Organisation mondiale de la santé (OMS) · Publications

Vivir la vida: guía de aplicación para la prevención del suicidio en los países: resumen ejecutivo

Organisation mondiale de la santé
Voir le document original

Le texte intégral est hébergé par l’organisation qui le publie. lawenc.com indexe les métadonnées et renvoie vers la source officielle.

Retour à la vue par article
Texte intégral

GUÍA DE APLICACIÓN PARA LA PREVENCIÓN DEL SUICIDIO EN LOS PAÍSES RESUMEN EJECUTIVO VIVIR LA VIDA Vivir la vida: guía de aplicación para la prevención del suicidio en los países. Resumen ejecutivo [Live life: an implementation guide for suicide prevention in countries. Executive summary] ISBN 978-92-4-002966-8 (versión electrónica) ISBN 978-92-4-002967-5 (versión impresa) © Organización Mundial de la Salud 2021. Algunos derechos reservados. Esta obra está disponible en virtud de la licencia CC BY-NC-SA 3.0 IGO. INTRODUCCIÓN Cada año, más de 700 000 personas pierden la vida por suicidio. Reducir la tasa mundial de mortalidad por suicidio en un tercio para 2030 es tanto un indicador como una meta (la única en materia de salud mental) en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas y en el Plan de Acción Integral sobre Salud Mental 2013-2030 de la OMS. El 13. ° Programa General de Trabajo 2019-2023 de la OMS incluye este mismo indicador con una disminución del 15% para 2023. El mundo no lleva camino de alcanzar las metas de reducción de suicidios para 2030. La OMS aboga por que los países tomen medidas para evitar el suicidio, preferiblemente a través de una estrategia nacional integral de prevención. Los gobiernos y las comunidades pueden contribuir a prevenir el suicidio aplicando el enfoque VIVIR LA VIDA de la OMS para la iniciación de la prevención del suicidio, en el que los países puedan basarse para elaborar posteriormente una estrategia nacional integral de prevención del suicidio. La guía se dirige a todos los países, tengan o no una estrategia nacional de este tipo en la actualidad. PARTE A. PILARES BÁSICOS DEL ENFOQUE «VIVIR LA VIDA» Los pilares fundamentales de VIVIR LA VIDA son los siguientes: • Análisis de la situación • Colaboración multisectorial • Sensibilización y promoción • Desarrollo de las capacidades • Financiación • Vigilancia, monitoreo y evaluación En la parte A se examina cada uno de estos pilares básicos formulando las preguntas «¿Qué?», «¿Por qué?», «¿Dónde?», «¿Cuándo?», «¿Quién?» y «¿Cómo?». Hay un cuadro para cada pilar en el que se muestran los elementos que deben incluirse; se ofrecen ejemplos de todo el mundo en recuadros, y cada subsección concluye con «consejos para la aplicación». El análisis de la situación proporciona los precedentes y el perfil actual del suicidio y de la prevención del suicidio. Por tanto, es importante para fundamentar la planificación y la puesta en práctica de las actividades de control del suicidio. El análisis puede llevarse a cabo a nivel nacional, regional o local y debe ser realizado cuando se inicien las labores de prevención del suicidio a cargo de un grupo de trabajo formado por especialistas, partes interesadas y personas que hayan vivido la experiencia del suicidio. El grupo de trabajo recoge datos (como las tasas de suicidio y autolesiones, los métodos utilizados, los factores desencadenantes o de protección, la legislación, los servicios y los recursos), dirige el análisis de la situación, elabora un informe y lo comparte con los encargados de la toma de decisiones, los responsables de formular políticas y los financiadores para influir en la movilización de recursos y/o el mandato de actuación. Las principales preocupaciones son garantizar la confidencialidad, proteger la privacidad de las personas y evitar que se fomenten los suicidios. La colaboración multisectorial es necesaria, ya que los factores de riesgo del suicidio están relacionados con muchas áreas. Un enfoque que abarque a todo el gobierno o a toda la sociedad funciona en todos los sectores o departamentos del gobierno e incluye a los grupos no gubernamentales y comunitarios. Con el liderazgo del gobierno, este enfoque facilita la puesta en común de conocimientos, el intercambio de metodologías y lecciones aprendidas, y la divulgación de los datos e investigaciones relacionadas con el suicidio. También fomenta la transparencia y la rendición de cuentas. Este tipo de colaboración debe comenzar en las primeras etapas y tanto el gobierno como los asociados han de asegurarse de estar preparados. Un enfoque multisectorial se basa en una visión de la colaboración y en un método acordado de participación con evaluaciones rutinarias. Pueden surgir problemas si los sectores distintos del sector de la salud consideran que el suicidio es únicamente un problema de salud. Hay que definir claramente el papel de cada parte interesada y acordar las acciones en caso de que las partes interesadas tengan dificultades para cumplir con sus responsabilidades. La sensibilización y promoción dependen de un proceso organizado de comunicación dirigido a un público determinado. La sensibilización llama la atención de las personas sobre hechos como que el suicidio es un grave problema de salud pública. La promoción tiene como objetivo generar cambios como la despenalización o una estrategia nacional de prevención del suicidio. La sensibilización y la promoción de la prevención del suicidio pueden variar adoptando formas que van desde eventos organizados en una sola comunidad hasta campañas de comunicación pública a escala nacional, RESUMEN EJECUTIVO que pueden ser continuas, periódicas o anuales (como el Día Mundial de la Prevención del Suicidio), en las que hay defensores que dirigen las campañas públicas. Es importante decidir el mensaje que se va a comunicar, adaptarlo al público destinatario, seleccionar los medios de comunicación y comprobar previamente la aceptabilidad y la posible repercusión del mensaje. Las iniciativas deben tener un enfoque claro y hacer un llamamiento a la acción, como poner en contacto a las personas con los servicios de apoyo en lugar de abordar el suicidio en general. El desarrollo de las capacidades puede coordinarse a nivel nacional o llevarse a cabo en la comunidad. Es posible realizarlo incluyendo la prevención del suicidio en la formación previa al empleo o la formación continua de los trabajadores de la salud, pero también puede activarse cuando surgen problemas como altas tasas de suicidio o estigmatización. Puede ir dirigida a los trabajadores de la salud, al personal de los servicios de emergencia, a los profesores y los trabajadores que se ocupan de los jóvenes, así como a otros como trabajadores como los peluqueros y camareros, que suelen charlar con sus clientes. Para los trabajadores de la salud no especializados y los agentes de salud comunitarios, se puede utilizar el módulo de autolesiones/suicidio de la Guía de Intervención mhGAP de la OMS y los materiales de formación conexos. Es recomendable emplear un modelo de capacitación de formadores, ya que esto aumenta los recursos humanos disponibles para impartir la formación. Con un abanico tan amplio de destinatarios de la formación, es importante que la formación se adapte al contexto sociocultural y que refuerce los conocimientos de los destinatarios sobre el suicidio y su prevención. La financiación para la prevención del suicidio es a menudo escasa debido a factores tales como las malas condiciones económicas, la falta de priorización del suicidio como un problema grave y la falta de reconocimiento de que los suicidios son prevenibles. Las solicitudes de financiación deben centrarse en la elaboración y aplicación de políticas, estrategias y planes, y no solo en el desarrollo de servicios. La guía ofrece asesoramiento sobre cómo abordar la recaudación de fondos para la prevención del suicidio y señala que debe ser un proceso continuo. Se describen las etapas de elaboración del presupuesto, así como la búsqueda e identificación de posibles financiadores, la preparación de propuestas y el mantenimiento de las relaciones con los financiadores, independientemente de su decisión. Se anima a los grupos implicados a compartir experiencias que demuestren el efecto que tienen las intervenciones de prevención del suicidio debidamente financiadas. La vigilancia puede proporcionar datos sobre el suicidio y las autolesiones para orientar las intervenciones de VIVIR LA VIDA. Se destacan fuentes de datos como el registro civil y las estadísticas vitales, los expedientes y policiales y de salud, las autopsias verbales y las encuestas basadas en la población, aunque mucho depende del grado de vigilancia del suicidio y las autolesiones que se haya realizado anteriormente. Se debe dar preferencia a la obtención de datos de alta calidad de varios lugares representativos en vez de a la obtención de datos de baja calidad extraídos de todo el país. Los resultados clave, entre ellos las tasas y tendencias de los suicidios y las autolesiones, pueden ayudar a orientar las actividades de prevención. Por tanto, es importante publicar informes con regularidad para que sirvan de base a la acción. En el monitoreo y la evaluación se ha de tener en cuenta si una intervención ha sido eficaz, si se ha llevado a cabo según lo previsto y si en su realización se han aprovechado correctamente los recursos. Detectar los cambios habidos en las tasas de suicidio es una tarea compleja, pero resulta necesaria para evaluar si VIVIR LA VIDA está logrando su objetivo previsto de reducir los suicidios y las autolesiones. Para llevar a cabo el monitoreo y la evaluación es probable que se necesite un equipo especializado (que incluya, por ejemplo, epidemiólogos, estadísticos y recopiladores de datos), y puede ser útil asociarse con instituciones académicas. Será preciso definir los efectos y determinar los indicadores, siendo el objetivo principal la disminución de las tasas de suicidio y autolesiones. La guía subraya que, sin objetivos e indicadores claros ,será difícil mostrar los avances logrados y, por tanto, resultará más complicado justificar la financiación. RESUMEN EJECUTIVO PARTE B. «VIVIR LA VIDA»: PRINCIPALES INTERVENCIONES EFICACES PARA PREVENIR EL SUICIDIO Las intervenciones que se describen en la guía son: • Velar por que se limite el acceso a los medios de suicidio • Interactuar con los medios de comunicación para que informen de forma responsable sobre el suicidio • Desarrollar las aptitudes socioemocionales para la vida de los adolescentes • Actuar para detectar a tiempo, evaluar, gestionar y hacer seguimiento de cualquier persona afectada por comportamientos suicidas. En relación con los pilares básicos de la parte A, para cada una de las intervenciones de la parte B se plantean las preguntas «¿Qué?», «¿Por qué?», «¿Dónde?», «¿Cuándo?», «¿Quién?» y «¿Cómo?». Velar por que se limite el acceso a los medios de suicidio es una intervención universal basada en la evidencia para la prevención del suicidio. Según el país, esto puede traducirse en prohibir los plaguicidas altamente peligrosos, restringir las armas de fuego, instalar barreras en los lugares de salto, limitar el acceso a los puntos de ligadura o tomar otras medidas para dificultar el acceso a los medios de suicidio. La mayoría de las personas que tienen un comportamiento suicida sufren una ambivalencia sobre la vida o la muerte, y muchos suicidios son una respuesta a factores de estrés agudos. Hacer que los medios letales de suicidio sean menos fáciles de conseguir da a las personas en situación de angustia tiempo para superar las crisis agudas antes de emprender una acción fatal. Esta sección se centra en los plaguicidas, que se calcula representan una quinta parte de todos los suicidios que se producen en el mundo. Constituyen un problema especial en aquellos lugares donde hay una gran proporción de residentes rurales que trabajan en la agricultura. Restringir el acceso a los plaguicidas requiere una colaboración multisectorial entre todas las partes interesadas, incluidos los ministerios de salud y agricultura, los reguladores y los registradores, así como los líderes comunitarios. El mismo principio de un enfoque nacional multisectorial se aplica a otros medios de suicidio (por ejemplo, el sector del transporte y la necesidad de poner barreras). A nivel personal, se podría pedir a los miembros de la familia que retiren los medios de suicidio (por ejemplo, plaguicidas, armas de fuego, cuchillos, medicamentos) de un hogar donde hay una persona en riesgo. Es importante destacar que la evidencia demuestra que la restricción de un método de suicidio no conduce inevitablemente a un aumento del uso de otros medios. Interactuar con los medios de comunicación para que informen de forma responsable sobre el suicidio es importante porque informar de un suicidio puede llevar a un aumento del número de suicidios por imitación, especialmente si la noticia se refiere a una persona famosa o describe el método seguido. El objetivo a nivel de país es trabajar con los medios de comunicación nacionales (y las redes sociales), y a nivel local con los medios informativos locales, como periódicos o emisoras de radio de la zona. En la guía se aconseja monitorear la información sobre el suicidio y se propone ofrecer ejemplos de personas muy conocidas que compartan sus experiencias de recuperación satisfactoria tras superar problemas de salud mental o pensamientos suicidas. También se propone trabajar con las empresas de redes sociales para aumentar su concienciación y mejorar sus protocolos de identificación y eliminación de contenidos perjudiciales. Desarrollar las aptitudes socioemocionales para la vida de los adolescentes es el objetivo principal de las directrices de la OMS destinadas a ayudar a los adolescentes a prosperar (Helping adolescents thrive (HAT)). Si bien la adolescencia (10-19 años) es un período crítico para adquirir aptitudes socioemocionales, también es una etapa de riesgo para la aparición de trastornos mentales. En lugar de centrarse explícitamente en el suicidio, las directrices HAT recomiendan que los programas empleen un enfoque positivo de la salud mental. Otras recomendaciones son la formación del personal educativo, las iniciativas para velar por un entorno escolar seguro (como los programas contra el acoso escolar), los vínculos con los servicios de apoyo, una política y unos protocolos claros para el personal cuando se detecte el riesgo de suicidio, y una mayor concienciación de los padres sobre la salud mental y los factores de riesgo. Hay que recordar a los profesores o cuidadores que hablar del suicidio con los jóvenes no va a aumentar el riesgo de suicidio, sino que hará que los jóvenes se sientan más capaces de acudir a ellos en busca de apoyo cuando lo necesiten. También debe garantizarse el bienestar del personal. RESUMEN EJECUTIVO RESUMEN EJECUTIVO Actuar para detectar a tiempo, evaluar, gestionar y hacer seguimiento de cualquier persona afectada por comportamientos suicidas. Esta recomendación pretende conseguir que las personas que corren riesgo de suicidio, o que hayan intentado suicidarse, reciban el apoyo y la atención que necesitan. Se dirige a los trabajadores de la salud y a otras personas, incluidos los familiares, que puedan entrar en contacto con una persona en riesgo. También se aplica a los sistemas de salud, que deben incorporar la prevención del suicidio como un componente básico para intervenir de forma temprana cuando se advierte que una persona está en riesgo de suicidarse. Además, debe ofrecerse apoyo a las personas que han intentado suicidarse y a las que han perdido a un ser querido por dicha causa. Dado que no suele ser una prioridad de salud pública, la guía recomienda abogar por la prevención del suicido ante los responsables de la formulación de políticas, sensibilizar a la comunidad y aportar pruebas de la eficacia y costoeficacia de la prevención del suicidio. La guía contiene cuatro anexos: 1) una lista de sectores y partes interesadas pertinentes respecto de la prevención del suicidio; 2) 30 recuadros en los que se describen las actividades de los países para la prevención del suicido (además de los 43 recuadros descriptivos que figuran en el texto de la guía); 3) el marco de indicadores de VIVIR LA VIDA en el que se enumeran los objetivos, los efectos y los indicadores de VIVIR LA VIDA; y 4) listas de recursos de la OMS y de otros organismos sobre la prevención del suicidio, organizadas por: análisis de la situación; colaboración multisectorial; sensibilización y promoción; desarrollo de las capacidades; financiación; vigilancia, monitoreo y evaluación; velar por que se limite el acceso a los medios de suicidio; interactuar con los medios de comunicación para que informen de forma responsable sobre el suicidio; desarrollar las aptitudes socioemocionales para la vida de los adolescentes; y actuar para detectar a tiempo, evaluar, gestionar y hacer seguimiento de cualquier persona afectada por comportamientos suicidas. GUÍA DE APLICACIÓN PARA LA PREVENCIÓN DEL SUICIDIO EN LOS PAÍSES VIVIR LA VIDA

Informations clés
Type de document Publications
Date d'adoption
Source Organisation mondiale de la santé