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Poner fin a la desatención para alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible: razones para seguir invirtiendo en la lucha contra las enfermedades tropicales desatendidas 2021-2030

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iRAZONES PARA SEGUIR INVIRTIENDO EN LA LUCHA CONTRA LAS ENFERMEDADES TROPICALES DESATENDIDAS 2021-2030 Poner fin a la desatención para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible Razones para seguir invirtiendo en la lucha contra las enfermedades tropicales desatendidas 2021–2030

Poner fin a la desatención para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible Razones para seguir invirtiendo en la lucha contra las enfermedades tropicales desatendidas 2021-2030 ii RAZONES PARA SEGUIR INVIRTIENDO EN LA LUCHA CONTRA LAS ENFERMEDADES TROPICALES DESATENDIDAS 2021-2030 Poner fin a la desatención para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible: razones para seguir invirtiendo en la lucha contra las enfermedades tropicales desatendidas 2021–2030 [Ending the neglect to attain the Sustainable Development Goals: a rationale for continued investment in tackling neglected tropical diseases 2021–2030] ISBN 978-92-4-006652-6 (versión electrónica) ISBN 978-92-4-006653-3 (versión impresa) © Organización Mundial de la Salud 2023 Algunos derechos reservados. Esta obra está disponible en virtud de la licencia 3.0 OIG Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual de Creative Commons (CC BY-NC-SA 3.0 IGO; https://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/3.0/igo/deed.es). 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Toda mediación relativa a las controversias que se deriven con respecto a la licencia se llevará a cabo de conformidad con el Reglamento de Mediación de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (https://www.wipo.int/amc/es/mediation/rules). Forma de cita propuesta. Poner fin a la desatención para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible: razones para seguir invirtiendo en la lucha contra las enfermedades tropicales desatendidas 2021–2030 [Ending the neglect to attain the Sustainable Development Goals: a rationale for continued investment in tackling neglected tropical diseases 2021–2030]. Ginebra: Organización Mundial de la Salud; 2023. Licencia: CC BY-NC-SA 3.0 IGO. Catalogación (CIP). Puede consultarse en http://apps.who.int/iris. Ventas, derechos y licencias. Para comprar publicaciones de la OMS, véase http://apps.who.int/ bookorders. Para presentar solicitudes de uso comercial y consultas sobre derechos y licencias, véase https://www.who.int/es/copyright. 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Mwelecele («Mwele») Ntuli Malecela, quien fuera directora del Departamento de Control de las Enfermedades Tropicales Desatendidas de la OMS desde 2018 y hasta su prematura muerte, el 10 de febrero de 2022. Como Directora, guio el desarrollo de la nueva hoja de ruta para 2021–2030 y su puesta en marcha en enero de 2021. Mwele dedicó su carrera a combatir las enfermedades tropicales desatendidas. Fue sensible al sufrimiento de las poblaciones desfavorecidas y de las afectadas por enfermedades que podrían haberse evitado mejorando las condiciones de vida y haciendo más equitativo el acceso a los servicios de salud. Defendiendo «gastar más y gastar mejor», inició la labor de argumentario de la inversión continua en la lucha contra las enfermedades tropicales desatendidas y la priorización de esa inversión entre 2021 y 2030. Creía que se podía lograr poner fin a la epidemia de enfermedades tropicales desatendidas si se trabajaba de manera más inteligente y se adoptaban medidas concertadas a nivel mundial, regional y nacional. D E D I C A T O R I A © OMS/Gautam Biswas iv A RATIONALE FOR CONTINUED INVESTMENT IN TACKLING NEGLECTED TROPICAL DISEASES 2021–2030 Índice Prefacio Agradecimientos Glosario y abreviaturas Resumen ejecutivo 1. Introducción 2. Justificación de la inversión 2.1 Desafíos 2.2 Costo-beneficio de las intervenciones contra las enfermedades tropicales desatendidas 2.3 Perspectiva de la hoja de ruta 3. Prioridades de inversión 3.1 Las «mejores inversiones» y una integración más amplia 3.2 Lagunas en dimensiones programáticas específicas 3.3 Colaboración intersectorial 4. Un llamamiento a la acción 4.1 Actuar ahora 4.2 Actuar juntos Anexo 1. Datos de mortalidad y AVAD para las enfermedades tropicales desatendidas, 2019 Anexo 2. Metas e hitos de la hoja de ruta por enfermedad Anexo 3. Investigación y desarrollo sobre la economía de la salud para las ETD: datos económicos más completos para obtener un panorama total Figuras Figura 1. Vistazo general de los progresos logrados contra las ETD (hasta mayo de 2022) Figura 2. Esferas que requieren una acción concertada Figura 3. Distribución de AVAD causados por ETD por edad y sexo, 2019 Figura 4. Metas globales de la hoja de ruta mundial Figura 5. Evaluación de las deficiencias de la hoja de ruta por dimensión programática Estudios de casos 1. Côte d’Ivoire. Un enfoque integrado para el control y el tratamiento de las enfermedades tropicales desatendidas de la piel 2. Sierra Leona. Campañas comunitarias integradas y coordinadas de concienciación sobre la administración masiva de medicamentos 3. Bangladesh. Integración de las intervenciones de agua, saneamiento e higiene y enfermedades tropicales desatendidas para apoyar el control y la posible eliminación de las geohelmintiasis 4. Honduras. Plan estratégico para la prevención, atención, control y eliminación de enfermedades infecciosas desatendidas © OMS/Andy Craggs vRAZONES PARA SEGUIR INVIRTIENDO EN LA LUCHA CONTRA LAS ENFERMEDADES TROPICALES DESATENDIDAS 2021-2030 Í N D I C E Prefacio vi Agradecimientos vii Glosario y abreviaturas viii Resumen ejecutivo x 1. Introducción 1 2. Justificación de la inversión 5 2.1 Desafíos 5 2.2 Costo-beneficio de las intervenciones contra las enfermedades tropicales desatendidas 6 2.3 Perspectiva de la hoja de ruta 9 3. Prioridades de inversión 11 3.1 Las «mejores inversiones» y una integración más amplia 11 3.2 Deficiencias en dimensiones programáticas específicas 15 3.3 Colaboración intersectorial 22 4. Un llamamiento a la acción 23 4.1 Actuar ahora 24 4.2 Actuar juntos 24 Anexo 1. Datos de mortalidad y AVAD para las enfermedades tropicales desatendidas, 2019 30 Anexo 2. Metas de la hoja de ruta por enfermedad 31 Anexo 3. Investigación y desarrollo sobre economía de la salud para las ETD: datos económicos más completos para obtener un panorama total 33 Figuras Figura 1. Vistazo general de los progresos logrados contra las ETD 2 Figura 2. Esferas que requieren una acción concertada 4 Figura 3. Distribución de los AVAD causados por ETD por edad y sexo, 2019 5 Figura 4. Metas globales de la hoja de ruta mundial para 2030 9 Figura 5. Evaluación de las deficiencias de la hoja de ruta por dimensión programática 16 Estudio de caso 1. Côte d’Ivoire: un enfoque integrado para el control y el tratamiento de las enfermedades tropicales desatendidas de la piel 8 2. Sierra Leona: campañas comunitarias integradas y coordinadas de concienciación sobre la administración masiva de medicamentos 12 3. Bangladesh: integración de las intervenciones de agua, saneamiento e higiene y enfermedades tropicales desatendidas para apoyar el control y la posible eliminación de las geohelmintiasis 14 4. Honduras: plan estratégico para la prevención, atención, control y eliminación de enfermedades infecciosas desatendidas 20 vi RAZONES PARA SEGUIR INVIRTIENDO EN LA LUCHA CONTRA LAS ENFERMEDADES TROPICALES DESATENDIDAS 2021-2030 El documento de estrategia de alto nivel de la Organización Mundial de la Salud (OMS) titulado Poner fin a la desatención para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible: una hoja de ruta para las enfermedades tropicales desatendidas 2021–2030, al que denominaremos «la hoja de ruta», fue aprobado por la 73.a Asamblea Mundial de la Salud en noviembre de 2020 y presentado en enero de 2021. En él se traza el a un tiempo apasionante y difícil camino hacia la consecución de las metas para 2030 en relación con las enfermedades tropicales desatendidas (ETD). Ha resultado una experiencia profundamente enriquecedora colaborar y celebrar consultas con la comunidad mundial de las enfermedades tropicales desatendidas: países, asociados y financiadores internacionales de la salud. Hemos renovado nuestro compromisos con esta visión común y hemos definido medidas para la próxima década. Sin embargo, el camino que tenemos por delante estará plagado de retos: si queremos alcanzar las metas de 2030, serán necesarios esfuerzos considerables para acelerar el avance, en especial dar un último empujón y garantizar que se logren buenos resultados en las enfermedades cuya eliminación o erradicación está cerca. En la actualidad existe un consenso sobre que se debe fomentar el control sostenible a través de la integración de los programas de ETD en los sistemas nacionales de salud, la colaboración con sectores distintos del de la salud y el desarrollo de herramientas de diagnóstico y tratamiento más eficaces y asequibles, especialmente en el contexto de las ETD para las que actualmente no se dispone de herramientas. También será esencial llevar a cabo actividades de promoción y comunicación específicas para lograr que se tengan en cuenta las necesidades de salud particulares de las poblaciones afectadas por estas enfermedades al perseguir el objetivo de la cobertura sanitaria universal. Estos elementos también serán esenciales para garantizar que la meta 3 del Objetivo de Desarrollo Sostenible 3, referente a poner fin a la epidemia de ETD, se priorice en las agendas de salud internacionales y nacionales. Durante la consulta mundial en la que se basó la hoja de ruta se destacó la importancia de financiar la aceleración de los progresos necesarios para alcanzar las metas referentes a las enfermedades tropicales desatendidas para 2030. Durante algún tiempo, la falta de recursos ha supuesto un obstáculo importante para el control, la eliminación y la erradicación de las ETD, una situación que se ha agravado debido a la pandemia de enfermedad por coronavirus (COVID-19). No en vano, la pandemia ha alterado el curso de muchos objetivos de salud pública tanto a corto como a largo plazo. Como parte de la labor de preparación de la hoja de ruta, y en respuesta a la necesidad de aumentar la financiación y los recursos que señaló la comunidad de las ETD, este documento de promoción apoya la aplicación de la hoja de ruta para invertir en medidas para combatir estas enfermedades. Este argumentario se elaboró en un momento ya de por sí difícil para la financiación en relación con un conjunto amplio y diverso de enfermedades, en un contexto de recortes sin precedentes en los presupuestos de apoyo y de cambios en las prioridades internacionales. Así pues, este documento se propone explicar el valor socioeconómico de invertir en la lucha contra las ETD y destaca las prioridades que deben tenerse en cuenta en la inversión mundial. Nuestro trabajo se ha guiado no solo por la necesidad de contar con más fondos y financiadores, sino también por la necesidad de comprender el actual clima de financiación, en el cual importa más que nunca la relación calidad-precio de las intervenciones y el uso eficiente de los recursos para subsanar las lagunas más críticas. Además de abogar por la inversión en las enfermedades tropicales desatendidas, queremos también que se entienda mejor el impacto económico del control, la eliminación y la erradicación de estas enfermedades. Debemos seguir avanzando como una comunidad unida; solo así lograremos alcanzar las metas sobre las enfermedades tropicales desatendidas para 2030. Dr. Gautam Biswas Director en funciones Departamento de Control de las Enfermedades Tropicales Desatendidas de la Organización Mundial de la Salud P R E F A C I O viiRAZONES PARA SEGUIR INVIRTIENDO EN LA LUCHA CONTRA LAS ENFERMEDADES TROPICALES DESATENDIDAS 2021-2030 El Departamento de Control de las Enfermedades Tropicales Desatendidas de la OMS (OMS/NTD) inició la elaboración de este documento complementario a la hoja de ruta bajo la dirección de la difunta Dra. Mwelecele Ntuli Malecela. Redactores El equipo de redacción estuvo formado por Gautam Biswas y Xiao Xian Huang (OMS/NTD). Wouter Deelder, David Humphries y Alex Owens (Dalberg Global Development Advisors, Ginebra, Suiza) desarrollaron el concepto y el marco, realizaron entrevistas con expertos y partes interesadas y redactaron el documento. Revisores El proyecto final fue revisado por los siguientes expertos (enumerados por orden alfabético): Sarah Beeching, Oshun Partnership, Londres (Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte) Camilla Ducker, Tro da Global Health Consulting, Londres (Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte) Thoko Elphick-Pooley, Uniting to Combat Neglected Tropical Diseases, Hove (Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte) Iain Jones, Sightsavers, Haywards Heath (Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte) Patrick Lammie, Task Force for Global Health, Decatur (Estados Unidos de América) Bernhard Liese, Universidad de Georgetown, Washington D.C. (Estados Unidos de América) Deborah McFarland, Universidad de Emory, Atlanta (Estados Unidos de América) Katey Owen, Fundación Bill y Melinda Gates, Seattle (Estados Unidos de América) Emily Wainwright, Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, Washington D.C. (Estados Unidos de América) Marc Wormald, Uniting to Combat Neglected Tropical Diseases, Hove (Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte) Personal de la OMS Este documento también fue revisado por personal de los departamentos de Control de las Enfermedades Tropicales Desatendidas y de Gobernanza y Financiación de los Sistemas de Salud de la OMS, así como por oficinas regionales. Los cuatro estudios de casos de países incluidos en el documento fueron elaborados conjuntamente por personal de la Sede de la OMS y de las oficinas regionales de la OMS para Asia Sudoriental, África y las Américas. Las oficinas de la OMS en los países y los ministerios de Salud de Bangladesh, Côte d’Ivoire, Honduras y Sierra Leona ayudaron en la recopilación de información y la revisión de los borradores con las partes interesadas nacionales. Apoyo financiero Esta publicación ha sido financiada por Reaching the Last Mile y Sightsavers. A G R A D E C I M I E N T O S viii RAZONES PARA SEGUIR INVIRTIENDO EN LA LUCHA CONTRA LAS ENFERMEDADES TROPICALES DESATENDIDAS 2021-2030 Glosario y abreviaturas Las breves definiciones siguientes deben entenderse a efectos del presente documento. Su significado podría variar en otros contextos. Administración masiva de medicamentos Distribución de medicamentos a toda la población de una determinada división administrativa (estado, región, provincia, distrito, municipio o localidad), independiente de la presencia de síntomas o infección, aunque puede contemplarse algún criterio de exclusión. (En el presente documento, se usan indistintamente los términos «administración masiva de medicamentos» y «quimioprofilaxis».) Agua, saneamiento e higiene Asunto previsto en distintas metas del Objetivo de Desarrollo Sostenible 6 (Garantizar la disponibilidad de agua y su gestión sostenible y el saneamiento para todos). Los beneficios de tener acceso a una fuente mejorada de agua potable solo pueden materializarse plenamente si también se tiene acceso a un saneamiento mejorado y se observan buenas prácticas de higiene. Más allá de sus beneficios inmediatos, las intervenciones de agua, saneamiento e higiene tienen profundas repercusiones socioeconómicas más amplias, especialmente para las mujeres y las niñas. Año de vida ajustado en función de la discapacidad (AVAD) Medida de la carga de morbilidad general, expresada como el número de años perdidos por causa de los problemas de salud, las discapacidades o la mortalidad prematura; el concepto se introdujo en la década de 1990 para comparar la salud general y la esperanza de vida de los distintos países. Los AVAD para una enfermedad o una afección de salud se calculan como la suma de los años de vida perdidos por mortalidad prematura en la población y los años perdidos por discapacidad derivada de la afección de salud o sus consecuencias. 1 Úlcera de Buruli, enfermedad de Chagas, dengue y chikungunya, dracunculiasis, equinococosis, trematodiasis de transmisión alimentaria, tripanosomiasis africana humana, micetoma, cromoblastomicosis y otras micosis profundas, leishmaniasis, lepra, filariasis linfática, oncocercosis, rabia, sarna y otros ectoparásitos, esquistosomiasis, envenenamiento por mordedura de serpiente, geohelmintiasis, teniasis y cisticercosis, tracoma, pian. Atención comunitaria Atención para personas de todas las edades que necesitan atención de salud domiciliaria. Los servicios de atención comunitaria incluyen ayuda a domicilio, enfermería, fisioterapia y otros servicios de rehabilitación. Coordinación Colaboración entre sectores y programas adyacentes, dentro y fuera del sector de la salud, en la red general de las ETD. Sectores como el control de vectores y el de agua, saneamiento e higiene contribuyen de forma decisiva al avance en el combate contra las ETD. Una colaboración más eficaz acelerará y mantendrá los avances hacia la eliminación y el control de las ETD. Dimensiones programáticas Noción utilizada en la hoja de ruta que hace referencia a las esferas en relación con las que se pueden evaluar todos los programas de lucha contra las enfermedades tropicales desatendidas con el fin de identificar las medidas necesarias. En la hoja de ruta se enumeran 11 dimensiones: conocimientos científicos; pruebas diagnósticas; intervenciones eficaces; orientaciones operacionales y normativas; planificación, gobernanza y ejecución de programas; seguimiento y evaluación; acceso y logística; infraestructura y personal de salud; promoción y financiación; colaboración y acción multisectorial, y desarrollo de la capacidad y sensibilización. Dólar internacional Unidad monetaria hipotética que permitiría comprar en un determinado país una cantidad de bienes y servicios comparable a la que compraría un dólar estadounidense en Estados Unidos de América. Enfermedades tropicales desatendidas Las enfermedades tropicales desatendidas son un conjunto diverso de 20 enfermedades y grupos de enfermedades1 que afectan de manera desproporcionada a poblaciones que viven en la pobreza, predominantemente en zonas tropicales y subtropicales. Suponen una carga humana, social y económica devastadora para más de mil millones de personas en todo el mundo. © OMS/Eduardo Soteras Jalil © OMS/Yoshi Shimizu ixRAZONES PARA SEGUIR INVIRTIENDO EN LA LUCHA CONTRA LAS ENFERMEDADES TROPICALES DESATENDIDAS 2021-2030 Fallo del mercado Término general que describe situaciones en las que los mercados producen resultados ineficientes según el criterio de Pareto, lo que significa que los recursos se asignan de tal manera que no es posible mejorar la situación de nadie sin empeorar la de otro. Los fallos del mercado ofrecen una justificación para la intervención gubernamental. Incorporación Planificación y ejecución de intervenciones contra las ETD a través de la infraestructura del sistema nacional de salud con el fin de crear capacidad y contribuir a la prevención y el control sostenibles y eficaces de las enfermedades. Integración Agrupación o reunión de varias enfermedades, en función de su carga en los países, para facilitar la realización conjunta de intervenciones a través de una plataforma común, como la quimioprofilaxis y el uso de múltiples pruebas diagnósticas, y el seguimiento, la evaluación y la notificación integrados para todas las ETD endémicas pertinentes. Intervenciones poblacionales de salud pública Intervenciones dirigidas a la prevención de enfermedades y la promoción de la salud que afectan a toda una población y van más allá del tratamiento médico, abordando los sistemas contextuales o comunitarios y los factores de riesgo subyacentes, como el tabaquismo, el abuso de drogas y alcohol, la dieta y el sedentarismo, y factores sociales y ambientales. Laguna Reto actual o futuro para los programas y servicios de las ETD que impide que los actores alcancen las metas para 2030. Laguna común Una laguna que afecta a dos o más ETD. La hoja de ruta identifica cuatro lagunas fundamentales para las cuales se requiere actuar en relación con todas las ETD: pruebas diagnósticas y otras intervenciones clave; seguimiento y evaluación; acceso y logística, y promoción y financiación. «Mejor inversión» en desarrollo Inversión en una intervención o grupo de intervenciones que tiene un «impacto extraordinario» en la mejora de la distribución equitativa de los resultados sanitarios, económicos y/o sociales más amplios. «Mejor inversión» en salud Inversión en una intervención que represente un «excelente retorno» de la inversión en lo que se refiere a la mortalidad o la morbilidad. Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) Conjunto de 17 objetivos adoptados por todos los Estados Miembros de las Naciones Unidas en 2015 como parte de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Los ODS reconocen que, para poner fin a la pobreza y otras privaciones, debe haber estrategias interconectadas destinadas a mejorar la salud y la educación, reducir la desigualdad y estimular el crecimiento económico, hacer frente al cambio climático y trabajar para preservar nuestros océanos y bosques. Los ODS son un llamamiento urgente a la acción de todos los países en una alianza mundial. Perfil de producto Documento que describe el «perfil» o las características deseadas de un producto específico destinado a una enfermedad o un grupo de enfermedades. Los perfiles de producto establecen el uso previsto, las poblaciones a las que se dirigen y otros atributos deseados de los productos, incluidas las características en materia de seguridad y eficacia. «Una sola salud» Enfoque integrador y sistémico de la salud, basado en la comprensión de que la salud humana está estrechamente relacionada con la salubridad de los alimentos, con los animales y el medio ambiente, y el equilibrio saludable de su impacto en los ecosistemas que comparten, en todas partes del mundo. © OMS/Yoshi Shimizu x RAZONES PARA SEGUIR INVIRTIENDO EN LA LUCHA CONTRA LAS ENFERMEDADES TROPICALES DESATENDIDAS 2021-2030 En las dos últimas décadas se han logrado notables avances en la lucha contra las enfermedades tropicales desatendidas (ETD). Esos avances sirvieron de base para el documento de estrategia de alto nivel de la OMS titulado Poner fin a la desatención para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible: una hoja de ruta para las enfermedades tropicales desatendidas 2021–2030 (1). El aumento del compromiso nacional e internacional respecto al control, la eliminación y la erradicación de las ETD ha acelerado los avances hacia las metas de cada enfermedad, demostrando que es posible llegar a algunas de las comunidades más pobres y remotas del mundo mediante programas creativos y de bajo costo. Para la comunidad de las ETD, el principio de no dejar a nadie atrás es un objetivo concreto y alcanzable (sección 1). Sin embargo, el contexto mundial sigue planteando dificultades particulares. La pandemia de enfermedad por coronavirus (COVID-19) que se ha extendido por el mundo ha tenido consecuencias devastadoras, tanto directas como indirectas (2). Más allá de las pérdidas que le son directamente atribuibles, la crisis de la COVID-19 también ha ocasionado graves retrasos e interrupciones en la prestación de atención a innumerables otras enfermedades, entre ellas las enfermedades tropicales desatendidas. Según la tercera encuesta rápida mundial de la OMS (3), los servicios relacionados con estas enfermedades se encuentran entre los más frecuentemente afectados, y casi la mitad de los países que respondieron a la encuesta informaron de trastornos y cambios en la búsqueda de atención de salud en las poblaciones destinatarias. Entre los servicios relacionados con las ETD, las actividades comunitarias, entre ellas las campañas de quimioprofilaxis, fueron las que más gravemente se vieron afectadas por la pandemia. Esto constituye una seria amenaza para la capacidad de la comunidad mundial de alcanzar las metas establecidas en la hoja de ruta (4). El panorama es similar en el ámbito de la financiación, y es probable que los fondos destinados a las ETD sigan siendo limitados en los próximos años. Mientras la economía mundial se tambalea por el doble impacto de la COVID-19 y los conflictos regionales, las previsiones del Fondo Monetario Internacional apuntan a una ralentización del crecimiento económico hasta alrededor del 3,6% en 2022 y 2023, frente al 6,1% de 2021. Se prevé que, después de 2023, el crecimiento mundial disminuirá hasta un 3,3% a medio plazo (5). En este contexto, existe el riesgo de que no se destinen los recursos necesarios al combate contra las ETD. Habida cuenta de esa situación, en este documento se presentan argumentos de peso para proteger y promover el gasto en las ETD. El primer y principal argumento es que invertir en la lucha contra las ETD significa invertir en la equidad y en el acceso equitativo a la atención médica. Dado que las enfermedades tropicales desatendidas son ante todo enfermedades ligadas a la pobreza, el fortalecimiento de los sistemas que permiten a los más pobres del mundo acceder a la atención de salud es, por definición, una contribución al fortalecimiento de las respuestas a nivel comunitario y nacional tanto a enfermedades concretas como a la mala salud generalizada. Este argumentario a favor de la inversión, que complementa a la hoja de ruta, aboga por más y mejores inversiones. En él se llama la atención particularmente sobre las esferas estratégicas que son esenciales para alcanzar las metas de la hoja de ruta y salvaguardar los logros que con tanto esfuerzo se han conseguido en los últimos decenios. Algunas de estas esferas ya cuentan con apoyo político y financiero y han demostrado ser sumamente eficaces. Ese apoyo debe continuar. Sin embargo, otras esferas han recibido menos inversión, a menudo porque las necesidades asociadas a ellas son más complejas de abordar. Es precisamente en esas esferas donde se necesita un aumento de las inversiones y el compromiso; la década 2021–2030 se ha denominado la década de acción para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) (6), y la consecución de la meta específica de los ODS de poner fin a la epidemia de ETD requerirá un compromiso en estas arduas esferas, que deberá ir acompañado de los compromisos financieros correspondientes. La justificación para invertir en acciones de lucha contra las enfermedades tropicales desatendidas es tanto económica como equitativa (sección 2). Estas enfermedades afectan a la salud y el bienestar de más de mil millones de personas en todo el mundo e imponen una carga sanitaria y económica injusta a las comunidades más marginadas del planeta (1). Pero ya existen intervenciones costoeficaces para numerosas ETD, muchas de las cuales son asequibles como intervenciones de salud pública incluso en países de bajos ingresos (7). Resumen ejecutivo xiRAZONES PARA SEGUIR INVIRTIENDO EN LA LUCHA CONTRA LAS ENFERMEDADES TROPICALES DESATENDIDAS 2021-2030 La integración de las intervenciones puede reducir aún más los costos. Además, los beneficios de la inversión son múltiples: más allá de los beneficios sanitarios directos, la lucha contra las ETD supone también una contribución vital a la prosperidad económica, la equidad y la salud y el bienestar humanos. De acuerdo con los principios fundamentales de la hoja de ruta, en el presente documento se destacan algunos de los campos en los que se necesitan inversiones adicionales (sección 3), las denominadas «mejores inversiones» de entre las herramientas existentes y una integración más amplia que permita hacer frente a las ETD de forma eficaz y sostenible. En la última década, ciertas intervenciones costoeficaces de probada eficacia, en particular la quimioprofilaxis, recibieron un importante apoyo internacional y nacional y se ampliaron rápidamente en países endémicos de todo el mundo. Esa expansión contribuyó de forma significativa a reducir la carga mundial de morbilidad, por lo que también es esencial seguir apoyando estas intervenciones, al igual que las investigaciones operacionales que buscan una mayor integración de intervenciones específicas en los programas de salud ordinarios. En los campos en los que aún no existan intervenciones costoeficaces para el tratamiento masivo, se necesita urgentemente investigación y desarrollo (I+D). Desde el punto de vista de la inversión, eso requerirá subsanar las lagunas más comunes y acuciantes: en pruebas diagnósticas, en seguimiento y evaluación, en acceso y logística, y en promoción y financiación. Conviene reiterar que colmar estas lagunas mediante inversiones inteligentes no solo contribuirá a disminuir la carga de enfermedades específicas, sino también a reforzar los sistemas de salud en general. El otro pilar principal de la hoja de ruta, que también se aborda en este documento, es la colaboración intersectorial, que busca el control sostenible de las enfermedades tropicales desatendidas y optimizar el uso de los recursos. Los resultados de salud dependen de factores específicos del sistema de salud y de otros relacionados con estructuras sociales más amplias, algo particularmente cierto en el contexto de las ETD. Desde la publicación de la primera hoja de ruta de la OMS en 2012, ha habido intentos de combinar y racionalizar las medidas, yendo más allá de intervenciones de salud específicas. Entre ellos se cuentan el control y la gestión de vectores, la salud pública veterinaria y el suministro de agua potable, saneamiento e higiene. Todas ellas son herramientas importantes en la lucha contra muchas ETD (8) y es probable que la colaboración intersectorial, aunque pueda resultar compleja, genere importantes beneficios. Por último, y en relación directa con las lecciones aprendidas durante la pandemia de COVID-19, se ha dado un nuevo impulso a los enfoques de «Una sola salud» para superar los riesgos de que se produzcan enfermedades en la interrelación entre los humanos y los animales (9). Se trata de un reto financiero y científico particular, ya que requiere una colaboración intersectorial eficaz y financiada conjuntamente para generar una protección sostenible y aprendizaje. Una vez más, pese a todo, el campo de las ETD está muy bien posicionado para liderar la innovación tanto en lo que se refiere a ETD específicas como a soluciones más generalizables en los campos de las zoonosis y los vectores. En este apremiante contexto, la OMS hace un llamamiento a los gobiernos nacionales y a los financiadores internacionales para que prioricen la inversión en las enfermedades tropicales desatendidas, defiendan el cambio hacia una mayor integración de los programas de ETD en los sistemas de salud actuales y aumenten la inversión para abordar las lagunas que existen en relación con todas estas enfermedades (sección 4). La pandemia de COVID-19 amenaza con revertir décadas de logros sanitarios conseguidos con gran esfuerzo. Por lo tanto, es crucial que la comunidad mundial actúe ahora para salvaguardar los avances y acelerar el avance hacia las metas específicas de las ETD y los objetivos más amplios de desarrollo sostenible. Con ese fin, un informe de la OMS de 2019 previo a una reunión de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la cobertura sanitaria universal instó a los países a aumentar la inversión en atención primaria de salud en al menos un 1% de su producto interno bruto (10). En 2022, esa meta es simplemente esencial. La recuperación de la pandemia someterá a los presupuestos de salud a una enorme presión, por supuesto, en particular en los países de ingreso bajo. Sin embargo, el argumento central de la hoja de ruta y de este documento de justificación de la inversión es que la inversión en las enfermedades tropicales desatendidas es fundamentalmente una inversión en los sistemas de salud y en la resiliencia de las comunidades. Si contamos con unos sistemas de salud y unas comunidades más fuertes, las enfermedades mortales pero curables tienen menos margen de maniobra, las poblaciones y las economías se vuelven más resilientes, y esto produce beneficios tangibles para las personas de todo el mundo, no solo en los países donde las ETD son endémicas. Una inversión inteligente puede ahorrar miles de millones en el futuro. La comunidad mundial de las enfermedades tropicales desatendidas apoyará a los países para que apliquen la hoja de ruta en todos sus aspectos, incluida la incorporación y la integración de las intervenciones contra las ETD, el fomento de las inversiones nacionales e internacionales y la creación de mecanismos nacionales de financiación que permitan a los programas contra las ETD mejorar su eficacia y reforzar su sostenibilidad. El compromiso de la OMS de poner fin a las ETD es absoluto y, junto con sus numerosos asociados e inversores, la Organización reafirma su adhesión a la perspectiva central que nos guía de lograr un mundo sin ETD. Este documento tiene por objeto facilitar precisamente eso. xii RAZONES PARA SEGUIR INVIRTIENDO EN LA LUCHA CONTRA LAS ENFERMEDADES TROPICALES DESATENDIDAS 2021-2030 © OMS/G. Ritlewski 1RAZONES PARA SEGUIR INVIRTIENDO EN LA LUCHA CONTRA LAS ENFERMEDADES TROPICALES DESATENDIDAS 2021-2030 Las enfermedades tropicales desatendidas (ETD) son un conjunto diverso de enfermedades y grupos de enfermedades bacterianas, víricas, parasitarias, fúngicas y no transmisibles que afectan de manera desproporcionada a las poblaciones que viven en la pobreza, predominantemente en zonas tropicales y subtropicales. En la actualidad, afectan a más de mil millones de personas (1). Aunque la mortalidad y la morbilidad causadas por algunas de estas enfermedades se han reducido sustancialmente en los últimos 20 años, estas enfermedades siguen siendo un problema de salud pública mundial. En la última década se han logrado avances alentadores para aumentar la visibilidad de las enfermedades tropicales desatendidas en la agenda mundial de la salud. Poner fin a la epidemia de ETD es una de las metas del ODS 3 (Garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades). En 2012, la OMS publicó la primera hoja de ruta mundial referente a estas enfermedades, que incluía 17 enfermedades y establecía las principales estrategias e hitos hasta 2020 (8). En respuesta a este llamamiento, compañías farmacéuticas, donantes, países en que estas enfermedades son endémicas y organizaciones no gubernamentales se unieron en torno a la Declaración de Londres de 2012 y se comprometieron al control, la eliminación y la erradicación de 10 enfermedades, principalmente a través de la expansión de la quimioprofilaxis (11). En 2013, la Asamblea Mundial de la Salud adoptó la primera resolución (WHA66.12) por la que se consideraba a las ETD como un grupo y no como enfermedades individuales, lo que reforzó el enfoque para combatirlas como un grupo (12). En 2020, necesitaron intervenciones contra las enfermedades tropicales desatendidas 600 millones de personas menos que en 2010 (1). En junio de 2022, 46 países, territorios y zonas habían eliminado al menos una enfermedad (13). La dracunculosis está a punto de ser erradicada (13). El número de casos notificados de lepra y tripanosomiasis africana humana también ha disminuido (13). Empresas farmacéuticas y otros asociados donan cada vez más medicamentos y medios de diagnóstico, que se ofrecen gratuitamente a los países de ingreso bajo y mediano bajo (1). Los avances contra las ETD se resumen en la figura 1. S E C C I Ó N 1 Introducción © OMS/Yoshi Shimizu 2 RAZONES PARA SEGUIR INVIRTIENDO EN LA LUCHA CONTRA LAS ENFERMEDADES TROPICALES DESATENDIDAS 2021-2030 Figura 1. Vistazo general de los progresos logrados contra las ETD Niue LF (2016) Islas Cook LF (2016) México ONCHO (2015) TRA (2017) RAB (2019) Togo GWD (2011) LF (2017) HATg (2020) TRA (2022) Ghana GWD (2015) TRA (2018) Benin GWD (2009) HATg (2021) Burkina Faso GWD (2011) Camerún GWD (2007) Côte d’Ivoire GWD (2013) HATg (2020) Gambia TRA (2021) Ecuador ONCHO (2014) Colombia ONCHO (2013) Guatemala ONCHO (2016) Malawi LF (2020) Kenya GWD (2018) Niger GWD (2013) Nigeria GWD (2013) Yemen GWD (2004) LF (2019) Oman TRA (2012) Uganda GWD (2009) HATg (2022) Marruecos TRA (2016) Egipto LF (2018) Arabia Saudita TRA (2022) República Centroafricana GWD (2007) Irán (República Islámica del) TRA (2018) Pakistán GWD (1997) Senegal GWD (2004) Maldivas LF (2016) Mauritania GWD (2009) Sri Lanka LF (2016) China TRA (2019) India GWD (2000) YAWS (2016)Tonga LF (2017) Islas Marshall LF (2017) Wallis y Futuna LF (2018) Kiribati LF (2019) Palau LF (2018) Vanuatu LF (2016) República Democrática Popular Lao TRA (2017) Camboya LF (2016) TRA (2017) Viet Nam LF (2018) Nepal TRA (2018) Myanmar TRA (2020) Tailandia LF (2017) Rwanda HATr (2022) Guinea Ecuatorial HATg (2022) 46 países han eliminado al menos una enfermedad tropical desatendida Los avances de un vistazo Las fronteras, nombres y denominaciones que figuran en este mapa no implican, por parte de la Organización Mundial de la Salud, juicio alguno sobre la condición jurídica de países, territorios, ciudades o zonas, o de sus autoridades, ni respecto de la delimitación de sus fronteras o límites. Las líneas de puntos en los mapas representan líneas fronterizas aproximadas sobre las que puede que aún no haya pleno acuerdo. Fuente de datos: Organización Mundial de la Salud Elaboración de mapas: Control de las Enfermedades Tropicales Desatendidas (ETD) 1 enfermedad 2 enfermedades 3 enfermedades 4 enfermedades no aplicable Nota: Los países son aquellos identificados como endémicos en la hoja de ruta que han completado el proceso de validación/verificación/certificación y han sido reconocidos por la OMS. China y la República de Corea fueron validados por haber eliminado la filariasis linfática como problema de salud de salud pública y ya no se consideran endémicos. GWD - Dracunculosis (Enfermedad del gusano de Guinea) HATg –Africano humano tripanosomiasis (gambiense) HATr - Africano humano tripanosomiasis (rhodesiense) LF - Filariasis linfática ONCHO - Oncocercosis RAB - Rabia TRA - Tracoma YAWS - Pian (treponematosis endémica treponematosis) Las siglas se han mantenido en su formato original en inglés. 3RAZONES PARA SEGUIR INVIRTIENDO EN LA LUCHA CONTRA LAS ENFERMEDADES TROPICALES DESATENDIDAS 2021-2030 Dracunculosis 15 casos (2021) 99% 199 países, zonas y territorios han obtenido la certificación de ausencia de transmisión de la dracunculosis, entre ellos 187 Estados Miembros Leishmaniosis visceral 12 737 casos (2020) 78% Reducción del 78 % en el número de casos desde 2010: 58 257 casos notificados en 2010 frente a los 12 737 de 2020 Úlcera de Buruli 1458 casos (2020) 70% Disminución del 75% en el número de casos desde 2010: 4906 casos notificados en 2010 en comparación con los 1458 de 2020 Lepra 127 506 casos (2020) 35% Reducción del 35% en el número de casos desde 2010: 228 488 casos notificados en 2010 frente a los 127 506 en 2020 Tracoma 76% Disminución del 76% en el número de casos de tracoma en la etapa tardía de la enfermedad, que causa ceguera: de 7,6 millones en 2002 a 1,8 millones en 2021 TAH (gambiense) 565 casos (2020) 92% Reducción del 92% en el número de casos notificados en 2020, frente a 6973 casos en 2010 0 500 1000 1500 2000 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018 20212019 2020 0 10000 20000 30000 40000 50000 60000 70000 80000 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018 2019 2020 0 1000 2000 3000 4000 5000 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018 2019 2020 0 50000 100000 150000 200000 250000 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018 2019 2020 0 1000000 2000000 3000000 4000000 5000000 6000000 7000000 8000000 2002 2021 0 1000 2000 3000 4000 5000 6000 7000 8000 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018 2019 2020 4 RAZONES PARA SEGUIR INVIRTIENDO EN LA LUCHA CONTRA LAS ENFERMEDADES TROPICALES DESATENDIDAS 2021-2030 El cumplimiento de las metas de la hoja de ruta requerirá que la comunidad mundial de las ETD aproveche los progresos realizados y acelere los esfuerzos para alcanzar la meta de los ODS de poner fin a la epidemia de ETD para 2030 (figura 2). En primer lugar, para subsanar las lagunas en las dimensiones programáticas señaladas en la hoja de ruta se requerirá un pensamiento innovador que permita liberar espacio de financiación mediante, por ejemplo, la reasignación de prioridades y el aumento de la eficiencia. El equipo de desarrollo de la hoja de ruta organizó una amplia consulta mundial para evaluar las lagunas de las distintas dimensiones programáticas en relación con las 20 enfermedades tropicales desatendidas. La evaluación de las lagunas puso de relieve la necesidad de acelerar la adopción de medidas en algunas dimensiones programáticas en las que se encuentran problemas en la mayoría de ETD, a saber: las pruebas de diagnóstico y otras intervenciones clave; el seguimiento y la evaluación; el acceso y la logística, y la promoción y el compromiso. En segundo lugar, en la hoja de ruta se insta a intensificar las soluciones transversales mediante intervenciones integradas para varias ETD y con otras enfermedades pertinentes mediante plataformas de servicios comunes, incorporándolas en los sistemas nacionales de salud y coordinándolas con programas conexos del sector de la salud y de otros sectores. La aplicación de enfoques transversales requerirá nuevas reflexiones sobre los modelos de la inversión, pasando de inversiones verticales en torno a enfermedades concretas a inversiones horizontales que se basen más en los sistemas. En tercer lugar, facilitar la implicación de los países será fundamental para conseguir un apoyo sostenible a los programas contra las enfermedades tropicales desatendidas. Ello implica que la planificación y la presupuestación estén dirigidas por los países. Deberían incorporarse en la planificación estratégica y los ciclos presupuestarios nacionales en materia de salud, basarse en las capacidades de gobernanza, técnicas y financieras del país y, cuando sea necesario, complementarse con apoyo externo. En cuanto a la financiación, esto implica una reflexión adicional sobre cómo crear sinergias entre la financiación nacional y la financiación externa para abordar otras ETD, fomentar una integración más amplia y apoyar la elaboración de una estrategia sostenible para el control de las ETD. Este documento respalda el llamamiento de la hoja de ruta a renovar el impulso contra las ETD presentando la justificación y las prioridades para la actuación continua y la inversión hacia la consecución de las metas de la hoja de ruta para 2030. Va dirigido a los asociados mundiales en materia de salud, la industria farmacéutica, los donantes actuales y nuevos, así como a las partes interesadas nacionales del sector de la salud y de otros sectores. Abordar las lagunas en dimensiones específicas de los programas Intensificar las soluciones transversales Facilitar la implicación de los países Figura 2. Esferas que requieren una acción concertada 5RAZONES PARA SEGUIR INVIRTIENDO EN LA LUCHA CONTRA LAS ENFERMEDADES TROPICALES DESATENDIDAS 2021-2030 2.1 Desafíos Las ETD suponen una carga inaceptable para la población más vulnerable del mundo. Las 20 enfermedades tropicales desatendidas tienen un impacto devastador en las comunidades pobres (14–17). Estas enfermedades están desatendidas debido a la falta de una firme promoción política, el alcance insuficiente de los sistemas de salud o la falta de datos para cuantificar su impacto en la salud pública. Todo ello se traduce en que no reciban mucha atención ni figuren entre las prioridades de salud pública ni de financiación. Abordar estas enfermedades es fundamental para alcanzar el ODS 3 y cumplir el compromiso de no dejar a nadie atrás. Se estima que en 2019 las ETD causaron 200 000 muertes y la pérdida de 14,5 millones de años de vida ajustados en función de la discapacidad (AVAD) (anexo 1).1 Muchas ETD causan dolor y discapacidad graves. Por ejemplo, la oncocercosis afecta a 20,9 millones de personas, que pueden presentar síntomas tales como picazón severa, afecciones cutáneas desfigurantes y discapacidad visual. La filariasis linfática desfigura y puede ocasionar discapacidad permanente y estigmatización social. La carga de las ETD es desigual en todo el mundo: los países de ingreso bajo y mediano soportan el 80% de esta carga (8). El costo económico de las ETD es elevado para los hogares afectados. Se calcula que la pérdida de ingresos de los hogares por gastos directos en atención de salud y salarios perdidos a causa de las ETD supera los 33 000 millones de dólares internacionales al año (19). En conjunto, el beneficio para las personas afectadas de poner fin a las ETD en cuanto a gastos directos en atención de salud evitados y pérdidas de productividad supera los US$ 342 000 millones durante 2015–2030. Algunas de las ETD de mayor prevalencia, como la filariasis linfática, la oncocercosis, la esquistosomiasis y las geohelmintiasis, causan una pérdida media anualizada de productividad de alrededor del 29% en las personas afectadas por esas enfermedades en comparación con las personas no infectadas (20). 1 Siete ETD no se incluyeron en el cálculo actual de los AVAD causados por ETD, y además ese cálculo supuso una subestimación (18). Son las siguientes: úlcera de Buruli, dracunculiasis, micetoma, cromoblastomicosis y otras micosis profundas, sarna y otras ectoparasitosis, envenenamiento por mordedura de serpiente y pian. Hay que señalar que esta es solo una imagen parcial de la situación. En los estudios especializados actuales siguen escaseando las evidencias sobre el impacto económico de muchas ETD, especialmente las que no están cubiertas por la quimioprofilaxis. Por lo tanto, existe una necesidad urgente de ampliar los estudios sobre los costos de las 20 ETD a fin de ofrecer una imagen completa de su impacto económico. En los hogares, las ETD afectan a los principales proveedores de ingresos, principalmente a los miembros de la familia de 15 a 49 años, seguidos de los niños en edad escolar (figura 3). Si no se abordan adecuadamente, las ETD reducirán los ingresos actuales de los hogares y su productividad futura. Figura 3. Distribución de los AVAD causados por ETD por edad y sexo, 2019 Fuente: Observatorio Mundial de la Salud de la OMS (13). S E C C I Ó N 2 Justificación de la inversión 0 0-28 dias 1-59 meses 5-14 años 15-29 años 30-49 años 50-59 años 60-69 años 70+ años 0.5 1 1.5 2 N úm er o de A VA D s (e n m ill on es ) Hombres Mujeres 6 RAZONES PARA SEGUIR INVIRTIENDO EN LA LUCHA CONTRA LAS ENFERMEDADES TROPICALES DESATENDIDAS 2021-2030 La carga de ciertas ETD recae de forma desproporcionada en las mujeres y las niñas. Esto se explica en parte por el impacto de los roles de género, que pueden aumentar la exposición y vulnerabilidad femeninas a las infecciones. Por ejemplo, debido al estrecho contacto con los niños, las mujeres tienen entre el doble y el cuádruple de probabilidades de desarrollar triquiasis tracomatosa y se quedan ciegas hasta cuatro veces más que los hombres (21). Dado que las mujeres y las niñas realizan dos tercios de las tareas de recogida de agua a nivel mundial, tienen un mayor riesgo de desarrollar esquistosomiasis en las zonas endémicas. Se calcula que aproximadamente 56 millones de mujeres padecen esquistosomiasis genital femenina, lo cual aumenta el riesgo de contraer el VIH y causa daños en los órganos (22). Las normas culturales también pueden impedir que las mujeres afectadas accedan a los servicios de atención médica, mientras que el estigma de la discapacidad y la desfiguración puede socavar su condición social, su empleo y su independencia económica (23). Sin medidas adecuadas de prevención y tratamiento, las ETD pueden aumentar los riesgos para la salud materna, tales como el desarrollo fetal deficiente, la anemia materna y la mortalidad materna. En los países endémicos de geohelmintiasis, un tercio de las mujeres embarazadas están infectadas con anquilostomas, que provocan anemia y pérdida de sangre durante el parto (24). La carga de morbilidad de la rabia recae de forma desproporcionada sobre las poblaciones rurales pobres, y aproximadamente la mitad de los casos se atribuyen a niños menores de 15 años. Dicho esto, en el caso de otras ETD, el género puede desempeñar un papel diferente en la dinámica de transmisión, influyendo en los comportamientos de búsqueda de atención de salud, de forma que los hombres y los niños corran un mayor riesgo de infección que las mujeres y las niñas. 2.2 Costo-beneficio de las intervenciones contra las enfermedades tropicales desatendidas Se podría hacer frente a las ETD a un costo asequible, y el beneficio de reducir los riesgos de las ETD se extendería más allá del sector de la salud. La inversión en la lucha contra las ETD comporta un alto rendimiento de la inversión. Aunque el desarrollo socioeconómico aborda la causa fundamental de los riesgos para la salud relacionados con la pobreza, las intervenciones de salud pueden aportar algunas soluciones asequibles para proteger a los pobres antes de que puedan beneficiarse plenamente del desarrollo económico. Fitzpatrick y sus colegas, por ejemplo, compararon el costo del programa de erradicación del pian con el costo de no actuar. Sugirieron que podría establecerse una campaña mundial de erradicación del pian con una inversión relativamente modesta (US$ 26 por cada año de vida vivido sin discapacidad ni desfiguración) sin esperar a que «se construyeran más carreteras» (es decir, al fin de la pobreza) y ahorrar el costo de muchos más años de vida afectados al precio de no actuar (25). Un argumentario a favor de la inversión en las ETD para poner fin a esas enfermedades publicado en 2017 estimó que la quimioprofilaxis aportaba un beneficio neto estimado a las personas afectadas de unos US$ 25 por cada dólar invertido (20). Las intervenciones para prevenir y controlar ciertas ETD pueden resultar relativamente baratas para los países. Gracias al compromiso y el apoyo a largo plazo de los fabricantes farmacéuticos, muchos medicamentos para el tratamiento de las ETD se donan a países endémicos y son gratuitos para los pacientes (26). Muchas medidas de control se basan en intervenciones sencillas que pueden llevar a cabo personas no especializadas, lo que hace posible la prestación a nivel comunitario. Según un estudio sobre la relación costo-eficacia, el programa de erradicación de la dracunculosis cuesta US$ 11 por caso evitado entre 1986 y 2030 (27). Una revisión bibliográfica sobre el costo del tratamiento epidemiológico de la filariasis linfática, la oncocercosis, las geohelmintiasis, la esquistosomiasis, el tracoma y el pian reveló que el costo por persona sería inferior a US$ 0,50 en 2015 para una población atendida de 100 000 personas o más. © OMS/Yoshi Shimizu 7RAZONES PARA SEGUIR INVIRTIENDO EN LA LUCHA CONTRA LAS ENFERMEDADES TROPICALES DESATENDIDAS 2021-2030 La integración puede reducir el costo aún más. Un estudio de modelización sobre quimioprofilaxis dirigida a cinco enfermedades tropicales desatendidas en el África Subsahariana preveía un ahorro del 26-47% del costo de la intervención gracias a la integración (29). Otro estudio sobre la triterapia en Nigeria halló una reducción del 41% del costo total del programa de administración masiva de medicamentos gracias a la administración conjunta de ivermectina, albendazol y prazicuantel (30). La integración de las enfermedades tropicales desatendidas cutáneas es otra recomendación clave de la OMS para optimizar la utilización de los recursos. Aunque aún son muy limitadas, ya han empezado a recogerse evidencias sobre el ahorro de costos derivado de la vigilancia y la gestión integradas de las ETD cutáneas (31). Si se llevan a cabo intervenciones curativas y preventivas que identifiquen las zonas críticas donde varias de estas enfermedades son coendémicas para centrarse en esas zonas, se podrán realizar intervenciones integradas más costoeficaces (estudio de caso 1). Las intervenciones contra las ETD pueden acercar el sistema de salud a los grupos de población a los que resulta difícil llegar. Muchas intervenciones contra las enfermedades tropicales desatendidas se realizan en la comunidad. En las zonas rurales remotas y los barrios marginales urbanos, donde el acceso a los establecimientos de salud es difícil, las intervenciones de salud comunitarias relacionadas con las ETD suelen ser el primer o único punto de contacto con los sistemas de salud. Llevar las intervenciones contra las ETD a la población destinataria hace posible que el sistema de salud identifique y amplíe su cobertura a quienes de otro modo quedarían excluidos. El control, la eliminación y la erradicación de las ETD son mejores inversiones en el desarrollo. Las ETD afectan predominantemente a las regiones y poblaciones con mayores necesidades de desarrollo. El vínculo entre la lucha contra las ETD y el desarrollo ha sido reconocido en el marco de los ODS. En 2016, las ETD se añadieron a la meta 3 del ODS 3, al igual que el VIH, la tuberculosis y la malaria, como epidemias a las que se debe poner fin para 2030. Además, la reducción de la carga de morbilidad debida a las ETD también puede contribuir a aliviar la pobreza (ODS 1) y el hambre (ODS 2), promover una educación de calidad (ODS 4), mejorar la equidad de género (ODS 5) y reducir la desigualdad (ODS 10). Al crear capital humano, ello contribuirá en última instancia al crecimiento económico (ODS 8). Mantener el impulso hacia la erradicación y la eliminación de estas enfermedades es fundamental para proteger los logros obtenidos con tanto esfuerzo y alcanzar la meta 3 del ODS 3 de poner fin a la epidemia de ETD para 2030. La década de 2010 a 2020 trajo avances alentadores en la lucha contra las ETD (figura 1). Esto se logró gracias al apoyo firme y a largo plazo de los Estados Miembros y de la comunidad mundial de combate contra las ETD. El establecimiento de asociaciones público-privadas mejoró el acceso a medicamentos y pruebas para las poblaciones de países con escasa capacidad de pago, estimuló el desarrollo y la investigación sobre nuevas pruebas diagnósticas y tratamientos, y apoyó la aplicación de estrategias nacionales contra las ETD. Once compañías farmacéuticas donan anualmente un total de casi 3000 millones de comprimidos de medicamentos seguros y de calidad garantizada por un valor de cientos de millones de dólares (1). Alcanzar la eliminación y erradicación puede liberar recursos de salud para otras enfermedades y sistemas de salud de manera sostenible. La eliminación de las ETD es una condición previa para poner fin a las intervenciones basadas en la población; se pretende erradicar o eliminar 13 de las 20 ETD. La década de 2021 a 2030 será decisiva para alcanzar el ODS de poner fin a la epidemia de ETD para 2030. Para ello es necesario proteger los éxitos del pasado y acelerar el impulso en la lucha contra las ETD. © OMS/Nimal Garnage 8 RAZONES PARA SEGUIR INVIRTIENDO EN LA LUCHA CONTRA LAS ENFERMEDADES TROPICALES DESATENDIDAS 2021-2030 Estudio de caso 1. Côte d’Ivoire: un enfoque integrado para el control y el tratamiento de las enfermedades tropicales desatendidas de la piel Principales partes interesadas: Ministerio de Salud e Higiene Pública de Côte d’Ivoire; Federación Internacional de Asociaciones contra la Lepra; autoridades de salud locales. Panorama general Hay tres enfermedades tropicales desatendidas cutáneas endémicas en Côte d’Ivoire: la úlcera de Buruli, la lepra y el pian. En la mayoría de los distritos de salud, la detección, el diagnóstico y el tratamiento se realizan por separado en el marco de los respectivos programas que tratan las distintas enfermedades de manera independiente. A medida que ha disminuido la incidencia de estas enfermedades cutáneas, también lo ha hecho la eficiencia y eficacia de estos programas. La puesta en marcha de programas integrados para las tres enfermedades ha sido un reto, principalmente porque los programas de control de una sola enfermedad tienen personal técnico, presupuestos, objetivos estratégicos, herramientas de gestión y sistemas de notificación y comunicación separados. En 2016–2017, el Ministerio de Salud e Higiene Pública de Côte d’Ivoire puso en marcha un programa piloto destinado a integrar estas funciones en los programas de tres distritos de salud coendémicos, con el apoyo del proyecto «Enfoque racional para la atención eficaz de las heridas en África occidental». Medición para la gestión integrada de las ETD cutáneas • Análisis de los datos nacionales para identificar las zonas donde la úlcera de Buruli, la lepra y el pian son coendémicos • Formación de personal de enfermería y trabajadores de la salud comunitarios para identificar y tratar las tres enfermedades cutáneas • Campaña de movilización social y sensibilización sobre las tres ETD cutáneas • Unidades móviles para actividades integrales de detección de la úlcera de Buruli, la lepra y el pian (e identificación de lesiones que no correspondan a ETD). Resultados e impacto • El programa piloto llegó a 16 140 personas con servicios de gran calidad. La detección se realizó según los criterios clínicos de la OMS y los casos fueron analizados en el Instituto Pasteur de Côte d’Ivoire. • La integración de las iniciativas de movilización social y sensibilización mejoró la implicación comunitaria y redujo la estigmatización. Los líderes comunitarios y los trabajadores de la salud se mostraron dispuestos a participar en el programa piloto integrado, a fin de lograr un uso más eficiente de los recursos y un mayor impacto. Las comunicaciones llegaron a más miembros de la población y se redujo la estigmatización que rodea a las ETD cutáneas, lo que se tradujo en un aumento de las tasas de asistencia a los dispensarios de detección. • Las clínicas de ETD integradas y gratuitas mejoraron el acceso al diagnóstico y el tratamiento. Esto eliminó una barrera fundamental para el acceso de las personas que participaron. • La logística clínica integrada aumentó la eficiencia. Los costos de transporte para las consultas médicas móviles eran elevados debido a las dificultades de acceso a las localidades. Agrupar las evaluaciones de las tres ETD cutáneas, así como la identificación de otras lesiones dermatológicas, permitió aprovechar mejor cada misión de extensión y aumentar así el número total de servicios prestados por el programa de extensión. • La formación integrada para enfermeras amplió sus conjuntos de habilidades clínicas. Las enfermeras, que dirigían consultas médicas móviles y ya tenían experiencia en el tratamiento de la úlcera de Buruli y la lepra, recibieron formación para el diagnóstico y el tratamiento de otras afecciones cutáneas. 9RAZONES PARA SEGUIR INVIRTIENDO EN LA LUCHA CONTRA LAS ENFERMEDADES TROPICALES DESATENDIDAS 2021-2030 2.3 Perspectiva de la hoja de ruta Perseguir objetivos ambiciosos pero alcanzables en materia de ETD para 2030. La hoja de ruta presenta la visión y la agenda de la comunidad mundial de las ETD para guiar la lucha contra estas enfermedades en la próxima década. En ella se establecen objetivos ambiciosos pero alcanzables, que fueron aprobados en la 73.ª Asamblea Mundial de la Salud, en noviembre de 2020. En el marco de los ODS,1 la comunidad internacional se ha comprometido a acelerar el trabajo para enfrentar las ETD y sus factores de riesgo. La cobertura de las intervenciones contra las ETD es un indicador básico de la equidad de la cobertura sanitaria. En la hoja de ruta se establecieron metas concretas para estos compromisos, derivadas de un proceso consultivo con todas las partes interesadas. Para 2030, la hoja de ruta prevé un mundo en el que un 90% menos de personas necesiten intervenciones contra las ETD, en el que la morbilidad por estas enfermedades se reduzca en un 75% y en el que 100 países hayan eliminado al menos una ETD (figura 4). Además de estos objetivos generales, la hoja de ruta también establece metas específicas para cada una de las 20 enfermedades y grupos de enfermedades (anexo 2). Figura 4. Metas globales de la hoja de ruta mundial para 2030 Fuente: Hoja de ruta de las ETD (1). 1 Objetivo 3 (referente a la salud), Objetivo 2 (hambre cero), Objetivo 4 (educación de calidad), Objetivo 6 (agua limpia y saneamiento), Objetivo 11 (ciudades y comunidades sostenibles) y Objetivo 17 (Alianza Mundial para el Desarrollo Sostenible). En la hoja de ruta se insta a que las organizaciones multilaterales, los donantes y los gobiernos nacionales realicen esfuerzos concertados para alcanzar esas metas. En cuanto a la financiación, pide a la comunidad de las ETD que garantice el compromiso financiero nacional e internacional hasta la fecha y realice nuevas inversiones estratégicas. Entre los términos clave destacados en la hoja de ruta para orientar la inversión en NTD se incluyen: acelerar las medidas, soluciones transversales, implicación de los países y sostenibilidad. En el siguiente capítulo se ofrecen más detalles sobre las esferas prioritarias que requieren una mayor atención en la inversión. 90% de reducción en el número de personas que requieren intervenciones contra las ETD 75% 75% de reducción en los años de vida ajustados en función de la discapacidad en relación con las ETD 100 países han eliminado al menos una ETD 2 ETD erradicadas © OMS//Yoshi Shimizu 10 RAZONES PARA SEGUIR INVIRTIENDO EN LA LUCHA CONTRA LAS ENFERMEDADES TROPICALES DESATENDIDAS 2021-2030 © OMS/G.Ritlewski 11RAZONES PARA SEGUIR INVIRTIENDO EN LA LUCHA CONTRA LAS ENFERMEDADES TROPICALES DESATENDIDAS 2021-2030 3.1 Las «mejores inversiones» y una integración más amplia Garantizar una inversión continua en intervenciones y estrategias de probada eficacia en materia de ETD que tengan un alto rendimiento de la inversión. A fin de satisfacer las necesidades de recursos para aplicar la hoja de ruta, deben mantenerse los éxitos de la última década invirtiendo en intervenciones costoeficaces de probada eficacia, al tiempo que se desarrollan tecnologías innovadoras y enfoques estratégicos para actualizar las herramientas. Existen intervenciones costoeficaces contra la ETD. Hay numerosas intervenciones contra las enfermedades tropicales desatendidas que resultan sumamente costoeficaces. La quimioprofilaxis mediante la administración masiva de medicamentos ha demostrado sistemáticamente una alta rentabilidad, en particular cuando se vincula a iniciativas de donación de medicamentos, que han sido fundamentales en los esfuerzos mundiales para hacer frente a estas enfermedades. Por ejemplo, una evaluación económica realizada por el Banco Mundial sobre el Programa de Control de la Oncocercosis en África Occidental estimó que cada AVAD evitado tenía un costo de entre US$ 14 y 30, condicionado a la donación de medicamentos (32). Una revisión bibliográfica de 93 intervenciones de salud reveló que muchas intervenciones relacionadas con las ETD, como la detección y el tratamiento de la lepra, la leishmaniasis visceral y la tripanosomiaisis africana humana, así como la quimioprofilaxis para el tracoma, la oncocercosis, la esquistosomiasis y las geohelmintiasis cuestan menos de US$ 200 por AVAD evitado. El estudio sugería que podría considerarse la inclusión de esas intervenciones en la atención médica financiada con fondos públicos incluso en los países de ingreso bajo (7). Durante el período estratégico 2012–2020, la OMS y sus asociados publicaron varios estudios que defendían la inversión para poner fin a las enfermedades tropicales desatendidas (19,20,33). Las necesidades de financiación se basaban en los datos disponibles en el momento del estudio y reflejaban principalmente las necesidades de inversión para aplicar intervenciones costoeficaces. Los costos de tratamiento, excluyendo los medicamentos, ascendían a una media de US$ 750 millones anuales para 2015–2020 y de US$ 300 millones anuales para 2020–2030. La disminución sustancial de las necesidades de financiación después de 2020 se basaba en el supuesto de que la mayoría de los hitos de 2020 se habrían alcanzado. Sin embargo, los datos sobre las ETD disponibles hasta 2020 indican claramente que muchos de los hitos de 2020 aún no se han alcanzado, por lo que se necesita un compromiso continuo para terminar el trabajo antes de entrar en la fase de reducción. Una amplia integración puede reducir aún más los costos y crear sinergias. Las inversiones para enfermedades específicas seguirán siendo cruciales para abordar las lagunas que obstaculizan el progreso hacia los objetivos de 2030. Sin embargo, la integración de intervenciones similares en los programas contra las ETD y, en algunos casos, con otras intervenciones de salud, tiene potencial para mejorar la eficiencia y la eficacia de los programas existentes, así como de fomentar su equidad y sostenibilidad. Muchas ETD podrían tratarse o prevenirse con intervenciones similares, lo que ofrece la oportunidad de integrar o agrupar las intervenciones. En las dos últimas décadas se ha demostrado que las campañas integradas de administración masiva de medicamentos para dos o más enfermedades simultáneamente permiten llegar a poblaciones más amplias y ahorrar costos (26, 34-36). El estudio de casos de Sierra Leona ilustra los beneficios de la administración masiva de medicamentos integrada en un entorno con recursos limitados (estudio de caso 2). Las oportunidades para el control y la gestión integrados de las ETD cutáneas han atraído cada vez más atención en el diseño de estrategias para combatir las ETD (37,38). Numerosos estudios de campo avalan su viabilidad y los beneficios de esos programas (39-41). Sin embargo, sigue siendo necesaria una evaluación económica de la salud específica de dicha integración a fin de cuantificar su ahorro en costos. Prioridades de inversión S E C C I Ó N 3 © OMS/Mark Tuschman 12 RAZONES PARA SEGUIR INVIRTIENDO EN LA LUCHA CONTRA LAS ENFERMEDADES TROPICALES DESATENDIDAS 2021-2030 Estudio de caso 2. Sierra Leona: campañas comunitarias integradas y coordinadas de concienciación sobre la administración masiva de medicamentos Principales partes interesadas: Ministerio de Salud y Saneamiento de Sierra Leona; distribuidores de medicamentos en la comunidad; trabajadores de la salud; organizaciones no gubernamentales. Panorama general Sierra Leona salió de una guerra civil en 2002. El país afrontaba una situación de escasez de personal de salud e infraestructuras de salud limitadas, lo que dificultaba su capacidad para hacer frente eficazmente a las enfermedades tropicales desatendidas. A fin de optimizar el uso de unos recursos limitados, en 2006 el Ministerio de Salud y Saneamiento, en consulta con la OMS y con el apoyo de Sightsavers y Helen Keller International, integró la gestión de cuatro enfermedades tropicales desatendidas (geohelmintiasis, oncocercosis, filariasis linfática y esquistosomiasis) en un único «Programa de Enfermedades Tropicales Desatendidas». La Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional y el Programa Africano de Lucha contra la Oncocercosis fueron los principales asociados financiadores. Intervenciones integradas • Inventario nacional exhaustivo de las principales ETD • Campaña integrada de administración masiva de medicamentos contra la filariasis linfática y la oncocercosis (en 2008) y programas de tratamiento vermífugo contra las geohelmintiasis y la esquistosomiasis (en 2009) • Formación sobre la administración de tratamientos y la supervisión de programas respecto a las enfermedades en cuestión • Actividades integradas de sensibilización para las enfermedades abordadas • Coordinación regional, mediante reuniones de las partes interesadas, para armonizar las estrategias de control y sincronizar las actividades de administración masiva de medicamentos en las zonas fronterizas. Resultados e impacto • Reducción de la prevalencia de las cuatro ETD abordadas. La prevalencia de las cuatro enfermedades tropicales desatendidas objetivo disminuyó tras las campañas de administración masiva de medicamentos y tratamiento vermífugo: ° la de la oncocercosis en más del 60% (2007–-2009) (42); ° la de la filariasis linfática en casi un 90% (2007–2011), y el número de distritos endémicos disminuyó de los 14 de 2007 a solo uno en 2011 (43); ° la de la esquistosomiasis en más del 66% (2009–2012) (44), y ° la de las geohelmintiasis alcanzó un nuevo mínimo de prevalencia del 20% en niños en edad escolar en 2014. • Iniciativas de sensibilización más eficientes. Ya no eran necesarias múltiples actividades de sensibilización independientes, puesto que los mensajes sobre diversas ETD se transmitían conjuntamente, lo que redujo el costo de las actividades de sensibilización, así como el cansancio ante las muchas actividades de promoción de la salud en las comunidades locales (45). • Efectos indirectos en el fortalecimiento de los sistemas de salud. Entre ellos, el personal de salud está más cualificado, hay datos más precisos gracias a los censos realizados antes de la campaña de administración masiva de medicamentos, se conoce mejor la importancia de lavarse las manos y se mantienen buenas prácticas de higiene. 13RAZONES PARA SEGUIR INVIRTIENDO EN LA LUCHA CONTRA LAS ENFERMEDADES TROPICALES DESATENDIDAS 2021-2030 Además de una prestación de servicios más integrada en todas las enfermedades tropicales desatendidas, la mayor integración con otros programas de enfermedades de interés también puede crear sinergias. Existe una estrecha relación entre la incidencia de las enfermedades tropicales desatendidas y la del VIH/sida, la tuberculosis y el paludismo. Todas las enfermedades afectan de forma desproporcionada a las poblaciones empobrecidas, se solapan geográficamente y conllevan un riesgo de coinfección (46). Utilizan una plataforma similar de prestación de servicios basada en la comunidad para extender los servicios de salud a las zonas y poblaciones más difíciles de alcanzar. Por ejemplo, las comunidades de las oncocercosis, la filariasis linfática y el paludismo tienen puntos de interés en común en el control de vectores y la administración masiva de medicamentos. La administración masiva de medicamentos con ivermectina, que tradicionalmente se utilizaba para las ETD, también resultó eficaz para reducir los vectores del paludismo (47). La ampliación de la distribución de mosquiteros tratados con insecticida o la aplicación periódica de una fumigación de interiores con insecticidas de acción residual por parte del programa contra el paludismo también beneficiarán la interrupción de la transmisión de varias por enfermedades tropicales desatendidas transmitidas por vectores. Existen muchas otras oportunidades para integrar las intervenciones contra el paludismo y las ETD, que justifican un debate sobre la inversión en programas cruzados (48). Esto incluye la reciente invasión de Anopheles stephensi (un vector urbano del paludismo presente en la región de Asia Sudoriental) en el Cuerno de África, que afectó a Djibouti, Etiopía, Somalia y el Sudán, lo que brinda la oportunidad de trabajar con otros vectores del dengue urbano bien comprobados, como Aedes aegypti, y de armonizar la vigilancia de vectores, el control y las actividades de divulgación. Esas iniciativas no solo serán costoeficaces, sino que también mejorarán significativamente la salud de la población urbana expuesta a todas estas enfermedades transmitidas por vectores (49). Otro ejemplo de colaboración entre programas es la que se da con Gavi, la Alianza para las Vacunas. La junta directiva de Gavi aprobó el apoyo a la vacuna antirrábica humana para la profilaxis posterior a la exposición en su estrategia de inversión 2021–2025 (50). Esta oportunidad de financiación no solo reforzará las medidas para poner fin a las muertes humanas por rabia transmitida por perros hasta 2030, sino que también alentará a los países a mejorar la capacidad de los programas contra la rabia a través de la formación, la recopilación de datos y el fortalecimiento de la cadena de suministro. Existen oportunidades de integración entre los programas de lucha contra las enfermedades, pero también a través de la conexión con los sistemas de salud. En la actualidad está ampliamente aceptado que la atención de salud debe centrarse en las necesidades de salud de las personas y no en los objetivos específicos de los programas de lucha contra enfermedades concretas. La integración brinda oportunidades para construir plataformas comunes para distintas enfermedades que afectan al mismo grupo de población. Ejemplos de tales oportunidades son la promoción de la salud y la movilización social, el diagnóstico y tratamiento de afecciones que presentan cuadros clínicos similares y la vigilancia integrada, que incluye la búsqueda activa y pasiva de casos. El estudio de caso de Bangladesh ofrece un ejemplo de cómo pueden integrarse las intervenciones contra las ETD cutáneas (estudio de caso 3). © OMS/G.Ritlewski 14 RAZONES PARA SEGUIR INVIRTIENDO EN LA LUCHA CONTRA LAS ENFERMEDADES TROPICALES DESATENDIDAS 2021-2030 Estudio de caso 3. Bangladesh: integración de las intervenciones de agua, saneamiento e higiene y enfermedades tropicales desatendidas para apoyar el control y la posible eliminación de las geohelmintiasis Principales partes interesadas: Ministerio de Salud de Bangladesh; Dirección de Educación Primaria de Bangladesh; Children Without Worms; Save the Children. Panorama general Bangladesh se enfrenta a una alta prevalencia de geohelmintiasis. Las encuestas realizadas en 2005 revelaron una prevalencia del 79,8% de infecciones parasitarias por helmintos, con casi 20 millones de niños bangladeshíes en riesgo de infestación (51). Los programas de administración masiva de medicamentos en las escuelas consiguieron reducir la prevalencia, pero las deficiencias en el saneamiento y la higiene dejan a la población en riesgo de reinfección. Reconociendo este riesgo, dos programas, entre otros, trataron de utilizar intervenciones de agua, saneamiento e higiene para reforzar las iniciativas de control de las geohelmintiasis en Bangladesh. Uno estaba dirigido por Save the Children y otro formaba parte de un estudio académico. Soluciones transversales Iniciativas combinadas de agua, saneamiento e higiene y de control de enfermedades para niños en edad escolar en Nasirnagar. Entre 2002 y 2008, Save the Children llevó a cabo un programa de salud y nutrición escolar dirigido a combatir las geohelmintiasis. El programa se sirvió de las infraestructuras educativas existentes para prestar servicios básicos de salud y nutrición, proporcionar promoción de la salud y educación sanitaria, mejorar la situación del agua y el saneamiento en las escuelas y las comunidades y crear capacidad para apoyar y mantener esas actividades. Intervenciones de agua, saneamiento e higiene dirigidas a mujeres embarazadas en zonas donde se aplicaba una administración masiva de medicamentos. Los investigadores llevaron a cabo un ensayo controlado aleatorizado en los distritos de Gazipur, Kishoreganj, Mymensingh y Tangail, en la zona rural central de Bangladesh, para evaluar el potencial de las intervenciones de agua, saneamiento e higiene en la reducción de las geohelmintiasis en zonas donde se estaba aplicando la administración masiva de medicamentos. Dividieron a las mujeres embarazadas en dos grupos, uno que recibió intervenciones relacionadas con agua, saneamiento e higiene junto con la administración masiva de medicamentos y otro al que se aplicó exclusivamente la administración masiva de medicamentos. Entre las intervenciones se contaban el suministro de consumibles (pastillas de cloro, solución de agua jabonosa, suplementos nutricionales), el fortalecimiento de la infraestructura de saneamiento y la promoción de la adhesión a mejores comportamientos en materia de agua, saneamiento e higiene y nutrición. Resultados e impactos La integración de intervenciones de agua, saneamiento e higiene condujo a una reducción de la prevalencia de las geohelmintiasis en ambos programas. Save the Children descubrió que la integración de actividades de ambos ámbitos (agua, saneamiento e higiene y control de enfermedades) se tradujo en una disminución significativa de la carga de helmintos (52). En el ensayo controlado aleatorizado, la combinación de intervenciones de agua, saneamiento e higiene y de administración masiva de medicamentos condujo a una reducción modesta pero sostenida de la prevalencia de la infestación por anquilostomas en relación con el grupo en el que solo se aplicó la administración masiva de medicamentos (53). • El enfoque integrado permitió ahorrar costos. El programa de Save the Children llevó a cabo la administración masiva de medicamentos a través del mismo mecanismo que las actividades de agua, saneamiento e higiene Los trabajadores de la salud aplicaron el tratamiento vermífugo durante las visitas, en las que también promovieron prácticas seguras de higiene y lavado de manos. Añadir la administración masiva de medicamentos a los programas de agua, saneamiento e higiene implica un costo marginal. Por ello, aunque el programa no hace un seguimiento directo, es probable que la ejecución combinada de estas intervenciones haya reducido el costo total de ambos programas. • Los proyectos piloto a pequeña escala que demuestran el potencial de la integración han llevado a la inclusión de intervenciones de agua, saneamiento e higiene en la estrategia de Bangladesh para controlar y eliminar las geohelmintiasis. La nueva estrategia del Ministerio de Salud se centra ahora en la eliminación de las geohelmintiasis, con un reconocimiento nítido de las ventajas de incluir las intervenciones de agua, saneamiento e higiene dentro de ese programa de eliminación. Bangladesh planea integrar explícitamente, por primera vez, la realización de actividades de promoción de la salud en el programa más amplio de control de las geohelmintiasis, al tiempo que procura una mayor integración con otros departamentos gubernamentales para mejorar el acceso al agua potable y el saneamiento. 15RAZONES PARA SEGUIR INVIRTIENDO EN LA LUCHA CONTRA LAS ENFERMEDADES TROPICALES DESATENDIDAS 2021-2030 Ciertas innovaciones prometedoras pueden acelerar los avances en el control, la eliminación y la erradicación de las ETD. Los enfoques innovadores en la detección, el diagnóstico, el tratamiento y la vigilancia de las ETD prometen mejorar aún más la eficiencia y la eficacia de las intervenciones contra las ETD. Además de las intervenciones actuales consideradas como «mejores inversiones», la ampliación de las innovaciones recientes o futuras en las 20 enfermedades y grupos de enfermedades será crucial para alcanzar las metas de la hoja de ruta y hacerlo de una manera costoeficaz. Aunque para algunas ETD existen intervenciones costoeficaces, para otras sigue habiendo lagunas en la disponibilidad, accesibilidad y asequibilidad de herramientas de diagnóstico y tratamiento. La investigación y el desarrollo en el campo de las ETD puede suscitar un interés comercial relativamente menor, ya que se dirige a las poblaciones con menor capacidad de pago. Según el informe G-FINDER de 2021 (54), la financiación de las ETD cubiertas por la encuesta G-FINDER ascendió a US$ 328 millones, es decir, el 8% de la financiación total de la I+D sobre enfermedades desatendidas, lo que supone una disminución de US$ 21 millones (−6,3%) y el cuarto año consecutivo de descenso desde su pico de 2016 y continuando una década de relativo estancamiento. Reconociendo que la disponibilidad de herramientas de intervención será una condición necesaria para combatir las ETD, la OMS puso en marcha el desarrollo de una serie de perfiles de productos específicos para las ETD con el fin de establecer objetivos de I+D para financiadores y desarrolladores. Al 1 de junio de 2022, se han publicado 14 perfiles de productos específicos y uno se encuentra en la etapa final de producción (55). Este será un ámbito clave en el que la financiación adicional podrá generar un elevado efecto multiplicador. Además de contar con herramientas más eficaces, la innovación tecnológica también puede mejorar la eficiencia de la ejecución del programa. Por ejemplo, realizar un seguimiento digital de los programas de quimioprofilaxis mejorará la capacidad de los países para supervisar y mejorar la cobertura de las intervenciones (56). El diagnóstico guiado por inteligencia artificial también resultó beneficioso en la expansión del diagnóstico de las ETD (57-59). Se aplica tecnología de imágenes aéreas para la orientación del control selectivo de vectores (60). La información, la educación y la comunicación digitales tuvieron un mayor impacto en la promoción de la salud y el cambio de comportamiento que los canales tradicionales (61). Habida cuenta de los limitados recursos disponibles para las intervenciones contra las ETD, invertir en innovaciones que mejoren la eficiencia de los programas podría ser una forma alternativa de optimizar los resultados. © OMS/SEARO/Florian Lang 16 3.2 Deficiencias en dimensiones programáticas específicas Invertir en la reducción de las deficiencias en dimensiones programáticas específicas para fomentar la sostenibilidad de los programas contra las ETD. La inversión de la última década ha demostrado los buenos resultados de centrarse en las intervenciones (como la quimioprofilaxis y la educación para la salud) y estrategias (como la promoción de plataformas integradas de prestación de servicios) que resultan costoeficaces. La nueva década se basará en este logro, pero también exigirá que se preste más atención a abordar las deficiencias del sistema de salud que dificultan una transformación óptima de la inversión al impacto. A fin de identificar las debilidades del sistema de salud que afectan al desempeño de los programas de las 20 ETD, la hoja de ruta, a través de una amplia consulta mundial, llevó a cabo una evaluación de las deficiencias para detectar los principales cuellos de botella por enfermedad y por dimensión programática. En la hoja de ruta, las dimensiones programáticas se refieren a las áreas del sistema de salud con las que se pueden evaluar todos los programas contra las ETD e identificar las medidas necesarias. En total, se evaluaron 11 lagunas en las dimensiones programáticas de las 20 ETD (figura 5). Aunque cada enfermedad tiene sus propios retos que deben abordarse de forma individual, también se han encontrado lagunas en determinadas dimensiones programáticas que afectan a un gran número de ETD. Hay diversas razones por las que invertir en colmar las lagunas en determinadas dimensiones programáticas podría aumentar considerablemente el rendimiento global. En primer lugar, los avances en algunas dimensiones programáticas serán decisivos para permitir el avance de toda la estrategia. Eso es lo que sucede generalmente con las pruebas diagnósticas. Contar con unas pruebas diagnósticas eficaces es un requisito previo para alcanzar las metas para las enfermedades para 2030. Situar la vigilancia, la prevención y el tratamiento, así como unas pruebas diagnósticas eficaces, estandarizadas y asequibles, en el punto de partida del proceso de intervención de salud para las ETD será un desencadenante fundamental para todas las acciones de seguimiento. Sin estas herramientas, el resto de acciones no surtirán todo su efecto. Figura 5. Evaluación de las deficiencias de la hoja de ruta por dimensión programática Fuente: Hoja de ruta de las ETD (1). Ejecución de estrategias y prestación de servicios Progreso técnico Mecanismos de apoyo Conocimiento científico Medios de diagnóstico Intervenciones eficaces Orientaciones operativas y normativas Planificación, gobernanza y aplicación de los programas Seguimiento y evaluación Acceso y logística Infraestructura y personal sanitarios Promoción de la causa y financiación Colaboración y acción multisectorial Creación de capacidad y concienciación 17RAZONES PARA SEGUIR INVIRTIENDO EN LA LUCHA CONTRA LAS ENFERMEDADES TROPICALES DESATENDIDAS 2021-2030 No hay impedimento para las metas Se requieren acciones críticas Erradicación Eliminación (interrupción de la transmisión) Eliminación como problema de salud pública Control D ra cu nc ul os is Pi an Tr ip an os om ia si s af ric an a hu m an a (g am bi en se ) Le pr a O nc oc er co si s Ch ag as Tr ip an os om ia si s af ric an a hu m an a (rh od es ie ns e) Le is hm an ia si s (v is ce ra l) Fi la ria si s lin fá tic a Ra bi a Es qu is to so m ia si s H el m in tia si s tr an sm iti da s po r e l s ue lo Tr ac om a Ú lc er a de B ur ul i Ch ik un gu ny a D en gu e Eq ui no co co si s Tr em at od ia si s de tr an sm is ió n al im en ta ria Le is hm an ia si s (c ut án ea ) M ic et om a Cr om ob la st om ic os is y o tr as m ic os is p ro fu nd as Sa rn a y ot ra s ec to pa ra si to si s En ve ne na m ie nt o po r m or de du ra s de s er pi en te Te ni as is /c is tic er co si s 18 RAZONES PARA SEGUIR INVIRTIENDO EN LA LUCHA CONTRA LAS ENFERMEDADES TROPICALES DESATENDIDAS 2021-2030 En segundo lugar, algunas dimensiones programáticas son la base de todo el sistema para lucha contra las ETD. No es eficiente ni deseable abordarlas a través de programas que se centren en enfermedades aisladas. El seguimiento y la evaluación, por ejemplo, son esenciales para hacer un seguimiento de los avances y tomar decisiones sobre la planificación integrada de todos los programas de ETD. Sin embargo, un buen desempeño depende de un sistema de seguimiento y evaluación que no puede ser construido por programas de enfermedades aislados, por las siguientes razones: i) El seguimiento y la evaluación requieren habilidades específicas, como la gestión y el análisis de datos, que podrían compartirse entre los programas de distintas enfermedades. La creación de un mecanismo común de seguimiento y evaluación de los programas contra las enfermedades que requieran información similar puede aportar economías de alcance. ii) Un seguimiento y una evaluación eficaces deben adoptar una perspectiva sistémica y no un enfoque aislado. Si no se comprende el contexto del sistema de salud, cualquier modelización específica de una enfermedad estará sesgada a la hora de estimar los insumos y proyectar los resultados. Los mecanismos integrados de seguimiento y evaluación permiten a los programas de enfermedades ir más allá de su propio ámbito y obtener una visión de conjunto de su posición en el sistema de salud. iii) La demanda de seguimiento y evaluación surge de una cultura de toma de decisiones basada en la evidencia. Esto no es específico de ningún programa de lucha contra una enfermedad, sino que se encuentra en la base del sistema de salud. Por lo tanto, la mejor manera de invertir en seguimiento y evaluación es crear las condiciones necesarias para integrar la recopilación de datos específicos de las distintas enfermedades en el seguimiento y la evaluación de los sistemas nacionales de salud y participar activamente en el fortalecimiento de estos últimos. En tercer lugar, en algunas dimensiones programáticas, los recursos se asignan por función y no por enfermedad. Un buen ejemplo de esta dimensión programática es el acceso y la logística. La gestión de la cadena de suministro incluye muchos recursos que deben compartirse, entre ellos los recursos humanos, el espacio de almacenamiento y el transporte. Planificar y asignar esos recursos compartidos desde la perspectiva de programas específicos de una enfermedad sin comprender otras necesidades de recursos que compiten entre sí podría causar cuellos de botella y reducir el rendimiento general del sistema. Además, si se llevan a cabo varias intervenciones contra enfermedades en el mismo lugar dirigidas a la misma población, la gestión integrada de la cadena de suministro ahorrará costos y reducirá el desperdicio. Invertir en el aumento de la capacidad, la calidad y la eficiencia de una plataforma común de la cadena de suministro beneficiará de forma más sostenible a todos los programas de enfermedades envueltos. En cuarto lugar, algunas deficiencias que afecten a todas las enfermedades podrían tener causas profundas comunes. Abordar esas causas comunes como grupo será más eficiente y eficaz que desarrollar soluciones específicas para cada enfermedad. Por ejemplo, en la hoja de ruta se considera que las carencias de financiación son un reto común para todas las enfermedades tropicales desatendidas. Una de sus causas fundamentales es la escasa visibilidad de los programas de lucha contra estas enfermedades en la agenda nacional de salud. En comparación con muchas enfermedades que reciben gran atención, como el VIH, la tuberculosis o la malaria, una ETD aislada no destacará en cuanto a la carga de morbilidad medida en AVAD. Sin embargo, la mayoría de las ETD tienen en común su estrecha relación con la pobreza. Una campaña integrada de promoción relativa a todas las ETD endémicas podría poner de relieve su desastroso impacto en las poblaciones más frágiles y atraer una mayor atención política y financiera. Por último, la OMS recomienda a los países que gestionen los programas de lucha contra las enfermedades tropicales desatendidas de forma más integrada mediante la elaboración de planes maestros nacionales para estas enfermedades. Esta gestión integrada podría facilitar la implicación de los programas de ETD en la planificación nacional y recalcar su importancia política como grupo. El estudio de caso de Honduras ilustra el beneficio de la planificación y la gestión integradas de los programas de lucha contra dichas enfermedades (estudio de caso 4). Los esfuerzos de integración serán guiados y apoyados por el marco de acción para la sostenibilidad de la OMS, que proporcionará una metodología participativa e inclusiva para integrar los servicios de las ETD dentro de las políticas, estrategias y planes nacionales de salud (62). © OMS/TDR/David Baldry 19A RATIONALE FOR CONTINUED INVESTMENT IN TACKLING NEGLECTED TROPICAL DISEASES 2021–2030 © OMS/G.Ritlewski 20 RAZONES PARA SEGUIR INVIRTIENDO EN LA LUCHA CONTRA LAS ENFERMEDADES TROPICALES DESATENDIDAS 2021-2030 Estudio de caso 4. Honduras: Plan estratégico para la prevención, atención, control y eliminación de enfermedades infecciosas desatendidas Principales partes interesadas: Ministerio de Salud de Honduras; Organización Panamericana de la Salud (OPS); OMS; Agencia para el Desarrollo Internacional de los Estados Unidos (USAID). Panorama general El Gobierno de Honduras fue el primero en la región de América Latina y el Caribe en adoptar y aplicar el Plan estratégico para la prevención, atención, control y eliminación de enfermedades infecciosas desatendidas (63). Esta estrategia integrada, denominada PEEDH (Programa para la Eliminación de Enfermedades Desatendidas en Honduras), se desarrolló para el período 2012–2017. Se centraba en siete enfermedades tropicales desatendidas endémicas en el país: la enfermedad de Chagas, la leishmaniasis, la lepra, la rabia humana transmitida por perros, las geohelmintiasis, y la teniasis y la cisticercosis. Dicha estrategia sustituyó a los programas verticales fragmentados y aislados que operaban en regiones y municipios de manera individual. Planificación integrada de los programas • Amplia participación de las principales partes interesadas El Ministerio de Sanidad implicó a las principales partes interesadas de los programas de lucha contra las ETD para buscar oportunidades de colaboración, integración y gestión conjunta de los programas. También obtuvo el compromiso de las autoridades nacionales y los directores de programas de lucha contra las enfermedades para financiar medicamentos, insecticidas, reactivos de laboratorio y asesoramiento técnico. Las escuelas y otros centros educativos invitaron a los principales asociados a que aunaran esfuerzos a fin de llevar a cabo intervenciones contra las ETD, como campañas de tratamiento vermífugo (64). Líderes comunitarios, organizaciones no gubernamentales, profesores y líderes religiosos, entre otros, desempeñaron un papel clave en la integración de los programas de enfermedades en las actividades comunitarias. • Planificación basada en los recursos. Se realizó un análisis de la situación utilizando una herramienta de planificación y cálculo de costos integrados (TIPAC) para caracterizar la capacidad de los equipos nacionales, regionales y locales e identificar las carencias comunes a todos los programas de lucha contra las ETD. Estos resultados se utilizaron después para cuantificar el apoyo necesario de los programas integrados de enfermedades, así como del sistema de salud local, para garantizar una cobertura adecuada de todas las ETD concernidas. • Inversiones para mejorar la información sanitaria. Se reforzó el sistema de vigilancia epidemiológica y de laboratorio a nivel municipal a fin de permitir que el sistema de salud diseñara y aplicara intervenciones integradas contra las ETD específicas. Se fortalecieron los sistemas de gestión e información sanitaria para mejorar la disponibilidad de información de salud fiable, oportuna y dinámica y permitir una toma de decisiones eficaz. • Promoción integrada de la salud. La promoción de la salud fue un componente central de la estrategia PEEDH. Se elaboró y difundió material educativo, informativo y de comunicación sobre la transmisión, la prevención y el control de las enfermedades tropicales desatendidas en colaboración con asociados regionales y municipales. Era importante que los materiales para las escuelas y las comunidades fueran sencillos, comprensibles y adaptados a las necesidades de los grupos étnicos. Esto sigue siendo un reto especial en el contexto de las elevadas tasas de analfabetismo de los adultos en Honduras: el 14,9% de la población mayor de 15 años no sabe leer ni escribir (65). Ese reto se abordó mediante campañas radiofónicas con mensajes educativos. Los mensajes sobre salud fueron reforzados de manera continua mediante una campaña educativa a cargo del personal de salud y los maestros. 21 Resultados e impacto • Acelerar los progresos hacia las metas relativas a la eliminación de enfermedades. Se obtuvieron mejores resultados respecto a la enfermedad de Chagas, la lepra, la sífilis congénita, el tétanos neonatal y la rabia humana transmitida por perros. En cambio, los resultados fueron menos prometedores, aunque también positivos, para las geohelmintiasis, la leptospirosis, la leishmaniasis y la teniasis. • El enfoque integrado logró que las intervenciones de las ETD llegaran a regiones más remotas. Los servicios integrados se llevaron a poblaciones de difícil acceso a un costo menor que en el caso de aplicar enfoques verticales. Esto también reduce la carga y la posible fatiga resultante de llevar a cabo intervenciones paralelas en múltiples programas de ETD. • Mayor implicación del país en la estrategia de Honduras contra las ETD. La estrategia hondureña contra las ETD movilizó capital y recursos humanos para sus actividades utilizando los presupuestos gubernamentales y de los sectores de la salud, educativo y social del país. Esta estrategia tiene una mayor probabilidad de poder seguir atendiendo a las comunidades remotas y desfavorecidas en riesgo de sufrir ETD, pues no depende mucho de la dirección externa. • Las inversiones en la estrategia relativa a las ETD generaron efectos indirectos. Al mejorar el acceso a las regiones remotas en las que las ETD son endémicas y colaborar con esas comunidades y poblaciones, la estrategia sirve de punto de entrada para el sistema de salud en general, a través del cual pueden introducirse otros servicios y estrategias (como, por ejemplo, salud nutricional o intervenciones de saneamiento e higiene). © OMS/Yoshi Shimizu 22 RAZONES PARA SEGUIR INVIRTIENDO EN LA LUCHA CONTRA LAS ENFERMEDADES TROPICALES DESATENDIDAS 2021-2030 3.3 Colaboración intersectorial Adoptar un enfoque más completo para el control de enfermedades. La mala salud debida a las ETD no solo es el resultado de un acceso insuficiente a la atención de salud preventiva y curativa, sino que también refleja la necesidad de acelerar la adopción de medidas más allá del sector de la salud. La infección y la transmisión de algunas ETD están estrechamente relacionadas con el agua y el saneamiento, la vivienda y el agrupamiento, el medio ambiente y el cambio climático, la migración, la educación y otros factores socioculturales (17, 53, 66-68). Esto significa que las ETD no pueden abordarse de forma aislada, sino que deben formar parte de una estrategia integrada destinada a mejorar el bienestar de todos a todas las edades. La promoción de intervenciones en otras esferas prioritarias, como salud animal y agua, saneamiento e higiene, tienen un alto rendimiento de la inversión. Una revisión sistemática y un metaanálisis de 2014 descubrieron que proporcionar mejores prácticas de higiene y saneamiento e instalaciones de agua potable y saneamiento en zonas donde las geohelmintiasis eran endémicas daba lugar a una reducción de entre el 33% y el 70% de contraer geohelmintiasis (69). Para gestionar los riesgos para la salud pública en el punto de contacto humano-animal-ambiente es necesario adoptar enfoques de «Una sola salud», que reúnan a las partes interesadas de los ámbitos de la salud, agrícola y veterinario en el diseño de intervenciones y políticas. Por ejemplo, la vacunación de perros contra la rabia es una intervención de eficacia probada. Se calcula que el 90% de las exposiciones humanas a la rabia están relacionadas con perros rabiosos; además, se estima que las campañas de vacunación son muy costoeficaces o incluso ahorran costos a escala (70). La vacunación masiva ha logrado la eliminación local de la rabia en algunas zonas (71). Aunque teóricamente atractiva, la puesta en práctica de esta colaboración intersectorial es compleja y requiere un compromiso tanto de orden político como financiero. En la actualidad, y a partir de las lecciones aprendidas de la pandemia de COVID-19, existe un renovado impulso respecto a los enfoques de «Una sola salud» para superar los riesgos de que se produzcan enfermedades en la interrelación entre los humanos y los animales. El Grupo Tripartito Plus (formado por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, la Organización Mundial de Sanidad Animal, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y la OMS) ha creado un Cuadro de Expertos de Alto Nivel para el Enfoque de «Una sola salud» encargado de asesorar a las cuatro organizaciones y a sus Estados Miembros sobre cuestiones relacionadas con «Una sola salud» (9). Sin embargo, desde el punto de vista financiero, la cuestión de cómo financiar de forma eficaz y conjunta la colaboración intersectorial para crear una protección sostenible contra las ETD sigue sin respuesta. Es urgente recopilar experiencias satisfactorias sobre el terreno, especialmente acuerdos financieros, sobre cómo poner en marcha acciones intersectoriales y financiar la lucha contra las ETD como parte de una estrategia integrada para reducir la pobreza. Aprovechando el impulso político mundial en favor de la aplicación del enfoque «Una sola salud», los asociados del ámbito de la salud y donantes internacionales también deben llegar a los actores de sectores diferentes del de la salud para crear y probar conjuntamente enfoques de financiación innovadores y alternativos para apoyar la colaboración intersectorial tangible a nivel mundial y nacional. © OMS/Ahmad Yusni 23RAZONES PARA SEGUIR INVIRTIENDO EN LA LUCHA CONTRA LAS ENFERMEDADES TROPICALES DESATENDIDAS 2021-2030 Aumentar la financiación nacional e internacional para acelerar el progreso y apoyar una mayor integración e inversión en las lagunas comunes. La comunidad mundial debe actuar ahora para salvaguardar los avances logrados en la lucha contra las distintas ETD en la última década. Se necesita un aumento de la inversión en las ETD por parte de los gobiernos, los financiadores internacionales y los agentes farmacéuticos. Los gobiernos deben defender los enfoques integrados, especialmente a través de la atención primaria de salud. Los gobiernos y los financiadores deben coordinarse mejor para fomentar la implicación nacional de sus programas contra las ETD, y también considerar un mayor uso de enfoques de financiación alternativos. El mundo académico y las instituciones de investigación deberían prestar más atención a las lagunas en los estudios de economía de la salud. La OMS se compromete a trabajar con los asociados mundiales para apoyar a los países. Un llamamiento a la acción S E C C I Ó N 4 24 RAZONES PARA SEGUIR INVIRTIENDO EN LA LUCHA CONTRA LAS ENFERMEDADES TROPICALES DESATENDIDAS 2021-2030 4.1 Actuar ahora La comunidad mundial debe actuar ahora para salvaguardar los avances logrados en la lucha contra las distintas ETD en la última década. En 2020, la pandemia de COVID-19 obligó a ralentizar las intervenciones contra las enfermedades tropicales desatendidas. Según una encuesta mundial de la OMS sobre las actividades del ámbito de la salud, los servicios de ETD se encontraban entre los más frecuente y gravemente afectados por la pandemia (3). Los estudios de modelización sobre las ETD predicen que, sin medidas de mitigación, se producirán retrasos en la consecución de los objetivos de la hoja de ruta 2030 para determinadas enfermedades (4). La situación de la COVID-19 proporciona un experimento real sobre el impacto de interrumpir las intervenciones contra las enfermedades tropicales desatendidas antes de alcanzar los objetivos: la reducción prematura de las intervenciones contra estas enfermedades puede detener el progreso hacia los objetivos para las distintas enfermedades. Es crucial asegurar los avances logrados durante la última década. La quimioprofilaxis está llegando a más de mil millones de personas al año, reduciendo su riesgo de muerte, discapacidad dolorosa, estigmatización social y costos económicos devastadores. Hasta ahora, 46 países, territorios y zonas han eliminado al menos una ETD (13). Sin embargo, es necesario invertir ahora en la programación posterior a las intervenciones para reducir el riesgo de reinfección, detectar los primeros casos y evitar un resurgimiento que revierta los logros anteriores. También se necesita un nuevo impulso para alcanzar las metas de 2030. Las intervenciones contra las ETD son las mejores inversiones para la salud, ya que, al reducir la mortalidad y la morbilidad, ofrecen un excelente rendimiento de la inversión. También suponen excelentes inversiones para el desarrollo, pues son una herramienta crucial para combatir la pobreza y abordar las disparidades económicas. Sin embargo, hoy en día no llegan a todo el mundo. Es necesaria una acción coordinada con las intervenciones de agua, saneamiento e higiene, «Una sola salud» y otros sectores para garantizar intervenciones de bajo costo en aquellos sectores que tienen el mayor impacto en las ETD. Se necesita una mayor inversión para llevar al mercado nuevos medicamentos, pruebas diagnósticas y dispositivos asequibles, a fin de garantizar que los países tengan acceso a las herramientas que necesitan para luchar contra las 20 enfermedades y grupos de enfermedades Es necesario un cambio hacia una mayor integración e inversión en las lagunas comunes que impiden que los países avancen en la ampliación e integración de las intervenciones contra las ETD. Existen ejemplos elocuentes de países y regiones de todo el mundo que han tomado medidas concertadas para integrar los programas dirigidos a las ETD. Al respecto han demostrado el mayor rendimiento de la inversión que se obtiene mediante una mayor integración entre distintas ETD, pero también con programas referentes a otras enfermedades. Invertir en la reducción de las lagunas en la dimensión programática específica facilitará la integración de las ETD en los sistemas nacionales de salud y permitirá una mayor implicación de los países en los programas de lucha contra las ETD. También son un elemento clave para hacer realidad la cobertura sanitaria universal, sobre todo porque las comunidades a las que se dirigen suelen ser las más remotas y vulnerables. 4.2 Actuar juntos Los gobiernos deben aumentar su inversión en las ETD y abogar por enfoques integrados, especialmente a través de la atención primaria de salud. El tercer informe mundial sobre las ETD estimó que las necesidades de financiación para apoyar el tratamiento y el control de vectores en los países donde esas enfermedades son endémicas representarían menos del 0,1% de su gasto nacional en salud (19). Además de mantener esta inversión, se necesitará financiación adicional para aplicar soluciones transversales y abordar las lagunas comunes La organización y financiación de las intervenciones contra las ETD deben ser parte integral de la atención primaria de salud. Esta se basa en cuatro plataformas de prestación de servicios: i) la atención basada en la comunidad; ii) los establecimientos de salud; iii) los hospitales de primer nivel, y iv) las intervenciones de salud pública basadas en la población (72). Estas plataformas son también los canales de prestación de servicios para la mayoría de las intervenciones contra las ETD. Reforzar todas las plataformas de atención primaria fortalecerá la prestación de servicios contra dichas enfermedades y, a la inversa, invertir en las plataformas de prestación de servicios contra las ETD contribuirá a reforzar la atención primaria. En 2019, la OMS informó a la Asamblea General de las Naciones Unidas de que los países necesitaban aumentar el gasto en atención primaria en al menos un 1% de su PIB, para subsanar las lagunas de cobertura y cumplir las metas de salud acordadas en los ODS (10). Este llamamiento mundial, si cuenta con el compromiso de los países, aportará financiación adicional para la atención primaria. Los gobiernos deberían aprovechar esta oportunidad para integrar las intervenciones contra las ETD en el paquete esencial de prioridades de la atención primaria de salud. En el contexto de la pandemia de COVID-19, que ha generado unas demandas sin precedentes sobre la financiación sanitaria nacional, es fundamental que las poblaciones más pobres y desfavorecidas del mundo no se vean afectadas de forma desproporcionada. Priorizar las medidas para hacer frente a las ETD dentro de la financiación de la atención primaria de salud es el plan más realista para optimizar los recursos disponibles y garantizar que nadie se quede atrás. 25RAZONES PARA SEGUIR INVIRTIENDO EN LA LUCHA CONTRA LAS ENFERMEDADES TROPICALES DESATENDIDAS 2021-2030 Los financiadores internacionales y los agentes farmacéuticos deben mantener y aumentar las inversiones actuales en programas contra las ETD para apoyar la consecución de las metas de la hoja de ruta, en particular mediante inversiones específicas para apoyar la prestación de servicios contra las ETD y mediante actividades de fortalecimiento de los sistemas de salud. En la actualidad, la financiación internacional para las ETD se centra principalmente en aumentar la calidad y la cantidad de intervenciones específicas contra algunas de esas enfermedades. Sin embargo, la hoja de ruta subraya la importancia de abordar todas las ETD y colmar las lagunas comunes para avanzar hacia sus metas. Los gobiernos y los financiadores deben coordinarse mejor para fomentar la implicación nacional en sus programas contra las ETD, y también considerar la posibilidad de utilizar más enfoques de financiación alternativos para proporcionar financiación adicional para las metas de la hoja de ruta. La hoja de ruta aboga por un cambio de enfoque, pasando de la medición de procesos y actividades a un mayor énfasis en la medición de resultados y el impacto en la programación de las ETD. Este cambio podría ser un posible punto de partida para el diseño y la puesta a prueba de mecanismos que creen incentivos financieros para lograr (y medir) ese impacto. En concreto, cuando existen metas concretas y verificables de forma costoeficaz sobre la cobertura de las intervenciones, la reducción de la carga de la enfermedad y la eliminación local, puede ser posible crear recompensas económicas por el logro de esos objetivos. Los modelos de financiación basados en el desempeño o de remuneración con arreglo al desempeño (que vinculan parte del pago a los resultados verificados), así como los bonos de impacto (en los que los financiadores pagan solo cuando una intervención ha demostrado tener éxito) podrían ayudar a alinear los incentivos para los gobiernos, los financiadores y los ejecutores en torno a objetivos clave. Históricamente, prácticamente no se han utilizado estas herramientas en el ámbito de las ETD (73), pero a medida que muchas de las enfermedades entran en nuevas fases de control, eliminación y erradicación, los gobiernos y los financiadores deben considerar en qué entornos podrían aplicarse de manera eficiente y eficaz la financiación basada en el desempeño y otros enfoques de financiación alternativos. El mundo académico y las instituciones de investigación deberían prestar más atención a las lagunas existentes en los estudios de economía de la salud que abordan la intervención contra las ETD y la gestión de los programas. Las publicaciones actuales sobre la evaluación económica de los programas contra las ETD son relativamente escasas y a menudo se centran en un subgrupo de ETD y en una pequeña lista de intervenciones. Esa es una de las razones por las que resulta difícil realizar una estimación global y exhaustiva del costo de la aplicación de la hoja de ruta. En el pasado, el argumentario a favor de la inversión adoptó un enfoque conservador para estimar las necesidades basándose en los datos disponibles. Sin embargo, si no se abordan las piezas que faltan, se corre el riesgo de que las ETD más desatendidas queden aún más al margen (en el anexo 3 puede verse más información sobre las necesidades de I+D en economía de la salud para las ETD). La OMS se compromete a colaborar con los asociados mundiales para apoyar a los países a determinar y priorizar las inversiones en las ETD y a poner a prueba y ampliar enfoques integrados innovadores y enfoques de financiación alternativos. «Fortalecer la implicación y la financiación nacionales, integrando las ETD en los planes y presupuestos nacionales de salud» es uno de los tres cambios clave que se alientan en la hoja de ruta. La OMS ayudará a los países a llevar a cabo este cambio, proporcionándoles orientaciones e instrumentos prácticos, ofreciéndoles apoyo técnico en los países y facilitando el intercambio de experiencias con países homólogos. Mientras tanto, la OMS pide a sus asociados que apoyen a los países durante la transición hacia la apropiación nacional y la financiación de las enfermedades tropicales desatendidas, contribuyendo al fortalecimiento de los sistemas de salud para ayudar a crear las condiciones en las que sea posible una mayor integración e inversión en las lagunas que comparten los países, y también apoyando la financiación y la prestación de servicios innovadores para mejorar la eficiencia de los programas. Se necesita una acción coordinada para apoyar la aplicación de enfoques integrados y la evaluación de los resultados de estos esfuerzos con el fin de crear una base empírica para futuras intervenciones. Solo con esta acción e inversión a escala mundial será posible alcanzar las metas de la hoja de ruta y reducir la inaceptable carga sanitaria y económica que suponen las ETD para las poblaciones más vulnerables del mundo. © OMS/Budi Chandra 26 RAZONES PARA SEGUIR INVIRTIENDO EN LA LUCHA CONTRA LAS ENFERMEDADES TROPICALES DESATENDIDAS 2021-2030 Referencias 1. Poner fin a la desatención para alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible: una hoja de ruta para las enfermedades tropicales desatendidas 2021–2030. Ginebra: Organización Mundial de la Salud; 2020 (https://apps.who.int/iris/handle/10665/346561, consultado el 24 de mayo de 2022). 2. Panel de información de la OMS sobre el coronavirus (COVID-19). Plataforma de emergencias de salud de la OMS [sitio web]. Ginebra: Organización Mundial de la Salud; 2022 (https://covid19.who.int, consultado el 24 de mayo de 2022). 3. 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Lancet. 2018;392(10156):1369. doi: 10.1016/S0140-6736(18)32478-4. 73. Malpani R. Landscape of funding and financing opportunities for access and delivery of health technologies for neglected diseases [discussion paper]. 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Fuente: Los datos de las celdas sombreadas en azul proceden de: Global Health Estimates: life expectancy and leading causes of death and disability for 2019. En: Observatorio Mundial de la Salud de la OMS [sitio web]. Ginebra, Organización Mundial de la Salud (https://www.who.int/healthinfo/global_burden_disease/estimates/en/index1.html, consultado el 23 de junio de 2022). Los datos de las celdas sombreadas en verde procedentes de notas descriptivas de la OMS. 31RAZONES PARA SEGUIR INVIRTIENDO EN LA LUCHA CONTRA LAS ENFERMEDADES TROPICALES DESATENDIDAS 2021-2030 Metas de la hoja de ruta por enfermedad A N E X O 2 Enfermedad Indicador Dracunculosis Pian Número de países que han obtenido la certificación de ausencia de transmisión Número de países que han obtenido la certificación de ausencia de transmisión Enfermedades que se pretende erradicar 2023 2025 2030 189 (97%) 97 (50%) 191 (98%) 136 (70%) 194 (100%) 194 (100%) Enfermedad de Chagas Tripanosomiasis africana humana (rhodesiense) Leishmaniasis (visceral) Filariasis linfática Rabia Esquistosomiasis Número de países que han conseguido interrumpir la transmisión por las cuatro vías (vectorial, congénita, transfusional y por trasplante), con una cobertura de tratamiento antiparasitario del 75% de la población destinataria Número de países en los que se ha comprobado la eliminación como problema de salud pública (definida como <1 caso/10 000 personas/año, en cada distrito de salud del país, de promedio en los últimos cinco años) Número de países en los que se ha comprobado la eliminación como problema de salud pública (definida como <1% de tasa de letalidad debida a leishmaniasis visceral primaria) Número de países en los que se ha comprobado la eliminación como problema de salud pública (definida como infección que se mantiene por debajo de los niveles mínimos de transmisión de la encuesta de evaluación durante al menos cuatro años tras la interrupción de la administración de medicamentos; disponibilidad del conjunto de medidas asistenciales esenciales en todas las zonas en las que se sabe que hay pacientes) Número de países que han logrado que no haya ninguna muerte humana por rabia Número de países en los que se ha comprobado la eliminación como problema de salud pública (definida actualmente como una proporción de <1% de infecciones de alta intensidad de esquistosomiasis) Enfermedades que se pretende eliminar como problema de salud pública 4 (10%) 2 (15%) 32 (43%) 23 (32%) 89 (53%) 49 (63%) 10 (24%) 4 (31%) 56 (75%) 34 (47%) 113 (67%) 69 (88%) 15 (37%) 8 (61%) 64 (85%) 58 (81%) 155 (92%) 78 (100%) Tripanosomiasis africana humana (gambiense) Lepra Oncocercosis Número de países en los que se ha comprobado una interrupción de la transmisión Número de países con ningún nuevo caso autóctono de lepra Número de países en los que se ha comprobado una interrupción de la transmisión 0 75 (39%) 5 (13%) 5 (21%) 95 (49%) 8 (21%) 15 (62%) 120 (62%) 12 (31%) Enfermedades que se pretende eliminar (interrupción de la transmisión) 32 RAZONES PARA SEGUIR INVIRTIENDO EN LA LUCHA CONTRA LAS ENFERMEDADES TROPICALES DESATENDIDAS 2021-2030 Nota: En ciertos casos, la referencia a «países» debe entenderse como países, territorios y áreas. Fuente: Poner fin a la desatención para alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible: una hoja de ruta para las enfermedades tropicales desatendidas 2021-2030. Ginebra: Organización Mundial de la Salud; 2020 (https://apps.who.int/iris handle/10665/346561, consultado el 24 de mayo de 2022). A N N E X E 2 Enfermedad Indicador 2023 2025 2030 Geohelmintiasis Tracoma Úlcera de Buruli Dengue Equinococosis Trematodiasis de transmisión alimentaria Leishmaniasis (cutánea) Micetoma, cromoblastomicosis y otras micosis profundas Sarna y otras ectoparasitosis Envenenamiento por mordedura de serpiente Teniasis/cisticercosis Número de países en los que se ha comprobado la eliminación como problema de salud pública (definida como una proporción de <2% de infecciones de geohelmintiasis de moderada y alta intensidad por Ascaris lumbricoides, Trichuris trichuria, Necator americanus y Ancylostoma duodenale) Número de países en los que se ha comprobado la eliminación como problema de salud pública, definida como i) una prevalencia de triquiasis tracomatosa «desconocida para el sistema de salud» de <0,2% en personas de >15 años en cada distrito en el que la enfermedad había sido endémica; ii) una prevalencia de inflamación tracomatosa folicular en niños de 1 a 9 años de <5% en cada distrito en el que la enfermedad había sido endémica; y iii) pruebas escritas de que el sistema de salud puede detectar y tratar casos nuevos de triquiasis tracomatosa, mediante estrategias definidas, y pruebas de que hay recursos financieros adecuados para aplicar esas estrategias Proporción de casos en categoría III (estadio avanzado) en el momento del diagnóstico Tasa de letalidad debida al dengue Número de países que han reforzado el control de la equinococosis quística en zonas hiperendémicas Número de países que han reforzado el control en zonas hiperendémicas Número de países en los que se han detectado y notificado el 85% de todos los casos y tratan el 95% de los casos notificados Número de países en los que el micetoma, la cromoblastomicosis, la esporotricosis y/o la paracoccidioidomicosis figuran en los programas de control y sistemas de vigilancia nacionales Número de países que incluyen el tratamiento de la sarna en el conjunto de medidas asistenciales de la cobertura sanitaria universal Número de países con casos nuevos de mordedura de serpiente en los que se ha reducido la mortalidad en un 50% Número de países que han reforzado el control en zonas hiperendémicas 60 (60%) 28 (42%) 70 (70%) 43 (65%) 96 (96%) 66 (100%) < 22% 0.50% 4 3 (3%) 44 (51%) 4 (13%) 25 (13%) 39 (30%) 4 (6%) < 18% 0.50% 9 6 (7%) 66 (76%) 8 (27%) 50 (26%) 61 (46%) 9 (14%) < 10% 0% 17 11 (12%) 87 (100%) 15 (50%) 194 (100%) 132 (100%) 17 (27%) Enfermedades que se pretende eliminar como problema de salud pública Enfermedades que se pretende controlar 33RAZONES PARA SEGUIR INVIRTIENDO EN LA LUCHA CONTRA LAS ENFERMEDADES TROPICALES DESATENDIDAS 2021-2030 Este anexo trata de cartografiar las lagunas de I+D sobre la economía de la salud relacionada con las ETD y propone ámbitos que se beneficiarían de una mayor atención e inversión para mejorar nuestros conocimientos y datos en materia económica. A1. Los datos económicos debe abarcar a más ETD y más intervenciones. La OMS recomienda cinco intervenciones estratégicas básicas para el control, la eliminación y la erradicación de las enfermedades tropicales desatendidas: i) la quimioprofilaxis mediante la administración masiva de medicamentos; ii) una gestión innovadora e intensificada de las enfermedades; iii) la ecología y gestión de vectores; iv) unos servicios veterinarios de salud pública (también denominados «Una sola salud»), y v) el suministro de agua potable, saneamiento e higiene (1). De todas ellas, la quimioprofilaxis mediante la administración masiva de medicamentos es la que más interés ha despertado en la investigación económica. Para ampliar la inversión a todas las ETD, es urgente recopilar datos económicos sobre las intervenciones contra las ETD más allá de la quimioprofilaxis, con el fin de respaldar las decisiones de inversión. El control de vectores, «Una sola salud» y agua, saneamiento e higiene son intervenciones que van más allá de la prestación de servicios de salud. Aunque hay un consenso de la comunidad mundial sobre el papel crucial de dicha colaboración intersectorial para mejorar la eficacia y la sostenibilidad de las intervenciones de ETD, la medición tanto de sus resultados de salud como de sus costos de ejecución es muy escasa. Existe una necesidad apremiante de reunir más datos empíricos sobre los beneficios y el costo de esas colaboraciones intersectoriales a fin de elaborar planes de financiación comunes y coordinar los esfuerzos de promoción en todos los sectores. A2. Para determinar los déficits de financiación, es esencial comprender el panorama financiero actual. A nivel nacional, el apoyo a la OMS para mejorar los datos sobre el gasto en enfermedades tropicales desatendidas en la base de datos de gasto mundial en salud de la OMS proporcionará beneficios a largo plazo para la financiación de las ETD. Proporcionará un registro histórico de la evolución del gasto en ETD, permitirá la comparación entre países y entre programas, y también reforzará la plataforma de datos existente en lugar de duplicar los canales de presentación de información, incorporando esas enfermedades en el seguimiento de los recursos de los sistemas nacionales de salud. A nivel mundial, es esencial comprender la situación financiera actual es fundamental para determinar los déficits y desarrollar una estrategia de recaudación de fondos más específica. El seguimiento de la ayuda internacional ha sido algo más fácil para los programas de enfermedades en los que existe un mecanismo para la puesta en común de la financiación internacional, como el Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria y Gavi, la Alianza para las Vacunas. Para la comunidad de las ETD, merecerá la pena reflexionar sobre la creación de un mecanismo de intercambio de información financiera, sin necesariamente poner en común los fondos, que permita a toda la comunidad comprender la situación de la financiación, así como los retos asociados, y desarrollar esfuerzos concertados para la movilización de recursos. Investigación y desarrollo sobre economía de la salud para las ETD: datos económicos más completos para obtener un panorama total A N E X O 3 34 RAZONES PARA SEGUIR INVIRTIENDO EN LA LUCHA CONTRA LAS ENFERMEDADES TROPICALES DESATENDIDAS 2021-2030 A3. Se necesitan más herramientas para medir el beneficio y el costo de las intervenciones contra las ETD. Es fundamental asegurarse de que se utilizan las herramientas y metodologías adecuadas para evaluar la rentabilidad de las distintas opciones de inversión. Una técnica de medición clave es la evaluación de la relación costo-eficacia/costo-beneficio de cada intervención. La OMS está colaborando con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, el Fondo Mundial para Tecnologías Innovadoras en Salud y el Gobierno de Japón para colmar ese déficit, proponiendo un conjunto de herramientas nacionales para los argumentarios a favor de la inversión en las ETD, que combinará el impacto sanitario de las intervenciones contra las ETD, los costos de los programas y la relación costo-eficacia para ayudar a los países a elaborar argumentarios adaptados y coherentes a favor de la inversión en las ETD. A4. Se necesitan nuevos datos para movilizar recursos en torno a los tres pilares de la hoja de ruta. A4.1 Recursos necesarios para reducir las lagunas en las dimensiones programáticas Cuando se evalúa el costo de los programas contra las ETD, a menudo se centra la atención en el costo de las intervenciones en sí. Sin embargo, hay otros costos de gestión del programa que a menudo se supone que corren a cargo del sistema de salud local. Existe un consenso generalizado, por parte de gobiernos, asociados del ámbito de la salud y donantes, sobre la necesidad de apoyar el fortalecimiento de los sistemas de salud. Sin embargo, el enfoque concreto para apoyar a los gobiernos en ese empeño sigue sin estar claramente definido. Una forma de contribuir a la reflexión sobre la mejor manera de fortalecer los sistemas de salud desde la perspectiva de los programas de enfermedades es recopilar datos sobre «qué» y «cuánto» se mejorará. A4.2 Recursos necesarios y ventajas de los enfoques intersectoriales La hoja de ruta para 2030 pedía intensificar el enfoque transversal mediante la integración de intervenciones para varias ETD, su incorporación a los sistemas nacionales de salud y la coordinación con programas afines dentro y fuera del ámbito específico de la salud. Se necesita más investigación operativa sobre cómo mejorar aún más la eficacia de las intervenciones existentes. Cada vez más estudios recogen la práctica de integrar la prestación de servicios (2-4). Sin embargo, la evaluación de la rentabilidad de dicha práctica dista mucho de ser sistemática. Los estudios existentes que abordan los beneficios económicos de un enfoque integrado suelen centrarse en la medición del ahorro de costos (5,6). Pero escasean los datos sobre los cambios en los resultados de salud provocados por la prestación de servicios integrados. A4.3 Recursos necesarios para facilitar la implicación de los países La implicación de los países en relación con sus programas contra las ETD es la clave para mantener los avances en materia de salud en relación con las ETD. En términos de financiación, la implicación de los países implica que cada país lidera el desarrollo de planes de financiación para los programas contra las ETD y moviliza proactivamente recursos nacionales y externos para apoyar sus planes. Los donantes externos se alinearán con este plan nacional y complementarán los esfuerzos del país. Los países necesitan datos sobre la endemicidad de las ETD, las intervenciones necesarias, el costo de su aplicación y las fuentes de financiación para desarrollar planes estratégicos Al considerar la asignación de recursos, los responsables de la toma de decisiones también necesitan información que les permita comparar la rentabilidad de las distintas opciones de inversión. La evaluación económica puede responder a esta necesidad. Una mayor inversión en la realización de evaluaciones económicas en múltiples escenarios de intervención contra las ETD proporcionará información vital para optimizar el uso de los recursos tanto en relación con los distintos países como a nivel mundial. En resumen, en la última década se ha producido un notable aumento de las evaluaciones económicas de las intervenciones para abordar las enfermedades tropicales desatendidas y de las estimaciones del impacto de las enfermedades. Sin embargo, sigue habiendo lagunas cruciales en nuestros conocimientos. Para apoyar la aplicación de la hoja de ruta, debe haber un cambio radical en los datos disponibles: sobre los costos de las intervenciones, la rentabilidad (intervenciones aisladas y paquetes integrales de prevención y tratamiento de las ETD), la eficiencia de los diferentes modelos de prestación, los costos directos e indirectos para la población más desfavorecida y los recursos financieros necesarios para abordar de forma sostenible la carga de la enfermedad. 35RAZONES PARA SEGUIR INVIRTIENDO EN LA LUCHA CONTRA LAS ENFERMEDADES TROPICALES DESATENDIDAS 2021-2030 Referencias 1. Accelerating work to overcome the global impact of neglected tropical diseases: a roadmap for implementation. Ginebra: Organización Mundial de la Salud; 2012 (https://apps.who.int/iris/ handle/10665/70809, consultado el 24 mayo 2022). 2. Ignez T, Call J. It can be done: an integrated approach for controlling and eliminating neglected tropical diseases. Washington D.C.: División de Protección Social y Salud del Banco Interamericano de Desarrollo; 2014. 3. Cano J, Basáñez MG, O’Hanlon SJ, Tekle AH, Wanji S, Zouré HG, et al. Identifying co-endemic areas for major filarial infections in sub-Saharan Africa: seeking synergies and preventing severe adverse events during mass drug administration campaigns. Parasit Vectors. 2018;11:70. doi: 10.1186/s13071-018-2655-5. 4. Golding N, Wilson AL, Moyes CL, Cano J, Pigott DM, Velayudhan R, et al. Integrating vector control across diseases. BMC Med. 2015;13:249. doi: 10.1186/s12916-015-0491-4. 5. Brady MA, Hooper PJ, Ottesen EA. Projected benefits from integrating NTD programs in sub-Saharan Africa. Trends Parasitol. 2006;22(7):285–91. doi: 10.1016/j.pt.2006.05.007. 6. Evans D, Mcfarland D, Adamani W, Eigege A, Miri E, Schulz J, et al. Cost-effectiveness of triple drug administration (TDA) with praziquantel, ivermectin and albendazole for the prevention of neglected tropical diseases in Nigeria. 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Основные сведения
Тип документа Publications
Дата принятия
Источник Всемирная организация здравоохранения