo de Desarrollo Sostenible 3 («Garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades») y, en particular, la meta 3.8, consistente en lograr la cobertura sanitaria universal, incluida la protección contra los riesgos financieros, el acceso a servicios de salud esenciales de calidad y el acceso a medicamentos y vacunas inocuos, eficaces, asequibles y de calidad para todos; Recordando la resolución WHA64.9 (2011) sobre las estructuras de financiación sostenible de la salud y la cobertura universal, en la que se instaba a los Estados Miembros a seguir invirtiendo y fortaleciendo los sistemas de prestación de servicios de salud, en particular la atención y los servicios primarios de salud, y los suficientes recursos humanos para la salud y los sistemas de información sanitaria, con miras a garantizar que todos los ciudadanos tengan un acceso equitativo a la atención y los servicios de salud; Reafirmando la resolución WHA62.12 (2009) sobre la atención primaria de salud, incluido el fortalecimiento de los sistemas de salud, en la que se pedía a la Directora General que preparase planes de aplicación para las cuatro orientaciones normativas generales, en particular la consistente en situar al individuo en el centro de la prestación de servicios, y reafirmando también la necesidad de seguir dando prioridad a los progresos sobre los planes de aplicación de las otras tres orientaciones normativas generales recogidas en la resolución WHA62.12: 1) disminuir las inequidades mediante el avance hacia la cobertura sanitaria universal; 2) aplicar medidas multisectoriales e incorporar la salud en todas las políticas; y 3) ejercer un liderazgo inclusivo y una gobernanza efectiva en pro de la salud; Recordando la resolución WHA63.16 (2010) relativa al Código de prácticas mundial de la OMS sobre contratación internacional de personal de salud y el reconocimiento que en ella se hace de que una fuerza de trabajo sanitaria suficiente y accesible es fundamental para un sistema sanitario integrado y eficaz y para prestar servicios sanitarios esenciales; Recordando también la resolución WHA64.7 (2011) sobre el fortalecimiento de la enfermería y la partería, en la que se hacía hincapié en la aplicación de estrategias para mejorar la formación interprofesional y el ejercicio profesional colaborativo en el marco de la asistencia centrada en las personas, y la resolución WHA66.23 (2013) sobre la transformación de la formación de la fuerza de trabajo sanitaria para apoyar la cobertura sanitaria universal; Reafirmando la resolución WHA60.27 (2007) sobre el fortalecimiento de los sistemas de información sanitaria, en la que se reconocía que la información adecuada es decisiva para formular políticas sanitarias basadas en pruebas científicas y adoptar decisiones, y es fundamental para seguir de cerca el progreso en la consecución de los objetivos de desarrollo relacionados con la salud acordados internacionalmente;

1 2

En el anexo 15 se exponen las repercusiones financieras y administrativas para la Secretaría de esta resolución. Documento A69/39.

RESOLUCIONES Y DECISIONES

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Recordando la resolución WHA67.20 (2014) sobre el fortalecimiento del sistema de reglamentación de los productos médicos; la resolución WHA67.21 (2014) sobre el acceso a los productos bioterapéuticos, incluidos los productos bioterapéuticos similares, y la garantía de su calidad, seguridad y eficacia; la resolución WHA67.22 (2014) sobre el acceso a los medicamentos esenciales; la resolución WHA67.23 (2014) sobre la evaluación de las intervenciones y las tecnologías sanitarias en apoyo de la cobertura sanitaria universal; y la resolución WHA67.18 (2014) sobre la medicina tradicional, 1. 2. ADOPTA el marco sobre servicios de salud integrados y centrados en la persona;1 INSTA a los Estados Miembros: 1) a que apliquen, según proceda, el marco sobre servicios de salud integrados y centrados en la persona en los niveles regional y de país, en función de los contextos y prioridades nacionales; 2) a que apliquen las opciones normativas e intervenciones propuestas a los Estados Miembros en el marco sobre servicios de salud integrados y centrados en la persona, de conformidad con las prioridades establecidas a nivel nacional con miras al logro y mantenimiento de la cobertura sanitaria universal, en particular con respecto a la atención primaria de salud como parte del fortalecimiento de los sistemas de salud; 3) a que adopten medidas para que sus sistemas de atención sanitaria tengan más en cuenta las necesidades de las personas, reconociendo al mismo tiempo sus derechos y responsabilidades respecto de su propia salud, y a que impliquen a las partes interesadas en la elaboración y ejecución de las políticas; 4) a que promuevan la coordinación de los servicios de salud dentro del sector sanitario y la colaboración intersectorial para abordar los determinantes sociales más amplios de la salud, y a que velen por la adopción de un enfoque holístico de los servicios, incluidos los servicios de promoción de la salud, prevención de enfermedades, diagnóstico, tratamiento, gestión de enfermedades, rehabilitación y cuidados paliativos; 5) a que integren cuando proceda la medicina tradicional y complementaria en los servicios de salud, basándose en el contexto nacional y en políticas basadas en los conocimientos, sin dejar de garantizar la seguridad, la calidad y la eficacia de los servicios de salud y teniendo en cuenta un enfoque integral con respecto a la salud; 3. INVITA a los asociados internacionales, regionales y nacionales a tomar nota del marco sobre servicios de salud integrados y centrados en la persona; 4. PIDE a la Directora General: 1) que proporcione apoyo técnico y orientación a los Estados Miembros para la aplicación, adaptación nacional y puesta en funcionamiento del marco sobre servicios de salud integrados y centrados en la persona, prestando una atención especial a los servicios primarios de salud como parte del fortalecimiento de los sistemas de salud;

1

Véase el anexo 9.

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69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

2) que vele por que todas las partes pertinentes de la Organización, tanto en la Sede como en los niveles regional y nacional, participen de manera congruente, activa y coordinada en la promoción y aplicación del marco sobre servicios de salud integrados y centrados en la persona; 3) que lleve a cabo actividades de investigación y desarrollo para establecer indicadores con los que hacer un seguimiento de los progresos mundiales hacia el logro de servicios de salud integrados y centrados en la persona; 4) que informe acerca de los progresos realizados en la aplicación del marco sobre servicios de salud integrados y centrados en la persona a las 71.ª y 73.ª Asambleas Mundiales de la Salud, y posteriormente a intervalos regulares. (Octava sesión plenaria, 28 de mayo de 2016 – Comisión B, cuarto informe)

WHA69.25

La escasez mundial de medicamentos y vacunas y la seguridad y accesibilidad de los medicamentos pediátricos1

La 69.ª Asamblea Mundial de la Salud, Habiendo examinado el informe sobre la escasez mundial de medicamentos y la seguridad y accesibilidad de los medicamentos pediátricos;2 Recordando las resoluciones de la Asamblea de la Salud WHA67.22 (2014), sobre acceso a los medicamentos esenciales, WHA60.20 (2007), sobre mejora de los medicamentos de uso pediátrico, WHA67.20 (2014), sobre fortalecimiento del sistema de reglamentación de los productos médicos, WHA67.21 (2014), sobre acceso a los productos bioterapéuticos, incluidos los productos bioterapéuticos similares, y garantía de su calidad, seguridad y eficacia, WHA61.21 (2008), sobre la estrategia mundial y plan de acción sobre salud pública, innovación y propiedad intelectual, WHA65.19 (2012), sobre productos médicos de calidad subestándar, espurios, de etiquetado engañoso, falsificados o de imitación, WHA65.17 (2012), sobre el plan de acción mundial sobre vacunas, WHA68.7 (2015), sobre el plan de acción mundial sobre la resistencia a los antimicrobianos, WHA67.25 (2014), sobre la resistencia a los antimicrobianos, WHA64.9 (2011), sobre estructuras de financiación sostenible de la salud y cobertura universal, y la resolución RES12/24 del Consejo de Derechos Humanos, sobre acceso a medicamentos en el contexto del derecho de toda persona al disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental; Observando con especial preocupación que para millones de personas el derecho al disfrute del más alto grado posible de salud física y mental, incluido el acceso a los medicamentos, sigue siendo una meta distante y que, especialmente en el caso de los niños y quienes viven en la pobreza, las probabilidades de alcanzar esa meta son cada vez más remotas; Reconociendo que el suministro continuado de medicamentos de calidad, seguros. eficaces y asequibles es una de las bases del correcto funcionamiento de los sistemas de salud y requiere una cadena de suministros fiable; y tomando nota de los informes sobre la escasez y el desabastecimiento mundial de medicamentos, que suponen también una violación del derecho al más alto grado de salud 1 2

En el anexo 15 se exponen las repercusiones financieras y administrativas para la Secretaría de esta resolución. Documento A69/42.

RESOLUCIONES Y DECISIONES

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que se pueda lograr, reflejado en la Constitución de la OMS, socavan la consecución de los objetivos de la salud pública relativos a la prevención y el tratamiento, y amenazan la capacidad de los gobiernos para ampliar los servicios hacia la consecución de la cobertura sanitaria universal y para responder adecuadamente a los brotes de enfermedades y a las emergencias sanitarias; Recordando la meta 3.8 del Objetivo 3 de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, que incluye el compromiso de lograr para todos la cobertura sanitaria universal, la protección contra los riesgos financieros, el acceso a servicios esenciales de atención sanitaria de calidad y el acceso a medicamentos y vacunas inocuos, eficaces, asequibles y de calidad; Reconociendo que en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible se apoyan las actividades de investigación y desarrollo de vacunas y medicamentos contra las enfermedades transmisibles y no transmisibles que afectan primordialmente a los países en desarrollo y el acceso a medicamentos y vacunas esenciales de conformidad con la Declaración de Doha relativa al Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual Relacionados con el Comercio y la Salud Pública, en la que se afirma el derecho de los países en desarrollo a utilizar al máximo las disposiciones del Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual Relacionados con el Comercio respecto a la flexibilidad para proteger la salud pública y, en particular, proporcionar acceso a los medicamentos para todos;1 Observando que los problemas relacionados con la escasez de medicamentos afectan el acceso a estos; que son complejos, generalizados y cada vez más frecuentes, y que se dispone de información insuficiente para determinar la magnitud y las características específicas del problema; Observando asimismo que en el caso de las enfermedades infecciosas las repercusiones de esa escasez afectan a la salud pública, dado que la escasez o el desabastecimiento de antibióticos, antituberculosos, antirretrovíricos, antipalúdicos, antiparasitarios, medicamentos para las enfermedades tropicales desatendidas y vacunas pueden propiciar la propagación de la infección; Considerando que es necesario mejorar la colaboración internacional en lo que se refiere a la gestión de la escasez de medicamentos; 1. INSTA a los Estados Miembros2 a que elaboren estrategias que se puedan utilizar para predecir, evitar o reducir la escasez y el desabastecimiento, y que sean acordes con las prioridades y contextos nacionales, en particular para lo siguiente: 1) establecer sistemas eficaces de notificación que propicien las medidas correctivas para evitar la escasez de medicamentos y vacunas; 2) garantizar que en los procesos de gestión de la adquisición, distribución y contratación de medicamentos y vacunas se utilicen prácticas óptimas para mitigar el riesgo de escasez; 3) desarrollar sistemas capaces de monitorear el suministro, la demanda y la disponibilidad de medicamentos y vacunas, y de alertar a los departamentos de adquisición ante posibles problemas de disponibilidad;

1 2

Resolución 70/1 (2015) de la Asamblea General de las Naciones Unidas (objetivo 3, meta 3.B) Y, cuando proceda, las organizaciones de integración económica regional.

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69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

4) reforzar la capacidad institucional para garantizar la gestión financiera adecuada de los sistemas de adquisición, con el fin de impedir que se produzcan déficit de financiación para medicamentos; 5) en caso de escasez, dar prioridad a las necesidades sanitarias de los grupos más afectados, y velar por que esos grupos dispongan de acceso oportuno a los medicamentos; 6) impulsar gradualmente la cooperación regional e internacional de los sistemas nacionales de notificación, entre otras cosas mediante el intercambio de prácticas óptimas y la formación para crear capacidad de recursos humanos mediante estructuras regionales y subregionales donde sea necesario; 2. INSTA a los fabricantes, mayoristas, organismos mundiales y regionales de adquisición y otros interesados directos a que contribuyan a afrontar los problemas que plantea la escasez de medicamentos y vacunas, en particular participando en los sistemas de notificación; 3. PIDE a la Directora General: 1) que establezca las definiciones técnicas necesarias de la escasez y el desabastecimiento de medicamentos y vacunas, teniendo en su debida cuenta el acceso y la asequibilidad, en consulta con expertos de los Estados Miembros de conformidad con los procesos establecidos por la OMS, y que presente un informe sobre las definiciones a la 70.a Asamblea Mundial de la Salud, por conducto del Consejo Ejecutivo; 2) que realice una evaluación de la magnitud y naturaleza del problema de la escasez de medicamentos y vacunas; 3) que apoye a los Estados Miembros a afrontar los problemas mundiales que plantea la escasez de medicamentos y vacunas, desarrollando un sistema mundial de notificación de la escasez de medicamentos que incluya información para mejorar la detección y la comprensión de las causas de la escasez de medicamentos; 4) que informe a la 71.ª Asamblea Mundial de la Salud sobre los progresos realizados en la aplicación de la presente resolución y los resultados obtenidos. (Octava sesión plenaria, 28 de mayo de 2016 – Comisión B, cuarto informe)

DECISIONES

WHA69(1)

Composición de la Comisión de Credenciales

La 69.ª Asamblea Mundial de la Salud estableció una Comisión de Credenciales integrada por delegados de los Estados Miembros siguientes: Afganistán, Bolivia (Estado Plurinacional de), España, Georgia, Haití, India, Kenya, Liberia, Madagascar, Polonia, República de Corea y Tonga. (Primera sesión plenaria, 23 de mayo de 2016)

WHA69(2)

Elección del Presidente y de los Vicepresidentes de la 69.ª Asamblea Mundial de la Salud

La 69.ª Asamblea Mundial de la Salud eligió al Presidente y a los Vicepresidentes: Presidente: Vicepresidentes: Dr. Ahmed Mohammed Al-Saidi (Omán) Dr. Sathasivam Subramaniam (Malasia) Dr. Francisco Terrientes (Panamá) Sr. Assane Ngueadoum (Chad) Dra. Ana Isabel Soares (Timor-Leste) Dr. Armen Muradyan (Armenia) (Primera sesión plenaria, 23 de mayo de 2016)

WHA69(3)

Elección de la Mesa de las comisiones principales

La 69.ª Asamblea Mundial de la Salud eligió a los Presidentes de las comisiones principales: Comisión A: Comisión B: Presidente Presidente Sr. Martin Bowles (Australia) Dr. Phusit Prakongsai (Tailandia) (Primera sesión plenaria, 23 de mayo de 2016) Las comisiones principales eligieron después a los Vicepresidentes y Relatores: Comisión A: Vicepresidentes Sra. Taru Koivisto (Finlandia) Sr. Nickolas Steele (Granada) Sra. Aishah Samiya (Maldivas)

Relator

- 67 -

68

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

Comisión B:

Vicepresidentes

Dr. Mahlet Kifle (Etiopía) Dr. Asadi-Lari (República Islámica del Irán) Sr. Abdunomon Sidikov (Uzbekistán) (Primeras sesiones de las Comisiones A y B, 23 y 25 de mayo de 2016, respectivamente)

Relator

WHA69(4)

Constitución de la Mesa de la Asamblea

Tras examinar las recomendaciones de la Comisión de Candidaturas, la 69.ª Asamblea Mundial de la Salud eligió a los delegados de los 17 países siguientes para formar parte de la Mesa de la Asamblea: Antigua y Barbuda, Argentina, Benin, Camerún, China, Côte d’Ivoire, Cuba, Estados Unidos de América, Estonia, Federación de Rusia, Francia, Iraq, Países Bajos, Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, República Centroafricana, República Unida de Tanzanía y Somalia. (Primera sesión plenaria, 23 de mayo de 2016)

WHA69(5)

Adopción del orden del día

La 69.ª Asamblea Mundial de la Salud adoptó el orden del día provisional preparado por el Consejo Ejecutivo en su 138.ª reunión, después de suprimir cuatro puntos y de transferir los puntos 16 y 17 de la Comisión A a la Comisión B. (Segunda sesión plenaria, 23 de mayo de 2016)

WHA69(6)

Verificación de credenciales

La 69.ª Asamblea Mundial de la Salud consideró válidas las credenciales de las delegaciones siguientes: Afganistán; Albania; Alemania; Andorra; Angola; Antigua y Barbuda; Arabia Saudita; Argelia; Argentina; Armenia; Australia; Austria; Azerbaiyán; Bahamas; Bahrein; Bangladesh; Barbados; Belarús; Bélgica; Bhután; Bolivia (Estado Plurinacional de); Bosnia y Herzegovina; Brasil; Brunei Darussalam; Bulgaria; Burkina Faso; Burundi; Cabo Verde; Camboya; Camerún; Canadá; Chad; Chile; China; Colombia; Comoras; Congo; Costa Rica; Côte d’Ivoire; Croacia; Cuba; Chipre; Dinamarca; Ecuador; Egipto; El Salvador; Emiratos Árabes Unidos; Eritrea; Eslovaquia; Eslovenia; España; Estados Unidos de América; Estonia; Etiopía; Ex República Yugoslava de Macedonia; Federación de Rusia; Fiji; Filipinas; Finlandia; Francia; Gabón; Georgia; Ghana; Granada; Grecia; Guatemala; Guinea; Guinea Ecuatorial; Haití; Honduras; Hungría; India; Indonesia; Irán (República Islámica del); Iraq; Irlanda; Islandia; Islas Cook; Islas Marshall; Islas Salomón; Israel; Italia; Jamaica; Japón; Kazajstán; Kenya; Kiribati; Kuwait; Lesotho; Letonia; Líbano; Liberia; Malasia; Malawi; Maldivas; Malí; Malta; Marruecos; Mauricio; Mauritania; México; Micronesia (Estados Federados de); Mónaco; Mongolia; Montenegro; Mozambique; Myanmar; Namibia; Nepal; Nicaragua; Níger; Nigeria; Noruega; Nueva Zelandia; Omán; Países Bajos; Pakistán; Palau; Panamá; Papua Nueva Guinea; Paraguay; Perú; Polonia; Portugal; Qatar; Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte; República Árabe Siria; República Checa; República de Corea; República Democrática del Congo; República Democrática Popular Lao; República de Moldova; República Dominicana; República Popular Democrática de Corea; República Unida de Tanzanía; Rumania; Rwanda; Saint Kitts y Nevis; Samoa; San Marino; San Vicente y las Granadinas; Santo Tomé y Príncipe; Senegal; Serbia; Seychelles; Sierra Leona; Singapur; Somalia; Sri Lanka; Sudáfrica; Sudán del Sur; Suecia; Suiza; Suriname; Swazilandia; Tailan-

RESOLUCIONES Y DECISIONES

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dia; Tayikistán; Timor-Leste; Togo; Tonga; Túnez; Turkmenistán; Turquía; Tuvalu; Ucrania; Uganda; Uruguay; Uzbekistán; Vanuatu; Venezuela (República Bolivariana de); Viet Nam; Yemen; Zambia; Zimbabwe. (Séptima sesión plenaria, 27 de mayo de 2016)

WHA69(7)

Elección de Miembros facultados para designar una persona que forme parte del Consejo Ejecutivo

La 69.ª Asamblea Mundial de la Salud, después de examinar las recomendaciones de la Mesa de la Asamblea, eligió a los siguientes países como Miembros facultados para designar una persona que forme parte del Consejo Ejecutivo: Argelia, Bahrein, Bhután, Burundi, Colombia, Fiji, Jamaica, Libia, México, Países Bajos, Turquía y Viet Nam. (Séptima sesión plenaria, 27 de mayo de 2016)

WHA69(8)

Decisión basada en las recomendaciones acordadas por la Reunión intergubernamental de composición abierta sobre reforma de la gobernanza (Ginebra, 8 y 9 de marzo, y 28 y 29 de abril de 2016)1

La 69.ª Asamblea Mundial de la Salud, habiendo considerado el informe sobre el Proceso de consulta con los Estados Miembros sobre la reforma de la gobernanza,2 decidió: Calendario prospectivo para el orden del día del Consejo Ejecutivo y la Asamblea de la Salud 1) pedir que la Directora General elabore un calendario de planificación prospectivo a seis años, con los puntos del orden del día previstos para el Consejo Ejecutivo, incluidos sus comités permanentes, y la Asamblea de la Salud, sobre la base de los puntos permanentes, los requisitos establecidos en virtud de las decisiones y resoluciones de los órganos deliberantes, así como los prescritos por la Constitución, los reglamentos y las normas de la Organización, teniendo especialmente en cuenta el programa general de trabajo, y sin perjuicio de otros puntos del orden del día adicionales y urgentes que se podrían añadir a los órdenes del día de los órganos deliberantes; 2) pedir a la Directora General que presente el calendario de planificación prospectivo antes mencionado en la 140.ª reunión del Consejo Ejecutivo, como un documento de información, y lo actualice periódicamente en función de las necesidades; Gestión del orden del día 3) pedir a la Mesa del Consejo Ejecutivo que, teniendo en cuenta las aportaciones de los Estados Miembros,3 examine los criterios que se aplican actualmente al considerar la inclusión de

En el anexo 15 se exponen las repercusiones financieras y administrativas que para la Secretaría tendría la adopción de la decisión. 2 3

1

Documento A69/5. Disponibles en http://apps.who.int/gb/mscp/mscp.html (consultado el 9 de mayo de 2016).

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69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

puntos en el orden del día provisional del Consejo,1 y elabore propuestas de criterios nuevos y/o revisados para someterlas al examen de la 140.ª reunión del Consejo Ejecutivo; 4) pedir a la Directora General que, en consulta con los Estados Miembros, y teniendo en cuenta las deliberaciones celebradas previamente con ellos,2 formule, para el final de octubre de 2016, propuestas orientadas a mejorar el grado de correspondencia entre el número de puntos de los órdenes del día de los órganos deliberantes y el número, la duración y las fechas de sus reuniones, incluidas las repercusiones financieras de las opciones propuestas, a los fines de su consideración por parte de la 70.ª Asamblea Mundial de la Salud, por conducto de la 140.ª reunión del Consejo Ejecutivo; Normas para los puntos del orden del día adicionales, suplementarios y urgentes 5) pedir a la Directora General que prepare un análisis de los actuales Reglamentos Interiores del Consejo Ejecutivo y de la Asamblea Mundial de la Salud con miras a identificar ambigüedades de interpretación en el proceso de inclusión de puntos del orden del día adicionales, suplementarios y urgentes y formule recomendaciones sobre otras mejoras de esos procesos; e informe de ello a la 71.ª Asamblea Mundial de la Salud por conducto del Consejo Ejecutivo; Mejoramiento de los instrumentos de tecnología de la información para facilitar el acceso 6) pedir a la Directora General que siga fortaleciendo y facilitando el uso de los instrumentos de tecnología de la información existentes y nuevos a fin de mejorar el acceso oportuno y costoeficaz a las sesiones y la documentación de los órganos deliberantes, tanto antes como después de las reuniones, y continúe disponiendo lo necesario para permitir el acceso a las transmisiones web, con posterioridad a las reuniones de los órganos deliberantes; Coordinación de la alta gestión 7) reconocer al Grupo Mundial de Políticas3 como un mecanismo de asesoramiento de la Directora General y alentar a la Directora General, de conformidad con la Constitución de la OMS, a que siga fortaleciendo la coordinación de la alta gestión con miras a aplicar de manera coherente las decisiones, políticas y estrategias de la Organización en todos los niveles; Mejoramiento de la transparencia y la rendición de cuentas 8) pedir a la Directora General y a los Directores Regionales que publiquen en una plataforma electrónica4 las delegaciones de atribuciones y las cartas de representación, con el fin de mejorar la transparencia y la rendición de cuentas;

1 2

Véase la decisión WHA65(9) (2012) y la resolución EB121.R1 (2007).

Véanse los documentos EB136/2015/REC/2, acta resumida de la cuarta sesión; EB134/2014/REC/2, acta resumida de la quinta sesión y de la duodécima sesión, sección 4; y EB132/2013/REC/2, acta resumida de las sesiones quinta y sexta. Cabe señalar que el Grupo Mundial de Políticas incluye actualmente a la Directora General, el Director General Adjunto y los Directores Regionales. 4 3

Por ejemplo, en la sección de reforma de la gobernanza del sitio web de la OMS.

RESOLUCIONES Y DECISIONES

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Mejorar la armonización entre los comités regionales en lo relativo al nombramiento de los Directores Regionales 9) de conformidad con la decisión WHA65(9) (2012), invitar a cada Comité Regional a que examine medidas orientadas a mejorar los procesos de nombramiento de los Directores Regionales, teniendo en cuenta las prácticas óptimas de las seis regiones; Mejorar la transparencia del proceso de selección de Subdirectores Generales 10) pedir a la Directora General que mejore la transparencia del proceso de selección de Subdirectores Generales, en particular mediante la publicación oportuna de las vacantes de puestos de Subdirector General en todos los idiomas oficiales; Fortalecimiento de los mecanismos de planificación 11) alentar a la Directora General y los Directores Regionales que colaboran con los jefes de las oficinas de la OMS en los países a fortalecer el funcionamiento de los mecanismos de planificación1 que mejoran la armonización en los tres niveles de la Organización; Mejoramiento de la armonización 12) pedir a la Directora General que, en colaboración con los Directores Regionales, evalúe la aplicación del párrafo 4 de la parte dispositiva de la decisión WHA65(9), e informe a ese respecto en el contexto de la presentación de informes sobre la reforma de la OMS, con miras a mejorar la armonización entre los Comités Regionales y el Consejo Ejecutivo en relación con cada subpárrafo; Fortalecimiento de las funciones de supervisión 13) invitar a los Comités Regionales a considerar la posible revisión de sus prácticas actuales, en particular las de sus comités permanentes y subcomités, según proceda, con miras a fortalecer las funciones de supervisión; y pedir a la Directora General que, en colaboración con los Directores Regionales, desarrolle y mantenga una plataforma2 para el intercambio de resultados de los exámenes realizados para contribuir a la identificación de prácticas óptimas en las funciones de supervisión, e informar oportunamente al Consejo Ejecutivo; Fortalecimiento de la cooperación de la OMS con los países 14) invitar a los Comités Regionales a que mejoren la supervisión de la labor de las oficinas regionales y en los países, incluso mediante la identificación de las prácticas óptimas y el establecimiento de normas mínimas sobre la presentación, a los Comités Regionales, de información administrativa y financiera de las oficinas regionales y las oficinas en los países; 15) pedir a la Directora General y a los Directores Regionales que presenten el informe bienal sobre la presencia de la OMS en los países para su examen por parte de los Comités Regionales, y como documento de información para la Asamblea de la Salud, por conducto del Consejo Ejecutivo y su Comité de Programa, Presupuesto y Administración. (Séptima sesión plenaria, 27 de mayo de 2016) 1 2

Por ejemplo, las redes de categorías y la cadena de resultados. Por ejemplo, la página principal sobre reforma de la gobernanza del sitio web de la OMS.

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69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

WHA69(9)

Reforma de la labor de la OMS en la gestión de emergencias sanitarias: Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS

La 69.a Asamblea Mundial de la Salud, Habiendo examinado los informes sobre la reforma de la labor de la OMS en la gestión de emergencias sanitarias,1 decidió: 1) acoger con beneplácito los progresos realizados en el desarrollo del nuevo Programa de Emergencias Sanitarias,2 la elaboración de un plan de ejecución y una cronología del nuevo Programa y el establecimiento del Comité Consultivo y Supervisor para Emergencias; 2) fomentar la colaboración continua con la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas con miras a mejorar en todo el sistema la coordinación humanitaria de la respuesta a futuros peligros infecciosos a gran escala; 3) tomar nota de que el presupuesto global para el Programa de Emergencias Sanitarias y sus nuevas capacidades operacionales será de US$ 494 millones para el bienio 2016-2017, lo que representa un aumento de US$ 160 millones con respecto al actual presupuesto para la labor principalmente normativa y técnica de la OMS en la gestión de emergencias sanitarias; 4) aprobar el aumento del Presupuesto por programas 2016-2017 en US$ 160 millones a fin de iniciar el plan de ejecución del nuevo Programa de Emergencias Sanitarias, y autorizar a la Directora General a que movilice contribuciones voluntarias adicionales para atender esta necesidad financiera para el bienio 2016-2017; 5) pedir a la Directora General que informe a la 70.a Asamblea Mundial de la Salud, por conducto del Consejo Ejecutivo, de los progresos realizados y la experiencia adquirida en el establecimiento y puesta en funcionamiento del Programa de Emergencias Sanitarias. (Séptima sesión plenaria, 27 de mayo de 2016)

WHA69(10)

Situación sanitaria en el territorio palestino ocupado, incluida Jerusalén oriental, y en el Golán sirio ocupado3

La 69.ª Asamblea Mundial de la Salud, teniendo presente el principio básico establecido en la Constitución de la Organización Mundial de la Salud, según el cual la salud de todos los pueblos es una condición fundamental para lograr la paz y la seguridad, y destacando que el acceso irrestricto a la atención de salud es un componente crucial del derecho a la salud, y tomando nota asimismo del informe de la Secretaría sobre la situación sanitaria en el territorio palestino ocupado, incluida Jerusalén oriental, y en el Golán sirio ocupado,4 y tomando nota también del informe de la evaluación sobre el

1 2 3

Documentos A69/30 A69/61. Véase el anexo 10.

En el anexo 15 se exponen las repercusiones financieras y administrativas que para la Secretaría tendría la adopción de la decisión. 4

Documento A69/44.

RESOLUCIONES Y DECISIONES

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terreno de la situación sanitaria en el territorio palestino ocupado: resumen de las conclusiones,1 pidió a la Directora General: 1) que informe y formule recomendaciones prácticas a la 70.ª Asamblea Mundial de la Salud acerca de la situación sanitaria en el territorio palestino ocupado, incluida Jerusalén oriental, y en el Golán sirio ocupado, sobre la base de una evaluación sobre el terreno realizada por la OMS, con particular atención a lo siguiente: a) obstáculos físicos y de procedimiento para el acceso a la atención sanitaria en el territorio palestino ocupado, por ejemplo de resultas de restricciones a los desplazamientos o de la fragmentación territorial, y progresos realizados en la aplicación de las recomendaciones incluidas en el informe de 2014 de la OMS titulado Right to health: Crossing barriers to access health in the occupied Palestinian territory, 2013;2 b) retrasos y denegaciones de paso impuestos a ambulancias, y consecuencias perjudiciales del sistema de transbordo de enfermos entre ambulancias en los puestos de control; c) discapacidades y lesiones físicas, y daños a la infraestructura y los establecimientos médicos, y destrucción de los mismos, así como obstáculos a la reconstrucción, el desarrollo y el equipamiento de estos establecimientos y a la seguridad de los trabajadores sanitarios; d) acceso de los presos palestinos a servicios de salud adecuados, incluida la posibilidad de ser atendidos por personal médico que trabaja de forma independiente a las autoridades penitenciarias, y consecuencias sanitarias del sistema de detención militar para los prisioneros y detenidos, especialmente los niños detenidos, así como los progresos realizados para llevar a la práctica las recomendaciones formuladas en el Proyecto de Defensa del Derecho a la Salud puesto en marcha por la OMS en 2012; e) efectos de la prolongada ocupación y las violaciones de los derechos humanos para la salud mental y física y para la higiene del entorno, así como para el establecimiento de un sistema sanitario sostenible en el territorio palestino ocupado, incluidas las consecuencias sanitarias de las condiciones de vida inseguras, principalmente a causa de los desplazamientos forzados, la demolición de viviendas y la privación del acceso a servicios médicos; f) efectos de las restricciones de acceso a los servicios de agua y saneamiento, así como de la inseguridad alimentaria, sobre la situación sanitaria en el territorio palestino ocupado, particularmente en la Franja de Gaza, así como las consecuencias de las acciones israelíes perjudiciales para el ambiente, incluido el vertido de residuos que pueden afectar a la salud de la población civil, y progresos realizados para llevar a la práctica las recomendaciones formuladas en el Informe de la evaluación conjunta de la situación del sector sanitario en la Franja de Gaza publicado en septiembre de 2014;3 g) prestación de asistencia técnica y financiera y apoyo de la comunidad internacional de donantes, entre otras vías a través del OOPS, así como su contribución al mejoramiento de la situación sanitaria en el territorio palestino ocupado; 1 2

Documento A69/44 Add.1.

Right to health: crossing barriers to access health in the occupied Palestinian territory, 2013. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2014 (http://www.emro.who.int/images/stories/palestine/documents/WHO_-_RTH_crossing_barriers_ to_access_health.pdf?ua=1) consultado el 6 de junio de 2016. Disponible en http://www.emro.who.int/images/stories/palestine/documents/Joint_Health_Sector_Assessment_ Report_Gaza_Sept_2014-final.pdf) consultado el 6 de junio de 2016. 3

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69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

2) que preste apoyo a los servicios de salud palestinos, por ejemplo mediante programas de fortalecimiento de la capacidad y mediante la elaboración de planes estratégicos para invertir en capacidades específicas de diagnóstico y de tratamiento a nivel local; 3) que preste asistencia técnica en la esfera sanitaria a la población siria en el Golán sirio ocupado; 4) que continúe prestando la asistencia técnica requerida para satisfacer las necesidades sanitarias del pueblo palestino, incluidos los presos y detenidos, así como las personas discapacitadas y lesionadas, en apoyo de los esfuerzos que realiza el Comité Internacional de la Cruz Roja; 5) que proponga medidas para mejorar la salud de los presos y expresos y para reintegrar a los expresos en la sociedad, así como para informar a los presos sobre el modo de sobrellevar y notificar las enfermedades; 6) que preste apoyo al sector sanitario palestino en relación con la preparación para situaciones de emergencia y el fortalecimiento de sus capacidades de preparación y respuesta ante emergencias, así como con la reducción de la escasez de medicamentos que salvan vidas y de equipos médicos y productos médicos desechables; 7) que apoye el desarrollo del sistema de salud en el territorio palestino ocupado, en particular el desarrollo de recursos humanos, con especial atención al fortalecimiento de la atención primaria y a la integración de la prestación de servicios de salud mental en los servicios de atención primaria, así como a la prevención sanitaria y la gestión integral de las enfermedades, y que asesore a los donantes sobre la mejor manera de financiar estas actividades; 8) que garantice que se asignan recursos humanos y financieros para alcanzar estos objetivos. (Séptima sesión plenaria, 27 de mayo de 2016)

WHA69(11)

Salud y medio ambiente: proyecto de hoja de ruta para reforzar la respuesta mundial a los efectos adversos de la contaminación del aire en la salud1

La 69.ª Asamblea Mundial de la Salud, habiendo examinado el informe de la Secretaría sobre salud y medio ambiente: proyecto de hoja de ruta para reforzar la respuesta mundial a los efectos adversos de la contaminación del aire en la salud,2 decidió: 1) acoger con beneplácito la hoja de ruta para reforzar la respuesta mundial a los efectos adversos de la contaminación del aire en la salud;3 y 2) pedir a la Directora General que informe a la 71.a Asamblea Mundial de la Salud sobre los progresos realizados en el fortalecimiento de la respuesta mundial a los efectos adversos de la contaminación del aire en la salud, y a la 73.a Asamblea Mundial de la Salud sobre los logros alcanzados. (Octava sesión plenaria, 28 de mayo de 2016) En el anexo 15 se exponen las repercusiones financieras y administrativas que para la Secretaría tendría la adopción de la decisión. 2 3 1

Documento A69/18. Véase anexo 11.

RESOLUCIONES Y DECISIONES

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WHA69(12)

Informe de la Comisión para acabar con la obesidad infantil

La 69.a Asamblea Mundial de la Salud, habiendo examinado el informe de la Comisión para acabar con la obesidad infantil,1 decidió: 1) acoger con beneplácito el informe de la Comisión para acabar con la obesidad infantil;2

2) invitar a todas las partes interesadas pertinentes, entre ellas las organizaciones internacionales, las organizaciones no gubernamentales, las fundaciones filantrópicas, las instituciones universitarias y el sector privado, a colaborar en la ejecución de las acciones recomendadas en el informe de la Comisión para acabar con la obesidad infantil, según proceda y en función del contexto, con miras a fortalecer su valiosa contribución para acabar con la obesidad infantil y del adolescente; 3) recomendar a los Estados Miembros que elaboren respuestas nacionales para acabar con la obesidad infantil y del adolescente, teniendo en cuenta las recomendaciones que figuran en el informe de la Comisión para acabar con la obesidad infantil y adaptándolas a sus contextos nacionales; 4) pedir a la Directora General que, en consulta con los Estados Miembros3 y las partes interesadas pertinentes, elabore un plan de aplicación que oriente las acciones futuras en relación con las recomendaciones que figuran en el informe de la Comisión para acabar con la obesidad infantil, a fin de que, por conducto del Consejo Ejecutivo en su 140.a reunión, sea sometido a la consideración de la 70.a Asamblea Mundial de la Salud. (Octava sesión plenaria, 28 de mayo de 2016)

WHA69(13)

Fortalecimiento de las sinergias entre la Asamblea Mundial de la Salud y la Conferencia de las Partes en el Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco4

La 69.ª Asamblea Mundial de la Salud, Habiendo examinado el informe sobre el fortalecimiento de las sinergias entre la Asamblea Mundial de la Salud y la Conferencia de las Partes en el Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco,5 decidió: 1) invitar a la Conferencia de las Partes en el Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco a que considere la posibilidad de presentar a la Asamblea de la Salud un informe sobre los resultados de la Conferencia de las Partes en el Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco, así como las modalidades relativas a la presentación de dicho informe;

1 2 3 4

Documento A69/8. Véase el anexo 12. Y, cuando proceda, con las organizaciones de integración económica regional.

En el anexo 15 se exponen las repercusiones financieras y administrativas que para la Secretaría tendría la adopción de la decisión. 5

Documento A69/11.

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69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

2) invitar a la Conferencia de las Partes en el Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco a que considere la posibilidad de proponer a la Asamblea de la Salud que presente a la Conferencia de las Partes en el Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco un informe sobre las resoluciones y decisiones de la Asamblea de la Salud que sean pertinentes para las medidas relacionadas con el tabaco; 3) incluir un punto de seguimiento en el orden del día provisional de la 70.a Asamblea Mundial de la Salud. (Octava sesión plenaria, 28 de mayo de 2016)

WHA69(14)

Aplicación del Reglamento Sanitario Internacional (2005)2

La 69.ª Asamblea Mundial de la Salud, habiendo examinado el informe del Comité de Examen sobre el papel del Reglamento Sanitario Internacional (2005) en el brote de ebola y la respuesta que se le ha dado1 y reconociendo la función de liderazgo de la OMS, decidió: 1) encomiar la satisfactoria conclusión de las labores del Comité de Examen sobre el papel del Reglamento Sanitario Internacional (2005) en el brote de ebola y la respuesta que se le ha dado, así como la dirección de su Presidente, la dedicación de sus distinguidos miembros y la presentación de su informe a la Directora General para que esta lo transmita a la 69.ª Asamblea Mundial de la Salud; 2) pedir a la Directora General que elabore, para su consideración por los comités regionales en 2016, un proyecto de plan mundial de aplicación de las recomendaciones del Comité de Examen2 en el que se incluyan medidas inmediatas para mejorar el funcionamiento del RSI mediante el refuerzo de los enfoques existentes y se indique la manera de proceder para poner en práctica las nuevas propuestas que requieren deliberaciones técnicas adicionales por parte de los Estados Miembros; 3) pedir a la Directora General que presente una versión final del plan mundial de aplicación a la 140.ª reunión del Consejo Ejecutivo para su consideración. (Octava sesión plenaria, 28 de mayo de 2016)

WHA69(15)

La dimensión de salud pública del problema mundial de las drogas, en particular en el contexto del periodo extraordinario de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el problema mundial de las drogas, celebrada en abril de 20163

La 69.ª Asamblea Mundial de la Salud, habiendo examinado el informe sobre la dimensión de salud pública del problema mundial de las drogas, en particular en el contexto del periodo extraordinario de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el problema mundial de las dro-

1 2 3

Documento A69/21. Véase el anexo 13.

En el anexo 15 se exponen las repercusiones financieras y administrativas que para la Secretaría tendría la adopción de la decisión.

RESOLUCIONES Y DECISIONES

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gas, celebrada en abril de 2016,1 decidió que este punto se incluya en el orden del día de la 140.a reunión del Consejo Ejecutivo, en enero de 2017. (Octava sesión plenaria, 28 de mayo de 2016)

WHA69(16)

Asignación estratégica de los márgenes presupuestarios2

La 69.ª Asamblea Mundial de la Salud, habiendo examinado el informe sobre la financiación del presupuesto por programas 2016-2017: asignación estratégica de los márgenes presupuestarios,2 decidió lo siguiente: 1) acoger con agrado el informe del grupo de trabajo sobre la asignación estratégica de los márgenes presupuestarios y manifestar su agradecimiento a los miembros de dichos grupo por la rigurosidad con que examinaron la labor previa y por la elaboración objetiva y oportuna de un modelo revisado;3 2) aprobar el modelo propuesto que recomendó el grupo de trabajo sobre la asignación estratégica de los márgenes presupuestarios; 3) pedir a la Directora General que, con respecto al modelo aprobado: a) aplique el modelo recomendado, durante un periodo de tres a cuatro bienios, y reduzca al mínimo las repercusiones presupuestarias negativas en el ámbito regional y de país, sobre todo en los países más necesitados, en consulta con los Directores Regionales, utilizando la asignación actual a la cooperación técnica en los países como punto de partida; b) presente cada bienio al Consejo Ejecutivo, por conducto del Comité de Programa, Presupuesto y Administración, informes sobre la aplicación del nuevo modelo, junto con los informes sobre la ejecución del presupuesto por programas; c) al menos cada seis años lleve a cabo revisiones para evaluar la pertinencia del modelo con respecto a las necesidades de los países y sus repercusiones en las dotaciones presupuestarias regionales; 4) pedir también a la Directora General que colabore con los Directores Regionales para tratar de utilizar los presupuestos de la OMS en los países y el capital social e intelectual de la Organización a fin de movilizar recursos adicionales que permitan ejecutar y financiar con eficacia los programas nacionales prioritarios. (Octava sesión plenaria, 28 de mayo de 2016)

1 2 3

Documento A69/12. Documento A69/47.

En el anexo 14 figuran los modelos propuestos por el grupo de trabajo sobre la asignación estratégica de los márgenes presupuestarios.

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69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

WHA69(17)

Nombramiento de representantes en el Comité de la Caja de Pensiones del Personal de la OMS

La 69.ª Asamblea de la Salud nombró al Dr. Palitha Gunarathna Mahipala, de la delegación de Sri Lanka, miembro del Comité de la Caja de Pensiones del Personal de la OMS por un mandato de tres años, hasta mayo de 2019. La Asamblea de la Salud nombró al Dr. Naoko Yamamoto, de la delegación de Japón, y al Dr. Gerardo Lubin Burgos Bernal, de la delegación de Colombia, miembros suplentes del Comité de la Caja de Pensiones del Personal de la OMS por sendos mandatos de tres años, hasta mayo de 2019. (Octava sesión plenaria, 28 de mayo de 2016)

WHA68(18)

Bienes inmuebles: actualización sobre la estrategia de renovación de los edificios de Ginebra

La 69.ª Asamblea Mundial de la Salud, habiendo examinado el informe de la Directora General relativo a los bienes inmuebles: actualización sobre la estrategia1 de renovación de los edificios de Ginebra, decidió: 1) reiterar su agradecimiento a la Confederación Suiza y a la República y Cantón de Ginebra por sus continuas muestras de hospitalidad; 2) adoptar la estrategia de renovación de los edificios de Ginebra descrita en el informe relativo a los bienes inmuebles: actualización sobre la estrategia de renovación de los edificios de Ginebra; 3) autorizar a la Directora General a que proceda a la renovación del edificio principal (Fr.s. 110 millones) y a la construcción de un nuevo edificio (Fr.s. 140 millones) en la sede de la OMS en Ginebra, por un costo total de Fr.s. 250 millones, en el entendimiento de que si en el transcurso del periodo de diseño el costo total estimado del proyecto aumentase en más de un 10%, se solicitará de nuevo la autorización de la Asamblea de la Salud; 4) autorizar a la Directora General a que acepte el préstamo completo de Fr.s. 140 millones sin intereses y reembolsable en 50 años de las autoridades federales suizas, a reserva de su aprobación definitiva en diciembre de 2016; 5) aprobar la utilización del Fondo para la Gestión de Bienes Inmuebles para costear las obras de renovación y reembolsar en un plazo de 50 años el préstamo sin intereses, en caso de que las autoridades suizas lo otorguen, con efecto a partir del primer año tras la finalización del edificio; y 6) pedir a la Directora General: a) que garantice la asignación de US$ 25 millones por bienio al Fondo para la Gestión de Bienes Inmuebles; y

1

Documento A69/56.

RESOLUCIONES Y DECISIONES

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b) que notifique al menos cada dos años al Consejo Ejecutivo y a la Asamblea de la Salud los avances en la construcción de los nuevos locales y los costos conexos. (Octava sesión plenaria, 28 de mayo de 2016)

WHA69(19)

Selección del país en que se ha de reunir la 70.ª Asamblea Mundial de la Salud

De conformidad con lo dispuesto en el Artículo 14 de la Constitución, la 69.ª Asamblea Mundial de la Salud decidió que la 70.ª Asamblea Mundial de la Salud se celebrase en Suiza. (Octava sesión plenaria, 28 de mayo de 2016) _______________

ANEXOS

ANEXO 1 Estrategia y plan de acción mundiales sobre el envejecimiento y la salud 2016-2020: hacia un mundo en el que todas las personas puedan vivir una vida prolongada y sana1 [A69/17 – 22 de abril de 2016]

FINALIDAD 1. En 2014, la 67.ª Asamblea Mundial de la Salud pidió a la Directora General «que elaborara, en consulta con los Estados Miembros y otros interesados y en coordinación con las oficinas regionales, dentro de los límites de los recursos existentes, una estrategia y un plan de acción mundiales integrales sobre el envejecimiento y la salud, para someterlos a la consideración del Consejo Ejecutivo en enero de 2016 y de la 69.ª Asamblea Mundial de la Salud en mayo de 2016».2 2. Las presentes estrategia y plan de acción mundiales sobre el envejecimiento y la salud responden también a los recientemente aprobados Objetivos de Desarrollo Sostenible, un conjunto indivisible e integrado de prioridades mundiales para el desarrollo sostenible. El envejecimiento se trata en 15 de los 17 objetivos, a saber: • Objetivo 1. Poner fin a la pobreza en todas sus formas y en todo el mundo – para todos los hombres y mujeres. • Objetivo 2. Poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria y la mejora de la nutrición y promover la agricultura sostenible, en particular para las personas mayores. • Objetivo 3. Garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades a través de la cobertura sanitaria universal, incluida la protección contra los riesgos financieros. • Objetivo 4. Garantizar una educación inclusiva y equitativa de calidad y promover oportunidades de aprendizaje permanente para todos. • Objetivo 5. Lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y las niñas. • Objetivo 8. Promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos. • Objetivo 10. Reducir la desigualdad en los países y entre ellos promoviendo la inclusión social, política y económica de todas las personas, sea cual sea su edad.

1 2

Véase la resolución WHA69.3 (2016). Decisión WHA67(13) (2014).

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69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

• Objetivo 11. Lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles proporcionando acceso universal a zonas verdes y espacios públicos seguros, inclusivos y accesibles, en particular para las personas de edad. • Objetivo 16. Promover sociedades pacíficas e inclusivas para el desarrollo sostenible, facilitar el acceso a la justicia para todos y construir a todos los niveles instituciones eficaces e inclusivas que rindan cuentas. 3. El logro de estos ambiciosos objetivos exigirá la adopción de medidas concertadas para encauzar las numerosas contribuciones que las personas mayores pueden aportar al desarrollo sostenible y velar por que no se queden atrás. La estrategia ofrece un marco para alcanzar los objetivos previstos al centrarse en la capacidad funcional de las personas mayores. Este enfoque puede aplicarse a cada objetivo, a fin de garantizar que se presta la debida atención a las necesidades y derechos de las personas mayores. En cuanto al Objetivo 3, este enfoque constituye un cambio importante con respecto a las anteriores prioridades sanitarias mundiales, en las que se hacía hincapié con frecuencia en reducir la mortalidad a edades más tempranas. En cambio la presente estrategia se centra en la calidad de los años adicionales que estas intervenciones nos permiten disfrutar. 4. La estrategia parte de dos instrumentos normativos internacionales que han orientado las actuaciones sobre el envejecimiento y la salud desde 2002: el Plan de Acción Internacional de Madrid sobre el Envejecimiento, 2002,1 y el marco normativo de la OMS sobre el envejecimiento activo.2 Ambos instrumentos hacen referencia al derecho a la salud y su marco jurídico internacional, ponen de relieve las aptitudes y experiencia de las personas mayores y sus potenciales contribuciones, independientemente de las limitaciones físicas y cognitivas que puedan tener, y definen un amplio conjunto de ámbitos en los que la acción normativa puede facilitar tales contribuciones y garantizar la protección en la vejez. 5. No obstante, desde 2002 los progresos para mejorar la salud de las personas mayores han sido desiguales y por lo general inadecuados. Se requieren respuestas más coordinadas y un compromiso renovado. Así pues, la estrategia amplía los instrumentos antedichos y analiza a fondo las medidas necesarias para lograr el objetivo previsto. Para ello, mantiene el enfoque basado en los derechos y trata de combatir los escollos jurídicos, sociales y estructurales que limitan la salud de las personas mayores, y de garantizar que los agentes estatales y no estatales cumplen sus obligaciones jurídicas de respetar, proteger y hacer efectivos dichos derechos. 6. En la estrategia se esboza un marco de actuación que todas las partes interesadas pertinentes pueden adoptar durante los 15 años de vigencia de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Asimismo se esbozan medidas concretas que pueden adoptarse en ese marco durante el quinquenio 2016-2020.

1 Declaración Política y Plan de Acción Internacional de Madrid sobre el Envejecimiento. Nueva York, Naciones Unidas, 2002 (http://www.un.org/esa/socdev/documents/ageing/MIPAA/political-declaration-sp.pdf, consultado el 3 de marzo de 2016).

Active ageing: a policy framework. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2002 (WHO/NMH/NPH/02.8; http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/67215/1/WHO_NMH_NPH_02.8.pdf, consultado el 4 de diciembre de 2015).

2

ANEXO 1

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RELACIÓN CON OTRAS ESTRATEGIAS Y PLANES 7. La estrategia se inspira asimismo en cinco estrategias y planes de acción regionales de la OMS en los que se aborda la salud de las personas mayores y que son el resultado de amplias consultas con los Estados Miembros y otras partes interesadas. Ahora bien, la estrategia va más allá, puesto que ofrece una visión general y un marco de salud pública para la acción mundial coordinada y subraya la importancia del envejecimiento saludable como prioridad de salud pública y la necesidad de que los Estados Miembros se comprometan a ofrecer una respuesta de salud pública sostenible y fundamentada en datos científicos. La estrategia también refleja y complementa compromisos, enfoques y plataformas existentes como la cobertura sanitaria universal, los determinantes sociales de la salud, la lucha contra las enfermedades no transmisibles, la discapacidad, la prevención de la violencia y los traumatismos, las ciudades y comunidades adaptadas a las personas mayores, el fortalecimiento de los recursos humanos para la salud, el fomento de una atención integrada y centrada en la persona, los cuidados de las personas con demencia y la prestación garantizada de asistencia paliativa. 8. La estrategia se basa en el Informe mundial sobre el envejecimiento y la salud,1 que articula un modelo conceptual para el envejecimiento saludable y esboza un marco de salud pública de medidas para fomentarlo. Este marco se utilizó como punto de partida en las amplias consultas que desembocaron en la versión final del proyecto de estrategia.

SITUACIÓN MUNDIAL 9. Actualmente, por primera vez en la historia, la mayor parte de la población espera vivir hasta los sesenta años y más. Esto refleja los excelentes resultados conseguidos en la lucha contra las enfermedades infantiles mortales, la mortalidad materna y, más recientemente, la mortalidad en la edad adulta. Combinados con las marcadas caídas en las tasas de fecundidad, estos aumentos de la esperanza de vida están provocando cambios igualmente significativos en la estructura demográfica (envejecimiento de la población). 10. La posibilidad de vivir más tiempo es un recurso muy valioso para cada uno de nosotros como personas, y también para la sociedad en general. Las personas mayores pueden participar en la sociedad y contribuir a ella de muchas maneras, como mentores, cuidadores, artistas, consumidores, innovadores, emprendedores y miembros de la fuerza de trabajo. Este compromiso social puede a su vez reforzar la salud y el bienestar de las personas mayores mismas. 11. Ahora bien, el alcance de las oportunidades que se derivan de la creciente longevidad dependerá considerablemente de un factor fundamental: la salud de las poblaciones de más edad. Si las personas mayores viven esos años adicionales en buena salud y en un entorno propicio, podrán hacer lo que más valoran sin demasiadas restricciones. En cambio, si esos años adicionales se caracterizan por un rápido declive de la capacidad física y mental, las consecuencias para las personas mayores y la sociedad en general son mucho más negativas. Por lo tanto, tratar de llegar a la vejez con la mejor salud posible es crucial para lograr el desarrollo sostenible. 12. Lamentablemente, existen pocos datos científicos que permitan afirmar que las personas mayores gozan de mejor salud que sus progenitores a la misma edad. Además, la buena salud en la edad avanzada no está equitativamente distribuida en las poblaciones ni entre ellas. Por ejemplo, de un país 1

Informe mundial sobre el envejecimiento y la salud. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2015 (http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/186466/1/9789240694873_spa.pdf?ua=1, consultado el 4 de diciembre de 2015).

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69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

a otro existe una diferencia de 38 años de esperanza de vida al nacer, de 37 años de esperanza de vida sana al nacer, y de 13 años de esperanza de vida a los 60 años. Es más, en los dos últimos decenios, la brecha entre la esperanza de vida a los 60 años entre los países de ingresos altos y los países de ingresos bajos y medianos ha aumentado. Además, los niveles de capacidad en una población dada se distribuyen por lo general en una escala social que refleja el efecto acumulativo de los diferentes determinantes sociales y económicos de la salud que se experimentan a lo largo de la vida. Una consecuencia crucial de ello es que en la vejez las personas con las mayores necesidades sanitarias suelen ser también las que menos acceso tienen a los recursos que podrían ayudarles a atender tales necesidades. Esa asociación tiene repercusiones importantes en las políticas, que deberán formularse de forma tal que puedan superarse esas desigualdades, en vez de acentuarlas. 13. Pueden tomarse medidas para disfrutar esos años adicionales de vida en la mejor salud posible. La mayoría de los problemas de salud de las personas mayores están relacionados con trastornos crónicos, especialmente enfermedades no transmisibles. Muchos de esos trastornos se pueden prevenir o retrasar mediante comportamientos saludables y entornos físicos que los promuevan. Incluso en el caso de que surjan enfermedades crónicas, sus consecuencias pueden limitarse mediante cuidados integrados que permitan fortalecer y mantener las capacidades o invertir su declive. En cuanto a las personas cuyas capacidades disminuyen de forma considerable, los entornos favorables pueden promover la dignidad, la autonomía, el funcionamiento y el crecimiento personal continuado. Sin embargo, el mundo está muy lejos de este ideal, en particular en el caso de las personas mayores pobres y las pertenecientes a grupos sociales desfavorecidos. 14. Se necesita con urgencia una respuesta integral para fomentar el envejecimiento saludable.

Envejecimiento saludable 15. Los cambios que conducen al envejecimiento e influyen en él son complejos. En el plano biológico, la acumulación gradual de una gran variedad de daños moleculares y celulares que reducen gradualmente las reservas fisiológicas, aumentan el riesgo de muchas enfermedades y disminuyen en general la capacidad del individuo. Ahora bien, esos cambios no son lineales ni uniformes, y solo se asocian vagamente con la edad de una persona en años. Así, mientras puede que algunos septuagenarios gocen de buenas capacidades físicas y mentales, otros pueden ser frágiles y necesitar un apoyo considerable para atender sus necesidades básicas. 16. Más allá de las pérdidas biológicas, la vejez con frecuencia conlleva otros cambios importantes, por ejemplo en las funciones y posiciones sociales. Aunque puede que algunos de estos cambios sean el resultado de la adaptación a la pérdida, otros reflejan el crecimiento psicológico sostenido en la edad avanzada que pueden estar asociados con la adquisición de nuevos puntos de vista y contextos sociales. Al elaborar una respuesta de salud pública al envejecimiento, es importante tener en cuenta estrategias que refuercen la recuperación y el crecimiento psicosocial. Dado que las normas culturales que consideran la vejez como un periodo inevitable de declive pueden actuar contra tales esfuerzos, también será importante combatir muchos de los estereotipos que definen actualmente lo que es ser «viejo». 17. La presente estrategia enmarca esta respuesta a través del concepto de envejecimiento saludable, que se describe con detalle en el Informe mundial sobre el envejecimiento y la salud. El envejecimiento saludable se define como «el proceso de fomentar y mantener la capacidad funcional que permite el bienestar en la vejez». Esta capacidad funcional viene determinada por la capacidad intrínseca de la persona (es decir, la combinación de todas las capacidades físicas y mentales —así como las psicosociales— de una persona), los entornos en los que vive (entendidos en el más amplio sentido, que incluye los entornos físicos, sociales y normativos), y la relación entre ambos.

ANEXO 1

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18. El envejecimiento saludable es un proceso que abarca la totalidad del curso de la vida y que puede ser pertinente para todos, no solamente para los que en estos momentos no padecen enfermedad alguna. La capacidad intrínseca en un momento dado viene determinada por muchos factores, por ejemplo los cambios fisiológicos y psicológicos subyacentes, los comportamientos relacionados con la salud y la presencia o ausencia de enfermedad. Esos factores, a su vez, están muy influidos por los entornos en los que las personas han vivido a lo largo de la vida. Puesto que la relación de una persona con esos entornos está en sí misma muy influida por factores como el sexo y la raza, esas características personales están también estrechamente asociadas con la capacidad en un momento dado. 19. Sin embargo, la capacidad intrínseca es solamente una de las dimensiones del funcionamiento de las personas mayores. Los entornos en los que viven y su relación con ellos son también determinantes importantes de lo que pueden hacer las personas mayores con un determinado nivel de capacidad. Esos entornos conllevan distintos recursos u obstáculos que en última instancia decidirán si las personas mayores pueden participar en actividades que les importan. Así pues, mientras que las personas mayores con artrosis grave quizá tengan una capacidad intrínseca limitada, es posible que puedan hacer la compra si tienen acceso a un dispositivo de asistencia (como un bastón, una silla de ruedas o una motoneta) y viven cerca de un medio de transporte asequible y accesible. 20. Esta conceptualización del envejecimiento saludable refleja los puntos fuertes y los déficits que una persona acumula durante el curso de la vida. Así pues, para mejorar las trayectorias de envejecimiento saludable pueden tomarse medidas a cualquier edad, y ello será necesario en múltiples niveles y sectores. Puesto que buena parte de la labor de la OMS aborda actuaciones a edades tempranas, la presente estrategia se centra en actuaciones para las personas que se encuentran en la segunda mitad de la vida. 21. Con ello, la estrategia presta una especial atención a la considerable influencia de las normas que rigen la relación entre hombres y mujeres, tanto en las trayectorias de envejecimiento saludable de las personas mayores como en el efecto que su envejecimiento pueda tener en sus familias y comunidades. Por ejemplo, el sexo de la persona influye de forma poderosa en muchos comportamientos y exposiciones relacionados con la salud a lo largo del curso de la vida. En consecuencia, las mujeres suelen vivir más tiempo que los hombres, pero por lo general tienen peor salud a lo largo de la vida y tasas más altas de pobreza. Es más, cuando una persona mayor sufre pérdidas considerables de capacidad, la familia con frecuencia desempeña una función importante al ofrecer el cuidado y apoyo necesarios. Las mujeres son con frecuencia quienes ejercen las funciones de cuidadoras, sin remuneración alguna y sin el reconocimiento que merecen. Ello puede limitar su participación en la vida laboral o en la educación, en detrimento de su propio bienestar en la vejez, puesto que puede limitar la acumulación de derechos de pensión y el acceso al seguro de salud e incrementar el riesgo de pobreza y otro tipo de riesgos.

PRINCIPIOS RECTORES 22. La estrategia parte del supuesto de que el envejecimiento es un proceso valioso, aunque a menudo conlleva dificultades. En ella se considera que es bueno envejecer y que la sociedad es mejor por tener personas de edad. Al mismo tiempo, se reconoce que muchas personas mayores experimentarán pérdidas muy considerables, bien sea en su capacidad física o cognitiva, o pérdidas de familiares, amigos y de las funciones que desempeñaban anteriormente en la vida. Algunas de esas pérdidas pueden evitarse, y deberíamos hacer lo posible para que así sea. Pero otras serán inevitables. Las respuestas de la sociedad al envejecimiento no deberían negar esas dificultades, sino tratar de promover la recuperación, la adaptación y la dignidad.

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23. Ello exigirá la adopción de enfoques transformadores que reconozcan los derechos de las personas mayores y les permitan prosperar en el complejo, cambiante e imprevisible entorno en el que probablemente viven y vivirán en el futuro. Sin embargo, en lugar de prescribir lo que las personas mayores deberían hacer, la estrategia tiene por objeto fomentar la capacidad de las personas mayores mismas para inventar el futuro de una forma que ni las generaciones anteriores ni la nuestra hubiéramos imaginado jamás. 24. Esos enfoques deben fomentar la capacidad de las personas mayores para efectuar múltiples contribuciones en un entorno que respete la dignidad y los derechos humanos de las personas, sin discriminación por motivos de sexo o edad. Así pues, entre los principios que sustentan la estrategia se incluyen los siguientes: • los derechos humanos, en particular el derecho de las personas mayores a la mejor salud posible, y a ejercerlo de forma responsable y progresiva; • la igualdad entre hombres y mujeres; • la igualdad y no discriminación, en particular por razones de edad; • la equidad (igualdad de oportunidades respecto de los determinantes de un envejecimiento saludable que no refleje la condición social o económica, el lugar de nacimiento o residencia ni ningún otro determinante social); • la solidaridad intergeneracional (que permita la cohesión social entre las generaciones).

VISIÓN, METAS Y OBJETIVOS ESTRATÉGICOS 25. La visión de la estrategia es un mundo en el que todas las personas puedan vivir una vida prolongada y sana. Un mundo en el que se promoverá la capacidad funcional durante todo el curso de la vida y en el que las personas mayores tendrán igualdad de derechos y oportunidades y no sufrirán discriminación por motivos de edad. VISIÓN Un mundo en el que todas las personas puedan vivir una vida prolongada y sana OBJETIVOS ESTRATÉGICOS 1. 2. 3. 4. 5. Comprometerse a adoptar medidas sobre el envejecimiento saludable en cada país Crear entornos adaptados a las personas mayores Armonizar los sistemas de salud con las necesidades de las personas mayores Fomentar sistemas sostenibles y equitativos para ofrecer atención a largo plazo (domiciliaria, comunitaria e institucional) Mejorar los sistemas de medición, seguimiento e investigación en materia de envejecimiento saludable

PLAN DE ACCIÓN 2016-2020 METAS 1. 2. Aplicar durante cinco años medidas basadas en pruebas científicas para potenciar al máximo la capacidad funcional que beneficien a todas las personas Para 2020 establecer las pruebas científicas y las alianzas necesarias para apoyar la instauración de un decenio del envejecimiento saludable de 2020 a 2030

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26. Se identificaron cinco objetivos estratégicos. Los dos primeros (comprometerse a adoptar medidas sobre el envejecimiento saludable en cada país y crear entornos adaptados a las personas mayores) reflejan las influencias múltiples e intersectoriales que repercuten en el envejecimiento saludable. Además, definen el amplio contexto en el que los sectores de atención sanitaria y asistencia social pueden adoptar medidas más específicas. Estas medidas se abordan en los objetivos estratégicos 3 y 4, referidos a la armonización de los sistemas de salud con las necesidades de las personas mayores, y el fomento de sistemas para ofrecer atención a largo plazo (domiciliaria, comunitaria e institucional). Aunque en la estrategia estos dos objetivos se definen separadamente, para facilitar las medidas sectoriales específicas es preciso considerarlos como parte de un proceso asistencial continuo integrado. El último objetivo estratégico (mejorar los sistemas de medición, seguimiento e investigación en materia de envejecimiento saludable) se refiere a las medidas necesarias para contribuir al desarrollo de una base empírica que permita asegurar que todas las medidas tengan los efectos deseados y sean equitativas y costoeficaces. Los cinco objetivos estratégicos están interrelacionados, son interdependientes, se refuerzan mutuamente y están armonizados con esta visión del envejecimiento saludable. Cada uno de los cinco objetivos estratégicos comprende tres esferas de acción prioritarias. 27. En el apéndice 1 se describen las contribuciones propuestas que los Estados Miembros, la Secretaría y otros asociados podrían efectuar para materializar esta visión y alcanzar esos objetivos estratégicos en el periodo 2016-2020. Las contribuciones se enmarcan en dos metas. Si bien existen muchas deficiencias importantes en nuestro conocimiento de los factores que pueden propiciar el envejecimiento saludable, en muchas esferas hay pruebas científicas suficientes que permiten identificar medidas que se podrían adoptar en la actualidad para contribuir al logro de esta visión. Por consiguiente, la primera meta («Para 2020, aplicar durante cinco años medidas basadas en pruebas científicas para potenciar al máximo la capacidad funcional que beneficien a todas las personas») hace hincapié en que esas medidas se adopten con la máxima amplitud posible y de forma tal que aseguren la atención centrada particularmente en las personas con menos acceso a los recursos necesarios para mantener su capacidad funcional. 28. Ahora bien, en el Informe mundial sobre el envejecimiento y la salud se reconoce la falta de pruebas científicas e infraestructura en muchos ámbitos cruciales. La segunda meta («Para 2020 establecer las pruebas científicas y las alianzas necesarias para apoyar la instauración de un decenio del envejecimiento saludable de 2020 a 2030») procura aprovechar el quinquenio 2016-2020 para subsanar esas deficiencias y asegurar que los Estados Miembros y otras partes interesadas se posicionen para adoptar medidas concertadas basadas en pruebas científicas de 2020 a 2030.

OBJETIVO ESTRATÉGICO 1: COMPROMETERSE A ADOPTAR MEDIDAS SOBRE EL ENVEJECIMIENTO SALUDABLE EN CADA PAÍS 29. Fomentar el envejecimiento saludable exige liderazgo y compromiso. Ahora bien, invertir en el bienestar de las personas mayores generará considerables beneficios económicos y sociales. En algunos casos, el retorno de la inversión es directo. Por ejemplo, invertir en sistemas de salud que se adecuen mejor a las necesidades de las personas mayores propiciará que estas tengan una mayor capacidad intrínseca, lo que a su vez les permitirá participar y contribuir de forma más activa en la sociedad. Puede que otros retornos sean menos obvios, pero no por ello menos importantes. Por ejemplo, invertir en atención a largo plazo contribuye a que las personas mayores con pérdida considerable de capacidades puedan llevar una vida digna y continuar su desarrollo personal, y también puede proteger a las familias contra el empobrecimiento, permitir a las mujeres permanecer en fuerza de trabajo y fomentar la cohesión social mediante la distribución de riesgos en toda la comunidad. Gran parte de la inversión en infraestructuras o políticas de fomento del envejecimiento saludable tendrá también beneficios para otros sectores de la población. Por ejemplo, un mejor acceso a los medios de transporte, los edificios y espacios públicos, o a las tecnologías de asistencia, de la información y de la comunicación puede

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facilitar la inclusión y la participación de todas las personas, en particular las discapacitadas y los padres de niños pequeños. Contar con sistemas de salud más integrados y centrados en la persona beneficiará a todos. 30. Propiciar que todas las personas vivan una vida prolongada y sana exige un enfoque multisectorial con un compromiso sólido de diversos sectores y diferentes niveles de la administración pública. También se requiere colaboración entre agentes gubernamentales y no gubernamentales, en particular los proveedores de servicios, los desarrolladores de productos, el sector universitario y las propias personas mayores. Así pues, una fase fundamental en el fomento de las medidas debe ser construir las coaliciones y los puntos comunes que puedan propiciar dicho compromiso multisectorial. 31. Ahora bien, en la presente estrategia no se propone que las medidas sobre el envejecimiento saludable se emprendan necesariamente como un programa independiente de trabajo. En muchos casos, el enfoque más eficaz será integrar las medidas basadas en pruebas científicas en la labor de otros programas y alianzas en pro de la salud, o en las políticas y legislación de otros sectores, por ejemplo los de vivienda, transporte, protección social, educación y empleo. Sin embargo, las medidas sobre el envejecimiento saludable no se materializarán por sí mismas. Exigen liderazgo, coordinación y un conocimiento mucho más profundo de las aspiraciones, el potencial y las necesidades de un segmento cada vez más grande de la población. Con ese compromiso puede establecerse la amplia plataforma política y operacional que permita, y dé legitimidad, a medidas multidimensionales eficaces. Ese liderazgo y compromiso tendrán la responsabilidad primordial de garantizar que las personas mayores y las organizaciones que las representan estén informadas, sean consultadas y participen de forma activa en la formulación, aplicación y seguimientos de las políticas y leyes que les afectan. 32. Ahora bien, en la estrategia se propone que el fomento del envejecimiento saludable es una medida fundamental para combatir la discriminación por motivos de edad (edadismo). Algunos de los obstáculos más importantes para la adopción de medidas y políticas efectivas de salud pública sobre el envejecimiento saludable son los conceptos erróneos, actitudes negativas y suposiciones ubicuas sobre el envejecimiento y las personas mayores, que pueden influir en el comportamiento de las personas (incluido el de las personas mayores mismas), los valores sociales y las normas. Asimismo pueden influir en el objetivo principal de las investigaciones y las políticas sobre el envejecimiento y la salud al modelar la conceptualización de problemas y posibles soluciones, y la forma en que las instituciones formulan y aplican reglas y procedimientos. A menos que se combata la edadismo y se cambien esas creencias y procesos fundamentales, nuestra capacidad para aprovechar oportunidades innovadoras que permitan fomentar el envejecimiento saludable será limitada. Ello exigirá medidas de diversos tipos, en particular la adopción de legislación, intervenciones para cambiar las normas sociales, y la educación. 33. Por tanto este objetivo estratégico se centra en la creación de marcos de acción nacionales y regionales, lo que permitirá a los Estados Miembros acceder a las pruebas científicas existentes y utilizarlas y poner en marcha esfuerzos concretos para combatir el edadismo, como una etapa esencial para fomentar el envejecimiento saludable.

Objetivo estratégico 1.1: Establecer marcos de acción nacionales sobre el envejecimiento saludable 34. La gobernanza no se refiere solo al gobierno, sino que se extiende a su relación con el sector privado, las organizaciones no gubernamentales y la sociedad civil. Sin embargo, como garantes últimos de velar por que las personas vivan vidas prolongadas y sanas, los gobiernos, en sus diferentes niveles administrativos, tienen la obligación de poner en marcha políticas, acuerdos financieros y me-

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canismos de rendición de cuentas adecuados. Esto debe llevarse a cabo en todos los sectores y en diferentes niveles de gobierno. 35. Se necesitan estrategias o políticas nacionales y regionales claras y fundamentadas en datos científicos que aborden el envejecimiento y la salud. La gobernanza efectiva del envejecimiento saludable requiere también la elaboración de legislación, políticas y planes basados en datos científicos, ya sea como documentos independientes o integrados en el sector de la salud y otros sectores, que presten atención de forma explícita a la equidad y la dignidad y derechos humanos inherentes de las personas mayores. Estas deben adoptar un planteamiento de desarrollo basado en los derechos e incorporar sistemáticamente los puntos de vista de las personas mayores. En ese sentido, dichos planes deben estar vinculados con mecanismos efectivos de coordinación y rendición de cuentas a fin de garantizar su aplicación. Pueden reforzarse a través de una sociedad civil robusta, en particular las asociaciones de personas mayores y sus familias y cuidadores, que pueden ayudar a generar políticas, leyes y servicios más eficaces y responsables en pro de un envejecimiento saludable. Las medidas también se beneficiarán de la evaluación e intercambio de experiencias en apoyo del envejecimiento saludable en diferentes países.

Objetivo estratégico 1.2: Fortalecer las capacidades nacionales para formular políticas basadas en pruebas científicas 36. Aunque existen importantes lagunas de conocimientos, disponemos de pruebas suficientes para actuar sin demora, y hay algo que cada país puede hacer, indistintamente de la situación o el nivel de desarrollo que tenga en la actualidad. Para que las actuaciones se basen en datos científicos, las instancias normativas tienen que conocer las principales conclusiones de las investigaciones y tener la facultad de incluirlas en la formulación de políticas. Ello exigirá mecanismos más eficientes para cerrar la brecha entre la generación y la utilización de conocimientos. Entre esos mecanismos se incluyen los siguientes: examinar el contexto normativo, como la función de las instituciones, la voluntad política, las ideas, los intereses; facilitar la generación pertinente y oportuna de datos científicos y conocimientos; y realizar las investigaciones que corresponda sobre el envejecimiento y la salud para utilizarlas en ese contexto normativo, en particular intervenciones costoeficaces del sistema de salud aplicables al entorno local; mejorar la comunicación y procurar que las instancias decisorias tengan acceso a los resultados de las investigaciones, sintetizando y resumiendo los datos científicos de manera que las instancias normativas puedan utilizarlos; y autorizarles a utilizar la información mediante una cultura que valore los datos científicos y su obtención. 37. Un posible mecanismo para fomentar esa traslación del conocimiento a la política y la práctica son los diálogos de política en los que se reúnen los datos existentes y se evalúa su pertinencia para las prioridades nacionales. Será importante conseguir que la sociedad civil participe en estos procesos, con representación de diversos grupos etarios e intereses, con objeto de dar forma a la formulación y aplicación de las políticas en consonancia con las expectativas sociales.

Objetivo estratégico 1.3: Combatir el edadismo y transformar la comprensión del envejecimiento y la salud 38. Combatir la discriminación por motivos de edad debe ser primordial en cualquier respuesta de salud pública al envejecimiento de la población. Aunque será difícil, la experiencia con otras formas generalizadas de discriminación, como el sexismo y el racismo, indica que las actitudes y las normas se pueden cambiar. Combatir el edadismo exige, en el plano institucional, la adopción de leyes que protejan contra la discriminación por motivos de edad, la modificación o revocación de leyes, costumbres o prácticas que discriminan directa o indirectamente, así como el establecimiento de otras medi-

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das administrativas pertinentes, según sea necesario. Será fundamental desmantelar clasificaciones arbitrarias por edad (por ejemplo, considerar viejas a las personas que superan una cierta edad). Estas clasificaciones no tienen en cuenta la gran diversidad de capacidades a una edad determinada y pueden llevar a respuestas simplistas basadas en estereotipos sobre lo que supone tener esa edad. La eliminación de esos constructos sociales restrictivos puede reforzar la visión de que, aunque la vejez a menudo conllevará pérdidas, también puede ser un periodo de crecimiento personal, creatividad y productividad. 39. Combatir el edadismo requiere también una nueva forma de entender el envejecimiento y la salud que se aparta de la conceptualización de las personas mayores como una carga, y de supuestos poco realistas de que actualmente las personas mayores han superado de alguna manera los problemas de salud de sus padres y abuelos. Con representaciones más exactas del envejecimiento y la salud se adoptará una perspectiva que tenga en cuenta el curso de la vida y se procurará fomentar la confianza y desmantelar las barreras intergeneracionales, a la vez que se creará un sentimiento de identidad común y respeto por las diferencias. Entre las estrategias básicas se incluyen las campañas de información que combaten directamente el edadismo y las iniciativas concertadas en los medios de comunicación y entretenimiento para presentar una visión equilibrada del envejecimiento. 40. Otra medida importante para combatir el edadismo será la consolidación de las pruebas científicas sobre las funciones y necesidades actuales de las personas mayores. Se necesitan nuevos modelos económicos que evalúen de manera integral el conjunto de las contribuciones de las personas mayores; el costo de la atención (no solo para los servicios públicos, sino para los cuidadores oficiosos que a menudo la ofrecen); y los beneficios de las intervenciones para fomentar el envejecimiento saludable sobre el funcionamiento de las personas mayores, sus contribuciones y la sociedad en general (por ejemplo, sobre la necesidad de atención). Los datos generados ofrecerán una referencia continua para el posterior discurso público.

OBJETIVO ESTRATÉGICO 2: CREAR ENTORNOS ADAPTADOS A LAS PERSONAS MAYORES 41. Por entorno se entiende el contexto en el que viven las personas. Los entornos adaptados a las personas mayores ayudan a promover un envejecimiento saludable de dos formas: contribuyen a desarrollar y mantener la capacidad intrínseca a lo largo de la vida y potencian una capacidad funcional mayor, de modo que las personas con distintos grados de capacidad puedan hacer las cosas que son importantes para ellas. 42. Las medidas destinadas a crear entornos adaptados a las personas mayores pueden focalizarse en diversos contextos (por ejemplo, el hogar o la comunidad) o en factores concretos del entorno (como el transporte, la vivienda, la protección social, las calles y parques, los servicios sociales, la atención de salud y la atención a largo plazo y las actitudes y valores sociales), y pueden estar promovidas a diferentes niveles de gobierno (nacional, regional o local). Cuando esas medidas tienen también en cuenta la exclusión social y los obstáculos a las oportunidades, las actividades destinadas a desarrollar y mantener la capacidad funcional pueden servir además para superar situaciones de desigualdad entre grupos de personas mayores. 43. La Red Mundial OMS de Ciudades y Comunidades Adaptadas a las Personas ofrece un buen ejemplo de cómo establecer entornos favorables a las personas mayores a nivel local. La Red agrupa a municipios del mundo entero que, gracias a iniciativas multisectoriales, están logrando crear entornos en los que las personas mayores viven mejor. Los municipios toman como punto de partida para crear esos entornos las necesidades y las preferencias de las personas mayores, en lugar de considerar solo

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un servicio o de adoptar la perspectiva de los proveedores, lo que garantiza que los enfoques seguidos sean adecuados para la población local. 44. Cuando se coordinan en varios sectores y a distintos niveles, las medidas destinadas a crear entornos adaptados a las personas mayores pueden mejorar toda una serie de aspectos relacionados con la capacidad funcional de esas personas, como las capacidades para satisfacer sus necesidades básicas; mantener la movilidad; continuar aprendiendo, desarrollándose y tomando decisiones; entablar y mantener relaciones, y contribuir a la sociedad. Cuando varios sectores e interesados directos comparten el objetivo de potenciar la capacidad funcional y orientan el desarrollo a la promoción de esas capacidades concretas es más fácil garantizar que las personas mayores envejezcan en un lugar seguro y adecuado para ellas, sin caer en la pobreza, y puedan continuar desarrollándose a nivel personal y contribuir a sus comunidades y al mismo tiempo conservar su autonomía y tener buena salud. Este enfoque es también pertinente para las situaciones de emergencia. 45. Ahora bien, aunque las intervenciones para la población, como las destinadas a ofrecer un transporte accesible, pueden ser un recurso útil para todas las personas mayores, algunas de ellas no podrán aprovecharlas plenamente si no existen apoyos adaptados a las necesidades individuales que faciliten su autonomía y participación. Por ejemplo, la capacidad de una mujer de edad avanzada para conservar su movilidad puede estar determinada por su deseo de permanecer activa y por la disponibilidad de dispositivos que faciliten la movilidad y correspondan a sus necesidades (andador, silla de ruedas, etc.), así como por el grado de accesibilidad y seguridad de las aceras, los edificios y el alumbrado y por la amabilidad de los conductores de autobús o de los demás pasajeros que la ayuden a subir o bajar del autobús. 46. En relación con este objetivo estratégico se prevén enfoques destinados a maximizar la participación de las personas mayores, que se centran en fomentar su autonomía y hacer posible su participación. Dada la necesidad de una actuación multisectorial para lograr esas metas, el tercer enfoque se refiere a cómo pueden colaborar de forma eficiente los distintos sectores para conseguir el mayor impacto posible.

Objetivo estratégico 2.1: Fomentar la autonomía de las personas mayores 47. Las personas mayores han señalado reiteradamente que la autonomía es un elemento fundamental para su bienestar que tiene una influencia enorme en su dignidad, su integridad, su libertad y su independencia. Las personas de edad tienen derecho a elegir y a controlar toda una serie de cuestiones, como dónde viven, qué relaciones mantienen, cómo se visten, a qué dedican su tiempo y si se someten a un tratamiento o no. Sin embargo, muchos adultos de edad avanzada, sobre todo mujeres, no disfrutan aún de esas oportunidades durante todo el curso de la vida. Estos derechos y libertades fundamentales deben poder realizarse independientemente de la edad, el sexo o el grado de capacidad intrínseca, incluso en las situaciones de emergencia o en un entorno de atención institucional, y han de estar recogidos en la ley (esta cuestión se trata en relación con el objetivo estratégico 1). 48. La autonomía está condicionada por numerosos factores, como la propia capacidad de las personas mayores y el entorno en el que viven, sus recursos personales (por ejemplo, la relación con sus hijos y otros familiares, sus amigos, vecinos y miembros de redes sociales más amplias) y los recursos financieros con que cuentan, así como las oportunidades que se les ofrecen. La autonomía depende en gran medida tanto de que las necesidades básicas de una persona mayor estén cubiertas como del acceso de esta a toda una serie de servicios, por ejemplo, de transporte y de aprendizaje durante toda la vida (véase el objetivo estratégico 2.3). La autonomía de las personas mayores se puede ver especialmente afectada en las situaciones de emergencia si no se adoptan las medidas oportunas.

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49. La autonomía se puede mejorar, independientemente del grado de capacidad de una persona mayor, mediante toda una serie de mecanismos, como los relacionados con la planificación anticipada de la atención, la adopción de decisiones fundamentadas y el acceso a dispositivos de asistencia adecuados. Cuando se adaptan a la persona o a su entorno concreto (ambos quizá cambien con el tiempo), esos mecanismos pueden permitir a las personas mayores conservar el máximo grado de control sobre su vida. Otras de las medidas que pueden influir directamente en la autonomía de las personas mayores son las destinadas a proteger y garantizar el respeto de sus derechos humanos mediante el fomento de la toma de conciencia, la adopción de disposiciones legislativas y el establecimiento de mecanismos para castigar las violaciones de esos derechos. 50. Como se señala en el Informe Mundial sobre el Envejecimiento y la Salud, una de las principales amenazas para la autonomía es el maltrato infligido a las personas mayores, que actualmente afecta a una de cada diez personas mayores que viven en la comunidad, y esa proporción es todavía más alta entre las personas que residen en instituciones. Otra gran amenaza para la autonomía son las caídas. Aproximadamente el 30% de las personas de más de 65 años y el 50% de las más de 85 que viven en la comunidad sufrirán una caída al menos una vez al año. Por lo tanto, es necesario adoptar medidas concretas para proteger el derecho de las personas mayores a no sufrir traumatismos, violencia ni maltrato.

Objetivo estratégico 2.2: Propiciar la participación de las personas mayores 51. Hacer participar a las personas mayores en los procesos de desarrollo puede contribuir a construir sociedades que estén cohesionadas y sean pacíficas, equitativas y seguras. La exclusión de las personas de edad de esos procesos no solo menoscaba el bienestar y la contribución de estas, sino que también puede repercutir de manera importante en el bienestar y la productividad de otras generaciones. Por ejemplo, las personas mayores hacen numerosas contribuciones de carácter social y económico a sus familias, a sus comunidades y a la sociedad; entre otras cosas, ayudan a amigos y vecinos, proporcionan orientación a sus pares y a personas más jóvenes, cuidan de familiares y miembros de la comunidad más amplia, y también desempeñan una función como consumidores, trabajadores y voluntarios. Por lo tanto, uno de los objetivos fundamentales del desarrollo socioeconómico ha de ser posibilitar la participación de las personas mayores, y garantizar que estas tomen parte en los citados procesos y se beneficien de ellos es indispensable. 52. La inversión en las personas mayores a través, por ejemplo, de grupos comunitarios, organizaciones de personas mayores y grupos de autoayuda puede facilitar la participación de esas personas. Cuando esas organizaciones se han desarrollado de manera adecuada y cuentan con financiación suficiente pueden desempeñar también un papel importante en la prestación de servicios, inclusive en las situaciones de emergencia, por ejemplo, identificando a las personas que corren el riesgo de quedarse aisladas o solas, proporcionando información, apoyo entre pares y atención a largo plazo y garantizando que las personas mayores tengan la oportunidad de adquirir constantemente y conservar las aptitudes que necesitan para desenvolverse en un mundo en permanente evolución, sacar provecho de él e influir en él.

Objetivo estratégico 2.3: Promover actividades multisectoriales 53. La mayoría de las políticas, sistemas o servicios tienen una repercusión directa en la capacidad de las personas mayores para envejecer de forma saludable. Según la manera en que esas políticas, sistemas o servicios se pongan en práctica, los efectos pueden ser distintos para las personas mayores y sus familiares.

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54. Ningún sector puede promover por sí solo la capacidad funcional de las personas mayores. Por ejemplo, en la capacidad para desplazarse inciden directamente los sectores encargados del transporte, la planificación urbanística, la vivienda, la difusión de información, la salud y el bienestar social. La colaboración entre sectores puede generar un importante aumento de la eficiencia, pues es posible que la intervención en una esfera reduzca las necesidades en otra. Así, el hecho de introducir modificaciones en la vivienda o de proporcionar tecnologías de asistencia puede hacer que disminuya la necesidad de atención a largo plazo. 55. Las estrategias y los planes de acción nacionales o regionales relativos al envejecimiento saludable, que se abordan en relación con el objetivo estratégico 1, pueden proporcionar un marco de actuación a los interesados directos. No obstante, para que esos marcos tengan un impacto positivo en la capacidad funcional de las personas mayores es preciso que se adopten medidas concretas, concertadas dentro de los sectores y entre ellos. Además, esas iniciativas han de abarcar los diversos programas y actividades multisectoriales necesarios para favorecer la capacidad funcional, entre otros, los destinados a desarrollar y mantener sistemas de protección social, mejorar el acceso a una vivienda adecuada, posibilitar el aprendizaje durante toda la vida, prestar una buena atención de salud y a largo plazo y promover la contribución de las personas mayores a la fuerza de trabajo con tareas de voluntariado y otras funciones sociales. Evidentemente, la ejecución de esos programas y actividades variará en función de los distintos entornos, del nivel de gobierno de que se trate y de la situación (por ejemplo, si se actúa en una situación de desastre o no). 56. Es importante reunir y utilizar información desglosada por edad y situación socioeconómica sobre las capacidades funcionales de las personas mayores para documentar las situaciones de desigualdad y afrontar las inequidades, y para evaluar la eficacia y las deficiencias de las políticas, sistemas y servicios en lo que respecta a satisfacer las necesidades y respetar los derechos de todas las personas mayores. Disponer de información y conocer las buenas prácticas también es importante para que los gobiernos y otros interesados clave respalden la aplicación de los planes de acción, promuevan la adopción de medidas y generen apoyo político y técnico para la aplicación práctica.

OBJETIVO ESTRATÉGICO 3: ARMONIZAR LOS SISTEMAS DE SALUD CON LAS NECESIDADES DE LAS PERSONAS MAYORES 57. A medida que las personas envejecen, sus necesidades sanitarias suelen cronificarse y volverse más complejas. Los sistemas y los servicios de salud que se ocupan de esas necesidades multidimensionales de manera integrada han demostrado ser más eficaces que los servicios que únicamente aportan una respuesta a enfermedades concretas de manera independiente. Sin embargo, hoy en día muchos sistemas están preparados sobre todo para atender las afecciones agudas, continúan tratando los problemas de salud de forma aislada y fragmentada y no cuentan con mecanismos de coordinación entre los dispensadores de atención, los entornos y los tiempos. A raíz de esto, los servicios de atención de salud y de otro tipo no solo no satisfacen adecuadamente las necesidades de las personas mayores, sino que además generan grandes gastos que son evitables, tanto para las personas mayores como para el sistema de salud. En los casos en que existen servicios, a menudo hay obstáculos que limitan el acceso de las personas mayores a ellos, como la falta de transporte, los costos elevados y el edadismo en la prestación de atención sanitaria. 58. Los profesionales sanitarios en general pasan por alto problemas que son importantes para las personas de edad, como las úlceras por presión, los dolores crónicos y las dificultades para oír, ver, caminar o llevar a cabo actividades cotidianas o sociales. En la atención primaria de salud lo más importante suele seguir siendo la detección y el tratamiento de las enfermedades. Los citados problemas no están definidos como enfermedades, por lo que los profesionales sanitarios pueden no saber cómo afrontarlos y a menudo carecen de orientaciones o de capacitación para reconocer y gestionar trastor-

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nos discapacitantes y síndromes geriátricos. Eso hace que las personas mayores no recurran a los servicios de salud, no cumplan los tratamientos prescritos o no acudan a los centros de atención primaria, pues piensan que no existe ningún tratamiento para sus problemas. Hay otros marcadores tempranos de la pérdida de funcionalidad, como la disminución de la velocidad al caminar o la pérdida de fuerza muscular, que a menudo no son identificados, tratados ni controlados, pese a que esto es crucial para retrasar y revertir la pérdida de capacidad. Si se quiere prevenir la dependencia de la asistencia y mantener la capacidad intrínseca de las personas, hay que introducir nuevos enfoques y modelos de intervención clínica a nivel de la atención primaria de salud. 59. También es preciso introducir cambios en la forma en que se diseñan los sistemas de salud, para garantizar un acceso asequible a servicios integrados que se centren en las necesidades y los derechos de las personas mayores. Esos sistemas deberán responder a las diversas necesidades de las personas mayores, tanto las que presentan niveles de capacidad intrínseca altos y estables como las que están perdiendo capacidad y aquellas cuya capacidad ha disminuido hasta tal punto que necesitan la asistencia y el apoyo de otros. 60. Eso se puede conseguir persiguiendo el objetivo común de ayudar a las personas mayores a desarrollar y mantener la mayor capacidad funcional posible a lo largo de la vida. Para ello es necesario que se coordine toda una serie de servicios, entre otros, los relacionados con la promoción de la salud y la prevención de enfermedades; las pruebas de cribado, la detección temprana y la atención a enfermos agudos; la gestión de las afecciones crónicas; la rehabilitación, y los cuidados paliativos. La coordinación entre los servicios de distintos niveles y entre los servicios de salud y sociales será fundamental. En los casos en que la capacidad de una persona mayor haya disminuido drásticamente, también podrá ser importante proporcionar tecnologías de asistencia. 61. Como primer paso, los servicios se tienen que diseñar con arreglo a las necesidades y las preferencias de las personas mayores. Lo mejor para ello será hacer participar a esas personas en la planificación de los servicios. Habrá que considerar numerosas cuestiones prácticas, como las dificultades que pueden tener para esperar en una cola o permanecer de pie durante periodos largos, y la necesidad de aseos adecuados. Asimismo, el personal que preste los servicios correspondientes deberá tratar a las personas mayores con el respeto que merecen; eso significa que deberán comunicar de forma efectiva y tomando en consideración las discapacidades visuales y auditivas comunes en ellas.

Objetivo estratégico 3.1: Centrar los sistemas de salud en la capacidad intrínseca y la capacidad funcional 62. Para crear sistemas que permitan conseguir las mejores trayectorias posibles de la capacidad funcional a lo largo de la vida, los componentes fundamentales de los sistemas deberán ajustarse a ese objetivo común. Esto requerirá importantes cambios en los procedimientos de acopio, registro y vinculación de la información sanitaria y administrativa, que actualmente se suelen basar en las afecciones o las intervenciones. La información sobre las trayectorias de funcionamiento se pueden obtener fácilmente de las evaluaciones de la capacidad, que son el punto de partida de la atención integrada y centrada en las personas mayores, y se debería reunir de forma sistemática cada vez que haya un contacto con el sistema. Se necesitan mecanismos que automaticen el almacenamiento de esa información, de modo que se determine sistemáticamente la evolución del funcionamiento a lo largo del tiempo. Esto puede ser útil para la práctica clínica, pero en el futuro podría constituir también la base de los mecanismos de gestión del desempeño y la financiación. Por ejemplo, la remuneración y los incentivos de los proveedores de atención podrían estar orientados a conseguir las mejores trayectorias de funcionamiento posibles, y no a llevar a cabo intervenciones concretas.

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63. En muchos casos habrá que revisar también otros componentes fundamentales de los servicios, a fin de que las personas mayores tengan acceso a los cuidados que necesitan. Por ejemplo, habrá que determinar qué productos médicos y dispositivos de asistencia son necesarios para optimizar la capacidad intrínseca y la capacidad funcional de las personas mayores y ofrecer acceso a ellos. Las lentes intraoculares que se utilizan en las operaciones de cataratas pueden parecer un lujo en los entornos con pocos recursos, pero esa intervención quirúrgica se puede realizar en unos minutos con anestesia local y puede influir de forma decisiva en que una persona mayor conserve su autonomía o se vuelva dependiente. 64. Aprovechar las innovaciones tecnológicas (incluidas las tecnologías de asistencia y las tecnologías de la información y las comunicaciones) puede ser especialmente útil, tanto en el entorno clínico, como domiciliario y comunitario. La innovación tecnológica, o la combinación de las tecnologías disponibles, pueden ayudar también a los países con menos recursos a elaborar modelos de servicio que superen a modelos utilizados en otros contextos. 65. Dado que muchos de los trastornos de las personas mayores son prevenibles, y que muchos de sus determinantes se manifiestan en una etapa anterior de la vida, los sistemas tendrán que incluir estrategias eficaces de prevención de las enfermedades y de la pérdida de capacidad. En etapas más tempranas de la vida, y cuando la capacidad es alta, se concederá prioridad a prevenir las enfermedades no transmisibles más frecuentes promoviendo la actividad física, una buena alimentación y el consumo de alcohol responsable y desalentando el consumo de tabaco. Esos factores seguirán siendo importantes durante toda la vida, pero si la capacidad comienza a mermar, se plantearán otros enfoques que pueden ayudar a las personas mayores a evitar o retrasar la dependencia de la ayuda de otros. Hacen falta nuevos modelos de promoción de la salud y prevención de enfermedades en la vejez para garantizar que esas estrategias se basen en datos probatorios. Muchas de las medidas resultantes se pondrán en práctica en los entornos en que viven las personas mayores.

Objetivo estratégico 3.2: Desarrollar y asegurar el acceso asequible de las personas mayores a la atención clínica integrada de calidad y centrada en la persona 66. El punto de partida de una atención integrada y centrada en las personas mayores consiste en contar con un sistema sólido de gestión de casos, en el que se evalúen las necesidades individuales y se establezca un plan integral de atención personalizada en torno al objetivo único de mantener la capacidad funcional. Esos planes se deben formular teniendo en cuenta las preferencias y los objetivos de la persona mayor, la mejor manera de responder a ellos y cómo llevar un seguimiento de los progresos. Un objetivo fundamental consistirá en fomentar la autoatención mediante el apoyo entre pares y proporcionando capacitación, información y asesoramiento, tanto a las personas mayores como a sus cuidadores. 67. Será crucial que existan mecanismos que garanticen el acceso de las personas mayores a servicios que no supongan una carga financiera para ellas. Se necesitan urgentemente modelos de financiación sostenibles que respalden los servicios integrales e integrados que precisan las personas de edad. Para ello habría que tener en cuenta la necesidad de minimizar los gastos directos y la fragmentación dentro del sistema de salud. 68. El hecho de prestar una atención especial a la integración y la capacidad no significa que haya que descuidar los servicios y las intervenciones relacionados con los principales trastornos de las personas mayores, por ejemplo, enfermedades del aparato locomotor y deficiencias sensoriales; enfermedades cardiovasculares y factores de riesgo como la hipertensión y la diabetes; trastornos mentales, demencia y deterioro cognitivo; cáncer; problemas de salud bucodental, y síndromes geriátricos, como

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fragilidad, incontinencia urinaria, delirios y caídas. Hay que proseguir las investigaciones para mejorar los tratamientos de cada uno de esos trastornos, y habría que establecer procedimientos para que los resultados de esos trabajos se traduzcan en medidas prácticas. Ahora bien, el tratamiento de cada uno de esos trastornos se tendrá que establecer con arreglo a la capacidad funcional de la persona interesada. También habrá que tener en cuenta las afecciones concomitantes habituales en las personas mayores, el riesgo asociado de polimedicación y el efecto combinado de ambos factores en el funcionamiento. Eso puede hacer necesario establecer nuevas directrices clínicas sobre cómo optimizar las trayectorias de la capacidad intrínseca o actualizar las orientaciones existentes sobre afecciones concretas para considerar su repercusión en la capacidad. También será importante contar con servicios que permitan la recuperación cuando se produzca un deterioro de la capacidad, así como garantizar que las personas mayores que lo necesiten tengan acceso a cuidados paliativos. 69. Además, no todos los problemas de salud que sufren las personas mayores son crónicos. La salud de las personas mayores puede deteriorarse rápidamente a raíz de una enfermedad aguda menor o al agravamiento de una afección existente. Así pues, sobre todo las personas mayores frágiles necesitan tener un acceso rápido a atención de afecciones agudas y atención geriátrica especializada. Además, las personas mayores en general siguen necesitando servicios de salud mental y de salud sexual, entre otras cosas, para la prevención y el tratamiento de infecciones de transmisión sexual, y como parte de iniciativas más amplias destinadas a garantizar, promover y proteger los derechos y libertades de todos. 70. Para que las personas mayores puedan envejecer en un lugar adecuado para ellas deben tener los servicios que necesitan lo más cerca posible de donde residen, y tener también acceso a servicios a domicilio y atención comunitaria.

Objetivo estratégico 3.3: Velar por que haya personal sanitario sostenible y apropiadamente capacitado, desplegado y gestionado 71. Todos los proveedores de servicios han de tener la preparación adecuada para ocuparse de las necesidades de las personas mayores. Deben tener formación gerontológica y geriátrica, así como competencias más generales necesarias para proporcionar una atención integrada; por ejemplo, han de estar capacitados para compartir información utilizando tecnologías de la información y las comunicaciones, para combatir el edadismo y para proporcionar apoyo para la autoatención. Por su naturaleza, la atención clínica de las personas mayores requiere la participación de equipos multidisciplinarios, y es indispensable que las personas que trabajen en ese entorno estén debidamente capacitadas, ya se trate de proveedores de atención en hospitales o en entornos comunitarios. 72. Para contar con una fuerza de trabajo debidamente capacitada, será preciso determinar previamente la naturaleza y las características de las competencias que debe reunir. Estas deberán figurar después en el currículo de todos los profesionales sanitarios. Es probable que los actuales proveedores de servicios hayan de seguir una formación profesional para adquirir esas competencias. 73. También será importante que haya suficientes especialistas en geriatría para atender a las necesidades de la población y que se aliente el establecimiento de unidades especializadas para la gestión de los casos complejos. De esa forma se podrá garantizar el tratamiento adecuado de esos casos y ayudar a los investigadores a encontrar modelos de atención mejores. 74. Habrá que considerar la posibilidad de que haya nuevos cuadros de trabajadores (por ejemplo, coordinadores de atención y orientadores de autoatención) y carreras profesionales, así como opciones para ampliar las funciones del personal de salud existente, remunerado o no, que trabaja en institucio-

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nes o en el ámbito comunitario. Muchos países tendrán que afrontar el problema del envejecimiento de los profesionales sanitarios. Será necesario considerar modelos de empleo que permitan retener a esos trabajadores especializados.

OBJETIVO ESTRATÉGICO 4: DESARROLLAR SISTEMAS DE PRESTACIÓN DE ATENCIÓN A LARGO PLAZO SOSTENIBLES Y EQUITATIVOS 75. Muchas personas llegarán a una etapa de su vida en la que sufrirán una pérdida de capacidad importante. Eso sucederá sobre todo a una edad avanzada. Como parte del derecho a la salud, las personas mayores que han perdido capacidad o corren el riesgo de perderla tienen derecho a recibir una atención y un apoyo que les permita conservar la mayor capacidad funcional posible y que respete sus derechos humanos, sus libertades y su dignidad humana. 76. A nivel mundial, el número de personas mayores que necesitan atención y apoyo está creciendo rápidamente. Al mismo tiempo, está en descenso la proporción de personas más jóvenes que podrían prestar esa atención, y las mujeres —tradicionalmente las cuidadoras en muchas familias— están desempeñando otras funciones sociales y económicas o aspiran a hacerlo. Así pues, no cabe pensar ya que las familias puedan subvenir por sí solas a las necesidades de las personas mayores que han sufrido una pérdida de capacidad grande, y ese supuesto tampoco sería sostenible ni equitativo. 77. En el siglo XXI, todos los países han de contar con un sistema integral de atención a largo plazo que se pueda prestar a domicilio, en las comunidades o en instituciones. Esos sistemas ofrecen numerosos beneficios que van más allá de permitir a las personas mayores dependientes de asistencia seguir haciendo cosas que aprecian y vivir con dignidad. Por ejemplo, también liberan a las mujeres para que se dediquen a lo que es importante para ellas, reducen el uso inadecuado de servicios de atención para casos agudos y ayudan a las familias a no caer en la pobreza ni incurrir en gastos catastróficos. El hecho de que los riesgos y los gastos asociados a la dependencia de asistencia se compartan entre varias generaciones puede hacer que los sistemas de atención a largo plazo contribuyan a promover la cohesión social. 78. Para determinar cómo lograr ese objetivo, en la estrategia se adopta la definición de atención a largo plazo recogida en el Informe Mundial sobre el Envejecimiento y la Salud: «Actividades llevadas a cabo por otros para que las personas que han tenido una pérdida importante y permanente de la capacidad intrínseca o corren riesgo de tenerla puedan mantener un nivel de capacidad funcional conforme con sus derechos básicos, sus libertades fundamentales y la dignidad humana». 79. Esa definición se basa en dos principios clave. En primer lugar, incluso cuando presentan un importante deterioro del funcionamiento, las personas mayores siguen teniendo un proyecto de vida. Tienen el derecho y merecen la libertad de hacer realidad sus aspiraciones constantes de bienestar, plenitud y respeto. En segundo lugar, como ocurre con otras etapas de la vida, la capacidad intrínseca durante un periodo de pérdida importante no es estática. El deterioro de la capacidad forma parte más bien de un proceso continuo y en algunos casos puede ser evitable o reversible. Por lo tanto, para satisfacer todas las necesidades de una persona en esa etapa de la vida es necesario adoptar medidas que optimicen esas trayectorias de capacidad, y reducir así los déficits que será necesario compensar por medio de otros mecanismos de atención. 80. Cada país debe establecer un sistema que tenga en cuenta sus características económicas y culturales y que pueda sacar provecho de los sistemas de prestación de asistencia sanitaria y servicios sociales existentes de tal forma que se promueva la equidad intergeneracional. No hay un sistema único de atención a largo plazo que se pueda aplicar en todos los contextos, ni siquiera en los países con

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limitaciones de recursos similares. Los sistemas de atención a largo plazo se deben basar en una alianza explícita entre las personas mayores, las familias, las comunidades, otros proveedores de atención y los sectores público y privado. 81. Los gobiernos tienen la función clave de gestionar esas alianzas y de llegar a un consenso para adoptar el sistema más adecuado. Además, en todos los entornos, han de velar también por que el sistema reúna los numerosos componentes necesarios, en particular, un marco normativo sólido, formación y apoyo para los cuidadores, coordinación e integración en los diversos sectores (incluido el sistema de la salud) y mecanismos de diverso tipo, por ejemplo, de acreditación y supervisión, para garantizar la calidad. En muchos países el sector público se encargará también directamente de la prestación de los servicios, sobre todo a las personas más necesitadas (bien por la pérdida de capacidad, por su situación socioeconómica o por estar marginadas).

Objetivo estratégico 4.1: Establecer y mejorar constantemente las bases de un sistema de atención a largo plazo sostenible y equitativo 82. Para establecer un sistema sostenible es necesaria una estructura de gobernanza que permita guiar y supervisar el proceso de desarrollo y asignar responsabilidades para alcanzar progresos. Esa estructura puede ayudar a definir los principales servicios y funciones, los beneficios previstos y quién se encargará de llevarlos a la práctica, así como los obstáculos que pueden surgir. Será fundamental desarrollar un sistema que ayude a las personas mayores a envejecer en un lugar adecuado para ellas y a mantener el contacto con su comunidad y sus redes sociales, y que responda a sus necesidades gracias a la prestación de una atención centrada en las personas e integrada (inclusive en el sistema de salud). En el marco de la cobertura sanitaria universal, para garantizar el acceso a esa atención sin que las personas mayores, sus cuidadores o sus familiares corran el riesgo de padecer dificultades económicas será necesario dotar al sistema de recursos suficientes y asumir el compromiso de ayudar prioritariamente a los más necesitados desde el punto de vista económico y sanitario. 83. Algunas medidas pueden ser útiles para alcanzar esos objetivos. Reconocer claramente que la atención a largo plazo es una importante prioridad de salud pública será fundamental. A este respecto cabe citar el reconocimiento del derecho de las personas mayores con una pérdida de capacidad grande a recibir atención y apoyo adecuados, y la inclusión de ese derecho en la legislación nacional para garantizar el acceso a servicios de calidad, prestando especial atención a las personas mayores pobres y marginadas. También será indispensable establecer quién asumirá la responsabilidad de desarrollar el sistema y de iniciar o revisar la planificación, definir las funciones del gobierno y otros interesados y determinar los enfoques que habrá que seguir para desempeñar esas funciones, por ejemplo, en relación con el establecimiento de normas, la concesión de incentivos y la supervisión. Por último, todos los sistemas deberán contar con el respaldo de mecanismos sostenibles y equitativos de asignación de recursos y apoyo, los cuales será necesario diseñar y desarrollar.

Objetivo estratégico 4.2: Desarrollar la capacidad del personal sanitario y prestar apoyo a los cuidadores 84. Para lograr un sistema de atención integral a largo plazo, todos cuantos contribuyan a él deberán contar con la formación y el apoyo adecuados. Muchas de las medidas descritas en el objetivo 3.5 serán de utilidad para capacitar a los dispensadores de servicios de atención a largo plazo. Sin embargo, como en la mayoría de los países se infravalora ese tipo de atención, una medida decisiva consistirá en lograr que se conceda a los cuidadores remunerados el estatus y el reconocimiento que merecen. Además, a diferencia de lo que ocurre en el sistema sanitario, la mayoría de los cuidadores que emplea el sistema de atención a largo plazo son actualmente familiares de los atendidos, voluntarios, miembros

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de organizaciones de la comunidad, o trabajadores pagados pero a menudo no bien preparados. Muchos son ellos mismos personas de edad, y la mayoría son mujeres. Se requerirá un esfuerzo especial para garantizar que todos esos cuidadores tengan acceso a los recursos, la información y el nivel de adiestramiento necesarios para desempeñar sus funciones. Se conseguirá así proporcionar a las personas mayores la mejor atención posible, y aliviar a los cuidadores del estrés que supone carecer de la información y los conocimientos requeridos para afrontar situaciones difíciles. Otros mecanismos que pueden mitigar la carga de trabajo de los cuidadores son su sustitución temporal y unas condiciones de trabajo flexibles o la concesión de licencias para ausentarse. 85. La ampliación de las plantillas actuales también es importante. Una fuerza laboral que esté suficientemente preparada y cuente con el apoyo idóneo fomentará la fidelización de los cuidadores. Una alternativa interesante es lograr una mayor participación de hombres y jóvenes, así como de personas no emparentadas, como por ejemplo compañeros. Otra opción es recurrir a voluntarios mayores que hayan sido empoderados por asociaciones de personas de edad avanzada. Existen buenos ejemplos de ello en muchos países de ingresos bajos y medios, y estas ideas y buenas prácticas pueden ser válidas para otros países y circunstancias.

Objetivo estratégico 4.3: Asegurar la calidad de la atención a largo plazo integrada y centrada en la persona 86. Los servicios de atención a largo plazo deben centrarse en la capacidad funcional y el bienestar de las personas mayores. Para ello los sistemas y cuidadores deben atender a esas personas de tal manera que optimicen la trayectoria de la capacidad intrínseca y al mismo tiempo compensen la pérdida de capacidad con medidas de apoyo, atención y modificación del entorno que mantengan la capacidad funcional a un nivel que asegure el bienestar y permita a las personas mayores envejecer en un lugar adecuado para ellas. Esto puede lograrse mediante una atención que integre muchas profesiones y contextos, así como servicios para afecciones y cuidados específicos (demencia y atención paliativa, por ejemplo). El uso de tecnologías de asistencia innovadoras o el aprovechamiento de las tecnologías existentes de forma innovadora con fines de coordinación, apoyo y seguimiento pueden ser muy importantes. 87. Para garantizar la calidad y eficacia de este tipo de asistencia se requerirán directrices, protocolos y normas apropiados. Se necesitarán también mecanismos para acreditar a los dispensadores de asistencia (tanto institucionales como profesionales), proteger los derechos de las personas atendidas, y vigilar y evaluar los efectos de la prestación de atención a largo plazo sobre su capacidad funcional y su bienestar. 88. Un paso fundamental será la identificación de los modelos de atención a largo plazo que mayor impacto tengan en las trayectorias de envejecimiento saludable en diferentes circunstancias. La gestión de casos puede facilitar la coordinación en los servicios y entre ellos (en particular entre los servicios de atención a largo plazo y los de atención sanitaria). Se necesitarán también sistemas de gestión de la calidad que determinen los puntos críticos de asistencia, haciendo hincapié en la optimización de la capacidad funcional y el bienestar, y dichos sistemas deberán estar respaldados por mecanismos de protección de los derechos y la autonomía de los beneficiarios de los cuidados.

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OBJETIVO ESTRATÉGICO 5: MEJORAR LA MEDICIÓN, EL SEGUIMIENTO Y LA INVESTIGACIÓN SOBRE EL ENVEJECIMIENTO SALUDABLE 89. Para avanzar en el terreno del envejecimiento saludable se necesitarán más investigaciones y pruebas científicas sobre cuestiones, tendencias y distribuciones relacionadas con la edad, y acerca de las posibles medidas para promover un envejecimiento saludable a lo largo del curso de la vida. Hay muchos interrogantes básicos que aún requieren respuesta, entre ellos los siguientes: ¿Qué necesidades y preferencias tienen las personas mayores? ¿Son muy diversas? ¿Qué manifestaciones de un envejecimiento saludable valoran las personas, y desearían que la sociedad facilitase? ¿Cuáles son hoy las características de un envejecimiento saludable? ¿Se acompaña el aumento de la esperanza de vida de un incremento de los años vividos con salud? ¿Cuáles son los determinantes de una vida larga y saludable, incluidos determinantes estructurales, biológicos, sociales, individuales y sistémicos? Por ejemplo, ¿qué factores ambientales inciden de forma significativa en los resultados de un envejecimiento saludable? ¿Qué avances de la biología o las investigaciones celulares pueden llegar a ser accesibles y de interés para el máximo número de personas, sobre todo de las que menos recursos tienen? ¿Qué necesidades tienen actualmente las personas mayores en lo relativo a la atención sanitaria y la atención a largo plazo? ¿Se están satisfaciendo de forma adecuada? ¿Cómo podemos determinar si alguien conserva su autonomía? ¿Cómo deben medirse las diferencias en materia de envejecimiento saludable, en especial las diferencias pertinentes para las políticas y la acción? ¿Están aumentando las desigualdades, o se están reduciendo? Para cada contexto, ¿qué desigualdades son inequidades? ¿Qué intervenciones mejoran las trayectorias de envejecimiento saludable, y en qué situaciones y subgrupos de población funcionan? ¿Están mejorando la disponibilidad, la eficacia y la cobertura de esas intervenciones? ¿Cuál sería el momento y secuencia adecuados para llevar a cabo esas intervenciones en diversos contextos? ¿Cómo se podrían mejorar los métodos de investigación clínica para obtener información sobre la eficacia y costoeficacia de los tratamientos en las personas mayores y las personas con comorbilidad? ¿Qué características tienen los entornos adaptados a las personas mayores? ¿Qué intervenciones funcionan para crear ese tipo de entornos? ¿Qué aportaciones económicas y de otra índole hacen las personas mayores? ¿A cuánto ascienden en total los costos de las pérdidas de capacidad funcional por senectud para la persona mayor, para su familia y para la comunidad? ¿Cuál es el rendimiento de las inversiones en servicios de salud, asistencia social y otras formas de protección social para las personas mayores?

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¿Cuáles son las inversiones más idóneas y sostenibles para fomentar un envejecimiento saludable a lo largo del curso de la vida? 90. Para abordar esas y otras cuestiones se deben emprender investigaciones en varias disciplinas de interés para muchos sectores, y obtener con ellas el tipo de datos que puedan fundamentar las decisiones normativas. Ello requerirá evaluaciones detalladas de las políticas e intervenciones puestas en práctica. Una medida fundamental consistirá en comprender las necesidades, los derechos y las expectativas de las personas mayores y sus familias; y también habrá que comprender mejor las relaciones que los hombres y mujeres de edad avanzada mantienen con su comunidad, las redes sociales, los sectores de asistencia sanitaria y social, y su entorno más amplio. A tal fin deberán realizarse estudios cualitativos y cuantitativos que documenten cómo difieren esas relaciones en función de variables socioeconómicas o de otro tipo, entre ellas el género y el lugar de residencia, y cómo han evolucionado con el tiempo. 91. Tradicionalmente, muchas actividades de recopilación de datos han excluido a las personas mayores o han agregado los datos por encima de cierta edad, por ejemplo 60 o 65 años. Las estadísticas y los métodos de vigilancia nacionales tendrán que incluir a las personas mayores, hasta abarcar a los grupos de edad más avanzada, y en número suficiente para documentar sus experiencias y sus diversos contextos. Habrá que desglosar la información por edad, sexo y otras características, incluido el estado civil, e integrar todo ello en los procesos de diseño, recogida y notificación de estadísticas vitales y encuestas de la población general, y se necesitarán también mecanismos para vincular y analizar los datos en todos los sectores. En la actualidad, cuando se recogen datos sobre las personas mayores y su funcionamiento, los instrumentos utilizados se limitan a identificar solo a aquellas que sufren alguna enfermedad o una pérdida grave de su capacidad. Se precisan nuevos métodos e instrumentos capaces de detectar las trayectorias de envejecimiento saludable y sus determinantes, resultados y distribuciones a lo largo de todo el curso de la vida, y habrá que incorporar esas herramientas en los sistemas de recogida sistemática de datos y otras encuestas de población periódicas. 92. A fin de estimar el grado de adecuación de los sistemas de asistencia sanitaria y social a las necesidades de los adultos mayores, los estudios que se hagan deberán tener en cuenta no solo la presencia o ausencia de enfermedades crónicas y agudas, sino también los casos de comorbilidad y su repercusión en la capacidad general y funcional de las personas mayores. Eso debe complementarse con una mejor información sobre la manera en que se estén atendiendo las necesidades derivadas de esas afecciones, ya sea mediante servicios que abarquen la promoción de la salud, la prevención de enfermedades, el tratamiento, la rehabilitación y los cuidados paliativos, o mediante sistemas más amplios de asistencia social. También deberán realizarse investigaciones para determinar en qué medida se dispone de toda la gama completa de servicios que requieren las personas mayores, y hasta qué punto son eficaces y no suponen una carga gravosa para esas personas y sus familiares. La participación de las personas de edad en el establecimiento de prioridades y el desarrollo de métodos, por su condición tanto de encuestados como de partes interesadas en el examen de los resultados, permitirá probablemente que los estudios e intervenciones que se conciban sean más innovadores y útiles desde el punto de vista de las políticas, los servicios, los dispositivos y los productos. 93. También revestirán importancia los estudios multinacionales y multidisciplinarios que reflejen la diversidad de las poblaciones y los diferentes contextos de los hombres y mujeres mayores, pues podrán ayudar a determinar lo que funciona en las distintas circunstancias y en cada población. Se requerirán también mecanismos mundiales y locales para garantizar la síntesis y rápida traslación de los conocimientos y la evidencia en políticas y prácticas. Ello comprenderá la transmisión de información a los decisores en los formatos de más interés para ellos, como por ejemplo las «mejores prácticas» o las «mejores inversiones» en los ámbitos de la promoción de la salud y la práctica clínica, las intervenciones sanitarias poblacionales, los hogares y comunidades adaptados a los mayores, y la

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salud en todas las políticas. Pero para ello, además, los investigadores tendrán que participar en procesos que les permitan profundizar en las lagunas de conocimientos que limitan la formulación de políticas, y se les deberá alentar a colmar esos vacíos. 94. Conforme aumente la evidencia disponible, se requerirán marcos y mecanismos de rendición de cuentas para vigilar los progresos. Esos instrumentos deberían incorporar los valores consagrados en esta estrategia, abarcando así metas mundiales, exámenes periódicos universales de los derechos humanos, evaluaciones del desempeño de los sistemas de salud, y compromisos en pro de unas ciudades y comunidades adaptadas a los mayores, entre otras cosas.

Objetivo estratégico 5.1: Acordar medios para medir, analizar, describir y hacer un seguimiento del envejecimiento saludable 95. Los sistemas y métodos de medición empleados actualmente en el campo del envejecimiento son limitados, lo que impide entender cabalmente los problemas de salud que sufren las personas mayores y la eficacia de las intervenciones concebidas para solucionarlos. Debe haber un debate transparente sobre los valores y prioridades, en el que participen personas mayores y otras partes interesadas, a fin de fundamentar el proceso a seguir para establecer definiciones y sistemas de medición operativos de una vida larga y saludable y aplicarlos en los sistemas de seguimiento, vigilancia e investigación. Hay que llegar a un consenso en torno a una terminología común y respecto a los sistemas de medición, marcadores biológicos o de otro tipo, medidas de recogida de datos y mecanismos de notificación más apropiados. Las mejoras sacarán partido de diversas de disciplinas y campos, y deberían satisfacer unos criterios claros. 96. Entre otras prioridades, estos nuevos métodos deberán poder medir y analizar las trayectorias de la capacidad intrínseca y la capacidad funcional a lo largo de todo el curso de la vida, distinguir la capacidad de la persona del efecto de su entorno más amplio, tener en cuenta la diferente fisiología de las personas mayores y la alta prevalencia de multimorbilidad al evaluar el impacto de las intervenciones clínicas, y reflejar las peculiaridades de lo que entienden los mayores por salud y bienestar. Se necesitan asimismo nuevos métodos analíticos para realizar evaluaciones económicas más sólidas y detalladas de las repercusiones de la mala salud en las personas mayores y los beneficios que se derivan de las intervenciones poblacionales y médicas.

Objetivo estratégico 5.2: Reforzar las capacidades de investigación y los incentivos a la innovación 97. En todos los países, para fomentar un envejecimiento saludable es preciso también promover la innovación, el intercambio voluntario de conocimientos y la transferencia de tecnología, y la captación de los recursos necesarios (personas, instituciones y financiación) para afrontar los principales retos. El desarrollo de innovaciones (en áreas que van desde las tecnologías de asistencia y los productos farmacéuticos hasta los modelos de asistencia y la proyección de escenarios) debe hacerse incluyendo a las personas mayores hasta los grupos de más edad, de tal forma que el diseño y la evaluación se hagan eco de la diferente fisiología de los hombres y mujeres mayores. Ello exigirá un fortalecimiento considerable de la capacidad a nivel sistémico, institucional e individual. Se necesitará también una mayor colaboración entre organizaciones, disciplinas y países. 98. Es preciso emprender investigaciones multidisciplinarias que, incorporando análisis sensibles al género y orientados a la equidad y abarcando a personas mayores en todas las etapas, permitan obtener datos probatorios con los que fundamentar las nuevas políticas y evaluar las existentes. Se necesitan directrices éticas para orientar a los gobiernos y las partes interesadas a todos los niveles, para resolver

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las demandas de recursos en conflicto, y para desarrollar enfoques más integradores que optimicen la capacidad funcional de cada persona. 99. Gran parte de la innovación de interés para las personas mayores se producirá en disciplinas distintas de la gerontología y la geriatría. Sin embargo, sobre la gente de edad avanzada circulan estereotipos obsoletos que a menudo limitan en muchos campos la capacidad de los investigadores para estudiar e identificar oportunidades de intervención. Incluso en el ámbito de las disciplinas sanitarias, algunas actitudes edadistas pueden limitar el progreso de las investigaciones. 100. Se necesitan prioridades mundiales en materia de investigación que permitan comprender mejor el envejecimiento y la salud de las poblaciones en el siglo XXI, para poder así abordar los determinantes de un envejecimiento saludable y evaluar las intervenciones orientadas a mejorarlos. Los investigadores y demás productores de conocimientos deben estar bien informados y equipados. También habrá que desplazar recursos para destinarlos a áreas emergentes o corregir carencias graves, y los resultados obtenidos han de ser fácilmente accesibles en todo el mundo.

Objetivo estratégico 5.3: Investigar y sintetizar pruebas científicas sobre el envejecimiento saludable 101. A fin de articular una respuesta de salud pública eficaz y sostenible ante el envejecimiento de la población, necesitamos una información mucho mejor sobre las necesidades y preferencias de los mayores y sobre si están siendo atendidas en la actualidad; sobre los factores que influyen en las trayectorias de envejecimiento saludable; sobre lo que funciona para mejorarlas, y sobre la costoeficacia de esas intervenciones. Deben realizarse trabajos de investigación y evaluación que determinen qué se puede hacer para dar a todo el mundo la posibilidad de disfrutar de una capacidad relativamente alta y estable, para prestar apoyo a quienes presentan un deterioro de la capacidad, y para ayudar a las personas que sufren pérdidas de capacidad graves. 102. Para empezar, mediante estudios poblacionales de personas mayores realizados en los hogares, las comunidades y las instituciones se pueden determinar los niveles y distribución de la capacidad intrínseca y la capacidad funcional, la evolución de ambas con el tiempo, y el grado de cobertura de las necesidades y expectativas de esas personas en lo referente a los servicios de salud y de cuidados. Esta información debe reunirse usando métodos que permitan hacer comparaciones fiables entre distintos entornos y a lo largo del tiempo. 103. Se requiere también más evidencia sobre la manera de influir en las condiciones y los determinantes políticos, sociales, biológicos y ambientales subyacentes, pues estos contribuyen y afectan en distinta medida a las trayectorias de envejecimiento saludable a lo largo de la vida en una sociedad dada y en los diferentes países. Otra prioridad será hallar mecanismos para regular, seleccionar e integrar los servicios médicos, sanitarios y sociales a fin de optimizar el apoyo a los adultos mayores en el hogar, la comunidad o las instituciones. Ello comprendería su gobernanza y organización, el acceso y la financiación, y su puesta en práctica por los profesionales sanitarios y los cuidadores informales, así como la evaluación del desempeño del sistema. Otra necesidad apremiante es la investigación de posibles opciones para mejorar el entorno más amplio y de mecanismos multisectoriales que influyan en el envejecimiento saludable, y la determinación de las medidas que podrían adoptarse en el hogar, la comunidad, los espacios de trabajo y otros lugares para potenciar sus efectos. 104. La creciente constatación de que muchos de los determinantes del envejecimiento saludable intervienen en fases anteriores de la vida ha despertado interés en cuanto a la posibilidad de aplicar enfoques basados en el curso de la vida para identificar etapas decisivas en las que actuar. Como parte de este análisis se debería establecer cómo se acumulan y determinan las inequidades y las vulnerabi-

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lidades (o los puntos fuertes y la resiliencia). Si se hicieran más estudios longitudinales de cohortes sería posible esclarecer las relaciones de causa y efecto y examinar qué aspectos del desarrollo conforman las diferencias iniciales y duraderas en salud. Este tipo de estudios, unidos a diversos experimentos naturales y evaluaciones, podrían también revelar más nítidamente la secuencia y eficacia de las intervenciones que puedan paliar o solucionar las vulnerabilidades, o bien reforzar los resultados deseados. 105. Por último, urge mejorar las investigaciones clínicas sobre la etiología y los tratamientos de los problemas de salud más importantes en la vejez, en particular de las enfermedades del aparato locomotor y las deficiencias sensoriales, las enfermedades cardiovasculares y factores de riesgo como la hipertensión y la diabetes, los trastornos mentales, las demencias y el deterioro cognitivo, el cáncer y síndromes geriátricos como la fragilidad. Eso implica tener mucho más en cuenta las diferencias fisiológicas específicas de los hombres y mujeres de edad avanzada y la alta probabilidad de que presenten alguna forma de multimorbilidad. Se podría también ir más allá para incluir posibles intervenciones orientadas a modificar los cambios fisiológicos y psicológicos asociados al envejecimiento.

RECURSOS 106. Habrá muchos actores y agentes que tendrán que coordinarse, colaborar y coproducir el envejecimiento saludable; entre ellos instancias oficiales de la Administración, personas de las comunidades y en calidad de pacientes y cuidadores, y una amplia gama de redes, asociaciones, empresas y organizaciones de diversos sectores. El presupuesto por programas 2016-2017 describe los recursos financieros que necesita la Secretaría para trabajar en pos del objetivo estratégico de toda la Organización sobre el envejecimiento y la salud; sin embargo, los recursos asignados al área de envejecimiento y salud son insuficientes para cumplir las expectativas. Para futuros bienios se necesitarán más recursos, habida cuenta del ritmo de envejecimiento de la población y de las mayores posibilidades de fomentar un envejecimiento saludable. La consecución de nuevos avances hacia el envejecimiento saludable a nivel regional y nacional dependerá de la cantidad de recursos adicionales disponibles y asignados a esta área, así como de la adopción de medidas eficaces y conjuntas por todos los programas, departamentos y niveles de la Organización. Todos los asociados –incluidas organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales, instituciones académicas y de investigación y el sector privado– tendrán que hacer un mayor esfuerzo para movilizar recursos a todos los niveles.

HITOS PARA 2016-2020 107. La colaboración necesaria para llevar a la práctica la estrategia mundial exige a su vez una respuesta pangubernamental y de toda la sociedad. Por otra parte, las medidas específicas citadas en el apéndice para el periodo 2016-2020 requieren un calendario y unos hitos que puedan suscitar el compromiso de los Estados Miembros y los principales interesados directos. Esto forma parte del proceso de responsabilización y compromiso para la colaboración entre gobiernos, organizaciones no gubernamentales, países y otras partes interesadas. En consecuencia, uno de los primeros hitos establecidos para este periodo de cinco años es el desarrollo, para el final de diciembre de 2016, de un conjunto de indicadores de proceso básicos cuantificables relacionados con los objetivos del plan de acción. Estos indicadores se emplearán para medir los progresos ulteriores y facilitar la rendición de cuentas. Se centrarían principalmente en las medidas adoptadas por los Estados Miembros y la Secretaría, con argumentos a favor de la inversión en esta actividad, también preparados. Ambas cosas ayudarán a controlar si la implementación global está bien encaminada, si se cuenta efectivamente con los recursos y colaboraciones previstos, y si es necesario corregir el rumbo hacia el objetivo del envejecimiento saludable. Los indicadores se utilizarán asimismo para calibrar el grado de avance de los preparativos para la planificación de una Década del Envejecimiento Saludable en 2020-2030, incluido el estable-

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cimiento de valores de referencia para los indicadores sanitarios y otros indicadores de resultados de interés. 2016 Mayo: Adopción de la versión final de la estrategia y plan de acción mundiales sobre el envejecimiento y la salud por parte de la Asamblea Mundial de la Salud Diciembre: Definición de los indicadores de progreso cuantificables para cada objetivo estratégico 2017 Febrero: Contribución al examen del Plan de Acción Internacional de Madrid sobre el Envejecimiento a los 15 años de su aplicación Junio: Acuerdo sobre sistemas y métodos de medición (nuevos o existentes) para evaluar el envejecimiento saludable 2018 Junio: Informe de mitad de periodo sobre la aplicación de la estrategia, incluidos los progresos en materia de síntesis de pruebas científicas relativas a temas clave, seguimiento, normas e «inversiones óptimas». Perfeccionar la orientación de la estrategia en función de las enseñanzas adquiridas hasta el momento 2019 Mayo – septiembre: La propuesta de decenio del envejecimiento saludable se habrá debatido en las consultas abiertas con los Estados Miembros, las entidades que representan a las personas mayores, los organismos del sistema de las Naciones Unidas y otros asociados y partes interesadas principales 2020 Enero: La propuesta de decenio del envejecimiento saludable, que ampliará el plan de acción de 2020 a 2030, se habrá debatido en el Consejo Ejecutivo de la OMS Octubre: Informe final sobre el examen de la estrategia, con puntos de referencia para el decenio del envejecimiento saludable

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Apéndice PLAN DE ACCIÓN 2016-2020 En el cuadro que figura a continuación se esbozan las contribuciones que los Estados Miembros, la Secretaría de la OMS y otros organismos del sistema de las Naciones Unidas, así como los asociados nacionales e internacionales, pueden aportar a cada objetivo estratégico. En la adopción de las medidas definidas cada país tendrá un grado de preparación diferente. Las medidas que sea necesario adoptar, y su orden, dependerán en gran medida del contexto y las prioridades de cada país. Objetivo estratégico 1: Comprometerse a adoptar medidas sobre el envejecimiento saludable en cada país Estados Miembros Secretaría (OMS y otros organismos del sistema de las Naciones Unidas) Apoyar diálogos sobre políticas en relación con el Informe mundial sobre el envejecimiento y la salud y la estrategia y plan de acción mundiales Preparar argumentos en favor de la inversión y un presupuesto para dotar de recursos el plan de acción general en este ámbito Fortalecer la colaboración intersectorial en lo concerniente al envejecimiento saludable Llevar a cabo un análisis de la situación de los marcos actuales y difundir las conclusiones Incluir el envejecimiento saludable durante el curso de la vida en los órdenes del día de las reuniones de los órganos deliberantes a todos los niveles, así como en otros foros sociales, sanitarios y económicos Incorporar a las personas mayores en la formulación normativa de ámbito internacional, regional y nacional, en el marco de las estructuras de la OMS Asociados nacionales e internacionales Incluir el envejecimiento saludable en todos los diálogos y políticas sobre salud, derechos humanos y desarrollo Intercambiar información, coordinar medidas y compartir enseñanzas adquiridas, en apoyo de la elaboración de políticas y planes que promuevan el envejecimiento saludable Apoyar la participación de personas mayores y sus organizaciones representativas en la revisión y la elaboración de leyes, políticas y planes que influyan en el envejecimiento saludable

1.1 Establecer marcos de acción nacionales sobre el envejecimiento saludable

Identificar centros gubernamentales para coordinar cuestiones relativas al envejecimiento saludable Hacer participar sistemáticamente a las personas mayores en la elaboración, la aplicación, el seguimiento y la evaluación de todas las leyes, las políticas y los planes sobre el envejecimiento y la salud Elaborar, en colaboración con todas las partes interesadas nacionales y regionales pertinentes, planes para fomentar el envejecimiento saludable mediante el establecimiento de líneas de responsabilidad claras y mecanismos de coordinación, rendición de cuentas, seguimiento y presentación de informes en todos los sectores pertinentes Asignar recursos suficientes para ejecutar planes de acción y, al mismo tiempo, velar por que los recursos públicos se gestionen con eficiencia a fin de propiciar el envejecimiento saludable

ANEXO 1

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Estados Miembros

Secretaría (OMS y otros organismos del sistema de las Naciones Unidas)

Asociados nacionales e internacionales

Revisar las leyes y políticas específicas sobre integración y envejecimiento, con miras a promover el envejecimiento saludable, y evaluar el cumplimiento y los mecanismos de aplicación 1.2 Fortalecer las capacidades nacionales para formular políticas basadas en pruebas científicas Crear una cultura relativa a la adopción de decisiones que valore las pruebas científicas y su obtención Crear estructuras formales y ofrecer oportunidades, capacidad y actividades que permitan traducir la investigación y las pruebas para influir en los procesos normativos Identificar áreas con lagunas de investigación y promover la investigación en esas áreas Crear mecanismos para posibilitar flujos de comunicación eficaces entre los investigadores y las instancias decisorias Prestar apoyo técnico a las actividades de traslación del conocimiento que permitan el desarrollo normativo basado en pruebas científicas sobre el envejecimiento saludable Facilitar los intercambios entre países que aborden las innovaciones y las buenas prácticas Asegurar que las pruebas se comuniquen de forma que sean accesibles y útiles para las instancias normativas Llevar a cabo investigaciones en ámbitos en los que se hayan identificado deficiencias normativas y de aplicación Facilitar las relaciones entre investigadores, usuarios de conocimientos, financiadores, personas mayores, familias, cuidadores y asociaciones profesionales, en apoyo de la formulación normativa sobre envejecimiento saludable, incluida la creación de foros regionales y el intercambio de información, buenas prácticas e instrumentos entre homólogos Recopilar y difundir pruebas científicas sobre el envejecimiento, la función y la contribución de las personas mayores y las repercusiones sociales y económicas del edadismo Velar por que los medios de comunicación y entretenimiento ofrezcan una imagen equilibrada del envejecimiento, por ejemplo, minimizando el sensacionalismo en la información sobre delitos contra las personas mayores y presentando a

1.3 Combatir el edadismo y transformar la comprensión del envejecimiento y la salud

Respaldar la recopilación y difusión de información, basada en pruebas científicas y desglosada por edad y por sexo, en relación con el envejecimiento y la salud y la contribución de las personas mayores Adoptar legislación contra la discriminación por motivos de edad e instaurar mecanismos de aplicación conexos Modificar o revocar leyes, políticas o programas, en particular sobre salud, empleo y aprendizaje

Sintetizar las pruebas científicas actuales y proporcionar orientación sobre la comprensión y las medidas destinadas a mejorar las políticas relativas al edadismo Desarrollar modelos económicos mejorados para evaluar las contribuciones de las personas mayores y los costos y beneficios de las inversiones en la esfera del envejecimiento saludable Asegurar que las políticas, la orientación y la

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Estados Miembros

Secretaría (OMS y otros organismos del sistema de las Naciones Unidas) comunicación de la OMS no incurran en discriminación por motivos de edad y de sexo

Asociados nacionales e internacionales personas mayores como arquetipos

permanente, que discriminen directa o indirectamente a las personas mayores e impidan su acceso a las prestaciones que les permitirían satisfacer sus necesidades y ejercer sus derechos Realizar campañas de comunicación basadas en investigación sobre actitudes, creencias y consecuencias del edadismo con el fin de mejorar el conocimiento y la comprensión del público respecto del envejecimiento saludable    

Objetivo estratégico 2: Crear entornos adaptados a las personas mayores Estados Miembros Secretaría (OMS y otros organismos del sistema de las Naciones Unidas) Promover la sensibilización y el entendimiento respecto de los derechos de las personas mayores Elaborar orientaciones técnicas sobre la manera de maximizar la autonomía, con inclusión de una serie de cuestiones esenciales, especialmente la seguridad alimentaria, la prevención y respuesta en relación con el abuso de las personas mayores y la prevención de las caídas Proporcionar una base de datos de las pruebas disponibles sobre prevalencia, factores de riesgo, consecuencias e intervenciones en casos de abuso de personas mayores, en particular la violencia contra las mujeres de edad avanzada Asociados nacionales e internacionales Aumentar la sensibilización de las personas mayores respecto de sus derechos humanos Apoyar el suministro de tecnologías de asistencia Prestar asistencia técnica y apoyo financiero para aplicar políticas y programas que refuercen la autonomía de las personas mayores Crear y apoyar plataformas de intercambio de información sobre medios eficaces para promover la autonomía de las personas mayores

2.1 Fomentar la autonomía de las personas mayores

Sensibilizar acerca de los derechos de las personas mayores y crear mecanismos para hacer frente a las violaciones de sus derechos, especialmente en casos de atención a largo plazo y situaciones de emergencia Proporcionar mecanismos de planificación anticipada de la atención (incluida la atención a largo plazo), tecnologías de asistencia adecuadas y adopción de decisiones fundamentadas que permitan a las personas mayores mantener el máximo grado de control sobre sus vidas a pesar de las pérdidas significativas de capacidad Proporcionar información en formatos con caracteres grandes, de lectura fácil y con imágenes, de modo que satisfagan las necesidades de las personas mayores para

ANEXO 1

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Estados Miembros

Secretaría (OMS y otros organismos del sistema de las Naciones Unidas) Proporcionar una lista de dispositivos de asistencia esenciales

Asociados nacionales e internacionales

tomar decisiones libres y fundamentadas Ejecutar programas basados en pruebas científicas para prevenir las caídas y combatir los abusos contra las personas mayores 2.2 Propiciar la participación de las personas mayores Asegurar la participación formal de las personas mayores en la adopción de decisiones sobre políticas, programas y servicios de su interés Apoyar la creación de organizaciones de personas mayores

Promover la sensibilización y el entendimiento respecto de las contribuciones de las personas mayores y el valor de la colaboración intergeneracional Proporcionar orientación y asistencia técnica para permitir la participación de las personas mayores en el desarrollo Incorporar a las personas mayores en los procesos decisorios de la OMS y en cuestiones de su interés

Fortalecer la capacidad de organizaciones de personas mayores para participar efectivamente en la formulación y planificación normativa Fomentar la capacidad de las organizaciones de personas mayores para suministrar información, capacitación, apoyo entre pares y atención a largo plazo Establecer y apoyar plataformas para el intercambio de diversas opiniones entre las personas mayores

2.3 Promover actividades multisectoriales

Adecuar mensajes de promoción dirigidos a sectores particulares, respecto de la manera en que pueden contribuir al envejecimiento saludable Alentar y apoyar a las municipalidades para que adapten más las ciudades a las personas mayores Adoptar medidas a todos los niveles y en todos los sectores con miras a fomentar la capacidad funcional, para, entre otras cosas: – proteger a las personas mayores contra la pobreza y velar por que las mujeres de edad avanzada, que suelen ser las más afectadas, reciban apoyo – ampliar las opciones de vivienda y ayudar a

Promover el concepto de entornos adaptados a las personas mayores Respaldar el fomento de ciudades, comunidades y países adaptados a las personas mayores mediante la facilitación Proporcionar una plataforma interactiva que de la comunicación entre los diferentes agentes y facilite el aprendizaje y el intercambio de información el intercambio de información y buenas y experiencias sobre la prácticas creación de entornos Prestar asistencia técnica adaptados a las personas y financiera a los Estados mayores, con miras a Miembros a fin de promover el asegurar que los servicios envejecimiento saludable Prestar asistencia técnica a públicos faciliten la los países para promover la capacidad funcional Proporcionar orientación creación de entornos a los Estados Miembros adaptados a las personas sobre una serie de mayores cuestiones que incluyan: Documentar, apoyar y establecer y mantener difundir evaluaciones de niveles mínimos de Ampliar y desarrollar la red mundial OMS de ciudades y comunidades adaptadas a las personas mayores a fin de conectar ciudades y comunidades de todo el mundo

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Estados Miembros

Secretaría (OMS y otros organismos del sistema de las Naciones Unidas) iniciativas en favor de las personas mayores, con el fin de identificar pruebas científicas de medidas eficaces en diferentes contextos Sugerir indicadores que puedan orientar a las instancias normativas en relación con los avances hacia la creación de entornos adaptados a las personas mayores Proporcionar orientación técnica y apoyo para abordar las necesidades y los derechos de las personas mayores en situaciones de emergencia

Asociados nacionales e internacionales protección social definidos a escala nacional; asegurar el trabajo decente a todas las edades y proporcionar vivienda adecuada Facilitar a las personas mayores y sus organizaciones el acceso a información sobre programas de integración

– –

reformar viviendas para permitir que las personas mayores envejezcan en un lugar apropiado para ellas sin incurrir en cargas financieras elaborar normas de accesibilidad en edificios, así como en infraestructuras de transporte, tecnología de la información y las comunicaciones y otras tecnologías de asistencia, y velar por su cumplimiento proporcionar lugares comunitarios en que las personas mayores se puedan reunir, por ejemplo, centros de la tercera edad y parques públicos ofrecer oportunidades sociales, así como información accesible sobre actividades de ocio y sociales ejecutar programas de información sanitaria para personas mayores ofrecer oportunidades de aprendizaje permanente promover la colaboración, la diversidad generacional y la integración en los entornos laborales

Asegurar la coordinación eficaz de la aplicación y el seguimiento, por ejemplo, mediante grupos especiales (relacionados con los mecanismos generales de coordinación descritos en el objetivo estratégico 1)    

ANEXO 1

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Objetivo estratégico 3: Armonizar los sistemas de salud con las necesidades de las personas mayores Estados Miembros Secretaría (OMS y otros organismos del sistema de las Naciones Unidas) Prestar asistencia técnica y orientación para integrar las respuestas del sistema de salud a las poblaciones senescentes, en las políticas y planes nacionales relativos a envejecimiento saludable Proporcionar asesoramiento técnico y elaborar enfoques normalizados que permitan evaluaciones regionales y nacionales de la armonización del sistema de salud con las necesidades de las personas mayores Prestar asistencia técnica para posibilitar un cambio en el sistema de salud, en particular en relación con el personal sanitario, los sistemas de información sanitaria, los productos médicos y las tecnologías sanitarias Documentar prácticas óptimas y desarrollar modelos de prestación de servicios basados en pruebas científicas, dirigidos a la atención integrada en entornos sanitarios de recursos altos, medios y bajos, e intercambiar modelos de atención que se hayan revelado eficaces para apoyar la capacidad intrínseca Asociados nacionales e internacionales Defender y apoyar a las personas mayores, sus familias y comunidades, para que participen en la adopción de decisiones relativas a políticas y planificación Respaldar el compromiso de las personas mayores con los sistemas de salud Promover la salud y los derechos sexuales de las personas mayores Aportar pruebas científicas e investigaciones sobre cambios del sistema de salud en favor de las personas mayores

3.1 Centrar los sistemas de salud en la capacidad intrínseca y la capacidad funcional

Evaluar las respuestas del sistema nacional de salud a las poblaciones senescentes y elaborar planes de reorientación Financiar de manera sostenible los programas, servicios y sistemas de reorientación necesarios para promover el envejecimiento saludable Adaptar los sistemas de información para recopilar, analizar y notificar datos sobre capacidad intrínseca y tendencias en la capacidad Asegurar la disponibilidad de productos médicos, vacunas y tecnologías que se necesiten para optimizar las capacidades intrínsecas y funcionales de las personas mayores Asegurar la colaboración entre sectores, y principalmente entre servicios sanitarios y sociales, a fin de satisfacer las necesidades de las personas mayores, en particular las derivadas de los trastornos mentales, la demencia y el deterioro cognitivo y de síndromes geriátricos como fragilidad, incontinencia urinaria, delirios y caídas

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Estados Miembros

Secretaría (OMS y otros organismos del sistema de las Naciones Unidas) Prestar asistencia técnica para el desarrollo de servicios integrados, incluidas estrategias que aseguren la cobertura de servicios y reduzcan los gastos sanitarios catastróficos Elaborar recomendaciones y directrices clínicas basadas en pruebas científicas en relación con la prevención y gestión de la pérdida de funcionalidad y la dependencia de servicios de asistencia en la edad avanzada, y difundir y ensayar esas directrices en los países Obtener pruebas científicas y orientación sobre tratamiento clínico de los trastornos específicos de las personas mayores, en particular las enfermedades del aparato locomotor y las deficiencias sensoriales, las morbilidades múltiples, las enfermedades cardiovasculares y factores de riesgo como la hipertensión y la diabetes, los trastornos mentales y la demencia, y el cáncer Elaborar instrumentos y orientación para facilitar la gestión de casos

Asociados nacionales e internacionales Participar en campañas de promoción y colaborar con iniciativas existentes con el fin de alentar la adopción de modelos de atención integrada Fortalecer la sensibilización respecto de las necesidades sanitarias de las poblaciones senescentes y las personas mayores, y fomentar la autoatención y la participación de las personas mayores, familias y comunidades

3.2 Desarrollar y asegurar el acceso asequible de las personas mayores a la atención clínica integrada de calidad y centrada en la persona

Asegurar que las personas mayores sean objeto de evaluación general cuando se incorporan al sistema de salud, y de evaluaciones periódicas ulteriormente Diseñar sistemas para fomentar la autoatención de las personas mayores Identificar y aplicar modelos de atención integrada basados en pruebas científicas Establecer infraestructuras, diseños de servicios y procesos adaptados a las personas mayores Establecer servicios tan próximos como sea posible a los lugares en que viven personas mayores Aplicar estrategias de cobertura sanitaria universal para reducir los pagos directos mediante el aumento, siempre que sea posible, de la cobertura de la población y la ampliación del conjunto de prestaciones que suelen necesitar las personas mayores Realizar intervenciones comunitarias para evitar las pérdidas de funcionalidad y la dependencia de servicios de asistencia Adoptar y aplicar directrices de la OMS sobre atención integrada para personas mayores Asegurar la continuidad de la atención, incluidos los vínculos con programas de salud sexual y la disponibilidad de servicios de cuidados intensivos, rehabilitación y cuidados paliativos

ANEXO 1

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Estados Miembros

Secretaría (OMS y otros organismos del sistema de las Naciones Unidas) Prestar asistencia técnica y orientación en relación con las competencias requeridas para satisfacer las necesidades de las personas mayores Informar sobre el efecto del envejecimiento de la población en el personal sanitario y sobre la idoneidad del personal sanitario actual para satisfacer las necesidades de las personas mayores Prestar asistencia técnica a los países para que elaboren estrategias relativas al personal sanitario basadas en pruebas científicas Apoyar la puesta en marcha de programas de orientación y capacitación destinados a mejorar las aptitudes y los conocimientos de los profesionales sanitarios en los países de ingresos bajos y medianos

Asociados nacionales e internacionales Apoyar a las instituciones de capacitación en la revisión de sus programas de estudio para abordar cuestiones concernientes al envejecimiento y la salud Proporcionar asistencia técnica y conocimientos especializados para realizar actividades de capacitación, en particular en países con escasez de profesionales sanitarios especializados en el envejecimiento Familiarizarse con las normas y directrices de la OMS sobre atención integrada de personas mayores y contribuir a su aplicación

3.3 Velar por que haya personal sanitario sostenible y apropiadamente capacitado, desplegado y gestionado

Asegurar que los planes de estudio de todos los profesionales sanitarios incluyan competencias en materia de envejecimiento y salud Asegurar, mediante la capacitación antes y durante el empleo, que los profesionales sanitarios tengan competencias relativas al envejecimiento (incluidas las requeridas para realizar evaluaciones generales del envejecimiento saludable y la gestión integrada de necesidades de atención sanitaria compleja) Asegurar que las instituciones de capacitación puedan establecer o ampliar la formación en geriatría Velar por una distribución equilibrada del personal sanitario en los países y desarrollar una fuerza de trabajo acorde a la demanda de servicios Promover nuevos cuadros de trabajadores (por ejemplo, coordinadores de atención, gestores de casos y agentes comunitarios de atención) Ofrecer oportunidades para ampliar las funciones del personal en lo relativo a la atención de personas mayores

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Objetivo estratégico 4: Desarrollar sistemas de prestación de atención a largo plazo sostenibles y equitativos (en el domicilio, la comunidad, las instituciones) Estados Miembros Secretaría (OMS y otros organismos del sistema de las Naciones Unidas) Proporcionar orientación sobre sistemas adecuados y sostenibles de atención a largo plazo en entornos con diferentes niveles de recursos Prestar asistencia técnica a los Estados Miembros en la identificación de mecanismos sostenibles para financiar la atención a largo plazo Prestar asistencia técnica para realizar análisis de la situación nacional y desarrollar, aplicar y supervisar la legislación, los servicios, las políticas y los planes relativos a atención a largo plazo Asociados nacionales e internacionales Aportar pruebas científicas para desarrollar y aplicar sistemas y mecanismos sostenibles adecuados para financiar la atención a largo plazo en entornos de diferentes niveles de recursos Contribuir al desarrollo y la aplicación de un sistema de atención a largo plazo integrado, sostenible, equitativo y orientado a las capacidades

4.1 Establecer y mejorar constantemente las bases de un sistema de atención a largo plazo sostenible y equitativo

Considerar la atención a largo plazo como una prioridad de salud pública y un derecho humano Supervisar el desarrollo de la infraestructura y el apoyo necesarios para asegurar que la atención a largo plazo se considere en el marco de la cobertura sanitaria universal Definir sistemas de atención apropiados para mejorar la capacidad funcional y el bienestar de las personas mayores con pérdida de capacidades o en riesgo de perderlas Identificar e instaurar mecanismos sostenibles para financiar la atención a largo plazo Congregar a las partes interesadas pertinentes, incluidas las personas mayores y los cuidadores, y planificar la atención a largo plazo sostenible y equitativa, en particular su prestación, financiación, reglamentación y seguimiento, y definir funciones y responsabilidades (en relación con el objetivo estratégico 1) Fomentar la colaboración en la prestación de atención a largo plazo entre las principales partes interesadas, incluidas las personas que dependen de servicios de asistencia y sus cuidadores, organizaciones no gubernamentales y sectores público y privado

ANEXO 1

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Estados Miembros

Secretaría (OMS y otros organismos del sistema de las Naciones Unidas) Proporcionar orientación sobre capacitación y delegación de funciones en la atención a largo plazo Proporcionar recursos en línea sobre prestación de atención a largo plazo para cuidadores no remunerados

Asociados nacionales e internacionales Contribuir al desarrollo y la ejecución de actividades de capacitación, formación permanente y supervisión del personal de atención a largo plazo Asegurar la remuneración, las prestaciones y las condiciones de trabajo del personal que dispensa atención Proporcionar acuerdos de trabajo flexibles o licencias para los cuidadores no remunerados Crear y apoyar plataformas para desarrollar y evaluar intervenciones costoeficaces en respaldo del personal de atención a largo plazo Contribuir con investigaciones y pruebas científicas al desarrollo y la evaluación de intervenciones de apoyo al personal de atención a largo plazo

4.2 Desarrollar la capacidad del personal sanitario y prestar apoyo a los cuidadores

Desarrollar y aplicar estrategias para difundir información, impartir capacitación y sustituir temporalmente a los cuidadores no remunerados, y concertar acuerdos de trabajo flexibles o licencias para quienes integran (o desean integrar) el personal sanitario Elaborar normas nacionales sobre capacitación de cuidadores profesionales Formar, mediante la capacitación y la delegación de funciones, personal de atención a largo plazo (incluidos hombres, jóvenes y miembros ajenos a la familia, entre ellos voluntarios y homólogos de más edad) Mejorar las condiciones de trabajo, la remuneración y las oportunidades de ascenso con miras a atraer y retener cuidadores remunerados Proporcionar formación permanente, supervisión y apoyo de otra índole a los cuidadores remunerados

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Estados Miembros

Secretaría (OMS y otros organismos del sistema de las Naciones Unidas) Prestar asistencia técnica a los Estados Miembros en lo concerniente a prestación de atención a largo plazo integrada y centrada en la persona y orientada a las capacidades Desarrollar orientación relativa a enfoques específicos para garantizar la calidad e idoneidad de la atención a largo plazo en entornos de diferentes niveles de recursos

Asociados nacionales e internacionales Observar las normas, directrices y protocolos nacionales de atención, así como los mecanismos de acreditación y seguimiento Prestar servicios de atención a largo plazo de calidad, en consonancia con normas, directrices y protocolos nacionales de atención, de manera equitativa y adecuada a las personas mayores y que promueva sus derechos Proporcionar mecanismos para que los dispensadores de atención compartan y aprendan de las experiencias Desarrollar y aplicar servicios de atención a largo plazo innovadores, incluso mediante el uso de tecnología que facilite la coordinación, la atención, el apoyo y el seguimiento

4.3 Asegurar la calidad de la atención a largo plazo integrada y centrada en la persona

Velar por el desarrollo y la aplicación de normas, directrices, protocolos y mecanismos de acreditación nacionales para la prestación de atención a largo plazo integrada y centrada en la persona y orientada a las capacidades Asegurar el establecimiento de mecanismos formales de atención a largo plazo integrada y centrada en la persona y orientada a las capacidades mediante, por ejemplo, la gestión de casos, la planificación anticipada de la atención y la colaboración entre cuidadores remunerados y no remunerados Asegurar el acceso asequible a tecnologías sanitarias de asistencia innovadoras, así como su uso apropiado, con el fin de mejorar la capacidad funcional y el bienestar de las personas que necesitan atención a largo plazo Asegurar que los servicios de atención a largo plazo sean adecuados para las personas mayores, cumplan los requisitos éticos y fomenten los derechos de los mayores y de sus cuidadores Asegurar el seguimiento de la atención a largo plazo en relación con la capacidad funcional y el bienestar, así como el mejoramiento constante de la atención a largo plazo basada en los resultados

ANEXO 1

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Objetivo estratégico 5: Mejorar la medición, el seguimiento y la investigación sobre el envejecimiento saludable Estados Miembros Secretaría (OMS y otros organismos del sistema de las Naciones Unidas) Congregar y vincular a organismos especializados del sistema de las Naciones Unidas y otros asociados para el desarrollo, con el fin de promover un consenso sobre sistemas y métodos de medición Examinar las fuentes de datos, los métodos y los indicadores existentes y promover el intercambio de datos y métodos para el seguimiento y la vigilancia mundial, regional, nacional y comunitaria del envejecimiento saludable Elaborar normas, sistemas de medición y nuevos enfoques analíticos para describir y hacer un seguimiento del envejecimiento saludable, incluidos niveles y distribuciones, y medios para combinar y presentar información sobre capacidad intrínseca, capacidad funcional y duración de la vida Habilitar recursos, incluidos módulos de encuestas normalizados, instrumentos para la recopilación de datos y biomarcadores y programas de análisis Preparar para 2020 un informe mundial de situación sobre el envejecimiento saludable, que refleje sistemas de medición, disponibilidad de datos y distribución en los países y entre ellos, y nuevos datos sobre las medidas que pueden adoptarse en apoyo del envejecimiento saludable Asociados nacionales e internacionales Conferir atribuciones a las personas mayores para que participen e intercambien prácticas óptimas orientadas a lograr un envejecimiento saludable Proporcionar información cualitativa y cuantitativa para realizar un seguimiento de los progresos hacia el envejecimiento saludable, y promover la rendición de cuentas por todas las partes interesadas Colaborar con los asociados para mejorar los sistemas de medición, seguimiento y presentación de informes, y posibilitar un análisis que tenga particularmente en cuenta las cuestiones de edad y sexo Respaldar la formulación de políticas mediante la presentación de informes sobre tendencias y cuestiones emergentes

5.1 Acordar medios para medir, analizar, describir y hacer un seguimiento del envejecimiento saludable

Velar por que los registros civiles y las estadísticas nacionales estén desglosados por edad y sexo a lo largo de todo el curso de la vida, y en función de características sociales y económicas significativas Alentar el seguimiento, la vigilancia y la presentación de informes, en consonancia con los sistemas mundiales de medición acordados Alentar el intercambio de datos y vínculos entre los sectores (tales como los de salud, bienestar social, trabajo, educación, medio ambiente y transporte) Realizar un seguimiento demográfico periódico de personas mayores, incluidas las que residen en instituciones de atención a largo plazo Vincular el seguimiento de las mediciones del envejecimiento saludable con la evaluación de políticas y programas nacionales, sectoriales, intersectoriales y multisectoriales, y vincularlos con otras iniciativas internacionales (por ejemplo, los Objetivos de Desarrollo Sostenible)

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Estados Miembros

Secretaría (OMS y otros organismos del sistema de las Naciones Unidas) Promover el fortalecimiento de la financiación, las capacidades, los métodos y la colaboración en la investigación orientada a fomentar el envejecimiento saludable y hacer frente al edadismo, en particular mediante una red de centros colaboradores de la OMS sobre el envejecimiento y la salud, países piloto de todas las regiones de la OMS y organizaciones de la sociedad civil Apoyar la cooperación internacional orientada a promover la innovación tecnológica, especialmente mediante la facilitación de la transferencia de conocimientos y tecnologías tales como los dispositivos de asistencia, la tecnología de la información y las comunicaciones y los datos científicos, así como el intercambio de buenas prácticas Elaborar marcos éticos con el fin de identificar servicios sanitarios y sociales que respondan a las necesidades y los derechos de las personas mayores y den prioridad a los aspectos incluidos en el conjunto de prestaciones nacionales y en la cobertura sanitaria universal Contribuir al desarrollo y el intercambio de nuevos métodos y enfoques para: – dispensar atención de salud integrada centrada en la persona, y servicios de atención a largo plazo – orientar la investigación clínica para que sea más pertinente para las personas mayores

Asociados nacionales e internacionales Alentar a las personas mayores a que participen en la investigación y la identificación de cuestiones de investigación y necesidades de innovación, incluida la elaboración de diseños de investigación Respaldar las actividades de capacitación y fomento de la capacidad, en particular redes de académicos, investigadores e instructores que abarquen a países de ingresos bajos y medianos Velar por que las personas mayores participen en ensayos clínicos y en la evaluación de nuevas tecnologías que tengan en cuenta las diferentes fisiologías y necesidades de los hombres y las mujeres mayores Prestar apoyo a innovaciones en pequeña y gran escala Alentar la participación de personas mayores en el desarrollo, diseño y evaluación de servicios, tecnologías o productos Promover la innovación con el fin de acelerar el desarrollo de tecnologías e intervenciones de asistencia nuevas y mejoradas para ayudar a las personas mayores

5.2 Reforzar las capacidades de investigación y los incentivos a la innovación

Incorporar a las personas mayores en todas las fases de la investigación y la innovación, teniendo en cuenta sus necesidades y preferencias Asegurar que las personas mayores estén representadas significativa y estadísticamente en los estudios demográficos con capacidad suficiente para analizar datos, y se las incluya en los ensayos clínicos Fortalecer la financiación, las capacidades y la colaboración en la investigación orientada a abordar el envejecimiento saludable Crear incentivos y apoyar la innovación orientada a satisfacer las necesidades de diferentes grupos etarios, incluidas las personas mayores, mediante medidas multisectoriales e intersectoriales, en particular las innovaciones tecnológicas y sociales relativas a servicios domiciliarios y comunitarios para las personas mayores Apoyar la transferencia voluntaria y mutuamente acordada de tecnología, incluidos servicios, innovaciones, conocimientos y prácticas óptimas Orientar la investigación y la innovación a fin de velar por que los promotores y proveedores del sector privado (incluidos los de servicios de salud y atención, dispositivos y medicamentos) satisfagan las necesidades específicas de todas las personas mayores, incluso las que tienen recursos limitados

ANEXO 1

121

Estados Miembros

Secretaría (OMS y otros organismos del sistema de las Naciones Unidas)

Asociados nacionales e internacionales Colaborar en la formulación del programa mundial de investigación e innovación sobre envejecimiento saludable y promover y apoyar la financiación y el mejoramiento de la capacidad

Fomentar la capacidad – financiar los servicios de nacional para sintetizar la salud y la atención a largo investigación como plazo en el marco de aportación a la traslación de programas universales conocimientos y las políticas – satisfacer las necesidades y basadas en pruebas científicas expectativas de las (en relación con el objetivo personas mayores en las estratégico 1) comunidades, ciudades y zonas rurales que facilitan el envejecimiento en el lugar, en lo relativo a salud, uso de la tierra, vivienda, transporte y banda ancha – determinar la prevalencia de malos tratos contra personas mayores y prevenirlos – cuantificar las contribuciones de las personas mayores y las inversiones requeridas para prestarles los servicios que necesitan – combinar múltiples disciplinas y datos cualitativos y cuantitativos para comunicar diferentes necesidades y expectativas de las personas mayores Congregar a los asociados y trabajar con ellos para elaborar y difundir un programa mundial de investigación sobre envejecimiento saludable

122

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Estados Miembros

Secretaría (OMS y otros organismos del sistema de las Naciones Unidas) Organizar foros internacionales destinados a acrecentar la sensibilización respecto de las prioridades de investigación sobre envejecimiento saludable y participar en esos foros Coordinar las actividades internacionales prioritarias de investigación y evaluación, por ejemplo, el desarrollo del estudio de la OMS sobre envejecimiento y salud de las personas adultas en el mundo, o la ampliación a otras actividades existentes Colaborar con las partes interesadas en la identificación de la gama y las trayectorias comunes posibles de la capacidad intrínseca y la capacidad funcional, así como sus determinantes sociales, económicos y ambientales más amplios en diferentes poblaciones y contextos Promover y propiciar la investigación destinada a intensificar las intervenciones y fortalecer los sistemas nacionales de salud, incluido el personal sanitario, los cuidadores informales y la atención a largo plazo (domiciliaria, comunitaria e institucional) con miras a satisfacer las necesidades de las personas mayores Examinar e intercambiar modelos de atención que se hayan revelado eficaces para fomentar la capacidad intrínseca

Asociados nacionales e internacionales Colaborar y participar en el diseño y la realización de investigaciones, incluida la evaluación de elementos eficaces en diferentes entornos Aportar las enseñanzas adquiridas en asociaciones y organizaciones que abordan factores de riesgo, cuestiones relativas a enfermedades o trastornos específicos que suelen afectar a las personas mayores (por ejemplo, demencia, malos tratos y enfoques de autoayuda) Desarrollar y ensayar enfoques innovadores para fortalecer la atención institucional, comunitaria y domiciliaria, a fin de realizar las intervenciones más adecuadas y ampliar el acceso a medicamentos esenciales para las personas mayores, incluidos los medicamentos para aliviar el dolor, por ejemplo, opioides Apoyar la investigación y la difusión de pruebas científicas sobre las repercusiones de los servicios de salud, la atención a largo plazo y las intervenciones ambientales en las trayectorias del envejecimiento saludable

5.3 Investigar y sintetizar pruebas científicas sobre el envejecimiento saludable

Realizar periódicamente encuestas longitudinales de población para evaluar el estado de salud y las necesidades conexas de las personas mayores, y la medida en que se satisfacen las necesidades Reflejar las necesidades y expectativas de las personas mayores, y modelar, financiar y determinar las prioridades nacionales en materia de investigación e innovación sobre envejecimiento saludable Promover y apoyar la investigación a fin de identificar los determinantes del envejecimiento saludable y evaluar las intervenciones que pueden fomentar la capacidad funcional Promover y apoyar la colaboración multisectorial e intersectorial con diferentes partes interesadas, a fin de modelar y evaluar medidas de fomento de la capacidad funcional Proporcionar foros para el intercambio de experiencias, buenas prácticas y enseñanzas adquiridas Promover la investigación sobre innovaciones que contribuyan a lograr entornos apropiados para las personas mayores, incluidos los lugares de trabajo Sintetizar la investigación y difundir pruebas científicas sobre envejecimiento saludable que aborden importantes cuestiones normativas, así como las expectativas de las personas mayores

ANEXO 1

123

Secretaría (OMS y otros organismos del sistema de las Naciones Unidas) Reflejar las pruebas Desarrollar e identificar científicas mundiales relativas enfoques concernientes a a medidas eficaces en medidas intersectoriales diversos contextos y normas basados en pruebas básicas; alentar ensayos de científicas, con el fin de enfoques para seguir maximizar la capacidad elaborando sistemas de funcional, particularmente en atención a largo plazo entornos de recursos (domiciliaria, comunitaria o limitados institucional) Documentar las desigualdades e inequidades en materia de salud, así como sus efectos a lo largo del curso de la vida en el envejecimiento saludable, y presentar informes sobre la manera de mitigarlos mediante intervenciones sanitarias y sociales y actividades multisectoriales e intersectoriales  

Estados Miembros

Asociados nacionales e internacionales Participar en diálogos con comunidades y medios de información y utilizar técnicas eficaces de comunicación para difundir mensajes relativos al envejecimiento saludable

 

________________

ANEXO 2 Plan de acción mundial de la OMS para fortalecer la función del sistema de salud en el marco de una respuesta nacional multisectorial para abordar la violencia interpersonal, en particular contra las mujeres y las niñas, y contra los niños en general1 [A69/9, anexo 2 – 11 de marzo de 2016]

SECCIÓN 1. INTRODUCCIÓN Alcance 1. En mayo de 2014, la 67.a Asamblea Mundial de la Salud adoptó la resolución WHA67.15 relativa al Fortalecimiento de la función del sistema de salud en la lucha contra la violencia, en particular la ejercida sobre las mujeres y las niñas, y los niños en general. La Asamblea pide a la Directora General «que elabore, con la plena participación de los Estados Miembros, y en consulta con organizaciones de las Naciones Unidas y otras partes interesadas pertinentes, centrándose en la función del sistema de salud según proceda, un proyecto de plan de acción mundial para fortalecer la función del sistema de salud en el marco de una respuesta nacional multisectorial para abordar la violencia interpersonal, en particular contra las mujeres y las niñas, y contra los niños en general, basándose en los trabajos realizados por la OMS al respecto». 2. El alcance del plan de acción mundial de la OMS se ajusta a la resolución WHA67.15. El plan se centra en la violencia contra las mujeres y las niñas y contra los niños en general, sin dejar de abordar otras medidas comunes que tienen que ver con todos los tipos de violencia interpersonal. Se refiere también a la violencia interpersonal contra las mujeres y las niñas, y contra los niños en general, en situaciones de emergencia humanitaria y después de conflictos, reconociéndose que en esas situaciones se exacerba tal violencia. 3. Todas las formas de violencia interpersonal acarrean resultados sanitarios negativos y el sistema de salud debería afrontarlas. Ahora bien, hay poderosas razones para poner la mira en la violencia contra las mujeres y las niñas en particular, y contra los niños en general. Las mujeres y las niñas soportan una enorme carga de tipos específicos de violencia que están enraizados en una desigualdad y discriminación entre los sexos socialmente aceptadas, y por ende están sancionados, pese a constituir una violación de sus derechos humanos. Por ello, las mujeres y las niñas sufren vergüenza y oprobios, y la violencia suele quedar escondida. Con demasiada frecuencia, las instituciones sanitarias y de otra índole tardan en reconocer y enfrentar esta violencia, y no hay servicios disponibles o bien su capacidad es limitada. Hasta hace poco, la violencia contra las mujeres y las niñas era en gran medida inapreciable en las estadísticas y los sistemas de vigilancia nacionales e internacionales. A escala mundial se observa una fuerte dinámica política para abordar la violencia contra las mujeres y las niñas en

1

Véase la resolución WHA69.5 (2016).

- 125 -

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los programas de salud y de desarrollo, lo cual ofrece la oportunidad de reforzar el conocimiento del problema y responder a él en el ámbito del sistema de salud (1).1 4. La violencia contra los niños (de entre 0 y 18 años de edad), incluidos los adolescentes, es generalizada y constituye una violación de sus derechos humanos. Tiene consecuencias negativas a lo largo de toda la vida, en particular mala salud, comportamientos de riesgo para la salud así como experimentar y perpetrar ulteriores actos de violencia. En muchos países, la violencia se suele considerar una forma aceptable de disciplinar a los niños. La violencia contra los niños a menudo no es visible, y pocos de los que sufren maltratos tienen acceso a los programas y servicios que necesitan. Se presta ahora creciente atención a la violencia contra los niños, por lo que es un momento oportuno para sensibilizar el sistema de salud y fortalecer su respuesta. 5. La responsabilidad de hacer frente a la violencia interpersonal compete sin duda alguna a los gobiernos nacionales y subnacionales. Para afrontar esa violencia se requiere una respuesta multisectorial en la que deben trabajar juntos el sector sanitario y otros sectores. Como principal organismo en la esfera de la salud en el sistema de las Naciones Unidas, la OMS ha elaborado el presente plan de acción mundial para los Estados Miembros en particular, y para los asociados nacionales e internacionales, en el que se sigue un criterio de salud pública y se pone la mira concretamente en la función del sistema de salud. 6. Los servicios y programas de salud son un punto de entrada apropiado para abordar la violencia interpersonal, en particular la ejercida sobre las mujeres y las niñas, y sobre los niños en general. Las mujeres que padecen violencia es más probable que utilicen los servicios de salud que quienes no la experimentan, aunque pocas veces declaran explícitamente que es la violencia el motivo de la consulta (2). Los prestadores de atención sanitaria son a menudo el primer punto de contacto profesional de los supervivientes/víctimas de actos violentos, y sin embargo, no suelen percatarse de la violencia subyacente. Los niños que sufren violencia también acuden con frecuencia a los servicios de salud sin que el personal sanitario se dé cuenta de esa situación. El plan de acción se centra ex profeso en lo que el sistema de salud puede hacer, en colaboración con otros sectores y sin detrimento de la importancia de una respuesta multisectorial. 7. El plan de acción mundial de la OMS es un documento técnico que se basa en datos científicos, prácticas óptimas y orientaciones técnicas de la OMS. Ofrece un conjunto de medidas prácticas que los Estados Miembros pueden tomar para fortalecer sus sistemas de salud en la lucha contra la violencia interpersonal, en particular la ejercida sobre las mujeres y las niñas, y sobre los niños en general. 8. En los dos últimos decenios se ha observado un aumento de las pruebas concernientes a la prevalencia de algunos tipos de violencia contra las mujeres y las niñas. Más recientemente, también se han acumulado pruebas de la prevalencia de la violencia contra los niños en general. No obstante, se carece aún de pruebas sobre muchos aspectos de las diferentes formas de violencia, y la ciencia y la programación para afrontarlos están todavía en sus etapas iniciales. Además, las políticas y los programas para hacer frente a la violencia tanto contra las mujeres y las niñas como contra los niños, se han elaborado considerándolos esferas separadas. En el ámbito del sistema de salud, los servicios de tratamiento de lesiones, de traumatología y de salud mental guardan relación con todas las formas de violencia, pero las consecuencias de la violencia contra las mujeres y las niñas en su salud sexual y reproductiva requieren intervenciones especiales. El carácter oculto de la violencia contra las mujeres y las niñas y contra los niños en general hace necesaria una formación específica de los prestadores

1 Esto se refleja en el examen del Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo realizado al cabo de 20 años (2014), en el que el 90% de los 176 Estados Miembros que participaron en el examen subrayaron el carácter prioritario que revestía para ellos la cuestión de la violencia contra las mujeres.

ANEXO 2

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sobre la manera de determinar estos problemas. Por tanto, el tipo de orientación que brinda el plan de acción mundial de la OMS difiere según estas formas de violencia. 9. El plan de acción mundial de la OMS está vinculado a varias otras resoluciones, planes de acción y estrategias mundiales de la Asamblea Mundial de la Salud así como a otras actividades de la OMS (véanse los apéndices 2 a 5). Se basa en las muchas otras iniciativas emprendidas en todo el sistema de las Naciones Unidas para hacer frente a la violencia, en particular la ejercida sobre las mujeres y las niñas, y sobre los niños en general (véase el apéndice 5), iniciativas con las que entronca. Ello comprende el Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo, la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing y los documentos finales de sus conferencias de examen, y todos los tratados y convenciones pertinentes así como las resoluciones y declaraciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas y el Consejo de Derechos Humanos, así como las conclusiones acordadas por la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer, entre otros órganos (véase el apéndice 2). El plan de acción mundial de la OMS también está en consonancia con varios de los objetivos y metas propuestos en relación con los objetivos de desarrollo sostenible y la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible (véase el apéndice 6). 10. El plan de acción mundial de la OMS no pretende ser un plan multisectorial integral o un plan a nivel de todo el sistema de las Naciones Unidas. Se ajusta más bien al mandato específico de la OMS y se centra en el componente sistema de salud de una respuesta multisectorial. Así pues, se reconocen en él las funciones y el mandato que cumplen las distintas organizaciones del sistema de las Naciones Unidas en la coordinación y dirección de las actividades más amplias de lucha contra la violencia, en particular la que se inflige a las mujeres y las niñas, y a los niños en general.

Adaptación del plan de acción mundial de la OMS a los contextos regionales y nacionales 11. Es necesario adaptar el plan de acción mundial de la OMS en el ámbito regional y nacional, en consonancia con los compromisos internacionales que ya hayan asumido los Estados Miembros, en particular los objetivos de desarrollo sostenible, teniendo en cuenta las situaciones específicas de cada región y en consonancia con la legislación, capacidades y prioridades nacionales y las circunstancias concretas de cada país. No existe un modelo de plan de acción válido para todos los Estados Miembros, pues estos han avanzado en distinta medida en lo que respecta al fortalecimiento de la función del sistema de salud en el marco de una respuesta nacional multisectorial para abordar la violencia interpersonal, en particular contra las mujeres y las niñas, y contra los niños en general, y sus niveles de desarrollo socioeconómico son diferentes. Sin embargo, todos los Estados Miembros pueden beneficiarse del enfoque integral para fortalecer la función del sistema de salud en el marco de una respuesta nacional multisectorial para abordar la violencia interpersonal, en particular contra las mujeres y las niñas, y contra los niños en general, que se presenta en este plan de acción mundial. 12. Existen enfoques basados en datos científicos que, si se aplican a la escala necesaria, permitirían a todos los Estados Miembros hacer importantes progresos para abordar la violencia interpersonal, en particular contra las mujeres y las niñas, y contra los niños en general. La forma exacta de llevar a cabo las medidas indicadas en el plan será distinta en cada país, y dependerá de la disponibilidad de datos y conocimientos; de la magnitud y la carga sanitaria de las diferentes formas de violencia interpersonal, en particular la ejercida sobre las mujeres y las niñas y sobre los niños en general; de las iniciativas en curso para hacer frente a los distintos tipos de violencia; y del estado de preparación o la capacidad del sistema de salud para afrontar esa violencia. 13. Los Estados Miembros tendrán que considerar la posibilidad de aplicar las medidas indicadas en el plan de forma creciente a lo largo del tiempo y dotar esas actividades con los recursos necesarios.

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Panorama de la situación mundial (véanse también los apéndices 7 y 8) Magnitud 14. La violencia afecta a la vida de millones de personas y cuando no es mortal puede tener consecuencias duraderas. Las muertes son solo una pequeña parte de la carga sanitaria y social que genera la violencia interpersonal. Las mujeres, los niños y las personas de edad soportan una carga mayor de consecuencias físicas, sexuales y psicológicas no mortales que entraña el maltrato (3). En la fig. 1 se resumen los datos sobre la magnitud de algunos de los tipos comunes de violencia interpersonal, a lo largo de la vida. Figura 1. Magnitud de la violencia interpersonal, en particular la ejercida sobre las mujeres y las niñas y sobre los niños en general, a lo largo de la vida (3, 6-10, 13-18)

15. Violencia contra las mujeres. Las mujeres padecen distintas formas de violencia de género (esto es, una violencia enraizada en la desigualdad entre los sexos) en diferentes etapas de su vida. Esto incluye, entre otras cosas:1 • la violencia perpetrada por la pareja o por miembros de la familia (4);

Véanse, en particular, los artículos 1 y 2 de la Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer (Asamblea General de las Naciones Unidas, resolución 48/104 (1994)).

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• la violencia sexual (incluida la violación) perpetrada por una persona distinta de la pareja (p. ej. conocidos, amigos, profesores o extraños); • la trata, en particular con fines de explotación sexual y económica; • el feminicidio, incluido en el seno de la pareja (esto es, el asesinato de una mujer cometido por su pareja actual o una anterior), los crímenes de honor o relacionados con la dote, los asesinatos cometidos concretamente contra mujeres pero por alguien distinto de su pareja, o los asesinatos con violencia sexual (5); • los ataques con ácido; • el acoso sexual en escuelas, lugares de trabajo y sitios públicos, y, en forma creciente, también en línea a través de internet o las redes sociales. 16. La violencia de pareja y la violencia sexual existen en todos los ámbitos y son también las formas más comunes de violencia que padecen las mujeres en el mundo entero. Las mujeres mayores también sufren violencia de pareja y violencia sexual así como formas específicas de maltrato a las personas mayores. Sin embargo, los datos sobre la prevalencia del maltrato a las personas mayores, particularmente los procedentes de países de ingresos bajos y medianos, son muy limitados (6). 17. Violencia contra las niñas. Las niñas, incluidas las adolescentes, padecen todas las formas de maltrato infantil enumeradas en el punto siguiente sobre la violencia contra los niños en general, así como formas específicas de violencia de género y prácticas nocivas que tienen su raíz en la desigualdad y la discriminación entre los sexos, entre ellas las siguientes: • la mutilación genital femenina, que se concentra en alrededor de 29 países de África y el Oriente Medio aunque también ocurre en otras partes, en particular en países con comunidades en diáspora (7); • el matrimonio infantil, precoz y forzado, que tiene una prevalencia y unas tasas de aumento más altas en ciertas regiones (p. ej. Asia meridional y central, partes del África subsahariana) (8); • las niñas tienen más probabilidades que los niños de ser víctimas de abusos sexuales o de la trata con fines de explotación sexual (9, 10); • las adolescentes, especialmente si están casadas o tienen una relación de noviazgo, también tienen más probabilidades que los adolescentes de sufrir violencia de pareja (4). 18. Violencia contra los niños en general. Esto afecta a los niños y las niñas, incluidos los adolescentes, de entre 0 y 18 años de edad y comprende: • el maltrato infantil infligido por adultos en una relación de confianza o poder, que puede comportar malos tratos físicos (en particular castigos corporales), abuso sexual (en particular incesto), maltrato psicológico o emocional y desamparo; • las formas tempranas de violencia juvenil1 que ocurren principalmente entre compañeros en la adolescencia, como intimidación, peleas, abusos sexuales y violencia en las relaciones o el noviazgo.

1 La OMS define la violencia juvenil como los actos de violencia que ocurren fuera del hogar entre niños, adolescentes y hombres jóvenes, entre los 10 y los 29 años de edad. A los efectos del presente plan mundial, la violencia juvenil se trata en el marco de la violencia contra los niños en general, incluidos los jóvenes de hasta 18 años.

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19. Las familias en las que los progenitores, los cuidadores y los niños mantienen relaciones seguras y positivas constituyen un entorno protector para los niños. Sin embargo, en algunas familias los niños reciben malos tratos, lo que conlleva la necesidad de prestar apoyo y fortalecer dichas familias. 20. Intersecciones y vinculaciones entre las diferentes formas de violencia interpersonal. El maltrato infantil y la violencia de pareja contra la mujer pueden ocurrir en el mismo hogar. El maltrato infantil aumenta el riesgo de padecer o cometer ulteriormente actos de violencia de pareja y de violencia sexual contra las mujeres, así como el de intimidación y peleas entre los niños y adolescentes. En las medidas que se adopten para hacer frente a la violencia contra las mujeres y contra los niños se deben tener en cuenta las intersecciones de las diferentes formas de violencia. El maltrato infantil y la violencia entre compañeros entre los niños y adolescentes son precursores de algunas formas de violencia juvenil y otras formas de violencia más adelante en la vida. 21. Vulnerabilidad excesiva en ciertas situaciones. La violencia interpersonal contra las mujeres y las niñas, y contra los niños en general, se ve exacerbada durante situaciones de emergencia humanitaria y después de conflictos, así como en situaciones de desplazamiento. 22. Vulnerabilidad excesiva en ciertas instituciones. La violencia también resulta exacerbada en instituciones como las cárceles, los centros de detención juvenil y las instituciones para enfermos mentales, personas con otras discapacidades y ancianos. También pueden cometerse actos de violencia contra las mujeres en el sistema de salud, particularmente en relación con la prestación de servicios de salud sexual y reproductiva (p. ej. vejaciones y maltrato de las mujeres durante el parto, esterilización forzosa) (11, 12). Los propios agentes sanitarios pueden ser objeto de violencia en sus hogares, comunidades y lugares de trabajo. 23. Vulnerabilidad excesiva de ciertas poblaciones. Ciertos grupos tienen más probabilidades de verse expuestos a distintos tipos de violencia, o de padecerlos, a causa de la exclusión social, la marginación, la estigmatización y múltiples formas de discriminación. Consecuencias sanitarias 24. Millones de mujeres, niñas, niños y jóvenes expuestos a la violencia, o que la padecen, sufren una serie de consecuencias a corto y largo plazo (13-15). Entre ellas se cuentan las lesiones físicas —para las cuales millones de estas personas en el mundo entero reciben atención hospitalaria de urgencia—, problemas de salud mental como depresión, ansiedad y estrés postraumático, el suicidio, discapacidades, y un mayor riesgo de padecer enfermedades no transmisibles, en particular trastornos hipertensivos y enfermedades cardiovasculares. 25. Además, las mujeres y las niñas expuestas a la violencia padecen problemas de salud sexual y reproductiva, como embarazos no deseados, resultados adversos en relación con la salud de la madre y el recién nacido, infecciones de transmisión sexual y por el VIH, y problemas ginecológicos. La violencia de pareja contra la mujer a menudo persiste o comienza durante el embarazo, ocasionando abortos espontáneos, muertes fetales, nacimientos precoces y la insuficiencia ponderal del recién nacido (16). 26. La exposición a la violencia, como víctima o como testigo, especialmente en la primera infancia, tiene efectos negativos considerables en el desarrollo del cerebro infantil que pueden provocar problemas sociales, emocionales y conductuales. Las personas, especialmente los niños, que sufren violencia también tienen más probabilidades de adquirir comportamientos nocivos para la salud, como el consumo de tabaco, el abuso del alcohol y las drogas, y las prácticas sexuales de riesgo, que tienen consecuencias para la salud durante toda la vida, y también de perpetrar o ser víctimas de actos de violencia interpersonal o autoinfligida en etapas posteriores de la vida. La violencia incide en la pro-

ANEXO 2

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ductividad y entraña costos humanos y económicos considerables para los supervivientes/víctimas, su familia y la sociedad en su conjunto. (Véase el apéndice 7 para más información.) Factores y determinantes de riesgo y protección 27. Ningún factor por sí solo explica el crecido riesgo de ser víctima de las diferentes formas de violencia o de perpetrarlas, o por qué la prevalencia de la violencia es mayor en algunos países y comunidades que en otros. Hay más bien múltiples factores de riesgo asociados tanto con la perpetración como con la victimización en el plano individual, de las relaciones, la comunidad y la sociedad. La violencia contra las mujeres y las niñas, y contra los niños en general, tiene factores de riesgo únicos que requieren especial atención. En el apéndice 8 se resumen detalladamente. Además, hay varios factores o determinantes de riesgo que inciden en todas las formas de violencia interpersonal. Entre estos factores o determinantes básicos comunes de riesgo figuran los siguientes: la desigualdad de género, el desempleo, las normas negativas sobre la masculinidad, la pobreza y la desigualdad económica, las altas tasas de delincuencia de una comunidad, la disponibilidad de armas de fuego, la facilidad de acceso al alcohol, el tráfico de drogas, y el insuficiente cumplimiento de las leyes. Abordar estos factores o determinantes comunes de riesgo puede ser una forma de fortalecer los programas específicos para cada tipo de violencia, y combinando los programas, cuando proceda, se puede generar sinergias y ganar en eficacia. Avances en los países e insuficiencias 28. Los países se encuentran en diferentes etapas por lo que respecta a su preparación y capacidad para la aplicación de medidas en el ámbito del sistema de salud a fin de hacer frente a la violencia. 29. Hay leyes en vigor para afrontar algunas formas de violencia, pero su cumplimiento es escaso. La mayoría de los 133 países que presentaron datos para el Global status report on violence prevention 2014 (3) tienen en vigor leyes que penalizan al menos algunas formas de violencia, en particular ciertas formas de violencia contra las mujeres y las niñas (como la violencia doméstica y la violación) y contra los niños en general. Sin embargo, en muchos países la legislación sigue siendo inadecuada para abordar algunas formas específicas de violencia. Pocos países hacen cumplir cabalmente su legislación contra estas y otras formas de violencia (3). 30. Los planes y las políticas nacionales para hacer frente a la violencia no tienen una dotación de recursos suficiente. Una mayoría de países indican que cuentan con planes nacionales multisectoriales para combatir la violencia contra las mujeres y algunas formas de violencia contra los niños (maltrato infantil) (3). En la mayoría de los presupuestos nacionales no se prevé financiación para afrontar la violencia contra las mujeres (20). 31. La coordinación intersectorial es escasa. La coordinación intersectorial para combatir las diferentes formas de violencia es escasa, al igual que la coordinación en el sistema de salud entre los distintos programas y servicios. En muchos países, los ministerios de salud tienen una participación mínima en los mecanismos de coordinación intersectorial para hacer frente a los distintos tipos de violencia (3). 32. Pocas mujeres y niños acceden a los servicios en caso de violencia. Los datos ponen de relieve que una mayoría (55%-95%) de mujeres víctimas de violencia no lo revelan o no buscan ningún tipo de servicios sanitarios, jurídicos o policiales (4). Asimismo, en los países de ingresos altos, solo una pequeña proporción (0,3%-10%) de las víctimas de maltrato infantil se señala a la atención de los servicios de protección al menor (21, 22).

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33. La cobertura y la calidad de los servicios que necesitan los supervivientes/víctimas son insuficientes y desiguales. Solo la mitad de los países indican que cuentan con servicios de protección y apoyo a los supervivientes/víctimas de actos de violencia. Dos terceras partes de los países declaran que disponen de servicios medicolegales para los casos de violencia sexual, aunque habitualmente están concentrados en unas pocas ciudades y presentan deficiencias en cuanto a la calidad y el acceso de las mujeres y las niñas (3). Los servicios disponibles suelen estar fragmentados, dispersos e insuficientemente dotados. No están integrados en el sistema de salud. Las mujeres y las niñas a menudo tienen que pasar por distintos organismos para obtener los servicios y, por ende, abonar costos enormes y soportar largas esperas (20). Si bien una mayoría de países señalan que disponen de servicios y sistemas de protección del menor para la identificación y el envío de los casos de maltrato infantil, son pocos los que cuentan con protocolos específicos. Asimismo, los servicios médicos prehospitalarios y de urgencia para la atención de las lesiones graves a menudo asociadas con la violencia juvenil (p. ej. causadas por balazos, cuchilladas, palizas y quemaduras) están insuficientemente desarrollados en la mayoría de los países de ingresos bajos y medianos. Pocos países (menos de la mitad) indican que tienen servicios de salud mental para atender a los supervivientes/víctimas de violencia (3). 34. Es reducida la disponibilidad de personal sanitario capacitado y sensibilizado. En la mayoría de los países falta personal de salud cualificado para hacer frente a la violencia (como enfermeros especializados en agresiones sexuales o especialistas en medicina forense), o los prestadores de atención de salud carecen de las competencias o la formación necesarias para responder apropiadamente a la violencia que se ejerce contra las mujeres y las niñas y contra los niños en general (20, 23). Se dispone de encuestas realizadas en todo el mundo que documentan que las actitudes que toleran la aceptabilidad de la violencia contra las mujeres y las niñas están muy extendidas y que el personal de salud a menudo comparte las normas, valores y actitudes sociales prevalentes hacia la violencia (4, 19). Hay estudios que documentan la falta de respeto y el maltrato que sufren las mujeres que acuden a los servicios de salud reproductiva (11, 12). El personal sanitario no siempre respeta la autonomía, seguridad y confidencialidad de los supervivientes/víctimas. Ni la violencia contra las mujeres ni la violencia contra los niños se incluyen sistemáticamente en los programas de estudio del personal médico, de enfermería y de otros profesionales de la atención sanitaria (20). 35. La cobertura de los programas de prevención en gran escala es limitada. Pocos países ejecutan sistemáticamente programas en gran escala para prevenir los distintos tipos de violencia (3). 36. La sociedad civil desempeña una función decisiva. La dinámica política mundial favorable a la lucha contra la violencia que se ejerce sobre las mujeres y las niñas es resultado de la fuerte acción de sensibilización emprendida por la sociedad civil, particularmente desde las organizaciones de mujeres (24). Estas entidades han colaborado frecuentemente con los ministerios de salud, las autoridades sanitarias locales y los servicios sociales para prestar servicios y llevar a cabo programas de prevención. 37. La disponibilidad de datos e información es limitada. Si bien casi 100 países disponen de datos de encuestas de población sobre la violencia de pareja ejercida contra las mujeres, es menor el número de los que poseen datos sobre la violencia sexual y otras formas de violencia contra las mujeres y las niñas, o sobre la comisión por parte de los hombres de esos actos de violencia. En particular, se carece de datos procedentes de entornos humanitarios o sobre la violencia que padecen las mujeres mayores (16) y los grupos vulnerables (24). Asimismo, pocos países indican que disponen de datos demográficos sobre el maltrato infantil u otras formas de violencia contra los niños, aunque esta va en aumento. Las intervenciones prometedoras también deben ser sometidas a prueba más rigurosamente mediante la vigilancia y la evaluación (3).

ANEXO 2

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Proceso y hoja de ruta del plan 38. Al presente plan de acción mundial de la OMS se han incorporado las aportaciones de las consultas celebradas con los Estados Miembros en las seis regiones de la OMS, la sociedad civil, las organizaciones, las entidades del sistema de las Naciones Unidas y otros asociados internacionales, así como dos consultas mundiales con los Estados Miembros en junio y noviembre de 2015 (véanse en el apéndice 9 los detalles del proceso). 39. El presente documento se organiza como sigue: • Sección 1: se presenta y describe el alcance del plan. • Sección 2: se establecen la visión, las metas, los objetivos, las orientaciones estratégicas y los principios rectores del plan. • Sección 3: se exponen las medidas que han de adoptar los Estados Miembros, los asociados nacionales e internacionales, y la OMS. Esta sección se subdivide a su vez en tres secciones: – La sección 3.A se centra en la violencia contra las mujeres y las niñas. Comprende las formas de violencia específicas de las niñas o que las afectan desmedidamente, mientras que las formas de violencia comunes a niños y niñas se consideran en la sección 3.B. – La sección 3.B se centra en la violencia contra los niños en general. Comprende el maltrato infantil y la violencia entre compañeros entre los adolescentes de ambos sexos, modalidades precursoras de ciertas formas de violencia en la edad adulta. – La sección 3.C se centra en todas las formas de violencia interpersonal: medidas transversales. Entre estas se incluyen las medidas comunes a las formas de violencia que se tratan en las secciones 3.A y 3.B, así como a otras formas de violencia interpersonal a lo largo de la vida, como la violencia juvenil y el maltrato de las personas mayores. Esta sección complementa y refuerza las secciones 3.A y 3.B. • Sección 4: se describe el Marco de vigilancia y rendición de cuentas que incluye mecanismos para la presentación de informes y propuestas de indicadores y metas de nivel mundial. • Apéndices, que contienen un glosario de términos, enlaces a las resoluciones pertinentes y los documentos de consenso, y detalles de las actividades de la Secretaría.

SECCIÓN 2. VISIÓN, META, OBJETIVOS, ORIENTACIONES ESTRATÉGICAS Y PRINCIPIOS RECTORES En esta sección se expone la visión, la meta, los objetivos, las orientaciones estratégicas y los principios rectores del plan de acción mundial de la OMS en relación con la función que desempeña el sistema de salud en el marco de una respuesta nacional multisectorial. También se señalan las funciones de las distintas partes interesadas en relación con la ejecución del plan.

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Recuadro 1: La función del sistema de salud en una respuesta multisectorial El sistema de salud puede cumplir una función en relación con la prevención y la respuesta a todas las formas de violencia interpersonal, en particular la ejercida sobre las mujeres y las niñas, y sobre los niños en general, dado el carácter oculto de esa violencia. La función del sistema de salud consiste en lo siguiente: • promover una perspectiva de salud pública; • identificar a quienes son víctima de violencias y proporcionarles servicios integrales de salud, en todos los niveles de la prestación de servicios sanitarios (esto es, en el nivel de la atención primaria y en niveles superiores); • elaborar, ejecutar y evaluar programas de prevención de la violencia en el marco de sus actividades de prevención y promoción de la salud a nivel poblacional; • documentar la magnitud del problema, sus causas y sus consecuencias sanitarias y de otra índole, así como las intervenciones eficaces. Ahora bien, el sistema de salud solo no puede prevenir la violencia interpersonal, en particular la ejercida sobre las mujeres y las niñas, y sobre los niños en general, y responder a ella adecuadamente. Muchos de los factores y determinantes de riesgo de la violencia son ajenos al sistema de salud y la respuesta a ellos debe ser holística, integrada y coordinada entre diversos sectores, disciplinas profesionales e instituciones gubernamentales, privadas y no gubernamentales. Por tanto, en consonancia con el criterio de «la salud en todas las políticas» (25), los gobiernos deben facilitar que el sistema de salud interactúe y coordine su propia respuesta con otros varios sectores, entre ellos la policía y la justicia, los servicios sociales, la educación, la vivienda/los centros de acogida, la protección del menor, el trabajo y el empleo y la igualdad de género o el empoderamiento de las mujeres. En el marco de una acción de prevención multisectorial, el sistema de salud puede: • intervenir ante otros sectores para que aborden los factores y determinantes de riesgo de la violencia; • facilitar el acceso de los supervivientes/víctimas de la violencia a los servicios multisectoriales, inclusive mediante sólidos mecanismos de envío de casos; • hacer aportaciones a las políticas y los programas multisectoriales de prevención de la violencia; • prestar apoyo a otros sectores en las pruebas y la evaluación de sus intervenciones.

Visión 1. Un mundo en el que todas las personas estén libres de toda forma de violencia y discriminación; su salud y su bienestar estén protegidos y sean promovidos; sus derechos humanos y sus libertades fundamentales estén plenamente realizados y la igualdad entre los sexos y el empoderamiento de las mujeres y las niñas sean la norma.

Meta 2. Reforzar la función del sistema de salud en todos los entornos y en el marco de una respuesta nacional multisectorial para elaborar y aplicar políticas y programas y para prestar servicios que promuevan y protejan la salud y el bienestar de todos y, en particular, de las mujeres, las niñas y los niños sometidos, afectados, o expuestos a la violencia interpersonal.

ANEXO 2

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Objetivos 3. Los objetivos son: • hacer frente a las consecuencias para la salud y a las demás consecuencias negativas de la violencia interpersonal, en particular la que se ejerce contra las mujeres y las niñas y contra los niños en general, mediante la prestación y la programación de servicios de salud integrales y de calidad y facilitando el acceso a los servicios multisectoriales; • prevenir la violencia interpersonal, en particular la que se ejerce contra las mujeres y las niñas y contra los niños en general.

Orientaciones estratégicas 4. A fin de alcanzar los objetivos, se proponen cuatro orientaciones estratégicas para cumplir el mandato del plan relativo al sistema de salud y adoptar el enfoque de salud pública para hacer frente a la violencia interpersonal, en particular contra las mujeres y las niñas y contra los niños en general. Son las siguientes: Fortalecer el liderazgo y la gobernanza del sistema de salud • Esta orientación estratégica comprende actividades relacionadas con lo siguiente: acciones de sensibilización en el propio sistema de salud y en los distintos sectores; establecimiento y ejecución de políticas; financiación, incluidas asignaciones presupuestarias; reglamentación; supervisión y rendición de cuentas de la ejecución de las políticas y los programas; y fortalecimiento de la coordinación con otros sectores de los esfuerzos realizados. Fortalecer la prestación de los servicios de salud y la capacidad de respuesta del personal y los proveedores sanitarios • Esta orientación estratégica comprende actividades relacionadas con lo siguiente: mejoramiento de la infraestructura de servicios, el sistema de envío de casos, la accesibilidad, la asequibilidad, la aceptabilidad, la disponibilidad y la calidad de la atención; la integración de los servicios; la garantía del acceso a vacunas y productos médicos eficaces, seguros, asequibles y de calidad; y formación y supervisión del personal sanitario. Fortalecer la programación para prevenir la violencia interpersonal • Esta orientación estratégica comprende actividades encaminadas a prevenir la violencia que el sistema de salud puede llevar a cabo directamente, en particular detectando a las personas que corren riesgo de sufrirla y desarrollando acciones de promoción de la salud, así como aquellas a las que puede contribuir a través de actividades multisectoriales (véase el recuadro 1). Mejorar la información y las pruebas científicas • Esta orientación estratégica comprende actividades relacionadas con lo siguiente: investigaciones en materia de epidemiología, ciencias sociales e intervenciones; mejoramiento de la vigilancia, inclusive mediante los sistemas de información sanitaria; y vigilancia y evaluación de los programas.

Principios rectores 5. El plan se guía por 10 principios rectores que se enumeran en el cuadro 1.

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Cuadro 1: Resumen de los principios rectores que han de guiar la aplicación de este plan Principios rectores 1. Perspectiva abarcadora de la totalidad del curso de la vida Enfoque basado en pruebas científicas Derechos humanos Tener en cuenta los factores y los determinantes de riesgo de violencia así como las necesidades sanitarias y sociales de los supervivientes/víctimas en las primeras etapas del curso de la vida, prestando especial atención a los niños, y en todas las demás etapas del curso de la vida (adolescencia, adultez y edades avanzadas). Incorporar las mejores pruebas científicas disponibles a la hora de adaptar las intervenciones a cada contexto. Respetar, proteger y hacer efectivos los derechos humanos, en particular los de las mujeres, las niñas y los niños, de conformidad con las normas internacionales de derechos humanos, incluido el derecho de gozar del grado máximo de salud. Llevar a cabo actividades de promoción para abordar la desigualdad de género y la discriminación sexual entendidas como principales determinantes básicos de la violencia, en particular la ejercida contra las mujeres y las niñas, de la siguiente manera: a) cuestionando la desigualdad en las relaciones de poder entre mujeres y hombres y las normas socioculturales que enfatizan la dominación del varón y la subordinación de la mujer; y b) fortalecer la participación de los hombres y los niños en la prevención junto con las actividades encaminadas a empoderar a las mujeres y las niñas. Abordar los factores y los determinantes de riesgo presentes en los múltiples niveles del marco ecológico (en los ámbitos individual, relacional, comunitario y social). Garantizar que se prestan a todas las poblaciones y comunidades los servicios de calidad que necesitan y que se las protege de los riesgos que atentan a su salud, velando también por que no sufran dificultades económicas. Además de la cobertura sanitaria universal, prestar particular atención a las necesidades de los grupos que están marginados, son objeto de múltiples formas de discriminación, son más vulnerables a la violencia y tropiezan con más obstáculos para acceder a los servicios. Prestar atención y servicios centrados en las víctimas que: respeten su autonomía para tomar decisiones cabales, libres y fundamentadas respecto de la atención que reciben; respeten su dignidad reforzando su valor como personas, sin culparlas, discriminarlas o estigmatizarlas por sus vivencias de violencia; les confieran autonomía proporcionándoles información y asesoramiento para que puedan adoptar decisiones con conocimiento de causa; y promuevan su seguridad garantizando la privacidad y la confidencialidad en la prestación de asistencia. Atender a las necesidades de las comunidades y, en particular, fomentar en ellas el interés por escuchar las opiniones de las mujeres y los adolescentes; promover su plena participación en condiciones de igualdad, y velar por ella; aplicar enfoques participativos para suscitar la adhesión de la comunidad; establecer alianzas con las organizaciones de la sociedad civil, sobre todo las organizaciones de mujeres y de jóvenes; y fortalecer la capacidad para encontrar soluciones duraderas. Impulsar y fortalecer las alianzas y la coordinación entre el sector sanitario y otros sectores, y entre los sectores público y privado, incluidos los proveedores de servicios sin ánimo de lucro y comerciales, la sociedad civil, las asociaciones profesionales y otras partes interesadas pertinentes, según convenga a la situación de cada país.

2. 3.

4.

Igualdad de género

5.

Enfoque ecológico

6.

Cobertura sanitaria universal Equidad sanitaria

7.

8.

Atención centrada en la persona

9.

Participación de la comunidad

10.

Respuesta multisectorial integral

ANEXO 2

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6. En la figura 2 se resume de qué manera la función del sistema de salud encaja en la respuesta multisectorial más amplia a la violencia interpersonal, en particular la ejercida contra las mujeres, las niñas y los niños. (26) Se ilustran los principios rectores así como la correspondencia de las cuatro orientaciones básicas con la respuesta del sistema de salud y la respuesta multisectorial. Las actividades relacionadas con el liderazgo y la gobernanza del sistema de salud (orientación estratégica 1) y con la prestación de los servicios de salud y la capacidad del personal sanitario (orientación estratégica 2) son actividades básicas del sistema de salud que requieren una interfaz con otros sectores (como la policía, la justicia, los servicios sociales, la protección del menor, la educación, la igualdad de género). La prevención (orientación estratégica 3) requiere actividades multisectoriales con una fuerte contribución del sistema de salud. La generación de información y pruebas científicas mediante la investigación, vigilancia y evaluación (orientación estratégica 4) también requiere actividades multisectoriales con una fuerte contribución del sistema de salud, y a menudo bajo su dirección. Figura 2. La función del sistema de salud en una respuesta multisectorial en relación con las orientaciones estratégicas del plan de acción mundial de la OMS (26)

Marco temporal 7. El marco temporal para este plan de acción mundial es de 15 años o hasta 2030, lo cual está en consonancia con el periodo de aplicación de los objetivos de desarrollo sostenible. En muchos países, el enfoque de salud pública de la violencia, en particular la violencia contra las mujeres y las niñas y contra los niños en general, está comenzando a entenderse y aplicarse. Los ministerios de salud están empezando a desempeñar una función mayor en relación con la prestación de servicios a los supervivientes/víctimas y el fomento de la prevención. Ahora bien, fortalecer la función, el compromiso y la capacidad del sistema de salud para hacer frente a la violencia en el marco de una respuesta nacional

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multisectorial es una tarea a largo plazo, ya que la prevención y la respuesta a la violencia requieren cambios transformacionales de la sociedad.

La función de los Estados Miembros y los asociados nacionales e internacionales 8. Las medidas expuestas en la sección siguiente (sección 3) incumben en primer lugar a los Estados Miembros y, en particular, a los poderes públicos nacionales y subnacionales.1 Los ministerios de salud, en estrecha colaboración con otros ministerios pertinentes, deberán asumir el liderazgo para llevar adelante el plan. Para su aplicación hará falta un compromiso político en los más altos niveles del gobierno. 9. Se prevé que los asociados nacionales e internacionales desempeñen una función fundamental para ayudar a los Estados Miembros a aplicar este plan, en su condición de partes interesadas que trabajan en colaboración con los programas y servicios de salud del sector público o junto a ellos. Entre estas partes se cuentan: los servicios del sector privado (tanto los comerciales como los que se prestan sin ánimo de lucro); la sociedad civil (por ejemplo, organizaciones de mujeres, organizaciones juveniles, organizaciones confesionales y de la comunidad, y organizaciones no gubernamentales internacionales); los parlamentarios; las asociaciones profesionales médicas y sanitarias; las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas y las organizaciones multilaterales; los organismos bilaterales; y las instituciones académicas y de investigación. También se incluyen las instituciones, organismos y organizaciones internacionales y nacionales que participan en la respuesta humanitaria. 10. Las funciones de los Estados Miembros y de los asociados nacionales e internacionales a menudo se superponen y pueden incluir múltiples actividades en las esferas de: liderazgo y gobernanza; prestación de servicios de salud y fortalecimiento de la capacidad del personal sanitario; prevención; y generación de información y pruebas científicas. Por ejemplo, en muchos países, el sistema de salud incluye un amplio sector privado que lleva a cabo programas de prevención y presta servicios de salud. De igual modo, las asociaciones profesionales médicas y sanitarias pueden contribuir a las tareas de fortalecimiento de la capacidad, promoción y elaboración de políticas. Las organizaciones de la sociedad civil son asociados de crucial importancia en las actividades de promoción, concientización, movilización de la comunidad, y apoyo al gobierno en la elaboración de políticas, fortalecimiento de la capacidad y prestación de servicios. Algunas organizaciones del sistema de las Naciones Unidas se ocupan de la elaboración de normas y de prestar apoyo a la ejecución de programas e iniciativas que revisten interés para este plan de acción mundial (véase el apéndice 6). Las funciones y las responsabilidades de los distintos asociados así como la división del trabajo entre ellos, se deberán evaluar y aclarar en el marco de la aplicación del plan a nivel nacional.

La función de la Secretaría de la OMS 11. La Secretaría ha venido trabajando en los 20 últimos años en la prevención de la violencia interpersonal y la prevención y respuesta a la violencia contra las mujeres y contra los niños en particular. Sobre la base de los avances realizados en la lucha contra las diferentes formas de violencia y de conformidad con el mandato de la OMS, la Secretaría seguirá generando datos científicos, elaborando orientaciones y otros instrumentos normativos y abogando en pro de la aplicación del plan de acción mundial de la OMS. La Secretaría también seguirá trabajando con los Estados Miembros para crear conciencia acerca de la prevención y la respuesta a la violencia interpersonal, en particular la ejercida contra las mujeres y las niñas y contra los niños en general, y para prestarles asistencia en la aplicación de los ins-

1 En muchos países con un sistema de gobierno federal o descentralizado, pueden ser las regiones o los estados a quienes incumba la responsabilidad de diseñar y aplicar las leyes, políticas, programas y servicios en materia de salud y relacionados con el sistema de salud que están dirigidos a abordar la violencia interpersonal.

ANEXO 2

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trumentos y las directrices de la OMS a fin de reforzar sus políticas y programas (véase en los apéndices 4 y 5 una relación de las actividades, los instrumentos y las directrices de la OMS referentes a la lucha contra la violencia). La Secretaría participa en varias alianzas e iniciativas interinstitucionales en el sistema de las Naciones Unidas y fuera de él relativas a la violencia, de interés para el plan (véase el apéndice 6).

SECCIÓN 3. MEDIDAS RELATIVAS A LOS ESTADOS MIEMBROS, LOS ASOCIADOS NACIONALES E INTERNACIONALES Y LA SECRETARÍA DE LA OMS En esta sección se exponen las medidas generales basadas en pruebas científicas que pueden adoptar los Estados Miembros, los asociados nacionales e internacionales y la Secretaría de la OMS, centrándose en: la violencia contra las mujeres y las niñas (sección 3.A) y la violencia contra los niños (sección 3.B), así como las medidas transversales que contribuyen a hacer frente a todas las formas de violencia interpersonal (sección 3.C).

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3.A. Violencia contra las mujeres y las niñas Esta sección abarca las siguientes medidas del sistema de salud para responder y prevenir la violencia de género contra las mujeres y las niñas: • creación de un entorno jurídico y de política sanitaria habilitador que promueva la igualdad de género y los derechos humanos y empodere a las mujeres y las niñas; • prestación de servicios sanitarios integrales y de calidad, particularmente en el ámbito de la salud sexual y reproductiva; • programas de prevención basados en pruebas científicas que promuevan normas y relaciones igualitarias y no violentas en materia de género; • mejoramiento de las pruebas científicas gracias a la recogida de datos sobre las muchas formas de VCMN y las prácticas nocivas que suelen pasar desapercibidas en la vigilancia ordinaria y las estadísticas sanitarias y sobre la delincuencia. Es necesario abordar todas las formas de violencia contra las mujeres y las niñas. Los Estados Miembros deberían atribuir prioridad a las formas concretas de mayor interés para su situación, basándose en los datos disponibles sobre la prevalencia y la carga de enfermedad. En el presente plan se priorizan las medidas encaminadas a hacer frente a la violencia de pareja y la violencia sexual, consideradas las formas de violencia predominantes en todos los ámbitos y las que más comúnmente padecen las mujeres en el mundo entero. En esta sección también se contemplan y priorizan las formas específicas de violencia o las prácticas nocivas que afectan de manera desmesurada a las niñas a causa de la desigualdad de género (como la violencia sexual) o que les son propias, y que ocupan un lugar destacado en la agenda mundial de salud y desarrollo (matrimonio infantil, precoz y forzado y mutilación genital femenina). Las formas de violencia padecidas en la infancia que son comunes a los niños de ambos sexos se consideran en la sección 3.B.

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Orientación estratégica 1: Fortalecer el liderazgo y la gobernanza del sistema de salud Estados Miembros 1. Reforzar la voluntad política mediante el compromiso público de afrontar y cuestionar la aceptabilidad de todas las formas de VCMN a lo largo del curso de la vida, abogando por su eliminación y por que se ponga fin a todas las prácticas nocivas contra las mujeres y las niñas (en particular la mutilación genital femenina y su medicalización y el matrimonio infantil, precoz y forzado), y promover la igualdad de género. 2. Asignar el presupuesto/los recursos apropiados para la prevención y respuesta a la violencia contra las mujeres y las niñas, e incluir los servicios en materia

Asociados nacionales e internacionales 1. Reforzar la voluntad política mediante el compromiso público de afrontar y cuestionar la aceptabilidad de todas las formas de VCMN a lo largo del curso de la vida, abogando por su eliminación y por que se ponga fin a todas las prácticas nocivas contra las mujeres y las niñas (en particular la mutilación genital femenina y su medicalización y el matrimonio infantil, precoz y forzado), y promover la igualdad de género. 2. Propugnar la adopción y la reforma de la legislación, las políticas y las normativas, su armonización con las normas internacionales de derechos humanos y su cumplimiento, a efectos de, entre otras cosas: criminalizar la VCMN; acabar con

Secretaría de la OMS 1. Reforzar el liderazgo de la OMS así como su voluntad política, asignación de recursos e integración de las respuestas a la VCMN en los programas de salud pertinentes de alcance mundial (como la salud de la madre y el niño, la salud sexual y reproductiva, la salud del adolescente, las enfermedades no transmisibles, el envejecimiento, la salud mental, las emergencias humanitarias) y en la cobertura sanitaria universal. 2. Mejorar el conocimiento y la comprensión de la VCMN mediante acciones de sensibilización fundadas en pruebas científicas entre los funcionarios de alto rango encargados de la elaboración de políticas, referentes a su carácter, las consecuencias sanitarias y

de VCMN en la cobertura sanitaria universal. 3. Propugnar la elaboración y la reforma de la legislación, las políticas y las reglamentaciones, su armonización con las normas internacionales de derechos humanos y su cumplimiento, a efectos de, entre otras cosas: criminalizar la VCMN; acabar con todas las prácticas nocivas y la discriminación contra las mujeres y las niñas; promover y proteger su salud sexual y reproductiva y sus derechos reproductivos de conformidad con el Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo, la Plataforma de Acción de Beijing y los documentos finales de sus conferencias de examen, y promover la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres, inclusive en relación con el derecho de herencia y de familia. 4. Establecer en los ministerios de salud y en todos los niveles administrativos una unidad o centro de enlace que se ocupe de la violencia contra las mujeres y las niñas a fin de aumentar la contribución del sistema de salud a la respuesta multisectorial a este problema. 5. Velar por que la respuesta a la VCMN y las prácticas nocivas se exponga claramente en las políticas, reglamentos, planes, programas y presupuestos sanitarios1 (27, 28), en particular los relativos a la salud sexual y reproductiva, el VIH, la salud de la madre y el niño, la salud del adolescente, la salud mental, el envejecimiento sano, y la respuesta ante emergencias humanitarias. Las organizaciones de mujeres y las víctimas deben participar en la planificación, la elaboración y la aplicación de las

todas las prácticas nocivas y la discriminación contra las mujeres y las niñas; promover y proteger su salud sexual y reproductiva y sus derechos reproductivos, y promover la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres, inclusive en relación con el derecho de herencia y de familia.

de otra índole, los factores de riesgo y causales, y la necesidad de integrarla en las políticas, planes y programas de salud y en las respuestas sanitarias a las emergencias humanitarias, incluidos los grupos de acción sanitaria. 3. Propugnar ante los ministerios de salud y otras partes interesadas pertinentes del sistema de salud, el fortalecimiento de la asignación de los recursos humanos y financieros para los programas y servicios destinados a hacer frente a la VCMN, a fin de incluirlos en la cobertura sanitaria universal. 4. Prestar apoyo técnico y crear capacidad para la integración de las intervenciones contra la VCMN en todos los programas, planes y políticas de salud pertinentes, como los de salud de la madre y el niño, salud sexual y reproductiva, VIH, salud mental y respuesta en emergencias. 5. Elaborar instrumentos para el diseño y la gestión de programas y servicios de respuesta a la VCMN y apoyar su difusión entre los encargados de la elaboración de políticas y los administradores. 6. Apoyar y facilitar las actividades de coordinación de la respuesta de los sistemas de salud a la VCMN dentro del sistema de las Naciones Unidas en los planos mundial y nacional, inclusive participando en las iniciativas conjuntas pertinentes de las Naciones Unidas sobre ese tipo de violencia (véase el apéndice 6).

ANEXO 2

1 En consonancia con los compromisos adquiridos en virtud de la Declaración de Abuja y la Alianza de Busán para la Cooperación Eficaz al Desarrollo, incluido el seguimiento de las asignaciones destinadas a la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres.

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políticas, así como en la vigilancia y la rendición de cuentas; se les debe animar a asumir su liderazgo y apoyarles para lograrlo, y se debe prestar especial atención a las necesidades de las mujeres y las niñas, incluidas las que padecen múltiples formas de discriminación y marginación. 6. Fortalecer la coordinación en el sistema de salud con otros sectores con miras a dar una vigorosa respuesta multisectorial a la VCMN, en particular: policía y justicia; vivienda y servicios sociales; asuntos de la mujer y protección del menor. 7. Reforzar la rendición de cuentas del sistema de salud en relación con la prevención de la VCMN y la respuesta a ella, mediante las siguientes medidas:  aplicar programas y prestar servicios de calidad y establecer mecanismos de supervisión;   combatir el maltrato y los abusos que sufren las mujeres y las niñas por parte del personal sanitario, especialmente en los servicios de salud reproductiva; establecer códigos de conducta para el personal sanitario, así como mecanismos de comunicación de información y procedimientos de presentación de quejas a fin de combatir el maltrato y los abusos que sufren las mujeres y las niñas por parte del personal sanitario;   prevenir la violencia que experimenta el personal de salud en el lugar de trabajo y hacerle frente mediante el establecimiento de políticas, entre otros medios.

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Orientación estratégica 2: Fortalecer la prestación de servicios sanitarios y la capacidad de respuesta del personal y los proveedores sanitarios Estados Miembros 8. Elaborar o actualizar y aplicar directrices, protocolos y/o procedimientos operativos estándar para la identificación, la atención clínica, el apoyo y el reenvío de las mujeres y las niñas víctimas de actos de violencia, sobre la base de las directrices e instrumentos de la OMS (29-33). 9. Prestar servicios integrales a todas las mujeres y niñas que han sufrido violencia, inclusive en situaciones de crisis humanitaria. Esos servicios deberían comprender: apoyo de primera línea, asistencia por lesiones, servicios de salud sexual y reproductiva y de salud mental, atención posterior a violaciones incluida la anticoncepción de urgencia, prestación de servicios que garanticen condiciones de seguridad para practicar abortos de conformidad con las normas internacionales, profilaxis contra las enfermedades de transmisión sexual y el VIH y vacunación contra la hepatitis B (29-31); servicios para el tratamiento de las complicaciones de salud entre las mujeres y las niñas que han sido sometidas a mutilación genital femenina; y sensibilización de la comunidad sobre la disponibilidad y la necesidad de un acceso oportuno a los servicios de salud, particularmente a la atención posterior a una violación. 10. Mejorar el acceso a los servicios sanitarios de calidad gracias a la integración de la identificación y la atención de las mujeres expuestas a violencia de pareja y violencia sexual en los programas existentes y en un conjunto mínimo de servicios relativos a: la salud sexual y reproductiva; el VIH; la salud de la madre y el niño; la salud del adolescente; la salud mental; los controles sistemáticos y servicios de salud para las personas de edad; y las respuestas del sistema de salud a las emergencias humanitarias. Facilitar el acceso a los servicios multisectoriales (policía, justicia, vivienda, servicios sociales, protección del menor, medios de subsistencia , empleo, etc.) inclusive mediante la prestación de asistencia medicolegal, sobre la base de las directrices e instrumentos de la OMS (29-33). Velar por que los servicios sean respetuosos de todos, en especial de quienes están Asociados nacionales e internacionales 3. Prestar servicios integrales a todas las mujeres y niñas que han sufrido violencia, inclusive en situaciones de crisis humanitaria. Esos servicios deberían comprender: apoyo de primera línea, asistencia por lesiones, servicios de salud sexual y reproductiva y de salud mental, atención posterior a violaciones incluida la anticoncepción de urgencia, reenvío de casos para abortos sin riesgos de conformidad con la normativa nacional, profilaxis contra las enfermedades de transmisión sexual y el VIH y vacunación contra la hepatitis B (29-31); servicios para el tratamiento de las complicaciones de salud entre las mujeres y las niñas que han sido sometidas a mutilación genital femenina; y sensibilización de la comunidad sobre la disponibilidad y la necesidad de un acceso oportuno a los servicios de salud, particularmente a la atención posterior a una violación. 4. Mejorar el acceso a los servicios sanitarios de calidad gracias a la integración de la identificación y la atención de las mujeres expuestas a violencia de pareja y violencia sexual en los programas existentes y en un conjunto mínimo de servicios relativos a: la salud sexual y reproductiva; el VIH; la salud de la madre y el niño; la salud del adolescente; la salud mental; los controles sistemáticos y servicios de salud para las personas de edad; y las respuestas del sistema de salud a las emergencias humanitarias. Facilitar el acceso a los servicios multisectoriales (policía, justicia, vivienda, servicios sociales, protección del menor, medios de subsistencia , empleo, etc.) inclusive mediante la prestación de asistencia Secretaría de la OMS 7. Prestar cooperación técnica a los ministerios de salud y otros asociados en la elaboración o actualización de directrices, protocolos y procedimientos operativos estándar para hacer frente a la VCMN, basándose en las directrices e instrumentos de la OMS, adaptándolos cuando proceda (29-33). 8. Elaborar o actualizar y difundir directrices e instrumentos basados en pruebas científicas, en particular los relacionados con la lucha contra la violencia sexual, inclusive en situaciones de conflicto, y con el tratamiento de las complicaciones derivadas de la mutilación genital femenina. 9. Incluir los servicios para hacer frente a la VCMN en la cobertura sanitaria universal en relación con la salud sexual y reproductiva, la salud de la madre, el niño y el adolescente, y la salud mental, inclusive en situaciones de crisis humanitaria. 10. Elaborar instrumentos para vigilar y evaluar la calidad de los servicios que se ocupan de la VCMN, y apoyar su aplicación. 11. Elaborar y difundir un modelo de programa de estudio para la formación previa al servicio y en el servicio de los prestadores de atención de salud sobre la asistencia en respuesta a la VCMN. 12. Determinar un grupo de expertos capaces de prestar apoyo a los Estados Miembros en la elaboración e impartición de enseñanzas sobre la respuesta a la VCMN destinadas al personal/los proveedores de salud.

ANEXO 2 143

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expuestos a múltiples formas de discriminación, y por que les resulten accesibles y asequibles. 11. Mejorar la responsabilidad de los servicios y la calidad de la atención eliminando la discriminación y la violencia en el lugar de trabajo; promoviendo una atención centrada en la mujer; y prestando servicios atentos a las consideraciones de género que respeten y promuevan los derechos humanos de la mujer y combatan el maltrato y los abusos de las mujeres y las niñas por parte del personal sanitario, especialmente en los servicios de salud reproductiva. 12. Integrar las enseñanzas sobre la determinación de casos de VCMN y prácticas nocivas y la respuesta al respecto en los programas de formación previa al servicio y en el servicio del personal/los proveedores de salud (personal médico, de enfermería y de partería), incluidos quienes trabajan en emergencias humanitarias, sobre la base de las directrices e instrumentos de la OMS (29-33).

medicolegal, sobre la base de las directrices e instrumentos de la OMS (29-33). Velar por que los servicios sean respetuosos de todos, en especial de quienes están expuestos a múltiples formas de discriminación, y por que les resulten accesibles y asequibles. 5. Mejorar la responsabilidad de los servicios y la calidad de la atención eliminando la discriminación y la violencia en el lugar de trabajo; promoviendo una atención centrada en la mujer; y prestando servicios atentos a las consideraciones de género que respeten y promuevan los derechos humanos de la mujer y combatan el maltrato y los abusos de las mujeres y las niñas por parte del personal sanitario, especialmente en los servicios de salud reproductiva.

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Orientación estratégica 3: Mejorar la programación para prevenir la violencia interpersonal Estados Miembros 13. Elaborar, someter a prueba y poner en práctica programas para prevenir/reducir la VCMN que se puedan llevar a cabo a través del sistema de salud, o multiplicar su número. 

Asociados nacionales e internacionales 6. Elaborar, someter a prueba y poner en práctica programas para prevenir/reducir la VCMN que se puedan llevar a cabo a través del sistema de salud, o multiplicar su número. 

Secretaría de la OMS 13. Elaborar o determinar, evaluar y difundir intervenciones de prevención de la VCMN basadas en datos científicos, en particular las que promuevan normas de género igualitarias y cuestionen las prácticas nocivas, y las que pueda llevar a cabo el sistema de salud a través de los programas y servicios de salud materna, sexual y reproductiva, salud mental, VIH y salud del adolescente. 14. Elaborar recomendaciones sobre la manera de prestar apoyo a los hijos de mujeres que se ha comprobado sufren violencia de pareja.

Prestar apoyo a los programas que se ocupen de la violencia de pareja a fin de atender a las necesidades de los niños expuestos a esa violencia, reforzando las vinculaciones con los programas de salud del niño y del adolescente. Prestar atención a los factores asociados con la violencia de pareja, como el consumo nocivo de alcohol y de sustancias y la depresión materna. Incorporar la educación/mensajes sobre normas de igualdad y no violencia de género y sobre las relaciones sexuales consentidas y respetuosas, a las campañas destinadas a lograr cambios del comportamiento y las actividades de

Prestar apoyo a los programas que se ocupen de la violencia de pareja a fin de atender a las necesidades de los niños expuestos a esa violencia, reforzando las vinculaciones con los programas de salud del niño y del adolescente. Prestar atención a los factores asociados con la violencia de pareja, como el consumo nocivo de alcohol y de sustancias y la depresión materna.

promoción de la salud a cargo de los agentes de salud de la comunidad. 14. Apoyar o colaborar en la elaboración, ensayo y ejecución de programas de prevención de la VCMN que cuestionen las normas de género nocivas (esto es, las que perpetúan la dominación del varón y la subordinación de la mujer, estigmatizan a las víctimas, aceptan o consideran normal la VCMN; o perpetúan prácticas nocivas y discriminatorias contra las mujeres y las niñas), incluso haciendo participar a los hombres y los niños en la promoción de la igualdad de género y las relaciones sexuales consentidas, junto con las mujeres y las niñas como agentes de cambio. 15. Hacer aportaciones a las políticas y programas de otros sectores y a los que lleva a cabo la sociedad civil referentes a intervenciones preventivas basadas en pruebas científicas, incluso abogando en el sector de la educación por la realización de programas integrales de educación sexual, y respaldando la promoción de intervenciones relativas a la economía y medios de subsistencia en favor de las mujeres.

Incorporar la educación/mensajes sobre normas de igualdad y no violencia de género y sobre las relaciones sexuales consentidas y respetuosas, a las campañas destinadas a lograr cambios del comportamiento y las actividades de promoción de la salud a cargo de los agentes de salud de la comunidad.

15. Apoyar las actividades de los Estados Miembros y en colaboración con las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas y con otros asociados encaminadas a elaborar intervenciones preventivas para hacer frente a los factores y los determinantes de riesgo de VCMN, particularmente las que promuevan la igualdad entre los sexos y se ocupen de las normas de género.

7. Apoyar o colaborar en la elaboración, ensayo y ejecución de programas de prevención de la VCMN que cuestionen las normas de género nocivas (esto es, las que perpetúan la dominación del varón y la subordinación de la mujer, estigmatizan a las víctimas, aceptan o consideran normal la VCMN; o perpetúan prácticas nocivas y discriminatorias contra las mujeres y las niñas), incluso haciendo participar a los hombres y los niños en la promoción de la igualdad de género y las relaciones sexuales consentidas, junto con las mujeres y las niñas como agentes de cambio. 8. Hacer aportaciones a las políticas y programas de otros sectores y a los que lleva a cabo la sociedad civil referentes a intervenciones preventivas basadas en pruebas científicas, incluso abogando en el sector de la educación por la realización de programas integrales de educación sexual, y respaldando la promoción de intervenciones relativas a la economía y medios de subsistencia en favor de las mujeres. 

ANEXO 2 145

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Orientación estratégica 4: Mejorar la información y las pruebas científicas Estados Miembros 16. Reforzar la presentación sistemática de estadísticas sobre la VCMN respecto de todas las edades y hacer un seguimiento de los progresos realizados en la respuesta del sistema sanitario mediante la inclusión de indicadores y la recogida de datos sobre la VCMN en los sistemas de información y vigilancia sanitarias, otorgando prioridad a los programas y servicios que atienden a las mujeres y las niñas. 17. En consonancia con los indicadores de VCMN propuestos para los objetivos de desarrollo sostenible:1 apoyar el establecimiento de niveles de base respecto de la prevalencia de la VCMN a lo largo del curso de la vida, incluida la ejercida contra las adolescentes y las mujeres mayores, y de las prácticas nocivas mediante encuestas de población recientes (esto es, relativas a los cinco últimos años). 18. Integrar módulos para la recogida sistemática de datos sobre la VCMN a todas las edades en encuestas sobre demografía y salud u otras encuestas sanitarias de población realizadas a intervalos regulares. 19. Proceder al análisis y la utilización de los datos sobre la VCMN y las prácticas nocivas, o apoyarlos y desglosarlos por edad, pertenencia étnica, situación socioeconómica y educación, entre otros criterios. 20. Realizar o apoyar investigaciones a fin de elaborar, ensayar, evaluar y poner en práctica/multiplicar intervenciones de prevención y respuesta a la VCMN que pueda llevar a cabo el sistema de salud. Asociados nacionales e internacionales 9. Integrar módulos para la recogida sistemática de datos sobre la VCMN a todas las edades en encuestas sobre demografía y salud u otras encuestas sanitarias de población realizadas a intervalos regulares. 10. Proceder al análisis y la utilización de los datos sobre la VCMN y las prácticas nocivas, o apoyarlos y desglosarlos por edad, pertenencia étnica, situación socioeconómica y educación, entre otros criterios. 11. Realizar o apoyar investigaciones a fin de elaborar, ensayar, evaluar y poner en práctica/multiplicar intervenciones de prevención y respuesta a la VCMN que pueda llevar a cabo el sistema de salud. 12. Facilitar las actividades de las ONG, los investigadores y otros sectores encaminadas a realizar investigaciones sobre importantes lagunas de los conocimientos relativos a la VCMN y las prácticas nocivas; y a elaborar, ensayar y evaluar intervenciones para afrontar la VCMN. Secretaría de la OMS 16. Elaborar y difundir indicadores e instrumentos de medición armonizados para prestar apoyo a los Estados Miembros en la recogida de información normalizada sobre la VCMN y hacer un seguimiento de los progresos realizados en la respuesta del sistema sanitario de manera confidencial y segura mediante los sistemas de información y vigilancia sanitarias sistemáticas. 17. Animar a los Estados Miembros que deseen realizar encuestas de población sobre la violencia contra las mujeres, en particular a aquellos que utilicen la metodología de la OMS, y prestarles cooperación técnica para ello (4). 18. Establecer relaciones de cooperación técnica con los Estados Miembros y prestar apoyo a los asociados para crear capacidad en materia de análisis de datos sobre la VCMN y las prácticas nocivas, incluidos los datos desglosados por edad, pertenencia étnica, situación socioeconómica y educación, entre otros criterios, y para su utilización en las políticas, programas y planes. 19. Actualizar con regularidad las estimaciones de la prevalencia de la violencia contra las mujeres. 20. Prestar apoyo a los Estados Miembros en el ensayo y la evaluación de las intervenciones del sistema de salud para hacer frente a la VCMN.

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Incluye los indicadores propuestos para las metas 5.2 y 5.3.

21. Facilitar las actividades de las ONG, los investigadores y otros sectores encaminadas a realizar investigaciones sobre importantes lagunas de los conocimientos relativos a la VCMN y las prácticas nocivas; y a elaborar, ensayar y evaluar intervenciones para afrontar la VCMN.

21. Realizar y apoyar actividades de investigación a fin de mejorar la comprensión del maltrato y los abusos de que son objeto las mujeres en el ámbito del sistema de salud. 22. Realizar síntesis de las pruebas científicas y difundir información sobre lo que funciona bien, en particular las prácticas idóneas para prevenir la VCMN y responder a ella. 23. Reforzar la capacidad de la sociedad civil, las instituciones de investigación y los ejecutores de programas para realizar investigaciones sobre la VCMN, en particular sobre los aspectos éticos y de seguridad y la realización de evaluaciones más rigurosas.

ANEXO 2 147

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3.B. Violencia contra los niños Esta sección versa sobre la violencia contra y entre los niños y los adolescentes de hasta 18 años de edad. Por lo que respecta a los lactantes y los niños pequeños, esta violencia consiste principalmente en malos tratos (vale decir, abuso sexual, maltrato físico, maltrato psicológico o emocional y desatención) infligidos por los padres y otras personas con autoridad; a medida que crecen, al maltrato infantil se añade con carácter predominante la violencia entre compañeros. En esta sección también se aborda la violencia perpetrada contra los niños en instituciones. Ser víctima de maltrato infantil acrecienta las probabilidades de verse implicado en actos de violencia entre compañeros en la adolescencia, lo que a su vez presagia la perpetración de actos violentos y la victimización ulteriores en la edad adulta. Si bien se circunscriben a la niñez y la adolescencia, muchas de las medidas aquí expuestas son pertinentes para la prevención de la violencia ulterior en la adultez.

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Orientación estratégica 1: Fortalecer el liderazgo y la gobernanza del sistema de salud Estados Miembros 1. Integrar estrategias de lucha contra el maltrato infantil en los programas para el desarrollo de la primera infancia y de salud maternoinfantil, así como estrategias para poner coto a la violencia entre compañeros en los programas de salud del niño y del adolescente y de salud escolar, los entornos educativos, los planes de desarrollo de la juventud, los lugares de trabajo y los sistemas de justicia juvenil. 2. Preconizar la adopción o la reforma de leyes y políticas, velar por su conformidad con las normas internacionales de derechos humanos (34), y hacer cumplir las leyes y políticas vigentes destinadas a prevenir la violencia contra los niños y adolescentes, incluidos los castigos corporales, en todos los ámbitos y en particular en el hogar, la escuela, la comunidad y los establecimientos de atención residencial y de detención. 3. Sensibilizar a los encargados de formular las políticas y ala opinión pública y fortalecer su capacidad para abordar las consecuencias sanitarias de por vida que acarrea el maltrato infantil, su papel como factor de riesgo de implicación en otras formas de violencia, por ejemplo la violencia juvenil y la violencia de pareja, y la alta prevalencia de homicidios y lesiones no mortales relacionadas con la violencia a causa de la violencia entre compañeros en la adolescencia. Asociados nacionales e internacionales 1. Preconizar la adopción o la reforma de leyes y políticas, velar por su conformidad con las normas internacionales de derechos humanos (34), y hacer cumplir las leyes y políticas vigentes destinadas a prevenir la violencia contra los niños y adolescentes, incluidos los castigos corporales, en todos los ámbitos y en particular en el hogar, la escuela, la comunidad y los establecimientos de atención residencial y de detención. 2. Sensibilizar a los encargados de formular las políticas y ala opinión pública y fortalecer su capacidad para abordar las consecuencias sanitarias de por vida que acarrea el maltrato infantil, su papel como factor de riesgo de implicación en otras formas de violencia, por ejemplo la violencia juvenil y la violencia de pareja, y la alta prevalencia de homicidios y lesiones no mortales relacionadas con la violencia a causa de la violencia entre compañeros en la adolescencia. Secretaría 1. Sensibilizar a los altos funcionarios encargados de la elaboración de políticas y de la adopción de decisiones acerca de las consecuencias sanitarias, sociales y financieras del maltrato infantil y la violencia entre compañeros, la necesidad de que se les preste mayor atención en el sector sanitario y otros sectores, y la importancia de la prevención y la respuesta. 2. Prestar asistencia técnica para elaborar y aplicar planes de acción nacionales para hacer frente a la violencia contra los niños y los adolescentes. 3. Prestar apoyo técnico y crear capacidad en los ministerios de salud para dar respuesta al maltrato infantil y a la violencia entre compañeros. 4. Apoyar los esfuerzos mundiales dirigidos a coordinar la implicación de los sistemas de salud en la prevención de la violencia contra los niños y la respuesta a ella, tanto en el marco del sistema de las Naciones Unidas como a nivel nacional, participando en las iniciativas conjuntas pertinentes emprendidas por las Naciones Unidas y por múltiples partes interesadas.

4. Elaborar medidas referentes al desempeño y la rendición de cuentas, adaptándolas en función del sexo y la edad, para vigilar el grado de diligencia con que el sistema de salud aborda el problema de la violencia contra los niños y los adolescentes. 5. Velar por la asignación apropiada de partidas/recursos para la prevención y la respuesta a la violencia contra los niños y los adolescentes en los planes y las políticas de salud pertinentes. 6. Establecer en los ministerios de salud una unidad o punto focal que se ocupe de la violencia contra los niños y sirva de enlace con otros ministerios, departamentos y organismos con miras a prevenir y responder a la violencia contra los niños.

Orientación estratégica 2: Fortalecer la prestación de los servicios de salud y la capacidad del personal/los proveedores sanitarios para responder a la violencia Estados Miembros 7. Integrar los procedimientos de determinación y tratamiento de los casos, teniendo en cuenta el género de los supervivientes o víctimas de maltrato infantil y de violencia entre compañeros, en los servicios de salud que se prestan habitualmente a las madres y lactantes, los niños y los adolescentes. Los servicios deberían adoptar una perspectiva de género y ajustarse a la etapa de desarrollo del niño y tener en cuenta la evolución de su capacidad y sus preferencias. 8. Capacitar a los prestadores de atención de salud para que reconozcan las afecciones de los niños y los adolescentes que pueden llevarlos a cometer actos de violencia en el futuro, como problemas de conducta, trastornos del comportamiento y abuso temprano de sustancias y del alcohol, y para que traten dichas afecciones y sus causas subyacentes. Asimismo, ciertos problemas de conducta de niños y adolescentes que pueden haberse generado como medio de sobrellevar una victimización anterior, es posible que sean diagnosticados erróneamente como disminución de la atención asociada a la hiperactividad, oposición desafiante o trastornos conductuales, por lo que se debe alertar a los prestadores de atención de estas posibilidades. Asociados nacionales e internacionales 3. Capacitar a los prestadores de atención de salud para que reconozcan las afecciones de los niños y los adolescentes que pueden llevarlos a cometer actos de violencia en el futuro, como problemas de conducta, trastornos del comportamiento y abuso temprano de sustancias y del alcohol, y para que traten dichas afecciones y sus causas subyacentes. Asimismo, ciertos problemas de conducta de niños y adolescentes que pueden haberse generado como medio de sobrellevar una victimización anterior, es posible que sean diagnosticados erróneamente como disminución de la atención asociada a la hiperactividad, oposición desafiante o trastornos conductuales, por lo que se debe alertar a los prestadores de atención de estas posibilidades. Secretaría de la OMS

ANEXO 2 149

5. Elaborar y difundir directrices clínicas y normativas basadas en datos científicos y procedimientos operativos estándar relativos a los supervivientes/víctimas de maltrato infantil y violencia entre compañeros que estén adaptados a las necesidades de los niños e incluyan una perspetiva de género. 6. Establecer relaciones de cooperación técnica con los ministerios de salud y/u otros ministerios pertinentes para adaptar la orientación normativa de la OMS sobre servicios a los supervivientes/víctimas de maltrato infantil y violencia entre compañeros a la situación concreta de cada país. 7. Elaborar y difundir modelos de programas de formación previa al servicio y en el servicio para los proveedores de atención de la salud sobre la forma de responder a la violencia contra los niños.

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9. Fortalecer la capacidad personal e institucional para atender a los niños y adolescentes que son supervivientes/víctimas de violencia en las instituciones pertinentes del sistema sanitario y sectores conexos (como la policía, el sector educativo y los servicios sociales), y asegurarse de que los trabajadores sanitarios y otros profesionales sean adultos en los que los niños y los jóvenes puedan confiar. 10. Incorporar a los planes nacionales de formación básica y permanente de todos los profesionales de la salud enseñanzas sobre la identificación y la atención de los supervivientes/víctimas de maltrato infantil y violencia entre compañeros, y elaborar normas de calidad y reglamentos para el personal profesional. 11. Velar por la armonización de las directrices y protocolos nacionales con las directrices de la OMS y otras directrices fundadas en datos científicos sobre los servicios a los supervivientes/víctimas de maltrato infantil y de violencia entre compañeros.

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Orientación estratégica 3: Fortalecer la programación para prevenir la violencia interpersonal Estados Miembros 12. Fortalecer la capacidad personal e institucional para prevenir el maltrato infantil y la violencia entre compañeros en las instituciones pertinentes del sistema de salud y sectores conexos (como la policía, el sector educativo y los servicios sociales). 13. Poner en práctica intervenciones basadas en datos científicos para prevenir el maltrato infantil, en particular programas que se puedan ejecutar a través del sistema de salud, como los de visitas domiciliarias y de apoyo a la crianza de los hijos, con el fin de fomentar relaciones seguras y positivas en las familias y entre los progenitores, los cuidadores y los niños, y velar por que esos programas atiendan a las necesidades de prevención de los grupos marginados. 14. Preconizar y apoyar la elaboración y ejecución por otros sectores de programas para ayudar a los niños y los adolescentes a desarrollar competencias sociales y para la vida, y mantener Asociados nacionales e internacionales 4. Poner en práctica intervenciones basadas en datos científicos para prevenir el maltrato infantil, en particular programas que se puedan ejecutar a través del sistema de salud, como los de visitas domiciliarias y de apoyo a la crianza de los hijos, con el fin de fomentar relaciones seguras y positivas en las familias y entre los progenitores, los cuidadores y los niños, y velar por que esos programas atiendan a las necesidades de prevención de los grupos marginados. 5. Preconizar y apoyar la elaboración y ejecución por otros sectores de programas para ayudar a los niños y los adolescentes a desarrollar competencias sociales y para la Secretaría de la OMS 8. Sintetizar y difundir información sobre lo que funciona bien para prevenir el maltrato infantil y la violencia entre compañeros. 9. Establecer relaciones de cooperación técnica con los Estados Miembros a fin de fortalecer su capacidad para diseñar, aplicar y evaluar políticas y programas destinados a prevenir el maltrato infantil y la violencia entre compañeros, en particular evaluando el estado de preparación del país para poner en práctica actividades de prevención y multiplicarlas. 10. Elaborar, someter a prueba y difundir programas abordables para prevenir el maltrato infantil y la violencia entre compañeros.

relaciones positivas a fin de evitar la violencia entre compañeros. 15. Incorporar a los programas para el desarrollo de la primera infancia intervenciones encaminadas a prevenir el maltrato infantil, así como intervenciones relativas a la violencia entre compañeros a los programas de desarrollo de la juventud, los programas de salud mental y los servicios de salud escolar, y vigilar su eficacia. 16. Promover la participación de los niños y adolescentes y la elaboración de políticas y programas destinados a prevenir la violencia contra los niños.

vida, y mantener relaciones positivas a fin de evitar la violencia entre compañeros.

Orientación estratégica 4: Mejorar la información y las pruebas científicas Estados Miembros 17. Realizar encuestas de población para obtener información sobre la violencia contra los niños, y reforzar la presentación periódica de estadísticas sobre la violencia contra los niños incluyendo indicadores pertinentes en los sistemas de información y vigilancia sanitarias y dando prioridad a los programas y servicios destinados a los niños y adolescentes. 18. Realizar estudios sobre la eficacia de los programas de prevención del maltrato infantil y la violencia entre compañeros, y sobre los servicios a las víctimas. 19. Fortalecer la capacidad nacional de investigación sobre todos los aspectos de la violencia contra los niños y los adolescentes, en particular sobre su magnitud, consecuencias y costos económicos y sobre los ahorros que se pueden obtener de su prevención, así como sobre las intervenciones efectivas en materia de prevención y respuesta. 20. Realizar y apoyar investigaciones, en particular sobre las intervenciones y los servicios del sistema sanitario, a fin de multiplicar las intervenciones eficaces para poner coto al maltrato infantil y la violencia entre compañeros. Asociados nacionales e internacionales 6. Realizar estudios sobre la eficacia de los programas de prevención del maltrato infantil y la violencia entre compañeros, y sobre los servicios a las víctimas. 7. Fortalecer la capacidad nacional de investigación sobre todos los aspectos de la violencia contra los niños y los adolescentes, en particular sobre su magnitud, consecuencias y costos económicos y sobre los ahorros que se pueden obtener de su prevención, así como sobre las intervenciones efectivas en materia de prevención y respuesta. 8. Realizar y apoyar investigaciones, en particular sobre las intervenciones y los servicios del ssitema sanitario, a fin de multiplicar las intevenciones eficaces para poner coto al maltrato infantile y la violencia entre compañeros. Secretaría de la OMS 11. Elaborar definiciones normalizadas de la violencia entre compañeros y métodos armonizados para determinar las tasas de prevalencia del maltrato infantil y la violencia entre compañeros, y preconizar su utilización. 12. Establecer relaciones de cooperación técnica con los Estados Miembros para evaluar las intervenciones sanitarias y multisectoriales encaminadas a prevenir y responder a la violencia contra los niños y los adolescentes. 13. Establecer relaciones de cooperación técnica con los Estados Miembros a fin de reforzar su capacidad para realizar investigaciones sobre todos los aspectos de la violencia contra los niños y los adolescentes, y para incorporar indicadores de la violencia contra los niños y los adolescentes a los sistemas de vigilancia sistemática. 14. Preparar orientaciones sobre la recogida segura y ética de datos relativos a la violencia contra los niños y los adolescentes. 15. Elaborar un programa de investigación para hacer frente a la violencia contra los niños y los adolescentes.

ANEXO 2 151

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3.C. Todas las formas de violencia interpersonal: medidas transversales En esta sección se presentan las medidas que son comunes o transversales a todas las formas de violencia interpersonal. Estas medidas son complementarias a aquellas enunciadas en las secciones 3.A y 3.B con respecto a la violencia ejercida contra las mujeres y las niñas y la violencia ejercida contra los niños en general hacen referencia a las vinculaciones entre la violencia contra las mujeres y las niñas y la violencia contra los niños en general, y sirven para fomentar sinergias y reforzar las respuestas a los distintos tipos de violencia interpersonal a lo largo del curso de la vida, incluida la violencia juvenil y el maltrato de las personas de edad. Estas medidas comprenden el fortalecimiento de: • los servicios comunes a todas las formas de violencia interpersonal; • los programas de prevención de todas las formas de violencia interpersonal que se centran en los factores de riesgo compartidos; y • los mecanismos de recogida de datos. Orientación estratégica 1: Fortalecer el liderazgo y la gobernanza del sistema de salud Estados Miembros 1. Sensibilizar a los encargados de la elaboración de políticas y a la opinión pública sobre la necesidad de: a) un enfoque de salud pública de la prevención y la respuesta a la violencia; b) hacer frente a la violencia en las distintas etapas del curso de la vida; c) encarar los factores y los determinantes de riesgo que son comunes a las diferentes formas de violencia interpersonal; y d) reforzar la capacidad de los servicios de atención de la salud para prestar una atención eficaz a los supervivientes/víctimas. 2. Propugnar la adopción y la reforma de leyes, políticas y reglamentos, su armonización con las normas internacionales de derechos humanos y su cumplimiento a fin de encarar los factores y los determinantes de riesgo o causales comunes a varios tipos de violencia, como aquellas que promueven la igualdad entre los sexos; previenen el consumo nocivo de alcohol y de sustancias; limitan la disponibilidad de armas de fuego; garantizan el acceso a la educación y la permanencia de los adolescentes en la enseñanza secundaria; o reducen la concentración de la pobreza. Asociados nacionales e internacionales 1. Sensibilizar a los encargados de la elaboración de políticas y a la opinión pública sobre la necesidad de: a) un enfoque de salud pública de la prevención y la respuesta a la violencia; b) hacer frente a la violencia en las distintas etapas del curso de la vida; c) encarar los factores y los determinantes de riesgo que son comunes a las diferentes formas de violencia interpersonal; y d) reforzar la capacidad de los servicios de atención de la salud para prestar una atención eficaz a los supervivientes/víctimas. 2. Propugnar la adopción y la reforma de leyes, políticas y reglamentos, su armonización con las normas internacionales de derechos humanos y su cumplimiento a fin de encarar los factores y los determinantes de riesgo o causales comunes a varios tipos de violencia, como aquellas que promueven la igualdad entre los sexos; previenen el consumo nocivo de alcohol y de sustancias; limitan la disponibilidad de armas de fuego; garantizan el acceso a la educación y la permanencia de los adolescentes en la enseñanza Secretaría de la OMS 1. Seguir elaborando orientaciones sobre políticas integrales para encarar la problemática de la violencia y las lesiones a lo largo del curso de la vida. 2. Apoyar las actividades de promoción de los Estados Miembros y otros asociados pertinentes difundiendo datos científicos sobre los factores de riesgo compartidos por los distintos tipos de violencia. 3. Seguir vigilando las actividades de lucha contra la violencia en los distintos Estados Miembros, en particular mediante actualizaciones periódicas de las estimaciones mundiales y regionales de la violencia contra las mujeres e informes de situación sobre la violencia en el mundo. 4. Establecer relaciones de cooperación técnica con los ministerios de salud y demás ministerios pertinentes (como los responsables de la igualdad de género/el empoderamiento de la mujer, la protección del menor, la educación, la justicia penal, y el bienestar social) a fin de reforzar los vínculos entre el sistema sanitario y otros sectores encargados de formular y aplicar planes de acción y políticas multisectoriales de prevención de la violencia.

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3. Integrar la prevención y la respuesta a la violencia en las políticas, programas, planes y presupuestos de salud, y fortalecer la función del sistema de salud en los planes de acción nacionales multisectoriales relativos a todas las formas de violencia interpersonal. 4. Velar por la activa participación de los puntos focales de los ministerios de salud nacionales y subnacionales en los mecanismos de coordinación multisectoriales de la lucha contra la violencia y reforzar la coordinación entre el sector sanitario y otros sectores, especialmente los que se ocupan de la igualdad de género/el empoderamiento de la mujer, la protección del menor, la educación, el bienestar social y la justicia penal. 5. Elaborar y aplicar medidas referentes al desempeño y la rendición de cuentas para vigilar el grado de diligencia con que el sistema de salud encara el problema de la violencia.

secundaria; o reducen la concentración de la pobreza.

5. Reforzar los vínculos entre quienes se ocupan de la violencia y las cuestiones transversales, en particular la salud mental.

ANEXO 2

Orientación estratégica 2: Fortalecer la prestación de los servicios de salud y la capacidad del personal/los proveedores sanitarios para articular una respuesta Estados Miembros 6. Fortalecer los servicios de salud, en particular los servicios prehospitalarios y la atención médica de urgencia, y velar por que todos los supervivientes/víctimas de violencia tengan acceso a una atención abordable y de calidad. 7. Reforzar la atención de salud mental en los servicios sociales y en los servicios de salud generales, inclusive aumentando el personal y su capacidad para prestar esos servicios a fin de hacer frente a la amplia gama de consecuencias psicológicas y de salud mental de la violencia, sobre la base de las directrices e instrumentos del Programa de Acción Mundial en Salud Mental (mhGAP) de la OMS (35). Asociados nacionales e internacionales 3. Fortalecer los servicios de salud, en particular los servicios prehospitalarios y la atención médica de urgencia, y velar por que todos los supervivientes/víctimas de violencia tengan acceso a una atención abordable y de calidad. 4. Reforzar la atención de salud mental en los servicios sociales y en los servicios de salud generales, inclusive aumentando el personal y su capacidad para prestar esos servicios a fin de hacer frente a la amplia gama de consecuencias psicológicas y de salud mental de la violencia, sobre la base de las directrices e instrumentos del Programa de Acción Mundial en Salud Mental (mhGAP) de la OMS (35). Secretaría de la OMS 6. Establecer relaciones de cooperación técnica con los Estados Miembros para reforzar la respuesta de su sistema de salud a la violencia, en particular mediante la difusión de las directrices e instrumentos de la OMS, y la elaboración de nuevas orientaciones para abordar los factores de riesgo comunes y otras cuestiones transversales, según proceda. 7. Apoyar la aplicación de planes de estudios para el personal de salud y los planificadores de políticas (esto es, proveedores y administradores) sobre la comprensión y la manera de abordar las intersecciones y las cuestiones transversales relacionadas con los distintos tipos de violencia.

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8. Abordar las intersecciones entre las diferentes formas de violencia. Por ejemplo, evaluar la situación de los hijos de mujeres que se ha determinado sufren violencia de pareja y la situación de las madres y los hermanos de niños que, según se ha determinado, sufren maltrato infantil, y facilitarles apoyo psicológico y otra clase de apoyo que sea necesario así como su envío a un nivel superior de atención. 9. Sensibilizar al personal de salud acerca de las interacciones entre la violencia y otros comportamientos y problemas que comportan riesgos para la salud, como el consumo de alcohol y sustancias, el consumo de tabaco y las prácticas sexuales de riesgo. 10. Fortalecer las alianzas y la participación de las organizaciones de la sociedad civil y los líderes de la comunidad para concientizar a las comunidades acerca de las consecuencias de la violencia para la salud, los servicios disponibles y la importancia de recurrir sin demora a los servicios de salud. 11. Determinar y remover los obstáculos al acceso a los servicios con que tropiezan las víctimas de actos de violencia, en particular en el marco de la cobertura sanitaria universal, mejorar la calidad de los servicios, y vigilar y evaluar los progresos en la prestación de servicios de salud de calidad a las víctimas.

5. Abordar las intersecciones entre las diferentes formas de violencia. Por ejemplo, evaluar la situación de los hijos de mujeres que se ha determinado sufren violencia de pareja y la situación de las madres y los hermanos de niños que, según se ha determinado, sufren maltrato infantil, y facilitarles apoyo psicológico y otra clase de apoyo que sea necesario así como su envío a un nivel superior de atención. 6. Sensibilizar al personal de salud acerca de las interacciones entre la violencia y otros comportamientos y problemas que comportan riesgos para la salud, como el consumo de alcohol y sustancias, el consumo de tabaco y las prácticas sexuales de riesgo. 7. Fortalecer las alianzas y la participación de las organizaciones de la sociedad civil y los líderes de la comunidad para concientizar a las comunidades acerca de las consecuencias de la violencia para la salud, los servicios disponibles y la importancia de recurrir sin demora a los servicios de salud. 8. Determinar y remover los obstáculos al acceso a los servicios con que tropiezan las víctimas de actos de violencia, en particular en el marco de la cobertura sanitaria universal, mejorar la calidad de los servicios, y vigilar y evaluar los progresos en la prestación de servicios de salud de calidad a las víctimas.

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Orientación estratégica 3: Fortalecer la programación para prevenir la violencia interpersonal Estados Miembros 12. Aumentar el conocimiento entre el personal/los proveedores de salud, los planificadores de políticas, el personal de otros sectores y la opinión pública sobre la carga de morbilidad de la violencia, sus consecuencias y costos a largo plazo para la sociedad, y la importancia de prevenir la violencia antes de su aparición. 13. Intensificar la acción en favor del fortalecimiento de las inversiones en programas de prevención de la violencia basados en pruebas científicas en el sistema de salud y en otros sectores a fin de encarar los factores de riesgo comunes como la desigualdad de género, el desempleo, las normas sobre masculinidad, la pobreza y la desigualdad económica, las altas tasas de delincuencia en la comunidad, la disponibilidad de armas de fuego, el fácil acceso al alcohol, el tráfico de drogas, y el insuficiente cumplimiento de las leyes. 14. Aumentar la capacidad humana e institucional para diseñar, ejecutar y evaluar programas de prevención de la violencia basados en pruebas científicas, centrados en encarar los factores de riesgo comunes a las diferentes formas de violencia. 15. Realizar y vigilar intervenciones en el sistema de salud que aborden los factores de riesgo comunes, como las que reducen el consumo nocivo de alcohol y el consumo de sustancias, y promueven la salud mental. Asociados nacionales e internacionales 9. Aumentar el conocimiento entre el personal/los proveedores de salud, los planificadores de políticas, el personal de otros sectores y la opinión pública sobre la carga de morbilidad de la violencia, sus consecuencias y costos a largo plazo para la sociedad, y la importancia de prevenir la violencia antes de su aparición. 10. Intensificar la acción en favor del fortalecimiento de las inversiones en programas de prevención de la violencia basados en pruebas científicas en el sistema de salud y en otros sectores a fin de encarar los factores de riesgo comunes como la desigualdad de género, el desempleo, las normas sobre masculinidad, la pobreza y la desigualdad económica, las altas tasas de delincuencia en la comunidad, la disponibilidad de armas de fuego, el fácil acceso al alcohol, el tráfico de drogas, y el insuficiente cumplimiento de las leyes. 11. Aumentar la capacidad humana e institucional para diseñar, ejecutar y evaluar programas de prevención de la violencia basados en pruebas científicas, centrados en encarar los factores de riesgo comunes a las diferentes formas de violencia. 12. Realizar y vigilar intervenciones en el sistema de salud que aborden los factores de riesgo comunes, como las que reducen el consumo nocivo de alcohol y el consumo de sustancias, y promueven la salud mental. Secretaría de la OMS 8. Recoger y difundir datos sobre políticas y programas eficaces de prevención de la violencia, en particular manteniendo una base de datos mundial con información sobre programas efectivos para prevenir los distintos tipos de violencia. 9. Establecer relaciones de cooperación técnica con los Estados Miembros a fin de ayudar a reforzar la capacidad humana e institucional para diseñar, llevar a cabo y evaluar políticas y programas que aborden los factores de riesgo comunes con objeto de prevenir la violencia. 10. Colaborar con organizaciones del sistema de las Naciones Unidas y otros asociados en la elaboración, difusión y ejecución de políticas y programas que posibiliten prevenir las diferentes formas de violencia interpersonal.

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Orientación estratégica 4: Mejorar la información y las pruebas científicas Estados Miembros 16. Mejorar la capacidad de los sistemas de registro civil, información sanitaria, y registro y vigilancia sistemáticos de lesiones a fin de documentar y compilar datos estadísticos sobre los casos de homicidios y afecciones relacionados con actos de violencia presentados al personal sanitario utilizando los códigos pertinentes de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE), y velar por que esos datos se desglosen por sexo y edad y contengan información sobre la relación entre el victimario y la víctima. 17. Reforzar la capacidad de los investigadores, particularmente de los Estados Miembros de ingresos bajos y medianos, para realizar investigaciones sobre todas las formas de violencia interpersonal y sus intersecciones, sobre sus costos para la sociedad, y sobre los tipos de violencia menos investigados que en gran medida pasan inadvertidos, como el maltrato de las personas de edad. 18. Prestar apoyo a las investigaciones sobre los factores de riesgo asociados a la perpetración de diferentes formas de violencia y ampliar el corpus de pruebas científicas a ese respecto. Asociados nacionales e internacionales 13. Reforzar la capacidad de los investigadores, particularmente de los Estados Miembros de ingresos bajos y medianos, para realizar investigaciones sobre todas las formas de violencia interpersonal y sus intersecciones, sobre sus costos para la sociedad, y sobre los tipos de violencia menos investigados que en gran medida pasan inadvertidos, como el maltrato de las personas de edad. 14. Prestar apoyo a las investigaciones sobre los factores de riesgo asociados a la perpetración de diferentes formas de violencia y ampliar el corpus de pruebas científicas a ese respecto. Secretaría de la OMS 11. Apoyar las investigaciones sobre todos los aspectos de la violencia y sobre las modalidades de prevención y respuesta, entre otras cosas actualizando periódicamente la información sobre los resultados de las investigaciones, y ampliar el corpus de pruebas científicas a ese respecto. 12. Elaborar y difundir instrumentos e indicadores normalizados para facilitar la recogida y compilación de datos estadísticos sobre las diferentes formas de violencia.

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

ANEXO 2

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SECCIÓN 4. MARCO DE RENDICIÓN DE CUENTAS Y VIGILANCIA En esta sección se expone un marco de vigilancia y rendición de cuentas para la aplicación del plan de acción mundial de la OMS. El marco presenta indicadores para vigilar los avances en la aplicación del plan de acción a nivel mundial durante un periodo de 15 años (es decir, de aquí a 2030). 12. El marco está en consonancia con las metas y los indicadores de resultados propuestos para los objetivos de desarrollo sostenible (véase el apéndice 6). Dado el mandato de este plan relativo al sistema de salud, en los indicadores propuestos se especifican las aportaciones del sistema de salud, al tiempo que se reconoce que para alcanzar las metas y los resultados de los indicadores referentes a los objetivos de desarrollo sostenible se necesitan actividades multisectoriales. 13. El marco de vigilancia y rendición de cuentas es conforme a la obligación del Estado de ejercer la diligencia debida para prevenir, investigar y, de acuerdo con la legislación nacional, castigar los actos de violencia contra las personas. Esta obligación incluye la prestación de servicios de salud, asistencia jurídica y asesoramiento y la facilitación de centros de acogida (36-38). 14. Se entiende que los indicadores propuestos han de facilitar la presentación de informes a nivel mundial sobre la aplicación de este plan de acción. Se trata de un pequeño subconjunto de las necesidades de vigilancia e información que los Estados Miembros deberán satisfacer para monitorear, a nivel nacional, la respuesta de su sistema de salud a la violencia, en particular la ejercida contra las mujeres y las niñas y contra los niños en general. Estos indicadores reflejan la contribución del sistema de salud al logro de las metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, así como las medidas contempladas en este plan. Los Estados Miembros tal vez deban elaborar o actualizar los indicadores nacionales sobre la base de sus planes, políticas y programas ya existentes y según cómo adapten las medidas propuestas en este plan. 15. Las metas y los indicadores propuestos son de carácter voluntario y global. Como los Estados Miembros se encuentran en niveles de preparación diferentes por lo que respecta a la respuesta del sistema de salud a la violencia, en particular contra las mujeres y las niñas y contra los niños en general, los indicadores se monitorearán a nivel global. Los Estados Miembros tendrán que adaptar sus planes y establecer parámetros graduales en materia de aplicación y vigilancia que estén adaptados a sus leyes nacionales y locales y a sus capacidades y situaciones de partida, manteniendo al mismo tiempo altos niveles de ambición para conseguir los objetivos y las metas. 16. Para evaluar los avances hacia el cumplimiento de las metas mundiales, se propone que la presentación de informes se realice a través de la Asamblea Mundial de la Salud cada cinco años. La presentación de informes sobre los progresos realizados también servirá para determinar insuficiencias y problemas y para intercambiar prácticas idóneas y experiencias de países en la aplicación del plan. La finalidad es aprovechar los sistemas existentes de presentación de informes (por ejemplo, los indicadores de efectos y productos contenidos en los presupuestos por programas de la OMS) y no crear sistemas nuevos o paralelos. 17. La Secretaría cumplirá las funciones siguientes: a) ayudar a los Estados Miembros a determinar y elaborar indicadores para la vigilancia a nivel nacional; b) elaborar medidas de base en relación con las metas mundiales y proponer hitos provisionales en colaboración con los Estados Miembros; c) elaborar instrumentos normalizados para la recogida y el análisis de datos con miras al seguimiento de los avances a nivel mundial; d) sobre la base de los datos nacionales y en colaboración con los Estados Miembros, preparar periódicamente informes mundiales sobre los progresos realizados a fin de calibrar dichos progresos, determinar los problemas e insuficiencias, y compartir prácticas idóneas y experiencias nacionales; y e) ofrecer orientación, apoyo técnico y formación a los Estados Miembros que lo soliciten a fin de fortalecer sus sistemas nacionales de información para obtener los datos relacionados con los indicadores propuestos.

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Cuadro 2: Resumen de los indicadores y las metas mundiales Indicador Nivel de base (2016) Meta (2030) Observaciones/hipótesis

A. Violencia contra las mujeres y las niñas OE 1: Fortalecer el liderazgo y la gobernanza del sistema de salud. Resultado: Un entorno normativo propicio para hacer frente a la violencia contra las mujeres y las niñas. Metas pertinentes de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) (véase el apéndice 6): 3.7 – De aquí a 2030, garantizar el acceso universal a los servicios de salud sexual y reproductiva, incluidos los de planificación familiar, información y educación, y la integración de la salud reproductiva en las estrategias y los programas nacionales; 3.8 – Lograr la cobertura sanitaria universal, en particular el acceso a servicios de salud esenciales de calidad; 5.2 – Eliminar todas las formas de violencia contra las mujeres y las niñas; 5.3 – Eliminar todas las prácticas nocivas; 5.6 – Asegurar el acceso universal a la salud sexual y reproductiva y los derechos reproductivos de conformidad con el Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo, la Plataforma de Acción de Beijing y los documentos finales de sus conferencias de examen. A 1.1 Número de Estados que han incluido Por definir Por definir Los Estados Miembros han incluido servicios de atención de la salud para las servicios de atención de la salud para víctimas de violencia de pareja y de atención integral posterior a una violación, de las víctimas de violencia de pareja y conformidad con las directrices de la OMS (29), en sus planes o políticas de salud o de atención integral posterior a una salud sexual y reproductiva (sí/no). violación, de conformidad con las La violencia contra las mujeres y las niñas se incluye en el conjunto de servicios directrices de la OMS (29), en sus relativos a la Estrategia Mundial para la Salud de la Mujer, el Niño y el Adolescente planes o políticas nacionales de salud (2016-2030). o de salud sexual y reproductiva. Medios de verificación: el nivel de base y los medios de verificación están pendientes de determinación. OE 2: Fortalecer la prestación de los servicios de salud y la capacidad del personal/los proveedores sanitarios para responder a la violencia. Resultado: Prestación de servicios de salud integrales y de calidad y personal sanitario competente para dar respuesta a las necesidades de las mujeres y las niñas víctimas de violencia. Metas pertinentes de los ODS: 3.3 – Poner fin a la epidemia de sida; 3.4 – Reducir la mortalidad prematura por enfermedades no transmisibles y promover la salud mental; 3.5 – Fortalecer la prevención y el tratamiento del abuso de sustancias adictivas, incluido el uso indebido de estupefacientes y el consumo nocivo de alcohol; 3.7 – De aquí a 2030, garantizar el acceso universal a los servicios de salud sexual y reproductiva, incluidos los de planificación familiar, información y educación, y la integración de la salud reproductiva en las estrategias y los programas nacionales; 3.8 – Lograr la cobertura sanitaria universal, en particular el acceso a servicios de salud esenciales de calidad; 5.2 – Eliminar todas las formas de violencia contra las mujeres y las niñas; 5.6 – Garantizar el acceso universal a la salud sexual y reproductiva y los derechos reproductivos de conformidad con el Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo, la Plataforma de Acción de Beijing y los documentos finales de sus conferencias de examen.

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

Indicador A 2.1 Número de Estados Miembros que han elaborado o actualizado sus directrices o protocolos o procedimientos operativos estándar nacionales para la respuesta del sistema de salud a las mujeres que sufren violencia de pareja y/o violencia sexual, en conformidad con las normas internacionales de derechos humanos y las directrices de la OMS (29). Número de Estados Miembros que prestan atención integral posterior a una violación en un establecimiento (departamento) médico de cada unidad territorial y/o administrativa, de conformidad con las directrices de la OMS (29).

Los Estados Miembros cuentan con una directriz o protocolo o procedimiento operativo estándar nacional en que se especifica la respuesta del sistema de salud a la violencia de pareja y/o la violencia sexual de conformidad con las directrices de la OMS (29) y las normas internacionales de derechos humanos (sí/no). Medios de verificación: examen del contenido de las directrices, los protocolos o los procedimientos operacionales estándar nacionales. Como mínimo, los protocolos/directrices para la respuesta del sistema de salud deberían referirse a lo siguiente: determinación de la violencia de pareja; apoyo de primera línea; prestación de atención integral posterior a una violación; prestación de atención de salud mental (ya sea inmediata o mediante el reenvío del caso); y reenvío a otros servicios que necesiten las mujeres. A 2.2. Por definir Por definir Los Estados Miembros prestan atención integral posterior a una violación en al menos la mitad de sus servicios de atención sanitaria de urgencia (sí/no). Medios de verificación: la prestación de atención integral posterior a una violación se incluye en los informes de la OMS sobre los progresos realizados en relación con la respuesta del sector sanitario al VIH. Conforme a las directrices de la OMS (29), la atención posterior a una violación comprenderá: apoyo de primera línea, contracepción de urgencia, realización de abortos seguros de conformidad con la normativa nacional, profilaxis posterior a la exposición para infecciones de transmisión sexual y/o el VIH según los protocolos aplicables, y vacunación contra la hepatitis B. OE 3: Fortalecer la programación para prevenir la violencia interpersonal. Resultado: Puesta en marcha de una programación basada en pruebas científicas para prevenir la violencia contra las mujeres y las niñas. Metas pertinentes de los ODS: 5.2 – Eliminar todas las formas de violencia contra las mujeres y las niñas; 5.3 – Eliminar todas las prácticas nocivas; 16.1 – Reducir considerablemente todas las formas de violencia y las muertes conexas en todo el mundo; y 16.2 – Erradicar el abuso, la explotación, la trata y todas las formas de violencia y tortura contra los niños. A 3.1 Número de Estados Miembros que Por definir Por definir Los Estados Miembros tienen un plan nacional multisectorial para hacer frente a la tienen un plan nacional multisectorial violencia contra las mujeres y las niñas que incluye el sistema de salud y que para hacer frente a la violencia contra propone al menos una estrategia/intervención de prevención (sí/no). las mujeres y las niñas (que incluye Medios de verificación: examen de los planes de acción nacionales multisectoriales el sistema de salud) que propone al sobre la violencia contra las mujeres y las niñas. Las estrategias de prevención menos una estrategia de prevención pueden comprender una intervención o más con objeto de: promover la pronta de la violencia contra las mujeres y identificación de las mujeres que sufren violencia de pareja o los niños expuestos a las niñas. actos de violencia y prestar apoyo psicológico y servicios apropiados de reenvío de casos para reducir la violencia futura; encarar las normas sociales de

Nivel de base (2016) Por definir

Meta (2030) Por definir

Observaciones/hipótesis

ANEXO 2 159

160

Indicador

Nivel de base (2016)

Meta (2030)

Observaciones/hipótesis

género/patriarcales que perpetúan la violencia contra las mujeres y las niñas y la aceptan o consideran normal; fomentar entre los niños y adolescentes destrezas de aprendizaje social y emocional para el desarrollo de relaciones respetuosas y no violentas; aplicar métodos que contribuyan al empoderamiento de las mujeres y las niñas y a suscitar confianza en su propia capacidad, así como enfoques jurídicos y normativos (por ejemplo fomento de igualdad entre los sexos, reducción del consumo nocivo de alcohol). OE 4: Mejorar la información y las pruebas científicas. Resultado: Fortalecimiento del corpus de pruebas científicas en que se fundamentan las políticas, programas y planes destinados a hacer frente a la violencia contra las mujeres y las niñas. Metas pertinente de los ODS: 5.2 – Eliminar todas las formas de violencia contra las mujeres y las niñas; 5.3 – Eliminar todas las prácticas nocivas; 16.1- Reducir considerablemente todas las formas de violencia y las tasas de mortalidad conexas en todo el mundo; y 16.2 – Erradicar el abuso, la explotación, la trata y todas las formas de violencia y tortura contra los niños. 100 Por definir Los Estados Miembros tienen una encuesta nacionalmente representativa sobre la A 4.1. Número de Estados Miembros que violencia contra las mujeres o han incluido un módulo referente a la violencia han llevado a cabo un estudio o una contra las mujeres en una encuesta de población sobre demografía, salud u otros encuesta de población nacionalmente aspectos en los cinco últimos años. (sí/no). representativa sobre la violencia Medios de verificación: en el marco de sus actividades de preparación de contra las mujeres o que han incluido estimaciones de la prevalencia de la violencia contra las mujeres, la OMS cuenta un módulo referente a la violencia con una base de datos sobre la prevalencia de la violencia de pareja y la violencia contra las mujeres en otras encuestas sexual fuera de la pareja obtenidos de encuestas de población realizadas en distintos de población sobre demografía o países, que se actualiza sistemáticamente. Las estimaciones mundiales y regionales salud en los cinco últimos años, de la OMS correspondientes a 2013 sobre la violencia contra las mujeres se basaban desglosando la información por edad, en encuestas de más de 80 países; desde entonces se han realizado más de 20 nuevas origen étnico, situación encuestas de población. Queda por determinar cuántos Estados Miembros han socioeconómica, etc. llevado a cabo encuestas en los cinco últimos años. B. Violencia contra los niños OE 1: Fortalecer el liderazgo y la gobernanza del sistema de salud. Resultado: Una política propicia para encarar la violencia contra los niños. Metas pertinentes de los ODS: 3.5 – Fortalecer la prevención y el tratamiento del abuso de sustancias adictivas, incluido el uso indebido de estupefacientes y el consumo nocivo de alcohol; 4.2 – De aquí a 2030, asegurar que todas las niñas y todos los niños tengan acceso a servicios de atención y desarrollo en la primera infancia y educación preescolar de calidad; 4a – Construir y adecuar instalaciones educativas que ofrezcan entornos de aprendizaje no violentos e inclusivos; 5.3 – Eliminar todas las prácticas nocivas; 16.2 – Erradicar el abuso, la explotación, la trata y todas las formas de violencia y tortura contra los niños.

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

Indicador B 1.1. Número de Estados Miembros que han incluido medidas para hacer frente a la violencia contra los niños en sus planes y/o políticas de salud nacionales

La violencia contra los niños no solo se menciona en las metas u objetivos de los países sino que estos también incluyen medidas concretas en sus planes operacionales (sí/no). Medios de verificación: esto se verificará mediante un examen de las políticas y planes nacionales más recientes/en curso disponibles en la base de datos de la OMS sobre planes y políticas de salud. Con respecto a los Estados Miembros que tienen un sistema federal, será necesario incluir en el examen los planes de la mayoría de los estados o provincias del país. Los planes o las políticas pueden comprender planes de salud generales o planes específicos de salud del niño y del adolescente y de salud mental. OE 2: Fortalecer la prestación de los servicios de salud y la capacidad del personal/los proveedores sanitarios para articular una respuesta. Resultado: Prestación de servicios de salud integrales y de calidad, y personal sanitario competente para dar respuesta a las necesidades de los niños y los adolescentes víctimas de violencia. Metas pertinentes de los ODS: 3.4 – Reducir la mortalidad prematura por enfermedades no transmisibles y promover la salud mental; 3.5 – Fortalecer la prevención y el tratamiento del abuso de sustancias adictivas, incluido el uso indebido de estupefacientes y el consumo nocivo de alcohol; 3.8 – Lograr la cobertura sanitaria universal, en particular el acceso a servicios de salud esenciales de calidad; 16.2 – Erradicar el abuso, la explotación, la trata y todas las formas de violencia y tortura contra los niños. B 2.1. Número de Estados Miembros que Por definir Por definir Los Estados Miembros cuentan con una directriz, protocolo o procedimiento han elaborado o actualizado sus operativo estándar nacional en que se especifica la respuesta del sistema de salud a directrices, protocolos o los supervivientes/víctimas de maltrato infantil en conformidad con las normas procedimientos operativos estándar internacionales de derechos humanos (sí/no). nacionales para la respuesta del Medios de verificación: se procederá a un examen de los contenidos de las sistema de salud a los directrices, los protocolos o los procedimientos operativos estándar nacionales (de supervivientes/víctimas de maltrato conformidad con las directrices de la OMS, en curso de elaboración, sobre el infantil, en conformidad con las maltrato infantil). normas internacionales de derechos humanos. OE 3: Fortalecer la programación para prevenir la violencia interpersonal. Resultado: Puesta en marcha de una programación basada en pruebas científicas para prevenir la violencia contra los niños. Metas pertinentes de los ODS: 16.1 – Reducir considerablemente todas las formas de violencia y las tasas de mortalidad conexas en todo el mundo; 16.2 – Erradicar el abuso, la explotación, la trata y todas las formas de violencia y tortura contra los niños.

Nivel de base (2016) Por definir

Meta (2030) Por definir

Observaciones/hipótesis

ANEXO 2 161

162

Indicador B.3.1 Número de Estados Miembros que dan cuenta de la aplicación en gran escala de al menos cuatro de ocho intervenciones fundadas en datos científicos para prevenir la violencia contra los niños.

Los Estados Miembros dan cuenta de la aplicación en gran escala de al menos cuatro de las ocho intervenciones fundadas en datos científicos para prevenir la violencia contra los niños: i) visitas domiciliarias; ii) educación para la crianza de los hijos; iii) prevención del abuso sexual de los niños; iv) enriquecimiento preescolar; v) programas de adquisición de competencias para la vida /desarrollo social; vi) prevención de la intimidación; vii) tutorías, y viii) programas extraescolares. Medios de verificación: La metodología utilizada para elaborar el Informe de la OMS sobre la situación mundial de la prevención de la violencia, 2014 (3). OE 4: Mejorar la información y las pruebas científicas. Resultado: Fortalecimiento del corpus de pruebas científicas en que se fundamentan las políticas, programas y planes destinados a hacer frente a la violencia contra los niños, y que sirven para su vigilancia. Metas pertinentes de los ODS: 16.1 – Reducir considerablemente todas las formas de violencia y las tasas de mortalidad conexas en todo el mundo; 16.2 – Erradicar el abuso, la explotación, la trata y todas las formas de violencia y tortura contra los niños. B.4.1. Número de Estados Miembros que Por definir Por definir Los Estados Miembros declaran haber realizado una encuesta de población sobre el han realizado una encuesta maltrato infantil (violencia contra los niños) o incluido preguntas sobre el maltrato nacionalmente representativa sobre el infantil en otras encuestas de hogares (por ejemplo, encuestas de conglomerados de maltrato infantil o incluido preguntas indicadores múltiples) llevadas a cabo en los ocho últimos años (sí/no). a ese respecto en otras encuestas de Medios de verificación: Informe de la OMS sobre la situación mundial de la hogares (por ejemplo, encuestas de prevención de la violencia, 2014 (3). En 2014, de los 133 países que respondieron, conglomerados de indicadores el 41% dijo que había realizado una encuesta; sin embargo, no se ha determinado la múltiples) en los ocho últimos años. proporción de países en los que se han llevado a cabo encuestas en los ocho últimos años. C. Todas las formas de violencia interpersonal: medidas transversales OE 4: Mejorar la información y las pruebas científicas. Metas pertinentes de los ODS: 5.2 – Eliminar todas las formas de violencia contra las mujeres y las niñas; 16.1– Reducir considerablemente todas las formas de violencia y las tasas de mortalidad conexas en todo el mundo; 16.2 – Erradicar el abuso, la explotación, la trata y todas las formas de violencia y tortura contra los niños.

Nivel de base (2016) Por definir

Meta (2030) Por definir

Observaciones/hipótesis

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

Indicador C 4.1 Número de Estados Miembros que disponen de datos aprovechables sobre homicidios procedentes del registro civil.

Nivel de base (2016) Por definir

Meta (2030) Por definir

Observaciones/hipótesis Utilizando información de la base de datos de la OMS sobre mortalidad, el Informe de la OMS sobre la situación mundial de la prevención de la violencia 2014 sostenía que el 60% de los países no disponían de datos aprovechables sobre homicidios procedentes del registro civil (3). Para ser aprovechables, los datos del registro civil deberían estar completados al menos en un 70%, no más del 30% de los casos de lesiones podrían estar clasificados como «de intención no determinada», y los homicidios deberían definirse conforme a los códigos X85-Y09; Y87.1 de la CIE-10 o bien los códigos E960-E969 de la CIE-9. Los datos deberían desglosarse por edad y sexo y dejar constancia de la relación entre la víctima y el victimario. Medios de verificación: base de datos de la OMS sobre mortalidad, recuento de los Estados Miembros que disponen de datos aprovechables sobre homicidios.

ANEXO 2 163

164

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

APÉNDICES Apéndice 1 Glosario y términos clave En el presente glosario se ofrecen definiciones de los términos clave utilizados en el plan de acción mundial de la OMS y empleados por la Secretaría en el desempeño de su labor. Las definiciones se han extraido de documentos técnicos de la OMS y otros órganos pertinentes del sistema de las Naciones Unidas. (por orden alfabético) Abuso sexual infantil. «Puede definirse como la participación de un niño en actividades sexuales que no comprende plenamente, en las que no puede consentir con conocimiento de causa o para las que no está suficientemente desarrollado, o que transgreden leyes o tabúes sociales. Los niños pueden ser objeto de abusos sexuales por parte de adultos o de otros niños que, o en razón de su edad o de su estado de desarrollo, estén en una situación de responsabilidad, confianza o poder en relación con su víctima.»1 Adolescencia. Según la definición de las Naciones Unidas, la adolescencia engloba a personas que tienen entre 10 y 19 años. Puede distinguirse entre la primera etapa de la adolescencia (de 10 a 14 años) y la segunda etapa de la adolescencia (de 15 a 19 años).2 Atención primaria de salud. «La atención primaria de salud es la asistencia sanitaria esencial basada en métodos y tecnologías prácticos, científicamente fundados y socialmente aceptables, puesta al alcance de todos los individuos y familias de la comunidad mediante su plena participación y a un costo que la comunidad y el país puedan soportar, en todas y cada una de las etapas de su desarrollo, con un espíritu de autorresponsabilidad y autodeterminación. La atención primaria forma parte integrante tanto del sistema nacional de salud, del que constituye la función central y el núcleo principal, como del desarrollo social y económico global de la comunidad. Representa el primer nivel de contacto de los individuos, la familia y la comunidad con el sistema nacional de salud, llevando lo más cerca posible la atención de salud al lugar donde residen y trabajan las personas, y constituye el primer elemento de un proceso permanente de asistencia sanitaria.»3 Castigo corporal o físico. Se define como «todo castigo en el que se utilice la fuerza física y que tenga por objeto causar cierto grado de dolor o malestar, aunque sea leve. En la mayoría de los casos se trata de pegar a los niños («manotazos», «bofetadas», «palizas»), con la mano o con algún objeto —azote, vara, cinturón, zapato, cuchara de madera, etc. Pero también puede consistir en, por ejemplo,

1 OMS y Sociedad Internacional para la Prevención del Maltrato y el Abandono de los Niños. Prevención del maltrato infantil: qué hacer y cómo obtener evidencias. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2006 (http://apps.who.int/ iris/bitstream/10665/44228/1/9789243594361_spa.pdf).

UNICEF. La adolescencia. Una época de oportunidades. Estado mundial de la infancia 2011, febrero de 2011, ISBN: 978-92-806-4560-6. (http://www.unicef.org/sowc2011/pdfs/SOWC-2011-Main-Report_EN_02092011.pdf; documento íntegro en inglés) (http://www.unicef.org/spanish/sowc2011/pdfs/SOWC-2011-Executive-Summary_SP_01122011.pdf ; resumen ejecutivo en español), consultado el 6 de agosto de 2015. Declaración de Alma-Ata. Conferencia Internacional de Atención Primaria de Salud, USRR, 6 a 12 de septiembre de 1978. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 1978 (http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/39244/1/9243541 358.pdf). 3

2

ANEXO 2

165

dar puntapiés, zarandear o empujar a los niños, arañarlos, pellizcarlos, morderlos, tirarles del pelo o de las orejas, obligarlos a ponerse en posturas incómodas, producirles quemaduras, obligarlos a ingerir alimentos hirviendo u otros productos (por ejemplo, lavarles la boca con jabón u obligarlos a tragar alimentos picantes)».1 Discriminación contra la mujer o desigualdad de género. «La discriminación contra la mujer denotará toda distinción, exclusión o restricción basada en el sexo que tenga por objeto o por resultado menoscabar o anular el reconocimiento, goce o ejercicio por la mujer, independientemente de su estado civil, sobre la base de la igualdad del hombre y la mujer, de los derechos humanos y las libertades fundamentales en las esferas política, económica, social, cultural y civil o en cualquier otra esfera.»2 Educación sexual integral. Se trata de una educación sobre el sexo y las relaciones adecuada en función de la edad y culturalmente apropiada. Se imparte proporcionando información científicamente exacta, realista y libre de prejuicios. Ofrece oportunidades de explorar los propios valores y actitudes y de desarrollar las habilidades necesarias con respecto a la adopción de decisiones, la comunicación y la reducción de riesgos en relación con numerosos aspectos de la sexualidad.3 Enfoque de salud pública en materia de prevención de la violencia. Consta de las cuatro etapas siguientes: definir y observar el problema; determinar los riesgos y los factores de protección; formular y poner a prueba estrategias de prevención y respuesta; y apoyar su adopción general.4 Feminicidio. En general se entiende que el feminicidio es «el asesinato intencional de una mujer por el hecho de ser mujer. Es perpetrado generalmente por los hombres, pero a veces pueden estar involucradas mujeres integrantes de la familia». El feminicidio difiere en formas específicas de los homicidios de hombres. Por ejemplo, la mayoría de los feminicidios «son cometidos por una pareja actual o anterior de la víctima e incluyen maltrato repetido en el hogar, amenazas o intimidación, violencia sexual o situaciones en las que las mujeres tienen menos poder o menos recursos que su pareja».5 Grupos vulnerables. Los grupos vulnerables son grupos que tienen una probabilidad desproporcionadamente elevada de estar expuestos a diferentes tipos de violencia o son víctimas de actos violentos de distinta clase a causa de la exclusión social, la marginación, la estigmatización y otras muchas formas de discriminación. Igualdad de género. Por igualdad de género se entiende la igualdad de derechos, responsabilidades y oportunidades entre mujeres y hombres, niñas y niños. Ello no significa que hombres y mujeres deban convertirse en lo mismo, sino que sus derechos, responsabilidades y oportunidades no dependerán de

Convención sobre los Derechos del Niño. Observación general n.º 8. 2006. CRC/C/GC/8 (www2.ohchr.org/ english/bodies/crc/docs/GC8_sp.doc), consultado el 13 de agosto de 2015. 2 Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer. Artículo 1. 1979. (http://www.un.org/womenwatch/daw/cedaw/text/sconvention.htm).

1

International technical guidance on sexuality education: an evidence-informed approach for schools, teachers and health educators. París, UNESCO, 2009 (http://unesdoc.unesco.org/images/0018/001832/183281e.pdf), consultado el 9 de noviembre de 2015. 4 Krug EG, Dahlberg LL, Mercy JA, Zwi AB, Lozano R, editors. Informe mundial sobre la violencia y la salud. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2002 (http://www.who.int/violence_injury_prevention/violence/world_ report/es/summary_es.pdf; resumen en español). (http://whqlibdoc.who.int/publications/2002/9241545615_eng.pdf; informe íntegro en inglés.)   5 Comprender y abordar la violencia contra las mujeres: Femicidio. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2013 (http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/98828/1/WHO_RHR_12.38_spa.pdf?ua=1).

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69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

que hayan nacido hombre o mujer. La igualdad de género supone que los intereses, las necesidades y las prioridades de hombres y mujeres se consideren por igual, reconociendo la diversidad de los diferentes grupos de mujeres y de hombres. La igualdad de género no es un «asunto de mujeres», sino que debería preocupar tanto a hombres como a mujeres, y atraer su pleno compromiso. La igualdad entre hombres y mujeres se considera una cuestión de derechos humanos, así como una condición indispensable y un indicador del desarrollo sostenible centrado en las personas.1 Por consiguiente, por desigualdad de género se entiende la ausencia de esos derechos, responsabilidades y oportunidades. Maltrato de personas mayores. Se refiere a «un acto único o repetido que causa daño o sufrimiento a una persona de edad, o la falta de medidas apropiadas para evitarlo, que se produce en una relación basada en la confianza. Este tipo de violencia constituye una violación de los derechos humanos e incluye el maltrato físico, sexual, psicológico o emocional; la violencia por razones económicas o materiales; el abandono; la negligencia; y el menoscabo grave de la dignidad y la falta de respeto».2 Maltrato infantil. Puede definirse como «cualquier tipo de maltrato o de trato negligente infligido a un niño menor de 18 años. Incluye todo tipo de maltrato físico o emocional, el abuso sexual, la desatención y el abandono y la explotación comercial o de otra índole que ocasione daño real o potencial a la salud, supervivencia, desarrollo o dignidad del niño en el contexto de una relación de responsabilidad, confianza o poder».3 Matrimonio infantil, precoz y forzado. Es «aquel en el que al menos uno de los contrayentes es un niño» —una persona menor de 18 años de edad—. También «se refiere a los matrimonios en los que uno de los contrayentes es menor de 18 años en países en los que la mayoría de edad se alcanza más temprano o tras el matrimonio. El matrimonio precoz también puede referirse al matrimonio en los que ambos contrayentes tiene por lo menos 18 años, pero otros factores determinan que no estén preparados para consentir en contraerlo, como su nivel de desarrollo físico, emocional, sexual o psicosocial, o la falta de información respecto de las opciones de vida para una persona». Además, «es todo aquel que se celebra sin el consentimiento pleno y libre de al menos uno de los contrayentes, o cuando uno de ellos o ambos carecen de la capacidad de separarse o de poner fin a la unión, entre otros motivos, debido a coacciones o a una intensa presión social o familiar».4

Oficina del Asesor Especial del Secretario General en Cuestiones de Género y Adelanto de la Mujer (OSAGI). Gender Mainstreaming: Strategy For Promoting Gender Equality. 2001 (http://www.un.org/womenwatch/osagi/pdf/ factsheet1.pdf). Maltrato de personas mayores. Nota descriptiva n.º 357, 2014; revisada en 2016 (http://www.who.int/mediacentre/ factsheets/fs357/es/), consultado el 8 de noviembre de 2016. Organización Mundial de la Salud (OMS), Informe sobre la situación mundial de la prevención de la violencia 2014. 2014 (http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/145086/1/9789241564793_eng.pdf?ua=1&ua=1; documento íntegro en inglés) (http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/145089/1/WHO_NMH_NVI_14.2_spa.pdf; resumen en español.) Asamblea General de las Naciones Unidas. Prevención y eliminación del matrimonio infantil, precoz y forzado. Informe de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. 2014. A/HRC/26/22. (http://www.acnur.org/t3/fileadmin/scripts/doc.php?file=t3/fileadmin/Documentos/BDL/2014/9585), consultado el 13 de agosto de 2015. 4 3 2

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ANEXO 2

167

Modelo ecológico para entender la violencia. Este modelo integra distintos factores de riesgo: a) factores individuales (por ejemplo, las características personales y la trayectoria vital del individuo); b) factores ligados a las relaciones personales (por ejemplo, las dinámicas y características familiares); c) factores relacionados con el contexto comunitario (por ejemplo, normas relativas a la comunidad, nivel de pobreza y delincuencia); y d) factores relacionados con la sociedad (por ejemplo, normas sociales, existencia de leyes y políticas, y su aplicación).1

Modelo ecológico para comprender la violencia

Pareja. El término «pareja» hace referencia al marido o compañero con el que se convive, a un novio o amante, un exmarido, una expareja, un exnovio o un examante. La definición de «pareja» varía según el contexto y el estudio de que se trate, y engloba relaciones formales, como el matrimonio, y relaciones informales, como la cohabitación, el noviazgo y las relaciones sexuales extramatrimoniales. En algunos contextos, las parejas tienden a casarse, mientras que en otros son más frecuentes las relaciones informales de pareja.2 Perspectiva del curso de la vida. La adopción de «una perspectiva del curso de la vida se basa en la comprensión de cómo las influencias en la niñez pueden actuar como factores de riesgo de comportamientos relacionados con la salud o con trastornos de la salud en las etapas posteriores». «La adopción de esta perspectiva contribuye a detectar los factores de riesgo tempranos y a definir el momento más oportuno para llevar a cabo una intervención de prevención primaria».3 Prácticas nocivas. «Son prácticas y formas de conducta persistentes que se fundamentan en la discriminación por razón de sexo, género y edad, entre otras cosas, además de formas múltiples o interrelacionadas de discriminación que a menudo conllevan violencia y causan sufrimientos o daños físicos o psíquicos. El daño que semejantes prácticas ocasionan a las víctimas sobrepasa las consecuencias físicas y mentales inmediatas y a menudo tiene el propósito o el efecto de menoscabar el reconocimiento, disfrute o ejercicio de los derechos humanos y las libertades fundamentales de las mujeres y los niños. Asimismo, tales prácticas repercuten negativamente en su dignidad, su integridad y desarrollo a nivel físico, psicosocial y moral, su participación, su salud, su educación y su situación económica y social».4

1 Informe mundial sobre la violencia y la salud. Ginebra: Organización Mundial de la Salud, 2002 (http://whqlibdoc.who.int/publications/2002/9241545615_eng.pdf; informe íntegro en inglés), (http://www.who.int/violence _injury_prevention/violence/world_report/es/summary_es.pdf; resumen en español). 2 Responding to intimate partner violence and sexual violence against women: WHO clinical and policy guidelines. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2013 (http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/85240/1/9789241548595 _eng.pdf), consultado el 19 de febrero de 2015.

Prevención de la violencia sexual y violencia infligida por la pareja contra las mujeres. Qué hacer y cómo obtener evidencias. Ginebra: Organización Mundial de la Salud, 2010 (http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/44810/1/9789275 316351_spa.pdf). Recomendación general núm. 31 del Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer y observación general núm. 18 del Comité de los Derechos del Niño sobre las prácticas nocivas, adoptadas de manera conjunta. 2014. CEDAW/C/GC/31/CRC/C/GC/18 (http://tbinternet.ohchr.org/_layouts/treatybodyexternal/Download.aspx?symbolno=CEDA W%2fC%2fGC%2f31%2fCRC%2fC%2fGC%2f18&Lang=en), consultado el 10 de noviembre de 2015. 4

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69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

Respuesta multisectorial. Las respuestas multisectoriales suponen la coordinación de recursos e iniciativas de todos los sectores, y gozan de la participación de instituciones gubernamentales y de la sociedad civil. Un marco coordinado permite prever la prestación de un amplio espectro de servicios de salud, protección y justicia que las víctimas de la violencia necesitan y no pueden prestarse mediante un único sector o intervención. Los enfoques integrados fortalecen las actividades de promoción y concienciación; permiten establecer relaciones de colaboración a largo plazo entre todos los sectores; aumentan la eficiencia y el alcance de los servicios y los esfuerzos de prevención; y aprovechan al máximo los conocimientos especializados disponibles, los recursos y las inversiones en este ámbito.1 Sector sanitario. «El sector sanitario está compuesto por servicios sanitarios públicos y privados (incluidos los servicios de promoción de la salud, prevención de la enfermedad, diagnóstico, tratamiento y asistencia), las políticas y actividades de los departamentos y ministerios de salud, las organizaciones no gubernamentales y los grupos de la comunidad que prestan servicios de salud y las asociaciones profesionales».2 Servicios de salud integrales. Enfoque que consiste en garantizar que los usuarios reciban un conjunto de servicios a lo largo del proceso asistencial que engloben la promoción de la salud, la prevención de enfermedades, el diagnóstico, el tratamiento y el manejo de la enfermedad, la rehabilitación y los cuidados paliativos en los diferentes niveles y establecimientos de atención sanitaria del sistema de salud, y con arreglo a las necesidades de cada usuario en las distintas etapas de la vida.3 Sistema de salud. Un sistema de salud está integrado por: «i) la suma de todas las actividades cuyo objetivo principal es promover, restituir o mantener la salud; ii) el conjunto de las personas, instituciones y recursos organizados con arreglo a políticas establecidas, cuyo objeto es mejorar la salud de la población a la que prestan asistencia, así como responder a las expectativas legítimas de la población y protegerla frente al costo de la mala salud mediante una serie de actuaciones, cuyo principal objetivo es mejorar la salud».4 Superviviente/víctima. El término «superviviente» o «víctima» se refiere a las personas que han sufrido actos violentos o se ven afectadas por estos. Las personas que trabajan en el campo de la violencia contra la mujer suelen preferir el término «superviviente» para poner de relieve que las mujeres afectadas por la violencia pueden actuar y no son meras «víctimas» pasivas de la violencia. Sin embargo, en el ámbito de la justicia penal se utiliza el término «víctima». En el presente documento, ambos términos se utilizan indistintamente.

Asegurar políticas multisectoriales y planes de acción nacionales integrales. ONU Mujeres. Centro Virtual de Conocimientos para Poner Fin a la Violencia contra las Mujeres y Niñas (http://www.endvawnow.org/es/articles/316-ensuringholistic-multisectoral-policies-and-national-plans-of-actions-.html) (http://www.endvawnow.org/en/articles/316-ensuringholistic-multisectoral-policies-and-national-plans-of-actions-.html). Glosario de la OMS sobre promoción de la salud. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 1998. WHO/HPR/HEP/98.1 (http://www.fundadeps.org/recursos/documentos/78/glosario-promocion-salud.pdf). 3 Health systems strengthening glossary. Organización Mundial de la Salud (http:// www.who.int/entity/ healthsystems/Glossary_January2011.pdf). 4 OMS. Health systems strengthening glossary. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2011 (http://www.who.int/entity/healthsystems/Glossary_January2011.pdf), consultado el 19 de agosto de 2015. 2

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ANEXO 2

169

Trabajadores sanitarios. «Son trabajadores sanitarios todas las personas que llevan a cabo tareas que tienen como principal finalidad promover la salud».1 Violencia de género contra la mujer. Es «la violencia dirigida contra la mujer porque es mujer, o que la afecta en forma desproporcionada. Incluye actos que infligen daños o sufrimientos de índole física, mental o sexual, amenazas de cometer esos actos, coacción y otras formas de privación de la libertad».2 Violencia contra la mujer. «Por ‘violencia contra la mujer’ se entiende todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública, como en la vida privada.». Abarca los siguientes actos, aunque sin limitarse a ellos: «la violencia física, sexual y psicológica que se produzca en la familia, incluidos los malos tratos, el abuso sexual de las niñas en el hogar, la violencia relacionada con la dote, la violación por el marido, la mutilación genital femenina y otras prácticas tradicionales nocivas para la mujer, los actos de violencia perpetrados por otros miembros de la familia y la violencia relacionada con la explotación. La violencia física, sexual y psicológica perpetrada dentro de la comunidad en general, inclusive la violación, el abuso sexual, el acoso y la intimidación sexuales en el trabajo, en instituciones educacionales y en otros lugares, la trata de mujeres y la prostitución forzada; y la violencia física, sexual y psicológica perpetrada o tolerada por el Estado, dondequiera que ocurra».3 Violencia contra las mujeres y las niñas (VCMN). La violencia contra las mujeres y las niñas se refiere a la violencia contra la mujer definida anteriormente y engloba también formas de violencia contra las niñas, por el hecho de ser niñas, que tienen su origen en las desigualdades de género (por ejemplo, las prácticas nocivas y el matrimonio precoz, infantil y forzado). Pone de relieve el mayor riesgo que corren las mujeres y las niñas de sufrir actos violentos a lo largo de su vida debido a las desigualdades de género y la discriminación de que son objeto. Violencia juvenil. Se trata de la violencia entre personas de edades comprendidas entre los 10 y los 29 años.4 Engloba todo tipo de violencia física o maltrato emocional y, en general, se produce fuera del entorno familiar. Incluye comportamientos perjudiciales que pueden iniciarse al principio de la juventud y continuar hasta la edad adulta. Algunos actos violentos —como las agresiones— pueden ocasionar lesiones graves o incluso la muerte. Otros, como el hostigamiento, las bofetadas o los golpes pueden ser causa de daño más emocional que físico. Violencia contra los niños. Por violencia contra los niños se entiende todo acto violento cometido contra un menor de 18 años. Engloba el maltrato infantil y presenta elementos comunes con la violencia juvenil. Las formas más frecuentes de este tipo de violencia son el maltrato infantil y la violencia juvenil.

1 Informe sobre la salud en el mundo 2006. Colaboremos por la salud. Ginebra, Organización Mundial de la Salud. (http://www.who.int/whr/2006/chapter1/es/).

Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer. Recomendación general n.º 19 (1992) (http://www.un.org/womenwatch/daw/cedaw/recommendations/recomm-sp.htm.) 3 Resolución 48/104 de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Declaración sobre la eliminación de la violencia contra las mujeres. 1993 (http://www.un.org/es/comun/docs/?symbol=A/RES/48/104), consultado el 6 de agosto de 2015. 4 Informe sobre la situación mundial de la prevención de la violencia 2014. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2014 (http://www.who.int/violence_injury_prevention/violence/status_report/2014/en/).

2

170

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

Violencia de pareja. «La violencia de pareja se refiere al comportamiento de la pareja o ex pareja que causa daño físico, sexual o psicológico, incluidas la agresión física, la coacción sexual, el maltrato psicológico y las conductas de control».1 Violencia interpersonal. La violencia interpersonal, que se distingue de la violencia autoinfligida y la violencia colectiva, abarca la violencia familiar o de pareja y la violencia comunitaria, e incluye formas de violencia a lo largo del curso de la vida, como el maltrato infantil, la violencia de pareja, el maltrato de personas mayores, la violencia entre miembros de la familia, la violencia juvenil, los actos fortuitos de violencia, la violación o ataque sexual y la violencia en contextos institucionales como escuelas, lugares de trabajo, prisiones y hogares de ancianos.2 Violencia sexual. «La violencia sexual es cualquier acto sexual, la tentativa de consumar un acto sexual u otro acto dirigido contra la sexualidad de una persona mediante coacción por otra persona, independientemente de su relación con la víctima, en cualquier ámbito. Comprende la violación, que se define como la penetración, mediante coerción física o de otra índole, de la vagina o el ano con el pene, otra parte del cuerpo o un objeto».3

OMS. Violencia contra la mujer. Violencia de pareja y violencia sexual contra la mujer. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2014 (http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs239/es/). 2 Krug EG, Dahlberg LL, Mercy JA, Zwi AB, Lozano R, eds. Informe mundial sobre la violencia y la salud. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2002 (http://whqlibdoc.who.int/publications/2002/9241545615_eng.pdf). 3 OMS. Violencia contra la mujer. Violencia de pareja y violencia sexual contra la mujer. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2014 (http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs239/es/).

1

ANEXO 2

171

Apéndice 2 Resoluciones, conclusions acordadas, observaciones generales y artículos pertinentes Resoluciones de la Asamblea Mundial de la Salud y el Consejo Ejecutivo: • • • WHA49.25 (1996), en la que se declara que la violencia es un importante problema de salud pública en todo el mundo;1 WHA50.19 (1997), sobre la elaboración de un plan de acción en pro de la adopción de un enfoque de salud pública para la prevención de la violencia basado en datos científicos;2 EB95.R17 (1995) sobre la acción de emergencia y humanitaria, en que se pide al Director General que se ocupe del tratamiento de los efectos sanitarios en las situaciones de violencia colectiva;3 WHA56.24 (2003), sobre la aplicación de las recomendaciones contenidas en el Informe mundial de la OMS sobre la violencia y la salud de 2002;4 WHA57.12 (2004) sobre la estrategia de salud reproductiva, que señala que la violencia contra las mujeres es una de las principales formas de desigualdad de género que debe combatirse para gozar de salud sexual y reproductiva;5 WHA60.25 (2007) sobre la estrategia para incorporar el análisis y las acciones de género en las actividades de la OMS;6 WHA61.16 (2008) sobre la mutilación genital femenina, en la que se insta a los Estados Miembros a que aceleren las medidas para eliminar dicha práctica, a que mejoren la salud, incluida la salud sexual y reproductiva, y a que presenten asistencia a las mujeres y las muchachas que son objeto de esa violencia;7 WHA63.13 (2010), sobre la estrategia mundial para reducir el uso nocivo del alcohol;8 WHA66.8 (2013), sobre el plan de acción integral sobre salud mental 2013-2020;9

• •

• •

• •

1 2 3 4 5 6 7 8 9

Puede consultarse en http://who.int/violence_injury_prevention/resources/publications/en/WHA4925_eng.pdf. Puede consultarse en http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/204076/1/WHA50_R19_spa.pdf. Puede consultarse en http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/193190/1/EB95_R17_spa.pdf. Puede consultarse en http://apps.who.int/gb/archive/pdf_files/WHA56/sa56r24.pdf. Puede consultarse en http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/21849/1/A57_R12-sp.pdf. Puede consultarse en http://apps.who.int/gb/ebwha/pdf_files/WHASSA_WHA60-Rec1/S/reso-60-sp.pdf. Puede consultarse en http://apps.who.int/gb/ebwha/pdf_files/WHA61-REC1/A61_Rec1-part2-sp.pdf. Puede consultarse en http://apps.who.int/gb/ebwha/pdf_files/WHA63-REC1/A63_REC1-sp.pdf. Puede consultarse en http://apps.who.int/gb/ebwha/pdf_files/WHA66-REC1/A66_REC1-sp.pdf.

172

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

WHA66.9 (2013) sobre la discapacidad, incluido el llamamiento a la Directora General para que elabore un plan de acción integral de la OMS: el Plan de acción mundial de la OMS sobre discapacidad 2014-2021: mejor salud para todas las personas con discapacidad.1, 2

Resoluciones y documentos de consenso • Labor de la Asamblea General de las Naciones Unidas en materia de violencia contra la mujer:3 • Resolución 67/144 (2012) Intensificación de los esfuerzos para eliminar todas las formas de violencia contra la mujer;4 • Resolución 69/147 (2014) Intensificación de los esfuerzos para eliminar todas las formas de violencia contra la mujer y la niña;5 • Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer: • 57 conclusiones convenidas (2013);6 • 51 conclusiones convenidas (2011);7 • 42 conclusiones convenidas (1998);8 • Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo (1994) y todos los resultados de su examen que se indican a continuación:9 • Medidas clave para seguir ejecutando el Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo (2014);10 • Resolución 2000/1, Población, género y desarrollo (2000);11

1 2 3 4 5 6

Puede consultarse en http://apps.who.int/gb/ebwha/pdf_files/WHA66/A66_R9-sp.pdf. Puede consultarse en http://apps.who.int/gb/ebwha/pdf_files/WHA67/A67_16-sp.pdf. Puede consultarse en http://www.un.org/womenwatch/daw/vaw/v-work-ga.htm (en inglés). Puede consultarse en http://www.un.org/ga/search/view_doc.asp?symbol=A/RES/67/144&Lang=S. Puede consultarse en http://www.un.org/en/ga/search/view_doc.asp?symbol=A/RES/69/147.

Puede consultarse en http://www.un.org/womenwatch/daw/csw/csw57/CSW57_Agreed_Conclusions_ (CSW_report_excerpt)_E.pdf. Puede consultarse en http://www.unwomen.org/~/media/headquarters/attachments/sections/csw/51/csw51 _s_final.pdf?v=1&d=20141222T181111. 8 Puede consultarse en http://www.unwomen.org/~/media/headquarters/attachments/sections/csw/42/csw42_i_s_ final.pdf?v=1&d=20141222T181614. 9 7

Puede consultarse en http://www.unfpa.org/sites/default/files/pub-pdf/icpd_spa.pdf. Puede consultarse en http://www.unfpa.org/sites/default/files/resource-pdf/key_actions_sp.pdf.

10

11 Puede consultarse en http://documents-dds-ny.un.org/doc/UNDOC/GEN/N00/392/75/pdf/N0039275.pdf? OpenElement.

ANEXO 2

173

• Resolución 2005/2, Contribución de la ejecución del Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo en todos sus aspectos al logro de los objetivos de desarrollo convenidos internacionalmente, en particular los que figuran en la Declaración del Milenio (2005);1 • Resolución 2006/2, Migración internacional y desarrollo (2006);2 • Resolución 2009/1 La contribución del Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo a los objetivos de desarrollo convenidos internacionalmente, incluidos los Objetivos de Desarrollo del Milenio (2009);3 • Resolución 2010/1, Salud, morbilidad, mortalidad y desarrollo (2010);4 • Resolución 2011/1, Fertilidad, salud reproductiva y desarrollo (2011);5 • Resolución 2012/1, Los adolescentes y los jóvenes (2012);6 • Resolución 2014/1, Evaluación del estado de la ejecución del Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre la Población (2014);7 • • • • Resolución 65/277 (2011) de la Asamblea General de las Naciones Unidas: Declaración política sobre el VIH y el SIDA: intensificación de nuestro esfuerzo para eliminar el VIH y el SIDA;8 Declaración y Plataforma de Acción de Beijing (1995);9 Resolución 7/24 del Consejo de Derechos Humanos: Eliminación de la violencia contra la mujer (2008);10 Resolución 23/25 del Consejo de Derechos Humanos: Acelerar los esfuerzos para eliminar todas las formas de violencia contra la mujer: prevención de las violaciones y otras formas de violencia sexual y respuesta ante ellas (2013).11

Puede consultarse en http://documents-dds-ny.un.org/doc/UNDOC/GEN/N05/327/34/pdf/N0532734.pdf? OpenElement. 2 3

1

Puede consultarse en http://www.un.org/esa/population/migration/hld/Text/CPDResolution_2006.2_Spanish.pdf.

Puede consultarse en http://documents-dds-ny.un.org/doc/UNDOC/GEN/N09/304/61/pdf/N0930461.pdf? OpenElement. 4 Puede consultarse en http://documents-dds-ny.un.org/doc/UNDOC/GEN/N10/346/02/pdf/N1034602.pdf? OpenElement.

Puede consultarse en http://www.un.org/en/development/desa/population/pdf/commission/2011/documents/ CPD44_Res2011-1b.pdf (en inglés). Puede consultarse en http://www.un.org/en/development/desa/population/pdf/commission/2012/country/Agenda% 20item%208/Decisions%20and%20resolution/Resolution%202012_1_Adolescents%20and%20Youth.pdf (en inglés). 7 8 9 6

5

Puede consultarse en http://www.unfpa.org/sites/default/files/event-pdf/N1431211_SP.pdf. Puede consultarse en http://www.unaids.org/sites/default/files/sub_landing/files/20110610_UN_A-RES-65-277_es.pdf. Puede consultarse en http://www.un.org/womenwatch/daw/beijing/pdf/BDPfA%20S.pdf. Puede consultarse en http://ap.ohchr.org/Documents/S/HRC/resolutions/A_HRC_RES_7_24.pdf. Puede consultarse en http://www.acnur.org/t3/fileadmin/Documentos/BDL/2014/9680.pdf?view=1.

10 11

174

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

Convenciones, documentos e instrumentos de las Naciones Unidas: • • • • • • • • Declaración Universal de Derechos Humanos (1948);1 Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (1966);2 Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (1966);3 Convención sobre el Consentimiento para el matrimonio, la Edad Mínima para Contraer Matrimonio y el Registro de los Matrimonios (1962);4 Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW, 1979);5 Protocolo Facultativo de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (1999);6 Declaración sobre la protección de la mujer y el niño en estados de emergencia o de conflicto armado (1974);7 Protocolo para prevenir, reprimir y sancionar la trata de personas, especialmente mujeres y niños, que complementa la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional (2000);8 Principios y directrices recomendados sobre derechos humanos y trata de personas (2002);9 Convenio para la Represión de la Trata de Personas y de la Explotación de la Prostitución Ajena (1949);10 Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer (A/RES/48/104, 1993);11 Convenio de Ginebra relativo a la Protección Debida a las Personas Civiles en Tiempo de Guerra (1949);12

• • • •

1 2 3 4 5 6 7 8

Puede consultarse en http://www.un.org/es/documents/udhr/. Puede consultarse en http://www.ohchr.org/SP/ProfessionalInterest/Pages/CCPR.aspx. Puede consultarse en http://www.ohchr.org/SP/ProfessionalInterest/Pages/CESCR.aspx. Puede consultarse en http://www.ohchr.org/SP/ProfessionalInterest/Pages/MinimumAgeForMarriage.aspx. Puede consultarse en http://www.ohchr.org/SP/ProfessionalInterest/Pages/CEDAW.aspx. Puede consultarse en http://www.ohchr.org/SP/ProfessionalInterest/Pages/OPCEDAW.aspx. Puede consultarse en http://www.ohchr.org/SP/ProfessionalInterest/Pages/ProtectionOfWomenAndChildren.aspx.

Puede consultarse en http://www.acnur.org/t3/fileadmin/scripts/doc.php?file=t3/fileadmin/Documentos/BDL/ 2002/1305. 9

Puede consultarse en http://www.ohchr.org/Documents/Publications/Commentary_Human_Trafficking_sp.pdf. Puede consultarse en http://www.ohchr.org/SP/ProfessionalInterest/Pages/TrafficInPersons.aspx. Puede consultarse en http://www.ohchr.org/sp/ProfessionalInterest/Pages/ViolenceAgainstWomen.aspx. Puede consultarse en http://www.ohchr.org/SP/ProfessionalInterest/Pages/ProtectionOfCivilianPersons.aspx.

10 11 12

ANEXO 2

175

• •

Protocolo Adicional a los Convenios de Ginebra del 12 de agosto de 1949 relativo a la Protección de las Víctimas de los Conflictos Armados sin Carácter Internacional (Protocolo II) (1977);1 Convención sobre los Derechos del Niño (1989):2 • El artículo 19, relativo al derecho del niño a no ser objeto de ninguna forma de violencia (CRC/C/GC/13, 2011), se refiere al derecho de los niños y las niñas a estar protegidos contra toda forma de violencia; • El artículo 24, relativo al derecho del niño al disfrute del más alto nivel posible de salud (CRC/C/GC/15, 2013), hace referencia explícita a la protección contra la violencia.

Observaciones y recomendaciones generales de las Naciones Unidas: • Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (1979):3 • Recomendación general n.º 12 (1989);4 • Recomendación general n.º 19 (1992);4 • Recomendación general n.º 249 (1999);4 • Convención sobre los Derechos del Niño: • Observación general n.º 13 (2011);5 • Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales: • Artículo 12, Observación general n.º 14 (2000).6 Instrumentos regionales: • • Convenio del Consejo de Europa sobre Prevención y Lucha contra la Violencia contra las Mujeres y la Violencia Doméstica (Convenio de Estambul) (2011);7 Convenio del Consejo de Europa para la Protección de los Niños contra la Explotación y el Abuso Sexual (Convenio de Lanzarote) (2007);8

1 2 3 4 5

Puede consultarse en http://www.ohchr.org/SP/ProfessionalInterest/Pages/ProtocolII.aspx. Puede consultarse en http://www.ohchr.org/SP/ProfessionalInterest/Pages/CRC.aspx. Puede consultarse en http://www.ohchr.org/SP/ProfessionalInterest/Pages/CEDAW.aspx. Puede consultarse en http://www.un.org/womenwatch/daw/cedaw/recommendations/recomm.htm.

Puede consultarse en http://tbinternet.ohchr.org/_layouts/treatybodyexternal/Download.aspx?symbolno=CRC%2fC %2fGC%2f13&Lang=en. 6 Puede consultarse en http://docstore.ohchr.org/SelfServices/FilesHandler.ashx?enc=4slQ6QSmlBEDzFEovL CuW1AVC1NkPsgUedPlF1vfPMJ2c7ey6PAz2qaojTzDJmC0Im7PSVXMfHFwmmAh7lnP4ZBh3ANy28Ofe0RSRnFc5bB4 tabiSqjcTBmFopveyZF2. 7

Puede consultarse en http://www.msssi.gob.es/ssi/igualdadOportunidades/internacional/consejoeu/CAHVIO.pdf.

Puede consultarse en http://rm.coe.int/CoERMPublicCommonSearchServices/DisplayDCTMContent?documentId= 0900001680084822.

8

176

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

• • • •

Protocolo de la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos relativo a los Derechos de la Mujer en África (2003);1 Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer «Convención de Belém do Pará» (1994);2 Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer en la Región de la ASEAN (2004);3 Estrategia árabe para combatir la violencia contra la mujer 2011-2020 (2011).4

1 Puede consultarse en http://www.achpr.org/files/instruments/women-protocol/achpr_instr_proto_women_eng.pdf (en inglés). 2 3

Puede consultarse en http://www.oas.org/juridico/spanish/tratados/a-61.html (en inglés).

Puede consultarse en http://asean.org/?static_post=declaration-on-the-elimination-of-violence-against-women-inthe-asean-region-4. 4

Puede consultarse en http://www.arabwomenorg.org/Content/Publications/VAWENG.pdf (en inglés).

ANEXO 2

177

Apéndice 3 Labor realizada por la Secretaría de la OMS en la materia La Secretaría ha elaborado varios documentos de orientación y diferentes instrumentos, entre los que figuran programas de formación y distintos documentos donde se ofrece un resumen de los datos empíricos disponibles relacionados con la lucha contra la violencia interpersonal. En el apéndice 4 figura una lista completa.

1.

2. La Secretaría está subsanando de diferentes maneras las deficiencias halladas en las medidas adoptadas por los sistemas de salud para responder a la violencia contra las mujeres y las niñas. Con el fin de ayudar a los Estados Miembros que deseen efectuar estudios de ámbito nacional sobre la violencia contra las mujeres, la Secretaría ha elaborado y ha puesto a disposición de los países los instrumentos de análisis y la metodología utilizada en el Estudio multipaís de la OMS sobre salud de la mujer y violencia doméstica contra la mujer, considerado el patrón de referencia para evaluar la magnitud de la violencia contra la mujer (4). La Secretaría también ha recopilado y publicado estimaciones mundiales y regionales de la violencia contra la mujer, utilizando como base los datos sobre la prevalencia de la violencia de pareja y la violencia sexual de unos 80 países (3). Esos datos, que se actualizarán periódicamente, están disponibles en el Observatorio Mundial de la Salud de la OMS.1 La Secretaría ha publicado una serie de directrices e instrumentos para determinar cuáles son las intervenciones de prevención más eficaces y orientar a los Estados Miembros para que fortalezcan la respuesta de sus sistemas de salud frente a la violencia contra las mujeres, en particular en lo que respecta a la violencia sexual y la prestación de atención de salud mental a las víctimas en situación de crisis humanitaria (véase el apéndice 4). La Secretaría ayuda a los ministerios de salud a desarrollar medios que les permitan adoptar un enfoque de salud pública a la hora de prevenir y combatir la violencia contra las mujeres; también presta asistencia a los Estados Miembros para que elaboren protocolos o directrices sanitarias de ámbito nacional para combatir la violencia contra las mujeres y las niñas, o actualicen los existentes. En las situaciones de crisis humanitaria, la Secretaría asiste en el uso de esos instrumentos en calidad de organismo principal del Grupo de Acción Sanitaria Mundial en la respuesta de los sistemas de ayuda humanitaria. La Secretaría recoge datos sobre maltrato infantil, resume la información sobre intervenciones eficaces en materia de prevención del maltrato infantil, y difunde ampliamente la información y los datos disponibles. En 2006, la OMS publicó Prevención del maltrato infantil: qué hacer y cómo obtener evidencias,2 que se ha convertido en una referencia clave para las instancias normativas y los profesionales. La OMS también ha elaborado y ha utilizado un cuestionario internacional para evaluar en una docena de países las experiencias negativas en la infancia, incluido el maltrato infantil. La Secretaría está poniendo a prueba un conjunto de programas sobre crianza de bajo costo, destinados a prevenir el maltrato infantil. También ha preparado un cursillo sobre prevención del maltrato infantil, que se ha impartido en varios países para proporcionar capacitación a los miembros de las instancias normativas y los profesionales. Además, presta asistencia a los Estados Miembros en la formulación de políticas e intervenciones eficaces encaminadas a prevenir el maltrato infantil, ayudándoles incluso a evaluar su nivel de preparación para elaborar programas de prevención y ampliar su alcance.

3.

1 2

Puede consultarse en http://apps.who.int/gho/data/node.main.SEXVIOLENCE (en inglés). Puede consultarse en http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/44228/1/9789243594361_spa.pdf.

178

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

4. La Secretaría ha publicado, en colaboración con la UNESCO, una guía sobre el modo de afrontar la violencia en un contexto escolar que promueva la salud. En asociación con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, coordina la Encuesta Mundial de Salud a Escolares.1 La Secretaría ha colaborado con un conjunto de Estados Miembros de ingresos bajos y medios en la elaboración de una respuesta normativa integral de ámbito mundial frente a la violencia interpersonal, centrada, principalmente, en la violencia juvenil. En la actualidad, está preparando un resumen de los datos disponibles sobre las medidas que funcionan para prevenir la violencia juvenil. 5. En sus actividades destinadas a combatir el problema del maltrato a las personas mayores, la OMS promueve el uso de enfoques basados en datos empíricos a fin de conocer mejor la magnitud, las causas y las consecuencias del problema, y las medidas que funcionan para prevenir ese tipo de violencia y para mitigar los daños sufridos por los supervivientes/víctimas. 6. La Secretaría participa en diversas alianzas e iniciativas, entre ellas, la Alianza para la Prevención de la Violencia Sexual, Together for Girls, la Campaña de las Naciones Unidas contra la Violencia Sexual en los Conflictos y la Alianza Mundial para la Prevención de la Violencia Interpersonal (véase el apéndice 5).

1

Puede consultarse en http://www.who.int/chp/gshs/es/.

ANEXO 2

179

Apéndice 4 Lista de publicaciones de la Secretaría de la OMS en la materia Violencia contra las mujeres y las niñas • Health care for women subjected to intimate partner violence or sexual violence (2014)1 • Estimaciones mundiales y regionales de la violencia contra la mujer: prevalencia y efectos de la violencia conyugal y de la violencia sexual no conyugal en la salud (2013)2 • WHO clinical and policy guidelines for responding to intimate partner violence and sexual violence against women (2013)3 • Violencia contra la mujer en América Latina y el Caribe: análisis comparativo de datos poblacionales de 12 países (OPS, 2013)4 • Tres publicaciones de 2012 sobre prestación de atención de salud mental y apoyo psicosocial a las víctimas de la violencia sexual (2012)5 • Prevención de la violencia sexual y la violencia infligida por la pareja contra las mujeres. Qué hacer y cómo obtener evidencias (OMS y la Escuela de Londres de Higiene y Medicina Tropical de Londres, 2010)6 • Estudio multipaís de la OMS sobre salud de la mujer y la violencia doméstica. Informe sobre los resultados (2005)7 • Clinical management of rape survivors (2004)8 • Guidelines for medico-legal care for victims of sexual violence (2003)9 • E-learning programme: Clinical management of rape survivors in humanitarian settings (WHO, UNFPA and UNHCR, 2009)10

1 2 3 4

Puede consultarse en http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/136101/1/WHO_RHR_14.26_eng.pdf. Puede consultarse en http://www.who.int/reproductivehealth/publications/violence/9789241564625/es/. Puede consultarse en http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/85240/1/9789241548595_eng.pdf.

Puede consultarse en http://www.cepal.org/cgi-bin/getProd.asp?xml=/oig/noticias/noticias/4/50434/ P50434.xml&xsl=/oig/tpl/p1f.xsl. 5 Puede consultarse en http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/75175/1/WHO_RHR_HRP_12.16_eng.pdf; http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/75177/1/WHO_RHR_HRP_12.17_eng.pdf; http://apps.who.int/iris/bitstream/ 10665/75179/1/WHO_RHR_HRP_12.18_eng.pdf. 6 7 8 9

Puede consultarse en http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/44810/1/9789275316351_spa.pdf. Puede consultarse en http://www.who.int/reproductivehealth/publications/violence/9241593512/en/. Puede consultarse en http://www.who.int/hac/network/interagency/news/manual_rape_survivors/en/. Puede consultarse en http://whqlibdoc.who.int/publications/2004/924154628X.pdf. Puede consultarse en http://www.who.int/reproductivehealth/publications/emergencies/9789241598576/en/.

10

180

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

• Violence and injury prevention short course: Preventing intimate partner and sexual violence against women.1

Maltrato infantil • • • European report on preventing child maltreatment (WHO Regional Office for Europe, 2013)2 Prevención del maltrato infantil. Qué hacer y cómo obtener evidencias (OMS y Sociedad Internacional para la Prevención del Maltrato y el Abandono de los Niños, 2006)3 Violence and injury prevention short course: Child maltreatment prevention.4

Violencia interpersonal • • • • • • • • Informe sobre la situación mundial de la prevención de la violencia (2014)5 Prevención de la violencia: la evidencia (2010)6 Prevención de lesiones y violencia: guía para los ministerios de salud (2007)7 Developing policies to prevent injuries and violence (2006)8 Guidelines for conducting community surveys on injuries and violence (2004)9 Guidelines for essential trauma care (2004)10 Prevención de la violencia. Guía para aplicar las recomendaciones del informe mundial sobre la violencia y la salud (2004)11 Informe mundial sobre la violencia y la salud (2002).12

Puede consultarse en http://www.who.int/violence_injury_prevention/capacitybuilding/courses/intimate_ partner_violence/en/. 2 Puede consultarse en http://www.euro.who.int/__data/assets/pdf_file/0019/217018/European-Report-on-PreventingChild-Maltreatment.pdf. 3 4

1

Puede consultarse en http://www.who.int/violence_injury_prevention/publications/violence/child_maltreatment/es/

Puede consultarse en http://www.who.int/violence_injury_prevention/capacitybuilding/courses/child_ maltreatment/en/. 5 6

Puede consultarse en http://www.who.int/violence_injury_prevention/violence/status_report/2014/es/

Puede consultarse en http://www.who.int/violence_injury_prevention/violence/4th_milestones_meeting/ publications/en/. Puede consultarse en http://www.who.int/violence_injury_prevention/publications/injury_policy_planning/ prevention_moh/en/. 8 9 7

Puede consultarse en http://www.who.int/violence_injury_prevention/publications/39919_oms_br_2.pdf. Puede consultarse en http://whqlibdoc.who.int/publications/2004/9241546484.pdf. Puede consultarse en http://whqlibdoc.who.int/publications/2004/9241546409.pdf. Puede consultarse en http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/43439/1/9243592076_spa.pdf . Puede consultarse en http://www.who.int/violence_injury_prevention/violence/world_report/es/.

10 11 12

ANEXO 2

181

Violencia juvenil • • Preventing youth violence: an overview of the evidence1 European report on preventing violence and knife crime among young people (WHO Regional Office for Europe, 2010).2

Maltrato de las personas mayores • • • European report on preventing elder maltreatment3 A global response to elder abuse and neglect. Building primary health care capacity (2008)4 Missing voices: views of older persons on elder abuse. A study from eight countries: Argentina, Austria, Brazil, Canada, India, Kenya, Lebanon and Sweden.5

Al 22 de septiembre de 2015; puede consultarse en http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/181008/1/ 9789241509251_eng.pdf?ua=1. 2 3 4 5

1

Puede consultarse en http://www.euro.who.int/__data/assets/pdf_file/0012/121314/E94277.pdf. Puede consultarse en http://www.euro.who.int/__data/assets/pdf_file/0010/144676/e95110.pdf. Puede consultarse en http://www.who.int/ageing/publications/ELDER_DocAugust08.pdf. Puede consultarse en http://www.who.int/ageing/publications/missing_voices/en/.

182

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

Apéndice 5 Participación de la Secretaría de la OMS en alianzas e iniciativas relacionadas con la lucha contra la violencia Los Servicios Esenciales para las Mujeres y las Niñas Víctimas de Violencia (Essential Services Package for Women and Girls Subject to Violence) es una iniciativa conjunta de las Naciones Unidas, gestionada por ONU Mujeres y el UNFPA, junto con la OMS, el PNUD y la UNODC, que colaboran en distintos aspectos de la iniciativa. La OMS participa en el componente sanitario y ha aportado sus directrices e instrumentos a las medidas relacionadas con la salud que se aplicarán por medio de esta iniciativa para combatir la violencia contra las mujeres. La Iniciativa de Investigación de la Violencia Sexual es una red dedicada a concienciar a la población de que la violencia sexual es un problema de salud pública y a desarrollar y respaldar la creación de capacidad y medios de investigación en esa esfera. La OMS fue miembro fundador de esta iniciativa y fue sede de su secretaría durante sus tres primeros años. Posteriormente, la secretaría se trasladó al Consejo Sudafricano de Investigaciones Médicas, tras una licitación pública. La OMS sigue siendo miembro del grupo de coordinación y, en la actualidad, ocupa el cargo de copresidente. Together for Girls es una alianza publicoprivada de ámbito mundial dedicada a eliminar la violencia sexual contra los niños en general y las niñas en particular. La alianza está integrada por cinco entidades de las Naciones Unidas (el UNICEF, el ONUSIDA, el UNFPA, ONU Mujeres y la OMS), los Gobiernos del Canadá y los Estados Unidos de América y asociados del sector privado. La alianza ha prestado asistencia a la realización de varias encuestas poblacionales sobre violencia contra los niños en varios países, y ha permitido recopilar un conjunto exhaustivo de datos sobre la magnitud y las consecuencias de la violencia, el cual se utilizará en la formulación de futuras políticas nacionales. La Iniciativa de las Naciones Unidas contra la Violencia Sexual en los Conflictos es una iniciativa que aglutina a 13 entidades de las Naciones Unidas, cuyo objetivo es fortalecer las intervenciones y proporcionar una respuesta más coherente frente a la violencia sexual en situaciones de conflicto. La OMS dirige los aspectos relacionados con el conocimiento de la iniciativa, a lo que contribuye generando datos empíricos y directrices normativas. La Alianza para la Prevención de la Violencia es una red integrada por Estados Miembros de la OMS, organismos internacionales y organizaciones de la sociedad civil que, trabajan para prevenir la violencia interpersonal. Los integrantes de la alianza comparten un enfoque de salud pública basado en datos científicos, dirigido a atajar los factores de riesgo que conducen a la violencia y a promover la colaboración multisectorial.

ANEXO 2

183

Apéndice 6 Vincular el plan mundial de acción de la OMS a las metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible Objetivos de Desarrollo Sostenible Meta 3.4 Descripción Vinculación con el plan de acción Promover la salud mental y el bienestar, y prestar atención de salud mental es esencial para prevenir y combatir las distintas formas de violencia interpersonal, en particular en lo que respecta a la violencia contra las mujeres y las niñas, y la violencia contra la infancia. El consumo nocivo de alcohol es un factor de riesgo de prácticamente todas las formas de violencia interpersonal, y, por tanto, su prevención contribuirá a prevenir la violencia. La exposición a la violencia de pareja, la violencia sexual contra las mujeres, el maltrato infantil y la violencia infantil aumenta la probabilidad de consumo de drogas y consumo nocivo de alcohol, por lo que la prevención de este tipo de violencia puede reducir el consumo de drogas y de alcohol. En el plan se reconocen las consecuencias para la salud sexual y reproductiva de la violencia contra las mujeres y las niñas, y se propone que los servicios de salud sexual y reproductiva sean el principal punto de partida para integrar los servicios de respuesta a la violencia contra la mujer y e incluir este tipo de violencia en las estrategias y los programas de salud reproductiva. El principio relativo a la cobertura sanitaria universal es un principio rector fundamental para la prestación de servicios de salud a las víctimas de actos de violencia interpersonal, en particular los cometidos contra las mujeres y las niñas. En él se hace hincapié en la necesidad de proporcionar protección financiera y prestar servicios esenciales de calidad para gestionar las consecuencias para la salud de este tipo de violencia.

Objetivo 3: Garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades Para 2030, reducir en un tercio la mortalidad prematura por enfermedades no transmisibles mediante la prevención y el tratamiento, y promover la salud mental y el bienestar.

Meta 3.5

Fortalecer la prevención y el tratamiento del abuso de sustancias adictivas, incluido el uso indebido de estupefacientes y el consumo nocivo de alcohol.

Meta 3.7

Para 2030, garantizar el acceso universal a los servicios de salud sexual y reproductiva, incluidos los de planificación de la familia, información y educación, y la integración de la salud reproductiva en las estrategias y los programas nacionales.

Meta 3.8

Lograr la cobertura sanitaria universal, en particular la protección contra los riesgos financieros, el acceso a servicios de salud esenciales de calidad, y el acceso a medicamentos y vacunas seguros, eficaces, asequibles y de calidad para todos.

184

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

Objetivos de Desarrollo Sostenible

Descripción

Vinculación con el plan de acción

Objetivo 4: Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos Meta 4.2 Para 2030, velar por que todas Los servicios de calidad en materia las niñas y todos los niños de atención y desarrollo en la primera tengan acceso a servicios de infancia y la enseñanza preescolar calidad en materia de atención proporcionan protección contra la y desarrollo en la primera comisión futura de actos violentos infancia y enseñanza cuando los niños y las niñas crezcan. preescolar, a fin de que estén preparados para la enseñanza primaria. Meta 4.7 De aquí a 2030, asegurar que todos los alumnos adquieran los conocimientos teóricos y prácticos necesarios para promover el desarrollo sostenible, entre otras cosas mediante la educación para el desarrollo sostenible y los estilos de vida sostenibles, los derechos humanos, la igualdad de género, la promoción de una cultura de paz y no violencia, la ciudadanía mundial y la valoración de la diversidad cultural y la contribución de la cultura al desarrollo sostenible. Construir y adecuar instalaciones escolares que respondan a las necesidades de los niños y las personas discapacitadas y tengan en cuenta las cuestiones de género, y que ofrezcan entornos de aprendizaje seguros, no violentos, inclusivos y eficaces para todos. Eliminar todas las formas de violencia contra las mujeres y las niñas en los ámbitos público y privado, incluidas la trata y la explotación sexual, y otros tipos de explotación. En el plan se reconoce la necesidad de que el sistema de salud conciencie al sector educativo y lo ayude a impartir una educación sexual integral y a fomentar el desarrollo de competencias sociales y para la vida, poniendo énfasis en la promoción de las relaciones no abusivas, respetuosas, igualitarias y positivas con el fin de prevenir todas las formas de violencia en etapas posteriores de la vida.

Meta 4a

En los establecimientos educativos, los niños y las niñas están expuestos a la violencia entre compañeros, y pueden ser objeto de peleas y hostigamiento. En algunos casos el personal docente utiliza métodos violentos de disciplina y control.

Objetivo 5: Lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y las niñas Meta 5.2 En el plan se reconoce la necesidad de que el sistema de salud actúe de forma coordinada con otros sectores a la hora de adoptar un enfoque de salud pública para atajar la violencia contra las mujeres y las niñas. Ello incluye intervenciones basadas en datos empíricos que faciliten la prevención y la respuesta en el sistema de salud y en todos los sectores.

ANEXO 2

185

Objetivos de Desarrollo Sostenible Meta 5.3

Descripción Eliminar todas las prácticas nocivas, como el matrimonio infantil, el matrimonio precoz y el matrimonio forzoso, así como la mutilación genital femenina.

Vinculación con el plan de acción El plan de acción incluye el matrimonio infantil, el matrimonio precoz y el matrimonio forzoso, y la mutilación genital femenina entre las prácticas nocivas contra las mujeres y las niñas que los sistemas de salud deben atajar con carácter prioritario en términos de respuesta y prevención. El plan reconoce que la promoción de todos los derechos humanos, incluidos los relacionados con la salud sexual y reproductiva, es fundamental para prevenir y combatir la violencia contra las mujeres y las niñas, y se basa en las medidas formuladas en materia de violencia contra la mujer en el Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo, y la Plataforma de Acción de Beijing.

Meta 5.6

Garantizar el acceso universal a la salud sexual y reproductiva y los derechos reproductivos, de conformidad con el Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo, la Plataforma de Acción de Beijing y los documentos finales de sus conferencias de examen.

Objetivo 11: Meta 11.7

Lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles Para 2030, proporcionar acceso universal a zonas verdes y espacios públicos seguros, inclusivos y accesibles, en particular para las mujeres y los niños, las personas de edad y las personas con discapacidad. En el plan se reconoce el riesgo de exposición a actos violentos, incluso a acoso sexual, en los espacios públicos, en particular en lo que respecta a las mujeres y las niñas.

Objetivo 16:

Promover sociedades pacíficas e inclusivas para el desarrollo sostenible, facilitar el acceso a la justicia para todos y crear instituciones eficaces, responsables e inclusivas a todos los niveles Reducir considerablemente todas las formas de violencia y las tasas de mortalidad conexas en todo el mundo. El plan tiene como objetivo fortalecer el papel fundamental que desempeñan los sistemas de salud en la reducción de la violencia interpersonal y mitigar las consecuencias negativas para la salud y otros ámbitos derivadas de la violencia, centrándose en las mujeres y las niñas, y en la población infantil, que son grupos a los que afecta la violencia de forma desproporcionada.

Meta 16.1

186

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

Objetivos de Desarrollo Sostenible Meta 16.2

Descripción Erradicar el abuso, la explotación, la trata y todas las formas de violencia y tortura contra los niños.

Vinculación con el plan de acción El plan se centra de forma prioritaria en la violencia contra los niños, que es una de las principales formas de violencia junto con la violencia contra la mujer. En el plan se reconoce que las niñas son especialmente vulnerables a determinadas formas de violencia, como la trata con fines de explotación sexual. El plan incluye medidas encaminadas a fortalecer el contacto entre el sector sanitario, la policía y la justicia, en particular mediante pruebas médicoforenses, que son un elemento esencial de apoyo para que las víctimas de la violencia, en especial las mujeres y las niñas, puedan acceder a la justicia.

Meta 16.3

Promover el estado de derecho en los planos nacional e internacional y garantizar la igualdad de acceso a la justicia para todos.

ANEXO 2

187

Apéndice 7 Resumen de las consecuencias de la violencia para la salud Grupo de población expuesto a la violencia y tipo de violencia 1. Todos los grupos objeto de violencia

Consecuencias sanitarias y socioeconómicas

• Traumatismos físicos • Problemas de salud mental (por ejemplo, depresión, ansiedad, trastornos de estrés postraumático)

• ↑ suicidio • ↑ riesgo de enfermedades no transmisibles • Comportamientos perjudiciales para la salud (por ejemplo, consumo de alcohol y drogas, tabaquismo, autolesiones y conducta sexual de riesgo)

• ↓ productividad • Costo humano y económico para las víctimas, las familias y la sociedad 2. Mujeres y niñas1 a) Violencia de pareja Además de lo antes mencionado (1), problemas de salud sexual y reproductiva (3), incluidos los embarazos no deseados, las infecciones de transmisión sexual y el VIH, la pérdida de embarazos, en particular abortos espontáneos o inducidos, la insuficiencia ponderal al nacer, parto prematuro, la fístula obstétrica de origen traumático, el síndrome de dolor crónico • 2x↑ aborto inducido • 1,5x↑ infecciones de transmisión sexual y VIH • 41% ↑ parto prematuro • 16%↑ insuficiencia ponderal del recién nacido • ↑ mortalidad de menores de un año • Niños con problemas de desarrollo y conducta

b) Mutilación genital femenina

c) Matrimonio precoz

• • • • • • • • •

↑ parto obstruido y mortalidad perinatal Infecciones Quistes y abscesos Fístula Problemas psicológicos y de salud mental Disfunción sexual Embarazo precoz y ↑ riesgo de mortalidad y morbilidad perinatal y materna ↓ acceso de las niñas a la educación y a técnicas de subsistencia Aislamiento social

Organización Mundial de la Salud (OMS), Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, Consejo de Investigación Médica de Sudáfrica. Estimaciones mundiales y regionales de la violencia contra la mujer: prevalencia y efectos de la violencia conyugal y de la violencia sexual no conyugal en la salud. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2013.

1

188

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

Grupo de población expuesto a la violencia y tipo de violencia 3. Niños, incluidos los adolescentes

Consecuencias sanitarias y socioeconómicas

• • • •

↑ comportamientos perjudiciales para la salud ↑ problemas de salud mental y otros problemas de salud ↓ resultados educativos y perspectivas futuras de empleo Perpetuación intergeneracional del ciclo de la violencia – esto es: • ↑ probabilidad de que más adelante las niñas sean objeto de violencia de pareja o de explotación sexual y trata • ↑ probabilidad de que más adelante los chicos cometan actos de violencia o sean víctimas de la violencia • Violencia juvenil ↑ participación con el tiempo en otras formas de violencia como víctimas y victimarios

ANEXO 2

189

Apéndice 8 Resumen de los factores de riesgo1 y los determinantes relacionados con la victimización y la comisión de distintos tipos de actos de violencia interpersonal2 Grupo de población y forma de violencia 1. Factores frecuentes relacionados con la comunidad y la sociedad de las distintas formas de violencia interpersonal (Estos factores pueden acentuarse en entornos de crisis humanitaria, en particular en el caso de conflicto) 2. Mujeres y niñas Violencia de pareja Factores de riesgo de victimización Factores de riesgo de comisión de actos violentos

• • • • •

Desigualdad de género (por ejemplo, normas sexistas perjudiciales) Tasas elevadas de violencia y delincuencia en la comunidad Pobreza Desempleo Disponibilidad de drogas, alcohol (por ejemplo, abundancia de establecimientos donde se vende alcohol) y armas (por ejemplo, armas de fuego, cuchillos) • Niveles bajos de cumplimiento de las leyes contra la violencia La desigualdad de género y la discriminación: factor causal en todas las formas de violencia contra las mujeres y las niñas

• Antecedentes de maltrato infantil3 • Exposición (como testigo) de • • • • • violencia de pareja en la infancia Nivel de educación por debajo de la educación secundaria Trastornos mentales y otras discapacidades Consumo nocivo de alcohol de la pareja Control/autoridad del hombre sobre la mujer Aceptación del uso de la violencia para disciplinar a las mujeres que infringen las normas de género predominantes Falta de empleo de la mujer Leyes discriminatorias (por ejemplo, titularidad de la propiedad de la tierra y de bienes inmobiliarios, matrimonio, divorcio, tutela de los hijos )

• Antecedentes de maltrato o abandono infantil

• Exposición (como testigo) a • • • • • • • violencia de pareja en la infancia Nivel de educación escolar bajo Depresión Consumo nocivo de alcohol Conductas de control Actitudes negativas hacia la igualdad de género Disputas frecuentes con la pareja Prerrogativas sexuales (por ejemplo, relaciones sexuales a cambio de beneficios y cambios frecuentes de pareja) Participación en actos violentos fuera del hogar

• •

Los factores de protección no se indican de manera explícita, pero serían los factores contrarios u opuestos a los factores de riesgo señalados en el presente cuadro. 2 Heise LL, Kotsadam A. Cross-national and multilevel correlates of partner violence: an analysis of data from population-based surveys. Lancet Global Health. 2015;3(6): e332-e340. 3 Los factores destacados en negrita bien son estadísticamente significativos, bien explican en gran medida las diferentes tasas de violencia de pareja en diferentes entornos geográficos.

1

190

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

3. Niños, incluidos los adolescentes Maltrato infantil

• Niños de corta edad • Mayor carga de trabajo para los cuidadores que deben ocuparse de niños con necesidades especiales

• Padres jóvenes • Padres con un gran número de hijos

• Falta de conocimientos sobre • • • • • • • el desarrollo del niño Falta de capacitación en materia de crianza Actitudes que favorecen las medidas disciplinarias severas Padres objeto de maltrato en su infancia Presencia de cuidador no biológico en el hogar Consumo nocivo de alcohol o drogas Enfermedad mental de los cuidadores Malas relaciones entre hijos y padres (por ejemplo, falta de lazos familiares sólidos y vida familiar caótica) Violencia de pareja en el mismo entorno familiar son similares a los factores que favorecen la violencia contra los niños Problemas de conducta Amigos con comportamientos antisociales Consumo de alcohol y drogas Antecedentes de participación en actos violentos

• La violencia entre iguales en la adolescencia (por ejemplo, hostigamiento y peleas)

• Algunos factores de riesgo

• • • •

ANEXO 2

191

Apéndice 9 Calendario y proceso de elaboración del plan de acción mundial de la OMS El proceso de elaboración del plan de acción mundial de la OMS fue el siguiente: 1. La Secretaría constituyó un grupo de trabajo básico interno para dirigir, coordinar y elaborar diferentes proyectos de plan de acción mundial de la OMS y facilitar el proceso consultivo.

En marzo de 2015 se publicó un primer documento de debate que se utilizó como base para 2. preparar un borrador preliminar del plan de acción mundial de la OMS. Ese documento incluía aportaciones de los miembros del grupo de trabajo básico, de representantes de otros departamentos de la Organización y de asesores regionales de las seis regiones de la OMS. 3. El borrador preliminar se sometió a consulta y recibió aportaciones de los Estados Miembros (ministerios de salud y otros ministerios pertinentes, como el de igualdad de género, justicia o desarrollo del niño), de grupos de la sociedad civil y asociaciones profesionales, y de los asociados de las Naciones Unidas y otras instituciones bilaterales y multilaterales. El proceso de consulta consistió en lo siguiente: a) Consultas regionales con los Estados Miembros: Región de las Américas (febrero de 2015); Regiones del Pacífico Occidental y del Asia Sudoriental (abril de 2015); Región del Mediterráneo Oriental (abril de 2015); Región de Europa (mayo de 2015); y Región de África (julio de 2015). En las consultas participaron mayoritariamente los Estados Miembros (es decir, ministerios de salud y otros ministerios pertinentes), organizaciones no gubernamentales, algunos expertos y organizaciones del sistema de las Naciones Unidas; b) Consultas por internet: de abril al 4 de junio de 2015. Se recibieron 48 aportaciones, entre las que figuran las de nueve Estados Miembros; c) Consultas oficiosas con organizaciones no gubernamentales, expertos de instituciones académicas, entidades asociadas de las Naciones Unidas y otras instituciones multilaterales (3 de junio de 2015), que contaron con 40 participantes; d) Reunión informativa oficiosa de los Estados Miembros, a la que asistieron representantes de las misiones permanentes con sede en Ginebra (4 de junio de 2015). 4. El borrador preliminar se revisó teniendo en cuenta la información obtenida en esas consultas, y el 31 de agosto de 2015 se publicó el segundo documento de trabajo, que contiene el primer proyecto de plan de acción mundial de la OMS. 5. Además, se distribuyó un esbozo anotado del primer proyecto con antelación a las deliberaciones de los comités regionales entre septiembre y octubre de 2015. 6. El primer proyecto estuvo disponible para las consultas por internet (del 1 de septiembre al 23 de octubre de 2015), y se recibieron 40 aportaciones, entre las que figuran las de 10 Estados Miembros. Dicho proyecto se sometió al acuerdo final de los Estados Miembros en una reunión oficial de los Estados Miembros que se celebró del 2 al 4 de noviembre de 2015. 7. Sobre la base de la información dimanante de la reunión oficial de los Estados Miembros celebrada en noviembre de 2015, se preparó un proyecto de plan de acción mundial de la OMS revisado (el cual constituyía el segundo proyecto) para su presentación al Consejo Ejecutivo en su 138.ª reunión (enero de 2016) y para su ratificación y aprobación ulterior en la 69.ª Asamblea Mundial de la Salud (mayo de 2016).

192

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

Bibliografía 1. Marco de medidas para el seguimiento del Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo después de 2014. Informe del Secretario General. Naciones Unidas, 2014. Ansara DL, Hindin MJ. Formal and informal help-seeking associated with women’s and men’s experiences of intimate partner violence in Canada. Social Science and Medicine, 2010;70:1011-8. Informe sobre la situación mundial de la prevención de la violencia, 2014. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2014. García-Moreno C, Jansen HAFM, Ellsberg M, Heise L, Watts C. Estudio multipaís de la OMS sobre la salud de la mujer y violencia doméstica. Primeros resultados sobre prevalencia, eventos relativos a la salud y respuestas de las mujeres a dicha violencia. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2005. Comprender y abordar la violencia contra las mujeres. Hojas informativas: femicidio. OMS, editor. Ginebra, OMS, 2012. Cooper C, Selwood A, Livingston G. The prevalence of elder abuse and neglect: a systematic review. Age ageing, 2008;37(2):151-60. Female Genital mutilation/cutting: a statistical overview and exploration of the dynamics of change. Nueva York: Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia; 2013. Marrying too young: end child marriage. Nueva York. Fondo de Población de las Naciones Unidas, 2012. Stoltenborgh M, van IJzendoorn MH, Euser EM, MJ B-K. A global perspective on child sexual abuse: meta-analysis of prevalence around the world. Child maltreatment, 2011;16(2):79-101. UNODC. Informe Mundial sobre la trata de personas 2012. Naciones Unidas, 2012. Núm. de venta: E. 13.IV.1. Bohren MA, Vogel JP, Hunter EC, Lutsiv O, Makh SK, Souza JP, et al. The mistreatment of women during childbirth in health facilities globally: a mixed-methods systematic review. PLoS Medicine, 2015;12(6). OMS, ACNUDH, ONU Mujeres, ONUSIDA, PNUD, UNFPA. Eliminating forced, coercive and otherwise involuntary sterilization. An interagency statement. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2014. Gawryszewski VP, da Silva MM, Malta DC, Kegler SR, Mercy JA, Mascarenhas MD, et al. Lesiones relacionadas con la violencia en los servicios de emergencia de Brasil. Revista Panamericana De Salud Publica-Pan American Journal of Public Health, 2008;24(6):400-8. Injury prevention and control: data and statistics (WISQARSTM) Atlanta (GA). Estados Unidos. Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades de los Estados Unidos, 2014. Puede consultarse en http://www.cdc.gov/injury/WISQARS/ (consultado el 20 de agosto de 2014). Nicol A, Knowlton LM, Schuurman N, Matzopoulos R, Zargaran E, Cinnamon J, et al. Trauma surveillance in Cape Town, South Africa: an analysis of 9236 consecutive trauma center admissions. JAMA Surgery, 2014;149(6):549-56.

2.

3. 4.

5. 6. 7. 8. 9. 10. 11.

12.

13.

14.

15.

ANEXO 2

193

16.

Organización Mundial de la Salud (OMS), Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, Consejo de Investigación Médica de Sudáfrica. Estimaciones mundiales y regionales de la violencia contra la mujer: prevalencia y efectos de la violencia conyugal y de la violencia sexual no conyugal en la salud. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2013. Stockl H, Devries K, Rotstein A, Abrahams N, Campbell J, Watts C, et al. The global prevalence of intimate partner homicide: a systematic review. The Lancet, 2013;382(9895):859-865. Encuesta Mundial de Salud a Escolares (GSHS) [Internet]. Puede consultarse en http://www.who.int/chp/gshs/es/. García-Moreno C, Hegarty K, d'Oliveira AFL, Koziol-McLain J, Colombini M, Feder G. The health system response to violence against women. The Lancet, 2014; 385(9977):1567-79. Gilbert R, Kemp A, Thoburn J, Sidebotham P, Radford L, Glaser D, et al. Child maltreatment: recognising and responding to child maltreatment. The Lancet, 2009; 373(9658):167-80. Finkelhor D, Lannen P, Quayle E. Optimus Study: A cross-national research initiative on protecting children and youth. Synthesis. Zurich: 2011. Preventing injuries and violence: a guide for ministries of health. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2007. Htun M, Weldon SL. The Civic Origins of Progressive Policy Change: Combating Violence against Women in Global Perspective, 1975-2005. American Political Science Review, 2012; 106(03):548-569. Sexual health, human rights and the law. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2015. Informe sobre la salud en el mundo 2008. La atención primaria de salud: más necesaria que nunca. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2008. WHO global strategy on people-centred and integrated health services: interim report. Ginebra. Organización Mundial de la Salud, 2015. Declaración de Abuja sobre el VIH/SIDA, la tuberculosis y otras enfermedades infecciosas conexas. Abuja (Nigeria): Organización de la Unidad Africana, OAU/SPS/ABUJA/3 (2001). OCDE. Alianza de Busán para la Cooperación Eficaz al Desarrollo. Busán. Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos, 2011. Responding to intimate partner violence and sexual violence against women: WHO clinical and policy guidelines. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2013. Organización Mundial de la Salud (OMS), ONU Mujeres, Fondo de Población de las Naciones Unidas. Health care for women subjected to intimate partner violence or sexual violence: a clinical handbook (field testing version). Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2013. OMS, UNFPA, UNHCR. Salud reproductiva en situaciones con refugiados. Manual de trabajo Interinstitucional. Ginebra. ACNUR. 1999. Guidelines for integrating gender-based violence interventions in humanitarian action: reducing risk, promoting resilience and aiding recovery. Nueva York: Comité Permanente entre Organismos, 2015. Guidelines for medico-legal care for victims of sexual violence. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2003.

17. 18. 19. 20. 21. 22. 23.

24. 25. 26. 27. 28. 29. 30.

31. 32.

33.

194

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

34. 35.

Convención sobre los Derechos del Niño. Observación General n.º 13, (2011). OMS. Guía de intervención mhGAP para los trastornos mentales, neurológicos y por uso de sustancias en el nivel de atención de la salud no especializada. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2010. Observación general n.º 31: Naturaleza de la obligación jurídica general impuesta a los Estados Partes en el Pacto. CCPR/C/21/Rev.1/Add.13 (2004). Observación general n.º 2. Aplicación del artículo 2 por los Estados Partes. Naciones Unidas. Comité contra la Tortura. CAT/C/GC/2 (2008). Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer. Nueva York. Asamblea General de las Naciones Unidas. A/RES/48/104 (1993). _______________

36. 37. 38.

ANEXO 3 Declaración de Brasilia1, 2 Segunda Conferencia Mundial de Alto Nivel sobre Seguridad Vial: es hora de resultados Brasilia, 18-19 de noviembre de 2015 PP1. Nosotros, los Ministros y jefes de delegación, reunidos en Brasilia (Brasil) los días 18 y 19 de noviembre de 2015 para celebrar la Segunda Conferencia Mundial de Alto Nivel sobre Seguridad Vial, en coordinación con representantes de organizaciones internacionales, regionales y subregionales, organizaciones no gubernamentales, instituciones académicas y el sector privado, incluidas fundaciones filantrópicas y empresas donantes; PP2. Reconociendo el liderazgo del Gobierno de la República Federativa de Brasil en la preparación y organización de esta Segunda Conferencia Mundial de Alto Nivel sobre Seguridad Vial, así como el liderazgo de los Gobiernos de la Federación de Rusia y la Sultanía de Omán en la conducción del proceso de aprobación de las resoluciones conexas de la Asamblea General de las Naciones Unidas; PP3. Preocupados por el hecho de que, según el Informe sobre la situación mundial de la seguridad vial 2015 de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el tránsito sigue siendo un importante obstáculo para el desarrollo, un grave problema de salud pública y una de las principales causas de muerte y lesiones en todo el mundo, puesto que los accidentes matan a más de 1,25 millones de personas y causan lesiones a hasta 50 millones de personas cada año, y el 90% de esos accidentes se producen en los países en desarrollo;3 PP4. Subrayando la importante función de la salud pública en la reducción del número de víctimas mortales y heridos en accidentes de tránsito y en la mejora de los resultados sanitarios, así como la función de los sistemas de salud, en particular a través de la cobertura sanitaria universal; PP5. Preocupados también por el hecho de que los accidentes de tránsito son la principal causa de muerte en niños y jóvenes de 15 a 29 años de edad en todo el mundo y observando que más de dos tercios de las víctimas de accidentes de tránsito son hombres;4 PP6. Reconociendo que el sufrimiento humano, sumado a los costos mundiales estimados en US$ 1 850 000 millones5 cada año, hace que la reducción de las muertes y lesiones por accidentes de tránsito sea una prioridad urgente de desarrollo, y que invertir en seguridad vial tenga un efecto positivo en la salud pública y la economía;                                                              1 2

Nota editorial: Este documento no ha sido corregido ni revisado por el Departamento de Órganos Deliberantes. Véase la resolución WHA69.7 (2016). OMS, Informe sobre la situación mundial de la seguridad vial 2015. OMS, Informe sobre la situación mundial de la seguridad vial 2015. iRAP, The Global Cost of Road Crashes, 2013.

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        PP7. Recordando las recomendaciones de la Declaración de Moscú, adoptadas en la Primera Conferencia Ministerial Mundial sobre Seguridad Vial, celebrada en 2009; PP8. Convencidos de que una cooperación internacional multisectorial adecuada y la actuación en diferentes sectores del ámbito nacional son necesarias para alcanzar el objetivo del Decenio de Acción para la Seguridad Vial 2011-2020 de «estabilizar y, posteriormente, reducir las cifras previstas de víctimas mortales en accidentes de tránsito en todo el mundo»; PP9. Acogiendo con agrado la inclusión, en el Objetivo 3 de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, de una meta encaminada a «reducir a la mitad el número de muertes y lesiones causadas por accidentes de tráfico en el mundo» para 2020 y afirmando nuestra voluntad de intensificar la actuación nacional y la cooperación internacional con objeto de alcanzar dicha meta; PP10. Reconociendo la necesidad de que los países introduzcan disposiciones, o mejoren y refuercen las existentes, para la vigilancia de las lesiones graves por accidentes de tránsito a fin de facilitar la adopción de medidas que permitan cumplir, para 2020, la meta de reducir a la mitad el número de muertes y lesiones causadas por accidentes de tránsito en el mundo; PP11. Acogiendo con agrado también la inclusión de una meta encaminada a «proporcionar acceso a sistemas de transporte seguros, asequibles, accesibles y sostenibles para todos y mejorar la seguridad vial, en particular mediante la ampliación del transporte público, prestando especial atención a las necesidades de las personas en situación de vulnerabilidad, las mujeres, los niños, las personas con discapacidad y las personas de edad» para 2030, en el marco del ODS 11 como parte integral de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible; PP12. Tomando nota de que la gran mayoría de las muertes y lesiones debidas a accidentes de tránsito se pueden predecir y prevenir y que transcurrida ya la mitad del Decenio de Acción aún queda mucho por hacer, a pesar de que se han registrado algunos progresos y mejoras en muchos países, en particular en los países en desarrollo; PP13. Reconociendo que centrarse exclusivamente en los usuarios de la red vial como causa de los accidentes de tránsito es inadecuado e insuficiente, puesto que los accidentes se deben a múltiples causas, muchas de las cuales están vinculadas a determinantes sociales y a factores de riesgo; PP14. Acogiendo con satisfacción el reconocimiento por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible de 2012 (Río+20) de que la mejora de la seguridad vial puede contribuir al logro de objetivos internacionales de desarrollo más amplios y de que el transporte y la movilidad son aspectos esenciales del desarrollo sostenible; PP15. Reafirmando que proporcionar las condiciones y servicios básicos para abordar la seguridad vial es principalmente responsabilidad de los gobiernos; PP16. Reconociendo sin embargo que es una responsabilidad común avanzar hacia un mundo sin víctimas mortales y lesiones graves por accidentes de tránsito, y que abordar los problemas relativos a la seguridad vial exige la colaboración de múltiples partes interesadas; PP17. Teniendo en cuenta la importante contribución de la seguridad pasiva a los avances conseguidos en la prevención de víctimas mortales y lesiones por accidentes de tránsito, y alentando a la industria automovilística y la de equipo de seguridad a que sigan intensificando sus esfuerzos por aumentar los niveles de seguridad pasiva en todo el mundo;

ANEXO 3

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PP18. Teniendo en cuenta que las muertes y lesiones por accidentes de tránsito son también un problema de equidad social, puesto que las personas pobres y vulnerables son la mayoría de las veces también usuarios vulnerables de las vías de tránsito (peatones, ciclistas, usuarios de vehículos motorizados de dos o tres ruedas y pasajeros de medios de transporte públicos poco seguros), que se ven afectados de forma desproporcionada y expuestos a riesgos y accidentes de tránsito, lo que puede conducir a un ciclo de pobreza exacerbado por la pérdida de ingresos; y recordando que el objetivo de las políticas de seguridad vial debería ser velar por la seguridad de todos los usuarios; PP19. Reconociendo que la seguridad vial exige abordar problemas más amplios de acceso equitativo a la movilidad, y que la promoción de medios de transporte sostenibles, en particular un transporte público seguro y los desplazamientos a pie o en bicicleta seguros, es un elemento fundamental de la seguridad vial; PP20. Subrayando la importancia de prestar la debida atención a las cuestiones de movilidad urbana sostenible y a la mejora de la accesibilidad a destinos, actividades, servicios y bienes en la redacción de la Nueva Agenda Urbana, que se adoptará en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Vivienda y Desarrollo Urbano Sostenible (Hábitat III), que se celebrará en Quito (Ecuador) en octubre de 2016; PP21. Reafirmando la función e importancia de los instrumentos jurídicos de las Naciones Unidas sobre seguridad vial —como las Convenciones sobre la Circulación Vial de 1949 y 1968, la Convención sobre la señalización vial de 1968, los acuerdos sobre reglamentos técnicos aplicables a los vehículos de 1958 y 1998, el Acuerdo sobre la Inspección Técnica de Vehículos de 1997, y el Acuerdo sobre el Transporte de Mercancías Peligrosas de 1957; PP22. Elogiando a los Estados que han adoptado legislación completa sobre los principales factores de riesgo, como la no utilización de cinturones de seguridad, dispositivos protectores para niños y cascos, la conducción en estado de ebriedad y la velocidad, y poniendo de relieve otros factores de riesgo como las afecciones médicas y los medicamentos que afectan a la seguridad de la conducción, la fatiga, el consumo de narcóticos, drogas psicotrópicas y sustancias psicoactivas, los teléfonos móviles y otros dispositivos electrónicos y de envío de mensajes de texto; PP23. Teniendo en cuenta la crucial importancia de las medidas encaminadas a hacer cumplir la legislación del tránsito con el apoyo de prácticas inteligentes de vigilancia de los riesgos, y la función de las campañas de concienciación en la prevención de los accidentes de tránsito y en la reducción de las lesiones y daños que provocan; PP24. Reconociendo el compromiso de los Estados y la sociedad civil con la seguridad vial, que se pone de manifiesto en la observancia anual del Día Mundial en Recuerdo de las Víctimas de Accidentes de Tráfico, y de las semanas mundiales de las Naciones Unidas sobre la seguridad vial; PP25. Reconociendo los progresos registrados en algunos países con respecto al acceso universal a la salud y a la atención integral de las víctimas de accidentes de tránsito antes, durante y después de su hospitalización y durante su reinserción, en particular mediante el refuerzo de la gestión de un elevado número de víctimas; PP26. Reconociendo la labor del sistema de las Naciones Unidas, en particular el liderazgo de la OMS en calidad de coordinadora, que colabora estrechamente con las comisiones regionales de las Naciones Unidas, sobre todo la Comisión Económica de las Naciones Unidas para Europa (CEPE), en el establecimiento de un Plan mundial para el Decenio de Acción para la Seguridad Vial 2011–2020, el compromiso del Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU-Hábitat), el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (ONU Medio Ambiente), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), entre

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        otros organismos, en apoyo de esas iniciativas, así como la del Banco Mundial y los bancos regionales de desarrollo a favor de la aplicación de proyectos y programas de seguridad vial, especialmente en países en desarrollo; PP27. Subrayando la función del Grupo de Colaboración de las Naciones Unidas para la Seguridad Vial como mecanismo consultivo que facilita la cooperación internacional en materia de seguridad vial; PP28. Acogiendo con agrado el establecimiento del Grupo Consultivo de Alto Nivel sobre el Transporte Sostenible, y tomando nota del nombramiento del Enviado Especial del Secretario General de las Naciones Unidas para la Seguridad Vial, que constituyen mecanismos eficientes para fomentar acciones internacionales encaminadas a reducir el número mundial de muertes y lesiones debidas a accidentes de tránsito; PP29. Invitando a los gobiernos y a todas las partes interesadas pertinentes a que colaboren con el Grupo Consultivo de Alto Nivel del Secretario General de las Naciones Unidas sobre el Transporte Sostenible y a que presten la debida consideración a sus recomendaciones sobre seguridad vial; PP30. Teniendo en cuenta la importancia de fortalecer la capacidad y mantener la cooperación internacional, por ejemplo fomentando la cooperación Sur-Sur y triangular, sobre todo entre países que comparten carreteras transfronterizas, para seguir apoyando los esfuerzos por mejorar la seguridad vial, especialmente en los países en desarrollo, y de proporcionarles, según proceda, apoyo financiero y técnico para ayudarles a cumplir los objetivos del Decenio de Acción y los de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible; PP31. Resueltos a aprender de experiencias anteriores y a aprovechar los logros ya conseguidos; Por la presente renovamos nuestro compromiso con el Decenio de Acción para la Seguridad Vial 2011-2020 y con la aplicación plena y oportuna del Plan Mundial para el Decenio de Acción, y resolvemos: Acciones recomendadas para el fortalecimiento de la gestión de la seguridad vial, la mejora de la legislación, y la aplicación firme y constante de la ley OP1. Alentar a los Estados que todavía no lo hayan hecho a designar y/o reforzar organismos principales financiados y mecanismos de coordinación conexos a nivel nacional o subnacional, así como a fortalecer la colaboración entre los gobiernos, en particular los órganos parlamentarios, la sociedad civil, las instituciones académicas, el sector privado y las fundaciones filantrópicas en ese ámbito; OP2. Alentar a la sociedad civil, las instituciones académicas, el sector privado y las fundaciones filantrópicas a reforzar sus compromisos de acelerar la aplicación del Plan Mundial para el Decenio de Acción para la Seguridad Vial 2011-2020; OP3. Invitar a los Estados que todavía no lo hayan hecho a que redoblen sus esfuerzos por elaborar y aplicar planes nacionales de seguridad vial y adoptar legislación completa y hacerla cumplir, en consonancia con el Plan Mundial para el Decenio de Acción para la Seguridad Vial 2011–2020, con objeto de alcanzar la meta de aumentar la proporción de países que tienen una legislación completa sobre los principales factores de riesgo, en particular la no utilización de cinturones de seguridad, dispositivos protectores para niños y cascos, la conducción en estado de ebriedad y la velocidad, del 15% a al menos el 50% para 2020, como se acordó en la resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas 64/255 de 2010;

ANEXO 3

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OP4. Definir otros factores de riesgo que disminuyen la atención o las facultades durante la conducción, como las afecciones médicas y los medicamentos que influyen en la seguridad de la conducción, la fatiga, el consumo de narcóticos, drogas psicotrópicas y sustancias psicoactivas, o la distracción visual en la carretera, los teléfonos móviles y otros dispositivos electrónicos y de envío de mensajes de texto, y adoptar, según proceda, una legislación eficaz y basada en datos científicos; OP5. Reforzar las estrategias de vigilancia de la red vial y las medidas para garantizar el cumplimiento de la reglamentación de tráfico, con objeto de reducir los accidentes de tránsito, por ejemplo fomentando la integración en materia de vigilancia e inspección de los organismos encargados de aplicar el reglamento, así como recopilando datos sobre la infraestructura vial y los accidentes de tránsito; OP6. Mejorar la calidad de la compilación sistemática y consolidada de datos sobre la frecuencia en que ocurren los accidentes de tránsito, con información procedente de diversas fuentes, así como sobre la mortalidad, la morbilidad y las discapacidades, que incluya datos desglosados; a fin de abordar las cuestiones relativas a la fiabilidad de los datos y la infranotificación, la compilación de datos debe correr a cargo de las autoridades correspondientes, en particular la policía de tráfico y los servicios de salud, en consonancia con las normas y definiciones internacionales; OP7. Invitar a la OMS a que siga normalizando las definiciones, indicadores y prácticas de notificación, en particular sobre las víctimas mortales y los heridos por accidentes de tránsito, así como los factores de riesgo, a fin de poder ofrecer información comparable; y partiendo de las mejores prácticas en ese ámbito; OP8. Fomentar la investigación y la divulgación de sus conclusiones para sustentar la adopción de enfoques basados en datos probatorios respecto de la prevención de los accidentes de tránsito, las muertes y lesiones que provocan, y mitigar sus consecuencias; OP9. Alentar a los Estados a que introduzcan nuevas tecnologías en la gestión del tránsito y sistemas de transporte inteligente con el fin de mitigar el riesgo de accidentes de tránsito y aumentar al máximo la eficiencia de la respuesta; OP10. Alentar a los Estados que todavía no lo hayan hecho a que consideren la posibilidad de adherirse a los instrumentos jurídicos de las Naciones Unidas sobre seguridad vial, o ratificarlos, así como participar en las actividades de los foros especializados de las Naciones Unidas sobre transporte; Acciones recomendadas para la promoción de carreteras más seguras y del uso de medios de transporte sostenible OP11. Promover medios de transporte de calidad que sean ambientalmente racionales, seguros, accesibles y asequibles, especialmente transporte público y no motorizado, así como la integración intermodal, como forma de mejorar la seguridad vial, la equidad social, la salud pública, el urbanismo, además de la resiliencia de las ciudades y los vínculos entre las zonas urbanas y las rurales, y en ese sentido tener en cuenta la seguridad vial y la movilidad como parte del esfuerzo por lograr un desarrollo sostenible; OP12. Adoptar, aplicar y hacer cumplir políticas y medidas que protejan y promuevan de forma activa la seguridad de los peatones y los desplazamientos en bicicleta, por ejemplo calles peatonales y carriles y/o pistas para bicicletas, iluminación adecuada, cámaras de velocidad, señales y marcas viales, con objeto de mejorar también la seguridad vial y los resultados sanitarios generales, en particular la prevención de lesiones y de enfermedades no transmisibles;

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        OP13. Fijar y hacer cumplir límites de velocidad seguros y adecuados respaldados por las oportunas medidas de seguridad, como señales viales, cámaras de velocidad y otros mecanismos para limitar la velocidad, en particular cerca de colegios y zonas residenciales, para velar por la seguridad de todos los usuarios de las vías de tránsito; OP14. Promover los esfuerzos destinados a garantizar la seguridad y protección de todos los usuarios de las vías de tránsito aumentando la seguridad de la infraestructura vial, especialmente en las vías más peligrosas con una elevada tasa de accidentes, tanto de medios de transporte motorizados como no motorizados, mediante una planificación adecuada y evaluación de la seguridad, el diseño, la construcción y el mantenimiento de las vías, teniendo en cuenta la geografía del país; OP15. Alentar a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Vivienda y Desarrollo Urbano Sostenible (Hábitat III), habida cuenta de que la mayoría de la muertes y lesiones por accidentes de tránsito ocurren en zonas urbanas, a que preste la debida consideración a la seguridad vial y al acceso a transportes públicos seguros y a medios de transporte no motorizados en la Nueva Agenda Urbana; Acciones recomendadas para la protección de los usuarios vulnerables OP16. Instar a los Estados a que promuevan, adapten y apliquen políticas de seguridad vial encaminadas a proteger a los usuarios más vulnerables de las vías de tránsito, como los niños, los jóvenes, las personas de edad avanzada y las personas con discapacidad, en consonancia con los instrumentos jurídicos pertinentes de las Naciones Unidas, en particular la Convención sobre los Derechos del Niño y la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad; OP17. Tomar las medidas apropiadas para garantizar que las personas con discapacidad y otros usuarios con movilidad reducida accedan en igualdad de condiciones al entorno físico de carreteras y sus aledaños, así como al transporte, tanto en zonas urbanas como rurales; OP18. Adoptar plenamente una perspectiva de género al elaborar y aplicar todas las políticas relativas a la movilidad y la seguridad vial, especialmente en carreteras y sus aledaños y en el transporte público; OP19. Alentar a los Estados a que elaboren y apliquen legislación y políticas completas sobre las motocicletas, en particular con respecto a la formación, la expedición de permisos de conducir, la matriculación de vehículos, las condiciones de trabajo, y el uso de cascos y equipo de protección personal por parte de los motociclistas, dado el número desproporcionadamente alto y creciente de muertes y lesiones por accidentes en motocicleta en todo el mundo, especialmente en los países en desarrollo; Acciones recomendadas para el desarrollo y promoción del uso de vehículos más seguros OP20. Promover la adopción de políticas y medidas para aplicar la reglamentación de las Naciones Unidas sobre seguridad de los vehículos o normas nacionales equivalentes con objeto de que todos los vehículos motorizados nuevos cumplan la reglamentación mínima aplicable para la protección de los pasajeros y otros usuarios de las vías de tránsito y estén equipados de serie con cinturones de seguridad, airbags y sistemas activos de seguridad, como el sistema de frenado antibloqueo (ABS) y el control electrónico de estabilidad (ESC); OP21. Alentar la cooperación nacional e internacional para abordar, con respecto a los vehículos de segunda mano, cuestiones como la seguridad vial, la calidad del aire y la retirada de vehículos de transporte individual y público;

ANEXO 3

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Acciones recomendadas para fomentar la concienciación el desarrollo y la capacitación de los usuarios de la red vial OP22. Formular políticas públicas para reducir el número de accidentes de tránsito laborales, con la participación de los empleadores y los trabajadores, con objeto de hacer cumplir las normas internacionales sobre seguridad y salud en el trabajo, seguridad vial y el estado de las vías y los vehículos, prestando una atención especial a las condiciones de trabajo de los conductores profesionales; OP23. Fomentar la concienciación sobre los factores de riesgo de la seguridad vial y las medidas de protección y prevención, y poner en marcha medidas de promoción y campañas multipartitas de mercadotecnia social que destaquen la importancia de la interrelación entre la seguridad vial y un estilo de vida saludable; OP24. Formular y poner en marcha programas de formación y capacitación completos, incluyentes y de base científica, que utilicen un método de prueba y aprendizaje permanente, para estimular el comportamiento responsable de todos los usuarios de la red vial con objeto de crear un entorno vial y social pacífico y fomentar la concienciación con respecto a los factores de riesgo; Acciones recomendadas para aumentar la capacidad de respuesta tras los accidentes y los servicios de rehabilitación OP25. Reforzar la atención prehospitalaria, en particular los servicios de salud de emergencia y la respuesta inmediata tras un accidente, las directrices hospitalarias y ambulatorias para la atención traumatológica y los servicios de rehabilitación, mediante la aplicación de la legislación apropiada, la creación de capacidad y la mejora del acceso oportuno a una atención integral de salud, y pedir a la OMS que apoye a los Estados Miembros en sus iniciativas nacionales; OP26. Proporcionar servicios de rehabilitación y reinserción social tempranos, especialmente en el mundo laboral, a las personas con lesiones y discapacidades provocadas por los accidentes de tránsito, así como apoyo integral a las víctimas de accidentes de tránsito y sus familias; Acciones recomendadas para reforzar la cooperación y la coordinación en pro de la seguridad vial mundial OP27. Invitar a los gobiernos y los organismos encargados de la seguridad vial a que prosigan y potencien sus actividades de cooperación internacional a fin de compartir las mejores prácticas y las enseñanzas extraídas, transferir conocimientos, fomentar el acceso a tecnologías innovadoras y sostenibles y crear capacidad, en consonancia con el Plan mundial para el Decenio de Acción para la Seguridad Vial 2011-2020 y la Agenda2030 para el Desarrollo Sostenible; OP28. Invitar a todas las partes interesadas pertinentes y en especial a la comunidad de donantes a que aumenten los fondos destinados a la seguridad vial y a que exploren modalidades nuevas e innovadoras de financiación para apoyar la investigación y la aplicación de políticas en el ámbito mundial, regional, nacional y local; OP29. Alentar a la OMS a que, en colaboración con otros organismos y comisiones regionales de las Naciones Unidas, facilite, a través de los mecanismos existentes, un proceso transparente, sostenible y participativo, junto con todas las partes interesadas, con objeto de formular metas nacionales, regionales y mundiales para reducir los accidentes de tránsito y las víctimas mortales que provocan, y colaborar en el proceso que llevará a la definición y uso de indicadores para las metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) relacionados con la seguridad vial;

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        OP30. Invitar a la Asamblea Nacional de las Naciones Unidas a que refrende el contenido de la presente declaración. –––––––––––––––

ANEXO 4 Orientaciones sobre la forma de poner fin a la promoción inadecuada de alimentos para lactantes y niños pequeños1 [A69/7 Add.1 – 13 de mayo de 2016]

FINALIDAD 1. La finalidad del presente documento consiste en proporcionar orientaciones sobre la forma de poner fin a la promoción inadecuada de alimentos para lactantes y niños pequeños, con el objetivo de fomentar, proteger y apoyar la lactancia materna, prevenir la obesidad y las enfermedades no transmisibles, fomentar dietas saludables, y velar por que los cuidadores reciban información clara y exacta sobre la alimentación.

ÁMBITO 2. En las siguientes orientaciones, el término «alimentos» se utiliza para hacer referencia tanto a alimentos como a bebidas (incluidos los alimentos complementarios). Las orientaciones sobre la promoción inadecuada de sucedáneos de la leche materna figuran en el Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna y posteriores resoluciones pertinentes de la Asamblea de la Salud. El presente documento no sustituye ninguna de las disposiciones del Código, pero aclara la inclusión de ciertos productos que deberían ser abarcados por el Código y resoluciones posteriores. 3. Las presentes orientaciones se aplican a todos los alimentos fabricados para su venta que se comercializan como adecuados para lactantes y niños pequeños de 6 a 36 meses de edad. Se considera que los productos se comercializan como adecuados para este grupo de edad si: a) en sus etiquetas figuran las palabras «bebé», «lactante», «chiquitín» o «niño pequeño»; b) se recomienda su introducción a una edad inferior a los 3 años de edad; c) en sus etiquetas figura la imagen de un niño que parece menor de 3 años o que se alimenta con biberón; o d) se presentan de algún otro modo como adecuados para niños menores de 3 años. Esto está en consonancia con las directrices y normas pertinentes del Codex relativas a los alimentos para lactantes y niños pequeños, las cuales se aplican hasta que el niño cumple 3 años.2 4. Estas orientaciones no se aplican a los suplementos alimentarios vitamínicos y minerales ni a los productos de enriquecimiento casero de alimentos como los micronutrientes en polvo y los suplementos nutritivos a base de lípidos en pequeñas cantidades. Aunque estos suplementos y productos suelen clasificarse como alimentos a efectos de reglamentación, no son alimentos propiamente dichos, sino productos de enriquecimiento. No obstante, a estos productos se les deberían aplicar muchos de los principios contenidos en las presentes orientaciones, incluidos los relativos al cumplimiento de las normas nacio                                                             1

Véase la resolución WHA69.9 (2016).

2 Directrices del Codex sobre preparados alimenticios complementarios para lactantes de más edad y niños pequeños (CAC/GL-8-1991, revisadas en 2013); Norma del Codex para Alimentos Elaborados a base de Cereales para Lactantes y Niños Pequeños (Codex/STAN 074-1981, revisada en 2006); Norma del Codex para Alimentos Envasados para Lactantes y Niños (CODEX STAN 73-1981); y Norma del Codex para Preparados Complementarios (CODEX STAN 156-1987).

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nales y mundiales respecto de los niveles de nutrientes, la inocuidad y la calidad y a la prohibición de cualquier mensaje que aluda a su administración a lactantes menores de 6 meses de edad. 5. La promoción de alimentos para lactantes y niños pequeños se da en programas gubernamentales, organizaciones sin ánimo de lucro y empresas privadas. Las presentes orientaciones son aplicables en todos estos contextos, puesto que los principios que contiene son importantes independientemente del responsable de la promoción.

DEFINICIONES 6. Los alimentos para lactantes y niños pequeños se definen como alimentos o bebidas fabricados para su venta que se comercializan específicamente como adecuados para alimentar a niños de hasta 36 meses. 7. Comercialización significa la promoción, distribución, venta y publicidad de un producto, y las relaciones públicas y los servicios de información en torno a él. 8. La promoción se entiende en un sentido amplio como la comunicación de mensajes destinados a persuadir o fomentar la compra o el consumo de un producto, o a dar a conocer una marca. Los mensajes promocionales pueden transmitirse por los medios masivos de información corrientes, internet y otros medios mercadotécnicos utilizando una variedad de técnicas de promoción. Además de las técnicas de promoción dirigidas directamente a los consumidores, también se incluyen las medidas para promover los productos entre los trabajadores de la salud o los consumidores a través de otros intermediarios. No tiene por qué haber referencia a un nombre comercial de un producto para que la actividad se considere publicitaria o promocional. 9. La promoción cruzada (también llamada estiramiento de marca) es una forma de promoción de la comercialización en la que los clientes de un producto o servicio son objeto de la promoción de otro producto conexo. Ello puede incluir el envasado, la marca y el etiquetado de un producto para que se parezcan mucho a los de otro (extensión de marca). En este contexto puede referirse al uso de actividades de promoción particulares para un producto y/o de la promoción de ese producto en determinados contextos para promocionar otro producto.

RECOMENDACIONES 10. Recomendación 1. Debería promoverse una alimentación óptima del lactante y del niño pequeño tomando como punto de partida los Principios de orientación para la alimentación complementaria del niño amamantado1 y los Principios de orientación para la alimentación del niño no amamantado entre los 6 y los 24 meses de edad.2 Se debería hacer hincapié en el uso de alimentos idóneos, ricos en nutrientes, preparados en el hogar y disponibles a nivel local que se preparen y administren de forma inocua.3 11. Recomendación 2. No se deberían promover los productos que funcionan como sucedáneos de la leche materna. Entre ellos cabría incluir cualquier leche (o producto que se pueda utilizar en sustitu                                                             OPS y OMS. Principios de orientación para la alimentación complementaria del niño amamantado. 2003. http://www.who.int/maternal_child_adolescent/documents/a85622/es/ (consultado el 25 de noviembre de 2015). OMS. Principios de orientación para la alimentación del niño no amamantado entre los 6 y los 24 meses de edad. 2005. http://www.who.int/maternal_child_adolescent/documents/9241593431/es/ (consultado el 25 de noviembre de 2015). 3 Véase OMS/UNICEF. Estrategia Mundial para la Alimentación del Lactante y del Niño Pequeño, Ginebra. 2003. http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/42590/1/9241562218.pdf?ua=1&ua=1 (consultado el 25 de noviembre de 2015). 2 1

ANEXO 4

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ción de la leche, como la leche de soja enriquecida), ya sea líquido o en polvo, que se comercialice específicamente para alimentar a lactantes y niños pequeños de hasta 3 años de edad (incluidos los preparados complementarios y las leches de crecimiento). Debería quedar claro que el Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna y las subsiguientes resoluciones pertinentes de la Asamblea de la Salud son aplicables a todos estos productos. 12. Recomendación 3. Los alimentos para lactantes y niños pequeños que no sean productos que funcionen como sucedáneos de la leche materna solo se deberían promover si cumplen todas las normas nacionales, regionales y mundiales pertinentes relativas a su composición, seguridad, calidad y nivel de nutrientes y se ajustan a las directrices dietéticas nacionales. Deberían elaborarse perfiles modelo de nutrientes para orientar las decisiones sobre los alimentos cuya promoción no es apropiada. Asimismo, debería actualizarse las normas del Codex1 y las directrices pertinentes y elaborarse nuevas directrices acordes con las orientaciones de la OMS para asegurarse de que los productos sean apropiados para los lactantes y los niños pequeños, prestando especial atención a que se evite la adición de azúcares libres y sal. 13. Recomendación 4. Los mensajes utilizados en la promoción de alimentos para lactantes y niños pequeños deberían fomentar una alimentación óptima, excluyendo los mensajes inapropiados. Los mensajes sobre productos comerciales se transmiten de formas diversas, mediante anuncios, actividades de promoción y patrocinio, como folletos, información en línea e información en la etiqueta de los envases. Independientemente de la forma, los mensajes deberían siempre: 

incluir una mención a la importancia del mantenimiento de la lactancia materna hasta los 2 años o más y a la importancia de no introducir la alimentación complementaria antes de los 6 meses de edad; indicar una edad apropiada de introducción del alimento (no inferior a 6 meses); ser fácilmente comprensibles para los padres y otros cuidadores y mostrar de forma visible y legible toda la información requerida.

 

14.

Los mensajes no deberían: 

contener ninguna imagen, texto u otra representación que pueda sugerir el consumo del producto por lactantes menores de 6 meses de edad (incluidas las referencias a hitos y fases); incluir ninguna imagen, texto u otra representación que pueda disuadir o ir en detrimento de la lactancia materna, que establezca una comparación con la leche materna o que sugiera que el producto es prácticamente equivalente o superior a la leche materna; recomendar ni promover la alimentación con biberón; contener la aprobación de un profesional u organismo ni nada que pueda interpretarse como tal, a menos que esto haya sido autorizado específicamente por los órganos de reglamentación nacionales, regionales o internacionales pertinentes.

 

                                                             Directrices del Codex sobre preparados alimenticios complementarios para lactantes de más edad y niños pequeños (CAC/GL-8-1991, revisadas en 2013); Norma del Codex para Alimentos Elaborados a base de Cereales para Lactantes y Niños Pequeños (Codex/STAN 074-1981, revisada en 2006); Norma del Codex para Alimentos Envasados para Lactantes y Niños (CODEX STAN 73-1981, revisada en 1989); y Lista de Referencia del Codex de Compuestos Vitamínicos para Uso en Alimentos para Lactantes y Niños (CAC/GL 10-1979, revisada en 2009). 1

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15. Recomendación 5. No se deberían promover de manera cruzada o indirecta los sucedáneos de la leche materna por medio de la comercialización de alimentos para lactantes y niños pequeños. 

El diseño y etiquetado del envase de los alimentos complementarios y los materiales utilizados para su promoción deben diferenciarse de los empleados para los sucedáneos de la leche materna, de modo que no puedan utilizarse también para promover los sucedáneos de la leche materna (por ejemplo, se deberían utilizar diferentes combinaciones de colores, diseños, nombres, eslóganes y mascotas, a excepción del nombre y el logotipo de la empresa). Las empresas que comercialicen sucedáneos de la lecha materna deberían abstenerse de promover directa o indirectamente sus demás productos alimenticios para lactantes y niños pequeños mediante el establecimiento de relaciones con los padres o cuidadores (por ejemplo, mediante la creación de clubes de bebés y de grupos en redes sociales, la impartición de clases de puericultura y la celebración de concursos).

16. Recomendación 6. Las empresas que comercialicen alimentos para lactantes y niños pequeños no deberían crear conflictos de intereses en los establecimientos de salud o en los sistemas sanitarios. Del mismo modo, los trabajadores de la salud, los sistemas sanitarios, las asociaciones de profesionales de la salud y las organizaciones no gubernamentales deberían evitar esos conflictos de intereses. Dichas empresas o sus representantes no deberían: 

proporcionar a las familias productos gratuitos, muestras o alimentos de precio reducido para lactantes o niños pequeños a través de trabajadores de la salud o establecimientos sanitarios, excepto: – como suministros distribuidos a través de programas de salud oficialmente autorizados. En los productos distribuidos en el marco de este tipo de programas no debería figurar la marca de la empresa;

    

donar o distribuir equipamiento o servicios a los establecimientos de salud; dar regalos o incentivos a los trabajadores de la salud; utilizar los establecimientos sanitarios para organizar eventos, concursos o campañas; dar regalos o cupones a padres, cuidadores o familias; informar directa o indirectamente a padres u otros cuidadores sobre la alimentación de los lactantes y niños pequeños en establecimientos de salud; proporcionar a los trabajadores de la salud cualquier información que no sea científica o no esté documentada; patrocinar reuniones de profesionales de la salud o reuniones científicas.

17. Del mismo modo, los trabajadores de la salud, los sistemas sanitarios, las asociaciones de profesionales de la salud y las organizaciones no gubernamentales no deberían: 

aceptar productos gratuitos, muestras o alimentos de precio reducido para lactantes o niños pequeños de empresas, excepto: – como suministros distribuidos a través de programas de salud oficialmente autorizados. En los productos distribuidos en el marco de este tipo de programas no debería figurar la marca de la empresa;

ANEXO 4

207

aceptar equipamiento o servicios de empresas que comercialicen alimentos para lactantes y niños pequeños; aceptar regalos o incentivos de tales empresas; permitir que los establecimientos sanitarios se utilicen para organizar eventos comerciales, concursos o campañas; permitir que las empresas que comercializan alimentos para lactantes y niños pequeños den regalos o cupones a padres, cuidadores o familias a través de los establecimientos de salud; permitir que dichas empresas proporcionen información directa o indirectamente a padres u otros cuidadores en establecimientos de salud; permitir que dichas empresas patrocinen reuniones de profesionales de la salud o reuniones científicas.

 

18. Recomendación 7. El conjunto de recomendaciones de la OMS sobre la promoción de alimentos y bebidas no alcohólicas dirigida a los niños1 se tendría que aplicar plenamente, y habría que velar especialmente por que en los lugares frecuentados por lactantes y niños pequeños no se comercialice en modo alguno ningún alimento con alto contenido de grasas saturadas,2 grasas trans, azúcares libres o sal. Aunque los alimentos comercializados para niños pueden no estar destinados específicamente a lactantes y niños pequeños, existe la posibilidad de que estos últimos los consuman. Se deberían aplicar diversas estrategias para limitar el consumo por lactantes y niños pequeños de alimentos que no son adecuados para ellos.

–––––––––––––––

                                                             1 OMS. Conjunto de recomendaciones sobre la promoción de alimentos y bebidas no alcohólicas dirigida a los niños. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2010.

Aunque las dietas de los niños pequeños han de tener un contenido graso adecuado, tras una reunión consultiva técnica conjunta FAO/OMS de 2008 se propuso que las calorías procedentes de las grasas no deben supercar el 35% de la energía total.

2

ANEXO 5 Marco para la colaboración con agentes no estatales1 [A69/6, anexo, apéndice, documento adjunto – 18 de mayo de 2016]

MARCO GENERAL PARA LA COLABORACIÓN CON AGENTES NO ESTATALES INTRODUCCIÓN 1. El marco general de colaboración con los agentes no estatales y la política y procedimientos operativos de la OMS sobre gestión de la colaboración con los agentes no estatales se aplican a todas las colaboraciones con agentes no estatales en todos los niveles de la Organización,2 mientras que las cuatro políticas concretas y los procedimientos operativos sobre colaboración se aplican solo a las organizaciones no gubernamentales, las entidades del sector privado, las fundaciones filantrópicas y las instituciones académicas, respectivamente.

FUNDAMENTO, PRINCIPIOS, BENEFICIOS Y RIESGOS DE LA COLABORACIÓN Fundamento 2. La OMS es la autoridad directiva y coordinadora de la acción sanitaria mundial en consonancia con su mandato constitucional. El panorama sanitario actual es más complejo en muchos sentidos; entre otras cosas, se ha producido un aumento en el número de agentes, incluidos los agentes no estatales. La OMS colabora con los agentes no estatales habida cuenta de la importante función que desempeñan en la acción sanitaria mundial mejorando y promoviendo la salud pública, y para alentar a los agentes no estatales a utilizar sus propias actividades para proteger y promover la salud pública. 3. Como se recoge en el Artículo 2 de la Constitución de la Organización Mundial de la Salud, entre las funciones de la OMS figuran las siguientes: actuar como autoridad directiva y coordinadora en asuntos de sanidad internacional, establecer y mantener colaboración con diversas organizaciones, y promover la cooperación entre las agrupaciones científicas y profesionales que contribuyan al mejoramiento de la salud. En la Constitución también se encomienda a la Asamblea de la Salud, al Consejo Ejecutivo y al Director General el establecimiento de colaboraciones específicas con otras organizaciones.3 En relación con los agentes no estatales, la OMS actuará de conformidad con su Constitución y con las resoluciones y decisiones de la Asamblea Mundial de la Salud, y teniendo presentes las de

1 2

Véase la resolución WHA69.10 (2016).

Sede, oficinas regionales y oficinas en los países, entidades establecidas bajo los auspicios de la OMS y alianzas acogidas. En cuanto a las alianzas acogidas, el Marco para la colaboración con agentes no estatales se aplicará con arreglo a la política relativa a la participación de la OMS en alianzas mundiales en pro de la salud y a los acuerdos de acogida (resolución WHA63.10 (2010)). Las alianzas acogidas y las alianzas externas aparecen explicadas en el párrafo 49. 3

Artículos 18, 33, 41 y 71 de la Constitución de la OMS.

- 209 -

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la Asamblea General de las Naciones Unidas y el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas, según proceda. 4. La colaboración de la OMS con los agentes no estatales respalda la ejecución de las políticas y las recomendaciones de la Organización formuladas por los órganos deliberantes, así como la aplicación de las normas y reglamentaciones técnicas de la OMS. Una participación eficaz de esa índole con los agentes no estatales a escala mundial, regional y de país exige asimismo la aplicación de medidas de diligencia debida y transparencia respecto de los agentes no estatales en el contexto del presente marco. Con el fin de poder reforzar su colaboración con los agentes no estatales en provecho y en bien de la salud pública mundial, la OMS tiene que fortalecer simultáneamente la gestión de los posibles riesgos conexos. A ese respecto, se requiere un marco robusto que posibilite la colaboración y sirva también de instrumento para identificar los riesgos y sopesarlos respecto de los beneficios previstos, protegiendo y preservando a la vez la integridad y la reputación de la OMS y su mandato respecto de la salud pública.

Principios 5. La colaboración de la OMS con los agentes no estatales se rige por los principios generales siguientes. Toda colaboración deberá: a) demostrar un beneficio claro para la salud pública;

b) ser conforme con la Constitución, el mandato y el Programa General de Trabajo de la OMS; c) respetar el carácter intergubernamental de la OMS y la autoridad decisoria de los Estados Miembros establecida en la Constitución de la OMS; d) apoyar y reforzar, sin poner en peligro, el planteamiento basado en datos probatorios en que se fundamenta la labor de la OMS; e) proteger a la OMS contra toda influencia indebida, en particular en los procesos referentes a la formulación y la aplicación de políticas, normas y reglamentaciones;1 f) no comprometer la integridad, la independencia, la credibilidad ni la reputación de la OMS; g) estar gestionada eficazmente, en particular evitando en lo posible los conflictos de intereses2 y otras formas de riesgo para la OMS; h) basarse en la transparencia, la apertura, la inclusión, la rendición de cuentas, la integridad y el respeto mutuo.

La formulación de políticas, normas y reglamentaciones abarca la obtención de información, la preparación y la elaboración de textos normativos y la adopción de decisiones al respecto. 2

1

Tal y como se indica en los párrafos 22 a 26.

ANEXO 5

211

Beneficios de la colaboración 6. La colaboración de la OMS con los agentes no estatales puede aportar importantes beneficios a la salud pública mundial y a la propia Organización en el cumplimiento de los principios y objetivos constitucionales, en particular su función directiva y coordinadora de la acción sanitaria mundial. Las colaboraciones abarcan desde interacciones de importancia y a largo plazo hasta otras de pequeña entidad y breves. Los beneficios derivados de esas colaboraciones pueden incluir asimismo: a) la aportación que los agentes no estatales pueden hacer a las actividades de la OMS;

b) la influencia que la OMS puede tener en los agentes no estatales para potenciar su impacto en la salud pública mundial o incidir en los determinantes sociales, económicos y ambientales de la salud; c) la influencia que la OMS puede tener en el cumplimiento de las políticas, normas y reglamentaciones de la OMS por parte de los agentes no estatales; d) los recursos adicionales que los agentes no estatales pueden aportar a las actividades de la OMS; e) el aumento de la difusión de las políticas, normas y reglamentaciones de la OMS y de su observancia por los agentes no estatales;

Riesgos de la colaboración 7. La colaboración de la OMS con agentes non estatales puede entrañar riesgos que es preciso gestionar efectivamente y, cuando proceda, evitar. Los riesgos tienen que ver, entre otras cosas, con lo siguiente: a) los conflictos de intereses;

b) la influencia indebida o inadecuada ejercida por un agente no estatal en la actividad de la OMS, en particular, pero no exclusivamente, en relación con la formulación de políticas, normas y reglamentaciones;1 c) una repercusión negativa en la integridad, la independencia, la credibilidad y la reputación de la OMS; y en su mandato de salud pública; d) la colaboración se utiliza principalmente en provecho de los intereses del agente no estatal de que se trate con escasos o nulos beneficios para la OMS y la salud pública; e) la colaboración confiere respaldo al nombre, la marca, el producto, las opiniones o la actividad del agente no estatal;2 f) g) el «lavado» de la imagen del agente no estatal gracias a su colaboración con la OMS; una ventaja competitiva para el agente no estatal.

1 La formulación de políticas, normas y reglamentaciones abarca la obtención de información, la preparación y elaboración de textos normativos, y la adopción de decisiones al respecto.

El respaldo no abarca procesos establecidos tales como las precalificaciones o el Plan OMS de evaluación de plaguicidas.

2

212

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AGENTES NO ESTATALES 8. Para los fines del presente marco, son agentes no estatales las organizaciones no gubernamentales, las entidades del sector privado, las fundaciones filantrópicas y las instituciones académicas. 9. Las organizaciones no gubernamentales son entidades sin ánimo de lucro que actúan con independencia de los gobiernos. Suele tratarse de entidades integradas por miembros (personas o entidades sin ánimo de lucro que tienen derecho de voto en relación con las políticas de la organización no gubernamental) o constituidas con objetivos de interés público y sin ánimo de lucro. No tienen ninguna finalidad primordialmente privada, comercial ni lucrativa. Pueden ser, por ejemplo, organizaciones comunitarias de base, grupos y redes de la sociedad civil, organizaciones confesionales, grupos profesionales, grupos interesados en enfermedades concretas y grupos de pacientes. 10. Las entidades del sector privado son empresas comerciales, es decir, compañías establecidas con el propósito de aportar beneficios a sus propietarios. La expresión se refiere también a las entidades que representan a entidades del sector privado o están regidas o controladas por ellas. Se trata, entre otras, de asociaciones empresariales que representan a empresas comerciales, entidades que no se encuentran en condiciones de plena competencia1 con sus patrocinadores comerciales, o empresas comerciales que son propiedad íntegra o parcial del Estado y que actúan como entidades del sector privado. Las asociaciones empresariales internacionales son entidades del sector privado que no tienen propiamente fines lucrativos pero representan los intereses de sus miembros, que son empresas comerciales y/o asociaciones empresariales nacionales o de otra índole. Para los fines del presente marco, esas organizaciones tendrán autoridad para hablar en nombre de sus miembros mediante representantes autorizados. Dichos miembros tendrán derecho de voto en relación con las políticas de la asociación empresarial internacional. 11. Las fundaciones filantrópicas son entidades sin ánimo de lucro cuyos activos son aportados por donantes y cuyos ingresos se destinan a fines de utilidad social. Las fundaciones filantrópicas serán claramente independientes de cualquier entidad del sector privado en lo que respecta a su gobernanza y a las decisiones que adoptan. 12. Las instituciones académicas son entidades dedicadas a la obtención y difusión de conocimientos por medio de la investigación, la enseñanza y la formación.2 13. El marco general y las respectivas políticas concretas sobre colaboración se aplican a cada uno de los cuatro grupos de entidades antes mencionados. La OMS determinará mediante su proceso de diligencia debida si un agente no estatal está sujeto a la influencia de entidades del sector privado de modo tal que deba ser considerado él mismo como una entidad de ese sector. Esa influencia se puede ejercer por medio de financiación, de la participación en la adopción de decisiones o de alguna otra forma. Siempre y cuando los procesos y los órganos de adopción de decisiones de un agente no estatal se mantengan al margen de la influencia indebida del sector privado, la OMS puede decidir considerar la entidad como organización no gubernamental, fundación filantrópica o institución académica, aunque puede aplicar las disposiciones pertinentes de la política y procedimientos operativos de la OMS para la colaboración con el sector privado, como la de no aceptar financiación ni contribuciones en especie para su uso en la acción normativa. Una entidad se encuentra en condiciones de plena competencia con otra si es independiente, no recibe instrucciones y notoriamente no está influida ni da la impresión de estar influida en sus decisiones por esta otra entidad. 2 Se puede tratar de grupos de reflexión que sean instituciones de carácter normativo, siempre y cuando realicen principalmente actividades de investigación; las asociaciones internacionales de instituciones académicas son consideradas organizaciones no gubernamentales, sujetas a lo dispuesto en el párrafo 13. 1

ANEXO 5

213

TIPOS DE INTERACCIÓN 14. Se enumeran a continuación las categorías de interacción que abarca la colaboración con agentes no estatales. Cada tipo de interacción puede adoptar formas distintas, entrañar diferentes grados de riesgo y prever distintos niveles y tipos de colaboración por parte de la Organización.

Participación 15. Los agentes no estatales pueden asistir a diversos tipos de reuniones organizadas por la OMS. El carácter de su participación depende del tipo de reunión de que se trate. Los órganos deliberantes o la Secretaría de la OMS decidirán en cada caso el formato, las modalidades y la participación de los agentes no estatales en las consultas, audiencias y otras reuniones. a) Reuniones de los órganos deliberantes. Este tipo comprende las reuniones de la Asamblea Mundial de la Salud, del Consejo Ejecutivo y de los seis comités regionales. La participación de los agentes no estatales se rige por los respectivos reglamentos interiores, las políticas y las prácticas de los órganos deliberantes, así como por la sección del presente marco referente a las relaciones oficiales. b) Consultas. Este tipo comprende todas las reuniones presenciales o virtuales, excluidas las de los órganos deliberantes, organizadas con la finalidad de intercambiar información y opiniones. Las aportaciones recibidas de los agentes no estatales se harán públicas en la medida de lo posible. c) Audiencias. Son reuniones en las que los participantes pueden exponer los datos de que disponen, sus opiniones y sus posturas y pueden ser interrogados al respecto, sin que se entre en un debate. Las audiencias pueden ser electrónicas o presenciales. Se deberá invitar a todas las entidades interesadas sobre una misma base. Los participantes y las posturas presentadas durante las audiencias serán objeto de documentación y se harán públicas en la medida de lo posible. d) Otras reuniones. Son aquellas que no forman parte del proceso de formulación de políticas, normas o reglamentaciones; por ejemplo las reuniones o sesiones de información, las conferencias científicas y las plataformas de coordinación de los agentes. 16. La participación de la OMS en las reuniones organizadas en todo o en parte por un agente no estatal, con sujeción a las disposiciones del presente marco, sus cuatro políticas y procedimientos operativos específicos y otras normas, políticas y procedimientos aplicables de la OMS, puede adoptar cualquiera de las modalidades siguientes: • • •

la OMS organiza la reunión conjuntamente con el agente no estatal la OMS copatrocina una reunión1 organizada por el agente no estatal algún funcionario de la OMS hace una exposición o participa como miembro de una mesa redonda en una reunión organizada por el agente no estatal algún funcionario de la OMS asiste a una reunión organizada por el agente no estatal.

1 Copatrocinar una reunión significa: 1) la responsabilidad principal de la organización de la reunión incumbe a otra entidad; y 2) la OMS respalda la reunión y contribuye a ella y a sus debates; y 3) la OMS se reserva el derecho de dar el visto bueno al orden del día de la reunión, la lista de participantes y los documentos finales de la reunión.

214

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Recursos 17. Los recursos son contribuciones en especie o financieras. Las contribuciones en especie abarcan las donaciones de medicamentos y otros bienes y la prestación gratuita de servicios1 con arreglo a un contrato.

Datos probatorios 18. A los efectos del presente marco, la expresión «datos probatorios» hace referencia a las aportaciones basadas en información actualizada, los conocimientos referidos a cuestiones técnicas y el examen de datos científicos, objeto de análisis independiente por la OMS. La generación de datos probatorios por la OMS comprende la obtención, el análisis y la generación de información, así como la gestión de los conocimientos y las investigaciones. Los agentes no estatales podrán facilitar su propia información actualizada y sus conocimientos sobre cuestiones técnicas, compartir su experiencia con la OMS, según proceda, con sujeción a las disposiciones del presente marco, sus cuatro políticas y procedimientos operativos específicos, y a otras normas, políticas y procedimientos aplicables de la OMS. Siempre que sea posible, esas contribuciones se pondrán a disposición pública, según proceda. Los datos probatorios de carácter científico que se generen se harán públicos.

Promoción de la causa 19. Se trata de actuaciones encaminadas a lograr una mayor sensibilización sobre diversas cuestiones de salud, en particular las que no reciben suficiente atención; propiciar cambios en el comportamiento en beneficio de la salud pública; y fomentar la colaboración y una mayor coherencia entre los agentes no estatales en los casos en que se precisa una acción conjunta.

Colaboración técnica 20. A los fines del presente marco, se entiende por colaboración técnica la colaboración de otra índole con agentes no estatales, según proceda, en actividades abarcadas por el Programa General de Trabajo, en particular las siguientes: • • • •

desarrollo de productos creación de capacidad colaboración operativa en las emergencias contribución a la aplicación de las políticas de la OMS.

1

Con la salvedad de la cesión de personal, tratada en el párrafo 47.

ANEXO 5

215

GESTIÓN DE LOS CONFLICTOS DE INTERESES Y OTROS RIESGOS DE LA COLABORACIÓN 21. Gestionar, incluso, cuando proceda, evitar, los conflictos de intereses y otros riesgos de la colaboración requiere una serie de pasos, que se enumeran a continuación:1 •

La OMS tiene que conocer a los agentes no estatales con los que colabora. En consecuencia, cada agente no estatal ha de proporcionar toda la información pertinente2 sobre sí mismo y sus actividades, tras lo cual la OMS ejercita la diligencia debida. La OMS realiza una evaluación de riesgos a fin de determinar los riesgos concretos asociados con cada colaboración con un agente no estatal. Los riesgos de la colaboración se deben gestionar y comunicar de manera coherente en cada uno de los tres niveles de la Organización y en el conjunto de toda la Organización. Con esa finalidad, la OMS gestiona la colaboración mediante un único instrumento electrónico a nivel de toda la Organización.3 Los Estados Miembros supervisan la colaboración de la OMS con los agentes no estatales, de conformidad con lo dispuesto en los párrafos 67 y 68.

Conflictos de intereses 22. Un conflicto de intereses surge en circunstancias en que existe la posibilidad de que un interés secundario (por ejemplo, intereses creados en los resultados de la labor de la OMS en un determinado ámbito) influya indebidamente, o cuando puede percibirse razonablemente que influye de manera indebida, en la independencia o la objetividad de un dictamen o una actuación profesional referentes a un interés primordial (la labor de la OMS). La existencia de un conflicto de intereses en cualquiera de sus formas no significa de suyo que se haya cometido una acción improcedente, sino más bien que existe el riesgo de que esa acción improcedente se cometa. Los conflictos de intereses no son solamente financieros sino que pueden también adoptar otras formas. 23. Los conflictos de intereses de carácter personal en el seno de la OMS son los que afectan a los expertos, independientemente de su adscripción, y a los funcionarios; estos conflictos se abordarán con arreglo a las políticas enumeradas en el párrafo 49 del presente marco. 24. Todas las instituciones tienen múltiples intereses, lo que significa que a la hora de colaborar con agentes no estatales la OMS se enfrenta a menudo con una combinación de intereses convergentes y conflictivos. Un conflicto de intereses institucional es una situación en la que el interés primordial de la OMS recogido en su Constitución puede verse influido indebidamente por el interés conflictual de un agente no estatal de manera tal que afecta, o puede percibirse razonablemente que afecta, a la independencia y objetividad de la labor de la OMS. 1 El marco tiene por objeto regular las colaboraciones institucionales; su aplicación está estrechamente coordinada con la de otras políticas de la Organización que regulan los conflictos de intereses de carácter personal (véase el párrafo 49). 2 3

Tal y como se establece en el párrafo 39.

La OMS utiliza un instrumento electrónico para la gestión de las colaboraciones. Como se describe en la nota a pie de página 1 del párrafo 38, la parte de dominio público del instrumento es el registro de agentes no estatales; el instrumento también genera un flujo de tareas para la gestión interna de las colaboraciones. Un instrumento electrónico análogo se utiliza para la gestión de los conflictos de intereses de carácter personal a fin de armonizar la aplicación del marco con la aplicación de la normativa sobre la gestión de los conflictos de intereses relativos a los expertos.

216

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25. Al gestionar a conciencia los conflictos de intereses institucionales y los demás riesgos de la colaboración mencionados en el párrafo 7 supra, la OMS procura evitar que los intereses conflictivos de un agente no estatal ejerzan una influencia indebida, o que se perciba razonablemente que la ejercen, en el proceso de adopción de decisiones de la Organización o prevalezcan sobre sus intereses. 26. Para la OMS, el riesgo potencial de que surjan conflictos de intereses institucionales podría alcanzar su nivel máximo en situaciones en que los intereses de agentes no estatales, en particular de carácter económico, comercial o financiero, entran en conflicto con las políticas de salud pública, el mandato constitucional y los intereses de la OMS, especialmente con la independencia e imparcialidad de la Organización en el establecimiento de políticas, normas y reglamentaciones.

Diligencia debida y evaluación de riesgos 27. Cuando se considera la posibilidad de iniciar una colaboración, la unidad técnica pertinente de la Secretaría procede a un examen inicial a fin de establecer si esa colaboración es de interés para la Organización y acorde con los principios de la colaboración de la OMS con agentes no estatales enunciados en el párrafo 5 y las prioridades definidas en el Programa General de Trabajo y el presupuesto por programas. Si tal es el caso, la unidad técnica consulta el registro OMS de agentes no estatales y, si es necesario, solicita al agente no estatal que suministre su información básica. Mediante el instrumento electrónico a nivel de toda la Organización, la unidad complementa luego esa información con una descripción de la colaboración propuesta y su propia evaluación de los beneficios y riesgos que comporta. 28. La unidad técnica lleva a cabo una evaluación inicial. Si la colaboración entraña un riesgo bajo, por ejemplo porque tenga carácter repetitivo1 o porque no implique establecer políticas, normas o reglas, la propia unidad técnica puede realizar un proceso simplificado de diligencia debida y evaluación de riesgos adaptando los procedimientos descritos en los párrafos 29 a 36, así como en el 39, y adoptar la decisión relativa a la gestión del riesgo, tomando las medidas necesarias para garantizar el pleno cumplimiento de lo dispuesto en los párrafos 5 a 7.2 Para cualquier otra colaboración, se aplicarán los procedimientos completos. 29. Antes de comenzar la colaboración con un agente no estatal, la OMS, a fin de preservar su integridad, lleva a cabo un proceso de diligencia debida y evaluación del riesgo. Se entiende por diligencia debida las medidas que la OMS adopta con el fin de obtener y verificar información pertinente sobre un agente no estatal y para entender claramente su perfil. Mientras que la diligencia debida se refiere al carácter del agente no estatal de que se trate, la evaluación de riesgos se refiere a la valoración de una propuesta concreta de colaboración con ese agente no estatal. 30. La diligencia debida combina un examen de la información proporcionada por el agente no estatal, una búsqueda de información sobre la entidad de que se trate procedente de otras fuentes, y un análisis de toda la información obtenida. Esto comprende un examen de diferentes fuentes de información públicas, jurídicas y comerciales, en particular medios de comunicación, informes de analistas sobre las empresas, directorios y perfiles recogidos en el sitio web de la entidad, y fuentes públicas y de la administración.

A condición de que la diligencia debida y la evaluación de riesgos ya se hayan realizado y no haya variado la naturaleza de la colaboración. 2 El proceso simplificado de diligencia debida y evaluación del riesgo, así como la información que deben facilitar los agentes no estatales y los criterios que permiten determinar que una colaboración entraña un riesgo bajo, figuran en la guía para el personal.

1

ANEXO 5

217

31.

Las funciones básicas de la diligencia debida son: • •

aclarar la naturaleza y la finalidad de la entidad que tiene previsto colaborar con la OMS; aclarar el interés y los objetivos que persigue la entidad mediante su colaboración con la OMS y lo que espera a cambio; determinar, por lo que respecta a la entidad, la condición jurídica, esfera de actividad, composición, gobernanza, procedencia de los recursos financieros, constitución, estatutos y reglamentos y afiliación; definir los elementos principales de la historia y las actividades de la entidad respecto de lo siguiente: cuestiones sanitarias y de índole humana y laboral; cuestiones ambientales, éticas y empresariales; reputación e imagen; y estabilidad financiera; determinar si debe aplicarse el párrafo 44 o el 45.

32. La diligencia debida también permite a la Secretaría, a efectos de su colaboración, categorizar a cada agente no estatal en relación con uno de los cuatro grupos de agentes no estatales en función de su carácter, objetivos, gobernanza, financiación, independencia y composición. Esta categorización se indica en el registro de agentes no estatales. 33. Los riesgos son la expresión del posible impacto de un evento, y la probabilidad de que se produzca, que afectaría a las posibilidades de la Organización de alcanzar sus objetivos. Se lleva a cabo una evaluación de los riesgos de una propuesta de colaboración, además de un proceso de diligencia debida. Ello implica la evaluación de los riesgos asociados a la colaboración con un agente no estatal, en particular los que se señalan en el párrafo 7, evaluación que se ha de llevar a cabo con independencia del tipo de agente no estatal.

Gestión de los riesgos 34. La gestión de los riesgos se refiere al proceso conducente a una decisión de gestión por la que la Secretaría decide, de manera expresa y con la debida justificación, si se entabla una colaboración,1 si se prosigue una colaboración, si se colabora pero se aplican medidas para mitigar los riesgos, si no se lleva a cabo la colaboración, o si se deja sin efecto una colaboración en curso o prevista con un agente no estatal. Es una decisión de gestión que adopta la unidad a la que incumbe la colaboración con un agente no estatal sobre la base de una recomendación formulada por la unidad especializada encargada de llevar a cabo la diligencia debida y la evaluación de riesgos. 35. Un mecanismo especializado de la Secretaría examina las propuestas de colaboración que le hayan remitido y recomienda llevar a cabo la colaboración, proseguir una colaboración, colaborar pero aplicar medidas para mitigar los riesgos, no llevar a cabo la colaboración o dejar sin efecto una colaboración en curso o prevista con un agente no estatal. El Director General, en colaboración con los Directores Regionales, vela por la coherencia y congruencia en la aplicación e interpretación de este Marco en todos los niveles de la Organización. 36. La OMS adopta un enfoque de la colaboración basado en la gestión de los riesgos, y solo entabla una colaboración con un agente no estatal cuando los beneficios que puede reportar en cuanto a la

1

Salvo las decisiones relativas a las relaciones oficiales, tratadas en los párrafos 50 a 57.

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contribución directa o indirecta a la salud pública y al cumplimiento del mandato de la Organización, según se menciona en el párrafo 6, superan los posibles riesgos residuales de la colaboración mencionados en el párrafo 7, así como el tiempo y el gasto que implican establecerla y mantenerla.

Transparencia 37. La interacción de la OMS con los agentes no estatales se maneja de forma transparente. La OMS presenta un informe anual a los órganos deliberantes sobre su colaboración con agentes no estatales, con información resumida sobre los procesos de diligencia debida, evaluación de riesgos y gestión de riesgos emprendidos por la Secretaría. Asimismo, la OMS pone a disposición pública información sobre su colaboración con agentes no estatales. 38. El registro OMS de agentes no estatales es un instrumento electrónico basado en internet y de acceso público que utiliza la Secretaría1 para documentar y coordinar la colaboración con los agentes no estatales. Contiene la principal información estándar proporcionada por los agentes no estatales2 y descripciones de alto nivel de la colaboración que lleva a cabo la OMS con esos agentes3. 39. Los agentes no estatales que colaboran con la OMS tienen que proporcionar información sobre su organización. Esta información comprende: nombre, composición, condición jurídica, objetivo, estructura de gobierno, composición de los principales órganos decisorios, activo, ingresos anuales y fuentes de financiación, principales afiliaciones pertinentes, página web y uno o más puntos focales para los contactos con la OMS. 40. Cuando la Secretaría decide sobre la colaboración con un agente no estatal, se hace público un resumen de la información suministrada por esa entidad y conservada en el registro OMS de agentes no estatales. La exactitud de la información proporcionada por el agente no estatal y publicada en el registro es responsabilidad del agente no estatal de que se trate y tal información no implica ningún tipo de respaldo por parte de la OMS. 41. Los agentes no estatales descritos en el registro tienen que actualizar anualmente o cuando la OMS lo solicite la información sobre ellos proporcionada. La información que se introduzca en el registro OMS de agentes no estatales deberá llevar fecha. La información sobre las entidades que ya no colaboran con la OMS o que no han actualizado sus datos se clasificará como «archivada». La información archivada del registro OMS de agentes no estatales podrá tenerse en cuenta en relación con futuras solicitudes de colaboración, cuando proceda. 42. Además de tener acceso a la información que está a disposición pública, los Estados Miembros pueden acceder electrónicamente a un informe resumido del proceso de diligencia debida relativo a un agente no estatal y de evaluación de riesgos y gestión de los riesgos de la colaboración correspondiente. Por medio de un dispositivo seguro de acceso a distancia, los Estados Miembros también podrán acceder, previa solicitud, al informe íntegro correspondiente.

1 El registro de agentes no estatales es el primer nivel de un instrumento que utiliza la Secretaría y que contiene cuatro niveles de información: un nivel de acceso público; un nivel de acceso para los Estados Miembros, un nivel de trabajo para la Secretaría, y un nivel de información confidencial y delicada accesible para un número limitado de personas de la Secretaría. 2 La información sobre las contribuciones financieras recibidas de los agentes no estatales queda documentada en este registro y en el portal web del presupuesto por programas.

El registro abarca los tres niveles de la Organización –mundial, regional y nacional– e incluye las alianzas acogidas y los programas conjuntos.

3

ANEXO 5

219

43. La OMS dispone de un manual para orientar a los agentes no estatales en su interacción con la Organización en consonancia con el presente marco. También dispone de una guía para el personal sobre la aplicación del Marco para la colaboración con agentes no estatales.

DISPOSICIONES ESPECÍFICAS 44. La OMS no colabora con la industria tabacalera ni con agentes no estatales que trabajen para promover los intereses de esa industria. La OMS tampoco colabora con la industria armamentística.

Colaboración en los casos en que se deba actuar con particular cautela 45. La OMS actuará con particular cautela, especialmente al llevar a cabo un proceso de diligencia debida, evaluación de riesgos y gestión de riesgos, al colaborar con entidades del sector privado y otros agentes no estatales cuyas políticas o actividades afecten negativamente a la salud humana y no estén en consonancia con las políticas, normas y reglamentaciones de la OMS, en particular las relacionadas con las enfermedades no transmisibles y sus determinantes.

Asociación con el nombre y el emblema de la OMS 46. El nombre y el emblema de la OMS son reconocidos por el público como símbolos de integridad y garantía de calidad. El nombre, la sigla y el emblema de la OMS no se utilizarán, pues, con fines comerciales ni de promoción, mercadotecnia o publicidad, ni en conjunción con esos fines. Todo uso del nombre o el emblema requerirá la autorización explícita por escrito del Director General de la OMS.1

Cesión de personal 47. La OMS no acepta la cesión de personal de entidades del sector privado.

RELACIÓN DEL MARCO CON OTRAS POLÍTICAS DE LA OMS 48. El presente marco sustituye a los Principios que rigen las relaciones entre la Organización Mundial de la Salud y las organizaciones no gubernamentales2 y las Directrices sobre la interacción con empresas comerciales para lograr resultados de salud (de las que tomó nota el Consejo Ejecutivo).3 49. La aplicación de las políticas enumeradas infra relacionadas con la colaboración de la OMS con agentes no estatales se coordinará y armonizará con el Marco para la colaboración con agentes no estatales. En caso de que se detecte un conflicto, se pondrá en conocimiento del Consejo Ejecutivo por conducto de su Comité de Programa, Presupuesto y Administración. a) Política de la OMS sobre la participación de la OMS en alianzas mundiales en pro de la salud y acuerdos de acogida.4 i) Las alianzas acogidas por la OMS tienen una personalidad jurídica que emana de la OMS y están sujetas a las normas y reglamentos de esta. Así pues, el Marco se aplica a 1 2 3 4

Véase http://www.who.int/about/licensing/emblem/es/. Documentos básicos, 48.ª ed. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2014, págs. 103-109. Véase el documento EB107/2001/REC/2, acta resumida de la duodécima sesión. Respaldada por la Asamblea de la Salud en su resolución WHA63.10 (2010) sobre las alianzas y su anexo 1.

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su colaboración con agentes no estatales. Cuentan con una estructura de gobierno formal, independiente de la de los órganos deliberantes de la OMS, que toma las decisiones sobre la dirección, los planes de trabajo y los presupuestos; sus marcos de rendición de cuentas en materia programática también son independientes de los de la Organización. Del mismo modo, el Marco se aplica a las demás entidades acogidas que están sujetas a las normas y reglamentos de la Organización. ii) La participación de la OMS en alianzas externas se regula por la política relativa a la participación de la OMS en alianzas mundiales en pro de la salud y a los acuerdos de acogida. Se aplica también el marco para la colaboración con agentes no estatales.1 b) Reglamento de los cuadros y comités de expertos y Directrices para la declaración de intereses (expertos de la OMS). La gestión de las relaciones de la OMS con los expertos a título individual se regula por el Reglamento de los cuadros y comités de expertos2 y las Directrices para la declaración de intereses (expertos de la OMS). c) Estatuto del Personal y Reglamento de Personal. Todo el personal está sujeto al Estatuto del Personal y el Reglamento de Personal de la Organización, en particular las disposiciones de la declaración de intereses allí consignada: conforme a lo dispuesto en el artículo 1.1 del Estatuto del Personal de la Organización Mundial de la Salud, los miembros del personal «se obligan a desempeñar [sus funciones] y a ordenar su conducta sin otra mira que el servicio de la Organización Mundial de la Salud». d) Reglamento de los grupos de estudio y grupos científicos, instituciones y otros mecanismos de colaboración. Las colaboraciones científicas se regulan por el Reglamento de los grupos de estudio y grupos científicos, instituciones y otros mecanismos de colaboración.3 e) Reglamento Financiero y Normas de Gestión Financiera. i) La adquisición de bienes y servicios se regula por el Reglamento Financiero y las Normas de Gestión Financiera;4 no es objeto del Marco para la colaboración con agentes no estatales, si bien sí se abarcan en este las contribuciones no remuneradas realizadas por los agentes no estatales. ii) Los fondos procedentes de los agentes no estatales, como todos los demás que recibe la OMS, están regulados por el Reglamento Financiero y las Normas de Gestión Financiera; y la decisión de aceptación de esas contribuciones financieras también se regula en el presente marco.

La Comisión del Codex Alimentarius es un órgano intergubernamental, que cuenta con el apoyo de comités y grupos de trabajo intergubernamentales. Las reuniones de la Comisión, los comités y los grupos de trabajo se rigen por el Reglamento y otras decisiones de la Comisión del Codex. Por ello mismo el Codex Alimentarius y los comités de expertos independientes que le prestan apoyo no están sujetos al marco. 2 3 4

1

Documentos básicos, 48.ª ed. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2014, págs. 130-137. Documentos básicos, 48.ª ed. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2014, págs. 140-148. Documentos básicos, 48.ª ed. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2014, págs. 110-122.

ANEXO 5

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RELACIONES OFICIALES 50. El mantenimiento de «relaciones oficiales» es un privilegio que el Consejo Ejecutivo puede otorgar a las organizaciones no gubernamentales, las asociaciones empresariales internacionales y las fundaciones filantrópicas que han colaborado y siguen colaborando de forma sostenida y sistemática1 en provecho de la Organización. Los fines y las actividades de todas esas entidades deberán estar en armonía con el espíritu, los propósitos y los principios de la Constitución de la OMS, y las entidades deberán contribuir de forma importante a la mejora de la salud pública. Las organizaciones con las que la OMS mantiene relaciones oficiales pueden asistir a las reuniones de los órganos deliberantes, pero en todo lo demás su colaboración con la OMS estará sometida a las mismas disposiciones que los demás agentes no estatales. 51. Las entidades con las que la OMS mantiene relaciones oficiales tienen una composición y/o un alcance internacional. Todas las entidades con las que la OMS mantenga relaciones oficiales habrán de tener una constitución o documento básico similar, una sede establecida, un órgano de gobierno y una estructura administrativa y deberán mantener actualizada la información que consta sobre ellas en el registro OMS de agentes no estatales. 52. Las relaciones oficiales se basarán en un plan de colaboración entre la OMS y la entidad pertinente en el que se incluirán objetivos acordados y se reseñarán las actividades para el siguiente periodo trienal, y que estará estructurado con arreglo al Programa General de Trabajo y el presupuesto por programas y estará en consonancia con el presente marco. El plan se publicará asimismo en el registro OMS de agentes no estatales. Las organizaciones proporcionarán todos los años un breve informe sobre los progresos realizados en la aplicación del plan de colaboración y otras actividades conexas que también se publicarán en el registro de la OMS. Tales planes no tendrán ninguna finalidad primordialmente comercial ni lucrativa. 53. En el caso de organizaciones no gubernamentales que trabajen sobre temas sanitarios de dimensión mundial, la colaboración sostenida y sistemática podría incluir actividades de investigación o de promoción activa en relación con reuniones de la OMS o políticas, normas y reglamentaciones de la Organización. En el caso de tales entidades, se puede plantear el establecimiento de relaciones oficiales si llevan un mínimo de tres años de actividad y cuentan con un plan de trabajo para el futuro que prevea labores de investigación y promoción sobre temas de salud pública mundial. 54. La responsabilidad de decidir sobre el establecimiento de relaciones oficiales entre la OMS y las organizaciones incumbirá al Consejo Ejecutivo, quien examinará esa condición cada tres años. El Director General podrá proponer que se establezcan relaciones oficiales con organizaciones no gubernamentales internacionales, fundaciones filantrópicas y asociaciones empresariales internacionales. Asimismo, el Director General puede proponer que se realice antes un estudio sobre la experiencia de colaboración con la organización de que se trate.

1 Una colaboración sistemática durante al menos dos años, documentada en el registro OMS de agentes no estatales, y considerada mutuamente beneficiosa por las dos partes. El hecho de participar en las reuniones respectivas no se considera colaboración sistemática.

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55. Las entidades no estatales con los que la OMS mantiene relaciones oficiales están invitadas a participar en las reuniones de los órganos deliberantes de la Organización. Este privilegio abarca lo siguiente: a) la posibilidad de nombrar un representante que participe, sin derecho de voto, en las reuniones de los órganos deliberantes de la OMS o en las de las comisiones y conferencias que se celebren bajo sus auspicios; b) la posibilidad de formular una declaración i) por invitación del presidente de la reunión o ii) cuando este acceda a la solicitud de la entidad en cuestión si se está examinando un punto de especial interés para ella; c) la posibilidad de presentar la declaración a que se alude en el subpárrafo b) supra con antelación al debate para que la Secretaría la publique en un sitio web especial. 56. Los agentes no estatales que participen en las reuniones de los órganos deliberantes de la OMS designarán a un jefe de delegación y declararán las afiliaciones de sus delegados. En la declaración figurará la función de cada delegado en el propio agente no estatal y, cuando corresponda, la función de ese delegado en toda organización afiliada. 57. Los comités regionales podrán también adoptar un procedimiento para otorgar acreditaciones a sus reuniones a otros agentes no estatales de dimensión internacional, regional o nacional1 con los que la OMS no mantenga relaciones oficiales, siempre y cuando el procedimiento se gestione de conformidad con el presente marco.

Procedimiento para el establecimiento de relaciones oficiales y para el examen de las organizaciones con las que ya se mantienen relaciones oficiales 58. La solicitud de establecimiento de relaciones oficiales deberá basarse en los datos actualizados que figuran en el registro OMS de agentes no estatales, que proporcionarán toda la información necesaria sobre la naturaleza y las actividades del agente. La solicitud incluirá un resumen de las actividades de colaboración anteriores, debidamente documentadas en el citado registro, y un plan trienal de colaboración con la OMS, establecido conjuntamente por el agente no estatal y la OMS. 59. Se deberá recibir en la sede de la OMS, no más tarde del final del mes de julio, una carta firmada que certifique la exactitud de la solicitud de establecimiento de relaciones oficiales cursada en línea, la cual se presentará a la reunión que celebre el Consejo Ejecutivo en el siguiente mes de enero. Las solicitudes de establecimiento de relaciones oficiales se examinarán para determinar si reúnen las condiciones establecidas y otros requisitos definidos en el presente marco. La Secretaría transmitirá las solicitudes a los miembros del Consejo Ejecutivo seis semanas antes de la reunión de enero del Consejo Ejecutivo en la que se procederá a su examen. 60. En la reunión de enero del Consejo, el Comité de Programa, Presupuesto y Administración del Consejo Ejecutivo examinará las solicitudes presentadas y formulará recomendaciones al Consejo. El Comité podrá invitar a un representante de la organización solicitante a formular ante él una declaración verbal en relación con la solicitud de esa organización. Si se considera que la organización solicitante no reúne las condiciones establecidas, pero se estima conveniente mantener una asociación valiosa, basada en objetivos definidos y demostrada por un historial de colaboración provechosa y por un 1

De conformidad con el Artículo 71 de la Constitución de la Organización Mundial de la Salud.

ANEXO 5

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marco para el desarrollo de actividades futuras de colaboración, el Comité podrá recomendar que se posponga el examen de la solicitud o que esta sea desestimada. 61. Vistas las recomendaciones del Comité, el Consejo decidirá si procede o no autorizar el establecimiento de relaciones oficiales con una organización. En principio, un agente no estatal no podrá renovar su solicitud de admisión hasta que hayan transcurrido dos años desde la decisión adoptada respecto de su solicitud precedente. 62. El Director General informará a cada organización de la decisión que haya adoptado el Consejo respecto de su solicitud. Además, documentará las decisiones adoptadas por la Secretaría y el Consejo Ejecutivo con respecto a las solicitudes de los agentes no estatales, plasmará esa información en el registro OMS de agentes no estatales y mantendrá una lista de las organizaciones con las que la OMS mantiene relaciones oficiales. 63. Las entidades con las que se mantienen relaciones oficiales y la Secretaría habrán de nombrar puntos focales, que se encargarán de informarse unos a otros y de informar a sus organizaciones de la evolución de la aplicación del plan de colaboración y que serán las primeras instancias a las que habrá que dirigirse para introducir algún cambio o si surge algún problema. 64. El Consejo Ejecutivo, por conducto de su Comité de Programa, Presupuesto y Administración, examinará cada tres años la colaboración con los distintos agentes no estatales con los que se mantienen relaciones oficiales y decidirá si conviene o no mantener las relaciones establecidas con ellos, o aplazará al año siguiente la adopción de una decisión con respecto a la revisión. El examen realizado por el Consejo se extenderá durante un periodo de tres años, y cada año versará sobre una tercera parte de las entidades no estatales con las que la OMS mantiene relaciones oficiales. 65. El Director General puede proponer que el Consejo Ejecutivo, por conducto de su Comité de Programa, Presupuesto y Administración, revise la situación de las relaciones oficiales de la OMS con un agente no estatal antes de lo previsto en caso de que surjan problemas, por ejemplo si la entidad de que se trate no cumple la parte del plan de colaboración que le corresponde, no se mantiene en contacto con la Organización o no cumple sus obligaciones en materia de presentación de informes, o si su naturaleza o actividades han variado, si ha dejado de reunir los criterios de admisión o si han surgido nuevos riesgos relacionados con la colaboración. 66. El Consejo podrá suspender las relaciones oficiales si considera que han dejado de ser apropiadas o necesarias, habida cuenta de la evolución de los programas o de otras circunstancias. Asimismo, el Consejo podrá suspender o interrumpir las relaciones oficiales si una organización deja de satisfacer las condiciones que cumplía en el momento del establecimiento de tales relaciones, si no actualiza sus datos y no informa sobre la labor de colaboración en el registro OMS de agentes no estatales o si no ejecuta la parte que le corresponda del programa de colaboración establecido.

SUPERVISIÓN DE LA COLABORACIÓN 67. El Consejo Ejecutivo, por conducto de su Comité de Programa, Presupuesto y Administración, supervisa la aplicación del Marco de la OMS para la colaboración con agentes no estatales, propone revisiones del marco y puede reconocer a organizaciones no gubernamentales internacionales, fundaciones filantrópicas y asociaciones empresariales internacionales la condición de entidad con la que la OMS mantiene relaciones oficiales.

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68. El Comité de Programa, Presupuesto y Administración del Consejo Ejecutivo se ocupará de realizar exámenes, proporcionar orientación y, cuando proceda, formular recomendaciones al Consejo Ejecutivo sobre lo siguiente: a) la supervisión de la aplicación por la OMS del Marco para la colaboración con agentes no estatales, en particular: i) la consideración del informe anual sobre la colaboración con los agentes no estatales presentado por el Director General ii) cualquier otro asunto relacionado con la colaboración que el Consejo someta al Comité b) las entidades no estatales con las que la OMS mantiene relaciones oficiales, en particular: i) ii) propuestas para que la OMS establezca relaciones oficiales con agentes no estatales examen de la renovación de las relaciones oficiales con entidades no estatales

c) cuando sea necesario, cualquier propuesta de revisión del Marco para la colaboración con agentes no estatales.

INCUMPLIMIENTO DEL PRESENTE MARCO 69. El incumplimiento puede consistir, entre otras cosas, en lo siguiente: un retraso importante en la aportación de información al registro OMS de agentes no estatales; la aportación de información falsa; el uso de la colaboración con la OMS con fines distintos de la protección o promoción de la salud pública tales como los comerciales o de promoción, mercadotecnia o publicidad; el uso indebido del nombre y el emblema de la OMS; el intento de ejercer una influencia indebida; y el abuso de los privilegios que otorgan las relaciones oficiales. 70. El incumplimiento de las disposiciones del presente marco por un agente no estatal puede tener consecuencias para la entidad en cuestión una vez que se haya aplicado el procedimiento debido, que comprenderá el envío de un recordatorio, un aviso, una carta en la que se inste a cesar en la conducta, el rechazo a renovar la colaboración y el cese de la colaboración. Se podrá anticipar el examen por el Consejo Ejecutivo de la situación de las relaciones oficiales, pudiendo ser el incumplimiento un motivo para no renovarlas. Salvo en el caso de que se produzca un incumplimiento importante e intencionado, no se excluirá automáticamente al agente no estatal de que se trate de otras colaboraciones con la OMS. 71. Toda contribución financiera recibida por la OMS de la que ulteriormente se sepa que no se ajusta a lo previsto en el presente marco se devolverá al contribuyente.

APLICACIÓN 72. En consonancia con los principios enunciados en el párrafo 5, el presente marco se aplicará íntegramente de modo tal que se gestione y se refuerce la colaboración de la OMS con agentes no estatales para la consecución de objetivos de salud pública, incluso mediante alianzas con múltiples partes interesadas, protegiendo y preservando al mismo tiempo la integridad, independencia, credibilidad y reputación de la OMS.

ANEXO 5

225

73. El Director General, al aplicar el presente marco en respuesta a los eventos agudos de salud pública descritos en el Reglamento Sanitario Internacional (2005) u otras emergencias con consecuencias sanitarias, actuará de conformidad con la Constitución de la OMS1 y los principios enunciados en el presente marco. A ese respecto, cuando lo estime pertinente el Director General podrá actuar con la flexibilidad necesaria en la aplicación de los procedimientos del presente marco a esas respuestas, de conformidad con las responsabilidades que incumben a la OMS como organismo principal del Grupo de Acción Sanitaria y la necesidad de colaborar de forma rápida y amplia con los agentes no estatales en la coordinación, ampliación y prestación de servicios2. Cuando una respuesta de esa índole requiera una actuación flexible, el Director General informará sin demora indebida a los Estados Miembros por los conductos apropiados,3 en particular mediante comunicaciones por escrito, y en el informe anual sobre la colaboración con los agentes no estatales figurará un resumen con la justificación del uso de esa flexibilidad.

SEGUIMIENTO Y EVALUACIÓN DEL MARCO 74. La aplicación del marco será objeto de un seguimiento interno permanente por parte del Consejo Ejecutivo, el cual llevará a cabo dicha labor por conducto de su Comité de Programa, Presupuesto y Administración mediante el informe anual sobre la colaboración con los agentes no estatales y la evaluación de la información disponible en el registro OMS de agentes no estatales. 75. Asimismo, la aplicación del marco se someterá periódicamente a evaluación. Los resultados de las evaluaciones, junto con cualquier propuesta de modificación del marco, también se presentarán al Consejo Ejecutivo por conducto de su Comité de Programa, Presupuesto y Administración.

POLÍTICA Y PROCEDIMIENTOS OPERATIVOS DE LA OMS PARA LA COLABORACIÓN CON LAS ORGANIZACIONES NO GUBERNAMENTALES 1. La presente política regula específicamente la colaboración de la OMS con las organizaciones no gubernamentales en función del tipo de interacción.4 Las disposiciones del marco general se aplican también a todas las colaboraciones con las organizaciones no gubernamentales.

1 2

Incluido el párrafo d) del Artículo 2 de la Constitución de la Organización Mundial de la Salud.

Teniendo en cuenta la resolución WHA65.20 (2012) sobre la respuesta de la OMS y su función como organismo principal del Grupo de Acción Sanitaria en la atención de las crecientes demandas en materia de salud en las emergencias humanitarias. 3 También según lo descrito en la resolución 46/182 de la Asamblea General de las Naciones Unidas (Fortalecimiento de la coordinación de la asistencia humanitaria de emergencia en el sistema de las Naciones Unidas), en la que se establece el Coordinador del Socorro de Emergencia de las Naciones Unidas, y el Reglamento Sanitario Internacional (2005). 4

Para una descripción de los cinco tipos de interacción, véanse los párrafos 14 a 20 del marco general.

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PARTICIPACIÓN Participación de organizaciones no gubernamentales en las reuniones de la OMS1 2. La OMS puede invitar a las organizaciones no gubernamentales a participar en consultas, audiencias y otras reuniones de conformidad con el párrafo 15 del marco general. Las consultas pueden ser electrónicas o presenciales. 3. La participación en otras reuniones se producirá en relación con el examen de un punto del orden del día en el que la organización no gubernamental de que se trate tenga un interés particular y cuando su participación agregue valor a las deliberaciones de la reunión. La participación servirá para intercambiar información y opiniones, pero en ningún caso para proporcionar asesoramiento. 4. La naturaleza de la participación de las organizaciones no gubernamentales depende del tipo de reunión de que se trate. El formato, las modalidades y la participación de organizaciones no gubernamentales en consultas, audiencias y otras reuniones lo decide caso por caso el órgano deliberante o la Secretaría de la OMS. La participación y las aportaciones de las organizaciones no gubernamentales se harán públicas en la medida de lo posible. Las organizaciones no gubernamentales no intervienen en ningún proceso de adopción de decisiones de la Organización.

Participación de la Secretaría en reuniones organizadas por organizaciones no gubernamentales 5. La OMS puede organizar reuniones conjuntas o copatrocinar reuniones organizadas por organizaciones no gubernamentales siempre que se respete la integridad, la independencia y la reputación de la Organización y que esa participación promueva los objetivos de la OMS consignados en el Programa General de Trabajo. Los funcionarios de la OMS pueden participar en reuniones organizadas por organizaciones no gubernamentales de conformidad con la reglamentación interna de la Organización. La organización no gubernamental no tergiversará la participación de la OMS presentándola como un apoyo oficial de la OMS a la reunión y convendrá en no utilizar la participación de la OMS con fines de promoción. Políticas y procedimientos operativos específicos 6. La participación de la OMS en reuniones organizadas por organizaciones no gubernamentales en calidad de coorganizadora, copatrocinadora, miembro de mesas redondas u oradora se gestionará de conformidad con las disposiciones establecidas en el presente marco.

RECURSOS 7. La OMS puede aceptar contribuciones financieras o en especie procedentes de organizaciones no gubernamentales siempre y cuando esas contribuciones se enmarquen en el Programa General de Trabajo de la OMS, no provoquen conflictos de intereses, se gestionen de conformidad con el marco y se ajusten a los demás reglamentos, normas y políticas pertinentes de la Organización.

Distintas de las reuniones de los órganos deliberantes, que están reguladas por la política sobre gestión de la colaboración.

1

ANEXO 5

227

8. La aceptación de contribuciones (ya sea en efectivo o en especie) deberá atenerse a las condiciones siguientes: a) la aceptación de una contribución no significará que la OMS apruebe a la organización no gubernamental en cuestión; b) la aceptación de una contribución no otorgará al contribuyente ningún privilegio o ventaja;

c) la aceptación de una contribución no ofrecerá al contribuyente ninguna posibilidad de asesorar o dirigir la gestión o la aplicación de las actividades operativas, ni de influir o participar en ellas; d) la OMS se reserva el derecho discrecional de rechazar una contribución sin necesidad de dar explicación alguna. 9. La OMS puede proporcionar recursos a una organización no gubernamental para la realización de una actividad en particular, de conformidad con el presupuesto por programas, el Reglamento Financiero y las Normas de Gestión Financiera y otras normas y políticas que corresponda. Los recursos en cuestión pueden destinarse bien a un proyecto de la organización no gubernamental que en opinión de la OMS merezca recibir apoyo y sea congruente con el Programa General de Trabajo de la Organización, bien a un proyecto organizado o coordinado por la Organización. En el primer caso se trataría de una subvención, y en el segundo de un servicio. Políticas y procedimientos operativos específicos 10. La aceptación de cualquier recurso procedente de una organización no gubernamental se tramitará con arreglo a lo dispuesto en el presente marco y en otras normas y directrices de la OMS pertinentes, como el Estatuto del Personal y el Reglamento de Personal, el Reglamento Financiero y las Normas de Gestión Financiera o las políticas que rigen las adquisiciones, así como en las directrices de la OMS relativas a las donaciones de fármacos y en las relativas a las donaciones de material de atención sanitaria. 11. En aras de la transparencia, la OMS tiene que agradecer públicamente las contribuciones recibidas de organizaciones no gubernamentales, de conformidad con las políticas y prácticas de la Organización. 12. En general, las notas de agradecimiento se redactarán como sigue: «La Organización Mundial de la Salud da las gracias a [la organización no gubernamental] por su contribución financiera a [descripción del resultado o la actividad]». 13. Las contribuciones procedentes de organizaciones no gubernamentales se enumeran en el informe financiero y los estados financieros comprobados de la OMS, así como en el portal web del presupuesto por programas y en el registro OMS de agentes no estatales. 14. Las organizaciones no gubernamentales no podrán mencionar el hecho de haber realizado una contribución en sus materiales destinados a fines comerciales o de promoción, mercadotecnia o publicidad.1 Sin embargo, podrán aludir a la contribución en sus informes anuales o documentos similares. Además, podrán mencionar la contribución en sus sitios web y en publicaciones especiales que no tengan fines de promoción, siempre y cuando el contenido y el contexto hayan sido acordados con la OMS.

1

Conforme a lo dispuesto en el párrafo 46 del marco general.

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DATOS PROBATORIOS 15. Las organizaciones no gubernamentales pueden proporcionar información y conocimientos actualizados sobre cuestiones técnicas y compartir su experiencia con la OMS, según proceda, con arreglo a las disposiciones del marco general y, específicamente, de esta política y procedimientos operativos, así como de otras normas, políticas y procedimientos aplicables de la OMS. Dicha contribución se deberá hacer pública, según proceda, siempre que sea posible. Los datos científicos generados deberían difundirse públicamente.

PROMOCIÓN 16. La OMS colabora con organizaciones no gubernamentales en la promoción de la salud, el aumento de la sensibilización acerca de las cuestiones de salud, la modificación de los comportamientos en provecho de la salud pública, y del fomento de la colaboración y una mayor coherencia entre los agentes no estatales en los casos en que se precisa una acción conjunta. 17. Se alienta a las organizaciones no gubernamentales a que, por conducto de sus redes, difundan las políticas, directrices, normas, reglamentaciones y otros instrumentos de la OMS. 18. La OMS alienta a las organizaciones no gubernamentales a que apliquen las políticas, normas y reglamentaciones de la OMS y promuevan su aplicación. La OMS participa en diálogos con organizaciones no gubernamentales para promover la aplicación de dichas políticas, normas y reglamentaciones.1 19. Las organizaciones no gubernamentales solo podrán colaborar con la OMS en la promoción de la aplicación de políticas, normas o reglamentaciones de la OMS si se comprometen a aplicar esas políticas, normas o reglamentaciones en su totalidad. No será aceptable su aplicación parcial o selectiva.

COLABORACIÓN TÉCNICA 20. La OMS podrá realizar actividades de colaboración técnica con las organizaciones no gubernamentales según se define en el párrafo 20 del marco general. Se alienta la colaboración técnica con las organizaciones no gubernamentales. Esta colaboración debe ser de interés para la OMS y se gestionará de conformidad con el marco general y la presente política para proteger a la OMS, y en particular su labor normativa, frente a influencias indebidas y conflictos de intereses y velar por que no haya interferencias con el asesoramiento que la OMS brinda a los Estados Miembros.

Las organizaciones no gubernamentales que trabajen con la OMS habrán de atenerse a las políticas de salud pública de la OMS en ámbitos como la inocuidad de los alimentos, la seguridad de las sustancias químicas, la promoción ética de medicamentos, la lucha antitabáquica, las enfermedades no transmisibles y todo lo tocante a la salud y la seguridad en el trabajo.

1

ANEXO 5

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POLÍTICA Y PROCEDIMIENTOS OPERATIVOS DE LA OMS PARA LA COLABORACIÓN CON LAS ENTIDADES DEL SECTOR PRIVADO 1. La presente política regula específicamente la colaboración de la OMS con las entidades del sector privado en función del tipo de interacción.1 Las disposiciones del marco general se aplican también a todas las colaboraciones con las entidades del sector privado. 2. Cuando se colabore con entidades del sector privado hay que tener en cuenta que las actividades de la OMS tienen una influencia de muy diversa índole en el sector comercial, a través, entre otras cosas, de sus orientaciones de salud pública, sus recomendaciones sobre normas reglamentarias u otras labores que puedan incidir directa o indirectamente en el costo de los productos, la demanda del mercado o la rentabilidad de determinados bienes y servicios. 3. En su colaboración con entidades del sector privado, la OMS procurará actuar en consonancia con el principio de neutralidad competitiva.

PARTICIPACIÓN Participación de entidades del sector privado en las reuniones de la OMS2 4. La OMS puede invitar a las entidades del sector privado a participar en consultas, audiencias y otras reuniones de conformidad con el párrafo 15 del marco general. Las consultas pueden ser electrónicas o presenciales. 5. La participación en otras reuniones se producirá en relación con el examen de un punto del orden del día en el que la entidad del sector privado de que se trate tenga un interés particular y cuando su participación agregue valor a las deliberaciones de la reunión. La participación servirá para intercambiar información y opiniones, pero en ningún caso para proporcionar asesoramiento. 6. La naturaleza de la participación de las entidades del sector privado depende del tipo de reunión de que se trate. El formato, las modalidades y la participación de entidades del sector privado en consultas, audiencias y otras reuniones lo decide caso por caso el órgano deliberante o la Secretaría de la OMS. La participación y las aportaciones de las entidades del sector privado se harán públicas en la medida de lo posible. Las entidades del sector privado no intervienen en ningún proceso de adopción de decisiones de la Organización.

Participación de la Secretaría en reuniones organizadas por entidades del sector privado 7. El personal de la OMS puede participar en reuniones organizadas por una entidad del sector privado siempre que se respeten la integridad, la independencia y la reputación de la Organización y que dicha participación promueva los objetivos de la OMS consignados en el Programa General de Trabajo. La entidad del sector privado no tergiversará la participación de la OMS presentándola como un apoyo o respaldo oficial de la OMS a la reunión y convendrá en no utilizar la participación de la OMS con fines comerciales o publicitarios.

1 2

Para una descripción de los cinco tipos de interacción, véanse los párrafos 14 a 20 del marco general.

Distintas de las reuniones de los órganos deliberantes, que están reguladas por la política sobre gestión de la colaboración.

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Políticas y procedimientos operativos específicos 8. La participación de funcionarios de la OMS en reuniones de entidades del sector privado en calidad de miembros de mesas redondas, oradores o de alguna otra forma se gestionará de conformidad con las disposiciones establecidas en el marco general y en esta política concreta. 9. La OMS no copatrocina las reuniones organizadas en todo o en parte por entidades del sector privado. Sin embargo, sí puede copatrocinar reuniones en las que los científicos iniciadores hayan contratado los servicios de un organizador de conferencias comercial para que se ocupe de los aspectos logísticos, siempre y cuando el organizador comercial no realice aportaciones al contenido científico de la reunión. 10. La OMS no copatrocina reuniones organizadas por otros agentes si alguno de los otros copatrocinadores es una entidad del sector privado relacionada con la salud. Los demás casos de copatrocinio de reuniones organizadas por otros agentes que cuenten con el copatrocinio de entidades del sector privado no relacionadas con la salud se deberán examinar caso por caso y tendrán que atenerse a lo dispuesto en el presente marco. 11. En los locales de la OMS y en las reuniones de la OMS no se realizarán presentaciones comerciales.

12. La OMS no copatrocina presentaciones comerciales, ya sea en el marco de reuniones organizadas por entidades del sector privado o en el marco de reuniones organizadas por otros agentes.

RECURSOS 13. El nivel del riesgo asociado a la aceptación de recursos procedentes de entidades del sector privado depende de la esfera de actividad de la entidad en cuestión, la actividad de la OMS para la que se utilicen los recursos y la modalidad de la contribución. a) Se podrán aceptar contribuciones financieras procedentes de entidades del sector privado cuya actividad comercial no guarde relación con la de la OMS, a condición de que no participen en ninguna actividad ni tengan vínculos estrechos con ninguna entidad que sea incompatible con el mandato y la labor de la Organización. b) No se pedirán ni aceptarán contribuciones financieras de entidades del sector privado que, por ellas mismas o a través de sus empresas afiliadas, tengan un interés comercial directo en los resultados del proyecto al que realizarían la contribución, a menos que así se apruebe de conformidad con las disposiciones relativas a los ensayos clínicos o el desarrollo de productos (véase el párrafo 36 infra). c) Las disposiciones del párrafo 13 b) se aplicarán sin perjuicio de los mecanismos específicos establecidos por la Asamblea de la Salud que entrañen recepción y mancomunación de recursos, como el Marco de Preparación para una Gripe Pandémica (Marco de PIP).1

1

De conformidad con el párrafo 17 del marco general.

ANEXO 5

231

d) Se actuará con cautela al aceptar contribuciones financieras de entidades del sector privado que tengan algún interés, aunque sea indirecto, en los resultados del proyecto (es decir, cuando la actividad guarde relación con la esfera de interés de la entidad, sin que exista el conflicto de intereses al que se hace referencia supra). En este caso, se invitará a realizar contribuciones a otras empresas comerciales con intereses indirectos similares y, si ello no fuera posible, se describirán claramente las razones que lo impiden. Cuanto mayor sea la proporción de la contribución de una fuente en particular, tanto más se procurará evitar un posible conflicto de intereses o la apariencia de una asociación inapropiada con un contribuyente. 14. Las contribuciones financieras o en especie procedentes de entidades del sector privado y destinadas a programas de la OMS solo se podrán aceptar en las condiciones siguientes: a) la contribución no se utilizará para labores normativas;

b) si la contribución se utiliza para actividades no normativas en las que la entidad del sector privado podría tener intereses comerciales, los beneficios de la colaboración para la salud pública deberán superar claramente los posibles riesgos; c) la proporción de la financiación de cualquier actividad procedente del sector privado no podrá ser tal que la continuación del programa llegue a depender de ese apoyo; d) la aceptación de la contribución no significará que la OMS apruebe a la entidad del sector privado o sus actividades, productos o servicios; e) el contribuyente no utilizará los resultados de las actividades de la OMS con fines comerciales ni mencionará en su material de promoción el hecho de haber realizado una contribución; f) la aceptación de la contribución no otorgará al contribuyente ningún privilegio o ventaja;

g) la aceptación de la contribución no ofrecerá al contribuyente ninguna posibilidad de asesorar o dirigir la gestión o la aplicación de las actividades operativas, ni de influir o participar en ellas; h) la OMS se reserva el derecho discrecional de rechazar una contribución sin necesidad de dar explicación alguna. 15. La aceptación de cualquier recurso procedente de entidades del sector privado se tramitará con arreglo a lo dispuesto en el presente marco y en otras normas y directrices de la OMS pertinentes, como el Estatuto del Personal y el Reglamento de Personal, el Reglamento Financiero y las Normas de Gestión Financiera o las políticas que rigen las adquisiciones, así como en las directrices de la OMS relativas a las donaciones de fármacos y en las relativas a las donaciones de material de atención sanitaria. 16. En aras de la transparencia, la OMS tiene que agradecer públicamente las contribuciones recibidas de entidades del sector privado, de conformidad con las políticas y prácticas de la Organización. 17. En general, las notas de agradecimiento se redactarán como sigue: «La Organización Mundial de la Salud da las gracias a [la entidad del sector privado] por su contribución financiera a [descripción del resultado o la actividad]». 18. Las contribuciones procedentes de entidades del sector privado se enumeran en el informe financiero y los estados financieros comprobados de la OMS, así como en el portal web del presupuesto por programas y en el registro OMS de agentes no estatales.

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69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

19. Las entidades del sector privado no podrán mencionar el hecho de haber realizado una contribución en sus materiales destinados a fines comerciales o de promoción, mercadotecnia o publicidad.1 Sin embargo, podrán aludir a la contribución en sus informes anuales o documentos similares. Además, podrán mencionar la contribución en sus sitios web y en publicaciones especiales que no tengan fines de promoción, siempre y cuando el contenido y el contexto hayan sido acordados con la OMS. Donaciones de medicamentos y otras tecnologías sanitarias2 20. La aceptabilidad de las donaciones a gran escala de medicamentos y otros productos relacionados con la salud dependerá del cumplimiento de los criterios siguientes. a) Se dispone de datos probatorios sólidos sobre la seguridad y la eficacia del producto en la indicación para la que se dona. El producto ha sido aprobado o autorizado de otro modo por el país receptor para su uso en esa indicación; también sería preferible que figurara en la Lista Modelo OMS de Medicamentos Esenciales para esa indicación. b) Se han determinado criterios objetivos y justificables para la selección de los países, comunidades o pacientes receptores. En situaciones de emergencia tal vez se requieran flexibilidades. c) Se dispone de un sistema de suministro y se ha prestado atención al modo de evitar el despilfarro, el robo y el uso indebido (incluidas las filtraciones hacia el mercado). d) Se dispone de un programa de formación y supervisión destinado a todo personal que interviene en la administración del suministro, el almacenamiento y la distribución a lo largo de toda la cadena —desde el donante hasta el usuario final—, con el fin de que desarrolle su labor de forma eficiente. e) Las donaciones de medicamentos y otros productos relacionados con la salud no tienen carácter publicitario, ya sea en lo que se refiere a la propia empresa o por generar una demanda de los productos que no es sostenible cuando finaliza la donación. f) g) La OMS no acepta productos cuyo tiempo de conservación esté a punto de vencer. Se ha acordado con los países receptores un plan de eliminación gradual de la donación.

h) Con participación de la empresa donante, se ha establecido un sistema de vigilancia de las reacciones adversas al producto. 21. En consulta con el departamento de la OMS responsable de los asuntos financieros, el valor de las donaciones de medicamentos y otros productos relacionados con la salud se determina y se consigna oficialmente en los estados financieros comprobados y en el registro OMS de agentes no estatales.

1 2

Conforme a lo dispuesto en el párrafo 46 del marco general.

Las donaciones estarán en consonancia con las directrices interorganismos: Organización Mundial de la Salud, Red Farmacéutica Ecuménica, Federación Internacional Farmacéutica, Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, International Health Partners, The Partnership for Quality Medical Donations, et al. Guidelines for medicine donations – revisada en 2010. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2011.

ANEXO 5

233

Contribuciones financieras destinadas a ensayos clínicos 22. A reserva de lo dispuesto en el párrafo 36 infra acerca del desarrollo de productos, las contribuciones financieras realizadas por una entidad del sector privado que se destinen a un ensayo clínico organizado por la OMS relativo a un producto que sea marca de esa empresa se examinarán caso por caso. A este respecto, se velará por lo siguiente: a) que la actividad de investigación o desarrollo tenga importancia para la salud pública;

b) que la investigación se realice a petición de la OMS y se gestionen los posibles conflictos de intereses; c) que la OMS solo acepte dichas contribuciones financieras en caso de que la investigación no vaya a realizarse si la OMS no participa en ella o en caso de que la participación de la OMS sea necesaria para que la investigación se lleve a cabo conforme a normas y directrices técnicas y éticas aceptadas internacionalmente. 23. Si se satisfacen los requisitos mencionados, se podrá aceptar una contribución financiera procedente de una empresa que tenga un interés comercial directo en el ensayo en cuestión, a condición de que se establezcan mecanismos apropiados para velar por que la OMS controle la realización de los ensayos y la difusión de los resultados, incluido el contenido de toda publicación derivada de la prueba, y que los resultados de la misma estén exentos de toda influencia inapropiada o aparente de la empresa de que se trate. Contribuciones destinadas a reuniones de la OMS 24. En lo que se refiere a las reuniones convocadas por la OMS, no se aceptará la contribución de una entidad del sector privado si dicha contribución está destinada a sufragar la participación de unos invitados en concreto (incluidos sus gastos de viaje y alojamiento), independientemente de si la contribución se proporciona a los participantes directamente o por conducto de la OMS. 25. Se podrán aceptar contribuciones para sufragar los costos generales de una reunión.

26. Las recepciones y funciones similares de la OMS no se sufragarán con cargo a entidades del sector privado. Contribuciones destinadas a funcionarios de la OMS que participan en reuniones externas 27. Son reuniones externas las convocadas por partes que no son la OMS. El apoyo prestado por entidades del sector privado con miras a sufragar el viaje de funcionarios de la OMS para asistir a reuniones o conferencias externas puede enmarcarse en dos categorías: a) reuniones celebradas por entidades del sector privado que sufragan el viaje: se puede aceptar la financiación del viaje de conformidad con las normas de la OMS si la entidad del sector privado también sufraga el viaje y los gastos secundarios de otros participantes en la reunión y se ha evaluado y gestionado el riesgo de que se produzca un conflicto de intereses; b) reuniones celebradas por una tercera parte (es decir, una parte que no es la entidad del sector privado que propone sufragar el viaje): no se aceptará la financiación del viaje por parte de una entidad del sector privado.

234

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

Contribuciones destinadas a publicaciones 28. Se pueden aceptar contribuciones financieras procedentes de entidades del sector privado para sufragar los costos de impresión de publicaciones de la OMS siempre y cuando no se creen conflictos de intereses. En ningún caso se insertarán anuncios comerciales en las publicaciones de la OMS. Recuperación de costos 29. Cuando la OMS haya establecido un plan de evaluación (por ejemplo, para evaluar determinados productos, procesos o servicios respecto de las directrices oficiales de la OMS), la Organización podrá cobrar esos servicios a las entidades del sector privado con el fin de recuperar los gastos. La finalidad de los planes de evaluación de la OMS siempre consiste en asesorar a los gobiernos y/o las organizaciones internacionales en lo que se refiere a las adquisiciones. La evaluación no significa que la OMS apruebe los productos, procesos o servicios en cuestión.

DATOS PROBATORIOS 30. Las entidades del sector privado pueden proporcionar información y conocimientos actualizados sobre cuestiones técnicas y compartir experiencias con la OMS, según proceda, con arreglo a las disposiciones del marco general y, específicamente, de esta política y procedimientos operativos y de otras normas, políticas y procedimientos aplicables de la OMS. Dicha contribución se deberá hacer pública, según proceda, siempre que sea posible. Los datos científicos generados se deberían difundir públicamente.

PROMOCIÓN 31. La OMS alienta a las entidades del sector privado a que apliquen las políticas, normas y reglamentaciones de la OMS y promuevan su aplicación. La OMS participa en diálogos con entidades del sector privado para promover la aplicación de dichas políticas, normas y reglamentaciones.1 32. Las entidades del sector privado solo podrán colaborar con la OMS en la promoción de la aplicación de políticas, normas o reglamentaciones de la OMS si se comprometen a aplicar esas políticas, normas o reglamentaciones en su totalidad. No será aceptable su aplicación parcial o selectiva. 33. Se alienta a las asociaciones empresariales internacionales a trabajar con sus miembros para mejorar su impacto en la salud pública y la aplicación de las políticas, normas y reglamentaciones de la OMS.

COLABORACIÓN TÉCNICA 34. La OMS podrá realizar actividades de colaboración técnica con las entidades del sector privado según se define en el párrafo 20 del marco general. Se alienta la colaboración técnica con las entidades del sector privado. Esta colaboración debe ser de interés para la OMS y se gestionará de conformidad con el marco general y la presente política para proteger a la OMS, y en particular su labor normativa, frente a influencias indebidas y conflictos de intereses y velar por que no haya interferencias con el asesoramiento que la OMS brinda a los Estados Miembros.

1 Las entidades del sector privado que trabajen con la OMS habrán de atenerse a las políticas de salud pública de la OMS en ámbitos como la inocuidad de los alimentos, la seguridad de las sustancias químicas, la promoción ética de medicamentos, la lucha antitabáquica, las enfermedades no transmisibles y todo lo tocante a la salud y la seguridad en el trabajo.

ANEXO 5

235

Políticas y procedimientos operativos específicos 35. Si la OMS ha elaborado especificaciones oficiales para un producto, podrá proporcionar asesoramiento técnico a los fabricantes para el desarrollo de su producto de conformidad con esas especificaciones, a condición de que se ofrezca a todas las entidades del sector privado de las que conste un interés por un producto de esa índole la posibilidad de colaborar con la OMS del mismo modo. 36. La OMS puede colaborar con entidades del sector privado en la investigación y el desarrollo de tecnologías relacionadas con la salud que contribuyan a aumentar el acceso a productos médicos de calidad, seguros, eficaces y asequibles. Como norma general, la OMS solo colaborará con entidades del sector privado en actividades de investigación y desarrollo si ha firmado con ellas un acuerdo que garantice que el producto final estará ampliamente disponible, incluso a un precio preferente para el sector público de los países en desarrollo Si se concierta un acuerdo de ese tipo, se podrán aceptar fondos procedentes de la entidad del sector privado para un ensayo organizado por la OMS para el producto en cuestión, partiendo de la base de que los compromisos contractuales que se obtengan de la entidad del sector privado excedan cualquier conflicto de intereses que se pueda derivar de la aceptación de tal financiación.

POLÍTICA Y PROCEDIMIENTOS OPERATIVOS DE LA OMS PARA LA COLABORACIÓN CON LAS FUNDACIONES FILANTRÓPICAS 1. La presente política regula específicamente la colaboración de la OMS con las fundaciones filantrópicas en función del tipo de interacción.1 Las disposiciones del marco general se aplican también a todas las colaboraciones con las fundaciones filantrópicas.

PARTICIPACIÓN Participación de fundaciones filantrópicas en las reuniones de la OMS2 2. La OMS puede invitar a las fundaciones filantrópicas a participar en consultas, audiencias y otras reuniones de conformidad con el párrafo 15 del marco general. Las consultas y audiencias pueden ser electrónicas o presenciales. 3. La participación en otras reuniones se producirá en relación con el examen de un punto del orden del día en el que la fundación filantrópica de que se trate tenga un interés particular y cuando su participación agregue valor a las deliberaciones de la reunión. Dicha participación podrá servir también para intercambiar información y opiniones, pero en ningún caso para proporcionar asesoramiento. 4. La naturaleza de la participación de las fundaciones filantrópicas depende del tipo de reunión de que se trate. El formato, las modalidades y la participación de fundaciones filantrópicas en consultas, audiencias y otras reuniones lo decide caso por caso el órgano deliberante o la Secretaría de la OMS. La participación y las aportaciones de las fundaciones filantrópicas se harán públicas en la medida de lo posible. Las fundaciones filantrópicas no intervienen en ningún proceso de adopción de decisiones de la Organización. 1 2

Para una descripción de los cinco tipos de interacción, véanse los párrafos 14 a 20 del marco general.

Distintas de las reuniones de los órganos deliberantes, que están reguladas por la política sobre gestión de la colaboración.

236

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

Participación de la Secretaría en reuniones organizadas por fundaciones filantrópicas 5. La OMS puede organizar reuniones conjuntas o copatrocinar reuniones organizadas por fundaciones filantrópicas siempre que se respete la integridad, la independencia y la reputación de la Organización y que esa participación promueva los objetivos de la OMS consignados en el Programa General de Trabajo. Los funcionarios de la OMS pueden participar en reuniones organizadas por fundaciones filantrópicas de conformidad con la reglamentación interna de la Organización. La fundación filantrópica no tergiversará la participación de la OMS presentándola como un apoyo o respaldo oficial de la OMS a la reunión y convendrá en no utilizar la participación de la OMS con fines publicitarios. Políticas y procedimientos operativos específicos 6. La participación de la OMS en reuniones organizadas por fundaciones filantrópicas en calidad de coorganizadora, copatrocinadora, miembro de mesas redondas u oradora se gestionará de conformidad con las disposiciones establecidas en el marco para la colaboración con agentes no estatales.

RECURSOS 7. La OMS puede aceptar contribuciones financieras o en especie procedentes de fundaciones filantrópicas siempre y cuando esas contribuciones se enmarquen en el Programa General de Trabajo de la OMS, no provoquen conflictos de intereses, se gestionen de conformidad con el marco y se ajusten a los demás reglamentos, normas y políticas pertinentes de la Organización. 8. Como todos los demás contribuyentes, las fundaciones filantrópicas deberán armonizar sus contribuciones con las prioridades fijadas por la Asamblea de la Salud en el presupuesto por programas aprobado. 9. Se invita a las fundaciones filantrópicas a que participen en el diálogo sobre financiación, que ha sido concebido para mejorar la armonización, la previsibilidad, la flexibilidad y la transparencia de la financiación de la OMS y reducir la vulnerabilidad presupuestaria. 10. Los programas y las oficinas de la OMS deben tratar de evitar la dependencia de una sola fuente de financiación. 11. La aceptación de contribuciones (ya sea en efectivo o en especie) deberá atenerse a las condiciones siguientes: a) la aceptación de una contribución no significará que la OMS apruebe a la fundación filantrópica en cuestión; b) la aceptación de una contribución no otorgará al contribuyente ningún privilegio o ventaja; c) la aceptación de una contribución no ofrecerá al contribuyente ninguna posibilidad de asesorar o dirigir la gestión o la aplicación de las actividades operativas, ni de influir o participar en ellas; d) la OMS se reserva el derecho discrecional de rechazar una contribución sin necesidad de dar explicación alguna.

ANEXO 5

237

Políticas y procedimientos operativos específicos 12. La aceptación de cualquier recurso procedente de una fundación filantrópica se tramitará con arreglo a lo dispuesto en el presente marco y en otras normas y directrices de la OMS pertinentes, como el Estatuto del Personal y el Reglamento de Personal, el Reglamento Financiero y las Normas de Gestión Financiera o las políticas que rigen las adquisiciones, así como en las directrices de la OMS relativas a las donaciones de fármacos y en las relativas a las donaciones de material de atención sanitaria. 13. En aras de la transparencia, la OMS tiene que agradecer públicamente las contribuciones recibidas de fundaciones filantrópicas, de conformidad con las políticas y prácticas de la Organización. 14. En general, las notas de agradecimiento se redactarán como sigue: «La Organización Mundial de la Salud da las gracias a [la fundación filantrópica] por su contribución financiera a [descripción del resultado o la actividad]». 15. Las contribuciones procedentes de fundaciones filantrópicas se enumeran en el informe financiero y los estados financieros comprobados de la OMS, así como en el portal web del presupuesto por programas y en el registro OMS de agentes no estatales. 16. Las fundaciones filantrópicas no podrán mencionar el hecho de haber realizado una contribución en sus materiales destinados a fines comerciales o de promoción, mercadotecnia o publicidad.1 Sin embargo, podrán aludir a la contribución en sus informes anuales o documentos similares. Además, podrán mencionar la contribución en sus sitios web y en publicaciones especiales que no tengan fines de promoción, siempre y cuando el contenido y el contexto hayan sido acordados con la OMS.

DATOS PROBATORIOS 17. Las fundaciones filantrópicas pueden proporcionar información y conocimientos actualizados sobre cuestiones técnicas y compartir su experiencia con la OMS, según proceda, con arreglo a las disposiciones del marco general y, específicamente, de esta política y procedimientos operativos y de otras normas, políticas y procedimientos aplicables de la OMS. Dicha contribución se deberá hacer pública, según proceda, siempre que sea posible. Los datos científicos generados se deberían difundir públicamente.

PROMOCIÓN 18. La OMS colabora con fundaciones filantrópicas en la promoción de la salud, el aumento de la sensibilización acerca de las cuestiones de salud, la modificación de los comportamientos en provecho de la salud pública, y el fomento de la colaboración y una mayor coherencia entre los agentes no estatales en los casos en que se precisa una acción conjunta. Se alienta a las fundaciones filantrópicas a que, por conducto de sus redes, difundan las políticas, directrices, normas, reglamentaciones y otros instrumentos de la OMS, con el fin de aumentar el radio de alcance de la Organización.

1

Conforme a lo dispuesto en el párrafo 46 del marco general

238

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

19. La OMS alienta a las fundaciones filantrópicas a que apliquen las políticas, normas y reglamentaciones de la OMS y promuevan su aplicación. La OMS participa en diálogos con fundaciones filantrópicas para promover la aplicación de dichas políticas, normas y reglamentaciones.1 20. Las fundaciones filantrópicas solo podrán colaborar con la OMS en la promoción de la aplicación de políticas, normas o reglamentaciones de la OMS si se comprometen a aplicar esas políticas, normas o reglamentaciones en su totalidad. No será aceptable su aplicación parcial o selectiva.

COLABORACIÓN TÉCNICA 21. La OMS podrá realizar actividades de colaboración técnica con las fundaciones filantrópicas según se define en el párrafo 20 del marco general. Se alienta la colaboración técnica con las fundaciones filantrópicas. Esta colaboración debe ser de interés para la OMS y se gestionará de conformidad con el marco general y la presente política para proteger a la OMS, y en particular su labor normativa, frente a influencias indebidas y conflictos de intereses y velar por que no haya interferencias con el asesoramiento que la OMS brinda a los Estados Miembros.

POLÍTICA Y PROCEDIMIENTOS OPERATIVOS DE LA OMS PARA LA COLABORACIÓN CON LAS INSTITUCIONES ACADÉMICAS 1. La presente política regula específicamente la colaboración de la OMS con las instituciones académicas en función del tipo de interacción.2 Las disposiciones del marco general se aplican también a todas las colaboraciones con las instituciones académicas. 2. Hay que distinguir la colaboración con las instituciones académicas a escala institucional de la colaboración a título personal con los expertos que trabajan para las instituciones académicas.

PARTICIPACIÓN Participación de instituciones académicas en las reuniones de la OMS 3. La OMS puede invitar a las instituciones académicas a participar en consultas, audiencias y otras reuniones de conformidad con el párrafo 15 del marco general. Las consultas y audiencias pueden ser electrónicas o presenciales. 4. La participación en otras reuniones se producirá en relación con el examen de un punto del orden del día en el que la institución académica de que se trate tenga un interés particular y cuando su participación agregue valor a las deliberaciones de la reunión. Dicha participación podrá servir también para intercambiar información y opiniones, pero en ningún caso para proporcionar asesoramiento.

1 Las fundaciones filantrópicas que trabajen con la OMS habrán de atenerse a las políticas de salud pública de la OMS en ámbitos como la inocuidad de los alimentos, la seguridad de las sustancias químicas, la promoción ética de medicamentos, la lucha antitabáquica, las enfermedades no transmisibles y todo lo tocante a la salud y la seguridad en el trabajo. 2

Para una descripción de los cinco tipos de interacción, véanse los párrafos 14 a 20 del marco general.

ANEXO 5

239

5. La naturaleza de la participación de las instituciones académicas depende del tipo de reunión de que se trate. El formato, las modalidades y la participación de instituciones académicas en consultas, audiencias y otras reuniones lo decide caso por caso el órgano deliberante o la Secretaría de la OMS. La participación y las aportaciones de las instituciones académicas se harán públicas en la medida de lo posible. Las instituciones académicas no intervienen en ningún proceso de adopción de decisiones de la Organización.

Participación de la Secretaría en reuniones organizadas por instituciones académicas 6. La OMS puede organizar reuniones conjuntas o copatrocinar reuniones organizadas por instituciones académicas siempre que se respete la integridad, la independencia y la reputación de la Organización y que esa participación promueva los objetivos de la OMS consignados en el Programa General de Trabajo. Los funcionarios de la OMS pueden participar en reuniones organizadas por instituciones académicas de conformidad con la reglamentación interna de la Organización. La institución académica no tergiversará la participación de la OMS presentándola como un apoyo o respaldo oficial de la OMS a la reunión y convendrá en no utilizar la participación de la OMS con fines publicitarios. Políticas y procedimientos operativos específicos 7. La participación de la OMS en reuniones organizadas por instituciones académicas en calidad de coorganizadora, copatrocinadora, miembro de mesas redondas u oradora se gestionará de conformidad con las disposiciones establecidas en el presente marco.

RECURSOS 8. La OMS puede aceptar contribuciones financieras o en especie procedentes de instituciones académicas siempre y cuando esas contribuciones se enmarquen en el Programa General de Trabajo de la OMS, no provoquen conflictos de intereses, se gestionen de conformidad con el marco y se ajusten a los demás reglamentos, normas y políticas pertinentes de la Organización. 9. La OMS puede proporcionar recursos a una institución académica para la realización de una actividad en particular (por ejemplo una investigación, un ensayo clínico, una actividad de laboratorio o la preparación de un documento), de conformidad con el Reglamento Financiero y las Normas de Gestión Financiera y otras normas y políticas que corresponda. Dicha actividad puede enmarcarse bien en un proyecto de la institución que en opinión de la OMS merezca recibir apoyo y sea congruente con el Programa General de Trabajo de la OMS, bien en un proyecto organizado o coordinado por la OMS. En el primer caso se trataría de una subvención, y en el segundo de un servicio. Políticas y procedimientos operativos específicos 10. La aceptación de cualquier recurso procedente de una institución académica se tramitará con arreglo a lo dispuesto en el presente marco y en otras normas y directrices de la OMS pertinentes, como el Estatuto del Personal y el Reglamento de Personal, el Reglamento Financiero y las Normas de Gestión Financiera o las políticas que rigen las adquisiciones, así como en las directrices de la OMS relativas a las donaciones de fármacos y en las relativas a las donaciones de material de atención sanitaria. 11. En aras de la transparencia, la OMS tiene que agradecer públicamente las contribuciones recibidas de instituciones académicas, de conformidad con las políticas y prácticas de la Organización.

240

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

12. En general, las notas de agradecimiento se redactarán como sigue: «La Organización Mundial de la Salud da las gracias a [la institución académica] por su contribución financiera a [descripción del resultado o la actividad]». 13. Las contribuciones procedentes de instituciones académicas se enumeran en el informe financiero y los estados financieros comprobados de la OMS, así como en el portal web del presupuesto por programas y en el registro OMS de agentes no estatales. 14. Las instituciones académicas no podrán mencionar el hecho de haber realizado una contribución en sus materiales destinados a fines comerciales o de promoción, mercadotecnia o publicidad.1 Sin embargo, podrán aludir a la contribución en sus informes anuales o documentos similares. Además, podrán mencionar la contribución en sus sitios web y en publicaciones especiales que no tengan fines de promoción, siempre y cuando el contenido y el contexto hayan sido acordados con la OMS.

DATOS PROBATORIOS 15. Las instituciones académicas pueden proporcionar información y conocimientos actualizados sobre cuestiones técnicas y compartir su experiencia con la OMS, según proceda, con arreglo a las disposiciones del marco general y, específicamente, de esta política y procedimientos operativos y de otras normas, políticas y procedimientos aplicables de la OMS. Dicha contribución se deberá hacer pública, según proceda, siempre que sea posible. Los datos científicos generados se deberían difundir públicamente. 16. La propiedad intelectual que se derive de la colaboración con una institución académica se regulará en el acuerdo concertado con la institución académica en cuestión. El asunto se abordará en consulta con la Oficina del Asesor Jurídico.

PROMOCIÓN 17. La OMS colabora con instituciones académicas en la promoción de la salud, el aumento de la sensibilización acerca de las cuestiones de salud, la modificación de los comportamientos en provecho de la salud pública y el fomento de la colaboración y una mayor coherencia entre los agentes no estatales en los casos en que se precisa una acción conjunta. Se alienta a las instituciones académicas a que, por conducto de sus redes, difundan las políticas, directrices, normas, reglamentaciones y otros instrumentos de la OMS, con el fin de aumentar el radio de alcance de la Organización. 18. La OMS alienta a las instituciones académicas a que apliquen las políticas, normas y reglamentaciones de la OMS y promuevan su aplicación. La OMS participa en diálogos con instituciones académicas para promover la aplicación de dichas políticas, normas y reglamentaciones.2 19. Las instituciones académicas solo podrán colaborar con la OMS en la promoción de la aplicación de políticas, normas o reglamentaciones de la OMS si se comprometen a aplicar esas políticas, normas o reglamentaciones en su totalidad. No será aceptable su aplicación parcial o selectiva.

1 2

Conforme a lo dispuesto en el párrafo 46 del marco general.

Las instituciones académicas que trabajen con la OMS habrán de atenerse a las políticas de salud pública de la OMS en ámbitos como la inocuidad de los alimentos, la seguridad de las sustancias químicas, la promoción ética de medicamentos, la lucha antitabáquica, las enfermedades no transmisibles y todo lo tocante a la salud y la seguridad en el trabajo.

ANEXO 5

241

COLABORACIÓN TÉCNICA 20. La OMS podrá realizar actividades de colaboración técnica con las instituciones académicas según se define en el párrafo 20 del marco general. Se alienta la colaboración técnica con las instituciones académicas. Esta colaboración debe ser de interés para la OMS y se gestionará de conformidad con el marco general y la presente política para proteger a la OMS, y en particular su labor normativa, frente a influencias indebidas y conflictos de intereses y velar por que no haya interferencias con el asesoramiento que la OMS brinda a los Estados Miembros. 21. Las colaboraciones científicas se regulan en el Reglamento de los grupos de estudio y grupos científicos, instituciones y otros mecanismos de colaboración.1 22. Las instituciones académicas o algunas de sus partes podrán ser designadas centros colaboradores de la OMS de conformidad con ese Reglamento. En este contexto, antes de otorgar la condición de centro colaborador de la OMS, se aplicará la diligencia debida y se realizará una evaluación de riesgos de conformidad con el presente marco. La colaboración con esos centros colaboradores se rige por el mencionado Reglamento y se plasma en el registro OMS de agentes no estatales. (Octava sesión plenaria, 28 de mayo de 2016 − Comisión A, quinto informe) _______________

1

Documentos básicos, 48.ª ed. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2014, págs. 140-148.

ANEXO 6 Texto modificado del Estatuto del Personal1 [A69/54 – 15 de abril de 2016] XI. … 11.2 Las divergencias entre la Organización y un miembro del personal sobre la ejecución de su contrato, que los órganos competentes de la Organización no hayan logrado resolver, se someterán en última instancia al Tribunal Administrativo de la Organización Internacional del Trabajo. SOLUCIÓN DE DIFERENCIAS

–––––––––––––––

1

Texto modificado de conformidad con la resolución WHA69.17 (2016).

- 243 -

ANEXO 7 Estrategia mundial de recursos humanos para la salud: personal sanitario 20301,2 INTRODUCCIÓN 1. En mayo de 2014, la 67.ª Asamblea Mundial de la Salud adoptó la resolución WHA67.24 relativa al Seguimiento de la Declaración Política de Recife sobre Recursos Humanos para la Salud: un compromiso renovado en favor de la cobertura sanitaria universal. En el párrafo 4.2 de esta resolución, los Estados Miembros pedían a la Directora General de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que elaborase una nueva estrategia mundial sobre recursos humanos para la salud y la sometiera al examen de la 69.ª Asamblea Mundial de la Salud. 2. La formulación de la Estrategia mundial se inspiró en un proceso iniciado a fines de 2013 por los Estados Miembros y los agentes representados en la Junta de la Alianza Mundial en pro del Personal Sanitario, una alianza acogida en la OMS. Más de 200 expertos de todas las regiones de la OMS contribuyeron a consolidar los datos científicos en torno a un marco general sobre el mercado laboral del sector sanitario para la cobertura sanitaria universal (CSU). En febrero de 20153 se publicó un artículo de síntesis que sirvió de orientación para la versión inicial del proyecto de Estrategia mundial. 3. En marzo de 2015 se puso en marcha un amplio proceso de consulta sobre la versión inicial. Esto permitió recibir aportaciones de los Estados Miembros y las instancias pertinentes, en particular la sociedad civil y las asociaciones de profesionales sanitarios. Este proceso se enriqueció con deliberaciones en los comités regionales de la OMS, consultas técnicas, foros en línea, una sesión informativa para las misiones permanentes de los Estados Miembros ante las Naciones Unidas en Ginebra, intercambios durante la 138.ª reunión del Consejo Ejecutivo, y una ronda final de comentarios por escrito celebrada en marzo de 2016. Los comentarios y la orientación dimanantes del proceso de consulta se reflejan en la versión actual de la Estrategia mundial, que estuvo asimismo armonizada con el marco de la OMS sobre servicios de salud integrados y centrados en la persona, que le sirvió de orientación.4 4. La Estrategia mundial de recursos humanos para la salud: personal sanitario 2030 está dirigida principalmente a los encargados la planificación y a las instancias normativas de los Estados Miembros, pero su contenido es de interés para todas las partes interesadas pertinentes en el ámbito del personal sanitario, en particular los empleadores de los sectores público y privado, las asociaciones profe-

1 2 3

Véase la resolución WHA69.19 (2016). Nota editorial: Este document no ha sido corregido ni revisado por el Departamento de Órganos Deliberantes.

Alianza Mundial en pro del Personal Sanitario. Health Workforce 2030 – towards a global strategy on human resources for health [Documento de síntesis]. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2015 (http://www.who.int/hrh/ documents/synthesis_paper_them2015/en/, consultado el 5 de junio de 2015). 4 WHO Global Strategy on People-Centered and Integrated Health Services – interim report. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2015 (WHO/HIS/SDS/2015.6; http://www.who.int/servicedeliverysafety/areas/people-centred-care/en/, consultado el 5 de junio de 2015).

- 245 -

246

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

sionales, las instituciones de educación y capacitación, los sindicatos, los asociados bilaterales y multilaterales para el desarrollo, las organizaciones internacionales y la sociedad civil. 5. En ese documento se reconoce que el concepto de cobertura sanitaria universal puede tener diversas connotaciones en los diferentes países y regiones del mundo. En particular, en la Oficina Regional de la OMS para las Américas, la cobertura sanitaria universal forma parte del concepto más amplio de acceso universal a la atención de salud.

Estrategia mundial de recursos humanos para la salud: personal sanitario 2030 – resumen Perspectiva Acelerar el logro de la cobertura sanitaria universal y los Objetivos de Desarrollo Sostenible garantizando el acceso equitativo al personal de salud dentro de sistemas de salud reforzados. Mejorar la salud y los resultados de desarrollo social y económico garantizando la disponibilidad universal, accesibilidad, aceptabilidad, cobertura y calidad del personal de salud mediante inversiones suficientes para reforzar los sistemas de salud y la aplicación de políticas eficaces a nivel nacional,1 regional y mundial. • Promover el derecho a gozar del grado máximo de salud que se pueda lograr. • Proporcionar servicios de salud integrados y centrados en la persona, exentos de estigmatización y discriminación. • Fomentar comunidades comprometidas y que colaboran. • Defender los derechos personales, laborales y profesionales de todo el personal de salud, en particular los entornos de trabajo seguros y dignos, y el derecho a no sufrir ningún tipo de discriminación, coacciones ni violencia. • Eliminar la violencia, discriminación y acoso por razones de sexo. • Promover la colaboración y solidaridad internacionales, en consonancia con las prioridades nacionales. • Garantizar prácticas éticas de contratación con arreglo a las disposiciones del Código de prácticas mundial de la OMS sobre contratación internacional de personal de salud. • Movilizar y sostener el compromiso político y financiero y fomentar la integración y la colaboración entre diferentes sectores e instancias. • Promover la innovación y el uso de datos probatorios. 1. Lograr el máximo desempeño, calidad e impacto del personal de salud mediante políticas de recursos humanos para la salud que tengan base científica, a fin de contribuir al bienestar y a una vida saludable, a la cobertura sanitaria universal efectiva, a la resiliencia y a sistemas de salud reforzados a todos los niveles. 2. Alinear la inversión en recursos humanos para la salud con las necesidades presentes y futuras de la población y de los sistemas de salud, teniendo en cuenta la dinámica del mercado laboral y las políticas educativas; hacer frente a la escasez de personal y mejorar la distribución de los profesionales sanitarios a fin de mejorar al máximo los resultados sanitarios, la previsión social, la creación de empleo y el crecimiento económico. 3. Fortalecer la capacidad de las instituciones en el plano subnacional, nacional, regional y mundial en proyecto de una rectoría de las políticas públicas, un liderazgo y una gobernanza eficaces respecto de las medidas relacionadas con los recursos humanos para la salud. 4. Reforzar los datos sobre los recursos humanos para la salud, a fin de supervisar y garantizar la rendición de cuentas para la aplicación de las estrategias nacionales y regionales, y de la Estrategia Mundial.

Objetivo general

Principios

ANEXO 7

Objetivos

1

Las políticas y las medidas adoptadas a nivel «de país» o « nacional» deberían entenderse como las pertinentes para cada país de acuerdo con las responsabilidades para el conjunto del país o sus partes.

247

248

Metas de referencia mundiales (de aquí a 2020)

• • • • • •

Metas de referencia mundiales (de aquí a 2030)

• • • • • • •

Todos los países contarán con mecanismos institucionales integradores para coordinar un programa intersectorial sobre el personal de salud. Todos los países dispondrán de una unidad de recursos humanos para la salud que se encargue de elaborar y supervisar las políticas y planes. Todos los países contarán con mecanismos de reglamentación para promover la seguridad de los pacientes y una supervisión adecuada del sector privado. Todos los países habrán establecido mecanismos de acreditación para las instituciones de formación sanitaria. Todos los países estarán avanzando en los registros del personal sanitario para el seguimiento de las reservas, la formación, la distribución, los flujos, la demanda, la capacidad y la remuneración del personal de salud. Todos los países estarán avanzando en el intercambio de datos sobre los recursos humanos para la salud mediante cuentas nacionales del personal de salud y presentarán anualmente a la Secretaría de la OMS los indicadores básicos. Todos los organismos bilaterales y multilaterales estarán reforzando la evaluación del personal de salud y el intercambio de información. Todos los países estarán avanzando para reducir a la mitad las desigualdades en el acceso a un profesional de la salud. Todos los países habrán hecho progresos en la mejora de las tasas de finalización de las carreras en las instituciones de formación de profesionales médicos, de enfermería y disciplinas sanitarias afines. Todos los países estarán avanzando para reducir a la mitad su dependencia de los profesionales sanitarios formados en el extranjero, con la aplicación del Código de prácticas mundial de la OMS. Todos los organismos bilaterales y multilaterales estarán fomentando las sinergias en la asistencia oficial para el desarrollo destinada a la formación, el empleo, la igualdad entre el hombre y la mujer y la salud, en apoyo de las prioridades nacionales en materia de crecimiento económico y de empleo en el sector de la salud. Como asociados en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, habrán reducido los obstáculos al acceso a los servicios de salud, esforzándose por crear, cubrir y mantener al menos 10 millones de puestos de trabajo adicionales a tiempo completo en los sectores de la salud y la atención social, con miras a atender las necesidades de las poblaciones desatendidas. Como asociados en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas habrán hecho progresos en la consecución del Objetivo 3.C para incrementar la financiación de la salud y la contratación, el perfeccionamiento, la capacitación y la retención del personal sanitario. Ofrecer orientaciones normativas y cooperación técnica y facilitar el intercambio de prácticas óptimas sobre las previsiones y la planificación del personal de salud, las necesidades del sistema de salud, las políticas educativas, los análisis del mercado laboral del sector de la salud y los costos de las estrategias nacionales sobre los recursos humanos para la salud. Aumentar la recopilación de datos y la adopción de políticas macroeconómicas y de financiación Ofrecer cooperación técnica y fortalecimiento de capacidades para fomentar la competencia básica relativa a las políticas y la planificación y gestión de los recursos humanos para la salud centradas en las necesidades de los sistemas de salud. Fomentar la coordinación, la armonización y rendición de cuentas eficaces de la acción mundial en materia de recursos humanos para la salud a través de la facilitación de una red de partes Examinar la utilidad y la prestación de apoyo a la elaboración, fortalecimiento y actualización de instrumentos, directrices y bases de datos relativos a los datos y las pruebas sobre los recursos humanos para la salud en situaciones rutinarias y de emergencia. Facilitar la presentación por los países de informes anuales a la Secretaría de la OMS acerca de un conjunto mínimo de indicadores básicos relativos a los recursos humanos para la salud, que permitan

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Principales actividades de la Secretaría de la OMS para aplicar la estrategia

Elaborar orientaciones normativas; establecer el programa de investigaciones para definir opciones normativas basadas en datos; facilitar el intercambio de prácticas óptimas; y ofrecer cooperación técnica sobre la capacitación del personal de salud, a fin de aprovechar al máximo el ámbito de acción de las distintas categorías de personal, las estrategias de movilización y retención basadas en datos, la

 

integración de las cuestiones de género, la disponibilidad, la accesibilidad, la aceptabilidad, el control de la calidad de la cobertura y los enfoques para mejorar el desempeño, incluida la reglamentación. 

que propicien una inversión mayor y más estratégica en los recursos humanos para la salud. 

interesadas internacionales. Evaluar sistemáticamente las repercusiones para el personal de salud de las recomendaciones técnicas o normativas presentadas a la Asamblea Mundial de la Salud y a los comités regionales. Ofrecer cooperación técnica para fomentar las capacidades de los sistemas de salud y la competencia del personal, en particular para gestionar los riesgos de emergencias y desastres. 

el seguimiento y la rendición de cuentas sobre la Estrategia Mundial. Apoyar a los países para que establezcan y refuercen una norma sobre la calidad y completitud de los datos relativos al personal nacional de salud. Racionalizar e integrar todas las obligaciones en materia de presentación de informes que deben cumplir los Estados Miembros de la OMS en relación con los recursos humanos para la salud. Adaptar, incorporar y vincular el seguimiento de las metas de la Estrategia Mundial al nuevo marco de rendición de cuentas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas. Crear mecanismos que permitan recopilar datos para preparar y presentar un informe sobre la protección de los profesionales sanitarios en el que se compilen y analicen las experiencias de los Estados Miembros y se presenten recomendaciones sobre las medidas que han de tomar las partes interesadas pertinentes, en particular las medidas preventivas apropiadas. 

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Antecedentes: un programa progresivo sobre el personal sanitario en el contexto del siglo XXI 6. Los sistemas de salud solo pueden funcionar con personal sanitario; el mejoramiento de la cobertura de los servicios de salud y el ejercicio del derecho a gozar del grado máximo de salud que se pueda alcanzar dependen de la disponibilidad, accesibilidad, aceptabilidad y calidad de ese personal.1 La mera disponibilidad de profesionales de la salud no es suficiente: solo cuando estos están distribuidos equitativamente y son accesibles a la población; cuando tienen las competencias necesarias; cuando están motivados y capacitados para dispensar atención de calidad adecuada y aceptable para las expectativas socioculturales de la población; y cuando están suficientemente respaldados por el sistema de salud, es posible traducir la cobertura teórica en cobertura de servicios efectiva (figura 1). Sin embargo, países de todos los niveles de desarrollo socioeconómico deben afrontar, aunque en diversos grados, dificultades en lo que respecta a la formación, el despliegue la retención y el desempeño de su personal sanitario. Las prioridades sanitarias de la agenda para el desarrollo sostenible después de 2015, entre ellas la eliminación del sida, la tuberculosis y el paludismo; el fin de las defunciones prevenibles de recién nacidos y niños menores de cinco años; la reducción de la mortalidad prematura por enfermedades no transmisibles; la promoción de la salud mental; la lucha contra las enfermedades crónicas; y el acceso a la CSU seguirán siendo solo una aspiración, a menos que se las acompañe con estrategias que impliquen esfuerzos transformadores de las capacidades del personal sanitario. Los países que atraviesan o han atravesado recientemente conflictos armados, desastres naturales o antropógenos, así como los que reciben refugiados y los que son vulnerables al cambio climático, afrontan retos específicos relativos al personal sanitario que se deberían abordar y tener en cuenta. Además, cada Estado Miembro debería tener la capacidad para adoptar medidas eficaces de reducción del riesgo de desastres y de preparación para casos de desastre, y cumplir sus obligaciones previstas en el Reglamento Sanitario Internacional (2005).2 Esto requiere un personal sanitario formado, capacitado y respaldado.3 Figura 1. Recursos humanos para la salud: disponibilidad, accesibilidad, aceptabilidad, calidad y cobertura efectiva

1 Alianza Mundial en pro del Personal Sanitario. Una verdad universal: No hay salud sin agentes sanitariosInforme del Tercer Foro Mundial sobre Recursos Humanos para la Salud, Recife (Brasil). Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2014 (http://www.who.int/workforcealliance/knowledge/resources/hrhreport2013/en/, consultado el 13 de febrero de 2015).

Reglamento Sanitario Internacional (2005), 2.ª edición. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2008 (http://www.who.int/ihr/publications/9789241596664/es/, consultado el 13 de febrero 2015). 3 El informe sobre la salud en el mundo 2007 - un porvenir más seguro: protección de la salud pública mundial en el siglo XXI. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2007 (http://www.who.int/whr/2007/es/, consultado el 13 de febrero de 2013).

2

ANEXO 7

251

7. El personal sanitario desempeña una función vital en el desarrollo de la recuperación de las comunidades y los sistemas de salud para responder a desastres naturales o antropógenos, así como peligros y riesgos ambientales, tecnológicos y biológicos conexos. Las consecuencias sanitarias de esos eventos suelen ser devastadoras y con frecuencia conllevan un elevado número de defunciones, traumatismos, enfermedades y discapacidades. Esos eventos pueden dificultar la prestación de servicios de salud debido a la pérdida de personal sanitario, los daños en centros de salud, la interrupción de programas sanitarios y la sobrecarga en los servicios clínicos. La inversión en el personal sanitario, el mejoramiento de la cobertura de servicios de salud y la gestión de riesgos de emergencias y desastres no solo fortalece la resiliencia y la seguridad sanitaria de los sistemas de salud, sino que, además, reduce la vulnerabilidad de la salud y proporciona los recursos humanos necesarios para la prevención, la preparación, la respuesta y la recuperación en relación con emergencias. Es preciso hacer mayor hincapié en las diversas funciones de todo el personal sanitario durante situaciones de emergencia, por ejemplo, en lo que respecta a planificación de las necesidades de personal (incluida la capacidad para afrontar un gran aumento de la demanda y responder a emergencias),1 capacitación y protección, integración del personal en las actividades de preparación y respuesta, y medidas de adaptación del sector sanitario al cambio climático. 8. No obstante los importantes progresos realizados, es preciso fortalecer la voluntad política y movilizar recursos para el programa del sector sanitario, como parte de las actividades generales orientadas a mejorar y financiar suficientemente los sistemas de salud. Las actividades orientadas al desarrollo del personal sanitario han arrojado resultados importantes: abundan los ejemplos de países que mediante la superación de los problemas del personal sanitario han conseguido mejorar los resultados sanitarios.2, 3 Además, en su conjunto, la disponibilidad de profesionales de la salud está aumentando en la mayoría de los países cuyos datos se conocen, si bien el aumento no se produce con la rapidez necesaria para equipararlo al ritmo del crecimiento demográfico.3 En general, los progresos no han sido suficientemente rápidos o profundos. Escasez, desequilibrios en la combinación de aptitudes, distribución desigual, obstáculos a la colaboración interprofesional, utilización ineficiente de los recursos, malas condiciones de trabajo, distribución por sexo sesgada y disponibilidad limitada de datos sobre personal sanitario son elementos persistentes, en un contexto de envejecimiento del personal sanitario que en muchos casos complica más aún el panorama. Un examen de las actividades realizadas para aplicar estrategias y marcos nacionales, regionales y mundiales revela que los principales problemas consisten en identificar la manera de movilizar a largo plazo la voluntad política y los recursos financieros para el sistema de salud y su componente crucial, los recursos humanos para la salud.4,5

1 La planificación de la capacidad necesaria para afrontar un gran aumento de la demanda en casos de emergencia, incluso a través de profesionales sanitarios para emergencias de alcance mundial, regional y nacional, en consonancia con las disposiciones previstas en la resolución WHA68(10) (2015), Brote de enfermedad por el virus del Ebola de 2014 y seguimiento de la Reunión extraordinaria del Consejo Ejecutivo sobre el ebola (http://apps.who.int/gb/ebwha/pdf_files/WHA68REC1/A68_2015_REC1-sp.pdf#page=25). 2 Campbell J, Buchan J, Cometto G, David B, Dussault G, Fogstad H et al. Human resources for health and universal health coverage: fostering equity and effective coverage. Boletín de la Organización Mundial de la Salud. 2013; 91(11): 853–63.

Van Lerberghe W, Matthews Z, Achadi E, Ancona C, Campbell J, Channon A et al. Country experience with strengthening of health systems and deployment of midwives in countries with high maternal mortality. The Lancet. 2014; 384(9949):1215–25. 4 DeLuca MA, Soucat A, directores de publicación. Transforming the global health workforce. New York: New York University College of Nursing, 2013.

3

Cometto G, Boerma T, Campbell J, Dare L, Evans T. The third Global Forum: framing the health workforce agenda for universal health coverage. Lancet Glob Health. 2013; (6):e324–5.

5

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9. El personal sanitario será crucial para alcanzar los objetivos sanitarios y de desarrollo generales en los próximos decenios. La Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó un nuevo conjunto de Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para el periodo 2016-2030. Los ODS suceden a los Objetivos de Desarrollo del Milenio del periodo 2000-2015 y hacen un llamamiento a las personas y los dirigentes de todo el mundo para que adopten medidas orientadas a asegurar una vida digna para todos.1 Los profesionales sanitarios contribuyen al logro del objetivo propuesto en relación con la salud, que incluye una meta (3.C) consistente en «aumentar sustancialmente la financiación de la salud y la contratación, el desarrollo, la capacitación y la retención del personal sanitario en los países en desarrollo, especialmente en los países menos adelantados y los pequeños Estados insulares en desarrollo». En 2014, la Asamblea Mundial de la Salud reconoció que el objetivo relativo a la salud y sus 13 metas, en particular un renovado enfoque sobre equidad y CSU, solo se alcanzarían mediante una investigación sustancial y estratégica en personal sanitario. En la resolución WHA67.24 (2014) los Estados Miembros pedían a la Directora General de la OMS que elaborara una estrategia mundial sobre los HRH y la presentara a la 69.ª Asamblea Mundial de la Salud en mayo de 2016.2 10. A escala mundial, la inversión en personal sanitario es menor de lo que se suele suponer,3 y ello menoscaba la sostenibilidad del personal y los sistemas de salud. En algunos países, la persistente falta de inversión en formación y capacitación de personal sanitario, así como el desequilibrio entre las estrategias de educación en relación con los sistemas de salud y las necesidades de la población están dando lugar a una escasez constante. Esto se agrava por las dificultades para desplegar personal sanitario en zonas rurales, aisladas y desatendidas. La escasez y los problemas de distribución propician la movilidad mundial del personal y la contratación internacional de personal sanitario procedente de entornos de bajos recursos. En algunos países, además de una importante falta de inversión en formación, especialmente en zonas desatendidas, los desequilibrios entre la capacidad de suministro y la demanda orientada por el mercado en función del margen fiscal, así como entre la demanda y las necesidades de la población, obstaculizan el acceso universal al personal sanitario en el marco de sistemas de salud fortalecidos, e incluso, paradójicamente, el índice de desempleo del personal sanitario coexiste con importantes necesidades sanitarias no satisfechas. 11. La base de un personal sanitario fuerte y eficaz, capaz de responder a las prioridades del siglo XXI exige la armonización efectiva de la oferta y las aptitudes de los profesionales con las necesidades de la población, ahora y en el futuro. Asimismo, el personal sanitario efectúa una importante contribución a las actividades de preparación y respuesta a emergencias y desastres, en particular mediante la participación en los sistemas nacionales de gestión de emergencias sanitarias, el liderazgo local y la prestación de servicios de salud. La evolución de los perfiles epidemiológicos y las estructuras demográficas están incrementando la carga por enfermedades no transmisibles y trastornos crónicos en los sistemas de salud de todo el mundo.4 Esto se suma a un cambio progresivo de la demanda de atención centrada en el paciente, servicios de salud comunitarios y atención personalizada a

The road to dignity by 2030: ending poverty, transforming all lives and protecting the planet. Synthesis report of the Secretary-General on the post-2015 agenda. Nueva York, Naciones Unidas, 2014 (http://www.un.org/disabilities/documents/ reports/SG_Synthesis_Report_Road_to_Dignity_by_2030.pdf, consultado el 13 de febrero de 2015). Resolución WHA67.24 (2014). Seguimiento de la Declaración Política de Recife sobre Recursos Humanos para la Salud: un compromiso renovado en favor de la cobertura sanitaria universal. 67.ª Asamblea Mundial de la Salud, Ginebra, 19 a 24 de mayo de 2014. Resoluciones y decisiones, anexos. Ginebra, Asamblea Mundial de la Salud, 2014 (WHA67/2014/ REC/1), (http://apps.who.int/gb/ebwha/pdf_files/WHA67/A67_R24-sp.pdf?ua=1, consultado el 5 de junio de 2015). Hernandez P, Poullier J, Van Mosseveld C, Van de Maele N, Cherilova V, Indikadahena C et al. Health worker remuneration in WHO Member States. Boletín de la Organización Mundial de la Salud. 2013; 91(11):808–15. 4 GBD 2013 Mortality and Causes of Death Collaborators. Global, regional, and national age-sex specific all-cause and cause-specific mortality for 240 causes of death, 1990–2013: a systematic analysis for the Global Burden of Disease Study 2013. The Lancet, 2015; 385(9963):117–71. 3 2

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ANEXO 7

253

largo plazo.1 Por lo tanto, se prevé que la demanda de personal sanitario aumentará considerablemente en todo el mundo. Al mismo tiempo, las economías emergentes están atravesando por una transición económica que incrementará su conjunto de recursos sanitarios, y una transición demográfica que puede dar lugar a la incorporación de cientos de millones de personas en la población activa. Para lograr la necesaria cantidad, calidad e idoneidad del personal sanitario será preciso que las decisiones sobre política y financiación, tanto en lo concerniente a formación como al mercado de trabajo del ámbito sanitario, estén armonizadas con esas cambiantes necesidades (figura 2). Figura 2. Estímulos normativos para modelar el mercado laboral en el ámbito de la salud

12. Los persistentes retos relativos al personal sanitario, combinados con estas macrotendencias generales, exigen que la comunidad mundial reevalúe la eficacia de las estrategias pasadas y adopte un cambio de paradigma respecto de la manera de planificar, educar, desplegar, gestionar y recompensar a los profesionales de la salud. Es necesario y posible realizar avances transformadores y lograr un desempeño más eficaz de los profesionales sanitarios disponibles, mediante la adopción de modelos de atención integradores que abarquen servicios de promoción, prevención, curación, rehabilitación y paliativos; la reorientación de los sistemas de salud hacia un enfoque colaborativo de la atención primaria basada en el trabajo en equipo; y el pleno aprovechamiento de las posibilidades de la innovación tecnológica. Paralelamente, se pueden propiciar la inversión y la reforma tan necesarias en el personal sanitario para crear oportunidades de empleo cualificado, especialmente para Hernandez P, Poullier J, Van Mosseveld C, Van de Maele N, Cherilova V, Indikadahena C et al. Health worker remuneration in WHO Member States. Boletín de la Organización Mundial de la Salud. 2013; 91(11):808–15. 1

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las mujeres y los jóvenes. Estas perspectivas representan una oportunidad sin precedentes para desarrollar y aplicar estrategias del personal sanitario relativas a las deficiencias en materia de equidad y cobertura que afrontan los sistemas de salud y, al mismo tiempo, abran nuevas posibilidades de crecimiento económico. La materialización de esas posibilidades depende de la movilización de la voluntad política y del desarrollo de la capacidad institucional y humana con miras a la aplicación efectiva de ese programa. 13. La visión según la cual para 2030 todas las comunidades tendrán acceso universal a los profesionales de la salud sin estigmatización ni discriminación exige la combinación de la adopción de políticas nacionales, regionales y mundiales eficaces y una inversión suficiente para atender a las necesidades no satisfechas. En una apreciación realista, los incrementos requeridos en los próximos decenios para satisfacer la creciente demanda, superar las deficiencias existentes y compensar la prevista rotación de personal superan todas las estimaciones anteriores. Las proyecciones elaboradas por la OMS y el Banco Mundial (apéndice 1) apuntan a la creación de unos 40 millones de nuevos puestos de trabajo en los sectores de salud y bienestar social en todo el mundo para 2030,1 y a la necesidad de 18 millones profesionales sanitarios adicionales, principalmente en entornos de bajos recursos, a fin de alcanzar una cobertura elevada y eficaz con la amplia gama de servicios de salud necesarios para asegurar vidas sanas para todos. 14. Desde hace mucho tiempo se sabe qué se debe hacer para superar los obstáculos críticos del personal sanitario; ahora existen mejores pruebas científicas que nunca sobre cómo hacerlo. La Estrategia mundial de recursos humanos para la salud: personal sanitario 2030 considera nuevas pruebas científicas y prácticas óptimas sobre las que trabaja en lo concerniente al desarrollo de diversos aspectos relativos al desarrollo del personal sanitario. Esto va desde la evaluación, la planificación y la formación hasta la gestión, la retención, los incentivos y la productividad; algunos instrumentos y directrices de la OMS pueden respaldar la formulación, la aplicación y la evaluación de políticas en esas esferas (apéndice 2). La Estrategia mundial aborda todos esos aspectos de manera integrada, con miras a inspirar y orientar medidas más profundas por parte de todos los sectores gubernamentales pertinentes y todas las principales partes interesadas, que en el plano nacional incumben a planificadores e instancias decisorias, y en los planos regional y mundial conciernen a la comunidad internacional. Habida cuenta del carácter intersectorial y de los posibles efectos del desarrollo del personal sanitario, la Estrategia mundial procura estimular no solo la formulación de estrategias nacionales de salud y de HRH, sino también los marcos generales de desarrollo socioeconómico que adoptan los países. 15. Dado que los recursos humanos para la salud promueven numerosas prioridades de prestación de servicios, esta Estrategia complementa y refuerza una serie de estrategias conexas desarrolladas por la OMS y las Naciones Unidas. La Estrategia reafirma, en particular, la importancia del Código de prácticas mundial de la OMS sobre contratación internacional de personal de salud,2 en la que se pide a los países que se esfuercen por recurrir a sus propios HRH para satisfacer sus necesidades; colaboren para aplicar prácticas de contratación internacional más éticas y justas; y respeten los derechos de los trabajadores migrantes del sector sanitario; el Código se basa en estrategias y marcos

Economic, demographic, and epidemiological transitions and the future of health labour markets. [Documento de síntesis del Grupo Técnico de Trabajo 1 relativo a la Estrategia mundial de recursos humanos para la salud, 28 de septiembre de 2014]. Alianza Mundial en pro del Personal Sanitario, 2014 (http://www.who.int/workforcealliance/media/news/2014/ WG1_SynthesisSept282014.pdf?ua=1, consultado el 14 de febrero de 2015). Resolución WHA63.16 (2010). Código de prácticas mundial de la OMS sobre contratación internacional de personal de salud. En 63.ª Asamblea Mundial de la Salud, Ginebra, 17 a 21 de mayo de 2010. Resoluciones y decisiones, anexos. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2010 (WHA63/2010/REC/1, http://apps.who.int/gb/ebwha/pdf_files/ WHA63/A63_R16-sp.pdf, consultado el 13 de febrero de 2015). 2

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ANEXO 7

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regionales pertinentes, entre ellos el Llamado a la acción de Toronto1 y la African Roadmap on Human Resources for Health,2 y sirve de base a la labor de la Comisión de Alto Nivel sobre el Empleo en el Ámbito de la Salud y el Crecimiento Económico de las Naciones Unidas,3 establecida por el Secretario General de las Naciones Unidas a raíz de la resolución 70/183 de la Asamblea General de las Naciones Unidas.4 Además, la Estrategia respalda, entre otras cosas, los objetivos y los principios de la Estrategia Mundial del Secretario General de las Naciones Unidas para la Salud de la Mujer, el Niño y el Adolescente,5 el Marco OMS sobre servicios de salud integrados y centrados en la persona,6 el Plan de acción «Todos los recién nacidos»,6 los objetivos de Family Planning 2020,7 el Plan de acción mundial para la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles,8 la recientemente adoptada estrategia del ONUSIDA para 2016-2021,9 el Plan mundial para eliminar las nuevas infecciones por VIH,10 el Plan de acción mundial de la OMS sobre discapacidad,11 la resolución 69/132 de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre salud mundial y política exterior,12 y el Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres 2015-2030.13

Organización Panamericana de la Salud, Health Canada, y Ministerio de Salud y Atención Crónica de Ontario. Toronto call to action: towards a decade of human resources for health in the Americas. Washington, D.C., Organización Panamericana de la Salud, 2005 (http://www.bvsde.paho.org/bvsdeescuelas/fulltext/CallAction_eng1.pdf, consultado el 30 de diciembre de 2015). Road map for scaling up the human resources for health: for improved health service delivery in the African Region 2012–2025. Brazzaville: Oficina Regional de la OMS para África; 2012 (http://www.hrh-observatory.afro.who.int/images/ 4th_HRHConsultation/Road-map-HRH_EN.pdf, consultado el 25 de octubre de 2015). Comisión de Alto Nivel sobre el Empleo en el Ámbito de la Salud y el Crecimiento Económico de las Naciones Unidas, 2 de marzo de 2016 (http://www.who.int/hrh/com-heeg/en/, consultado el 14 de marzo de 2016). Salud mundial y política exterior: fortalecimiento de la gestión de las crisis sanitarias internacionales. Nueva York, Naciones Unidas, 2016 (Resolución A/RES/70/183, http://www.un.org/en/ga/search/view_doc.asp?symbol=A/RES/70/183, consultado el 14 de marzo de 2016). United Nations Secretary General’s Global Strategy for Women’s, Children’s and Adolescents’ Health – zero draft for consultation, 5 de mayo de 2015 (http://www.who.int/life-course/partners/global-strategy/global-strategy_zero-draft.pdf, consultado el 5 de junio de 2015). 6 Organización Mundial de la Salud y Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia. Every newborn: an action plan to end preventable deaths. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2014 (http://apps.who.int/iris/bitstream/ 10665/127938/1/9789241507448_eng.pdf, consultado el 14 de febrero de 2015). 7 8 5 4 3 2

1

Family Planning 2020 (http://www.familyplanning2020.org/).

90-90-90: an ambitious treatment target to help end the AIDS epidemic. Ginebra, Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA, 2014 (http://www.unaids.org/sites/default/files/media_asset/90-90-90_en_0.pdf, consultado el 14 de febrero de 2015). Timeline: Developing the UNAIDS 2016-21 Strategy. Ginebra, Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA, 2015 (http://www.unaids.org/en/resources/campaigns/20150301_strategy_consultation/timeline, consultado el 5 de junio de 2015). Plan de acción mundial para la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles 2013-2020, Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2013 (http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/94384/1/9789241506236_eng.pdf?ua=1, consultado el 14 de febrero de 2015). 11 Plan de acción mundial de la OMS sobre discapacidad 2014-2021: Mejor salud para todas las personas con discapacidad. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2015 (http://www.who.int/disabilities/actionplan/es/, consultado el 19 de octubre de 2015). 10 9

Salud mundial y política exterior. Resolución 69/132 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, 11 de diciembre de 2014. Nueva York, Naciones Unidas, 2015 (http://www.un.org/en/ga/search/view_doc.asp?symbol=A/RES/69/ 132&referer=/english/&Lang=S, consultado el 30 de diciembre de 2015). Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres 2015-2030. Nueva York, Naciones Unidas, 2015 (http://www.unisdr.org/files/43291_spanishsendaiframeworkfordisasterri.pdf, consultado el 25 de octubre de 2015). 13

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69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

16. Este es un programa intersectorial que representa la ruta crítica para alcanzar las metas de cobertura relativas a todas las prioridades de prestación de servicios. Ello afecta no solo a los más evidentes cuadros de parteras, enfermeras y médicos, sino a todos los profesionales de la salud, desde el nivel comunitario hasta el de especialistas, incluidos, entre otros, los profesionales sanitarios de nivel medio y comunitario, los dentistas y los profesionales de salud bucodental, los agentes de atención oftalmológica y otológica, técnicos de laboratorio, ingenieros biomédicos, farmacéuticos, fisioterapeutas y quiroprácticos, especialistas en salud pública y administradores sanitarios, gestores de cadenas de suministros, y otros trabajadores de profesiones afines y de apoyo al sector de la salud. La estrategia reconoce que la diversidad del personal sanitario es una oportunidad que se ha de aprovechar mediante enfoques de colaboración reforzados relativos a la responsabilidad social, la formación y la práctica interprofesionales y una mayor integración de los profesionales de servicios sanitarios y sociales con miras a mejorar la asistencia a largo plazo de las poblaciones senescentes. 17. La Estrategia mundial de recursos humanos para la salud describe opciones de política para los Estados Miembros de la OMS, responsabilidades de la Secretaría de la OMS y recomendaciones para otras partes interesadas acerca de la manera de: • optimizar el desempeño del personal sanitario para acelerar los progresos hacia el logro de la CSU y los ODS (objetivo 1); • comprender las necesidades futuras de los sistemas de salud y prepararse para satisfacerlas, aprovechando la creciente demanda en los mercados de trabajo del sector sanitario con miras a maximizar la creación de empleo y el crecimiento económico (objetivo 2); • desarrollar la capacidad institucional con el fin de aplicar este programa (objetivo 3); y • mejorar los datos sobre HRH para asegurar el seguimiento y la rendición de cuentas en relación con la aplicación de estrategias nacionales y la propia Estrategia mundial (objetivo 4). Cada objetivo se describe detalladamente en las secciones siguientes. Objetivo 1: optimizar el desempeño, la calidad y el efecto del personal sanitario mediante políticas de recursos humanos para la salud basadas en pruebas científicas, que contribuyan al desarrollo de vidas sanas y al bienestar, la cobertura sanitaria universal efectiva, la capacidad de recuperación y los sistemas de salud reforzados en todos los niveles Hitos: • 1.1 Para 2020, todos los países habrán establecido mecanismos de acreditación de instituciones de capacitación en disciplinas sanitarias. • 1.2 Para 2030, todos los países habrán avanzado para reducir a la mitad las desigualdades en el acceso a un profesional de la salud. • 1.3 Para 2030, todos los países habrán avanzado hacia la mejora de las tasas de finalización de las carreras en las instituciones de formación de profesionales médicos, de enfermería y disciplinas sanitarias afines. 18. Para satisfacer las necesidades de la población en relación con los ODS y la CSU es preciso hacer el mejor uso posible de los limitados recursos y asegurar de que se empleen estratégicamente mediante la adopción y la aplicación de políticas de personal sanitario basadas en pruebas científicas adaptadas al contexto del sistema nacional de salud en todos los niveles. Los problemas

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de escasez y desequilibrio que afronta actualmente el personal sanitario, combinados con el envejecimiento de las poblaciones y los cambios epidemiológicos requieren un nuevo programa contemporáneo con un grado de ambición sin precedentes. Una mayor armonización con las necesidades de la población y, al mismo tiempo, un mejoramiento de la relación costo eficacia, dependerá del reconocimiento de que los servicios de salud integrados y centrados en la persona pueden beneficiarse de la atención basada en equipos en el ámbito de la atención primaria.1, 2 Este enfoque aprovecha la contribución potencial de diferentes tipologías de profesionales de la salud que trabajan estrecha colaboración, con arreglo a un criterio más racional respecto de la práctica profesional, lo que conlleva el desempeño del personal sanitario en todo el ámbito de su profesión y, al mismo tiempo, evita la subutilización de las aptitudes. Por ejemplo, el ámbito profesional de la enfermería se ha revelado adaptable a las necesidades sanitarias de la población y los pacientes, y ha sido especialmente eficaz en la prestación de servicios a las poblaciones más vulnerables y de acceso más difícil.3 Análogamente, el ámbito profesional de la partería podría suplir el 87% de la atención básica necesaria en los servicios de salud sexual, reproductiva, materna y del recién nacido.4 La ejecución de este programa requerirá la adopción de estrategias más eficaces y eficientes y la reglamentación adecuada de la formación del personal sanitario; una combinación de aptitudes más sostenible y apropiada que permita aprovechar las oportunidades de formación y despliegue de profesionales sanitarios de nivel medio y comunitario; mejores estrategias de despliegue y condiciones de trabajo; sistemas de incentivos; responsabilidad social reforzada; colaboración interprofesional; y oportunidades de desarrollo profesional permanente y carreras profesionales adaptadas a las necesidades específicas de cada sexo, a fin de fortalecer tanto la capacidad como la motivación y mejorar el desempeño. 19. Se puede mejorar extraordinariamente la eficiencia mediante el fortalecimiento de la capacidad de las instituciones nacionales para formular y aplicar estrategias más eficaces y reglamentes apropiados para el personal sanitario. Existen importantes oportunidades para asegurar un uso más eficaz y eficiente de los recursos y una mejor armonización con las necesidades de la comunidad. Esto se puede lograr mediante la adopción de un modelo de prestación de atención sanitaria centrada en la persona y una combinación de aptitudes diversa y sostenible orientada a la atención primaria de salud y respaldada por mecanismos eficaces de remisión y enlace en todos los niveles de atención del personal de servicios sociales. Asimismo, se pueden fortalecer considerablemente el desempeño y la productividad mediante el mejoramiento de los sistemas de gestión y las condiciones de trabajo5 de los HRH, y del recurso al apoyo y la colaboración de entidades privadas con fines de lucro, voluntarias e independientes. Se debería reglamentar la actividad de esas entidades y elaborar incentivos orientados a armonizar más estrechamente sus operaciones y perfiles de prestación de servicios con los objetivos de salud del sector público. La materialización de esas mejoras de la eficiencia

1 Milani RV, Lavie CJ. Health care 2020: reengineering health care delivery to combat chronic disease. Am J Med. 2015; 128(4):337–43.

Resolución WHA62.12 (2009). Atención primaria de salud, incluido el fortalecimiento de los sistemas de salud. En: 62.ª Asamblea Mundial de la Salud, Ginebra, 18 a 22 de mayo de 2009. Resoluciones y decisiones, anexos. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2009 (WHA62/2009/REC/1, http://apps.who.int/gb/ebwha/pdf_files/A62/A62_R12sp.pdf, consultado el 19 de octubre de 2015). Nursing and midwifery services – Strategic directions 2011–2015. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2010 (http://www.who.int/hrh/resources/nmsd/en/, consultado el 22 de febrero de 2016). The state of the world’s midwifery 2014. Nueva York, Fondo de Población de las Naciones Unidas, 2014 (http://www.unfpa.org/sowmy, consultado el 13 de febrero 2015). 5 Convenio sobre el personal de enfermería, 1977 (núm. 149). Convenio sobre el empleo y condiciones de trabajo y de vida del personal de enfermería. Ginebra, Organización Internacional del Trabajo, 1977 (http://www.ilo.org/dyn/normlex/ es/f?p=NORMLEXPUB:12100:0::NO:12100:P12100_INSTRUMENT_ID:312294:NO, consultado el 11 de febrero de 2016). 4 3

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supone la capacidad institucional para aplicar, evaluar y mejorar las políticas de planificación, formación, reglamentación y gestión de los HRH.

Opciones de política para los Estados Miembros de la OMS 20. La mayor parte de las opciones de política propuestas en esta sección y en las subsiguientes son de pertinencia general, por lo que todos los países las pueden tener en cuenta independientemente de su grado de desarrollo socioeconómico. Las opciones de política que pueden ser pertinentes para algunos países se señalan expresamente. Esta distinción no es rígida, habida cuenta de que la situación de los países puede cambiar a lo largo del tiempo y que las condiciones socioeconómicas generales de un país no guardan necesariamente una relación directa con la situación de las políticas relativas al personal sanitario. Además, entornos diferentes podrían tener problemas similares en lo que concierne al personal sanitario y los sistemas de salud, aunque su contexto determina consecuencias específicas en relación con la financiación, el empleo y las dinámicas del mercado laboral. En última instancia, la pertinencia y aplicabilidad de opciones de política se determinará y adecuará a la realidad específica de cada Estado Miembro de la OMS en lo que respecta a necesidades de la población, políticas de formación y necesidades del sistema de salud, especialmente en situaciones de emergencia. Del mismo modo, se entiende que las responsabilidades de la Secretaría de la OMS están relacionadas con la demanda de asistencia manifestada por los Estados Miembros.

Opciones de política que se examinarán en todos los países 21. Mejorar el contenido y la aplicación de los planes relativos a HRH como parte de las estrategias sanitarias nacionales asistencia a largo plazo y de desarrollo general, a fin de fortalecer los sistemas de salud, asegurando la coherencia entre las políticas de salud, educación, empleo, género, migración, cooperación para el desarrollo y fiscalidad. Esto se beneficiará del diálogo intersectorial y la armonización entre los ministerios pertinentes (salud, trabajo, educación, finanzas, etc.), las asociaciones profesionales, los sindicatos, la sociedad civil, los empleadores, el sector privado, las autoridades de los gobiernos locales y otros agentes. La planificación debería tener en cuenta las necesidades del personal sanitario en su conjunto, en vez de considerar separadamente a cada profesión. Un enfoque integrado de este tipo debe tener presentes las necesidades de la población y el sistema de salud y adaptar el volumen de la inversión, las políticas de formación relativas al ingreso de aprendices y los mecanismos de incentivo, en función de las necesidades. Para ello será preciso corregir los desequilibrios del mercado laboral, por ejemplo la escasez y la distribución desigual, así como el desempleo de los profesionales sanitarios coexistente con necesidades sanitarias no satisfechas. El desarrollo de HRH es un proceso continuo que exige la evaluación periódica de los resultados y un circuito de retroinformación que permita orientar y adaptar las prioridades. 22. Promover condiciones de trabajo decente en todos los entornos.1 Los ministerios de salud, las comisiones de administración pública y los empleadores deberían ofrecer condiciones de empleo que tengan en cuenta las cuestiones de género, la remuneración y los incentivos no financieros. Esos agentes deberían cooperar para velar por la salud y la seguridad en el trabajo, condiciones justas para el personal sanitario, oportunidades de desarrollo profesional en función de los méritos, y un entorno de trabajo propicio que permita efectivamente su despliegue, retención y motivación para prestar atención de calidad y establecer una relación positiva con los pacientes. Se debería eliminar la discrimina-

1 El concepto de trabajo decente se refiere a oportunidades de acceso a un empleo productivo que genere un ingreso justo, la seguridad en el lugar de trabajo y la protección social para las familias, mejores perspectivas de desarrollo personal e integración social, libertad para que los individuos expresen sus opiniones, se organicen y participen en las decisiones que afectan sus vidas, y la igualdad de oportunidades y trato para todos, mujeres y hombres (http://www.ilo.org/global/topics/ decent-work/lang--es/index.htm).

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ción, la violencia y el acoso durante la capacitación, la contratación y el empleo, así como en el lugar de trabajo. Es particularmente importante asegurar que los reglamentos y las prácticas del sector público propicien mecanismos de incentivo, condiciones de trabajo y estructuras de desarrollo profesional adecuados para el personal sanitario, con niveles de flexibilidad y autonomía apropiados. 23. Velar por el uso eficiente de los recursos disponibles. Entre el 20% y el 40% del gasto sanitario mundial se despilfarra,1 debido en gran medida a las ineficiencias y deficiencias del personal sanitario en lo que respecta a gobernanza y supervisión. Se deberían instaurar sistemas de rendición de cuentas destinados a mejorar la eficiencia del gasto en salud y en HRH. Además de medidas tales como el mejoramiento de las tasas de terminación de la formación previa al empleo y la supresión de trabajadores fantasmas de la plantilla,2 es fundamental la adopción de enfoques adecuados, costoeficaces y equitativos respecto de la salud de la población, con el fin de proporcionar atención constante e integrada centrada en la persona y basada en la comunidad. Esto entraña la aplicación de modelos de prestación de servicios de salud mediante una combinación apropiada y sostenible de aptitudes que permitan satisfacer equitativamente las necesidades sanitarias de la población. Por lo tanto, los sistemas de salud deberán armonizar las fuerzas del mercado y las expectativas de la población con las necesidades de atención primaria de salud, el acceso universal a la atención sanitaria y la prestación de servicios integrados centrados en la persona, respaldados por mecanismos eficaces de remisión a centros de atención secundaria y especializada y, al mismo tiempo, evitar la medicalización excesiva y las intervenciones innecesarias. Es preciso modificar y corregir la configuración y la oferta de especialistas y generalistas, prácticos avanzados, personal de enfermería y partería y otros cuadros comunitarios y de nivel medio. Se necesitan mecanismos de rectoría y reglamentación de políticas públicas que reconozcan oficialmente todas esas profesiones y les permitan el pleno ejercicio profesional. Se requieren estrategias e incentivos de planificación y formación apropiados, inversión suficiente en el personal sanitario, en particular en medicina general y de familia, con el fin de prestar atención equitativa e integrada constante, basada en la comunidad y centrada en la persona. 24. Adoptar estrategias transformadoras para fortalecer la formación de los profesionales de la salud. Las inversiones de los sectores público y privado en la formación de personal sanitario deberían guardar relación con las necesidades de la población y del sistema de salud. Las estrategias de formación deberían centrar la inversión en los instructores, de cuya alta tasa de rentabilidad social existen datos fehacientes. Además, se debería hacer hincapié en orientar los programas de estudio a fin de compensar la presión para que la capacitación se oriente a los mercados internacionales, y formar profesionales idóneos que puedan satisfacer las necesidades locales,3 promover enfoques relativos a la formación técnica y profesional, así como la responsabilidad social que permita la distribución geográfica del personal sanitario. Es necesario un enfoque coordinado para vincular la planificación y la formación de los HRH (especialmente la formación adecuada y equilibrada por sexos, de aprendices cualificados de zonas rurales y aisladas), y el fomento de la formación interprofesional y la colaboración en el ejercicio profesional. Los criterios de formación y la financiación se deberían establecer y supervisar en el marco de las políticas nacionales: es posible mejorar radicalmente la calidad del personal sanitario si la educación superior y el sector sanitario colaboran mediante la ejecución de un programa

1 Informe sobre la salud en el mundo 2010 – Financiación de los sistemas de salud: el camino hacia la cobertura universal. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2010 (http://www.who.int/whr/2010/es/, consultado el 15 de febrero de 2015).

El sector sanitario de la República Dominicana reinvierte los ahorros obtenidos de la supresión de trabajadores fantasmas, en el mejoramiento de la salud. Intrahealth International; 2010 (http://www.intrahealth.org/page/dominicanrepublics-health-sector-reinvests-savings-from-ghost-workers-to-improve-care, consultado el 15 de febrero de 2015). McPake B, Squires A, Mahat A, Araujo EC, editors. The economics of health professional education and careers: insights from a literature review. Washington DC: Banco Mundial, 2015. 3

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de educación transformador1 fundamentado en el aprendizaje basado en las aptitudes. Este enfoque debería dotar a los profesionales sanitarios de las aptitudes necesarias para trabajar de forma colaborativa en equipos interprofesionales, con información para intervenir eficazmente en relación con los determinantes sociales de la salud y conocimientos especializados de salud pública. Este deberá incluir la capacidad de preparación y respuesta ante epidemias, a fin de promover la aplicación del Reglamento Sanitario Internacional (2005). La misión social de las instituciones de formación en la esfera sanitaria ofrece una oportunidad para cultivar en el personal sanitario los aspectos éticos del servicio público, los valores profesionales y las actitudes de responsabilidad social requeridas para prestar servicios respetuosos que respondan a las necesidades locales y a las expectativas de la población. En particular, se deberían tener en cuenta las necesidades de los grupos vulnerables, por ejemplo, los niños, los adolescentes y las personas con discapacidades; las minorías étnicas o lingüísticas y las poblaciones indígenas; así como la necesidad de eliminar la discriminación relacionada con el sexo, la edad, la salud mental, la salud sexual y reproductiva, y el VIH/sida, entre otros motivos. Se deberían considerar posibilidades de colaboración Norte-Sur y Sur-Sur, así como alianzas público-privadas en materia de capacitación e inversión, a fin de maximizar las oportunidades de transferencia de conocimientos y beneficio mutuo y minimizar las consecuencias negativas de la movilidad internacional del personal sanitario. Esto incluye progresos en el ámbito del ciberaprendizaje y la introducción de mecanismos de seguimiento y gestión de la inversión realizada en la formación de cada profesional de la salud, así como su constante desarrollo profesional. 25. Optimizar la motivación, la satisfacción, la retención, la distribución equitativa y el desempeño del personal sanitario. Si bien las tendencias a la urbanización y las posibilidades de la telemedicina pueden, en algunos contextos, reducir el grave problema que supone la mala distribución geográfica, en la mayoría de los entornos el acceso al personal sanitario sigue siendo desigual. El programa de «empleo decente» abarca estrategias para mejorar tanto el desempeño como la distribución equitativa de los profesionales de la salud. Este conjunto integrado de políticas de atracción y retención que tienen en cuenta las cuestiones de género incluye: seguridad en el empleo, carga de trabajo asumible, supervisión de apoyo y gestión organizativa, formación permanente y oportunidades de desarrollo profesional, mejores perspectivas de carrera (incluidos programas de rotación, según proceda), incentivos relativos a la familia y los modos de vida, prestaciones por condiciones de vida difíciles, subsidios y becas para vivienda, instalaciones e instrumentos de trabajo adecuados, y medidas orientadas a mejorar la salud y la seguridad en el trabajo, en particular un entorno de trabajo exento de cualquier tipo de violencia, discriminación y acoso. La adopción de medidas específicas en un contexto nacional dado se determinará en función de la relación costo-eficacia y de consideraciones de sostenibilidad, y se podría apoyar con encuestas sobre la satisfacción de los empleados, a fin de adaptar las condiciones de trabajo teniendo en cuenta los comentarios del personal sanitario. Para asegurar el despliegue equitativo de los profesionales de la salud es crucial la selección de aprendices de zonas rurales y desatendidas y la impartición de capacitación en esas zonas, así como incentivos financieros y de otra índole y medidas reglamentarias o de reorganización de la prestación de servicios.2 26. Aprovechar las posibilidades que ofrece la tecnología de la información y las comunicaciones (TIC) cuando ello sea viable y costoeficaz. Los nuevos instrumentos de TIC pueden ser especialmente pertinentes en relación con el ciberaprendizaje, los registros sanitarios electrónicos, la telemedicina, los medios clínicos para la adopción de decisiones, los vínculos entre los profesionales y entre estos y los pacientes, la gestión de la cadena de suministros, la gestión del desempeño y los cir-

Frenk J, Chen L, Bhutta ZA, Cohen J, Crisp N, Evans T et al. Health professionals for a new century: transforming education to strengthen health systems in an interdependent world. The Lancet. 2010; 376(9756):1923–58. 2 Buchan J, Couper ID, Tangcharoensathien V, Thepannyaet K, Jaskiewiczal W, Perfilieva, Dolea C. Early implementation of WHO recommendations for the retention of health workers in remote and rural areas. Boletín de la Organización Mundial de la Salud. 2013; 91(11):834–40.

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cuitos de retroinformación, la seguridad del paciente,1 el control de la calidad del servicio y la promoción de la autonomía del paciente. 2 Para aprovechar las posibilidades que ofrecen las soluciones de TIC en la esfera de la atención de salud se requieren nuevas cualificaciones, aptitudes y competencias profesionales. 3 Es preciso establecer normas, procedimientos de acreditación y actividades de evaluación para certificar y asegurar la calidad de la capacitación impartida mediante enfoques combinados que incluyan el ciberaprendizaje; también se deberían establecer reglamentos apropiados relativos a la prestación de servicios de salud itinerantes y al tratamiento de datos del personal que respete los requisitos de confidencialidad.4 27. Fomentar una mayor capacidad de recuperación y autosuficiencia en las comunidades. Incorporarlas en la adopción de decisiones y elecciones mediante mejores relaciones entre los pacientes y los dispensadores de servicios. Es preciso invertir en educación sanitaria y empoderar a los pacientes y sus familias dotándolos de conocimientos y aptitudes; esto los alentará a convertirse en partes interesadas y activos esenciales del sistema de salud y a colaborar activamente en la prestación y la garantía de calidad de la atención, en vez de ser receptores pasivos de los servicios. Los profesionales de la salud deberían poseer aptitudes socioculturales que les permitan servir como nexos eficaces entre comunidades más empoderadas y sistemas de salud con mayor capacidad de respuesta. 28. Fortalecer las capacidades del personal sanitario nacional en la gestión de emergencias y riesgos de desastre, para dotarlo de mayor capacidad de recuperación y de respuesta de atención de salud. Preparar a los sistemas de salud para desarrollar y afianzar las capacidades del personal sanitario nacional en materia de evaluación de riesgos, prevención, preparación, respuesta y recuperación. Proporcionar recursos, capacitación y equipo para el personal sanitario e incluirlo en la política y la ejecución de operaciones de emergencias en los planos local, nacional e internacional. La labor de preparación debería incluir actividades orientadas a promover la capacidad de las autoridades nacionales en todos los niveles en lo concerniente a la gestión después de los desastres y la recuperación posterior a los conflictos, en sinergia con estrategias de fortalecimiento y reforma del sistema de salud a largo plazo. 29. Fortalecer y promover la seguridad y la protección del personal médico y sanitario. En virtud de la resolución 69/132 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, los Estados Miembros, en cooperación, según proceda, con las organizaciones internacionales pertinentes y los agentes no estatales, se comprometieron a formular medidas de prevención eficaces orientadas a fortalecer y promover la seguridad y la protección del personal médico y sanitario, así como la observancia de sus respectivos códigos deontológicos profesionales, con inclusión, aunque no exclusivamente, de lo siguiente: a) Definiciones y normas claras y universalmente reconocidas para la identificación y calificación del personal médico y sanitario, sus medios de transporte e instalaciones;

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Bates D, Gawande AA. Improving safety with information. N Engl J Med. 2003; 348:2526–34.

Information technology (IT) in the new global strategy on human resources for health. Breakout session at the GETHealth Summit, Dublin (República de Irlanda, 14 de noviembre de 2014 (http://www.who.int/workforcealliance/ media/news/2014/4HSE_GlobalHealthProgrammeIreland.pdf?ua=1, consultado el 15 de febrero de 2015). 3 Gregório J, Cavaco A, Lapão LV. A scenario-planning approach to human resources for health: the case of community pharmacists in Portugal. Human Resources for Health. 2014; 12:58.

Bollinger R, Chang L, Jafari R, O’Callaghan T, Ngatia P, Settle D et al. Leveraging information technology to bridge the health workforce gap. Boletín de la Organización Mundial de la Salud. 2013; 91(11):890–1.

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b) Medidas de formación específicas y adecuadas para el personal médico y sanitario, los empleados públicos y la población en general; c) Medidas apropiadas para la protección física del personal médico y sanitario, sus medios de transporte e instalaciones; d) Otras medidas apropiadas tales como marcos jurídicos nacionales que garanticen efectivamente la protección del personal médico y sanitario contra la violencia; e) Recopilación de datos sobre obstrucción, amenazas y ataques físicos a los profesionales de la salud.

Opciones de política que se considerarán en algunos países, en función del contexto 30. Mejorar la capacidad y la calidad de las instituciones de formación y su cuerpo docente mediante la acreditación de escuelas de capacitación y la certificación de los títulos otorgados a los profesionales sanitarios. Esto debería satisfacer los requisitos de formación actuales y futuros a fin de responder a las necesidades sanitarias de la población y las cambiantes prácticas clínicas. En algunos contextos, esto podría suponer la reformulación de enfoques relativos a la incorporación de personal sanitario mediante mecanismos comunes de educación y planificación sanitaria. En algunos países es particularmente necesario colaborar con el Ministerio de Educación y renovar el enfoque centrado en la educación primaria y secundaria, a fin de mejorar la enseñanza de las ciencias. Asimismo, ese enfoque renovado debería asegurar la disponibilidad de un colectivo de graduados secundarios suficiente y equilibrado entre hombres y mujeres, que reúnan los requisitos, reflejen las características demográficas subyacentes y la distribución de la población y cumplan los programas de capacitación en la esfera de la salud con miras a mejorar la distribución de profesionales sanitarios y fortalecer un enfoque centrado en la persona. Los docentes de las instituciones de capacitación en el ámbito de la salud representan un área de inversión prioritaria, tanto en lo concerniente a un número suficiente, como a la actualización y el mejoramiento de sus competencias para impartir conocimientos conforme a programas actualizados y metodologías de capacitación, y dirigir actividades de investigación de manera independiente. 31. Velar por que la expansión prevista del conjunto de recursos sanitarios propicie una asignación costoeficaz de los recursos. Específicamente, priorizar el despliegue de equipos interprofesionales de personal de atención primaria de salud con aptitudes de base amplia, y evitar los riesgos y el aumento de costos derivados de una dependencia excesiva de la atención especializada y terciaria. Esto exigirá la adopción de una combinación diversa y sostenible de aptitudes, así como el aprovechamiento de las posibilidades de los profesionales sanitarios de nivel medio y comunitario que trabajan en equipos interprofesionales de atención primaria.1, 2 En muchos entornos, la formulación de una política nacional destinada a integrar en el sistema de salud a los agentes de salud comunitarios, si los hubiera, puede permitir que esos cuadros se beneficien del suficiente apoyo del sistema y operen más

Lewin S, Munabi-Babigumira S, Glenton C, Daniels K, Bosch-Capblanch X, van Wyk BE et al. Lay health workers in primary and community health care for maternal and child health and the management of infectious diseases. Cochrane Database Syst Rev. 2010; 3. Lassi Z, Cometto G, Huicho L, Bhutta ZA. Quality of care provided by mid-level health workers: systematic review and meta-analysis. Boletín de la Organización Mundial de la Salud. 2013; 91(11):824–33. 2

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eficazmente en el marco de equipos integrados de atención primaria de salud,1, 2 una tendencia incipiente en algunos países. El apoyo de asociados nacionales e internacionales dirigido a la ampliación de esos cuadros se debería armonizar con las políticas, los reglamentos y los sistemas nacionales.3 En algunos contextos, los equipos de atención primaria de salud deberán identificar estrategias que les permitan colaborar efectivamente con los curanderos y prácticos de la medicina tradicional. 32. Optimizar el desempeño del personal sanitario mediante un conjunto de condiciones de empleo justas y formalizadas, en el marco de un entorno de trabajo propicio en el que se tengan en cuenta las cuestiones de género. Para ello es preciso asignar a los profesionales de la salud funciones y expectativas claras; directrices, procedimientos de trabajo adecuados, oportunidades equilibradas entre hombres y mujeres para corregir la falta de competencias; retroalimentación de apoyo, resolución grupal de problemas, y un entorno de trabajo apropiado e incentivos.4 Además, y fundamentalmente, el conjunto debería incluir un sueldo justo y acorde con las aptitudes y contribuciones, con un pago puntual y periódico como principio básico, sistemas de recompensas basados en los méritos, y perspectivas de carrera profesional. 33. Los gobiernos colaborarán con los consejos profesionales y otras autoridades de reglamentación en lo concerniente a la adopción de normas5 que tengan en cuenta la transparencia, la rendición de cuentas, la proporcionalidad y la coherencia, y que estén dirigidas a satisfacer las necesidades de la población. Para hacer avanzar este programa será preciso fortalecer la capacidad de las autoridades de reglamentación y acreditación. Los organismos de reglamentación deberían desempeñar una función esencial para asegurar que los profesionales de los sectores público y privado sean competentes, tengan la experiencia suficiente y observen las normas acordadas en lo relativo al ámbito del ejercicio profesional y las competencias establecidas en los instrumentos normativos y legislativos; los países deberían recibir apoyo para el establecimiento o fortalecimiento de esos instrumentos a fin de proporcionar actualizaciones constantes de los procesos de acreditación y reconocimiento de calificaciones profesionales. Además, los organismos de reglamentación deberían participar activamente en los procesos normativos con miras a mejorar la formulación y la aplicación de normas y reglamentos, y en la introducción de evaluaciones nacionales de la habilitación y renovación de la habilitación de graduados, tanto de instituciones públicas como privadas, basadas en las competencias. A fin de evitar posibles conflictos de intereses, los gobiernos, los consejos y las asociaciones profesionales deberían establecer mecanismos apropiados para separar sus funciones como garantes de la calidad del ejercicio profesional en beneficio de los objetivos de salud pública, de aquellos que representan los intereses de sus miembros, habida cuenta de que no existen límites claros entre esas funciones.6

1 McCord GC, Liu A, Singh P. Deployment of community health workers across rural sub-Saharan Africa: financial considerations and operational assumptions. Boletín de la Organización Mundial de la Salud. 2013; 91:244–53B.

Tulenko K, Møgedal S, Afzal MM, Frymus D, Oshin A, Pate M et al. Community health workers for universal health-care coverage: from fragmentation to synergy. Boletín de la Organización Mundial de la Salud. 2013; 91:847–52. Møgedal S, Wynd S, Afzal M. Community health workers and universal health coverage: a framework for partners’ harmonised support [e-book]. Ginebra, Alianza Mundial en pro del Personal Sanitario, 2013 (http://www.who.int/ workforcealliance/knowledge/resources/frame_partner_support/en/, consultado el 5 de junio de 2015). Rowe A et al. Health care provider performance review. Near final results of a systematic review presented at a World Bank workshop, Septiembre de 2014 (http://www.worldbank.org/content/dam/Worldbank/Event/SIEF/20140905quality-of-health-care-services-products/01-Health-care-provider-performance-review-Alexander-Rowe.pdf, consultado el 4 de enero de 2016). Por reglamentos precisos se entenderá la necesidad de preguntar siempre qué tipo de riesgos estamos tratando de prevenir a través de una reglamentación proporcionada y específica o mediante la identificación de otros medios que permitan prevenirlos. Esto representa la fuerza reglamentaria mínima para alcanzar el resultado deseado. United Kingdom Professional Standards Authority. 5 4 3

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Responsabilidades de la Secretaría de la OMS 34. Desarrollar orientación normativa, respaldar la investigación operacional para identificar opciones de política basadas en pruebas científicas y facilitar la cooperación técnica cuando la soliciten los Estados Miembros y las partes interesadas pertinentes. Esas responsabilidades pueden abarcar: formación del personal sanitario; medidas de prevención para velar por la seguridad y la protección de los profesionales sanitarios; optimización del ámbito de ejercicio profesional de los diferentes cuadros; estrategia de despliegue y retención basadas en pruebas científicas; incorporación de una perspectiva de género; y enfoques relativos a disponibilidad, accesibilidad, aceptabilidad, control de la calidad y mejoramiento del desempeño, incluido el fortalecimiento de la reglamentación pública.

Recomendaciones a otras partes interesadas y asociados internacionales 35. Las instituciones de formación adaptarán su marco institucional y sus modalidades de instrucción para responder a necesidades educativas transformadoras. Esto debería armonizarse con los sistemas, las normas y las necesidades nacionales de acreditación y promover la responsabilidad social, la formación interprofesional y el ejercicio profesional en colaboración. Como reflejo del aumento de establecimientos privados de educación, es crucial que las normas de calidad se armonicen en todos los institutos de capacitación públicos y privados. Unos y otros deben superar la discriminación sexista en las admisiones y la enseñanza y, de manera más general, contribuir a los objetivos de la educación nacional y la incorporación de estudiantes. 36. Los consejos profesionales colaborarán con los gobiernos para aplicar reglamentos eficaces que permitan mejorar la competencia, la calidad y la eficiencia del personal. Las instancias normativas asumirán las funciones principales siguientes: llevarán un censo de personal sanitario desempleado; supervisarán la acreditación de los programas de formación previa al servicio; aplicarán mecanismos para asegurar la competencia continua, incluida la acreditación de entidades de formación posterior a la habilitación; seguirán procedimientos justos y transparentes que respalden la movilidad de los profesionales y, al mismo tiempo protegerán al público y facilitarán una serie de enfoques relativos a conductas y competencias que guarden proporción con el riesgo y cuya aplicación sea eficiente y eficaz.1 Los gobiernos, así como los consejos y asociaciones profesionales deberían trabajar conjuntamente en el desarrollo de modelos adecuados de distribución de tareas y colaboración interprofesional, y asegurar que todos los cuadros que desempeñan funciones clínicas, más allá de los dentistas, las parteras, las enfermeras, los farmacéuticos y los médicos, también se beneficien sistemáticamente de los procesos de acreditación y reglamentación. El intercambio de experiencias entre las instancias normativas de los países podría facilitar la difusión de prácticas óptimas. Objetivo 2: Armonizar la inversión en recursos humanos para la salud con las necesidades actuales y futuras de la población y los sistemas de salud, teniendo en cuenta la dinámica del mercado laboral y las políticas de formación, a fin de hacer frente a la escasez y mejorar la distribución del personal sanitario, de modo que permita mejorar al máximo los resultados sanitarios, el bienestar social, la creación de empleo y el crecimiento económico.

1 University Research Co., LLC. Improving health worker performance. Bethesda MD: Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, 2014 (https://www.usaidassist.org/sites/assist/files/improving_health_worker_ performance_feb2014.pdf, consultado el 15 de febrero de 2015).

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Hitos: • 2.1 Para 2030, todos los países habrán realizado progresos orientados a reducir a la mitad su dependencia de profesionales sanitarios formados en el extranjero, mediante la aplicación del Código de prácticas mundial de la OMS sobre contratación internacional de personal de salud. • 2.2 Para 2030, todos los organismos bilaterales y multilaterales habrán fomentado las sinergias en la asistencia oficial para el desarrollo destinada a la formación, el empleo, la igualdad entre el hombre y la mujer y la salud, en apoyo de las prioridades nacionales en materia de crecimiento económico y de empleo en el sector de la salud. • 2.3 Para 2030, los asociados para el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas habrán avanzado hacia la reducción de los obstáculos al acceso a los servicios de salud mediante la realización de actividades destinadas a crear, cubrir y mantener al menos 10 millones de puestos de trabajo adicionales a tiempo completo en los sectores de la salud y la atención social, con miras a atender las necesidades de las poblaciones subatendidas. • 2.4 Para 2030, los asociados para el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas habrán realizado progresos en relación con el Objetivo 3.C, consistente en aumentar sustancialmente la financiación de la salud, así como la contratación, el desarrollo, la capacitación y la retención del personal sanitario. 37. Se prevé que la demanda y la magnitud del personal sanitario aumentará sustancialmente en todo el mundo en los próximos decenios, debido al crecimiento demográfico y económico, combinado con transiciones demográficas y epidemiológicas. Asimismo, cambiará el carácter de la prestación de asistencia sanitaria, a fin de cubrir una gama creciente de servicios a los pacientes, entre ellos la atención comunitaria. No obstante, existen importantes desequilibrios en lo que respecta a las necesidades, la demanda y la oferta de profesionales de la salud a escala nacional, subnacional y mundial, lo que provoca desigualdades en la distribución y el despliegue del personal sanitario. El objetivo consistente en alcanzar el acceso universal a la atención de salud en todos los niveles exige una distribución suficiente y equitativa de profesionales sanitarios en todos los países y entre ellos. En algunos países, los esfuerzos por intensificar las medidas y los programas esenciales orientados al logro de las metas de los ODS relacionadas con la salud se podrían ver amenazados por una escasez generalizada de profesionales sanitarios para cubrir ciertas necesidades (apéndice 1). Esa escasez, a su vez, podría dar lugar a una dependencia excesiva y a una sobrecarga de los profesionales sanitarios de nivel medio y comunitario. Paralelamente, muchos países se esfuerzan por equilibrar la oferta y la demanda de personal sanitario en un contexto de limitaciones en lo concerniente a asequibilidad y sostenibilidad, por lo que experimentan oscilaciones periódicas entre la escasez y la oferta excesiva. Esas tendencias, exacerbadas a veces por el envejecimiento de la población, suelen provocar la subproducción y/o mala distribución de profesionales sanitarios y la contratación desproporcionada de personal sanitario formado en el extranjero.1 Para superar esos desafíos es preciso desarrollar y aplicar medidas socialmente responsables destinadas a fortalecer de forma integrada todos los aspectos de planificación, financiación, formación, reglamentación y gestión del personal sanitario.

Tankwanchi A, Ozden C, Vermund S. Physician emigration from sub-Saharan Africa to the United States: analysis of the 2011 AMA Physician Masterfile. PLoS Medicine. 2013; 10(12).

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38. La intervención del sector público es necesaria para reestructurar la insuficiente disponibilidad de profesionales de la salud, su despliegue desigual y/o la motivación y el desempeño insuficientes. La aplicación de un programa de HRH que permita alcanzar los objetivos sanitarios después de 2015 requerirá una mayor disponibilidad y un uso más eficiente de los recursos. El gasto nacional medio en HRH representa el 33,6% del gasto público total en salud de los países de los que se dispone de datos;12 en muchos países es necesario y posible redoblar esfuerzos para movilizar recursos nacionales, respaldados por políticas macroeconómicas adecuadas en los planos nacionales y mundial. Los niveles de financiación deberían reflejar el valor que representan HRH eficaces para la economía del país, mediante la factorización del potencial de la mejor productividad por trabajador en otros sectores.1 No obstante, algunos países necesitarán asistencia internacional para el desarrollo durante algunos decenios más, a fin de asegurar márgenes fiscales suficientes y una mejor gobernanza de los sistemas de salud, de modo que las inversiones requeridas en HRH permitan satisfacer las necesidades de la población y garantizar el acceso universal a la atención. En este contexto, se justifica el establecimiento de un diálogo de alto nivel sobre política, orientado a examinar la manera de adaptar los mecanismos internacionales de asistencia del desarrollo (en materia de educación, empleo, equiparación entre hombres y mujeres, y salud) a todas las situaciones, y permitirles el suministro de inversiones constantes, tanto en capital como en costos recurrentes relativos a los HRH. 39. Comienzan a aparecer pruebas de los efectos socioeconómicos generales de la inversión en personal sanitario. El empleo del personal sanitario tiene un importante efecto inductor del crecimiento en otros sectores;2 esto, junto con el crecimiento previsto en los mercados de trabajo del sector sanitario significa que la inversión en formación y empleo en ese sector representará, cada vez más, una estrategia para que los países de todos los niveles de desarrollo socioeconómico generen empleos cualificados en el sector convencional.3 Ello debería tener lugar en el contexto de las medidas que garantizan los derechos de todos los profesionales sanitarios, en particular el derecho a un entorno de trabajo seguro y decente y a la ausencia de todo tipo de discriminación, coacción y violencia. Es probable que esta oportunidad beneficie particularmente a las mujeres, habida cuenta de la tendencia a la feminización del personal sanitario. Para aprovechar plenamente esas oportunidades será crucial eliminar las barreras sociales que impiden a las mujeres integrar el cuadro de personal sanitario o las confinan a los niveles inferiores. Esas barreras incluyen niveles de analfabetismo más elevados, violencia y acoso sexual en el lugar de trabajo, costumbres tradicionales por las que las mujeres deben obtener el permiso de un varón de la familia para trabajar o capacitarse en un lugar distinto de su residencia habitual, expectativas tradicionales respecto de la función social que se traducen en una mayor carga de responsabilidades familiares, y disposiciones limitadas en relación con acontecimientos tales como las bajas por maternidad y paternidad.

Opciones de política para los Estados Miembros de la OMS Todos los países 40. Desarrollar la capacidad de planificación para elaborar o mejorar políticas y estrategias de HRH que permitan cuantificar las necesidades, la demanda y la oferta en diferentes circunstan-

1 Scheil-Adlung X, Wiskow C. ILO comments on draft papers of TWGs 1, 3, 7 & 8 [presentación en el proceso de consulta pública sobre la Estrategia mundial de recursos humanos para la salud. Alianza Mundial en pro del Personal Sanitario, 2014 (http://www.who.int/workforcealliance/media/news/2014/GHWA-consultation_ILO-comments.pdf?ua=1, consultado el 14 de febrero de 2015). 2 Arcand, JL, Araujo EC, Menkulasic G, Weber M. Health sector employment, health care expenditure and economic growth: what are the associations? Washington, D.C., Banco Mundial (en imprenta).

Informe sobre el Desarrollo Mundial 2013: Jobs. Washington, D.C., Banco Mundial, 2012 (http://issuu.com/world. bank.publications/docs/9780821395752, consultado el 30 de diciembre de 2015).

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ANEXO 7

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cias futuras. Esto se debe llevar a cabo para gestionar los mercados de trabajo del personal sanitario y formular políticas eficaces y eficientes que respondan a las necesidades actuales de la población y, al mismo tiempo, prevean las expectativas para el futuro. Las necesidades de HRH se deberán cuantificar en función de la carga de trabajo proyectada, y no de criterios basados en la población o los servicios. Los planes relativos a los HRH se deberían presupuestar, financiar, aplicar y perfeccionar constantemente con el fin de abordar: a) el número, la categoría y las cualificaciones estimados de los profesionales sanitarios necesarios para alcanzar los objetivos de sector público y satisfacer las necesidades sanitarias de la población; b) la capacidad para formar un número suficiente y apropiadamente distribuido de profesionales cualificados (políticas de educación y reglamentación eficaz); y c) la capacidad del gobierno y el mercado laboral para contratar, desplegar y retener a profesionales de la salud (capacidad económica y fiscal, así como despliegue, remuneración y retención del personal por medio de estrategias financieras y de otra índole). Las estimaciones se deberían basar en puestos equivalentes a la jornada completa, en vez de simples recuentos, a fin de reflejar la flexibilidad de los acuerdos de trabajo (trabajo compartido, contratos a tiempo parcial); esto es particularmente importante para planificar la igualdad de oportunidades entre los hombres y las mujeres que integran el personal sanitario. 41. Catalizar medidas multisectoriales sobre cuestiones que afectan al personal sanitario, a fin de generar el respaldo necesario por parte de los ministerios de finanzas, educación y trabajo (o equivalentes), en colaboración con el sector sanitario y con su apoyo. Esto también asegurará la armonización de los diferentes sectores, agentes y partes interesadas, con las estrategias y los planes relativos al personal sanitario nacional, lo que reportará beneficios para la creación de empleo, el crecimiento económico, el bienestar social y el empoderamiento de la mujer, además del fortalecimiento del sistema de salud. 42. Invertir en condiciones de trabajo decentes mediante una rectoría de las políticas públicas y estrategias a largo plazo (10-15 años). Estas estrategias deberían respetar los derechos de los trabajadores y las trabajadoras,1 promover mejores entornos de trabajo, estimular el desarrollo y la realización personal e incluir, al menos, una disposición sobre un salario mínimo vital (incluso para los agentes de salud comunitarios) e incentivos orientados al despliegue y la retención equitativos, en consonancia con el ODS sobre trabajo decente y crecimiento económico. Esto debería desarrollar y promover la eliminación de la estigmatización y la discriminación por parte de los profesionales sanitarios y hacia ellos.

Opciones de política que se considerarán en algunos países, en función del contexto 43. Invertir en formación y capacitación, contratación, despliegue y retención de profesionales sanitarios a fin de satisfacer las necesidades nacionales y subnacionales con personal sanitario capacitado en el país. Las estrategias de inversión en formación deberían responder a las nece-

Convenio sobre las relaciones de trabajo en la administración pública, 1978 (núm. 151) Convenio sobre la protección del derecho de sindicación y los procedimientos para determinar las condiciones de empleo en la administración pública. Ginebra, Organización Internacional del Trabajo, 1978. (http://www.ilo.org/dyn/normlex/en/f?p=NORMLEXPUB: 12100:0::NO::P12100_INSTRUMENT_ID:312296, consultado el 14 de febrero de 2015).

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sidades actuales y previstas del sistema de salud y del mercado laboral del sector sanitario, y tener en cuenta las consecuencias que los problemas relacionados con el envejecimiento del personal puedan tener en las estrategias de planificación y formación. Las estrategias que los países de destino podría adoptar para reducir su dependencia de personal sanitario formado en el extranjero y mitigar los efectos negativos de la migración del personal sanitario en los sistemas de salud de los países en desarrollo podrán incluir las medidas siguientes: • aumentar la inversión en formación de profesionales sanitarios nacionales; • armonizar el gasto público en educación con las oportunidades de empleo; • adoptar mecanismos de financiación innovadores que permitan a las entidades locales y privadas proporcionar financiación complementaria de los subsidios públicos para capacitación de personal sanitario; • no contratar directamente a profesionales de países que registran las relaciones más bajas entre profesionales de la salud y población; • alentar mecanismos más costoeficaces para formar profesionales sanitarios que satisfagan las necesidades de la población; • planificar una combinación de aptitudes más diversificada para los equipos de salud; y • aprovechar mejor la complementariedad de los diferentes cuadros, incluidos los prestadores de atención de nivel medio.1 44. Considerar oportunidades para fortalecer el programa de aptitudes y empleo en los países. Esto podría incluir la actualización de las aptitudes de los trabajadores de sectores e industrias de la economía decrecientes (por ejemplo, manufacturas, agricultura) con miras a reubicarlos en los sectores de atención sanitaria y social, especialmente en trabajos y funciones para los que la duración de la capacitación es breve y los obstáculos al ingreso son relativamente pocos, sin poner en entredicho la calidad de la formación y la atención. Asimismo, las medidas deberían ayudar a los estudiantes recientemente cualificados a ingresar en el mercado laboral, en particular en épocas de recesión. 45. Aumentar las inversiones para impulsar la oferta y la demanda de personal sanitario basada en el mercado y armonizarlas más estrechamente con las necesidades sanitarias de la población. Esto incluye estrategias e incentivos apropiados para enviar profesionales de la salud a zonas desatendidas. En muchos países esto supondrá aumentar la capacidad para proporcionar personal sanitario a fin de satisfacer la creciente demanda interna alimentada por el crecimiento económico y, al mismo tiempo, frenar el incremento de los costos.14 En general, se reconocen los potenciales beneficios mutuos derivados de la migración internacional de personal sanitario, tanto para los países de origen como de destino. Sin embargo, las estrategias de formación y retención deberían tender a retener a los profesionales de la salud en sus países de origen y lograr una distribución geográfica adecuada. Esto se debería hacer respetando el derecho de movilidad de las personas y en consonancia con los principios del Código de prácticas mundial de la OMS sobre contratación internacional de personal de salud.

Cometto G, Tulenko K, Muula AS, Krech R. Health Workforce Brain Drain: From Denouncing the Challenge to Solving the Problem. PLoS Med. 2013; 10(9).

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ANEXO 7

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46. Movilizar recursos para los HRH, tanto de fuentes tradicionales como innovadoras. Esto incluye el presupuesto general, los impuestos progresivos, el seguro social de enfermedad, los fondos para fines específicos y los mecanismos de financiación innovadores.1 La asignación de recursos suficientes para el sector sanitario debería ser coherente y compatible con el programa nacional de salud y protección social.2 • 47. En emergencias humanitarias complejas y en la fase de recuperación después de un conflicto es preciso desarrollar la capacidad para asimilar y utilizar con eficacia y transparencia los recursos, tanto nacionales como internacionales. El apoyo de los asociados para el desarrollo a los HRH en esos entornos debería ser previsible y a largo plazo. 48. Los países con poblaciones pequeñas o dispersas, por ejemplo los pequeños estados insulares en desarrollo, necesitan estrategias creativas para superar los desafíos que plantea su estructura demográfica o geográfica. Esas estrategias deberían promover el fortalecimiento de las capacidades institucionales en todos los sectores pertinentes, y podrían incluir: alianzas a largo plazo con otros países a fin de afrontar conjuntamente las necesidades de formación, acreditación y reglamentación del personal sanitario (habida cuenta de la gran inversión de capital y los elevados gastos recurrentes que entrañan el establecimiento y el funcionamiento de instituciones nacionales de formación sanitaria y/u organismos de reglamentación); perfiles de dotación de personal adecuados para las unidades de atención sanitaria encargadas de prestar servicios en el nivel periférico; aprovechamiento del potencial de la telemedicina para complementar los servicios ofrecidos por los equipos de atención primaria de salud; y fortalecimiento de la funcionalidad de los sistemas de referencia.

Responsabilidades de la Secretaría de la OMS 49. Proporcionar orientación normativa y facilitar la cooperación técnica cuando así lo soliciten los Estados Miembros y las pertinentes partes interesadas. En el marco de este objetivo, el apoyo de la OMS abarca la planificación y las proyecciones de personal sanitario, las políticas de formación, las necesidades del sistema de salud (teniendo en cuenta las cambiantes necesidades de la población relacionadas con la transición epidemiológica), los análisis del mercado laboral sanitario, la presupuestación de las estrategias nacionales de HRH y el seguimiento de la financiación nacional e internacional de los HRH. Reconociendo la constante necesidad de asistencia externa en algunos países, la OMS facilitará estimaciones de las necesidades de HRH (y las repercusiones socioeconómicas de su formación y empleo) a las instituciones financieras mundiales y regionales, los asociados para el desarrollo y las iniciativas sanitarias mundiales. Esto debería orientar la adopción de políticas macroeconómicas y financieras destinadas a lograr mayores inversiones en HRH dirigidas con un enfoque más estratégico. A fin de facilitar una transición progresiva hacia el compromiso y la financiación nacionales de las políticas y estrategias de HRH, la OMS prestará asistencia técnica a los Estados Miembros con miras a identificar enfoques que permitan movilizar suficientes recursos nacionales y asignarlos eficientemente.

1 Leadership and governance for enhanced HRH contributions to health systems strengthening: insights, imperatives, investments [Documento de síntesis del Grupo Técnico de Trabajo 5 para la Estrategia mundial de recursos humanos para la salud, 31 de agosto de 2014]. Alianza Mundial en pro del Personal Sanitario, 2014 (http://www.who.int/workforcealliance/ media/news/2014/TWG5_LeadershipandGovernance.pdf?ua=1, consultado el 14 de febrero de 2015). 2 La Recomendación sobre los pisos de protección social, 2012 (núm. 202). Recomendación relativa a los pisos nacionales de protección social. Ginebra, Organización Internacional del Trabajo, 2012 (http://www.ilo.org/secsoc/areas-ofwork/legal-advice/WCMS_205341/lang--es/index.htm, consultado el 14 de febrero de 2015).

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Recomendaciones a otras partes interesadas y asociados internacionales 50. El Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, los bancos regionales de desarrollo y otros agentes reconocerán la inversión en el personal sanitario como un sector productivo. La inversión en el sector sanitario puede generar millones de nuevos puestos de trabajo e impulsar el crecimiento económico y el desarrollo socioeconómico en general. Esas instituciones podrían aprovechar la oportunidad para adaptar sus políticas macroeconómicas de modo que permitan una mayor inversión en servicios sociales. 51. Iniciativas sanitarias mundiales establecerán mecanismos de gobernanza destinados a asegurar que las donaciones y los préstamos prevean siempre una evaluación de las consecuencias para el personal sanitario. Esto implica una estrategia deliberada y mecanismos de rendición de cuentas sobre la manera en que la programación específica contribuye a los esfuerzos de creación de capacidad de los HRH en los planos institucional, organizativo e individual, más allá de la capacitación y los incentivos en el trabajo relacionados con determinadas enfermedades. Es preciso hacer hincapié en el aumento de la inversión sostenible y el apoyo a los HRH. La contratación de personal de servicios generales por parte de programas orientados a enfermedades específicas debilita los sistemas de salud y se debería evitar mediante la integración de esos programas en las estrategias de atención primaria de salud. 52. Los asociados para el desarrollo armonizarán sus inversiones en HRH con las necesidades nacionales a largo plazo reflejadas en los planes sectoriales nacionales. Las inversiones deberían guiarse por los principios de la eficacia de la ayuda, la Alianza Sanitaria Internacional e iniciativas conexas, y la tercera Conferencia Internacional (de las Naciones Unidas) sobre la Financiación para el Desarrollo.1 Este apoyo debería armonizar la formación, el empleo, el género y la salud con las estrategias nacionales relativas al desarrollo de los recursos humanos y el fortalecimiento de los sistemas de salud. Además, las iniciativas sanitarias mundiales deberían reestructurar su apoyo con miras a fortalecer los HRH de manera sostenible, teniendo en cuenta particularmente la posibilidad de invertir en capital y gastos recurrentes (incluidos los sueldos) del personal de servicios generales, y dejar atrás el enfoque actual centrado preferentemente en la capacitación en el trabajo para enfermedades específicas a corto plazo.2, 3 A ese respecto, los asociados para el desarrollo podrían considerar la posibilidad de establecer un servicio multilateral de financiación destinado a apoyar la inversión internacional en los sistemas de salud,4 como un medio para propiciar el ejercicio de los derechos humanos y el logro de los ODS. Los asociados para el desarrollo deberían abogar por un aumento de la asignación de recursos nacionales a los HRH y, al mismo tiempo, deberían ayudar a los países a fortalecer su capacidad de recaudación fiscal cuando ello fuese necesario. 53. Se debería alentar a las instituciones pertinentes a establecer mecanismos de seguimiento de la proporción de asistencia para el desarrollo sanitario que se asigna a HRH. Por ejemplo, la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos y el Humanitarian Financial Tracking System deberían establecer mecanismos que permitieran determinar la proporción de asistencia para el desa-

Informe de la tercera Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo, Addis Abeba 13 a 16 de julio de 2015. Nueva York, Naciones Unidas, 2015 (A/CONF.227/20, https://documents-dds-ny.un.org/doc/UNDOC/GEN/ N15/241/06/PDF/N1524106.pdf?OpenElement/, consultado el 19 de octubre de 2015). Vujicic M, Weber S, Nikolic I, Atun R, Kumar R. An analysis of GAVI, the Global Fund and World Bank support for human resources for health in developing countries. Health Policy Plan. 2012; 27(8):649–57. Bowser D, Sparkes SP, Mitchell A, Bossert TJ, Bärnighausen T, Gedik G, Atun R. Global Fund investments in human resources for health: innovation and missed opportunities for health systems strengthening. Health Policy Plan. 2014; 29(8):986–97. 4 3 2

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Gostin L. Ebola: towards an international health systems fund. The Lancet. 2014; 384(9951):e49–51.

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rrollo sanitario que se asigna a HRH, dado que los actuales requisitos de los procesos y datos relativos al seguimiento internacional de los flujos de la ayuda en el ámbito sanitario no permiten identificar de manera fiable y coherente las inversiones en el personal sanitario.1 54. Los organismos regionales o subregionales pueden propiciar el compromiso político y financiero para la aplicación de este programa. Entidades tales como la Unión Africana, la Unión Europea, la Liga Árabe, la Unión de Naciones Suramericanas y la Asociación de Naciones del Asia Sudoriental pueden desempeñar un papel importante para facilitar el diálogo político y los exámenes por homólogos entre países con estructuras socioeconómicas o características culturales comparables. Asimismo, pueden contribuir a generar y mantener la voluntad política necesaria para promover decisiones favorables en materia de inversión y políticas. Objetivo 3: Fortalecer la capacidad de las instituciones en los planos subnacional, nacional, regional y mundial en pro de una rectoría de las políticas públicas, un liderazgo y una gobernanza eficaces respecto de las medidas relacionadas con los recursos humanos para la salud. Metas: • 3.1 Para 2020, todos los países contarán con mecanismos institucionales integradores para coordinar un programa intersectorial sobre el personal de salud. • 3.2 Para 2020, todos los países dispondrán de una unidad de recursos humanos para la salud que se encargue de elaborar y supervisar las políticas y planes. • 3.3 Para 2020, todos los países contarán con mecanismos de reglamentación para promover la seguridad de los pacientes y una supervisión adecuada del sector privado. 55. La gobernanza eficaz y el fortalecimiento de las capacidades institucionales son elementos necesarios para aplicar un programa integral relativo al personal sanitario en los países. A pesar de los considerables avances realizados en los últimos decenios, los progresos en la esfera de los HRH no han sido suficientemente rápidos ni profundos. El desarrollo del personal sanitario es, en cierta medida, un proceso técnico que requiere conocimientos especializados en materia de planificación, formación y gestión, así como la capacidad de integrarlo en una visión a largo plazo respecto del sistema de salud. También es un proceso político que depende de la voluntad y el poder de diferentes sectores y agentes sociales, así como de diversos niveles gubernamentales en cuanto a la coordinación de las actividades.2 Al mismo tiempo, los principales desafíos consisten en asegurar la gobernanza intersectorial y la colaboración eficaces entre las partes interesadas; fortalecer la capacidad técnica; y movilizar recursos financieros para el actual programa de HRH.3 Esto requiere voluntad política y rendición de cuentas por parte de los jefes de gobierno. 56. Se necesitan capacidades técnicas y de gestión para traducir la voluntad política y las decisiones en aplicación efectiva. Es preciso profesionalizar la planificación y la gestión del personal de salud pública, desde el nivel nacional al local, y asegurar la igualdad de oportunidades independientemente del sexo, la raza y la pertenencia a grupos lingüísticos o étnicos. Del mismo modo que se ne1 Campbell J, Jones I, Whyms D. «More money for health – more health for the money»: a human resources for health perspective. Human Resources for Health. 2011; 9:18.

Sales M, Kieny MP, Krech R, Etienne C. Human resources for universal health coverage: from evidence to policy and action. Boletín de la Organización Mundial de la Salud. 2013; 91(11):798–8A. Padilha A, Kasonde J, Mukti G, Crisp N, Takemi K, Buch E. Human resources for universal health coverage: leadership needed. Boletín de la Organización Mundial de la Salud. 2013; 91(11):800–0A. 3

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cesitan profesionales sanitarios capacitados, se requieren también administradores sanitarios, científicos, planificadores y encargados de formular políticas especializados en HRH. Esta capacidad, respaldada por pruebas científicas e información reforzadas, es esencial para proporcionar a los dirigentes políticos datos probatorios y asesoramiento técnico sólidos, y garantizar la aplicación y la supervisión efectiva de las políticas, las normas y las directrices.1 Es de importancia crucial que esta capacidad se desarrolle junto con mecanismos de rendición de cuentas y esté disponible en el nivel administrativo adecuado. En los países federales, o los que cuentan con una administración del personal sanitario descentralizada, es preciso establecer mecanismos de competencia, capital humano e institucionales en los planos subnacional y local, especialmente en lo concerniente a capacitación de personal para puestos de gestión. 57. Los mecanismos de gobernanza sanitaria mundial apropiados pueden respaldar la aplicación de los programas nacionales de HRH. El compromiso político y las medidas en los países son las bases de toda respuesta eficaz a los retos del personal sanitario. No obstante, algunas cuestiones relativas a los HRH son de carácter transnacional y requieren un enfoque global respaldado por un compromiso de solidaridad internacional. Esto incluye la creación y el intercambio de bienes y datos públicos mundiales; el suministro o la movilización de asistencia técnica y financiera cuando se la solicite; la gestión ética de la movilidad del personal sanitario y la mitigación de sus efectos negativos; y la evaluación de las repercusiones que tendrán para los HRH los objetivos y las resoluciones mundiales concernientes al sector sanitario.

Opciones de política para los Estados Miembros de la OMS Todos los países 58. Asegurar que todos los países tengan una unidad o un departamento que informe a un nivel superior del Ministerio de Salud (Director General o Secretario Permanente). Esa unidad debería tener la capacidad, la responsabilidad, la financiación y la rendición de cuentas respecto de un conjunto normalizado de funciones esenciales concernientes a política, planificación y gobernanza, gestión de datos y presentación de informes en relación con los HRH. Esas funciones son, como mínimo: abogar por el desarrollo de los HRH; movilizar y utilizar recursos eficaz y responsablemente; defender mejores condiciones de trabajo, sistemas de recompensa y estructuras de carrera para los profesionales sanitarios; establecer políticas sobre reglamentación, prestación de servicios y formación del personal sanitario; dirigir la planificación y el desarrollo del personal sanitario a corto y largo plazo; identificar estrategias apropiadas para colaborar con el sector privado; analizar los datos sobre personal y economía del trabajo; hacer un seguimiento efectivo de la movilidad internacional del personal sanitario y gestionar los flujos migratorios a fin de maximizar los beneficios para los países de origen; vigilar y evaluar las intervenciones y las tendencias relativas a los HRH; y establecer alianzas con los generadores y los usuarios de los datos. 59. Establecer los argumentos nacionales para invertir en HRH como un componente vital de los ODS, la CSU y el acceso universal a la atención sanitaria. El argumento nacional se debería utilizar como base para planes y presupuestos destinados a movilizar recursos suficientes, respaldados por los reglamentos y mecanismos necesarios para la coordinación y la supervisión de las políticas. La aplicación efectiva de un programa para el personal nacional requiere el apoyo de los ministerios de finanzas, educación y trabajo, las comisiones de la administración pública, las autoridades locales y el

Nurse J. What are the health workforce and service implications of the Global Framework for Public Health? [Documento de discusión para la Estrategia mundial de recursos humanos para la salud, 29 de agosto de 2014]. Alianza Mundial en pro del Personal Sanitario, 2014 (http://www.who.int/workforcealliance/media/news/2014/RefA_PublicHealth paper.pdf?ua=1, consultado el 20 de enero de 2015).

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sector privado, en particular mediante sólidos argumentos económicos y sociales relativos a los servicios de salud. Los países deberían establecer mecanismos nacionales en favor de la gobernanza de los HRH y el diálogo político.1 Esos mecanismos deberían colaborar con la sociedad civil, los ciudadanos, los profesionales de la salud, el personal sanitario y sus sindicatos o asociaciones, los organismos de reglamentación, las asociaciones de empleadores y las cajas de seguro, a fin de ampliar el compromiso y la sostenibilidad institucional de las políticas y estrategias de HRH. 60. Fortalecer la capacidad técnica y de gestión de los ministerios de salud y otros sectores e instituciones pertinentes para elaborar y aplicar políticas, normas y directrices de HRH eficaces. Esto alentará procesos, tecnologías, organización de servicios y métodos de capacitación innovadores, así como un uso más eficaz de los recursos. 61. Asegurar que el personal de salud pública armonice las actividades de desarrollo con el personal de los servicios sociales y los determinantes sociales de la salud en general. Esto incluye el acceso a la vivienda, la alimentación, la educación, el empleo y las condiciones del medio ambiente local. El personal sanitario del ámbito clínico se debería capacitar en cuestiones concernientes a los determinantes sociales de la salud y promover la puesta en práctica de ese programa.

Opciones de política que se considerarán en algunos países, en función del contexto 62. Armonizar los incentivos a la formación de profesionales y la prestación de servicios sanitarios con los objetivos de salud pública y las necesidades de la población. Esto incluye el logro de un equilibrio entre las crecientes necesidades de la población senescente y las nuevas y cada vez más costosas tecnologías sanitarias, por una parte, y una proyección realista del conjunto de recursos disponibles, por otra; así como la adopción de nuevas intervenciones que sean costoeficaces en el ámbito local. 63. Fortalecer el entorno institucional para la formación, el despliegue, la retención y la gestión del desempeño del personal sanitario. En algunos países esto supondrá la creación de capacidad pública humana e institucional para diseñar, desarrollar e impartir formación de profesionales sanitarios antes y durante el trabajo; promover asociaciones de atención sanitaria que respalden relaciones efectivas con los profesionales de la salud; desarrollar sistemas eficaces de gestión del desempeño y de incentivos; y fomentar la colaboración con los órganos de reglamentación de las instituciones de formación del sector privado y los dispensadores de salud. En contextos descentralizados en los que esas funciones pueden incumbir a niveles subnacionales o periféricos se deberán crear o fortalecer las capacidades en el pertinente nivel administrativo. 64. Los enfoques flexibles relativos al desarrollo de los HRH se deben adaptar a la realidad específica de cada país. El desarrollo de los HRH es sin duda un aspecto del desarrollo y la gobernanza del sistema de salud cuya responsabilidad incumbe al Estado. El ejercicio de esa responsabilidad incluye alianzas con múltiples partes interesadas y una amplia gama de agentes tales como autoridades locales, instituciones internacionales, empresas, organizaciones de la sociedad civil, el sector privado, fundaciones, filántropos e inversores en iniciativas de repercusión social, científicos, académicos y particulares. En aras de la eficiencia, las intervenciones concernientes al personal sanitario deberán tener debidamente en cuenta las circunstancias específicas de cada país.

1 Kingue S, Rosskam E, Bela AC, Adjidja A, Codjia L. Strengthening human resources for health through multisectoral approaches and leadership: the case of Cameroon. Boletín de la Organización Mundial de la Salud. 2013; 91(11):864–7.

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Responsabilidades de la Secretaría de la OMS 65. Prestar asistencia técnica y promover la creación de capacidad para desarrollar las competencias públicas básicas en materia de políticas, planificación, proyecciones, movilización de recursos y gestión de HRH según lo soliciten los Estados Miembros y las pertinentes partes interesadas. Las actividades de creación de la capacidad se pueden facilitar mediante el desarrollo de un programa profesional de posgrado sobre política y planificación de HRH reconocido internacionalmente, con asesoramiento internacional y una red profesional de apoyo a la aplicación de políticas de personal. 66. Fortalecer la capacidad mundial para aplicar el programa transnacional sobre HRH. Esto se podrá lograr a través del fomento de la eficacia en la coordinación, la armonización y la rendición de cuentas mediante una red de partes interesadas y agentes internacionales relacionados con los HRH. Sobre la base de la experiencia y los logros de la Alianza Mundial en pro del Personal Sanitario en sus 10 años de existencia (2006-2016), la OMS apoyará en todos sus niveles el establecimiento de una red mundial de colaboración en materia de HRH, compatible con los principios y las políticas que rigen la colaboración de la OMS con agentes no estatales. Este mecanismo se orienta a mantener un alto nivel de compromiso político; facilitar la armonización de las instancias normativas sanitarias mundiales con las prioridades de inversión en HRH descritas en la presente Estrategia; promover el diálogo político intersectorial y multilateral; alentar la colaboración con el sector privado en favor de intervenciones costoeficaces, socialmente responsables y centradas en la persona; y promover la coordinación mundial y la responsabilidad mutua relacionada efectivamente con procesos del sistema de las Naciones Unidas destinados al seguimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. 67. Proporcionar asistencia técnica con miras a desarrollar las capacidades del sistema de salud y las competencias del personal sanitario para gestionar los riesgos de emergencias y desastres, a petición de los Estados Miembros y las pertinentes partes interesadas. Esta asistencia facilitará la evaluación de la disponibilidad de HRH antes, durante y después de emergencias; la integración de la gestión de riesgos de emergencias en las políticas, los programas técnicos pertinentes y las actividades conexas de desarrollo, formación y capacitación del personal; y el apoyo a los mecanismos de coordinación de la planificación y el despliegue de personal para emergencias.

Recomendaciones a otras partes interesadas y asociados internacionales 68. Los parlamentos y la sociedad civil contribuirán a mantener el impulso del programa sobre HRH. Esto se puede lograr a través de la supervisión de las actividades gubernamentales y mecanismos de rendición de cuentas que faciliten el seguimiento del desempeño, y mediante la promoción del mejoramiento de las instituciones de formación públicas, privadas y empresariales. Se debería alentar la introducción de mecanismos de responsabilidad social. 69. La comunidad internacional, los asociados para el desarrollo y las iniciativas sanitarias mundiales examinarán sistemáticamente las consecuencias para el personal sanitario, de cualesquiera objetivos examinados y adoptados. En ese contexto, la Secretaría de la OMS también debería cooperar con los mecanismos de sus órganos deliberantes a fin de crear las condiciones por las cuales todas las futuras resoluciones presentadas a la Asamblea Mundial de la Salud y los comités regionales

ANEXO 7

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incluyan una evaluación de las consecuencias para el personal sanitario, derivadas de las recomendaciones técnicas o políticas.1 70. La comunidad internacional, los asociados para el desarrollo y las iniciativas sanitarias mundiales colaborarán estrechamente con los Estados para fortalecer las instituciones públicas y la gobernanza nacionales y subnacionales en una fase posterior a una emergencia o un conflicto, en la que la financiación de los donantes y las oportunidades de reforma son las mayores.2 Un mecanismo coordinado posibilitará una comprensión común del contexto y las intervenciones, reunirá a todas las partes interesadas y, con el Estado como coordinador, identificará intervenciones destinadas específicamente a la creación de capacidad. En esos entornos, las intervenciones para fortalecer el personal sanitario nacional pueden ser más eficaces si se dirigen a un nivel descentralizado o se realizan por conducto de agentes no estatales, de modo que los resultados y las enseñanzas se puedan apreciar más rápidamente con miras a la intensificación. Objetivo 4: Microempresas rurales los datos sobre recursos humanos para la salud con miras al seguimiento y la rendición de cuentas de las estrategias nacionales y regionales y de la Estrategia mundial Metas: • 4.1 Para 2020, todos los países habrán avanzado hacia el establecimiento de registros que permitan el seguimiento de las reservas, la formación, la distribución, los flujos, la demanda, la capacidad y la remuneración del personal de salud. • 4.2 Para 2020, todos los países habrán avanzado en el intercambio de datos sobre los recursos humanos para la salud mediante cuentas nacionales del personal de salud, y anualmente presentarán los indicadores básicos a la Secretaría de la OMS. • 4.3 Para 2020, todos los organismos bilaterales y multilaterales habrán reforzado la evaluación del personal de salud y el intercambio de información. 71. Se necesitan mejores datos y pruebas científicas en lo que respecta a HRH, como aspectos cruciales para fortalecer la promoción, planificación, formulación normativa, gobernanza y rendición de cuentas a escala nacional, regional y mundial. El vínculo de retroacción entre los datos y las políticas es una característica esencial de sistemas sanitarios resilientes, definidos como aquellos capaces de aprender de la experiencia y adaptarse a necesidades cambiantes. Las proyecciones de las futuras necesidades de personal deberían orientarse a través de información fiable y actualizada sobre el personal sanitario, teniendo en cuenta las necesidades de la población, los análisis del mercado de trabajo y la consideración de diversas situaciones hipotéticas. Las proyecciones pueden respaldar el desarrollo, la aplicación, el seguimiento, la evaluación de las repercusiones y la actualización continua de los planes y estrategias de personal. La trayectoria desde las pruebas científicas hasta las políticas puede reportar importantes mejoras en los próximos decenios. Surgen oportunidades específicas a partir de la innovación tecnológica, la conectividad, internet y el comienzo de una era de

Data and measurement of HRH availability, accessibility, acceptability, and quality. [Documento de antecedentes del grupo técnico de trabajo 3 para la Estrategia mundial de recursos humanos para la salud]. Alianza Mundial en pro del Personal Sanitario, 2014 (http://www.who.int/workforcealliance/media/news/2014/TWG3_Paper_07Dec14.pdf?ua=1, consultado el 14 de febrero de 2015). Pavignani E. Human resources for health through conflict and recovery: lessons from African countries. Disasters. 2011; 35(4):661–79. 2

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«grandes datos», caracterizada por un crecimiento extraordinario de los tipos y la cantidad de datos recopilados por los sistemas, los pacientes y los profesionales de la salud. Esto puede ser un instrumento para mejorar la calidad de los datos y el intercambio de información a fin de reforzar los sistemas nacionales de salud. 72. Los objetivos de desarrollo después de 2015 requieren la armonización del programa de políticas públicas sobre gobernanza, rendición de cuentas, disponibilidad, accesibilidad, aceptabilidad, calidad y equidad, por una parte con la información estratégica sobre el mercado de trabajo nacional, regional y mundial, por otra. En preciso estimular la demanda y la utilización dinámica de los datos sobre el personal sanitario en la política pública internacional, y promover las conversaciones globales sobre la evaluación de las repercusiones para el personal sanitario, derivadas de cualquier objetivo de salud pública. Esto, a su vez, impulsará la demanda y el análisis de datos concernientes al personal, especialmente en lo que respecta a las iniciativas sanitarias mundiales y la elaboración de programas relacionados con las metas sanitarias de los ODS. El mejoramiento de la arquitectura y la interoperabilidad de la información sobre HRH puede generar indicadores básicos en apoyo de esos procesos. Los datos recopilados podrían incluir un panorama general de las características del personal (ámbitos público y privado); patrones de remuneración (fuentes múltiples, no solo de la nómina del sector público); competencias del profesional (por ejemplo, las funciones de los profesionales sanitarios desglosadas por cuadros y diferentes niveles de atención); desempeño (recopilación sistemática de datos sobre productividad y calidad de la atención); ausencia, absentismo y sus causas profundas; dinámica laboral de la movilidad (rural o urbana, pública o privada, movilidad internacional); ataques contra profesionales sanitarios; y desempeño del sistema de gestión de los HRH en sí mismo (tiempo medio para cubrir una vacante, tasa de desgaste durante la educación y el empleo, resultados de los programas de acreditación, etc.). 73. La Estrategia incluye un marco de rendición de cuentas para evaluar los progresos relativos a sus recomendaciones. En los países, las opciones de política identificadas como las más apropiadas para cada Estado Miembro se deberían incorporar en las estrategias y planes nacionales de salud y desarrollo. En esas políticas, estrategias y marcos nacionales de desarrollo deberían incluirse metas e indicadores específicos para los HRH y fortalecerse los mecanismos multisectoriales y multipartitos, a fin de reflejar las principales intervenciones relativas a los HRH y los aspectos de rendición de cuentas desde las aportaciones hasta los resultados. Los procesos y mecanismos en curso para el examen del sector sanitario en los países deberían incluir una evaluación periódica de los progresos concernientes al programa para el personal sanitario en el contexto nacional. La rendición de cuentas a escala mundial incluirá un programa progresivo destinado a introducir las cuentas nacionales del personal sanitario,1 así como la presentación, por parte de los países, de informes anuales sobre los principales indicadores relativos a los HRH respecto de las metas identificadas en el marco de los cuatro objetivos de la presente Estrategia (apéndice 3). Los requisitos para la presentación de informes de los Estados Miembros se simplificarán mediante mejoras progresivas en lo que respecta a datos sobre HRH, de manera que vinculen efectivamente el seguimiento de la Estrategia con el del Código de prácticas mundial de la OMS sobre contratación internacional de personal de salud y otras resoluciones de la Asamblea de la Salud centradas en los HRH, así como documentos y resoluciones estratégicos adoptados en el ámbito regional. El seguimiento mundial también se vinculará y sincronizará con el marco de rendición de cuentas de los ODS.

1 National health workforce accounts: the knowledge-base for health workforce development towards universal health coverage – policy brief. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2015 (http://www.who.int/hrh/documents/brief_nhwfa/ en/, consultado el 19 de octubre de 2015).

ANEXO 7

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Opciones de política para los Estados Miembros de la OMS Todos los países 74. Invertir en la capacidad analítica de los países en lo relativo a datos sobre los HRH y el sistema de salud. Esto se debería basar en políticas y directrices para la normalización e interoperabilidad de datos sobre HRH, por ejemplo, las recogidas en el conjunto mínimo de datos de la OMS1 y en las cuentas nacionales del personal sanitario. Los observatorios nacionales o regionales de personal y otros mecanismos similares o conexos pueden ser medios útiles para ejecutar este programa y servir de plataforma para el intercambio y el fomento de prácticas óptimas. Se pueden aprovechar oportunidades para una mayor eficiencia mediante el empleo de los avances tecnológicos, la conectividad y la internet, así como la aparición de nuevos enfoques relativos al futuro del personal sanitario en la organización de los sistemas de recopilación, acopio y utilización de datos sobre HRH.2 75. Establecer registros del personal sanitario nacional competente y en actividad, en lugar de profesionales que simplemente haya completado un programa de capacitación. Los registros se deberían extender progresivamente, desde un conjunto mínimo de datos, hasta un conjunto integral de indicadores principales del desempeño relativos a las reservas, la distribución, los flujos, la demanda, la oferta, la capacidad y la remuneración del personal de salud, tanto en el sector público como en el privado. Los datos se deberían desglosar por edad, sexo, grupo étnico o lingüístico y lugar de trabajo, como un requisito previo para comprender el mercado laboral sanitario y la formulación de soluciones normativas eficaces. En algunos contextos, el establecimiento de un registro del personal sanitario en ejercicio vinculado a la nómina también puede facilitar la eliminación de los trabajadores fantasmas. Además, se deberían establecer sistemas que permitieran la recopilación sistemática de datos sobre ataques a los profesionales sanitarios. 76. Establecer incentivos y políticas para recopilar, notificar, analizar y utilizar datos fiables e imparciales sobre el personal, a fin de inspirar transparencia y responsabilidad y permitir el acceso público a diferentes niveles decisorios. En particular, los países deberían facilitar la recopilación y la notificación nacional y subnacional de datos sobre el personal sanitario mediante la presentación anual normalizada de informes al Observatorio Mundial de la Salud de la OMS. Los países deberían invertir recursos con miras a asegurar su capacidad para analizar y utilizar los datos en la adopción de decisiones en el ámbito local. Todos los datos relativos al personal se deberán tratar como un bien público mundial que se compartirá en el dominio público para beneficio de diferentes ramas del gobierno, las asociaciones de profesionales sanitarios y las partes interesadas pertinentes. 77. Incorporar en las estrategias nacionales de salud o de HRH las pertinentes opciones políticas incluidas en la presente estrategia, así como los correspondientes requisitos de seguimiento y rendición de cuentas. La responsabilidad por los HRH en el ámbito nacional debería ir acompañada por mecanismos de rendición de cuentas de los HRH en el plano comunitario, aprovechando las opiniones y la capacidad de las comunidades y los usuarios de servicios para proporcionar retroalimentación, a fin de mejorar la calidad de la atención y la seguridad del paciente. El desarrollo de mecanismos de responsabilidad social se debería fomentar mediante un entorno propicio. Asimismo, a escala mundial, los países deberían solicitar a la Oficina del Secretario General de las Naciones Unidas que

Human resources for health information system: minimum data set for health workforce registry. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2015 (http://www.who.int/hrh/statistics/minimun_data_set/en/, consultado el 5 de junio de 2015). Horizon 2035: health and care workforce futures – progress update. Centre for Workforce Intelligence; 2014 (http://www.cfwi.org.uk/publications/horizon-2035-progress-update-july-2014, consultado el 14 de febrero de 2015). 2

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velara por que el marco de rendición de cuentas de los ODS incluyese metas e indicadores relativos al personal sanitario. 78. Fortalecer los sistemas de información sobre HRH y desarrollar el capital humano necesario para manejarlos en consonancia con los sistemas de información sobre gestión sanitaria, incluida la capacidad para utilizar esos sistemas durante emergencias y desastres. También debería fortalecerse la capacidad para utilizar efectivamente los datos en el diálogo con las instancias normativas y la sociedad civil.

Opciones de política que se considerarán en algunos países, en función del contexto 79. Fortalecer los sistemas de salud mediante la aplicación de enfoques relativos a «grandes datos» con el objetivo de conocer mejor al personal sanitario, en particular su magnitud, sus características y su desempeño, a fin de generar conocimientos sobre carencias y posibilidades para el fortalecimiento del personal sanitario. Esto se debería realizar con arreglo a las normas y los marcos legislativos nacionales que reglamentan la recopilación y utilización de datos personales a fin de garantizar plenamente la confidencialidad y el anonimato de cada uno de los profesionales sanitarios. 80. Explotar la oportunidades de «saltar etapas» mediante la adopción de soluciones de TIC para la recopilación y el almacenamiento de datos, prescindiendo de la costosa infraestructura requerida en el pasado.

Responsabilidades de la Secretaría de la OMS 81. Examinar la utilidad, actualizar, mantener y apoyar el desarrollo y el fortalecimiento de instrumentos, directrices y bases de datos concernientes a datos y pruebas científicas sobre HRH en situaciones ordinarias y de emergencia. 82. Facilitar la aplicación progresiva de cuentas nacionales del personal sanitario para ayudar a los países a fortalecer y establecer una norma relativa a la calidad e integridad de sus datos sobre personal sanitario. Mejores pruebas científicas sobre HRH contribuirán al funcionamiento de un sistema mundial de presentación digital de informes para que informen anualmente sobre un conjunto mínimo de indicadores básicos relativos a los HRH. Esto incluirá información sobre producción, contratación, disponibilidad, composición, distribución, presupuestación y flujos migratorios67 desglosada por sexo, edad y lugar de empleo. 83. Simplificar e integrar todos los requisitos de presentación de informes sobre HRH por parte de los Estados Miembros de la OMS. De este modo, en sus informes anuales sobre los HRH, los Estados Miembros incluirían los progresos relativos a la aplicación del Código de prácticas mundial de la OMS sobre contratación internacional de personal de salud, otras resoluciones de la Asamblea de la Salud centradas en los HRH; y la Estrategia mundial de recursos humanos para la salud. 84. Adaptar, integrar y vincular el seguimiento de las metas de la Estrategia mundial con el incipiente marco de rendición de cuentas de los ODS y otras resoluciones adoptadas por la Asamblea General de las Naciones Unidas. Por ejemplo, la OMS debería desarrollar mecanismos que permitiesen recopilar y analizar las experiencias de los Estados Miembros y presentar a las pertinentes partes interesadas recomendaciones relativas a la adopción de medidas, en particular las medidas de prevención apropiadas solicitadas en virtud de la resolución 69/132 sobre salud mundial y política exterior.

ANEXO 7

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Recomendaciones a otras partes interesadas y asociados internacionales 85. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) revisará la Clasificación Internacional Uniforme de Ocupaciones en aras de una mayor claridad de la descripción del personal de salud y las profesiones sanitarias.1 Esto supondrá la introducción de medidas orientadas a definiciones que reflejen la competencia de los trabajadores y las tareas que desempeñan. En particular, es preciso agilizar y racionalizar urgentemente la categorización y la nomenclatura de los agentes de salud comunitarios y otros tipos de prácticos comunitarios. 86. Las instituciones de investigación y académicas abordarán la carencia de pruebas científicas prioritarias. Entre las áreas en las que es preciso seguir investigando se cuentan los enfoques para reglamentar efectivamente el doble ejercicio profesional, las estrategias para optimizar la calidad y el desempeño, y el contexto institucional y normativo óptimo para la distribución del trabajo y la delegación de atribuciones.2 Además, es necesario promover mejores datos y evaluaciones de los efectos para los HRH, así como investigaciones sobre la relación costo-eficacia y los beneficios derivados de la inversión en intervenciones del personal sanitario.3 La temprana participación de las instancias decisorias y las partes interesadas en el establecimiento de prioridades de investigación puede ser crucial para intensificar y utilizar los resultados de las investigaciones.4 87. Las asociaciones profesionales y la sociedad civil colaborarán con la comunidad de investigación para facilitar la obtención y utilización de pruebas científicas en el proceso normativo. Las funciones de promoción, comunicación y rendición de cuentas de esos agentes pueden desempeñar un papel importante para superar la brecha entre las pruebas científicas y las políticas. 88. Los asociados para el desarrollo apoyarán la recopilación, el análisis y el uso de los datos nacionales sobre HRH, a fin de mejorar la planificación y la rendición de cuentas, en consonancia con el marco de las cuentas nacionales del personal sanitario. Por otra parte, los organismos bilaterales y multilaterales deberían publicar sistemáticamente la información y las pruebas científicas relativas al personal sanitario recopiladas como parte de las iniciativas a las que prestan apoyo.

Benton DC. Documentos de consulta 1 a 8 del Grupo técnico de trabajo: input of the International Confederation of Nurses to the public consultation process on the Global Strategy on Health Resources for Health. Alianza Mundial en pro del Personal Sanitario, 2014 (http://www.who.int/workforcealliance/media/news/2014/6ICN.pdf?ua=1, consultado el 14 de febrero de 2015). Ranson MK, Chopra M, Atkins S, Dal Poz MR, Bennett S. Priorities for research into human resources for health in low- and middle-income countries. Boletín de la Organización Mundial de la Salud. 2010; 88(6):435–43. 3 Foster AA. Recommendations for HRH global strategy papers: input of Intrahealth International to the public consultation process on the Global Strategy on Health Resources for Health, Noviembre de 2014. Alianza Mundial en pro del Personal Sanitario, 2015 (http://www.who.int/workforcealliance/media/news/2014/8IntraHealthInternational.pdf?ua=1, consultado el 14 de febrero de 2015). 4 Getting research into policy and practice. Londres, Departamento para el Desarrollo Internacional, 2011 (http://www.dfid.gov.uk/What-we-do/Research-and-evidence/news/research-news/2011/Getting-research-into-policy-andpractice/, consultado el 19 de octubre de 2015). 2

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Apéndice 1 REQUISITOS DEL PERSONAL SANITARIO PARA APLICAR LA ESTRATEGIA MUNDIAL DE RECURSOS HUMANOS PARA LA SALUD Desde abril de 2015 la OMS facilita una actividad interinstitucional multipartita coordinada dirigida a estimar las necesidades de personal sanitario y las proyecciones para 2030. El apéndice 1 ofrece elementos seleccionados de ese análisis en curso. El documento final se publicará en el sitio web de la OMS (http://www.who.int/hrh/es/) una vez se haya completado el análisis. El apéndice 1 se actualizará consiguientemente. Los datos sobre las reservas y la densidad actuales de personal sanitario en 193 países se obtuvieron por conducto del Observatorio Mundial de la Salud de la OMS, que incluye datos proporcionados por los Estados Miembros de la OMS. Por otra parte, las futuras simulaciones de la oferta, las necesidades y la demanda representan estimaciones modelizadas. La modelización conlleva importantes márgenes de incertidumbre tanto en lo que atañe a las presunciones como a la variabilidad en la calidad e integridad de los datos subyacentes.

Simulación de la oferta futura de personal sanitario La oferta de médicos y enfermeras/parteras se proyectó para 2030 a partir de datos históricos sobre el aumento de densidades de médicos y enfermeras/parteras en cada país. Para pronosticar la oferta se adoptó un modelo de tasa de crecimiento lineal, con arreglo al cual se prevé que la tasa de crecimiento histórica de médicos y enfermeras/parteras per cápita en cada país continuará en el futuro al mismo ritmo cada año. Los datos que representaban claramente valores atípicos debidos a notificación errónea se suprimieron y se sustituyeron con datos faltantes. Estos datos correspondientes a médicos y enfermeras/parteras por 1000 habitantes entre dos datos reales cualesquiera se interpolaron linealmente. Las siguientes ecuaciones se estimaron para cada país desde la fecha t = {1990, … 2013}: (Eq 1) Médicos por 1000 habitantes = α0 + α1*añot + εt (Eq 2) Enfermeras/parteras por 1000 habitantest = β0 + β1*añot + εt Donde εt es el término de perturbación aleatoria y α0, β0, α1 y β1 son parámetros desconocidos; al menos dos parámetros representan las tasas de crecimiento lineales que se estimarán a partir del modelo. Para predecir valores futuros (2014-2030) de densidades de personal se aplicaron las normas siguientes: • En los casos en que se disponía al menos de dos datos, la tendencia lineal estimada se extendió hacia el futuro hasta 2030 mediante los coeficientes estimados para α y β. • En los casos en que el crecimiento lineal estimado se consideró demasiado alto o bajo, la tasa de crecimiento del país se reemplazó con medianas sumadas y luego se aplicó la tasa media de crecimiento a la última observación disponible para ese país (o sea, el año más reciente). • Para los médicos: en los casos en que la tasa de crecimiento lineal de un país dado era mayor o menor que la desviación típica 1 respecto de la tasa media de crecimiento para todos los países, se sustituyó la tasa media de crecimiento de un grupo comparable de países.

ANEXO 7

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• Para las enfermeras/parteras: para enfermeras y parteras había una gran sobredispersión de la distribución de la tasa de crecimiento lineal. Consiguientemente, en los casos en que la tasa de crecimiento lineal de un país era mayor del 80% o menor del 20% de la distribución de la tasa de crecimiento, se sustituyó la tasa de crecimiento mediana de un grupo comparable de países. • Tanto para médicos como para enfermeras/parteras: si la densidad proyectada para 2030 arrojaba un número negativo, la tasa de crecimiento del país se reemplazaba también con la media del valor total correspondiente en un grupo comparable de países. • Si hubiera solo un punto para un país (y por lo tanto no se pudiese estimar la tasa de crecimiento lineal), se aplicaría para la tasa de crecimiento la misma sustitución de la media descrita anteriormente. • En los casos en que no se disponía de observaciones anteriores a 2013 (o sea, cuando no se tenían datos empíricos correspondientes a médicos y enfermeras/parteras), no se efectuaron proyecciones de la oferta de médicos ni de enfermeras/parteras. En lugar de ello se sustituyó la densidad media de la oferta prevista para 2030 en un grupo comparable de países. Las estimaciones así obtenidas (cuadro A1.1) indican que en 2013 (últimos datos disponibles), el personal sanitario mundial totalizaba más de 43 millones. Esto incluye 9,8 millones de médicos, 20,7 millones de enfermeras/parteras y aproximadamente 13 millones de otros profesionales sanitarios. La proporción mundial de enfermeras/parteras por médico era de 2,1. Las proyecciones de la oferta basadas en las tendencias actuales y en las hipótesis del modelo señalan un crecimiento importante (55%) que determina para 2030 un total de 67,3 millones de profesionales sanitarios. Esto comprende aproximadamente 13,8 millones de médicos, 32,3 millones de enfermeras/parteras y 21,2 millones de otros profesionales sanitarios. Cuadro A1.1 – Reservas de profesionales sanitarios (en millones), 2013a y 2030b Enfermeras/ parteras 2013 N 1,0 4,7 1,3 6,2 2,9 4,6 20,7 2030 N 1,5 8,2 1,8 8,5 5,2 7,0 32,3 Todos los otros Total de profesionales sanitarios cuadrosc 2013 N 0,6 2,6 1,0 3,6 2,2 3,0 13,0 2030 N 1,0 3,4 2,2 4,8 3,7 6,1 21,2 2013 N 1,9 9,4 3,1 12,7 6,2 10,3 43,5 2030 N 3,1 14,0 5,3 16,8 10,9 17,3 67,3 % Cambio 63% 50% 72% 32% 75% 68% 55%

Médicos 2013 Región de la OMS África Las Américas Mediterráneo Oriental Europa Asia Sudoriental Pacífico Occidental Total general a b c

2030 N 0,5 2,4 1,3 3,5 1,9 4,2 13,8

N 0,2 2,0 0,8 2,9 1,1 2,7 9,8

Observatorio Mundial de la Salud de la OMS

Previsión Alude a las otras siete categorías generales de profesionales sanitarios definidas en la Base de datos estadísticos de la OMS sobre el personal sanitario mundial, o sea, personal de odontología, farmacia, laboratorio, salud ambiental y pública, salud comunitaria y tradicional, gestión y asistencia sanitarias, y todas las demás categorías de personal sanitario. Se desarrolló un multiplicador para «todos los otros cuadros», basado en los valores de países de los que se disponía de datos. NB: dado que los valores absolutos se han redondeado a la centena de millar más próxima, los totales podrían no cuadrar exactamente.

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Un «índice ODS» actualizado y basado en las necesidades, relativo a la densidad mínima de médicos, enfermeras y parteras El Informe sobre la salud en el mundo 2006 introdujo una innovación al desarrollar un modelo relativo a la necesidad de personal sanitario basado en pruebas científicas y en el logro del 80% de cobertura de partos asistidos. El umbral de 2,3 profesionales sanitarios cualificados por 1000 habitantes ha permitido las actividades de promoción y la comparabilidad entre los países. No obstante, el modelo está claramente limitado a un único servicio de salud (parto asistido por una partera cualificada). Al considerar un nuevo umbral para el personal sanitario se debería modificar el enfoque a fin de reflejar la gama general de servicios concernientes a la CSU y los ODS. Se seleccionaron trazadores de indicadores para la CSU con miras a reflejar las prioridades relativas a enfermedades no transmisibles; salud de la madre, el recién nacido y el niño; y enfermedades infecciosas. El cuadro A1.2 muestra los 12 indicadores y su clasificación primaria (cinco indicadores para enfermedades infecciosas, tres para salud de la madre, el recién nacido y el niño, y cuatro para enfermedades no transmisibles). Los datos de cobertura en todos los países disponibles para los 12 indicadores se combinaron en un indicador total de cobertura (índice ODS) que pondera la importancia de indicadores específicos basados en la contribución de las enfermedades que analizan, respecto de la carga de morbilidad mundial. Cuadro A1.2. Indicadores de trazadores de los ODS Indicador Clasificación Agua potable ID Atención cualificada en MNCH Atención prenatal MNCH Cataratas NCD Consumo de tabaco NCD Diabetes NCD Hipertensión NCD Inmunización DTP3 ID Planificación familiar MNCH Saneamiento ID Terapia antirretroviral ID Tuberculosis ID DTP3, tercera dosis de la vacuna contra difteria-pertussis-tétanos; ID, enfermedades infecciosas; MNCH, salud de la madre, el recién nacido y el niño; NCD, enfermedades no transmisibles.

La cobertura de este índice compuesto de los ODS se analizó respecto de todos los países y se efectuó un análisis de regresión con el fin de identificar la densidad total de médicos, enfermeras y parteras correspondientes a la categoría del 50.º percentil (mediana) de cobertura lograda. No fue posible la factorización del análisis de otros cuadros de profesionales sanitarios (tales como los profesionales sanitarios de nivel medio y comunitarios, y otros profesionales sanitarios afines), debido a grandes limitaciones en la disponibilidad de datos para esos otros cuadros. Sobre la base del análisis realizado con arreglo a la metodología del índice de los ODS descrita anteriormente se identificó un umbral indicativo con una densidad total de 4,45 médicos, enfermeras y parteras por 1000 habitantes, correspondiente a la puntuación media para el logro de la cobertura según el indicador de seguimiento de los ODS (25%). Este valor se utilizó para las estimaciones de ese análisis basadas en las necesidades.

ANEXO 7

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En el pasado se habían desarrollado otros umbrales, y existen métodos alternativos para estimar un umbral de requisitos mínimos respecto de la disponibilidad de personal sanitario. Conviene insistir en que esta cifra no representa una meta de planificación para los países, por cuanto no refleja la heterogeneidad de países en lo que respecta a las condiciones de partida, las necesidades de los sistemas de salud, así como la composición óptima y la combinación de aptitudes del personal. Además, se reconoce que este umbral se refiere solo a médicos, enfermeras y parteras, una limitación inherente causada por la escasez de datos sobre otros cuadros. Las metas de planificación para los países se deberían establecer preferentemente sobre la base de un diálogo político de ámbito nacional, teniendo en cuenta las necesidades determinadas por el contexto específico del sistema de salud, el perfil de prestación de servicios y las condiciones del mercado laboral. Esas metas deberían reflejar una combinación de aptitudes más diversa, que vaya más allá de los cuadros de médicos, enfermeras y parteras, y aproveche la contribución potencial de todos los profesionales sanitarios en favor de una composición más eficiente y costoeficaz de los equipos de atención sanitaria. Figura A1.1 – Método compuesto del índice de los ODS: porcentaje de 12 indicadores del seguimiento de los ODS logrados como función de la densidad total de médicos, enfermeras y parteras por 1000 habitantes

Estimación de las necesidades de personal sanitario y su escasez para 2030 en países con densidad de HRH por debajo del umbral fijado en el índice de los ODS El índice de 4,45 médicos, enfermeras y parteras por 1000 habitantes se utilizó para estimar las necesidades de personal sanitario y su escasez para 2030 (o sea, el número adicional de profesionales sanitarios que sería necesario para alcanzar ese umbral de densidad de personal sanitario, además de la oferta proyectada para 2030. En el cuadro A1.3 se examina la escasez de personal sanitario respecto de las necesidades en 2013 y 2030, por cuadros y regiones de la OMS. La escasez se calculó restando la oferta actual/prevista de profesionales sanitarios, de las necesidades actuales/previstas (definidas en el umbral del índice de los ODS de 4,45 médicos, enfermeras y parteras) en países que tienen escasez.

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Cuadro A1.3 – Estimación de la escasez de personal sanitario respecto de las necesidades (en millones)* en países por debajo del umbral del índice de los ODS, desglosada por región para 2013 y 2030 2013 Médicos Enfermeras Otros /parteras cuadros Total Médicos

2030 Enfermeras Otros /parteras cuadros Total

% cambio 45% -17% -1% -33% -32% -64% -17%

Región África Las Américas Mediterráneo Oriental Europa Asia Sudoriental Pacífico Occidental Total general 0,9 0,0 0,2 0,0 1,3 0,1 2,6 1,8 0,5 0,9 0,1 3,2 2,6 9,0 1,5 0,2 0,6 0,0 2,5 1,1 5,9 4,2 0,8 1,7 0,1 6,9 3,7 17,4 1,1 0,1 0,2 0,0 1,0 0,0 2,3 2,8 0,5 1,2 0,0 1,9 1,2 7,6 2,2 0,1 0,3 0,0 1,9 0,1 4,6 6,1 0,6 1,7 0,1 4,7 1,4 14,5

* Dado que los valores absolutos se han redondeado a la centena de millar más próxima, los totales podrían no cuadrar exactamente.

En todo el mundo, el déficit de profesionales sanitarios en 2013 respecto de las necesidades se estimó en 17,4 millones, de los cuales casi 2,6 millones son médicos, más de 9 millones son enfermeras y parteras, y la cifra restante engloba a todos los demás cuadros de profesionales sanitarios. La mayor escasez en términos absolutos se registra en Asia Sudoriental (6,9 millones) debido a las poblaciones numerosas de los países de esa Región, si bien en términos relativos (o sea, teniendo en cuenta la magnitud de la población) los problemas más graves afectan a la Región de África (4,2 millones). Se prevé que la escasez mundial de personal sanitario respecto de las necesidades será superior a los 14 millones en 2030 (una disminución de solo el 17%). Por consiguiente, las tendencias actuales relativas a la producción y el empleo de profesionales sanitarios no tendrá efectos suficientes sobre la reducción de la escasez de personal sanitario respecto de las necesidades para 2030, en particular en algunos países: de hecho, se prevé que en la Región de África la escasez respecto de las necesidades se agravará entre 2013 y 2030, mientras que, en general, se mantendrá estable en la Región del Mediterráneo Oriental.

Evaluación de las necesidades de personal sanitario en relación con las necesidades de servicios en países de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) Todos los países de la OCDE tienen una densidad de personal sanitario superior al umbral del índice de los ODS fijado en 4,45 médicos, enfermeras y parteras por 1000 habitantes. Sin embargo, sus sistemas de salud tienen un perfil de prestación de servicios que va más allá de la prestación de servicios de salud esenciales, entre ellos los relativos a los indicadores de seguimiento de la CSU. En el contexto de un mercado mundial del trabajo en el sector sanitario caracterizado por la elevada movilidad de médicos, enfermeras y parteras es preciso considerar también las consecuencias que para el personal sanitario conllevan las necesidades de servicios de los países de la OCDE, a fin de componer un panorama general más amplio respecto de los desequilibrios y déficit de personal sanitario en todo el mundo. Por lo tanto, se desarrolló un modelo orientado a producir estimaciones de posibles situaciones hipotéticas en lo que atañe a las tendencias del personal sanitario en esos contextos. El modelo se basa

ANEXO 7

285

en un enfoque que determina las necesidades de HRH en relación con los objetivos del sistema de salud y las necesidades de los servicios de salud.1 Para simular la futura oferta de HRH en términos cuantitativos se utilizó un enfoque de reservas y flujos. Las proyecciones se basaron en la factorización de los flujos de entrada previstos (por ejemplo, nuevos graduados) y los flujos de salida (por ejemplo, por jubilación) en las reservas actuales de cada país. Estas se ajustaron entonces con arreglo a los niveles de participación (prestación de atención directa al paciente) y la actividad (proporción de horas completas dedicadas a prestar atención directa a los pacientes) para diferentes tipos de profesionales de la salud. El modelo considera como parámetros un número de variables de política, incluida la formación, la participación, la productividad y la supresión natural de puestos del personal sanitario. También entraña la factorización de otras variables que van más allá del personal sanitario per se, por ejemplo, las tendencias demográficas y los cambios en el estado de salud de la población. Esas simulaciones en el marco hipotético de referencia se suman a la escasez total de necesidades de servicios de aproximadamente 50 000 parteras, 1,1 millones de enfermeras y 750 000 médicos de los 31 países considerados para 2030. No obstante, esas estimaciones son sumamente sensibles a las suposiciones respecto de los parámetros del modelo: los análisis de sensibilidad revelan que para 2030 la escasez respecto de las necesidades de servicios podría superar los 4 millones de profesionales sanitarios (más de 70 000 parteras, 3,2 millones de enfermeras y 1,2 millones de médicos).

Evaluación de la demanda de personal sanitario basada en el mercado para 2030 La comprensión de las tendencias del mercado laboral en el ámbito sanitario también requiere una evaluación de la demanda de profesionales sanitarios como función de la capacidad de los países para crear puestos financiados (bien sea en el sector público o en el privado) para esos profesionales. La demanda de personal sanitario se modelizó mediante proyecciones de la oferta, el producto interno bruto (PIB) per cápita, los pagos directos por gastos sanitarios per cápita, y la población de 65 o más años de edad. Solo se pudieron realizar estimaciones de 165 países con datos suficientes para modelizar la demanda. El resultado de esas simulaciones (cuadro A1.4) indica una demanda creciente de personal sanitario. Cuadro A1.4 – Demanda estimada de profesionales sanitariosa (en millonesb) en 165 países, desglosada por Región Región de la OMS África Las Américas Mediterráneo Oriental Europa Asia Sudoriental Pacífico Occidental Mundo a b

2013 1,1 8,8 3,1 14,2 6,0 15,1 48,3

2030 2,4 15,3 6,2 18,2 12,2 25,9 80,2

Por «personal sanitario» se entienden médicos, enfermeras/parteras y otros profesionales sanitarios. Dado que los valores absolutos se han redondeado a la centena de millar más próxima, los totales podrían no cuadrar exactamente.

Fuente: Banco Mundial, Washington, D.C. (de próxima publicación). 1

Tomblin-Murphy G et al. A synthesis of recent high-income OECD country analyses of HRH requirements and labor market dynamics (en imprenta).

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En total, el modelo de proyección de la demanda prevé que para 2030 la demanda mundial será de unos 80 millones de profesionales sanitarios en los 165 países que disponen de datos suficientes para elaborar estimaciones, y que podrían crear aproximadamente unos 40 millones de puestos de trabajo adicionales (se estima que la reserva actual asciende a unos 43 millones en 193 Estados Miembros de la OMS - véase el cuadro A1.1). No obstante, los puestos de trabajo adicionales no se crearán necesariamente en las regiones y los países en los que más se necesitan para hacer frente a necesidades de la población no satisfechas.

Interpretación Para contextualizar e interpretar correctamente las conclusiones de esos análisis es preciso reconocer que existen limitaciones importantes. • La elaboración de estimaciones mundiales de las necesidades depende de cierto grado de normalización de las especificaciones del modelo y de sus supuestos subyacentes. Por ejemplo, se presume que países diferentes tienen funciones de prestación de atención sanitaria similares, o que los cuadros de personal sanitario que tienen la misma clasificación o una similar desempeñan funciones y labores superpuestas. En la realidad, el panorama puede ser más variado. • Asimismo, se ha estimado que las necesidades son las mismas en todos los países con una densidad inferior al umbral del índice de los ODS. Sin embargo, los patrones nacionales relativos a la carga de morbilidad, así como su estructura demográfica, son reconocidos determinantes de varianza en el uso de los servicios de salud (e indirectamente, de las necesidades del personal sanitario). • El modelo presupone que las proporciones entre el número de médicos, enfermeras/parteras y otros profesionales sanitarios seguirá las tendencias recientes. En cambio, un enfoque renovado respecto de una combinación de aptitudes más diversa y un mayor papel de los agentes de salud comunitarios en algunos entornos1 pueden dar lugar, en el futuro, a un aumento de esas proporciones relativas al número de enfermeras/parteras y médicos. • Aunque se realizaron esfuerzos para recopilar las mejores pruebas científicas disponibles con el fin de orientar el análisis, no fue posible hallar una base empírica sólida para numerosas variables clave en la estrategia de modelización adoptada. Por consiguiente, tuvieron que asumirse una serie de suposiciones. Incluso en relación con los países de la OCDE, las limitaciones de datos obligaron a considerar esas simulaciones con cautela. Por lo tanto, los resultados no se deberían entender como predicciones exactas; esos resultados sirven de orientación y señalan las direcciones que van cobrando las cuestiones relativas a los HRH, por lo que pueden continuar mientras se mantengan las tendencias actuales. No obstante, mediante la inclusión de la cobertura de enfermedades no transmisibles en el índice de los ODS, el análisis representa un progreso en lo concerniente a la identificación de las necesidades del personal sanitario para alcanzar la CSU y los ODS. La identificación de un umbral más alto de necesidades mínimas de disponibilidad de profesionales sanitarios dio lugar a mayores necesidades (y escasez respecto de las necesidades) que las identificadas en todas las estimaciones previas. La dife1 Oficina del Enviado Especial del Secretario General de las Naciones Unidas para la Salud en la Agenda 2030 y para el Paludismo. New report highlights benefits from investments in CHW programs (http://www.mdghealthenvoy.org/newreport-highlights-benefits-from-investments-in-chw-programs/).

ANEXO 7

287

rencia es particularmente marcada al comparar el nuevo umbral con los análisis anteriores basados en necesidades de asistencia especializada durante el parto, que determinó la identificación de una necesidad mucho menor, equivalente a 2,3 profesionales sanitario (médicos y enfermeras/parteras) por 1000 habitantes. El umbral del índice de los ODS establecido en 4,45 médicos, enfermeras y parteras por 1000 habitantes representa casi el doble de la densidad de profesionales sanitarios recomendada para satisfacer las necesidades sanitarias. Este aumento refleja la dotación de personal necesaria para prestar una gama de servicios de salud más completa1, 2 y no difiere de otros valores de referencia de la densidad de HRH desarrollados en relación con el objetivo de la CSU (por ejemplo, el umbral de 4,11 médicos, enfermeras y parteras por 1000 habitantes desarrollado en el pasado por la OIT). Consideradas conjuntamente, la escasez respecto de las necesidades de más de 14 millones de profesionales sanitarios en países que actualmente están por debajo del umbral fijado en 4,45 médicos, enfermeras y parteras por 1000 habitantes, así como la escasez respecto de las necesidades de servicio en países seleccionados de la OCDE (posiblemente más de 4 millones), el déficit mundial total proyectado de personal sanitario respecto de las necesidades (cuya definición varía según el contexto) podría exceder de 18 millones (ámbito 16-19) para 2030. Ahora bien, las proyecciones y las tendencias mundiales totales ocultan importantes disparidades: las estimaciones de la oferta actual y futura de personal sanitario revelan que, a pesar de una mayor producción, el crecimiento de la población en algunos contextos está superando el aumento del número de profesionales sanitarios, lo que da lugar a densidades más bajas. Si bien se pronostica que la escasez respecto de las necesidades se reducirá significativamente en la mayoría de las regiones del mundo, las tendencias actuales sugieren que podrían permanecer sin cambios en la Región del Mediterráneo Oriental y agravarse en la Región de África. A tenor de esas tendencias, para 2030 algunas partes del mundo afrontarán un desequilibrio sustancial y creciente entre el número de profesionales sanitarios necesarios para prestar servicios esenciales (necesidad), la disponibilidad de profesionales sanitarios (oferta) y la capacidad de los países para emplearlos (demanda): en la Región de África, en la que muchos países padecen problemas relacionados con el margen fiscal, un crecimiento modesto en la capacidad para emplear trabajadores podría dar lugar a la escasez a raíz de la demanda económica, y al mantenimiento de una oferta general de profesionales sanitarios limitada. No obstante, tanto la demanda como la oferta no bastarán para satisfacer las necesidades de la población. En esos contextos será necesaria una mayor inversión para impulsar la oferta y la demanda basadas en el mercado, y armonizarlas más estrechamente con las necesidades sanitarias de la población. En cambio, en las economías emergentes podría registrarse una reducción de la brecha entre la oferta de personal sanitario y el número de profesionales requeridos para prestar servicios de salud esenciales. El ritmo actual de producción de profesionales sanitarios se deberá acelerar significativamente para satisfacer la demanda. Esta tensa situación del mercado laboral podría elevar el costo de los profesionales sanitarios, alentar sus desplazamientos transfronterizos y fomentar un aumento de costos en el sector sanitario de esos países.14 Esta dinámica, junto con la demanda cada vez mayor de profesionales de la salud en las economías adelantadas con poblaciones senescentes, así como una persistente desigualdad en las condiciones de trabajo y de vida en los diferentes países, permiten prever una creciente migración internacional de personal sanitario en los próximos decenios.

1 Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Nueva York, Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas (http://www.un.org/ga/search/view_doc.asp?symbol=A/70/L.1&Lang=S).

Marten R, McIntyre D, Travassos C, Shishkin S, Longde W, Reddy S et al. An assessment of progress towards universal health coverage in Brazil, Russia, India, China and South Africa (BRICS). The Lancet. 384(9960):2164–71.

2

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69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

Por consiguiente, esas proyecciones y simulaciones se deberían entender como un llamado de atención contra la autocomplacencia. Se prevé que el mantenimiento del statu quo en lo que respecta a la producción y el empleo de profesionales sanitarios dará lugar a progresos muy lentos (e incluso a deficiencias cada vez mayores, especialmente en países que ya están rezagados en sus resultados sanitarios) y a constantes desequilibrios mundiales.

Apéndice 2 LISTA ANOTADA DE INSTRUMENTOS Y DIRECTRICES DE LA OMS RELACIONADOS CON LOS RECURSOS HUMANOS PARA LA SALUD La planificación, el diseño y la aplicación de las opciones de política descritas en la presente estrategia pueden recibir la orientación y el apoyo de algunos instrumentos, directrices y otros documentos normativos. La siguiente es una lista de productos seleccionados desarrollados por la OMS en relación con los recursos humanos para la salud. Se prevé que durante el tiempo de aplicación de la Estrategia (2016-2030) esta lista evolucionará dinámicamente y se actualizará para reflejar nuevas pruebas científicas, así como prioridades y oportunidades emergentes. Para más información e instrumentos y directrices actualizados, sírvase remitirse a http://www.who.int/hrh/tools/en/.

Indicadores de carga de trabajo para la estimación del personal necesario Los Indicadores de carga de trabajo para la estimación del personal necesario (WISN) utilizan principios de planificación empresaria e industrial para el sector sanitario. Este instrumento ofrece orientación a los administradores sanitarios sobre la manera de analizar y calcular la carga de trabajo para el personal sanitario a fin de determinar las necesidades de personal en los servicios de salud. El programa informático es sencillo de manejar y está respaldado por un manual de instrucciones fácil de utilizar, así como monografías sobre los WISN. http://www.who.int/hrh/resources/wisn_user_manual/es/

Delegación de funciones para el VIH y optimización de las funciones del personal sanitario para la salud materna y del recién nacido Las directrices para la alternancia y la delegación de funciones ofrecen a los países orientación sobre la manera de utilizar más eficiente y racionalmente una combinación de aptitudes más diversificada que permita prestar servicios esenciales en relación con el VIH/sida y la salud reproductiva, materna, del recién nacido y del niño. Las directrices ponen de relieve intervenciones basadas en pruebas científicas efectivas y costoeficaces para delegar tareas de prestación de servicios en otros cuadros de profesionales sanitarios. http://www.who.int/healthsystems/TTR-TaskShifting.pdf y http://www.optimizemnh.org/

Transformación y ampliación de la formación y capacitación de profesionales sanitarios Estas directrices establecen una visión para transformar la formación de profesionales sanitarios, y ofrecen recomendaciones sobre la mejor manera de lograr el objetivo de producir licenciados que permitan satisfacer las necesidades sanitarias de las poblaciones a las que sirven. Las directrices alientan a las instituciones de formación y capacitación a que promuevan reformas institucionales y educativas y fortalezcan la interacción y la planificación entre los sectores de la educación, la salud y otros. http://www.who.int/hrh/education/en/ y http://whoeducationguidelines.org./content/guidelines-orderand-download.

ANEXO 7

289

Aumentar el acceso al personal sanitario en zonas remotas o rurales mejorando la retención Estas recomendaciones sobre política examinan la base documental y describen opciones normativas orientadas a maximizar la retención del personal sanitario en zonas rurales y desatendidas. Se las puede utilizar conjuntamente con otros recursos de la OMS, por ejemplo, el Código de prácticas mundial de la OMS sobre contratación internacional de personal de salud. La consecución de los mejores resultados en lo concerniente a la retención de personal sanitario en los países se asegurará mediante la selección y la aplicación de un conjunto de recomendaciones pertinentes al contexto que abarquen intervenciones relativas a formación, reglamentación, incentivos financieros y asistencia personal y profesional. http://www.who.int/hrh/retention/guidelines/es/

Código de prácticas mundial sobre contratación internacional de personal de salud En mayo de 2010, la 63.ª Asamblea Mundial de la Salud (WHA63.16) adoptó el Código con el fin de establecer y promover un marco integral que fomentara principios y prácticas para la gestión ética de la migración internacional de personal sanitario. Ese marco describe estrategias orientadas a facilitar el mejoramiento del personal sanitario en los sistemas nacionales de salud, así como los requisitos de las pruebas científicas y los datos para el seguimiento y la presentación de informes sobre movilidad internacional de profesionales sanitarios. Los Estados Miembros elaboraron el Código como un marco continuo y dinámico para el diálogo y la cooperación mundiales. http://www.who.int/hrh/migration/code/practice/es/ y http://www.who.int/hrh/migration/code/code_en.pdf?ua=1

Cuentas nacionales del personal de salud La finalidad de una cuenta nacional del personal de salud consiste en normalizar la estructura y la interoperabilidad de la información sobre ese personal y hacer el seguimiento de la política de HRH en relación con el logro de la cobertura sanitaria universal. La aplicación de esas cuentas facilita un enfoque armonizado e integrado para la recopilación, el análisis y el uso periódicos de información normalizada sobre el personal sanitario, a fin de orientar las decisiones de política basadas en pruebas científicas. http://www.who.int/hrh/documents/15376_WHOBrief_NHWFA_0605.pdf.

Conjunto mínimo de datos para el registro del personal sanitario Este instrumento proporciona orientación sobre los campos de información mínima necesaria para desarrollar o modificar un sistema electrónico relativo a los profesionales sanitarios en los niveles nacional o subnacional. El conjunto mínimo de datos para el registro del personal sanitario proporcionado en este documento puede ser utilizado por ministerios de salud para contribuir al desarrollo de sistemas de información sobre el personal sanitario normalizados. http://www.who.int/hrh/statistics/minimun_data_set/en/

Manual de seguimiento y evaluación de los recursos humanos para la salud con aplicaciones especiales para los países de ingresos bajos y medianos Este manual ofrece a los administradores, los investigadores y las instancias normativas del ámbito sanitario una referencia integral, normalizada y de fácil utilización en las actividades de seguimiento y evaluación de los recursos humanos para la salud, incluidos enfoques orientados a fortalecer las pertinentes capacidades técnicas. El manual reúne un marco analítico con opciones estratégicas destinadas a mejorar la información y los datos científicos sobre el personal sanitario, así como las experiencias nacionales que ponen de relieve los enfoques más fructíferos.

290

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

http://www.who.int/workforcealliance/knowledge/toolkit/25/en/

Análisis de sistemas de salud deteriorados en situaciones de crisis Este manual modular presta apoyo a las instancias decisorias en entornos caracterizados por emergencias humanitarias complejas, con el fin de analizar y planificar sus sistemas de salud. El módulo 10 de este instrumento examina aspectos que se tendrán en cuenta en el estudio del personal sanitario en esos entornos. En esos contextos irregulares se requieren estrategias específicas de planificación, formación, despliegue, retención y gestión del desempeño del personal. http://www.who.int/hac/techguidance/tools/disrupted_sectors/es/ y Módulo 10 - Analizar los recursos humanos para la salud: http://www.who.int/hac/techguidance/tools/disrupted_sectors/adhs_ modulo10.pdf?ua=1

Apéndice 3 MARCO PARA EL SEGUIMIENTO Y LA RENDICIÓN DE CUENTAS El marco para el seguimiento y la rendición de cuentas de la Estrategia mundial abarca un proceso periódico de evaluación de los progresos hacia el logro de sus metas. En el plano nacional, los países deberían examinar la posibilidad de reflejar en las políticas, las estrategias y los marcos, las medidas pertinentes que contribuyan a alcanzar esas metas, según corresponda al contexto. Los procesos y los mecanismos existentes para el examen en el sector sanitario deberían incluir una evaluación periódica de los progresos en el programa nacional para el personal sanitario. La rendición de cuentas a escala mundial incluirá un programa progresivo de aplicación de las cuentas nacionales del personal de salud (véase el objetivo 4) y, en ese contexto, los países presentarán a la Secretaría de la OMS informes mundiales sobre indicadores básicos relativos a los HRH. Los requisitos para la presentación de informes de los Estados Miembros se facilitarán mediante la efectiva armonización del seguimiento de la Estrategia con el del Código de prácticas mundial de la OMS sobre contratación internacional de personal de salud, así como con otras resoluciones de la Asamblea de la Salud centradas en los HRH, y documentos y resoluciones estratégicos adoptados a nivel regional. El seguimiento mundial se complementará con los análisis específicos que la OMS realizará en colaboración con la OCDE y otras instituciones pertinentes, en relación con diversos aspectos de la asistencia oficial para el desarrollo concernientes a la movilidad internacional del personal sanitario. Cuadro A3.1 Marco de seguimiento y rendición de cuentas para evaluar los progresos relativos a las metas de la Estrategia mundial Metas mundiales (para 2020) Indicador de referencia (2016) Periodicidad de la recopilación de datos

Numerador

Denominador

Fuente

1. Todos los países contarán con mecanismos institucionales integradores para coordinar un programa intersectorial sobre el personal de salud.

El porcentaje de países que cuentan con mecanismos institucionales para coordinar un programa intersectorial del personal sanitario.

Número de países Número total de con una unidad o países entidad de HRH que negocie las relaciones intersectoriales con otros ministerios y partes interesadas.

Anual

NHWA

ANEXO 7

291

Metas mundiales (para 2020)

Indicador de referencia (2016)

Numerador

Denominador

Periodicidad de la recopilación de datos

Fuente

2. Todos los países dispondrán de una unidad de recursos humanos para la salud que se encargue de elaborar y supervisar las políticas y planes.

El porcentaje de países que disponen de una unidad o funciones de recursos humanos para la salud encargadas de desarrollar y supervisar políticas y planes relativos a recursos humanos para la salud. El porcentaje de países que tienen un mecanismo nacional para promover la seguridad del paciente y la adecuada supervisión del sector privado. El porcentaje de países con mecanismos de acreditación para las instituciones de capacitación.

Número de países Número total de que disponen de países una unidad o funciones de recursos humanos para la salud encargadas de desarrollar y supervisar políticas y planes relativos a recursos humanos para la salud.

Anual

NHWA

3. Todos los países contarán con mecanismos de reglamentación para promover la seguridad de los pacientes y una supervisión adecuada del sector privado. 4. Todos los países habrán establecido mecanismos de acreditación para las instituciones de formación sanitaria. 5. Todos los países estarán avanzando en los registros del personal sanitario para el seguimiento de las reservas, la formación, la distribución, los flujos, la demanda, la capacidad y la remuneración del personal de salud.

Número de países Número total de que tienen un países mecanismo nacional para promover la seguridad del paciente y la adecuada supervisión del sector privado. Número de países Número total de con mecanismos países de acreditación para las instituciones de capacitación.

Anual

NHWA

Anual

NHWA

El porcentaje de Número de países Número total de con un registro de países países con un personal sanitario registro de que permita el personal seguimiento de sanitario que las reservas, la permita el seguimiento de distribución, los las reservas, la flujos, la distribución, los demanda, la oferta, la flujos, la capacidad y la demanda, la remuneración del oferta, la personal capacidad y la remuneración del sanitario. personal sanitario.

Anual

NHWA

292

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

Metas mundiales (para 2020)

Indicador de referencia (2016)

Numerador

Denominador

Periodicidad de la recopilación de datos

Fuente

6. Todos los organismos bilaterales y multilaterales estarán reforzando la evaluación del personal de salud y el intercambio de información.

El porcentaje de países que tienen cuentas nacionales del personal de salud establecidas y que anualmente presentan indicadores básicos a la Secretaría de la OMS. El porcentaje de organismos bilaterales y multilaterales que han integrado las evaluaciones del personal sanitario y el intercambio de información.

Número de países Número total de que tienen países cuentas nacionales del personal de salud establecidas y que anualmente presentan indicadores básicos a la Secretaría de la OMS. Número de organismos bilaterales y multilaterales que han integrado las evaluaciones del personal sanitario y el intercambio de información.

Anual

NHWA

7. Todos los países estarán avanzando en el intercambio de datos sobre los recursos humanos para la salud mediante cuentas nacionales del personal de salud y presentarán anualmente a la Secretaría de la OMS los indicadores básicos.

Número de 3 años organismos bilaterales y multilaterales que presentan informes por conducto del sistema de la OCDE para la notificación por parte de los países acreedores

Encuesta de la OMS

ANEXO 7

293

Metas mundiales Indicador de (para 2030) referencia (2016) 1. Todos los países estarán avanzando para reducir a la mitad las desigualdades en el acceso a un profesional de la salud. Densidad de profesionales de la salud (dentistas, parteras, enfermeras, farmacéuticos, médicos) por 1000 habitantes, desglosada en función de la distribución a escala subnacional (distrito).

Numerador Número de profesionales de la salud (dentistas, parteras, enfermeras, farmacéuticos, médicos) por 1000 habitantes, desglosado en función de la distribución a escala subnacional (distrito).

Denominador

Periodicidad de la recopilación de datos

Fuente NHWA

Población total Anual desglosada a nivel subnacional (distrito) por 1000 habitantes.

2. Todos los países habrán hecho progresos en la mejora de las tasas de finalización de las carreras en las instituciones de formación de profesionales médicos, de enfermería y disciplinas sanitarias afines. 3. Todos los países estarán avanzando para reducir a la mitad su dependencia de los profesionales sanitarios formados en el extranjero, con la aplicación del Código de prácticas mundial de la OMS.

Porcentaje de Número total de Número de países cuya tasa de países cuya tasa países estudiantes de estudiantes graduados es al graduados es al menos de un menos de un 80% en las 80% en las instituciones de instituciones de capacitación en capacitación en medicina, medicina, enfermería y enfermería y profesiones afines. profesiones afines.

Anual

NHWA

Proporción de profesionales sanitarios capacitados en el extranjero (médicos y enfermeras).

Número de profesionales sanitarios capacitados en el extranjero (médicos y enfermeras).

Número de profesionales de la salud

Anual

NHWA; OCDE

294

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Metas mundiales Indicador de (para 2030) referencia (2016) 4. Todos los organismos bilaterales y multilaterales estarán fomentando las sinergias en la asistencia oficial para el desarrollo destinada a la formación, el empleo, la igualdad entre el hombre y la mujer y la salud, en apoyo de las prioridades nacionales en materia de crecimiento económico y de empleo en el sector de la salud. 5. Como asociados en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, habrán reducido los obstáculos al acceso a los servicios de salud, esforzándose por crear, cubrir y mantener al menos 10 millones de puestos de trabajo adicionales a tiempo completo en los sectores de la salud y la atención social, con miras a atender las necesidades de las poblaciones subatendidas.

Numerador

Denominador

Periodicidad de la recopilación de datos

Fuente Encuesta de la OMS

Número de Porcentaje de organismos organismos bilaterales y bilaterales y multilaterales cuya multilaterales asistencia oficial cuya asistencia para el desarrollo oficial para el (por ejemplo, en desarrollo (por ejemplo, en educación, empleo, género y educación, salud) promueve empleo, género la consecución de y salud) promueve la la meta 3.c de consecución de los ODS. la meta 3.c de los ODS.

Número de 3 años organismos bilaterales y multilaterales integrantes del Sistema de notificación de los acreedores de la OCDE.

Número de profesionales sanitarios (todos los cuadros notificados).

Número de No se aplica profesionales sanitarios (todos los cuadros notificados).

Anual

NHWA

ANEXO 7

295

Metas mundiales Indicador de (para 2030) referencia (2016) 6. Todos los asociados en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas habrán hecho progresos en la consecución del Objetivo 3.C para incrementar la financiación de la salud y la contratación, el perfeccionamiento , la capacitación y la retención del personal sanitario

Numerador

Denominador

Periodicidad de la recopilación de datos

Fuente OMS y asociados

La OMS colaborará con los Estados Miembros, la iniciativa Health Data Collaborative y las pertinentes partes interesadas, con el fin de fortalecer la capacidad de seguimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible relacionados con la salud.

NHWA: cuenta nacional del personal de salud; OCDE: Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos; ODS: Objetivos de Desarrollo Sostenible; OMS: Organización Mundial de la Salud.

____________

ANEXO 8 Estrategias mundiales del sector de la salud contra el VIH, las hepatitis víricas y las infecciones de transmisión sexual para 2016-20211 El proyecto de estrategias mundiales del sector de la salud se presentó para su consideración por la 69.ª Asamblea Mundial de la Salud en informes separados.2 Posteriormente la Asamblea de la Salud adoptó la resolución WHA69.22, en la que las tres estrategias se aprobaron juntas. Para facilitar la consulta, las estrategias se adjuntan por separado más abajo, en los apéndices 1 a 3.

Apéndice 1 Estrategia mundial del sector de la salud contra el VIH para 2016-2021 [A69/31 – 22 de abril de 2016]

INTRODUCCIÓN Y CONTEXTO 1. La comunidad internacional ha asumido el compromiso de poner fin a la epidemia de sida como amenaza para la salud pública para 2030. Este ambicioso objetivo forma parte de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en septiembre de 2015.3 Se han establecido metas intermedias que deberán cumplirse para 2020; en esta estrategia se describe de qué manera el sector de la salud contribuirá al logro de esas metas: se expone tanto lo que deben hacer los países como lo que hará la Organización Mundial de la Salud (OMS). Si los países y la OMS ponen en práctica estas medidas de acción acelerada, se logrará agilizar e intensificar la respuesta frente al VIH para hacer realidad el objetivo de poner fin al sida. 2. Esta estrategia se basa en los extraordinarios avances logrados en la respuesta mundial frente al VIH desde que la OMS puso en marcha el Programa Especial sobre el Sida en 1986.4 Asimismo, contribuye a ampliar el impulso generado por los objetivos de desarrollo del milenio y los compromi-

1 2 3

Véase la resolución WHA69.22 (2016). Documentos A69/31, A69/32 y A69/33.

Resolución 70/11 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Véase http://www.un.org/ga/search/view_doc.asp?symbol=A/70/L.1&Lang=S (consultado el 15 de marzo de 2016). En marzo de 1987, la OMS publicó el Programa especial sobre el sida. Estrategias y Estructuras. Necesidades previstas, que puede consultarse en http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/61420/1/WHO_SPA_GEN_87.1_spa.pdf (consultado el 15 de marzo de 2016). Además, el Programa Mundial sobre el Sida 1987-1995 publicó su informe final, centrado especialmente en el bienio 1994-1995, disponible en http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/65955/1/WHO_ASD_97.1.pdf (consultado el 15 de marzo de 2016). 4

- 297 -

298

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

sos relativos al acceso universal.1 Recientemente, la Estrategia Mundial del Sector de la Salud contra el VIH/Sida para 2011-20152 propició medidas de alcance mundial y nacional que ayudaron a detener y revertir la epidemia de sida. Durante ese periodo, se amplió rápidamente la cobertura del tratamiento de la infección por VIH: para fines de 2015, más de 17 millones de personas infectadas estaban bajo tratamiento con fármacos antirretrovíricos. Asimismo, han disminuido los fallecimientos y las nuevas infecciones por VIH, docenas de países han avanzado hacia la eliminación de la transmisión de madre a hijo, y las iniciativas de respuesta frente al VIH se han incluido en los programas más amplios de salud y desarrollo. Sin embargo, no hay lugar para la autocomplacencia. Muchas cosas han cambiado desde 2011: han surgido nuevas oportunidades y también muchos desafíos nuevos. Para poner fin a la epidemia de sida será necesario agilizar considerablemente la aplicación de medidas de respuesta durante los próximos cinco años y, posteriormente sostener los esfuerzos hasta 2030 y en los años posteriores. Esto solo puede lograrse con un compromiso político renovado, recursos adicionales e innovaciones técnicas y programáticas. 3. En esta estrategia, la respuesta del sector de salud frente al VIH es decisiva para lograr la universalidad en la cobertura sanitaria, una de las principales metas de salud de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Esta estrategia promueve un enfoque centrado en las personas, basado en los principios de los derechos humanos y la equidad sanitaria. Además, contribuirá a reducir drásticamente el número de nuevas infecciones por VIH y el de muertes relacionadas con este virus, a la vez que permitirá mejorar la salud y el bienestar de las personas infectadas. Asimismo, orientará los esfuerzos destinados a agilizar y centrar las iniciativas de prevención de la transmisión del virus, permitirá que más personas conozcan su estado serológico, permitirá proporcionar tratamiento antirretrovírico y atención integral y de largo plazo a todas las personas infectadas y ayudará a hacer frente a la estigmatización y la discriminación que sufren, que están sumamente difundidas. 4. En la próxima fase de la respuesta frente al VIH se deberá procurar, sobre todo, crear asociaciones amplias y vincular esta respuesta con otros la que abarca otros problemas de salud y desarrollo. Esta estrategia se corresponde plenamente con la agenda y las metas de salud y desarrollo para el periodo posterior a 2015. En ella se describe la contribución del sector de la salud a la respuesta amplia y multisectorial establecida en la estrategia del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA) para 2016-2021.3 También se corresponde con otras estrategias y planes mundiales sobre salud, entre ellos los referidos a las infecciones de transmisión sexual, la tuberculosis, la hepatitis vírica, la salud sexual y reproductiva, la salud materna e infantil, la seguridad de las transfusiones sanguíneas, la salud mental, las enfermedades no transmisibles y los servicios de salud integrados y centrados en las personas. Por otro lado, en la estrategia se han tenido en cuenta los extraordinarios esfuerzos desplegados a nivel nacional, en reconocimiento de que los países y las comunidades son actores esenciales en la respuesta frente al virus. Asimismo, se han considerado las estrategias sobre el VIH y las estrategias sobre salud en general de los principales asociados en el desarrollo, entre los que se cuenta el Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria, y el Plan de Emergencia del Presidente de los Estados Unidos para el Alivio del Sida.4 La aplicación plena de esta estrategia contribuirá al logro de otros Objetivos de Desarrollo Sostenible: permitirá evitar y aliviar la

1 Resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas 65/277 — Declaración política sobre el VIH y el sida: Intensificación de nuestro esfuerzo para eliminar el VIH y el SIDA, http://www.unaids.org/sites/default/files/sub_landing/ files/20110610_UN_A-RES-65-277_es.pdf (consultado el 15 de marzo de 2016).

La Estrategia Mundial del Sector de la Salud sobre VIH y Sida para 2011-2015 puede consultarse en http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/44606/1/9789241501651_eng.pdf (consultado el 15 de marzo de 2016). 3 Estrategia de ONUSIDA para 2016-2021. Véase http://www.unaids.org/en/resources/documents/2015/UNAIDS_ PCB37_15-18 (consultado el 15 de marzo de 2016).

2

Para obtener más información sobre el Plan de Emergencia del Presidente de los Estados Unidos para el Alivio del Sida, véase http://www.pepfar.gov/about/strategy/ (consultado el 15 de marzo de 2016).

4

ANEXO 8

299

pobreza, reducir las inequidades, promover la igualdad de género, mejorar la productividad y abordar la exclusión, la estigmatización y la discriminación. 5. En esta estrategia se describen la visión, los objetivos y las medidas de respuesta del sector mundial de la salud frente al VIH, así como cinco orientaciones estratégicas: fortalecer y orientar los programas y planes nacionales sobre VIH brindando información sólida y estratégica y mediante una gestión adecuada; definir un conjunto de servicios esenciales e intervenciones de alto impacto en el proceso asistencial continuo frente al VIH; adaptar y prestar los servicios relativos al VIH a los distintos grupos poblacionales y zonas para mejorar su calidad y lograr una cobertura equitativa; poner en marcha sistemas para financiar el proceso asistencial frente al VIH, evitar en lo posible que las personas que necesitan esos servicios sufran dificultades económicas, y favorecer la innovación para alcanzar progresos rápidos (véase la figura 1).

300

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

Figura 1. Esquema de la Estrategia mundial del sector de la salud contra el VIH para 2016-2021

ANEXO 8

301

RESUMEN DE LA ESTRATEGIA 6. La estrategia consta de cinco componentes principales: 1. Panorama general: se analiza el estado actual de la epidemia de infección por el VIH y de las respuestas para combatirla, se identifican oportunidades y desafíos para el futuro y se argumenta a favor de inversiones adecuadas en la respuesta del sector de salud frente al VIH. Formulación de la estrategia: se describen los tres marcos para la organización de la estrategia (la cobertura sanitaria universal, el proceso asistencial continuo frente al VIH y el enfoque de salud pública). Visión general, objetivos y metas de alcance mundial: se presenta un conjunto de metas sobre la cobertura de los servicios y su impacto para 2020 y 2030, con el fin de impulsar la respuesta. Recomendaciones sobre medidas prioritarias: se recomiendan las medidas de acción acelerada que deberán adoptar tanto los países como la OMS en el marco de cada una de las cinco orientaciones estratégicas. Orientación para la aplicación: se describen los elementos clave de la aplicación de la estrategia, incluidas las alianzas estratégicas, las actividades de seguimiento y evaluación, y el cálculo de los costos.

2.

3.

4.

5.

1.

POR QUÉ SE DEBE INTENSIFICAR RÁPIDAMENTE LA RESPUESTA FRENTE AL VIH

7. Las cuantiosas inversiones destinadas en los últimos 15 años a responder a la epidemia de infección por el VIH están dando frutos. El fuerte descenso en el número de fallecimientos causados por el virus registrado en la última década pone de manifiesto el compromiso, los recursos y las innovaciones que se han destinado a combatir esta epidemia mundial. Además, se ha reducido mortalidad por causas relacionadas con el VIH: se estima que en 2015 se produjeron 1,1 millones de fallecimientos (entre 940 000 y 1,3 millones), que representa una reducción del 43% respecto de 2003; este descenso obedece en gran medida a la ampliación del acceso a los tratamientos antirretrovíricos. En 2015, se estimó que el número de nuevas infecciones fue de 1,2 millones (con un intervalo entre 1,8 millones y 2,4 millones).1,2

1.1

Los desafíos

8. A pesar de los grandes avances logrados en la respuesta, la epidemia de infección por el VIH continúa representando una grave amenaza para la salud pública en todas las regiones. Los progresos se ven opacados por los grandes desafíos que se presentan.

1 La mayoría de los datos presentados en la estrategia se han obtenido de los sistemas de presentación periódica de informes por los países, la Organización Mundial de la Salud y el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/Sida, tales como el sistema del ONUSIDA de presentación de informes sobre los avances en la lucha mundial contra el sida (GARPR).

Global AIDS Update 2016, ONUSIDA, http://www.unaids.org/en/resources/documents/2016/Global-AIDS-update2016 (consultado el 23 de junio de 2016).

2

302

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9. La respuesta no es suficiente y se aplica demasiado lento. La actual cobertura de servicios es inadecuada, y el ritmo de su expansión es demasiado lento para alcanzar las metas mundiales. No se logra concretar la totalidad de los beneficios de las medidas y los servicios de lucha contra el VIH. A fines de 2014, de los 37 millones de personas infectadas por el VIH en todo el mundo, 17 millones no conocían su estado serológico, y 22 millones de personas no tenían acceso a los tratamientos antirretrovíricos.1 10. Persisten grandes inequidades y determinados grupos poblacionales quedan relegados. El éxito en la respuesta mundial frente al VIH no se distribuye de manera pareja ni equitativa. Si bien la incidencia total del VIH está decayendo, en algunos países y regiones va en aumento. La tasa de infecciones entre las adolescentes y las mujeres jóvenes del África subsahariana es el doble de la de los niños y los hombres de la misma edad. Los avances no son suficientes o no se logran con la suficiente rapidez, ni alcanzan a muchos de los grupos poblacionales más expuestos al riesgo de contraer VIH. Asimismo, se observan importantes disparidades en el acceso al tratamiento y la atención: en muchos países, los niños varones y los hombres quedan relegados. Las violaciones de los derechos humanos, junto con la violencia de género, la estigmatización y la discriminación ampliamente generalizadas, continúan obstruyendo el acceso a los servicios de salud, en particular para los niños, los adolescentes, las mujeres jóvenes y las poblaciones clave.2 11. Los países de ingresos medianos requieren un enfoque específico. Se estima que el 70% de las personas infectadas por el vih en todo el mundo viven en países de ingresos medianos, por lo que el éxito o el fracaso a nivel mundial también estarán determinados por la agilización o el estancamiento de los esfuerzos que se desplieguen en estos países. En vista de los cambios producidos en las prioridades de los donantes, la ampliación de sistemas equitativos y sostenibles de financiación sanitaria resulta particularmente importante para los países de ingresos medianos. Al mismo tiempo, los países de ingresos bajos continuarán dependiendo de la asistencia externa para garantizar que los servicios esenciales de lucha contra el vih reciban suficiente financiación. 12. Comunidades frágiles y poblaciones itinerantes. El mundo enfrenta una serie de desafíos cada vez más complejos. Los conflictos, los desastres naturales, las crisis económicas y el cambio climático pueden provocar emergencias humanitarias que destruyen los sistemas de salud locales, desplazan comunidades y fuerzan a un creciente número de personas a emigrar, con lo que ven interrumpido o reducido su acceso a los servicios de salud. 13. Falta de una adecuada focalización en las intervenciones y los servicios. En las respuestas nacionales frente al VIH, a menudo no se logra destinar las medidas a los grupos poblacionales y las zonas que más las necesitan, con lo que se incrementan las ineficiencias y se reduce el impacto. 14. Verificación y mantenimiento de la calidad. Si los programas de lucha contra el VIH se expanden con rapidez pero no se verifica la calidad de los servicios, tales programas pueden resultar ineficaces, que supondría el desperdicio de recursos valiosos y el empeoramiento de los resultados de la Global AIDS Update 2016, ONUSIDA, http://www.unaids.org/en/resources/documents/2016/Global-AIDS-update2016 (consultado el 23 de junio de 2016). 2 En esta estrategia de lucha contra el VIH se utiliza la definición de poblaciones clave establecida en la Estrategia del ONUSIDA para 2016-2021, documento disponible, en inglés, en la dirección http://www.unaids.org/en/resources/ documents/2015/UNAIDS_PCB37_15-18 (consultado el 15 de marzo de 2016): «Las poblaciones clave, o poblaciones clave que corren más riesgo, son los grupos de personas que tienen más probabilidades de estar expuestos al contagio del VIH o de transmitirlo, y cuya participación es fundamental para la eficacia de la respuesta de lucha contra la infección. En todos los países, las poblaciones clave incluyen a las personas infectadas por el VIH. En la mayoría de las situaciones, los hombres que tienen relaciones homosexuales, las personas transexuales, los consumidores de drogas inyectables, los trabajadores sexuales y sus clientes (y los reclusos) tienen un riesgo de exposición al VIH superior al de otros grupos. Con todo, cada país debe definir las poblaciones clave en el marco de la epidemia que sufren y de la respuesta a ella, basándose en su contexto epidemiológico y social». 1

ANEXO 8

303

salud pública; por ejemplo, podrían aparecer cepas de VIH farmacorresistentes. A medida que se incrementa la demanda y el uso, es fundamental verificar la calidad de la prevención, los medios de diagnóstico y los productos básicos para el tratamiento. 15. Carga creciente de coinfecciones y otras afecciones comórbidas. Gracias a la ampliación del acceso a los tratamientos antirretrovíricos, el número de fallecimientos por sida está disminuyendo; sin embargo, la creciente morbilidad y mortalidad asociadas con las coinfecciones (por ejemplo, por los virus de la hepatitis B y de la hepatitis C) y otras afecciones comórbidas (como los distintos tipos de cáncer, las afecciones cardiovasculares, la diabetes y otras enfermedades no transmisibles, y los trastornos psíquicos y los relacionados con el consumo de sustancias adictivas) generan una fuerte presión sobre las inversiones en los tratamientos. A pesar de la ampliación de los tratamientos antirretrovíricos y de las mejoras en la prevención y el tratamiento de la coinfección por VIH y tuberculosis, esta última enfermedad sigue siendo la principal causa de hospitalización de los adultos y niños infectados por el VIH, y es aún la principal causa de los fallecimientos relacionados con el VIH. 16. No basta con hacer más de lo mismo. La epidemia mundial ha llegado a un punto en que, si no se varío la respuesta (es decir, si se mantiene la cobertura en los niveles actuales o se amplía gradualmente), pronto aumentará el número de nuevas infecciones y de muertes relacionadas con el VIH. Para poner fin a una epidemia en constante cambio no bastará con seguir avanzando al ritmo actual. El número de nuevas infecciones por VIH aumentará, y más personas requerirán tratamiento y atención. Los costos de la prevención, la asistencia y el tratamiento se continuarán incrementando. A fines de 2015, el número de personas infectadas por el VIH llegó, según las estimaciones, a los 36,7 millones (entre 34,0 millones y 39,8 millones). 17. El mundo se encuentra frente a un dilema: si se continúa trabajando como se hace en la actualidad, la respuesta frente al VIH perderá impulso y retrocederá. La aplicación de las medidas delineadas en esta estrategia permitirá evitar ese resultado. Estas medidas implican agilizar el desarrollo y la aplicación de intervenciones de prevención y tratamiento de la infección por VIH de gran amplitud e impacto, utilizar enfoques basados en los derechos y centrados en las personas, encontrar fuentes sostenibles de recursos para financiar programas contra el VIH en el futuro y garantizar la integración progresiva de la respuesta frente al VIH en los programas y los servicios generales de salud.

1.2

Listos para dar un salto hacia adelante

18. Las oportunidades para capitalizar los avances de los últimos 15 años y catapultar así la respuesta en una nueva dirección que lleve a eliminar la epidemia de sida son enormes. El sector de la salud debe mostrar liderazgo a medida que avanzan las iniciativas de respuesta. 1.2.1 Cuestiones críticas para lograr avances rápidos 19. Debemos aprovechar el impulso que se observa actualmente en la respuesta frente al VIH, con el fin de sacar partido de la sólida base de programas nacionales integrales y de los renovados compromisos políticos. Sin embargo, no bastará con ello. Si se pretende alcanzar las metas fijadas para 2020 y 2030, será fundamental adoptar nuevos compromisos, aumentar los recursos e intensificar los esfuerzos en seis ámbitos: 20. Impulsar la prevención combinada mediante nuevas herramientas. Los efectos de los fármacos antirretrovíricos en la prevención relativa al VIH (incluidos los tratamientos antirretrovíricos) son bien conocidos. El potencial enormemente transformador de la profilaxis previa a la exposición (el uso de fármacos antirretrovíricos para prevenir la infección por VIH) ya ha sido confirmado. La combinación estratégica del tratamiento antirretrovírico con la profilaxis previa a la exposición, como parte de la prevención combinada del VIH, podría eliminar casi por completo la transmisión del virus a parejas sexuales seronegativas o que consumen drogas.

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21. El margen para capitalizar aún más el poder preventivo de la circuncisión médica masculina voluntaria es también muy amplio. Gracias a las innovaciones que nos acercan a la meta de alcanzar una cobertura del 80% para la circuncisión médica masculina voluntaria en los países prioritarios, se podrá reducir drásticamente el número de nuevas infecciones por VIH en algunas de las zonas donde la epidemia está más extendida. 22. Los preservativos masculinos y femeninos, utilizados junto con lubricantes, deben seguir ocupando un lugar central en los programas de prevención. Sin embargo, no ha sido posible concretar aún todos los beneficios del uso sistemático de preservativos. Las innovaciones introducidas en los programas sobre la utilización de preservativos podrían impulsar hacia adelante la respuesta frente al VIH. El desarrollo de un microbicida tópico eficaz y de una vacuna contra el VIH podrían ser incorporaciones sumamente valiosas a una gama cada vez más sólida de medidas preventivas. 23. Garantizar que todas las personas infectadas por el VIH conozcan su estado serológico. Las nuevas modalidades de las pruebas de detección del VIH (entre ellas las pruebas autoadministradas y las administradas por agentes comunitarios) y las nuevas tecnologías de calidad garantizada permitirán detectar a un mayor número de personas infectadas por el VIH e incorporarlas al tratamiento y la atención tempranos, con lo que se mejorará el potencial de prevención y la eficacia de los tratamientos. Será fundamental centrar de manera estratégica los servicios de detección del VIH para llegar a los grupos poblacionales más expuestos a riesgos y diagnosticar precozmente la infección. 24. Ampliar los tratamientos de calidad para llegar a todas las personas infectadas por el VIH. La ampliación de la cobertura de los tratamientos —para pasar de los 17 millones de personas actuales a todas las personas infectadas por el VIH— debe ser una meta prioritaria que permitirá además reducir drásticamente el número de nuevas infecciones y de fallecimientos. Sin embargo, para que todas las personas infectadas por el VIH puedan iniciar el tratamiento antirretrovírico, será necesario que los países y sus asociados hagan un esfuerzo sin precedentes. Se debe procurar, sobre todo, eliminar las inequidades más marcadas en el acceso al tratamiento, a fin de incluir a grupos que han quedado relegados: los lactantes, los niños, los varones y mujeres adolescentes, los hombres y las poblaciones clave. Asimismo, se deberá garantizar la calidad de los medicamentos y de los servicios. Será necesario aplicar estrategias para mejorar la observancia del tratamiento y la retención de los pacientes en el proceso asistencial, a fin de lograr el máximo impacto posible con el tratamiento. 25. Preservar la vida y la salud de las personas mediante la atención integral y centrada en los individuos. Se debe hacer frente a las numerosas necesidades sanitarias de los millones de personas infectadas por el VIH, incluidas las que deberán tomar antirretrovíricos de por vida. Gracias a la vinculación entre los servicios relativos al VIH y los de lucha contra la tuberculosis, la hepatitis vírica y otros importantes problemas de salud, se está reduciendo significativamente la morbilidad y la mortalidad. Si se fortalecen esos nexos, incluso con los servicios de lucha contra las enfermedades no transmisibles, se garantizará una atención holística, integrada y centrada en la persona, y se aumentará el impacto general de los programas. La planificación de iniciativas conjuntas sobre VIH y tuberculosis en los países donde la carga de esta coinfección es mayor refuerza la integración, ampliando el acceso a intervenciones que salvan vidas a la vez que se maximiza el uso eficiente de los recursos. La instauración de un modelo de atención crónica para el tratamiento de la infección por VIH permite abordar necesidades más amplias en el ámbito de la salud, en particular las vinculadas con las enfermedades no transmisibles y con los trastornos psíquicos o relacionados con el consumo de sustancias adictivas. Los cuidados paliativos siguen constituyendo un componente fundamental de una respuesta integral, pues garantizan la dignidad y el bienestar de las personas al aliviar el dolor y otros síntomas.

ANEXO 8

305

26. Proteger a los más vulnerables y a los más expuestos a los riesgos. En la respuesta frente al VIH no se puede seguir ignorando a los grupos poblacionales más afectados y relegados. Es necesario poner en práctica iniciativas preventivas eficaces relativas al VIH y de empoderamiento que lleguen a las niñas y las jóvenes, grupos que continúan siendo los más vulnerables y afectados en muchas comunidades, en particular en el África subsahariana, donde la carga de la epidemia es elevada. Harán falta inversiones cuantiosas y bien focalizadas para fortalecer los servicios basados en la comunidad para aplicar intervenciones adecuadas para las adolescentes, abordar de manera eficaz la violencia de género (que es una de las consecuencias perjudiciales del consumo de bebidas alcohólicas), reducir la vulnerabilidad de las niñas y las jóvenes, incorporar a los hombres y los niños al tratamiento, llegar a las poblaciones clave (en especial a los hombres que tienen relaciones homosexuales, los consumidores de drogas inyectables, los trabajadores sexuales, las personas transgénero y los presos), ampliar los programas de reducción de daños para los consumidores de drogas y prestar servicios a las poblaciones itinerantes y desplazadas. Es necesario intensificar los esfuerzos para derogar las leyes y modificar las políticas que marginan y estigmatizan a determinados grupos poblacionales, promueven las conductas de riesgo, impiden el acceso a servicios eficaces y perpetúan estas inequidades y desigualdades. 27. Reducir los costos y aumentar la eficacia. En un entorno en que los recursos son limitados y las prioridades de desarrollo se contraponen, se necesitará un ahorro drástico para ampliar los servicios relacionados con el VIH a una escala sin precedentes para 2020. Hará falta reducir los precios de los medicamentos clave y de otros productos básicos y aumentar la eficiencia en la prestación de servicios, además de lograr una asignación más racional de los recursos. 1.2.2 Se esperan enormes beneficios 28. Si se pone en marcha una respuesta mundial inmediata y rápida que permita alcanzar las metas establecidas en esta estrategia, se logrará poner fin a la epidemia como amenaza para la salud pública (véanse las figuras 2 y 3). Los modelos confeccionados por el ONUSIDA muestran que, si se pusiera en práctica un programa agilizado de pruebas de detección y tratamiento, en combinación con conjuntos de medidas preventivas de alto impacto y con un mayor compromiso con la protección de los derechos humanos, se conseguiría:1 • reducir la cantidad de nuevos adultos infectados por VIH de 2,1 millones en 2010 a 500 000 personas en 2020; • evitar 28 millones de infecciones entre 2015 y 2030; • evitar casi 6 millones de infecciones en niños para 2030; • evitar 21 millones de muertes relacionadas con el sida entre 2015 y 2030; • ahorrar US$ 24 000 millones en costos adicionales para el tratamiento de la infección por VIH; • obtener una rentabilidad 15 veces mayor por las inversiones que los países destinan a la lucha contra el VIH.

1 Claves para entender el enfoque de atención acelerada: poner fin a la epidemia de sida para 2030; véase http://www.unaids.org/sites/default/files/media_asset/201506_JC2743_Understanding_FastTrack_es.pdf (consultado el 15 de marzo de 2016).

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29. Las nuevas inversiones en iniciativas de respuesta frente al VIH pueden tener repercusiones significativas en otras metas del Objetivo de Desarrollo Sostenible 3 relativo a la salud, entre ellas las relativas a la salud materna e infantil, la tuberculosis, la hepatitis vírica, las enfermedades no transmisibles y la salud mental, los trastornos relacionados con el consumo de sustancias adictivas, la salud sexual y reproductiva, y la cobertura sanitaria universal. Figura 2. Proyecciones sobre el descenso en las nuevas infecciones por VIH

Figura 3. Proyecciones sobre el descenso en los fallecimientos relacionados con el VIH

Fuente: Estrategia 2016-2021 del ONUSIDA; véase: http://www.unaids.org/sites/default/files/media_asset/ 20151027_UNAIDS_PCB37_15_18_EN_rev1.pdf (consultado el 15 de marzo de 2016).

ANEXO 8

307

1.2.3 Justificación de las inversiones 30. La mayoría de las herramientas necesarias para alcanzar las metas de forma rápida planteadas aquí ya existen, y muy pronto se incorporarán varias actualizaciones e innovaciones que pueden ser vitales. Sin embargo, para sacarles el máximo provecho será necesario aumentar con rapidez las inversiones en iniciativas de respuesta frente al VIH y centrar los recursos tanto en los servicios y las medidas más eficaces como en los grupos poblacionales y las zonas donde la transmisión del VIH y la carga de la enfermedad son mayores. Desde 2012, el total de los recursos movilizados para programas contra el VIH en países de ingresos medianos y bajos se incrementó en US$ 250 millones, hasta alcanzar los US$ 19 100 millones en 2013 y, posteriormente, volvió a aumentar hasta un monto cercano a los US$ 21 007 millones en 2015. Esta tendencia obedeció principalmente al incremento de las inversiones internas, que representaron cerca del 57% del total en 2014. No obstante, si se pretende controlar la epidemia en el largo plazo, deberán ampliarse las inversiones en VIH hasta los US$ 31 900 millones en 2020 y los US$ 29 300 millones en 2030. 31. Muchos países han adquirido considerable experiencia y conocimientos especializados en el diseño y el establecimiento de servicios integrales, de amplia cobertura y elevada calidad que han tenido gran impacto en la vulnerabilidad al VIH, la incidencia del virus, las tasas de morbilidad y mortalidad y la calidad de vida de las personas infectadas por el VIH. Asimismo, los países tienen muchas oportunidades para dar un salto hacia adelante en sus propias respuestas frente al VIH, aprendiendo de otros Estados para adaptar y aplicar rápidamente las políticas, los servicios y las medidas más eficaces. 32. En vista de que los recursos disponibles son limitados, los países deben cuidar su planificación, estableciendo metas nacionales ambiciosas pero realistas, y elaborar una justificación sólida para sus inversiones. Esta justificación debe servir como argumento para asignar adecuadamente los recursos internos, facilitar la movilización de fondos externos y ayudar a identificar a los asociados internacionales que respaldarán estos esfuerzos. En la justificación de las inversiones es necesario: • definir los conjuntos de intervenciones y servicios requeridos, según el contexto del país, y establecer el presupuesto correspondiente; • promover las intervenciones más costoeficaces; • determinar cuáles son los grupos poblacionales y las zonas más afectados y dónde se deben centrar los recursos; • definir los modelos más eficientes y equitativos para la prestación de servicios; • establecer la asignación de recursos más adecuada entre los distintos niveles del sistema de salud; y • fuentes de financiación posibles y fiables. 33. Durante los seis años que abarca la estrategia que aquí se propone, se necesitara reorientar las medidas, encontrar innovaciones que puedan aumentar el impacto y renovar los compromisos en materia de inversión. 34. En esta estrategia se argumenta en favor de tales inversiones: se identifican cinco orientaciones estratégicas para focalizar las medidas de los programas de los países y de la OMS, y se señalan las innovaciones y las intervenciones prioritarias que pueden generar mayor impacto.

308

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2.

FORMULACIÓN DE LA ESTRATEGIA

35. La estrategia contra el VIH integra una serie de tres estrategias del sector de la salud vinculadas entre sí y referidas al periodo 2016-2020; las otras dos estrategias tienen como objetivo poner fin a la epidemia de hepatitis vírica y a las infecciones de transmisión sexual. Estas estrategias utilizan una estructura común, que se basa en tres marcos de organización: la cobertura sanitaria universal, el proceso asistencial continuo y el enfoque de salud pública. Las tres estrategias están diseñados para contribuir al Objetivo de Desarrollo Sostenible 3 (Garantizar una vida sana y promover el bienestar de todos a todas las edades). En esta estrategia contra el VIH se describe el modo en que la respuesta del sector de la salud frente al VIH puede contribuir a las metas de poner fin a la epidemia del sida y lograr la cobertura sanitaria universal, así como a otras metas importantes en materia de salud y desarrollo. Asimismo, la estrategia se corresponde con otras estrategias pertinentes del sector de la salud, en particular la dirigida a poner fin a la tuberculosis,1 la estrategia del ONUSIDA (ya mencionada) y otras estrategias sobre VIH (las de los asociados clave y las de índole sectorial y multisectorial).

2.1

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible como principios orientadores

36. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible constituyen un programa de desarrollo ambicioso y de largo alcance para 2016-2030. La salud es uno de los objetivos principales de este programa para después de 2015, lo que refleja su importancia fundamental en la reducción de la pobreza y la promoción del desarrollo. El Objetivo de Desarrollo Sostenible 3 aborda una serie de problemas sanitarios cuya resolución es fundamental para el desarrollo, en particular la meta 3.3 referida a las enfermedades transmisibles, que comprende la lucha contra la epidemia de sida.2 Los esfuerzos por poner fin al sida también influirán sobre otras metas sanitarias, como la reducción de la mortalidad materna (meta 3.1), la prevención de los fallecimientos de recién nacidos y de niños menores de cinco años (meta 3.2), la reducción de la mortalidad por enfermedades no transmisibles y la promoción de la salud mental (meta 3.4), la prevención y el tratamiento de trastornos provocados por el consumo de sustancias adictivas (meta 3.5), la promoción de la salud sexual y reproductiva (meta 3.7), el logro de la cobertura sanitaria universal (meta 3.8), el acceso a medicamentos y vacunas asequibles (meta 3.b) y el aumento de la financiación y el personal sanitarios (meta 3.c). Además del impacto que tendrá en el Objetivo 3, la lucha contra la epidemia de sida contribuirá también a poner fin a la pobreza (Objetivo 1) y al hambre (Objetivo 2), a lograr la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres y las niñas (Objetivo 5), a reducir la desigualdad en el acceso a los servicios y los productos básicos (Objetivo 10), a promover sociedades inclusivas que propicien prácticas no discriminatorias (Objetivo 16), y a financiar y fortalecer la capacidad de ejecución (Objetivo 17).

2.2

Cobertura sanitaria universal: un marco general

37. En el mundo hay 150 millones de personas que sufren graves dificultades económicas y 100 millones que se empobrecen como consecuencia de los gastos directos de salud que deben costear de su propio bolsillo. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible hacen hincapié en la importancia de garantizar la seguridad financiera y la equidad en la salud, y la cobertura sanitaria universal ofrece un marco para abordar estos temas. La cobertura sanitaria universal (véase la figura 4) se logra cuando todas las personas reciben los servicios de salud que requieren y la calidad de esos servicios permite lograr mejoras notorias sin que esas personas deban por ello padecer dificultades económicas. La cobertura sanitaria universal abarca tres objetivos principales interrelacionados: aumentar la variedad, la calidad y la disponibilidad de los servicios de salud esenciales (abarcando toda la gama de servicios 1 2

Estrategia Alto a la Tuberculosis; véase http://www.who.int/tb/strategy/es/ (consultado el 15 de marzo de 2016).

Resolución 70/1 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, Transformar nuestro mundo: La Agenda 2030 para el desarrollo sostenible. Véase http://www.un.org/ga/search/view_doc.asp?symbol=A/RES/70/1&referer=/english/& Lang=S (consultado el 15 de marzo de 2016).

ANEXO 8

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necesarios); mejorar la utilización equitativa y óptima de los servicios en función de las necesidades (cubriendo a los grupos poblacionales que necesitan servicios), y reducir los costos y brindar protección financiera a las personas que requieren los servicios (cubriendo los costos de dichos servicios). 38. A medida que aumenten los recursos, la eficiencia y las capacidades, se podrá ampliar la gama de servicios prestados, mejorar la calidad y abarcar a grupos de la población más amplios con costos directos más bajos para las personas que requieren los servicios, lo que supone la materialización progresiva de la cobertura sanitaria universal. Figura 4. Las tres dimensiones de la cobertura sanitaria universal

2.3

El proceso asistencial continuo frente al VIH: un marco organizativo

39. La cobertura sanitaria universal brinda el marco general de la estrategia, mientras que todas las etapas del proceso asistencial frente al VIH conforman el marco para organizar su aplicación. Los países deben aplicar intervenciones de alto impacto y basadas en pruebas en todo el proceso asistencial continuo frente al VIH para la reducción de la vulnerabilidad y los riesgos, la prevención, el diagnóstico, tratamiento y la atención crónica (véase la figura 5), prestando especial atención a los grupos poblacionales y las zonas donde se produce la transmisión más alta y la carga del VIH es mayor. Será necesario supervisar y adaptar la continuidad de los servicios a los diversos entornos, grupos poblacionales y tipos de epidemia y, al mismo tiempo, garantizar que las afecciones comórbidas frecuentes, como la tuberculosis y la hepatitis vírica, también se traten adecuadamente. En esta estrategia se definen los servicios y las intervenciones esenciales que integran el proceso asistencial y se recomiendan diversos modos de garantizar y mejorar la calidad de los servicios y los programas. A medida que las personas avanzan en la secuencia de servicios se produce una merma que es necesario supervisar, puesto que da lugar a una reducción progresiva en la retención de las personas infectadas por el VIH en el proceso asistencial (véase la figura 5). El objetivo es incluir a las personas en este proceso lo antes posible, mantenerlas bajo cuidado médico y reducir las mermas que puedan producirse en esta secuencia.

310

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Figura 5. La continuidad asistencial frente al VIH y la disminución progresiva de la retención

2.4

Un enfoque de salud pública

40. La estrategia se basa en un enfoque de salud pública que busca prevenir las enfermedades, promover la salud y prolongar la vida de la población. Se procura garantizar el acceso más amplio posible a servicios de alta calidad sobre la base de intervenciones y servicios simplificados y normalizados que puedan ampliarse fácilmente, incluso en entornos donde los recursos son limitados. El enfoque de salud pública procura lograr la equidad sanitaria y promover la igualdad de género, conseguir que las comunidades participen e incluir al sector público y el sector privado en las medidas de respuesta. Se promueve el principio de integrar la salud en todas las políticas mediante reformas jurídicas, regulatorias y normativas en los casos necesarios, y se busca mejorar la integración y los vínculos entre los servicios relacionados con el VIH y otros servicios, mejorando tanto su impacto como su eficiencia. 41. Esta estrategia toma como base las numerosas formas en que las respuestas frente al VIH han contribuido a fortalecer los sistemas de salud de muchos países, con la consiguiente mejora en la calidad de los servicios. Esas respuestas han incluido la aplicación de modelos de financiación innovadores y de nuevas estrategias para reducir los precios de los productos sanitarios básicos y los riesgos financieros a los que están expuestos los individuos y las comunidades. Las respuestas frente al VIH han dado lugar a grandes avances en la ciencia y en la tecnología y han demostrado que es posible ampliar rápidamente programas clínicos y de salud pública en entornos complejos. Asimismo, han impulsado diversas transformaciones en el modo en que se brindan los servicios de salud, a través de servicios descentralizados y vinculados, la delegación de funciones y la colaboración intersectorial más estrecha. Estas respuestas han generado también claros beneficios mediante la mejora de los sistemas de cuidados crónicos, el aumento de la observancia terapéutica y la retención en los tratamientos de por vida y la mejora de los sistemas de seguimiento, evaluación, adquisición y distribución. Cabe destacar asimismo que estas respuestas han capitalizado las ventajas de incluir a las comunidades en el diseño, la ejecución y el seguimiento de los programas contra el VIH, y han puesto de relieve su función en el fortalecimiento de la gestión y la rendición de cuentas.

ANEXO 8

311

3.

VISIÓN, OBJETIVO Y METAS

42. Esta estrategia define una visión general, un objetivo y un conjunto de metas de alcance mundial que se corresponden plenamente con la visión, el objetivo y las metas de la estrategia multisectorial del ONUSIDA y con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

3.1

La visión

43. La visión: un mundo en el que no se produzca ninguna nueva infección por VIH, no haya ninguna muerte relacionada con el VIH, no haya ningún tipo de discriminación relacionada con el VIH y en el que las personas infectadas por el virus puedan tener una vida larga y saludable.

3.2

El objetivo

44. El objetivo: poner fin a la epidemia de sida como amenaza para la salud pública para 2030 en un contexto en el que se garantice una vida saludable y se promueva el bienestar para todas las personas de todas las edades.

3.3

Las metas de alcance mundial para 2020

45. Metas de alcance mundial: los países tienen la oportunidad de dar un salto decisivo para poner fin a la epidemia de sida en su territorio, siempre que actúen con rapidez y con la determinación suficiente para alcanzar metas ambiciosas en 2020. Estas metas abarcan a todos: niños, adolescentes y adultos, ricos y pobres, y hombres y mujeres, así como a todas las poblaciones clave. El seguimiento de las nuevas infecciones por el VIH es el principal indicador para medir los progresos realizados hacia el logro del objetivo general fijado para 2030 de poner fin a la amenaza para la salud pública que representa la epidemia de sida. Muertes relacionadas con el VIH: • reducir el número de muertes relacionadas con el VIH en todo el mundo a menos de 500 000; • reducir en un 75% el número de muertes por tuberculosis entre las personas infectadas por el VIH; • reducir en un 10% los fallecimientos por hepatitis B y C entre las personas coinfectadas por VIH, en consonancia con las metas de mortalidad fijadas para todas las personas con hepatitis B y C crónicas. Pruebas de detección y tratamiento: • garantizar que el 90% de las personas infectadas por el VIH conozcan su estado serológico; • garantizar que el 90% de las personas a las que se les ha diagnosticado VIH reciban tratamiento con antirretrovíricos; • garantizar que el 90% de las personas infectadas por el VIH y que están en tratamiento logren la reducción de las concentraciones víricas hasta niveles muy bajos.

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Prevención: • reducir el número de nuevas infecciones por VIH en todo el mundo a menos de 500 000; • reducir a cero las nuevas infecciones entre los lactantes. Discriminación: • derogar todas las leyes, reglamentaciones y políticas discriminatorias relacionadas con el VIH y eliminar la discriminación relacionada con esta infección en todos los entornos, en especial en el sanitario; • lograr que el 90% de las personas infectadas por el VIH y de las poblaciones clave no tengan que informar de que han sufrido discriminación en el sector de la salud. Sostenibilidad financiera: • garantizar que la inversión financiera destinada a luchar contra el sida en los países de ingresos medianos y bajos llega, como mínimo, hasta US$ 26 000 millones, y que los niveles de contribución procedentes de fuentes nacionales aumentan de forma continua; • garantizar que todos los países integran los servicios esenciales relativos al VIH en sus mecanismos nacionales de financiación sanitaria. Innovación: • aumentar las investigaciones y el desarrollo de vacunas y medicamentos frente al VIH para utilizarlos en el tratamiento y la prevención; • lograr que el 90% de los países ofrezcan servicios de salud integrados que abarquen el VIH, la tuberculosis, las hepatitis B y C, la salud reproductiva y las infecciones de transmisión sexual.

3.4

Objetivos de los países para el año 2020

46. Los países deben establecer tan pronto como sea posible objetivos y metas nacionales ambiciosos para 2020 y para años posteriores que, idealmente, deberían basarse en los objetivos y metas mundiales. Para fijar estos objetivos y metas se debe tener en cuenta el contexto nacional, que incluye la naturaleza y la dinámica de la epidemia de infección por el VIH en cada país, los grupos poblacionales afectados y la estructura y capacidad de los sistemas y recursos de atención sanitaria y de la comunidad que se pueden movilizar. Las metas deben ser viables y basarse en los mejores datos posibles de que se disponga sobre la situación, las tendencias y las respuestas al VIH. Es necesario también hacer un seguimiento de los progresos hacia la consecución de estas metas mediante un conjunto de indicadores normalizados y mensurables que se puedan aplicar a todos los afectados.

4.

ORIENTACIONES ESTRATÉGICAS Y MEDIDAS PRIORITARIAS

47. Para alcanzar las metas fijadas para 2020 y 2030 es necesario actuar en cinco ámbitos u «orientaciones estratégicas». Los países, la OMS y sus asociados deben poner en práctica medidas específicas en cada una de estas orientaciones. En esta estrategia se describen las medidas prioritarias que deberán adoptar los países y la OMS. Estas medidas se proponen para orientar a los países en sus esfuerzos. Los países deben seleccionar y aplicar aquellas medidas que sean más adecuadas teniendo en

ANEXO 8

313

cuenta las características de la epidemia de infección por el VIH y el contexto nacionales, así como la jurisdicción y la legislación del país. Con ello, se busca mejorar las sinergias entre los servicios sanitarios de lucha contra el VIH y otras esferas del sector de la salud y armonizar la respuesta del sector de la salud con otras estrategias, planes y metas mundiales sobre salud y desarrollo. 48. A continuación se presentan las cinco orientaciones estratégicas que guían las medidas prioritarias que deberán adoptar los países y la OMS. Orientación estratégica 1: Orientación estratégica 2: Orientación estratégica 3: Orientación estratégica 4: Orientación estratégica 5: Información para una acción específica (conocer la epidemia y la respuesta). Intervenciones que tienen impacto (cobertura de la gama de servicios requeridos). Atención para un acceso equitativo (cobertura de los grupos de población que requieren servicios). Financiación para la sostenibilidad (cobertura de los costos de los servicios). Innovación para la agilización (de cara al futuro).

Figura 6. Las cinco orientaciones estratégicas de la estrategia mundial del sector de la salud contra el VIH para 2016-2021

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49.

Cada una de estas orientaciones estratégicas aborda un conjunto específico de interrogantes: • Orientación estratégica 1: ¿cuál es la situación? La atención se centra en la necesidad de comprender la epidemia de infección por el VIH y la respuesta frente a ella como base para las actividades de promoción, el compromiso político, la planificación nacional, la movilización y asignación de recursos, la aplicación de la estrategia y la mejora de los programas. • Orientación estratégica 2: ¿qué servicios deberían prestarse? Se aborda la primera dimensión de la cobertura sanitaria universal mediante la descripción de las intervenciones esenciales de alto impacto que deben ponerse en práctica a lo largo del proceso asistencial frente al VIH para alcanzar las metas nacionales y mundiales, y cuya inclusión en los planes nacionales de prestaciones sanitarias debe considerarse. • Orientación estratégica 3: ¿cómo pueden prestarse estos servicios? Se aborda la segunda dimensión de la cobertura sanitaria universal mediante la identificación de los métodos y enfoques más adecuados para que la continuidad asistencial frente al VIH incluya a diversos grupos de población y en lugares distintos, a fin de lograr la equidad, mejorar el impacto y garantizar la calidad de los servicios. • Orientación estratégica 4: ¿cómo se pueden financiar los costos de la prestación del conjunto de servicios? Se aborda la tercera dimensión de la cobertura sanitaria universal mediante modelos sostenibles e innovadores para financiar las respuestas frente al VIH, y de métodos para reducir los costos y sistemas de protección financiera, de modo que las personas puedan acceder a los servicios que requieran sin padecer dificultades económicas. • Orientación estratégica 5: ¿cómo se puede reorientar la respuesta? Se determinan las esferas donde las brechas de conocimientos y de tecnología son mayores, y en las que es preciso innovar para reorientar la respuesta frente al VIH, a fin de agilizar la aplicación de medidas y alcanzar así las metas fijadas para 2020 y 2030.

4.1

ORIENTACIÓN ESTRATÉGICA 1: Información para una acción específica

Conocer la epidemia de infección por el VIH y las iniciativas de respuesta existentes para poner en marcha una respuesta adaptada a las necesidades específicas 50. La respuesta mundial frente al VIH ha ido madurando a lo largo de los últimos 30 años, respaldada por un volumen de inversiones financieras sin precedentes y por innovaciones técnicas y de salud pública. No obstante, los servicios aún presentan enormes deficiencias, las inequidades en el acceso a dicho servicios persisten y las limitaciones en los recursos se vuelven cada vez más apremiantes. El éxito de la próxima fase de la respuesta dependerá de que se adopten medidas más eficientes, sostenidas y adaptadas a cada contexto, basadas en las realidades de cada país y en datos precisos. 51. Los datos detallados (desglosados por sexo, edad y otras características demográficas, para los distintos niveles del sistema de salud) y de alta calidad permiten orientar los servicios relativos al VIH con más precisión y eficacia y aplicarlos o adaptarlos para llegar a un mayor número de personas. Una participación más amplia de las comunidades y de las partes interesadas en la compilación y el análisis de datos puede mejorar la calidad y el uso eficaz de la información. Es importante aplicar rigurosamente las normas éticas en la recogida y utilización de los datos para no comprometer la confidencialidad y la seguridad de las personas y las comunidades. Dado que los recursos disponibles son limitados, los países deben emplear esos datos para justificar las inversiones con fundamentos sólidos, abogar por una asignación equitativa de los recursos nacionales y movilizar fondos externos.

ANEXO 8

315

4.1.1 Entender la epidemia y la respuesta a ella: recopilar datos para tomar decisiones 52. Disponer de un sistema de información estratégica sólido y flexible es la piedra angular para las actividades de sensibilización y la planificación estratégica dentro de cada país y para garantizar que se rindan cuentas para hacer el uso más adecuado y equitativo de los recursos. Estos sistemas de información sobre el VIH deben estar integrados dentro del sistema más amplio de información sanitaria del país. Comprender la epidemia: quién y dónde 53. Los sistemas de información sobre el VIH deben ser capaces de delimitar las zonas y los grupos en los que se producen nuevas infecciones por VIH, determinar cuáles son las principales modalidades de transmisión del virus y las conductas de riesgo, estimar el tamaño de los grupos poblacionales afectados y en riesgo, hacer el seguimiento de las consecuencias de la epidemia de infección por el VIH para la salud, incluidas las coinfecciones más habituales del VIH y otras afecciones comórbidas, y detectar las condiciones sociales, jurídicas y económicas que aumentan la vulnerabilidad de la población. 54. En el África subsahariana, la región más afectada, la mayor carga de VIH sigue recayendo en las adolescentes y las mujeres jóvenes: la incidencia y la prevalencia del VIH entre estas últimas es más del doble que entre los hombres jóvenes. Los grupos poblacionales más afectados por la epidemia de infección por el VIH en todas las regiones, incluso en los entornos de carga elevada, son, con mucho, los hombres que tienen relaciones homosexuales, los consumidores de drogas inyectables, los trabajadores sexuales, las personas transgénero y los presos. Además, es muy probable que estos grupos tengan dificultades para acceder a servicios esenciales de lucha contra el VIH. En muchos contextos, determinados grupos poblacionales quedan fuera del sistema de vigilancia habitual del VIH, a menudo porque tienen menos probabilidades de acceder a los servicios de salud. Entre estos grupos figuran los adolescentes, los hombres y las poblaciones itinerantes. Las migraciones y los movimientos demográficos dentro de un mismo país o de un país a otro pueden influir de manera significativa en la dinámica de las epidemias locales de infección por el VIH, lo que pone de relieve la importancia de incluir a las poblaciones itinerantes en las estrategias, los planes, los esfuerzos y las actividades nacionales de lucha contra este virus. Comprender la respuesta y hacer un seguimiento de los avances 55. Es fundamental comprender la respuesta frente al VIH y hacer un seguimiento de los progresos realizados en el plano internacional y nacional para obtener información que servirá de base a inversiones más estratégicas en programas de lucha contra el VIH y mejorar su efectividad, su capacidad de respuesta y su costoeficacia. Es necesario contar con datos de calidad para medir el acceso a los servicios, el grado de utilización, los grupos poblacionales abarcados y la calidad y el grado de aceptación en todas las etapas del proceso asistencial frente al VIH. De ese modo se garantiza que se detecten las lagunas y las deficiencias, que a su vez permite aplicar medidas correctivas. Con el objeto de evaluar la respuesta del sector de la salud en todas las etapas del proceso asistencial frente al VIH, en las directrices de la OMS se recomienda a los países adoptar 50 indicadores nacionales (cuando correspondan), 10 de los cuales permiten realizar el seguimiento a nivel mundial (véase la figura 7).

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Figura 7. Indicadores clave para el seguimiento de la respuesta en todos los servicios de lucha contra el VIH, incluidas todas las etapas del proceso asistencial

Medidas de acción acelerada que deben adoptar los países 

Establecer un sistema amplio de información estratégica que permita obtener datos oportunos y de calidad, con indicadores y metodologías normalizados, y ajustado a las orientaciones de la OMS y el ONUSIDA. Aumentar el grado de detalle de los datos, que deben estar adecuadamente desglosados por edad, sexo, población y ubicación en el nivel del distrito, de la comunidad y del centro sanitario para comprender mejor la epidemia en el plano subnacional, evaluar el desempeño en el proceso asistencial frente al VIH y destinar mejor las inversiones y los servicios. Vincular e integrar los sistemas de información estratégica sobre VIH con los sistemas de información sanitaria general y detectar las oportunidades para establecer plataformas integradas de información estratégica.

ANEXO 8

317

Medidas de acción acelerada que debe adoptar la OMS   

Mostrar liderazgo a nivel internacional, junto con el ONUSIDA, en la vigilancia del VIH y en el seguimiento de la respuesta del sector de la salud.   Establecer parámetros y ofrecer orientaciones actualizadas y herramientas operacionales para recopilar y analizar datos y para presentar informes, que incluye las directrices de la OMS y el ONUSIDA sobre los dispositivos de vigilancia de segunda generación aplicados al VIH y las orientaciones unificadas de la OMS sobre información estratégica.   Prestar apoyo técnico a los países para adaptar y aplicar las directrices de la OMS y el ONUSIDA referidas a la información estratégica sobre el VIH y las herramientas para mejorar los sistemas de datos en el nivel nacional, distrital y del centro sanitario. Además, se debe respaldar el análisis de la continuidad asistencial en países clave para ayudar a mejorar la calidad.   Informar una vez al año sobre la respuesta del sector de la salud frente al VIH y sobre los avances hacia la consecución de las metas establecidas para 2020 y 2030.  

4.1.2 Gestión, planificación estratégica nacional y rendición de cuentas 56. Las estructuras nacionales en las que se articula la lucha contra el VIH, como los programas nacionales contra este virus, las comisiones sobre el VIH y los mecanismos de coordinación de los países son fundamentales para promover una respuesta eficaz, la planificación estratégica y la asignación de recursos en el país, la búsqueda de la coherencia en las políticas, la coordinación de las funciones y las medidas entre las distintas partes interesadas, la armonización de la respuesta frente al VIH con los programas generales de salud y la creación de un entorno propicio. El liderazgo de los Gobiernos nacionales es esencial para lograr coherencia y coordinación, si bien también debería reconocerse la importancia de las decisiones descentralizadas, cuando corresponda. 57. Los datos generados por el sistema nacional de información estratégica sobre VIH son esenciales para diseñar la estrategia nacional de lucha contra el virus y su plan de ejecución, así como los demás esfuerzos y actividades en esta esfera. En esa estrategia se deberían definir metas nacionales que se correspondan con las metas de alcance mundial, así como las acciones necesarias para alcanzarlas. Asimismo, en la estrategia se deben establecer las medidas normativas, jurídicas y estructurales fundamentales que es necesario adoptar para mejorar la respuesta frente al VIH. 58. Por otro lado, se deben exponer con claridad los vínculos entre la estrategia de lucha contra el VIH y otras estrategias conexas, incluidas las estrategias sectoriales sobre esta infección, otras estrategias pertinentes referidas específicamente a enfermedades y factores de riesgo (como las que se centran en la tuberculosis y en la salud sexual y reproductiva) y las estrategias nacionales más amplias en materia de salud y de desarrollo. Medidas de acción acelerada que deben adoptar los países 

Examinar y, si es necesario, reformar las estructuras que rigen la lucha contra el VIH para que esta epidemia deje de considerarse un problema aislado, estableciendo los vínculos adecuados, la integración de los servicios relativos al VIH dentro del programa general de salud del país y la coordinación de la respuesta frente al virus entre todos los actores pertinentes. Establecer metas nacionales para 2020 y 2030 basadas en las metas mundiales sobre la eliminación del sida como amenaza para la salud pública. Analizar y actualizar la estrategia nacional de lucha contra el VIH para reflejar las nuevas metas y prioridades nacionales en esta materia y elaborar un plan de aplicación (en el que se especifiquen los costos correspondientes) para poner en práctica dicha estrategia. Mejorar la rendición de cuentas en los programas informando regularmente acerca de la ejecución del plan nacional de lucha contra el VIH, su financiación, su desempeño e impacto, incluidos los avances respecto de las metas establecidas para 2020 y 2030.

 

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Medidas de acción acelerada que debe adoptar la OMS  

Elaborar y actualizar las orientaciones referidas a la planificación estratégica sobre el VIH en los países y la determinación de las prioridades y los costos, con miras a alcanzar las metas establecidas para 2020 y 2030.  Prestar apoyo técnico a los países para llevar adelante el programa regular de lucha contra el VIH y realizar las evaluaciones del impacto que permitan constatar los avances en pos de las metas nacionales y mundiales en esta materia y mejorar la aplicación en los países.  

4.2

ORIENTACIÓN ESTRATÉGICA 2: Intervenciones que tienen impacto

Las personas deben recibir toda la gama de servicios relativos al VIH que requieran 59. Si se pretende alcanzar las metas establecidas para 2020 respecto de la prevención, las pruebas de detección y el tratamiento, es necesario contar con un sistema de salud sólido que pueda incorporar a las personas y retenerlas a lo largo de todas las etapas del proceso asistencial de prevención y atención frente al VIH. Se debe garantizar que las personas tengan acceso a servicios eficaces de prevención relativos al VIH, que puedan someterse a pruebas de detección y reciban y comprendan su diagnóstico de VIH, que se las derive a los servicios adecuados de prevención o se incorporen a los sistemas de atención, que comiencen rápidamente el tratamiento antirretrovírico si se ha diagnosticado que son VIH-positivas, que se les proporcionen tratamientos eficaces de forma constante para lograr una reducción mantenida de las concentraciones víricas hasta niveles muy bajos, que se los pase a pautas alternativas de tratamiento antirretrovírico si este no da resultados y que puedan acceder a atención crónica y cuidados paliativos, que incluyen la prevención y el tratamiento de las principales coinfecciones y afecciones comórbidas. 4.2.1. Definir un conjunto de servicios esenciales de lucha contra el VIH 60. Cada país debe examinar su conjunto de servicios esenciales de lucha contra el VIH a la luz de la evolución de la epidemia, los nuevos conocimientos y las innovaciones disponibles, y definir un conjunto de intervenciones, servicios, medicamentos y productos básicos que deberá incluir en su conjunto de servicios del sistema nacional de salud. Estos servicios deberían sufragarse completamente o en parte con financiación pública a fin de reducir los pagos directos, garantizar que todas las personas que necesitan los servicios tengan acceso a ellos y abarcar todas las etapas del proceso asistencial frente al VIH. La selección de los servicios y las intervenciones esenciales debe realizarse a través de un proceso transparente en el que intervengan las partes interesadas clave y en el que se tengan en cuenta los siguientes criterios: eficacia, costo, costoeficacia, aceptabilidad, factibilidad, pertinencia, demanda y aspectos éticos. El conjunto de servicios debe examinarse periódicamente para garantizar que las intervenciones seleccionadas reflejen los cambios en el contexto del país y en la epidemia, los avances en las tecnologías y en los métodos de prestación de servicios y en las pruebas de los impactos o los daños. En particular, deben contemplarse combinaciones de intervenciones, en vista de que algunas solo resultarán eficaces o alcanzarán su impacto máximo si se combinan con otras medidas. 61. En las orientaciones de la OMS se formulan recomendaciones sobre la selección y aplicación de intervenciones a lo largo de todas las etapas del proceso asistencial frente al VIH, se resumen las evidencias sobre la eficacia de diversas medidas y servicios y se indica cómo se podrían aplicar dichas intervenciones en distintos contextos.

ANEXO 8

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4.2.2 Lucha contra el VIH: reducir la vulnerabilidad, la transmisión y la infección 62. A fin de reducir en un 75% para fines de 2020 la cantidad de nuevas infecciones por VIH respecto del número registrado en 2010, deberá disminuir significativamente la vulnerabilidad y las conductas de riesgo, adoptar nuevos enfoques para aplicar intervenciones preventivas eficaces en los grupos poblacionales que las necesiten y utilizar nuevas tecnologías en la prevención. 63. Determinados grupos poblacionales son especialmente vulnerables a la infección por VIH, debido a su alto grado de exposición al virus o a su incapacidad para evitar los riesgos o aplicar medidas preventivas eficaces. Como se ha mencionado anteriormente, entre los factores que incrementan la vulnerabilidad al VIH en determinadas zonas y grupos poblacionales (en particular entre las niñas y las mujeres jóvenes del África subsahariana), figuran la desigualdad de género, la violencia sexual y de género, y la estigmatización y la discriminación. En otros grupos poblacionales, la vulnerabilidad puede asociarse con las condiciones de vida (como en el caso de los hombres que viven en comunidades mineras aisladas o los presos) o con la imposibilidad de acceder a los servicios, como ocurre con los migrantes y las poblaciones desplazadas. 64. Los marcos de prevención integrales y basados en datos científicos son más eficaces cuando hay una combinación estratégica de enfoques comportamentales, biomédicos y estructurales que incluyen métodos de prevención primaria de los que se pueden beneficiar las personas VIH-negativas y que se centran en la función de las personas infectadas por el VIH como actores importantes en la prevención, haciendo hincapié en la salud, la dignidad y la prevención en positivo. El panorama de la prevención en relación con el VIH está cambiando drástica y rápidamente con la introducción de nuevas tecnologías y enfoques, en especial con el uso de fármacos antirretrovíricos para prevenir la transmisión y la infección por el VIH. La prevención combinada del VIH seguirá basándose en intervenciones aplicadas desde larga data y sumamente eficaces, como los preservativos masculinos y femeninos, la comunicación destinada a lograr cambios del comportamiento, la reducción de daños entre los consumidores de drogas y las precauciones generales en entornos de atención sanitaria. No obstante, aun cuando estas medidas fueran ampliamente aceptadas y se extendiera su aplicación, no se lograría la meta establecida para 2020. El uso estratégico de fármacos antirretrovíricos y la expansión de la circuncisión médica masculina voluntaria para la prevención relativa al VIH pueden llegar a cambiar el curso de la respuesta ante esta epidemia. Para alcanzar la meta de prevención relativa al VIH será necesario aplicar en los programas un enfoque combinado y bien orientado en el que se pongan en práctica intervenciones de alto impacto para reducir la vulnerabilidad y prevenir la transmisión sexual, la transmisión a través del uso de drogas inyectables, la transmisión en los entornos de atención sanitaria y la transmisión de madre a hijo. 65. El conjunto integral de medidas preventivas relativas al VIH debe incluir las siguientes intervenciones de alto impacto. 66. Lubricantes y preservativos masculinos y femeninos. A pesar de su eficacia y su importancia capital en la prevención de la transmisión del VIH y de otras enfermedades de transmisión sexual, el grado de aceptación y el uso de estos productos sigue siendo bajo. Para aprovechar al máximo su potencial se puede reducir el costo de los preservativos femeninos, modernizar la comercialización de los preservativos y ampliar y diversificar los servicios y puntos de distribución. 67. Reducción de daños para los consumidores de drogas inyectables. El conjunto integral de medidas para la reducción de daños se detalla en el documento de la OMS titulado Consolidated guidelines on HIV prevention, diagnosis, treatment and care for key populations (Directrices consolida-

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das sobre prevención, diagnóstico, tratamiento y atención del VIH en las poblaciones clave).1,2 Los programas de distribución de agujas y jeringas estériles, los tratamientos de sustitución con opioides para los consumidores de esas sustancias y la comunicación sobre reducción de riesgos constituyen medidas de alto impacto dentro de una serie más amplia de medidas de la reducción de daños. Los programas de distribución de agujas y jeringas reducen significativamente y de manera económica la transmisión del virus entre los consumidores de drogas inyectables. El tratamiento de sustitución con opioides es sumamente eficaz para reducir el consumo de drogas inyectables y el riesgo de contraer el VIH que acarrea. Para que estos servicios tengan efectos positivos en la salud pública, su cobertura debe ser muy amplia. Es necesario prestar especial atención a los consumidores de cocaína y de estimulantes del tipo de las anfetaminas, entre quienes la terapia de sustitución con opioides no resulta eficaz, y a los consumidores de drogas no inyectables, ya que el riesgo de transmisión sexual puede ser alto. 68. Prevención basada en fármacos antirretrovíricos. Los fármacos antirretrovíricos tienen un enorme potencial como prevención de la transmisión del VIH y de la infección, tanto en el marco de la profilaxis previa y posterior a la exposición como en la prevención de la transmisión de madre a hijo y en tratamientos que logran la reducción de las concentraciones víricas hasta niveles muy bajos (supresión viral). La profilaxis previa a la exposición debe considerarse como una potente herramienta de prevención adicional para los individuos en riesgo de contraer el VIH; además, debe proporcionarse una profilaxis posterior a la exposición a las personas que han estado muy expuestas al virus. En las Directrices unificadas de la OMS sobre el uso de los antirretrovíricos en el tratamiento y la prevención de la infección por VIH se brindan orientaciones para la profilaxis previa y posterior a la exposición y sobre el uso de los tratamientos antirretrovíricos para prevenir la infección por VIH.3 Los países deberían adoptar criterios adecuados para la evaluación del riesgo, elaborar modelos de prestación de servicios y seleccionar la combinación más estratégica de tratamientos antirretrovíricos yde otros métodos preventivos en función de su contexto nacional. Se debe conceder especial importancia a la realización de pruebas de detección del VIH antes de iniciar la profilaxis previa a la exposición a fin de evitar en lo posible la aparición de resistencias a los fármacos utilizados para tratar el VIH. Además, es preciso ampliar la vigilancia de esta farmacorresistencia a los servicios de profilaxis previa a la exposición, en caso de que se introduzcan. 69. Prevención de la infección por VIH en lactantes. En 2014, solo el 62% de los 1,5 millones de embarazadas que, según las estimaciones, estaban infectadas por el VIH recibió tratamiento antirretrovírico a través de la opción B+. Si bien es posible eliminar la transmisión de madre a hijo, las tasas de transmisión del VIH por esta vía siguen siendo inaceptablemente altas y superan el 10% en muchos países. Desde 2011, el Plan mundial para eliminar las nuevas infecciones por VIH en niños para el

Consolidated guidelines on HIV prevention, diagnosis, treatment and care for key populations (Directrices consolidadas sobre prevención, diagnóstico, tratamiento y atención del VIH en poblaciones clave). Véase http://www.who.int/ hiv/pub/guidelines/keypopulations/en/ (consultado el 18 de marzo de 2016). El conjunto integral de medidas de la OMS para la prevención, el tratamiento y la atención de las infecciones por el VIH entre los usuarios de drogas inyectables incluye las siguientes intervenciones: programas de intercambio de agujas y jeringuillas, terapia de sustitución de opiáceos y otros tratamientos de la drogodependencia; asesoramiento y pruebas de detección del VIH; tratamientos antirretrovíricos; prevención y tratamiento de infecciones de transmisión sexual; programas de distribución de preservativos entre los consumidores de drogas inyectables y sus parejas sexuales; información, educación y comunicación focalizadas para los consumidores de drogas inyectables y sus parejas sexuales; diagnóstico y tratamiento de las hepatitis víricas y vacunación contra ellas; prevención, diagnóstico y tratamiento de la tuberculosis, y prevención y tratamiento de las sobredosis. Directrices unificadas sobre el uso de los antirretrovirales en el tratamiento y la prevención de la infección por VIH; véase http://www.who.int/hiv/pub/guidelines/en/ (consultado el 18 de marzo de 2016). 3 2

1

ANEXO 8

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2015 y para mantener con vida a sus madres1 ha ayudado a agilizar los esfuerzos por acabar con esta vía de transmisión. Del mismo modo, los países trabajan cada vez con mayor intensidad para eliminar la sífilis congénita en los lactantes. A pesar de los avances, si se pretende eliminar estas dos afecciones para 2020 será necesario que muchos países redoblen sus esfuerzos. Esta estrategia de eliminación tiene como elementos clave el tratamiento antirretrovírico de por vida para todas las embarazadas y madres lactantes infectadas por el VIH, el diagnóstico precoz de los lactantes y la profilaxis y tratamiento para los lactantes. 70. Circuncisión médica masculina voluntaria. Se estima que si se circuncidara al 80% de los hombres de entre 15 y 49 años aún no circuncidados que viven en países del África subsahariana con elevada prevalencia del VIH, para 2025 se evitarían 3,3 millones de infecciones por VIH y se ahorrarían US$ 16 500 millones. Para alcanzar este grado de cobertura es necesario ampliar rápidamente las actividades mediante enfoques innovadores, como el uso de instrumental seguro para que la circuncisión la realicen trabajadores sanitarios de nivel intermedio y las campañas específicas dirigidas a elevar la demanda de estas intervenciones entre los grupos poblacionales con bajas tasas de circuncisión y un grado significativo de exposición al VIH. 71. Seguridad de las transfusiones sanguíneas y de las inyecciones. Si bien no se dispone de datos fiables, es probable que una cantidad significativa de las nuevas infecciones por VIH sea consecuencia de inyecciones médicas y transfusiones de sangre aplicadas en condiciones poco seguras. Las inyecciones médicas y el suministro de sangre seguros son, junto con las precauciones generales, elementos fundamentales de un sistema de salud que funcione correctamente. En 2015, la puesta en marcha de la política de la OMS sobre seguridad de las inyecciones concitó atención sobre este asunto. Esta política promueve asimismo la transición hacia el uso de dispositivos que garanticen la seguridad en las vacunaciones e inyecciones terapéuticas, impidan la reutilización y eviten los pinchazos accidentales. 72. Intervenciones dirigidas a modificar comportamientos. Mediante estas intervenciones se puede transmitir información y competencias que promueven la prevención primaria y la reducción de riesgos, combaten los factores que aumentan las conductas de riesgo, promueven comportamientos que entrañan menos riesgos, previenen la transmisión del VIH y aumentan el uso de servicios preventivos eficaces. Los mensajes y los enfoques comunicativos dirigidos a modificar comportamientos pueden generar el impacto buscado si se dirigen al público correcto, se adaptan al contexto y el grupo de población adecuados y se acompañan de un mayor acceso a productos básicos de prevención, como los preservativos y las agujas y jeringas estériles. Las adolescentes y las mujeres jóvenes del África subsahariana requieren atención específica, habida cuenta de su vulnerabilidad y la elevada incidencia del VIH en algunas comunidades. 73. Prevención y gestión de la violencia sexual y de género. Es un hecho ampliamente reconocido que las mujeres y las niñas son particularmente vulnerables a la violencia sexual y de género; sin embargo, los niños, los hombres y las personas transgénero también se encuentran en situación de vulnerabilidad. Para prevenir la violencia es necesario poner en práctica intervenciones estructurales, como el tratamiento de la inequidad de género y las conductas antisociales, el consumo nocivo de bebidas alcohólicas y otros de los principales factores de riesgo. El sector de la salud también desempeña una función importante en la atención de las personas que han padecido este tipo de violencia, que abarca la atención posterior a una violación y la profilaxis posterior a la exposición.

1 Plan mundial para eliminar las nuevas infecciones por VIH en niños y para mantener con vida a sus madres; véase http://www.unaids.org/sites/default/files/media_asset/20110609_JC2137_Global-Plan-Elimination-HIV-Children_es.pdf (consultado el 22 de marzo de 2016).

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Medidas de acción acelerada que deben adoptar los países 

Dar prioridad a las intervenciones preventivas de alto impacto, entre ellas la promoción del uso de preservativos masculinos y femeninos, la seguridad de las inyecciones y de las transfusiones sanguíneas, y la comunicación dirigida a modificar comportamientos. Mejorar los beneficios preventivos de los antirretrovíricos mediante la extensión de los tratamientos con estos medicamentos a todas las personas infectadas por el VIH y a través de la instauración de una combinación estratégica de profilaxis previa y posterior a la exposición con otras medidas preventivas. Eliminar el VIH y la sífilis congénita en los lactantes estableciendo metas nacionales y ofreciendo tratamientos antirretrovíricos de por vida a las embarazadas y a las madres lactantes, extendiendo los diagnósticos precoces entre los lactantes y suministrando de inmediato tratamiento antirretrovírico a todos los lactantes a los que se ha diagnosticado la infección por VIH. Aplicar a gran escala un conjunto integral de intervenciones para la reducción de daños adaptado y apropiado a los patrones locales de consumo de drogas y al contexto del país. Se debe dar prioridad a las intervenciones de gran impacto, entre ellas el suministro de jeringas y agujas estériles, los tratamientos de sustitución con opioides, la información sobre reducción de riesgos y el tratamiento de las drogodependencias. Dar prioridad a la prevención combinada del VIH entre las adolescentes, las niñas y las mujeres jóvenes y sus parejas sexuales de sexo masculino, en particular en las zonas del África subsahariana que presentan una carga elevada, mediante intervenciones que busquen reducir tanto la vulnerabilidad como las conductas de riesgo, entre ellas la violencia sexual y de género y las prácticas sexuales de riesgo asociadas al consumo de bebidas alcohólicas y otras drogas.

Medidas de acción acelerada que debe adoptar la OMS  

Promover y respaldar la expansión del empleo de nuevas tecnologías y enfoques preventivos en el contexto de la prevención combinada, que incluye la aplicación temprana de tratamientos antirretrovíricos, la profilaxis previa y posterior a la exposición y, en los países prioritarios, la circuncisión médica masculina voluntaria.   Brindar orientaciones sobre la prevención combinada del VIH e incorporar rápidamente las nuevas intervenciones basadas en evidencias en el conjunto de medidas preventivas relativas al VIH correspondientes a los distintos contextos epidémicos, con especial atención a las mujeres y varones adolescentes, las niñas, las mujeres y las poblaciones clave (entre las que se cuentan los grupos jóvenes clave).   Prestar apoyo para lograr un compromiso más profundo y para aumentar los recursos y las medidas con el fin de eliminar las infecciones por VIH en los niños, trabajando en colaboración con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF). Comprobar en los países la eliminación de la transmisión de madre a hijo del VIH y de la sífilis.   Reforzar la aplicación en los países de las normas y las políticas de la OMS sobre las medidas preventivas existentes, entre ellas los programas de promoción de lubricantes y preservativos masculinos y femeninos de calidad, y de seguridad en las inyecciones y las transfusiones sanguíneas.  

4.2.3 Difusión de las pruebas de detección del VIH 74. Para que, de aquí a 2020, el 90% de las personas infectadas por el VIH conozca su estado serológico, se necesitará ampliar el uso de los nuevos enfoques, estrategias y tecnologías de detección eficaz y garantizar la calidad de las pruebas y la aplicación de prácticas éticas en su empleo. Los servicios de detección se deben centrar en los grupos poblacionales, los entornos y las zonas donde las tasas de transmisión y el riesgo de contraer el VIH sean más altos. Las pruebas de detección deben ser voluntarias y confidenciales, e ir acompañadas de la información y el asesoramiento adecuados.

ANEXO 8

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75. Las pruebas de detección del VIH son el primer paso para permitir que las personas infectadas por el virus conozcan su estado serológico y para incluirlas en los servicios de prevención, tratamiento y atención. Los diagnósticos tardíos pueden poner en peligro los esfuerzos con los que se busca garantizar la eficacia a largo plazo del tratamiento y pueden reducir el impacto potencial en la prevención. Se estima que cerca de la mitad de las personas infectadas por el VIH en el mundo desconocen su estado serológico. Las pruebas del VIH también representan una oportunidad para detectar, paralelamente, otras infecciones y dolencias, como las infecciones de transmisión sexual, la tuberculosis y la hepatitis vírica, que pueden contribuir a reducir significativamente la mortalidad y la aparición de afecciones comórbidas. El diagnóstico precoz del VIH en lactantes de mujeres infectadas por el virus es fundamental para garantizar el inicio oportuno de un tratamiento antirretrovírico que puede salvarles la vida; sin embargo menos del 50% de los lactantes expuestos al virus en 2013 fueron sometidos a pruebas de detección. 76. La selección de la combinación más adecuada de los enfoques y las estrategias de detección dependerá de la dinámica de la epidemia de infección por el VIH, de los grupos poblacionales afectados y del sistema local de salud. Las nuevas modalidades focalizadas permiten ampliar rápidamente la cobertura, la calidad y el rendimiento de los servicios de detección; por ejemplo, la invitación sistemática a todas las poblaciones clave en los entornos clínicos y de atención primaria a que se sometan a pruebas de detección (incluidos los servicios de lucha contra la tuberculosis), las pruebas de detección para parejas, las pruebas administradas por agentes comunitarios, las pruebas realizadas por el propio interesado o por legos y las técnicas que pueden utilizarse en el lugar de atención. Cuando los recursos son limitados, las pruebas de detección deben centrarse sobre todo en los grupos en los que el rendimiento será mayor, sin dejar de lado la equidad. Cuando se amplía la cobertura de las pruebas, es necesario prestar especial atención a la calidad de los medios de diagnóstico y de los servicios de detección para reducir el riesgo de que se diagnostique equivocadamente el estado serológico. En las directrices unificadas de la OMS sobre los servicios de detección del VIH (Consolidated guidelines on HIV testing services) se brinda información amplia sobre las diversas estrategias y enfoques relativos a las pruebas de detección. Medidas de acción acelerada que deben adoptar los países 

Diversificar los enfoques y los servicios de detección combinando las pruebas practicadas por profesionales con las efectuadas por agentes comunitarios, promoviendo la descentralización de los servicios y utilizando los servicios de detección del VIH para buscar otras infecciones y dolencias. Enfocar adecuadamente los servicios de detección para llegar a los grupos poblacionales y los entornos donde la carga del VIH es mayor y para lograr la equidad. Dar prioridad a la ampliación de la cobertura de las tecnologías de diagnóstico precoz entre los lactantes. Verificar que las pruebas de detección del VIH cumplan con las normas éticas y de calidad.

  

Medidas de acción acelerada que debe adoptar la OMS  

Actualizar regularmente las directrices unificadas sobre las pruebas de detección del VIH y de las coinfecciones más comunes, integrando con rapidez orientaciones sobre las nuevas estrategias y enfoques relativos a las pruebas de detección y diagnóstico. Respaldar a los países para que apliquen programas de aseguramiento de la calidad en las pruebas de detección, guiados por los datos sobre diagnósticos y clasificaciones errados. Apoyar la expansión de las pruebas de detección del VIH a los niños mediante directrices actualizadas y apoyo técnico a los países, entre otras iniciativas mediante pruebas de detección y el diagnóstico precoz en los los lactantes y en entornos de baja prevalencia.  

 

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4.2.4 Ampliar los tratamientos antirretrovíricos, tratar las afecciones comórbidas y prestar asistencia crónica 77. Para que, de aquí a 2020, el 90% de las personas infectadas por el VIH estén bajo tratamiento antirretrovírico, será necesario agilizar la ampliación de estas terapias y mejorar la retención de los pacientes en el proceso asistencial. Asimismo, si se pretende alcanzar la supresión viral (es decir, la reducción de las concentraciones víricas hasta niveles muy bajos) en el 90% de las personas sometidas a fármacos antirretrovíricos, se deberá aumentar significativamente el cumplimiento terapéutico y diseñar pautas sólidas y bien toleradas y sistemas eficaces de vigilancia de la farmacorresistencia del VIH y de su toxicidad para evitar el fracaso terapéutico. Las directrices de la OMS sobre el uso de fármacos antirretrovíricos ofrecen una vía para alcanzar una cobertura del 90% y ayudan a simplificar los protocolos utilizados para empezar el tratamiento, ya que en ellas se recomienda que se debe iniciar el tratamiento antirretrovírico tan pronto como sea posible en todas las personas a las que se diagnostique la infección por el VIH. Los países deben elaborar planes nacionales de tratamiento que establezcan una hoja de ruta para ampliar el acceso a este tratamiento mediante una atención diferenciada que garantice el acceso rápido y equitativo, sobre todo cuando la enfermedad asociada al VIH está avanzada. 78. La meta mundial de tratar a 15 millones de personas se superó en 2015. No obstante, esta cifra representa tan solo un 40% de las personas infectadas por el VIH, todas las cuales deberían recibir tratamiento. La situación es particularmente negativa en el caso de los niños infectados por el VIH: en 2014, solo el 32% recibía fármacos antirretrovíricos. Del mismo modo, las poblaciones clave suelen tener muy poco acceso a estas pautas. Asimismo, a medida que aumente la cantidad de pacientes asintomáticos tratados con antirretrovíricos, será importante efectuar pruebas para determinar la concentración vírica a fin de evaluar la eficacia del tratamiento y evitar la aparición de farmacorresistencias. La vigilancia de la farmacorresistencia del VIH es esencial para controlar la calidad de los programas de tratamiento y seleccionar las pautas terapéuticas. En la mayoría de los países de ingresos medianos y bajos, el acceso a los tratamientos antirretrovíricos de segunda y tercera elección aún es muy limitado; por ello es particularmente importante que funcionen los tratamientos de primera elección. 79. A medida que se extiende la cobertura de los tratamientos antirretrovíricos, las personas infectadas por el VIH deben también hacer frente a una amplia gama de cuestiones sanitarias que requieren una atención y una gestión integral, como las relativas a la infección por VIH y su tratamiento, las coinfecciones y afecciones comórbidas no relacionadas con el VIH, y el envejecimiento. 80. Ampliar la cobertura de los tratamientos antirretrovíricos. Los tratamientos antirretrovíricos de primera elección seguros, simples, asequibles y bien tolerados (en los que se toma un solo comprimido al día con combinaciones de dosis fija) permiten ampliar de forma rápida y sostenible el tratamiento antirretrovírico entre los adultos. La evaluación constante de las pruebas relativas a la eficacia y la toxicidad de los tratamientos, junto con la actualización frecuente de las directrices unificadas de la OMS sobre el uso de antirretrovíricos, garantizarán que las orientaciones y los protocolos nacionales pertinentes se basen en las pruebas científicas más recientes, en los nuevos medicamentos y tecnologías y en las experiencias recogidas por los países en la ampliación de los tratamientos. La falta de diagnósticos precoces para los lactantes, de combinaciones de dosis fijas y de formulaciones de antirretrovíricos de sabor agradable constituyen obstáculos específicos para la ampliación de la cobertura de los tratamientos en los niños. Para mejorar los resultados, los tratamientos antirretrovíricos deben iniciarse tan pronto como sea posible, tanto en los adultos como en los niños; por ello es importante realizar el diagnóstico a tiempo y tratar adecuadamente a quienes den positivo en las pruebas de VIH.

ANEXO 8

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81. Prevenir y tratar la coinfección por VIH y tuberculosis. Gracias a la eficacia de la gestión integral de la tuberculosis y el VIH, entre 2004 y 2014 se logró reducir en un tercio la mortalidad por tuberculosis asociada al VIH. Sin embargo, esta enfermedad sigue siendo la principal causa de morbilidad entre las personas infectadas por el VIH, y se estima que provoca cerca de un tercio de los fallecimientos relacionados con el virus. Más de la mitad de los casos de tuberculosis asociada al VIH no se detectan, por lo que las personas afectadas no acceden a los tratamientos antirretrovíricos que pueden salvarles la vida. Para reducir aún más la morbimortalidad asociada a la tuberculosis, será necesario intensificar la ejecución y el uso de intervenciones clave, como los análisis sistemáticos de detección de la tuberculosis entre las personas infectadas por el VIH, la profilaxis con isoniazida, la realización de pruebas de detección del VIH a todas las personas con diagnóstico confirmado o posible de tuberculosis, el inicio oportuno del tratamiento antirretrovírico y la profilaxis con trimetoprim y sulfametoxazol. 82. Prevenir y tratar la coinfección por VIH y hepatitis vírica. Las infecciones crónicas por los virus de la hepatitis B y C están cobrando importancia como causas de morbilidad y mortalidad entre las personas infectadas por el VIH en diversos países. Las tasas de coinfección por VIH y virus de la hepatitis C son más altas entre los consumidores de drogas inyectables en todas las regiones. El VIH agrava considerablemente las infecciones por los virus de la hepatitis B y C, pues eleva la tasa de cronicidad, acelera la evolución de la fibrosis (con aumento del riesgo de cirrosis y carcinoma hepatocelular) y eleva las tasas de mortalidad de origen hepático. Se debe aplicar una gestión integral de las infecciones por VIH y por los virus causantes de hepatitis, con un diagnóstico precoz y el rápido inicio del tratamiento de ambas, conforme a las directrices de la OMS sobre el tratamiento de la infección por VIH y de los virus de la hepatitis B y C. 83. Tratar otras infecciones concomitantes a la infección por el VIH. La prevalencia y el impacto de otras infecciones, sean o no oportunistas, entre las personas infectadas por el VIH varía según el país y el grupo de población, por lo que es necesario aplicar respuestas específicas en cada contexto. Si no se tratan, estas infecciones pueden poner en peligro los avances logrados gracias a la expansión de los tratamientos antirretrovíricos. Es necesario prestar especial atención a la prevención, la detección precoz y el tratamiento temprano de las coinfecciones comunes, como la candidiasis, la criptococosis, el virus del papiloma humano y otras infecciones de transmisión sexual, el paludismo y la neumonía por Pneumocystis carinii. 84. Prevenir y tratar las farmacorresistencias en el VIH. Será fundamental prevenir y tratar la farmacorresistencia del VIH a medida que ese amplíe el uso de los medicamentos contra el virus y se administren más precozmente, tanto para tratar las infecciones como para prevenirlas. Es fundamental evitar las farmacorresistencias en el VIH para lograr la supresión viral (o reducción de las concentraciones víricas hasta niveles muy bajos) y evitar el fracaso terapéutico y la necesidad de utilizar tratamientos antirretrovíricos de segunda y tercera elección, que son más costosos y tóxicos. La vigilancia de la farmacorresistencia en el VIH y el seguimiento de los indicadores de alerta temprana deben estar integrados en los servicios nacionales de tratamiento de la infección por VIH, las iniciativas de mejora de la calidad y los sistemas de información sanitaria general de los países, incluidos los de resistencia a los antimicrobianos. 85. Proporcionar atención crónica centrada en la persona a los infectados por el VIH. Las intervenciones asistenciales simples y eficaces pueden mejorar la salud general y el bienestar de las personas infectadas por el VIH, que incluye factores tales como una nutrición adecuada, el acceso a agua potable y los servicios de saneamiento y cuidados paliativos. Las personas infectadas por el VIH presentan una mayor incidencia de varias enfermedades no transmisibles derivadas de su infección o vinculadas con los efectos secundarios de su tratamiento o con el envejecimiento, como las afecciones cardiovasculares, la diabetes, las neumopatías crónicas y varios tipos de cáncer. Entre las afecciones psiquiátricas comórbidas más frecuentes figuran la depresión, la ansiedad, la demencia y otros trastornos cognitivos. Los servicios de atención crónica del VIH deberían incluir intervenciones en toda la

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secuencia asistencial, incluidos la detección, el seguimiento y la gestión de los riesgos sanitarios y las afecciones comórbidas más comunes entre las personas infectadas por el VIH. La creciente carga del cáncer de cuello uterino entre las mujeres infectadas por el VIH, que está asociado con la infección por virus del papiloma humano, exige atención específica, sobre todo teniendo en cuenta de que se dispone de una vacuna eficaz contra este último virus y de métodos eficaces de detección y tratamiento. También es fundamental incluir entre los servicios relacionados con el VIH intervenciones para el tratamiento eficaz del dolor, los cuidados paliativos y la atención de los enfermos terminales. Medidas de acción acelerada que deben adoptar los países 

Examinar y actualizar regularmente las directrices y los protocolos nacionales sobre tratamiento y atención del VIH, incluidas las orientaciones sobre la prevención y el tratamiento de las afecciones comórbidas comunes. Elaborar y actualizar los planes de tratamiento para garantizar la continuidad terapéutica, la atención diferenciada y la transición oportuna hacia nuevas pautas y enfoques terapéuticos. Aplicar estrategias para evitar las farmacorresistencia en el VIH y utilizar los datos disponibles para elaborar las políticas y directrices nacionales sobre uso de antirretrovíricos. Prestar servicios de atención general y crónica, ofrecer el conjunto de intervenciones esenciales contra las enfermedades no transmisibles en la atención primaria recomendado por la OMS,1 prestar atención comunitaria y en los hogares y garantizar el acceso a fármacos opioides para el tratamiento del dolor y la atención de enfermos terminales.

  

Medidas de acción acelerada que debe adoptar la OMS  

Examinar las principales causas y tendencias de la morbilidad y la mortalidad entre las personas infectadas por el VIH y divulgar la información correspondiente, desglosada por región geográfica, población y sexo.   Elaborar directrices unificadas y actualizadas sobre el uso de fármacos antirretrovíricos en el tratamiento y la prevención de la infección por VIH, y sobre la prevención y el tratamiento de afecciones comórbidas comunes, que guiarán la ampliación rápida y sostenible de los tratamientos para abarcar a todas las personas infectadas por el virus. Suministrar orientaciones sobre la atención diferencial en función de la etapa de la infección por VIH y de la enfermedad.   Prestar asistencia a los países a fin de que elaboren y pongan en práctica directrices, planes y protocolos nacionales para el tratamiento de la infección por VIH basados en las orientaciones brindadas por la OMS para todo el mundo.   Proporcionar orientación sobre la vigilancia de la farmacorresistencia del VIH, su prevención y tratamiento, e informar regularmente sobre las tendencias y la prevalencia de dicho fenómeno.  

1 Package of essential noncommunicable (PEN) disease interventions for primary health care in low-resource settings (Conjunto de intervenciones esenciales contra las enfermedades no transmisibles en la atención primaria en contextos de escasos recursos). Véase http://www.who.int/cardiovascular_diseases/publications/pen2010/en/.

ANEXO 8

327

4.3

ORIENTACIÓN ESTRATÉGICA 3: Atención para un acceso equitativo

Todas las personas que los necesiten deben recibir servicios de calidad suficiente para generar impacto 86. Para alcanzar las metas relativas al VIH establecidas para 2020 se deberá contar con un sistema de salud sólido y flexible caracterizado por: un sistema bien establecido de información sanitaria, modelos eficientes de prestación de servicios, personal capacitado y en cantidad suficiente, acceso fiable a productos médicos y tecnologías esenciales, financiación adecuada para el sector de la salud y un liderazgo y una gestión sólidos. Las intervenciones contra el VIH son más eficaces cuando se efectúan en entornos sociales, jurídicos, normativos e institucionales adecuados que permiten que las personas accedan a los servicios y los utilicen, y que les alientan a hacerlo, y en un contexto en el que dichos servicios no conllevan estigmatización ni discriminación. En consecuencia, tales intervenciones se deben asentar en un entorno propicio que promueva la equidad sanitaria y los derechos humanos y que incluya sistemas sanitarios y comunitarios de amplio respaldo. 87. La atención a la infección por el VIH es un ámbito de la salud pública en el que se observan importantes inequidades en lo que respecta a la vulnerabilidad y los riesgos, el acceso a los servicios y los resultados sanitarios y sociales. Los países deben lograr un equilibrio: por un lado, deben orientar sus respuestas para mejorar su impacto en la lucha contra el VIH y, por otro, deben asegurarse de que nadie queda relegado, sobre todo los niños y adolescentes, las niñas y las mujeres, las poblaciones clave y las personas que viven en zonas aisladas. Se debe dar prioridad a las iniciativas dirigidas a incluir a los grupos poblacionales y las zonas con mayores necesidades y a superar las principales inequidades. 4.3.1 Adaptar el proceso asistencial frente al VIH a los distintos lugares y grupos poblacionales 88. Es necesario adaptar las intervenciones y el proceso asistencial frente al VIH a los distintos lugares y grupos poblacionales, a fin de llegar a los más afectados y garantizar que nadie queda relegado. Las orientaciones de la OMS y las herramientas de ejecución elaboradas con los asociados definen conjuntos básicos de intervenciones contra el VIH y modelos de prestación de servicios para diversos entornos y grupos poblacionales, entre los que se incluyen medidas específicas para adolescentes, mujeres y niñas, consumidores de drogas, trabajadores sexuales, hombres que tienen relaciones homosexuales, personas transgénero y presos. 89. Descentralización. Los diversos niveles del sistema de salud desempeñan funciones distintas en la prestación de servicios relativos al VIH y otros servicios conexos. La descentralización, la integración y la vinculación estratégicas de los servicios permiten ampliar el acceso, la cobertura, el grado de aceptación y la calidad de dichos servicios. La descentralización puede aumentar la participación de la comunidad, ampliar el acceso a los servicios, incentivar a las personas a acudir a los centros sanitarios y mejorar las tasas de retención en el proceso asistencial. 90. Atención diferenciada. Habida cuenta de que en las directrices de los países se recomienda de forma creciente el acceso a los tratamientos antirretrovíricos para todas las personas infectadas por el VIH, con independencia de su estado clínico e inmunológico, los servicios de atención a la infección por el VIH deberán tener capacidad para atender a un número cada vez mayor de pacientes en tratamiento y a una serie de necesidades cada vez más diversas. La atención diferenciada implica prestar una serie de servicios distintos para cada paciente que toma tratamiento antirretrovírico en función de la etapa en que se encuentre la enfermedad, de su estabilidad durante el periodo en que toma el tratamiento y de la atención a sus necesidades específicas. Por ejemplo, se puede atender a los pacientes que permanezcan estables durante el tratamiento en el ámbito extrahospitalario, de modo que los centros de atención clínica sobrecargados se puedan centrar en los pacientes enfermos, ya sea porque no permanecen estables durante el tratamiento antirretrovírico o porque cuando acuden al centro su enfermedad asociada con el VIH ya está avanzada o presentan afecciones comórbidas importantes.

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91. Atención integrada y centrada en la persona. Las personas infectadas por el VIH y las comunidades afectadas están expuestas a una amplia gama de riesgos y problemas de salud. En consecuencia, en los servicios relativos al VIH y otros servicios conexos se deben determinar y poner en práctica las intervenciones adecuadas que permitan tratar afecciones frecuentes. Habida cuenta la eficacia de los tratamientos antirretrovíricos, que permite vivir más años a las personas infectadas por el VIH, se deberán modificar los servicios para prestar una atención crónica integral que incluya el tratamiento de las enfermedades no transmisibles. Una mayor integración, vinculación y coordinación de los servicios relativos al VIH con los de otras esferas de la salud pertinentes (por ejemplo, la lucha contra las infecciones de transmisión sexual, la salud sexual y reproductiva en general, los trastornos relacionados con el consumo de sustancias adictivas, las drogodependencias, las hepatitis víricas, la tuberculosis, la seguridad de las transfusiones sanguíneas, las enfermedades no transmisibles y la violencia de género) puede reducir costos y mejorar la eficacia y los resultados. Los modelos de integración y los vínculos más adecuados dependerán del sistema de salud y el contexto del país, y deberán fundamentarse en la investigación operativa. La planificación conjunta debería aplicarse en ámbitos transversales, como los sistemas de información sanitaria, el seguimiento y la evaluación, los servicios de laboratorio y diagnóstico, la planificación y la creación de capacidad en materia de recursos humanos, las adquisiciones y la gestión de la cadena de suministro, y la movilización de recursos. 92. Vincular los servicios relacionados con el VIH con los de lucha contra la tuberculosis. La vinculación y articulación estratégicas de los servicios y programas relacionados con el VIH y los de lucha contra la tuberculosis constituyen un modelo adecuado de integración. En las directrices de la OMS para los programas nacionales referidas a las actividades conjuntas de lucha contra la tuberculosis y el VIH se señalan 12 actividades colaborativas que pueden llevarse a cabo para integrar los servicios relativos a estas dos afecciones. La utilización de los indicadores presentados en la Guía de la OMS para el monitoreo y la evaluación de las actividades de colaboración TB/VIH (revisión de 2015)1 ayuda a los países a detectar y reducir los eslabones frágiles en la cadena del proceso asistencial. Por otro lado, el empleo de informes electrónicos y de sistemas en internet que permiten utilizar identificadores únicos de pacientes en ambos programas puede facilitar la interoperabilidad y mejorar el seguimiento del paciente. 93. Participación de la comunidad y servicios comunitarios. Para prestar servicios de lucha contra el VIH y servicios generales de salud eficaces es fundamental contar con una participación significativa de la comunidad, en particular de las personas infectadas por el VIH y, sobre todo, en entornos y en grupos demográficos estigmatizados, discriminados y marginados. La participación de las comunidades en todos los niveles impulsa los esfuerzos de sensibilización, la coherencia en las políticas y la coordinación de los programas, mejora la rendición de cuentas y permite abordar factores que afectan el acceso, la aceptación, el desempeño y los resultados de las respuestas frente al VIH. Las organizaciones y las redes comunitarias desempeñan un papel fundamental porque atienden a personas a las que no llegan los servicios públicos, permiten obtener información estratégica que tal vez no figure en los sistemas nacionales de información sobre el VIH, promueven los derechos humanos y velan por que se respeten. El fortalecimiento de la capacidad de las comunidades, a través de una adecuada capacitación y supervisión, ayuda a mejorar la calidad de sus programas y servicios. Los programas nacionales de lucha contra el VIH deben proporcionar a las organizaciones comunitarias una financiación previsible y una remuneración adecuada por los servicios que brindan.

Guía para el monitoreo y la evaluación de las actividades de colaboración TB/VIH. Revisión de 2015. Véase http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/161918/1/9789243508276_spa.pdf?ua=1 (consultado el 22 de marzo de 2016).

1

ANEXO 8

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94. Abordar las necesidades en entornos especiales. Hay entornos específicos donde la vulnerabilidad al VIH y el riesgo de contraer el virus son elevados, y donde el acceso a servicios básicos relacionados con el VIH podría verse muy comprometido, como las cárceles y los centros de detención, los campos de refugiados y las situaciones de emergencias humanitarias. Los servicios que se brindan a las personas en estos contextos deben ser equivalentes a los que tiene la comunidad en general. En el caso de las poblaciones itinerantes y desplazadas, entre ellas las afectadas por conflictos, desastres naturales y migraciones económicas, se presentan problemas específicos. Los miembros de esos grupos quedan separados de sus comunidades, sus redes de apoyo y los servicios sanitarios que utilizaban habitualmente. Esta situación puede provocar interrupciones en la continuidad de la prevención, el tratamiento y la atención entre estas personas. Por ejemplo, es posible que no puedan utilizar los servicios locales de lucha contra el VIH u otros servicios de salud debido a que carecen de la documentación necesaria o a que los costos les resultan muy elevados y no cuentan con ninguna forma de protección financiera, como un seguro de enfermedad. 95. Garantizar la calidad de las intervenciones y los servicios. La rápida extensión de los programas dirigidos a mejorar la cobertura no debería ir en detrimento de la calidad de los servicios ni agravar las inequidades en el acceso a ellos ni en los resultados sanitarios. Los países deben examinar de cerca todas las etapas del proceso asistencial frente al VIH para detectar los aspectos que se puedan mejorar. Los servicios deben organizarse para evitar en lo posible las «mermas» y mejorar las tasas de retención y adhesión al proceso asistencial. Algunas de las principales dificultades son: lograr la aceptación y utilización de las intervenciones preventivas eficaces; focalizar las pruebas de detección de VIH y las actividades de asesoría para obtener los mejores resultados posibles; garantizar la calidad de las pruebas de detección para reducir los diagnósticos erróneos; vincular a las personas a quienes se ha diagnosticado la infección por VIH con los servicios adecuados de prevención y tratamiento tan pronto como sea posible; garantizar la observancia del tratamiento y su continuidad; prestar atención crónica para prevenir y tratar las afecciones comórbidas, como la tuberculosis y la hepatitis vírica, y hacer un seguimiento de los resultados del tratamiento, un proceso que incluye analizar la toxicidad de los antirretrovíricos y la supresión viral para poder cambiar oportunamente a tratamientos de segunda y tercera elección y evitar las farmacorresistencias en el VIH. 96. Es posible optimizar la calidad de la atención verificando que los servicios relacionados con el VIH, incluidos los de laboratorio y las pruebas de detección, se ajusten a las normas y reglas nacionales e internacionales, estén sometidos a una continua supervisión y mejora y sean más accesibles y aceptables para los pacientes, teniendo en cuenta sus preferencias y necesidades. Los indicadores y los mecanismos que se utilicen para verificar la calidad de los servicios deben abordar cuestiones tales como las listas de espera, los tiempos de espera en los centros sanitarios, la frecuencia de las visitas y la idoneidad y la supervisión de los trabajadores sanitarios. En última instancia, la calidad de las intervenciones de lucha contra el VIH debe medirse en función de su capacidad para mejorar la salud y el bienestar de las personas. Medidas de acción acelerada que deben adoptar los países  

Establecer normas y parámetros nacionales para todas las etapas del proceso asistencial frente al VIH que se basen en las orientaciones internacionales o en otras normas, y verificar su aplicación. Definir y aplicar un conjunto de intervenciones contra el VIH especialmente adaptadas a grupos poblacionales y zonas específicos, verificando que los servicios sean pertinentes, aceptables y accesibles para los grupos más afectados. Proporcionar una atención diferenciada, ofreciendo conjuntos de intervenciones adaptadas a cada persona en función de la etapa de la enfermedad por VIH en que se encuentre y de sus necesidades específicas de tratamiento. Adaptar modelos de prestación de servicios para consolidar la integración y los vínculos con otras esferas de la salud y para lograr la equidad, procurando sobre todo llegar a los adolescentes, las mujeres jóvenes, los varones y las poblaciones clave.

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Permitir la participación efectiva de las comunidades, mejorar su capacidad y verificar que los marcos jurídicos y normativos facilitan una mayor colaboración y asociación con grupos comunitarios y entre el sector público y el privado. Integrar la lucha contra el VIH en los planes nacionales de emergencia para garantizar la continuidad de los servicios esenciales durante emergencias y en situaciones de crisis humanitarias, procurando sobre todo evitar la interrupción de los tratamientos. Brindar una capacitación al personal básico de los servicios sanitarios y de emergencia basada en las Directrices para las intervenciones relacionadas con el VIH/SIDA en contextos de emergencia del Grupo de Trabajo sobre el VIH/sida en Contextos de Emergencia del Comité Permanente Interorganismos (IASC).1 Prestar servicios equitativos en entornos de reclusión, lo cual incluye aplicar el conjunto integral de intervenciones contra el VIH para presos y para entornos carcelarios formulado por la OMS y por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC).

Medidas de acción acelerada que debe adoptar la OMS  

Brindar orientaciones actualizadas sobre conjuntos básicos de medidas contra el VIH, atención diferenciada y modelos de prestación de servicios para grupos poblacionales y contextos específicos, como los adolescentes, las poblaciones itinerantes, las poblaciones en contextos de asistencia humanitaria (la OMS en colaboración con la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados [ACNUR]), los presos (la OMS en colaboración con la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito) y las poblaciones clave.   Respaldar a los países en sus esfuerzos por adaptar su proceso asistencial frente al VIH en función de un análisis de su situación, con especial énfasis en la mejora de las tasas de cumplimiento terapéutico y la retención de los pacientes en el proceso asistencial.   Prestar apoyo técnico a los países para que pongan en práctica la Política de la OMS sobre actividades de colaboración TB/VIH2 y la Guía para el monitoreo y la evaluación de las actividades de colaboración TB/VIH.3  Proporcionar orientaciones sobre servicios comunitarios y participación de la comunidad, e incluir a la sociedad civil en la elaboración y la aplicación de las políticas y las orientaciones de la OMS.   Prestar asistencia técnica a los países y a los asociados para que realicen oportunamente evaluaciones de las necesidades sanitarias en contextos de asistencia humanitaria y en las comunidades frágiles.  

 

4.3.2 Reforzar los recursos humanos del sector de la salud 97. La expansión de los servicios relacionados con el VIH necesaria para lograr las metas establecidas para 2020 y 2030 generará una demanda sin precedentes de los trabajadores sanitarios. Se requerirán diversos cuadros de personal sanitario para cumplir distintas funciones a lo largo de todas las etapas del proceso asistencial frente al VIH. Los nuevos modelos de prestación de servicios que se deberán aplicar para alcanzar metas más ambiciosas exigirán consolidar el personal sanitario, examinando sus funciones, sus tareas y su distribución en los distintos servicios. Por otro lado, será cada vez más necesario que el personal del sector, además de prestar los servicios habituales de lucha contra el VIH, esté capacitado para prestar servicios a grupos poblacionales específicos, incluidas las poblaciones consideradas clave, y para proporcionar atención crónica a las personas infectadas por el virus. Los planes nacionales e integrales sobre el personal sanitario deben contemplar las necesidades de to1 Directrices para las intervenciones relacionadas con el VIH/SIDA en contextos de emergencia. Véase http://data.unaids.org/pub/InformationNote/2003/iascguidelines_es.pdf (consultado el 22 de marzo de 2016).

Política de la OMS sobre actividades de colaboración TB/VIH. Guías para programas nacionales y otros interesados directos. Véase http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/44838/1/9789243503004_spa.pdf?ua=1&ua=1 (consultado el 22 de marzo de 2016). Guía para el monitoreo y la evaluación de las actividades de colaboración TB/VIH. Véase http://apps.who.int/ iris/bitstream/10665/161918/1/9789243508276_spa.pdf?ua=1 (consultado el 22 de marzo de 2016). 3

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ANEXO 8

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do el sistema de salud, además de las que se requieren en todas las etapas del proceso asistencial frente al VIH. 98. Con frecuencia creciente, se recurre a la delegación de funciones como parte de reformas más amplias de los recursos humanos para mejorar la accesibilidad, eficiencia y calidad de los servicios. Estos enfoques ya han permitido extender con rapidez las pruebas de detección, los tratamientos y otras prestaciones en entornos de escasos recursos, y desempeñarán un papel cada vez más importante en la ampliación de la capacidad de los sistemas de atención sanitaria. En el contexto de la delegación de funciones y la distribución de tareas, es necesario establecer mecanismos de apoyo, entre ellos, de tutoría y supervisión, para garantizar la calidad de los servicios. El personal de apoyo conformado por trabajadores que se encuentran en situación similar a la de los pacientes puede prestar servicios muy valiosos y ayudar a vincular a la comunidad con las prestaciones sanitarias, pero es también necesario que reciban capacitación periódicamente, cuenten con el asesoramiento de tutores, estén sujetos a supervisión y obtengan una remuneración adecuada por su labor. 99. En vista del riesgo de transmisión del VIH en entornos donde se brinda atención sanitaria, el personal debe estar protegido por programas de salud y seguridad en el trabajo que promuevan las precauciones generales, brinden acceso a productos básicos de prevención como los preservativos, suministren profilaxis posterior a la exposición para los casos en que se ha producido un contacto significativo con el virus y ofrezcan pruebas confidenciales de detección del VIH y tratamiento y atención para los trabajadores sanitarios infectados por el virus. Medidas de acción acelerada que deben adoptar los países 

Elaborar y actualizar regularmente un plan nacional sobre el personal sanitario dedicado al VIH, integrado en un plan más general sobre los trabajadores sanitarios y armonizado con el programa y las prioridades nacionales para dicho sector, y supervisar su aplicación. Reforzar la capacidad del personal sanitario, definiendo las competencias básicas de las distintas funciones que intervienen en la prestación de servicios integrales de lucha contra el VIH, ofreciendo capacitación pertinente y estableciendo los procesos adecuados de acreditación y certificación. Identificar oportunidades para la delegación de funciones a fin de ampliar la capacidad del personal sanitario, e instaurar un sistema de capacitación y un marco regulatorio adecuados que incluyan a los agentes de salud comunitarios. Promover la retención del personal sanitario mediante incentivos apropiados, en particular garantizando que todos los trabajadores, incluidos los comunitarios y los legos, reciban un salario adecuado.

Medidas de acción acelerada que debe adoptar la OMS 

Promover la capacitación de los trabajadores sanitarios para hacer hincapié en una atención centrada en las personas que aborde la discriminación en el sector de la salud, incluida la que afecta a las poblaciones clave.   Brindar orientación sobre la delegación de funciones en todas las etapas del proceso asistencial frente al VIH, que incluye la participación de personal no sanitario para servicios específicos, como las pruebas de detección del virus, el apoyo para la profilaxis previa a la exposición y el tratamiento antirretrovírico, y la prevención y el tratamiento de las afecciones comórbidas más comunes.  

4.3.3 Garantizar el suministro de medicamentos, medios de diagnóstico y productos básicos asequibles y de buena calidad 100. Para ampliar con rapidez la cobertura de las intervenciones de prevención, diagnóstico y tratamiento de la infección por VIH, es necesario disponer de un suministro seguro de medicamentos, medios de diagnóstico y otros productos básicos asequibles y de calidad. La mala calidad o la interrup-

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ción en el suministro de productos básicos esenciales en la lucha contra el VIH, ya sean preservativos, implementos para colocar inyecciones, dispositivos para realizar circuncisiones masculinas, medios de diagnóstico, medicamentos u otros productos impiden la ampliación del programa y pueden conducir al fracaso de la prevención y el tratamiento e inducir farmacorresistencias en el VIH. 101. Es necesario prever con detalle las necesidades de los productos básicos relacionados con el VIH a nivel nacional y mundial para que los fabricantes estén preparados y puedan satisfacer las necesidades previstas y garantizar la continuidad del suministro. Se debe tener en cuenta la capacidad de los fabricantes locales, con los que se podría reducir los precios, garantizar el suministro y promover el sentido de participación nacional. En los planes y los presupuestos nacionales sobre VIH y sobre el sector de la salud en general se deben contemplar todas las necesidades en materia de adquisiciones y de gestión de la cadena de suministro. Los medicamentos, los medios de diagnóstico y otros productos básicos constituyen un componente fundamental de los costos de los programas nacionales de lucha contra el VIH. Es fundamental seleccionar productos adecuados y de calidad suficiente para lograr los mejores resultados posibles a un precio asequible. La OMS ofrece diversas orientaciones a los países para facilitarles el proceso de selección, entre ellas las directrices sobre el uso de fármacos antirretrovíricos para el tratamiento y la prevención relativos al VIH, la Lista Modelo de Medicamentos Esenciales, las estrategias sobre pruebas de detección y la lista de la OMS de medicamentos precalificados. 102. Para garantizar la provisión segura de productos básicos contra el VIH en el largo plazo, las adquisiciones y la gestión del suministro deben estar integradas en el sistema general de gestión de adquisiciones y de suministro del país. La demanda de tratamientos asequibles contra el VIH hace necesario contar con estrategias integrales de reducción de precios de los medicamentos contra este virus que pueden aplicarse a otros medicamentos, medios de diagnóstico y productos básicos. Entre dichas estrategias figuran el fomento de la competencia de los medicamentos genéricos aplicando, según se precisen, medidas como la concesión de licencias voluntarias que incluyan términos y condiciones que faciliten el acceso, tales como las negociadas por el Banco de Patentes de Medicamentos (Medicines Patent Pool), y la aplicación, cuando sea pertinente, de las disposiciones del Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual Relacionados con el Comercio que prevén flexibilidades para proteger la salud pública, y de conformidad con la Estrategia mundial y el plan de acción sobre salud pública, innovación y propiedad intelectual, como las licencias obligatorias y la presentación de oposiciones a la concesión de patentes, los precios diferenciales y las negociaciones directas sobre precios con los fabricantes, así como la fabricación local. La OMS posee bases de datos sobre los precios de los medios de diagnóstico y los medicamentos contra el VIH y colabora con el Banco de Patentes de Medicamentos,1 que cuenta con una base de datos sobre el estado de las patentes para ayudar a los países a obtener los precios más convenientes por estos productos. 103. Hay también numerosas oportunidades para reducir el gasto en las compras de medicamentos, medios de diagnóstico y productos básicos relacionados con el VIH, y para aumentar la eficacia en la gestión del suministro, por ejemplo, las compras en grandes cantidades con entregas escalonadas para los productos básicos que tengan un periodo de conservación breve, las compras anticipadas y la mejora de las previsiones para evitar el desperdicio que suponen los productos caducados.

El Banco de Patentes de Medicamentos es un sistema de concesión voluntaria de licencias centrado en la salud pública. Véase http://www.medicinespatentpool.org/ (consultado el 22 de marzo de 2016).

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ANEXO 8

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Medidas de acción acelerada que deben adoptar los países 

Fortalecer las estructuras y los procesos nacionales de gestión de las adquisiciones y del suministro relacionados con el VIH, verificando que estén integrados en el sistema general de gestión de las adquisiciones y el suministro del país. Garantizar la adquisición de medicamentos, medios de diagnóstico, preservativos, dispositivos para realizar circuncisiones masculinas y otros productos básicos relacionados con el VIH de calidad asegurada, incluso utilizando la lista de productos precalificados de la OMS. Planificar y aplicar una estrategia de acceso a medicamentos y productos básicos relacionados con el VIH para reducir los precios, entre otros medios a través del empleo de las disposiciones del Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual Relacionados con el Comercio que prevén flexibilidades para proteger la salud pública. Salvaguardar y ampliar la disponibilidad de productos genéricos precalificados por la OMS mediante la extensión de los acuerdos de licencia y la agilización de los procesos de registro en el nivel nacional.

Medidas de acción acelerada que debe adoptar la OMS  

Hacer previsiones sobre la demanda y el uso de medicamentos, medios de diagnóstico y otros productos relacionados con el VIH y con las principales afecciones comórbidas, así como sobre el nivel de acceso a ellos, y utilizar esta información para abogar por que los fabricantes tengan una capacidad de producción adecuada, incluidos los de países de ingresos medios y bajos.   Promover el programa de precalificación de la OMS a fin de permitir el registro agilizado de los medicamentos y los productos básicos prioritarios, y de salvaguardar y ampliar la disponibilidad de medicamentos y medios de diagnóstico de calidad asegurada.   Brindar orientaciones para los programas nacionales, los donantes y los organismos de ejecución sobre la selección de productos relativos al VIH, elaborando y difundiendo información estratégica sobre precios y fabricantes de medicamentos, medios de diagnóstico y otros productos básicos relacionados con el VIH.   Prestar apoyo técnico a los países para que hagan previsiones sobre los productos esenciales relacionados con el VIH que necesitarán, los incluyan en sus planes nacionales de gestión de suministros y adquisiciones y elaboren una estrategia para negociar precios más bajos con los fabricantes.   Prestar apoyo a las autoridades reguladoras en las evaluaciones previas a la comercialización y en el registro de nuevos medicamentos y medios de diagnóstico del VIH, con supervisión posterior a la comercialización.   Prestar apoyo técnico a los países para que elaboren estrategias integrales de reducción de precios que garanticen el acceso a medicamentos esenciales, medios de diagnóstico y otros productos necesarios para la lucha contra el VIH.  

4.3.4 Crear y preservar un entorno propicio 104. Una respuesta eficaz frente al VIH requiere un entorno social, jurídico y normativo favorable que permita a las personas acceder a los servicios y utilizarlos, y que las aliente a hacerlo. Para llegar a poblaciones diversas en contextos muy distintos es necesario contar con sistemas comunitarios y de salud sólidos y de amplio respaldo, así como con un entorno propicio que promueva la equidad en la salud, la igualdad de género y los derechos humanos. 105. Políticas, normas y reglamentos. El sector de la salud tiene la obligación fundamental de garantizar que las políticas, las leyes y los reglamentos, incluso los que rigen otros sectores, favorezcan la salud y respalden las respuestas nacionales frente al VIH. Cuando se aplican adecuadamente, las leyes y las políticas que buscan eliminar la desigualdad de género y proteger y promover los derechos

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humanos pueden reducir la vulnerabilidad al VIH y el riesgo de contraer el virus, ampliar el acceso a los servicios de salud, extender su alcance y mejorar su calidad y su eficacia, especialmente entre las poblaciones clave. 106. No obstante, hay aún una serie de barreras que impiden a determinados grupos de población acceder a intervenciones y servicios eficaces y hacer uso de ellos, como las leyes sobre la edad de libre consentimiento para los adolescentes, la falta de protección social para los migrantes y las poblaciones desplazadas y la criminalización de determinados grupos y conductas (como el consumo de drogas, el trabajo sexual y las relaciones sexuales entre hombres). Los programas contra el VIH desempeñan una función importante en el seguimiento de las políticas, las leyes y los reglamentos que rigen otros sectores para determinar sus posibles consecuencias sobre la respuesta frente al VIH y sobre el sector de la salud en general. Asimismo, en los lugares donde haya obstáculos, estos programas deben promover las revisiones y reformas adecuadas para garantizar resultados que favorezcan la salud. Medidas de acción acelerada que deben adoptar los países  

Reformar las políticas, las leyes y las normas que obstaculizan el acceso equitativo a los servicios de lucha contra el VIH, en especial para las poblaciones clave y otros grupos vulnerables. Poner fin a las políticas y las prácticas que refuerzan la estigmatización y la discriminación (en especial en los entornos de atención sanitaria), particularmente hacia las personas infectadas por el VIH y las poblaciones clave. Crear un entorno institucional y comunitario en el que las personas puedan acceder de manera segura a los servicios de lucha contra el VIH sin temor a la discriminación, para lo que se debe incluir la participación de las comunidades en la planificación y prestación de los servicios a fin de mejorar su alcance, calidad y eficacia. Abordar el problema de la desigualdad de género mediante la integración de intervenciones basadas en datos en los planes y las estrategias nacionales sobre VIH.

Medidas de acción acelerada que debe adoptar la OMS  

Promover el uso de las pruebas recogidas en el ámbito de la salud pública para formular leyes y medidas que favorezcan la salud y se basen en la ética médica, los derechos humanos y los principios de salud pública.   Elaborar y promover políticas y directrices de la OMS que aborden de manera explícita la desigualdad de género, la violencia de género, la estigmatización y la discriminación, los derechos humanos, la salud de las poblaciones clave y las alternativas en el ámbito de la salud pública que no supongan criminalización.  Elaborar, actualizar y poner en práctica orientaciones y herramientas de aplicación referidas a la prevención y el tratamiento de la violencia de género y los obstáculos estructurales que impiden a diversos grupos (como los niños, los adolescentes y las poblaciones clave) acceder a servicios esenciales contra el VIH.  

4.4

ORIENTACIÓN ESTRATÉGICA 4: Financiación para la sostenibilidad

Todas las personas deben recibir los servicios que requieran sin sufrir dificultades económicas 107. Para poner en marcha medidas de acción acelerada que permitan acabar con la epidemia de sida de aquí a 2030 se requerirán nuevas y cuantiosas inversiones en todo el mundo, a fin de pasar de los US$ 21 700 millones de 2015 a US$ 32 000 millones en 2020. Si las inversiones se realizan a tiempo, pueden trasladarse con rapidez a todas las etapas del proceso continuo de intervenciones y servicios frente al VIH.

ANEXO 8

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108. La financiación para una respuesta sostenible frente al VIH requiere de medidas en tres esferas: • Aumento de los ingresos para pagar las intervenciones y los servicios relativos al VIH, con especial énfasis en la mejora de la recaudación de los impuestos internos (tanto de los ingresos generales como de los aportes obligatorios a los seguros de enfermedad), complementados con recursos de fuentes externas, como las subvenciones de donantes y los ingresos privados. • Protección contra los riesgos financieros y mancomunación de recursos, que abarca establecer mecanismos equitativos para mancomunar fondos en el sistema de salud a fin de garantizar una cobertura adecuada del proceso asistencial y reducir así los obstáculos financieros que impiden el acceso a ellos, y a la vez proteger contra los riesgos financieros. • Mejora de la eficiencia en el uso de los recursos del sistema de salud para permitir una cobertura más amplia y eficaz de los servicios relacionados con el VIH, que comprende reducir los costos de los medicamentos, los medios de diagnóstico y otros productos básicos, y evitar la superposición de los subsistemas subyacentes con otros programas y con el sistema de salud en general (por ejemplo, los de información estratégica, recursos humanos y gestión de las adquisiciones y el suministro). El empleo sistemático de los estudios de costos y los datos financieros y de los programas deben tomarse en cuenta en las prioridades programáticas. 109. Los sistemas nacionales de financiación sanitaria deberían abordar el VIH junto con todas las demás cuestiones que constituyan una prioridad en el ámbito sanitario, evitando los canales de financiación fragmentados y procurando lograr la equidad sanitaria. 4.4.1 Aumentar las inversiones a través de mecanismos de financiación innovadores y nuevos métodos de financiación 110. Los compromisos actuales de financiación internacional y local no son suficientes para alcanzar las metas establecidas para 2020 y 2030 en esta estrategia. Se necesitarán fuentes adicionales para hacer frente a la ampliación sostenible de las intervenciones y los servicios de lucha contra el VIH, pero también para resolver los déficits de recursos resultantes del cambio de prioridades entre los donantes. La respuesta frente al VIH ya ha estimulado la innovación en la financiación del sector de la salud, tanto a nivel mundial como nacional, por ejemplo, en la aplicación de impuestos sobre pasajes aéreos y teléfonos celulares, y a través del impuesto a la renta. Pero se deberán generar más innovaciones para reunir los recursos necesarios para una respuesta sostenida. 111. El aumento de la financiación para el VIH debe ser parte de esfuerzos más amplios dirigidos a incrementar las inversiones en el sector de la salud en general, a fin de garantizar que todos los servicios prioritarios puedan ampliarse para lograr la cobertura sanitaria universal. Los fondos públicos nacionales son imprescindibles para financiar servicios de salud esenciales y sostenibles, incluidos los que guardan relación con el VIH. El ONUSIDA fijó metas sobre financiación interna de los programas de lucha contra el VIH que deben alcanzarse para 2020, a saber: en los países de ingresos bajos, el 12% de la financiación de los programas debe provenir de fondos nacionales; en los países de ingresos medianos y bajos, el 45%, y en los de ingresos medianos y altos, el 95%. El gasto público en salud puede incrementarse elevando los ingresos tributarios (mejorando la capacidad fiscal del Gobierno) o ampliando la partida presupuestaria del sector (dando mayor prioridad a la salud en el presupuesto público). Los ministerios de salud deben trabajar activamente con los de finanzas en cuestiones vinculadas con el presupuesto, los sistemas de gestión de las finanzas públicas y el espacio fiscal. Los argumentos en favor de las inversiones relacionadas con el VIH deben utilizarse para promover y negociar una asignación adecuada de los recursos.

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112. La mayoría de los países de ingresos bajos o medianos-bajos continuarán dependiendo de la financiación externa y del sector privado para sufragar los servicios y las intervenciones contra el VIH hasta 2020 y en los años posteriores. Es importante que los flujos de fondos de esas fuentes estén completamente armonizados con las prioridades, los programas y los planes nacionales sobre VIH, los cuales deben a su vez integrarse en un plan nacional de salud coherente. Es fundamental que estos flujos sean estables y previsibles para reducir el riesgo de que se interrumpan los servicios. 4.4.2 Abordar los obstáculos financieros que entorpecen el acceso a los servicios y proteger contra el riesgo financiero 113. Los sistemas de financiación sanitaria que reducen los pagos directos de todos los servicios de salud esenciales amplían el acceso a estas prestaciones y evitan el empobrecimiento económico de las personas. Para reducir al mínimo los pagos directos que podrían perjudicar gravemente la economía familiar, el gasto directo aportado por el paciente debe limitarse a menos del 15%-20% del gasto total en salud. 114. Las intervenciones esenciales de todas las etapas del proceso asistencial frente al VIH deben incluirse en el plan nacional de servicios sanitarios y ofrecerse en forma gratuita. Asimismo, los mecanismos de apoyo (como la descentralización de los servicios o la entrega de vales de transporte) dirigidos a reducir los costos indirectos para las personas que recurren a estos servicios pueden mejorar su uso y su impacto. La aplicación de tarifas causa inequidades en el acceso al tratamiento contra el VIH, socava el uso de los servicios, contribuye a reducir el grado de cumplimiento terapéutico, aumenta el riesgo de fracaso terapéutico y constituye una carga financiera innecesaria para los hogares. 115. La protección contra los riesgos financieros y el acceso a los servicios necesarios para las personas infectadas por el VIH y otros grupos poblacionales afectados dependerán de la existencia de un sistema sólido y equitativo de financiación sanitaria en general. Los sistemas más equitativos y eficientes son los de financiación pública, en los que el grueso de los fondos proviene de los impuestos generales o de impuestos salariales recaudados para pagar el seguro de salud obligatorio. Estos sistemas de prepago deben basarse en la capacidad de pago de las personas, y se deben mancomunar ampliamente los ingresos para poder prestar servicios a quienes los necesitan, incluidas las personas que no tienen recursos suficientes que aportar al sistema. 4.4.3 Reducir los precios y los costos, y mejorar la eficacia 116. En vista de las limitaciones fiscales, los países deben seleccionar las intervenciones y los enfoques sobre VIH más eficaces, centrar las actividades en los grupos poblacionales y los contextos donde tendrán mayor impacto, reducir los precios de los medicamentos y de otros productos básicos para la salud y aumentar la eficacia de los servicios. Si se puede demostrar el buen aprovechamiento de los fondos y las mejoras en la eficacia de los programas, es más fácil solicitar una asignación justa de recursos y un respaldo financiero externo. Las oportunidades para mejorar la eficacia y reducir los costos son diversas: 117. La gestión adecuada de los programas puede mejorar la eficiencia del flujo, la asignación y el uso de los recursos provenientes de los presupuestos nacionales o de fuentes externas para la prestación de servicios. Para ello, se debe mejorar la coordinación de los fondos de los donantes y su correspondencia con los planes nacionales y con el sistema general de salud, mancomunar los recursos, otorgar la financiación en función del desempeño y mejorar la rendición de cuentas en todos los niveles y entre todas las partes interesadas, incluidos los organismos responsables de la ejecución y los financiadores.

ANEXO 8

337

118. Una mejor selección, adquisición y suministro de medicamentos, medios de diagnóstico y otros productos sanitarios básicos de precio asequible pueden reducir el costo de los servicios y evitar el despilfarro de recursos. Estos enfoques se describen dentro de la orientación estratégica n.º 3. 119. Una prestación más eficiente de servicios de mejor calidad puede generar importantes ahorros y mejores resultados en el ámbito de la salud. En la orientación estratégica nº 3 se analizan diversas opciones para mejorar los modelos de prestación de servicios, por ejemplo mediante la integración y vinculación de los servicios, la descentralización, la delegación de funciones, el uso de personal no sanitario para prestar servicios y el fortalecimiento de los sistemas comunitarios. Es fundamental garantizar la calidad de los servicios para mejorar la eficacia: los servicios de calidad permitirán obtener mayores beneficios por cada dólar que se destine al sector. Por ejemplo, el buen cumplimiento terapéutico y la retención de los pacientes en el proceso asistencial permitirán reducir el fracaso terapéutico, recortar el número de hospitalizaciones y reducir la necesidad de pasar a terapias más costosas de segunda y tercera elección. La coordinación de las intervenciones y de los servicios relativos al VIH con otros programas sanitarios y con el sistema de salud en general reducirá las ineficiencias y, por tanto, mejorará los resultados. Medidas de acción acelerada que deben adoptar los países  

Presentar argumentos sólidos en favor de las inversiones contra el VIH para promover una adecuada asignación de los recursos internos y movilizar apoyo financiero externo. Estimar la cantidad de recursos que necesita el país para luchar contra el VIH y, cuando sea necesario, elaborar planes para pasar de la financiación externa de los servicios a la financiación con fondos nacionales, procurando sobre todo proteger los servicios esenciales que más dependen de los recursos externos para evitar su interrupción. Reducir los obstáculos financieros, lo cual incluye eliminar los pagos directos que se cobran para acceder a los servicios relacionados con el VIH y otros servicios sanitarios. Brindar protección universal contra los riesgos financieros relacionados con la salud abarcando a todos los grupos de población, y determinar los modos más adecuados de lograr tal protección, por ejemplo mediante sistemas públicos de financiación sanitaria de carácter obligatorio. Supervisar los gastos y los costos del sector de la salud, así como la costoeficacia de los servicios relacionados con el VIH, mediante el sistema nacional de seguimiento y evaluación, a fin de detectar oportunidades para reducir costos y generar ahorro. Reforzar la coordinación con otros programas de salud, lo cual incluye encontrar oportunidades para consolidar los sistemas de salud existentes, como los de información estratégica, recursos humanos y de gestión de las adquisiciones y el suministro.

 

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Medidas de acción acelerada que debe adoptar la OMS   

Estimar y revisar periódicamente el monto de los recursos necesarios (en colaboración con el ONUSIDA) para alcanzar las metas establecidas para 2020 y 2030.  Abogar por la plena financiación de la respuesta frente al VIH generando el compromiso político necesario para mantener la financiación con recursos nacionales y promoviendo alianzas estratégicas, por ejemplo con el Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria; UNITAID; el Plan de Emergencia del Presidente de los Estados Unidos para el Alivio del Sida, y la Fundación Bill y Melinda Gates, entre otros.   Prestar apoyo a los países para que procuren aumentar las inversiones nacionales relacionadas con el VIH y elaborar planes de transición para pasar de la financiación externa a la interna.   Proporcionar directrices y herramientas para evaluar y hacer el seguimiento de los costos y la costoeficacia de los servicios sanitarios, y apoyar a los países para que adopten la Plataforma para las Cuentas de Salud de los Países elaborada por la OMS.1  Alentar a los países a que incluyan las intervenciones y los servicios esenciales de lucha contra el VIH en su conjunto de servicios sanitarios públicos y eliminen los obstáculos financieros para el acceso a los servicios y los productos empleados en la lucha contra el VIH.  

 

4.5

ORIENTACIÓN ESTRATÉGICA 5: Innovación para avanzar más rápidamente

Reorientar la respuesta para alcanzar metas ambiciosas 120. La investigación y la innovación proporcionan herramientas y conocimientos que pueden reorientar la respuesta frente al VIH, mejorar su eficiencia y su calidad, lograr una mayor equidad y mejorar su impacto. Es poco probable que se cumplan las metas establecidas para 2020 y 2030 en relación con el VIH si los países solo confían en los conocimientos, las tecnologías y los modelos de prestación de servicios ya existentes. 121. La innovación es necesaria no solo para desarrollar nuevas tecnologías y enfoques, sino también para usar las herramientas actuales con más eficiencia y para adaptarlas a distintos grupos poblacionales, contextos u objetivos. Las intervenciones desarrolladas y establecidas en una región pueden requerir un proceso de «reingeniería» para resultar eficaces en otras zonas. Tal es el caso del concepto de la delegación de funciones, que fue elaborado en entornos de elevada prevalencia del África meridional y se adaptó más tarde como planteamiento novedoso en Europa oriental y en Asia. Los programas de reducción de daños dirigidos a los consumidores de opioides deberán encuadrarse en nuevos enfoques para que resulten pertinentes para los consumidores de cocaína. La rápida transferencia de conocimientos puede ayudar a los países a dar un salto hacia adelante en sus respuestas frente al VIH, pues pueden aprender de las experiencias de otros para detectar y adaptar rápidamente las intervenciones y los enfoques más prometedores. Las investigaciones operacionales pueden guiar las mejoras en los servicios de lucha contra el VIH para garantizar que se saque el mayor provecho posible de las inversiones. 122. La OMS respalda la investigación sobre VIH mediante la labor en cuatro esferas principales: asistencia para el fortalecimiento de la capacidad de los sistemas de investigación en el ámbito de la salud; convocatoria a los asociados para establecer las prioridades en la investigación; elaboración de reglas y normas sobre buenas prácticas de investigación y asistencia para que los datos empíricos se traduzcan en tecnologías de salud asequibles y se utilicen como fundamento de las nuevas políticas. Para obtener más información acerca del enfoque de la OMS sobre la Plataforma para las Cuentas de Salud de los Países, véase http://www.who.int/health-accounts/platform_approach/en/ (consultado el 22 de marzo de 2016). 1

ANEXO 8

339

Si bien su función directa es muy limitada en los procesos de investigación y desarrollo de productos, la OMS trabaja en estrecha colaboración con los fabricantes y con los asociados que se ocupan de esos procesos para que las nuevas tecnologías sobre VIH se pongan a disposición de los países cuanto antes y a un precio asequible. 123. En vista de la función clave de los asociados en la innovación, en esta orientación estratégica se describen las principales esferas de innovación en las que los países, la OMS y otros asociados deberán trabajar conjuntamente. Dado que restan 15 años para alcanzar las metas de 2030, deben considerarse las prioridades de investigación a corto, medio y largo plazo. Esta estrategia se centra en las prioridades a corto y medio plazo. 4.5.1 Optimizar las medidas preventivas relativas al VIH 124. Las innovaciones recientes en las tecnologías de prevención han fortalecido muy significativamente el conjunto de herramientas de profilaxis contra el VIH, entre ellas el uso de antirretrovíricos para prevenir la transmisión y la infección y la difusión de la circuncisión médica masculina voluntaria para evitar la infección. El uso más difundido de estas modalidades y otras innovaciones (algunas ya en preparación) permitirán aumentar el impacto de la profilaxis. 125. Para desplegar todo el potencial de la profilaxis previa a la exposición a la infección por el VIH, será necesario mejorar las formulaciones, los sistemas de prestación y los modelos de prestación de servicios, entre otras cuestiones fabricando formulaciones tópicas e inyectables de acción prolongada. Las innovaciones en el diseño de preservativos masculinos y femeninos y en los dispositivos empleados para realizar circuncisiones masculinas deberían mejorar su grado de aceptación y de uso. Las investigaciones sobre una vacuna contra el VIH y los esfuerzos por encontrar una cura funcional para las personas infectadas por el virus continuarán siendo elementos clave de los programas de investigación en este ámbito. Se debe sacar provecho de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación para generar intervenciones preventivas eficaces mediante la cibersalud (eHealth) y las aplicaciones en internet y para dispositivos móviles. 4.5.2 Optimizar las pruebas de detección y los medios de diagnóstico del VIH 126. Las tecnologías de diagnóstico y las modalidades de detección nuevas y mejoradas permitirán diagnosticar con mayor rapidez y precisión y mejorarán el seguimiento de los pacientes. Las oportunidades para la innovación son diversas. Los nuevos avances en las pruebas de detección del VIH autoadministradas extenderán notablemente su difusión, pero será necesario garantizar la calidad y la vinculación adecuada con las pruebas confirmatorias y con los servicios generales relacionados con el VIH. Los métodos simples, económicos y fiables para el diagnóstico del VIH administrados en el lugar de atención (incluido el diagnóstico precoz de los lactantes) y el seguimiento de los pacientes, en particular para medir la carga viral, permitirán extender estos procedimientos a comunidades y zonas remotas. El establecimiento de plataformas integradas o polivalentes para el diagnóstico combinado del VIH y las coinfecciones, como la tuberculosis, la hepatitis vírica y la sífilis, puede aumentar la eficiencia de los servicios y mejorar la atención de los pacientes. 4.5.3 Optimizar los medicamentos y las pautas terapéuticas contra el VIH 127. A pesar de los grandes avances en la seguridad, la potencia y el grado de aceptación de los fármacos y pautas antirretrovíricos, aún hay esferas en las que es necesario introducir mejoras e innovaciones. Si bien se ha progresado mucho en el desarrollo de formulaciones y pautas antirretrovíricas simples y eficaces de primera elección, hace falta innovar para elaborar pautas de segunda y tercera línea simples y sólidas y con dosis fijas. Las investigaciones sobre las dosis óptimas de fármacos antirretrovíricos deben aportar información para diseñar pautas eficaces y reducir a la vez la toxicidad y las interacciones farmacológicas, además de reducir los costos. Se requieren aún muchos adelantos que permitan desarrollar formulaciones antirretrovíricas adecuadas y pautas armonizadas, por ejemplo:

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formulaciones simples y de sabor agradable para lactantes y niños, pautas para adolescentes que mejoren su grado de aceptación y cumplimiento terapéutico, y formulaciones inyectables y orales de acción prolongada con que mejorar la observancia terapéutica y la supresión viral. Al mismo tiempo, es necesario desarrollar medicamentos y pautas más eficaces para la prevención y el tratamiento de las principales coinfecciones y afecciones comórbidas. 4.5.4 Optimizar la prestación de servicios 128. Gran parte del éxito en la rápida difusión de los tratamientos antirretrovíricos se debe a la adopción de un enfoque de salud pública para el tratamiento y la atención del VIH, que promueve el uso de pautas, protocolos y enfoques simplificados y normalizados, utiliza eficientemente los distintos niveles de los servicios de salud e incluye la participación activa de las comunidades. Del mismo modo, gran parte de los avances logrados en la prevención obedecen a las innovaciones introducidas en los servicios de salud y al fortalecimiento de los sistemas comunitarios, que han permitido llegar con intervenciones eficaces a los grupos poblacionales más vulnerables y expuestos a mayores riesgos. 129. No obstante, paralelamente a la mejora de los programas contra el VIH es necesario adaptarlos para hacer frente a nuevos desafíos, ampliar su alcance y su impacto y aumentar la equidad. Se debe lograr un equilibrio delicado en el cual los servicios estén adaptados para atender a grupos poblacionales y entornos específicos y, a la vez, mantengan determinado nivel de sencillez y normalización para permitir su expansión eficiente, sostenible y a gran escala. La experiencia adquirida en la difusión de los tratamientos antirretrovíricos ha puesto de relieve la necesidad de ofrecer tratamientos y atención diferenciados para responder a las diversas necesidades terapéuticas de las personas infectadas por el VIH (en función de su edad, el estado de la infección por VIH, su respuesta al tratamiento, la presencia de afecciones comórbidas u otras dolencias y los contextos locales). 130. Es necesario hacer especial hincapié en el establecimiento de servicios innovadores para llegar, incluir y retener en el proceso asistencial a diversos grupos poblacionales y ofrecer conjuntos específicos de intervenciones. Se deben diseñar con urgencia una serie de medidas innovadoras de prevención combinada para reducir la elevada incidencia de la infección por el VIH en determinados grupos de niñas adolescentes y de mujeres jóvenes, en particular en el África subsahariana, y aumentar el número de niños y hombres incluidos en los servicios de prevención y tratamiento. Los escasos niveles de cumplimiento terapéutico, las bajas tasas de retención de los pacientes en el proceso asistencial y la creciente mortalidad entre los adolescentes infectados por el VIH son cuestiones que requieren atención prioritaria. También se debe abordar la escasa difusión de la circuncisión médica masculina voluntaria entre los niños adolescentes y los hombres adultos.

5.

APLICACIÓN DE LA ESTRATEGIA: ALIANZAS, RENDICIÓN DE CUENTAS, SEGUIMIENTO Y EVALUACIÓN, Y CÁLCULO DE LOS COSTOS

131. Para poder aplicar la estrategia de manera eficaz se requiere la acción concertada de todas las partes interesadas en la respuesta del sector de la salud frente al VIH. Para ello se deben forjar alianzas sólidas que garanticen la coherencia de las políticas y los programas. En el sector de la salud, es necesario establecer y consolidar los vínculos entre los programas específicos de diversas enfermedades y mediante programas transversales.

5.1

Colaboración con los asociados

132. La OMS tiene la importante función de convocar a distintos grupos de representados, sectores y organizaciones para lograr una respuesta coordinada y coherente del sector de la salud frente al VIH. La Secretaría trabaja en estrecha colaboración no solo con los ministerios de salud de los Estados Miembros, sino también con otros asociados clave, los cuales se enumeran a continuación.

ANEXO 8

341

133. Donantes multilaterales y bilaterales, y organismos, fondos y fundaciones de desarrollo. La OMS ha elaborado planes de trabajo conjuntos sobre VIH y ha establecido otros mecanismos de colaboración con los principales organismos donantes en la esfera de la lucha contra el VIH, como el Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria; el UNITAID, y el Plan de Emergencia del Presidente de los Estados Unidos para el Alivio del Sida. 134. Sociedad civil. La OMS ha creado el Grupo de Referencia de la Sociedad Civil sobre el VIH, que congrega a representantes de una amplia gama de redes y grupos que trabajan en ámbitos relacionados con el VIH. El Grupo de Referencia asesora a la OMS en la elaboración de sus políticas y su programa de trabajo sobre el VIH, y facilita la divulgación y aplicación de las políticas y las directrices de la Organización. La sociedad civil está representada en todos los grupos de trabajo técnicos de la OMS, incluso en los que se ocupan de elaborar las políticas, orientaciones y herramientas de la Organización. Diversas organizaciones de la sociedad civil mantienen relaciones oficiales con la OMS, lo que les permite asistir como observadores a diversas reuniones de los órganos deliberantes de la Organización, incluida la Asamblea Mundial de la Salud. 135. El ONUSIDA y los organismos asociados de las Naciones Unidas. La OMS, uno de los copatrocinadores del ONUSIDA, depende del sistema general de las Naciones Unidas para ofrecer una respuesta integral y multisectorial frente al VIH. Los otros 10 copatrocinadores del ONUSIDA, junto con la Secretaría de este organismo, contribuyen a la respuesta del sector de la salud frente al VIH, guiados por la división del trabajo establecida por el propio ONUSIDA, que determina las principales áreas de responsabilidad de los organismos miembros. 136. Asociados técnicos. La OMS ha creado un Comité Consultivo Estratégico y Técnico sobre el VIH conformado por diversos expertos técnicos de programas nacionales de lucha contra el virus, organismos de ejecución, institutos de investigación y grupos de la sociedad civil, que asesora a la Dirección General de la Organización sobre sus políticas y su programa de trabajo sobre VIH. Los asociados técnicos cumplen una función crítica en los grupos de trabajo encargados de formular las políticas y las directrices de la OMS.

5.2

Rendición de cuentas a nivel mundial y en los países

137. Es fundamental contar con mecanismos de rendición de cuentas que funcionen correctamente, sean transparentes e incluyan una marcada participación de la sociedad civil, en vista de la amplia gama de asociados y partes interesadas que se necesita para responder eficazmente al VIH. Algunos elementos fundamentales de estos mecanismos son: un liderazgo y una gestión firmes, para lo que se necesita intensificar la relación entre todas las partes interesadas pertinentes; establecer metas nacionales claras que, según corresponda, sean reflejo de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, incluidos los objetivos y las metas de esta estrategia, y de otros compromisos internacionales; utilizar indicadores adecuados sobre la disponibilidad, la cobertura, la calidad y el impacto de las intervenciones para verificar los avances, e instaurar procedimientos transparentes e inclusivos de evaluación y presentación de informes. Ya existen varios instrumentos para medir los progresos (incluso respecto de la creación de entornos propicios). Para mejorar la rendición de cuentas es fundamental realizar un seguimiento constante y presentar informes periódicos sobre los avances en los países y a nivel mundial.

5.3

Seguimiento, evaluación y presentación de informes

138. Se supervisará la aplicación de la estrategia en cuatro niveles, utilizando los mecanismos existentes: •

seguimiento y presentación de informes sobre los avances respecto de los objetivos y las metas mundiales;

342

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

• • •

seguimiento y evaluación de la respuesta a nivel regional y nacional; aplicación del marco de la OMS para la gestión basada en los resultados; aplicación del marco de rendición de cuentas del ONUSIDA.

5.3.1 Seguimiento y presentación de informes sobre los avances para lograr los objetivos y metas mundiales 139. A nivel mundial, se realizarán revisiones periódicas para evaluar los avances en relación con los distintos compromisos y metas. Estas revisiones se basarán en los datos proporcionados por los países mediante distintos procedimientos y mecanismos existentes de seguimiento y evaluación, como el Informe mundial de avances en la lucha contra el sida, y se complementarán con datos adicionales cuando sea necesario. La OMS ha establecido 10 indicadores mundiales básicos que se organizan a lo largo de todas las etapas del proceso asistencial frente al VIH y que deben utilizarse para comprobar los avances en la respuesta del sector de la salud frente al virus y elaborar los informes correspondientes (véase la figura 7). 140. Se evaluarán regularmente los progresos a nivel mundial y regional respecto de las metas establecidas en esta estrategia. También se utilizarán parámetros (o comparaciones entre los países y dentro de ellos) para evaluar el desempeño en relación con las metas. La estrategia está diseñada con suficiente flexibilidad para incorporar prioridades adicionales o subsanar las deficiencias que puedan detectarse en la respuesta del sector de la salud frente al VIH. A tal fin, la OMS continuará trabajando con sus asociados para ayudar a los países a recopilar en forma armonizada y normalizada datos sobre indicadores básicos conforme a las directrices de la Organización sobre la información estratégica relativa al VIH en el sector de la salud,1 así como a elaborar informes mundiales y regionales. Se propone que estos datos se presenten periódicamente. 141. La OMS pondrá en práctica un marco de seguimiento y rendición de cuentas para la estrategia, en consulta con las partes interesadas. También hará un seguimiento de la utilización de sus directrices sobre VIH, así como de los avances en la aplicación de la estrategia, y difundirá los datos pertinentes a fin de señalar obstáculos y promover las mejores prácticas. 5.3.2 Seguimiento y evaluación de la respuesta a nivel nacional 142. Los avances en la ejecución de la respuesta del sector de la salud frente al VIH deben evaluarse mediante indicadores sobre disponibilidad, resultados de la cobertura e impacto, teniendo en cuenta otras recomendaciones pertinentes sobre este seguimiento. En las Directrices unificadas de la OMS sobre información estratégica se recomienda establecer un conjunto básico de 50 indicadores nacionales con los que los países puedan hacer el seguimiento de sus programas sobre VIH y de su respuesta general ante esta epidemia, así como elaborar los informes correspondientes. Asimismo, se supervisarán los progresos respecto de los Objetivos de Desarrollo Sostenible relativos al VIH y se presentarán los informes respectivos. 143. Los indicadores para supervisar el fortalecimiento de los sistemas de salud se derivan de una plataforma común para el seguimiento y evaluación de las estrategias sanitarias nacionales coordinada por la OMS. También se dispone de instrumentos para determinar los avances en la aplicación de medidas de política, jurídicas y estructurales para mejorar la respuesta frente al VIH. 1 Consolidated strategic information guidelines for HIV in the health sector (Directrices unificadas sobre información estratégica relativa al VIH en el sector de la salud). Véase http://who.int/hiv/pub/guidelines/strategic-informationguidelines/en/ (consultado el 22 de marzo de 2016).

ANEXO 8

343

5.3.3 Marco de la OMS para la gestión basada en los resultados 144. En el Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019 de la OMS1 se presenta la visión estratégica de alto nivel sobre la labor de la Organización y se definen seis ámbitos de trabajo. La mayoría de las actividades vinculadas con el VIH corresponden a la categoría 1 relativa a las enfermedades transmisibles. Sin embargo, otras actividades importantes relacionadas con el VIH se encuadran en otras categorías, principalmente en la 2, que incluye las enfermedades no transmisibles (por ejemplo, el consumo de sustancias adictivas, la salud mental y la atención crónica); la 3, referida a la promoción de la salud durante toda la vida (que abarca la salud materna, infantil y de adolescentes, y la salud sexual y reproductiva), y la 4 (que comprende el acceso a medicamentos y medios de diagnóstico, la prestación integrada de servicios, la información estratégica y los recursos humanos). En la categoría 1, el VIH y la hepatitis vírica tienen sus propias áreas específicas para las cuales se elaboran planes de trabajo bianuales junto con un presupuesto y un conjunto convenido de resultados. 145. La presente estrategia abarca tres bienios (2016-2017, 2018-2019 y 2020-2021). La ejecución del plan de trabajo se supervisa a través de  informes sobre los progresos realizados al final de cada bienio; además se elaborarán exámenes a mitad de cada bienio para facilitar la aplicación. 5.3.4 El marco de rendición de cuentas del ONUSIDA 146. La labor de la OMS relacionada con el VIH se refleja en el marco unificado de presupuesto, resultados y rendición de cuentas,2 que contempla un marco único para el periodo 2016-2021 en el que se promueve la elaboración de presupuestos y la planificación conjuntas de los 11 copatrocinadores del ONUSIDA y la Secretaría. Se elaboran planes de trabajo y presupuestos detallados para cada bienio; el primero que corresponde al periodo de esta estrategia es el de 2016-2017. Cada copatrocinador debe aplicar un amplio conjunto de actividades vinculadas con el mandato de su organización y con la división del trabajo del apoyo técnico del ONUSIDA. El Marco Unificado de Presupuesto, Resultados y Rendición de Cuentas del ONUSIDA va acompañado de un marco de seguimiento del desempeño, que define los indicadores con que se miden los avances en la aplicación del presupuesto y del plan de trabajo. Los informes anuales sobre los progresos se presentan ante la Junta Coordinadora del Programa ONUSIDA.

5.4

Costo de la aplicación de la estrategia

147. En la Estrategia mundial del sector de la salud contra el VIH para 2016-2021 se describe la contribución de este sector al objetivo de poner fin al sida como amenaza para la salud pública de aquí a 2030. Los costos de la aplicación de esta estrategia se han calculado a partir de los estimados para la Estrategia 2016-2021 del ONUSIDA, en los que se utilizaron metas y costos unitarios específicos para las intervenciones contempladas. 148. Los datos utilizados para calcular los costos se extrajeron de las estimaciones demográficas elaboradas por la División de Población de las Naciones Unidas, las encuestas en los hogares de los países (Encuestas de Demografía y Salud y Encuestas sobre los Indicadores de Sida),3 las estimaciones 1

Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019: no solo la ausencia de enfermedad. Véase http:// www.who.int/about/resources_planning/twelfth-gpw/es/ (consultado el 22 de marzo de 2016). 2 En la 37.a reunión de la Junta Coordinadora del Programa de ONUSIDA, celebrada en Ginebra entre el 26 y el 28 de octubre de 2015, se presentó el Marco de Presupuesto Unificado, Resultados y Rendición de Cuentas 2016-2021. Véase: http://www.unaids.org/sites/default/files/media_asset/20151103_UNAIDS_UBRAF_PCB37_15-19_EN.pdf (consultado el 22 de marzo de 2016).

Programa de Encuestas de Demografía y Salud (DHS). Véase http://dhsprogram.com/What-We-Do/SurveyTypes/DHS.cfm (consultado el 22 de marzo de 2016).

3

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del ONUSIDA sobre la carga del VIH en cada país y los informes presentados por los países a través del sistema del Informe mundial de avances en la lucha contra el sida.1 Se han calculado los costos para 120 países de ingresos medianos y bajos de las seis regiones de la OMS. 149. Los costos unitarios se basan en análisis de los estudios de costos y han sido examinados por expertos de diversos países. Un equipo de especialistas elaboró estimaciones sobre los costos futuros de los tratamientos antirretrovíricos. En las estimaciones se presupone una disminución continua de los precios de estos medicamentos y una reducción en los costos de laboratorio (gracias a la simplificación de los sistemas de detección) y de la prestación de los servicios, producto de la transferencia de algunos pacientes a los mecanismos de atención comunitaria. Las metas sobre el alcance futuro de la cobertura se tomaron de la Estrategia 2016-2021 del ONUSIDA. 150. Se estima que los costos totales de la presente estrategia aumentarán de unos US$ 20 000 millones en 2016 a casi US$ 22 000 millones en 2020 y a US$ 21 000 millones en 2021 (véase la figura 8). El mayor porcentaje de los recursos corresponde a los tratamientos antirretrovíricos, que representan cerca del 47% del total; los facilitadores programáticos conforman el segundo componente más importante, con el 13%, seguido por los servicios de detección del VIH, con el 9%, y los programas de preservativos con el 8%. 151. Más de un tercio de los recursos se destinará a cuatro países, por orden de carga: Sudáfrica, Nigeria, el Brasil y China. Más de la mitad de los recursos que necesitan los países de ingresos bajos y medianos corresponden a la Región de África (55%). Le siguen las regiones2 de las Américas, con un 16%; el Pacífico Occidental, con el 13%; Asia Sudoriental, con el 8%. Europa, con el 5%, y el Mediterráneo Oriental, con el 4%. Cerca de la cuarta parte de los recursos deben destinarse a los países de ingresos bajos, otra cuarta parte a los de ingresos medianos bajos, y poco menos de la mitad a los de ingresos medianos altos. Figura 8. Costos por intervención y por año (en US$)

1 Informe mundial de avances en la lucha contra el sida. Véase http://www.unaids.org/es/dataanalysis/knowyour response/globalaidsprogressreporting (consultado el 22 de marzo de 2016). 2

El término regiones se refiere a las seis regiones de la OMS, y los datos abarcan 120 países de ingresos medianos

y bajos.

ANEXO 8

345

Apéndice 2 [A69/32 – 22 de abril de 2016]

Estrategia mundial del sector de la salud contra las hepatitis víricas para 2016-2021 – poner fin a las hepatitis víricas 1. Las hepatitis víricas son un problema de salud pública mundial, comparable a otras enfermedades transmisibles importantes, como el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), la tuberculosis y el paludismo. A pesar de la enorme carga que supone para las comunidades de todas las regiones del mundo, hasta hace poco la hepatitis prácticamente se había pasado por alto como prioridad sanitaria y para el desarrollo. Sin embargo, con la aprobación de la resolución sobre la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible,1 las hepatitis víricas dejarán de ser una enfermedad oculta. La meta 3.3 es especialmente pertinente: hace un llamamiento a adoptar medidas específicas para combatir las hepatitis víricas.2 2. Esta es la primera Estrategia mundial del sector de la salud contra las hepatitis víricas, y contribuye a dar cumplimiento a la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Abarca los primeros seis años del programa de acción sanitaria después de 2015, es decir, el periodo 2016-2021, y se basa en el marco de la OMS para la acción mundial en materia de prevención y control de las hepatitis víricas3 y en dos resoluciones sobre las hepatitis víricas aprobadas por la Asamblea Mundial de la Salud en 2010 y 2014.4 La Estrategia aborda los cinco virus de la hepatitis (hepatitis A, B, C, D y E), con atención especial a las hepatitis B y C debido a la carga relativa para la salud pública que estas representan. 3. En la Estrategia se describe la contribución del sector de la salud a la lucha contra las hepatitis víricas hacia la eliminación de la amenaza que estas suponen para la salud pública. La Estrategia promueve las sinergias entre las hepatitis víricas y otras cuestiones sanitarias, y alinea la respuesta a las hepatitis con otras estrategias, planes y metas mundiales en materia sanitaria y de desarrollo. La Estrategia sitúa la respuesta a las hepatitis víricas en el contexto de la cobertura sanitaria universal, que constituye una meta sanitaria general de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. En la Estrategia se describe un camino hacia el futuro y se presentan los siguientes elementos: 

La visión de un mundo en el que se ponga freno a la transmisión de las hepatitis víricas y todas las personas que padezcan estas enfermedades tengan acceso a atención y tratamiento seguros y eficaces. El objetivo de eliminar, a más tardar en 2030, la importante amenaza para la salud pública que suponen las hepatitis víricas.

1 Resolución 70/1 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Véase http://www.un.org/ga/search/view_doc.asp?symbol=A/RES/70/1&referer=/english/ &Lang=S (consultado el 2 de abril de 2016). 2 Meta 3.3 del Objetivo de Desarrollo Sostenible 3: «Para 2030, poner fin a las epidemias del SIDA, la tuberculosis, la malaria y las enfermedades tropicales desatendidas y combatir la hepatitis, las enfermedades transmitidas por el agua y otras enfermedades transmisibles». 3 Prevención y control de las hepatitis virales: marco para la acción mundial. Véase http://www.who.int/hiv/pub/ hepatitis/Framework/es/ / (consultado el 3 de abril de 2016). 4

Resoluciones WHA63.18 (2010) y WHA67.6 (2014).

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Metas que procuran reducir la incidencia de infecciones crónicas por virus de la hepatitis, que en la actualidad es de entre 6 millones y 10 millones de casos, a 900 000 infecciones para 2030, y reducir la mortalidad anual a causa de hepatitis crónicas de 1,4 millones de muertes a menos de 500 000 para 2030. La consecución de estas metas exigirá un cambio radical de la respuesta a la hepatitis, y significará que se concede a esta enfermedad mayor prioridad en el ámbito de las respuestas de salud pública.

4. La Estrategia debe aprovechar las nuevas oportunidades, como la mayor sensibilización del público; los avances en cuanto a medicamentos, medios de diagnóstico y otras tecnologías contra las hepatitis; y el refuerzo del compromiso de lograr la equidad sanitaria. En la Estrategia se define un conjunto de medidas prioritarias que deben adoptar los países, que se equiparan con un conjunto de medidas prioritarias que debe adoptar la Organización Mundial de la Salud (OMS) para brindar apoyo a los países. 5. Las medidas prioritarias se organizan en cinco orientaciones estratégicas: Orientación estratégica 1: Información para una acción específica. Poner en marcha un buen sistema de información estratégica para comprender las epidemias de las hepatitis víricas y enfocar la respuesta. Orientación estratégica 2: Intervenciones que tienen impacto. Definir intervenciones esenciales de alto impacto en el conjunto continuo de servicios contra las hepatitis que deberían incluirse en las prestaciones de salud. Orientación estratégica 3: Atención para un acceso equitativo. Fortalecer los sistemas de salud y comunitarios para prestar servicios de alta calidad a fin de lograr una cobertura equitativa y generar el máximo impacto. Orientación estratégica 4: Financiación para la sostenibilidad. Proponer estrategias para reducir costos, aumentar la eficiencia y minimizar el riesgo de que las personas que requieran los servicios padezcan dificultades financieras. Orientación estratégica 5: Innovación para la agilización. Promover y adoptar la innovación a fin de acelerar los avances.

ESQUEMA DE LA ESTRATEGIA 6. La Estrategia tiene cinco componentes principales: 1. Hacia la eliminación de las hepatitis víricas. Se analiza el estado actual de las epidemias y las respuestas a las hepatitis víricas, se identifican oportunidades y desafíos para el futuro, y se argumenta a favor de inversiones adecuadas en la respuesta del sector de la salud a las hepatitis víricas. 2. Formulación de la Estrategia. Se describen los tres marcos para la organización de la Estrategia (cobertura sanitaria universal, el conjunto continuo de servicios contra las hepatitis, y el enfoque de salud pública). 3. Visión, objetivo, metas y principios rectores. Se presenta un conjunto de metas sobre impacto y cobertura de servicios para 2020 y 2030 con el fin de impulsar la respuesta. 4. Orientaciones estratégicas y medidas prioritarias: Se recomiendan medidas que deben adoptar tanto los países como la OMS en el marco de cada una de las cinco orientaciones estratégicas.

ANEXO 8

347

5. Aplicación de la Estrategia: Liderazgo, alianzas, rendición de cuentas, seguimiento y evaluación. Se describen los elementos clave de la aplicación de la Estrategia, incluidas las alianzas estratégicas, las actividades de seguimiento y evaluación, y el cálculo de los costos. Figura 1. Marco para la Estrategia mundial del sector de la salud contra las hepatitis víricas para 2016-2021

348

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

1.

HACIA LA ELIMINACIÓN DE LAS HEPATITIS VÍRICAS

7. La necesidad de contar con una estrategia mundial del sector de la salud contra las hepatitis víricas obedece a la escala y la complejidad de la pandemia de hepatitis, y al creciente reconocimiento de la enorme carga que esas enfermedades suponen para la salud pública, así como de las grandes oportunidades para tomar medidas al respecto. Hasta ahora, pocos países han aprovechado tales oportunidades, y las medidas por lo general han sido fragmentadas e insuficientes. Ha llegado el momento de ofrecer una respuesta de salud pública coherente que dé prioridad a intervenciones eficaces, promueva enfoques para la prestación de servicios que aseguren la calidad y la equidad, amplíe la escala de los programas a fin de producir impactos perdurables en la población, y establezca claramente la responsabilidad y la rendición de cuentas de todas las partes interesadas.

1.1

Una gran carga para la salud pública

8. La pandemia de hepatitis víricas se cobra muchas vidas y supone una pesada carga para las comunidades y los sistemas de salud. En 2013, las hepatitis víricas eran la séptima causa de mortalidad en el ámbito mundial. Se estima que cada año ocasionan la muerte de 1,4 millones de personas por infección aguda y por cáncer hepático y cirrosis asociados a las hepatitis, una mortalidad comparable con la del VIH y la tuberculosis (figura 2). De esas muertes, aproximadamente el 47% son atribuibles al virus de la hepatitis B, el 48% al virus de la hepatitis C y el resto al virus de la hepatitis A y al de la hepatitis E. Las hepatitis víricas son también una causa creciente de mortalidad entre las personas con VIH. Aproximadamente 2,9 millones de personas con VIH están coinfectadas por el virus de la hepatitis C, y 2,6 millones por el virus de la hepatitis B.1 Figura 2. Cifra mundial estimada de muertes por hepatitis víricas, VIH, paludismo y tuberculosis, 2000-2015

Fuente: Carga mundial de morbilidad y estimaciones de la OMS/ONUSIDA, véase http://ihmeuw.org/3pms http://ihmeuw.org/3pmt (consultado el 2 de abril de 2016).

1

Carga mundial de morbilidad y estimaciones de la OMS/ONUSIDA.

ANEXO 8

349

9. A nivel mundial, aproximadamente 240 millones de personas padecen infección crónica por el virus de la hepatitis B, y entre 130 millones y 150 millones de personas padecen infección crónica por el virus de la hepatitis C. Sin una respuesta amplia y acelerada, se prevé que el número de personas que viven con el virus de la hepatitis B se mantenga en los mismos niveles altos durante los próximos 40 a 50 años, lo que significará una cifra acumulada de 20 millones de muertes entre 2015 y 2030. En realidad, el número de personas con el virus de la hepatitis C va en aumento, a pesar de que existe una cura eficaz. No se puede seguir postergando una respuesta mundial más intensa. 10. Los cinco virus de la hepatitis (A, B, C, D y E) son muy diferentes, presentan distintos modos de transmisión, afectan a poblaciones diferentes y arrojan resultados sanitarios distintos. Para que la respuesta sea eficaz es preciso adoptar diversas medidas comunes para los cinco virus, y a la vez llevar a cabo intervenciones dirigidas específicamente a cada uno de ellos (véase la figura 3). Figura 3. Distribución regional de las muertes por hepatitis víricas

Fuente: Stanaway y Cooke (comunicación personal)

11. Las hepatitis víricas B y C son infecciones que se transmiten por la sangre, en medida considerable a edad temprana y a través de inyecciones y procedimientos médicos en condiciones poco seguras, y en menor medida a través de contacto sexual. La prevalencia más alta del virus de la hepatitis B se encuentra en el África subsahariana y Asia oriental, donde entre el 5% y el 10% de la población adulta padece infección crónica. La transmisión del virus de la hepatitis B de madre a hijo es un modo de transmisión importante en aquellos entornos en que la prevalencia del virus es elevada. También se encuentran tasas elevadas de infecciones crónicas en la región amazónica de Sudamérica, y en las zo-

350

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nas meridionales de Europa oriental y central. En Oriente Medio y el subcontinente indio, se estima que entre el 2% y el 5% de la población general padece infección crónica. La inmunización es la estrategia más eficaz para prevenir la infección por el virus de la hepatitis B. 12. La hepatitis C se encuentra en todo el mundo. Las regiones más afectadas son Asia central y oriental, el norte de África y África occidental, donde la mayoría de las infecciones se deben a inyecciones y otros procedimientos médicos en condiciones poco seguras. Las epidemias del virus de la hepatitis C asociadas al consumo de drogas inyectables ocurren en todas las regiones; se estima que el 67% de los consumidores de drogas inyectables están infectados por el virus de la hepatitis C. Las estrategias de prevención integrales para el virus de la hepatitis B y el de la hepatitis C deberían incluir la garantía de seguridad de los productos sanguíneos, prácticas de inyección seguras, servicios de reducción de daños para las personas que se inyectan drogas y fomento de relaciones sexuales con menos riesgos. 13. La hepatitis D se transmite a través del contacto con sangre infectada. Solo afecta a personas que ya están infectadas por el virus de la hepatitis B y, por lo tanto, puede prevenirse con la vacuna contra el virus de la hepatitis B y otras medidas preventivas. 14. Las hepatitis víricas A y E son infecciones transmitidas por los alimentos y por el agua que pueden provocar brotes agudos en comunidades donde el agua es insalubre y el saneamiento es deficiente. No producen infecciones crónicas ni hepatopatías crónicas, y no tienen tratamiento específico. La prevención se realiza mediante la mejora de las condiciones sanitarias, la seguridad de los alimentos y la vacunación.

1.2

Existen oportunidades sin precedentes para adoptar medidas

15. Poner fin a la importante amenaza para la salud pública que suponen las epidemias de hepatitis es factible con las herramientas y métodos disponibles en la actualidad y los que se encuentran en fase de desarrollo. Existen oportunidades para mejorar y ampliar la respuesta mediante inversiones en cinco ámbitos básicos de intervención: Vacunas: Existen vacunas eficaces para prevenir las infecciones por el virus de las hepatitis A, B y E; diversos países ya están aplicando programas de vacunación infantil contra el virus de la hepatitis B en gran escala y a bajo costo. Prevención de la transmisión del virus de la hepatitis B de madre a hijo: La administración oportuna de una dosis neonatal de la vacuna contra el virus de la hepatitis B es una intervención clave para prevenir la transmisión maternoinfantil durante el parto. La intervención podría mejorarse a través de pruebas prenatales y el uso de antivíricos. Seguridad de las inyecciones, la sangre y los procedimientos quirúrgicos: Se puede frenar la transmisión del virus de la hepatitis B y del virus de la hepatitis C en entornos de atención de salud mediante la aplicación estricta de precauciones universales en todas las intervenciones médicas invasivas, la promoción de medidas de seguridad de las inyecciones y la garantía de un suministro de productos sanguíneos en forma segura. Servicios de reducción de daños para los consumidores de drogas inyectables: Al asegurar el acceso a dispositivos de inyección estériles y brindar un tratamiento eficaz contra la drogodependencia, es posible evitar y controlar las epidemias de las hepatitis víricas B y C entre los consumidores de drogas inyectables, como parte de un conjunto integral de intervenciones para

ANEXO 8

351

la prevención, tratamiento y atención del VIH, las hepatitis víricas y otras infecciones transmitidas por la sangre entre los consumidores de drogas inyectables.1 Tratamiento: Con los nuevos medicamentos y regímenes terapéuticos orales y bien tolerados para las personas que padecen infección crónica por el virus de la hepatitis C, se pueden lograr tasas de curación superiores al 90%. También existe tratamiento eficaz para las personas que padecen infección crónica por el virus de la hepatitis B, aunque para la mayoría de ellas el tratamiento debe ser de por vida. 16. Para que tengan el mayor impacto, las intervenciones eficaces deberían combinarse y adaptarse en función de la población, el lugar y el entorno específicos. Por ejemplo, para las epidemias del virus de la hepatitis B en ciertos países donde la prevalencia del virus es alta, probablemente se obtengan los mayores beneficios de salud pública si se centra la atención en reducir las muertes mediante la prevención de las infecciones a temprana edad a través de la administración de una dosis neonatal e infantil de vacuna y el tratamiento de las personas con infección crónica por hepatitis.

1.3

Sentar las bases para obtener resultados

17. Las nuevas oportunidades brindan esperanzas de eliminar la amenaza para la salud pública que suponen las hepatitis víricas. No obstante, para poder lograr ese objetivo deben vencerse ciertos obstáculos muy importantes: El liderazgo y el compromiso no son parejos. Algunos países han asumido un liderazgo excepcional en la respuesta a la hepatitis. La sociedad civil también se ha movilizado en un movimiento mundial contra esta enfermedad. Como resultado, las hepatitis víricas se han elevado al nivel de prioridad de salud pública. Sin embargo, muchos países, y la comunidad internacional en general, todavía no han actuado con la determinación y urgencia necesarias para eliminar las epidemias de hepatitis. Son pocos los países que cuentan con estrategias o planes nacionales contra las hepatitis víricas, y aún menos los que tienen unidades y presupuestos específicos en sus ministerios de salud para dirigir, orientar y coordinar la respuesta a las hepatitis y responsabilizarse ante la ciudadanía. Los datos son insuficientes. En muchos países no se comprenden bien las verdaderas dimensiones y repercusiones de las epidemias de hepatitis desde el punto de vista de la salud pública. Con frecuencia no existen datos a nivel nacional y subnacional o estos son insuficientes, y los programas de vigilancia son deficientes, lo que dificulta la planificación de medidas específicas y el establecimiento de prioridades en la asignación de recursos. La cobertura de los programas de prevención es limitada. El alcance y la cobertura de los programas de prevención, sobre todo para los grupos de población específicos más afectados y que mayores riesgos corren, son a menudo limitados. Entre 2000 y 2010, las infecciones por el virus de la hepatitis B disminuyeron en un 91% y las infecciones por el virus de la hepatitis C como consecuencia de inyecciones en condiciones poco seguras disminuyeron en un 83%. Sin embargo, según las estimaciones, cada año las inyecciones médicas siguen causando 1,7 millones de 1

El conjunto integral de intervenciones de la OMS para la prevención, tratamiento y atención del VIH y las hepatitis víricas entre los consumidores de drogas inyectables incluye las siguientes: programas de distribución de agujas y jeringuillas; tratamientos de sustitución con opioides y otros tratamientos de la drogodependencia; pruebas de detección del VIH y asesoramiento de los pacientes; tratamiento antirretrovírico para las personas con VIH; prevención y tratamiento de las infecciones de transmisión sexual; programas de distribución de preservativos para los consumidores de drogas inyectables y sus parejas sexuales; información, educación y comunicación focalizadas para los consumidores de drogas inyectables y sus parejas sexuales; diagnóstico y tratamiento de las hepatitis víricas y vacunación contra ellas; prevención, diagnóstico y tratamiento de la tuberculosis; y prevención y tratamiento de las sobredosis de drogas.

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nuevas infecciones por el virus de la hepatitis B, y entre 157 000 y 315 000 infecciones nuevas por el virus de la hepatitis C. La cobertura mundial de los programas de reducción de daños para los consumidores de drogas inyectables, incluidos los programas de distribución de agujas y jeringas, no llega al 10 %. En 2014, la cobertura mundial de la vacunación infantil contra el virus de la hepatitis B había aumentado a más del 82%, pero la administración de una dosis neonatal de vacuna contra la hepatitis B solo llegaba al 38%. La mayoría de las personas desconoce su situación con respecto a la hepatitis. Faltan estrategias y herramientas de examen sencillas y eficaces para la hepatitis, y por ello menos del 5% de las personas con hepatitis crónica saben que están infectadas. Por esta razón, a menudo el diagnóstico se produce en forma tardía y rara vez se dispone de pruebas adecuadas para determinar la existencia de hepatopatías y orientar las decisiones terapéuticas, incluso sobre cuándo iniciar el tratamiento. Pocas personas tienen acceso a tratamiento y cuidados. Se estima que menos del 1% de las personas que padecen hepatitis víricas crónicas han tenido acceso a tratamientos antivíricos eficaces. Es posible que las personas con complicaciones a causa de una hepatitis crónica, incluidas aquellas con cirrosis y carcinoma hepatocelular en estadio terminal, no puedan acceder a la atención básica, sobre todo a los cuidados paliativos y terminales. Los medicamentos y los medios de diagnóstico son inasequibles para la mayoría de las personas. El desarrollo de regímenes terapéuticos altamente eficaces, incluidos los medicamentos antivíricos de acción directa, ha revolucionado el tratamiento de las infecciones crónicas por el virus de la hepatitis C, y hay una larga lista de opciones prometedoras en proceso de desarrollo. Los altos precios de los nuevos medicamentos son un obstáculo importante para acceder a ellos en la mayoría de los países. Para la mayor parte de las personas, el tratamiento de la infección crónica por el virus de la hepatitis B es de por vida. El desafío consistirá en garantizar que dichos medicamentos sean asequibles y que las personas que requieran tratamiento tengan acceso a esos medicamentos sin padecer dificultades financieras. No existe un enfoque de salud pública con respecto a la hepatitis. Para poder eliminar la hepatitis será fundamental reorientar los programas relativos a esta enfermedad a fin de adoptar un enfoque integral de salud pública. Para ello se requerirán servicios de salud centrados en las personas que puedan atender a los grupos de población más afectados, laboratorios que funcionen adecuadamente para garantizar pruebas de alta calidad y el seguimiento de los tratamientos, el suministro garantizado de medicamentos y medios de diagnóstico al alcance del bolsillo, personal sanitario debidamente capacitado, suficiente financiamiento público para intervenciones y servicios esenciales, y la activa participación de las comunidades afectadas. Los impedimentos estructurales aumentan la vulnerabilidad e impiden el acceso equitativo a los servicios. Las violaciones de los derechos humanos, junto con una estigmatización y discriminación generalizadas, siguen dificultando el acceso a los servicios de salud de grupos de población que pueden estar marginados o cuya conducta quizá se haya criminalizado, y que corren un riesgo mayor de infección por los virus de las hepatitis, en particular, los consumidores de drogas inyectables, los hombres que tienen relaciones con hombres, los reclusos y los trabajadores sexuales. 18. En las respuestas a las hepatitis se pueden aprovechar las lecciones derivadas de programas de salud pública aplicados en otros ámbitos, tales como los programas sobre el VIH, la tuberculosis, y los de inmunización y atención crónica. Los novedosos programas de prestación de servicios contra el VIH pueden adaptarse para llegar a grupos de población específicos (véase el recuadro). Las estrategias sobre mejora de la calidad y reducción de precios que han hecho posible la rápida ampliación de la cobertura del tratamiento contra el VIH ofrecen enseñanzas para aumentar el acceso a tratamientos asequibles contra el virus de la hepatitis C. Los programas de inmunización pueden demostrar cómo se

ANEXO 8

353

pueden utilizar diversas estrategias para llegar a todas las comunidades y garantizar el acceso a vacunas eficaces, seguras y asequibles.

Los grupos de población más afectados y que mayores riesgos corren Cada país deberá definir los grupos de población específicos más afectados por las epidemias de las hepatitis víricas, puesto que la respuesta dependerá del contexto epidemiológico y social. En muchos países, una gran parte de la transmisión de los virus de la hepatitis B y la hepatitis C se produce en entornos de atención de salud y, por lo tanto, entre los grupos de población específicos a los que se debe prestar una mayor atención se incluyen las personas expuestas a las hepatitis víricas a través de suministros de sangre que no cumplen las condiciones de seguridad y de procedimientos médicos e inyecciones poco seguros. En los entornos con una elevada prevalencia de la hepatitis B, es probable que la transmisión de la hepatitis B de la madre al hijo sea un importante modo de transmisión, junto con la infección en la primera infancia entre las personas que no han sido vacunadas. Entre los grupos de población expuestos por transmisión sexual pueden incluirse los jóvenes y adolescentes, los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres, los trabajadores sexuales, los transexuales y los reclusos. Los consumidores de drogas inyectables corren un alto riesgo de infección por el virus de la hepatitis C y el virus de la hepatitis B a causa del uso compartido de material contaminado de inyección y de la sangre contaminada. Las poblaciones móviles, las personas afectadas por conflictos y disturbios sociales puede que corran un riesgo especial de infección por todos los virus de la hepatitis debido a sus condiciones de vida, falta de acceso a agua limpia y alimentos seguros y a servicios médicos que no pueden mantener medidas eficientes para controlar las infecciones. Finalmente, entre las personas que necesitarán una atención específica se incluyen las personas con coinfecciones como: las hepatitis B y C combinadas, las hepatitis víricas y la tuberculosis, y el VIH y las hepatitis víricas.

19. Los desafíos antes mencionados están frenando la respuesta de los países, pero el hecho de que exista tanto margen para introducir mejoras brinda una gran oportunidad a todos ellos. En medida creciente, las personas con infección crónica por los virus de la hepatitis y las comunidades afectadas están exigiendo que se adopten medidas. No cabe duda de que es imperativo actuar ya. Muchas de las medidas que se requieren son comparativamente sencillas de aplicar y tendrán un profundo impacto en las epidemias de hepatitis y otras prioridades en materia de salud y desarrollo.

2.

FORMULACIÓN DE LA ESTRATEGIA

20. La Estrategia sobre las hepatitis víricas se ha concebido para contribuir a la consecución de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, y específicamente, del Objetivo 3 relativo a la salud (meta 3.3). En la Estrategia se describen las medidas prioritarias que se requieren para alcanzar las metas mundiales relativas a la hepatitis y el modo en que la respuesta a esta enfermedad puede contribuir a lograr la cobertura sanitaria universal, otras metas en materia de salud y la Agenda 2030 en su conjunto. La Estrategia está en consonancia con otras estrategias y planes sanitarios pertinentes, como los relativos al VIH, las infecciones de transmisión sexual, la seguridad de las inyecciones, la seguridad de la sangre, las vacunas, la tuberculosis y las enfermedades no transmisibles, y responde a las prescripciones de las resoluciones de la Asamblea de la Salud sobre las hepatitis víricas que fueron adoptadas en 2010 y 2014.1 21. La Estrategia se organiza en torno a tres marcos: la cobertura sanitaria universal; el conjunto continuo de servicios contra las hepatitis, y un enfoque de salud pública.

1

Resoluciones WHA63.18 (2010) y WHA67.6 (2014).

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69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

2.1

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible brinda orientación

22. La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible es un programa ambicioso y de amplio alcance. La salud es un objetivo importante en este programa para después de 2015, lo que refleja su importancia fundamental para el alivio de la pobreza y la promoción del desarrollo. El Objetivo 3 referido a la salud aborda diversos desafíos sanitarios que revisten importancia crítica para el desarrollo, en particular, la meta 3.3 relativa a las enfermedades transmisibles, que incluye la lucha contra las epidemias de hepatitis víricas. El combate eficaz de dichas epidemias también repercutirá en otras metas de salud, tales como reducir la mortalidad materna (meta 3.1), reducir la mortalidad por enfermedades no transmisibles (meta 3.4), fortalecer la prevención y el tratamiento de trastornos provocados por el consumo de sustancias adictivas (meta 3.5), lograr la cobertura sanitaria universal (meta 3.8), facilitar el acceso a medicamentos y vacunas asequibles (meta 3.b) y aumentar la financiación de la salud y el personal sanitario (meta 3.c). Además de sus repercusiones en el Objetivo 3 relativo a la salud, la lucha contra las epidemias de hepatitis víricas contribuirá a poner fin a la pobreza (Objetivo 1), poner fin al hambre (Objetivo 2), garantizar la gestión del agua y el saneamiento (Objetivo 6), reducir la desigualdad de acceso a servicios y productos básicos (Objetivo 10), promover sociedades inclusivas que fomenten la no discriminación (Objetivo 16), y financiar y fortalecer la capacidad de ejecución (Objetivo 17).

2.2

Cobertura sanitaria universal: Un marco general

23. En todo el mundo, 150 millones de personas experimentan una catástrofe financiera y 100 millones se empobrecen cada año como consecuencia de los gastos de salud directos que deben pagar. Garantizar la seguridad financiera y la equidad sanitaria son aspectos clave de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, y la cobertura sanitaria universal ofrece un marco para abordar estos temas. La cobertura sanitaria universal (véase la figura 4) se logra cuando todas las personas reciben los servicios de salud que requieren, cuya calidad es suficiente para introducir mejoras reales, sin que esas personas deban padecer dificultades financieras. La cobertura sanitaria universal comprende tres objetivos principales que están interrelacionados: 1) ampliar la gama de servicios prestados: aumentar la variedad, calidad y disponibilidad de los servicios de salud esenciales requeridos; 2) brindar cobertura a los grupos de población que requieren servicios: mejorar la utilización equitativa y óptima de los servicios en función de las necesidades; 3) reducir los costos directos de los servicios: brindar protección financiera a las personas que requieren los servicios. 24. A medida que aumenten los recursos, la eficiencia y las capacidades, se podrá ampliar la gama de servicios prestados, mejorar la calidad y cubrir a grupos de población más amplios, con costos directos más bajos para las personas que requieren los servicios, lo que supone la materialización progresiva de la cobertura sanitaria universal.

ANEXO 8

355

Figura 4. Las tres dimensiones de la cobertura sanitaria universal

2.3

El conjunto continuo de servicios contra las hepatitis: Un marco de organización

25. Si bien la Estrategia general se enmarca en el concepto de cobertura sanitaria universal, el conjunto continuo de servicios contra las hepatitis que se requieren para frenar la epidemia brinda el marco para la organización de las medidas específicas que se deben adoptar (véase la figura 5). Dicho conjunto abarca la gama completa de intervenciones necesarias para alcanzar las metas de la Estrategia: reducción de la vulnerabilidad, prevención y diagnóstico de las infecciones, vinculación de las personas con los servicios de salud, y tratamiento y atención crónica. En la Estrategia se definen los servicios e intervenciones esenciales que se deben prestar a lo largo de este proceso continuo, así como la información estratégica necesaria para focalizar las intervenciones a fin de lograr el máximo impacto.

2.4

Un enfoque de salud pública

26. La Estrategia se basa en un enfoque de salud pública que se ocupa de prevenir infecciones y enfermedades, promover la salud y prolongar la vida de toda la población. Procura garantizar el acceso más amplio posible a servicios de alta calidad a nivel de la población, sobre la base de intervenciones y servicios simplificados y normalizados que puedan ampliarse y descentralizarse fácilmente, incluso en entornos donde los recursos son limitados. Un enfoque de salud pública procura lograr la equidad sanitaria y promover la igualdad de género, lograr la participación de las comunidades y movilizar al sector público y al sector privado en las medidas de respuesta.

356

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

Figura 5. El conjunto continuo de servicios contra las hepatitis víricas y la disminución progresiva de la retención en el proceso asistencial

3.

VISIÓN GENERAL, OBJETIVO Y METAS

27. La Estrategia define una visión general, un objetivo general y un conjunto de metas mundiales que están en consonancia con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y con las resoluciones pertinentes de la Asamblea de la Salud.

3.1

Visión general

28. Un mundo en el que se ponga freno a la transmisión de las hepatitis víricas y todas las personas que padezcan hepatitis víricas tengan acceso a servicios de prevención, atención y tratamiento seguros, asequibles y eficaces.

ANEXO 8

357

3.2 29.

Objetivo Para 2030, eliminar la importante amenaza para la salud pública que suponen las hepatitis víricas.1

3.3

Metas para 2020 y 2030

30. Los países pueden contribuir a la eliminación de la importante amenaza para la salud pública mundial que suponen las hepatitis víricas si actúan con suficiente determinación para alcanzar un ambicioso conjunto de metas para 2020 y 2030. Estas metas (véase el cuadro 1) abarcan a todas las personas que corren el riesgo de infección por virus de la hepatitis: niños, adolescentes y adultos; personas ricas y pobres; mujeres y hombres, y todos los grupos de población afectados y en riesgo.

1 En el Objetivo 3 de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible se hace un llamamiento a «combatir la hepatitis» y en 2014, la Asamblea Mundial de la Salud, en la resolución WHA67.6, pidió que la Directora General estudiara la viabilidad de la eliminación de las hepatitis víricas. Los modelos y análisis realizados por la OMS apuntan a que el esfuerzo por combatir las hepatitis víricas podrían lograr su eliminación como amenaza para la salud pública cuando se alcancen cinco metas sinérgicas de prestación de servicios en la prevención y el tratamiento (véase el cuadro 1). La OMS ha definido la eliminación de las hepatitis víricas como amenaza de salud pública del siguiente modo: la reducción del 90% en las nuevas infecciones crónicas y una reducción del 65% en la mortalidad.

358

Cuadro 1. Reseña de las metas de la Estrategia mundial contra las hepatitis ÁMBITO DE LAS METAS Metas relativas al impacto Incidencia: Nuevos casos de infecciones crónicas por virus de las hepatitis B y C SITUACIÓN INICIAL EN 2015 METAS PARA 2020 METAS PARA 2030

Entre 6 millones y 10 millones de infecciones se reducen a 900 000 para 2030 (una disminución del 95 % de las infecciones por virus de la hepatitis B, y una disminución del 80 % de las infecciones por virus de la hepatitis C) Mortalidad: Muertes por hepatitis víricas B Los 1,4 millones de muertes se reducen a menos de 500 000 para yC 2030 (reducción del 65 % en el caso de las hepatitis víricas B y C) Metas relativas a la cobertura de los servicios Vacunación contra el virus de la hepatitis 82 %3 en los lactantes B: Cobertura de la vacunación en la infancia (cobertura de la tercera dosis) Prevención de la transmisión del virus de 38 % la hepatitis B de madre a hijo: Administración de una dosis neonatal de vacuna contra la hepatitis B u otra intervención para prevenir la transmisión de madre a hijo Seguridad de la sangre En 39 países no se someten sistemáticamente todas las donaciones de sangre a las pruebas de detección de infecciones transmisibles a través de transfusiones El 89% de las donaciones de sangre se someten a análisis para garantizar su calidad4 Seguridad de las inyecciones: Porcentaje 5 % de inyecciones administradas utilizando dispositivos con mecanismos de seguridad, dentro y fuera de los establecimientos de salud Reducción de daños: Número de agujas y 20 jeringas estériles proporcionadas anualmente a cada consumidor de drogas inyectables Diagnóstico de infecciones por virus de las <5 % de las infecciones crónicas por virus de hepatitis están hepatitis B y C diagnosticadas Tratamiento de las infecciones por virus de <1 % de las personas están en tratamiento las hepatitis B y C

Reducción del 30 % (equivalente a una prevalencia Reducción del 90 % (equivalente a una prevalencia del del AgsHB1 de 1 % entre la población infantil) AgsHB del 0,1 % entre la población infantil)2 Reducción del 10 % Reducción del 65 %

90 %

90 %

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50 %

90 %

El 95% de las donaciones de sangre se someten a análisis para garantizar su calidad

El 100% de las donaciones de sangre se someten a análisis para garantizar su calidad

50 %

90 %

200

300

30 % 5 millones de personas recibirán tratamiento contra la infección por el virus de la hepatitis B 3 millones de personas han recibido tratamiento contra la infección por el virus de la hepatitis C (Ambas metas son acumulativas para 2020)

90 % Se proporciona tratamiento al 80 % de las personas con infección crónica por el virus de la hepatitis B que lo necesitan Se proporciona tratamiento al 80 % de las personas con infección crónica por el virus de la hepatitis C que lo necesitan

__________________________________ 1 La abreviatura AgsHB se refiere al antígeno de superficie del virus de la hepatitis B. Cabe observar que algunos de los comités regionales de la OMS ya han refrendado metas específicas para sus respectivas regiones. Este 1% debe considerarse una media mundial. 2 Para documentar una prevalencia de AgsHB del 0,1% será necesario elaborar nuevos métodos de validación teniendo en cuenta todas las iniciativas disponibles para eliminar la transmisión de madre a hijo del virus de la hepatitis B, como la administración de la vacuna contra la hepatitis B y los medicamentos antivíricos. 3 Estimaciones de cobertura de la OMS/UNICEF, revisadas en 2013, julio de 2014. Véase http://apps.who.int/immunization_monitoring/globalsummary/timeseries/tswucoveragebcg.html (consultado el 1 de abril de 2016). 4 Global database on blood safety, summary report 2011 .Véase http://www.who.int/bloodsafety/global_database/GDBS_Summary_Report_2011.pdf?ua=1 (consultado el 1 de abril de 2016).

ANEXO 8

359

31. La Estrategia comprende metas relativas al impacto (incidencia y mortalidad) y metas relativas a la cobertura de los servicios (véase el cuadro 1). Para 2020, cinco millones de personas estarán recibiendo tratamiento contra infecciones crónicas por el virus de la hepatitis B, tres millones de personas habrán sido tratadas contra infecciones crónicas por el virus de la hepatitis C, y el número de nuevos casos de hepatitis crónicas se habrá reducido en 30 % en comparación con el número de nuevos casos registrados en 2015. Para 2030, la incidencia de hepatitis crónicas se habrá reducido en 90%, y habrá acceso universal a servicios clave de prevención y tratamiento. Figura 6. Metas para la reducción de nuevos casos y muertes por infección crónica por los virus de las hepatitis B y C

3.4

Metas nacionales para 2020

32. A partir de los objetivos y metas mundiales, los países deben elaborar lo antes posible objetivos y metas nacionales ambiciosos para 2020 y posteriormente, teniendo en consideración el contexto nacional, en particular la naturaleza y la dinámica de las epidemias de hepatitis víricas en el país, los grupos de población afectados, la estructura y capacidad de los sistemas comunitarios y de atención de salud, y los recursos que pueden movilizarse. Las metas deberán ser factibles, elaborarse con arreglo a las realidades nacionales y los mejores datos posibles sobre la situación, tendencias y respuestas con respecto a las hepatitis víricas, y vigilarse mediante un conjunto de indicadores normalizados y mensurables. Las metas deberán aplicarse a todas las personas.

4.

ORIENTACIONES ESTRATÉGICAS Y MEDIDAS PRIORITARIAS

33. Para alcanzar los objetivos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible es necesario adoptar medidas en cinco ámbitos u «orientaciones estratégicas». Los países, la OMS y sus asociados deberían adoptar medidas específicas en cada una de esas orientaciones. En la presente estrategia se describen las medidas prioritarias que deberán adoptar los países y la OMS. Las medidas propuestas tienen por objeto guiar las iniciativas en los países, que seleccionarán y aplicarán las medidas que más se adapten a las epidemias de hepatitis, prioridades y contextos de cada país, teniendo en cuenta sus políticas, jurisdicción y legislación.

360

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

4.1

Orientaciones estratégicas

34. A continuación se presentan las cinco orientaciones estratégicas que guían las medidas prioritarias que deberán adoptar los países y la OMS: •

Orientación estratégica 1: Información para una acción específica (conocer la epidemia y la respuesta a ella). Orientación estratégica 2: Intervenciones que tienen impacto (que abarquen los diferentes servicios requeridos). Orientación estratégica 3: Atención para un acceso equitativo (que abarque los grupos de población que requieren servicios). Orientación estratégica 4: Financiación para la sostenibilidad (que abarque los costos financieros de los servicios). Orientación estratégica 5: Innovación para la agilización (de cara al futuro).

Figura 7. Las cinco orientaciones estratégicas de la Estrategia mundial del sector de la salud contra las hepatitis víricas para 2016-2021

ANEXO 8

361

35.

Cada una de las orientaciones estratégicas aborda un conjunto específico de interrogantes: 

Orientación estratégica 1: ¿Cuál es la situación? La atención se centra en la necesidad de comprender la epidemia de hepatitis víricas y la respuesta a estas enfermedades como base para las actividades de promoción, el compromiso político, la planificación nacional, la movilización y asignación de recursos, la aplicación de la estrategia y la mejora de los programas. Orientación estratégica 2: ¿Qué servicios deberían prestarse? Se aborda la primera dimensión de la cobertura sanitaria universal mediante una descripción de las intervenciones esenciales de alto impacto que deben realizarse a lo largo del conjunto continuo de servicios contra las hepatitis para alcanzar las metas nacionales y mundiales, y cuya inclusión en los planes nacionales de prestaciones de salud debe considerarse. Orientación estratégica 3: ¿Cómo pueden prestarse estos servicios? Se aborda la segunda dimensión de la cobertura sanitaria universal mediante la identificación de los métodos y enfoques más adecuados para prestar el conjunto continuo de servicios contra las hepatitis a diferentes grupos de población y en diferentes lugares, a fin de lograr la equidad, maximizar el impacto y garantizar la calidad de los servicios. Orientación estratégica 4: ¿Cómo se pueden financiar los costos de la prestación del conjunto de servicios? Se aborda la tercera dimensión de la cobertura sanitaria universal mediante la identificación de modelos sostenibles e innovadores para financiar las respuestas a las hepatitis, y de métodos para reducir los costos de modo que las personas puedan acceder a los servicios que requieran sin padecer dificultades financieras. Orientación estratégica 5: ¿Cómo se puede reorientar la respuesta? Se determina dónde existen las mayores brechas de conocimientos y de tecnología, y dónde es preciso innovar para reorientar la respuesta a las hepatitis víricas, a fin de acelerar su aplicación y poder alcanzar las metas fijadas para 2020 y 2030.

4.1

ORIENTACIÓN ESTRATÉGICA 1: Información para una acción específica

Conocer la epidemia de hepatitis y la respuesta a ella, a fin de realizar inversiones adecuadas a la situación 36. Los líderes mundiales han reconocido que las hepatitis víricas constituyen un problema prioritario para la salud pública y el desarrollo al incluirlas explícitamente en la meta 3.3 de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Sin embargo, dicho reconocimiento internacional no se ha traducido necesariamente en la adopción de medidas por parte de los países. Son pocos los países que cuentan con estrategias, planes y presupuestos nacionales contra las hepatitis. La existencia de un buen sistema de información estratégica que permita analizar y convertir datos actualizados sobre las hepatitis víricas en información útil puede movilizar el compromiso político que tanta falta hace. Un sistema de tales características es fundamental para generar los datos necesarios que permitan crear conciencia y promover la adopción de medidas y la asignación de recursos, establecer metas nacionales, planificar para determinar respuestas específicas, llevar a cabo programas de la manera más eficiente para lograr el mayor impacto, y hacer el seguimiento y mejorar la calidad y los resultados. 4.1.1 Entender la epidemia y la respuesta a ella: Recopilar datos para tomar decisiones 37. En vista de que los recursos son limitados, las intervenciones, los servicios y las inversiones deben dirigirse estratégicamente contra las epidemias locales. Es esencial disponer oportunamente de datos fiables y con el nivel adecuado de detalle para determinar las zonas críticas afectadas; los princi-

362

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pales modos de transmisión y factores de riesgo; los grupos de población específicos que sean vulnerables, se encuentren en riesgo y estén afectados; la carga para la salud en términos de cirrosis y carcinoma hepatocelular, y la cobertura y calidad de los servicios esenciales contra las hepatitis. Tales datos permiten focalizar intervenciones de alto impacto en forma dinámica y con más precisión y eficacia, y desplegar o adaptar los servicios para beneficiar al mayor número posible de personas que los requieran. La participación de las comunidades y de las partes interesadas en la recopilación y el análisis de los datos reviste importancia para mejorar la calidad y pertinencia de la información. Es importante aplicar rigurosamente las normas éticas en la recolección y utilización de los datos para no comprometer la confidencialidad y seguridad de las personas y las comunidades. El sistema de información sobre las hepatitis debería integrarse plenamente en el sistema nacional de información sanitaria para garantizar que los informes que se elaboren estén normalizados y coordinados, y maximizar la eficiencia. 38. Hacer el seguimiento y comprender la respuesta a las hepatitis víricas es esencial para fundamentar la realización de inversiones más estratégicas en servicios contra estas enfermedades, y para maximizar su eficacia, la atención de las necesidades y la eficacia en función de los costos. El conjunto continuo de servicios contra las hepatitis constituye un marco adecuado para establecer un sistema nacional de seguimiento y evaluación para la hepatitis, con indicadores de cobertura y de desempeño para cada etapa. Luego, pueden orientarse recursos para abordar cualquier merma importante en la secuencia, a fin de lograr un mayor grado de retención en el proceso asistencial. Medidas prioritarias que deben adoptar los países 

Integrar las actividades e indicadores relativos a la información estratégica sobre las hepatitis víricas en los sistemas e instrumentos nacionales de información sanitaria, incluidos los de vigilancia de brotes, y de seguimiento y evaluación de la respuesta nacional a las hepatitis. Determinar la carga nacional que representan las hepatitis, con inclusión del número de personas que padecen hepatitis crónica y carcinoma hepatocelular y cirrosis atribuibles al virus de las hepatitis B y C, mediante la determinación de las tendencias a lo largo del tiempo y la utilización de datos subnacionales y desagregados. Hacer un seguimiento del acceso a los servicios contra las hepatitis víricas, su utilización y calidad, con datos desagregados por diferentes grupos de población y ubicación geográfica para poder orientar la mejora de dichos servicios.

Medidas prioritarias que debe adoptar la OMS 

Elaborar y actualizar las directrices e instrumentos normativos sobre vigilancia y seguimiento y evaluación de la hepatitis, incluida la vigilancia de la enfermedad en su forma aguda, y la definición de un conjunto estandarizado de indicadores básicos en el conjunto continuo de servicios contra las hepatitis. Brindar apoyo a los países para que fortalezcan sus sistemas de información sanitaria y utilicen instrumentos de información estratégica para establecer metas, planificar, aplicar, dar seguimiento y evaluar sus respuestas a las hepatitis.

4.1.2 Aplicar planes nacionales basados en pruebas para combatir la hepatitis 39. La respuesta nacional a la hepatitis debería orientarse por un plan nacional dotado de una estructura de gobierno y de gestión bien definida que permita garantizar una respuesta coordinada y eficiente, y responsabilidades claras. Los procesos de planificación estratégica deberían posibilitar aportes significativos de todas las partes interesadas clave con respecto a la formulación de políticas, la planificación de los servicios y la asignación de recursos.

ANEXO 8

363

40. Sustentados en datos actuales, los planes nacionales y los argumentos a favor de las inversiones pueden utilizarse para movilizar el compromiso político, definir y presupuestar conjuntos de intervenciones y servicios adecuados a cada situación, definir responsabilidades y asignar recursos en los diferentes niveles del sistema de salud, e identificar posibles fuentes de financiamiento fiables. Dichos planes, iniciativas y otras actividades contra las hepatitis deberían estar en total consonancia y debidamente integrados con las estrategias y planes generales de salud y desarrollo del país, con el objetivo de lograr la cobertura sanitaria universal. Es esencial revisar periódicamente la respuesta nacional a las hepatitis para asegurar que el plan nacional se mantenga vigente y sea adecuado a las circunstancias. 41. Se requieren iniciativas de promoción concertadas, particularmente de líderes políticos y comunitarios, así como una estrategia de comunicación adecuada para crear conciencia pública y política acerca del problema que representan las hepatitis víricas para la salud pública, a fin de generar recursos e impulsar la adopción de medidas. Cada año, el Día Mundial contra la Hepatitis brinda una oportunidad para sensibilizar al público, pero hace falta una estrategia de comunicación más amplia e intensa para generar el interés necesario que permita elevar y acelerar la respuesta a las hepatitis y de esa manera poder alcanzar las metas mundiales. Medidas prioritarias que deben adoptar los países  

Establecer una estructura de gobierno y un mecanismo de coordinación a nivel nacional integrados en el programa nacional de salud para supervisar la respuesta nacional a las hepatitis. Elaborar un plan nacional sobre las hepatitis víricas dotado de un presupuesto y basado en la Estrategia mundial del sector de la salud contra las hepatitis víricas, e integrar dicho plan en el programa nacional de salud. Establecer metas nacionales y definir indicadores sobre la base de las metas e indicadores mundiales, para realizar el seguimiento y la evaluación, y elaborar informes sobre la respuesta nacional a las hepatitis. Analizar periódicamente la respuesta nacional a las hepatitis y realizar las modificaciones del plan nacional que sean necesarias. Realizar campañas nacionales de sensibilización sobre las hepatitis víricas, mediante la promoción del plan nacional, la celebración del Día Mundial contra la Hepatitis (28 de julio), y la participación de líderes comunitarios y políticos como promotores y defensores de la causa.

  

Medidas prioritarias que debe adoptar la OMS 

Elaborar y actualizar las directrices e instrumentos sobre planificación estratégica a nivel nacional, incluidas las directrices sobre la determinación de metas nacionales con respecto a las hepatitis, el cálculo de costos, la ejecución y revisión de los programas, y las actividades de seguimiento y evaluación. Brindar asistencia técnica a los países para que fijen metas nacionales ambiciosas pero alcanzables y elaboren planes y actividades nacionales dotados de los presupuestos correspondientes. Presentar informes periódicos sobre la situación mundial de las hepatitis víricas y la respuesta correspondiente, con indicación de los avances a nivel mundial y regional en la consecución de las metas fijadas para 2020 y 2030. Generar mayor conciencia a nivel mundial acerca de las hepatitis víricas a través de actividades como el Día Mundial contra la Hepatitis y encuentros de alto nivel, como la Cumbre Mundial sobre la Hepatitis.

 

364

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

4.2

ORIENTACIÓN ESTRATÉGICA 2: Intervenciones que tienen impacto

Las personas deben recibir la gama completa de servicios contra las hepatitis que requieran 4.2.1 Definir un conjunto de prestaciones esenciales contra las hepatitis víricas 42. Cada país debe definir un conjunto de intervenciones, servicios, medicamentos y productos esenciales relacionados con las hepatitis víricas que sean pertinentes al contexto nacional, para su inclusión en el plan nacional de prestaciones de salud. El conjunto de prestaciones debería estar cubierto, en su totalidad o en parte, con financiamiento público a fin de minimizar los pagos directos, garantizar el acceso a los servicios de todos los que los necesiten, y cubrir el conjunto continuo de servicios de prevención, diagnóstico, tratamiento y atención relacionados con la hepatitis. La selección de las intervenciones y servicios esenciales debería realizarse a través de un proceso transparente, en el que se tengan en cuenta los siguientes criterios: eficacia, costo, eficacia en función de los costos, aceptabilidad, factibilidad, pertinencia, demanda y aspectos éticos. Sería beneficioso que en el proceso de selección hubiera una amplia participación de las partes interesadas, entre ellos los proveedores de servicios y las comunidades afectadas, y dicho proceso debería basarse en pruebas científicas y en las buenas prácticas. El conjunto de prestaciones debería revisarse periódicamente para garantizar que las intervenciones seleccionadas reflejen la evolución que hayan experimentado la epidemia y el contexto del país, los avances en las tecnologías y en los métodos de prestación de los servicios, y las pruebas de los impactos o daños. En particular, deberían contemplarse combinaciones de intervenciones, ya que es sabido que algunas intervenciones solo pueden ser eficaces, o lograr un máximo impacto, si se realizan en combinación con otras. 4.2.2 Intervenciones esenciales contra las hepatitis víricas 43. El conjunto esencial de intervenciones y servicios contra las hepatitis víricas debería incluir las cinco intervenciones básicas contra esta enfermedad: vacunación, particularmente contra el virus de la hepatitis B y, cuando proceda, el virus de la hepatitis A; seguridad de las inyecciones, la sangre y los procedimientos quirúrgicos, y precauciones universales; prevención de la transmisión del virus de la hepatitis B de madre a hijo; servicios de reducción de daños para los consumidores de drogas inyectables, y tratamiento de las infecciones crónicas por el virus de la hepatitis B y la hepatitis C. Además, es fundamental asegurar altos niveles de saneamiento y de acceso a alimentos y agua salubres a fin de prevenir y controlar las epidemias de hepatitis A y hepatitis E. Las intervenciones para la prevención de la transmisión sexual de los virus de la hepatitis B y la hepatitis C son importantes para ciertos grupos de población específicos. Las intervenciones para la prevención de la hepatitis también contribuyen a lograr resultados sanitarios más generales, como la prevención del VIH, de infecciones de transmisión sexual y de otras infecciones transmitidas por la sangre, descritas infra. La composición relativa y el equilibrio de las intervenciones variarán de un país a otro, según el contexto nacional y la dinámica de la epidemia, incluida la prevalencia de los diversos tipos de hepatitis víricas. Se deberá prestar especial atención a las intervenciones contra las infecciones por los virus de la hepatitis B y la hepatitis C, dada su carga relativa para la salud, en comparación con las infecciones por los virus de las hepatitis A, D y E. 4.2.3 Prevenir la transmisión Uso de vacunas 44. Existen vacunas eficaces para prevenir las infecciones por los virus de las hepatitis A, B y E. La vacunación contra el virus de la hepatitis B es una intervención de importancia crítica para eliminar las epidemias por dicho virus. La expansión de la provisión de la actual vacuna contra el virus de la hepatitis B, que es segura y eficaz, en particular a través de la vacunación infantil universal y la administración de una dosis neonatal, reducirá drásticamente los nuevos casos de infección por el virus de la hepatitis B, con la consiguiente reducción de las hepatitis crónicas y muertes. La presente Estrategia propugna

ANEXO 8

365

un aumento de la cobertura de vacunación sistemática contra el virus de la hepatitis B del 82 % en 2015 al 90 % en 2020, para lo cual será necesario fortalecer los programas generales de inmunización infantil y llevar a cabo iniciativas específicas de vacunación contra el virus de la hepatitis B en aquellas personas expuestas a un riesgo mayor. Según el contexto de cada país, en los programas de inmunización infantil sistemática se puede incluir la vacunación contra el virus de la hepatitis A, intervención que también se puede considerar adecuada cuando se producen brotes en comunidades específicas. Medidas prioritarias que deben adoptar los países 

Aplicar un programa integral de inmunización contra el virus de la hepatitis B, sobre la base de las directrices de la OMS, a saber: inclusión de la vacuna contra el virus de la hepatitis B en los planes nacionales de inmunización infantil; fortalecimiento de los programas de administración de una dosis neonatal de vacuna contra la hepatitis B; consideración de la vacunación de recuperación contra el virus de la hepatitis B de niños o adolescentes con baja cobertura, y ofrecimiento de vacunación contra el virus de la hepatitis B a personas con mayor riesgo de adquirir y transmitir el virus. Considerar la importancia de la vacunación contra los virus de la hepatitis A y la hepatitis E en una estrategia integral de prevención de la hepatitis y programa nacional de inmunización, según el contexto de cada país, sobre la base de las directrices de la OMS.

Medidas prioritarias que debe adoptar la OMS  

Promover un mayor acceso a todas las vacunas contra las hepatitis, en particular a través de los organismos internacionales que adquieren vacunas o promueven el acceso a ellas. Elaborar y actualizar las directrices sobre el uso más eficaz de todas las vacunas contra las hepatitis (hepatitis víricas A, B y E), la ampliación de la cobertura de la administración de una dosis neonatal de la vacuna contra el virus de la hepatitis B, y vacunación de grupos de población específicos de alto riesgo. Apoyar la evaluación de nuevas vacunas y nuevos enfoques para la vacunación contra las hepatitis, en asociación con el Grupo de Expertos de Asesoramiento Estratégico (SAGE) sobre inmunización, incluida la evaluación de productos cuyo suministro no requiera una cadena de frío.

Mejorar la seguridad de la sangre 45. El riesgo de transmisión de las hepatitis B y C (así como del VIH y otras infecciones transmitidas por la sangre) a través de transfusiones de sangre y productos sanguíneos contaminados es extremadamente alto y, a pesar de que es posible prevenirlo, aún existe debido a que en los servicios de transfusión sanguínea no se realizan las pruebas de detección necesarias o estas son inadecuadas. Asegurar la disponibilidad de sangre y productos sanguíneos seguros es un deber de vital importancia para la salud pública y esta responsabilidad recae en cada gobierno nacional. Los países deberían esmerarse en lograr la autosuficiencia de sangre y productos sanguíneos seguros, y procurar que el 100 % de las donaciones provengan de donantes habituales, voluntarios y no remunerados. Medidas prioritarias que deben adoptar los países 

Establecer y aplicar políticas y prácticas nacionales relativas a la seguridad de la sangre sobre la base de las directrices de la OMS, que promueven el uso racional de la sangre y de los productos sanguíneos a fin de evitar transfusiones innecesarias y asegurar el análisis fiable de la sangre para detectar las hepatitis víricas B y C. Aplicar medidas de control de la calidad en las pruebas de laboratorio que se practican para detectar las hepatitis B y C a fin de garantizar el suministro fiable de análisis de calidad garantizada. Establecer sistemas de vigilancia, hemovigilancia y seguimiento de la incidencia y la prevalencia de hepatitis víricas en los donantes de sangre, y del riesgo de contraer hepatitis tras una transfusión.

 

366

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Medidas prioritarias que debe adoptar la OMS 

Proporcionar directrices actualizadas a los países sobre la gestión de los suministros de sangre segura y el fortalecimiento de los vínculos entre los servicios de transfusión sanguínea y los servicios contra las hepatitis víricas. Brindar apoyo a los países, con herramientas y asistencia técnica, para el establecimiento de sistemas de vigilancia, hemovigilancia y seguimiento de los suministros de sangre y productos sanguíneos.

Mejorar la prevención y el control de las infecciones en la atención sanitaria 46. La aplicación sistemática de prácticas de control de infecciones, sobre todo de medidas relativas a la seguridad de las inyecciones en la atención sanitaria y en el entorno comunitario, reducirá la transmisión de las hepatitis víricas y de otras infecciones tanto a los usuarios de los servicios de atención de salud como al personal sanitario. La presente Estrategia establece una meta para aumentar el porcentaje de inyecciones médicas administradas utilizando dispositivos con mecanismos de seguridad, del 5% en 2015 (indicador de referencia) al 50% en 2020 y el 90% en 2030. 47. Se estima que en los países de ingresos bajos e ingresos medianos se administran anualmente 15 700 millones de inyecciones, muchas de las cuales se administran en forma poco segura o innecesariamente. A pesar de la importante disminución que se registra desde 2000, en 2010 alrededor del 5,5% de las inyecciones se seguían administrando con dispositivos reutilizados. Se estima que más del 90% de los medicamentos inyectables utilizados en la atención primaria con fines terapéuticos puede administrarse en forma oral. Reducir las inyecciones innecesarias sigue siendo un desafío de vital importancia, junto con la formación del personal en prácticas de inyección seguras y gestión eficaz de objetos cortopunzantes y de residuos. La política y la campaña mundial de la OMS sobre seguridad de las inyecciones, puestas en marcha en 2015, procuran abordar este importante riesgo para la salud pública.1 Medidas prioritarias que deben adoptar los países  

Reforzar y mantener las prácticas sistemáticas de prevención y control de infecciones en la atención sanitaria (pública y privada), incluidos los laboratorios. Aplicar la política de la OMS sobre seguridad de las inyecciones, con el fin de reducir las inyecciones innecesarias y utilizar, cuando corresponda, exclusivamente dispositivos de inyección con mecanismos de seguridad. Garantizar el acceso de los consumidores de drogas inyectables a dispositivos apropiados que satisfagan sus necesidades, incluidas jeringas con poco espacio muerto. Inmunizar gratuitamente al personal sanitario contra enfermedades que pueden prevenirse con la administración de vacunas, incluida, cuando corresponda, la vacuna contra el virus de la hepatitis B, e indicar profilaxis tras la exposición al virus de la hepatitis B cuando sea necesario.

 

Para obtener información sobre la política y la campaña mundial de la OMS sobre seguridad de las inyecciones, véase http://www.who.int/injection_safety/global-campaign/en/ (consultado el 3 de abril de 2016).

1

ANEXO 8

367

Medidas prioritarias que debe adoptar la OMS 

Actualizar las directrices normativas sobre precauciones habituales y métodos eficaces de desinfección y esterilización; prácticas de inyección seguras y alternativas a las inyecciones; control de infecciones dentro y fuera de los servicios de atención de salud; y para procedimientos específicos, como endoscopia, tatuajes y procedimientos cosméticos. Brindar apoyo a los países para que apliquen integralmente la política y la campaña mundial de la OMS sobre seguridad de las inyecciones y otras medidas de control de infecciones, y hacer el seguimiento de su aplicación y su impacto.

Prevenir la transmisión de las hepatitis víricas de madre a hijo 48. La transmisión del virus de la hepatitis B en zonas altamente endémicas a menudo se produce de madres infectadas a sus hijos durante el periodo perinatal. Para eliminar la transmisión del virus de la hepatitis B de madre a hijo se requerirá un enfoque integral que incluya la prevención de la infección por el virus de la hepatitis B en las mujeres jóvenes, pruebas de detección del virus de la hepatitis B, la atención de las mujeres embarazadas con hepatitis B crónica, la administración de la vacuna contra el virus de la hepatitis B al recién nacido dentro de las primeras 24 horas de vida, prácticas de parto sin riesgo, mejores servicios de salud maternoinfantil, y el desarrollo de nuevas intervenciones sobre la base de terapias antivíricas para evitar la transmisión. 49. La administración de una dosis neonatal de vacuna es una intervención clave para prevenir la infección por el virus de la hepatitis B en los lactantes. Sin embargo, la administración de esta vacuna puede ser problemática en las comunidades donde una gran proporción de los nacimientos ocurre fuera de los establecimientos de salud. Por ello, la cobertura mundial es de solo alrededor del 38%. La presente Estrategia propugna la ampliación de las intervenciones dirigidas a evitar la transmisión del virus de la hepatitis B de madre a hijo para lograr una cobertura del 50% en 2020 y del 90% en 2030. Medidas prioritarias que deben adoptar los países 

Administrar oportunamente una dosis neonatal de vacuna contra el virus de la hepatitis B, prestando especial atención a aquellos nacimientos que ocurren fuera de establecimientos de atención de salud y en zonas aisladas. Actualizar las políticas y directrices nacionales sobre salud materna y neonatal, de conformidad con la evolución de las directrices de la OMS relativas a la eliminación de la transmisión de las hepatitis víricas de madre a hijo.

Medidas prioritarias que debe adoptar la OMS 

Promover un mejor acceso y una mayor utilización de la vacunación neonatal contra el virus de la hepatitis B, mediante campañas de promoción a nivel internacional, asesoría sobre las políticas de adquisiciones de los organismos internacionales y el suministro de directrices sobre la administración de vacunas en diferentes entornos. Elaborar directrices mundiales, o actualizar las existentes, relativas a un conjunto integral de intervenciones para eliminar la transmisión del virus de la hepatitis B de madre a hijo, incluida la posible importancia del uso de medicamentos antivíricos en el periodo perinatal, y a las pruebas de detección de hepatitis víricas en las mujeres embarazadas, las madres y los lactantes.

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Prestar servicios de reducción de daños 50. Disponer de un conjunto de servicios de reducción de daños para los consumidores de drogas inyectables puede resultar sumamente eficaz para prevenir la adquisición y transmisión de los virus de las hepatitis A, B y C, así como del VIH y de otras infecciones transmitidas por la sangre. Tal conjunto debería formar parte de un conjunto integral de servicios para la prevención y el tratamiento de trastornos por consumo de sustancias. La OMS, la UNODC y el ONUSIDA han definido un conjunto de intervenciones y servicios que deberían incluirse en un conjunto integral para los consumidores de drogas inyectables.1 En el conjunto se incluyen los cinco ámbitos de intervención que mayores repercusiones tendrán en las epidemias de hepatitis: los programas de distribución de agujas y jeringas estériles, los tratamientos de sustitución de opioides para los consumidores de estas sustancias, la comunicación relacionada con la reducción de riesgos, la vacunación contra la hepatitis B y el tratamiento de las hepatitis crónicas. 51. El virus de la hepatitis C se transmite más fácilmente que el VIH, por lo que los servicios de reducción de daños deberían incluir el suministro de todos los accesorios de inyección, incluidos los recipientes de mezcla y las soluciones. En la presente Estrategia se aboga por aumentar considerablemente el suministro de agujas y jeringas estériles a los consumidores de drogas inyectables, de 20 agujas y jeringas por persona al año (indicador de referencia estimado) a 200 para 2020 y 300 para 2030. La cobertura actual de estas intervenciones es muy baja y no tiene un impacto significativo en las epidemias de hepatitis. Garantizar una cobertura suficiente de otras intervenciones orientadas a reducir los daños depende de que puedan superarse los obstáculos jurídicos y sociales. Medidas prioritarias que deben adoptar los países 

Aplicar un conjunto integral de servicios de reducción de daños, si procede, a partir del conjunto de intervenciones de reducción de daños basadas en pruebas elaborado por la OMS para los consumidores de drogas inyectables, teniendo en cuenta el contexto, la legislación y las responsabilidades jurisdiccionales de cada país. Abordar los obstáculos jurídicos e institucionales para la prestación de servicios de reducción de daños. Vincular los servicios contra la hepatitis con los servicios de reducción de daños a fin de facilitar de manera integral la prevención y el tratamiento y atención de los consumidores de drogas.

 

Medidas prioritarias que debe adoptar la OMS 

Elaborar políticas y directrices, o actualizar las existentes, sobre prevención y gestión basadas en pruebas de las infecciones por los virus de la hepatitis B y la hepatitis C en los consumidores de drogas inyectables y no inyectables, incluidas las personas que consumen cocaína y estimulantes tipo anfetaminas. Realizar actividades de promoción y brindar apoyo técnico a los países para impulsar el compromiso y movilizar recursos para las intervenciones de reducción de daños recomendadas.

Puede consultarse el texto de la guía WHO, UNODC, UNAIDS technical guide for countries to set targets for universal access to HIV prevention, treatment and care for injecting drug users – 2012 revision, véase en http://www.who.int/hiv/pub/idu/targets_ universal_access/en/ (consultado el 1 de abril de 2016).

1

ANEXO 8

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Promover prácticas sexuales más seguras 52. Aunque la transmisión sexual de las hepatitis víricas B y C es menos importante en la mayoría de las epidemias de hepatitis, debería prestarse especial atención a ciertos grupos de población, particularmente los hombres que tienen relaciones con hombres y no se han vacunado contra el virus de la hepatitis B, y las personas heterosexuales que tienen múltiples parejas sexuales. Las prácticas sexuales más seguras, que incluyen reducir al mínimo el número de parejas sexuales y utilizar sistemática y correctamente preservativos masculinos y femeninos, constituyen una excelente protección contra las infecciones por los virus de la hepatitis B y la hepatitis C y el VIH y otras infecciones de transmisión sexual. En algunos grupos de población el consumo de alcohol y de otras drogas puede exacerbar determinadas vulnerabilidades y comportamientos sexuales de riesgo. Dichos factores deberán tenerse en cuenta al planear los servicios. Medidas prioritarias que deben adoptar los países 

Intensificar los programas sobre preservativos para incrementar la demanda y la oferta de preservativos masculinos y femeninos, y de lubricantes a base de agua en los puntos de venta tanto tradicionales como no tradicionales, especialmente para los grupos de población con mayor riesgo de infección por el virus de la hepatitis B o C, o ambos. Garantizar que la política nacional de vacunación contra el virus de la hepatitis B incluya a las personas con mayor riesgo de infección por el virus de la hepatitis B a través del contacto sexual.

Medidas prioritarias que debe adoptar la OMS  

Promover mayores inversiones en programas sobre preservativos masculinos y femeninos, y la integración de dichos programas en los servicios de prevención de las hepatitis. Elaborar directrices en materia normativa y sobre adquisición y suministro de preservativos masculinos y femeninos y lubricantes de calidad garantizada.

Garantizar el acceso a alimentos y agua salubres 53. Se estima que unos 748 millones de personas carecen de acceso a una fuente adecuada de agua potable, y que 2500 millones de personas, es decir, más de un tercio de la población mundial, no cuentan con instalaciones básicas de saneamiento. En entornos donde las condiciones sanitarias y las prácticas de higiene son muy deficientes, la mayoría de los niños contraen el virus de la hepatitis A a temprana edad y adquieren inmunidad. En esos contextos, los brotes tienden a ser escasos. Sin embargo, en los lugares donde las condiciones sanitarias son variables, a menudo los niños se exponen a la infección a medida que crecen, y pueden producirse grandes brotes. Al garantizar el acceso a alimentos salubres, agua potable y sistemas de saneamiento seguros es posible reducir drásticamente la transmisión de las hepatitis víricas A y E. En concreto, las medidas deberían hacer hincapié en la prioridad de la higiene en todos los entornos y alinearse con las iniciativas para abordar el Objetivo 6 de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, que incluye las siguientes metas para 2030: • lograr el acceso universal y equitativo al agua potable a un precio asequible para todos; • lograr el acceso a servicios de saneamiento e higiene adecuados y equitativos para todos y poner fin a la defecación al aire libre, prestando especial atención a las necesidades de las mujeres y las niñas y las personas en situaciones de vulnerabilidad; • apoyar y fortalecer la participación de las comunidades locales en la mejora de la gestión del agua y el saneamiento.

370

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

Medidas prioritarias que deben adoptar los países 

Trabajar con los departamentos de agua y saneamiento a fin de garantizar el acceso a agua potable y sistemas de saneamiento salubres, especialmente en entornos de alto riesgo, como los barrios donde estos servicios son inadecuados y los campamentos de refugiados o de desplazados internos.

Medidas prioritarias que debe adoptar la OMS 

Actualizar las directrices sobre evaluación de riesgos y gestión del abastecimiento de agua, el saneamiento, la higiene y la seguridad de los alimentos, y promover la aplicación de las directrices y brindar apoyo a los países a tal efecto.

4.2.4 Diagnosticar las infecciones de hepatitis 54. El diagnóstico precoz de las hepatitis víricas es fundamental para su tratamiento y atención eficaces. Sin embargo, a nivel mundial, menos del 5% de las personas que padecen hepatitis víricas crónicas saben que están infectadas. Falta concienciación, y tanto la disponibilidad de medios de diagnóstico fiables y apropiados para los entornos en los que se han de utilizar como los servicios para las pruebas de detección son insuficientes; además, la capacidad de laboratorio es deficiente. En medida creciente, el diagnóstico precoz hace necesario superar esas deficiencias, utilizar métodos de prueba eficaces y medios de diagnóstico de calidad garantizada, y vincular los resultados de los análisis con los servicios de tratamiento y atención. La presente Estrategia propugna un importante aumento del diagnóstico de infecciones crónicas por los virus de la hepatitis B y la hepatitis C a fin de lograr que, para 2020, el 30% de las personas infectadas sepa que lo está, y para 2030, el 90% conozca su situación. Medidas prioritarias que deben adoptar los países 

Incorporar las pruebas de detección de hepatitis víricas en políticas y directrices nacionales contra las hepatitis que definan, entre otras cosas, los grupos de población prioritarios y los lugares donde se realizan las pruebas, los métodos de prueba y las estrategias. Fortalecer el sistema nacional de laboratorios para realizar un buen diagnóstico de las hepatitis agudas y crónicas, con informes oportunos de los resultados, y asegurar el suministro fiable de medios de diagnóstico de calidad garantizada (precalificados por la OMS). Establecer vínculos clave entre los servicios de pruebas de detección y otros servicios a fin de mejorar la derivación de casos y el acceso a tratamientos de calidad garantizada y otros servicios de apoyo.

Medidas prioritarias que debe adoptar la OMS  

Actualizar periódicamente las directrices relativas a los métodos de prueba, estrategias y medios de diagnóstico de las hepatitis, mediante la incorporación de las innovaciones más recientes. Brindar apoyo a los países para la adaptación y aplicación de las políticas y directrices de la OMS sobre medios de diagnóstico, métodos de prueba y estrategias contra las hepatitis víricas.

4.2.5 Mejorar el tratamiento y la atención crónica de las hepatitis Ampliación de la cobertura del tratamiento 55. Los agentes antivíricos eficaces contra las hepatitis B y C tienen el potencial de reducir drásticamente la morbilidad y la mortalidad, incluso entre las personas coinfectadas por el VIH. No todas las personas con hepatitis crónicas requieren tratamiento, o cumplen las condiciones para recibirlo.

ANEXO 8

371

Las personas deben ser evaluadas para detectar la existencia de hepatopatías a fin de determinar si se indica tratamiento y, si no cumplen las condiciones para recibirlo, deben controlarse periódicamente para decidir en qué momento debería iniciarse el tratamiento. Los antivíricos de acción directa para el tratamiento de la hepatitis C crónica registran tasas de curación superiores al 95%, y se empieza a disponer de tratamientos pangenotípicos. Existe tratamiento eficaz para las infecciones crónicas por el virus de la hepatitis B, y por lo general dicho tratamiento es de por vida. Las directrices de la OMS para el tratamiento de las infecciones crónicas por los virus de la hepatitis B y la hepatitis C promueven un enfoque de salud pública que contempla la transición a regímenes de tratamiento oral más sencillos y seguros. 56. Según las directrices de la OMS de 2014, de los 130 a 150 millones de personas con infección crónica por el virus de la hepatitis C, solamente 26 a 30 millones cumplen las condiciones para recibir tratamiento. Sin embargo, menos del 1% de las personas con hepatitis crónica reciben tratamiento. La presente estrategia propicia que 5 millones de personas con infección crónica por el virus de la hepatitis B estén en tratamiento para 2020, y que 3 millones de personas con infección crónica por el virus de la hepatitis C hayan recibido tratamiento para 2020. Para 2030, la cobertura del tratamiento de las infecciones crónicas por los virus de la hepatitis B y la hepatitis C debería alcanzar al 80% de las personas que cumplen las condiciones para recibir tratamiento. Brindar atención crónica 57. Las personas con hepatitis crónica pueden requerir atención para una variedad de problemas psicosociales y de salud. Además de la cirrosis hepática y el carcinoma hepatocelular, las personas con hepatitis crónica pueden experimentar manifestaciones extrahepáticas de su infección, como resistencia a la insulina y diabetes. El consumo de alcohol y de tabaco y la obesidad pueden complicar las infecciones crónicas. Se recomienda efectuar una evaluación de la ingesta de alcohol de todas las personas con hepatitis víricas crónicas y, posteriormente, ofrecer una intervención destinada a reducir la infección en las personas con ingesta entre moderada y alta. 58. Las personas con hepatitis B o C pueden además presentar coinfecciones, por ejemplo por el VIH, tuberculosis u otros virus de la hepatitis (hepatitis B, C y D). Aproximadamente 3 millones de personas con infección por el VIH están también infectadas por el virus de la hepatitis C y 2,6 millones por el virus de la hepatitis B. Los regímenes de tratamiento que no cubren la coinfección exponen a estos pacientes a la progresión de su hepatopatía crónica. Es importante gestionar con eficacia la coinfección VIH-hepatitis B y VIH-hepatitis C para asegurar los beneficios sanitarios obtenidos mediante el tratamiento contra el VIH. Ello exige servicios de detección del virus que puedan garantizar un vínculo con la atención adaptada. 59. Con frecuencia las personas con un mayor riesgo de infección por el virus de la hepatitis C también corren un mayor riesgo de tuberculosis, especialmente los consumidores de drogas inyectables. Dos de cada tres consumidores de drogas inyectables que contraigan tuberculosis se infectarán también con el virus de la hepatitis C. La doble infección por el virus de la hepatitis B y la hepatitis D puede provocar hepatitis crónica grave. En países en los que la prevalencia de la coinfección por el virus de la hepatitis D constituye un problema de salud pública se necesitan enfoques específicos. Para todos los tipos de coinfecciones, en la gestión conjunta de las diferentes infecciones deben tenerse en cuenta los efectos secundarios y las interacciones de los fármacos utilizados para tratar el VIH, la tuberculosis y las hepatitis víricas. 60. Además de tratamiento antivírico, en muchos casos se requiere atención crónica, como la gestión de la hepatopatía descompensada y del carcinoma hepatocelular. El tratamiento de la cirrosis hepática y del carcinoma hepatocelular en estadio avanzado, incluido el trasplante de hígado y la quimioterapia, es muy limitado en la mayoría de los entornos de ingresos bajos e ingresos medianos, lo que pone de relieve la necesidad de brindar acceso a cuidados paliativos y a una atención de buena calidad para enfermos terminales.

372

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Medidas prioritarias que deben adoptar los países 

Otorgar prioridad al tratamiento de la hepatitis mediante la inclusión del acceso a tratamientos antivíricos para las personas que padecen infección crónica por los virus de la hepatitis B y la hepatitis C como componente central de la estrategia y plan nacionales contra la hepatitis. Establecer directrices, planes y protocolos nacionales para el cuidado y el tratamiento de la hepatitis sobre la base de las directrices de la OMS para el tratamiento y el cuidado de esta enfermedad. Brindar tratamiento de calidad que garantice la atención normalizada de las personas con hepatitis crónica, incluida la adecuada determinación del estadio de la enfermedad, el inicio oportuno del tratamiento, el seguimiento de los pacientes y de la toxicidad de los fármacos, y el tratamiento de la cirrosis hepática, el carcinoma hepatocelular y la insuficiencia hepática. Abordar las afecciones comórbidas, entre ellas la infección por el VIH, y los factores de riesgo que pueden acelerar la progresión de las hepatopatías, como el consumo de alcohol, y ofrecer cuidados paliativos y atención a los enfermos terminales, incluido el acceso a analgesia adecuada.

 

Medidas prioritarias que debe adoptar la OMS  

Fomentar inversiones adecuadas para ampliar el tratamiento de las hepatitis víricas B y C a fin de alcanzar las metas mundiales. Elaborar directrices y actualizar periódicamente las directrices consolidadas para la prevención, diagnóstico, tratamiento y atención de las hepatitis crónicas, incluidas las hepatopatías avanzadas y las principales afecciones comórbidas, y brindar apoyo a los países para la adaptación y aplicación de dichas directrices. Brindar apoyo técnico a los países para que formulen planes y directrices nacionales para el tratamiento de las hepatitis, incluida la estimación de costos.

4.3

ORIENTACIÓN ESTRATÉGICA 3: Atención para un acceso equitativo

Todas las personas deben recibir los servicios contra las hepatitis que requieran, y la calidad de tales servicios debe ser adecuada 61. Una gran proporción de las personas con alto riesgo de contraer hepatitis crónica o de vivir con esta enfermedad no tienen acceso a servicios de prevención, siguen sin ser diagnosticadas, no reciben o no observan un tratamiento, y no pueden acceder a servicios de atención crónica. Además, los servicios existentes contra las hepatitis rara vez abordan ciertos factores subyacentes críticos que pueden ocasionar inequidades en la salud, como el nivel de pobreza, la discriminación y la criminalización, la drogodependencia y los problemas de salud mental. Cuando existen, las intervenciones y los servicios a menudo están mal focalizados y no llegan a las personas de mayor riesgo o las más afectadas. Estos factores aminoran el impacto general de tales intervenciones y servicios. El impacto de las respuestas a las hepatitis también depende de la calidad de los medicamentos y medios de diagnóstico, intervenciones y servicios contra esta enfermedad. Cuando se dispone de tales servicios, los problemas de asequibilidad, accesibilidad y aceptabilidad pueden impedir su utilización óptima. 62. Para poder contar con una respuesta eficaz contra las hepatitis se requieren sistemas de salud sólidos y flexibles que puedan dispensar en forma sostenible una atención centrada en las personas, a lo largo del conjunto continuo de servicios, a los grupos de población y en los lugares y entornos que más los necesitan. Las características de tales sistemas de salud son las siguientes: un sólido sistema de información sanitaria; modelos eficientes de prestación de servicios; personal debidamente capacitado y distribuido, en número suficiente y con la combinación adecuada de aptitudes; acceso fiable a productos médicos y tecnologías esenciales; financiación adecuada para la salud y un sólido liderazgo y gobernanza. Las intervenciones contra las hepatitis son más eficaces cuando se llevan a cabo en un

ANEXO 8

373

contexto social, jurídico, normativo e institucional adecuado, que aliente y permita a las personas acceder y utilizar los servicios. Tales intervenciones deben estar asentadas en un entorno propicio que promueva la equidad sanitaria y los derechos humanos, disponga de servicios sanitarios y comunitarios bien respaldados y permita aprovechar las fortalezas y contribuciones de los asociados, especialmente los de la sociedad civil. 4.3.1 Adaptar los servicios contra las hepatitis víricas 63. Todo servicio de salud eficiente debería ser capaz de prestar servicios esenciales contra las hepatitis a diferentes grupos de población y en distintos entornos, reforzar los vínculos estratégicos entre diferentes servicios de salud, garantizar la calidad de los servicios y procurar activamente la participación de las comunidades. Deben definirse los roles y responsabilidades de los diferentes niveles del sistema de salud en la prestación de servicios contra las hepatitis, desde los servicios primarios y a nivel comunitario hasta los centros de derivación de pacientes para la atención terciaria. Adaptar los servicios a los diferentes grupos de población y lugares 64. No todas las intervenciones y servicios contra las hepatitis serán necesarios para todos los grupos de población y en todos los lugares y entornos. La información estratégica recabada sobre los grupos de población afectados, factores de riesgo y lugares debería ayudar a orientar la adaptación y la aplicación del conjunto esencial de servicios contra las hepatitis para grupos de población, entornos nacionales y contextos específicos. Dependiendo del contexto nacional y la epidemiología, podría tener que otorgarse prioridad a ciertos grupos etarios (por ejemplo, las personas nacidas entre determinadas fechas), ciertos grupos de alta prevalencia (como las personas recluidas, los consumidores de drogas inyectables, los migrantes, los pacientes sometidos a hemodiálisis, las personas que se someten a procedimientos de perforación cutánea —incluidos los tatuajes—, algunas comunidades indígenas, los trabajadores sexuales y los hombres que tienen relaciones con hombres), las personas que se encuentran en determinados estadios de la hepatitis (por ejemplo, fibrosis hepática avanzada), u otros grupos. Es importante contar con sistemas de información estratégica suficientemente sensibles que permitan identificar a estos grupos a fin de poder prestar servicios que produzcan el máximo impacto. Vincular e integrar los servicios contra las hepatitis con otros servicios sanitarios 65. Una mayor integración y vinculación de los servicios contra las hepatitis víricas con otros servicios sanitarios pertinentes (incluidos los servicios para infecciones de transmisión sexual, VIH, salud sexual y reproductiva en general, reducción de daños y trastornos por consumo de drogas, trastornos por el consumo de alcohol, seguridad de la sangre, prevención y tratamiento del cáncer, y enfermedades no transmisibles) pueden acelerar el avance para alcanzar ciertos hitos y metas clave, e incrementar la eficiencia, el alcance, la aceptabilidad y el ahorro. Las inversiones en programas contra las hepatitis también pueden facilitar la prevención y gestión de otras situaciones sanitarias importantes. Deben establecerse vínculos con los diferentes niveles del sistema de salud, y definirse las contribuciones relativas y los roles de la atención primaria de la salud, los centros de derivación de pacientes y la atención hospitalaria. La determinación de qué modelos de integración y vinculación son los adecuados dependerá del contexto y del sistema de salud de cada país, y debería fundamentarse en la investigación operativa. También se deben establecer vínculos con programas de otros sectores, como los servicios correccionales, de policía y justicia, bienestar social, agua y saneamiento, y vivienda. Fortalecer los servicios comunitarios 66. Los servicios comunitarios brindan oportunidades de llegar a los grupos marginados, aumentar la aceptabilidad y utilización de los servicios, facilitar la descentralización de los servicios a fin de brindar un acceso más equitativo, mejorar la calidad y el impacto de los servicios, aumentar las eficiencias y reducir costos. Hay muchas oportunidades de dar apoyo a las comunidades para que puedan

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69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

ampliar su capacidad y prestar servicios a lo largo del conjunto continuo de prevención y atención de las hepatitis. Se pueden extraer enseñanzas de los servicios comunitarios que abordan otros problemas sanitarios, como el VIH y los cuidados paliativos. Involucrar a las personas que padecen hepatitis víricas 67. La participación activa de los grupos de población afectados en la formulación de las estrategias y los programas debería traducirse en servicios mejor focalizados y más aceptables. Los grupos de población afectados también pueden ser una fuerza poderosa para abordar la discriminación, la criminalización y normas socioeconómicas y culturales perjudiciales que contribuyen a crear inequidades en la salud. Garantizar la calidad de las intervenciones y servicios 68. La rápida expansión de los programas orientados a mejorar la cobertura no debería afectar a la calidad de los servicios, ni contribuir a que se produzcan inequidades en cuanto al acceso a los servicios y los resultados para la salud. La calidad se puede optimizar asegurando que las intervenciones y servicios se ajusten a las normas y estándares nacionales e internacionales, se sometan a un seguimiento continuo y se mejoren constantemente, y se hagan más aceptables y accesibles teniendo en cuenta las necesidades y preferencias de los pacientes. Medidas prioritarias que deben adoptar los países 

Definir los grupos de población y los lugares más afectados y que requieren un apoyo más intenso, y otorgarles prioridad en la respuesta nacional a las hepatitis, y a la vez reducir al mínimo el riesgo de estigmatización. Fortalecer la capacidad de las comunidades para prestar servicios comunitarios de calidad relacionados con las hepatitis, con el respaldo de marcos jurídicos y normativos e incentivos financieros adecuados. Descentralizar y ampliar los servicios contra las hepatitis, a fin de incluir, cuando corresponda, servicios en lugares de detención, campamentos de refugiados y lugares donde existen problemas humanitarios. Identificar a través de la investigación operativa buenos modelos de prestación de servicios integrados y vinculados, que se enlacen con otros ámbitos clave de la salud. Mejorar la calidad de los servicios mediante el establecimiento de normas y estándares nacionales, la integración de indicadores de calidad en los sistemas de información estratégica y el fomento de la adopción y aplicación de las directrices de la OMS. Realizar sistemáticamente «análisis de la secuencia» de servicios para diferentes grupos de población y entornos, a fin de determinar la calidad de los servicios, evaluar su utilización y aceptabilidad, identificar deficiencias importantes y proponer posibles medidas correctivas.

   

Medidas prioritarias que debe adoptar la OMS  

Proporcionar directrices sobre la aplicación de modelos de prestación de servicios integrados y vinculados y servicios comunitarios para la prevención y el tratamiento de las hepatitis víricas. Promover el marco de seguimiento y evaluación secuencial de la OMS como un componente clave de los sistemas nacionales de seguimiento y evaluación de las hepatitis, y brindar asistencia técnica a los países para analizar las secuencias de servicios de prevención, tratamiento y atención de las hepatitis. Proporcionar directrices sobre sistemas de garantía de calidad y mejora de la calidad, entre otros, para los servicios contra las hepatitis y los productos básicos para esas enfermedades.

ANEXO 8

375

4.3.2 Reforzar los recursos humanos para afrontar las hepatitis 69. Muchas intervenciones esenciales contra las hepatitis víricas están integradas en los servicios y programas de salud generales, como los de vacunación infantil, seguridad de la sangre y las inyecciones, seguridad de los alimentos, agua y saneamiento, reducción de daños para los consumidores de drogas, gestión clínica de enfermedades infecciosas, y atención crónica de enfermedades no transmisibles. En todos estos contextos, incluida la atención primaria de la salud, el personal sanitario debería estar bien informado sobre los riesgos y la infección por hepatitis víricas, y el conjunto de intervenciones esenciales contra las hepatitis. El personal sanitario debe ser competente para trabajar con personas que padecen hepatitis crónica y con las personas más afectadas o que mayores riesgos corren. Definir las competencias básicas con respecto a las hepatitis que deben poseer las diferentes categorías de profesionales sanitarios en los diferentes niveles del sistema de salud ayudará a definir las tareas que pueden delegarse y en qué niveles, además de definir las necesidades de formación, acreditación y supervisión. Los problemas relacionados con las hepatitis víricas deberían incluirse en la formación previa y permanente del personal sanitario. Los agentes comunitarios y los trabajadores que se encuentran en situación similar a la de los pacientes cumplen una función importante para llegar a los grupos marginados, al poner en contacto a personas que padecen hepatitis crónicas con servicios de atención, alentar la observancia del tratamiento y brindar atención crónica. A estos trabajadores se les debería impartir formación en forma periódica, ofrecer tutorías, someter a supervisión, y brindar una remuneración apropiada por el trabajo que realizan. Dado el riesgo de transmisión de las hepatitis víricas en los entornos donde se presta atención de salud, el personal sanitario debería estar protegido por programas integrales de salud y seguridad en el trabajo. Medidas prioritarias que deben adoptar los países 

Asegurar que en la estrategia y el plan nacionales relativos a los trabajadores de la salud se tengan en cuenta las necesidades de los servicios contra las hepatitis, incluida la incorporación de contenido sobre las hepatitis en la formación del personal sanitario y la definición de las competencias básicas pertinentes para prestar servicios contra las hepatitis en los diferentes niveles del sistema de salud. Identificar oportunidades para la delegación de funciones y la distribución de tareas a fin de ampliar la capacidad del personal sanitario y brindar suficiente apoyo a los agentes de salud comunitarios. Aplicar medidas de salud en el trabajo para afrontar el riesgo de transmisión de hepatitis víricas en el entorno sanitario y atender las necesidades del personal sanitario que padece hepatitis víricas.

 

Medidas prioritarias que debe adoptar la OMS  

Proporcionar directrices normativas y directrices técnicas orientadas a establecer una fuerza de trabajo competente que pueda llevar adelante con eficacia un programa público para afrontar las hepatitis víricas. Proporcionar directrices sobre políticas de salud y seguridad en el trabajo relativas a las hepatitis víricas.

4.3.3 Asegurar el acceso a vacunas, medicamentos, medios de diagnóstico y otros productos básicos contra las hepatitis que sean asequibles y de buena calidad 70. La eficacia de los programas contra las hepatitis depende de un suministro ininterrumpido de vacunas, medicamentos, medios de diagnóstico y otros productos básicos de calidad garantizada. Para garantizar la selección, la compra a precio razonable y la distribución eficiente en el lugar de atención, de productos adecuados se requieren sólidos sistemas de gestión de las adquisiciones y el suministro. Las interrupciones del abastecimiento de medicamentos contra las hepatitis, incluido el agotamiento de existencias, contribuyen considerablemente al riesgo de fracaso de los tratamientos.

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71. Se requiere una previsión adecuada de las necesidades a nivel nacional y mundial de todos los productos básicos contra las hepatitis para que los fabricantes estén preparados y tengan la capacidad de satisfacer las necesidades previstas. Se debería tener en cuenta la capacidad de manufactura local, cuando el análisis económico muestre que existe la posibilidad de reducir precios y garantizar el suministro. En los planes y presupuestos nacionales sobre las hepatitis y de salud en general se deberían considerar las necesidades en materia de gestión de las adquisiciones y la cadena de suministro. Los medicamentos, las vacunas, los medios de diagnóstico y otros productos básicos constituirán un componente cada vez más importante de los presupuestos nacionales para encarar las hepatitis, particularmente a medida que se amplíe el tratamiento. Las directrices de la OMS sobre las hepatitis, la Lista Modelo OMS de Medicamentos Esenciales, las estrategias de la OMS para detectar las hepatitis y las listas de la OMS de productos precalificados pueden servir de orientación a los países en la selección de productos adecuados cuyo nivel de calidad sea suficiente. La gestión de las adquisiciones y del suministro de productos básicos contra las hepatitis debería integrarse en el sistema nacional de gestión de las adquisiciones y el suministro. 72. La demanda de tratamientos asequibles para la infección por los virus de las hepatitis B y C hace necesario contar con estrategias integrales de reducción de precios para los medicamentos, medios de diagnóstico y productos básicos para la salud, incluidos los medicamentos y medios de diagnóstico en desarrollo. Las estrategias comprenden el fomento de la competencia de los genéricos mediante el otorgamiento de licencias voluntarias y la utilización del Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio con respecto a las flexibilidades para proteger la salud pública. Ello incluiría las licencias obligatorias y la presentación de oposiciones a la concesión de patentes; la diferenciación de precios y la negociación de precios directamente con los fabricantes, así como la fabricación local con arreglo a lo dispuesto en la Estrategia mundial y plan de acción sobre salud pública, innovación y propiedad intelectual, en el que se señala también que los derechos de propiedad intelectual constituyen un incentivo importante para el desarrollo de nuevos productos sanitarios. Probablemente habrá que adoptar diferentes medidas para los distintos medicamentos y los distintos países, teniendo en cuenta las diferencias en los obstáculos al acceso en los países de ingresos bajos e ingresos medianos bajos, en comparación con los países de ingresos medianos altos. 73. Igualmente, hay muchas oportunidades para ahorrar en las compras de productos básicos relacionados con las hepatitis y para aumentar las eficiencias en la gestión del suministro, como las compras en grandes cantidades con entregas parciales en el caso de los productos básicos de corto tiempo de conservación, las compras anticipadas, y mejores previsiones para evitar el desperdicio a causa de productos vencidos. Medidas prioritarias que deben adoptar los países 

Fortalecer las estructuras y procesos nacionales de gestión de las adquisiciones y el suministro asegurando su integración en el sistema general de gestión de las adquisiciones y el suministro sin dejar de promover incentivos para la innovación continuada. Asegurar la adquisición de vacunas, medicamentos, medios de diagnóstico, preservativos y otros productos básicos de calidad garantizada relacionados con las hepatitis, entre otros medios, a través de la precalificación de la OMS. Planificar y aplicar una estrategia de acceso a medicamentos y productos básicos relacionados con las hepatitis con el objeto de reducir los precios, entre otros medios a través de la aplicación, según proceda, de las flexibilidades previstas en el Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio, con arreglo a lo dispuesto en la Estrategia mundial y plan de acción sobre salud pública, innovación y propiedad intelectual. Salvaguardar y ampliar la disponibilidad de productos genéricos precalificados por la OMS mediante la ampliación de los acuerdos de licencia y el registro oportuno de dichos productos a nivel nacional.

ANEXO 8

377

Medidas prioritarias que debe adoptar la OMS  

Promover estrategias integrales para reducir los precios de las vacunas, medicamentos, medios de diagnóstico y otros productos básicos relacionados con las hepatitis víricas. Elaborar previsiones sobre la demanda, el acceso y la utilización de productos básicos contra las hepatitis y principales afecciones comórbidas, y utilizar esta información para abogar por que los fabricantes tengan una capacidad de producción adecuada. Promover el programa de precalificación de la OMS a fin de permitir el registro acelerado de los medicamentos y productos básicos prioritarios, y de salvaguardar y ampliar la disponibilidad de medicamentos y productos de diagnóstico. Proporcionar directrices sobre la selección de productos relacionados con las hepatitis por los programas nacionales, los donantes y los organismos de ejecución mediante la generación y diseminación de información estratégica sobre precios, fabricantes, regulaciones y el panorama de las patentes para los productos básicos contra las hepatitis. Brindar apoyo técnico a los países para prever la necesidad de productos básicos esenciales contra las hepatitis, incluirlos en sus planes nacionales de gestión de las adquisiciones y el suministro y formular una estrategia para negociar reducciones de precios con los fabricantes. Brindar apoyo a las autoridades reguladoras en las evaluaciones previas a la comercialización y el registro de nuevos medicamentos y medios de diagnóstico contra las hepatitis, con supervisión posterior a la comercialización. Evaluar la calidad y el desempeño de los medios de diagnóstico comercialmente disponibles contra las hepatitis, y formular las recomendaciones correspondientes.

4.3.4 Promover un entorno propicio 74. Al igual que con otros programas de salud pública, la respuesta a las hepatitis víricas requiere un entorno propicio de políticas, leyes y regulaciones que respalden la aplicación de políticas y programas basados en datos, promuevan y protejan los derechos humanos y el derecho a la salud, reduzcan la estigmatización y garanticen la equidad sanitaria. El sector de la salud tiene la imperiosa obligación de garantizar un entorno de esta naturaleza. Cuando se aplican debidamente, las leyes y las políticas pueden reducir la vulnerabilidad y el riesgo que corren las personas de contraer hepatitis, ampliar el acceso a los servicios de salud y mejorar su alcance, calidad y eficacia, especialmente para los grupos de población más afectados. No obstante, la existencia de barreras jurídicas, institucionales y de otro tipo puede impedir que ciertos grupos de personas accedan a intervenciones eficaces y utilicen servicios sanitarios, como los adolescentes, los reclusos, las personas que consumen drogas, los hombres que tienen relaciones con hombres, los trabajadores sexuales y las personas transexuales. 75. Las personas con hepatitis víricas y aquellas en riesgo pueden estar expuestas a la estigmatización, discriminación y marginación social, lo que impide aún más su acceso a los servicios contra las hepatitis. Muchos de estos obstáculos pueden superarse mediante la revisión y adaptación de los modelos de prestación de servicios para que puedan satisfacer las necesidades de los grupos de población afectados. En el caso de otros obstáculos, puede ser necesario reformar o eliminar ciertas leyes, regulaciones y políticas.

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Medidas prioritarias que deben adoptar los países  

Utilizar pruebas sobre salud pública para formular leyes y medidas a favor de la salud en todos los sectores pertinentes, que hagan posible una respuesta eficaz a las hepatitis víricas. Eliminar los obstáculos jurídicos, regulatorios y normativos que entorpecen el acceso equitativo a los servicios relacionados con las hepatitis, especialmente para los grupos de población más afectados y otros grupos en riesgo. Poner fin a las políticas y prácticas que condonan o fomentan la estigmatización y la discriminación contra las personas en riesgo de contraer hepatitis o con esta enfermedad, especialmente en los entornos de atención de salud y los lugares de trabajo. Crear un entorno institucional y comunitario en el que las personas pueden acceder de manera segura a los servicios relacionados con las hepatitis y que permita a las comunidades participar en la planificación y la prestación de los servicios a fin de mejorar su alcance, calidad y eficacia. Abordar el problema de la desigualdad de género mediante la integración de intervenciones basadas en datos en los planes y estrategias nacionales contra las hepatitis.

Medidas prioritarias que debe adoptar la OMS  

Promover el uso de pruebas sobre salud pública para formular leyes y medidas a favor de la salud basadas en la ética médica, los derechos humanos y los principios de la salud pública. Elaborar y promover políticas y directrices de la OMS que aborden explícitamente la desigualdad de género, la violencia de género, la estigmatización y la discriminación, los derechos humanos, la salud de grupos de población marginados, y alternativas de salud pública que no supongan criminalización. Brindar asistencia técnica a los países para que revisen las políticas y leyes, y formulen programas que promuevan la igualdad de género, empoderen a las mujeres y las niñas, y promuevan los derechos humanos y la equidad sanitaria, particularmente de los jóvenes y de grupos de población más afectados.

4.4

ORIENTACIÓN ESTRATÉGICA 4: Financiación para la sostenibilidad

Las personas deben recibir los servicios contra las hepatitis que requieran, sin padecer dificultades financieras 76. Para poder alcanzar las metas fijadas para 2020 y 2030, y para promover la cobertura sanitaria universal, se requieren inversiones adecuadas en el conjunto continuo de servicios relacionados con las hepatitis. Toda respuesta sostenible requerirá el financiamiento del conjunto esencial de servicios contra las hepatitis a través del sistema nacional de financiación de la salud, la movilización de recursos nuevos y predecibles, la reducción al mínimo de la carga financiera para las personas y los hogares mediante sistemas de prepago y mancomunación de recursos, el ahorro y la eliminación del desperdicio, y el uso eficiente y equitativo de los fondos disponibles. Es crucial potenciar el acceso a medicamentos y medios de diagnóstico de buena calidad y asequibles contra la infección por el virus de la hepatitis B y C, junto con protocolos de tratamiento sencillos y normalizados. 77. Para la financiación con miras a una respuesta sostenible a las hepatitis (y la salud en general) se deben adoptar medidas en tres ámbitos: Aumento de los ingresos para financiar las intervenciones y servicios contra las hepatitis víricas, haciendo hincapié en mejorar la recaudación de impuestos internos (tanto ingresos generales como aportes obligatorios de seguro de salud), complementados con recursos de fuentes externas, como subvenciones de donantes e ingresos privados, según corresponda.

ANEXO 8

379

Protección contra riesgos financieros y mancomunación de recursos, incluido el establecimiento de mecanismos equitativos para mancomunar fondos en el sistema de salud con miras a asegurar una cobertura adecuada en el conjunto continuo de servicios contra las hepatitis, la reducción de los obstáculos financieros para acceder a los servicios, brindando al mismo tiempo protección contra los riesgos financieros. Mejora de la eficiencia en el uso de los recursos del sistema de salud a fin de permitir una cobertura más amplia y eficaz de servicios contra las hepatitis, mediante la reducción del costo de los medicamentos, medios de diagnóstico y otros productos básicos, y la reducción de la duplicación de subsistemas subyacentes con otros programas y el sistema de salud en general, como los de información estratégica, recursos humanos y gestión de las adquisiciones y el suministro. 78. Los sistemas nacionales de financiación de la salud deberían abordar las hepatitis víricas conjuntamente con todas las demás cuestiones sanitarias que constituyan prioridad nacional, para evitar la fragmentación de los medios de financiamiento y, al mismo tiempo, tratar de lograr la equidad sanitaria. 4.4.1 Aumentar las inversiones a través de mecanismos de financiamiento innovadores y nuevos métodos de financiación 79. A diferencia de otras enfermedades transmisibles importantes, como el VIH, la tuberculosis y el paludismo, se ha contado con muy poco financiamiento en forma de asistencia externa para el desarrollo para dar respuestas integrales a las hepatitis víricas. De la misma manera, la mayoría de los países no cuenta con presupuestos o programas dirigidos específicamente a las hepatitis. En consecuencia, se requerirán nuevas fuentes de financiamiento para que los países puedan poner en marcha, acelerar y mantener las respuestas de salud pública a las hepatitis víricas, y dichos recursos deberán ser cuantiosos para poder alcanzar las ambiciosas metas mundiales. 80. Las estrategias para aumentar las inversiones en las hepatitis deben formar parte de iniciativas más amplias dirigidas a incrementar las inversiones generales en salud, de manera que todos los servicios sanitarios prioritarios puedan expandirse con miras a alcanzar la cobertura sanitaria universal. En todos los países, el financiamiento público interno será fundamental para financiar servicios esenciales contra las hepatitis víricas, y para asegurar la sostenibilidad a largo plazo de tales servicios. El gasto público en salud puede incrementarse mediante la movilización de más ingresos tributarios (aumentando la capacidad fiscal del gobierno) o la asignación de una mayor proporción de los fondos públicos generales al sector de la salud (concediendo a dicho sector una mayor prioridad en el presupuesto público). Los ministerios de salud deben colaborar activamente con los ministerios de finanzas en cuestiones relacionadas con los presupuestos, sistemas de gestión de las finanzas públicas y aspectos relativos al espacio fiscal, con el objeto de lograr una asignación de por lo menos el 5% del producto interno bruto a gasto público en salud. Deberían formularse y utilizarse argumentos a favor de las inversiones en las hepatitis para promover y negociar una asignación justa de recursos públicos para las hepatitis víricas. 81. Muchos países de ingresos bajos e ingresos medianos bajos utilizarán financiamiento externo para ampliar sus respuestas a las hepatitis en el periodo que abarca la presente Estrategia. Los flujos de ingresos provenientes de dichas fuentes deben estar en total consonancia con las prioridades, programas y planes nacionales contra las hepatitis y los de todo el sector de la salud. La estabilidad y previsibilidad de estos flujos de ingresos son fundamentales para minimizar el riesgo de que se interrumpan los servicios. La coordinación de las intervenciones y servicios relacionados con las hepatitis con otros programas sanitarios y con el sistema general de salud permitirá reducir las ineficiencias y, como resultado de ello, maximizar los resultados previstos.

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4.4.2 Abordar los obstáculos financieros y de otro tipo que entorpecen el acceso y brindar protección contra el riesgo financiero 82. Los sistemas de financiación de la salud que minimizan los pagos directos para todos los servicios sanitarios esenciales aumentan el acceso a dichos servicios y evitan el empobrecimiento de las personas. Para reducir al mínimo los pagos directos que podrían perjudicar gravemente la economía familiar, el gasto directo solventado por el paciente debe limitarse a menos del 15% a 20% del gasto total en salud. 83. El tratamiento de las infecciones crónicas por virus de las hepatitis, especialmente los nuevos tratamientos contra la hepatitis C, y la atención de la cirrosis y el cáncer son actualmente inasequibles para muchas personas. Las intervenciones esenciales contra las hepatitis víricas a lo largo del conjunto continuo de servicios deberían incluirse en el plan nacional de prestaciones de salud y ofrecerse en forma gratuita. Además, mediante la provisión de mecanismos de apoyo (como la descentralización de los servicios o el otorgamiento de vales para el transporte) a fin de minimizar los costos indirectos para las personas que utilizan los servicios, puede mejorarse la utilización y el impacto de tales servicios. La aplicación de tarifas a los usuarios provoca inequidades de acceso a los tratamientos contra las hepatitis, menoscaba la utilización de los servicios, contribuye a la inadecuada observancia de los tratamientos, aumenta los riesgos de fracaso de los tratamientos y constituye una carga financiera innecesaria para los hogares. 84. La protección contra el riesgo financiero y el acceso a los servicios que requieren las personas en riesgo y con hepatitis dependerán de la existencia de un sistema nacional de financiación de la salud más amplio, sólido y justo. Los sistemas de financiamiento público para la salud, que dependen predominantemente de los ingresos obtenidos de los impuestos generales o de los impuestos a la nómina para el seguro de salud obligatorio, o de ambos, constituyen los sistemas más equitativos y eficientes. Tales mecanismos de prepago deberían basarse en la capacidad de pago, con una amplia mancomunación de los ingresos para poder brindar prestaciones a las personas necesitadas, incluidas aquellas que no están en condiciones de hacer aportaciones al sistema. 4.4.3 Reducir los precios y los costos, y eliminar las ineficiencias 85. La existencia de restricciones fiscales exige que los países seleccionen las intervenciones y enfoques más eficaces, y dirijan esas actividades a los grupos de población y entornos donde pueden producir el mayor impacto, reducir los precios de los medicamentos y otros productos básicos para la salud, y aumentar la eficiencia de los servicios. Los programas que pueden demostrar el buen aprovechamiento de los fondos y un aumento de la eficiencia están en mejores condiciones de argumentar a favor de una asignación justa de recursos y de apoyo financiero externo. Se deben explorar las posibilidades de aumentar la eficiencia en todos los programas. 86. Con una buena gestión de los programas se puede mejorar la eficiencia del flujo, asignación y utilización de los recursos de los presupuestos nacionales o de fuentes externas para la prestación de servicios. Esto comprende una mejor coordinación del financiamiento de los donantes y alineación con los planes nacionales y con el sistema general de salud, la mancomunación de recursos, el financiamiento basado en el desempeño y una mayor rendición de cuentas en todos los niveles y por todas las partes interesadas, incluidos los responsables de la ejecución y los proveedores de fondos. 87. En la orientación estratégica 3 se describen las oportunidades para reducir los costos mediante el aumento de la eficiencia de los servicios y la mejora de la selección, adquisición y suministro de vacunas, medicamentos, medios de diagnóstico y otros productos básicos para la salud asequibles.

ANEXO 8

381

Medidas prioritarias que deben adoptar los países  

Formular sólidos argumentos a favor de las inversiones en las hepatitis víricas para promover la asignación de suficientes recursos internos y movilizar apoyo financiero de fuentes externas. Estimar las necesidades nacionales de recursos contra las hepatitis y formular un plan para suplir el déficit de recursos mediante la movilización de fondos nuevos y la asignación de suficientes recursos del sector de la salud contra las hepatitis. Reducir los obstáculos financieros, por ejemplo, mediante la eliminación gradual de los pagos directos para acceder a servicios contra las hepatitis y a otros servicios sanitarios. Brindar protección universal contra los riesgos financieros relacionados con la salud, mediante la cobertura de todos los grupos de población, e identificar los medios más adecuados de lograr tal protección, incluidos los sistemas públicos de financiación de la salud de carácter obligatorio. Hacer un seguimiento de los gastos y costos de la salud y de la eficacia en función de los costos de los servicios relacionados con las hepatitis a través del sistema nacional de seguimiento y evaluación, con el fin de identificar oportunidades de ahorro y de reducción de costos. Reforzar la coordinación con otros programas de salud: Identificar oportunidades para aumentar las eficiencias en todo el sistema mediante la consolidación de sistemas de salud subyacentes, como los de información estratégica, recursos humanos y gestión de las adquisiciones y el suministro.

 

Medidas prioritarias que debe adoptar la OMS  

Estimar y revisar periódicamente las necesidades de recursos para una respuesta integral a las hepatitis víricas a nivel mundial a fin de poder alcanzar las metas fijadas para 2020 y 2030. Abogar por la plena financiación de la respuesta a las hepatitis víricas mediante la generación del compromiso político con respecto a lo siguiente: el financiamiento sostenido y el sentido de participación nacional, la asignación justa de recursos públicos contra las hepatitis, y la inclusión de servicios esenciales contra las hepatitis en los planes nacionales de prestaciones de salud. Brindar apoyo a los países para que formulen argumentos a favor de la inversión y propuestas para movilizar financiación externa destinada a responder a las hepatitis víricas. Proporcionar directrices y herramientas para evaluar y hacer el seguimiento de los costos de los servicios de salud y de la eficacia en función de los costos, y brindar apoyo a los países para que adopten la Plataforma de la OMS para las Cuentas de Salud de los Países.1

 

4.5

ORIENTACIÓN ESTRATÉGICA 5: Innovación para la agilización

Para eliminar las epidemias de hepatitis víricas se deberán adoptar nuevas tecnologías y enfoques 88. La investigación y la innovación brindan oportunidades para reorientar la respuesta mundial a las hepatitis, aumentar la eficiencia y mejorar la calidad de los servicios, y maximizar el impacto. Es poco probable que se puedan alcanzar las metas fijadas para 2020 y 2030 si nos vemos limitados por los medicamentos, las tecnologías y los modelos de prestación de servicios que se emplean en la actualidad. Es necesario innovar en todo el conjunto continuo de servicios de prevención, diagnóstico, tratamiento y atención. Estas innovaciones deben estar respaldadas por la investigación operativa y por la colaboración entre investigadores y autoridades responsables de las políticas, a fin de garantizar que

La Plataforma de la OMS para las Cuentas de Salud de los Países está disponible en http://www.who.int/healthaccounts/platform_approach/en/ (consultado el 1 de abril de 2016).

1

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los resultados de las investigaciones se lleven rápidamente a la práctica y a una escala que permita lograr el impacto previsto. 89. En esta orientación estratégica se describen los ámbitos en que la investigación y la innovación cumplirán un papel importante para acelerar la respuesta a las hepatitis. Mientras que la OMS tiene una función importante que cumplir para convocar a los asociados y promover y dar forma a una agenda mundial en materia de investigación, gran parte del liderazgo descansará en otros actores, entre ellos, las instituciones de investigación y el sector privado. A la OMS también le cabe responsabilidad en hacer el seguimiento del desarrollo de nuevas vacunas, medicamentos, medios de diagnóstico, otros productos básicos y modelos de prestación de servicios, y, cuando corresponda, incorporarlos rápidamente en sus directrices. Los países tienen un papel fundamental en definir las prioridades de innovación, facilitar la investigación, documentar su experiencia en la aplicación inicial y llevar la iniciativa en la investigación operativa. Teniendo en cuenta el horizonte temporal de 15 años para alcanzar las metas fijadas para 2030, deberían contemplarse prioridades de investigación a corto mediano y largo plazo. La presente Estrategia se centra en las prioridades de corto y mediano plazo. 4.5.1 Optimizar la prevención 90. Además de las tecnologías existentes para prevenir las infecciones por virus de hepatitis, existen grandes oportunidades de mejorar y ampliar el conjunto de intervenciones de prevención contra las hepatitis víricas. 91. Dispositivos de inyección. La aplicación eficaz de la política y la campaña mundial de la OMS sobre seguridad de las inyecciones requerirá innovaciones en materiales de inyección con mecanismos de seguridad que sean asequibles a fin de evitar su reutilización. Los programas de reducción de daños se beneficiarían con nuevos diseños de agujas y jeringas que minimicen el «espacio muerto» donde puede quedar sangre después de la utilización de esos materiales. 92. Vacunas contra las hepatitis. Los programas de vacunación contra el virus de la hepatitis B se podrían mejorar considerablemente con el desarrollo de una vacuna más estable al calor y a la congelación, y sistemas simplificados para la administración de una dosis neonatal de vacuna contra dicho virus. El desarrollo de tratamientos eficaces contra la hepatitis C ha llevado paradójicamente a una reducción de los esfuerzos por encontrar una vacuna contra la infección por el virus de la hepatitis C, una tendencia que es necesario invertir. El desarrollo de una vacuna eficaz contra el virus de la hepatitis C sería una potente adición a la cartera de intervenciones para prevenir las hepatitis y complementaría los nuevos avances en el tratamiento de este tipo de hepatitis. 93. Uso de medicamentos antivíricos con fines de prevención. Debería considerarse la importancia que podría tener la profilaxis pre y post exposición para evitar la infección por los virus de la hepatitis B y C, teniendo en cuenta la experiencia derivada de la respuesta al VIH. Del mismo modo, hace falta más investigación sobre el uso de medicamentos antivíricos para prevenir la transmisión del virus de la hepatitis B de madre a hijo, lo que constituiría un complemento importante de la vacunación neonatal contra el virus de la hepatitis B. Debería evaluarse el impacto de la ampliación de la cobertura del tratamiento contra las hepatitis víricas B y C en la prevención de estos dos tipos de hepatitis. 94. Beneficios del tratamiento en términos de prevención. Determinar los posibles beneficios en términos de prevención que tendría la ampliación de la cobertura del tratamiento de las hepatitis víricas B y C en la transmisión de estos dos tipos de hepatitis.

ANEXO 8

383

4.5.2 Optimizar las pruebas y los medios de diagnóstico 95. Existen enormes oportunidades de mejorar las tecnologías, estrategias y enfoques para el diagnóstico de las hepatitis víricas, lo que resulta esencial para ampliar rápidamente los servicios que permiten detectar las hepatitis víricas y asegurar un diagnóstico, evaluación clínica y seguimiento de pacientes en forma precisa y confiable. Se requieren tecnologías sencillas para asegurar que tales servicios puedan prestarse en zonas aisladas y a grupos de población a los que es difícil llegar. Debería darse prioridad al desarrollo de pruebas de diagnóstico rápido de infecciones por los virus de las hepatitis B y C, pruebas aplicables en el lugar de consulta para el seguimiento de la carga vírica de la hepatitis B y la hepatitis C (así como de antígeno del virus de la hepatitis C) a fin de orientar las decisiones relativas al tratamiento, y métodos simplificados para evaluar de manera fiable la fibrosis hepática y la cirrosis hepática. 4.5.3 Optimizar los medicamentos y regímenes terapéuticos 96. El desarrollo de medicamentos altamente eficaces para el tratamiento de la infección crónica por el virus de la hepatitis C ha cambiado el panorama para abordar las epidemias de este tipo de hepatitis. También hay un número impresionante de nuevos medicamentos, combinaciones y moléculas candidatas en fase de desarrollo que prometen ofrecer fármacos y regímenes terapéuticos orales más eficaces, potentes, tolerables y seguros. Debería darse prioridad al desarrollo de tratamientos pangenotípicos sencillos para el virus de la hepatitis C. Los avances en el desarrollo de medicamentos para tratar la infección crónica por el virus de la hepatitis B han sido menos satisfactorios, y aún se debe encontrar una «cura». Para eliminar las epidemias de hepatitis B y C se requerirán tratamientos curativos seguros y eficaces. El desarrollo de formulaciones terapéuticas de acción prolongada debería contribuir a mejorar la observancia del tratamiento. Además, se requieren nuevos medicamentos y otros tratamientos para mejorar el manejo de las complicaciones de las infecciones crónicas por los virus de las hepatitis, incluidos tratamientos para hepatopatías crónicas, insuficiencia hepática y carcinoma hepatocelular. 4.5.4 Optimizar la prestación de servicios 97. Son pocos los países que cuentan con programas de salud pública que prestan servicios integrales contra las hepatitis, aparte de los programas de vacunación infantil contra el virus de la hepatitis B. Existen diversos obstáculos para la administración eficiente de la dosis neonatal de vacuna contra el virus de la hepatitis B, intervención fundamental para prevenir la transmisión del virus de madre a hijo. Los servicios de reducción de daños que han resultado eficaces para prevenir epidemias de VIH entre los consumidores de drogas inyectables han tenido resultados menos exitosos en la prevención de epidemias del virus de la hepatitis C, a pesar de que las intervenciones clave son las mismas. El diagnóstico precoz y la determinación del estadio de las hepatitis crónicas se ven comprometidos por la falta de medios de diagnóstico sencillos y fiables y de servicios de detección eficaces que puedan prestarse a los grupos de población y en los lugares más afectados. En 2015, menos del 1% de las personas con infección crónica por los virus de las hepatitis estaba recibiendo tratamiento, en su mayoría a través de atención clínica individual. 98. Las deficiencias de la respuesta, como las señaladas supra, ponen de relieve problemas en la prestación de servicios que exigen un análisis minucioso y nuevos enfoques al respecto. Para brindar tratamiento y atención en gran escala a las personas que padecen hepatitis crónica se deberá aplicar un nuevo enfoque de salud pública para la prestación de servicios, que incluya regímenes terapéuticos y protocolos simplificados y normalizados, así como atención descentralizada, en el nivel primario de atención de salud y a nivel comunitario. Es necesario invertir en investigación operativa para evaluar diferentes modelos de prestación de servicios, así como oportunidades para mejorar su calidad. Para expandir el tratamiento, particularmente el tratamiento de por vida de la hepatitis B, se requerirán estrategias y enfoques para maximizar la observancia del tratamiento y la continuación de la atención,

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hacer el seguimiento de los pacientes para determinar los resultados del tratamiento y el grado de fracaso de este, y vigilar la toxicidad de los fármacos y la aparición de farmacorresistencia.

5.

APLICACIÓN DE LA ESTRATEGIA: LIDERAZGO, ALIANZAS, RENDICIÓN DE CUENTAS, SEGUIMIENTO Y EVALUACIÓN, Y CÁLCULO DE COSTOS

99. Para poder aplicar la Estrategia de manera eficaz se requiere la acción concertada de todas las partes interesadas en la respuesta del sector de la salud a las hepatitis víricas. Para lograr el éxito se necesita un liderazgo firme y alianzas sólidas para garantizar la coherencia de las políticas y programas. En el sector de la salud, deben establecerse y fortalecerse los vínculos entre los diferentes programas para enfermedades específicas y los programas transversales.

5.1

Colaboración con los asociados

100. La OMS tiene una importante función de convocatoria: congrega a diferentes representaciones, sectores y organizaciones en apoyo de una respuesta coordinada y coherente del sector de la salud a las hepatitis víricas. La Secretaría trabaja en estrecha colaboración no solo con los Estados Miembros, sino también con otros asociados clave, los cuales se enumeran a continuación: Donantes multilaterales y bilaterales, y organismos, fondos y fundaciones de desarrollo. A diferencia de lo que ocurre con otras enfermedades transmisibles importantes, como el VIH, la tuberculosis y el paludismo, hay muy pocos organismos donantes de importancia que brinden apoyo contra las hepatitis víricas. La Alianza Gavi para las Vacunas cumple una función crucial de apoyo a los programas sistemáticos de inmunización infantil, en los que la vacuna contra el virus de la hepatitis B está incluida en la vacuna pentavalente. Un desafío clave en los próximos años será movilizar la participación de otros donantes y organismos de desarrollo importantes en la respuesta a las hepatitis víricas. Sociedad civil. La sociedad civil ha cumplido un papel protagónico en lo que respecta a la incorporación de las hepatitis víricas en los programas mundiales de salud y de desarrollo, con el firme liderazgo de grupos de pacientes de hepatitis, promotores del tratamiento y activistas en el ámbito de la salud pública. La OMS ha creado un Grupo de Referencia de la Sociedad Civil sobre las Hepatitis Víricas que reúne a representantes de una amplia gama de grupos y redes de la sociedad civil relacionados con las hepatitis. El Grupo de Referencia asesora a la OMS sobre sus políticas y programa de trabajo en relación con las hepatitis víricasy facilita la divulgación y la aplicación de las políticas y directrices de la OMS. La sociedad civil está representada en todos los grupos de trabajo técnico de la OMS, incluidos los relacionados con la formulación de sus políticas, directrices y herramientas. Diversas organizaciones de la sociedad civil tienen relaciones oficiales con la OMS, lo que les permite asistir como observadores a diferentes reuniones de los órganos deliberantes de esta. Asociados técnicos. La OMS ha establecido un Comité Consultivo Estratégico y Técnico sobre Hepatitis Víricas integrado por diversos expertos técnicos de programas nacionales sobre hepatitis, organismos de ejecución, institutos de investigación y la sociedad civil para asesorar a la Directora General con respecto a las políticas y el programa de trabajo de la Organización sobre esta enfermedad. Los asociados técnicos cumplen una función crítica en los grupos de trabajo de la OMS responsables de la formulación de sus políticas y directrices.

ANEXO 8

385

5.2

Seguimiento, evaluación y presentación de informes

101. El seguimiento de la aplicación de la Estrategia se hará en tres niveles, utilizando los mecanismos existentes: • seguimiento y evaluación de los avances para lograr los objetivos y metas mundiales; • seguimiento y evaluación de la respuesta a nivel nacional; • marco de la OMS para la gestión basada en los resultados. 102. Se supervisarán algunas metas mediante el sistema de presentación de informes sobre los avances en la lucha contra el sida y el marco de evaluación y seguimiento/rendición de cuentas que respalde la aplicación del Plan de acción mundial sobre vacunas 2011-2020. 5.2.1 Seguimiento y presentación de informes sobre los avances para lograr los objetivos y metas mundiales 103. A nivel mundial, está previsto realizar exámenes periódicos para evaluar los progresos con respecto a los diversos compromisos y metas. Estos exámenes se basarán en los datos recibidos de los países a través de los diversos mecanismos de seguimiento y evaluación ya existentes. 104. Se evaluarán periódicamente los progresos a nivel mundial y regional en la consecución de las metas establecidas en la presente Estrategia. También se realizarán comparaciones entre países y dentro de estos (partiendo de puntos de referencia) para evaluar el desempeño en la consecución de las metas. La Estrategia está diseñada con suficiente flexibilidad para incorporar más prioridades o resolver las deficiencias que pudieran detectarse en la respuesta del sector de la salud a las hepatitis. La OMS continuará trabajando con sus asociados a fin de brindar apoyo a los países para recopilar, en forma armonizada y normalizada, datos sobre indicadores básicos, y en la elaboración de informes mundiales y regionales. 105. La OMS elaborará un marco de seguimiento y rendición de cuentas para la Estrategia en consulta con partes interesadas clave, a partir de los sistemas de información y presentación de informes que se utilizan en la actualidad. También hará un seguimiento y compartirá datos sobre la utilización de sus directrices relativas a las hepatitis víricas, así como sobre los avances en la aplicación de la Estrategia, a fin de poner de relieve los obstáculos y promover las mejores prácticas. 5.2.2 Seguimiento y evaluación de la respuesta a nivel nacional 106. Los avances en la aplicación de la respuesta del sector de la salud a las hepatitis víricas deberían evaluarse con indicadores sobre disponibilidad, resultados de la cobertura e impacto, teniendo en cuenta otras recomendaciones pertinentes sobre dicho seguimiento. Se observarán y presentarán informes sobre los avances en la consecución de los objetivos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, en particular los relativos a la salud. 107. Los indicadores para determinar el fortalecimiento de los sistemas de salud nacionales se derivan de una plataforma común para el seguimiento y evaluación de las estrategias sanitarias nacionales, denominada plataforma de Vigilancia de los Sistemas de Salud Nacionales, coordinada por la OMS. También se dispone de instrumentos para determinar los avances en la aplicación de medidas normativas, jurídicas y estructurales para mejorar la respuesta a las hepatitis.

386

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5.2.3 Marco de la OMS para la gestión basada en los resultados 108. El Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019 de la OMS presenta una visión estratégica de alto nivel para la labor de la Organización. En este programa se describen seis áreas de trabajo. La mayoría de las actividades relacionadas con las hepatitis víricas corresponden a la Categoría 1, relativa a las enfermedades transmisibles. No obstante, otras actividades importantes relacionadas con las hepatitis se enmarcan en otras categorías, sobre todo la Categoría 2, relativa a las enfermedades no transmisibles (que incluye el cáncer, el consumo de sustancias y la atención crónica), la Categoría 3, relativa a la promoción de la salud a lo largo del ciclo de vida (que incluye la salud materna, infantil y en la adolescencia) y la Categoría 4 (que incluye el acceso a medicamentos y medios de diagnóstico, la prestación de servicios integrados, la información estratégica y los recursos humanos). En la Categoría 1, el VIH y las hepatitis víricas tienen su propia área de trabajo para la cual se elaboran planes bienales con un conjunto de resultados convenidos y un presupuesto. La presente Estrategia abarca tres bienios (2016-2017, 2018-2019 y 2020-2021). El seguimiento de la ejecución del plan de trabajo se realiza mediante un examen a mitad de periodo al término del primer año de cada bienio, y se informa de los avances en la consecución de cada uno de los resultados al final de cada bienio. 

5.3

Aplicación de la Estrategia a nivel nacional

109. La Estrategia mundial tiene por finalidad orientar la formulación y la aplicación de estrategias, iniciativas y actividades nacionales contra las hepatitis víricas. Una amplia aceptación a lo largo del proceso de preparación contribuirá a su aplicación eficaz. Para que pueda existir un sentimiento de adhesión de los países, las estrategias o planes nacionales sobre las hepatitis deberían estar en consonancia con otros planes existentes, como los planes nacionales de desarrollo, las estrategias nacionales del sector de la salud y las estrategias para otras enfermedades. En la medida de lo posible, también deberían estar en consonancia con los ciclos financieros y de planificación nacional.

5.4

Rendición de cuentas

110. La existencia de mecanismos de rendición de cuentas eficientes y transparentes, conjuntamente con una sólida participación de la sociedad civil, reviste gran importancia dada la variedad de asociados y partes interesadas que se requieren para establecer una respuesta eficaz a las hepatitis víricas. Como aspectos básicos importantes cabe señalar el fomento de un sólido liderazgo y gobernanza que comprendan una participación plena con todos los interesados pertinentes, el establecimiento de metas claras, el uso de indicadores apropiados para dar seguimiento a los progresos y el establecimiento de procesos transparentes e inclusivos de evaluación y presentación de informes.

5.5

Estimación del costo de la aplicación de la Estrategia

111. Cabe esperar que la Estrategia mundial del sector de la salud contra las hepatitis víricas para 2016-2021 genere una reducción de 30% de nuevos casos y una disminución de 10% del número de muertes asociadas a las hepatitis para 2020, y una reducción de 90% de nuevos casos y una disminución de 65% de las muertes asociadas a las hepatitis para 2030. 112. Las principales intervenciones son las pruebas de detección y el tratamiento (tanto del virus de la hepatitis B como del virus de la hepatitis C) (con 8 millones de personas tratadas para 2020 y el 80% de las personas candidatas a recibir tratamiento tratadas para 2030); la vacuna contra el virus de la hepatitis B (con una cobertura del 90% para 2020) y la prevención de la transmisión de madre a hijo (con una cobertura del 50% para 2020 con la administración de una dosis neonatal de vacuna, y una cobertura del 90% para 2030 con la incorporación de la administración de la dosis neonatal y de intervenciones adicionales, incluido el uso de medicamentos antivíricos en el periodo previo y posterior al parto); la reducción de daños entre los consumidores de drogas inyectables (mediante el suministro de

ANEXO 8

387

dispositivos de inyección estériles y terapia de sustitución de opioides), y medidas orientadas a conseguir la máxima seguridad de la sangre y de las inyecciones. 113. Se supone que los costos de algunas intervenciones se distribuyen entre diferentes partes del sector de la salud: el 25% de los costos estimados de los programas dirigidos a los consumidores de drogas inyectables y de las terapias de sustitución de opioides está incorporado en la presente Estrategia, pues los costos también están reflejados en la estrategia sobre el VIH; el 10% de los costos estimados relacionados con la seguridad de la sangre y de las inyecciones está incorporado en la Estrategia, y solamente el 10% y el 50% de los costos previstos de las pruebas de detección, en el caso de África y otros lugares, respectivamente, están incorporados en la Estrategia sobre las hepatitis víricas, debido a que los costos de las campañas de detección activas también están incorporados en la estrategia sobre el VIH. 114. En los países de ingresos bajos e ingresos medianos bajos, la totalidad de los costos de la intervención se consideran costos adicionales para el sector de la salud. Sin embargo, en los países de ingresos medianos altos e ingresos altos se espera que los costos de las intervenciones se compensen parcial o totalmente con los ahorros resultantes de la reducción de las necesidades de atención de personas con enfermedad en estadio avanzado, o mediante el reemplazo de tratamientos alternativos menos eficaces que se encuentren en uso. En consecuencia, el cálculo de los costos de la presente Estrategia incluye el 100% de los costos en el caso de los países de ingresos bajos e ingresos medianos bajos, y el 25% de los costos de los países de ingresos medianos altos. No incluye el costo de los países de ingresos altos. 115. El costo total de la aplicación de la presente Estrategia para el periodo 2016-2021 es de US$ 11 900 millones (véase la figura 8). En ese periodo, el costo anual máximo corresponde a 2021, y su valor es de US$ 4100 millones. En los años posteriores a 2021, los costos anuales continúan aumentando y alcanzan su máximo valor, de US$ 5200 millones, en 2026. Los costos disminuyen a US$ 3500 millones anuales en 2031. Los principales elementos determinantes del costo son el tratamiento y los exámenes de detección del virus de la hepatitis B, y los costos relacionados con el virus de la hepatitis C. Los costos bajan en el futuro debido principalmente a la disminución de la necesidad de realizar pruebas de detección del virus de la hepatitis B y la reducción de las cargas de tratamiento del virus de la hepatitis B (debido a la disminución de las tasas de nuevos casos y a la introducción de una cura para las personas tratadas con medicamentos antivíricos). 116. A efectos comparativos, en el periodo 2016-2021, el costo para todos los países de ingresos bajos e ingresos medianos (costos totales para esos países, pero sin incluir los costos correspondientes a los países de ingresos altos) alcanza los US$ 19 300 millones. En este contexto, el costo anual máximo en el periodo que abarca la Estrategia es de US$ 7100 millones. En los años posteriores a 2021, los costos anuales continúan aumentando, y alcanzan su máximo valor, de US$ 8800 millones, en 2025, y luego disminuyen.

388

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Figura 8. Costo de la aplicación de la Estrategia mundial del sector de la salud contra las hepatitis víricas para 2016-2030 (en millones de US$)

Apéndice 3 [A69/33 – 16 de mayo de 2016]

Estrategia mundial del sector de la salud contra las infecciones de transmisión sexual para 2016-2021 – poner fin a las infecciones de transmisión sexual INTRODUCCIÓN Y CONTEXTO 1. En la Estrategia mundial del sector de la salud contra las infecciones de transmisión sexual (ITS) para 2016-2021 se toman como base las conclusiones extraídas al evaluar la aplicación de la Estrategia mundial de prevención y control de las ITS 2006-20151 y se establece una visión, objetivos, metas, principios rectores y medidas prioritarias para poner fin a la epidemia de ITS como un problema de salud pública. 2. En la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible2 se define un ambicioso conjunto de metas y objetivos mundiales en materia de salud. El Objetivo 3 («Garantizar una vida sana y promover el bienestar de todos a todas las edades»), incluido el énfasis en las áreas relacionadas con la salud, reviste especial interés para la estrategia propuesta (véase el recuadro 1).

1 2

Documento A68/36, informes sobre los progresos realizados G.

Resolución 70/1 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Véase http://www.un.org/ga/search/view_doc.asp?symbol=A/RES/70/1&Lang=S (consultado el 13 de abril de 2016).

ANEXO 8

389

3. En la presente estrategia se describe un importante componente de la contribución al sector de la salud al logro de esas metas, y se delinean medidas para los países y para la Organización Mundial de la Salud (OMS). Si se adoptan estas medidas, se acelerará e intensificará la respuesta a las ITS, lo que permitirá consolidar los avances hacia el objetivo de poner fin a las epidemias. Asimismo, la aplicación de la Estrategia mundial del sector de la salud contra las ITS requerirá apoyo político y recursos para acelerar de inmediato la respuesta durante los próximos cinco años y mantener las medidas hasta 2030 y en los años posteriores. 4. En esta estrategia se determina que la respuesta del sector de la salud frente a las ITS resulta decisiva para lograr la cobertura sanitaria universal, una de las principales metas de salud de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) establecidas en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. La Estrategia, una vez aplicada, contribuirá a que disminuyan radicalmente las ITS y las muertes relacionadas con dichas infecciones (incluidas las muertes fetales intrauterinas y el cáncer cervicouterino), al tiempo que mejorará la salud individual, la salud sexual de los hombres y las mujeres, y el bienestar de las personas en general. Asimismo, guiará los esfuerzos destinados a: acelerar y focalizar las iniciativas de prevención integrales mediante la ampliación de los enfoques comportamentales, biomédicos y estructurales combinados que estén basados en datos científicos; facilitar el acceso de las personas a la información sobre su estado en relación con las ITS; mejorar el acceso a tratamiento y a cuidados integrales a largo plazo cuando sea necesario; y hacer frente a la estigmatización y la discriminación generalizadas. La estrategia promueve un enfoque centrado en las personas, basado en los principios de los derechos humanos, la igualdad de género y la equidad sanitaria. Recuadro 1. Metas 3.1 3.2 De aquí a 2030, reducir la tasa mundial de mortalidad materna a menos de 70 por cada 100 000 nacidos vivos De aquí a 2030, poner fin a las muertes evitables de recién nacidos y de niños menores de 5 años, logrando que todos los países intenten reducir la mortalidad neonatal al menos a 12 por cada 1000 nacidos vivos y la mortalidad de los niños menores de 5 años al menos a 25 por cada 1000 nacidos vivos De aquí a 2030, poner fin a las epidemias del SIDA, la tuberculosis, la malaria y las enfermedades tropicales desatendidas y combatir la hepatitis, las enfermedades transmitidas por el agua y otras enfermedades transmisibles De aquí a 2030, reducir en un tercio la mortalidad prematura por enfermedades no transmisibles mediante su prevención y tratamiento, y promover la salud mental y el bienestar Fortalecer la prevención y el tratamiento del abuso de sustancias adictivas, incluido el uso indebido de estupefacientes y el consumo nocivo de alcohol De aquí a 2020, reducir a la mitad el número de muertes y lesiones causadas por accidentes de tráfico en el mundo De aquí a 2030, garantizar el acceso universal a los servicios de salud sexual y reproductiva, incluidos los de planificación familiar, información y educación, y la integración de la salud reproductiva en las estrategias y los programas nacionales Lograr la cobertura sanitaria universal, incluida la protección contra los riesgos financieros, el acceso a servicios de salud esenciales de calidad y el acceso a medicamentos y vacunas inocuos, eficaces, asequibles y de calidad para todos Objetivo de Desarrollo Sostenible 3: Garantizar una vida sana y promover el bienestar de todos a todas las edades

3.3

3.4 3.5 3.6 3.7

3.8

390

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

3.9 3.a 3.b

De aquí a 2030, reducir considerablemente el número de muertes y enfermedades causadas por productos químicos peligrosos y por la polución y contaminación del aire, el agua y el suelo Fortalecer la aplicación del Convenio Marco de la Organización Mundial de la Salud para el Control del Tabaco en todos los países, según proceda Apoyar las actividades de investigación y desarrollo de vacunas y medicamentos contra las enfermedades transmisibles y no transmisibles que afectan primordialmente a los países en desarrollo y facilitar el acceso a medicamentos y vacunas esenciales asequibles de conformidad con la Declaración relativa al Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual Relacionados con el Comercio y la Salud Pública, en la que se afirma el derecho de los países en desarrollo a utilizar al máximo las disposiciones del Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual Relacionados con el Comercio respecto a la flexibilidad para proteger la salud pública y, en particular, proporcionar acceso a los medicamentos para todos Aumentar considerablemente la financiación de la salud y la contratación, el perfeccionamiento, la capacitación y la retención del personal sanitario en los países en desarrollo, especialmente en los países menos adelantados y los pequeños Estados insulares en desarrollo Reforzar la capacidad de todos los países, en particular los países en desarrollo, en materia de alerta temprana, reducción de riesgos y gestión de los riesgos para la salud nacional y mundial

3.c

3.d

5. Esta estrategia coincide plenamente con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y la orientación hacia la cobertura sanitaria universal. Está asimismo en consonancia con otras estrategias y planes mundiales de salud clave de la OMS en materia de salud sexual y reproductiva, VIH, violencia contra las mujeres y las niñas, salud de los adolescentes, salud de la madre, el recién nacido y el niño, enfermedades no transmisibles, servicios de salud integrados y centrados en las personas, hepatitis víricas, tuberculosis, y seguridad de la sangre.1 6. En la próxima fase de la respuesta a las ITS se deberá poner el acento en la creación de asociaciones amplias y vínculos sólidos con otras iniciativas de salud y de desarrollo. En la estrategia se tienen en cuenta las estrategias mundiales de salud de los principales asociados en pro del desarrollo, a saber: el Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria, el Plan de Emergencia del Presidente de los Estados Unidos para el Alivio del Sida, la Alianza Gavi para las Vacunas (Gavi), y la Estrategia Mundial para la Salud de la Mujer, el Niño y el Adolescente (2016-2030).2 7. En la estrategia se definen los servicios de calidad garantizada relativos a las ITS que son esenciales para atender las necesidades y preferencias de las personas y se proponen medidas para abordar los factores determinantes subyacentes de las epidemias de ITS, entre ellos la estigmatización y discriminación, y las inequidades que exponen a las personas a un mayor riesgo de infección y limitan el acceso a servicios eficaces de prevención y tratamiento. Asimismo, se describe cómo garantizar una cobertura de servicios equitativa y el máximo impacto para todas las personas necesitadas, lo que incluye un énfasis tanto en la población en general como en grupos poblacionales específicos (véase el recuadro 2).

1 Se puede obtener información sobre la función de la OMS en materia de promoción y sobre las consultas en línea, por ejemplo sobre la iniciativa «Giving voice to youth». Véase http://www.who.int/reproductivehealth/en/ (consultada el 20 de abril de 2016), así como sobre el Plan de acción mundial de la OMS sobre resistencia a los antimicrobianos. Véase http://www.who.int/drugresistance/global_action_plan/en/ (consultada el 24 de abril de 2016).

La Estrategia Mundial para la Salud de la Mujer, el Niño y el Adolescente (2016-2030) puede consultarse en http://www.everywomaneverychild.org/global-strategy-2 (consultado el 22 de abril de 2016).

2

ANEXO 8

391

Recuadro 2. Poblaciones específicas Cada país tiene que definir las poblaciones específicas más afectadas por las epidemias de ITS. La respuesta debería basarse en el contexto epidemiológico y social. A los efectos de la lucha contra las ITS, la expresión «poblaciones específicas» incluirá a aquellas poblaciones con más probabilidades de tener un elevado número de parejas sexuales, como los trabajadores del sexo y sus clientes. Otras poblaciones que se pueden considerar son los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres, las personas transgénero y las personas que ya tienen una ITS, como aquellas con VIH. Muchos de estos grupos se solapan con los grupos reconocidos como poblaciones clave respecto del VIH. Otros grupos considerados especialmente vulnerables a las ITS son los jóvenes y los adolescentes, las mujeres, las poblaciones móviles, los niños y los jóvenes que viven en la calle, los presos, los consumidores de drogas y las personas afectadas por conflictos y disturbios.

8. La estrategia también recomienda enfoques destinados a minimizar el riesgo de dificultades financieras para las personas que solicitan servicios, y respalda la innovación para acelerar los avances. Muchas de las medidas prioritarias destacadas se basan en el sólido conjunto de datos empíricos generados con la aplicación de la estrategia de 2006-2015 contra las ITS1 y las respuestas obtenidas en todo el mundo.2

ESQUEMA DE LA ESTRATEGIA 9. Esta estrategia (del cual se brinda un esquema en la figura 1) consta de cinco secciones principales: 1. Preparación del terreno: Se analiza el estado actual de las epidemias de ITS y la carga que estas suponen, se identifican oportunidades y desafíos para el futuro, y se argumenta a favor de inversiones adecuadas en la respuesta del sector de salud a las ITS. 2. Formulación de la Estrategia: Se describen los tres marcos para la organización de la Estrategia (cobertura sanitaria universal, el conjunto continuo de servicios para atender las ITS y un enfoque de salud pública) y se presenta la estructura de la Estrategia. 3. Visión, objetivo, metas y principios rectores: Se presenta un conjunto de metas sobre impacto y cobertura de servicios para 2020 y 2030 con el fin de impulsar la respuesta. 4. Orientaciones estratégicas y medidas prioritarias: Se recomiendan medidas que deben adoptar tanto los países como la OMS en el marco de cada una de las cinco orientaciones estratégicas. 5. Aplicación de la Estrategia: Liderazgo, alianzas, rendición de cuentas, seguimiento y evaluación. Se definen los elementos clave de la aplicación.

Estrategia mundial de prevención y control de las infecciones de transmisión sexual 2006-2015. Véase http://apps. who.int/iris/bitstream/10665/43773/1/9789243563473_spa.pdf (consultado el 22 de abril de 2016). 2

1

Véase el documento A68/36, informes sobre los progresos realizados G (2015).

392

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

Figura 1. Esquema de la Estrategia mundial del sector de la salud contra las infecciones de transmisión sexual para 2016-2021

ANEXO 8

393

1.

PREPARACIÓN DEL TERRENO: por qué la respuesta a las ITS debería constituir una prioridad de alcance mundial

10. La carga de morbilidad y mortalidad a nivel mundial derivada de patógenos de transmisión sexual compromete la calidad de vida, así como la salud sexual y reproductiva y la salud del recién nacido y del niño (véase la figura 2). Las ITS también facilitan indirectamente la transmisión del VIH y provocan los cambios celulares que preceden a algunos tipos de cáncer. Asimismo, imponen una fuerte presión en los presupuestos tanto de los hogares como de los sistemas de salud nacionales en los países de ingresos medianos y bajos, y tienen efectos adversos en el bienestar general de las personas (recuadro 3). Recuadro 3. Los efectos ocultos de las ITS

Se estima que todos los años se registran 357 millones de nuevos casos de cuatro tipos de ITS curables en personas de entre 15 y 49 años (véase la figura 2): infección por C. trachomatis (131 millones), infección por N. gonorrhoeae (78 millones), sífilis (6 millones) o infección por Trichomonas vaginalis (142 millones)*. La prevalencia de algunas ITS víricas es igualmente elevada, dado que alrededor de 417 millones de personas están infectadas con herpes simple de tipo 2 y aproximadamente 291 millones de mujeres son portadoras del virus del papiloma humano. La prevalencia de estas ITS varía según la región y el sexo. Estas epidemias tienen un impacto profundo en la salud y la vida de los niños, los adolescentes y los adultos de todo el mundo. • Muertes fetales y neonatales: la sífilis en el embarazo provoca más de 300 000 muertes fetales y neonatales por año y expone a otros 215 000 niños a un mayor riesgo de muerte prematura; • Cáncer cervicouterino: la infección por el virus del papiloma humano es responsable de unos 530 000 casos de cáncer cervicouterino y de 264 000 muertes por dicha enfermedad cada año; • Infertilidad: las ITS, como la gonorrea y la clamidiasis, son importantes causas de infertilidad en el mundo; • Riesgo de VIH: la presencia de una ITS, como la sífilis, la gonorrea o la infección por el virus del herpes simple, aumenta considerablemente (de dos a tres veces en algunas poblaciones) el riesgo de contraer o transmitir la infección por VIH; • Las consecuencias físicas, psicológicas y sociales de las ITS comprometen gravemente la calidad de vida de las personas infectadas. La eliminación o el control adecuados de las ITS contribuirán a reducir las enfermedades y el sufrimiento humano. * Las estimaciones más recientes son de 2012.

11. Las complicaciones debidas a ITS tienen un impacto profundo en la salud sexual y reproductiva. El número de hombres y de mujeres con ITS es similar (a excepción de la infección por el virus del herpes simple de tipo 2), con algunas diferencias regionales (véanse las figuras 3a) y 3b)); sin embargo, las complicaciones afectan desproporcionadamente a las mujeres de varias maneras. 12. La falta de datos sobre las ITS, en particular de datos desagregados por sexo, compromete la respuesta a nivel mundial. Existe disparidad en la presentación de informes entre las distintas regiones y países, así como dentro de cada región y cada país. En la estrategia se propone centrar la atención en dos áreas: en primer lugar, mejorar la calidad de los datos sobre la carga de las ITS desglosados por sexo y por grupo etario con el fin de medir los avances hacia el control de las ITS, y, en segundo lugar, identificar las áreas prioritarias para actuar.

394

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

Figura 2. Estimaciones de la OMS: 357 millones de casos de ITS curables en 2012

Fuente: Newman L. M., Rowley J., Vander Hoorn S. et al., estimaciones mundiales de la prevalencia y la incidencia de cuatro ITS curables en 2012, PLosOne 2015.

ANEXO 8

395

Figura 3 a). Estimación de la incidencia de cuatro ITS curables, por región y por sexo, 2012

Figura 3 b). Estimación de la prevalencia del virus del herpes simple de tipo 2, por región y por sexo, 2012

Las

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69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

13. En los últimos años se han registrado importantes logros en la tarea de mejorar la respuesta a las ITS. Por ejemplo, se observa una disminución apreciable de la incidencia de Haemophilus ducreyi (chancroide) en las tasas de sífilis de la población en general y en algunas secuelas de estas infecciones, entre ellas la conjuntivitis neonatal. El aumento del número de embarazadas a las que se ha realizado la prueba de detección de la sífilis y de la infección por VIH, junto con un mayor acceso a los tratamientos adecuados, ha ayudado a reforzar la viabilidad de la doble eliminación de la transmisión de madre a hijo de la infección por el VIH y de la sífilis. Asimismo, ya se ha demostrado que un mayor acceso a la vacunación contra el virus del papiloma humano reduce las lesiones precancerosas del cuello uterino y las verrugas genitales. La aceleración de la respuesta mundial contribuirá a mantener y consolidar estos logros, al tiempo que generará nuevos resultados satisfactorios en la gestión y reducción de las ITS. 14. La mayoría de las herramientas necesarias para alcanzar las ambiciosas metas fijadas para 2030 se encuentran disponibles. Se perfilan innovaciones potencialmente vitales, como las pruebas en el lugar de consulta para detectar ITS, vacunas contra dichas infecciones y tecnologías polivalentes. Sin embargo, para que las innovaciones tengan pleno efecto, será necesario aumentar rápidamente la inversión en la respuesta a las ITS, orientando los recursos hacia los programas más eficaces y las poblaciones y áreas geográficas más necesitadas, y vinculando las intervenciones relacionadas con las ITS a otros servicios de salud para lograr beneficios mutuos. Estas directrices clave se detallan en esta estrategia.

Priorizar tres ITS para que sean objeto de un enfoque estratégico mundial 15. La Estrategia mundial del sector de la salud contra las ITS se centra principalmente en tres infecciones que requieren medidas de control inmediatas y pueden monitorearse: 1. la infección por Neisseria gonorrhoeae, debido al riesgo creciente de gonorrea intratable y de coinfección por otras ITS, en particular la infección por Chlamydia trachomatis; la infección por Treponema pallidum, con la eliminación de la sífilis congénita, que implica disponer de sistemas sólidos para garantizar el cribado y el tratamiento de todas las mujeres embarazadas y el control de la sífilis en poblaciones específicas; la infección por el virus del papiloma humano, con énfasis en la vacunación para eliminar el cáncer cervicouterino y las verrugas genitales.

2.

3.

Existen intervenciones costoeficaces para las tres ITS. 16. La OMS también reconoce la importancia de la infección por Chlamydia trachomatis y el aumento de la tasa de infección entre los adolescentes. Sin embargo, como todavía están por definir las mejores estrategias para controlar y cuantificar las infecciones por Chlamydia trachomatis, se alienta a que se sigan realizando actividades de investigación y análisis costoeficaces. Por otro lado, la OMS también promoverá la realización de pruebas en el lugar de consulta como paso decisivo contra la propagación de las ITS en pro de la continuidad asistencial.

ANEXO 8

397

2.

FORMULACIÓN DE LA ESTRATEGIA

17. La propuesta de estrategia contra las ITS es una de las tres estrategias relacionadas del sector de la salud para 2016-2021, diseñada para contribuir al logro de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y los objetivos que esta consagra. La promoción de la salud es uno de los principales objetivos de la nueva Agenda, que refleja el papel central que desempeña la salud en la tarea de aliviar la pobreza y facilitar el desarrollo. 18. La estrategia integra la respuesta a la carga de ITS en el marco de desarrollo más amplio posterior a 2015. En él se describen las medidas prioritarias necesarias para alcanzar las metas mundiales relacionadas con las ITS y la manera en que la respuesta a dichas infecciones puede contribuir a lograr la cobertura sanitaria universal y otros objetivos de salud clave. 19. La estrategia se basa en tres marcos generales: la cobertura sanitaria universal, la continuidad asistencial en relación con las ITS y el enfoque de salud pública.

Cobertura sanitaria universal 20. La cobertura sanitaria universal (véase la figura 4) ofrece un marco general para la Estrategia. Comprende tres objetivos interrelacionados: 1) mejorar la variedad, calidad y disponibilidad de las intervenciones y los servicios de salud esenciales (cubriendo la gama de servicios necesarios); aumentar el uso equitativo y óptimo de servicios en función de las necesidades (brindando cobertura a las poblaciones que los necesitan); y reducir los costos y brindar protección financiera a quienes necesitan los servicios (cubriendo los costos de dichos servicios).

2)

3)

21. A medida que aumentan los recursos, la eficiencia y las capacidades, se puede ampliar la gama de servicios prestados, mejorar la calidad y brindar cobertura a un mayor porcentaje de la población con menos costos directos para quienes necesitan los servicios, lo que implica un avance progresivo hacia la cobertura sanitaria universal. Cada país deberá determinar la vía más adecuada para lograr la cobertura sanitaria universal a partir de su propio contexto, estableciendo prioridades y buscando soluciones intermedias para poder avanzar lo más rápido posible y garantizar al mismo tiempo la sostenibilidad, calidad y equidad de los programas. 22. En la estrategia propuesta se adopta la perspectiva de cobertura sanitaria universal (figura 4) y se subraya la necesidad de fortalecer la salud y los sistemas comunitarios, identificar las intervenciones de alto impacto, afrontar los determinantes sociales que favorecen la epidemia y obstaculizan la respuesta, y garantizar que las personas utilicen los servicios sanitarios de calidad que necesiten sin padecer dificultades financieras o estigmatización. En particular, se abordan cuestiones relacionadas con la cobertura eficaz y equitativa de servicios, que implica superar los obstáculos que dificultan la atención y comprender las necesidades de las mujeres, los adolescentes y los grupos de población específicos (véase el recuadro 3), entre ellos los que están expuestos a un mayor grado de vulnerabilidad.

398

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

Figura 4. Las tres dimensiones de la cobertura sanitaria universal: todas las personas reciben los servicios de calidad adecuada que necesitan, sin que por ello deban padecer dificultades financieras

El conjunto continuo de servicios relativos a las ITS como marco de organización para los programas de lucha contra esas infecciones 23. Si bien el concepto de cobertura sanitaria universal sirve de marco a la estrategia general, el conjunto continuo de servicios que se necesitan para superar las epidemias de ITS brinda un marco integral de prestación de servicios para organizar las medidas estratégicas (véase la figura 5). Dicho conjunto continuo de servicios abarca toda la gama de intervenciones (prevención, diagnóstico, tratamiento y cura) que se necesitan para alcanzar las metas estratégicas e incluye a todas las personas: las personas incluidas en actividades de prevención; las personas sometidas a pruebas de detección; las personas que conocen su estado; las personas admitidas en mecanismos de atención; las personas que han iniciado el tratamiento; las personas que han completado el tratamiento; las personas curadas, y las personas que acceden a atención crónica. 24. En la estrategia se describen las medidas prioritarias para aumentar el impacto y la equidad de las respuestas a las ITS a lo largo de todo el continuo de servicios, con especial énfasis en la necesidad de llegar a las poblaciones desatendidas que, según el contexto, pueden incluir a mujeres, hombres, adolescentes, hombres que tienen relaciones con hombres, trabajadores sexuales y personas transgénero. Se identifican formas de garantizar y mejorar la calidad de los servicios y se proponen estrategias para lograr la sostenibilidad financiera y minimizar el riesgo de dificultades financieras para las personas que necesitan dichos servicios. 25. A medida que las personas avanzan a lo largo del continuo de servicios relacionados con las ITS, tiende a disminuir el grado de retención de dichas personas en el proceso asistencial (véase la figura 5). El objetivo es incluir lo antes posible a las personas en el continuo asistencial, mantenerlas dentro de dicho continuo y reducir al mínimo el número de personas que abandonan el proceso asistencial.

ANEXO 8

399

26. En la estrategia también se exponen sólidos argumentos a favor de ampliar la prestación de servicios de calidad en materia de prevención y atención de las ITS en los centros de atención primaria, de salud sexual y reproductiva y de atención relacionada con el VIH. Se hace hincapié en las oportunidades para incrementar la cobertura mediante la colaboración con otros sectores gubernamentales y con las organizaciones comunitarias y los proveedores privados. Figura 5. El conjunto continuo de servicios relativos a las ITS y la disminución progresiva de la retención de pacientes en el proceso asistencial

Un enfoque de salud pública 27. La estrategia se basa en un enfoque de salud pública orientado a prevenir las enfermedades, promover la salud y garantizar la calidad de vida de la población en su conjunto. Tiene como objetivo garantizar a la población el mayor acceso posible a servicios de calidad mediante intervenciones y servicios simplificados y estandarizados que puedan aplicarse en mayor escala con facilidad, incluso en entornos donde los recursos son limitados. A través de un enfoque de salud pública, se proponen: • protocolos y orientaciones estandarizados y simplificados; • servicios de salud integrados y centrados en las personas; • prestación de servicios descentralizada; • un énfasis en la equidad; • participación de la comunidad; • la participación significativa de las personas más afectadas por las ITS;

400

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

• la movilización de los sectores público y privado; • la prestación de servicios gratuitos y asequibles; • el cambio desde un enfoque clínico individual hacia planes nacionales basados en la población. 28. Se promueve el principio de la «salud en todas las políticas» mediante reformas jurídicas, regulatorias y normativas en los casos necesarios. Se busca fortalecer la integración y los vínculos entre los servicios relativos a las ITS y otros servicios, mejorando tanto el impacto como la eficiencia.

Estructura de la Estrategia mundial 29. En la estrategia se describen cinco orientaciones estratégicas, que incluyen medidas prioritarias que deben adoptar los países. Asimismo se describe el apoyo que brindará la OMS para articular una respuesta mundial en mayor escala. Dicha respuesta saca provecho de las oportunidades que ofrecen los marcos formulados en respuesta a la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible para poner fin a las epidemias de ITS, que constituyen una de las principales preocupaciones en materia de salud pública. 30. Las cinco orientaciones estratégicas (que se presentan en la figura 1) de la estrategia para el periodo 2016-2021 son las siguientes: Orientación estratégica 1: Información para una acción específica. La atención se centra en la necesidad de comprender la epidemia de ITS y la respuesta a ella como base para las actividades de promoción, el compromiso político, la planificación nacional, la movilización y asignación de recursos, la aplicación y la mejora de los programas. Orientación estratégica 2: Intervenciones que tienen impacto. Se aborda la primera dimensión de la cobertura sanitaria universal mediante una descripción de las intervenciones esenciales de alto impacto que deben realizarse a lo largo del continuo de servicios relativos a las ITS con el objeto de alcanzar las metas nacionales y mundiales, y cuya inclusión en los planes nacionales de prestaciones de salud debe considerarse. Orientación estratégica 3: Atención para un acceso equitativo. Se aborda la segunda dimensión de la cobertura sanitaria universal mediante la identificación de los métodos y enfoques más adecuados para prestar el continuo de servicios relativos a las ITS a diferentes grupos de población y en diferentes lugares a fin de lograr la equidad, maximizar el impacto y garantizar la calidad de los servicios. Se pone un énfasis clave en las intervenciones y los enfoques centrados en los derechos humanos, la igualdad de género y la eliminación de los obstáculos que menoscaban el acceso a los servicios para distintas poblaciones y en distintos entornos y lugares. Orientación estratégica 4: Financiación para la sostenibilidad. Se aborda la tercera dimensión de la cobertura sanitaria universal mediante la identificación de modelos sostenibles e innovadores para financiar las respuestas a las ITS y de métodos para reducir los costos, de modo que las personas puedan acceder a los servicios que requieren sin experimentar dificultades financieras. Orientación estratégica 5: Innovación para la agilización. Se determinan dónde existen las mayores brechas de conocimientos y de tecnología, y dónde es preciso innovar para reorientar la respuesta a las ITS con miras al cumplimiento de las metas fijadas para 2020 y los años posteriores.

ANEXO 8

401

31. En la estrategia se describe un camino hacia el objetivo de eliminar, a más tardar en 2030, las ITS como una amenaza a la salud pública. Se definen metas para 2020 y 2030 relativas al impacto y a la cobertura de los servicios con el fin de medir los avances hacia el objetivo de eliminar las ITS. Para alcanzar estas metas, es necesario adoptar medidas en cinco áreas, que se organizan a partir de cinco orientaciones estratégicas. 32. Las cinco orientaciones estratégicas y las medidas prioritarias se basan en la evaluación de la aplicación de la Estrategia mundial para la prevención y el control de las ITS 2006-2015,1 de la que se tomó nota en la 68.a Asamblea Mundial de la Salud celebrada en 2015.2 En la evaluación se destacó la necesidad de: 1) fortalecer la vigilancia y mejorar el conocimiento de la prevalencia, la etiología y la resistencia a los antimicrobianos; 2) ampliar las intervenciones relativas a las ITS, en particular las destinadas a poblaciones específicas, garantizando un entorno propicio adecuado; 3) aumentar el acceso a los servicios integrando la prevención y gestión de las ITS en las agendas más amplias relacionadas con el VIH, la salud sexual y reproductiva y otras plataformas clave; 4) fortalecer los mecanismos de financiación para los servicios pertinentes y la capacidad de recursos humanos, y 5) acelerar el acceso a las innovaciones mediante la realización de pruebas de diagnóstico en el lugar de la consulta y nuevas intervenciones preventivas, como vacunas, microbicidas, terapias supresoras para el virus del herpes simple, y los métodos de prevención del VIH y promoción de la salud.

3.

VISIÓN, OBJETIVO, METAS Y PRINCIPIOS RECTORES

33. En la estrategia se delinean la visión, el objetivo, las metas, el impacto más general y los principios rectores para el sector de la salud mundial. 34. Las metas se propusieron durante una consulta a expertos realizada por la OMS acerca de las ITS en agosto de 2014, en la que participaron representantes de países y especialistas en esta área de la salud pública. La elección de las metas se vio influida por la disponibilidad de intervenciones costoeficaces que se deberían reproducir urgentemente a mayor escala y por la posibilidad de utilizar indicadores y marcos de notificación existentes con miras a reducir la carga que soportan los países en materia de presentación de informes. Estas metas pueden monitorearse mediante el actual sistema de presentación de informes sobre los avances en la respuesta mundial ante el sida (para N. gonorrhoeae y T. pallidum) y el Plan de acción mundial sobre vacunas (para la vacunación contra el virus del papiloma humano). El 70 % de las metas propuestas se basó en el consenso de los expertos y no en un ejercicio de preparación de modelos. La meta relativa a la vacuna contra el virus del papiloma humano se condice con las metas establecidas en el Plan de acción mundial sobre vacunas. 3 35. Las metas mundiales deberían alcanzarse a más tardar en 2030, lo que coincide con el plazo establecido para los ODS.4 En el informe que se elaborará en 2021 se medirá el grado de cumplimiento de las metas intermedias. En ese momento se realizará una evaluación para determinar si las metas están en vías de cumplimiento y se harán los ajustes necesarios para alcanzar las metas mundiales fijadas para 2030.

1 Véase el informe de situación sobre la aplicación de la Estrategia mundial para la prevención y el control de las ITS 2006-2015 en http://www.who.int/reproductivehealth/publications/rtis/STI-progress.pdf?ua=1 (consultado el 22 de abril de 2016).

Véanse los documentos A68/36, informe sobre los progresos realizados G, y WHA68/2015/REC/3, acta resumida de la duodécima sesión de la Comisión A, sección 4. 3 4

2

Véase el documento WHA65/2012/REC/1, anexo 4.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible y sus metas se definen en la resolución 70/1 de la Asamblea General de las Naciones Unidas – Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Véase http://www.un.org/ ga/search/view_doc.asp?symbol=A/RES/70/1&Lang=S (consultado el 22 de abril de 2016).

402

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Visión 36. Un mundo sin nuevas infecciones, sin complicaciones ni muertes relacionadas con las ITS y sin discriminación, en el que todas las personas tengan acceso gratuito y fácil a servicios de prevención y tratamiento de dichas infecciones, de modo que puedan tener una vida larga y saludable.

Objetivo 37. Poner fin al grave problema de salud pública que representa la epidemia de ITS.1

Metas mundiales para 2030 38. Con un esfuerzo concertado para extender rápidamente las intervenciones y los servicios eficaces se puede lograr el objetivo de poner fin, para 2030, al problema de salud pública que representa la epidemia de ITS, lo que pasa por el cumplimiento de una serie de ambiciosas metas (véase la figura 6): • reducir en un 90% la incidencia de T. pallidum a nivel mundial (con respecto a 2018); • reducir en un 90% la incidencia de N. gonorrhoeae a nivel mundial (con respecto a 2018); • reducir a 50 como máximo el número de casos de sífilis congénita por cada 100 000 nacidos vivos en el 80% de los países;2 • lograr que los países cuyo programa nacional de inmunizaciones incluya la vacuna contra el virus del papiloma humano mantengan una cobertura del 90% a nivel nacional y de al menos el 80% en cada distrito (o unidad administrativa equivalente).

Metas intermedias para 2020 39. Las metas intermedias para 2020 (véase la figura 7) son las siguientes: • El 70% de los países cuenta con sistemas de vigilancia de las ITS que permiten seguir de cerca los avances respecto de las metas previstas • En el 70% de los países se ha realizado la prueba de detección del VIH y/o de la sífilis a al menos el 95% de las mujeres embarazadas; el 95% de las mujeres embarazadas han sido objeto de pruebas de detección del VIH y/o de la sífilis tras haber dado previamente su consentimiento de forma libre e informada; el 90% de las embarazadas infectadas por el VIH reciben un tratamiento eficaz; y el 95% de las embarazadas seropositivas para la sífilis son tratadas con al menos una dosis de benzatina bencilpenicilina por vía intramuscular u otra terapia eficaz • El 70% de las poblaciones clave respecto del VIH tienen acceso a una gama completa de servicios relacionados con las ITS y el VIH, incluidos preservativos 1 Para poner fin al grave problema de salud pública que supone la epidemia de ITS, hay que reducir el número de casos de N. gonorrhoeae y T. pallidum, así como eliminar la sífilis congénita y las lesiones precancerosas del cuello uterino mediante una amplia cobertura de las vacunas contra el virus del papiloma humano. 2 De conformidad con las Global guidance on criteria and processes for validation: elimination of mother-to-child transmission of HIV and syphilis; véase http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/112858/1/9789241505888_eng.pdf?ua=1 &ua=1 (consultado el 25 de abril de 2016).

ANEXO 8

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• En el 70% de los países se prestan servicios relativos a las ITS o existen mecanismos de derivación a dichos servicios en todos los establecimientos de atención primaria de la salud, de atención relacionada con el VIH, de salud reproductiva, de planificación familiar y de atención prenatal y posnatal • El 70% de los países administran la vacuna contra el virus del papiloma humano en el marco de los programas nacionales de inmunización • El 70% de los países notifican los casos de resistencia de N. gonorrhoeae a los antimicrobianos • Se mantiene una cobertura nacional del 90% y de al menos un 80% en cada distrito (o unidad administrativa equivalente) en los países donde el virus del papiloma humano está incluido en el programa nacional de inmunización

Metas nacionales para 2020 40. Sobre la base de los objetivos y metas mundiales, los países deberían definir tan pronto como sea posible objetivos y metas nacionales ambiciosos para 2020 y años sucesivos, tomando en consideración el contexto del país, incluida la naturaleza y la dinámica de las epidemias nacionales, las poblaciones afectadas, la estructura y capacidad de los sistemas sanitarios y comunitarios y los recursos que se pueden movilizar. Las metas deberían ser factibles y establecerse sobre la base de los mejores datos disponibles acerca de la situación y las tendencias de las ITS y las respuestas a ellas, y monitorearse mediante un conjunto de indicadores normalizados y medibles. Las metas deberían aplicarse a todas las personas. Figura 6. Metas relativas a la incidencia: sífilis y gonorrea

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Figura 7. La estrategia contra las ITS: metas intermedias para 2020

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El impacto más amplio 41. Una respuesta más amplia y eficaz a las ITS, al salvar millones de vidas directa e indirectamente y mejorar la salud y el bienestar de una cantidad aún mayor de personas, contribuirá significativamente a lograr la cobertura sanitaria universal, consolidar el derecho general de las personas a la salud y cumplir los objetivos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. El impacto se multiplicará si las medidas se basan en sólidos sistemas comunitarios y de salud, van acompañadas de respuestas contundentes en otras áreas de salud, y abordan los factores sociales y regulatorios que incrementan el riesgo de contraer ITS e impiden el acceso a servicios adecuados. 42. En la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, el ODS 3 abarca áreas amplias y no incluye ninguna referencia específica ni ninguna meta relativa a las ITS.1 La adopción acelerada de medidas con el fin de cumplir las metas para 2020 relativas a las ITS acelerará los progresos hacia el cumplimiento de varios ODS para 2030. 43. Esta estrategia propuesta contribuirá al logro de cinco de las 13 metas de salud fijadas para 2030: • poner fin a las muertes evitables de madres, de recién nacidos y de niños menores de 5 años; • poner fin a la epidemia de sida y combatir la hepatitis y otras enfermedades transmisibles; • reducir en un tercio la mortalidad prematura por enfermedades no transmisibles mediante su prevención y tratamiento, y promover la salud mental y el bienestar; • garantizar el acceso universal a los servicios de atención de salud sexual y reproductiva, planificación familiar, información y educación, y la integración de la salud reproductiva en las estrategias y los programas nacionales; • lograr la cobertura sanitaria universal, incluida la protección contra los riesgos financieros, el acceso a servicios de salud esenciales de calidad y el acceso a medicamentos y vacunas seguras, eficaces, asequibles y de calidad para todos. 44. La adopción de medidas eficaces para hacer frente a las ITS ayudará a combatir la resistencia a los antimicrobianos, eliminar los resultados neonatales adversos, reducir la transmisión del VIH, prevenir el cáncer, reducir la carga de infertilidad, y fomentar la salud y el bienestar de los jóvenes. 45. La falta de metas específicas relativas a las ITS en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible puede repercutir en las prioridades que establezcan los países y, en particular, en la prioridad que se conceda a la medición de los indicadores de las ITS. Sin embargo, es imprescindible entender que la adopción rápida y amplia de las medidas delineadas en esta estrategia contribuirá sustancialmente al cumplimiento de los objetivos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

1 Resolución 70/1 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Véase http://www.un.org/ga/search/view_doc.asp?symbol=A/RES/70/1&Lang=S (consultado el 22 de abril de 2016).

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Los principios rectores 46. La estrategia se basa en un enfoque de salud pública1 que apunta a prevenir las enfermedades, promover la salud y prolongar la vida de la población en su conjunto, y está diseñado para promover una respuesta sostenible a largo plazo. 47. La estrategia se rige por los siguientes principios: • cobertura sanitaria universal; • rectoría y rendición de cuentas por los gobiernos; • intervenciones, políticas y servicios basados en datos empíricos; • protección y promoción de los derechos humanos, la igualdad de género y la equidad en materia de salud; • alianzas, integración y vinculación con sectores, programas y estrategias pertinentes; • participación y empoderamiento significativos de las personas más afectadas por las ITS.

4. 4.1

ORIENTACIONES ESTRATÉGICAS Y MEDIDAS PRIORITARIAS ORIENTACIÓN ESTRATÉGICA 1: Información para una acción específica

Conocer la epidemia de ITS para poner en marcha una respuesta adaptada a las necesidades específicas 48. Contar con un sistema sólido de información estratégica es indispensable para promover, financiar, planificar estratégicamente y llevar a cabo intervenciones eficaces relativas a las ITS, para monitorearlas y mejorarlas, y para proporcionar pruebas de su impacto. Es esencial que los países conozcan sus epidemias de ITS y las respuestas relacionadas a fin de que las respuestas nacionales se basen en información precisa y actualizada. Información estratégica para la promoción y la inversión 49. Cuando los recursos son limitados, los países deben valerse de argumentos sólidos y exhaustivos para justificar el uso de recursos internos en la prevención y atención de las ITS, así como movilizar recursos externos. Un sistema de información estratégica que funcione adecuadamente es esencial para lograr el compromiso político necesario y formular argumentos sólidos en favor de la inversión. Permite a los países definir y elaborar un presupuesto para un conjunto eficaz de intervenciones y servicios basados en el contexto del país, determinar la asignación de recursos más adecuada en los distintos niveles del sistema de salud, e identificar posibles fuentes de financiación confiables. Conocimiento de la epidemia 50. Conocer la epidemia implica entender dónde, cómo y entre quiénes se están produciendo las nuevas infecciones, así como identificar los factores que facilitan la transmisión de las ITS o limitan el

Las principales funciones de salud pública consisten en evaluar y monitorear la salud de las poblaciones específicas más afectadas con el fin de identificar las amenazas y prioridades en esa área; formular políticas públicas para abordar las prioridades y los problemas de salud identificados, y garantizar que todas las poblaciones tengan acceso a una atención adecuada y eficaz en función de los costos, y evaluar la eficacia de dicha atención.

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acceso a los servicios adecuados y el uso de esos servicios. Ello permite dar prioridad a los programas de prevención, tratamiento y atención, y centrarse en ellos. 51. El mapeo geográfico y poblacional puede ayudar a los países a diseñar y aplicar las respuestas más eficientes y eficaces. Los sistemas de información deben proporcionar datos subnacionales y desagregados para seguir de cerca las tendencias e identificar los lugares y los grupos principales entre los que se transmite la mayoría de las ITS. Esto permitirá asignar recursos y servicios a los lugares en los que se puede lograr el mayor impacto. Vigilancia de las ITS a nivel nacional 52. La vigilancia de las ITS consta de cuatro componentes: notificación de casos, evaluaciones de la prevalencia, evaluación de la etiología de los síndromes de las ITS y seguimiento de la resistencia a los antimicrobianos. En la actualidad, la mayoría de los sistemas de vigilancia nacionales importantes se basan en la notificación universal de los casos sindrómicos. 53. Con el tiempo, los países deberían recibir asistencia para pasar de la vigilancia sindrómica a la vigilancia etiológica. Para ello será necesario no solo fortalecer la capacidad de los laboratorios en el país, sino también diseñar e introducir diagnósticos de ITS asequibles en los lugares de atención. La notificación de casos a nivel nacional debería centrarse en la sífilis, la gonorrea, la secreción uretral y las úlceras genitales. Asimismo, los países deberían monitorear sistemáticamente la prevalencia de la sífilis en las embarazadas y en poblaciones específicas, incluidos los hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres y los trabajadores del sexo. Asimismo, los países deberían monitorear la prevalencia de la gonorrea y la clamidiasis en las mismas poblaciones y entre los adolescentes. 54. Cada pocos años, los países que utilizan el enfoque sindrómico deberían realizar una evaluación etiológica para orientar las recomendaciones de tratamientos. Todos los países deberían poner en marcha un sistema que permita monitorear de forma sistemática la resistencia a los antimicrobianos. 55. Se necesita un sistema de información estratégica centrado en las ITS para generar datos desagregados por sexo y por edad, y triangular y sintetizar regularmente datos de otros sistemas de recopilación de datos que abarquen otros temas relacionados con la salud, como el VIH y la salud materna, reproductiva e infantil. 56. Contar con datos sólidos sobre las ITS permite focalizar con mayor precisión y eficacia los programas conexos, y poner en marcha o adaptar servicios para beneficiar a un mayor número de personas necesitadas. La sociedad civil es un asociado importante para fortalecer los sistemas de información estratégica y para garantizar que los datos se recopilen y utilicen de un modo ético que beneficie a las comunidades. 57. Los datos de vigilancia sobre las ITS también pueden utilizarse como base para estimar la prevalencia y la incidencia de la sífilis y la gonorrea, así como las tasas de sífilis congénita. Dichas estimaciones pueden utilizarse para evaluar los avances hacia los objetivos de esta estrategia. 58. Deberían monitorearse las posibles repercusiones de la introducción de la profilaxis anterior a la exposición al VIH en diferentes comunidades, en particular mediante la vigilancia de las ITS, el comportamiento sexual y la farmacorresistencia. Aunque los estudios o programas iniciales actuales no demuestran que ello incremente las prácticas sexuales de riesgo (por ejemplo, menor uso de preservativos o más parejas sexuales), esta importante innovación debería monitorearse para garantizar su eficacia y velar por que se aborde cualquier consecuencia no prevista.

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Medidas prioritarias que deben adoptar los países • Fortalecer e integrar la vigilancia de las ITS en el sistema nacional de información de salud como parte del fortalecimiento del sistema de salud, utilizando metodologías e indicadores estandarizados conforme a las orientaciones de la OMS; garantizar que los métodos de recopilación de datos proporcionen información de alta calidad, cumplan con los estándares éticos y no generen riesgos para las comunidades ni para los trabajadores sanitarios involucrados. • Incrementar la «granularidad» de los datos mediante una recopilación más exhaustiva de datos desagregados relacionados con las ITS en función de distintos estratificadores que incluyan edad, sexo, población y ubicación; involucrar a las comunidades afectadas y las poblaciones específicas para obtener datos y análisis de alta calidad. • Identificar a las poblaciones específicas que están más expuestas a las ITS y los lugares en los que se está produciendo la mayoría de las transmisiones; establecer mecanismos para promover la participación de las comunidades afectadas; realizar la notificación cotidiana de casos y la evaluación periódica de la prevalencia de las ITS centrales para determinar la magnitud del problema en las poblaciones destinatarias mediante la desagregación de datos; describir la epidemia de ITS y cuantificar el impacto en función de las secuelas y los costos; • Incluir datos sobre los factores de riesgo y los determinantes de las ITS a fin de comprender y abordar estos últimos. Poner énfasis en la profilaxis previa a la exposición, según proceda. Utilizar metodologías de encuestas participativas tanto estándares como innovadoras para realizar estimaciones precisas de los tamaños de las poblaciones clave y proporcionar información detallada sobre las epidemias subnacionales; integrar la vigilancia biológica en otros programas, como una encuesta de vigilancia del comportamiento en los expedientes de VIH, que incluye la búsqueda de contactos y el tratamiento de las parejas. • Fortalecer la capacidad de los laboratorios a nivel nacional mediante el control de la calidad y la introducción de diagnósticos en el lugar de consulta para asegurar el monitoreo sistemático de las ITS y la resistencia de N. gonorrhoeae a los antimicrobianos.

Medidas prioritarias que debe adoptar la OMS • Ejercer un liderazgo mundial y proporcionar asistencia a los países con el fin de que fortalezcan la vigilancia de las ITS y utilicen metodologías estándares para realizar dicha vigilancia y estimar la carga y el impacto; respaldar la creación de sistemas de información estratégica, así como el mapeo de las epidemias de ITS y la respuesta a ellas, incluido el análisis de los datos desagregados para hacer el seguimiento de las inequidades; brindar apoyo a los países en la tarea de fortalecer la notificación de los casos, la evaluación de la prevalencia y la etiología, y el seguimiento de la resistencia a los antimicrobianos; y consolidar los sistemas mundiales para recopilar y compartir datos de la vigilancia a nivel nacional sobre ITS, incluido el análisis de datos desagregados para monitorear la equidad.  • Brindar orientación sobre la recopilación y el análisis de datos desagregados a partir de distintos estratificadores y sobre la participación de las comunidades y las poblaciones específicas afectadas, incluidas las poblaciones clave respecto del VIH, en los esfuerzos por obtener datos fidedignos y realizar análisis de alta calidad; aplicar métodos avalados internacionalmente con el fin de estimar los tamaños de las poblaciones clave respecto del VIH y establecer las metas de los programas relativos a los servicios destinados a ellas.  • Garantizar los vínculos de algunos componentes de la vigilancia de las ITS con mecanismos innovadores, incluyendo la vigilancia del VIH y de la resistencia a los antimicrobianos. 

Rastrear, monitorear y compartir datos empíricos sobre la respuesta 59. El sistema de información estratégica debe ser capaz de recopilar y analizar datos desagregados a lo largo de todo el continuo de servicios (prevención, tratamiento y atención) para identificar brechas en la cobertura y el funcionamiento de los servicios y determinar las áreas que requieren mejoras. Mediante la identificando de los indicadores para medir los avances y monitorear y evaluar las intervenciones, los países pueden evaluar los servicios relacionados con las ITS, informar acerca de ellos y

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mejorarlos, y lograr mayor equidad en sus respuestas. Pueden determinar si los servicios están disponibles y pueden utilizarse, si existen disparidades y brechas y dónde se encuentran, qué modelos de prestación de servicios son más eficaces (por ejemplo, a través de establecimientos sanitarios, servicios comunitarios u otras modalidades), y qué elementos deben mejorarse. Para vincular la respuesta a las ITS con otras iniciativas de salud y desarrollo, es preciso integrar en mayor medida los sistemas de información y unificar la presentación de informes respecto de los distintos programas sanitarios. Planificación estratégica, aplicación de programas y rendición de cuentas a nivel nacional 60. El sistema de información estratégica debe servir de base para una estrategia y un plan de aplicación nacionales que se ajusten al contexto del país, definan las metas nacionales y estén en consonancia con las metas mundiales. Esta estrategia y este plan de aplicación deben orientar la respuesta nacional de salud frente a las ITS. 61. En la estrategia deben describirse las medidas necesarias para alcanzar las metas nacionales, entre ellas identificar las poblaciones específicas y las ubicaciones prioritarias a partir de la epidemiología local, dar prioridad a las intervenciones de alto impacto basadas en datos empíricos y los modelos de prestación de servicios que mejor se adapten al contexto, y aplicar un marco de seguimiento y evaluación que permita controlar los avances hacia el logro de las metas. 62. Se deben establecer vínculos claros entre esta estrategia mundial y otras estrategias sectoriales pertinentes, otras estrategias orientadas a enfermedades específicas (como las que se centran en la tuberculosis y en la salud sexual y reproductiva) y las estrategias nacionales de salud y de desarrollo más generales. Cada país debe contar con un programa nacional que se centre en las ITS, con los recursos y la capacidad necesarios para aplicar una estrategia y un plan pertinentes, y seguir de cerca los avances e informar al respecto. 63. Los países deben controlar y evaluar los avances hacia las metas acordadas e informar al respecto basándose en los indicadores de disponibilidad, los resultados de la cobertura y el impacto de los servicios. Para evaluar los desempeños se deben utilizar parámetros comparativos (esto es, comparaciones entre los países y dentro de ellos). Los instrumentos existentes deben utilizarse para medir los avances en la aplicación de medidas normativas, jurídicas y estructurales con el fin de mejorar la respuesta a las ITS, incluido el Índice Compuesto de Política Nacional1 y el Índice de Estigmatización de las Personas con VIH.2 Medidas prioritarias que deben adoptar los países • Fortalecer la gobernanza y la rendición de cuentas de los programas relacionados con las ITS y

examinar regularmente dichos programas para ayudar a garantizar que las estrategias nacionales, los planes y la asignación de recursos reflejen las verdaderas necesidades del país a medida que evolucionan. • Establecer metas finales e intermedias a nivel nacional e identificar los indicadores para monitorear y

evaluar el programa nacional de ITS, así como para seguir de cerca la equidad, de manera que los países puedan evaluar el estado de su respuesta e informar regularmente al respecto, y utilizar dichas evaluaciones para continuar mejorando los programas.

1 El Índice Compuesto de Política Nacional figura en el apéndice 4 del Informe de 2010 del periodo extraordinario de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el VIH/sida, Seguimiento de la Declaración de compromiso sobre el VIH/sida: Directrices para el desarrollo de indicadores básicos. Véase http://data.unaids.org/pub/Manual/2009/ JC1676_Core_Indicators_2009_es.pdf (consultado el 22 de abril de 2016).

Para obtener más información, véase el Índice de Estigmatización de las Personas con VIH en http://www.stigma index.org/ (consultado el 22 de abril de 2016).

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• Garantizar que los marcos de seguimiento y evaluación pertinentes abarquen todo el continuo de

servicios en los sectores público y privado, estén en consonancia con los sistemas de información de salud y permitan controlar la equidad mediante la desagregación y el análisis adecuados de datos; aplicar técnicas de recopilación y mapeo de datos subnacionales para detectar las deficiencias en la prestación y la infraestructura de servicios, y ayudar a orientar las decisiones adoptadas acerca de dónde deben prestarse servicios adicionales; y monitorear el acceso de las poblaciones específicas a los servicios relativos a las ITS, así como el uso y la calidad de dichos servicios.

Medidas prioritarias que debe adoptar la OMS • Formular, actualizar y difundir orientaciones sobre planificación y priorización estratégicas nacionales

relacionadas con las ITS; las oficinas regionales y en los países de la OMS deben respaldar los exámenes regulares destinados a evaluar los avances hacia las metas mundiales fijadas para 2020 y 2030. • Prestar apoyo técnico a los países en relación con programas de ITS y el examen del impacto para centrar

las inversiones. • Proporcionar información sobre el estado de los avances nacionales y regionales hacia el cumplimiento de

las metas, y respaldar el uso de parámetros comparativos —o comparaciones entre países o entre los distintos subgrupos de los países— para evaluar los avances hacia el logro de las metas.

4.2. ORIENTACIÓN ESTRATÉGICA 2: Intervenciones que tienen impacto Las personas deben recibir toda la gama de servicios que necesiten para afrontar las ITS Definir un conjunto de intervenciones centrales: el conjunto de prestaciones relativas a las ITS 64. Cada país debe definir un conjunto de intervenciones y servicios esenciales en materia de ITS. Las estrategias relativas a las ITS son más eficaces cuando las personas tienen acceso a un conjunto continuo de servicios de alta calidad para prevenir, diagnosticar y gestionar dichas infecciones. Además de integrar los servicios pertinentes en los procesos de prestación de servicios habituales, puede ser necesario llevar a cabo actividades de difusión orientadas a las poblaciones específicas. 65. A partir de la información sobre la prevalencia y la incidencia de las ITS, cada país debe establecer la prioridad de las intervenciones a lo largo del continuo que abarca desde la prevención hasta el tratamiento, y agruparlas de manera aceptable y eficaz. A medida que los recursos y la capacidad se incrementan, el ámbito de las intervenciones y los servicios puede ampliarse progresivamente con el fin de seguir mejorando los resultados en materia de ITS y de salud en general. Los datos empíricos muestran claramente que la combinación de planes tiene un impacto mayor que las intervenciones individuales y específicas. 66. Al definir su conjunto de intervenciones, los países deberían tener en cuenta la coinfección. Las ITS van asociadas a comportamientos de riesgo que son comunes a todas ellas; se pueden adquirir múltiples infecciones al mismo tiempo, y una infección existente puede facilitar la transmisión y adquisición de otras ITS, incluida la infección por VIH. El diagnóstico de una infección es indicador del riesgo de otras infecciones. Aunque la coinfección es frecuente, no se dispone de estimaciones mundiales al respecto. Las poblaciones específicas, en particular las poblaciones clave respecto del VIH, son las más vulnerables a la coinfección. Por tanto, en todos los niveles del sistema de salud se debería prestar especial atención a la coinfección sintomática y asintomática en estas poblaciones, así como en la población general.

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67. Si bien las intervenciones y los servicios centrales varían de un país a otro, a partir de la dinámica de las epidemias y del contexto del país, deberían abarcarse las siguientes esferas de intervención: • prevenir la transmisión y la adquisición de ITS; • lograr el diagnóstico precoz de las ITS y establecer vínculos con los tratamientos; • tratar a pacientes sintomáticos; • ubicar a las parejas sexuales y ofrecerles tratamiento; • agrupar las intervenciones para lograr el máximo impacto: 1) eliminar la transmisión de madre a hijo de la sífilis y la infección por el VIH, 2) utilizar plenamente las vacunas contra el virus del papiloma humano y la hepatitis B, y 3) controlar la propagación y el impacto de la resistencia de los gonococos a los antimicrobianos; • garantizar la calidad de la atención en las intervenciones y los servicios relativos a las ITS: 1) fortalecer el continuo de servicios de prevención, diagnóstico, tratamiento y atención, 2) vincular e integrar los servicios y los programas, y 3) implementar programas orientados a garantizar y mejorar la calidad. 68. El conjunto básico de servicios debe examinarse regularmente para garantizar que, a medida que surjan nuevos datos empíricos y se generen nuevas tecnologías y enfoques, se integren rápidamente las innovaciones y se aprovechen las oportunidades. La OMS proporcionará directrices actualizadas sobre la atención de las ITS para ayudar a los países a articular y aplicar sus intervenciones y servicios básicos. Prevenir la transmisión y adquisición de ITS 69. La prevención combinada es el enfoque más eficaz para prevenir las ITS. Los marcos de prevención integral basada en la evidencia funcionan mejor cuando existe una combinación estratégica de enfoques comportamentales, biomédicos y estructurales, que incluye la comprensión de las ITS y los métodos primarios de prevención, como los preservativos, y un énfasis en las personas más afectadas por las ITS y más vulnerables a ellas, en especial los adolescentes. La prevención combinada del VIH debe incluir también componentes centrados en otras ITS. 70. Para que la prevención sea eficaz, es necesario garantizar el acceso a información vital, productos básicos (como preservativos) y servicios (como los de vacunación, circuncisión médica masculina voluntaria, pruebas, tratamiento y atención) en el marco de los derechos humanos. Junto con ello, las intervenciones orientadas al comportamiento son imprescindibles para prevenir las ITS, incluida la infección por el VIH, e incluyen: la promoción del uso sistemático de preservativos masculinos y femeninos; la educación, sobre todo para concienciar sobre las ITS; la reducción del número de parejas sexuales; el aumento de la cantidad de personas que se somete a pruebas de detección de ITS, incluida la infección por el VIH; el aplazamiento de la iniciación sexual; y la promoción del bienestar sexual. 71. Muchas de esas intervenciones tienen la doble ventaja de prevenir el VIH y otras ITS y los embarazos no deseados, en particular mediante el uso de preservativos por los adolescentes. Centrar adecuadamente las intervenciones en las poblaciones específicas (incluidas las poblaciones clave respecto del VIH), los adolescentes y las embarazadas es una tarea prioritaria. Además, cuando se fortalecen los conocimientos de la comunidad sobre las ITS y se reducen la estigmatización y la discriminación, el uso de servicios relacionados con las ITS tiende a mejorar.

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Medidas prioritarias que deben adoptar los países • Dar prioridad a intervenciones preventivas amplias y de alto impacto, adaptadas a la epidemia, que

estén estrechamente vinculadas con la prevención del VIH, la salud sexual y reproductiva, la salud maternoinfantil y los programas de inmunización. Ejemplos: • programas integrales de información sanitaria, educación y promoción de la salud dirigidos a los •

• •

adolescentes; programas de promoción del uso de preservativos masculinos y femeninos, especialmente entre los adolescentes, para una protección dual contra las ITS y los embarazos no deseados; su distribución se ha de realizar por conducto de las comunidades y los servicios de proximidad, con miras a llegar a las poblaciones específicas; uso de clínicas de planificación familiar y salud materno-infantil como centros adicionales de prestación de servicios de salud y distribución de preservativos a mujeres que podrían estar en riesgo de adquirir ITS; mayor uso de los programas de publicidad social para aumentar la demanda y la oferta de servicios de tratamiento de ITS asequibles y de calidad, y de preservativos en los lugares tradicionales y no tradicionales; promoción de la circuncisión médica masculina voluntaria cuando corresponda; acceso garantizado a vacunas contra el virus del papiloma humano y el virus de la hepatitis B.

• Adaptar y orientar las intervenciones de reducción de riesgos a las necesidades de las poblaciones más

afectadas, abordando la salud sexual desde la perspectiva del bienestar; tratar los principales factores que aumentan el riesgo de adquirir ITS y que impiden el acceso a servicios eficaces y pertinentes, como intervenciones para atajar las violaciones a los derechos humanos que surgen de la criminalización de las relaciones con personas del mismo sexo o el trabajo sexual y para prevenir y gestionar la violencia de género y la violencia relacionada con la orientación sexual y la identidad de género.

Medidas prioritarias que debe adoptar la OMS • Actualizar y divulgar las últimas orientaciones sobre la prevención de las ITS, lo que incluye: integrar

rápidamente las nuevas intervenciones basadas en la evidencia del sector de la salud en el conjunto de medidas de prevención de las ITS relativas a distintos contextos epidémicos, prestando especial atención a las poblaciones específicas y clave, los adolescentes y las mujeres; fomentar programas eficaces sobre el uso de preservativos masculinos y femeninos, que incluyan cuestiones tales como el establecimiento de normas internacionales y la facilitación de las adquisiciones. • Actualizar y divulgar orientaciones para poblaciones específicas sobre intervenciones relacionadas

con la vulnerabilidad a las ITS y la reducción de riesgos; trabajar con los asociados para promover nuevas iniciativas de reducción de riesgos, y empoderar a las adolescentes, las mujeres jóvenes y las poblaciones específicas y clave, además de aumentar su resiliencia, confianza y capacidad de acción; proporcionar pruebas y orientación sobre la función de las normas y actitudes de género positivas que ayudan a reducir la vulnerabilidad y el riesgo frente a las ITS; y abogar por un aumento de los compromisos, los recursos y las medidas para eliminar las ITS en recién nacidos.

Lograr un diagnóstico precoz de las ITS y garantizar su tratamiento 72. Las ITS se pueden diagnosticar precozmente mediante: el cribado, es decir, la detección de enfermedades por medio de la realización de pruebas a pacientes asintomáticos expuestos a factores de riesgo; o el diagnóstico, es decir, el descubrimiento de la causa subyacente de los síntomas. El diagnóstico precoz de las ITS, incluidas las que no presentan síntomas, es la mejor forma de lograr un tratamiento médico y un apoyo eficaces, y de prevenir nuevas transmisiones. Esto puede resultar difícil, dado que la mayoría de las ITS son asintomáticas (véase la figura 8). Debido a la falta de pruebas asequibles en el lugar de atención para detectar las ITS, el cribado se utiliza muy poco en entornos con escasos recursos.

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Figura 8. Infecciones de transmisión sexual Las mujeres se ven más afectadas que los hombres por ITS asintomáticas, y los hombres tienen más probabilidades de padecer ITS sintomáticas que las mujeres

73. Cada país deberá seleccionar la combinación más adecuada de enfoques de cribado y diagnóstico, basándose en la naturaleza y la dinámica de sus epidemias de ITS, las poblaciones afectadas y su sistema de salud, así como en la evidencia disponible. Se necesitan esfuerzos especiales para la detección y gestión de las ITS asintomáticas en poblaciones específicas, en particular las poblaciones clave respecto del VIH, los adolescentes y adultos jóvenes y las mujeres embarazadas, como la búsqueda o el cribado de casos, con intervenciones mejoradas para llegar también a las parejas sexuales. Se requiere especial atención para garantizar el acceso al diagnóstico de las ITS y para brindar seguridad sobre la calidad de las herramientas y los servicios pertinentes para minimizar el riesgo de dar un diagnóstico equivocado. Un diagnóstico rápido y una gestión eficaz de las ITS interrumpen la cadena de transmisión y previenen la aparición de complicaciones y secuelas de las infecciones a largo plazo. Atender a pacientes sintomáticos 74. Cada establecimiento de atención primaria para personas con ITS debe seguir un protocolo de gestión actualizado para tratar a quienes presentan infecciones sintomáticas y a sus parejas sexuales, de acuerdo con directrices internacionales. Los establecimientos de atención primaria pueden ser variados, como clínicas de atención primaria de la salud, centros de prestación de servicios de salud sexual y reproductiva y de atención prenatal, y centros de atención y tratamiento de personas con VIH. Por otra parte, la atención de casos de ITS en poblaciones de alto riesgo debe vincularse estrechamente con los servicios de prevención del VIH, incluidos los servicios de proximidad.

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Informar a las parejas sexuales y ofrecerles tratamiento 75. Informar a la pareja es un elemento integral de la prevención y atención eficaz de las ITS. Los mecanismos para informar a las parejas sexuales y ofrecerles orientación y tratamiento varían según las circunstancias; estos pueden ser: información por el paciente (se alienta a los propios pacientes a que informen a sus parejas sexuales), información por el proveedor de atención sanitaria (quien informa a la pareja y le ofrece un tratamiento), información contractual por el paciente y el proveedor de atención sanitaria (un enfoque de dos fases que combina los dos primeros métodos), y terapia acelerada para las parejas sexuales (el paciente diagnosticado lleva la receta o los medicamentos a su pareja sin que esta se someta a un examen médico). Se debería promover la adopción de una estrategia de «atención simultánea del paciente y su pareja», especialmente en el contexto de la atención prenatal, para aumentar la eficacia del asesoramiento y las tasas de tratamiento de las parejas de los pacientes. La estrategia seleccionada tiene que basarse en el respeto de los derechos humanos y tener en cuenta las desigualdades de género, además de garantizar y agilizar el acceso de las parejas sexuales al tratamiento. Agrupar las intervenciones para lograr el máximo impacto 76. El impacto general en la salud pública de estas intervenciones centrales puede ser mayor si se las combina con otras iniciativas, específicamente las siguientes: la campaña mundial para eliminar la transmisión de madre a hijo del VIH y la sífilis; una introducción más amplia de la vacuna contra el virus del papiloma humano; la circuncisión médica masculina voluntaria para reducir las infecciones por el VIH y otras ITS, y estrategias para hacer frente a la resistencia de los gonococos a los antimicrobianos. Eliminar la transmisión materno-infantil de la sífilis y el VIH 77. Varios países se han comprometido a eliminar la transmisión materno-infantil del VIH y la sífilis (también conocida como «sífilis congénita»). En muchos países, la eliminación de la transmisión de la sífilis está vinculada a una campaña doble (eliminación de la transmisión materno-infantil del VIH y la sífilis).1 Algunos países han comenzado a implementar una campaña triple (eliminación de la transmisión materno-infantil del VIH, la sífilis y la hepatitis B). Los pasos necesarios con miras a prepararse para la validación ayudarán a los países a fortalecer sus programas sobre ITS y a reducir las desigualdades entre las distintas poblaciones del país. Utilizar de forma extendida las vacunas contra el virus del papiloma humano y el virus de la hepatitis B 78. La vacunación contra el virus del papiloma humano puede reducir drásticamente el cáncer cervicouterino causado por el virus; la vacuna contra el virus de la hepatitis B es segura y eficaz para prevenir la infección.2 Los países deben considerar urgentemente la posibilidad de incluir la vacuna contra el virus del papiloma humano en los programas de vacunación, en el contexto de un marco integral para la prevención y el control del cáncer cervicouterino. La aceptación de la vacuna contra el virus del papiloma humano por el segmento de población a la que se dirige debe ser un pilar fundamental de los programas de salud de los adolescentes, los cuales también deben incluir una mayor educación sanitaria y estrategias para llegar a este grupo poblacional.

1 Global guidance on criteria and processes for validation: elimination of mother-to-child transmission of HIV and syphilis, véase http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/112858/1/9789241505888_eng.pdf?ua=1&ua=1 (consultado el 21 de abril de 2016). 2

Véase el apéndice 2 supra.

ANEXO 8

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Medidas prioritarias que deben adoptar los países • Adaptar e implementar directrices sobre cribado y diagnóstico del VIH y otras ITS: obtener, incorporar y usar más ampliamente los medios de diagnóstico precalificados de la OMS; poner en práctica mecanismos de garantía de la calidad y medidas de mejora de la calidad para reducir el riesgo de diagnóstico erróneo y minimizar los retrasos entre la toma de muestras, las pruebas de laboratorio, la comunicación de los resultados y el acceso al tratamiento. • Aplicar y ampliar las directrices nacionales de gestión de ITS basadas en pruebas, a partir de los datos y servicios del país disponibles: • aplicar estrategias para la detección y la atención de las infecciones asintomáticas en las poblaciones específicas y clave, en mujeres embarazadas y en adolescentes, como pruebas o análisis regulares de casos, con intervenciones mejoradas para llegar a las parejas sexuales; • actualizar los planes de aplicación para guiar la ampliación eficaz y sostenible de la gestión de las ITS sintomáticas, basándose en las pruebas más recientes; • fomentar el uso del tratamiento de dosis única, aplicado en un centro de salud cuando sea posible, para mejorar la adhesión al tratamiento; • integrar el manejo de las ITS en poblaciones específicas clave, los servicios de prevención del VIH y la atención para abordar las principales coinfecciones y afecciones comórbidas, en particular en relación con el VIH. • Garantizar la disponibilidad de productos básicos y medicamentos para la gestión eficaz de las ITS cuando las personas busquen atención por este tipo de infecciones: garantizar la adquisición de medicamentos de calidad garantizada, trabajar para disminuir las barreras a la accesibilidad y la asequibilidad de los medios de diagnóstico de ITS confiables. • Formular e implementar estrategias para reforzar los mecanismos de tratamiento de las parejas sexuales: adoptar estrategias de notificación a las parejas y evaluar el nivel de aplicación; proteger la confidencialidad de la información relativa a los pacientes; garantizar la vinculación con servicios de asesoramiento y tratamiento de las parejas. • Realizar pruebas de detección de la sífilis a todas las mujeres embarazadas y garantizar que los casos seropositivos reciban un tratamiento de penicilina inyectable adecuado: vincular los esfuerzos para eliminar la transmisión materno-infantil de la sífilis y el VIH; para alcanzar estándares de validación, intentar aumentar la cobertura y reducir las desigualdades en las intervenciones de control de la transmisión materno-infantil de la sífilis. • Considerar urgentemente la incorporación de un programa de vacunación contra el virus del papiloma humano como parte de un enfoque integral para la prevención del cáncer cervicouterino: definir un paquete de información que incluya la promoción de la salud, que esté dirigido a los adolescentes y que pueda aplicarse en coordinación con la ejecución de programas de vacunación contra el virus del papiloma humano. • Incorporar la vacunación contra el virus de la hepatitis B en los programas nacionales de inmunización infantil de los países que aún no lo hayan hecho; es necesario aplicar esta medida lo antes posible y garantizar la vacunación oportuna a recién nacidos para prevenir la transmisión perinatal de la infección por el virus de la hepatitis B.

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Medidas prioritarias que debe adoptar la OMS • Actualizar periódicamente y difundir directrices unificadas de gestión de las ITS que incluyan: orientaciones clínicas, operativas y programáticas para la ampliación rápida y sostenible de los tratamientos; orientaciones unificadas sobre los distintos tipos de pruebas, las estrategias y los medios de diagnóstico relacionados con las ITS y el VIH, que incorporen las últimas innovaciones y pongan especial énfasis en el diagnóstico precoz; realización periódica de pruebas y cribados; apoyo a los países en la adaptación, aplicación y seguimiento de las directrices; preparación y actualización de directrices basadas en datos probatorios para avisar a las parejas y ofrecerles asesoramiento, diagnóstico y tratamiento. • Acelerar el apoyo a la eliminación de la transmisión materno-infantil de la sífilis: proporcionar orientación técnica sobre cómo establecer normas para la validación de la eliminación de la transmisión materno-infantil de la sífilis; identificar formas de reducir los obstáculos a la utilización de medios de diagnóstico y tratamientos para la eliminación de la transmisión materno-infantil de la enfermedad; acelerar el desarrollo de nuevas tecnologías para mejorar el diagnóstico y el tratamiento de la sífilis en embarazadas y recién nacidos. • Redoblar los esfuerzos para garantizar la accesibilidad y disponibilidad de medios de diagnóstico de alta calidad para las ITS: fortalecer el programa de precalificación de la OMS para garantizar un acceso rápido a medios de diagnóstico de calidad de las ITS; trabajar para reducir las barreras a la accesibilidad y la asequibilidad de estos medios de diagnóstico. • Definir un programa de investigación y aplicarlo para resolver los vacíos en la gestión de las ITS en entornos de escasos recursos; respaldar la investigación para encontrar pruebas de diagnóstico, tecnologías y enfoques eficaces, eficientes, seguros y pertinentes para las ITS. • Fortalecer las orientaciones sobre inmunización contra las ITS: evaluar los calendarios y las dosis contempladas en las políticas de inmunización y asesorar sobre los métodos más eficaces para proteger a los grupos de alto riesgo y a las personas de sexo masculino; apoyar la investigación operativa en los países para introducir la vacuna contra el virus del papiloma humano y para vincularla con los programas de salud de los adolescentes; apoyar los esfuerzos destinados a garantizar que la vacuna contra el virus del papiloma humano esté disponible en los países a un precio asequible; formular orientaciones sobre otras intervenciones de salud que podrían aplicarse junto con el programa de vacunación.

Controlar la propagación y el impacto de la resistencia de los gonococos a los antimicrobianos 79. La gonorrea es una de las enfermedades de transmisión sexual más comunes en todo el mundo y tiene una incidencia considerable en la morbilidad y la mortalidad. En las últimas décadas, la bacteria N. gonorrhoeae ha desarrollado resistencia a casi todos los medicamentos utilizados para tratar la infección, lo que plantea la perspectiva de infecciones gonocócicas intratables. La OMS ha fortalecido el programa de vigilancia de la resistencia de los gonococos a los antimicrobianos mediante el establecimiento de una red de laboratorios para coordinar la vigilancia y proporcionar datos que contribuyan a determinar las pautas de tratamiento. Otros patógenos de transmisión sexual con una posible resistencia a los antimicrobianos son T. pallidum, el virus del herpes simple y H. ducreyi, y las infecciones correspondientes están contempladas en el plan general de resistencia a los antimicrobianos.1

1

Véase la resolución WHA68.7 (2015).

ANEXO 8

417

Fortalecer las sinergias y las vinculaciones entre los servicios e intervenciones sobre ITS • Fortalecer el conjunto continuo de prevención, diagnóstico, tratamiento y atención de la salud 80. Los servicios deben organizarse para minimizar el número de pacientes que abandonan el continuo de servicios y maximizar la retención en dicho continuo y la adherencia a las intervenciones de prevención y atención. Algunos de los principales desafíos son: aceptabilidad y adopción de intervenciones de prevención eficaces; estigmatización y discriminación en algunos entornos de atención de la salud; orientación adecuada para obtener el máximo efecto y minimizar los diagnósticos incorrectos; vinculación entre las personas y los servicios adecuados de prevención y tratamiento lo antes posible, y adhesión adecuada y garantizada al tratamiento. 81. Los servicios deben estar centrados en las personas, ser accesibles para los pacientes, respetar los derechos de las personas y abordar las diferentes necesidades sin opiniones ni prejuicios; además de ser más eficaces, los servicios centrados en las personas pueden ser más eficientes. La participación de grupos y redes de la comunidad también ha demostrado ser eficaz, especialmente para llegar a las poblaciones específicas, incluidas aquellas que pueden ser más inaccesibles, como los adolescentes y las poblaciones clave respecto del VIH. 82. Para que el conjunto continuo de servicios sea sólido también se requiere una coordinación firme en los diferentes niveles de prestación de servicios de salud y un mecanismo eficaz de derivación entre sectores. • Vincular e integrar servicios y programas 83. Una mayor integración y vinculación de los servicios y programas relativos a las ITS con los de otras áreas pertinentes de la salud (como el VIH; la planificación familiar; la atención materna y neonatal; la promoción de la salud, incluida la salud sexual; la inmunización; y las enfermedades no transmisibles y la salud mental), es decir, la atención primaria integral y otros sectores (tales como los programas escolares de educación sobre salud dirigidos a adolescentes y la salud ocupacional) pueden reducir los costos, mejorar la eficiencia y conducir a mejores resultados. Los modelos de integración y vinculación adecuados dependerán del sistema de salud y del contexto del país y deberán complementarse con los resultados de las investigaciones operativas. Medidas prioritarias que deben adoptar los países • Fortalecer la aplicación de estrategias e intervenciones para monitorear la resistencia a los antimicrobianos, lo que incluye el fortalecimiento de la capacidad de la red nacional de laboratorios; integrar la vigilancia de la resistencia de N. gonorrhoeae a los antimicrobianos al plan nacional de vigilancia de la resistencia a los antimicrobianos; adaptar las directrices nacionales de tratamiento a los patrones de resistencia y poner en práctica intervenciones para limitar la propagación de la resistencia; reducir la prescripción y la adquisición de antimicrobianos. • Fortalecer los vínculos, la colaboración y la integración, especialmente entre los programas sobre ITS y los programas relativos al VIH, la salud reproductiva, las enfermedades transmitidas de madre a hijo, el cáncer y las enfermedades no transmisibles, y la salud de los adolescentes: • apoyar una mayor integración a través de los servicios de atención primaria de la salud; • integrar indicadores clave de prevención y control en los sistemas nacionales de seguimiento y evaluación de las ITS; • garantizar la adecuada comunicación y coordinación entre los diferentes niveles del sistema de salud y los sectores público y privado; • analizar el conjunto continuo de los servicios de prevención y control para determinar la calidad de los servicios, identificar las principales deficiencias y tomar medidas para solventarlas.

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Medidas prioritarias que debe adoptar la OMS • Ofrecer liderazgo a nivel mundial para hacer frente a la resistencia a los antimicrobianos: coordinar la respuesta relativa a la resistencia de N. gonorrhoeae a los antimicrobianos con el Plan de acción mundial sobre la resistencia a los antimicrobianos:1 • incrementar el respaldo al Programa de Vigilancia de la Resistencia de los Gonococos a los Antimicrobianos2 y otros esfuerzos para vigilar este tipo de resistencia y contener la propagación de la gonorrea no tratable; • actualizar las directrices de tratamiento de la gonorrea; • vigilar la posible aparición de resistencia a los antimicrobianos en los tratamientos de T. pallidum, el virus del herpes simple y H. ducreyi; • invertir más en investigación para la creación de lugares de atención de las ITS en los que se realicen pruebas para detectar mejor la resistencia a los antimicrobianos. • Apoyar a los países para que fomenten la vinculación y la integración de los servicios: • proponer indicadores y métodos para medir la vinculación efectiva; • documentar y difundir las mejores prácticas en materia de integración y de aplicaciones móviles de salud (m-Health); • promover la aplicación del marco de seguimiento y evaluación de la OMS en los sistemas nacionales de seguimiento y evaluación de las ITS; • facilitar la recopilación de datos nacionales sobre el conjunto continuo de servicios e informar sobre las principales conclusiones; • determinar las deficiencias comunes del conjunto continuo de servicios y proponer intervenciones para abordarlas; • incluir enseñanzas sobre intervenciones y enfoques eficaces en las orientaciones operativas y programáticas de la OMS.

4.3

ORIENTACIÓN ESTRATÉGICA 3: Atención para un acceso equitativo

Todas las personas deben recibir los servicios de atención de ITS que necesiten, con la calidad adecuada 84. Para alcanzar los objetivos relativos a las ITS se necesita un entorno apropiado en el que tomar medidas basadas en los derechos humanos y la igualdad de género; esto solo será posible centrando la atención en intervenciones y servicios adecuados y de alto impacto que vayan destinados a las poblaciones específicas, incluidas las más vulnerables y con mayor riesgo de contraer ITS, y que se presten en los lugares donde más se produce la transmisión. Por lo tanto, el proceso de garantizar el acceso a servicios eficaces debe ser equitativo y estar libre de discriminación o negligencia. Esto puede ser un desafío, ya que con mucha frecuencia las ITS se dan en poblaciones específicas y entre los adolescentes; todos estos grupos pueden enfrentarse a dificultades para acceder a los servicios de salud o permanecer vinculados a ellos y, en particular, a los servicios de tratamiento de las ITS. Como resultado, grandes cantidades de personas con alto riesgo de contraer ITS no utilizan eficazmente los métodos y servicios de prevención, permanecen sin diagnosticar, o no usan ni siguen correctamente los tratamientos.

En relación con el Plan de acción mundial sobre la resistencia a los antimicrobianos, véase: http://www.who.int/ drugresistance/global_action_plan/en/ (consultado el 22 de abril de 2016). 2 Para obtener información sobre el Programa de Vigilancia de la Resistencia de los Gonococos a los Antimicrobianos, véase http://www.who.int/reproductivehealth/topics/rtis/gonococcal_resistance/en/ (consultado el 22 de abril de 2016).

1

ANEXO 8

419

85. La cobertura de los servicios de tratamiento puede ampliarse mediante la colaboración con otros programas de salud, con sectores gubernamentales (por ejemplo, educación, salud ocupacional, servicios penitenciarios, migraciones), así como con organizaciones comunitarias y prestadores de servicios de salud privados. Promover un entorno propicio, que incluya políticas y leyes de promoción de los derechos humanos y la igualdad de género 86. Cuando se cumplen correctamente, las leyes y políticas que protegen y promueven la salud pública y los derechos humanos, incluida la salud sexual y reproductiva y los derechos correspondientes, pueden reducir la vulnerabilidad y el riesgo relacionados con las ITS, ampliar el acceso al tratamiento de las ITS y otros servicios de salud, y mejorar su alcance, calidad y eficacia. En muchos países, las barreras legales, institucionales y de otro tipo continúan impidiendo que las personas accedan a los servicios de tratamiento necesarios. El sector de la salud está obligado a garantizar que las políticas, las leyes y los reglamentos respalden los programas nacionales pertinentes y las respuestas de salud nacionales en términos más generales, mediante la promoción de la igualdad de género y la protección y el fomento de los derechos humanos y de salud de las poblaciones con mayor riesgo de adquirir ITS (incluidas las poblaciones específicas, como se definió anteriormente) y los adolescentes. Reducir la vulnerabilidad y los riesgos 87. Las intervenciones eficaces para reducir la vulnerabilidad y los riesgos frente a las ITS se basan en la concienciación y las comunicaciones específicas sobre promoción de la salud y reducción de riesgos y en el aumento tanto del acceso a los servicios de salud sexual y reproductiva como de su utilización. A fin de avanzar en estas esferas se necesita lo siguiente: medidas eficaces para reducir la estigmatización y la discriminación en los entornos de atención de salud y en la comunidad, iniciativas de prevención y servicios que aborden la violencia de género y la violencia relacionada con la orientación sexual o la identidad de género, e intervenciones que empoderen a las mujeres y a las poblaciones estigmatizadas. En algunas poblaciones, el consumo nocivo de alcohol puede agravar ciertos factores de vulnerabilidad y comportamientos de riesgo, por lo que se debería tener en cuenta a la hora de diseñar los servicios. Llegar a todas las poblaciones con los servicios apropiados 88. Además de satisfacer de manera eficaz las necesidades de la población general, llegar a las poblaciones específicas con las intervenciones más adecuadas será fundamental para acabar con las epidemias de ITS en los países. Se necesitan medidas para superar o eliminar los obstáculos que impiden que estas poblaciones accedan a servicios de tratamiento de las ITS y servicios de salud más amplios. Dependiendo de la población, estos obstáculos son: leyes sobre la edad de consentimiento, la criminalización de conductas tales como el trabajo sexual y el sexo entre hombres, y la estigmatización y discriminación institucionalizadas, así como la violencia de género y otras formas de violencia, incluida la violencia de pareja. La respuesta a las ITS también debe reflejar el hecho de que las distintas poblaciones pueden requerir diferentes conjuntos de intervenciones y tipos de servicios.

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Abordar específicamente la situación de los hombres y los niños varones 89. Se suele pasar por el alto el hecho de que los hombres y los niños varones conforman una población que requiere un enfoque específico en relación con el control de las ITS. Cada vez más, en las respuestas a las ITS y al VIH se reconoce la importancia de establecer que los enfoques integrales incluyan componentes centrados en garantizar el acceso a los servicios de los hombres y los niños varones, además de las mujeres y las niñas. Algunas intervenciones adicionales pueden ser: programas específicos de cambio social y de comportamiento en hombres; promoción de la circuncisión médica masculina voluntaria; programas centrados en el consumo de alcohol y otras sustancias, y una atención especial a poblaciones específicas, incluidas las poblaciones móviles y los migrantes, los hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres, los trabajadores sexuales masculinos y los clientes masculinos de los trabajadores sexuales. Establecer vínculos con las comunidades y los asociados, y lograr su participación 90. La interacción con las comunidades y otros asociados de todos los niveles es vital para definir el paquete de intervenciones, para mejorar la coherencia de las políticas, la coordinación de programas y la rendición de cuentas, y para abordar los diversos factores que afectan el diseño, la prestación de servicios, el desempeño y los resultados de los programas sobre ITS. Las asociaciones deben regirse por los principios de salud pública, incluida la necesidad de un liderazgo gubernamental sólido, la rendición de cuentas pública y la promoción de los derechos humanos, la igualdad de género y la equidad sanitaria. Un fuerte compromiso con la sociedad civil, incluidas las organizaciones confesionales, y especialmente con la comunidad, ayudará a garantizar que los servicios esenciales estén al alcance de todas las poblaciones. Las vinculaciones estructuradas con el sector privado y los proveedores de servicios de la sociedad civil también ayudarán a ampliar la cobertura y mejorar la garantía de calidad. Fortalecer los sistemas de salud 91. La clave de una respuesta eficaz a las ITS es un sistema de salud fuerte que sea capaz de proporcionar atención confiable, eficaz, equitativa y centrada en la gente, tanto en el sector público como en el privado. Las características distintivas de este sistema son: modelos de prestación de servicios eficientes que satisfagan las distintas necesidades de los pacientes; capacitación y distribución adecuadas de personal suficiente y con la combinación de competencias apropiada para responder a las necesidades; un sistema sólido de información sanitaria; un acceso confiable y asequible a medicamentos y tecnologías esenciales; una financiación adecuada de la atención sanitaria, y un liderazgo y una gobernanza firmes. En la actualidad, muy pocos sistemas de salud poseen todas estas características. Tomar en consideración los contextos especiales 92. Existen contextos específicos donde la vulnerabilidad y el riesgo son elevados y donde el acceso a servicios básicos de tratamiento de las ITS podría verse muy comprometido, como las cárceles y los centros de detención, los campos de refugiados y las situaciones de emergencia humanitaria. Los países deben velar por que los servicios prestados a las personas en estos contextos sean equivalentes a los que tiene la comunidad en general.

ANEXO 8

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Medidas prioritarias que deben adoptar los países • Orientar las intervenciones y los servicios relacionados con las ITS a poblaciones y lugares donde la necesidad, el riesgo y la vulnerabilidad sean más altos: • integrar las intervenciones sobre igualdad de género basadas en datos probatorios en los planes de acción nacionales sobre ITS, especialmente las que promuevan normas positivas, empoderen a las mujeres y las niñas, y aborden la violencia; • incorporar la educación sexual integral en los planes de estudio para adolescentes; • determinar y priorizar la aplicación de paquetes de servicios adaptados a las necesidades de las poblaciones vulnerables y más afectadas por las ITS, lo que incluye la vinculación con un paquete más amplio de servicios de salud apropiados, como los relativos a la salud de la madre y el niño o al VIH y los programas de inmunización; • incluir acciones multisectoriales para reducir la estigmatización y la discriminación en las estrategias, las políticas y los programas nacionales sobre ITS; • involucrar a las organizaciones comunitarias y a las redes sociales en la planificación y prestación de servicios; • vigilar el acceso de poblaciones específicas a los servicios de salud en materia de VIH e ITS, así como la utilización y la calidad de dichos servicios; • prestar servicios apropiados para los adolescentes y revisar las políticas sobre el consentimiento para mejorar el acceso; • aplicar el paquete integral de intervenciones sobre ITS para presos y cárceles formuladas por la UNODC y la OMS; • incluir planes de contingencia para los servicios esenciales de lucha contra las ITS en los planes nacionales sobre estas infecciones, con el fin de asegurar la continuidad de los servicios pertinentes en situaciones de emergencia humanitaria. • Crear entornos institucionales y comunitarios seguros a través de las siguientes medidas: • utilizar las pruebas en materia de salud pública para formular leyes y políticas relacionadas con la salud que promuevan los derechos humanos y la igualdad de género, de conformidad con las normas y los estándares acordados a nivel internacional; • eliminar barreras y prácticas jurídicas, regulatorias y normativas (sobre todo en los entornos de atención de la salud) que acepten o fomenten la estigmatización, la discriminación y la violencia; • garantizar la capacitación de los profesionales de la salud sobre derechos humanos e igualdad de género en relación con las ITS y el VIH; • establecer mecanismos independientes de seguimiento y rendición de cuentas para garantizar la resolución de reclamaciones por la violación de derechos humanos. • Integrar los servicios sobre ITS en los programas nacionales a través de los sistemas de salud y un enfoque basado en la comunidad, y a través de mecanismos relacionados con la salud sexual y reproductiva, la salud materno-infantil, la salud de los adolescentes y el VIH: • dotar a los trabajadores de la salud de los conocimientos y productos básicos necesarios para ampliar rápidamente la prevención primaria, las pruebas y el tratamiento de las ITS; • utilizar métodos y enfoques de prestación de servicios (incluida la selección de los proveedores del sector privado y las farmacias para la respuesta a las ITS) que ofrezcan servicios equitativos y eficaces para todos, especialmente para las poblaciones específicas; • garantizar que los marcos legales y regulatorios faciliten una mayor colaboración y alianzas con grupos de la comunidad y entre los sectores público y privado; • proporcionar o facilitar un mayor apoyo para el desarrollo de la capacidad (por ejemplo, fortalecer la participación en la planificación de programas, la prestación de servicios y el seguimiento y evaluación) y una mayor inversión en los programas de apoyo comunitario entre pares y divulgación; • hacer participar a los grupos comunitarios en el seguimiento de los servicios relativos a las ITS.

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Medidas prioritarias que debe adoptar la OMS • Utilizar las orientaciones existentes para definir mejor los paquetes esenciales y los modelos de prestación de servicios para poblaciones, lugares, situaciones y contextos específicos, especialmente para las mujeres y las niñas, los adolescentes y los grupos de población claves: • proporcionar y difundir orientaciones sobre el manejo clínico de las violaciones de adolescentes y niños, y promover la utilización, en los programas relativos a las ITS y en los contextos de prestación de servicios, de pautas sobre la respuesta del sector de la salud a la violencia de pareja y la violencia sexual contra las mujeres; • sintetizar y difundir pruebas sobre prevención y respuesta a la violencia en las poblaciones con un mayor riesgo de contraer ITS, incluidas las personas que tienen parejas sexuales del mismo sexo y los trabajadores sexuales; • colaborar con la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) para diseñar un paquete sobre prevención y gestión de las ITS que satisfaga las necesidades y realidades de los jóvenes; • junto con el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), actualizar las orientaciones sobre la prestación de servicios relacionados con las ITS en situaciones de emergencia humanitaria; • trabajar con la UNODC para actualizar periódicamente las orientaciones sobre servicios de tratamiento de las ITS para los presos y las cárceles. • Promover un entorno técnico, político y de promoción propicio dentro de los países en apoyo de un entorno habilitante que promueva los derechos humanos y la igualdad de género: • apoyar a los Estados Miembros para que examinen y revisen sus leyes y políticas de salud con el fin de armonizarlas con las normas y reglamentaciones internacionales; • asesorar sobre cómo abordar la violencia sexual, haciendo hincapié en los adolescentes y los niños, y promover la adopción de las orientaciones existentes sobre la respuesta del sector de la salud a la violencia contra las mujeres en el ámbito de programas o servicios relativos a ITS. • Elaborar y difundir orientaciones y herramientas para reforzar la integración de los servicios sobre ITS en los sistemas de salud: • desarrollar herramientas para fortalecer la capacidad en materia de realización de pruebas de detección de la infección por el VIH y de las ITS en general; • crear herramientas para fortalecer la gestión y la supervisión de los programas a través de un enfoque de sistemas de salud; • hacer participar a los asociados, la sociedad civil y los representantes de la comunidad en la preparación de directrices y herramientas para la prestación de servicios relacionados con las ITS.

Garantizar el acceso a vacunas, medios de diagnóstico, medicamentos y otros productos básicos de calidad 93. Para que los programas sobre ITS sean eficaces, es preciso contar con un suministro ininterrumpido de vacunas de calidad garantizada para el virus del papiloma humano y con medicamentos, medios de diagnóstico y demás productos básicos para otras ITS. Se necesitan sistemas robustos de adquisición y gestión de suministros para garantizar que se seleccionen los productos adecuados, se compren a un precio razonable y se ofrezcan de manera eficiente en el punto de prestación de servicios. El nivel de la atención de la salud puede mejorarse si se adquieren productos básicos de calidad y si los servicios se ajustan a estándares y normas nacionales e internacionales, se supervisan y mejoran continuamente y se hacen más accesibles y aceptables de acuerdo con las necesidades y preferencias de los pacientes.

ANEXO 8

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Medidas prioritarias que deben adoptar los países

• Establecer y aplicar normas y reglamentaciones de garantía de calidad a nivel nacional, basados en reglamentaciones y directrices internacionales; supervisar su aplicación y poner en marcha medidas de mejora de la calidad allí donde se identifiquen deficiencias; garantizar la adquisición de medicamentos, vacunas, medios de diagnóstico y preservativos de calidad, incluso mediante el uso de los sistemas de precalificación de la OMS; establecer mecanismos para supervisar constantemente la utilización y aceptabilidad de los servicios y las preferencias y necesidades de los pacientes, las comunidades y el personal de salud; reforzar el funcionamiento de los laboratorios nacionales de referencia para supervisar la calidad de las pruebas de diagnóstico.

• Establecer mecanismos de previsión y seguimiento de la oferta y la demanda para garantizar un suministro continuo de productos básicos esenciales y evitar el desabastecimiento:

• incluir la vacuna contra el virus del papiloma humano y medicamentos y medios de diagnóstico para el tratamiento de las ITS en el plan nacional de adquisiciones y gestión de suministros;

• reforzar los procesos del sistema de salud relativos a la adquisición de vacunas, medicamentos, medios de diagnóstico y preservativos de calidad, así como de otros productos relacionados con la lucha contra las ITS. Medidas prioritarias que debe adoptar la OMS

• Ofrecer liderazgo y respaldo para la garantía de calidad: • hacer hincapié en los principios, enfoques e indicadores de garantía y mejora de la calidad en las orientaciones de la OMS;

• respaldar el fortalecimiento de la capacidad de las autoridades normativas nacionales, los laboratorios de control de la calidad y los fabricantes u otras empresas privadas, para garantizar la calidad de los medicamentos, incluidos los genéricos;

• reforzar el programa de precalificación de la OMS para alentar a los fabricantes a solicitar la precalificación de medicamentos, medios de diagnóstico y equipos, y para facilitar la evaluación rápida de las nuevas solicitudes;

• informar periódicamente sobre el mejoramiento de la calidad a lo largo del conjunto continuo de prevención, atención y tratamiento de las ITS.

• Evaluar la calidad y el rendimiento de los productos básicos disponibles en el mercado para las ITS y emitir recomendaciones apropiadas; respaldar el fortalecimiento de la capacidad de las autoridades normativas nacionales, los laboratorios de control de la calidad y los fabricantes para garantizar la calidad de los medicamentos, incluidos los genéricos y los medios de diagnóstico.

4.4

ORIENTACIÓN ESTRATÉGICA 4: Financiación para la sostenibilidad

Las personas deben recibir los servicios de atención en materia de ITS que necesiten, sin padecer dificultades financieras 94. Un elemento central de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible es la erradicación de la pobreza y la reducción de la desigualdad. A nivel mundial, 150 millones de personas experimentan grandes dificultades financieras y 100 millones de personas se empobrecen cada año como resultado de los gastos personales en salud. Por lo tanto, garantizar la seguridad financiera y la equidad sanitaria son elementos centrales para el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, y la cobertura universal de la salud ofrece un marco para abordar estos temas. 95. Los países se enfrentan al desafío de invertir en un programa ampliado para alcanzar las metas relativas a las ITS para 2020 y los años posteriores, y garantizar al mismo tiempo la sostenibilidad a largo plazo de la financiación, todo en el contexto de cambio de las prioridades de desarrollo y la in-

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certidumbre en torno al respaldo financiero. Debe mantenerse la tendencia de aumento de la financiación interna para programas sobre ITS, aunque algunos países de ingresos bajos, especialmente los que sufren una pesada carga, necesitarán un apoyo externo considerable para garantizar una ampliación rápida de la escala de acción. 96. La financiación para una respuesta sostenible a las ITS necesita un enfoque que esté incorporado en una estrategia nacional de salud más amplia y general, y medidas en tres esferas: obtener suficientes fondos para costear programas sobre ITS, incluso a través de la financiación interna pública y privada y fuentes externas; establecer mecanismos equitativos para reunir fondos para la protección contra el riesgo financiero; y optimizar el uso de recursos reduciendo costos y mejorando la eficiencia. La financiación de los sistemas de salud tiene un gran impacto en la cobertura de los programas, la equidad y los resultados de salud. 97. Garantizar una financiación sostenible para el tratamiento de las ITS mediante un enfoque que abarque todo el sistema de salud ayudará a lograr mayores eficiencias y sinergias en general. 98. La financiación para una respuesta sostenible requiere medidas en tres esferas: • aumentar los ingresos mediante formas de financiación innovadoras y nuevos enfoques de obtención de fondos; • brindar protección contra riesgos financieros y mancomunar recursos; • reducir los precios y los costos, y mejorar la eficiencia. Aumentar los ingresos a través de formas de financiación innovadoras y nuevos enfoques de obtención de fondos 99. Como parte de su camino hacia la financiación de la cobertura universal, se debe alentar a los países a tratar una variedad de problemas de financiación específicos, a saber: examen de los flujos de fondos y mecanismos de asignación; consolidación de los acuerdos de mancomunación de recursos; armonización de los mecanismos de compra, y examen de las posibilidades de integrar las intervenciones sobre VIH, ITS y hepatitis en paquetes de beneficios nacionales. 100. Los compromisos de financiación internacionales y locales existentes no son suficientes para alcanzar las metas de 2030 delineadas en esta estrategia. Se necesitarán fuentes adicionales para financiar la ampliación sostenible de los programas y cerrar las brechas de financiación resultantes del cambio de prioridades de los donantes. Los países deberán formular y aplicar planes de transición financiera a medida que expandan los programas financiados internamente. La capacidad fiscal de muchos países de ingresos bajos y medianos es limitada, debido a motivos estructurales (incluido el tamaño del sector informal, la escasa capacidad de la administración fiscal y la deficiente gestión de las finanzas públicas) que restringen su capacidad para obtener eficazmente suficientes recursos internos a corto o mediano plazo, a pesar de tener un buen desempeño macroeconómico. Los países que sigan necesitando apoyo externo deberán ajustar y mejorar sus estrategias para movilizar esta clase de ayuda y reforzar los esfuerzos de promoción de medidas. 101. El aumento de recursos gubernamentales, tanto de fuentes internas como externas, no necesariamente se traduce en más recursos para el sector de la salud. Los recursos gubernamentales generales para la salud son volátiles y, a pesar de la voluntad política, las asignaciones presupuestarias pueden no estar en consonancia con las prioridades públicas en muchos contextos. Se debe alentar a los países a pensar en mantener la cobertura de los servicios e intervenciones prioritarios, en vez de los programas en sí mismos.

ANEXO 8

425

102. Los países deben buscar una alineación con el programa más amplio de financiación para el desarrollo1 con el fin de mejorar los sistemas fiscales internos y reducir la evasión de impuestos y los flujos ilícitos a nivel internacional, además de seguir enfatizando la promoción de las políticas necesarias para establecer el orden de prioridades. Brindar protección contra riesgos financieros y mancomunar recursos 103. Los países deben aplicar sistemas de financiación de la salud que minimicen los pagos directos de todos los servicios de salud esenciales, con el objetivo de aumentar el acceso a estos servicios y prevenir el empobrecimiento. Para minimizar los pagos de salud que perjudiquen seriamente la economía familiar, el gasto directo debe limitarse a menos del 15%-20% del gasto total en salud. En principio, prevenir y controlar las ITS es relativamente fácil y asequible en la mayoría de los casos. Muchos servicios de tratamiento de ITS se ofrecen de forma gratuita, y los países utilizan cada vez más mecanismos de respaldo (como la descentralización de servicios) para minimizar los costos indirectos para las personas que utilizan los servicios. Sin embargo, en muchos lugares se continúan aplicando tarifas. Al igual que con otros gastos directos (formales e informales), estas tarifas van en contra del uso del servicio, dan lugar a inequidades en el acceso, debilitan las vinculaciones con los tratamientos y aumentan el riesgo de que falle el enfoque terapéutico. Además, constituyen cargas financieras innecesarias para los hogares. Siempre que sea posible, los países deben pensar en armonizar los paquetes de beneficios de las intervenciones para distintas enfermedades. Esto es esencial para mejorar la protección financiera y la eficiencia, ya que evita el mal uso de los recursos debido a la duplicación y la fragmentación. 104. La Plataforma de la OMS para las Cuentas de Salud de los Países2 proporciona a los países una base armonizada e integrada para una recolección anual y oportuna de datos sobre gastos en salud, con el objetivo de proteger a la población de gastos con consecuencias financieras catastróficas y reducir las desigualdades en el sector. Reducir los precios y los costos, y mejorar la eficiencia 105. Las limitaciones fiscales exigen que los países seleccionen las intervenciones y los enfoques más eficaces con respecto a las ITS, orienten esas actividades a las poblaciones y contextos donde tendrán mayor impacto, reduzcan los precios de los medicamentos y otros productos básicos para la salud, y aumenten la eficiencia de los servicios. Los programas que pueden demostrar el buen aprovechamiento de los fondos y un aumento de la eficiencia tienen más posibilidades de obtener una asignación justa de recursos y apoyo financiero externo. Se deben explorar las posibilidades de aumentar la eficiencia en todos los programas.

1 Véase el sitio web del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas sobre Financiación para el Desarrollo http://www.un.org/esa/ffd/ (consultado el 22 de abril de 2016).

Para obtener más información sobre la Plataforma de la OMS para las Cuentas de Salud de los Países, véase http://www.who.int/health-accounts/platform_approach/en/ (consultado el 22 de abril de 2016).

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Medidas prioritarias que deben adoptar los países • Elaborar un supuesto de inversión con cálculo de costos respecto de las intervenciones en materia de ITS para garantizar una asignación adecuada de recursos internos y externos: • formular planes de transición financiera, haciendo especial hincapié en las necesidades de transición de los programas y servicios que más dependen de los donantes externos (es decir, externos a donantes del país, como la ayuda internacional o donaciones privadas); • desarrollar nuevos canales de financiación, como un fondo de promoción de la salud, que tengan una porción negociada de los ingresos asignada a los programas de lucha contra las ITS y los servicios conexos; • lograr una mayor equidad sanitaria reuniendo los conjuntos de fondos existentes en grupos más grandes, para evitar los sistemas de seguros de salud fragmentados; • utilizar financiación innovadora, como impuestos especiales de alcance nacional o local para respaldar los servicios de salud. • Poner en marcha sistemas de financiación de los servicios de salud, planes de protección financiera y otros mecanismos (como los sistemas de vales) que permitan que la gente acceda a servicios esenciales y de calidad asegurada sin padecer dificultades financieras: • eliminar gradualmente los pagos personales directos (incluido el cobro informal a los usuarios) y reducir otras barreras financieras que impidan acceder al tratamiento de las ITS y otros servicios de salud; garantizar que los planes de seguros de salud abarquen la totalidad de los servicios de tratamiento de las ITS; • garantizar que las contribuciones de las personas a los sistemas de seguro de salud estén en consonancia con su capacidad de pago y ofrecer subsidios (financiados con ingresos fiscales estatales) a los pobres y a las personas vulnerables; • garantizar que los planes de protección contra riesgos financieros sean universales y lleguen a todas las poblaciones, incluidos los marginados y las personas cuya conducta se criminaliza. • Buscar estrategias integrales para reducir los precios de los productos básicos utilizados en el tratamiento de las ITS, como recurrir, cuando proceda, a licencias voluntarias y utilizar cuando sea necesario las flexibilidades previstas en el Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (Acuerdo sobre los ADPIC) con miras a proteger la salud pública, de conformidad con la Estrategia mundial y plan de acción sobre salud pública, innovación y propiedad intelectual, en particular las relativas a las licencias obligatorias, la presentación de reclamaciones contra patentes, la fijación de precios diferenciales y la negociación directa de los precios con los fabricantes, así como la fabricación local.  • Aumentar la eficiencia a través de una mejor planificación y sistemas de adquisiciones y distribución más eficientes; adaptar los modelos de prestación de servicios relacionados con las ITS al contexto del país y la epidemia, lo que incluye, cuando corresponda, la delegación de funciones.

ANEXO 8

427

Medidas prioritarias que debe adoptar la OMS • Calcular las necesidades de recursos para el tratamiento de las ITS y promover una respuesta con financiación total a través del respaldo interno y externo, haciendo hincapié en lo siguiente: • reducción o subvención del costo de los medios de diagnóstico y los medicamentos para las ITS; movilización de recursos a través de los mecanismos financieros mundiales existentes; • fortalecimiento del programa de precalificación de la OMS para salvaguardar y ampliar la disponibilidad de productos genéricos; respaldo a los países para que hagan propuestas de inversión y de financiación, y apoyen la preparación de planes nacionales de financiación de la salud que incorporen programas sobre ITS; • promoción de la Plataforma de la OMS para las Cuentas de Salud de los Países y respaldo a su adopción por parte de los países; exploración de mecanismos innovadores y sostenibles de financiación de la salud; orientación y apoyo técnico para establecer sistemas de financiación de la salud sólidos y equitativos, lo que incluye diseñar y aplicar el sistema de seguro de salud obligatorio a nivel nacional. • Proporcionar información estratégica sobre precios y fabricantes de productos básicos para el tratamiento de las ITS, especialmente a través del mecanismo OMS de comunicación de precios mundiales y la base de datos sobre la situación reglamentaria; ofrecer respaldo para que los países refuercen su capacidad de negociar reducciones de precios con los fabricantes y apliquen las flexibilidades previstas en el Acuerdo sobre los ADPIC con miras a proteger la salud pública.

4.5

ORIENTACIÓN ESTRATÉGICA 5: Innovación para la agilización

Reorientar la respuesta para alcanzar metas ambiciosas 106. La investigación y la innovación ofrecen las herramientas y los conocimientos necesarios para reorientar la respuesta frente a las ITS, mejorar la eficiencia y la calidad, lograr equidad y maximizar el impacto. Es poco probable que se cumplan las metas establecidas para 2020 y 2030 si los países solo utilizan los conocimientos, las tecnologías y los enfoques de prestación de servicios existentes. 107. Se necesita de la innovación no solo para desarrollar nuevas tecnologías y enfoques, sino también para usar las herramientas existentes con más eficiencia y para adaptarlas a diferentes poblaciones, contextos u objetivos. Por ejemplo, la OMS respalda la investigación sobre el VIH en relación con lo siguiente: fortalecimiento de la capacidad de los sistemas de investigación en el ámbito de la salud; reunión de asociados para establecer las prioridades de la investigación; establecimiento de normas y reglamentaciones para una buena práctica de investigación, y asistencia para que las pruebas se conviertan en tecnologías de salud asequibles y el fundamento de las nuevas políticas. Aunque tiene una función directa muy limitada en los procesos de investigación y desarrollo de productos, la OMS trabaja estrechamente con los asociados en investigación y desarrollo y los fabricantes para garantizar que las nuevas tecnologías relativas al VIH estén disponibles y sean asequibles para los países lo antes posible. 108. Dada la función clave de los asociados en el ámbito de la innovación, en esta orientación estratégica se describen las principales esferas de innovación que necesitarán de un esfuerzo conjunto de los países, la OMS y otros asociados. Teniendo en cuenta el plazo de 15 años para alcanzar las metas de 2030, se deben considerar las prioridades de investigación a corto, mediano y largo plazo. Esta estrategia se centra en las prioridades a corto y mediano plazo.

428

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Optimizar la prevención de las ITS 109. Las principales tecnologías para prevenir las ITS han cambiado poco en los últimos años. Aunque los preservativos masculinos y femeninos han resultado eficaces para prevenir embarazos no deseados e ITS, la poca aceptación y el uso incorrecto o discontinuo impiden lograr beneficios mayores. Existen grandes oportunidades de innovación que amplificarían la prevención de este tipo de infecciones. Optimizar los medios de diagnóstico de las ITS 110. El desarrollo de nuevas tecnologías, estrategias y enfoques sobre medios de diagnóstico y la mejora de los ya existentes contribuirán a un proceso más rápido y preciso de detección de enfermedades y a un seguimiento más preciso de la salud de los pacientes. Uno de los principales obstáculos para la promoción del control y la prevención de las ITS es la falta de pruebas confiables y de bajo costo en los lugares de atención. Existen varias oportunidades de innovación en esta esfera. Optimizar los medicamentos y los regímenes de tratamiento 111. A pesar de los grandes avances en la seguridad, potencia y aceptabilidad de los medicamentos y los tratamientos, hay esferas en las que es necesario y posible aplicar mejoras. Optimizar la prestación de servicios 112. El impacto general se ve reforzado cuando los enfoques de prestación de servicios se adecuan a las realidades y necesidades de los posibles beneficiarios (especialmente las poblaciones prioritarias difíciles de alcanzar) y cuando se minimizan las ineficiencias, se utilizan protocolos estándar simplificados y se logra la total participación de las comunidades. Hay oportunidades de continuar innovando en todos estos ámbitos. Innovaciones prioritarias • Tecnologías y enfoques versátiles para prevenir las ITS y los embarazos no deseados, especialmente tecnologías controladas por las mujeres: preservativos masculinos y femeninos que incorporen nuevos diseños y materiales para aumentar el grado de aceptación y reducir los costos, y nuevos métodos de comercialización para ampliar su demanda y uso; enfoques de comportamiento y comunicación más eficaces para los adolescentes, especialmente los varones, sobre protección dual (prevención de embarazos y de ITS o VIH); mayor variedad de vacunas para prevenir la adquisición de ITS, especialmente las provocadas por el virus del herpes simple, C. trachomatis y N. gonorrhoeae. • Innovaciones en la ampliación y la prestación de servicios: • se necesita una ampliación considerable de los programas de vacunación contra el virus del papiloma humano y el virus de la hepatitis B, así como investigaciones operativas reforzadas para la introducción de nuevas vacunas; • descentralización y delegación de tareas, especialmente para posibilitar diagnósticos más rápidos y precisos y una vinculación eficaz con los tratamientos y cuidados necesarios; • prestación de servicios comunitarios y modelos más aceptables para prestar servicios integrales a las poblaciones específicas; • mayor investigación sobre comportamientos orientados a mantener la salud; servicios fáciles de usar y servicios móviles (mSalud) para adolescentes que sean más adecuados y aceptables; • vinculación e integración de servicios, lo que incluye identificar claramente qué servicios obtendrían un beneficio mutuo a partir de la vinculación o integración estratégica, junto con mecanismos y procedimientos innovadores para la vinculación o la integración.

ANEXO 8

429

• Innovaciones en las pruebas de detección de ITS: • esta categoría incluye pruebas en los lugares de atención para mejorar la estrategia de cribado en poblaciones destinatarias y la gestión y el seguimiento de los casos; • pruebas de diagnóstico en los lugares de atención o pruebas realizadas por el propio paciente que sean asequibles y más rápidas, confiables y fáciles de usar; • creación de plataformas múltiples que permitan el diagnóstico simultáneo de varias ITS al mismo tiempo, especialmente las provocadas por C. trachomatis, N. gonorrhoeae, T. pallidum y el VIH, así como la detección de la resistencia a los antimicrobianos y la carga viral; • herramientas de diagnóstico mejoradas para la enfermedad inflamatoria pélvica; • investigación operativa para orientar los métodos más eficaces de introducción de pruebas rápidas en los países y para determinar los principales desafíos y oportunidades relacionados con ellos. • Innovaciones para abordar los desafíos relativos al tratamiento y la resistencia a los medicamentos: regímenes terapéuticos más estructurados para reducir el riesgo de resistencia a los medicamentos; medicamentos nuevos y más eficaces para tratar la sífilis, la gonorrea y el herpes simple; reducción de la cantidad de dosis de tratamiento para disminuir la toxicidad y los costos.

Medidas prioritarias que debe adoptar la OMS • Establecer y respaldar alianzas público-privadas para impulsar el desarrollo de nuevas tecnologías, especialmente las pruebas en los lugares de atención, las plataformas múltiples y la creación de microbicidas eficaces para prevenir la adquisición del VIH y otras ITS, y nuevas opciones de tratamiento. • Validación y estandarización de tecnologías y enfoques innovadores, incluidos los siguientes: tecnologías de diagnóstico e investigaciones operativas nuevas y existentes para aplicar las pruebas de detección de las ITS en el lugar de atención; divulgación de las mejores prácticas que describan los modelos de prestación de servicios; orientación a los países sobre la creación de un entorno que respalde la innovación; acceso garantizado a pruebas asequibles en los lugares de atención para detectar ITS, especialmente en los países de ingresos bajos y medianos.

5.

APLICACIÓN DE LA ESTRATEGIA: LIDERAZGO, ALIANZAS, RENDICIÓN DE CUENTAS, SEGUIMIENTO Y EVALUACIÓN Colaboración con los asociados

5.1

113. La OMS tiene la importante función de aglutinar a distintos grupos de representados, sectores y organizaciones con el fin de respaldar una respuesta coordinada y coherente del sector de la salud a las ITS. Además de trabajar con los Estados Miembros, la Secretaría colabora estrechamente con otros asociados clave, incluidos donantes bilaterales, organismos e iniciativas de desarrollo, fondos y fundaciones, la sociedad civil, instituciones y redes técnicas, el sector privado comercial y redes de alianzas. 5.2 Rendición de cuentas a nivel mundial y de países

114. Dada la variedad de asociados y partes interesadas que unen sus fuerzas para lograr una respuesta eficaz, son vitales los mecanismos de rendición de cuentas transparentes y que funcionen bien. Dichos mecanismos deben contar con una fuerte participación de la sociedad civil. Un proceso de rendición de cuentas recíproco se ve favorecido por: un firme liderazgo y una gobernanza que incluya una genuina interacción con las partes interesadas pertinentes; metas nacionales claras que reflejen la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y otros compromisos internacionales pertinentes; indicadores adecuados sobre la disponibilidad, la cobertura, la calidad y el impacto de las intervenciones para hacer un seguimiento de los avances; y procedimientos transparentes e inclusivos de evaluación y presentación de informes.

430

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115. Para garantizar la aplicación y el seguimiento de la estrategia en los países, se proponen cinco pasos: • organizar un taller regional con el fin de presentar la Estrategia mundial del sector de la salud contra las infecciones de transmisión sexual para 2016-2021 y garantizar que se preparen estrategias regionales adaptadas a las especificidades de cada región y se presenten a los respectivos comités regionales; • preparar un plan de trabajo de alcance mundial y planes regionales; • en las reuniones regionales se debe invitar a los países a examinar la Estrategia mundial del sector de la salud y los planes de trabajo para adaptarlos al contexto nacional y para elaborar un cronograma de aplicación de la Estrategia contra las ITS; • llevar a cabo talleres conjuntos de varios países sobre salud sexual y reproductiva, VIH y hepatitis víricas para planificar dónde y cómo se deben integrar los servicios de tratamiento de las ITS; • fortalecer el sistema de seguimiento de los países para presentar informes sobre el avance y el impacto de la aplicación de la Estrategia contra las ITS.

5.3

Seguimiento, evaluación y presentación de informes

Seguimiento y presentación de informes sobre los avances hacia la consecución de los objetivos y metas mundiales 116. A nivel mundial, se prevé la realización de exámenes periódicos para evaluar los avances hacia el cumplimiento de los distintos compromisos y metas. Estos exámenes se basarán en los datos comunicados por los países a través de distintos mecanismos de seguimiento y evaluación. 117. Se evaluarán regularmente los avances a nivel mundial y regional hacia el logro de las metas establecidas en esta Estrategia. También se utilizarán puntos de referencia (o comparaciones entre los países y dentro de ellos) para evaluar el desempeño orientado al logro de los objetivos. La Estrategia está diseñada para ser lo suficientemente flexible como para incorporar prioridades adicionales o subsanar las nuevas carencias que se identifiquen en la respuesta del sector de la salud a las ITS. A tal fin, la OMS continuará trabajando con sus asociados para brindar apoyo a los países en la recopilación armonizada y estandarizada de indicadores básicos y en la elaboración de informes mundiales y regionales. Se propone una presentación periódica de informes. 118. La OMS elaborará un marco adecuado de seguimiento y rendición de cuentas con respecto a la estrategia en consulta con partes interesadas clave. También hará un seguimiento y compartirá datos sobre la utilización de sus directrices sobre ITS, así como sobre los avances en la aplicación de la estrategia, a fin de señalar obstáculos y promover las mejores prácticas. Seguimiento y evaluación de la respuesta a nivel nacional 119. Los avances en la aplicación de la respuesta del sector de la salud a las ITS deben evaluarse con indicadores sobre disponibilidad, resultados de la cobertura e impacto, al tiempo que se toman en consideración otras recomendaciones pertinentes sobre dicho seguimiento. En el contexto de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, se hará un seguimiento de los avances realizados hacia el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible relacionados con la salud y se presentarán informes al respecto.

ANEXO 8

431

120. Los indicadores para monitorear el fortalecimiento de los sistemas de salud derivan de una plataforma común para el seguimiento y la evaluación de las estrategias sanitarias nacionales, denominada plataforma de Vigilancia de los Sistemas de Salud Nacionales, coordinada por la OMS. También se dispone de instrumentos para determinar los avances en la aplicación de medidas normativas, jurídicas y estructurales destinadas a mejorar la respuesta frente al VIH y las ITS. Marco de la OMS para la gestión basada en los resultados 121. El seguimiento de la ejecución del plan de trabajo se realiza mediante un examen a mitad de periodo al término del primer año de cada bienio. Los avances hacia el logro de los resultados previstos a nivel de toda la Organización se comunican al final de cada bienio.

5.4

Aplicación de la estrategia a nivel nacional

122. La estrategia mundial tiene por finalidad orientar la formulación y aplicación de estrategias nacionales sobre ITS. Una amplia aceptación a lo largo del proceso de preparación contribuirá a su aplicación eficaz. Para ello se contará con la asistencia técnica proporcionada a través de la OMS y los asociados para el desarrollo en apoyo de la formulación de la estrategia nacional y la justificación de la inversión. Para que pueda existir un sentimiento de adhesión de los países, las estrategias o planes nacionales contra las ITS deben estar alineados con otros planes existentes, como los planes nacionales de desarrollo, las estrategias nacionales del sector de la salud y las estrategias para otras enfermedades. En la medida de lo posible, también deben coincidir con los ciclos nacionales financieros y de planificación (véase la figura 9). Figura 9. Ciclos financieros y de planificación

5.5

Estimación de los costos de aplicación de la Estrategia

123. La ejecución total de la Estrategia mundial del sector de la salud contra las ITS para 2016-2021 costará aproximadamente US$ 18 200 millones en los cinco años, de los cuales el 99,7 % está destinado a la aplicación de intervenciones prioritarias en 117 países de ingresos bajos y medianos, y casi US$ 53 millones (0,3%) se dedicará a apoyo técnico a nivel mundial, investigaciones y tareas de promoción de la OMS y sus asociados (véase la figura 10).

432

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124. Los costos corresponden a la vacunación contra las ITS (US$ 3260 millones), la detección de ITS (US$ 3690 millones), la detección de la clamidiasis en adolescentes (US$ 2540 millones) y la detección de la sífilis en el marco de la atención prenatal (US$ 1400 millones). La gestión clínica de las ITS tendrá un costo general de US$ 3000 millones, de los cuales US$ 818 millones corresponden a prestación de servicios y US$ 1400 millones a pruebas de diagnóstico de la gonorrea y clamidiasis. 125. Dentro de las actividades de alcance mundial a las que se dará prioridad, los mayores costos corresponden a la realización de pruebas en los lugares de atención para mejorar la asequibilidad de la detección de las ITS, la investigación operativa y las orientaciones sobre vigilancia de las ITS. Los costos mundiales aumentan de US$ 2600 millones en 2016 a US$ 4000 millones en 2021 debido a una ampliación gradual de la vacunación y el tratamiento de las ITS (figura 10). Figura 10. Costo de la Estrategia mundial del sector de la salud contra las ITS para 2016-2021

126. El África subsahariana, que sufre el 40% de la carga mundial de ITS, concentra el 44% de la necesidad de servicios y el 30% del costo de control mundial en relación con este tipo de infecciones. La Región del Pacífico Occidental, con un 15% de carga mundial de ITS, concentra el 15% de la necesidad de servicios y el 26% del costo de control mundial. La Región de Asia Sudoriental registra el 20% de la carga mundial de ITS y el 18% del costo mundial. De los 117 países, el 26% de los volúmenes o necesidades de servicios y el 15% de los costos corresponden a países de ingresos bajos; el 47% de las necesidades de servicios y el 39% de los costos corresponden a países de ingresos medianos-bajos, y el 27% de las necesidades de servicios y el 46% de los costos corresponden a países de ingresos medianos-altos.

ANEXO 8

433

127. Estos valores se basan en estimaciones de la OMS sobre la carga regional de infección por C. trachomatis, N. gonorrhoeae, T. pallidum y T. vaginalis en 2012, y se supone que las reducciones de las tasas de ITS comenzarán a verse en 2018, de conformidad con la meta de la estrategia para 2030. El costo de la gestión clínica de estas ITS curables, así como de la infección por el virus del herpes simple de tipo 2, la vaginosis bacteriana y la infección por Mycoplasma genitalium, se calcula utilizando la recomendación contenida en la estrategia de continuar el manejo de los casos sindrómicos y ampliar las pruebas etiológicas siempre que esto sea posible y costoeficaz. 128. La vacunación contra el virus del papiloma humano en las niñas y la realización de pruebas de detección de la infección en las mujeres en edad reproductiva generará considerables ahorros en términos de atención médica y productividad en los próximos años gracias a la prevención del cáncer cervicouterino. Los beneficios de mejorar el control de las ITS y reducir las tasas de infección en un 90%, de acuerdo con la meta de la estrategia para 2030, también incluirán otros ahorros en atención médica derivados de los casos de ITS que se evitarán en el futuro y que podrían causar pérdidas de productividad económica, morbilidad y mortalidad ocasionadas por infertilidad, embarazos y complicaciones congénitas relacionadas con las ITS, e impactos psicosociales. 129. En las estimaciones de costos se prevén importantes reducciones, con efecto a partir de 2016, del precio de las vacunas contra el virus del papiloma humano (en todos los niveles de ingresos) y de las pruebas de diagnóstico de la clamidiasis. Los costos a nivel mundial dependen esencialmente de la reducción de precios prevista, y podrían ser incluso inferiores si se realizaran reducciones ulteriores dentro del plazo cronológico de la Estrategia. 130. Las inversiones en el desarrollo de pruebas que se puedan administrar en el lugar de atención generarán ahorros en el futuro, ya que conllevará la reducción de los costos de diagnóstico y detección de las ITS y la mejora del manejo de casos (paso del enfoque sindrómico al etiológico) y de la detección de las ITS asintomáticas, con lo que se contribuiría a reducir la carga de estas infecciones. Por otra parte, las inversiones en otras vacunas —además de la vacuna contra el virus del papiloma humano— podrían contribuir considerablemente a la reducción de la transmisión de las ITS. 131. Se espera que la aplicación de los mecanismos de control de las ITS estén financiados con recursos internos a través de los sistemas de salud, y que la vacunación contra el virus del papiloma humano se incluya en los programas nacionales de inmunización (con el apoyo de donantes para la adquisición de las vacunas, lo que representa aproximadamente el 70 % del costo de vacunación en los países que pueden recibir financiación a través de la Alianza Gavi para las Vacunas)1. La estimación de costos no incluye las actividades compartidas con los programas sobre el VIH, como las actividades de educación sobre la prevención y detección de ITS realizadas en el contexto de la prevención del VIH. Además de aprovechar los presupuestos para la prevención de la infección por el VIH, las iniciativas relativas a las ITS deberán utilizar fondos de las intervenciones sobre salud de la madre, el niño y el adolescente y de los programas de inmunización. Se necesita una respuesta integrada para mejorar las sinergias entre programas. Los países de ingresos bajos necesitarán la continuación o el aumento del respaldo de donantes internacionales. En lo que respecta a los países de ingresos medianos-altos, cabe esperar que puedan movilizar la financiación que necesiten de forma interna, si preparan y presupuestan estrategias nacionales sobre ITS. El compromiso político, respaldado por los compromisos financieros de los países con pocos recursos y los países donantes, es crucial para los esfuerzos internacionales dirigidos a eliminar las ITS. _______________

Para obtener información sobre la Alianza Gavi para las Vacunas, véase http://www.gavi.org/ (consultado el 22 de abril de 2016).

1

ANEXO 9 Marco sobre servicios de salud integrados y centrados en la persona1 [A69/39 – 15 de abril de 2016] [En los párrafos 1 a 10 se presentan los antecedentes y el proceso consultivo en que se ha basado la elaboración del presente marco] 11. Esta breve presentación del marco sobre servicios de salud integrados y centrados en la persona vehicula un poderoso mensaje, el ideal de que «todas las personas gocen de igual acceso a servicios de salud de calidad que estén coproducidos2 de tal modo que respondan a sus necesidades a lo largo de todo el ciclo vital, que estén coordinados entre todos los eslabones de la cadena asistencial, que sean integrales, seguros, eficaces, oportunos, eficientes y aceptables, y en los que todos los cuidadores estén motivados, sean competentes y disfruten de condiciones de trabajo propicias». El marco, basado en las experiencias y evidencias obtenidas recientemente en distintos países y en una vasta consulta con expertos a escala mundial, regional y nacional, es fruto asimismo de una serie de compromisos políticos mundiales y estrategias e iniciativas regionales en la materia tocantes a la cobertura sanitaria universal, el fortalecimiento de los sistemas de salud, los determinantes sociales de la salud y los valores y principios fundamentales de la atención primaria de salud, esto es, el derecho a la salud, la justicia social, la solidaridad y la participación. 12. La consecución de servicios de salud integrados y centrados en la persona dependerá de lo que aporten los sistemas de salud, en particular la disponibilidad, accesibilidad y calidad del personal de salud y de los servicios que dispensa. En la Estrategia mundial de recursos humanos para la salud se definen a grandes líneas las acciones a medio plazo necesarias para garantizar un acceso equitativo a personal de salud competente y motivado dentro de un sistema de salud que funcione con plena eficacia. En este sentido, se ha hecho lo posible por establecer claros nexos entre el marco sobre servicios de salud integrados y centrados en la persona y dicha estrategia mundial, en particular adaptando a las futuras necesidades de los sistemas de salud los marcos de inversión en recursos humanos para la salud de dimensión nacional y mundial. Para contar con servicios de salud integrados y centrados en la persona se necesita un tipo particular de trabajador sanitario, dotado de las competencias adecuadas. Además de las ventajas para las comunidades y poblaciones, los beneficios de una atención integrada y centrada en la persona también se extienden a los profesionales sanitarios, a quienes aportan, entre otras cosas, mayor satisfacción laboral, cargas de trabajo más equilibradas con menos casos de agotamiento, y oportunidades de formación y capacitación para adquirir nuevas competencias, por ejemplo la de operar en entornos asistenciales basados en el trabajo en equipo.

1 2

Véase la resolución WHA69.24 (2016).

Definición. Coproducción de la salud: atención de salud dispensada según una relación de igualdad y reciprocidad entre los profesionales, los usuarios de los servicios asistenciales, su familia y la comunidad a la que pertenecen. Presupone una relación duradera entre la población, los proveedores de servicios y los sistemas de salud, en la cual se compartan la información, las decisiones y la prestación de servicios.

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13. Para elaborar este marco se han analizado cuatro tipos distintos de situaciones nacionales: países de ingresos bajos, medianos y altos, y países en circunstancias especiales, como puedan ser los que atraviesan una situación de conflicto o los Estados frágiles, pequeños Estados insulares o grandes Estados federales. Dado que los sistemas de salud están muy determinados por el contexto, en el marco no se preconiza un modelo único de servicios de salud integrados y centrados en la persona, sino que se proponen cinco fines estratégicos generales que guardan entre sí una relación de interdependencia.

ESTRATEGIAS, OPCIONES DE POLÍTICA E INTERVENCIONES 14. Las cinco estrategias interdependientes son: 1) responsabilizar y hacer participar a las personas y a las comunidades; 2) fortalecer la gobernanza y la rendición de cuentas; 3) reorientar el modelo asistencial; 4) coordinar los servicios entre los sectores y dentro de ellos; y 5) crear condiciones propicias. La realización conjunta de estas cinco estrategias ayudará a erigir servicios de salud más eficaces, e inversamente, la falta de avances en uno de esos frentes podría frenar la progresión en los demás. 15. Las medidas para avanzar en cada una de esas estrategias están concebidas para influir en distintos niveles, desde la forma en que se prestan los servicios (a personas, familias y comunidades) hasta la adopción de nuevas fórmulas de trabajo en organizaciones, sistemas asistenciales e instancias de planificación. En el cuadro que sigue se especifican los enfoques estratégicos y las posibles políticas e intervenciones que han de conducir al logro de cada fin estratégico. Algunas de las políticas e intervenciones son comunes a varios enfoques estratégicos. Esta relación, no exhaustiva, ha sido elaborada a partir de estudios bibliográficos, conclusiones de consultas técnicas y dictámenes de expertos. No se trata de un conjunto de pautas de reforma empíricamente contrastadas, en la medida en que la eficacia de algunas de esas políticas e intervenciones todavía no ha quedado plenamente probada. Además cada país, en función de sus circunstancias, valores y preferencias, deberá definir e instaurar la combinación adecuada de políticas e intervenciones que vaya a aplicar. Cuadro. Estrategias, opciones de política e intervenciones para el marco sobre servicios de salud integrados y centrados en la persona Estrategia 1. Responsabilizar y hacer participar a las personas y comunidades «Responsabilizar y hacer participar a las personas» pasa por proporcionarles las oportunidades, competencias y recursos que necesitan para constituirse en usuarios inteligentes y responsables de los servicios de salud y en promotores de un sistema de salud reformado. Se trata con ello de liberar los recursos comunitarios e individuales para actuar a todos los niveles, reforzando la autonomía de las personas para que tomen decisiones eficaces sobre su propia salud, habilitando a las comunidades para que participen activamente en la coproducción de entornos saludables e impartiendo a los cuidadores informales la instrucción necesaria para que su labor y el apoyo que ofrecen sean óptimos y así puedan seguir cumpliendo su función. «Responsabilizar y hacer participar a las personas» también significa llegar a los grupos de población insuficientemente atendidos o marginados para poder garantizar la universalidad del acceso y disfrute de servicios de calidad coproducidos teniendo en cuenta sus necesidades específicas.

ANEXO 9

437

Enfoque estratégico 1.1 Responsabilizar y hacer participar a las personas y familias. Para poder obtener mejores resultados clínicos gracias a la coproducción de servicios asistenciales, en particular tratándose de enfermedades no transmisibles o crónicas, se precisa la activa participación de los usuarios y sus familiares. Esta etapa es fundamental, porque son los propios usuarios quienes pasarán buena parte de su existencia viviendo con y en función de sus propias necesidades sanitarias y quienes tomarán decisiones que influirán en la observancia de comportamientos saludables y su aptitud para cuidar de sí mismos. La responsabilidad se ejerce también al dispensar una atención sanitaria presidida por una relación de igualdad y reciprocidad entre los profesionales clínicos y no clínicos, por un lado, y los usuarios de los servicios asistenciales, sus familiares y sus comunidades, por el otro, todo lo cual mejorará la forma en que vivan el proceso asistencial. 1.2 Responsabilizar y hacer participar a las comunidades. Este enfoque permitirá a las comunidades expresar sus necesidades e influir así en el modo en que se financia, planifica y dispensa la atención. Ello ayudará a infundir seguridad, generar confianza y respeto mutuo y crear redes sociales, no en vano el bienestar físico y mental de las personas depende de la existencia de relaciones sólidas y duraderas. Con ello se reforzará la capacidad de las comunidades para organizarse e impulsar cambios en el medio en el que viven. 1.3 Responsabilizar y hacer participar a los cuidadores informales. Los parientes y demás cuidadores cumplen una función básica en la prestación de asistencia sanitaria. Los cuidadores deben recibir una capacitación adecuada para poder realizar un trabajo de calidad y defender los intereses de los beneficiarios de la atención a la vez dentro del sistema de salud y ante las instancias de planificación. Además, los cuidadores tienen sus propias necesidades de realización personal y requieren apoyo afectivo para cumplir duraderamente su función.

 

 

Opciones de política e intervenciones educación sanitaria1 decisiones clínicas compartidas entre el usuario, sus familiares, los cuidadores y los proveedores de asistencia sanitaria autogestión, lo que incluye la evaluación de la atención personal y planes de tratamiento conocimiento de cómo moverse dentro del sistema de salud

   

atención dispensada en la comunidad agentes de salud comunitarios fortalecimiento de la sociedad civil reforzamiento de la participación social en la salud

    

capacitación para los cuidadores informales redes de cuidadores informales grupos de apoyo mutuo y de pacientes expertos cuidado de los cuidadores asistencia de relevo

Definición: educación sanitaria: cualquier combinación de experiencias de aprendizaje destinadas a ayudar a las personas y a las comunidades a mejorar su salud mediante el aumento de sus conocimientos o la influencia es sus actitudes.

1

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1.4 Llegar a las poblaciones insuficientemente atendidas o marginadas. Este enfoque reviste una importancia trascendental para garantizar la universalidad de acceso a los servicios de salud de calidad. Es irrenunciable para poder cumplir grandes objetivos de sociedad como la equidad, la justicia social o la solidaridad y ayuda a generar cohesión social. Para hacerlo realidad hay que intervenir en todos los niveles del sector de la salud y actuar concertadamente con otros sectores y con todos los segmentos de la sociedad para abordar los demás determinantes de la salud y la equidad sanitaria.

 

integración de objetivos de equidad sanitaria en los objetivos del sector de la salud prestación de servicios de extensión a las poblaciones insuficientemente atendidas, que incluyan unidades móviles, sistemas de transporte y telemedicina programas extrainstitucionales para las poblaciones desfavorecidas/marginadas que pueden no recibir una cobertura eficaz debido a obstáculos relacionados con factores como los ingresos, la educación, el lugar de residencia, el sexo, la etnia, las condiciones de trabajo o su condición de migrantes subcontratación de servicios cuando esté justificado ampliación de los sistemas de atención primaria

Estrategia 2. Fortalecer la gobernanza y la rendición de cuentas Para fortalecer la gobernanza hay que aplicar planteamientos participativos a la formulación de políticas, la adopción de decisiones y la evaluación del desempeño en todos los ámbitos del sistema de salud, desde el nivel de planificación hasta el de intervención clínica. La buena gobernanza es transparente e integradora, reduce la vulnerabilidad a la corrupción y aprovecha al máximo los recursos y datos disponibles para obtener los mejores resultados posibles. La existencia de un sólido mecanismo de responsabilidad compartida entre planificadores de políticas, administradores, proveedores y usuarios, junto con un sistema de incentivos acorde con una óptica centrada en la persona, redunda en el fortalecimiento de la buena gobernanza. Para alumbrar un proyecto de futuro común y definir el modo de hacerlo realidad será importante establecer un robusto armazón normativo y transmitir un mensaje de reforma convincente y estimulante. Enfoque estratégico 2.1 Impulsar la gobernanza participativa. Para abordar de forma coherente e integrada las políticas, la planificación y la asistencia sanitarias en todos los niveles del sistema de salud hacen falta sólidos mecanismos de gobernanza. Los gobiernos deben asumir la responsabilidad de proteger y mejorar el bienestar de su población, infundir confianza a los ciudadanos y dotarse ante ellos de legitimidad organizando el trabajo eficazmente. La función rectora del ministerio de salud, esencial para la buena gobernanza sanitaria, pasa por la identificación y participación de los interlocutores comunitarios para que sus voces sean escuchadas y se consiga forjar un consenso. Dicha función es necesaria también para garantizar que los dispares objetivos de organismos donantes y de programas verticales contra enfermedades específicas no mermen la capacidad del sistema de salud para poner principalmente el acento en la salud comunitaria y el bienestar de todos los ciudadanos.  

Opciones de política e intervenciones participación comunitaria en la formulación y evaluación de políticas representación de la comunidad en las juntas de administración de los centros sanitarios políticas, estrategias y planes de salud nacionales que promuevan servicios de salud integrados y centrados en la persona fortalecimiento de la gobernanza y la gestión de los servicios de salud en los ámbitos subnacional, distrital y local armonización y encaje de los programas de los donantes con las políticas, estrategias y planes nacionales cuando proceda, descentralización en favor de los niveles locales planificación integral en todo el sector público y privado fortalecimiento de la función rectora de los ministerios de salud con respecto a los agentes no estatales gobernanza clínica

  

ANEXO 9

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2.2 Fortalecer la responsabilidad común. En esencia, ello supone que alguien responda de las decisiones adoptadas y se declina en dos direcciones: «rendir cuentas» (esto es, dar información sobre el trabajo realizado); y «pedir cuentas» (esto es, recompensar y sancionar). Para fortalecer la responsabilización en los sistemas de salud es preciso actuar conjuntamente a todos los niveles con objeto de mejorar la organización y prestación de los servicios, la política sanitaria en el sector de la salud y otros sectores, públicos y privados, y los comportamientos personales y de lograr que todo ello converja hacia un objetivo común.

     

derechos relacionados con la salud fichas de calificación del proveedor de asistencia encuestas sobre la satisfacción de los pacientes resultados terapéuticos descritos y tarjeta de puntuación equilibrada financiación y contratación en función del desempeño registro de la población con mención del proveedor de asistencia correspondiente

Estrategia 3. Reorientar el modelo asistencial «Reorientar el modelo asistencial» significa velar por la concepción, adquisición y prestación de servicios de atención sanitaria eficaces y eficientes mediante modelos asistenciales innovadores que pongan el acento en los servicios de atención primaria y comunitaria y la «coproducción» de la salud, lo que supone un cambio de la atención hospitalaria a la ambulatoria y de la atención curativa a la preventiva. Ello exige invertir en una atención holística e integral, que incluya estrategias de promoción de la salud y prevención de problemas sanitarios que favorezcan la salud y el bienestar de las poblaciones. Este modelo pasa también por respetar las diferencias de género y las preferencias culturales a la hora de concebir y dispensar los servicios de salud. Enfoque estratégico 3.1 Definir los servicios prioritarios atendiendo a las necesidades a lo largo del ciclo vital. Ello supone evaluar el conjunto de los servicios de salud ofrecidos a distintos niveles del sistema asistencial teniendo en cuenta las mejores evidencias disponibles y todo el ciclo vital, utilizando a tal efecto una combinación de métodos para entender tanto las necesidades sanitarias particulares de la población, incluidas las preferencias sociales, como la relación costo-eficacia de intervenciones de salud alternativas y orientando a partir de ahí las decisiones sobre la asignación de recursos a la atención sanitaria. Ello abarca también la evaluación de la tecnología sanitaria. 

Opciones de política e intervenciones evaluación de las necesidades sanitarias locales basada en la distribución actual de las enfermedades transmisibles y no transmisibles paquete integral de servicios dirigidos a todos los grupos de población, definido mediante un proceso participativo y transparente compras estratégicas servicios que tengan en cuenta las diferencias por razones de sexo, cultura o edad evaluación de la tecnología sanitaria seguimiento del estado de salud de las poblaciones estratificación de la población en función del riesgo vigilancia, estudio y control de los riesgos y amenazas para la salud pública mejora de los recursos financieros y humanos asignados a la promoción de la salud y la prevención de enfermedades reglamentos de salud pública y mecanismos de aplicación

 

3.2 Revaluar las labores de promoción, prevención y salud pública. Este enfoque pasa por hacer mayor hincapié en los servicios de promoción, prevención y salud pública y por dedicarles más recursos. Los sistemas de salud pública abarcan a todas las entidades públicas, privadas y benéficas que en conjunto contribuyen a cumplir funciones básicas de salud pública dentro de un área geográfica determinada.

  

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3.3 Crear sistemas robustos basados en la atención primaria. La existencia de sólidos servicios de atención primaria es esencial para poder atender al conjunto de la población y garantizar un acceso universal a los servicios. Ello pasa por obtener financiación suficiente, dispensar formación adecuada y forjar vínculos con otros servicios y sectores. Este enfoque promueve la coordinación y continuidad en el tiempo de la atención dispensada a personas que sufren problemas de salud complejos, lo que facilita una acción sanitaria intersectorial y a la vez exige equipos interprofesionales para asegurar la prestación a todas las personas de servicios integrales. Priman así modelos asistenciales en clave comunitaria y familiar como fundamento de una praxis centrada en la prevención de las enfermedades y la promoción de la salud. 3.4 Reorientación en favor de la atención ambulatoria. La sustitución de servicios es el proceso por el cual se reemplazan ciertas formas de atención por otras que aporten mayor eficacia al sistema de salud. Este enfoque implica encontrar el equilibrio adecuado entre la atención primaria, la atención ambulatoria especializada y la atención hospitalaria, sabiendo que cada una de ellas cumple una importante función dentro del sistema de salud.

   

servicios de atención primaria que trabajen en clave familiar y comunitaria equipos multidisciplinares de atención primaria medicina de familia vía de acceso a servicios especializados mayor porcentaje del gasto sanitario destinado a la atención primaria

  

3.5 Innovar e incorporar nuevas tecnologías. Los rápidos progresos tecnológicos propician la implantación de modelos asistenciales cada vez más innovadores. Las nuevas tecnologías de la información y la comunicación permiten integrar la información con arreglo a fórmulas de un nuevo tipo. Utilizadas correctamente, pueden servir para asegurar la continuidad de la información, hacer un seguimiento de la calidad, facilitar la responsabilización del paciente y llegar a comunidades geográficamente aisladas.

  

atención domiciliaria, residencias de ancianos y centros de cuidados paliativos redefinir los objetivos de la atenciónen los hospitales de nivel secundario y terciario, reservándolos solo a los casos agudos y complejos cirugía ambulatoria hospitales de día atención escalonada al paciente uso compartido de historiales médicos electrónicos telemedicina m-salud

Estrategia 4. Coordinar los servicios entre los sectores y dentro de ellos Los servicios deben coordinarse partiendo de las necesidades y demandas de la población. Para ello es preciso integrar el quehacer de los proveedores de servicios a la vez en cada uno de los centros de salud y entre ellos, implantar sistemas y redes de derivación entre los distintos niveles de atención y crear vínculos entre el sector de la salud y otros sectores. Ello supone también actuar de modo intersectorial en la comunidad para incidir en los determinantes sociales de la salud y optimizar el uso de recursos escasos, incluso estableciendo a veces alianzas con el sector privado. La idea de coordinación no entraña necesariamente la fusión de las diferentes estructuras, servicios o procesos de trabajo, sino que se trata más bien de prestar una mejor atención adaptando y armonizando los procesos y la información entre los distintos servicios. Enfoque estratégico 4.1 Coordinar la atención sanitaria al servicio del individuo. La idea de «coordinar la atención» no remite a una única actividad, sino más bien a un conjunto de procedimientos que ayuden a mejorar la continuidad asistencial y las vivencias del paciente a su paso por los servicios, especialmente en las fases de transición de un servicio a otro. El principal aspecto que hay que mejorar es la atención dispensada al individuo, con servicios que se coordinen en torno a las necesidades del paciente y su familia. Para ello también se requiere una mejor circulación de la información y una relación de confianza estable y duradera entre el paciente y los proveedores de servicios.      

Opciones de política e intervenciones circuitos asistenciales sistemas de derivación y contraderivación guías del usuario del sistema de salud gestión de casos mejora de la transición asistencial atención basada en equipos

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4.2 Coordinar los programas y proveedores sanitarios. Este enfoque pasa por subsanar los desajustes administrativos, informativos y de financiación que existen entre los distintos niveles de atención y proveedores, lo que exige la intervención de otros interlocutores del sector como organismos de reglamentación farmacéutica o de seguridad de los productos, equipos de informáticos a cargo de los sistemas de vigilancia de enfermedades, equipos de salud que colaboren entre sí para aplicar planes terapéuticos, servicios de laboratorio especializados en ciertas enfermedades vinculados a servicios más amplios o redes de proveedores de salud que apunten a estrechar relaciones en la atención dispensada al paciente. 4.3 Coordinar a los sectores entre sí. Una buena coordinación en temas de salud debe federar a múltiples interlocutores, no solo del sector sanitario sino también de otros, como por ejemplo los de servicios sociales, finanzas, educación, empleo, vivienda, sector privado o instancias de aplicación de la ley. Ello exige que el ministerio de salud ejerza un sólido liderazgo para coordinar las actividades intersectoriales, incluidas las de detección y respuesta rápidas en caso de crisis sanitaria.

   

redes regionales o de distrito de prestación de servicios de salud adquisición de servicios integrados integración de los programas verticales en los sistemas nacionales de salud incentivos a la coordinación de la atención

   

inclusión de la salud en todas las políticas alianzas intersectoriales fusión del sector de la salud con los servicios sociales trabajo con el sector de la educación para adaptar los planes de estudios de los profesionales a las nuevas competencias requeridas integración de la medicina tradicional y complementaria en los modernos sistemas de salud coordinación de las labores de preparación y respuesta para casos de crisis sanitaria

Estrategia 5. Crear condiciones propicias Para que las cuatro estrategias anteriores se conviertan en una realidad operativa es indispensable crear condiciones propicias, que federen a todos los interlocutores en torno al proyecto de impulsar una transformación efectiva. Esta compleja labor pasa por un heterogéneo conjunto de procesos que puedan inducir los cambios necesarios en las instancias de dirección y administración, los sistemas de información, los métodos de mejora de la calidad, la reorientación de los recursos humanos, los ordenamientos legislativos, los mecanismos de financiación y los sistemas de incentivos. Enfoque estratégico 5.1 Reforzar el liderazgo y la administración al servicio del cambio. Para reformar con éxito los servicios de salud se requieren nuevas fórmulas de liderazgo compartido que ayuden a federar a múltiples interlocutores. Hay que lograr que todos los profesionales de la atención sanitaria, y en particular el personal clínico, participen en las tareas de administración y dirección al servicio del cambio, en colaboración permanente con las comunidades locales. Para lograr una atención integrada y centrada en la persona es necesario aplicar innovaciones complejas de los procesos y servicios que garanticen una estrategia subyacente de gestión del cambio.  

Opciones de política e intervenciones liderazgo transformador y repartido estrategias de gestión del cambio

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5.2 Reforzar los sistemas de información y la gestión de conocimientos. La instauración de sistemas de información y de una cultura organizativa que favorezca el seguimiento y la evaluación, el intercambio de conocimientos y la utilización de datos en los procesos decisorios es un requisito previo para lograr una transformación efectiva. 5.3 Perseguir la seguridad y la mejora de la calidad. Instituciones y proveedores deben esforzarse constantemente por mejorar la calidad y ofrecer seguridad, lo que incluye tanto la calidad técnica como la calidad subjetiva. 5.4 Reorientar el trabajo del personal de salud. Conviene prestar especial atención a preparar al personal de salud dotándolo de una combinación de competencias adecuada para responder equitativa y duraderamente a las necesidades sanitarias de la población. Es preciso organizar al personal en equipos y prestarle apoyo con procesos de trabajo adecuados, funciones, expectativas y directrices claramente definidas, oportunidades para subsanar sus posibles déficit de competencias, críticas constructivas, remuneraciones justas y condiciones e incentivos laborales convenientes.

  

implantación de sistemas de información investigación sobre sistemas gestión de conocimientos

        

garantía de calidad creación de una cultura de la seguridad mejora continua de la calidad respuesta a las situaciones de escasez o mala distribución del personal de salud formación del personal de salud equipos multidisciplinares cuya labor trascienda las fronteras organizativas mejora de las condiciones laborales y mecanismos de compensación grupos de apoyo a los proveedores de servicios fortalecimiento de las asociaciones profesionales adaptación del ordenamiento reglamentario

5.5 Adaptar el ordenamiento reglamentario. La reglamentación cumple una función básica a la hora de encuadrar el trabajo de profesionales y organizaciones dentro de un sistema de salud más integrado y centrado en la persona, por ejemplo instaurando nuevas normas de calidad y/o un sistema de retribución por objetivos de desempeño. 5.6 Mejorar la financiación y reformar los sistemas de pago. También hay que transformar el modo en que se financia y se paga la atención sanitaria con objeto de promover niveles suficientes de financiación y una adecuada combinación de incentivos económicos dentro de un sistema que favorezca la integración entre proveedores y centros asistenciales y la protección del paciente contra pagos directos indebidos por prestaciones sanitarias.

 

garantizar una financiación suficiente del sistema de salud y asignar los recursos con arreglo a las prioridades de reforma modelos de pago mixtos, basados en la capitación pagos conjuntos

FÓRMULAS DE APLICACIÓN 16. Hay que saber aprender de la historia: con casi toda seguridad, para reorientar con éxito los servicios de salud será preciso recorrer un largo camino y hará falta un compromiso político duradero. En última instancia, cada país o jurisdicción local debe fijar sus propios objetivos para dotarse de servicios de salud integrados y centrados en la persona y definir sus propias estrategias para cumplir dichos objetivos. Las estrategias deben responder al contexto local, a los obstáculos existentes y a los valores que profesen los habitantes del Estado o la zona en cuestión, y deben ser factibles teniendo en cuenta el sistema de prestación de servicios de salud preexistente y los recursos económicos y políticos disponibles. Los esfuerzos deberían centrarse principalmente en: mejorar el acceso a los servicios para las poblaciones subatendidas y marginadas; dar mayor énfasis y proporcionar más recursos a los servicios de promoción, prevención y salud pública, y reforzar los servicios de salud distritales. Dado que este marco es fundamentalmente transformador en cuanto a sus repercusiones en el futuro de los sistemas de salud, los líderes del sistema deben adoptar estrategias de cambio para garantizar la armonización de las estrategias y procesos que fomentan la atención integrada y centrada en la persona. La prestación de servicios de salud de gran calidad, integrados y centrados en la persona requiere la creación y

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fomento de un compromiso colectivo, de valores populares, de una comunicación eficaz y de transparencia. De ahí que el método de aplicación del presente marco se concrete en los principios enunciados a continuación. a) Dirección por los países. Son los propios países, con apoyo externo cuando haga falta, los que deben definir y encabezar las estrategias para dotarse de servicios de salud integrados y centrados en la persona, adaptándolas a las condiciones y circunstancias locales. b) Centro de atención en la equidad. El esfuerzo por lograr mayores niveles de equidad forma parte indisociable de toda estrategia de atención de salud integrada y centrada en la persona. Se pueden intentar corregir los factores inmediatos que induzcan un uso poco equitativo de los servicios, pero también habrá que abordar los determinantes sociales de fondo. c) Participación. La noción de servicios de salud integrados y centrados en la persona sitúa al individuo informado y responsabilizado como elemento central del sistema de salud. En consecuencia, los procesos de elaboración de estrategias nacionales para implantar tales servicios deben garantizar que se rindan cuentas a los interlocutores locales, y especialmente las poblaciones desfavorecidas. d) Fortalecimiento de los sistemas. La prestación de servicios depende de la existencia de sistemas eficaces de información y financiación y de la presencia de personal de salud competente y motivado. Cualquier cambio que se introduzca en la prestación de servicios se dejará sentir inevitablemente en la totalidad del sistema de salud. e) Praxis basada en la evidencia, con repetidos ciclos de aprendizaje y acción. Las decisiones adoptadas a todos los niveles deben reposar en los mejores datos factuales disponibles. Los métodos de mejora de la calidad demuestran que las probabilidades de éxito aumentan cuando se trabaja siguiendo ciclos iterativos de aprendizaje y acción para vigilar la evolución del sistema de prestación de servicios, detectar los problemas que surjan y reunir a las partes interesadas para resolverlos. f) Orientación hacia los resultados. Un elemento clave debe ser el seguimiento continuo de la marcha del proceso por medio de objetivos y resultados específicos y cuantificables. g) Fundamentación en la ética. Para ello hay que asegurarse de que la atención dispensada optimice la relación riesgo-beneficio en todas las intervenciones, respete el derecho de la persona a decidir con independencia y conocimiento de causa, proteja la intimidad del paciente, ampare a los más vulnerables y garantice una distribución justa de los recursos. h) Sostenibilidad. Ello supone planificar, administrar y dispensar una atención equitativa, eficiente y eficaz que contribuya de forma sostenible al desarrollo a largo plazo.

FUNCIÓN DE LAS PARTES INTERESADAS 17. A continuación se indican las funciones de cada una de las partes interesadas. a) Estados Miembros. Los países que tengan la firme voluntad de avanzar hacia servicios de salud integrados y centrados en la persona deben definir y dar a conocer un proyecto de futuro claro, acompañándolo de ordenamientos reglamentarios y estrategias coherentes que allanen el camino para hacerlo realidad. El propio país debe encabezar el proceso, que pasa por una labor de coproducción entre el conjunto de administraciones públicas, los proveedores de servicios y las poblaciones a las que sirven. Los gobiernos deben obtener fondos suficientes con los que

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costear la reforma y las investigaciones sobre su aplicación. También hay que replicar el proceso a escala tanto subnacional como local. b) Individuos, familias y comunidades. Constituyen el elemento principal del marco. La labor de formulación de políticas y de organización y coproducción de los servicios de salud debe discurrir, tanto en la fase de concepción como en la de aplicación, en colaboración con individuos, familias y comunidades. c) Entidades de la sociedad civil. Como representantes de pacientes, familias, comunidades y cuidadores, estas entidades tienen una importante función que cumplir en defensa de servicios de salud más integrados y centrados en la persona y en la capacitación de sus miembros para que puedan no solo manejar mejor su propia salud, sino también relacionarse más eficazmente con el sistema sanitario. d) Proveedores de servicios de salud. Constituyen un componente básico del marco. Como en el caso de los individuos, familias y comunidades, la labor de formulación de políticas y de organización y coproducción de los servicios de salud debe discurrir, tanto en la fase de concepción como en la de aplicación, en colaboración con los proveedores de salud. e) Instituciones universitarias, de formación y de investigación. Estos establecimientos tienen una importante función que desempeñar en la concepción de nuevos planes de estudios profesionales para el personal de salud, la formación de estos recursos humanos y la realización de investigaciones sobre los sistemas de salud y la aplicación práctica de las medidas. f) Asociaciones de profesionales y estudiantes. Estas entidades pueden cumplir una importante función a la hora de suscribir y adoptar nuevas prácticas y de prestar apoyo a sus miembros. g) Sector privado. Conviene adoptar medidas reglamentarias para garantizar que las reformas destinadas a conferir a la asistencia sanitaria un carácter más integrado y centrado en la persona se apliquen por un igual a todos los proveedores de servicios, tanto públicos como privados, ya sean entidades con ánimo de lucro, sin ánimo de lucro o de carácter confesional. Cuando convenga también se pueden buscar alianzas con el sector privado industrial, como empresas farmacéuticas o fabricantes de dispositivos médicos. h) Aseguradoras médicas. Estas entidades deben garantizar una financiación suficiente para reformar la prestación de servicios y reorientar los sistemas de pago y procedimientos de compra con el fin de incentivar fórmulas de atención más integradas y centradas en la persona. i) Asociados para el desarrollo. Estas entidades, salvo en circunstancias excepcionales que exijan una intervención rápida o singular, deben procurar que su apoyo a la prestación de servicios de salud tenga encaje en los sistemas de salud de los propios países. También pueden ayudar a compartir conocimientos técnicos sobre distintas fórmulas para promover servicios más integrados y centrados en la persona. j) Secretaría. La función de la Secretaría consistirá en impulsar políticas que sirvan para secundar la implantación en todo el mundo de servicios de salud integrados y centrados en la persona. El hecho de adoptar la idea de servicios de salud integrados y centrados en la persona y de suscribir las cinco grandes estrategias enunciadas en este marco exigirá por ende una labor sostenida de promoción y cooperación técnica.

ANEXO 9

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SEGUIMIENTO DE LOS PROGRESOS REALIZADOS 18. Dado que este marco representa para la OMS un programa de trabajo de nuevo cuño, no existen indicadores de uso universal para medir los progresos hacia la implantación de servicios de salud integrados y centrados en la persona. Ni en el Observatorio Mundial de la Salud, ni en los marcos de seguimiento y evaluación de la cobertura sanitaria universal y de los Objetivos de Desarrollo Sostenible ni en la lista de referencia mundial de 100 indicadores básicos de salud1 hay parámetros que permitan determinar en qué medida un sistema de salud está integrado y centrado en la persona. Dada esta situación, en el marco se proponen actividades de investigación y desarrollo sobre los indicadores para seguir los progresos mundiales en materia de servicios de salud integrados y centrados en la persona. Esta labor reunirá a los asociados internacionales para definir parámetros apropiados para medir esos aspectos cruciales, pero pocas veces cuantificados, de la atención sanitaria. 19. La elaboración de estos indicadores facilitará el establecimiento de los objetivos y metas a medio y largo plazo necesarios para seguir los progresos realizados en la aplicación del marco en los ámbitos mundial, regional y nacional. _______________

1

Véase http://www.who.int/healthinfo/indicators/2015/en/ - en inglés (consultado el 4 de abril de 2016).

 

ANEXO 10 Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS1 [A69/30 – 5 de mayo de 2016]  [En el párrafo 1 se presentan los antecedentes] 2. El nuevo Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS representa para la Organización un acontecimiento fundamental que complementa las funciones técnicas y normativas tradicionales de la OMS con nuevas capacidades operacionales para su labor en los brotes epidémicos y las emergencias humanitarias. El nuevo Programa está ideado para dar celeridad y previsibilidad a la labor de la OMS en las emergencias, utiliza un enfoque que engloba todos los riesgos, promueve la acción colectiva y abarca las actividades de preparación, disposición, respuesta y recuperación temprana. El nuevo Programa se ajusta a los principios de un programa único, con una estructura jerárquica clara, una fuerza de trabajo, un presupuesto, un conjunto de reglas y procesos y una serie de parámetros estándar para medir el desempeño. 3. El nuevo Programa reúne así en un solo programa toda la labor de la OMS en las emergencias, con una estructura común en la Sede y en todas las oficinas regionales, a fin de optimizar la coordinación, las operaciones y el flujo de información dentro de la Organización. Las funciones pertinentes del Programa se reproducen en los países según proceda. La estructura común refleja las principales funciones de la OMS en la gestión de riesgos de las emergencias sanitarias, a saber: 

Gestión de peligros infecciosos: incluye los patógenos que suponen grandes amenazas, redes de expertos y, en la sede, la secretaría del Marco de Preparación para una Gripe Pandémica; Preparación de los países para las emergencias sanitarias y Reglamento Sanitario Internacional (2005): incluye el monitoreo y la evaluación de las capacidades nacionales de preparación, la planificación y la creación de capacidades cruciales, y, en la Sede, la secretaría del Reglamento Sanitario Internacional (2005); Información sobre emergencias sanitarias y evaluación de riesgos: incluye la detección y verificación de eventos, el monitoreo de las operaciones de emergencia sanitaria y la gestión y análisis de datos; Operaciones de emergencia: incluye las funciones de gestión de incidentes, las alianzas operacionales y la disposición, el apoyo a las operaciones y la logística; Gestión y administración de operaciones de emergencia y relaciones externas.

                                                             1

Véase la decisión WHA69(9) (2016).

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4. En la Sede y en las oficinas regionales, un grupo especial interdepartamental permanente permite al Programa encauzar la amplia gama de conocimientos especializados existentes en los programas técnicos y redes de la OMS, en particular en materia de investigación y desarrollo, políticas, creación de capacidades para la preparación, fortalecimiento de los sistemas de salud y planificación y programación en crisis prolongadas. Esos vínculos se harán operacionales a través de mecanismos como el plan de la OMS para acelerar la investigación y desarrollo en las epidemias y las situaciones de emergencia sanitaria. 5. El Programa está encabezado por un Director Ejecutivo, el cual, contratado mediante un proceso competitivo internacional, tiene categoría de Director General Adjunto y depende del Director General. La Directora General contrató a una empresa de selección de directivos que prestó asistencia en el proceso de selección, el cual se completó antes de la celebración de la 69.a Asamblea Mundial de la Salud en mayo de 2016. El Director Ejecutivo es el responsable de la supervisión y las normas técnicas, de toda la planificación estratégica y operacional, del seguimiento de los riesgos y el desempeño, del presupuesto y la planificación del personal, y de las relaciones con otros organismos y los asociados. Los Directores Regionales son fundamentales para el éxito y la ejecución del Programa, especialmente en lo que se refiere al liderazgo en la aplicación y cumplimiento de las normas del Programa, las relaciones con los gobiernos y las organizaciones intergubernamentales de las regiones, las relaciones con otros organismos y los asociados en el ámbito regional, y la administración cotidiana de las actividades de gestión de las emergencias en sus regiones. El Director Ejecutivo y los Directores Regionales contratarán conjuntamente a los Directores Regionales para Emergencias, que formarán parte del equipo directivo mundial del nuevo Programa y en quienes se delegará la competencia relativa a las actividades relacionadas con las emergencias en sus regiones. 6. La autoridad máxima con respecto a la labor de la OMS en las emergencias seguirá siendo el Director General. La supervisión y gestión cotidiana de los grandes brotes y emergencias sanitarias, incluidos los eventos de grado 3 según la clasificación de la OMS, las emergencias de salud pública de importancia internacional y las emergencias de nivel 3 según el Comité Permanente entre Organismos de las Naciones Unidas, están delegadas en el Director Ejecutivo con el fin de optimizar el apoyo operacional de la totalidad de la Organización. Tras una evaluación rápida, exacta y objetiva del riesgo a cargo del Director Ejecutivo, el Director General delega la supervisión y la gestión de las crisis de grado 2 y las crisis prolongadas importantes en el Director Ejecutivo o en el Director Regional pertinente, dependiendo de la naturaleza del peligro infeccioso o de la emergencia sanitaria, de las capacidades de los países afectados y las oficinas de la OMS en los países y las regiones, y del grado de apoyo internacional coordinado que sea necesario. El Director General delega en los Directores Regionales la supervisión y la gestión cotidiana de la disposición de la Organización y de la preparación de los Estados Miembros, así como de las actividades de respuesta a las emergencias prolongadas y de Grado 1. Diariamente, los Directores Regionales para Emergencias informarán a sus respectivos Directores Regionales sobre la ejecución de estas actividades de gestión de emergencias en sus regiones, y al Director Ejecutivo acerca de asuntos de política, estrategia y planificación operacional relacionados con dichas actividades. En la gestión de las emergencias a las que se haya asignado un grado, la cadena de responsabilidades de los Directores Regionales para Emergencias se armoniza con las competencias que haya delegado el Director General en el Director Regional o el Director Ejecutivo. Independientemente del grado de la emergencia, el Director Ejecutivo y el Director Regional pertinente estarán plenamente informados de la evolución de los riesgos y del desempeño de la respuesta. 7. Los Representantes de la OMS y las oficinas en los países tienen importantes responsabilidades en la ejecución y facilitación de las actividades del Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS, y su desempeño se medirá con indicadores normalizados. Como parte de sus funciones básicas, todos los Representantes de la OMS tienen la responsabilidad obligatoria de asegurar la disposición de la Organización y las alianzas para la respuesta inicial a las emergencias de inicio agudo y, en el contexto del Reglamento Sanitario Internacional (2005), de prestar apoyo a los Estados Partes en funciones esenciales, en particular con respecto a los Centros Nacionales de Enlace, al monitoreo y evaluación de las

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capacidades básicas, y a la notificación y/o verificación inmediata de eventos recién detectados o notificados. Todos los Representantes de la OMS son responsables de facilitar evaluaciones conjuntas externas objetivas, y evaluaciones del riesgo en el país, según proceda, bajo la responsabilidad del Director Ejecutivo. En países muy vulnerables con escasa capacidad, las oficinas de la OMS tendrán personal encargado específicamente de prestar asistencia a los Estados Miembros en su labor de preparación para todos los peligros y de creación de capacidad de respuesta. En el contexto de crisis prolongadas, la OMS reforzará su liderazgo en el país, velando por que, con el tiempo, todos los Representantes de la OMS reciban la capacitación ofrecida a los coordinadores de la acción humanitaria. Cuando se hayan activado grupos de acción sanitaria, se da prioridad al despliegue de coordinadores de grupos de acción sanitaria a largo plazo y con capacitación adecuada que dispongan de personal suficiente para cumplir las funciones básicas del grupo. Para las emergencias a gran escala y los brotes epidémicos de alto riesgo se nombrará y desplegará a un gestor del incidente y a su equipo para complementar las capacidades del Representante y del equipo en el país. 8. Se ha elaborado un marco común de resultados para el nuevo Programa con objeto de normalizar la planificación, la presupuestación, la dotación de personal, el monitoreo y la retroinformación en las siete oficinas principales y las 147 oficinas de la OMS en los países. El marco de resultados refleja cada una de las funciones principales (y estructura) del Programa, articula los efectos y productos principales, y sirve de base para el establecimiento de un único presupuesto y un solo plan de trabajo para el personal, que el Director Ejecutivo se ocupará de preparar, en consulta con los Directores Regionales, el personal directivo y los Representantes pertinentes de la OMS. El presupuesto y el plan para el personal se presentarán a la Directora General para que adopte las decisiones que estime oportunas. La gestión cotidiana del personal en el ámbito regional y de país se efectúa a través del Director Regional. En los brotes importantes o emergencias agudas, el Director Ejecutivo establecerá y gestionará un presupuesto y una plantilla de toda la OMS a través de la estructura de gestión de incidentes. Para la evaluación y respuesta en caso de riesgos importantes, el Director Ejecutivo tiene la facultad de reasignar a personal del Programa desde cualquier departamento de la Organización en un plazo de 72 horas. El Director Ejecutivo consultará con el Director General, los Directores Regionales y los Subdirectores Generales para que eximan de sus responsabilidades a otros funcionarios de la OMS. 9. El Marco OMS de Respuesta a las Emergencias se revisará y actualizará para que funcione como un conjunto común, válido para todos los peligros, de procesos de gestión de emergencias aplicables a la labor de la OMS en materia de disposición institucional, evaluación de riesgos y respuesta. Ya se han elaborado nuevos procesos normalizados para las evaluaciones de riesgos, la asignación de un grado a los eventos y la gestión de incidentes, que la OMS utilizará para evaluar o clasificar todos los principales riesgos infecciosos y todas las emergencias importantes con consecuencias sanitarias —incluidos los brotes—. Todas esas normas están en estrecha consonancia con los procesos que se utilizan en el sistema general de acción humanitaria y gestión de crisis. El Director Ejecutivo presentará en un plazo de 24 horas los resultados de todas las principales evaluaciones de riesgos y asignaciones de grado a los eventos al Director General para que se adopten decisiones sobre la asignación de grado, la gestión del incidente y el liderazgo en consulta con los Directores Regionales. El sistema único de gestión de incidentes mejora crecientemente la previsibilidad e interoperabilidad de las actividades de respuesta de la OMS. Se evaluará la disposición de las oficinas de la OMS en los países, en particular con los asociados locales, mediante un formato normalizado. Se establecerán normas de desempeño, o se actualizarán las ya existentes, para cada proceso. 10. Habida cuenta de la singular importancia de las evaluaciones rápidas, exactas y objetivas de los riesgos que pueden tener consecuencias graves, el Programa, bajo la égida del Director Ejecutivo, iniciará una evaluación sobre el terreno en un plazo de 72 horas tras la notificación de patógenos que supongan una grave amenaza (por ejemplo, la transmisión humana de un nuevo virus de la gripe), conglomerados de muertes inexplicadas en entornos de gran vulnerabilidad y escasos recursos, y otros eventos que se consideren pertinentes a discreción del Director General. De ser factible, el Programa colaborará con organismos asociados con conocimientos especializados pertinentes para que partici-

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pen en dichas evaluaciones de riesgos, que incluirán un análisis de la capacidad de los países en cuestión, así como de la oficina de la OMS en el país y la oficina regional. Al igual que con todas las evaluaciones de riesgos, los resultados se comunicarán al Director General por conducto del Director Ejecutivo antes de transcurridas 24 horas desde la finalización de la evaluación, junto con las recomendaciones del Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS sobre la mitigación de riesgos, la gestión y las medidas de respuesta, según proceda. Los resultados de las evaluaciones de riesgos se comunicarán a los Estados Miembros a través de sus respectivos Centros Nacionales de Enlace para el Reglamento Sanitario Internacional (2005), o de otros canales en función de las circunstancias, y al Comité Permanente entre Organismos de las Naciones Unidas y el Comité Consultivo y Supervisor de la OMS para Emergencias. 11. La labor de la OMS en apoyo de la preparación de los Estados Miembros se armonizará con las recomendaciones del Comité de Examen sobre el papel del Reglamento Sanitario Internacional (2005) en el brote de ebola y la respuesta que se le ha dado1 y con el Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres 2015-2030. Se prevé que la labor del Programa en materia de preparación esté estructurada para ayudar a los Estados Miembros que lo soliciten en la aplicación del nuevo marco de monitoreo y evaluación respecto del Reglamento Sanitario Internacional (2005) y en la adopción de la nueva herramienta conjunta de evaluación externa; y que, a la hora de apoyar la planificación de la preparación nacional y la creación de capacidad, se dé prioridad a los países muy vulnerables y con poca capacidad y se ponga énfasis en el establecimiento rápido de las capacidades básicas más esenciales para la alerta temprana, la gestión de incidentes, la comunicación de los riesgos y la seguridad de los hospitales. La planificación de la preparación y la creación de capacidad estarán estrechamente integradas en la labor de la Organización relativa al fortalecimiento de los sistemas de salud. La labor del nuevo Programa en materia de preparación y reducción del riesgo de desastres se ultimará después del examen por la Asamblea de la Salud del informe del Comité de Examen. 12. Se está avanzando en la elaboración de un conjunto unificado de reglas y sistemas institucionales en emergencias para una actuación rápida, a partir de un enfoque «de medidas útiles en todo caso», en los ámbitos de planificación, gestión de los recursos humanos, adquisiciones y finanzas. La planificación de la respuesta está en proceso de normalización, por medio de plantillas y procedimientos normalizados para facilitar la puesta en marcha rápida de planes operacionales y estratégicos comunes. Los fondos de emergencia estarán disponibles de inmediato a través de un proceso ágil de solicitud al nuevo Fondo de la OMS para Contingencias relacionadas con Emergencias. Se están habilitando mecanismos de movilización rápida para el personal y los consultores, figuren o no en las listas, mediante nuevas modalidades de contratación que les ofrezcan un seguro, una protección y prestaciones adecuados. Se está instaurando un sistema de mejora institucional continua para monitorear, evaluar y mejorar los servicios básicos, con una actualización sistemática de los procedimientos operativos normalizados que permita incorporar las enseñanzas aprendidas. 13. Tras reconocer las importantes funciones que ya desempeñan los agentes y sistemas humanitarios en los brotes, y la necesidad de un enfoque sistemático que optimice la colaboración futura ante brotes de gran escala cada vez más graves, la Directora General ha iniciado debates sobre el asunto con el Coordinador del Socorro de Emergencia de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas. La Directora General y el Coordinador coinciden en que los mecanismos utilizados para coordinar el apoyo internacional en caso de desastres naturales y conflictos podrían y deberían ampliarse y adaptarse a los brotes epidémicos, con la introducción de los ajustes necesarios para combatir los desafíos particulares que plantea la gestión de los peligros infecciosos. Entre otras medidas, podría invitarse a los jefes de los organismos no integrados en el Comité Permanente entre Organismos que tengan experiencia en enfermedades infecciosas a participar en las deliberaciones de                                                              1

Véase el documento A69/21.

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los Directores del Comité Permanente cuando se traten tales eventos. A partir de tales deliberaciones, en junio de 2016 la Directora General y el Coordinador del Socorro de Emergencia propusieron la elaboración de procedimientos operativos normalizados a tal efecto al Comité Permanente entre Organismos, que es convocado por el Coordinador y reúne a los organismos de emergencias de las Naciones Unidas, las redes de organizaciones no gubernamentales y las organizaciones humanitarias (por ejemplo, el Comité Internacional de la Cruz Roja y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja). El avance en ese sentido estará entre las cuestiones de las que se informará al equipo de tareas sobre las crisis sanitarias mundiales constituido por el Secretario General de las Naciones Unidas para supervisar la aplicación de las recomendaciones del Grupo de Alto Nivel del Secretario General de las Naciones Unidas sobre la Respuesta Mundial a las Crisis Sanitarias.

Supervisión del Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS 14. El 29 de marzo de 2016, la Directora General constituyó el Comité Independiente de Asesoramiento y Supervisión con objeto de que supervise y monitoree la puesta en marcha y el desempeño del Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS, guíe las actividades del Programa y dé cuenta de sus conclusiones a la Asamblea General, por conducto del Consejo Ejecutivo.1 Los informes del Comité se remitirán al Secretario General de las Naciones Unidas y al Comité Permanente entre Organismos. 15. El Comité Independiente de Asesoramiento y Supervisión se reunió por primera vez el 5 de mayo de 2016 para organizar su labor hasta finales de 2016. El Comité está integrado por ocho miembros con mucha experiencia en un amplio espectro de disciplinas, como salud pública, enfermedades infecciosas, crisis humanitarias, administración pública, gestión en emergencias, participación de la comunidad, alianzas y desarrollo.

Ejecución del Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS 16. Tras finalizar el diseño del nuevo Programa, la Organización inició una fase de transición con el fin de establecer la nueva estructura y los nuevos puestos en la Sede, las seis oficinas regionales y el primer conjunto de países prioritarios para el 1 de julio de 2016, así como de completar la transición del personal existente hacia la nueva estructura para el 1 de octubre de 2016. Con el fin de que la nueva estructura pueda realizar sus funciones será necesario contratar, por un periodo de 24 a 36 meses, a un número considerable de personal adicional con nuevas competencias. 17. Para finales de 2016, la OMS pretende que los nuevos equipos encargados de la información sobre emergencias sanitarias y la evaluación de riesgos y el monitoreo y evaluación de la preparación estén operativos en la Sede y en las seis oficinas regionales. Ese plazo también se ha fijado para dotar de personal las funciones básicas esenciales de los nuevos equipos de operaciones de emergencia en la Sede, la Oficina Regional para África y la Oficina Regional para el Mediterráneo Oriental, que actualmente gestionan la mayoría de las operaciones de respuesta de la OMS a emergencias prolongadas. Durante este periodo, la Secretaría procurará establecer equipos de gestión de emergencias con una dotación adecuada de personal, incluidos los coordinadores de grupos de acción sanitaria, en al menos 10 países prioritarios afectados por crisis prolongadas. Se prevé que la dotación de personal para cubrir los puestos prioritarios restantes en la Sede, las oficinas regionales y los países prioritarios se completarán para finales de 2017.

                                                             1 Véase http://www.who.int/about/who_reform/emergency-capacities/oversight-committee/en/ (consultado el 14 de octubre de 2016).

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18. Ya han comenzado las labores de aplicación de los nuevos procesos de gestión y administración de emergencias por medio de las estructuras existentes de la acción de la OMS en emergencias. Por ejemplo, en febrero de 2016 se puso en marcha el nuevo sistema de gestión de incidentes de la OMS para respaldar las labores de respuesta a las nuevas emergencias importantes, como la emergencia de salud pública de importancia internacional relacionada con el virus de Zika, el brote de fiebre amarilla en Angola y el fenómeno de El Niño en Etiopía. Del mismo modo, se han puesto en marcha procedimientos operativos normalizados para el Fondo para Contingencias relacionadas con Emergencias, y a 18 de abril de 2016 se habían desembolsado US$ 6,89 millones para cinco crisis.1 En todos los casos, los fondos estuvieron a disposición del gestor del incidente en un plazo de 24 horas tras la aprobación. 19. También se ha avanzado notablemente en el refuerzo del Cuerpo mundial de profesionales sanitarios para emergencias. Los equipos médicos de emergencia se siguen sumando al proceso de garantía de la calidad dirigido por la OMS, que cuenta ya con 59 equipos de 26 países. En el futuro, la OMS dará prioridad al establecimiento de equipos médicos nacionales de emergencia que puedan desplegarse localmente en países altamente vulnerables, así como al rápido fortalecimiento del liderazgo y la capacidad del grupo de acción sanitaria en los países prioritarios. De forma paralela, la OMS reforzará la secretaría de la Red Mundial de Alerta y Respuesta e intensificará su labor de promoción, con el fin de aumentar la capacidad de los asociados de la Red para apoyar sistemáticamente a la OMS y los Estados Miembros en la detección de alertas, la evaluación de riesgos y las actividades de respuesta rápida.

Financiación del Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS 20. La financiación de la labor del nuevo Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS requerirá una combinación de: 

financiación básica para el personal y las actividades de base del Programa en los tres niveles de la Organización; financiación plena del Fondo para Contingencias relacionadas con Emergencias con el fin de que pueda iniciar rápidamente las operaciones en emergencias agudas; y financiación específica para las actividades en crisis prolongadas (por ejemplo, para el componente sanitario de los planes de la respuesta humanitaria).

21. El Presupuesto por programas 2016-2017 incluye un margen presupuestario de US$ 334 millones para actividades y el personal que sería transferido al nuevo Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS. Esta cifra comprende US$ 70,6 millones incluidos en el aumento del 8% que aprobó la 68.a Asamblea Mundial de la Salud para el Presupuesto por programas 2016-2017.2 22. La ejecución del nuevo Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS de conformidad con el cronograma previsto que se menciona en los párrafos 16 y 17 supra necesita US$ 160 millones más en concepto de financiación básica del Programa durante el bienio 2016-2017 (US$ 60 millones en 2016 y US$ 100 millones en 2017), como parte del presupuesto total de US$ 494 millones para el nuevo Programa en el bienio 2016-2017. Los costos iniciales únicos para establecer el nuevo Programa son de US$ 8 millones (excluyendo las nuevas inversiones en tecnologías de la información), de modo que las necesidades a partir de 2017 representan costos fijos o recurrentes que requieren una financiación soste                                                             1 Se puede consultar más información sobre el Fondo para Contingencias relacionadas con Emergencias en: http://www.who.int/about/who_reform/emergency-capacities/contingency-fund/en/ (consultado el 14 de octubre de 2016). 2

Véase la resolución WHA68.1 (2015).

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nible. El 44% de esas necesidades corresponden a los países, el 26% a las regiones y el 30% a la Sede. De estos costos básicos, el 38% corresponden a operaciones de emergencia, el 16% a actividades de evaluación de riesgos y gestión de información, el 16% a la preparación de los Estados Miembros y al Reglamento Sanitario Internacional (2005), el 12% a la gestión de peligros infecciosos, y el resto a servicios básicos y funciones conexas. El presupuesto básico para aplicar plenamente las capacidades y actividades previstas del nuevo Programa en el bienio 2018-2019 es de US$ 630 millones. 23. Hasta el 22 de abril de 2016, la OMS había recibido US$ 140 millones de los US$ 494 millones de presupuesto básico necesarios para su Programa de Emergencias Sanitarias en 2016-2017, y US$ 26,9 millones en concepto de fondos y promesas de contribuciones con respecto al objetivo de capitalización de US$ 100 millones del nuevo Fondo para Contingencias relacionadas con Emergencias. Se precisa financiación adicional para las actividades de respuesta a emergencias y eventos específicos, ya sean agudos o prolongados. 24. Para solventar de manera sostenible el importante déficit de financiación del nuevo Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS, se necesitan contribuciones voluntarias adicionales, idealmente acompañadas de un aumento de las contribuciones señaladas, en consonancia con la expansión del mandato de la OMS para que incluya una función operacional sustantiva en emergencias. Dada la urgencia de establecer y hacer operativo el nuevo Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS, en junio de 2016 la Directora General organizó a tal fin una reunión de donantes existentes y potenciales y partes interesadas.

INTERVENCIÓN DE LA ASAMBLEA DE LA SALUD [El párrafo contenía el texto de un proyecto de decisión que la Asamblea de la Salud adoptó como decisión WHA69(9).] _______________

ANEXO 11 Hoja de ruta para reforzar la respuesta mundial a los efectos adversos de la contaminación del aire en la salud1 [A69/18 – 6 de mayo de 2016] [En el párrafo 1 se exponen los antecedentes en que se ha basado la elaboración de la hoja de ruta.] 1. El periodo inicial abarcado por la hoja de ruta y las intervenciones conexas es 2016-2019, al final del cual la hoja de ruta se actualizará para reflejar los resultados del seguimiento, la formulación de observaciones y la evaluación, y se presentará a la Asamblea Mundial de la Salud por conducto de la Secretaría. Además, se armonizarán con las prioridades incluidas en el Decimotercer Programa General de Trabajo.2 2. Tras haber determinado la imperiosa necesidad de que el sector sanitario pudiera responder a los efectos sanitarios derivados de la contaminación del aire, la Asamblea de la Salud, en su resolución WHA68.8 tomó nota, inter alia, con profunda preocupación de que la contaminación del aire en interiores y en el exterior se encuentra entre las principales causas evitables de morbilidad y mortalidad en todo el planeta, y constituye por sí sola el riesgo ambiental para la salud más importante a nivel mundial; y reconoció que cada año se producen 4,3 millones de defunciones a causa de la exposición a la contaminación doméstica (en interiores) del aire, a los que hay que sumar 3,7 millones de muertes al año asociadas a la contaminación atmosférica (en el exterior), lo que impone un elevado costo a las sociedades. Asimismo, la Asamblea de la Salud subrayó que las causas profundas de la contaminación del aire y de sus efectos adversos en la salud son predominantemente de carácter socioeconómico, y se declaró consciente de la necesidad de abordar los determinantes sociales de la salud relacionados con el desarrollo en los entornos urbanos y rurales, incluida la erradicación de la pobreza, como elemento indispensable del desarrollo sostenible y para reducir el impacto sanitario de la contaminación del aire. Además, la Asamblea de la Salud reconoció que para propiciar opciones de política que protejan la salud y reduzcan las inequidades sanitarias, el sector de la salud tendrá que abogar por enfoques intersectoriales de acción sanitaria, en particular por la adopción de un enfoque que trate de incorporar la salud en todas las esferas. 3. Los dos hechos recientes de alcance mundial que ofrecen oportunidades de sinergias y eficiencias y que son pertinentes para la aplicación de la resolución WHA68.8 (2015) son el Acuerdo de París,3 adoptado en la 21.ª sesión de la Conferencia de las Partes en la Convención Marco de las Nacio-

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Véase la decisión WHA69(11) (2016).

El Decimotercer Programa General de Trabajo comenzará en 2020, como continuación del Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019. El Acuerdo de París fue adoptado en la 21.ª sesión de la Conferencia de las Partes en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (París, 11 de diciembre de 2015), véase http://unfccc.int/portal_espanol/items/ 3093.php (consultado el 9 de marzo de 2016). 3

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nes Unidas sobre el Cambio Climático, y la selección de indicadores para las metas relativas a la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.1 4. El Acuerdo de París2 pone de relieve la necesidad de contrarrestar firmemente la tendencia actual en lo relativo a la emisión de gases que contribuyen al cambio climático, lo que a su vez requiere la aplicación de una serie de políticas de atenuación, entre ellas las tecnologías de combustión limpia y los mecanismos de gestión de la demanda. Muchas de esas políticas también limitan los contaminantes atmosféricos insalubres tales como las partículas. Por otra parte, existen contaminantes que afectan directamente al clima y la salud humana, por ejemplo, el hollín. La reducción de la contaminación atmosférica y de los millones de defunciones que se producen cada año por causas asociadas a la contaminación atmosférica exigirá la identificación de muchas tecnologías y políticas ineficientes que también dan lugar a emisiones de contaminantes relacionadas con el clima. 5. Con respecto a la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, se llegó a un acuerdo acerca de los indicadores para el seguimiento de las metas asociadas a los Objetivos de Desarrollo Sostenible. 3 Las metas y los indicadores de los Objetivos de Desarrollo Sostenible relacionados con la salud (Objetivo 3), las ciudades (Objetivo 11) y la energía (Objetivo 7) se identifican en la resolución WHA68.8. Cuatro de esos indicadores se notifican actualmente en las bases de datos de la OMS y cuentan con la cooperación internacional para asegurar su calidad e integridad, incluso a través de la Plataforma Mundial en pro de la Calidad del Aire y la Salud, acogida por la OMS.4 6. La hoja de ruta identifica y aprovecha oportunidades para conseguir sinergias y eficiencias en las políticas relativas a la mitigación del cambio climático y el seguimiento de los progresos hacia el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible pertinentes. Por ejemplo, los vínculos con los Objetivos de Desarrollo Sostenible ofrecen un fundamento lógico y un marco para que el sector sanitario contribuya efectivamente al logro de alguno de los ODS no relacionados con la salud, y pueden ofrecer un enfoque para la adopción temprana de medidas de prevención de la contaminación atmosférica en relación, por ejemplo, con las ciudades (Objetivo 11) y la energía doméstica (Objetivo 7). Uno de los efectos positivos de la mitigación de cambio climático es que los recursos económicos relacionados con ella se pueden utilizar para mejorar la calidad del aire. Además, el aumento de la sensibilización pública estimula la demanda de políticas orientadas a reducir la contaminación atmosférica, prevenir enfermedades y mejorar la salud y el bienestar (véase el párrafo 18). Para obtener esas mejoras en la eficiencia es preciso identificar los beneficios derivados de las diferentes medidas descritas en la hoja de ruta, tanto en lo concerniente a la salud y la contaminación atmosférica, como al cambio climático y el desarrollo sostenible. 1

Para más detalles sobre la resolución adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 25 de septiembre de 2015, véase, la resolución 70/1 de la Asamblea General de las Naciones Unidas (Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible) en http://www.un.org/ga/search/view_doc.asp?symbol=A/RES/70/1&referer=/english/ &Lang=S (consultado el 9 de marzo de 2016). El Acuerdo de París, que refleja la ambiciosa meta de mantener el calentamiento global muy por debajo de 2 ºC, con un límite deseado del 1,5 ºC, es jurídicamente vinculante, flexible, y abarca el seguimiento y la revisión, cada cinco años, de los compromisos y las medidas de cada país, incluso en lo concerniente a financiación. Además, incluye la cobertura de las pérdidas y los daños, como reconocimiento de que los efectos del cambio climático repercutirán significativamente en algunas poblaciones vulnerables, a pesar de las disposiciones y las medidas propuestas para mitigar esos efectos y promover la adaptación al cambio. El Acuerdo de París describe responsabilidades diferenciadas y señala las que deben asumir los países más ricos, así como las medidas que deben adoptar los países en desarrollo. 3 Para más información sobre la resolución adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 25 de septiembre de 2015, véase la resolución 70/1 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, titulada «Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible», en http://www.un.org/ga/search/view_doc.asp?symbol=A/RES/70/ 1&referer=/english/&Lang=S (consultado el 9 de marzo de 2016). 2

Para más información sobre la Plataforma Mundial en pro de la Calidad del Aire y la Salud, véase http://www.wmo.int/ bulletin/en/content/air-quality-and-human-health-priority-joint-action (consultado el 27 de abril de 2016).

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7. La hoja de ruta se propone como un instrumento que permita al sector sanitario, incluidas las autoridades de protección sanitaria, respaldadas por la OMS, asumir una función de liderazgo para acrecentar la sensibilización con respecto a los efectos de la contaminación atmosférica en la salud y las oportunidades en el ámbito de la salud pública. La interacción eficaz con los sectores pertinentes, en particular las partes interesadas de los sectores público y privado, permitirá mantener informados a esos sectores acerca de soluciones sostenibles. A su vez, ello asegurará que las cuestiones sanitarias se incorporen en los procesos decisorios, los procesos de evaluación y las políticas nacionales, regionales y locales. 8. La visión, la justificación y los mecanismos con los que el sector de la salud puede reforzar la respuesta mundial a los efectos sanitarios adversos de la contaminación del aire se describen a continuación. En el anexo 1 se presenta el marco para el fortalecimiento de la respuesta del sector sanitario a los riesgos para la salud derivados de la contaminación atmosférica. La teoría del cambio se resume en el anexo 2. 9. La hoja de ruta se estructura en cuatro categorías: a) Ampliación de la base de conocimientos. Generar y difundir pruebas y conocimientos mundiales en relación con las repercusiones sanitarias de la contaminación del aire, la eficacia (en materia de salud) de las políticas, y las intervenciones para hacer frente a la contaminación del aire y sus fuentes realizadas en diferentes sectores. Esto incluye la identificación de las lagunas de conocimientos y la promoción de la innovación y la investigación necesarias para abordar las repercusiones sanitarias de la contaminación del aire. b) Seguimiento y presentación de informes. Reforzar los sistemas, estructuras y procesos necesarios para apoyar el seguimiento y la presentación de informes sobre las tendencias sanitarias asociadas a la contaminación del aire y sus fuentes, cumplir los requisitos de la resolución y, al mismo tiempo, contribuir al seguimiento de los progresos en lo concerniente a los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en particular las metas 3.9, 7.1 y 11.6. c) Liderazgo y coordinación mundiales. Apuntalar al liderazgo y la coordinación del sector de la salud a escala mundial, regional, nacional y local, a fin de posibilitar una respuesta apropiada y adecuada a este importante problema de salud pública, y asegurar sinergias con otros procesos mundiales, entre ellos la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y el seguimiento del Acuerdo de París. d) Fortalecimiento de la capacidad institucional. Fortalecer la capacidad del sector de la salud para analizar y orientar los procesos normativos y decisorios que respalden medidas conjuntas en materia de contaminación atmosférica y salud, por ejemplo, para apoyar la formulación de estrategias y planes de acción orientados a reducir los riesgos sanitarios asociados a la contaminación del aire en las viviendas y el medio ambiente, a través de la introducción de las políticas pertinentes en los países o las ciudades, así como para apoyar la aplicación de las recomendaciones dimanantes de las directrices de la OMS sobre la calidad del aire. 10. En términos generales, existe cierto grado de sensibilización respecto de las repercusiones sanitarias derivadas de la exposición a la contaminación atmosférica. Sin embargo, el sector sanitario carece de acceso a las pruebas científicas existentes. No se han evaluado suficientemente las repercusiones sanitarias de las intervenciones emprendidas en otros sectores para prevenir enfermedades provocadas por la contaminación del aire, en particular en entornos específicos tales como las viviendas o las ciudades. Asimismo, existen pocas evaluaciones de los costos y los beneficios conexos. Un programa de actividades alentaría la investigación y los análisis y mejoraría el acceso a las pruebas, tanto desde una perspectiva general como económica, relativas a los riesgos y beneficios sanitarios de las políticas específicas para determinados sectores y grupos sociales, así como a las intervenciones para reducir la

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contaminación del aire.1 El instrumento de información sobre salud pública de la OMS (un punto de información único sobre pruebas relativas a contaminación atmosférica y salud, a través de la web y otros medios de comunicación) proporcionará amplio acceso a la base de pruebas científicas aludida anteriormente 11. Con el fin de mejorar las pruebas, y en la medida de lo necesario, se identificarán lagunas de conocimientos y se promoverán estrategias de investigación en áreas tales como: las repercusiones sanitarias derivadas de las fuentes de contaminación atmosférica natural (por ejemplo, tormentas de arena y polvo); nuevas amenazas tales como los nanomateriales, las partículas ultrafinas, los plaguicidas usados en agricultura, incluidas la eficacia de las medidas de control; y los vínculos entre la contaminación del aire en los hogares y el medio ambiente, y las altas temperaturas. 12. En la actualidad, los datos que reflejan las tendencias sanitarias asociadas a la exposición a la contaminación del aire y sus fuentes se están recopilando y notificando mediante diferentes tecnologías y procedimientos. A fin de facilitar una mayor armonización en la recopilación de datos y la presentación de informes sobre exposición a la contaminación atmosférica y sus efectos conexos se están perfeccionando instrumentos de seguimiento y presentación de informes, y se desarrollará material de orientación en un programa de trabajo separado. Específicamente, se examinará el seguimiento de las principales fuentes de exposición humana a la contaminación atmosférica. Esas fuentes incluyen las viviendas y las ciudades, los centros de salud y las zonas rurales. El marco para la armonización, el análisis, la notificación y la visualización de datos que se está elaborando en el contexto de la plataforma mundial de la OMS sobre la calidad del aire y la salud, establecida en enero de 2014, servirá de mecanismo principal para obtener estimaciones fiables, válidas y accesibles sobre la exposición humana a la contaminación del aire en todo el mundo. Esta plataforma mundial seguirá apoyándose en todas las fuentes de datos pertinentes existentes en todo el mundo. La plataforma procurará mejorar la calidad de los datos y ampliar la cobertura geográfica, en estrecha colaboración con los organismos internacionales y nacionales pertinentes y los grupos de investigación. 13. Se aprovecharán las sinergias conseguidas entre el seguimiento de las metas relativas a los Objetivos de Desarrollo Sostenible y los efectos de la contaminación atmosférica relacionados con la salud. Por ejemplo, el fortalecimiento de las actuales bases de datos mundiales de la OMS centradas en la contaminación del aire en interiores, los combustibles y las tecnologías para la energía doméstica, la calidad del aire ambiental y la contaminación en las ciudades son aspectos que contribuirán directamente al seguimiento eficaz de los Objetivos de Desarrollo Sostenible pertinentes.2 14. La prevención de las enfermedades provocadas por la contaminación del aire requiere una colaboración intersectorial eficaz. Con miras a posibilitar una mejor participación y un mejor liderazgo del

Los sectores a los que se hace alusión son los de transporte, energía, desechos, agricultura, industria y planificación urbana. De igual modo, las experiencias y conocimientos sobre prácticas idóneas no son ampliamente accesibles ni se utilizan de manera generalizada. Por lo tanto, las actividades que se realicen en el marco del primer programa de trabajo con arreglo a la hoja de ruta propuesta se centrarán en desarrollar los conocimientos y las pruebas pertinentes y proporcionar un acceso amplio y fácil a ellos, para lo cual se utilizarán formatos y medios apropiados que permitan acceder a diversas audiencias destinatarias (por ejemplo, agentes de salud comunitarios, gestores del sector de la salud, organizaciones de la sociedad civil, asociados para el desarrollo y medios de comunicación). 2 Los pertinentes Objetivos de Desarrollo Sostenible y las metas aludidas son: Objetivo 3 (Garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades), meta 3.9 (Para el 2030, reducir sustancialmente el número de muertes y enfermedades producidas por productos químicos peligrosos y la contaminación del aire, el agua y el suelo); Objetivo 7 (Garantizar el acceso a una energía asequible, fiable, sostenible y moderna para todos), meta 7.1 (De aquí a 2030, garantizar el acceso universal a servicios energéticos asequibles, fiables y modernos); y Objetivo 11 (Lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles), meta 11.6 (De aquí a 2030, reducir el impacto ambiental negativo per cápita de las ciudades, incluso prestando especial atención a la calidad del aire y la gestión de los desechos municipales y de otro tipo).

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sector sanitario, la hoja de ruta incluye un programa de trabajo específico centrado en el fortalecimiento de la capacidad de los agentes sanitarios para utilizar pruebas y argumentos de salud pública destinados a contribuir e influir en los procesos de formulación de políticas sobre la contaminación del aire (en particular en los sectores del transporte, la agricultura, la energía y la gestión de desechos), con el fin de fortalecer la capacidad para diseñar políticas e intervenciones que consigan mejorar la calidad del aire y la salud. Esto incluirá, por ejemplo, el establecimiento de plataformas que permitan al sector sanitario cooperar con otros sectores, proporcionar acceso a información científica, y a bases de datos y modelos relativos a los efectos previstos de las políticas, la capacidad de evaluación de los efectos sanitarios, así como el análisis de las relaciones costo-beneficio y costo-eficacia de las medidas de mitigación para el sector sanitario y otras partes interesadas pertinentes. De igual modo, se deberían eliminar las fuentes de contaminación del aire presentes en el sector de la salud, por ejemplo, los generadores diésel para suministrar electricidad a servicios o centros de salud, y los edificios y las tecnologías médicas energéticamente ineficientes. 15. La integración de las estrategias para mitigar la contaminación del aire, en estrategias más generales de atención de salud y prevención en la esfera de la salud pública, según proceda, es fundamental para que el sector sanitario pueda responder eficazmente a la contaminación atmosférica. Según se refleja en la hoja de ruta, las estrategias de mitigación de la contaminación atmosférica se vincularán con estrategias y actividades relativas a la prevención de enfermedades no transmisibles o la neumonía infantil, así como con las estrategias de desarrollo sanitario existentes, entre ellas el Plan de acción mundial para la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles 2013-2020,1 así como con procesos y convenios (tales como el Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco). 16. Asimismo, mediante actividades de fortalecimiento institucional, se procurará mejorar la capacidad de los profesionales de la salud (en particular el personal médico, el personal de enfermería y los agentes de salud comunitarios) a fin de que puedan formular recomendaciones sobre formas de evitar la exposición a la contaminación del aire, dirigidas a comunidades y a personas físicas, incluidas las poblaciones vulnerables, especialmente los niños, las personas mayores y las personas que viven en tugurios. Entre las actividades conexas se incluirán la elaboración de currículos y la realización de actividades de formación, promoción y concienciación en los foros de salud pertinentes, como las asociaciones profesionales internacionales de personal médico y de enfermería. 17. Con el fin de acrecentar la sensibilización mundial y estimular la demanda de políticas orientadas a reducir la contaminación atmosférica, prevenir enfermedades y mejorar la salud y el bienestar se desarrollará una amplia estrategia de comunicación. Es imperioso comunicar eficazmente al público y a las instancias decisorias los riesgos sanitarios que entraña la contaminación del aire, y en particular los considerables beneficios sanitarios que se esperan de las medidas destinadas a mitigarla. La estrategia general de comunicación se desarrollará sobre la base de las iniciativas existentes pertinentes, entre ellas la alianza entre la OMS y la Coalición Clima y Aire Limpio; es importante en particular la campaña «Breathe Life».2 Con la estrategia de comunicación se atenderán las necesidades de los diferentes grupos, mecanismos de comunicación y oportunidades existentes en diferentes partes del mundo.

El Plan de acción mundial para la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles 2013-2020 está disponible en http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/94384/1/9789241506236_eng.pdf (consultado el 31 de marzo de 2016). Véase el sitio web de la Coalición Clima y Aire Limpio en la siguiente dirección: http://www.unep.org/ ccac/Initiatives/CCACHealth/tabid/133348/Default.aspx (consultado el 31 de marzo de 2016). Reviste especial interés el reciente informe publicado en colaboración con la OMS, Reducing global health risks through mitigation of short-lived pollutants: scoping report for policymakers, que puede consultarse en la siguiente dirección: http://new.ccacoalition.org/en/ resources/reducing-global-health-risks-through-mitigation-short-lived-climate-pollutants-scoping (consultado el 31 de marzo de 2016). 2

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18. El fortalecimiento de la capacidad institucional se centrará en la aplicación en los países, en particular en los de ingresos bajos y medianos. En ese contexto se elaborarán ejemplos y modelos de buenas prácticas que se pondrán a prueba en colaboración con los países, por ejemplo, para formular políticas y planes destinados a velar por un aire más limpio en espacios interiores mediante un mejor acceso al uso continuado de combustibles y tecnologías no contaminantes en los hogares de poblaciones rurales y pobres. Se prestará apoyo a partes interesadas de las ciudades para que colaboren y aprovechen oportunidades no explotadas de promover, entre diferentes sectores, políticas urbanísticas que prevengan las enfermedades debidas a la contaminación del aire y promuevan el bienestar. Este enfoque ayudará a promover la salud mediante el fomento, en el ámbito subnacional, de medidas y comportamientos orientados a reducir la contaminación del aire. Por otra parte, ello fortalecerá la demanda general para que se cumplan y apliquen las medidas nacionales conexas y contribuirá al logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible concernientes a la salud, las ciudades y la energía. 19. Se examinarán posibles sinergias con el Acuerdo de París y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, y se acrecentará la sensibilización con respecto a las oportunidades de mejoramiento de la eficiencia en la aplicación de la resolución WHA68.8. La síntesis de conocimiento incluye, por ejemplo, la identificación del tipo y el alcance de las intervenciones orientadas a reducir la exposición humana a los contaminantes del aire, minimizar el cambio climático y contribuir a los Objetivos de Desarrollo Sostenible, o la documentación de las intervenciones que más beneficios indirectos conllevan para las poblaciones vulnerables. Los análisis de costos y beneficios para la salud, la atención de salud y los sistemas de salud pueden ayudar a cuantificar y comparar los efectos de las intervenciones centradas exclusivamente en la contaminación atmosférica, con los de otros beneficios indirectos para el clima y los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Esos análisis supondrán el fortalecimiento de la base científica y acrecentarán más aún la sensibilización del público, los medios de comunicación y las instancias normativas, acerca de las consecuencias que tienen para la salud pública los contaminantes climáticos de corta vida, una forma particular de contaminación atmosférica (incluido el hollín). Una de las prioridades consiste en fortalecer la capacidad del sector sanitario para que adopte políticas coherentes con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y el clima, dado que ese sector contribuye al análisis de opciones de política y respalda las medidas conjuntas relativas a la contaminación atmosférica y la salud. Esto puede incluir el desarrollo de los modelos e instrumentos pertinentes, la capacitación en materia de evaluación de los beneficios indirectos (y los riesgos), el creciente reconocimiento de los riesgos derivados de los contaminantes climáticos de corta vida para la calidad del aire y el cambio climático, así como los beneficios de las políticas que promueven soluciones saludables, sostenibles, poco contaminantes y con bajos niveles de carbono en entornos urbanos y rurales. 20. Se prevé considerar la posibilidad de celebrar una conferencia mundial intergubernamental de alto nivel sobre calidad del aire y salud, por ejemplo dentro de dos años. La conferencia tendría por objeto examinar los progresos conseguidos, en particular en el contexto de la aplicación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y otras prioridades mundiales de política pertinentes. Otro objetivo de la conferencia sería ofrecer la oportunidad de analizar y acordar nuevas medidas necesarias para garantizar una respuesta eficaz y adecuada que permita abordar las repercusiones de la contaminación del aire en la salud, en particular las intervenciones relacionadas con el seguimiento, la presentación de informes, la creación de capacidad, las medidas de reducción, la experiencia en relación con las políticas y la financiación. 21. Se realizarán evaluaciones periódicas de los progresos conseguidos en las actividades relacionadas con la hoja de ruta. Asimismo, se prepararán informes periódicos sobre la aplicación de la hoja de ruta, incluido el estado de la aplicación de las políticas pertinentes orientadas a la reducción de la contaminación atmosférica, y los progresos relativos a las enfermedades relacionadas con la contaminación del aire, entre ellas las enfermedades no transmisibles. Además, la presentación de informes se centrará en las actividades, en toda revisión necesaria, en los recursos disponibles para apoyar la aplicación de la resolución, y en los progresos para alcanzar las metas y objetivos generales de la resolución. Las bases de datos pertinentes y los mecanismos conexos, como aquellos que se hayan fortalecido mediante la aplicación de la resolución, serán importantes fuentes de información.

ANEXO 11

461

22. Otro elemento destacado será el apoyo a la aplicación en los países, de las directrices de la OMS sobre calidad del aire, en particular las nuevas directrices para la calidad del aire en interiores relacionadas con la quema de combustible en los hogares. Estas últimas, por ejemplo, se verán respaldadas por la prestación de asesoramiento técnico y la creación de capacidad destinada a facilitar la elaboración de planes de acción nacionales sobre la calidad del aire en interiores. 23. En el contexto del plan de trabajo sobre fortalecimiento de la capacidad institucional se hace referencia a la necesidad de potenciar la capacidad técnica y operacional interna de la OMS en apoyo de esta labor, habida cuenta de las limitaciones actuales de personal y recursos, en particular en el ámbito regional y nacional. Se necesitará personal técnico adicional en las regiones, en algunas oficinas en los países y en la Sede, con capacitación en epidemiología, modelización/estadística, economía de la salud, promoción e investigación. Esto debería permitir el fortalecimiento de la capacidad en los países y la participación mundial en las actividades de cooperación intersectorial dirigidas a mitigar los efectos sanitarios de la contaminación atmosférica y, al mismo tiempo, mejorar la salud y contribuir al logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. 24. La OMS continuará colaborando estrechamente con otros organismos internacionales y nacionales y fortaleciendo sus alianzas estratégicas, en particular en el sistema de las Naciones Unidas, y especialmente con la OMM, el PNUMA y la Comisión Económica para Europa de las Naciones Unidas, con miras a respaldar la adopción de estrategias integradas para hacer frente a la contaminación atmosférica; asegurar la salud como una prioridad; y adoptar decisiones orientadas a la mitigación y relacionadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la Conferencia de las Partes, sobre la base de las competencias, los mandatos, las responsabilidades y las audiencias correspondientes. 25. La 69.ª Asamblea Mundial de la Salud acogió con satisfacción un informe sobre la aplicación de esa resolución y los progresos logrados para mitigar los efectos sanitarios de la contaminación atmosférica y otros problemas relacionados con la calidad del aire.1 El informe, basado en nuevos datos sobre la exposición humana a contaminantes del aire (por ejemplo, el uso de keroseno en las viviendas o las ciudades), describía las actividades iniciales dirigidas a fortalecer la capacidad del sector sanitario para apoyar los trabajos de prevención en ciudades y viviendas y las comunicaciones relativas a la salud en el mundo. Además, en el informe se identificaban los retos, las oportunidades, la visión de la hoja de ruta y su grado de ambición, y se aclaraba el modo en que las actividades asociadas con la hoja de ruta permitirían subsanar deficiencias y la función de los Estados Miembros, la Secretaría y otras partes interesadas en el fortalecimiento de la respuesta mundial a los efectos de la contaminación atmosférica relacionados con la salud. El informe fundamentó la inversión y determinó la magnitud de la inversión necesaria para desarrollar las actividades de la hoja de ruta, incluidos los recursos necesarios para permitir que la Secretaría preste la asistencia requerida a los países, en los tres niveles de la Organización (con descripción de los límites actuales de la capacidad disponible). El informe describió los resultados previstos en términos de prevención de la contaminación atmosférica y las enfermedades conexas, así como los compromisos nacionales respecto de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la mitigación del cambio climático.

1

Véase la decisión WHA69(11) (2016).

462

Apéndice 1 HOJA DE RUTA PARA REFORZAR LA RESPUESTA MUNDIAL A LOS EFECTOS ADVERSOS DE LA CONTAMINACIÓN DEL AIRE EN LA SALUD La hoja de ruta para el periodo 2016-2019 aparece representada en las figuras que siguen a continuación, en las que se describe la secuencia de actividades. Las figuras 1 a 4 se centran en las cuatro actividades pertinentes, que son, respectivamente, la ampliación de la base de conocimientos, el seguimiento y la presentación de informes, el liderazgo y la coordinación mundiales y el fortalecimiento de la capacidad institucional. Figura 1. Ampliación de la base de conocimiento

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

Situación actual:  Existen algunas  pruebas de las  repercusiones  sanitarias de la  contaminación del  aire, de los riesgos  para la salud y los  beneficios de las  políticas relativas a   sectores específicos  y de la eficacia de las  intervenciones.  Existen importantes  déficits de  conocimiento. 

Establecimiento de  un marco para el  instrumento de  información sobre  salud pública, en  colaboración con las  partes interesadas  pertinentes.  Creación del  instrumento de  información sobre  salud pública como  repositorio de los  conocimientos y  pruebas existentes.  Sintetizar las pruebas  de las repercusiones  sanitarias de la  contaminación del  aire y de las  intervenciones  eficaces, en  particular mediante  la elaboración de  directrices de la OMS.

Difundir activamente las  pruebas y los  conocimientos existentes y  nuevos sobre los vínculos  entre la contaminación del  aire y la salud a través del  instrumento de  información sobre salud  pública. 

Se elaboran y mejoran los  instrumentos de apoyo a la  investigación y el análisis,  por ejemplo para evaluar  las repercusiones sanitarias de la contaminación del  aire, determinar los riesgos  sanitarios y los beneficios  de las políticas sectoriales  (por ejemplo, evaluación  de las repercusiones  sanitarias), realizar análisis  de los costos y beneficios,  etc., en grupos de  población como niños y  mujeres y a nivel  subnacional (ciudades y  hogares).

Fortalecimiento de las  capacidades de  investigación y de las  capacidades para utilizar  los instrumentos analíticos  mediante la formación, el  intercambio y el apoyo  técnico, especialmente en  los países de ingresos bajos  y medianos y a nivel tanto  nacional como  subnacional. 

Realización de un  análisis mundial de los  vínculos entre la  contaminación del aire y  las prioridades sanitarias  mundiales, incluida la  lucha contra las  enfermedades no  transmisibles, la salud  materno‐infantil y el  fortalecimiento de los  sistemas sanitarios y la  cobertura sanitaria  universal.  Iniciación en los países  de una investigación  centrada  específicamente en  abordar los déficits de  conocimientos y  pruebas, en consonancia con una agenda mundial  de investigación sobre  esta cuestión. 

Situación deseada:  Se mejoran y se  hacen ampliamente  accesibles las pruebas  sobre las  repercusiones  sanitarias y los  beneficios de las  políticas sobre  sectores específicos,  así como sobre la  eficacia de las  intervenciones. Existe  capacidad  institucional a nivel  nacional y  subnacional para  realizar dicho análisis  y comunicar sus  resultados. 

Realización de un análisis  mundial de los riesgos  sanitarios y los beneficios  asociados a las  intervenciones para reducir  la contaminación del aire,  incluidas las intervenciones  tecnológicas, en al menos  cuatro sectores  prioritarios, y divulgación  de las conclusiones  conexas en los foros de  múltiples partes  interesadas pertinentes. 

Figura 2. Seguimiento y presentación de informes Situación actual: Algunos actores están  haciendo un  seguimiento mundial  de las tendencias  sanitarias asociadas a  la exposición a la  contaminación del  aire y están  facilitando  información al  respecto. Existen  importantes déficits  en algunas partes del  mundo, y es  necesario armonizar  los instrumentos de  datos e intensificar y  mejorar la  recopilación de datos  a nivel nacional y  subnacional, en  particular en las  ciudades y los  hogares. Elaboración de un  marco e  instrumentos de  apoyo para  armonizar la  recopilación de  datos a nivel local,  nacional, regional  y mundial y las  actividades de  seguimiento. Se perfeccionan  los métodos e  instrumentos  utilizados para  estimar la  exposición  humana a la  contaminación del  aire y la carga de  morbilidad conexa  con el fin de  determinar la  contribución de  sectores  específicos  (por ejemplo,  transporte,  energía) en  entornos  específicos (por  ejemplo, ciudades  y hogares).  

Elaboración de  instrumentos y  facilitación de  apoyo técnico  con el fin de  fortalecer la  capacidad para  armonizar las  actividades  nacionales de  seguimiento,  recopilación de  datos y análisis  de la relación  entre la calidad  del aire y la  salud, en  particular en las  ciudades y los  hogares. 

Actualización y  mejora de las  bases de datos  y los sistemas  de seguimiento  y presentación  de informes  existentes, por  ejemplo en  relación con la  calidad del aire  urbano en las  ciudades, los  combustibles  de uso  doméstico, las  tecnologías y la  contaminación  del aire de  interiores. 

Establecimiento de  redes mundiales y  regionales para  apoyar el  seguimiento de las  repercusiones  sanitarias de la  contaminación del  aire y la notificación  de información al  respecto. Se  mantiene o  intensifica una  cooperación  estrecha con los  organismos  implicados en el  seguimiento de la  calidad del aire (por  ejemplo, OMM,  PNUMA, Convenio  LRTAP1 y Agencia  Europea de Medio  Ambiente2).

El instrumento de  información  pública se mejora  para posibilitar la  notificación,  visualización y  divulgación de  pruebas y datos  sobre la  contaminación  del aire y la salud,  en particular a  través del  Observatorio de  la Salud Mundial  de la OMS. 

Se calcula la  carga mundial  de morbilidad  atribuida a la  contaminación  del aire en  sectores y  entornos  específicos y  se notifican las  tendencias. 

Situación deseada: Se refuerza el  seguimiento y la  presentación de  informes a nivel  mundial, regional,  nacional y local sobre  las tendencias  sanitarias asociadas a  la exposición a la  contaminación del  aire, incluidas sus  fuentes, en particular  en el contexto de la  agenda para el  desarrollo sostenible  después de 2015, así  como la contribución  a la presentación de  informes sobre  indicadores conexos  (por ejemplo, los ODS  relacionados con la  salud, la energía y las  ciudades). Estas  medidas  se inspiran  en los esfuerzos  nacionales y  subnacionales de  seguimiento (por  ejemplo a nivel de las  ciudades). 

ANEXO 11

Se fortalece la capacidad  de las instituciones  nacionales y subnacionales  para utilizar instrumentos  armonizados de  recopilación y/o análisis de  datos sobre la calidad del  aire y la salud. 

Los datos del  seguimiento en los  países se integran  sistemáticamente  en las iniciativas  regionales y  mundiales de  seguimiento. 

Los datos del  seguimiento en los  países se utilizan para  orientar los procesos  nacionales y  subnacionales de  formulación de políticas  relacionadas con la  contaminación del aire.

  1

Convenio LRTAP: Convenio de Ginebra sobre la Contaminación Atmosférica Transfronteriza a Gran Distancia; véase http://www.unece.org/env/lrtap/lrtap_h1.html (consultado el 12 de noviembre de 2015). 2

463

Se puede consultar más información sobre la Agencia Europea de Medio Ambiente en http://www.eea.europa.eu/ (consultado el 12 de noviembre de 2015). 

464

Figura 3. Liderazgo y coordinación mundiales

ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD Situación actual: Está aumentando la  concienciación  mundial sobre la  importancia que  conlleva para la salud  pública la reducción de  la contaminación del  aire. Sin embargo,  sigue siendo un  desafío comprender la  forma de abordar el  problema. Todavía no  se recurre  suficientemente a la  cooperación entre el  sector de la salud y los  demás sectores para  reducir la  contaminación del  aire. La reducción de la  contaminación del aire  no figura en las  estrategias de salud  pública destinadas, por  ejemplo, a prevenir las  enfermedades no  transmisibles.     1 2 3 4

Las estrategias de  comunicación para  concienciar y  estimular la  demanda de  políticas destinadas  a reducir la  contaminación del  aire, prevenir  enfermedades y  aumentar el  bienestar que se  formulan a nivel  mundial, nacional y  local están dirigidas  por la OMS en el  marco de iniciativas  de colaboración,  como la campaña  conjunta de la OMS  y la CCAC1 «Breathe  Life». 

Se llevan a cabo  actividades de  promoción y  concienciación en  los principales  foros de alto nivel  (como la agenda  para el desarrollo  sostenible después  de 2015, la CCAC,  2 la SE4ALL,  la  HABITAT III3 y  4 la UNFCCC ) con el  fin de estimular un  aumento de la  demanda de  actividades  concertadas sobre  contaminación del  aire y salud.  

Los gobiernos,  incluidos los  ministerios de salud y  medio ambiente, se  reúnen en una  primera conferencia  mundial sobre la  contaminación del  aire y la salud y  acuerdan un marco  mundial para  potenciar la adopción  de medidas al  respecto. 

Las medidas para abordar la contaminación  del aire y la salud se integran en los  procesos mundiales y regionales  pertinentes sobre salud, medio ambiente y  desarrollo sostenible. Se formulan  estrategias o marcos regionales de acción  según sea necesario. 

Situación deseada: Las partes interesadas  a nivel mundial,  regional y nacional  coordinan sus  actuaciones para  prevenir las  enfermedades  provocadas por la  contaminación del  aire y obtener la  gama completa de  beneficios sanitarios  que ofrecen las  actividades de  mitigación. 

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

Las redes mundiales y regionales, como las  redes de centros colaboradores de la OMS,  las asociaciones profesionales médicas y de  salud pública y las organizaciones de la  sociedad civil pertinentes (por ejemplo,  NCD Alliance) se alinean en torno a un  marco mundial de acción.  

La reducción de la  contaminación del aire  se incluye en los  programas y  estrategias mundiales  de salud pública, por  ejemplo  los  destinados a prevenir  las enfermedades no  transmisibles. 

Se establece un grupo mundial  interinstitucional sobre la contaminación  del aire y la salud con vínculos  operacionales con iniciativas existentes de  las Naciones Unidas y otras iniciativas de  múltiples partes interesadas, en particular  la CCAC y la SE4All. Se establece un foro  mundial sobre el intercambio de buenas  prácticas. 

 CCAC: Coalición Clima y Aire Limpio.   SE4ALL: Iniciativa sobre Energía Sostenible para Todos; véase: http://www.se4all.org/ (consultado el 12 de noviembre de 2015).   HABITAT III: Conferencia HABITAT III; véase: http://unhabitat.org/habitat-iii-conference/ (consultado el 12 de noviembre de 2015).   UNFCCC: Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. 

Figura 4. Fortalecimiento de la capacidad institucional

Situación actual:  La capacidad general  de los agentes y  organismos sanitarios  (incluida la OMS) es  desigual,  especialmente en lo  que respecta a la  capacidad necesaria  para lograr un  compromiso  intersectorial eficaz a  favor de la salud. 

Se elaboran instrumentos y  orientaciones para apoyar la  aplicación de las directrices de  la OMS sobre la calidad del aire  según sea necesario, así como  para respaldar la formulación  de planes de acción nacionales  y subnacionales sobre la  contaminación del aire y la  salud. Los instrumentos se  ponen a prueba en algunos  países y ciudades y se actualizan  en consonancia.  

Se elaboran materiales de formación y se  brinda apoyo técnico con el fin de  fortalecer la capacidad del sector de la  salud para comunicar —por ejemplo a la  opinión pública— información sobre el  modo de abordar los efectos sanitarios de  la contaminación del aire. 

Se proporciona formación y apoyo técnico  sobre la adopción de enfoques  intersectoriales, como el de la integración  de la salud en todas las políticas, a nivel  tanto nacional como subnacional, según  proceda. 

Se fortalece la capacidad  institucional a nivel regional y  mundial, en particular en   la OMS, y se refuerzan las  capacidades técnicas y los  programas conexos.  

Los modelos e instrumentos para influir en  los procesos normativos de otros sectores  con el fin de que tengan en cuenta los  vínculos entre la contaminación del aire y  la salud (por ejemplo en las ciudades y con  respecto a la energía doméstica) se  documentan y difunden como ejemplos  de buenas prácticas. 

Sobre la base del  apoyo técnico  proporcionado, según  sea necesario, por las  redes mundiales y  regionales, se fortalece  la capacidad  institucional para  formular planes de  acción sobre la  contaminación del aire  y la salud,  especialmente en el  sector de la salud y a  nivel tanto nacional  como subnacional (por  ejemplo, en las  ciudades) o en relación  con cuestiones  específicas, como la  contaminación del aire  doméstico. 

Situación deseada:  La capacidad del sector de  la salud para hacer frente a  los efectos adversos de la  contaminación del aire  sobre la salud se fortalece a  nivel mundial, regional y  nacional, especialmente en  el contexto de los procesos  normativos de otros  sectores y en particular en  la OMS. Se formulan  estrategias nacionales y/o  subnacionales para apoyar  dicha actuación. 

ANEXO 11 465

466

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

Apéndice 2 REFUERZO DE LA RESPUESTA MUNDIAL A LOS EFECTOS ADVERSOS DE LA CONTAMINACIÓN DEL AIRE EN LA SALUD – TEORÍA DEL CAMBIO La trayectoria de los efectos sanitarios adversos de la contaminación del aire se modifica Las intervenciones de reducción de la contaminación del aire aumentan a nivel   mundial, regional y nacional y en las ciudades. Proceso de formulación de políticas: Los encargados de adoptar decisiones tienen un mayor incentivo para adoptar  políticas en las que se aborde la contaminación del aire debido a los beneficios para la salud, el ahorro de costos y la  demanda de los mandantes y los grupos de interés mundiales. Aumenta la demanda de intervenciones para reducir la contaminación del aire en diferentes sectores

Los mandantes mundiales,  regionales, nacionales y locales o  urbanos hacen un llamamiento  para que se adopten medidas  contra la contaminación del aire  habida cuenta de los beneficios  sanitarios asociados, en particular  para los grupos de población  vulnerables. 

La comunidad sanitaria replantea las  intervenciones relacionadas con la  contaminación del aire como una  cuestión de salud pública, e integra  las funciones de apoyo en los  procesos mundiales, regionales,  nacionales y locales de planificación  y formulación de políticas sanitarias,  por ejemplo el diálogo mundial sobre  políticas en materia de ENT.

Las comunidades del medio  ambiente y el desarrollo aducen  argumentos suplementarios  relacionados con los beneficios  para la salud para promover aún  más el establecimiento de  programas comunes, por ejemplo  indicadores relativos a los ODS, en  particular con respecto a la salud   (ODS 3), la energía (ODS 7) y las  ciudades (ODS 11).

Se articula una idea clara, convincente y común de los beneficios sanitarios   deseados y de la reducción de la contaminación del aire  Proceso de colaboración: Las pruebas y los mensajes sanitarios y el aumento de las competencias  sanitarias facilitan la colaboración constructiva con otros sectores y grupos interesados pertinentes en  materia de prevención de los efectos sanitarios adversos de la contaminación del aire

I. Pruebas sanitarias: ponen de  manifiesto los costos sociales,  sanitarios y ambientales de la  inacción en el ámbito de la  contaminación del aire y, por  ende, evidencian la urgencia de  adoptar medidas. Permiten  identificar las mejores opciones  en materia de políticas y arrojan  luz sobre el posible camino a  seguir.

II. Competencias sanitarias: Todos los mandantes principales, incluidos los agentes sanitarios,  ambientales y de otros sectores (por ejemplo el del  transporte y la energía) y la sociedad civil conocen  mejor y son más capaces de ofrecer argumentos  sanitarios en el contexto de la adopción de medidas  para reducir la contaminación del aire. La colaboración  entre sectores, así como con la industria o sector  privado y con las principales partes interesadas de las  instituciones académicas, la sociedad civil y el público  en general conlleva y fomenta el establecimiento o  fortalecimiento de iniciativas en apoyo de esta agenda. 

III. Comunicación sanitaria: Las  actividades de promoción y  comunicación realizadas en el  marco de la campaña «Breathe  Life» permiten concienciar y  generar a nivel mundial, regional y  local un mayor interés y una  mayor disposición a actuar en el  ámbito de la contaminación del  aire y la salud. 

_______________

ANEXO 12 Recomendaciones de la Comisión para acabar con la obesidad infantil y actuaciones y responsabilidades para su aplicación1 [A69/8, anexo – 24 de marzo de 2016] [Los objetivos generales de la Comisión para acabar con la obesidad infantil son los siguientes: proporcionar recomendaciones normativas a los gobiernos para evitar que los lactantes, los niños y los adolescentes sufran obesidad, y detectar y tratar la obesidad preexistente en los niños y los adolescentes. Sus fines son reducir el riesgo de morbilidad y mortalidad debidas a las enfermedades no transmisibles, atenuar los efectos psicosociales negativos de la obesidad tanto en la infancia como en la edad adulta y limitar el riesgo de que la siguiente generación sufra obesidad.] 1. La obesidad infantil está tomando proporciones alarmantes en muchos países y supone un problema grave que se debe abordar con urgencia. En los Objetivos de Desarrollo Sostenible establecidos por las Naciones Unidas en 2015, la prevención y el control de las enfermedades no trasmisibles se consideran prioridades básicas. Entre los factores de riesgo para las enfermedades no transmisibles, la obesidad suscita especial preocupación, pues puede anular muchos de los beneficios sanitarios que han contribuido a la mejora de la esperanza de vida. 2. La prevalencia de la obesidad entre los lactantes, los niños y los adolescentes va en aumento en todo el mundo. Si bien en algunos entornos las tasas se han estabilizado, en cifras absolutas hay más niños con sobrepeso y obesidad en los países de ingresos bajos y medianos que en los países de ingresos altos. La obesidad puede afectar a la salud inmediata de los niños, al nivel educativo que puede alcanzar y a la calidad de vida. Los niños con obesidad tienen muchas probabilidades de seguir siendo obesos en la edad adulta y corren el riesgo de sufrir enfermedades crónicas. 3. Los progresos en la lucha contra la obesidad infantil han sido lentos e irregulares. En 2014 se estableció la Comisión para acabar con la obesidad infantil a fin de que examinara los mandatos y estrategias existentes y los ampliara para resolver carencias. Tras mantener consultas con más de 100 Estados Miembros de la OMS y examinar casi 180 comentarios en línea […], la Comisión ha elaborado un conjunto de recomendaciones para combatir con eficacia la obesidad en la infancia y la adolescencia en diferentes contextos mundiales. 4. Muchos niños crecen actualmente en un entorno obesogénico que favorece el aumento de peso y la obesidad. El desequilibrio energético se debe a los cambios en el tipo de alimentos y en su disponibilidad, asequibilidad y comercialización, así como al descenso en la actividad física, pues se ha incrementado el tiempo dedicado a actividades de recreo sedentarias y que suponen estar ante una pantalla. Las respuestas conductuales y biológicas de un niño ante un entorno obesogénico pueden estar determinadas por procesos anteriores incluso a su nacimiento, lo que empuja a un número cada vez mayor de niños hacia la obesidad si siguen una dieta malsana y realizan poca actividad física.

1

Véase la decisión WHA69(12) (2016).

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69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

5. Ninguna intervención por sí misma puede frenar la creciente epidemia de obesidad. Para combatir la obesidad en la infancia y la adolescencia es necesario examinar el contexto ambiental y los tres periodos cruciales del curso de vida: la pregestación y el embarazo; la lactancia y la primera infancia; y los años posteriores de la infancia y la adolescencia. Además, es importante tratar a los niños que ya son obesos, por su propio bienestar y por el de sus descendientes. 6. La prevención y el tratamiento de la obesidad exige un enfoque en el que participen todas las instancias gubernamentales y en el que las políticas de todos los sectores tengan en cuenta sistemáticamente la salud, eviten los efectos sanitarios nocivos y, por tanto, mejoren la salud de la población y la equidad en el ámbito sanitario. 7. La Comisión ha elaborado un conjunto exhaustivo e integrado de recomendaciones para combatir la obesidad infantil y hace un llamamiento a los gobiernos para que tomen la iniciativa y a todas las partes interesadas para que reconozcan su responsabilidad moral de actuar en nombre de los niños para reducir el riesgo de obesidad. Las recomendaciones se presentan en las secciones que figuran a continuación. Recomendación 1. Aplicar programas integrales que promuevan la ingesta de alimentos sanos y reduzcan la ingesta de alimentos malsanos y bebidas azucaradas entre niños y adolescentes. 1.1 Garantizar la elaboración de información y directrices sobre nutrición adecuadas y adaptadas a contextos específicos, tanto para adultos como para niños, y su difusión por medios sencillos, comprensibles y accesibles para todos los grupos de la sociedad. Establecer un impuesto eficaz sobre las bebidas azucaradas. Aplicar el Conjunto de recomendaciones sobre la promoción de alimentos y bebidas no alcohólicas dirigida a los niños, con objeto de reducir la exposición de los niños y los adolescentes a la promoción e influencia de los alimentos malsanos. Elaborar perfiles de nutrientes para identificar los alimentos y bebidas malsanos. Impulsar la cooperación entre los Estados Miembros para reducir los efectos de la promoción transfronteriza de bebidas y alimentos malsanos. Poner en marcha un sistema mundial normalizado de etiquetado de nutrientes. Poner en marcha un etiquetado del frente del envase fácil de interpretar, apoyado en la educación del público para que tanto los adultos como los niños tengan conocimientos básicos en materia de nutrición. Exigir que en entornos como escuelas, centros de cuidados infantiles e instalaciones y eventos deportivos frecuentados por niños se creen ambientes de alimentación sana. Incrementar el acceso a alimentos sanos en grupos de población desfavorecidos.

1.2 1.3

1.4 1.5

1.6 1.7

1.8

1.9

ANEXO 12

469

Recomendación 2. Aplicar programas integrales que promuevan la actividad física y reduzcan los comportamientos sedentarios en niños y adolescentes. 2.1 Facilitar orientaciones dirigidas a niños y adolescentes, y a progenitores, cuidadores, profesores y profesionales de la salud, sobre la talla corporal saludable, los buenos hábitos de actividad física y sueño y el uso adecuado de programas lúdicos que suponen estar ante una pantalla. Velar por que en las escuelas y los espacios públicos haya instalaciones donde todos los niños (incluidos los niños con discapacidades) puedan participar en actividades físicas en las horas de recreo, con la provisión de espacios para uno u otro sexo cuando sea apropiado.

2.2

Recomendación 3. Integrar y fortalecer las orientaciones para la prevención de las enfermedades no transmisibles con las pautas actuales para la atención pregestacional y prenatal a fin de reducir el riesgo de obesidad infantil. 3.1 3.2 3.3 Diagnosticar y tratar la hiperglucemia y la hipertensión durante la gestación. Supervisar y controlar el aumento de peso durante la gestación para que sea adecuado. Hacer hincapié en la importancia de una nutrición adecuada en las orientaciones y los consejos dirigidos a las futuras madres y padres antes del embarazo y durante el mismo. Elaborar orientaciones y materiales de apoyo claros para promocionar una buena nutrición, dietas sanas y actividad física, y evitar el consumo de tabaco, alcohol, drogas y otros productos tóxicos, así como la exposición a tales productos.

3.4

Recomendación 4. Ofrecer orientaciones y apoyo al establecimiento de una dieta sana y de pautas de sueño y de actividad física durante la primera infancia a fin de que los niños crezcan de forma adecuada y adquieran hábitos saludables. 4.1 Aplicar medidas normativas como el Código internacional de comercialización de sucedáneos de la leche materna y las posteriores resoluciones de la Asamblea Mundial de la Salud. Velar por que todos los servicios de maternidad practiquen plenamente los Diez pasos hacia una feliz lactancia natural. Promover las ventajas de la lactancia natural para la madre y el niño mediante actividades educativas de amplia cobertura dirigidas a los progenitores y a la comunidad en general. Prestar apoyo a las madres para que puedan amamantar, en forma de medidas normativas como la concesión de licencia por maternidad y de instalaciones y tiempo para la lactancia en el lugar de trabajo. Elaborar reglas sobre la promoción de bebidas y alimentos complementarios, en consonancia con las recomendaciones de la OMS, para limitar el consumo por parte de lactantes y niños pequeños de alimentos y bebidas con elevado contenido de grasa, azúcar y sal. Proporcionar orientaciones claras y apoyo a los cuidadores para evitar determinados tipos de alimentos (por ejemplo, las leches y jugos de frutas azucarados o los alimentos de alto contenido calórico y bajo valor nutricional) a fin de prevenir un aumento de peso excesivo. Proporcionar orientaciones claras y apoyo a los cuidadores para alentar el consumo de una amplia variedad de alimentos sanos.

4.2

4.3

4.4

4.5

4.6

4.7

470

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

4.8

Proporcionar orientaciones a los cuidadores sobre la nutrición y la dieta adecuadas y el tamaño apropiado de las porciones para este grupo etario. Velar por que en los centros o instituciones oficiales de cuidados infantiles se sirvan solamente alimentos, bebidas y refrigerios sanos. Velar por que en los centros o instituciones oficiales de cuidados infantiles se incorporen al plan de estudios actividades de educación o de conocimientos sobre la alimentación. Velar por que en los centros o instituciones oficiales de cuidados infantiles se incorpore la actividad física al plan de estudios y a las tareas diarias. Ofrecer orientaciones sobre el tiempo que conviene que el grupo etario de 2 a 5 años dedique al sueño, a actividades sedentarias o que suponen estar ante una pantalla, y a la actividad física o al juego activo. Lograr el apoyo de toda la comunidad para que los cuidadores y los centros de cuidados infantiles fomenten un tipo de vida sano en los niños pequeños.

4.9

4.10

4.11

4.12

4.13

Recomendación 5. Aplicar programas integrales que promuevan entornos escolares saludables, conocimientos básicos en materia de salud y nutrición y actividad física en niños y adolescentes en edad escolar. 5.1 Establecer normas para las comidas que se ofrecen en las escuelas, o para los alimentos y las bebidas que se venden en ellas, que cumplan las directrices sobre una nutrición sana. Eliminar en entornos escolares el suministro o la venta de alimentos malsanos, como las bebidas azucaradas y los alimentos de alto contenido calórico y bajo valor nutricional. Garantizar el acceso a agua potable en las escuelas y los centros deportivos. Exigir que se incluyan actividades educativas sobre nutrición y salud en el plan de estudios básico de las escuelas. Mejorar los conocimientos básicos y competencias de los progenitores y los cuidadores en materia de nutrición. Ofrecer clases sobre preparación de alimentos a los niños, sus progenitores y cuidadores. Incluir en el plan de estudios de las escuelas una educación física de calidad y ofrecer personal e instalaciones adecuadas y pertinentes a tal efecto.

5.2

5.3 5.4

5.5

5.6 5.7

Recomendación 6. Ofrecer a niños y jóvenes con obesidad servicios para el control del peso corporal que reúnan diversos componentes y se centren en la familia y en la modificación del tipo de vida.

6.1

Preparar y poner en marcha servicios adecuados para el control del peso dirigidos a niños y adolescentes con sobrepeso u obesidad que reúnan diversos componentes (en concreto nutrición, actividad física y apoyo psicosocial), se centren en la familia y corran a cargo de equipos integrados por varios profesionales con formación y recursos adecuados, como parte de la cobertura sanitaria universal.

ANEXO 12

471

Actuaciones y responsabilidades para la aplicación de las recomendaciones Actuaciones y responsabilidades de: OMS: a) Institucionalizar un enfoque transversal y que contemple el curso de vida para acabar con la obesidad infantil en las diferentes esferas técnicas pertinentes de la sede de la OMS, y las oficinas regionales y de país. b) Elaborar, en consulta con los Estados Miembros, un marco para aplicar las recomendaciones de la Comisión. c) Fortalecer la capacidad para ofrecer apoyo técnico a las actuaciones destinadas a acabar con la obesidad infantil en el plano mundial, regional y nacional. d) Apoyar a los organismos internacionales, los gobiernos nacionales y las partes interesadas pertinentes para que, a partir de los compromisos existentes, velen por la aplicación en el plano mundial, regional y nacional de las actuaciones pertinentes para acabar con la obesidad infantil. e) Promover las investigaciones de colaboración que tengan por objeto acabar con la obesidad infantil y se centren en un enfoque que contemple el curso de vida. f) Informar sobre los progresos alcanzados en el objetivo de acabar con la obesidad infantil.

Organizaciones internacionales: a) Cooperar en la creación de capacidad y en la ayuda a los Estados Miembros para combatir la obesidad infantil. Estados Miembros: a) Asumir el objetivo como propio, ofrecer liderazgo y comprometerse políticamente a combatir la obesidad infantil a largo plazo. b) Coordinar las contribuciones de todos los sectores gubernamentales e instituciones que definen las políticas, incluidos, entre otros, los siguientes: educación; alimentación y agricultura; comercio e industria; desarrollo; finanzas y recaudación; deportes y recreación; comunicación; planificación ambiental y urbanística; transportes y asuntos sociales; y comercio. c) Garantizar que se recogen datos sobre el IMC de los niños por edades —en particular para las edades en las que actualmente no se lleva a cabo un seguimiento— y establecer metas nacionales sobre la obesidad infantil. d) Elaborar directrices, recomendaciones o medidas normativas que alienten debidamente a los sectores pertinentes —en particular el sector privado, si procede— para que pongan en marcha las actuaciones destinadas a reducir la obesidad infantil.

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Agentes no estatales Organizaciones no gubernamentales: a) Resaltar la importancia de prevenir la obesidad infantil mediante actividades de promoción y la difusión de información. b) Persuadir a los consumidores para que exijan a los gobiernos que tomen medidas en pro de un tipo de vida saludable, y que la industria de los alimentos y bebidas no alcohólicas ponga al alcance del público productos sanos y se abstenga de dirigir a los niños propaganda para la venta de alimentos y bebidas azucaradas perjudiciales para la salud. c) Contribuir a la elaboración y aplicación de un mecanismo de seguimiento y rendición de cuentas.

Sector privado: a) Apoyar la producción de alimentos y bebidas no alcohólicas que contribuyen a una dieta sana, y facilitar el acceso a ellos. b) Facilitar el acceso y participación en actividades físicas.

Fundaciones filantrópicas: a) Reconocer que la obesidad infantil pone en peligro la salud de los niños y el nivel educativo que pueden alcanzar, y abordar este importante problema. b) Movilizar fondos en apoyo de la investigación, la creación de capacidad y la prestación de servicios.

Instituciones académicas: a) Resaltar la importancia de prevenir la obesidad infantil mediante la difusión de información y su incorporación en los planes de estudio pertinentes. b) Subsanar las deficiencias en los conocimientos con datos científicos que apoyen la aplicación de políticas. c) Apoyar el seguimiento y la rendición de cuentas.

8. El principal obstáculo para progresar en la reducción de la obesidad infantil es la falta de compromiso político y que los gobiernos y otros agentes no asuman el problema como propio, no ofrezcan liderazgo ni pongan en marcha las actuaciones necesarias. 9. Los gobiernos deben invertir en sólidos sistemas de seguimiento y rendición de cuentas para vigilar la prevalencia de la obesidad infantil. Esos sistemas son cruciales, puesto que proporcionan datos para la formulación de políticas y ofrecen pruebas de los efectos y la eficacia de las intervenciones. 10. La Comisión ratifica la importancia y necesidad de combatir un problema tan complejo como el de la obesidad infantil. La OMS, las organizaciones internacionales y sus Estados Miembros, y los agentes no estatales, tienen una función crucial que desempeñar para aprovechar el impulso y garantizar que todos los sectores mantengan su compromiso de colaboración para llegar a una conclusión positiva.

ANEXO 12

473

ACTUACIONES Y RESPONSABILIDADES PARA LA APLICACIÓN DE LAS RECOMENDACIONES 51. La Comisión reconoce que para una aplicación satisfactoria de las recomendaciones es necesario que diferentes organismos se comprometan a participar, dedicar atención al problema y dar su apoyo. Entre las actuaciones y responsabilidades necesarias se incluirían las siguientes: Actuación OMS: a) Institucionalizar un enfoque transversal y que contemple el curso de vida para acabar con la obesidad infantil en las diferentes esferas técnicas pertinentes de la Sede, y las oficinas regionales y de país. b) Elaborar, en consulta con los Estados Miembros, un marco para aplicar las recomendaciones de la Comisión. c) Fortalecer la capacidad para ofrecer apoyo técnico a las actuaciones destinadas a acabar con la obesidad infantil en el plano mundial, regional y nacional. d) Apoyar a los organismos internacionales, los gobiernos nacionales y las partes interesadas pertinentes para que, a partir de los compromisos existentes, velen por la aplicación en el plano mundial, regional y nacional de las actuaciones pertinentes para acabar con la obesidad infantil. e) Promover las investigaciones de colaboración que tengan por objeto acabar con la obesidad infantil y se centren en un enfoque que contemple el curso de la vida. f) Informar sobre los progresos alcanzados en el objetivo de acabar con la obesidad infantil. Organizaciones internacionales: a) Cooperar en la creación de capacidad y en la ayuda a los Estados Miembros para combatir la obesidad infantil. La cooperación entre las organizaciones internacionales, y en particular otros organismos de las Naciones Unidas, puede promover el establecimiento de redes y asociados mundiales y regionales para la promoción, la movilización de recursos, la creación de capacidad y las investigaciones de colaboración. El Equipo de Tareas Interinstitucional de las Naciones Unidas sobre las Enfermedades No Transmisibles puede prestar apoyo a los Estados Miembros para combatir la obesidad infantil. Fundamento Es esencial mantener el ímpetu para abordar esta cuestión compleja y crucial. La OMS puede convocar y dirigir un diálogo de alto nivel en el seno del sistema de las Naciones Unidas y con los Estados Miembros, para ampliar los compromisos adquiridos en los Objetivos de Desarrollo Sostenible, la Declaración política de la Reunión de Alto Nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la Prevención y el Control de las Enfermedades No Transmisibles, la Declaración de Roma de la Segunda Conferencia Internacional sobre Nutrición y otros, con objeto de tratar las actuaciones señaladas en el presente informe para acabar con la obesidad infantil.1 Sirviéndose de su función normativa, tanto en el ámbito mundial como a través de su red de oficinas regionales y de país, la OMS puede prestar asistencia técnica elaborando o ampliando directrices, herramientas y normas para apoyar las recomendaciones de la Comisión y otros mandatos pertinentes de la OMS en el ámbito de país. La OMS puede difundir orientaciones de aplicación, seguimiento y rendición de cuentas, y supervisar los progresos logrados para acabar con la obesidad infantil e informar al respecto.

1

Para más información, véase el anexo del documento A69/8.

474

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Estados Miembros: a) Asumir el objetivo como propio, ofrecer liderazgo y comprometerse políticamente a combatir la obesidad infantil a largo plazo. b) Coordinar las contribuciones de todos los sectores gubernamentales e instituciones que definen las políticas, incluidos, entre otros, los siguientes: educación; alimentación y agricultura; comercio e industria; desarrollo; finanzas y recaudación; deportes y recreación; comunicación; planificación ambiental y urbanística; transportes y asuntos sociales; y comercio. c) Garantizar que se recogen datos sobre el IMC de los niños por edades —en particular para las edades en las que actualmente no se lleva a cabo un seguimiento— y establecer metas nacionales sobre la obesidad infantil. d) Elaborar directrices, recomendaciones o medidas normativas que alienten debidamente a los sectores pertinentes —en particular el sector privado, si procede— para que pongan en marcha las actuaciones destinadas a reducir la obesidad infantil que se indican en el presente informe. Agentes no estatales  Organizaciones no gubernamentales: a) Resaltar la importancia de prevenir la obesidad infantil mediante actividades de promoción y la difusión de información. b) Persuadir a los consumidores para que exijan a los gobiernos que tomen medidas en pro de un tipo de vida saludable, y que la industria de los alimentos y bebidas no alcohólicas ponga al alcance del público productos sanos y se abstenga de dirigir a los niños propaganda para la venta de alimentos y bebidas azucaradas perjudiciales para la salud. c) Contribuir a la elaboración y aplicación de un mecanismo de seguimiento y rendición de cuentas.  Los gobiernos son en última instancia los responsables de velar por que sus ciudadanos tengan un comienzo saludable en la vida. Por tanto, si el Estado adopta una función activa para combatir la obesidad infantil ello no debería interpretarse como una injerencia con la libre elección, sino como una asunción del objetivo de desarrollo de su capital humano. Es evidente que para tomar medidas contra la obesidad infantil, se necesita la participación activa de distintas dependencias gubernamentales. Existe una tendencia comprensible a ver la obesidad como un problema del sector de la salud. Sin embargo, la prevención de la obesidad infantil exige la contribución coordinada de todos los sectores e instituciones gubernamentales que se encargan de formular políticas. Los gobiernos deben establecer enfoques adecuados en el que participen todas las instancias gubernamentales para combatir la obesidad infantil. Es más, los gobiernos regionales y locales deben entender sus obligaciones y destinar recursos y esfuerzos a lograr una respuesta coordinada e integral al problema. Con esos datos, los gobiernos pueden fijar objetivos y resultados intermedios contra la obesidad que estén en consonancia con las metas mundiales establecidas por la Asamblea de la Salud en materia de nutrición y enfermedades no transmisibles. Deberían incluir en sus marcos nacionales de seguimiento indicadores internacionales consensuados para los resultados relativos a la obesidad (a fin de hacer un seguimiento de los progresos en el logro de las metas nacionales), la aplicación de los programas sobre la dieta y la actividad física (incluida la cobertura de las intervenciones) y el entorno normativo para combatir la obesidad (en particular los acuerdos, capacidades e inversiones institucionales en la prevención y control de la obesidad). El seguimiento deberá llevarse a cabo, en la medida de lo posible, mediante mecanismos de seguimiento existentes. Son muchas las maneras en que los agentes no estatales pueden desempeñar una función destacada y de apoyo en la lucha contra la obesidad infantil. Como se desprende del presente informe, los hábitos de alimentación y actividad física, el entorno escolar y social, las actitudes de origen cultural frente a la imagen corporal, el comportamiento de la población adulta y la conducta del sector privado ejercen una enorme influencia en el riesgo de obesidad infantil.  Si bien el gobierno asume la responsabilidad de establecer el marco normativo, en algunos países la elaboración de campañas de información y educación en materia de nutrición, los programas para su puesta en marcha, y el seguimiento y petición de cuentas a los agentes por los compromisos adquiridos pueden ser tareas compartidas entre el gobierno y la sociedad civil. Los movimientos sociales pueden implicar a los miembros de la comunidad y proporcionar una plataforma para la promoción y la actuación.  

ANEXO 12

475

Sector privado: a) Apoyar la producción de alimentos y bebidas no alcohólicas que contribuyen a una dieta sana, y facilitar el acceso a ellos. b) Facilitar el acceso y participación en actividades físicas. El sector privado no es homogéneo pues incluye al sector agropecuario, la industria de los alimentos y de bebidas no alcohólicas, los vendedores minoristas, las empresas de distribución de comida, los fabricantes de productos deportivos, la industria publicitaria y la del ocio y los medios informativos. Por consiguiente, es importante tener en cuenta aquellas entidades cuyas actividades guardan relación directa o indirecta con la obesidad infantil, ya sea de forma positiva o negativa. Es necesario que los países colaboren de manera constructiva con el sector privado para alentar la aplicación de las políticas y las intervenciones. La Comisión es consciente de la existencia de diferentes iniciativas del sector privado que podrían ejercer una influencia positiva en la obesidad infantil. Son iniciativas que, si están respaldadas por datos científicos, deben alentarse. Habida cuenta de que muchas empresas trabajan a escala mundial, la colaboración internacional es absolutamente necesaria. Sin embargo, también se debe prestar atención a las entidades y empresas locales y regionales. Las relaciones de colaboración con la industria ya han arrojado resultados alentadores en las áreas de la alimentación y la actividad física. Algunas medidas aplicadas por la industria de fabricación de alimentos para reducir el contenido de grasas, azúcar y sal y el tamaño de las porciones de los alimentos procesados, y para aumentar la producción de alimentos innovadores, sanos y nutritivos, podrían acelerar el logro de resultados beneficiosos para la salud en el mundo entero. La Comisión está convencida de que mediante una colaboración constructiva, transparente y responsable con el sector privado pueden conseguirse logros importantes. Fundaciones filantrópicas: a) Reconocer que la obesidad infantil pone en peligro la salud de los niños y el nivel educativo que pueden alcanzar, y por tanto abordar este importante problema. b) Movilizar fondos en apoyo de la investigación, la creación de capacidad y la prestación de servicios. Instituciones académicas: a) Resaltar la importancia de prevenir la obesidad infantil mediante la difusión de información y su incorporación en los planes de estudio pertinentes. b) Subsanar las deficiencias en los conocimientos con datos científicos que apoyen la aplicación de políticas. c) Apoyar el seguimiento y la rendición de cuentas. Las instituciones académicas pueden contribuir a combatir la obesidad infantil mediante estudios sobre los factores de riesgo y los determinantes biológicos, conductuales y ambientales, y la eficacia de las intervenciones en cada uno de estos. Las fundaciones filantrópicas tienen una posición inigualable para contribuir de manera significativa a la salud pública mundial y pueden también participar en las actividades de seguimiento y rendición de cuentas.

[En los párrafos 52-61 y 62 se abordan el monitoreo y la rendición de cuentas y las conclusiones, respectivamente] _______________

ANEXO 13 Recomendaciones contenidas en el Informe del Comité de Examen sobre el papel del Reglamento Sanitario Internacional (2005) en el brote de ebola y la respuesta que se le ha dado1 [A69/21, anexo – 13 de mayo de 2016] [En los párrafos 1-12 figura una sinopsis, y en los párrafos 1-150 del informe principal figura la introducción y los antecedentes, los métodos de trabajo, y la eficacia de la aplicación del RSI en la epidemia de Ebola: la función de los Estados Partes.]

RECOMENDACIONES 151. Si el mundo realmente quiere prepararse para futuras emergencias de salud pública y darles una respuesta rápida y eficaz, debe conceder mayor prioridad al RSI, abordar las inequidades que hubo en la respuesta mundial al ebola, y reforzar la función de la OMS en la coordinación de la aplicación del Reglamento. 152. Nuestras recomendaciones se dividen en dos grupos: 1) una estrategia destinada a garantizar la aplicación del RSI con base en nuevas propuestas (recomendaciones 1 a 6), y 2) la mejora del funcionamiento del RSI reforzando los enfoques ya existentes para su aplicación (recomendaciones 7 a 12). … Recomendación 1: Aplicar el RSI en vez de modificarlo Consideraciones del Comité de Examen: 154. En opinión de este Comité de Examen, los fallos en la respuesta internacional al ebola no se debieron a deficiencias importantes del texto del Reglamento. El Comité de Examen considera que el RSI sigue siendo un marco jurídico indispensable para prevenir y contener la propagación internacional de riesgos para la salud pública. El reto global con respecto al RSI radica en su aplicación insatisfactoria. 155. Tras un examen exhaustivo del RSI, el Comité de Examen consideró que, en un momento en que es urgente su aplicación, la apertura de un proceso de modificación tardaría años, y que ello desviaría la atención de su aplicación a los debates sobre su alcance, mecanismos o redacción. Pese a reconocer que, inevitablemente, hay disposiciones del RSI que podrían mejorarse (por ejemplo, la simplificación del proceso para formular recomendaciones permanentes), el Comité consideró que los riesgos que conllevaría la realización de modificaciones superarían con creces los potenciales beneficios.

1

Véase la decisión WHA69(14) (2016).

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156. Al elaborar las nuevas recomendaciones que figuran en el presente informe, el Comité de Examen determinó que el RSI no requiere modificaciones. Recomendación del Comité de Examen: En este momento no es necesario ni sería beneficioso abrir un proceso de modificación del RSI. Recomendación 2: Elaborar un Plan Estratégico Mundial para mejorar la preparación y la respuesta de salud pública Consideraciones del Comité de Examen: 157. Aunque la OMS ha elaborado orientaciones técnicas y estrategias regionales y presta a los países asesoramiento ad hoc con respecto a la aplicación del Reglamento, la inexistencia de una estrategia general que oriente a los países sobre el modo de poner en práctica el RSI y permita seguir los progresos mundiales ha contribuido a que el mundo siga estando mal preparado para las grandes emergencias de salud pública. Además, está claro que muchos países con escasos recursos serán incapaces de establecer por sí solos las capacidades básicas necesarias para la fecha final de junio de 2016. El establecimiento de nuevos plazos oficiosos será inútil sin una estrategia sobre la implicación de los países y el apoyo que se les preste. En su lugar, es necesario poner en funcionamiento una estrategia mundial con metas e hitos ambiciosos, pero alcanzables. 158. El Comité de Examen tomó nota del reto que supone equilibrar la necesidad de medidas urgentes con la realidad de que los Estados Partes con escasos recursos no lograrán a corto plazo el refuerzo necesario de sus sistemas de salud. El Comité opina que la respuesta apropiada a este reto consiste en un plan decenal de mejora continua de la preparación en materia de salud pública, centrado de forma prioritaria en la aplicación del RSI en los primeros 1 a 3 años. Recomendaciones del Comité de Examen: La Secretaría de la OMS, junto con los Estados Partes y otros interesados clave, debería liderar la elaboración de un Plan Estratégico Mundial para mejorar la preparación en materia de salud pública, a fin de asegurar la aplicación del RSI, especialmente en lo que se refiere al establecimiento y seguimiento de las capacidades básicas. El Plan Estratégico Mundial debería servir de base para la elaboración de los planes nacionales y de las oficinas regionales. A la Secretaría de la OMS y a los Estados Partes 2.1 El Plan Estratégico debería: 2.1.1 Elaborarse para ser aprobado por la Asamblea Mundial de la Salud de 2017 y posteriormente examinado anualmente por la Asamblea para determinar los progresos realizados por los Estados Partes y los asociados para el desarrollo. 2.1.2 Establecer un programa de examen y mejora continua de las capacidades básicas, utilizando para ello el Marco OMS de seguimiento y evaluación del RSI. 2.1.3 Disponer de indicadores claros de proceso y de desempeño, con el objetivo de mejorar la aplicación del RSI y la preparación y la respuesta de salud pública. 2.1.4 Incluir indicadores de desempeño que evalúen los puntos fuertes y débiles de las respuestas mundiales tanto a las AISP (véase la recomendación 6) como a las ESPII.

ANEXO 13

479

2.1.5 Tener el siguiente cronograma (véase la figura 7): • Para diciembre de 2017, cada Estado Parte debería tener un plan nacional de desarrollo y mantenimiento de las capacidades básicas con prioridades definidas (un Plan de Acción Nacional), gozando para ello del apoyo de asociados internacionales, según las necesidades. El plan debería ser aprobado por los gobiernos correspondientes, en consulta con la oficina regional pertinente, y disponer de indicadores y metas para la presentación de informes a la OMS (véase la recomendación 5). • Los Planes de Acción Nacionales deberían incorporar evaluaciones periódicas conjuntas, internas y externas independientes, de la capacidad del país a intervalos quinquenales, y cada evaluación debería ser comunicada a la Asamblea de la Salud, vinculada a medidas de mejora o de mantenimiento. • A fin de respaldar los Planes de Acción Nacionales y garantizar mejoras continuas en los países, para diciembre de 2017, todas las oficinas regionales deberían elaborar planes de aplicación regionales, con definición de costos y prioridades, que serán perfeccionados ulteriormente. • Para 2022, cada Estado Parte debería haber completado al menos un ciclo de evaluación externa conjunta (véase la recomendación 5) y un examen de su Plan de Acción Nacional. • Para 2022, la OMS debería haber completado un examen a mitad de periodo del Plan Estratégico Mundial, a fin de identificar los progresos realizados y revisar el plan en consecuencia. • Para 2027, la OMS debería presentar a la Asamblea Mundial de la Salud un informe sobre el examen del Plan Estratégico Mundial y el RSI. 2.2 El Plan Estratégico Mundial debería disponer de apoyo económico y técnico por parte de la OMS, los asociados para el desarrollo y el sector privado, vinculado como incentivo a la consecución de hitos predeterminados en los Planes de Acción Nacionales.

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Figura 7. Cronograma propuesto para la aplicación de las recomendaciones 2 y 5

Recomendación 3: Financiar la aplicación del RSI, en particular para apoyar el Plan Estratégico Mundial Consideraciones del Comité de Examen: 159. Muchos Estados Partes y asociados internacionales para el desarrollo no han prestado suficiente atención a la financiación y la colaboración necesarias para reforzar y mantener las capacidades de salud pública que requiere el RSI. La financiación de la consecución de las capacidades básicas en los países con escasos recursos y en los estados frágiles es particularmente problemática para los Estados Partes; la epidemia de ebola puso de manifiesto que la aplicación del RSI resulta imposible en estos entornos sin un importante apoyo externo, económico y técnico, antes, durante y después de que se produzca un evento. Algunos países afectados manifestaron ser incapaces de hacerse cargo de los recursos introducidos en ellos por los asociados internacionales para el desarrollo, lo cual también señala la necesidad de una mayor coordinación y capacidad nacionales. 160. Este Comité de Examen no se constituyó para llevar a cabo un análisis financiero detallado de los requisitos financieros para la aplicación del RSI. No obstante, observó que se han hecho estimaciones y consideró que, con los niveles de financiación actuales, a la OMS no le resulta posible cumplir su mandato mundial de apoyo y coordinación a todos los niveles. El Comité de Examen toma nota de que el Grupo de expertos para la evaluación interina del ebola y el Grupo de Alto Nivel de las Naciones Unidas recomiendan que se aumenten las contribuciones señaladas al presupuesto de la OMS.

ANEXO 13

481

Recomendaciones del Comité de Examen: La OMS, los Estados Partes y los asociados internacionales para el desarrollo deberían comprometerse urgentemente a prestar apoyo financiero a nivel nacional, regional e internacional para la aplicación exitosa del Plan Estratégico Mundial. A los Estados Partes 3.1 Deberían asignar recursos suficientes al desarrollo, mantenimiento y evaluación de las capacidades básicas requeridas por el RSI como componente prioritario del sistema de salud nacional. 3.2 A partir de 2017, deberían aumentar las contribuciones a la Secretaría de la OMS, a fin de posibilitar el establecimiento de un programa eficaz de evaluación, gestión y comunicación de los riesgos relacionados con las emergencias sanitarias en la sede, las regiones y los países, en particular un Fondo OMS para Contingencias relacionadas con Emergencias que permita a la Organización prestar un apoyo eficaz a la respuesta a las emergencias en los países con escasos recursos. A la Secretaría de la OMS 3.3 Junto con los asociados internacionales para el desarrollo, debería prestar asistencia a los Estados Partes para que, en el contexto del Plan Estratégico Mundial, elaboren un Plan de Acción Nacional con cálculo de costos para la aplicación del RSI. 3.4 Debería facilitar las alianzas entre los países con escasos recursos y otros Estados Partes o agentes internacionales para garantizar que se dé prioridad a la asistencia técnica y financiera. Dicha asistencia debe depender de que los países emprendan un examen independiente de las capacidades básicas y vinculen los incentivos financieros a la consecución de hitos determinados de antemano. 3.5 Debería facilitar la colaboración entre los asociados para el desarrollo y los Estados Partes para estimular los incentivos financieros destinados al cumplimiento de las capacidades básicas y también al apoyo en caso de emergencia de salud pública. A los asociados internacionales para el desarrollo 161. En apoyo del Plan Estratégico Mundial, los planes de las oficinas regionales y los Planes de Acción Nacionales: 3.6 Los asociados para el desarrollo, como el Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo, el Banco Mundial y los países de ingresos medianos y altos, deberían, de conformidad con el artículo 44 del RSI, seguir financiando y apoyando a los países que requieren apoyo financiero y técnico, y dicho apoyo debería vincularse como incentivo a la consecución de hitos predeterminados del plan nacional. 3.7 Con el apoyo de la OMS, el Banco Mundial debería aumentar el acceso a fondos para que los Estados Partes, en particular los más vulnerables, refuercen urgentemente las capacidades básicas que requiere el RSI.

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Recomendación 4: Mejorar el conocimiento del RSI y reafirmar la función de liderazgo de la OMS, dentro del sistema de las Naciones Unidas, en la aplicación del Reglamento Consideraciones del Comité de Examen: 162. El RSI es un marco multilateral esencial que, en virtud de la Constitución de la OMS, vincula jurídicamente a los Estados Partes y a la Organización en un acuerdo para proteger a la población mundial de la amenaza de enfermedades, en particular las que pueden tener una propagación internacional. Sin embargo, la comprensión mundial del RSI y de su potencial papel durante las emergencias de salud pública es insuficiente en los gobiernos y en el sistema de las Naciones Unidas. 163. Las enseñanzas de la crisis del ebola confirmaron la necesidad de un liderazgo claro tanto en las crisis de salud pública como con respecto al RSI. El Comité de Examen consideró que este liderazgo se enmarca en el mandato de la OMS. El Comité ha examinado la recomendación del Grupo de Alto Nivel de las Naciones Unidas de que se establezca un Consejo de alto nivel para las crisis mundiales de salud pública. Aunque reconoce la importancia de mejorar el conocimiento mundial del RSI, el Comité opina que esa estructura podría duplicar el mandato de la OMS y, por consiguiente, generar confusión con respecto a la gobernanza durante las emergencias y a las competencias de la Asamblea de la Salud. El Comité hace hincapié en la importancia del liderazgo de la OMS en la aplicación del RSI. Recomendaciones del Comité de Examen: Debería mejorarse el conocimiento y el reconocimiento del RSI dentro del sistema de las Naciones Unidas mediante la designación de un «defensor», y reafirmarse la función esencial de la OMS como líder y rectora de la aplicación del RSI. Al Secretario General de las Naciones Unidas 4.1 Debería considerar la posibilidad de incluir entre las competencias del Representante Especial del Secretario General de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres el mandato de actuar como «defensor» del RSI, a fin de velar por que el Reglamento sea bien entendido y tenga una posición destacada en todos los sectores, tanto en los gobiernos como en las organizaciones internacionales, y que su aplicación continua sea seguida de cerca. Esto serviría para mejorar el conocimiento y el reconocimiento mundiales del RSI y sería una importante señal, desde fuera de la OMS, de la importancia del Reglamento para los gobiernos de los países, y no solo para los ministerios de salud. Al Director General de la OMS y al Secretario General de las Naciones Unidas 4.2 Debería reforzarse la función central de la OMS en la evaluación, gestión y comunicación de los riesgos relacionados con emergencias de salud pública (véase la recomendación 12). El Comité de Examen no respalda la constitución de un Consejo de alto nivel sobre crisis mundiales de salud pública tal como se presenta en la actualidad, y recomienda que el Secretario General de las Naciones Unidas y el Director General de la OMS celebren consultas antes de tomar cualquier decisión sobre la aplicación de la recomendación 26 del informe del Grupo de Alto Nivel de las Naciones Unidas. 4.3 En consonancia con la función de liderazgo de la OMS en la coordinación de las respuestas mundiales intersectoriales a las emergencias de salud pública, el Comité de Examen recomienda la pronta celebración de consultas entre el Director General de la OMS y el Secretario General de las Naciones Unidas con miras a facilitar una respuesta mundial eficaz y coordinada.

ANEXO 13

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Recomendación 5: Introducir y fomentar la evaluación externa de las capacidades básicas Consideraciones del Comité de Examen: 164. La evaluación de los progresos de los Estados Partes para establecer las capacidades básicas requeridas por el RSI se ha basado sobre todo en la autoevaluación. Aunque ha contado con la colaboración de la OMS, la autoevaluación presenta importantes puntos débiles. Por ejemplo, la experiencia adquirida a finales de 2014 en una evaluación externa apoyada por la OMS en la Región del Mediterráneo Oriental reveló deficiencias de las capacidades básicas que no se habían identificado ni reconocido en autoevaluaciones anteriores. Por consiguiente, la evaluación externa parece ser un complemento necesario. El Comité observó que, como la ASSM también ha pedido que los países participantes presenten informes sobre la aplicación del RSI, cabe la posibilidad de que se creen sistemas paralelos que podrían suponer una carga para los países. El Comité acogió con agrado el Marco OMS de Seguimiento y Evaluación del RSI, que incluye la elaboración del instrumento de evaluación externa conjunta (IEEC) del RSI con respecto a todos los peligros, en colaboración con la ASSM. El nuevo enfoque de la evaluación se presentará a la 69.a Asamblea Mundial de la Salud, y el Comité alienta su aprobación. El Comité reconoció que hay otros marcos de evaluación pertinentes y tomó nota de que algunos ponen sus evaluaciones a disposición del público. Recomendaciones del Comité de Examen: La autoevaluación complementada por la evaluación externa de las capacidades básicas requeridas por el RSI debería convertirse en la práctica óptima reconocida para monitorear y reforzar la aplicación del Reglamento. A los Estados Partes 5.1 A partir de 2016, todos los Estados Partes deberían emprender de forma urgente una evaluación de sus capacidades básicas,1 utilizando para ello el Marco OMS de Seguimiento y Evaluación del RSI, incluido el IEEC; la evaluación debería ser llevada a cabo por un equipo integrado, interno y externo, nombrado por la OMS y aprobado por el Estado Parte, y ser financiada conjuntamente, con el fin de maximizar la objetividad y garantizar que los resultados sean enviados rápidamente a la OMS. Cada Estado Parte debería completar su primera evaluación externa conjunta para diciembre de 2019, y repetirla al menos cada 5 años. 5.2 Los Planes de Acción Nacionales (véase la recomendación 2.1.5) deberían ser actualizados por los Estados Partes en el año siguiente a la aplicación del IECC, contando para ello con el apoyo de las oficinas regionales y las oficinas de la OMS en los países, según proceda. Los Planes deberían abordar las deficiencias de capacidad que se identifiquen teniendo en cuenta las prioridades nacionales en relación con la salud pública y el RSI. Para corregir las deficiencias de capacidad que no puedan resolver con sus recursos nacionales, los Estados Partes deberían establecer alianzas activas con otros países o asociados internacionales para el desarrollo (véase la recomendación 12). 5.3 Los Estados Partes que todavía no hayan logrado plenamente las capacidades básicas mínimas deberían informar anualmente a la Asamblea de la Salud, a partir de mayo de 2017, y aportar información específica sobre sus progresos y resultados en cada una de las áreas de evaluación, basándose para ello en el IEEC y los planes nacionales. Los Estados Partes que hayan logrado las capacidades también deberían informar anualmente a la OMS sobre sus actividades de mantenimiento y el estado de las capacidades en las diferentes áreas.

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En virtud de los artículos 5, 13, 19 y 20 y de los anexos 1A y 1B del RSI.

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5.4 Teniendo presente la necesidad de no incrementar innecesariamente la carga que para los Estados Partes pueda suponer la presentación de informes, se podrían combinar en un solo informe a la OMS todos los requisitos al respecto. A la Secretaría de la OMS 5.5 La OMS debería elaborar un manual de orientación y un programa de capacitación para ayudar a los países a aplicar el RSI en sus contextos específicos. Dicha orientación y capacitación debería explicar los requisitos relativos a las capacidades básicas, el proceso de evaluación, los nexos con los asociados para el desarrollo o la financiación, y la presentación de informes a la OMS. 5.6 Teniendo en cuenta que un sistema dual supone una carga innecesaria para los estados que presentan informes en virtud del RSI y de la ASSM, la OMS debería utilizar su mandato de coordinación mundial para lograr que la ASSM emplee el mismo sistema de presentación de informes que el RSI. 5.7 La OMS debería basarse en los riesgos para priorizar su apoyo técnico a los países con escasos recursos y a los estados frágiles en riesgo de sufrir nuevas enfermedades o brotes. 5.8 El Director General debería invitar a la Asamblea Mundial de la Salud a acordar los siguientes cambios del modo en que los Estados Partes y la Secretaría informarán a la Asamblea Mundial de la Salud, anualmente y en un único informe, sobre la aplicación del Reglamento: 5.8.1 La OMS debería informar sobre el instrumento de evaluación, incluido el IEEC, que los Estados Partes hayan utilizado o acordado utilizar. 5.8.2 OMS debería distribuir en cada Asamblea Mundial de la Salud resúmenes de los resultados de todas las evaluaciones (utilicen el IEEC u otros instrumentos) llevadas a cabo en los 12 meses anteriores. 5.8.3 La OMS debería informar a la Asamblea Mundial de la Salud de qué Estados Partes han recibido su asistencia, técnica o de otra índole, para evaluar el desarrollo o mantenimiento de capacidades básicas, y resumir la naturaleza de esa asistencia, incluso la facilitada u organizada a través de terceros. 5.8.4 Los Estados Partes que hayan preparado un Plan de Acción Nacional deben velar por que su informe anual a la Asamblea Mundial de la Salud acerca de la aplicación del RSI incluya información actualizada sobre el estado, actividades y progresos de la aplicación, basada específicamente en cada uno de los componentes de sus evaluaciones y planes nacionales más recientes, sobre el estado general de sus capacidades básicas y sobre las áreas más prioritarias que requieren nuevas medidas. 5.8.5 Los Estados Partes que no hayan utilizado el IEEC deberían resumir en sus informes anuales a la Asamblea Mundial de la Salud sus intenciones con respecto al desarrollo y mantenimiento de las capacidades básicas más allá de 2016. 5.8.6 Todos los Estados Partes con segundas prórrogas al plazo para el establecimiento de capacidades básicas (es decir, junio de 2016) deberían aportar a la OMS (no más tarde de diciembre de 2016, para que se presente a la Asamblea Mundial de la Salud de 2017) un informe final sobre los progresos realizados en la aplicación, tal como estén organizados y descritos en sus planes de aplicación.

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A los asociados internacionales para el desarrollo 5.9 Los asociados para el desarrollo y los países de ingresos medianos y altos deberían basarse en las iniciativas existentes, considerando en particular la posibilidad de proceder a «hermanamientos», por ejemplo entre los ministerios de salud o los institutos nacionales de salud pública, para apoyar la aplicación del RSI como parte de un planteamiento integrado del fortalecimiento de los sistemas de salud, sobre todo en los países de ingresos bajos y medianos y en los Estados frágiles. Recomendación 6: Mejorar la evaluación y la comunicación de los riesgos por parte de la OMS Consideraciones del Comité de Examen: 165. De conformidad con el RSI, la OMS y los Estados Partes tienen responsabilidades específicas, pero complementarias, en la evaluación, gestión y comunicación de los riesgos; sin embargo, durante la respuesta al ebola, ni la OMS ni los Estados Partes tuvieron capacidad suficiente para cumplir adecuadamente con esas responsabilidades, que además estuvieron mal coordinadas. 166. La declaración por el Director General de que un evento constituye una ESPII es uno de los instrumentos más poderosos del RSI para advertir al mundo de una amenaza sanitaria importante. Sin embargo, no hay una comprensión universal de los criterios para convocar un Comité de Emergencias y declarar una ESPII ni para darla por finalizada. Si el Director General convoca un Comité de Emergencias pero no se declara una ESPII, hay pocas orientaciones sobre cuál es el ulterior mandato de ese Comité ni cómo se debería gestionar el evento. La naturaleza dicotómica (sí o no) de la decisión sobre si un evento constituye una ESPII puede significar que se le pida al mundo que pase rápidamente y con poco aviso de una relativa inacción a un estado de emergencia. Es necesario un nivel de alerta intermedio para advertir al mundo de potenciales amenazas que no cumplen los criterios de ESPII pero que, no obstante, requieren acciones coordinadas para limitar la posible propagación de la enfermedad. Además, aparte de las numerosas evaluaciones de los riesgos compartidas con los CNE a través del SIE, hay poca transparencia y examen externo de la labor de la OMS en materia de evaluación de los riesgos. Es necesario que la OMS cambie sus procedimientos para aumentar la eficacia y la transparencia de su evaluación de los riesgos para la salud pública con potencial importancia internacional. 167. El Comité observó que hay descontento con las operaciones informativas de la OMS y que en el mundo interconectado de hoy la Organización tiene que reconsiderar el equilibrio entre la puntualidad y la exactitud de la información proporcionada. La situación se vio agravada por un desconocimiento generalizado del RSI y de sus implicaciones prácticas en los Estados Partes y en las organizaciones a las que en su momento se pidió que respondieran a la crisis del ebola. No obstante, cuando la OMS proporcionó información, esta fue apreciada e influyente. Recomendaciones del Comité de Examen: La OMS debería establecer un comité consultivo permanente (CCP) que tenga como finalidad principal examinar periódicamente la evaluación y la comunicación de los riesgos por parte de la Organización; crear un nivel de alerta intermedio consistente en una nueva categoría de riesgo que necesite un seguimiento específico y se denomine Alerta Internacional de Salud Pública (AISP), y elaborar una estrategia de comunicación actualizada. A la Secretaría de la OMS 6.1 Debería establecer un CCP con la finalidad principal de examinar periódicamente y asesorar al Director General en materia de evaluación y comunicación de los riesgos. Dicho Comité incrementaría la transparencia y la calidad de la evaluación y la comunicación de los riesgos por parte de la OMS, así como la confianza en ellas. En opinión del Comité, la creación de un CCP podría servir para asesorar a la OMS sobre cuándo es necesaria una alerta. La creación de dicho Comité es acorde con el mandato

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de la OMS de ofrecer asesoramiento especializado en materia de salud pública, y coherente con el RSI. En el apéndice IV se expone un proyecto del mandato y de los métodos de trabajo de ese CCP. 6.2 Debería introducir un nuevo nivel de alerta inferior al de la ESPII, denominado AISP. La declaración de una AISP sería una forma flexible y rápida de lograr el nivel intermedio de alerta que han demandado varios grupos de expertos y Estados Partes, sin necesidad de modificar el RSI. La AISP requeriría una evaluación específica del riesgo que, cuando procediere, incluiría el asesoramiento técnico y objetivo del CCP. La OMS debería definir en un manual accesible al público la finalidad y los criterios de las AISP y las ESPII, y las consecuencias operacionales y financieras que puedan tener. Los factores a tener en cuenta a la hora de determinar una AISP deberían incluir, entre otros, los siguientes: • • • • • • •

La naturaleza de la enfermedad. La propagación geográfica. La complejidad de la coordinación de la respuesta. La magnitud del interés político y mediático. Si se trata de una enfermedad emergente nueva. Si el evento puede conducir a la imposición de restricciones a los viajes y al comercio. Si el evento tiene posibilidades de convertirse en una ESPII.

6.3 Para garantizar la coherencia de las acciones asociadas a los diferentes niveles de riesgo y reducir la confusión, deberían documentarse claramente y comunicarse a todas las partes interesadas las relaciones existentes entre los niveles de riesgo y las medidas de respuesta previstas por el RSI, el MRE y los niveles de activación del IASC. 6.4 Debería elaborar una estrategia de comunicación de riesgos en la Sede, las oficinas regionales y las oficinas en los países que le permitiera: 6.4.1 Ofrecer información puntual, acreditada y focalizada, y reaccionar rápidamente a las informaciones erróneas y a los cambios de las circunstancias, utilizando para ello todas las formas de comunicación disponibles. 6.4.2 Prestar apoyo a los países a través de una mejor comunicación de los riesgos mediante: la publicación de evaluaciones rápidas de los riesgos para la salud pública con potencial importancia internacional; la actualización de las Directrices para la comunicación en los brotes1 y otros materiales de apoyo a la comunicación de los riesgos por los Estados Partes, los cuales podrán adaptarse a las circunstancias locales, para contribuir a una mejor comprensión del RSI. 6.4.3 Proporcionar en tiempos de emergencia una comunicación clara y coherente a los agentes del sector privado (por ejemplo, empresas farmacéuticas, de viajes, comercio y transporte), de modo que puedan ajustar en consecuencia sus operaciones y planes y se eviten acciones injustificadas.

WHO Outbreak Communications Guidelines. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2005 (http://www.who. int/risk-communication/guidance/about/en/), consultado el 15 de marzo de 2016.

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6.4.4 Utilizar de forma proactiva y firme las disposiciones del artículo 11 del RSI para compartir información sobre los riesgos para la salud pública con los Estados Partes y la población, y colaborar con los Estados Partes y otros interesados a fin de mejorar la comprensión del RSI y la transparencia. 6.4.5 Establecer canales activos de comunicación y coordinación con otros organismos, de modo que la información sea compartida continuamente, lo cual establecería los fundamentos para una comunicación eficaz en tiempos de crisis. 6.4.6 Elaborar en la OMS un discurso global coherente y mensajes clave que se puedan distribuir directamente a los profesionales de la comunicación, de modo que las diversas partes interesadas puedan formular mensajes específicos que estén armonizados. Esto minimizará los mensajes conflictivos y el riesgo de confusión. 6.4.7 Velar por una mayor adhesión al proceso de comunicación y sus resultados, no solo en la OMS (es decir, comunicaciones internas coherentes), sino también por parte de los diversos interesados externos (es decir, los Estados Partes y los asociados). 6.4.8 Establecer canales de escucha sólidos (encuestas sobre la percepción, sondeos de opinión, reacción de la comunidad) para conocer mejor las lagunas de percepción e información y poder colmarlas a tiempo y en función de las condiciones locales. Sección II: Mejora del funcionamiento del RSI reforzando los enfoques ya existentes para su aplicación Recomendación 7: Mejorar la observancia de los requisitos relacionados con las medidas adicionales y las recomendaciones temporales Consideraciones del Comité de Examen: 168. Las recomendaciones temporales hechas por el Director General tras la declaración de una ESPII ofrecen orientaciones basadas en una evaluación objetiva e independiente por expertos. Durante la emergencia del ebola muchos países introdujeron medidas sanitarias innecesariamente restrictivas e injustificadas que contravenían las recomendaciones temporales, fueron perjudiciales para las poblaciones locales y perturbaron la respuesta mundial. 169. Aunque las restricciones inapropiadas impuestas por Estados Partes fueron un importante factor para que las aerolíneas interrumpieran sus operaciones, hubo muchos otros factores contribuyentes, tales como, por ejemplo, la inexistencia en los Estados afectados de alojamiento seguro garantizado para las tripulaciones de las aerolíneas, la percepción de que no había instalaciones seguras para esas tripulaciones en caso de que fuera necesaria una cuarentena, los problemas relacionados con la evacuación médica aérea de tripulantes enfermos (en parte debidos a las restricciones inapropiadas impuestas por los países), y la ausencia de la información puntual y acreditada que pedían los directivos de las aerolíneas. 170. Aunque a los Estados Partes no se les impide aplicar medidas que no hayan sido recomendadas por la OMS, deben cumplir una serie de requisitos especificados en el RSI. Muchos Estados Partes no cumplieron algunos o ninguno de esos requisitos. En algunos casos, altos funcionarios de la OMS se pusieron en contacto directo con ministros o jefes de gobierno, y también con los CNE, para que se levantaran medidas excesivas, pero a menudo, esos esfuerzos no tuvieron éxito.

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Recomendaciones del Comité de Examen: Los Estados Partes deberían velar por que las medidas de salud pública que apliquen se ajusten a las disposiciones del RSI. Para ello, la OMS debería incrementar la transparencia en relación con las medidas adicionales adoptadas por los Estados Partes y la publicidad sobre las recomendaciones temporales, además de crear alianzas con las organizaciones internacionales de viajes y comercio, y colaborar con otros interesados privados pertinentes. A la Secretaría de la OMS 7.1 Cuando se declare una ESPII, debería reforzar su práctica de seguir activamente tanto las medidas de respuesta puestas en práctica por los Estados Partes y las acciones emprendidas por los agentes no estatales como el impacto de esas medidas y acciones en otros Estados Partes. 7.2 Debería examinar las razones de salud pública que, en virtud del artículo 43, le presenten los Estados Partes que apliquen medidas adicionales, e informarlos de si considera que esas medidas son apropiadas o no. 7.3 Cuando un Estado Parte aplique medidas adicionales que vayan más allá de las recomendaciones temporales con respecto al evento y/o tengan repercusiones negativas inadmisibles en otros Estados Partes y, además: i) no notifique a la OMS de esas medidas o no aporte detalles sobre ellas cuando así se le pida, o ii) iii) no aporte razones de salud pública adecuadas, o no revise esas medidas en un plazo de tres meses, o

iv) no las reconsidere cuando así se lo pida la Secretaría de la OMS, el Comité recomienda que, además de publicar inmediatamente y revisar periódicamente esa información en el SIE (con inclusión de las comunicaciones de seguimiento de la OMS y/o del Estado Parte), la Secretaría debería publicar al cabo de un periodo de dos semanas un resumen en el sitio web de la Organización y señalar la cuestión a la atención de ulteriores reuniones del Consejo Ejecutivo de la OMS y de la Asamblea de la Salud 7.4 En su diálogo con los Estados Partes, la OMS debería seguir una escala ascendente, empezando por los CNE, y acudiendo a canales de comunicación a niveles progresivamente más elevados, hasta llegar a los ministros y jefes de gobierno, según proceda. 7.5 La OMS debería establecer un grupo especial con la OACI, la Organización Marítima Internacional, la Asociación Internacional de Transporte Aéreo y otros interesados pertinentes para facilitar el intercambio rápido con la industria del transporte de información sobre la evaluación, gestión y comunicación de los riesgos en eventos de salud pública importantes, a fin de lograr que durante las crisis se mantengan los viajes esenciales, como, por ejemplo, las evacuaciones médicas por vía aérea. A los Estados Partes: 7.6 Deberían velar por que todas las medidas de respuesta aplicadas con respecto a los viajes y el comercio internacionales y demás asuntos abarcados por las recomendaciones temporales cumplan con todas las obligaciones pertinentes estipuladas por el RSI.

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7.7 Deberían adoptar todas las medidas posibles para garantizar que las aerolíneas y otras empresas de transporte internacional que operen en su territorio respeten las obligaciones del Estado Parte en virtud del RSI y las recomendaciones temporales. 7.8 Deberían asegurar la coordinación de sus ministerios responsables de la salud, las fronteras, el transporte u otros asuntos pertinentes, así como de otras autoridades apropiadas del sector de los transportes, para garantizar la observancia del RSI en los contextos pertinentes y de las recomendaciones temporales, además de colaborar con las organizaciones comerciales de sus países para mantener la continuidad de los viajes y el comercio con los Estados Partes afectados. Recomendación 8: Reforzar los Centros Nacionales de Enlace para el RSI Consideraciones del Comité de Examen: 171. En la gran mayoría de los Estados Partes el CNE se alberga en el Ministerio de Salud. Según el RSI, los CNE son los centros esenciales para la información entre todos los sectores pertinentes de los países y para la comunicación con la OMS (y cada vez más para la comunicación entre países). No obstante, los CNE carecen a menudo de la autoridad suficiente dentro del gobierno para cumplir su mandato de solicitar y reunir información pertinente de todos los sectores, en particular en los brotes y otras emergencias de salud pública. Además, deben ser capaces de comunicarse rápida y eficazmente con las instancias decisorias clave, a veces al más alto nivel. Sin embargo, los CNE también carecen a menudo de los recursos económicos, humanos, administrativos y logísticos necesarios para llevar a cabo sus funciones más esenciales. El Comité de Examen observó que los funcionarios superiores tienen conocimientos limitados sobre el papel de los CNE, en particular en la comunicación con los grupos de la sociedad civil y las comunidades. Aún más importante es el hecho de que a menudo se parte del principio de que los CNE son una persona, pese a que el RSI (2005) los define claramente como Centros. Recomendaciones del Comité de Examen: Los Centros Nacionales de Enlace para el RSI deberían disponer de personal suficiente con experiencia, conocimientos técnicos y antigüedad, así como de los recursos necesarios (administrativos, logísticos y económicos) para llevar a cabo todas sus funciones obligatorias de coordinación y comunicación, así como cualquier otra función que les asigne el Estado Parte. A los Estados Partes 8.1 Los CNE deben ocupar una posición que garantice que tienen autoridad suficiente y mandato gubernamental para acceder a los funcionarios del gobierno de más alto rango en el sector de la salud, entre otros, y a fuentes de información de todo el sector de la salud (en todos los niveles) y de los muchos otros sectores que son cruciales para que el Estado Parte cumpla eficazmente sus obligaciones dimanantes del RSI. A la Secretaría de la OMS 8.2 Debería actualizar las orientaciones de 20071 y 20091 que asesoran a los Estados sobre cómo designar, establecer y empoderar jurídicamente los CNE, entre otras cuestiones; la OMS debería ela-

1 Guía para los Centros Nacionales de Enlace para el RSI. Designación/establecimiento de Centros Nacionales de Enlace para el RSI. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2007. (http://www.who.int/ihr/Spanish2.pdf?ua=1, consultado el 15 de marzo de 2016).

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borar nuevas orientaciones en colaboración con los Estados Partes, basándose en la experiencia adquirida durante el último decenio. 8.3 La OMS debería examinar la actual red de CNE y hacer recomendaciones sobre cómo se podría reforzar, por ejemplo mediante la capacitación. Recomendación 9: Dar prioridad al apoyo a los países más vulnerables Consideraciones del Comité de Examen: 172. La aplicación del RSI puede enfrentarse a situaciones problemáticas en muchos contextos diferentes. Los países afectados por crisis prolongadas, como los conflictos o los desastres naturales, los Estados frágiles vulnerables a riesgos de salud pública debido a la inseguridad, que puede deteriorar los sistemas de salud, y algunos pequeños Estados insulares en desarrollo son ejemplos de esas situaciones problemáticas. En particular, las capacidades básicas de vigilancia, evaluación de riesgos, notificación y respuesta pueden ser débiles o casi inexistentes. Algunos de esos países tienen poblaciones migrantes o refugiadas, en las que el seguimiento de la propagación de las enfermedades requiere enfoques específicos. Recomendaciones del Comité de Examen: La OMS debería dar prioridad a la prestación de apoyo para el establecimiento de las capacidades básicas y la detección de riesgos para la salud pública a aquellos países que tienen recursos extremadamente escasos, se encuentran en situación de conflicto o se consideran Estados frágiles. A la Secretaría de la OMS y a los asociados 9.1 En los Estados Partes afectados por conflictos u otras crisis prolongadas, deberían seguir poniendo en marcha arreglos innovadores y oficiosos, según proceda, para realizar actividades de información sobre las epidemias con miras a detectar eventos agudos de salud pública y contribuir a evaluarlos de conformidad con el artículo 9 del RSI (por ejemplo, utilizando los medios de comunicación, la vigilancia de rumores, las redes sociales, el personal sanitario, las ONG y otras fuentes). Esto puede extenderse también a arreglos innovadores para proporcionar asistencia técnica y financiera a las funciones clínicas y de salud pública esenciales en las zonas afectadas por conflictos. 9.2 En Estados Partes con capacidades insuficientes, deberían ofrecerse para evaluar eventos agudos, movilizar la asistencia en materia de salud pública y colaborar con todos los interesados pertinentes presentes sobre el terreno con miras a tener en funcionamiento capacidades de alerta y respuesta puntuales que beneficien a todas las personas afectadas por amenazas para la salud pública. 9.3 Deberían colaborar con OIG y ONG internacionales y humanitarias, y también con OSC, para detectar, notificar, alertar y responder a tiempo a eventos con potencial importancia internacional entre las personas desplazadas. En particular, la OMS debería coordinarse con organismos como la Organización Internacional para las Migraciones y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, a fin de facilitar el intercambio de información sobre poblaciones migrantes y emprender las acciones apropiadas para detener la propagación de enfermedades. El concepto de «espacios fronterizos» o espacios de vulnerabilidad puede abordarse movilizando las capacidades básicas locales en las fronteras o en su cercanía, en vez de centrarse únicamente en el papel más reducido de 1 International Health Regulations (2005): Toolkit for implementation in national legislation. The National IHR Focal Point. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2009 (WHO/HSE/IHR/2009.4; http://www.who.int/ihr/NFP_Toolkit. pdf?ua=1, consultado el 15 de marzo de 2016).

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los puntos de entrada; además, debería mejorarse la capacidad para realizar exámenes sanitarios en esas zonas. 9.4 Deberían colaborar con los Estados Partes que tengan refugiados o grandes poblaciones itinerantes para velar por que sus capacidades básicas y planes de contingencia dispongan de arreglos destinados a esas poblaciones. Ello debería incluir la elaboración de mapas de los movimientos de población para identificar zonas potencialmente vulnerables y zonas de alto riesgo en caso de que se produzca una emergencia de salud pública. Cuando sea pertinente, las poblaciones migrantes e itinerantes han de estar incluidas en los planes nacionales de respuesta a emergencias sanitarias. A los Estados Partes 9.5 En caso que se produzca un riesgo para la salud pública en el que sea probable que el movimiento transfronterizo de población entre dos o más Estados pueda propagar una enfermedad, los Estados Partes deberían establecer un grupo de trabajo transfronterizo para coordinar las actividades de salud pública. Recomendación 10: Potenciar las capacidades básicas que requiere el RSI en el contexto del fortalecimiento de los sistemas de salud Consideraciones del Comité de Examen: 173. Las capacidades básicas que requiere el RSI, tales como la vigilancia y detección eficaces, y las capacidades de respuesta a emergencias, son parte integral de los sistemas de salud. En la práctica, dichas capacidades básicas no existen separadamente de los sistemas de salud nacionales. En muchos países, tal como se demostró durante la epidemia de ebola en África occidental, la debilidad de las mencionadas capacidades básicas refleja la debilidad del sistema de salud. Del mismo modo, la eficacia de la respuesta de un país a una emergencia de salud pública depende de las capacidades básicas efectivas para identificar amenazas y movilizar recursos, pero también de un sistema de salud que funcione eficazmente, en particular con respecto a la prevención y el control de las infecciones. El fortalecimiento de los sistemas de salud está recibiendo un apoyo y un financiamiento mundial muy necesarios, y es importante velar por que esos programas también se centren en las capacidades básicas que requiere el RSI. Además, la adopción de los Objetivos de Desarrollo Sostenible aporta un nuevo argumento para apoyar el fortalecimiento de los sistemas de salud como forma de establecer y mantener las capacidades básicas que requiere el RSI. El grupo orgánico de la OMS para Sistemas de Salud e Innovación está colaborando con Alemania y Japón en la elaboración y aplicación de una hoja de ruta para reforzar los sistemas de salud en la que se incluye un componente relativo a las capacidades básicas que requiere el RSI. El Comité considera crucial que se refuercen las capacidades básicas que requiere el RSI en el contexto más general del fortalecimiento de los sistemas de salud. Recomendaciones del Comité de Examen: La OMS y los Estados Partes deberían velar por que todos los programas de fortalecimiento de los sistemas de salud aborden específicamente las capacidades básicas que requiere el RSI. A los Estados Partes 10.1 Deberían velar por que sus legislaciones y planes nacionales de financiación de los sistemas de salud incluyan explícitamente las capacidades básicas que requiere el RSI. 10.2 Deberían dar prioridad al aprovechamiento de los sistemas ya existentes que sean pertinentes para las capacidades básicas que requiere el RSI. Por ejemplo, cuando haya en funcionamiento sistemas de vigilancia de enfermedades infecciosas, zoonosis, resistencia a los antimicrobianos, fármacos de imitación, peligros medioambientales o químicos, etc., los países deberían velar por que esos sistemas

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compartan información y capacidades, y colaboren para maximizar los beneficios mutuos. Los Estados Partes deberían poner en marcha programas para reforzar la prevención y el control de las infecciones, y velar por que esos programas estén conectados con la aplicación de las capacidades básicas que requiere el RSI, además de crear estructuras y procesos de gestión de emergencias. A los asociados internacionales para el desarrollo 10.3 Deberían considerar, en el contexto de su apoyo al Plan Estratégico Mundial, cómo incluir el fortalecimiento de las capacidades básicas que requiere el RSI en su ayuda al desarrollo y su asistencia técnica al fortalecimiento de los sistemas de salud en los países de ingresos bajos y medios. Recomendación 11: Mejorar el intercambio rápido de información y datos científicos y de salud pública Consideraciones del Comité de Examen: 174. El intercambio de información y datos durante las crisis de salud pública es crucial para la eficacia de la respuesta y el fomento de la investigación. Es esencial que se mejore el intercambio de información entre la OMS y los Estados Partes, entre los propios Estados Partes y en el mundo de la investigación; durante la epidemia de ebola hubo retrasos en el intercambio de información epidemiológica. Se puede decir que esos retrasos, que también han ocurrido en otras emergencias de salud pública, como las relacionadas con el MERS y el virus de Zika, ralentizaron la respuesta internacional. El Comité comprobó que algunos Estados Partes siguen preocupados por la posibilidad de que el intercambio de datos no se vea compensado por una compartición de beneficios. El Marco de PIP es un ejemplo de acuerdo que facilita el intercambio de muestras y, potencialmente, de datos de secuenciación génica, con una compartición de beneficios en pie de igualdad. 175. El intercambio de información o de datos cruciales para la investigación también se puede ver obstaculizado por motivos diversos. El Comité de Examen respalda el Proyecto I+D de la OMS, que, entre otras acciones destinadas a reforzar las medidas preventivas mundiales y la preparación en materia de investigación de todos los peligros, tiene como objetivo el intercambio abierto de datos y el intercambio equitativo de muestras biológicas destinadas a la investigación. Recomendaciones del Comité de Examen: La OMS debería defender el intercambio abierto de información sobre los riesgos para la salud pública y ampliar las orientaciones acerca de las normas mundiales para intercambiar datos1 sobre muestras biológicas y secuenciaciones génicas durante las emergencias de salud pública. La OMS y los Estados Partes deberían velar por que el intercambio de muestras y datos de secuenciación se compense con la compartición de beneficios en pie de igualdad. A la Secretaría de la OMS 11.1 La OMS debería seguir luchando por la publicación rápida, en revistas de acceso gratuito, de información sobre los riesgos importantes para la salud pública. Además de respaldar las políticas sobre el intercambio pronto de datos, la OMS también debería comprometerse a desarrollar la capaci-

1 Developing global norms for sharing data and results during public health emergencies. Statement arising from a WHO Consultation held on 1-2 September 2015. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2015 (http://www.who.int/ medicines/ebola-treatment/blueprint_phe_data-share-results/en/), consultado el 15 de marzo de 2016.

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dad tecnológica y lingüística de los países de ingresos bajos y medianos para compartir investigaciones preliminares. A los Estados Partes 11.2 Deberían cumplir con todos los requisitos del RSI relativos a la notificación, verificación y comunicación continua necesarias tras la detección de una potencial amenaza para la salud pública, a fin de respaldar la capacidad de la OMS para compartir información. A la Secretaría de la OMS y a los Estados Partes 11.3 Deberían considerar la posibilidad de utilizar el Marco de PIP o acuerdos similares ya existentes como modelo para crear nuevos acuerdos con respecto a otros agentes infecciosos que hayan causado o pudieran ser causa de ESPII. Dichos acuerdos deberían basarse en el principio de compensar el intercambio de muestras y datos con la compartición de beneficios en pie de igualdad. Recomendación 12: Reforzar la capacidad de la OMS y las alianzas para aplicar el RSI y responder a las emergencias sanitarias Consideraciones del Comité de Examen: 176. Cuando se produjo la epidemia de ebola, la capacidad de aplicación del RSI era insuficiente en los tres niveles de la OMS. Los retos planteados durante la epidemia de ebola y la respuesta que se le dio estuvieron relacionados con la erosión de los recursos humanos y financieros de la Secretaría de la OMS en la sede, la oficina regional y las oficinas en los países. Esta pérdida de recursos tuvo gran impacto en la capacidad de la Secretaría para proceder a la evaluación y la gestión de los riesgos. El Comité de Examen considera alentadoras las posteriores reformas de las estructuras de la OMS que están siendo puestas en práctica por la Directora General. 177. La respuesta mundial a la epidemia de ebola se caracterizó por una falta de coordinación entre la OMS, principal organismo de salud pública de las Naciones Unidas, y los organismos humanitarios de las Naciones Unidas, como la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios. Esto se debió en parte a una insuficiente coordinación de la planificación para las emergencias en el conjunto de las Naciones Unidas, pero también a que la crisis se definió como una emergencia de salud pública, más que como una crisis humanitaria. En el punto álgido de la crisis del ebola, algunos gobiernos de África occidental se sintieron frustrados por los retos que suponía el intento de coordinar a todos los agentes que ofrecían ayuda económica y técnica, pero parece que la OMS también fue incapaz de desempeñar adecuadamente su función de coordinación en estos casos, y en particular de coordinarse con los organismos humanitarios y de las Naciones Unidas pertinentes. El resultado fue que a veces las medidas de apoyo se duplicaron o se alejaron de otras respuestas sobre el terreno. En particular, las medidas no contaron con las aportaciones de otros agentes clave, como los interesados de la comunidad o de los sectores de la agricultura, la seguridad alimentaria, las migraciones y los desplazamientos humanos. 178. No se han reconocido suficientemente las contribuciones de agentes clave ajenos al sector de la salud pública en la respuesta al ebola, pese a que podrían ser asociados útiles para la OMS en respuestas futuras. El Comité de Examen observó que el papel del sector comercial privado no recibió suficiente reconocimiento durante la epidemia de ebola, aunque hizo contribuciones útiles a la respuesta. Además, el personal médico militar tuvo un papel importante en la respuesta sanitaria, y en brotes futuros habría que tenerlo en cuenta.

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Recomendaciones del Comité de Examen: La capacidad de la OMS para aplicar el RSI debería reforzarse mediante una reforma de la Secretaría, el fortalecimiento de las alianzas y un aumento significativo del apoyo financiero por los Estados Partes y otros interesados clave. A la Secretaría de la OMS 12.1 El Director General de la OMS debería situar la aplicación del RSI como una de las máximas prioridades de la Secretaría, y darle visibilidad. 12.2 Se debería instituir una estructura de respuesta a las emergencias con distintos niveles y fuertes vínculos con asociados internos y externos, y que tuviera estructuras y procesos documentados y claros con respecto al mando y al control, a la rendición de cuentas y al liderazgo. Un programa así para reforzar y agilizar la respuesta de la OMS a las emergencias y al RSI debería ser una prioridad continua, y habría que asignar recursos suficientes para garantizar el éxito rápido de ese nuevo programa, que debería encontrar un equilibrio entre las ventajas de un programa fuerte, decisivo, con rendición de cuentas y múltiples niveles, y los puntos fuertes de las relaciones de trabajo establecidas que tienen los Estados Partes con las oficinas regionales y en los países. Habría que rendir cuentas de estas reformas mediante la presentación de informes periódicos al Consejo Ejecutivo de la OMS y a la Asamblea de la Salud. 12.3 Se debería llevar a cabo un examen de las estructuras de la OMS en las regiones y los países para aplicar el RSI. Dicho examen debería tener en cuenta una dotación de personal y una financiación adecuadas en las oficinas regionales y en los países de las regiones más vulnerables. 12.4 La OMS debería reforzar su alianza con la GOARN y mejorar sus alianzas con las OSC e interesados clave del sector privado a fin de mejorar la capacidad de la Organización en materia de vigilancia y de evaluación y comunicación de los riesgos, pero también para beneficiarse de la acción y la asistencia de dichas organizaciones en las situaciones de emergencia. 12.5 Cuando todavía no los haya, la OMS debería establecer acuerdos pertinentes para la aplicación del RSI con los organismos clave de las Naciones Unidas y otros organismos internacionales (véase la recomendación 7.5). La OMS debería establecer o reforzar sus vínculos con los organismos clave de las Naciones Unidas presentes en el IASC. 12.6 La OMS debería colaborar con los Estados Partes y llevar a cabo ejercicios de simulación conjuntos con las ONG y las organizaciones humanitarias. 12.7 La OMS debería colaborar con la OMC y otros organismos pertinentes, como la OACI, la Organización Marítima Internacional, la OIE, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura y la Organización Internacional del Trabajo, según proceda, para elaborar un modelo prototípico para las recomendaciones permanentes. El modelo debería ponerse a prueba mediante la elaboración de un pequeño número de ejemplos, como pueden ser algunos aspectos de las enfermedades transmitidas por los alimentos o los certificados de vacunación contra la fiebre amarilla. Tras este proceso, el modelo tendría que ser examinado y revisado, según proceda, y se debería considerar la formulación de más recomendaciones permanentes. 12.8 La OMS debería alentar el reconocimiento de esas recomendaciones permanentes en los procedimientos de solución de controversias previstos en los acuerdos de la OMC, y mediante un acuerdo interorganismos entre la OMC y la OMS.

ANEXO 13

495

12.9 La OMS debería proporcionar a los Estados Partes sistemas informáticos y/o dar acceso, según proceda, a los sistemas informáticos de la Organización, para ayudarlos a llevar a cabo sus funciones de obtención de información sobre salud pública y de gestión de eventos, así como para fomentar la creación de capacidad nacional en materia de evaluación de riesgos y facilitar la comunicación de riesgos a la OMS. 12.10 La OMS, a través de un órgano como la Sección de Coordinación Civil-Militar de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios o el Comité Internacional de Medicina Militar, debería tratar de encontrar personal médico militar que, con el acuerdo del país de destino, pudiera ser enviado prestar atención médica a los profesionales sanitarios civiles en caso de brote epidémico grave de una enfermedad infecciosa. Esos equipos médicos militares deberían estar disponibles en todas las regiones de la OMS y, si fuera necesario, se debería buscar ayuda externa para facilitar su capacitación. Esta labor debería vincularse a la actividad de la OMS en relación con el Cuerpo mundial de profesionales sanitarios para emergencias. 12.11 El Grupo Especial encargado de examinar cómo mantener los viajes aéreos durante futuros brotes debería examinar lo importantes que son para los aeropuertos los procesos y procedimientos que permitieron que grandes entidades comerciales mantuvieran con éxito sus operaciones durante la epidemia de ebola. 12.12 La OMS debería velar por que las enseñanzas sanitarias de las organizaciones comerciales que siguieron actuando con éxito durante el brote de ebola, no reflejadas en ninguno de los principales informes sobre el ebola, sean tenidas en cuenta y difundidas. A los Estados Partes 12.13 Deberían velar por que se examine cómo podrían las entidades comerciales contribuir tanto a la vigilancia como a la gestión de los eventos de salud pública, en particular los brotes de enfermedades infecciosas. A los Estados Partes y a los asociados internacionales para el desarrollo 12.14 Deberían garantizar una financiación suficiente y sostenible de estos procesos de reforma.

_______________

ANEXO 14 Modelos elaborados por el grupo de trabajo sobre la asignación estratégica de los márgenes presupuestarios1 para el segmento 1 del presupuesto por programas de la OMS [A69/47, anexo, apéndice 2 – 15 de abril de 2016]

Introducción 1. En la reunión que celebró los días 8 y 9 de abril de 2015, el grupo de trabajo presentó a la Secretaría y a su consultor una serie de propuestas sobre nuevos modelos que deseaba que se probaran en relación con el segmento 1. El grupo propuso considerar los resultados en una reunión que se celebraría paralelamente a la Asamblea Mundial de la Salud en mayo de 2015. 2. Los modelos anteriores, basados en los métodos establecidos y aprobados por la Asamblea Mundial de la Salud en 2006, seguían seis pasos; el grupo sugirió que se introdujeran modificaciones en algunos de ellos. A continuación se presentan los pasos originales para facilitar la explicación de las modificaciones. a) Paso 1: identificar las variables (indicadores) utilizadas para determinar las necesidades de los países, expresarlas per cápita cuando proceda, convertirlas en una escala de cero a uno para poder compararlas en las mismas unidades, y hallar una media aritmética para obtener una puntuación compuesta. b) Paso 2: estimar el modelo de las necesidades de los países per cápita en función de esta puntuación compuesta. c) Paso 3: clasificar los países en grupos, de modo que aquellos con menos necesidades no reciban asignación alguna. En el trabajo que preparó anteriormente la Secretaría para que fuera examinado por el grupo de trabajo, dicha clasificación se hizo por deciles de las necesidades (grupos de 10% de los países). Los dos últimos deciles (es decir, los países que representaban el 20% con menos necesidades) no recibirían asignación alguna para el segmento 1. El decil 8 recibiría una asignación per cápita de 1, y a cada decil siguiente se le atribuiría una mayor necesidad ponderada puesto que su necesidad estimada sería mayor. Los países del primer decil, aquellos con mayores necesidades, recibirían un poco más de seis veces más per cápita que los del decil 8. Esta ponderación corresponde al modelo de 2006. Dentro de un determinado decil, cada país recibiría la misma asignación per cápita que en 2006. d) Paso 4: decidir el método utilizado para convertir las necesidades estimadas per cápita a la escala poblacional. Según el enfoque de 2006, la Secretaría preparó tres métodos que fueron examinados por el grupo de trabajo; todos ellos asumen un cierto grado de economía de escala, lo que significa que las necesidades de financiación per cápita disminuyen a medida que aumenta la población:

1

Decisión WHA69(16) (2016).

- 497 -

498

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i) Raíz cuadrada de la población – más cercano a la distribución real de la población, es el que menos comprime la población, por lo que atribuye asignaciones relativamente mayores a los países grandes que a los pequeños; ii) Logaritmo de la población – produce mayor compresión que la raíz cuadrada, de modo que atribuye asignaciones relativamente mayores a los países con menos población que a aquellos con más población; iii) Cuadrado del logaritmo ajustado de la población (ALPS) – compromiso entre el logaritmo de la población y la raíz cuadrada de la población. e) Paso 5: Estimar la proporción teórica del total de las asignaciones para cada país: la parte de cada país se obtiene multiplicando el índice de necesidades per cápita de cada país por el factor de escalamiento de la población y dividiendo por la suma de las necesidades de todos los países ajustadas en función de la población. f) Paso 6: Estimar la proporción del total de las asignaciones que corresponde a cada región: la parte de la asignación total atribuida a cada región corresponde a la suma de las partes de todos los países de la región ajustadas en función de la población. 3. A continuación se indican las modificaciones solicitadas por el grupo de trabajo siguiendo el orden de los pasos anteriores: a) Indicadores de necesidad: Omitir el número total de años de vida ajustados en función de la discapacidad (AVAD) per cápita, la proporción de partos en presencia de asistentes de partería cualificados y la densidad de la población. Utilizar los siguientes indicadores y dominios: 

Situación sanitaria – Esperanza de vida – Mortalidad de menores de cinco años – Enfermedades no transmisibles (habría que considerar diversos indicadores, entre otros, la prevalencia del consumo de tabaco y las muertes prematuras por enfermedades no transmisibles (ENT))

Variables económicas – Ingreso nacional bruto (INB) per cápita, por paridad del poder adquisitivo (PPA) – Tasa de incidencia de la pobreza, sobre la base de US$ 1,25 por día, expresada como porcentaje de la población

Acceso – Densidad de personal sanitario – Inestabilidad política (habría que considerar diversos indicadores, entre otros, los del Banco Mundial) – Cobertura de la DTP31

1

[Tres dosis de la vacuna contra la difteria, el tétanos y la tos ferina].

ANEXO 14

499

b) Modificar el método de escalamiento de los indicadores de 0 a 1. En lugar de utilizar el método de 2006, adoptar el método empleado por el PNUD en el Informe sobre el Desarrollo Humano. c) Omitir la primera parte del paso 3. El grupo de trabajo recomendó que no se dividieran los países por deciles y se aplicaran las mismas necesidades a todos los países para cada decil. También decidió que no se utilizara un índice de las necesidades por separado, sino que se usara la puntuación compuesta real (la media de los ocho indicadores). Sin embargo, el grupo de trabajo recomendó mantener el punto de corte en el 20% de los países con menores necesidades o utilizar otra forma de asignar el valor 0 («sin necesidades») a los países con mejor desempeño. d) Estudiar y comparar los distintos factores de escalamiento de la población a fin de determinar su impacto en la asignación final, incluidos los tres utilizados hasta la fecha, así como los empleados por instituciones como el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas y el Banco Africano de Desarrollo.

Datos ausentes 4. En el cuadro 1 se muestra el porcentaje de datos ausentes para cada una de las variables recomendadas por el grupo de trabajo. 5. El principal problema se plantea respecto del indicador de la pobreza, pues un 53,6% de los países no tienen datos relativos a los últimos años (después de 2010). Si se obvia el requisito de que los datos sean recientes y se toma cualquier dato posterior a 2000, la proporción de datos ausentes sigue siendo del 28,9%. 6. Para todos los indicadores, excepto el de la pobreza, los datos ausentes se sustituyeron por el valor medio de esos datos en los países de la región sobre los que había datos. 7. En lo que respecta a la pobreza, este enfoque daría lugar a resultados contraintuitivos debido a los niveles de desarrollo extremadamente dispares entre países de una misma región (por ejemplo, entre Suiza y Tayikistán en la Región de Europa (EUR) o entre los Emiratos Árabes Unidos y el Afganistán en la Región del Mediterráneo Oriental (EMR)). Así pues, decidimos sustituir los datos ausentes por el promedio correspondiente a los países de los distintos grupos de ingresos, de acuerdo con la clasificación actual del Banco Mundial: ingresos altos, ingresos medianos altos, ingresos medianos bajos e ingresos bajos. Cuadro 1: Ausencia, actualidad y fuentes de los datos Dominio Salud Indicador Esperanza de vida Tasa de mortalidad de menores de 5 años (por 1000 nacidos vivos) Tasa de mortalidad de menores de 1 año (por 1000 nacidos vivos) Fumadores actuales de cualquier producto de tabaco (% de la población) Tasa de mortalidad por enfermedades no transmisibles, normalizada por edades (por 100 000 habitantes) % de datos ausentes 0 1,6 1,6 29,9 11,9 Año 2012 2013 2013 2011 2012 Fuente GHO WDI WDI GHO GHO

500

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Economía INB per cápita (PPA) $ Tasa de incidencia de la pobreza, sobre la base de US$ 1,25 por día (PPA) (% de la población) Tasa de incidencia de la pobreza, sobre la base de US$ 1,25 por día (PPA) (% de la población) Acceso DTP3 Conjunto de médicos, enfermeros y parteros por 1000 habitantes Estabilidad política y ausencia de violencia y terrorismo (eficacia de gobierno) 0,0 3,6 2013 Últimos disponibles entre 2010-2013 2013 GHO WDI 7,2 Últimos disponibles entre 2010-2013 Últimos disponibles entre 2010-2013 Últimos disponibles entre 2000-2014 WDI

53,6

WDI

28,9

WDI

1,0

WGI

Abreviaciones: DTP: difteria, tétanos, tos ferina. GHO: Observatorio Mundial de la Salud, OMS. INB: ingreso nacional bruto. PPA: por paridad del poder adquisitivo en US$. WDI: Indicadores del desarrollo mundial, Banco Mundial. WGI Indicadores mundiales de gobernanza, Banco Mundial

Escalamiento de la población 8. Realizamos una estimación de todos los modelos utilizando los tres métodos de escalamiento de la población que se describen supra, y agregamos otros dos. 9. El primero lo utiliza el Banco Asiático de Desarrollo (tamaño de la población elevado a 0,6 —en la raíz cuadrada utilizada supra, el tamaño de la población se eleva a 0,5); por consiguiente, en el planteamiento del Banco Asiático de Desarrollo, la población se comprime menos que en las tres opciones originales: logaritmo de la población, raíz cuadrada de la población, y ALPS. 10. El segundo lo propuso Australia en las observaciones que formuló a los métodos precedentes. Proponían que incluso los países pequeños debían tener algún tipo de presencia en la oficina en el país o en la oficina subregional, por lo que es necesario prever una asignación mínima para cada país, independientemente de lo pequeño que sea. Después de revisar los demás métodos, Australia propuso que se utilizara la definición de pequeños Estados del Banco Mundial, que considera como tales a los países con una población de 1,5 millones de habitantes o menos. Para una población de 1,5 millones (por ejemplo, Gabón), el ALPS tiene un valor de 0,47, y ese fue el factor aplicado a todos los países con una población de 1,5 millones de habitantes o menos.

Resultados con las variables y los métodos propuestos por el grupo de trabajo 11. En el cuadro 2 se muestra el modelo A, que incluye todos los indicadores propuestos por el grupo de trabajo pero utilizando el porcentaje de adultos que fuman como indicador de las necesidades en materia de enfermedades no transmisibles. En este modelo, el 20% de los países con menos necesidades no recibe ninguna asignación. La mayoría de las asignaciones regionales difieren mucho de las asignaciones actuales, en particular en la Región de África (AFR) y en la Región de Europa (EUR).

ANEXO 14

501

Cuadro 2: Modelo A Región AFR AMR EMR EUR SEAR WPR Log(población) 39,0 13,3 14,5 14,5 9,6 9,1 √ 34,0 11,6 14,7 12,1 16,2 11,3 ALPS 36,6 12,6 13,9 13,6 12,5 10,9 ADB 31,6 10,9 14,4 11,1 19,2 12,8 ALPS_min 35,4 12,9 13,3 13,1 12,1 13,2

(Indicadores: esperanza de vida; mortalidad de menores de cinco años; tasa de adultos fumadores; INB per cápita, PPA; tasa de incidencia de la pobreza < $1,25; DTP3; densidad de profesionales sanitarios; estabilidad política)

12. En el cuadro 3, el modelo B es similar al modelo A, pero se utiliza la mortalidad por enfermedades no transmisibles, normalizada por edades, en lugar del hábito de fumar. AFR recibiría una asignación mayor y EUR una asignación menor, pero AFR sigue recibiendo menos del 40% con todos los métodos de escalamiento de la población, excepto con uno. Cuadro 3: Modelo B Región AFR AMR EMR EUR SEAR WPR Log(población) 41,3 13,2 15,2 12,4 9,5 8,3 √ 36,2 11,3 15,5 10,2 16,4 10,4 ALPS 38,8 12,5 14,6 11,6 12,5 10,0 ADB 33,6 10,6 15,1 9,4 19,5 11,9 ALPS_min 37,6 13,1 14,0 11,0 12,1 12,1

(Indicadores: esperanza de vida; mortalidad de menores de cinco años; tasa de mortalidad por enfermedades no transmisibles, normalizada por edades; INB per cápita, PPA; tasa de incidencia de la pobreza < $1,25; DTP3; densidad de profesionales sanitarios; estabilidad política)1

13. Posteriormente adaptamos el modelo B para incluir algo que China había propuesto en sus observaciones acerca del modelo anterior. En el modelo C (cuadro 4) se modifica ligeramente la forma en que se realizan las asignaciones según las necesidades de los países. En lugar de asignar el valor cero al 20% de los países con mejores resultados con arreglo a la puntuación compuesta, China había propuesto que los países reciban una puntuación de cero para cada uno de los indicadores cuyo valor sea igual o superior a la mediana de la OCDE. Por ejemplo, la mediana de la OCDE con respecto a la esperanza de vida al nacer es 81 años. Así, aquellos países en los que la esperanza de vida sea 81 años o más obtendrían cero para este indicador sobre la base de la puntuación compuesta. 14. Los países pueden obtener puntuaciones nulas en un indicador y positivas en otros, nulas en todos los indicadores o positivas en todos los indicadores. La media de todos los indicadores describe la necesidad general del país. Obsérvese que los países de ingresos altos cuya puntuación es superior a la mediana de la OCDE en todos los indicadores no reciben asignación presupuestaria. Todos los de-

La inclusión del indicador «partos en presencia de asistentes de partería cualificados» generó una diferencia muy pequeña entre las asignaciones regionales de los modelos A y B.

1

502

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más pasos, incluido el escalamiento de las variables sobre la base del método del PNUD, se mantienen como antes. 15. En el cuadro 4 figuran las asignaciones basadas en este modelo (modelo C). En la última columna figuran los resultados de las asignaciones con cargo al presupuesto por programas 2014-2015 a efectos de comparación. Cuadro 4: Modelo C, en el que se asume que las necesidades son nulas cuando los indicadores están por encima de la mediana de la OCDE Presupuesto previsto para 2014-2015 42,3 8,4 14,3 4,5 15,7 14,8

Región AFR AMR EMR EUR SEAR WPR

Log (población) 47,4 11,7 15,3 6,8 10,9 7,8

√ 41,2 9,9 15,7 5,9 18,7 8,6

ALPS 44,5 11,1 14,7 6,4 14,5 8,8

ADB 38,3 9,2 15,4 5,5 22,3 9,3

ALPS_min 43,4 11,3 14,2 6,4 14,1 10,6

_______________

ANEXO 15 Repercusiones financieras y administrativas para la Secretaría de las resoluciones y decisiones adoptadas por la Asamblea de la Salud Resolución WHA69.1: A. 1. Fortalecimiento de las funciones esenciales de salud pública para contribuir al logro de la cobertura sanitaria universal

Relación con el Programa General de Trabajo y el presupuesto por programas Indíquese a qué impacto y efecto del Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019 y a qué producto del presupuesto por programas 2016-2017 contribuiría este proyecto de resolución en caso de que fuera adoptada. Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019: Puesto que las funciones esenciales de salud pública están relacionadas por definición con una amplia variedad de objetivos sanitarios, la resolución contribuirá a los ocho objetivos de impacto: reducir la mortalidad de los menores de 5 años; reducir la mortalidad materna; reducir el número de defunciones por sida, tuberculosis y paludismo; erradicar la poliomielitis; reducir la dracunculosis; reducir la mortalidad prematura por enfermedades no transmisibles; prevenir las muertes, enfermedades y discapacidades generadas por las emergencias; y reducir la diferencia de mortalidad de los menores de 5 años entre los entornos rurales y urbanos. Presupuesto por programas 2016-2017: Efecto 3.4 Fortalecimiento de las políticas y las intervenciones intersectoriales para aumentar la equidad sanitaria abordando los determinantes sociales de la salud; Efecto 3.5 Reducción de las amenazas ambientales para la salud; Efecto 4.3 Se habrá posibilitado un mayor acceso a medicamentos y otras tecnologías sanitarias seguras, eficaces y de buena calidad y su uso racional; Efecto 4.2 Se habrán establecido políticas, medios financieros y recursos humanos para aumentar el acceso a servicios de salud integrados y centrados en la persona; Efecto 4.4 Todos los países cuentan con sistemas de información sanitaria, cibersalud, investigación, ética y gestión del conocimiento que funcionan bien; Efecto 5.1 Se han cumplido todas las obligaciones contraídas en virtud del Reglamento Sanitario Internacional (2005); Efecto 5.3 Países con capacidad para gestionar los riesgos de salud pública vinculados con las emergencias; Efecto 5.4 Todos los países están debidamente preparados para prevenir y mitigar los riesgos relacionados con la inocuidad de los alimentos; y Efecto 5.6 Todos los países responden adecuadamente a las amenazas y emergencias que tienen consecuencias para la salud pública.

2.

Si no hay relación con los resultados indicados en el Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019 y el presupuesto por programas 2016-2017, justifíquese por qué habría que estudiar el proyecto de resolución. No se aplica.

3.

¿Cuál es el plazo propuesto para aplicar esta resolución? Se armonizará con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

Si el plazo abarca futuros presupuestos por programas, apórtese información adicional en la sección de costos.

- 503 -

504

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B. 1.

Repercusiones presupuestarias de la aplicación de la resolución Bienio actual: necesidades presupuestarias estimadas, en US$ Los ámbitos de trabajo señalados en la resolución están relacionados con: a) sensibilización y promoción; b) coordinación; c) apoyo a los países; y d) monitoreo y evaluación. Dada la amplitud de la labor que se realiza en estos momentos en toda la OMS en los ámbitos de la salud pública esencial, calcular las cuantías del presupuesto actual que se dedican a esos ámbitos es una tarea complicada. No obstante, a continuación se presenta un análisis. La mayor parte del trabajo tendrá que hacerse con los recursos y el personal actuales. Nivel Oficinas en los países Oficinas regionales Sede Total Personal 0 0 0 0 Actividades 19 950 000 1 200 000 1 000 000 22 150 000 Total 19 950 000 1 200 000 1 000 000 22 150 000

1(a) ¿Está incluida en el actual presupuesto por programas la totalidad de las necesidades presupuestarias estimadas para aplicar la resolución? (Sí/No) Sí. 1(b) Repercusiones financieras en el presupuesto del bienio actual: – ¿Qué cantidad está financiada en el bienio actual? El 100%. Las tareas de monitoreo y evaluación que conlleva la resolución se incorporarán en iniciativas más amplias para monitorear los objetivos relacionados con la salud de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. – ¿Cuáles son los déficits de financiación? Ninguno. – ¿Qué medidas se proponen para subsanar esos déficits? No se aplica. 2. Próximo bienio: necesidades presupuestarias estimadas, en US$ Nivel Oficinas en los países Oficinas regionales Sede Total Personal 0 0 0 0 Actividades 19 950 000 1 200 000 1 000 000 22 150 000 Total 19 950 000 1 200 000 1 000 000 22 150 000

2(a) Repercusiones financieras en el presupuesto del próximo bienio: – ¿Qué cantidad está financiada actualmente para el próximo bienio? Puede que surjan déficits de financiación una vez determinadas las implicaciones para la labor de la OMS. – ¿Cuáles son los déficits de financiación? Se desconocen en estos momentos. – ¿Qué medidas se proponen para subsanar esos déficits? Cualesquiera déficits se subsanarán mediante el plan de movilización coordinada de recursos para toda la Organización destinado a resolver los problemas de falta de fondos para el presupuesto por programas del próximo bienio.

ANEXO 15

505

Resolución WHA69.2: A. 1.

Compromiso con la aplicación de la Estrategia Mundial para la Salud de la Mujer, el Niño y el Adolescente

Relación con el Programa General de Trabajo y el presupuesto por programas Indíquese a qué impacto y efecto del Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019 y a qué producto del presupuesto por programas 2016-2017 contribuiría este proyecto de resolución en caso de que fuera adoptada. Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019: Impacto: Reducción de la mortalidad de los menores de cinco años. Efecto: Mayor acceso a las intervenciones que mejoran la salud de las mujeres, los recién nacidos, los niños y los adolescentes. Presupuesto por programas 2016-2017: Efecto 3.1. Productos 3.1.1, 3.1.2, 3.1.3, 3.1.4, 3.1.5 y 3.1.6.

2.

Si no hay relación con los resultados indicados en el Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019 y el presupuesto por programas 2016-2017, justifíquese por qué habría que estudiar el proyecto de resolución. No se aplica.

3.

¿Cuál es el plazo propuesto para aplicar esta resolución? 2016-2030.

Si el plazo abarca futuros presupuestos por programas, apórtese información adicional en la sección de costos. B. 1. Repercusiones presupuestarias de la aplicación de la resolución Bienio actual: necesidades presupuestarias estimadas: US$ 206,1 millones Nivel Oficinas en los países Oficinas regionales Sede Total Personal 33,6 18,4 35,7 87,7 Actividades 77,8 16,8 23,8 118,4 Total 111,4 35,2 59,5 206,1

1(a) ¿Está incluida en el actual presupuesto por programas la totalidad de las necesidades presupuestarias estimadas para aplicar la resolución? (Sí/No) Sí. 1(b) Repercusiones financieras en el presupuesto del bienio actual: – ¿Qué cantidad está financiada en el bienio actual? US$ 141,5 millones. – ¿Cuáles son los déficits de financiación? US$ 64,6 millones. – ¿Qué medidas se proponen para subsanar esos déficits? El déficit se solventará mediante la movilización coordinada de recursos, en particular a través del diálogo sobre la financiación, para una posible financiación mediante contribuciones voluntarias.

506

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

2.

Próximo bienio: necesidades presupuestarias estimadas, en millones de US$ Nivel Oficinas en los países Oficinas regionales Sede Total Personal 0 0 0 0 Actividades 0 0 0 0 Total 0 0 0 0

2(a) Repercusiones financieras en el presupuesto del próximo bienio: Todavía no se dispone de información. – ¿Qué cantidad está financiada actualmente para el próximo bienio? Se determinará durante la elaboración del presupuesto por programas 2018-2019. – ¿Cuáles son los déficits de financiación? Millones de US$ – por determinar. – ¿Qué medidas se proponen para subsanar esos déficits? No se aplica.

Resolución WHA69.3:

Estrategia y plan de acción mundiales sobre el envejecimiento y la salud 2016-2020: hacia un mundo en el que todas las personas puedan vivir una vida prolongada y sana

A. 1.

Relación con el Programa General de Trabajo y el presupuesto por programas Indíquese a qué impacto y efecto del Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019 y a qué producto del presupuesto por programas 2016-2017 contribuiría este proyecto de resolución en caso de que fuera adoptada. Categoría 3, Promoción de la salud en el curso de la vida: efecto 3.2 envejecimiento y salud, y productos 3.2.1, 3.2.2 y 3.2.3.

2.

Si no hay relación con los resultados indicados en el Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019 y el presupuesto por programas 2016-2017, justifíquese por qué habría que estudiar el proyecto de resolución. No se aplica.

3.

¿Cuál es el plazo propuesto para aplicar esta resolución?

2016-2020, en consonancia con la Estrategia y plan de acción mundiales sobre el envejecimiento y la salud. Si el plazo abarca futuros presupuestos por programas, apórtese información adicional en la sección de costos. B. 1. Repercusiones presupuestarias de la aplicación de la resolución Bienio actual: necesidades presupuestarias estimadas, en millones de US$ Nivel Oficinas en los países Oficinas regionales Sede Total Personal 4,00 2,88 7,68 14,56 Actividades 6,00 4,32 5,12 15,44 Total 10,00 7,20 12,80 30,00

ANEXO 15

507

1(a) ¿Está incluida en el actual presupuesto por programas la totalidad de las necesidades presupuestarias estimadas para aplicar la resolución? (Sí/No) Sí. 1(b) Repercusiones financieras en el presupuesto del bienio actual: – ¿Qué cantidad está financiada en el bienio actual? US$ 13,5 millones. – ¿Cuáles son los déficits de financiación? US$ 16,5 millones. – ¿Qué medidas se proponen para subsanar esos déficits? Movilización coordinada de recursos, en particular a través del diálogo sobre la financiación, para una posible financiación mediante contribuciones voluntarias. 2. Próximo bienio: necesidades presupuestarias estimadas, en millones de US$ Nivel Oficinas en los países Oficinas regionales Sede Total Personal 6,60 4,92 8,48 20,00 Actividades 9,90 7,38 12,72 30,00 Total 16,50 12,30 21,20 50,00

2(a) Repercusiones financieras en el presupuesto del próximo bienio: – ¿Qué cantidad está financiada actualmente para el próximo bienio? US$ 10 millones. – ¿Cuáles son los déficits de financiación? US$ 40 millones. – ¿Qué medidas se proponen para subsanar esos déficits? Movilización coordinada de recursos, en particular a través del diálogo sobre la financiación, para una posible financiación mediante contribuciones voluntarias.

Resolución WHA69.4:

Función del sector de la salud en el Enfoque Estratégico de la Gestión Internacional de los Productos Químicos de cara al objetivo fijado para 2020 y años posteriores

A. 1.

Relación con el Programa General de Trabajo y el presupuesto por programas Indíquese a qué impacto y efecto del Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019 y a qué producto del presupuesto por programas 2016-2017 contribuiría este proyecto de resolución en caso de que fuera adoptada. Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019: objetivos de impacto: reducir la mortalidad prematura por enfermedades no transmisibles; y prevenir las muertes, enfermedades y discapacidades generadas por las emergencias; y efecto: reducción de las amenazas ambientales para la salud. Presupuesto por programas 2016-2017: producto 3.5.1 Se habrá posibilitado que los países evalúen los riesgos sanitarios y formulen y apliquen políticas, estrategias o reglamentos de prevención, mitigación y gestión de las repercusiones sanitarias de los riesgos medioambientales y ocupacionales; Producto 3.5.2 Se habrán elaborado normas, criterios y directrices sobre los riesgos y beneficios medioambientales y ocupacionales para la salud derivados, por ejemplo, de la contaminación atmosférica y sonora, los productos químicos, los desechos, los sistemas de abastecimiento de agua y saneamiento, la radiación, las nanotecnologías y el cambio climático, y

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Producto 3.5.3 Se habrán abordado objetivos de salud pública en aplicación de acuerdos y convenios multilaterales sobre medio ambiente y en el marco de los objetivos de desarrollo sostenible propuestos y la agenda para el desarrollo después de 2015. 2. Si no hay relación con los resultados indicados en el Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019 y el presupuesto por programas 2016-2017, justifíquese por qué habría que estudiar el proyecto de resolución. No se aplica. 3. ¿Cuál es el plazo propuesto para aplicar esta resolución?

Se elaborará una hoja de ruta en consulta con los Estados Miembros y otras partes interesadas que se presentará a la 70.ª Asamblea Mundial de la Salud en 2017, y en el actual bienio se preparará un informe sobre los desechos. Si el plazo abarca futuros presupuestos por programas, apórtese información adicional en la sección de costos. B. Repercusiones presupuestarias de la aplicación de la resolución Las repercusiones presupuestarias dependerán en gran medida del proceso utilizado para la consulta sobre la hoja de ruta. 1. Bienio actual − necesidades presupuestarias estimadas, en millones de US$: Personal No se aplica 0,18 0,12 0,30 Actividades No se aplica 0,60 0,26 0,86 Total No se aplica 0,78 0,38 1,16

Nivel Oficinas en los países Oficinas regionales Sede Total

1(a) ¿Está incluida en el actual presupuesto por programas la totalidad de las necesidades presupuestarias estimadas para aplicar la resolución? (Sí/No) Sí. 1(b) Repercusiones financieras en el presupuesto del bienio actual: – ¿Qué cantidad está financiada en el bienio actual? US$ 0,35 millones. – ¿Cuáles son los déficits de financiación? US$ 0,81 millones. – ¿Qué medidas se proponen para subsanar esos déficits? El déficit se subsanará mediante la movilización coordinada de recursos para la posible financiación mediante contribuciones voluntarias. 2. Próximo bienio: necesidades presupuestarias estimadas, en US$ millones Nivel Oficinas en los países Oficinas regionales Sede Total Personal No se aplica No se aplica No se aplica No se aplica Actividades No se aplica No se aplica No se aplica No se aplica Total No se aplica No se aplica No se aplica No se aplica

ANEXO 15

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2(a) Repercusiones financieras en el presupuesto del próximo bienio: – ¿Qué cantidad está financiada actualmente para el próximo bienio? No se aplica. – ¿Cuáles son los déficits de financiación? No se aplica. – ¿Qué medidas se proponen para subsanar esos déficits? No se aplica. Resolución WHA69.5: Plan de acción mundial de la OMS para fortalecer la función del sistema de salud en el marco de una respuesta nacional multisectorial para abordar la violencia interpersonal, en particular contra las mujeres y las niñas, y contra los niños en general

A. 1.

Relación con el Programa General de Trabajo y el presupuesto por programas Indíquese a qué impacto y efecto del Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019 y a qué producto del presupuesto por programas 2016-2017 contribuiría este proyecto de resolución en caso de que fuera adoptada. Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019: Efecto 2.3 Reducción de los factores de riesgo y mejora de la cobertura mediante intervenciones destinadas a prevenir y tratar los traumatismos no intencionales y la violencia; Efecto 3.1 Salud reproductiva, de la madre, el recién nacido, el niño y el adolescente: aumento del acceso a las intervenciones de mejora de la salud de la mujer, el recién nacido, el niño y el adolescente; y Efecto 5.3 Gestión de riesgos en emergencias y crisis: países con capacidad para gestionar los riesgos de salud pública vinculados con las emergencias. Presupuesto por programas 2016-2017: Producto 2.3.3 Se habrá facilitado la elaboración y aplicación de políticas y programas de prevención de la violencia contra las mujeres, los jóvenes y los niños; Producto 3.1.3 Se habrá posibilitado la aplicación y el seguimiento por los países de intervenciones eficaces para satisfacer las necesidades desatendidas en materia de salud sexual y reproductiva; Producto 3.1.6 Se habrán realizado investigaciones y se habrá reforzado la capacidad de investigación sobre la salud sexual y reproductiva, incluida la planificación familiar, la salud materna y perinatal, la salud sexual y reproductiva de los adolescentes, las infecciones de transmisión sexual, la prevención del aborto peligroso, la infertilidad, la salud sexual, la mutilación genital femenina, la violencia contra la mujer, y la salud sexual y reproductiva en entornos humanitarios; y Producto 5.3.1 Asistencia técnica a los Estados Miembros para la creación y el mantenimiento de capacidades básicas de gestión de riesgos sanitarios relacionados con desastres y conflictos mediante un enfoque que abarque todos los tipos de peligro.

2.

Si no hay relación con los resultados indicados en el Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019 y el presupuesto por programas 2016-2017, justifíquese por qué habría que estudiar el proyecto de resolución. No se aplica.

3.

¿Cuál es el plazo propuesto para aplicar esta resolución? El plan de acción mundial abarca el mismo periodo de 15 años (2016-2030) que los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Si el plazo abarca futuros presupuestos por programas, apórtese información adicional en la sección de costos.

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B. 1.

Repercusiones presupuestarias de la aplicación de la resolución Bienio actual: necesidades presupuestarias estimadas, en US$ Nivel Oficinas en los países Oficinas regionales Sede Total Personal 1 113 750 3 875 000 4 278 450 9 267 200 Actividades 800 000 2 250 000 5 365 000 8 415 000 Total 1 913 750 6 125 000 11 643 450 17 682 200

1(a) ¿Está incluida en el actual presupuesto por programas la totalidad de las necesidades presupuestarias estimadas para aplicar la resolución? (Sí/No) Sí. 1(b) Repercusiones financieras en el presupuesto del bienio actual: – ¿Qué cantidad está financiada en el bienio actual? 40% – ¿Cuáles son los déficits de financiación? 60% – ¿Qué medidas se proponen para subsanar esos déficits? Movilización coordinada de recursos a través del Diálogo sobre Financiación y la recaudación de fondos voluntarios especificados. 2. Próximo bienio: necesidades presupuestarias estimadas, en US$ Nivel Oficinas en los países Oficinas regionales Sede Total Personal 3 275 750 6 053 550 6 839 200 16 168 500 Actividades 4 000 000 3 850 000 9 718 000 17 568 000 Total 7 275 750 9 903 550 17 657 200 33 736 500

2(a) Repercusiones financieras en el presupuesto del próximo bienio: – ¿Qué cantidad está financiada actualmente para el próximo bienio? Por el momento no hay financiación para 2018-2019. – ¿Cuáles son los déficits de financiación? 100% – ¿Qué medidas se proponen para subsanar esos déficits? Las medidas se determinarán según las necesidades: movilización coordinada de recursos a través del Diálogo sobre Financiación y la recaudación de fondos voluntarios especificados.

ANEXO 15

511

Resolución WHA69.6:

Prevención y control de las enfermedades no transmisibles: respuestas a tareas específicas en preparación para la Tercera Reunión de Alto Nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la Prevención y el Control de las Enfermedades No Transmisibles en 2018

A. 1.

Relación con el Programa General de Trabajo y el presupuesto por programas Indíquese a qué impacto y efecto del Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019 y a qué producto del presupuesto por programas 2016-2017 contribuiría este proyecto de resolución en caso de que fuera adoptada. Presupuesto por programas 2016-2017: Producto 2.1.1. Se habrá acelerado la formulación y/o la aplicación de políticas y planes nacionales multisectoriales para prevenir y controlar las enfermedades no transmisibles.

2.

Si no hay relación con los resultados indicados en el Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019 y el presupuesto por programas 2016-2017, justifíquese por qué habría que estudiar el proyecto de resolución. No se aplica.

3.

¿Cuál es el plazo propuesto para aplicar esta resolución? 2016 y 2017.

Si el plazo abarca futuros presupuestos por programas, apórtese información adicional en la sección de costos. B. 1. Repercusiones presupuestarias de la aplicación de la resolución Bienio actual: necesidades presupuestarias estimadas, en US$ Nivel Oficinas en los países Oficinas regionales Sede Total Personal 0 0 1 100 000 1 100 000 Actividades 0 0 100 000 100 000 Total 0 0 1 200 000 1 200 000

1(a) ¿Está incluida en el actual presupuesto por programas la totalidad de las necesidades presupuestarias estimadas para aplicar la resolución? (Sí/No) Sí. 1(b) Repercusiones financieras en el presupuesto del bienio actual: – ¿Qué cantidad está financiada en el bienio actual? 100% – ¿Cuáles son los déficits de financiación? Ninguno. – ¿Qué medidas se proponen para subsanar esos déficits? No se aplica. 2. Próximo bienio: necesidades presupuestarias estimadas, en US$ Nivel Oficinas en los países Oficinas regionales Sede Total Personal 0 0 0 0 Actividades 0 0 0 0 Total 0 0 0 0

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2(a) Repercusiones financieras en el presupuesto del próximo bienio: – ¿Qué cantidad está financiada actualmente para el próximo bienio? No se aplica. – ¿Cuáles son los déficits de financiación? No se aplica. – ¿Qué medidas se proponen para subsanar esos déficits? No se aplica.

Resolución WHA69.7: Retos que plantea el Decenio de Acción de las Naciones Unidas para la Seguridad Vial (2011-2020): resultado de la Segunda Conferencia de Alto Nivel sobre Seguridad Vial: es hora de resultados A. 1. Relación con el Programa General de Trabajo y el presupuesto por programas Indíquese a qué impacto y efecto del Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019 y a qué producto del presupuesto por programas 2016-2017 contribuiría este proyecto de resolución en caso de que fuera adoptada. Impactos: reducir la mortalidad prematura por enfermedades no transmisibles; y prevenir las muertes, enfermedades y discapacidades generadas por las emergencias. Efecto: 2.3, producto 2.3.1 2. Si no hay relación con los resultados indicados en el Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019 y el presupuesto por programas 2016-2017, justifíquese por qué habría que estudiar el proyecto de resolución. No se aplica. 3. ¿Cuál es el plazo propuesto para aplicar esta resolución?

Durante el bienio 2016-2017 se pondrá en marcha un proceso para establecer metas e indicadores y durante los bienios 2016-2017 y 2018-2019 se llevarán a cabo otras actividades mencionadas en la resolución. Si el plazo abarca futuros presupuestos por programas, apórtese información adicional en la sección de costos. B. 1. Repercusiones presupuestarias de la aplicación de la resolución Bienio actual: necesidades presupuestarias estimadas, en millones de US$ Nivel Oficinas en los países Oficinas regionales Sede Total Personal 1,20 1,00 2,00 4,20 Actividades 1,30 0,50 1,30 3,10 Total 2,50 1,50 3,30 7,30

1(a) ¿Está incluida en el actual presupuesto por programas la totalidad de las necesidades presupuestarias estimadas para aplicar la resolución? (Sí/No) Sí.

ANEXO 15

513

1(b) Repercusiones financieras en el presupuesto del bienio actual: – ¿Qué cantidad está financiada en el bienio actual? US$ 5,84 millones. – ¿Cuáles son los déficits de financiación? US$ 1,46 millones. – ¿Qué medidas se proponen para subsanar esos déficits? Los déficits se subsanarán mediante el diálogo sobre financiación y fondos extrapresupuestarios. 2. Próximo bienio: necesidades presupuestarias estimadas, en millones de US$ Nivel Oficinas en los países Oficinas regionales Sede Total Personal 1,30 1,10 2,20 4,60 Actividades 1,50 0,75 1,20 3,45 Total 2,80 1,85 3,40 8,05

2(a) Repercusiones financieras en el presupuesto del próximo bienio: – ¿Qué cantidad está financiada actualmente para el próximo bienio? US$ 1,81 millones. – ¿Cuáles son los déficits de financiación? US$ 6,24 millones. – ¿Qué medidas se proponen para subsanar esos déficits? Los déficits se subsanarán mediante el diálogo sobre financiación y fondos extrapresupuestarios.

Resolución WHA69.8: A. 1.

Decenio de Acción sobre la Nutrición de 2016 a 2025

Relación con el Programa General de Trabajo y el presupuesto por programas Indíquese a qué impacto y efecto del Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019 y a qué producto del presupuesto por programas 2016-2017 contribuiría este proyecto de resolución en caso de que fuera adoptada. Programa General de Trabajo: efecto 2.5; y presupuesto por programas: producto 2.5.1.

2.

Si no hay relación con los resultados indicados en el Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019 y el presupuesto por programas 2016-2017, justifíquese por qué habría que estudiar el proyecto de resolución. No se aplica.

3.

¿Cuál es el plazo propuesto para aplicar esta resolución? La aplicación de la resolución necesitará un compromiso a largo plazo por parte de los Estados Miembros. La Secretaría puede poner en práctica inmediatamente algunas tareas durante el bienio 2016-2017 e informar a la Asamblea de la Salud en 2018 y 2020.

Si el plazo abarca futuros presupuestos por programas, apórtese información adicional en la sección de costos.

514

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

B. 1.

Repercusiones presupuestarias de la aplicación de la resolución Bienio actual: necesidades presupuestarias estimadas, en millones de US$ Nivel Oficinas en los países Oficinas regionales Sede Total Personal 0,360 0,660 1,334 2,354 Actividades 1,200 0,300 0,800 2,300 Total 1,560 0,960 2,134 4,654

1(a) ¿Está incluida en el actual presupuesto por programas la totalidad de las necesidades presupuestarias estimadas para aplicar la resolución? (Sí/No) Sí. 1(b) Repercusiones financieras en el presupuesto del bienio actual: – ¿Qué cantidad está financiada en el bienio actual? US$ 3,014 millones. – ¿Cuáles son los déficits de financiación? US$ 1,640 millones. – ¿Qué medidas se proponen para subsanar esos déficits? Con respecto al personal: sinergias con otros programas y discusión con las oficinas regionales y los donantes a nivel de países. Con respecto a las reuniones: discusión con la FAO sobre la compartición de costos y la forma de abordar conjuntamente a los donantes. 2. Próximo bienio: necesidades presupuestarias estimadas, en millones de US$ Nivel Oficinas en los países Oficinas regionales Sede Total Personal 0,360 0,660 1,334 2,354 Actividades 1,200 0,300 0,200 1,700 Total 1,560 0,960 1,534 4,054

2(a) Repercusiones financieras en el presupuesto del próximo bienio: – ¿Qué cantidad está financiada actualmente para el próximo bienio? US$ 2,514 millones. – ¿Cuáles son los déficits de financiación? US$ 1,540 millones. – ¿Qué medidas se proponen para subsanar esos déficits? Con respecto al personal: sinergias con otros programas y discusión con las oficinas regionales y los donantes a nivel de países. Con respecto a las reuniones: discusión con la FAO sobre la compartición de costos y la forma de abordar conjuntamente a los donantes.

ANEXO 15

515

Resolución WHA69.9: A. 1.

Eliminación de la promoción inadecuada de alimentos para lactantes y niños pequeños

Relación con el Programa General de Trabajo y el presupuesto por programas Indíquese a qué impacto y efecto del Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019 y a qué producto del presupuesto por programas 2016-2017 contribuiría este proyecto de resolución en caso de que fuera adoptada. Efecto 2.5 del Programa General de Trabajo y producto 2.5.2 del presupuesto por programas.

2.

Si no hay relación con los resultados indicados en el Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019 y el presupuesto por programas 2016-2017, justifíquese por qué habría que estudiar el proyecto de resolución. No se aplica.

3.

¿Cuál es el plazo propuesto para aplicar esta resolución? La aplicación de la resolución exigirá un compromiso a largo plazo de los Estados Miembros. La Secretaría puede realizar tareas inmediatamente durante el bienio 2016-2017 e informar a la Asamblea de la Salud en 2018 y 2020.

Si el plazo abarca futuros presupuestos por programas, apórtese información adicional en la sección de costos. B. 1. Repercusiones presupuestarias de la aplicación de la resolución Bienio actual: necesidades presupuestarias estimadas, en millones de US$ Nivel Oficinas en los países Oficinas regionales Sede Total Personal 0,120 0,330 0,330 0,780 Actividades 0,100 0,081 0,020 0,201 Total 0,220 0,411 0,350 0,981

1(a) ¿Está incluida en el actual presupuesto por programas la totalidad de las necesidades presupuestarias estimadas para aplicar la resolución? (Sí/No) Sí. 1(b) Repercusiones financieras en el presupuesto del bienio actual: – ¿Qué cantidad está financiada en el bienio actual? US$ 0,89 millones. – ¿Cuáles son los déficits de financiación? US$ 0,09 millones. – ¿Qué medidas se proponen para subsanar esos déficits? Sinergia con otros programas y debates con las oficinas regionales y los donantes en el ámbito de país. 2. Próximo bienio: necesidades presupuestarias estimadas, en millones de US$ Nivel Oficinas en los países Oficinas regionales Sede Total Personal 0,120 0,330 0,330 0,780 Actividades 0,100 0,081 0,020 0,201 Total 0,220 0,411 0,350 0,981

516

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

2(a) Repercusiones financieras en el presupuesto del próximo bienio: – ¿Qué cantidad está financiada actualmente para el próximo bienio? US$ 0,89 millones. – ¿Cuáles son los déficits de financiación? US$ 0,09 millones. – ¿Qué medidas se proponen para subsanar esos déficits? Sinergia con otros programas y debates con las oficinas regionales y los donantes en el ámbito de país. Se da por hecho que la OMS financiará los sueldos de los administradores de los programas regionales, como ocurre en el bienio actual.

Resolución WHA69.10: A. 1.

Marco para la colaboración con agentes no estatales (FENSA)

Relación con el Programa General de Trabajo y el presupuesto por programas Indíquese a qué impacto y efecto del Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019 y a qué producto del presupuesto por programas 2016-2017 contribuiría este proyecto de resolución en caso de que fuera adoptada. Efecto 6 del Duodécimo Programa General de Trabajo. Producto 6.1.2 del presupuesto por programas.

2.

Si no hay relación con los resultados indicados en el Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019 y el presupuesto por programas 2016-2017, justifíquese por qué habría que estudiar el proyecto de resolución. No se aplica.

3.

¿Cuál es el plazo propuesto para aplicar esta resolución? La aplicación comenzará en 2016.

Si el plazo abarca futuros presupuestos por programas, apórtese información adicional en la sección de costos. B. 1. Repercusiones presupuestarias de la aplicación de la resolución Bienio actual: necesidades presupuestarias estimadas, en millones de US$ Nivel Oficinas en los países Oficinas regionales Sede Total Personal 2,8 2,8 7,0 12,6 Actividades 0 0 1,6 1,6 Total 2,8 2,8 8,6 14,2

1(a) ¿Está incluida en el actual presupuesto por programas la totalidad de las necesidades presupuestarias estimadas para aplicar la resolución? (Sí/No) Sí. No obstante, la resolución requiere la realización de nuevas labores que no se previeron cuando se elaboró y aprobó el presupuesto por programas 2016–2017.

ANEXO 15

517

1(b) Repercusiones financieras en el presupuesto del bienio actual: – ¿Qué cantidad está financiada en el bienio actual? US$ 7,5 millones. – ¿Cuáles son los déficits de financiación? US$ 6,7 millones. – ¿Qué medidas se proponen para subsanar esos déficits? El déficit se solventará a través de la movilización coordinada de recursos con miras a una possible financiación mediante contribuciones voluntarias. 2. Próximo bienio: necesidades presupuestarias estimadas, en millones de US$ Nivel Oficinas en los países Oficinas regionales Sede Total Personal 2,8 2,8 7,0 12,6 Actividades 0 0 0 0 Total 2,8 2,8 7,0 12,6

2(a) Repercusiones financieras en el presupuesto del próximo bienio: – ¿Qué cantidad está financiada actualmente para el próximo bienio? 0. – ¿Cuáles son los déficits de financiación? US$ 12,6 millones. – ¿Qué medidas se proponen para subsanar esos déficits? Los costos de la aplicación se incluirán en el presupuesto por programas 2018–2019 y se financiarán mediante los fondos flexibles asignados a la categoría 6.

Resolución WHA69.11: A. 1.

La salud en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible

Relación con el Programa General de Trabajo y el presupuesto por programas Indíquese a qué impacto y efecto del Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019 y a qué producto del presupuesto por programas 2016-2017 contribuiría este proyecto de resolución en caso de que fuera adoptada. La resolución afecta a todas las áreas de trabajo de la OMS y, por tanto, a todos los efectos del Duodécimo Programa General de Trabajo y a todos los productos del Presupuesto por programas 2016-2017.

2.

Si no hay relación con los resultados indicados en el Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019 y el presupuesto por programas 2016-2017, justifíquese por qué habría que estudiar el proyecto de resolución. No se aplica.

3.

¿Cuál es el plazo propuesto para aplicar esta resolución? El periodo de 15 años que va desde 2016 hasta 2030, de conformidad con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Si el plazo abarca futuros presupuestos por programas, apórtese información adicional en la sección de costos.

518

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B.

Repercusiones presupuestarias de la aplicación de la resolución Las repercusiones presupuestarias de esta resolución general, si las hubiere, se producirán solamente después de que se materialicen sus repercusiones en la labor de la OMS.

1.

Bienio actual: necesidades presupuestarias estimadas, en millones de US$ Nivel Oficinas en los países Oficinas regionales Sede Total Personal No se aplica No se aplica No se aplica No se aplica Actividades No se aplica No se aplica No se aplica No se aplica Total No se aplica No se aplica No se aplica No se aplica

1(a) ¿Está incluida en el actual presupuesto por programas la totalidad de las necesidades presupuestarias estimadas para aplicar la resolución? (Sí/No) No se aplica 1(b) Repercusiones financieras en el presupuesto del bienio actual: – ¿Qué cantidad está financiada en el bienio actual? No se aplica. – ¿Cuáles son los déficits de financiación? No se aplica. – ¿Qué medidas se proponen para subsanar esos déficits? No se aplica. 2. Próximo bienio: necesidades presupuestarias estimadas, en millones de US$ Nivel Oficinas en los países Oficinas regionales Sede Total Personal No se aplica No se aplica No se aplica No se aplica Actividades No se aplica No se aplica No se aplica No se aplica Total No se aplica No se aplica No se aplica No se aplica

2(a) Repercusiones financieras en el presupuesto del próximo bienio: – ¿Qué cantidad está financiada actualmente para el próximo bienio? No se aplica. – ¿Cuáles son los déficits de financiación? No se aplica. – ¿Qué medidas se proponen para subsanar esos déficits? No se aplica.

ANEXO 15

519

Resolución WHA69.17: A. 1.

Modificaciones del Estatuto del Personal: solución de diferencias

Relación con el Programa General de Trabajo y el presupuesto por programas Indíquese a qué impacto y efecto del Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019 y a qué producto del presupuesto por programas 2016-2017 contribuiría este proyecto de resolución en caso de que fuera adoptada. Programa General de Trabajo 2014-2019: Efecto 6.2 La OMS desempeña su labor de manera responsable y transparente, y cuenta con marcos de evaluación y gestión de riesgos que funcionan correctamente. Proyecto por programas 2016-2017: Producto 6.2.3 En toda la Organización se promueve el comportamiento ético, la conducta decente y la equidad.

2.

Si no hay relación con los resultados indicados en el Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019 y el presupuesto por programas 2016-2017, justifíquese por qué habría que estudiar el proyecto de resolución. No se aplica.

3.

¿Cuál es el plazo propuesto para aplicar esta resolución? Se prevé que la aplicación empezará entre el 1 de septiembre de 2016 y el 1 de enero de 2017.

Si el plazo abarca futuros presupuestos por programas, apórtese información adicional en la sección de costos. B. 1. Repercusiones presupuestarias de la aplicación de la resolución Bienio actual: necesidades presupuestarias estimadas, en US$ Nivel Oficinas en los países Oficinas regionales Sede Total Personal 0 0 10 756 350 10 756 350 Actividades 0 0 35 000 35 000 Total 0 0 10 791 350 10 791 350

1(a) ¿Está incluida en el actual presupuesto por programas la totalidad de las necesidades presupuestarias estimadas para aplicar la resolución? (Sí/No) No. 1(b) Repercusiones financieras en el presupuesto del bienio actual: – ¿Qué cantidad está financiada en el bienio actual? US$ 5 646 725 – ¿Cuáles son los déficits de financiación? US$ 5 144 625 – ¿Qué medidas se proponen para subsanar esos déficits? La Secretaría está estudiando activamente el modo de establecer nuevas funciones, y su manejo, en el conjunto de la Organización de forma más costoeficaz, lo que reduciría los costos efectivos. 2. Próximo bienio: necesidades presupuestarias estimadas, en US$ Nivel Oficinas en los países Oficinas regionales Sede Total Personal No se aplica No se aplica No se aplica No se aplica Actividades No se aplica No se aplica No se aplica No se aplica Total No se aplica No se aplica No se aplica No se aplica

520

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

2(a) Repercusiones financieras en el presupuesto del próximo bienio: – ¿Qué cantidad está financiada actualmente para el próximo bienio? No se aplica. – ¿Cuáles son los déficits de financiación? No se aplica. – ¿Qué medidas se proponen para subsanar esos déficits? No se aplica.

Resolución WHA69.19: A. 1.

Estrategia mundial de recursos humanos para la salud: personal sanitario 2030

Relación con el Programa General de Trabajo y el presupuesto por programas Indíquese a qué impacto y efecto del Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019 y a qué producto del presupuesto por programas 2016-2017 contribuiría este proyecto de resolución en caso de que fuera adoptada. Duodécimo Programa General de Trabajo: categoría 4, sistemas de salud; área programática 4.2, servicios de salud integrados y centrados en la persona. Presupuesto por programas: producto 4.2.2.

2.

Si no hay relación con los resultados indicados en el Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019 y el presupuesto por programas 2016-2017, justifíquese por qué habría que estudiar el proyecto de resolución. No se aplica.

3.

¿Cuál es el plazo propuesto para aplicar esta resolución? El calendario de ejecución propuesto abarca 15 años (de 2016 a 2030), pero las actuales necesidades de financiación están alineadas con dos bienios del Duodécimo Programa General de Trabajo (2016-2017 y 2018-2019).

Si el plazo abarca futuros presupuestos por programas, apórtese información adicional en la sección de costos. B. 1. Repercusiones presupuestarias de la aplicación de la resolución Bienio actual: necesidades presupuestarias estimadas, en millones de US$ Nivel Oficinas en los países Oficinas regionales Sede Total Personal 7,66 7,19 7,81 22,66 Actividades 13,15 1,89 3,27 18,31 Total 20,81 9,08 11,08 40,97

1(a) ¿Está incluida en el actual presupuesto por programas la totalidad de las necesidades presupuestarias estimadas para aplicar la resolución? (Sí/No) Sí.

ANEXO 15

521

1(b) Repercusiones financieras en el presupuesto del bienio actual: – ¿Qué cantidad está financiada en el bienio actual? US$ 17,00 millones. – ¿Cuáles son los déficits de financiación? US$ 23,97 millones. – ¿Qué medidas se proponen para subsanar esos déficits? Movilización coordinada de recursos para una posible financiación mediante contribuciones voluntarias. 2. Próximo bienio: necesidades presupuestarias estimadas, en millones de US$ Nivel Oficinas en los países Oficinas regionales Sede Total Personal 8,04 7,55 8,19 23,87 Actividades 13,81 1,99 3,43 19,23 Total 21,85 9,54 11,62 43,01

2(a) Repercusiones financieras en el presupuesto del próximo bienio: – ¿Qué cantidad está financiada actualmente para el próximo bienio? 0. – ¿Cuáles son los déficits de financiación? US$ 43,01 millones. – ¿Qué medidas se proponen para subsanar esos déficits? Movilización coordinada de recursos, en particular a través del diálogo sobre la financiación, para una posible financiación mediante contribuciones voluntarias.

Resolución WHA69.20: A. 1.

Fomento de la innovación y el acceso a medicamentos pediátricos de calidad, seguros, eficaces y asequibles

Relación con el Programa General de Trabajo y el presupuesto por programas Indíquese a qué impacto y efecto del Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019 y a qué producto del presupuesto por programas 2016-2017 contribuiría este proyecto de resolución en caso de que fuera adoptada. Efectos 3 y 4.3.1 del Duodécimo Programa General de Trabajo.

2.

Si no hay relación con los resultados indicados en el Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019 y el presupuesto por programas 2016-2017, justifíquese por qué habría que estudiar el proyecto de resolución. No se aplica.

3.

¿Cuál es el plazo propuesto para aplicar esta resolución? Desde el cuarto trimestre de 2016 hasta el final de 2019.

Si el plazo abarca futuros presupuestos por programas, apórtese información adicional en la sección de costos.

522

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

B. 1.

Repercusiones presupuestarias de la aplicación de la resolución Bienio actual: necesidades presupuestarias estimadas, en millones de US$ Nivel Oficinas en los países Oficinas regionales Sede Total Personal 0,83 0,83 1,12 2,78 Actividades 0,13 0,27 0,98 1,38 Total 0,96 1,10 2,10 4,16

1(a) ¿Está incluida en el actual presupuesto por programas la totalidad de las necesidades presupuestarias estimadas para aplicar la resolución? (Sí/No) Sí. 1(b) Repercusiones financieras en el presupuesto del bienio actual: – ¿Qué cantidad está financiada en el bienio actual? 0. – ¿Cuáles son los déficits de financiación? US$ 4,16 millones. – ¿Qué medidas se proponen para subsanar esos déficits? El déficit se solventará a través de la movilización coordinada de recursos con miras a una possible financiación mediante contribuciones voluntarias. 2. Próximo bienio: necesidades presupuestarias estimadas, en millones de US$ Nivel Oficinas en los países Oficinas regionales Sede Total Personal 0,83 0,83 1,12 2,78 Actividades 0,123 0,27 0,98 1,38 Total 0,96 1,10 2,10 4,16

2(a) Repercusiones financieras en el presupuesto del próximo bienio: – ¿Qué cantidad está financiada actualmente para el próximo bienio? 0. – ¿Cuáles son los déficits de financiación? US$ 4,16 millones. – ¿Qué medidas se proponen para subsanar esos déficits? El déficit se solventará a través de la movilización coordinada de recursos con miras a una possible financiación mediante contribuciones voluntarias.

ANEXO 15

523

Resolución WHA69.21: A. 1.

Reducción de la carga de micetoma

Relación con el Programa General de Trabajo y el presupuesto por programas Indíquese a qué impacto y efecto del Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019 y a qué producto del presupuesto por programas 2016-2017 contribuiría este proyecto de resolución en caso de que fuera adoptada. Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019: Efecto 1.4 Acceso ampliado y constante a los medicamentos esenciales para el tratamiento de enfermedades tropicales desatendidas. Presupuesto por programas 2016-2017: Producto 1.4.2 Se habrá facilitado la aplicación y el seguimiento de las intervenciones de control de las enfermedades tropicales desatendidas mediante directrices técnicas y asistencia técnica basadas en pruebas científicas; y Producto 1.4.3 Se habrán desarrollado nuevos conocimientos, soluciones y estrategias de aplicación, acordes con las necesidades sanitarias de los países en los que las enfermedades son endémicas. Las actividades prescritas por la resolución forman parte de los productos entregables que necesitan ser reforzados específicamente para controlar el micetoma. El Programa Especial UNICEF/PNUD/Banco Mundial/OMS de Investigaciones y Enseñanzas sobre Enfermedades Tropicales ya no se ocupa de la gestión de la investigación y el desarrollo de fármacos y productos diagnósticos en caso de que fueran necesarios para el micetoma, pero podría colaborar con la Secretaría en el establecimiento de grupos de expertos para analizar la situación y definir las prioridades en materia de investigación. En el presente informe no se incluyen los fondos necesarios para llevar adelante estas prioridades.

2.

Si no hay relación con los resultados indicados en el Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019 y el presupuesto por programas 2016-2017, justifíquese por qué habría que estudiar el proyecto de resolución. No se aplica. ¿Cuál es el plazo propuesto para aplicar esta resolución? 10 años.

3.

Si el plazo abarca futuros presupuestos por programas, apórtese información adicional en la sección de costos. B. 1. Repercusiones presupuestarias de la aplicación de la resolución Bienio actual: necesidades presupuestarias estimadas, en US$ Nivel Oficinas en los países Oficinas regionales Sede Total Personal 300 000 200 000 400 000 900 000 Actividades 300 000 200 000 100 000 600 000 Total 600 000 400 000 500 000 1 500 000

1(a) ¿Está incluida en el actual presupuesto por programas la totalidad de las necesidades presupuestarias estimadas para aplicar la resolución? (Sí/No) Sí. 1(b) Repercusiones financieras en el presupuesto del bienio actual: – ¿Qué cantidad está financiada en el bienio actual? Ninguna. – ¿Cuáles son los déficits de financiación? US$ 1 500 000. – ¿Qué medidas se proponen para subsanar esos déficits? Actividades de promoción, nueva priorización y movilización de recursos. Se podrían negociar posibles fuentes de financiación externa con los asociados de la OMS mediante alianzas para el desarrollo de productos.

524

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

2.

Próximo bienio: necesidades presupuestarias estimadas, en US$ Nivel Oficinas en los países Oficinas regionales Sede Total Personal 400 000 300 000 500 000 1 200 000 Actividades 400 000 250 000 150 000 800 000 Total 800 000 550 000 650 000 2 000 000

2(a) Repercusiones financieras en el presupuesto del próximo bienio: – ¿Qué cantidad está financiada actualmente para el próximo bienio? Ninguna. – ¿Cuáles son los déficits de financiación? US$ 2 000 000. – ¿Qué medidas se proponen para subsanar esos déficits? Actividades de promoción, nueva priorización y movilización de recursos. Se podrían negociar posibles fuentes de financiación externa con los asociados de la OMS mediante alianzas para el desarrollo de productos.

Resolución WHA69.22: A. 1.

Estrategias mundiales del sector de la salud contra el VIH, las hepatitis víricas y las infecciones de transmisión sexual para el periodo 2016-2021

Relación con el Programa General de Trabajo y el presupuesto por programas Indíquese a qué impacto y efecto del Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019 y a qué producto del presupuesto por programas 2016-2017 contribuiría este proyecto de resolución en caso de que fuera adoptada. Efecto 1.1: productos 1.1.1 [VIH] y 1.1.2 [hepatitis víricas] Efecto 1.5: productos 1.5.1 [VIH, infecciones de transmisión sexual] y 1.5.3 [hepatitis víricas] Efecto 2.2: producto 2.2.3 [VIH, hepatitis víricas] Efecto 3.1: productos 3.1.1, 3.1.2, 3.1.3 y 3.1.5 [VIH, infecciones de transmisión sexual] y 3.1.6 [infecciones de transmisión sexual] Efecto 3.3: producto 3.3.2 [VIH] Efecto 3.4: producto 3.3.2 [VIH] Efecto 4.2: producto 4.2.3 [VIH, hepatitis víricas e infecciones de transmisión sexual] Efecto 4.3: productos 4.3.1, 4.3.2 y 4.3.3 [VIH, hepatitis víricas e infecciones de transmisión sexual] Efecto 5.1: producto 5.1.1 [hepatitis víricas, infecciones de transmisión sexual] Efecto 5.2: producto 5.2.1 [hepatitis víricas, infecciones de transmisión sexual]

2.

Si no hay relación con los resultados indicados en el Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019 y el presupuesto por programas 2016-2017, justifíquese por qué habría que estudiar el proyecto de resolución. No se aplica.

3.

¿Cuál es el plazo propuesto para aplicar esta resolución? 2016-2021.

Si el plazo abarca futuros presupuestos por programas, apórtese información adicional en la sección de costos.

ANEXO 15

525

B. 1.

Repercusiones presupuestarias de la aplicación de la resolución Bienio actual: necesidades presupuestarias estimadas, en US$ Personal 50,14 29,60 41,31 121,05 Actividades 23,10 16,56 24,95 64,61 Total 73,24 46,16 66,26 185,66

Nivel Oficinas en los países Oficinas regionales Sede Total

1(a) ¿Está incluida en el actual presupuesto por programas la totalidad de las necesidades presupuestarias estimadas para aplicar la resolución? (Sí/No) Sí. 1(b) Repercusiones financieras en el presupuesto del bienio actual: ¿Qué cantidad está financiada en el bienio actual? Aproximadamente US$ 139,46 millones.  VIH: El costo total en 2016-2017 es de US$ 134,85 millones, de los que aproximadamente US$ 115,85 millones están disponibles a nivel de toda la OMS para la aplicación de la estrategia.  Hepatitis víricas: El costo total en 2016-2017 es de US$ 33,11 millones, de los que aproximadamente US$ 15,20 millones están disponibles a nivel de toda la OMS para la aplicación de la estrategia.  Infecciones de transmisión sexual: El costo total en 2016-2017 es de US$ 17,70 millones, de los que aproximadamente US$ 8,41 millones están disponibles a nivel de toda la OMS para la aplicación de la estrategia. ¿Cuáles son los déficits de financiación? Aproximadamente US$ 46,20 millones.

VIH: Se necesitan aproximadamente US$ 19,00 millones adicionales para garantizar la plena aplicación de las actividades mencionadas con miras a alcanzar las metas de la estrategia.  Hepatitis víricas: Se necesitan aproximadamente US$ 17,91 millones adicionales para garantizar la plena aplicación de las actividades mencionadas con miras a alcanzar las metas de la estrategia.  Infecciones de transmisión sexual: Se calcula que el déficit de financiación para aplicar la estrategia es de aproximadamente US$ 9,29 millones. ¿Qué medidas se proponen para subsanar esos déficits?   VIH: Movilización de recursos adicionales por conducto del Departamento de VIH/Sida y como parte del plan de movilización coordinada de recursos para toda la Organización con miras a subsanar el déficit de financiación del presupuesto por programas 2016-2017. Hepatitis víricas: Movilización de recursos por conducto del Departamento de VIH/Sida (incluido el programa mundial contra la hepatitis) y como parte del plan de movilización coordinada de recursos para toda la Organización con miras a subsanar el déficit de financiación del presupuesto por programas 2016-2017. Infecciones de transmisión sexual: Movilización de recursos adicionales por conducto del Departamento de Salud Reproductiva e Investigaciones Conexas y como parte del plan de movilización coordinada de recursos para toda la Organización con miras a subsanar el déficit de financiación del presupuesto por programas 2016-2017. Próximo bienio: necesidades presupuestarias estimadas, en US$ Nivel Oficinas en los países Oficinas regionales Sede Total Personal 52,54 30,20 41,60 124,34 Actividades 24,20 16,86 25,60 66,66 Total 76,74 47,06 67,20 191,00

2.

526

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

2(a) Repercusiones financieras en el presupuesto del próximo bienio: – ¿Qué cantidad está financiada actualmente para el próximo bienio? Actualmente no hay financiación para el periodo 2018-2019. – ¿Cuáles son los déficits de financiación? 100%  ¿Qué medidas se proponen para subsanar esos déficits? Medidas por determinar según las necesidades: movilización coordinada de recursos a través del diálogo sobre financiación y la recaudación de fondos voluntarios especificados.

Resolución WHA69.23: A. 1.

Seguimiento del informe del Grupo consultivo de expertos en investigación y desarrollo: financiación y coordinación

Relación con el Programa General de Trabajo y el presupuesto por programas Indíquese a qué impacto y efecto del Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019 y a qué producto del presupuesto por programas 2016-2017 contribuiría este proyecto de resolución en caso de que fuera adoptada. Se habrá posibilitado un mayor acceso a medicamentos y otras tecnologías sanitarias seguras, eficaces y de buena calidad y su uso racional. Efecto: 4.3 Producto: 4.3.2

2.

Si no hay relación con los resultados indicados en el Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019 y el presupuesto por programas 2016-2017, justifíquese por qué habría que estudiar el proyecto de resolución. No se aplica.

3.

¿Cuál es el plazo propuesto para aplicar esta resolución? 2016-2017 y 2018-2019.

Si el plazo abarca futuros presupuestos por programas, apórtese información adicional en la sección de costos. B. 1. Repercusiones presupuestarias de la aplicación de la resolución Bienio actual: necesidades presupuestarias estimadas: US$ 9,5 millones Nivel Oficinas en los países Oficinas regionales Sede Total Personal 0 0 5 5 Actividades 0 0 4,5 4,5 Total 0 0 9,5 9,5

1(a) ¿Está incluida en el actual presupuesto por programas la totalidad de las necesidades presupuestarias estimadas para aplicar la resolución? (Sí/No) SÍ – en lo que respecta al Observatorio Mundial de la Investigación y el Desarrollo Sanitarios y el mecanismo de coordinación. NO – en el presupuesto por programas no están incluidas las necesidades presupuestarias estimadas para los proyectos de demostración de investigación y desarrollo sanitarios (US$ 30 millones).

ANEXO 15

527

1(b) Repercusiones financieras en el presupuesto del bienio actual: – ¿Qué cantidad está financiada en el bienio actual? US$ 1,7 millones. – ¿Cuáles son los déficits de financiación? US$ 7,8 millones para las labores previstas en el presupuesto por programas; US$ 30 millones para los proyectos de demostración (fuera del presupuesto por programas). – ¿Qué medidas se proponen para subsanar esos déficits? Movilización coordinada de recursos, en particular a través del diálogo sobre la financiación, para una posible financiación mediante contribuciones voluntarias. 2. Próximo bienio: necesidades presupuestarias estimadas, en millones de US$ Nivel Oficinas en los países Oficinas regionales Sede Total Personal 0 0 7 7 Actividades 0 0 6 6 Total 0 0 13 13

2(a) Repercusiones financieras en el presupuesto del próximo bienio: – ¿Qué cantidad está financiada actualmente para el próximo bienio? US$ 1 millón. – ¿Cuáles son los déficits de financiación? US$ 12 millones para las actividades previstas en el presupuesto por programas, y US$ 50 millones para los proyectos de demostración, que están fuera del presupuesto por programas. – ¿Qué medidas se proponen para subsanar esos déficits? Movilización coordinada de recursos, tal y como se pide en el párrafo dispositivo 2(9) de la resolución.

Resolución WHA69.24: Fortalecimiento de los servicios de salud integrados y centrados en la persona A. 1. Relación con el Programa General de Trabajo y el presupuesto por programas Indíquese a qué impacto y efecto del Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019 y a qué producto del presupuesto por programas 2016-2017 contribuiría este proyecto de resolución en caso de que fuera adoptada. Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019: La resolución, en la que se trazan estrategias para servicios más integrados y eficaces, la ampliación de los servicios a poblaciones subatendidas y el apoyo a los sistemas que sustentan la seguridad sanitaria en los países, contribuirá a los siguientes impactos: reducir la mortalidad de los menores de 5 años; reducir la mortalidad materna; reducir la mortalidad prematura por enfermedades no transmisibles; prevenir las muertes, enfermedades y discapacidades generadas por las emergencias; y reducir la diferencia de mortalidad de los menores de 5 años entre los entornos rurales y urbanos. Presupuesto por programas 2016-2017: Producto 4.2.1 Se habrán establecido en los países sistemas de prestación equitativa de servicios integrados y centrados en la persona y se habrán fortalecido los enfoques de la salud pública; Producto 4.2.2 Se habrán aplicado en los países estrategias relativas al personal sanitario orientadas hacia el logro de la cobertura sanitaria universal; y Producto 4.2.3 Se habrá capacitado a los países en el mejoramiento de la seguridad de los pacientes y la calidad de los servicios, y en el empoderamiento de los pacientes en el contexto de la cobertura sanitaria universal.

528

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

2.

Si no hay relación con los resultados indicados en el Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019 y el presupuesto por programas 2016-2017, justifíquese por qué habría que estudiar el proyecto de resolución. No se aplica.

3.

¿Cuál es el plazo propuesto para aplicar esta resolución? La resolución servirá de base para la aplicación del Marco sobre servicios de salud integrados y centrados en la persona, 2016-2026.

Si el plazo abarca futuros presupuestos por programas, apórtese información adicional en la sección de costos. B. 1. Repercusiones presupuestarias de la aplicación de la resolución Bienio actual: necesidades presupuestarias estimadas, en US$ Nivel Oficinas en los países Oficinas regionales Sede Total Personal 0 550 000 550 000 1 100 000 Actividades 5 000 000 400 000 1 015 000 6 415 000 Total 5 000 000 950 000 1 565 000 7 515 000

1(a) ¿Está incluida en el actual presupuesto por programas la totalidad de las necesidades presupuestarias estimadas para aplicar la resolución? (Sí/No) Sí. 1(b) Repercusiones financieras en el presupuesto del bienio actual: – ¿Qué cantidad está financiada en el bienio actual? US$ 0,94 millones. – ¿Cuáles son los déficits de financiación? US$ 6,575 millones. – ¿Qué medidas se proponen para subsanar esos déficits? El déficit de financiación se subsanará mediante el plan de movilización coordinada de recursos para toda la Organización destinado a resolver los problemas de falta de fondos para el presupuesto por programas 2016-2017. 2. Próximo bienio: necesidades presupuestarias estimadas, en US$ Nivel Oficinas en los países Oficinas regionales Sede Total Personal 0 550 000 550 000 1 100 000 Actividades 4 200 000 400 000 1 015 000 5 615 000 Total 4 200 000 950 000 1 565 000 6 715 000

2(a) Repercusiones financieras en el presupuesto del próximo bienio: – ¿Qué cantidad está financiada actualmente para el próximo bienio? 0. – ¿Cuáles son los déficits de financiación? US$ 6,715 millones. – ¿Qué medidas se proponen para subsanar esos déficits? El déficit de financiación se subsanará mediante el plan de movilización coordinada de recursos para toda la Organización destinado a resolver los problemas de falta de fondos para el presupuesto por programas 2018-2019.

ANEXO 15

529

Resolución WHA69.25: A. 1.

La escasez mundial de medicamentos y vacunas y la seguridad y accesibilidad de los medicamentos pediátricos

Relación con el Programa General de Trabajo y el presupuesto por programas Indíquese a qué impacto y efecto del Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019 y a qué producto del presupuesto por programas 2016-2017 contribuiría este proyecto de resolución en caso de que fuera adoptada. Efectos 3 y 4.3.1 del Duodécimo Programa General de Trabajo.

2.

Si no hay relación con los resultados indicados en el Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019 y el presupuesto por programas 2016-2017, justifíquese por qué habría que estudiar el proyecto de resolución. No se aplica.

3.

¿Cuál es el plazo propuesto para aplicar esta resolución? Desde el último trimestre de 2016 hasta el final de 2019.

Si el plazo abarca futuros presupuestos por programas, apórtese información adicional en la sección de costos. B. 1. Repercusiones presupuestarias de la aplicación de la resolución Bienio actual: necesidades presupuestarias estimadas, en millones de US$ Nivel Oficinas en los países Oficinas regionales Sede Total Personal 0,20 0,16 0,55 0,91 Actividades 0,46 0,43 2,51 3,40 Total 0,66 0,59 3,06 4,31

1(a) ¿Está incluida en el actual presupuesto por programas la totalidad de las necesidades presupuestarias estimadas para aplicar la resolución? (Sí/No) Sí. 1(b) Repercusiones financieras en el presupuesto del bienio actual: – ¿Qué cantidad está financiada en el bienio actual? 0. – ¿Cuáles son los déficits de financiación? US$ 4,31 millones. – ¿Qué medidas se proponen para subsanar esos déficits? Movilización coordinada de recursos para una posible financiación mediante contribuciones voluntarias. 2. Próximo bienio: necesidades presupuestarias estimadas, en millones de US$ Nivel Oficinas en los países Oficinas regionales Sede Total Personal 0,20 0,16 0,55 0,91 Actividades 0,46 0,43 1,51 2,40 Total 0,66 0,59 2,06 3,31

530

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

2(a) Repercusiones financieras en el presupuesto del próximo bienio: – ¿Qué cantidad está financiada actualmente para el próximo bienio? 0. – ¿Cuáles son los déficits de financiación? US$ 3,31 millones. – ¿Qué medidas se proponen para subsanar esos déficits? Movilización coordinada de recursos para una posible financiación mediante contribuciones voluntarias.

Decisión WHA69(8):

Decisión basada en las recomendaciones acordadas por la Reunión intergubernamental de composición abierta sobre reforma de la gobernanza (Ginebra, 8 y 9 de marzo, y 28 y 29 de abril de 2016)

A. 1.

Relación con el Programa General de Trabajo y el presupuesto por programas Indíquese a qué impacto y efecto del Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019 y a qué producto del presupuesto por programas 2016-2017 contribuiría este proyecto de decisión en caso de que fuera adoptada. Efecto 6.1 y producto 6.1.3.

2.

Si no hay relación con los resultados indicados en el Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019 y el presupuesto por programas 2016-2017, justifíquese por qué habría que estudiar el proyecto de decisión. No se aplica.

3.

¿Cuál es el plazo propuesto para aplicar esta decisión? La decisión se aplicará durante el bienio 2016-2017.

Si el plazo abarca futuros presupuestos por programas, apórtese información adicional en la sección de costos. B. 1. Repercusiones presupuestarias de la aplicación de la decisión Bienio actual − necesidades presupuestarias estimadas, en millones de US$: Nivel Oficinas en los países Oficinas regionales Sede Total Personal 0 0 0 0 Actividades 0 0 0,125 0,125 Total 0 0 0,125 0,125

1(a) ¿Está incluida en el actual presupuesto por programas la totalidad de las necesidades presupuestarias estimadas para aplicar la decisión? (Sí/No) Sí.

ANEXO 15

531

1(b) Repercusiones financieras en el presupuesto del bienio actual: – ¿Qué cantidad está financiada en el bienio actual? US$ 0,125 millones. – ¿Cuáles son los déficits de financiación? US$ 0 millones. – ¿Qué medidas se proponen para subsanar esos déficits? No se aplica. 2. Próximo bienio: necesidades presupuestarias estimadas, en millones de US$. Nivel Oficinas en los países Oficinas regionales Sede Total Personal 0 0 0 0 Actividades 0 0 0,05 0,05 Total 0 0 0,05 0,05

2(a) Repercusiones financieras en el presupuesto del próximo bienio: – ¿Qué cantidad está financiada actualmente para el próximo bienio? US$ 0,05 millones. – ¿Cuáles son los déficits de financiación? US$ 0 millones. – ¿Qué medidas se proponen para subsanar esos déficits? No se aplica.

Decisión WHA69(10): A. 1.

Situación sanitaria en el territorio palestino ocupado, incluida Jerusalén oriental, y en el Golán sirio ocupado

Relación con el Programa General de Trabajo y el presupuesto por programas Indíquese a qué impacto y efecto del Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019 y a qué producto del presupuesto por programas 2016-2017 contribuiría este proyecto de decisión en caso de que fuera adoptada. Objetivos de impacto: 4 y 7 Efectos: 1.5, 2.1, 2.2, 2.3, 3.1, 3.2, 3.3, 3.4, 4.1, 4.2, 5.1, 5.3, 6.1, 6.4

2.

Si no hay relación con los resultados indicados en el Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019 y el presupuesto por programas 2016-2017, justifíquese por qué habría que estudiar el proyecto de decisión. No se aplica.

3.

¿Cuál es el plazo propuesto para aplicar esta decisión? Lo que queda del bienio 2016-2017.

Si el plazo abarca futuros presupuestos por programas, apórtese información adicional en la sección de costos.

532

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

B. 1.

Repercusiones presupuestarias de la aplicación de la decisión Bienio actual: necesidades presupuestarias estimadas, en millones deUS$ Nivel Oficinas en los países Oficinas regionales Sede Total Personal 7,0 0 0 7,0 Actividades 9,3 0 0 9,3 Total 16,4 0 0 16,4

1(a) ¿Está incluida en el actual presupuesto por programas la totalidad de las necesidades presupuestarias estimadas para aplicar la decisión? (Sí/No) Sí. 1(b) Repercusiones financieras en el presupuesto del bienio actual, en millones de US$: – ¿Qué cantidad está financiada en el bienio actual? US$ 8,9 millones. – ¿Cuáles son los déficits de financiación? US$ 7,5 millones. – ¿Qué medidas se proponen para subsanar esos déficits? Los déficits se subsanarán mediante la movilización coordinada de recursos. 2. Próximo bienio: necesidades presupuestarias estimadas, en millones de US$ Nivel Oficinas en los países Oficinas regionales Sede Total Personal 0 0 0 0 Actividades 0 0 0 0 Total 0 0 0 0

2(a) Repercusiones financieras en el presupuesto del próximo bienio: – ¿Qué cantidad está financiada actualmente para el próximo bienio? No se aplica. – ¿Cuáles son los déficits de financiación? No se aplica. – ¿Qué medidas se proponen para subsanar esos déficits? No se aplica.

Decisión WHA69(11): A. 1.

Salud y medio ambiente: proyecto de hoja de ruta para reforzar la respuesta mundial a los efectos adversos de la contaminación del aire en la salud

Relación con el Programa General de Trabajo y el presupuesto por programas Indíquese a qué impacto y efecto del Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019 y a qué producto del presupuesto por programas 2016-2017 contribuiría este proyecto de resolución en caso de que fuera adoptada. Efectos del presupuesto por programas 2.1, 3.1 y 3.5 (productos 3.5.1, 3.5.2 y 3.5.3.). Programa General de Trabajo: la decisión está armonizada con prioridades de liderazgo centradas en abordar los objetivos de desarrollo relacionados con la salud.

ANEXO 15

533

2.

Si no hay relación con los resultados indicados en el Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019 y el presupuesto por programas 2016-2017, justifíquese por qué habría que estudiar el proyecto de decisión. No se aplica.

3.

¿Cuál es el plazo propuesto para aplicar esta decisión? La labor sobre la contaminación del aire y la salud continuará con posterioridad a 2019. Se llevará a cabo un examen a la vez que se elabora el próximo programa general de trabajo, lo que puede dar lugar a algunas modificaciones en el presupuesto general, en función de los cambios en las prioridades generales de la Organización.

Si el plazo abarca futuros presupuestos por programas, apórtese información adicional en la sección de costos. B. 1. Repercusiones presupuestarias de la aplicación de la decisión Bienio actual: necesidades presupuestarias estimadas, en millones de US$ Personal 0,68 2,99 2,33 6,00 Actividades 1,26 5,87 1,94 9,07 Total 1,94 8,86 4,27 15,07

Nivel Oficinas en los países Oficinas regionales Sede Total

1(a) ¿Está incluida en el actual presupuesto por programas la totalidad de las necesidades presupuestarias estimadas para aplicar la decisión? (Sí/No) Sí, sería posible garantizar la aplicación de esta decisión con el presupuesto por programas 2016-2017 aprobado. 1(b) Repercusiones financieras en el presupuesto del bienio actual: – ¿Qué cantidad está financiada en el bienio actual? US$ 3,5 millones. – ¿Cuáles son los déficits de financiación? US$ 11,6 millones. – ¿Qué medidas se proponen para subsanar esos déficits? El déficit se subsanará mediante la movilización coordinada de recursos, en particular el diálogo sobre la financiación, para la posible financiación mediante contribuciones voluntarias. 2. Próximo bienio: necesidades presupuestarias estimadas, en millones de US$ Nivel Oficinas en los países Oficinas regionales Sede Total Personal 0,68 2,99 2,33 6,00 Actividades 1,26 5,87 2,59 9,72 Total 1,94 8,86 4,92 15,72

2(a) Repercusiones financieras en el presupuesto del próximo bienio: – ¿Qué cantidad está financiada actualmente para el próximo bienio? 0. – ¿Cuáles son los déficits de financiación? US$ 15,7 millones. – ¿Qué medidas se proponen para subsanar esos déficits? El déficit se subsanará mediante la movilización coordinada de recursos, en particular el diálogo sobre la financiación, para la posible financiación mediante contribuciones voluntarias.

534

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

Decisión WHA69(12): A. 1.

Informe de la Comisión para acabar con la obesidad infantil

Relación con el Programa General de Trabajo y el presupuesto por programas Indíquese a qué impacto y efecto del Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019 y a qué producto del presupuesto por programas 2016-2017 contribuiría este proyecto de decisión en caso de que fuera adoptada. Programa General de Trabajo: Categoría 2 Enfermedades no transmisibles. Presupuesto por programas 2016-2017: efecto 2.1 y productos 2.1.1 y 2.1.2.

2.

Si no hay relación con los resultados indicados en el Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019 y el presupuesto por programas 2016-2017, justifíquese por qué habría que estudiar el proyecto de decisión. No se aplica.

3.

¿Cuál es el plazo propuesto para aplicar esta decisión? Por conducto del Consejo Ejecutivo en su 140.a reunión se elaborará un plan de aplicación para que sea examinado por la 70.a Asamblea Mundial de la Salud (2017).

Si el plazo abarca futuros presupuestos por programas, apórtese información adicional en la sección de costos. B. 1. Repercusiones presupuestarias de la aplicación de la decisión Bienio actual: necesidades presupuestarias estimadas, en millones de US$ Nivel Oficinas en los países Oficinas regionales Sede Total Personal No se aplica No se aplica 0,70 0,70 Actividades 0,45 0,55 0,30 1,30 Total 0,45 0,55 1,00 2,00

1(a) ¿ Está incluida en el actual presupuesto por programas la totalidad de las necesidades presupuestarias estimadas para aplicar la decisión? (Sí/No) Sí. 1(b) Repercusiones financieras en el presupuesto del bienio actual: – ¿Qué cantidad está financiada en el bienio actual? US$ 1 millón. – ¿Cuáles son los déficits de financiación? US$ 1 millón. – ¿Qué medidas se proponen para subsanar esos déficits? Movilización coordinada de recursos. 2. Próximo bienio: necesidades presupuestarias estimadas, en millones de US$. Nivel Oficinas en los países Oficinas regionales Sede Total Personal No se aplica No se aplica No se aplica 0 Actividades No se aplica No se aplica No se aplica 0 Total No se aplica No se aplica No se aplica 0

ANEXO 15

535

2(a) Repercusiones financieras en el presupuesto del próximo bienio: – ¿Qué cantidad está financiada actualmente para el próximo bienio? No se aplica. – ¿Cuáles son los déficits de financiación? No se aplica. – ¿Qué medidas se proponen para subsanar esos déficits? No se aplica.

Decisión WHA69(13):

Fortalecimiento de las sinergias entre la Asamblea Mundial de la Salud y la Conferencia de las Partes en el Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco

A. 1.

Relación con el Programa General de Trabajo y el presupuesto por programas Indíquese a qué impacto y efecto del Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019 y a qué producto del presupuesto por programas 2016-2017 contribuiría este proyecto de resolución en caso de que fuera adoptada. Enfermedades no transmisibles: efecto 2.1 y productos 2.1.1 y 2.1.2

2.

Si no hay relación con los resultados indicados en el Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019 y el presupuesto por programas 2016-2017, justifíquese por qué habría que estudiar el proyecto de decisión. No se aplica.

3.

¿Cuál es el plazo propuesto para aplicar esta decisión? De 2016 a 2019, y más allá.

Si el plazo abarca futuros presupuestos por programas, apórtese información adicional en la sección de costos. B. 1. Repercusiones presupuestarias de la aplicación de la decisión Bienio actual: necesidades presupuestarias estimadas, en millones de US$ Personal 0,000 0,000 0,019 0,019 Actividades 0,000 0,000 0,012 0,012 Total 0,000 0,000 0,031 0,031

Nivel Oficinas en los países Oficinas regionales Sede Total

1(a) ¿Está incluida en el actual presupuesto por programas la totalidad de las necesidades presupuestarias estimadas para aplicar la decisión? (Sí/No) Sí.

536

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

1(b) Repercusiones financieras en el presupuesto del bienio actual: – ¿Qué cantidad está financiada en el bienio actual? US$ 0,031 millones. – ¿Cuáles son los déficits de financiación? 0. – ¿Qué medidas se proponen para subsanar esos déficits? No se aplica. 2. Próximo bienio: necesidades presupuestarias estimadas, en US$ Nivel Oficinas en los países Oficinas regionales Sede Total Personal 0,000 0,000 0,019 0,019 Actividades 0,000 0,000 0,012 0,012 Total 0,000 0,000 0,031 0,031

2(a) Repercusiones financieras en el presupuesto del próximo bienio: – ¿Qué cantidad está financiada actualmente para el próximo bienio? US$ 0,031 millones. – ¿Cuáles son los déficits de financiación? 0. – ¿Qué medidas se proponen para subsanar esos déficits? No se aplica.

Decisión WHA69(14): A. 1.

Aplicación del Reglamento Sanitario Internacional (2005)

Relación con el Programa General de Trabajo y el presupuesto por programas Indíquese a qué impacto y efecto del Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019 y a qué producto del presupuesto por programas 2016-2017 contribuiría este proyecto de decisión en caso de que fuera adoptada. Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014–2019: la aplicación de las disposiciones del Reglamento Sanitario Internacional (2005) es una de las seis prioridades de la OMS en materia de liderazgo. Presupuesto por programas 2016−2017, producto 5.1: Se han cumplido todas las obligaciones contraídas en virtud del Reglamento Sanitario Internacional (2005).

2.

Si no hay relación con los resultados indicados en el Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019 y el presupuesto por programas 2016-2017, justifíquese por qué habría que estudiar el proyecto de decisión.

3.

¿Cuál es el plazo propuesto para aplicar esta decisión? El plan de aplicación mundial debe finalizarse antes de la 140.ª reunión del Consejo Ejecutivo en enero de 2017.

Si el plazo abarca futuros presupuestos por programas, apórtese información adicional en la sección de costos.

ANEXO 15

537

B. 1.

Repercusiones presupuestarias de la aplicación de la decisión Bienio actual: necesidades presupuestarias estimadas, en millones de US$ Nivel Oficinas en los países Oficinas regionales Sede Total Personal 0 0 0 0 Actividades 0 0 0 0 Total 0 0 0 0

1(a) ¿Está incluida en el actual presupuesto por programas la totalidad de las necesidades presupuestarias estimadas para aplicar la decisión? (Sí/No) Sí. 1(b) Repercusiones financieras en el presupuesto del bienio actual en millones de US$: – ¿Qué cantidad está financiada en el bienio actual? No se aplica. – ¿Cuáles son los déficits de financiación? No se aplica. – ¿Qué medidas se proponen para subsanar esos déficits? No se aplica. 2. Próximo bienio: necesidades presupuestarias estimadas, en millones de US$ Nivel Oficinas en los países Oficinas regionales Sede Total Personal 0 0 0 0 Actividades 0 0 0 0 Total 0 0 0 0

2(a) Repercusiones financieras en el presupuesto del próximo bienio en millones de US$: – ¿Qué cantidad está financiada actualmente para el próximo bienio? No se aplica. – ¿Cuáles son los déficits de financiación? No se aplica. – ¿Qué medidas se proponen para subsanar esos déficits? No se aplica.

538

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

Decisión WHA69(15):

La dimensión de salud pública del problema mundial de las drogas, en particular en el contexto del periodo extraordinario de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el problema mundial de las drogas, celebrada en abril de 2016

A. 1.

Relación con el Programa General de Trabajo y el presupuesto por programas Indíquese a qué impacto y efecto del Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019 y a qué producto del presupuesto por programas 2016-2017 contribuiría este proyecto de decisión en caso de que fuera adoptada. Programa General de Trabajo: Efecto de la categoría 2: Acceso ampliado a servicios de salud mental y trastornos derivados del consumo de sustancias. Presupuesto por programas 2016-2017: Producto 2.2.3: Se habrá posibilitado la ampliación y el fortalecimiento de las estrategias, los sistemas y las intervenciones de los países en lo que respecta a los trastornos provocados por el consumo de alcohol y otras sustancias psicoactivas.

2.

Si no hay relación con los resultados indicados en el Duodécimo Programa General de Trabajo, 2014-2019 y el presupuesto por programas 2016-2017, justifíquese por qué habría que estudiar el proyecto de decisión. No se aplica.

3.

¿Cuál es el plazo propuesto para aplicar esta decisión? El plazo de aplicación propuesto es de 8 meses (de junio de 2016 a enero de 2017).

Si el plazo abarca futuros presupuestos por programas, apórtese información adicional en la sección de costos. B. 1. Repercusiones presupuestarias de la aplicación de la decisión Bienio actual: necesidades presupuestarias estimadas, en millones de US$ Nivel Oficinas en los países Oficinas regionales Sede Total Personal 0 0 0,3 0,3 Actividades 0 0 0,05 0,05 Total 0 0 0,35 0,35

1(a) ¿Está incluida en el actual presupuesto por programas la totalidad de las necesidades presupuestarias estimadas para aplicar la decisión? (Sí/No) No. 1(b) Repercusiones financieras en el presupuesto del bienio actual: – ¿Qué cantidad está financiada en el bienio actual? US$ 0. – ¿Cuáles son los déficits de financiación? US$ 0,35 millones. – ¿Qué medidas se proponen para subsanar esos déficits? Los déficits se abordarán mediante las actividades de movilización coordinada de recursos.

ANEXO 15

539

2.

Próximo bienio: necesidades presupuestarias estimadas, en millones de US$. Nivel Oficinas en los países Oficinas regionales Sede Total Personal 0 0 0 0 Actividades 0 0 0 0 Total 0 0 0 0

2(a) Repercusiones financieras en el presupuesto del próximo bienio: – ¿Qué cantidad está financiada actualmente para el próximo bienio? No se aplica. – ¿Cuáles son los déficits de financiación? US$ 0. – ¿Qué medidas se proponen para subsanar esos déficits? No se aplica.

Decisión WHA69(16):

Asignación estratégica de los márgenes presupuestarios1

1. Relación con el proyecto de presupuesto por programas 2016-2017 (véase el documento A68/7 http://apps.who.int/gb/ebwha/pdf_files/WHA68/A68_7-sp.pdf) Categoría: 6. Servicios corporativos/funciones instrumentales Área programática: Planificación estratégica, coordinación de recursos y presentación de informes Efecto: 6.3 Producto: 6.3.1

¿De qué modo contribuiría la decisión a la consecución de los resultados previstos en las áreas programáticas supra? La decisión apoyará la aplicación de los principios rectores para la asignación estratégica de los márgenes presupuestarios en aras de un mejor rendimiento y uso de los recursos de cooperación técnica a nivel de los países. ¿Están incluidos en el presupuesto por programas los entregables y productos que se piden en la decisión? (Sí/No) Sí 2. Costos estimados y repercusiones en la dotación de personal en relación con el presupuesto por programas a) Costo total Indíquese i) el periodo de vigencia de la decisión durante el cual la Secretaría tendrá que realizar actividades de aplicación y ii) el costo de esas actividades (estimación redondeada a la decena de millar de US$ más próxima). i) La decisión no establece plazos para su aplicación. ii) En lo que respecta a las actividades de la Secretaría, la decisión no conlleva ningún costo en relación con el presupuesto por programas.

Este cálculo de costos acompañaba originalmente la decisión EB137(7), que aparece en el anexo del documento EB137/2015/REC/1.

1

540

69.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD

b)

Costos en el bienio 2016-2017 Indíquese la porción del costo indicado en 3(a) que corresponde al bienio 2016-2017 (estimación redondeada a la decena de millar de US$ más próxima). No se aplica. Indíquese en qué niveles de la Organización se realizarían los gastos y en qué regiones, cuando corresponda. La decisión guarda relación con los tres niveles de la Organización, pero no conlleva costos adicionales. ¿Está incluida la totalidad de los costos en el presupuesto por programas para 2016-2017 aprobado? (Sí/No) No se prevé ninguna repercusión financiera en relación con el presupuesto por programas. En caso negativo, indíquese la cantidad que no está incluida. No se aplica.

c)

Repercusiones en la dotación de personal ¿Se puede aplicar la decisión con la dotación de personal actual? (Sí/No) Sí. En caso negativo, indíquese el número de funcionarios adicionales (equivalentes de puestos a tiempo completo) que serían necesarios, especificando la región, cuando corresponda, e indicando el perfil de ese personal.

4. Financiación ¿Están financiados en su totalidad los costos estimados para el bienio 2016-2017 que se indican en 3(b)? (Sí/No) Dado que no se prevé ninguna repercusión financiera, la pregunta relativa a la financiación íntegra de los costos no procede. En caso negativo, indíquese el déficit de financiación y el modo en que se movilizarían los fondos (señálense en detalle las procedencias de los fondos previstas).

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Informations clés
Type de document Governing Bodies documents
Date d'adoption
Source Organisation mondiale de la santé